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EGLEÉ L. ZENT y STANFORD ZENT- IMPACTOS AMBIENTALES GENERADORES DE BIODIVERSIDAD: CONDUCTAS ECOLÓGICAS DE LOS HOTÏ DE LA SIERRA MAIGUALIDA, AMAZONAS VENEZOLANO

EGLEÉ L. ZENT y STANFORD ZENT- IMPACTOS AMBIENTALES GENERADORES DE BIODIVERSIDAD: CONDUCTAS ECOLÓGICAS DE LOS HOTÏ DE LA SIERRA MAIGUALIDA, AMAZONAS VENEZOLANO

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JAN 2002, VOL. 27 Nº 1
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PALABRAS CLAVES / Ecosistemas Antropogénicos / Alteración Ecológica / Forrajeros Humanos / Amazonas / Bosque Tro-pical / Hotï / 
Recibido: 21/08/2001. Modificado: 08/11/2001. Aceptado: 15/11/2001
Egleé L. Zent.
Ph.D. en Etnobotánica, Universidad de Georgia, EEUU. Postdoctorante, De-partamento de Antropología, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, (IVIC). Dirección: Apartado Postal 21827,Caracas 1020A, Venezuela. e-mail: elopez@medicina.ivic.ve
Stanford Zent.
Ph.D. en Antropología, Columbia University, EEUU. Investigador Asociado,Departamento de Antropología, IVIC.
IMPACTOS AMBIENTALES GENERADORES DEBIODIVERSIDAD: CONDUCTAS ECOLÓGICAS DELOS HOTÏ DE LA SIERRA MAIGUALIDA,AMAZONAS VENEZOLANO
EGLEÉ L. ZENT y STANFORD ZENT
0378-1844/02/01/009-12 $ 3.00/0
arios autores han señala-do que porciones signifi-cativas de las cuencasdel Amazonas y el Orinoco son eminente-mente antropogénicas en lugar de ecosiste-mas prístinos (Smith, 1980; Posey, 1983a;Eden
et al.,
1984; Denevan y Padoch,1987; Clark y Uhl, 1987; Balée, 1988,1989, 1993; Anderson y Posey, 1989;Irvine, 1989; Denevan, 1992; Roosevelt,1992; Gragson, 1995; Junk, 1995; Zent,1997). Según ello, la intervención humanase evidencia históricamente en aspectosdel paisaje contemporáneo tales como ve-getación, fauna, suelos, topografía ehidrología. López-Zent (1998) reseña ca-sos de estudio registrados en la literaturadonde se evidencia que las poblaciones in-dígenas que mantienen un estilo de vidatradicional (i.e. bajas tecnología y densi-dad poblacional, énfasis en subsistencia)han tenido un impacto beneficioso y nodetrimental sobre los ambientes naturalesque ocupan. El presente estudio continúala exploración de tales ideas en torno alpolémico debate acerca del carácter des-tructivo versus constructivo de la complejacadena de relaciones naturaleza-hombre.La representación delAmazonas como un hábitat antropogénicoes todavía una idea muy controversial, enespecial por la insuficiencia de estudiosde campo e históricos sobre las conse-cuencias de las interacciones hombre-am-biente. Este trabajo proporciona aportesempíricos a la hipótesis de trabajo de quegrupos humanos con orientaciones desubsistencia tradicionales actúan comoagentes ecológicos creativos modificandoy configurando dinámicamente los ecosis-temas. Se describen prácticas ecológicasde los indígenas Hotï de la Sierra Mai-gualida del Amazonas venezolano, queno redundan en efectos ambientales per- judiciales y que generan incrementos enla biodiversidad regional, constituyendoaportes
 
vitales para su mantenimiento di-námico.Contactos entre el mun-do occidental y los Hotï se establecieronsólo a finales de la década de los sesentay no se conocen estudios específicos dela historia natural de Maigualida. Las pu-blicaciones previas (en las que se refierea los Hotï como Hoti, Joti, Jodi, Chicano,Shikana, Yuana, Yowana, Rua, Rue, Ore-chicano, Waruwarú y Waruwadú), aunquevaliosas, están basadas en breves expe-riencias de campo (Bodin, 1969; Bou,1970; Dye, 1970; Jangoux, 1971; Corra-dini, 1973; Eibl-Eibesfeldt, 1973; Guaris-ma, 1974; Coppens y Mitrani, 1974; Cop-pens, 1975, 1983; Guarisma y Coppens,1978; Vilera, 1985). Robert Storrie haciaun estudio paralelo a éste (1999) acerca dela definición de persona entre los Hotï.Durante 22 meses, desdemayo 96 a octubre 99, los autores condu- jeron un trabajo de campo en la SierraMaigualida, centrándose en etnobotánicay ecología del comportamiento entre losHotï de cuatro comunidades selecciona-das por representar parte del amplio ran-go de diversidad ecológica, demográficay sociocultural del grupo étnico y su en-torno: 1) Caño Mosquito, comunidad in-dependiente muy pequeña (12 personas);contacto infrecuente con otros grupos ét-nicos; bosques húmedos, premontanos,submontanos, semideciduos y siemprever-des. 2) Caño Majagua, comunidad inde-pendiente pequeña (25 personas); contac-to intermitente con otros grupos indígenas(E’ñepa, Piaroa, Yabarana); bosques detierras bajas húmedos, ribereños (estacio-nalmente inundados), semideciduos, siem-preverdes. 3) Caño Iguana, comunidadnucleada de misión (165 personas); con-tacto diario con misioneros protestantesnorteamericanos; bosques húmedos, basi-montanos y premontanos, semideciduos ysiempreverdes. 4) San José de Kayamá,comunidad nucleada de misión, multi-étnica (población total >500 personas)co-residencia con indígenas E’ñepa; con-tacto diario con misioneras latinoamerica-nas católicas; ecotono sabana-bosque.Entre los métodos usadosen esta investigación se encuentran: colec-ción de formas lingüísticas y análisisfonémico del Hotï, estudios florísticos (4parcelas de 1ha cada una) y análisis de
 
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vegetación utilizando diámetros a la alturade pecho (DAP) de 10cm, colecciones ge-nerales de especímenes botánicos, entre-vistas etnobotánicas estructuradas, entre-vistas formales e informales, estudios derepartimiento de tiempo, observación y se-guimiento cuantitativo de individuos reali-zando actividades de subsistencia, registrosde los recursos alimenticios cosechados(espacial y temporalmente, peso y canti-dad), además de observación participativade un diverso rango de actividades e inte-racciones de conversación cotidiana y re-gistro de datos meteorológicos.
Parámetros Biofísicos
La Sierra Maigualida esuna formación montañosa que constituyeel límite natural entre los Estados Ama-zonas y Bolívar al sur de Venezuela, en-tre 5-6ºN y 65-66ºW (Figura 1). Losprincipales ríos que drenan el área inclu-yen Cuchivero y Caura en Bolívar, loscuales desembocan al norte en el Orinocomedio, y el Parucito y Asita-Iguana en elAmazonas, que fluyen al sur hacia lacuenca del río Ventuari. La Maigualidaabarca unos 7000km², se extiende 300kmcon una anchura promedio de 30 a 40kmy alcanza su mayor altitud en el CerroYudi (2400m snm). Despliega una consi-derable variación geológica, geomorfoló-gica, y ecológica. Geológicamente, la re-gión está dominada por granitos modera-damente tectonizados, con extensionesmenores de roca volcánica acídica piro-clástica y sectores de gneis y esquistoverde metasedimentario (MARNR-ORS-TOM, 1988). La región incluye formacio-nes de altas mesetas rocosas irregulares(>1000msnm), laderas montañosas, fara-llones, cerros y valles (400-1000msnm),planicies convexas y en media naran- ja (300-600msnm), y superficies planas(150-200msnm) (MARNR-ORSTOM, 1988).Maigualida está extensamente cubiertapor bosques densos y altos (pluviales, ri-bereños, premontanos, montanos y de ga-lería), excepto sobre los 2000m, dondedomina la flora tepuyana. A altitudes in-feriores se observan también mosaicos depequeñas formaciones transicionales dematorrales, de sabanas graminosas inun-dables y no inundables, y de plantasacuáticas.La composición florísti-ca a nivel de especies de las 4ha de bos-ques estudiadas es muy diferente entreellas pues comparten sólo de 16,3% a32,6% según el coeficiente de similaridadde Sørenson y reflejan altos índices dediversidad con valores de Shannon-Wiener de 6,31 a 6,86. Presentan entre125 a 182 especies, 74 a 112 géneros,entre 38 y 48 familias, densidades abso-lutas de 355 a 563 individuos, áreas ba-sales entre 21 y 41m² y dos estratos ar-bóreos a alturas entre 15 y 30m conemergentes de unos 30 a 40m (Zent yZent, 2001).El clima se define por elsistema de Köppen como húmedo tropical(Am) con una estación seca (dic-mar) yotra de lluvia (abr-nov). Los rangos depluviosidad están entre 2389 y 2724mm/ año, con una distribución tropical espera-da (desviación de 27mm en enero y292,7mm en mayo). Un modelo de isoter-mia anual típico describe el régimen detemperatura. La oscilación anual es míni-ma (0,14 a 5,1°C de desviación standard)variando los valores entre 19,9 a 44°C.La húmedad relativa osciló en un rangode 21 a 99% (desviación standard 1,5 a23%).
Parámetros Culturales y Poblacionales
La afiliación lingüística yla historia cultural Hotï han sido materiasde debate debido a la carencia de datosprecisos. La lengua Hotï se ha clasificadocomo aislada, sugiriendo que podría tra-tarse de un grupo étnico relictual cuyosancestros fueron probablemente los habi-tantes originales de las Guayanas (Dur-bin, 1977). E. Mosonyi (citado en Cop-pens, 1983) sugiere una posible afiliacióndel Hotï con el Yanomami, y Henley
et al.
(1994-96) lo relacionan con el Makú,otra lengua no afiliada del Vaupés de Co-lombia y Brasil. La conexión genéticapropuesta entre las lenguas Hotï y Piaroade afiliación Sáliva (Jangoux, 1971; Eibl-Eibesfeldt, 1973; Guarisma 1974; Vilera1985) se sustenta en nuestras bases de
Figura 1. Localización de algunos Asentamientos Hotï.
 
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datos por numerosas similitudes en léxi-co, morfología, fonología y sintáxis entreambas lenguas, además de cognados enlos nombres de plantas. Contactos históri-cos con los E’ñepa (lengua Caribe) seevidencian en la cultura material Hotï.La población Hotï pare-ce estar en franco crecimiento. Estimadospoblacionales durante los primeros añosde contacto van desde 300 a 500 perso-nas (Guarisma, 1974; Coppens y Mitrani,1974; Guarisma y Coppens, 1978). Elprimer
Censo Indígena de Venezuela
re-gistró 398 Hotï (OCEI, 1985) y el censosubsecuente 643 Hotï distribuídos en al-rededor de 25 comunidades (OCEI,1993). Nuestros datos censales al iniciodel trabajo de campo en 1996-97 cuentan750 Hotï, número que se elevó a 826 enfebrero 99, a partir del incremento natu-ral (nacimientos menos muertes) conoci-do. Los cuidados médicos sanitarios ofre-cidos en las misiones pueden explicar elrápido crecimiento poblacional de las úl-timas dos décadas.
Asentamiento y Orientación deSubsistencia
Tradicionalmente los Hotïtienen una fuerte orientación adaptativainterfluvial y terrestre, evidente en su in-cipiente o nulo conocimiento al fabricar yusar curiaras o canoas (pequeñas, cruda-mente acabadas, inestables), experticia re-ciente aprendida de los Yekuana y otrosgrupos amazónicos, según su testimonio.Una amplia combinación de caza, reco-lección, pesca y horticultura forman elsistema de subsistencia. La importanciarelativa de cada práctica varía según lacomunidad, su hábitat y grado de acul-turación. Los instrumentos de caza princi-pales son cerbatana y lanza de punta demetal, siendo los animales de presa máscomunes: danta (
Tapirus terrestris
),báquiro (
Tayassu pecari
), lapa (
 Agouti paca
), picure (
 Dasyprocta leporina
),mono marimonda (
 Ateles belzebuth
),mono araguato (
 Alouatta seniculus
), mo-no capuchino (
Cebus olivaceus
), venado(
 Mazama americana, M. gouazoubira
),pava rajadora (
Pipile pipile
), úquira (
Pe-nelope jacthacu
), paují (
Crax alector 
) yguacamaya roja (
 Ara chloroptera
). Loscampamentos y salidas de forrajeo pordías, semanas o meses, son prácticas co-munes en todos los asentamientos, e in-cluyen la cosecha de gusanos de seje,miel, orugas, termitas, hormigas y nume-rosas especies de frutas. Todos los miem-bros del asentamiento toman parte en lassalidas de forrajeo. La pesca no es unaactividad tradicionalmente importanteaunque hoy se practica más en los asen-tamientos aledaños a cursos de agua ma-yores. Los principales cultígenos de losconucos Hotï son plátano (
 Musa paradi-siaca x
.), ñames (
 Dioscorea alata
y
 D.trifida
), maíz (
 Zea mays
), batata (
 Ipomeabatatas
), yuca dulce (
 Manihot esculenta
),ocumo (
 Xanthosoma
spp.), lechosa (
Cari-ca papaya
), caña (
Saccharum officina-rum
), curagua (
 Ananas ananasoides
) y ta-baco (
 Nicotiana tabacum
).Un
asentamiento
es elespacio físico natural y cultural ocupadopor una
unidad de asentamiento
,
 
o elgrupo de individuos Hotï que convive du-rante un período prolongado utilizandolos mismos asentamientos. La unidad deasentamiento tiene una duración mayoren el ambiente espacio-temporal queaquella de sus miembros humanos indivi-duales. Escisiones, inmigraciones, emigra-ciones, muertes o nacimientos de losmiembros, modifican la composición delos asentamientos. Los asentamientosofrecen caracteres perceptuales de ocupa-ción análogos pero no son homogéneos.Se observaron dos tipos de asentamiento:
base
(con duración estimada de cincoaños, a los que se regresa luego de fre-cuentes salidas de forrajeo de explota-ción/exploración forestal, intercambioscomerciales, ritos, búsqueda de medici-nas, etc. y donde se mantienen conucosde diversas edades) y
campamento
(alpendes que actúan como asientos de lapoblación humana durante las salidas deforrajeo por períodos de duración y ocu-pación variables). La duración de los re-corridos y la permanencia en las vivien-das son flexibles por excelencia y pare-cen estar motivados por criterios ecológi-cos y sociales (distribución de recursosbióticos, estación del año, intercambioscomerciales, ritos, encuentros con otrasunidades de asentamiento, etc.). Losasentamientos Hotï son muy perecederos,estando su duración física relacionada ala durabilidad de los materiales usados enla construcción de las casas y laintencionalidad potencial de uso de losmismos. El asentamiento es abandonadopor diversos motivos, como la muerte oel agotamiento relativo de recursos aleda-ños.Posterior al contacto, losasentamientos Hotï se localizaron entre250-1000msnm, con una distribución mo-dal entre 500-650msnm (Corradini, 1973;Coppens, 1983), a fines de los noventa seregistraron comunidades a altitudes entrelos 150 a 950msnm, indicando movi-mientos hacia elevaciones inferiores. Ex-cepto en las dos comunidades de misión,los rasgos tradicionales de los asenta-mientos han prevalecido: ocupados por 5a 30 personas, dispersos y en constantemovimiento, situados a considerable dis-tancia y aislados de las fronteras de con-tacto con la sociedad criolla; están ade-más localizados cerca de pequeños cursosde agua no navegables, bajo una cerradacanopia dentro del bosque, lo que hacedifícil visualizarlas desde el aire. Varíanen tamaño, sedentarización, distancia en-tre ellas, contactos interétnicos, composi-ción interna, estilo arquitectónico y zonaecogeográfica habitada. La ocupación delespacio es muy flexible signado por gra-dientes de nucleación y sedentarización,desde comunidades relativamente perma-nentes y pobladas (Kayamá y Caño Igua-na) a aquellas altamente nómadas y dis-persas compuestas por una sola familianuclear. La variación en los modos deasentamientos es el resultado de la granflexibilidad Hotï para agregarse o disgre-grase (tamaño, integración y duración delos grupos residenciales) así como a susformas de ocupar la tierra, lo cual depen-de significativamente en la disponibilidadde recursos naturales (distribución, esta-cionalidad) y sociales (lazos de parentes-co afinal y cognáticos).La distribución espacio-temporal de las actividades de subsisten-cia depende del conocimiento de la fe-nología y geografía de recursos botánicosy la conducta ecológica y demografía deciertas especies zoológicas. La fluctua-ción de modos de asentamiento está de-terminada por la abundancia y disponibi-lidad de recursos silvestres y en menorgrado por las demandas de trabajo agrí-cola, aunque éste a menudo se transfiereu olvida (los grupos más nomádicos noposeen conucos o los atienden poco). Laestrategia de subsistencia Hotï está sig-nada por una orientación forrajera domi-nante, aunque la horticultura pueda pro-veer importantes insumos dietéticos ener-géticos en algunas comunidades como lasmisiones (Zent
et al
,
.
2001).No se conocen términosHotï que designen el concepto de forrajeode recursos forestales, aunque la idea ge-nérica se expresa con la frase
c
 Ío baleb 
i
,que traduce ‘explorar el bosque aden-trándose en él’. Este flexible concepto dela interacción con el bosque se corres-ponde con los patrones de conducta, sien-do a menudo caza y colección activida-des sincrónicas. Plantas y animales sonrecursos comestibles, o sirven para hacerartefactos utilitarios, decorativos, vivien-das, medicinas, parafernalia ritual, señue-los, carnada, leña, etc.No se cuestiona la de-pendencia de los Hotï en la recolección deproductos silvestres para satisfacer algunasde sus necesidades. Lo que resulta difícilde determinar es si la dependencia huma-na en plantas y animales no ha
condicio-nado
o estimulado respuestas de compor-tamientos
dependientes
en algunas espe-

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