Desde el Jardín - Año 1 nº 2 - Primavera 2008
Los narcisos son plantas bulbosas de la familia de las Amari-lidáceas, originarias de Europa y Asia.Por lo general son de flores amarillas aunque también los hay blancos, fragantes o no. Sus bulbos son un tipo especial detallo subterráneo, que almacena sustancias de reserva.Los narcisos se multiplican mediante la emisión de nuevos bulbos hijos año tras año. Requieren de suelos fértiles y nodebe faltarles el riego. Luego de la floración, es importantedejarles las partes aéreas hasta que se sequen completamente, para que la planta pueda reubicar y aprovechar los nutrientesque allí tenía.En nuestro Jardín Botánico los encontramos gracias a la fami-lia Rietman, que los cultivaron allí para embellecer los bordesde su jardín. Todavía perduran, floreciendo cada primavera aSi nos visitan partir de los últimos días de septiembre ydurante unos quince días el caminante desprevenido puedellegar a caer en la misma tentación que. Hansel y Gretel. Esque el Chin Chin (Azara microphylla) florece en esa época, ysi bien sus flores son mínimas el perfume a vainilla o choco-late que desprenden es increíblemente seductor. Si los herma-nos Grimm o el mismísimo Pablov hubiera conocido este ma-ravilloso arbolito podrían haber escrito mucho más. No esnecesario conocer esta planta para identificarla… hay quedejarse llevar por el olor a chocolate…El Espino Azul (Rhaphithamnus spinosus) es un arbusto poco frecuenta en la patagonia argentina. Aquí es un arbustomuy común pero igualmente tiene características “extrañas”.Florece en el verano y sus frutos tardan unos nueve meses enmadurar. Recién a partir de mediados de septiembre sus fru-tos se tiñen de ese profundo color violeta-azulado que le da sunombre. Podemos encontrar al espino azul en las tres esqui-nas.El helecho Costilla de Vaca (Blechnum chilense) es ungran helecho cuyas hojas llegan a medir más de un metro y puede formar un “tronco” de unos pocos centímetros. Loshelechos son plantas sin flores que se reproducen por esporas.Estas esporas se forman en unas hojas especiales llamadasesporofilos que se diferencian de las “hojas comu-nes” (trofofilos) por ser mas gorditas, erguidas y crecer comoantenas en el centro de las matas. Podemos ver los esporofilosde este helecho a partir de los primeros días de septiembredesde la pasarela sur del jardín.El Ciprés de la Cordillera (Austrocedrus chilensis) esuna especie que tiene individuos masculinos y femeninos. Yaa partir de mediados de septiembre los árboles masculinostienen sus flores maduras y cuando sopla el viento levantaverdaderas nubes de polen. Las plantas femeninas ya tienensus flores listas para recibir el polen que trae el viento y asífecundar el óvulo que dará origen a la semilla.Además:
Voqui Blanco (Boquilla trifoliata) Comienza a florecer enoctubre, sus flores son verdosas y se lo puede encontrar enla zona de las tres esquinas.
Pitra (Myrceugenia exsucca) A partir de los primeros díasde diciembre empieza a despojarse de sus hojas viejas,dejando todo el piso de color amarillo.
Ciruelos Silvestres (Prunus domestica) Seguirán en flor hasta fines de septiembre y su perfume es más intenso por la mañana.
Cerezos silvestres (Prunus avium) Comenzarán a florecer a partir de la última semana de septiembre y seguirán esca-lonadamente según la variedad, temprana o tardía. Desdelos primeros días de diciembre estarán maduras las cerezas blancas
Tacita de manteca (Anemone repens) Sus flores amarillasinundan todos los lugares húmedos y soleados desde me-diados de octubre.Tenemos tantas novedades que necesitaríamos editar unnúmero especial. Por eso los invitamos a descubrir toda lamaravilla de esta estación.
Novedades de PrimaveraDobles y Perfumados
Estos narcisos tienen algunas particularidades que se repiten alo largo de toda nuestra comarca. Son narcisos dobles y algo perfumados.Es muy común ver esta variedad de narcisos en los jardinesde las chacras, de casas abandonadas o en los jardines de lasabuelas.Muy posiblemente esta antigua variedad haya sido traída hacemás de 70 años por los colonos y luego compartido por todoslos que amaban la jardinería.Este caso se repite con algunas variedades de rosas, grosellasy frambuesas que perduran en los rincones de los jardinesantiguos y sobreviven así al paso de las modas.Aprovechemos la singular belleza de los narcisos para reme-morar el origen de estos colonos, para comprender su añoran-za por el distante paisaje europeo y rescatar su voluntad decompartir.
La Sra. Ana Cuevas, frente a la población Rietman (aprox. 1930). Detrás delcerco el jardín de los narcisos, hoy es el Sendero Población Rietman.