radafemenina.Ensuanálisis,Focinitoseenfocaenelcinede María Luisa Bemberg, Lucrecia Martel y María VictoriaMenis.En cambio, la discusión de Erro-Perralta incluyeanálisis de varios filmes mexicanos y explora las estrate-gias que las directoras mexicanas han implementado alcrearunnuevopersonajefemeninoparasubvertirloscó-digos de la representación cinematográfica de la mujer,los cuales, a partir de la Época de Oro del cine mexicano,han retratado a las mujeres como santas o prostitutas,madres abnegadas y esposas inocentes o escandalosas.En sus ensayos, los autores Bladimir Ruiz, Mi-chaelJ.HorswellyLucíaHerreraMonterotambiéndiscu-tendinámicasopresivasdelamasculinidad.Ensuanálisissobre
DoñaHerlindaysuhijo
(1984), de Jaime HumbertoHermosillo, Ruiz demuestra como el film dialoga con lasideologías del patriarcado desde una perspectiva utópi-ca.Horswelldiscute
Dependenciasexual
(2003),deRodri-goBellot,yargumentaqueelfilmdeBellotrepresentaunejemplo de cine contemporáneo que desafía las nocio-nes binarias del “tercer cine” mientras cuestiona el cinegay y lésbico de los años noventa, lo cual mantiene quetiendeaafirmarlaheteromasculinidad.HerreraMontero,por su parte, examina el film
Carandirú
(2003), de HéctorBabenco,ydiscutelasimplicacioneséticasdeaceptarhe-gemonías y reproducir ideologías dominantes en la pri-sión.En cambio con las previas discusiones de mas-culinidad, los artículos de Javier Guerrero y Lawrence LaFountain-Stokestomanunaposturadistinta.Ensudiscu-sión del cineasta mexicano Carlos Reygadas, Guerreromanifiestaquesusfilmes,
Japón
(2002)y
Batallaenelcielo
(2005),establecenunvínculocon
PedroPáramo,
deJuanRulfo, y presentan como lo oculto de las experiencias se-xuales puede abrir espacio para las narrativas de la na-ción.ElartículodeLaFountain-Stokesconcierneelcineyvideo homosexual de Puerto Rico y el autor mantienequelarepresentaciónabiertadelasexualidaddelasper-sonas lesbianas, gay, bisexuales y transgénero (LGBT) hasido cohibida. Además, propone un modelo históricopara clasificar el cine LGBT puertorriqueño.La segunda parte de la compilación, “Violenciae historia al margen,” se enfoca en la marginalizaciónproducida por la represión política, el clasismo y el colo-nialismo.Muchosdeestosartículos,porsupuesto,setra-tandemásdeunadelastrescategoríasmencionadasalavez. Los primeros dos ensayos analizan la marginaliza-ción con una óptica centrada en la represión política. Elprimero,deStevenF,Butterman,conciernedospelículasbrasileñas,
Matouafamiliaefoiaocinema
(1969)y
Orgia
,
ouohomemquedeucria
(1970),ymanifiestaqueformanpartedeuncine“meta-marginal,”debidoaqueexistíalaamenaza de censura de parte de la dictadura militar yfueronfilmesquemarcaronunarupturaconlaideologíapolítica del cinema novo. El segundo artículo, de JorgeRuffinelli, se concentra en cuatro documentales urugua-yosyanalizacomolamiradapuedefuncionarcomoresis-tencia a la opresión y la violencia.Los siguientes dos ensayos abordan, por la ma-yor parte, el tema de clasismo. En su análisis, Luis Duno-Gottberg y Forrest Hylton hacen una lectura comparadade dos testimonios literarios y dos filmes de delincuen-tes, colombianos y venezolanos, en el cual los autoresmanifiestanqueexisten“narrativasdeurgencia”y“narra-tivas indóciles o resistentes,” que están caracterizadosporunexcesodesignificación.HernánVera,ensucontri-bución, analiza la mirada de clase en
Machuca
(2004) ycomo se puede considerarlo como una fábula moral enlas categorías de clase, raza, edad y género como viven-cias morales. Su análisis, por supuesto, también vinculacon la represión política.Losúltimoscuatroensayosdelasegundapartedellibroabordan,porlamayorparte,eltemadecolonia-lismo.Deellos,dosseenfocanenvariasobrasdelcineca-ribeño. Gilberto M. Blasini analiza cuatro filmes de diver-sospaísesymanifiestaqueexistenvarioselementosvin-culadores entre ellos, como la cultura africana y un pro-yectodemirardesdeelmargenconelobjetivoderesca-tarhistoriasytradicionesyexpresarlanecesidaddereco-nocer y respetar elementos de otredad en la sociedad.Bruce Paddington analiza el colonialismo y neocolonia-lismo en el cine caribeño y se concentra en como el cinenorteamericano y el cine inglés han creado un Caribeexótico y, por su parte, la auto representación caribeñadebido al retorno de la mirada caribeña.Los últimos dos artículos en la segunda partetambién se tratan del colonialismo, pero éstos concier-nen países en Sudamérica. En su ensayo, Freya Schiwyexaminalasestrategiasdelaproducciónindígena,inclu-so como pone en cuestión el valor mercantil de la multi-culturalidad.JonBeasley-Murray,alexaminartrespelícu-lasperuanasrecientes,afirmaqueelcineperuanoactualdesafía el cine “nacional” con el reemplazamiento delcine subalterno y del cine transnacional.Laúltimapartedellibro,“Almargen,otrasmira-das,”desvíadelcineparaincluirotrosmediosvisuales:lafotografía, el video-performance, la pintura y los medioselectrónicos. En el primer artículo de esta parte, de JuanCarlos Rodríguez, el autor explora como la construcciónbiopolítica del miedo puede ser utilizado como vehículo
84
s
ITU
A
RTE
REVISTA ARBITRADA DE LA FACULTAD EXPERIMENTAL DE ARTE DE LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA. AÑO 5 Nº 8. ENERO - JUNIO 2010
Leave a Comment