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La Naturaleza Del Arresto Ciudadano

La Naturaleza Del Arresto Ciudadano

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Categories:Types, Research, Law
Published by: Jorge E. Fernández Romero on Dec 28, 2011
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12/28/2011

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Instituto de Ciencia Procesal Penal
L
A NATURALEZA DEL ARRESTO CIUDADANO
,
CON CIERTA MIRADA SOBRE ALGUNAJURISPRUDENCIA DEL
T
RIBUNAL
C
ONSTITUCIONAL
Por: Alcides Chinchay Castillo Ana Bertha acude a un exclusivo centro comercial. Su vida ha estado un poco atormentadapues ha tenidouna relación desgarrada con Humberto: celos, infidelidades, incluso golpes. Todavía con el sentimiento deque lo amaba con toda el alma, pero incapaz de seguir al lado de una persona con la cual solamente habíadolor, humillación, ataques. Sola, desconcertada, desolada, pronto capta la atención de Miguel Ángel,quien se ve atraído por su belleza y su fragilidad. Ana Bertha es lúcida lo bastante para darse cuenta deque no ama a ese hombre; pero cree que su vida era lo suficientemente miserable como para tener el valor de vivirla sola. Se apoya en esa presencia agradable, acomedida. Espera tener por lo menos cariño,devoción, y dejar de sentirse sola. Pronto en su círculo (que también es el de Humberto)ha quedadodifundida la noticia de que ella y Miguel Ángel se van a casar. Humberto no cabe dentro de sí mismo decelos y de rabia.En esa circunstancia, Ana Bertha se encuentra con Humberto en el centro comercial. Elhombre le increpa lo que él llama su traición. Discuten —previsiblementede manera ácida, hiriente.Pronto todos alrededor están mirando a la ex -pareja que disputa y se lanza reproches. Lo que nadie prevé es que en medio del fragor, Humberto extraiga una pistola y dispare sobre Ana Bertha. Tan pronto, cae ella en un charco de sangre, Humberto tira el arma, se arrodilla sobre ella y le dice al cadáver:«Amor mío, ¡qué te he hecho!», mientras abraza el cuerpo. Luego se pone de pie y queda azorado.Loscircunstantes proceden a aprehender a Humberto y lo llevan compulsivamente al policía más cercano, quees uno que hace servicio personalizado en un banco del centro comercial.
Tendríamos aquí un caso donde el arresto ciudadano se justifica plenamente: parecesimplemente irracional que en ese supuesto, las personas que rodeaban a la pareja quepeleaba, dejen ir a Humberto y facilitar así que un atentado contra el derecho y valorsupremo (la vida humana) quede impune.En 1988, la hermosa cantante Suzanne V
EGA
difundió la canción
 Luca
, que versa sobreun niño que es golpeado por sus padres. Si fuéramos los espectadores de ese maltrato enel mismo momento de su comisión, parece ser innegable que la solidaridad humanaimpone que se aprehenda a esos padres desnaturalizados y los conduzcan ante lacomisaría más cercana.Si vemos —entonces—estas situaciones donde parece sumamente razonable que laciudadanía pueda acometer la aprehensión de flagrantes delincuentes, y ello —porsupuesto—siempre y cuando se ponga a los aprehendidos a inmediata disposición de lasautoridades competentes, entonces ¿qué es lo que causa desconfianza frente a esainstitución?
 La vida de Ana Bertha ha estado un poco atormentada pues ha tenido una relación desgarrada con Humberto: celos, infidelidades, incluso golpes. Todavía con el sentimiento de que lo amaba con toda elalma, pero incapaz de seguir al lado de una persona con la cual solamente había dolor, humillación,ataques. Sola, desconcertada, desolada, pronto capta la atención de Miguel Ángel, quien se ve atraído por su belleza y su fragilidad. Ana Bertha es lúcida lo bastante para darse cuenta de que no ama a esehombre; pero cree que su vida era lo suficientemente miserable como para tener el valor de vivirla sola. Se
 
2
apoya en esa presencia agradable, acomedida. Espera tener por lo menos cariño, devoción, y dejar desentirse sola. Pronto en su círculo (que también es el de Humberto) ha quedado difundida la noticia deque ella y Miguel Ángel se van a casar. Humberto no cabe dentro de sí mismo de celos y de rabia. En esacircunstancia, Humberto decide darles a los novios un mal rato. Averigua el momento en que ellos van aacudir a un hotel; toma una habitación en el mismo establecimiento; busca en la playa de estacionamientoel auto de Miguel Ángel, pone una bolsa con clorhidrato de cocaína; y cuando su rival va a salir con su ex –amante,procede con unos compinches a aprehender a la pareja y aducir que son narcotraficantes.
En realidad, podemos ver una situación sencillamente incontrovertible en el arrestociudadano:
Siempre será la ausencia de la autoridad lo que la motive
Por tanto, la autoridad se hallará ante un grupo de ciudadanos
1
con una personaaprehendida
Al hallarse el aprehendido privado
2
de su libertad, es previsible que exponga unaversión de los hechos distinta a la de sus captores. En lo que a la intervención delaprehendido en un hecho presuntamente delictivo, ello no interesademasiado,pues justamente la captura tiene por fin que se inicie una investigación al respecto.Lo que va a traer consecuencias para el arresto ciudadano mismo, será que lasversiones también discreparán sobre las circunstancias de la aprehensión (lo queusualmente será una cuestión distinta de las circunstancias de comisión delpresunto hecho delictivo y de la intervención en ella del aprehendido).
Ante una eventual discrepancia en ese sentido, la Policía no tendrá otra alternativaque iniciar una investigación que no podrá distinguirse de la que se haga sobre elhecho delictivo mismo, entre otras cosas por el escaso tiempo que se tiene (24horas), salvo que haya esa prórroga de la detención (que nadie sabe por qué sellama convalidación) o se trata de uno de esos delitos a los que la Constitución lesotorga un plazo mayor.Con ello, la posibilidad de que se utilice el arresto ciudadano como medio de crearleproblemas a una persona que le resulte odiosa a los captores, es bastante tentadora.Y aquí surge el temor de que el arresto ciudadano pueda prestarse a abusos.Quisiera hacer algunas elucidaciones sobre este complicado asunto, con el seguimiento deeste esquema:
Dificultades de índole teórica
La distinción entre detención y aprehensión
La
ratio decidendi
de ciertas sentencias del Tribunal Constitucional
El eterno problema de la seguridad ciudadana
 
1
Podría ser un solo ciudadano, pero ello no es frecuente; pues tendría que darse la coincidencia deque el presunto delincuente tenga ostensiblemente menos fuerza física o armamento menoscontundente que el aprehensor; o que éste haya tenido astucia la bastante como para sorprenderlo ymaniatarlo sin que aquél haya tenido mayor probabilidad de oponerse al ataque con el que se loredujo. Y todas estas circunstancias —fácil es verlo—son más bien improbables.
2
“Restringido” dirían los defensores del arresto ciudadano.
 
3
Dificultades de índole práctica
La detención en flagrancia fraudulenta
La detención en flagrancia errónea o inspirada en afanes de seguridad ciudadana
La detención en la flagrancia “extendida”1)Dificultades de índole teóricaa)La distinción entre detención y aprehensiónEsta distinción ha surgido a propósito de los intentos de dar vigencia antelada aalgunos artículos del Código Procesal Penal.i)El ítem4º de la Primera disposición final del mencionado Código decía losiguiente:
 No obstante lo dispuesto en el numeral 2, a los noventa días de la publicación de este código entrarán en vigencia en todo el país losartículos 20-21. El día 1 de febrero de 2006, asimismo, entraránen vigencia en todo el país los artículos 46-471°, y el Libro Séptimo"La Cooperación Judicial Internacional" y las disposicionesmodificatorias contenidas en este Código.
Los arts·205º-210º traen una serie de instituciones nuevas desde el punto devista formal de las facultades policiales, aunque algunas son aplicadas por laPolicía sin necesidad de haber norma expresa al respecto; así tenemos:
Control de identidad policial (art·205º)
Controles policiales públicos en delitos graves (art·206º)
Videovigilancia (art·207º)
Las inspecciones a título de pesquisas (art·208º)
Las retenciones (art·209º)
Registro de personas (art·210º)La polémica se centró en algo análogo al arresto ciudadano: la potestad deimpedir que una persona se desplace o deje de desplazarse físicamente a suvoluntad, y el sometimiento en ese aspecto a la voluntad de otro: la Policía enel caso del control de identidad;y los ciudadanos que hagan la aprehensión,enel segundo supuesto.En ambos casos la pregunta es la misma: el hecho de que una persona deje decontrolar su
ius movendi
y se vea forzada a que tal derecho esté a merced de otrapersona, ¿es una
privación
de su libertad?ii)Los defensores de esa tesis utilizaron entonces un argumento que hastaentonces no se había utilizado, entre otras razones porque no había habidonorma legal que se refiriera a ello: el art·2º.24.b de la Constitución:
Toda persona tiene derecho:

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