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Religiosos
y
eI
Arte
en
et
perúdel
siglo
X\¡I
La
razón
furldlca
en
la
que
Esparn
sr,¡stentaba
su
derect¡o
a
establecerse
en
territorios
americanos,
se
fundarnentaba
en
las
Bulas
papale
que
dede
14gO
fueron
otorgándole
progresivamante
r¡ayores
der*hos
on
el
contornointernacional,
a la
vez
que
lecedieron
gran
parte
de
aquellos
referidos
al
fuero
dela
iglesia.
Muchas
discrepancias
generó
la
decisión
det
Surno
PontÍfice
respecto
a
estepunto,
sobretodoen
lorefsentea
los
DiezmoE
yel
Patronato.
La
lg
les
iaen
Ind
ias,
particularmente
en
el
Ferú,
se
administraba
por
reglasparticulare,
o
adaptadas
a
las
normas
oficiale,
arn
y
que
s€hubicsr
aceptado
estas.
Legislaron
las
Bulas
y
las
disposiciones
mencionadas,
los
principios
porlosque
la
Coronaespañoladeterminó
d
alcance
de
sus
atributciones
en
AnÉriea
y
d
de
su
relación
con
la
lglesia
comoinsütución,
sn
un
binomio
de
poder
quess¡tó
la
infraestructura
del
gobierno
español
y
la
coherencia
que
seadvierteen
ambas
administraciones,
la
ternporal
y
la
espiritual,
antss
que
otras
circurstancias
reeolvieran
alteracione
en
el
proyecto.
La
conductadela
lglesiafue
llla*the
fiarrigta
TeIb
resoh¡toria
en
el
desüno
de
le
pueblos
americanos.
La
Coronase
obligó
a
difundir
entreelfos
el
Crisüanismo.
La
lglesia
a
asiürla
todo
lo
necesario
con
repecto
ámbito
desu
competencia,
ampliando
su
pr*€nda
mbionera,
lo
gue
resudtó
en
la
extension
del
poder
polÍtico
del
rey
de
Espana.
A
p*ar
de
las
vacilacions
que
sr.rscitó
en
Carlos
Vlapolémlca
ocasionada,
y
fa
secuela
de
detracciong¡alrededorde
sus
derechos,
d
planeparsionistano s€
detuvo.
El
éxito
que
logró,
en
gran parte,
se
debió
al
apoyo
de
la
lgleoia
y
a
la
mutua
tolerancia
en
razón
de
sus
interesesparticulare
(1).
Este
€oquema
nos
remite
al
papel
del
religioso,irstrumento
vital
end
proc€so.
lrfuchas
vec€
precedió
la
llegada
de
los
expedicionarioe
y,
salvo
excepcione,indefecüblemonte
acompañó
a
los
soldados.
Su
tarea
fue
convalidar
la
dominación
y
eliminar
las
posibilidades
de
rechazo
de
los
reidente.La
Corona
intenrino
toda
vez
que
entendió
quesus
derechos
eran
conculcados
dentro
del
fuero
eclciástlco.
Procuró
con
éxito
colocar
a
miembroe
dd
dero
secular
que
contaban
con
su
absolutaconfianza,en
carge
dominantes
de
EECI{JILAO:
AfroIIr,
NElz,
t_ge4
enal
19
 
BAERIC}A
la
ierarquíe
en
aras
de
salvaguardar
el
rágiman. Esto,
sin
embargo,
no
evitó
los
reiterados
conffictos
en
loo
lugarm
alejedos
dela
meüópoli,
como
era
el
ffio
del
virrdndo
psruano,€n
d
que
las
insütucione
y
autoridadosprotendlan
actuar
independientemente.
Los
repr*ontantee
do le
lglesia
en
Indias
sa
c.ompronnetían
a
no
contravenir
ni
etorbarlos
cleroc*'roo
moná,rqudcos.
No
obstante,
al
rey
le
fue
dificil
inspoccionar
las
operaeione
de
los
rdigiosos
€n
lugares
distantes.
A
frnee
del
siglo
)0fl11
las
observacions
dd
Intendente
dsl
Cusco, Benito
de
frlüatalinseE,
en
rsla
carta
al
Ministro
de
Indias eo
elocuente
nruestrs
del
ru¡nbo
de
los
acontecimimte:
'EstaArnúrica
es
enterarnento
edeiasüce
y
en
ella
rnásimperioüene
un
cura
qu€todo
el
brezo
dd
ret'
€).Dseoisrtm
años
habían
trans¿r¡rrido
y
e{
dorninio
da
la
lgleeia
se
habk
acrecentrad
orrct$
lemsnte.
F-¡eliwnmel
podor
adquirido
porla
lglesia
6n
un
continente
bafo
la
soboranía
real,
nos
lleva
a
considsrar
razonos
de
índole
espacio-
temporales.
Le
distancia
que
mediaba
onüe
el
gobierno
central
y
loe
gobiernoolocalss
fue
prinnordial.
La
dernore
en
efecdar
órdene,
y
unavez
eimrtadas,
su escess
pertinencia
en
una
realidad
deconocida,
a
la
que
f
recuentemente
llegaba
extemporánearnente,
devino
enprofundoe
conflistos.
Por
otra
parte,
la
megnitud
d6l
terrttorio-
aún
hoy
medianarnente
explorado-
imposibilitaba controler
la
difusión
y
aplicación
de
lqs
nomlas
V,
por
consiguionte,
v6rificar
las
deviaciones
posibl*
en la
teor'n
oenla
práctica
20
El
aumento
significaüvo
deconüngentesrellgiosos
en
Américay
de
aqudlos
que
conünuaron
viafe
hasta
el
Perú,
fue
otra
circunsüancia
coadywante.
Esta
situación
no
estwo
onlazadaexclt¡sivemente con
el
plan
expansivo
y
wengelizador
ibérico,
pu6
un
porc€ntaje
de
ellos
persiguió
en
la
dnpresa
una
forma
de
asegurar
ingrmos
y
prosperidad
econórnica.
En
térmlnos
generales,
todoello
redundó
on
la
eryanslón
y
fortuna
de
la
instltución
que
loe
avalaba,
ya que
de
un
modo
u
otroparticipódelos
beneficios.
l-a
acr¡mulación
de
riqueza
temporal
por
parte
de
la
lgbsia
originó
conthuospleitos
con
la
Corons.
Tanto
como
lo
fuela
presión
que
se
elerció
sobre loo
civiles,
a
fin
de
detener
sus
uülidades.
La
administracién
central
pretendió
incautar
bisree
de
los
súMitos
americanos,
fueran
civiles
o
religiosos.
Annbos
sectorespadecicon
de
maneta
similar
el
efecto
de
unalegislación
controlista
y
trr
ocesionesconfiscatoria
(3).
El
sbtema
dd
'secusttro",
implantado
por
los
rey6,
para
los
indianosque
llegaban
orgulleos
de su
triunfo
a
puertos
españoles,
a
monudo
los
dwolvió
a
la
miseria
qu€
habían
eludido
on
baso
&
exffios
Y
privacioneo.
El
rogreo
a
Amáica
era
ina¡itablepara
roct,¡porar
lo
perdldo(4).
Lo
lograran
o
ño,
era improbable
que
Intentaranestablecerse
en
España
nuevemente.
Asl
s€
fue
deliniendo
el
deserraigo
de
la
penhsule.
Les
Leyes Nuevas
de
1542
tambiánatmtarom
seriamonto
contra
ambos
seetores.
Los
religiosos
no
tardaron
st
protetar
(5).
lgualados
por
la
egresión,
ambos
gruPos
esbblecieronestrechoslazos
durante
 
RELT€IfOSCIS
Y tt
ARfE
Ell
EL
PRX.I
DEL
BIGI¡O
:rrru
la
dapa
inlcialen
la
que
la
lucha
por
la
supervivencia
no
distinguía
eetados.
Otrofactor
a
considerar
al
intentar
explicar
la
prosperidad
de
la
lglesia,es
su
ámbito
oanpacional.
La
raízcultural
qr.re
predominaba
enbe
!9u_
*p"*le
en
Amtárica
enel
sigb
XVl,
era
la
tadlción
medieval.
El
estrato
social
delque
provenía
le
rnayoría
de
dloe
era
el
medio
y
baio,
fuertementearraigados
en
la
cultura
popular.
Lamentalidadreligiooa
de
la
época
etsa
cenüada
en
rrta
combinación
magioreligiooa
con
apreciable
preferencia
por
el
apardo
ritual;lasconsideraeiones
de
carácter
éüooenaienante
del
individr¡o
lodominaban.
Esto,
aunado
a
la
pretensión
concientizadora,
ideotógicamentedderminada
de
lalgfeia,
consütr.ryó
un
vhculo
de
raigambre
profunda
entre
la
institrción
religioea
y
la
población
ciül
epanola
(B).
L,as
coincidencias
gw,
st
algurrc
de
estosaspecte,
exisüó
con
las
culturasnativas,incorporó
en
determinado
momento
a
miernbrosde
ete
sector
étnbo.
Enel
campo
de
la
evangelización,
ya
vimos
que
la
monarqu'ua
yla
lgleia
ac{uaron
conjmtanente.
Los
reyes,
en
eiercio
de
le
derechosemanados
de
las
Efulas,
asumieron
la
responsab¡l¡dad
de
fa
campafu,
fo
que
pronto
le
iba
a
resulbr
engonoco
ornplir.
La
lglesla
se
compromeüó
a
favoreer
absolutamente
la
ocupación
y
cofonización,
cediendo
facr¡ltade
que
en
corto
üempo
sinüó
la
necesidad
de
recuperar,
especialmente
las
referentes
a
la
designación
de
autoridades
edesiasücas
ya
la
recat¡dación
tributari,a.
Estos
sucsos
en
gran
pate
se
gerlertron
enla
fdta
inicial
de
conodmbnto
resp€ctto
a
la
rnagnitu!
dd
potencial
geográfico,
denografioo
y
económico
de
las
üerras
encontadas.
A
peaar
de
lo
cual,
d
pacto
srccrito
entre
ambas
insütt^eione
no
eufió
rnenoscabos
de
importanda
Ef
soldado
de
la
hueste
*pañola
rcreditó
su
actividad
militar
enla
defensa
desu
rey
idmüficrándob,
simultánemente,
@nla
defensa
deCristo.
Losreligiooos,
a
su
vez,
asumieron
militarmente
su
tarea
piadosa.
Encontramos
reitsadas
v€ces
su
participación
enlas incursioneseonquistadoras,
en
las
guena
civiles
quese
sucedieron
y
en
ocasione
de
inminmte
ataque
e¡derno
f4,
sin
questr
aetividad
se
distinguiera
qr
modo
alguno
de
las
de
loe
grupoociviles.
Eneete
aspecto
fos
dos
sectores
combinaron
apootolado
y
milicia
enun
proyeto
mmún:
el
asentamiento
del
poder
y
la
forrnación
de
una
infraestrustura
jusüficada
por
la
defensa
de
la
fefrente
al
enemigo
comrfur,
el
irdígena.
Analizado
en
su
contexto
y,
por
la
ideología
que
orientaba
estas
reaccione,
erd
inadmisible
una
postura
diversa
Lo
anterior
estwo
implícito
en
el
gran
fiBrco
que
constituyó
el
idearioqueeetrr,rturó
a
cadaunade
las
Odenes
Religbsas
asentadas
en
el
Perú
ya
los
miernbros
de
la
clerecia.
Agréganse
adenrrás
loo
rnaüce
de
las
tEndencias
polfticas
internasqueanimaban
los
claustroe
y
exaltaban
fos
Capftuloo,en
confrieto
o
EEGtrtlr-a'o!
AfÍ{)
III,Xe?,
I_gg4
2T
of 00

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