• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
Download
 
 026Cambio de planes
o deja de tener cierta lógica ²dijo Pablo para mi estupor, antesde darle un mordisco a una porción de la jugosa pizza de mariscoque compartíamos.Me quedé mirando hacia él, sintiéndome desolado. Cuando quedamos para que lecontara lo que David me había dicho la tarde anterior en la estación de trenes, no contempléla posibilidad de que pudiera ponerse de su parte. Casi empezaba a arrepentirme de haberleinvitado a almorzar. ²¿Lógica? ²repliqué con acritud. Había esperado una oleada de empatía procedente de Pablo y una retahíla de insultos hacia David. Ahora que veía que las cosas noiban a ser así, me sentía bastante desconcertado². El amor no debería ser cuestión sólo delógica. ²Tu problema, cariño, es que eres demasiado romántico ²me espetó². Davidestá demostrando tener bastante buen juicio al querer pensárselo bien. ²¿Ah sí? ²me ofendí por el velado insulto, al darme cuenta de que Pabloinsinuaba que yo no tenía buen juicio². ¿Y eso por qué? ²Pues« porque tú mismo me has dicho que crees David se podría enfrentar a un problema familiar si su hermana se entera de que es gay, y recuerda que además la suya esuna familia rica e importante. Quizás su padre le arme un escándalo ²especuló². Quizásle desherede, o le eche de la empresa« Podría perderlo todo por enrollarse contigo, ¿has pensado en eso? ²¿Insinúas que David renuncia a mí por dinero, y que además crees que hace bien? ²No ²me aclaró². Insinúo que hace bien en pensarse muy detenidamente sirealmente le conviene iniciar una relación que podría trastocar tanto su vida. A lo mejor quiere averiguar si el amor que siente por ti vale realmente la pena. ²Querrás decir, si
 yo
valgo la pena« ²Sí, eso también. Yo sé que vales la pena ²añadió rápidamente al ver miexpresión². Pero ambos sabemos que David es un poco más corto de entendederas.Sonreí ante su inesperada broma e intenté ver las cosas como él, desde un punto devista más lógico. Si lo miraba fríamente, tenía que aceptar que quizás Pablo tuviera razón: el
 ²N
 
 1
amor no es nunca el único factor a tener en cuenta, y yo no sabía en realidad a qué tendríaque renunciar David para estar conmigo, ¿a su dinero? ¿A su posición? ¿A su familia?Recordé por enésima vez algo que David me había dicho mucho tiempo atrás,acerca de que Clara había podido venir a vivir aquí porque él había hecho algunas
c
on
cesi
on
es
. David y su padre mantenían el acuerdo de ocultar sus inclinacioneshomosexuales al resto de familia, y se suponía que Clara no debía saberlo. Si David salíadel armario delante de su hermana y su padre se enteraba, ¿qué pasaría entonces? ¿Laobligaría a dejar a David y volver a Alemania? ³No estoy contemplando sólo misnecesidades´, me había dicho la tarde anterior. ¿Se refería a que estaba velando por el bienestar de Clara?Con cierto disgusto, sentí un nuevo acceso de resentimiento al pensar en ella. Yosabía que Clara no tenía ninguna culpa, que de hecho ni siquiera era consciente de lasituación en la que me encontraba, pero saber que ella era la razón de que David dudara sivolver conmigo o no, hacía que me fuera imposible tratarla con naturalidad. Aquella mismamañana se había acercado a mí en la biblioteca, con toda la buena voluntad del mundo, parahablar conmigo y preguntarme por mi fin de semana con Santiago, y yo me había limitado adespacharla con bordería y monosílabos, haciéndole entender que habíamos roto, que noestaba de humor para nada y que prefería estudiar solo, cuando la verdad era que nada másverla, parloteando alegremente a mi lado y mirándome con esos preciosos ojos grises, mi precario talante se había agriado de golpe. No volví a hablarle en toda la mañana y ella seesforzó por dejarme a mi aire hasta la hora del almuerzo, cuando se acercó de nuevo parainvitarme a comer. Cuando le dije que había quedado con Pablo para comentarle lo del finde semana, hizo un débil intento de autoinvitarse a venir con nosotros, que yo atajé de raízal decirle que había cosas que prefería tratar a solas con mi mejor amigo.Ahora, sentado frente a él en la pizzería que estaba cerca de la facultad de BellasArtes, intentaba reprimir los remordimientos que sentía por haber sido tan antipático conClara, diciéndome a mí mismo que la había rechazado sólo para poder hablar con Pablo conuna sinceridad que sería imposible en su presencia, y no porque me sintiera resentido conella por su involuntario papel en mi drama personal. Por otro lado, si contemplaba lasituación desde un punto de vista lógico, entendía que David primara las necesidades de suhermana sobre las mías. Pero yo seguía creyendo que el amor no debería ser algo lógico. ²De todas maneras ²seguía hablando Pablo, ajeno a mi batiburrillo mental², tútambién deberías aprovechar la situación para pensar con frialdad en lo que te conviene.Su comentario me trajo de nuevo a la mente mi problema más acuciante. ²Ya lo he pensado ²dije², de hecho es algo que no tengo que
 pe
n
 sar 
. Enrealidad me la trae floja si me conviene o no estar con él. Le quiero ²añadí, desnudando mialma como sólo se puede hacer frente a un amigo íntimo², el resto me da igual.
 
 2
 ²¿Incluso que Clara descubra que has estado mintiéndole todo este tiempo? ²  preguntó incisivo. ²Incluso eso. Si David y yo volvemos a estar juntos, ella deberá aceptarlo. ²Meencogí de hombros². Al fin y al cabo ya nos conocíamos antes de que ella llegara, tendráque entender que nos vimos obligados a engañarla. Si se enfada es su problema ²afirmécon altanería. ²¿No te daría pena perder su amistad? ²Sí, claro que sí, pero« Si David decide no volver conmigo a causa de Clara, creoque me costaría muchísimo seguir siendo su amigo, así que de todas formas me parece quevoy a terminar perdiéndola. ²Bajé la mirada². Sé que no tiene la culpa, pero incluso hoyme ha costado horrores hablar con ella, sólo de pensar que nuestra amistad podría costarmeel amor de David. ²Qué melodramático te pones ²exclamó Pablo con una sonrisa burlona. ²No me ridiculices ²le pedí, ruborizándome al darme cuenta de que acababa desoltar una cursilería tremenda². Si te pones así, no hablo contigo de estas cosas.Me arrebujé en mi asiento, sintiéndome bastante incómodo, hasta que vi que Pablome miraba conciliador. ²Perdona ²dijo², es sólo que me parece que estás exagerando con el tema deClara, tampoco es para que te pongas así con ella, pobre chica. Y además, me preocupaverte tan ilusionado con David. Deberías prepararte para una negativa, por si acaso. ²Lo sé ²contesté², pero mira lo que me dijo ²añadí, renuente a no aferrarme aun atisbo de esperanza², que terminaríamos juntos tarde o temprano. ²Yo no haría caso a una promesa tan vana. ²Alargó el brazo sobre la mesa paracoger mi mano y apretarla amistosamente. Le miré a los ojos, sopesando si decirle que enrealidad yo creía de corazón que David y yo estábamos destinados a estar juntos, pero Pablome miraba como si yo fuera un niño que acabara de descubrir que Papá Noel no existe, y meencogí de nuevo de hombros, decidiendo fingir una indiferencia que no sentía porque noquería darle más motivos para tenerme lástima. ²Supongo que tienes razón ²dije desapasionadamente, mientras le hacía un gestoal camarero para que nos trajera la cuenta². Tampoco es como si me fuera a limitar aesperar sentado a que él se decida ²añadí con descaro para ocultar que eso era exactamentelo que pensaba hacer. ²Entonces, ¿salimos este fin de semana? ²preguntó Pablo con cierto entusiasmo,mientras ponía en la mesa su parte de la cuenta y se levantaba. ²No lo sé. ²Me puse a mi vez de pie y me colgué la mochila al hombro². Losexámenes no terminarán hasta la semana que viene. Este finde debería quedarme en casa yestudiar. Mejor lo dejamos para el siguiente«
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...