como
Comentarios Reales de los Incas
escrita por Garcilazode la Vega (1976) y
El Primer Nueva Crónica y Buen Gobierno
de Guaman Poma de Ayala (1980). Como lo men-ciona Gómez-Pompa (1993), en el México precortesiano, ypodría ampliarse a toda la América de aquellos años, habíaun verdadero avance científico, quizás mayor que en laEuropa contemporánea; se realizaban clasificaciones deplantas y animales, estudios de sus usos, propiedades, for-mas y ecología. En efecto, los procesos cognoscitivos deaquellos años no diferían mucho de los que actualmenteacepta la ciencia; si bien probablemente tenían un mayorcomponente empírico (León Portilla, 1963; Gómez-Pompa,1993).
¿Cómo se relacionan la etnobotánica, la sistemática y elmanejo de los recursos?
Alcorn (1995) realizó una síntesis sobre las preguntas máscomunes de la etnobotánica, gran parte de ellas ya mencio-nadas al comienzo de este trabajo. Entre todas, las másinteresantes para el presente apartado, son aquellos cues-tionamientos que analizan qué piensa la gente de las plan-tas, cómo las diferencian entre sí y cómo las clasifica segúnla cultura a la que pertenece.En efecto, las decisiones humanas sobre la forma deestablecer sus relaciones con el entorno, se basan en fac-tores biofísicos y socioculturales, los que a su vez estáncondicionados al modo de percibir el mundo natural quetiene cada ser humano (Cotton, 1996). Según lo propues-to por Fowler (1979) y Cotton (1996), el estudio de dichapercepción y de las “decisiones ambientales” puede reali-zarse desde las perspectivas ética y émica. En el primercaso, se identifican los rangos o factores que influencian elmodo en que el ambiente es percibido localmente, teniendoen cuenta el objetivo natural (es decir el ambiente, o suscomponentes, como tales) y la construcción sociocultural(es decir, la interpretación local del ambiente), que puedenmodificarlo. En el segundo enfoque se indaga sobre cómoel medio es percibido realmente por la gente local. Sinembargo, Ellen (1994) ha demostrado que no todas lascategorías conceptuales tienen una equivalente lingüística,por lo que es necesario analizar su naturaleza substantiva.De acuerdo con Cotton (1996), los factores que afec-tan la percepción del entorno se pueden resumir en cuatrotipos: biofísicos, sociológicos, espirituales y personales. Losfactores biofísicos están representados por característicasdel elemento percibido externas al observador, por ejemplocaracterísticas ecológicas o morfológicas de una determina-da población; los otros tres variarán según ciertos elemen-tos internos del observador, tales como el género, la edad,la historia y las influencias personales, tanto culturalescomo psicológicas.Como es de imaginarse, analizar la percepción delentorno es muy complejo, por ello se proponen estudios deconducta (donde se analizan eventos y actividades) y estu-dios cognoscitivos (donde se estudian los factores psicoló-gicos que afectan las decisiones). Dentro del estudio de lasconductas, es posible a su vez, analizar conductas ritualeso conductas cognoscitivas (basadas en conocimiento dadopor la experiencia). Es en este último aspecto donde apa-recen la percepción humana y la etnotaxonomía (la denomi-nación y el ordenamiento).
Conductas cognoscitivas: etnotaxonomíay percepciónhumana
Lévi-Strauss (1964), en la teoría del estructuralismo, pro-puso que al analizarse las culturas humanas es posibleencontrar una tendencia universal a organizar y clasificarlos fenómenos percibidos o las experiencias vividas, ade-más, que los conocimientos humanos generalmente sebasan en series de contrastes, tales como cultura/naturale-za, derecha/izquierda, día/noche, y que cada elemento delpar carece de significado aislado del otro.En el transcurso de los años, muchos investigadores(p. ej., Thomson, 1946; Lévi-Strauss, 1964) comenzaron aindagar en la sistemática folk (etnosistemática o etnotaxo-nomía), la cual examina, en primer lugar, el modo en el cuallas culturas categorizan y denominan a las especies que losrodean. En efecto, este tipo de trabajos ofrecen una inva-luable información acerca de la percepción de una comuni-dad local y de las relaciones percibidas entre diferentestipos de plantas o animales y la naturaleza y significado deun taxón particular.Como lo resume Barrera (1994) en la bibliografíasobre pueblos mexicanos, se puede considerar como obra
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