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La parte actora-apelada alegó en contra del recurso y en apoyo de la sentencia.
TERCERO.-
La cuestión jurídica sobre la representación de los socios en las juntas de las sociedadesde responsabilidad limitada ya fue abordada por este Tribunal de apelación en un reciente precedente en elmismo sentido que la sentencia ahora recurrida ( SAP A Coruña 4ª de 26/10/2011 respecto de varios acuerdosimpugnados de la junta de 30/1/2009 de la misma sociedad demandada):Dispone el
artículo 49 LSRL
: "2. El socio podrá hacerse representar en las reuniones de la JuntaGeneral por medio de otro socio, su cónyuge, ascendientes, descendientes o persona que ostente podergeneral conferido en documento público con facultades para administrar todo el patrimonio que el representadotuviere en territorio nacional. Los estatutos podrán autorizar la representación por medio de otras personas. 3.La representación comprenderá la totalidad de las participaciones de que sea titular el socio representado ydeberá conferirse por escrito. Si no constare en documento público, deberá ser especial para cada Junta". Enel mismo sentido el
artículo 183 de la Ley de Sociedades de Capital
al hablar de la representación voluntariaen la junta general de la sociedad de responsabilidad limitada.El
artículo 49 reformó la materia de la Ley
anterior sobre representación voluntaria del socio en las juntas de este tipo de sociedades, reconociéndoles el derecho inderogable a poder asistir representados através de otro socio y de terceros si bien que en determinadas condiciones, pudiendo los estatutos ampliarel círculo, pero no restringirlo. Por ello el
artículo 186.3 RRM
dice que el socio podrá hacerse representaren las reuniones de la junta general por cualquiera de las personas previstas en la ley y, en su caso, en losestatutos. Las peculiaridades derivan, además de las propias normas, del carácter híbrido y cerrado de estassociedades, una de cuyas manifestaciones es precisamente el sentido restrictivo de la representación: "unasociedad esencialmente cerrada, en la que las participaciones sociales tienen restringida la transmisión (...)Este carácter cerrado se manifiesta igualmente en que, salvo disposición en contrario de los estatutos, larepresentación en las reuniones de la Junta General tiene un carácter restrictivo".Como señala la sentencia de la Audiencia Provincial (8ª) de Alicante de 13/7/2005 , y en iguales oparecidos términos otras del mismo Tribunal como las de 21/1/2009 y 19/10/2010:"La exigencia legal para tener por válidamente constituida la facultad representativa en una Juntasocietaria pasa necesariamente por la concurrencia de tres requisitos que aparecen como absolutos, 1), denaturaleza subjetiva, porque recaiga en determinadas personas, bien de las señaladas en la Ley, bien enlos Estatutos societarios; 2) de naturaleza formal, porque el poder cumplimente la formalidad imperativa, adsolemnitaten, de escritura, bien en documento privado, en cuyo caso debe ser especial para la Junta de que setrate, bien en instrumento público, en cuyo caso puede ser para cualquier Junta y; 3) de naturaleza sustantivao material, porque el poder de representación esté conferido en el más amplio ámbito de representación defacultades de gestión y administración patrimonial, esto es, con facultades para administrar todo el patrimonioque el representado tuviere en territorio nacional, exigencia que tanto lo es cuando el poder está otorgado endocumento público como privado. Es al sentido que debe dársele a estas exigencias lo que constituye el themadecidendi, juicio que encamina, como bien señala el Magistrado de Instancia, la propia Exposición de Motivosde la LSRL que en su apartado II, párrafo 2, señala que la representación en las reuniones de la Junta Generaltiene un carácter restrictivo, criterio que se abunda cuando se efectúa un examen comparado respecto de estamisma facultad en el seno de las sociedades anónimas en cuya regulación
-art.106 LSA
-, a diferencia de loque hemos visto para la sociedad limitada, se obvia desde luego la exigencia de que la representación estéincursa en un mandato más amplio de gestión y administración general del patrimonio del poderdante.Es cierto que la DGRN ha venido señalando en diversas resoluciones (10 de mayo de 1994, 20 deoctubre de 1992) el juego del instituto de la representación voluntaria en el ámbito patrimonial (vid.,
arts. 1712 del Código Civil y 281
del Código de Comercio), señalando que toda restricción o exclusión de su aplicaciónen dicho ámbito reclama una interpretación estricta a fin de garantizar que tales restricciones o exclusionesno se extiendan a hipótesis distintas y a objetivos diferentes de los que determinaron su formulación. Asípor ejemplo ha entendido que un poder general para administrar todos los bienes del representado es aptopara asistir a Juntas de Sociedades de Responsabilidad limitada aunque la asistencia a las mismas no fueraexpresa facultad del poder conferido, acogiendo el principio de que quien puede lo más puede lo menos. Sinembargo el caso que nos ocupa es inverso al supuesto descrito y no estamos ante una restricción relativaa una hipótesis no contemplada en la regulación de la representación. Al contrario, aquí está ausente delpoder conferido al Letrado el presupuesto general, el magma donde debería ubicarse o del que derivaría sucapacidad representativa tal y como resulta, precisamente, de aquellas resoluciones de la DGRN ya que elpoder de quien compareció a la Junta no solo no lo es de gestión patrimonial general sino que tan siquiera
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