Amigos de la Coordinadora Estatal contra la incineración en cementeras, Vecinos deMontcada i Reixac.
Como algunos de vosotros sabéis, desde Greenpeace hemos estado apoyando vuestraoposición al proyecto de incineración desde el principio, y por ello conocemos en detalle toda latrayectoria ejemplar que en esta lucha habéis seguido hasta ahora.Habéis soportado una cementera a escasos metros de vuestras casas durante más de 90años, con todas las molestias que ello conlleva; ruidos, polvo... Y lo peor de todo, lo que nopodéis ver: las emisiones tóxicas. Por ello habéis mantenido una persistente lucha de protestasy movilizaciones.Últimamente os habéis movilizado contra el proyecto de incineración de lodos de depuradoraen los hornos de la cementera, encontrando frente a vosotros resistencias de lasadministraciones, de la propia empresa, e incluso de los propios trabajadores, pero aún asíhabéis sabido mantener las movilizaciones de una forma ejemplar.Ahora, el nuevo Govern de la Generalitat de Catalunya, en una vuelta de tuerca más, pretendeutilizar los hornos de la cementera Lafarge de Montcada i Riexac para la incineración deCDR's, o lo que es lo mismo, de residuos domésticos.Una planta cementera que funciona utilizando residuos como combustible es, en la practica,una incineradora. La incineración no es la solución para una gestión sostenible de los residuos,y sus emisiones afectan gravemente al medio ambiente y a la salud de las personas.Además, quemar residuos es quemar unos recursos que tendrán que volver a ser extraídos delplaneta para generar nuevos productos, lo que implica un alto coste económico ymedioambiental que estamos pagando todos los ciudadanos.Greenpeace ha hecho de la lucha contra la incineración una de sus líneas de oposición másduras y persistentes, negándose también a la incineración de residuos en cementeras desdelos primeros proyectos, y siempre proponiendo al mismo tiempo alternativas reales.Greenpeace investiga, redacta informes, intenta generar cambios y señala donde están losproblemas y quienes son sus responsables, poniéndolos así en evidencia, y sabiendo utilizar para ello la presión que ejercen los medios de comunicación.Pero para generar los cambios que deseamos, con el trabajo de organizaciones comoGreenpeace y otras del movimiento ecologista que también apoyan vuestra lucha, no seriasuficiente si esto a la vez no está acompañado por una persistente oposición social, unaoposición que nuestros dirigentes políticos tienen que percibir como fuerte, real y próxima, unaoposición en la que ellos vean una amenaza tangible.