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Ignacio Allende

Ignacio Allende

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08/17/2013

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Ignacio Allende(Ignacio María de Allende y Unzaga) Militar independentista mexicano(San Miguel el Grande, actual San Miguel de Allende, Guanajuato,1769 - Chihuahua, 1811).Ignacio Allende era un criollo de buena familia, diestro en las artes dela caballería y de carácter fuerte. Por vocación, en 1795 ingresó en elejército donde recibió una sólida formación y obtuvo el grado decapitán en 1797.En el cantón de Jalapa Ignacio Allende conoció a otros criollos con los que compartió susideales políticos de descontento contra el Gobierno español. A finales de 1809 el Gobiernovirreinal descubrió una gran conspiración en Valladolid (hoy Morelia) e intentódesmantelar el movimiento independentista, pero Allende estableció contacto con unaramificación importante en Querétaro, en la casa del corregidor Miguel Domínguez y suesposa,Josefa Ortiz.Por uno de los participantes, el oficial Joaquín Arias, la conspiración fue descubierta,Ignacio Allende fue avisado oportunamente y pudo advertir a otro conspirador, el cura deDolores,Miguel Hidalgoy Costilla. En la madrugada del 15 al 16 de septiembre de 1810 seconvocó a todo el pueblo a toque de campana para tomar las armas. Un gran contingente decriollos e indígenas marcharon hacia San Miguel, y en Atotonilco el cura Hidalgo adoptó elestandarte con la Virgen de Guadalupe como insignia.En Guanajuato los insurgentes, incontrolables, asaltaron ferozmente la alhóndiga deGranaditas y asesinaron sin piedad a los españoles junto con sus familias. Por ello Hidalgoy Allende se enemistaron entre sí. En Valladolid se les unieron más rebeldes que seenfrentaron con éxito al ejército realista en el Monte de las Cruces.Su siguiente meta fue la ciudad de México pero, ante la perspectiva de otra matanza,Hidalgo decidió retroceder. En Aculco los esperaban las tropas realistas de Félix Calleja yManuel Flon, que les derrotaron. De nuevo se enfrentaron a los realistas en el Puente deCalderón en donde los perdedores fueron los insurgentes.Tras refugiarse en una hacienda, a Hidalgo se le retiró el mando y el ejército se dividió endos; uno, con López Rayón al frente, salió hacia Michoacán; el otro partió hacia el nortecon Ignacio Allende y Miguel Hidalgo, para buscar ayuda en los Estados Unidos. Pero enlas norias de Baján, Chihuahua, fueron aprehendidos por Ignacio Elizondo. Se les sometió a juicio y Allende fue fusilado junto con Ignacio Aldama y Mariano Jiménez. Sus restosdescansan en la columna de la Independencia en la ciudad de México
Galileo Galilei}Galileo Galilei nació en Pisa el 15 de febrero de 1564. Lo poco que, a través de algunas cartas, seconoce de su madre, Giulia Ammannati di Pescia, no compone de ella una figura demasiado
 
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alagüeña. Su padre, Vincenzo Galilei, era florentino y procedía de una familia que tiempo atrás
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abía sido ilustre; músico de vocación, las dificultades económicas lo
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abían obligado a dedicarseal comercio, profesión que lo llevó a instalarse en Pisa. Hombre de amplia cultura
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umanista, fueun intérprete consumado y un compositor y teórico de la música, cuyas obras sobre el temagozaron de una cierta fama en la época. De él
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ubo de
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eredar Galileo no sólo el gusto por lamúsica (tocaba el laúd), sino también el carácter independiente y el espíritu combativo, y
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astapuede que el desprecio por la confianza ciega en la autoridad y el gusto por combinar la teoría conla práctica. Galileo fue el primogénito de siete
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ermanos de los que tres (Virginia, Mic
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elangelo yLivia)
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ubieron de contribuir, con el tiempo, a incrementar sus problemas económicos. En 1574 lafamilia se trasladó a Florencia y Galileo fue enviado un tiempo al monasterio de Santa Maria diVallombrosa, como alumno o quizá como novicio.
La batalla del copernicanismo
El 1611 un jesuita alemán, Christof Scheiner, había observado las manchas solares publicando bajo seudónimo un libro acerca de las mismas. Por las mismas fechas Galileo,que ya las había observado con anterioridad, las hizo ver a diversos personajes durante suestancia en Roma, con ocasión de un viaje que se calificó de triunfal y que sirvió, entreotras cosas, para que Federico Cesi le hiciera miembro de la Accademia dei Lincei que élmismo había fundado en 1603 y que fue la primera sociedad científica de una importancia perdurable.Bajo sus auspicios se publicó en 1613 la
 Istoria e dimostrazione interno alle macchie solari
, donde Galileo salía al paso de la interpretación de Scheiner, quien pretendía que lasmanchas eran un fenómeno extrasolar («estrellas» próximas al Sol, que se interponían entreéste y la Tierra). El texto desencadenó una polémica acerca de la prioridad en eldescubrimiento, que se prolongó durante años e hizo del jesuita uno de los másencarnizados enemigos de Galileo, lo cual no dejó de tener consecuencias en el proceso quehabía de seguirle la Inquisición. Por lo demás, fue allí donde, por primera y única vez,Galileo dio a la imprenta una prueba inequívoca de su adhesión a la astronomíacopernicana, que ya había comunicado en una carta a Kepler en 1597.Ante los ataques de sus adversarios académicos y las primeras muestras de que susopiniones podían tener consecuencias conflictivas con la autoridad eclesiástica, la posturaadoptada por Galileo fue la de defender (en una carta dirigida a mediados de 1615 aCristina de Lorena) que, aun admitiendo que no podía existir contradicción ninguna entrelas Sagradas Escrituras y la ciencia, era preciso establecer la absoluta independencia entrela fe católica y los hechos científicos. Ahora bien, como hizo notar el cardenal Bellarmino,no podía decirse que se dispusiera de una prueba científica concluyente en favor delmovimiento de la Tierra, el cual, por otra parte, estaba en contradicción con las enseñanzas bíblicas; en consecuencia, no cabía sino entender el sistema copernicano como hipotético.En este sentido, el Santo Oficio condenó el 23 de febrero de 1616 al sistema copernicanocomo «falso y opuesto a las Sagradas Escrituras», y Galileo recibió la admonición de noenseñar públicamente las teorías de Copérnico.
 
 Parte final del documento de abjuración de GalileoGalileo, conocedor de que no poseía la prueba que Bellarmino reclamaba, por más que susdescubrimientos astronómicos no le dejaran lugar a dudas sobre la verdad delcopernicanismo, se refugió durante unos años en Florencia en el cálculo de unas tablas delos movimientos de los satélites de Júpiter, con el objeto de establecer un nuevo método para el cálculo de las longitudes en alta mar, método que trató en vano de vender algobierno español y al holandés.En 1618 se vio envuelto en una nueva polémica con otro jesuita, Orazio Grassi, a propósitode la naturaleza de los cometas, que dio como resultado un texto,
 Il Saggiatore
(1623), ricoen reflexiones acerca de la naturaleza de la ciencia y el método científico, que contiene sufamosa idea de que «el Libro de la Naturaleza está escrito en lenguaje matemático». Laobra, editada por la Accademia dei Lincei, venía dedicada por ésta al nuevo papa UrbanoVIII, es decir, el cardenal Maffeo Barberini, cuya elección como pontífice llenó de júbilo almundo culto en general y, en particular, a Galileo, a quien el cardenal había ya mostrado suafecto.La nueva situación animó a Galileo a redactar la gran obra de exposición de la cosmologíacopernicana que ya había anunciado en 1610: el
 Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo, tolemaico e copernicano
; en ella, los puntos de vista aristotélicos defendidos por Simplicio se confrontaban con los de la nueva astronomía abogados por Salviati, en formade diálogo moderado por la
bona mens
de Sagredo. Aunque la obra fracasó en su intento deestar a la altura de las exigencias expresadas por Bellarmino, ya que aportaba, como pruebadel movimiento de la Tierra, una explicación falsa de las mareas, la inferioridad deSimplicio ante Salviati era tan manifiesta que el Santo Oficio no dudó en abrirle un procesoa Galileo, pese a que éste había conseguido un
imprimatur 
para publicar el libro en 1632.Iniciado el 12 de abril de 1633, el proceso terminó con la condena a prisión perpetua, pese ala renuncia de Galileo a defenderse y a su retractación formal. La pena fue suavizada al permitírsele que la cumpliera en su quinta de Arcetri, cercana al convento donde en 1616 ycon el nombre de sor Maria Celeste había ingresado su hija más querida, Virginia, quefalleció en 1634.En su retiro, donde a la aflicción moral se sumaron las del artritismo y la ceguera, Galileoconsiguió completar la última y más importante de sus obras: los
 Discorsi e dimostrazioni

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