La literatura de la memoria 73
Se trata
de una
naturaleza
que, a su vez,
también
es
rica
en
símbolos
y que
puede hacer, como
en
algunos poemas
de
Luis
Cer-
nuda
de lo más
negativo
- de la
muerte,
de la
visión
de un
cemen-terio
- un
jardín,
un
espacio para
la
meditación consciente
y en ple-
nitud,
el
«lugar ameno»
sin más.
(Luis Cernuda,
del que por
ciertocelebramos
en los
próximos días
el
centenario
de su
nacimiento.)Hablamos
de una
naturaleza
que, a su vez,
también
es
rica
en
símbolos:
la
nieve,
la
montaña,
el
bosque,
el
camino,
los
ríos,
la
meseta,
los
ciclos estacionales,
etc.
Bajo este punto
de
vista, bienpodemos decir
que el
escritor
- si
sabe contemplar,
si
sabe interpre-tar
-
puede
ver y
hallar
en lo más
local
lo más
universal. Porque,de acuerdo
con la
terminología
de
Mircea Eliade, logra hacer
del
paisaje
de su
memoria
un
«centro
del
mundo».
Más
tarde, graciasal poder evocador
de
esta memoria, acabará haciendo
en sus
textosy
en ese
espacio
que
también Eliade reconoce como
el
«espacio
fun-
dacional»,
las
preguntas claves
y
obteniendo
las
respuestas conve-nientes.Así sucede
con la
pujanza retórica
de la
naturaleza
en la poe-
sía
de
Luis
de
Góngora,
que la
creemos sólo fruto
de la
mitología
y
de
los
libros, cuando,
en
origen,
es
sólo reflejo
de sus
vivencias
en la
sierra cordobesa.
O en
Pablo Neruda,
el
cual, cantando
a su
país,Chile, canta
a
América,
al
Océano
y
acaba cantando
a
todo
el Pla-
neta
(«el mar
cayó, como
una
gota ardiendo,
de
distancia
en dis-
tancia,
de
hora
en
hora...») Este sentido planetario
de la
realidad
es
originalísimo
y
único
en el
panorama
de la
literatura
en
español.Esta presencia
de la
naturaleza
en su
estado puro tambiénserá
muy
viva
en
algunos escritores norteamericanos, curiosamentedel este
del
país, como Emerson, Walt Withman, Emily Dickinson
o
Archibald Macleish.)Quisiera ponerles
un par de
ejemplos
más
sobre
lo que les
acabo
de
decir
al
hilo
de mi
propia experiencia,
que
puede
ser tam-
bién
la
experiencia
de
otros escritores,
o de
otras personas,
en mo-
mentos críticos, graves. Estos momentos pueden
ser los de la
muer-te
de
alguno
de
nuestros seres queridos; momentos
que, a
veces,pueden coincidir
con
otras experiencias traumáticas
y con la per-
AISPI. La literatura de la memoria.
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