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Expansión Minera
Por:
Lucio Cuenca, OLCA
Los países Latinoamericanos dependen hoy undamentalmen-te, de cómo sus materias primas se valoran a nivel mundial,por lo que la disminución de los costos de producción es un-damental. Esta situación se ha visto agravada en las últimasdécadas por el desarrollo de aparatos corporativos que sobre-pasan a la uerza de los estados, y que persiguen la explota-ción de los recursos sin otro n que el crecimiento obsesivo desus tasas de ganancia. Así, los estados, particularmente losde menor desarrollo, se ven obligados a fexibilizar o eliminarlas reglamentaciones nacionales de protección ambiental y deltrabajo, entre otras.
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n Chile, país que ha sido cali-cado como “el laboratorio delneoliberalismo”, por ser uno delos pioneros en abrir sus mer-cados unilateralmente y en traspasarsus servicios públicos al sector priva-do transnacionalizado, el proceso deglobalización comercial ha logrado ge-nerar enormes riquezas las que se hanconcentrado en un grupo pequeño deactores económicos.
El asedio por los minerales
El subsuelo de Chile es riquísimo, conapenas el 0,5% de la supercie terrestreposee más del 40% del cobre mundial
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,es la superpotencia tanto en produc-ción como en comercio de este mineralen el planeta. Esto debiera garantizarun control del mercado y de los ritmosextractivos, sin embargo, la ley mineraaprobada en la dictadura (1973-1990) y raticada por los gobiernos de la Con-certación (1990 en adelante), determi-nó poner este mercado en manos de2007 el Estado a través de Codelco tuvoU$ 6.752 millones de ganancia y las 18empresas transnacionales
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que repor-tan ingresos de U$ 15.555 millones dedólares en un año
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.Debemos recordar que la mayoría de losrecursos mineros en Chile se encuen-tran en la zona cordillerana del Norte.Esta zona en nuestro país se caracteri-za por su clima desértico, las uentesde agua que abastecen la zona corres-ponden al derretimiento, cada vez más vertiginoso, de glaciares de la alta cor-dillera. Por otra parte, en esta zona seubican ecosistemas con especies endé-micas y nativas, especialmente rágiles.Dependientes de estos ecosistemas, y engran medida del agua de glaciares, seencuentran las comunidades humanascuya orma de vida ancestral nos en-seña la importancia del cuidado de losrecursos naturales. La cordillera de losAndes es la rontera natural entre Chiley Argentina, pero también la ronteraterritorial entre los países. La línea quemarca el límite entre ambos, es la líneadivisoria de las aguas, o sea la línea quese traza por las más altas cumbres delmacizo andino.las transnacionales. De hecho en 2006,según la Comisión Chilena del Cobre(COCHILCO), solo un 31% del minerales producido por el Estado, en circuns-tancias que en 1990, según el mismoorganismo, la producción estatal alcan-zaba al 77% del total extraído.En 1990, inicio de la transición a la de-mocracia, Chile producía 1.588 millo-nes de toneladas de cobre, mientras queen el 2006 la producción llegó a 5.360millones de toneladas, es decir creció enun 340%; hay que consignar que el 98%de esta producción va al mercado in-ternacional
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. Las ventas pasaron de U$6.851 millones a U$ 33.350 en el mismoperiodo. Sin embargo, vemos que en el
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n 1990, inicio de la transi-ción a la democracia, Chi-le producía 1.588 millonesde toneladas de cobre, mien-tras que en el 2006 la produc-ción llegó a 5.360 millones detoneladas, es decir creció enun 340%; hay que consignar que el 98% de esta producciónva al mercado internacional.
CHILE
   F  o   t  o  :   t  u  r   i  s  m  o  m   i  n  e  r  o .   b   l  o  g  s  p  o   t .  e  s   F  o   t  o  :  p  a  n  o  r  a  m   i  o .  c  o  m
 
sin Frontera
El Tratado de Colaboracióne Integración Minera Chile -Argentina
Las zonas más altas de la cordillera delos Andes entre Chile y Argentina, quecorresponden a la zona limítroe entrelos territorios, es una ranja en que his-tóricamente existían restricciones pararealizar actividades industriales y ex-tractivas, razones de seguridad nacio-nal y geopolíticas lo limitaban. Pero laexpansión de la minería no tiene ron-teras ni límites, por lo que se tenía quecrear un instrumento supranacionalque permitiera explotar yacimientos enlugares hasta ahora restringidos por suubicación.
Se trata del Tratado Bina-cional Chile-Argentina y el ProtocoloComplementario,
los que ueron apro-bados el año 2001, estos instrumentosse desarrollan en el marco de la mineríaen zonas de diícil acceso, lo que inme-diatamente lo vincula con los proyectosde inraestructura IIRSA en nuestroterritorio. En la misma línea, Chile re-úne otras características muy valoradasen el negocio minero: posee grandesreservas de agua en la misma zona enque se ubican los yacimientos y goza depuertos marítimos en el Océano Pací-co a poca distancia de los proyectosmineros.La historia del tratado minero comien-za hace muchos años, pero a sólo unmes de asumido el Primer Gobiernode la Concertación (1990) ocurrieroncambios en la tributación minera queprepararon el camino para no declararutilidades y en consecuencia, no pagarimpuestos a la renta. Estas modicacio-nes tributarias, no pueden sino habersido elaboradas por las mismas multi-nacionales mineras, y con mucha ante-lación a que la Concertación llegara alpoder (El Exilio del Cóndor, Padilla,Luna, Alcayata, 2004).
BOLIVIAPERÚARGENTINA
AricaIquiqueAntofagastaChañaralCoquimboCopiapóValparaiso
SANTIAGO
RancaguaSan AntonioTalcaguanoConcepciónLebuTemucoPuertoMonttPuerto Arenas
 
El Tratado Minero, crea un territorio entreambos países, una franja de 100 Km.de ancho aproximadamente, que abarcaprácticamente toda la larga frontera entreChile y Argentina, que se denomina “Ám-bito de aplicación del Tratado Minero”.
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Expansión Minerasin Frontera
El tratado ormuló en suartículo 6
“... facilitar alos inversionistas de am-bas partes el desarrollodel respectivo negocio mi-nero” 
. El Protocolo dejade maniesto que
“seentenderá que las partes permitirán a los inversio-nistas de una y otra, el usode toda clase de recursosnaturales necesarios parael desarrollo del nego-cio minero…” 
. Además,existe el reconocimientoexpreso de la
“…posibilidad de explotar los recursos hídricos existentes en el paísvecino, para su empleo en proyectos mi-neros del otro lado de la frontera, auncuando ellos no tengan la calidad derecursos hídricos compartidos.” 
(Proto-colo Complementario del Tratado deIntegración y Complementación Mine-ría entre las Repúblicas de Argentina y Chile del 20 de Agosto de 1999).El Tratado Minero, crea un territorioentre ambos países, una ranja de 100Km. de ancho aproximadamente, queabarca prácticamente toda la largarontera entre Chile y Argentina, quese denomina Ámbito de aplicación delTratado Minero”. Esto incluye territo-rios de ambos países donde nunca antesse conoció la explotación minera, comoel sur de Chile y la Pa-tagonia.
El senador Gabriel Val-dés, en la última sesiónantes de la ratifcacióndel Tratado Minero enla Comisión Unida deRelaciones Exteriores,Minería y Energía de laCámara Alta, solicitóque se le explicara porqué se incluyó el surde Chile en el Área deOperaciones del Trata-do, si en el sur no existían yacimientosmineros. Ninguno de los asistentes (en-tre ellos el Presidente de la República, ladirectora de la Dirección de Fronteras y Límites) estuvo en condiciones de expli-car las razones por las cuales se incluyóel muy agrícola sur chileno en el área deoperaciones de un Tratado Minero. Elloes un nuevo y claro indicio de que noueron las autoridades chilenas las queincluyeron el sur chileno, si no que lasgrandes transnacionales mineras. Estasempresas, gracias a los sofsticados sa-télites, incluidos los satélites militaresde sus respectivos gobiernos, habríanpermitido encontrar en el sur de la Cor-dillera Chileno-Argentina, recursos mi-neros que los gobiernos de ambos paísesdesconocían (Padilla, Luna, Alcayata,“El Exilio del Cóndor”, 2004).
No por casualidad, la ebre del oro enla rontera Chileno-Argentina contagióa la compañía canadiense Kinross GoldCorporation, en sociedad con la estado-unidense Geocom Resources, quienesestán estudiando seriamente invertiren 9 proyectos mineros en la silvestrePatagonia Chilena-Argentina. La in- versión se vio avorecida por el anunciodel Gobierno chileno, en el sentido deque la Carretera Austral y las líneas detransmisión del proyecto de represas deEndesa-Colbun en la Patagonia, pasa-rían a través de la Provincia de Palena(Por Mauricio San Cristóbal Chile, ElCiudadano, año 3, número 44, 2006).Para la implementación de las aci-litaciones ronterizas que el TratadoMinero entrega a las Compañías Mi-neras, a cada proyecto se le entrega unProtocolo Adicional Especíco, esteinstrumento crea un “Área de Explo-tación del Proyecto”, la que queda de-limitada por las concesiones minerasque la empresa tiene en ambos lados dela rontera, de esta orma, generan unterritorio supranacional, una especie de“país virtual” en manos de las minerastransnacionales. El Tratado bi-nacionaltambién puede avorecer otros ámbitosdel desarrollo minero, como el traspa-so energético entre países, trasvasije deagua, sistemas de transporte como los
 
E
s importante destacar, que la mineríaes considerada mundialmente comouna de las actividades industrialesmás contaminantes y lo que es peor,existen pocas posibilidades de lograr que dicha actividad se transforme enuna actividad sustentable. Cada vez
son más las voces que afrman que
la minería no solo no es sustentable,sino que debe abstenerse de reali-zar actividades en lugares frágilesdesde el punto de vista ambientaly/o social, reconociendo incluso lanecesidad de establecer lugares “sa-grados” y lugares donde la minería nodebiera tener cabida.
Daños irreversibles al medioambiente
El modelo minero aquídescrito está lejos detraer bienestar a lospueblos de este territo-rio, más bien, profundi-za la injusticia social yambiental.
   F  o   t  o  :  s   i  n   d   i  c  a   t  o  a  u   d   i  o  v   i  s  u  a   l .   b   l  o  g  s  p  o   t .  c  o  m   F  o   t  o  :   d  e   f  e  n  s  a   d  e   l  c  o   b  r  e .   i  n   f  o

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