me siento solo y extranjero
mi corazón apura el cáliz
de mi dolor con pesadumbre.
Donde el camino me llevó
siempre una lumbre daba abrigo
pero yo nunca conocí
qué es una patria y un hogar.
Algo más, algo menos, mi queridomuchacho,las voces de los hombres son todas unengaño;
sólo somos honestos cuando niños,
y ya después en el sepulcro.
Yacemos luego junto a los que nosprecedieron,
sabios al fin y llenos de fría claridad,
y con los huesos blancos crujirhacemos la verdad,
y alguno mentiría, otros preferiríanuna vez más vivir.
Lamento
(1929-1941
)
El lobo estepario
(1919-1928
)
El ser no nos ha sido dado. Somos un río sólo
y dócilmente en toda forma confluimos:
tanto la noche como el día, catedral o caverna,
todo lo atravesamos, pues nos arrastra la sedpor existir.
Así llenamos forma tras forma sin descanso,
y ninguna llega a ser patria, ni dicha, ninecesidad,
siempre de viaje, huéspedes para siempre,
no nos llama el campo ni el arado, tampococrece el pan para nosotros.
Desconocemos lo que Dios piensa de loshombres.
Yo, lobo estepario, troto y troto,
la nieve cubre el mundo,
el cuervo aletea desde el abedul,
pero una liebre nunca, nunca unciervo.
¡Amo tanto a los ciervos!
¡Ah, si encontrase alguno!
Lo apresaría entre mis dientes y mispatas,
eso es lo más hermoso que imagino.
Para los afectivos tendría buencorazón,
devoraría hasta el fondo de sustiernos perniles,
bebería hasta hartarme de su sangre