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EL ABORTO

EL ABORTO

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02/09/2014

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³EL ABORTO´
Para referirme al aborto voy a exponer primero una breve reseña conceptual ehistórica. Aborto, significa etimológicamente del latín, sin nacimiento o no nacido. Tomandopor otra parte las concepciones jurídicas, podemos indicar que el Fontán Balestrase refiere al concepto material del aborto que consiste en la interrupción delembarazo con la muerte del feto. Es decir provocar intencionalmente la expulsióndel feto por parte de la madre, siendo esto un delito material realizado en formadolosa.Sebastián Soler por otro lado, afirma que el aborto es la muerte producida a unfeto. Así, "...Toda acción destructiva de la vida anterior al momento del parto, seaque importe la muerte del feto en el claustro materno, sea que la muerte seproduzca como consecuencia de la expulsión prematura...´Por otro lado, es necesario afirmar que existen distintos tipos de aborto, elinducido, es decir, intencional y artificial, y el espontáneo o natural. No creoprecisar nada más acerca de estos términos con lo cual pasaré ahora a lasapreciaciones sobre este concepto.De acuerdo a la definición antes enunciada, aborto siempre significa muerte. Ahora bien, siguiendo el cuestionamiento que se hace T. Nagel, podemos decir que, ³...si muerte es el fin permanente e inequívoco de nuestra existencia,podemos preguntarnos si es malo morir. De acuerdo a las afirmaciones de estepensador, si la muerte es un mal, lo objetable es la pérdida de la vida y no el estar muerto.Si la muerte es una desventaja no es fácil decir cuándo la padece elhombre. Al menos que el bien y el mal puedan aplicarse a un embrión no puedeafirmarse que no nacer sea una desdicha,no podemos afirmar que el tiempoanterior al nacimiento del hombre es un tiempo en que él habría vivido si nohubiera nacido entonces, sino antes, él no podría haber nacido antes: alguien quehubiera nacido mucho antes que él habría sido otra persona. Todas estas citas deltexto de Nagel vienen como referencia a algunas doctrinas utilitaristas. Así, si nosmatan, los deseos que sentimos para el futuro desaparecen tras nuestra muerte yno sufrimos por no poder llevarlos a cabo. Para el utilitarismo clásico los deseosno son pertinentes respecto de la cantidad de placer o dolor que experimente. Así,la condición de persona no tiene una conexión directa con lo que hay de malo enmatar. Un utilitarista de este tipo defenderá una prohibición de matar, dado que, sisaber que habitualmente se mata me causa dolor, mi vida será menos agradable yfeliz. Para este utilitarista, matar es malo porque elimina la felicidad que la victimahubiera experimentado de hacer vivido. La otra versión del utilitarismo juzga lasacciones, no por su tendencia a maximizar el placer o el dolor, sino por la medidaen que están de acuerdo con las preferencias de cualquier ser afectado por laacción o sus consecuencias. Esta versión es conocida como utilitarismo de
 
preferencia. Según esto, toda acción contraria a la preferencia de cualquier ser esmala, a no ser que existan preferencias contrarias que tengan más peso que ésta.Hemos podido ver en este apartado, el concepto etimológico y jurídico de aborto,algunas apreciaciones sobre el concepto y a lo que conlleva y algunas posicionesfilosóficas al respecto. De esta manera, presentaré brevemente ahora algunasreferencias históricas para luego pasar a las consideraciones propias de labioética y realizar las conclusiones.El Código de Hammurabi, destacaba una compensación a las mujeres libres encasos de abortos provocados mediante violencia por golpes, exigiéndose el pagode 10 siclos por el feto perdido.En la antigua Grecia, Aristóteles, en su libro La Política destacó que se puedeautorizar el aborto para el control de la población. Platón también aconsejó elaborto para evitar la superpoblación.El aborto voluntario de la embarazada no se tenía por delito en la antigua Romarepublicana, ya que ni el derecho ni la filosofía estoica atribuían al producto de laconcepción una vida propia. Se consideraba al feto como ³partio vicerum matris´,así que si la mujer abortaba no hacía más que disponer de su cuerpo. En Roma,en su primera época, no se consideró el aborto voluntario como delito. En general,su práctica no daba lugar a sanciones, excepto en salvaguarda de los derechosque correspondían al padre o por las eventuales lesiones o muerte causadas a lamadre. Se consideraba a los padres (pater familiæ) con poder sobre la vida ymuerte de sus hijos, y por esta razón, se les permitía colaborar con el aborto desus hijas.Es con la llegada del cristianismo (como afirma también P. Singer) que cambiaradicalmente la actitud frente al aborto, inicialmente en el pensamiento yposteriormente en las leyes. La tesis central del cristianismo era que a partir delmomento de la fecundación se constituye ya una vida humana, que poseedignidad y honor similares a los de cualquier ser humano ya nacido. La IglesiaCatólica admitía que el feto no era un ser humano con alma humana hasta, almenos, 40 días después de la concepción. Es decir, distinguía mediante dos tesisun ser humano con alma y uno sin. En este orden de ideas, para el cristianismo -ya sea al momento de la fecundación (según la tesis de la animación inmediata) ocuarenta días o más posterior a ella (según la tesis de la animación retardada)- launión del alma y del cuerpo hace al ser humano y por tanto, su destrucciónconstituiría homicidio.Esta pequeña reseña histórica nos muestra que en muy pocas ocasiones el abortoera considerado un homicidio, y es el Cristianismo quien impondrá esa idea. Esasí como, más adelante se presentarán dos corrientes filosóficas que tratarán laética en dos direcciones, una deontológica (Kant) y una teleológica (Utilitarismo).Son estas dos corrientes quienes analizarán la cuestión de la vida debatiendo dosprincipios de la ética normativa: el de la inviolabilidad de la vida humana y el de la
 
calidad de vida. El primero de estos principios corresponde a la primer corrienteantes enunciada (la deontológica) formulando sus deberes bajo la forma de unprecepto positivo necesario y universal que fuerza su cumplimiento. Para estaconcepción, la existencia es un valor fundamental que debe ser protegido y nomanipulado, además obliga a cada individuo a conservar su vida y exige a losdemás un tratamiento acorde. Por otro lado, las apelaciones a la calida de vidainvaden el discurso ético-médico a partir de los µ60s y la intención es evaluar elbienestar del ser humano, para eso ven la posibilidad de medirlo recurriendo alcálculo utilitario. Sin embargo, otros eticistas adoptaron un camino diferentehaciendo jugar el concepto de calidad de vida con el mayor interés del paciente.La dicotomía teleología-deontología, sirve para abordar la mayoría de lascontroversias bioéticas. Es así que, esta dicotomía constituye los dos modelos derelación moral médico-paciente. Es ahora cuando trataremos las consideracionesbioéticas al problema del aborto y la noción de persona y donde se realizarán lasconclusiones finales.
Principios y consideraciones bio-éticas-médicas
Como he hecho referencia al final del apartado anterior, es la dicotomíadeontologismo-teleologismo la que ha constituido la base de las diferenciasconceptuales, éticas y filosóficas en el tratamiento de cuestiones de ética médica.Estas dos teorías constituirán los dos modelos de relación moral médico-paciente.Estos modelos son el paternalista, constituido por la teoría utilitarista y elcontractualista, constituido por el deontologismo kantiano. Recordemos que lateoría teleologista tiene como principio el reino de los fines, es decir, enconsonancia con el utilitarismo, una acción es moralmente buena cuando producemayores beneficios que perjuicios, y luego con Mill, ³el bien mayor para el mayor número´, esta teoría se llama también consecuencialista, es decir, mira el fin o lasconsecuencias. Mientras que, por otro lado, la teoría kantiana deontológicoconsiste en la obligación que manda la ley, sea esta de orden natural, legal, socialo moral. Es lo que el deber manda, el imperativo categórico, el deber ser. Si paralos primeros se debe hacer los que es bueno, para los segundos, es bueno hacer lo que se debe.Estas dos teorías conformarán dos de los tres principios normativos queconstituyen el eje del modelo de la bioética. Estos tres principios son, a saber:beneficencia, autonomía y justicia. Es en el primer principio donde podemosadvertir su carácter utilitarista y en el segundo su carácter deontológico. Así, seráel principio de la justicia (la virtud) el que equilibre estos dos ³vicios´ ³...el uno por exceso, el otro por defecto...´Dados estos principios, expondré brevemente cada concepto para pasar luego alas consideraciones finales.El principio de beneficencia está comprendido también por el de No-Maleficencia.Beneficencia como caridad o filantropía y maleficencia como malevolencia o

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