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El Castillo de Los Oneiroi

El Castillo de Los Oneiroi

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El Castillo de los OneiroiIntroducciónCapítulo 1: El diario de los sueños y el recuerdo de los sueños No hay parte más discutida y más compleja de justificar que el diario de los sueños, y losmétodos para recordar sueños. La gente varía en su capacidad nata de recordar los sueños;algunas personas recuerdan uno o dos por noche, mientras que otras no recuerdan ninguno.El recuerdo de los sueños es vital para cualquier técnica posterior onírica…después detodo, si no podemos conservar el recuerdo, cómo podremos siquiera saber si tuvimos unepisodio lúcido?Para eso, hay un elemento que es vital: nuestro diario de sueños. Este será el repositorio denuestros sueños, nuestros progresos y las experiencias de noche a noche. En general, unoencuentra que es molesto de escribir, y de pasar en limpio, pero es absolutamente vital parael progreso, por una causa que ahora veremos. Déjenme repetirlo…un diario de sueños es NECESARIO para poder tener una vida onírica plena.Cómo es un ciclo de sueños? En un principio, al dormirse, uno pasa por tres etapas visiblesen un electroencefalograma. Estas etapas, creativamente denominadas 1,2 y 3 son gradosde profundidad en el paciente al dormirse, y se miden por la actividad muscular y cerebralobservable. Cuándo nos dormimos, pasamos del grado 1 (el relajamiento profundo, dóndese ven las imágenes que se forman frente a nuestros ojos, llamadas hipnagógicas, que luegoutilizaremos) al grado 2 (un relajamiento más profundo) y al 3 (el estado que uno alcanza alas dos horas de dormirse, más o menos) para luego volver al 2 y finalmente al 1,aproximadamente a las cuatro horas de haberse dormido. En este proceso se asume que unono sueña; pero cómo veremos con el Yoga del cuerpo onírico, es posible mantener unaconciencia, y experimentar lo que el budismo tántrico llama “la luz clara”…aunque loharemos al final del libro.Una vez que uno volvió al estado 1, empieza el ciclo de sueños, llamado REM (Rapid EyeMovement, en inglés Movimiento Rápido de Ojos) en el cuál uno sueña. Estos ciclos sonciclos de un dormir, seguido por un sueño, y terminado por un despertar. Nos despertamosrepetidas veces en una noche, pero por un fenómeno de pérdida de memoria asociada alsueño, no lo recordamos. Ese fenómeno es el que debemos vencer, para poder recordar lossueños de forma clara, y finalmente, tomar conciencia en ellos.Estos ciclos de REM empiezan teniendo un largo período sin sueños, y un sueño corto (deaprox. 10 minutos) a las cuatro horas de dormir, y en cada ciclo sucesivo disminuye eltiempo de dormir sin sueños, y aumenta el período de sueño, con lo cuál, cuánto másdurmamos, vamos a tener sueños más largos, más fáciles de recordar y más seguidos. Sidormimos ocho horas, podremos tener entre tres y cuatro sueños. Tres sueños recordados por noche es la meta que nos debemos fijar antes de pasar a la incubación de los sueños.
 
Cuándo uno se despierta de un sueño, y empieza a moverse, el recuerdo del mismodesaparece, o se mezcla con nuestros pensamientos diurnos. Esto es especialmente notablecuándo nos despertamos pensando en las actividades a realizar en el día siguiente. Por lotanto, debemos anotar los sueños antes de que estos desaparezcan…para eso, yo utilizo dosdiarios de sueños. Uno se encuentra al lado de mi cama, dónde anoto los sueños por lasnoches. En otro, los paso en limpio. Pero más allá de que utilicemos uno o dos, antes demovernos, cuándo cobramos la conciencia, debemos intentar recordar el sueño. En general,uno se acuerda de la última imagen, o de la última sensación. Debemos intentar revivirla, yrecordar cómo llegamos a ella. Muchas veces, el proceso de recuerdo se parece a unainvestigación: “Cómo llegué a mi escuela primaria?”, “Qué me sucedió en el barco?”.Lentamente, el sueño se nos va a ir revelando. A veces, debemos recurrir a la únicaexcepción con respecto a movernos: si normalmente dormimos, por ejemplo, acostadossobre nuestro lado derecho (la famosa postura “león durmiendo” en la cuál murió buda, queveremos más adelante en el Yoga Onírico) y nos despertamos acostados boca arriba, altomar la postura normal en la que dormimos, pueden despertarse recuerdos. El cuerpoguarda recuerdos en las sensaciones, pero debemos tener cuidado de no dormirnos devuelta. Cuándo recordemos lo posible del sueño, lo anotamos y volvemos a dormir.Este método puede ser aplicado de dos formas: la gradual o la forma de shock. En un principio, conviene practicar la gradual. Esta es anotar, por la primer semana, solamente elsueño que tenemos cuándo nos despertamos. Cuándo empezemos a tomar práctica,debemos concentrarnos antes de dormir en el deseo de recordar todos los sueños posibles…con el tiempo, y la práctica del recuerdo, uno no se vuelve a dormir en cuánto termina cadasueño, sino que se despierta con el sueño fresco en la mente, listo para ser anotado. Un buen cronograma para cotejar es un sueño por semana, en el primer mes, dejándo unasemana de días para aquellos en que o no logremos recordar suficientes sueños, o estemoscansados, debamos levantarnos demasiado temprano, tengamos preocupaciones, etc. Luegode un mes de práctica, debemos ser capaces de recordar tres sueños por noche, y nuestravida onírica será interesante, refrescante, y creativa.Pero qué pasa si no podemos recordar ningún sueño? En mis experiencias, si bien haygente que tiene una gran facilidad para recordar, hay gente que no puede recordar ni unsolo sueño. Qué se puede hacer, en ese caso? Aplicar el sistema de shock.En estos casos, lo principal es recordar que
todos
soñamos, aunque a algunos nos cuestemás recordarlo. Para recordar los sueños, tendríamos que levantarnos justo después desoñar, así tendremos los sueños más frescos en la mente. Y cómo podemos hacer eso?Siguiendo nuestros ciclos de sueño. Cómo antes habíamos dicho, los ciclos de sueño sonlos siguientes:1.Un período sin sueños de cuatro horas2.Un período de una hora y media, con diez minutos aprox. de sueños.3.Un período de una hora y media con veinte minutos aprox de sueños4.Un período de una hora con media hora de sueños5.Dos período de cuarenta y cinco minutos cada uno con media hora de sueño6.Períodos de media hora con casi media hora de sueños
 
Dado que los períodos de sueño se dan al final de cada ciclo, tendríamos que despertarnosal final de cada ciclo, con lo cuál tenemos que tener un programa de despertador ajustado alas horas que dormiremos. Por ejemplo, si nos acostáramos a las doce, y nos levantáramosa las ocho, un programa ejemplo sería:1.A las 5:20 AM2.A las 6:50 AM3.A las 7:50 AMDe esta forma, podremos despertanos en el final de cada sueño. Cuándo uno se despierta,debe tener la alarma cerca para no moverse. Es posible que nuestro ciclo de sueño no seaigual a este, por lo cuál, si luego de una semana no tenemos resultado, debemos adelantar yatrasar sucesivamente las horas en intervalos de 10 minutos. Con 10 minutos mas y 10minutos menos, debemos despertarnos en el medio de un sueño.Si bien este sistema consigue resultados rápidamente, he llegado a la conclusión, basada enmi experiencia personal y en el de las personas de mis grupos, que estos sistemas de shock,especialemente de moda en los círculos Americanos, si bien ofrecen resultadosrápidamente, a la larga tienden a ser inútiles, por la dependencia en formas mecánicas deldespertar y por la forma en si…es mucho mejor una asimilación gradual y voluntaria, queun saltar con el despertador, en el medio de un sueño bello, que puede perderse parasiempre. Por eso aconsejo que en cuánto se pueda recordar constantemente un sueño por noche, se vuelva al sistema gradual, y ahí se progrese de la misma forma…una vez que lamemoria de los sueños es ejercitada, pronto se acostumbra a traernos los tesoros que seesconden en ese mundo onírico que visitamos todas las noches.Finalmente, unas últimas palabras para cerrar este capítulo sobre el recuerdo, concernienteal diario de los sueños. En el diario “final” que se utilice para pasar en limpio los sueños(sea el que uno tiene al lado de la cama, o en uno especial) es conveniente dejar un espacio para escribir las anotaciones que empezaremos a hacer ya en el próximo capítulo.Personalmente, yo utilizo la página izquierda para anotar el sueño en si, y la derecha paralas anotaciones, dibujos y análisis del mismo.En suma, el recuerdo del sueño está atado con nuestra consideración de los mismos. Si nostomamos el trabajo de escribirlos, de buscarlos cómo tesoros de nuestra vida, y losescribimos de forma regular, accederemos cada día más a ese mundo onírico. Pero si no lesdamos la importancia que tienen, pronto se nos volverán a escapar cómo la arena de unreloj roto.

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