2contar con un sistema de justicia verdadero yno una mera aspiración programática, quesatisfaga los estándares constitucionales de undebido proceso, de cara a conformar un régimenjurídico, que asegure la efectiva tutela de losderechos e intereses y garantice su legítimoejercicio.Los avances han sido muchos y todos sonfruto de este esfuerzo modernizador que se harealizado con sentido de Estado, colocando enel centro de la preocupación la defensa yamparo eficaz de los derechos e interesesjurídicos de los ciudadanos y ciudadanas. Así,cabe destacar la gran reforma al sistema dejusticia penal que, consolidada promediando laúltima década, importó un profundo cambio en laforma de impartir justicia en el ámbito penal.Dicha reforma estableció, por primera vez enChile, un genuino proceso jurisdiccional decorte acusatorio, oral, transparente y público,con soluciones diversas a la sentencia que,privilegiando la observancia de la garantía deldebido proceso, elevó el estándar de respeto delos derechos y garantías fundamentales.En la década de los noventa, se avanzó enimportantes reformas orgánicas que cambiaron elfuncionamiento de la Corte Suprema ypropendieron a la especialización delconocimiento de las salas que la integran.Además, y en el entendido que para el éxito delas reformas se requiere de la colaboración,preparación y reforzamiento de todos losactores, se creó la Academia Judicial, con elpropósito de capacitar y formar a jueces yfuncionarios, de modo que los operadores delsistema estuviesen en óptimas condiciones paraenfrentar las reestructuraciones venideras.Así también, y como una forma de preparar aChile para los cambios que en el ámbitoeconómico y global lo desafiaban, se promulgó enel año 2004, la nueva ley de arbitraje comercialinternacional y se crearon en el año 2009 lostribunales tributarios y aduaneros,dependientes de la Corte Suprema e integradospor jueces especializados. Esta última reforma,aún se encuentra en proceso de implementación.