14/03/12AL-ANDALUS Y EL ISLAM EN EL SUBCONSCIENTE COLECTIVO ESPAÑOL. Abdelatif Oufkir. R…2/7www.libreria-mundoarabe.com/Boletines/n%BA49%20May.07/SubconscienteColectivo.html#alla-va…
Una ausencia inexplicable
En un primer acercamiento a los libros de historia y a los textos escolaresespañoles resulta sorprendente comprobar como los habitantes de la Península Ibéricaparecen haber desaparecido de escena a la llegada de los musulmanes en el siglo VIII.Según los textos históricos al uso, el número de árabes invasores rondaría entorno a lostreinta mil, los cuales habrían conquistado por la fuerza de las armas y en un breve lapsode tiempo la casi totalidad de laPenínsula. Cabría preguntarse quéhacían entretanto los millones dehabitantes peninsulares, quienesparece ser que no opusieronresistencia alguna frente a esasupuesta invasión de unos pocosmiles de musulmanes. No obstante,en aparente oposición a estainexplicable ausencia, los“verdaderos españoles” han sidoconsiderados descendientes de losceltíberos romanizados y de losvisigodos, que ahora sí,sorprendentemente, aparecen en laescena de la historia. De este modo,estos pueblos son identificados con elpueblo español, pero únicamenteaquellos sectores conversos alcatolicismo, ignorando no sólo las conversiones al Islam de buena parte de la poblaciónasentada en el solar hispano, sino también la presencia en número muy importante decristianos arrianos, en pugna contra los católicos
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, y de numerosas comunidades judíasasentadas en la Península desde época fenicia
[5]
.En un libro escolar de historia, publicado en Córdoba en 1927, se dice: “estaciudad [Córdoba] antes de ser tuya perteneció a los romanos, godos y árabes y a losReconquistadores, tus antepasados”. Y aunque se puede afirmar que, con la llegada de lademocracia, los años ochenta marcan un cierto cambio en el modo de exponer la historia,todavía puede leerse en un texto de 1982 que los mudéjares son “moros arraigados en elterritorio cristiano”, en lugar de definirlos simplemente como “musulmanes en territoriocristiano”, confundiendo de este modo un término de carácter étnico con unadenominación religiosa
[6].
Estos son sólo algunos de los muchos ejemplos que nosilustran una determinada visión de la historia, según la cual la identidad religiosa se erigeen el factor clave para definir la pertenencia a la nación española y para marcar unasupuesta continuidad histórica de la idea de España, desde la Antigüedad hasta nuestrosdías, convirtiendo así a la nación en una “unidad de destino en lo universal”.
Confundiendo la unidad con la uniformidad
Si bien, como ya hemos mencionado, la llegada de la democracia atemperó encierta medida el discurso de la España uniforme y monolítica, algunas de las ideas-fuerzaque forjaron el concepto de España durante los últimos cinco siglos han permanecidocasi intactas hasta nuestros días entre sectores muy significativos de la sociedad española.Así, buena parte de la historia oficial defiende todavía el mito de la Reconquista, pueséste contribuye entre ciertos sectores de la población a reforzar un sentido mal entendido