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Juan Infante Martínez - Eusebio Villanueva Pérez – Gema Fernández Araque – Dolores Barrero Santos – David Pastor CalleAsesor E.O.E. Marcial Medina Ceballosclaustrosantiago@yahoo.es
Una de las características que definen la peculiaridad del Aula Específica de Educación Especial delC.E.I.P. “Santiago Apóstol” es que cuatro de ellos presentan unos síndromes genéticos bastanteinfrecuentes (Síndrome de Angelman, Síndrome de Edwards, Síndrome de Williams – Beuren ) y quese pueden englobar en la categoría de
Enfermedades Raras.Se considera Enfermedad Rara la que tiene una incidencia en la población menor a 5 por10.000. Así pues, en España serían enfermedades Raras aquellas que afectan a menos de 20.000personas para una patología en concreto.
Pero en definitiva; estas Enfermedades Raras dejan de ser raras cuando constituyen el objeto de unaintervención Educativa diaria que como tutor tienes que desarrollar en el Aula Específica deEducación Especial.
Aparte de las circunstancias específicas de cada alteración, los alumnos y alumnas que padecenenfermedades raras sufren entre otros problemas:
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Desconocimiento del origen de la enfermedad, desconcierto y desorientación de sus familiasen el momento del diagnóstico.
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Desinformación sobre cuidados, complicaciones posibles, tratamientos, y ayudas técnicasque puedan facilitar su vida.
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Aislamiento y falta de contacto con otras personas afectadas.
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Desinformación sobre especialistas o centros médicos.
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Ausencia de Protocolos de Intervención Educativa: la ausencia de referentes a la horade intervenir educativamente constituyen una norma más que una excepción.
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Expresión de un fenotipo muy diverso que en muy pocas ocasiones se ajusta a los pocosestudios existentes.Si en la valoración psicopedagógica de cualquier alumno/a con NEE es muy importante actuar concautela a fin de no inferir conclusiones erróneas basadas en observaciones parciales o limitadas asituaciones concretas, mayor ha de ser la cautela con el tipo de síndromes genéticos de baja frecuenciaa los que nos enfrentamos, ya que en ellos la ausencia de referentes a la hora de intervenireducativamente constituyen una norma más que una excepción. Ante esta ausencia de coordenadasdebemos tener claras las siguientes premisas:
Si algo define a estos síndromes genéticos es la variabilidad del fenotipo con el que seexpresan y la gravedad de los trastornos asociados que los acompañan.
El diagnóstico puede demorarse a lo largo de los años y es inútil esperar a que este seclarifique mientras estamos perdiendo un momento precioso para intervenir.
Undiagnostico en sí mismo no aporta nada a nivel operativo.
Nuestra intervención por ello deberá centrarse en las N.E.E. que estos alumnos yalumnas presentan en el momento actual independientemente de si la expresión delfenotipo del síndrome que padecen se expresa de una forma previsible o no , o si sudiagnóstico se ha clarificado totalmente.
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