Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
4Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Lo humano y lo tecnológico: el abismo imaginado

Lo humano y lo tecnológico: el abismo imaginado

Ratings: (0)|Views: 175 |Likes:
Actas del XLVI Congreso de Filosofía Joven. 2009
Actas del XLVI Congreso de Filosofía Joven. 2009

More info:

Published by: Eurídice Cabañes Martínez on Apr 06, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/17/2013

pdf

text

original

 
 
XLVI Congreso de Filosofía Joven. 2009
Lo humano y lo tecnológico: el abismo imaginado.
Eurídice Cabañes Martínezhttp://euridicecabanes.es.tl
1.Introducción:
Dentro de nuestra natural propensión a establecer límites y fronteras, tendemos, en gran parte de loscasos, a establecer confrontaciones, a definir un concepto en términos dicotómicos. Cuerpo/mente,naturaleza/cultura son binomios que configuran nuestra forma de pensar.En la comunicación que proponemos, analizaremos una dicotomía que, si bien, tiene una ampliarelación con las mencionadas anteriormente, es más concreta, esta es: la dicotomíahumano/tecnológico.
2.Historia del abismo
Antes de plantearnos cuando surge el abismo entre lo humano y lo tecnogico debemosremontarnos hasta el origen de la tecnología, para analizar si el abismo entre lo humano y lotecnológico se remonta a éste, o si, por el contrario este distanciamiento se produjo después, y si esasí buscar el cuándo y el porqué.
2.1. El origen:
Es en la prehistoria donde podemos encontrar la primera de nuestras revoluciones tecnológicas: eltallado de la piedra. Parece obvio que esto, no sólo no parece estar distanciado de lo humano, sinoque, más bien, parece ser esencial a éste, constituyendo uno de los momentos clave en la evoluciónhumana. Podemos decir, por tanto que ni esta, ni las siguientes revoluciones tecnológicasrelacionadas con los primeros útiles y herramientas, el encendido del fuego, la alfarería, la escritura,etc. muestran el abismo actualmente considerado entre lo humano y lo tecnológico, no muestran nitan siquiera una pequeña brecha que pudiese constituir el inicio de este abismo.Entonces, al menos si aceptamos que este sea el origen de la tecnología, el actual abismo no está ennada vinculado a este origen (más bien da precisamente la sensación contraria).
 
 
XLVI Congreso de Filosofía Joven. 2009
¿Dónde surgió entonces la primera brecha?Si salimos de la prehistoria y continuamos avanzando a lo largo de la historia nos encontramos connuevos avances tecnológicos como el ábaco, el carro con dos ruedas, la brújula… aquí tampoco parece haber ningún distanciamiento con lo humano, de momento lo humano y lo tecnológico sonindisociables. Hasta ahora los útiles tecnológicos se muestran meramente como herramientas oextensiones de nosotros que aportan una ayuda extra a la hora de realizar nuestras tareas. Entoncesquidebamos replantear la cuestión inicial: ¿Cuándo dejaron de entenderse los productostecnológicos como herramientas humanas para pasar a comprenderse como competidores hostiles?Para que este cambio tuviese lugar fue necesario que los productos tecnológicos aumentasen encomplejidad hasta lograr desempañar actividades que, hasta entonces, sólo los humanos podíanrealizar. Si tenemos en cuenta esto quizá podamos encontrar el inicio de esta disociación en larevolución industrial. En una cultura en la que la economía, el trabajo e incluso los principios más básicos de la vida se entienden en términos de competición (no hay más que echar un vistazo aldarwinismo), las máquinas en los puestos de trabajo no fueron entendidas como herramientas más omenos útiles, sino simple y llanamente como competidores. La tecnologización de la producción nosólo trajo consigo nuevos productos y una producción más rápida y eficiente, sino también grandesconcentraciones de gente en los cleos urbanos y los primeros movimientos obreros quereclamaban sus derechos ante largas jornadas de trabajo y altos índices de paro.En este contexto surge uno de los primeros movimientos anti -tecnológicos: el ludismo, que surgiócomo una respuesta violenta al paro creciente que generó la implantación progresiva de máquinasque eran capaces de realizar el trabajo de un modo más eficiente y productivo: los trabajadoresveían las máquinas como competidores mecánicos, que, con el extrañamiento producido por ladiferencia (por ser carente de carne, piel y órganos vitales, frío y extraño), unido a su consiguiente pérdida de empleos, se les hacían aun más hostiles, haciendo que estas se convirtiesen en la cabezade turco de sus problemas. Así, se produjeron quemas de telares y destrucción de máquinas, queconstituyen un ejemplo práctico de esta concepción dicomica de lo humano frente a lotecnológico.Seguramente este fue el punto clave en el que lo tecnológico empezó a distanciarse de lo humano en
 
 
XLVI Congreso de Filosofía Joven. 2009
nuestra concepción, ese momento en que se horadó la brecha que ha devenido en abismo. Pero seríainteresante, no sólo estudiar cómo esta brecha ha ido ampliándose hasta convertirse en abismo, sinotambién analizar el trasfondo cultural y los azares que llevaron a esta escisión en el momento de larevolución industrial, puesto que, si vamos a otras culturas podemos ver que esta dicotomía no está presente.
2.2. ¿Es este abismo transcultural? Breve recensión sobre la relación humano tecnología enoriente: el caso de Japón.
Japón, al igual que occidente, ha mostrado un gran desarrollo tecnológico y, como país abierto yreceptivo a otras culturas, ha absorbido muchos adelantos tecnológicos de occidente, pero surelación con la tecnología es, pese a que pueda parecer similar, muy diferente de la nuestra.Podemos ilustrar esto con un pequeño ejemplo: El reloj mecánico fue un invento occidentalintroducido en Japón en 1551, pero el primer reloj mecánico nacido en Japón no apareció hastafinales del siglo XVI. Esto fue porque no es fácil crear un reloj que represente el sistema de tiempo japonés, que, a diferencia del occidental, en que las horas tienen siempre la misma duración, enJapón, el tiempo se mide por horas desiguales o estacionales, dividiendo el tiempo desde elamanecer hasta el atardecer en seis partes iguales. La extensión de cada parte, entonces, era elástica,siendo las horas más largas en verano y más cortas en invierno. Por ello, introducir el reloj en Japónsupuso más que la imitación, una adaptación a su concepción del tiempo
1
Este ejemplo ilustra las diferencias que pueden existir en cuanto a producción tecnológica entreoccidente y Japón, pero veámoslas más explícitamente. En primer lugar, podemos ver que, adiferencia de occidente, donde la cultura tradicional supuso un freno para el desarrollo tecnológico,en Japón no existió en ningún momento conflicto entre su cultura tradicional y la tecnología: lasindustrias de alta tecnología se desarrollaron mientras se preservaba su cultura tradicional. Paraestablecer una comparación más concreta, cuando las primeras máquinas entraron a formar parte dela rutina laboral de los japoneses, éstos les pusieron nombres y las trataban como a un compañeromás
2
Esto contrasta enormemente con las quemas de telares mecánicos, por parte de los movimientosludistas, que hemos visto antes.
1 Ver Cultura y mentalidad japonesas, Discurso pronunciado por el Ministro Masaru Watanabe en la 33° FeriaInternacional del Libro el 27 de abril de 2007.2 Ver Cultura y mentalidad japonesas, Discurso pronunciado por el Ministro Masaru Watanabe en la 33° FeriaInternacional del Libro el 27 de abril de 2007.

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->