UNED
HISTORIA MEDIEVAL UNIVERSAL
Tema XXXIV: El Final de Bizancio. Los Turcos en Europa.
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Durante la minoría de Juan V (1341-1365), dos grupos nobiliarios rivalizaban por conseguir la regencia. El noble Juan Cantacuceno la logró, apoyándose en contingentes turcos, a los que facilitó el paso de los Dardanelos, paraapoyar sus pretensiones y para oponerlos a las tropas del rey serbio Esteban Dusan (1331-1355), en las que anteshabía confiado. El apoyo turco resultó fatal ya que, después de realizar su misión, no quisieron volver a sus tierras,conquistando Gallípolis, 1352, con lo que pasaron a controlar el Estrecho de los Dardanelos y, desde allí,emprendieron la conquista de los Balcanes. Volvía a repetirse en esta zona, por las mismas causas y con idénticasconsecuencias, el error que seis siglos antes había acarreado el final del reino visigodo y el establecimiento de losmusulmanes en España. Aún cuando los turcos no se propusieron la conquista inmediata de Constantinopla, sino que sus esfuerzos se orientaron a la conquista de los Balcanes, los sucesivos emperadores apelaron a Occidente para salvar el Imperio y ofrecieron a Roma la Unión de las Iglesias, pues comprendieron inmediatamente que el objetivoúltimo de los turcos era conquistar la capital. La reacción de los húngaros, que intentaron oponerse al avance de los turcos, sufrió un duro golpe en Nicópolis, 1396.Todos los Balcanes y Constantinopla estaban amenazados. La entrada en acción de las tropas de Tamerlán (1369-1404), en sus correrías por Asia Menor, salvó momentáneamente la situación. Los últimos emperadores bizantinos volvieron a viajar a Europa ofreciendo la Unión de las Iglesias a cambio de ayudamilitar. La Unión se decretó, como hemos visto, en Florencia, pero la oposición radical del pueblo bizantino, apoyado por el clero, la hizo imposible. Preferían sucumbir salvando su identidad, antes que acceder a una unión con Roma,que les repugnaba. De este modo, el 29 de mayo de 1453,Constantinopla fue tomada al asalto,muriendo su último Emperador,Constantino XI, junto con siete mil defensores. Caía así el último símbolode la civilización cristiana en Oriente, frente al avance imparable de losturcos y, con su caída, se cerrabaidealmente la Edad Media. Hemos señalado en diversasocasiones que la toma deConstantinopla por los latinos no sólo propició la futura caída del Imperio, sino que ahondó la brecha deincomprensión que existía entreOriente y Occidente, especialmente enel campo religioso. Si ese sentimientode rechazo se producía en todo el Imperio, era mucho más palpable enla capital, donde se establecía la clasedirigente y se encontraba la sede del Patriarcado. La Iglesia ortodoxa, por encima de cualquier otro grupo social, fuela que alzó la bandera de la disidencia con Roma y del rechazo de lo occidental, velando por el patrimonio cultural griego. Los sacerdotes y monjes ortodoxos ejercían una gran influencia sobre los fieles y encontraron en el enfrentamiento con Roma la amalgama que los hacía más fuertes. La Iglesia gozaba de una gran posición económica, gracias a sus numerosas posesiones y a los recursos de los monasterios, al tiempo que ejercía una notable influenciaen la sociedad y poseía centros de una intensa actividad cultural. Serán monjes y otras personas formadas en estosambientes los que, con su venida a Roma y a otras ciudades de Italia, contribuirían a difundir el interés por losestudios clásicos y los que darán origen al primer humanismo italiano. Entre las figuras principales hay que señalar al cardenal Besarión, que mantuvo en Roma un activo círculo de humanistas. La deuda de Occidente con Bizancio, eneste campo, es muy importante.