la adopción de medidas cada vez más severas con respecto al uso deagrotóxicos en los campos argentinos que va cada vez más en aumentocon la siembra de la soja, especialmente. En enero pasado, el defensor delPueblo había reclamado en un informe que debía respetarse en nuestrocampo la Convención sobre Derechos de las Personas con Discapacidad.Esa discapacidad originada principalmente por el uso de agrotóxicos opor el uso indebido de agroquímicos. En ese informe se habla de las
enfermedades aparecidas en los denominados “pueblos fumigados”,donde los pesticidas han producido “altas tasas de malformacione
scongénitas condenando al período embrionario de mayor
vulnerabilidad”.
En ese sentido, se tomó el ejemplo de varias familias de las localidadesmisioneras de Aristóbulo del Valle, El Soberbio y Colonia Alicia. En eseinforme se tuvieron en cuenta la toxicidad y la dosis utilizada de cadacultivo de la Argentina: frutales de pepitas, cítricos, hortalizas, algodón,soja, papa, forrajes, maíz, girasol, trigo, arroz y tabaco. Algo muyimportante en este sentido fue la Declaración de Caroya del 2008, donde
se expresó que “la salud de las comunidades está siendo afectada
principalmente por las fumigaciones con agroquímicos que se utilizan enlas diferentes producciones agrarias, pero también por la manipulación ydepósito de estos químicos en zonas pobladas, el desecho de envases y elacopio de granos impregnados de químicos dentro d
e los pueblos”.
Se calcula que casi 2500 millones de dólares se gastan en agrotóxicos en laArgentina, por año.
Las Agrupaciones de Médicos de Pueblos Fumigados exigen laprohibición de fumigaciones aéreas, tal como se ha hecho en la UniónEuropea, restricción del área de fumigaciones terrestres, alejándolas delas zonas pobladas, reclasificación de los agrotóxicos utilizados en nuestropaís, considerando sus efectos agudos a mediano y largo plazo en los sereshumanos, y que se aplique el principio precautorio establecido en la LeyGeneral del Ambiente, No. 25675, art. 4.
Estos médicos que han reaccionado así son verdaderos defensores delpueblo porque exigen salud y no cada vez más ganancias para lasempresas que emplean esos venenos ambientales. Un tema que noscompete a todos. No nos conformemos con decir que eso sólo ocurre en elcampo. Nos compete a todos. Es un tema que hay que solucionar ya. Aquí están involucrados el futuro, la defensa de la calidad de vida.
Hemos hablado hoy del Derecho al Trabajo y del Derecho a la Salud. Yfinalizaremos esta contratapa hablando del Derecho a la Etica.