miso asumido, y fueron eslabones fundamentales de la concreción de la Escuela de Co-mercio.
1962.: AÑO ELECTORAL CON SORPRESAS.-
Como surge del relato precedente, todo estaba encaminado perfectamente, y envías de concreción, pues del seguimiento que hicimos con el profesor García, teníamosconocimiento que los trámites burocráticos necesarios se cumplían regularmentePero, nos habíamos olvidado de un dato que en Argentina siempre es un interrogan-te, difícil de desentrañar, de lo que el “mañana” nos puede deparar, cuando están en jue-go los factores políticos que mueven toda contienda electoral.El 24 de febrero, había elecciones generales en todo el país para la renovación deautoridades nacionales, provinciales y municipales ..Realizadas las mismas, se anulan las de la Provincia de Buenos Aires y ésta es interve-nida por el gobierno nacional. Consecuentemente, se produce la renuncia del goberna-dor y de todos sus ministros, y obviamente, también la del profesor Ametrano.Mientras tanto, mi amigo Macario que no le había perdido pisadas a la tramitación,me hacía saber que la misma se había completado, y había quedado pendiente la firmade la Resolución Ministerial, pero,… ya no había Ministro que pudiera refrendarlaViajé enseguida a La Plata, y con Macario, expediente en mano, entrevistamos aAmetrano, que habiendo renunciado, estaba en aguardo de su reemplazante. Transcu-rrían ya los últimos días de marzo, por lo que le planteamos el problema que se nos crea-ba con la inscripción de alumnos, puesto que ya habíamos registrado- más de 30 ingre-santes-, los que ante la demora generada , tuvieron que inscribirse en otras escuelas,. “Miranda, yo lo siento como ustedes, pero, ya no puedo firmar nada, pues he dejado deser ministro y tengo presentada la renuncia”, dijo apesadumbrado.Fué entonces, que inspirados mas por la impotencia que por agudeza mental, nosatrevimos a insinuarle : ”¿ Y si antidatamos la Resolución a la fecha en que era todavíaministro?. Por cierto, no dejó de sorprenderse ante una propuesta que entendíamos eraaudaz en demasía, y que si no fuera por que sabíamos del gran interés que tenía en solu-cionarnos el problema, podría aparecer como irrespetuosa de su investidura ministerial.Todos estábamos convencidos. que no obstante la irregularidad de la tramitación, tenien-do en cuenta la trascendencia del objetivo, aquí si podíamos decir, que
“el fin justifica losmedios”
Reflexionó un instante, y luego nos dijo. “ Sí, podría ser, pero mi firma está precedi-da por la de la Directora de Enseñanza Media. Hablen primero con ella., y de acuerdo