Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
2Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Inseguridad, prostitución infantil y paco

Inseguridad, prostitución infantil y paco

Ratings: (0)|Views: 451 |Likes:

More info:

Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

01/24/2013

pdf

text

original

 
 Inseguridad, prostitución infantil y paco
 
Drama y tragedia
 En el teatro griego, la diferencia entre el drama y la tragedia depende de laintervención divina: en el drama, los personajes son causantes de sus desdichas;en la tragedia, la suerte está decidida por el capricho de los dioses. El divinizar odemonizar un objeto o circunstancia para convertir un drama en tragedia -ydisolver así las responsabilidades humanas- es una táctica tan antigua como elteatro griego.El paco, cual moderno Zeus, actualmente parece servir como explicación causal devarios dramas, convirtiéndolos en tragedias, excusándolos de la participación yresponsabilidad humana. Así la violencia, el delito -y ahora la prostitución infantil-no serían ya causadas por acciones u omisiones de personas, sino por la desgraciaineluctable de una droga y ciertas circunstancias de las que no tenemos culpa niposibilidad de control algunas. Por eso, cuando se habla de “paco”, no se habla delresultado de las acciones humanas: se habla de "flagelo", "calamidad", o algúnotro reconfortante eufemismo que permita exculpar todos nuestros errores tras unfenómeno satánico que causa -y explica- todo mal.El paco es una sustancia altamente adictiva y deteriorante, como lo son el éxtasiso la heroína, pero -a diferencia de éstos- su consumo es más frecuente en ámbitosde pobreza y marginalidad, lo que le permite ser más letal y más estigmatizante;resulta más letal porque la mayoría de sus consumidores suelen carecer de nivelesde salud satisfactorios y asistencia sanitaria -o de recursos tan básicos como unaalimentación decente o un techo- y se deterioran más rápidamente; y resulta másestigmatizante porque desde el medioevo -cuando la palabra villano (habitante dela villa) se convirtió en sinónimo de bandido sin clase- se acostumbra culpar a lossectores más pobres de la sociedad como generadores de delincuencia, con o sinargumentos válidos.Tanto el paco como el crack o el bazuco (tres sustancias distintas en tres culturasdistintas) sirven a cierto ideario como supuesta explicación de miserias, violenciasy delitos que, de hecho, ya existían mucho antes de que se inventaran estassustancias y que provienen de una constelación de múltiples factores -entre losque destacan como capitales la exclusión social y la pobreza-, y el fenómeno no esposible de explicar a través de una sola causa. Los estadounidenses, loscolombianos y (ahora) los argentinos que sienten la necesidad de exculparse de lapobreza y de la exclusión, y de los males de ellas devenidos, tratan de justificardécadas de violencia y delitos crecientes -décadas de inoperancia y complicidad de
USPPAUniidad de Seguimiento de Politicas Públicas en Adicciones
 
políticos, jueces, fiscales y policías- en el emergente de una cosa, de unasustancia; sobredimensionándola para soslayar las responsabilidades humanas y lafalta de políticas públicas sustentables. Para convertir el drama en tragedia.La retórica de los organismos de seguridad, desde hace dos siglos, consistefundamentalmente en esconder la ineficacia para combatir determinados tipos dedelitos, detrás de objetos o condiciones que cumplen la doble función de eximirlosde responsabilidad y reclamar más poder frente a la emergencia. De este modo, eldelito se ha explicado y justificado, por ejemplo, mediante la clase o los tipossociales, la raza o la genética y -desde hace cincuenta años- por los efectos dealguna sustancia de moda. Así, en la Ciudad de Buenos Aires, actualmente el paco-como lo fueron en su día el vino y la ginebra, la marihuana, las pastillas y elpegamento- es la entidad que sirve para disimular el fracaso de las políticas deseguridad y de sus ejecutores a través de la existencia de una sustancia que"vuelve delincuentes a los pobres"; quienes, por otra parte, siempre sonconsiderados los únicos sospechosos de tales transformaciones.Si nos guiamos por las estadísticas
1
, pareciera no tener la menor importancia quesólo un 20% de la población carcelaria argentina haya consumido drogas almomento de delinquir (cabe aclarar que la enorme mayoría de los delincuentesactúan sobrios), que los más altos índices de ingresos hospitalarios provengan deaccidentes de tránsito y la violencia doméstica, o que los picos de violenciacallejera no coincidan con los picos de consumo. Los organismos de seguridad ylos amantes de la mano dura persisten en mantener un negocio -costoso, cruel eineficaz- a fuerza de insistir en la existencia de una equívoca relación entre elconsumo de drogas, violencia y delincuencia, aun cuando tal relación no sólo noestá probada sino que los hechos parecen desmentirla por completo: en la Ciudadde Buenos Aires es mucho más probable morir cruzando la calle o durante unaltercado familiar que en un asalto, y -si este fuera el caso- lo mas probable esque el delincuente esté sobrio.Ciertamente existe una realidad violenta y delincuencial que cobra vidas, pero estoes un drama, no una tragedia; es causado por hombres y mujeres, no porsustancias. El delito no puede ser explicado como emergente directo de lasadicciones, sino en unos poquísimos y excepcionales casos.
1
 
Estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas y su relación con la comisión de delitos enpoblación privada de libertad 2009 - Observatorio Argentino de Drogas - SEDRONAR.
 
USPPAUniidad de Seguimiento de Politicas Públicas en Adicciones
 
 
Prostitución sexual comercial infantil en la Ciudad de Buenos Aires
 La prostitución infantil es una vivencia que devasta la infancia -la que no puede serresarcida ni compuesta de manera alguna- y que altera inexorablemente elproceso de desarrollo de la personalidad, por lo que los daños causados sonprofundos y longevos; sobrepasando la idea de simple "delito", se trata de unataque mayúsculo a la ontología de una persona indefensa, que seguramente severá perjudicada para siempre, y de la que no puede ser auténticamenteindemnizada.¿Quiénes cometen tamaña crueldad con los niños y las niñas y adolescentes? Losadultos, actores directos e indirectos, partícipes y cómplices. La prostitución infantilno es un fenómeno de estructura simple y de un solo actor, es más bien laresultante de una suma de múltiples causas; no basta con resolver un solo factorpara solucionarla, y no se puede culpar a una sola cosa o persona. Lasexplicaciones simplificadoras o las que tratan de exculpar la participación de losadultos son siempre erróneas, y la falta de resultados que tienen las políticasguiadas por estas conjeturas lo demuestra claramente.Hoy, en un alarde de sorpresa y horror histriónico, periodistas y funcionarios"descubren" la existencia de la prostitución infantil en la Ciudad de Buenos Aires y,exculpándose y tratando de convertir el drama en tragedia, señalan a las drogas,fundamentalmente al paco, como responsables, distribuyendo la idea de que si seacaba con el paco se acaba también con la prostitución infantil. Sin embargo, hayque decirlo: los 150 años ininterrumpidos de prostitución infantil en la Ciudad deBuenos Aires desmienten completamente esta falsa creencia.Excede a nuestro propósito dar una detallada explicación de las causas y factoresintervinientes en este triste fenómeno, de los que el lector interesado puedeencontrar abundante bibliografía, pero creemos que un recorrido cronológico por elmismo puede aclarar las cosas. Este demuestra que los actores principales de estedrama -el sujeto perverso, la corrupción en varios sectores de la justicia y la policíay la ineficacia gubernamental para combatirlo- siempre quedan ocultos tras"causas" y "responsables" epocales, secundarios, a veces ficticios; y así, ayer comohoy, las causas verdaderas quedan sin resolver, las victimas no tienen ayuda, y nohay responsables. Veamos:
Cronología1875 - 1936
USPPAUniidad de Seguimiento de Politicas Públicas en Adicciones

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->