Autor:
Luisppk Luisppk Luisppk Luisppk
‘La Psicoloca y yo’
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hacer la compra y así dejar de vivir en un departamento alquilado, para tener algo propio.Llego a la casa, saludo, ceno en silencio y me voy a dormir. No quiero enterarlos todavía.
¡Mañana, algo se me ocurrirá!
Con esa idea, duermo pacíficamente, soñando como arrestan a la pechugona malagradecida y la condenan a 20años de comer, tomar y respirar tomates.
¡Aaah, que felicidad!
Ultimo día de exámenes. Las notas comenzaran a publicarse después de dos días. Mientras, nosotros podemos venir al colegio para actividades de clubes o si lo deseamos, podemos empezar a vacacionar.Es decir, ¡hoy terminamos y empiezan nuestras vacaciones!Entrando al salón, encuentro a mis compañeros en grupitos. Discuten algo importante y al acercarme, notouna pequeña hoja en mi carpeta.¡Es una publicidad!(Imagen)
- ¡¿Qué diablos significa esto?! - Me pregunto examinándolo.- ¿Acaso está completamente loca?Mis compañeros lo debaten interesados. No quitan la vista delos tres chiflados, pero más entusiastas son las chicas.¡Algunas ya sacaron dinero de sus carteras!
¡Quieren mandarlos a ser examinados!
-¡Está barato, vamos, aporten! – Anima Amelia.El chino y cabeza de papaya, se ven tristes. Claudio estádibujando en un papel grande, con lápiz y reglas. Parece undiseño especial o estructura.En eso, aparece Debbie en la puerta trasera y me saluda.Llama a la delegada y le entrega muchas monedas…
¡El otro salón también está colaborando!
Cuando estoy por saludar a Debbie, escuchamos la inquieta voz del director en los parlantes del colegio, pocosminutos antes de empezar los exámenes:- Srta. Mari Pili… Srta. Mari Pili... Por favor, acérquese en este momento a la dirección… debemos discutir algorespecto de sus ‘avisos’.Debido a ello, ahora lo reviso mejor. No encuentro ‘algo’ que realmente valga la pena llamarle la atención.Entonces, le doy la vuelta y leo… ¡Me agarro la cabeza!
¡¿Pero cómo diablos se le ocurre publicar semejantes cosas?!¡¿Acaso no es ella la psicóloga…?! ¿O estará más loca que los pacientes que pretende curar?
(Imagen)
Debbie me ve y ríe. Sabe perfectamente lo que pienso. Al acercarme a ella, la beso rápido y pregunto:- ¿A quién puede ocurrírsele poner:
‘No encontrarle sentido ala vida’
o
‘Sentimientos de no valer nada’
o peor aún…
‘Pensamientos de muerte o suicidio’
? –culmino- ¿No será ellala que necesita el psicólogo?Debbie ríe mucho. Toma mi mano e intenta cambiar de tema,preguntándome si me encuentro listo para los exámenes dehoy y por nuestros planes para los siguientes días.En eso… veo salir a Claudio. Los otros dos intentaron seguirlo,pero Amelia y varias chicas lo impidieron, creyendo quepodrían escaparse.Claudio al verse solo, nos descubre a su lado. Nos saluda y me pide si puedo ayudarle a ‘cargar’ algo.- Es algo pesado, pero entre dos podemos hacerlo rápido. – Pidiendo perdón a Debbie.No muy animado acepté y partimos al instante.Él sacó de su cuarto secreto una mochila pequeña para él y un maletín que me entregó. Pidió apresurarme y nos ubicamos en el segundo piso, justo encima de la dirección.- ¡Escucharemos que dicen! – Afirmó él, sacando el aparato espía para oír de lejos y conectándolo al grabadorque yo cargué. - ¡Quizás podremos evitar que nos examinen!