Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
9Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
Breve Historia Del Texto Biblico

Breve Historia Del Texto Biblico

Ratings: (0)|Views: 216|Likes:
Published by Manuel Carvajal
Uploaded from Google Docs
Uploaded from Google Docs

More info:

Published by: Manuel Carvajal on May 15, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/13/2014

pdf

text

original

 
 
BREVE HISTORIA DEL TEXTO BÍBLICO
Doctor Gonzalo Báez Camargo
Este artículo, escrito por el doctor Gonzalo Báez Camargo, uno de los biblistas latinoamericanos quemás contribuyó a las ciencias de la traducción de la Biblia, fue publicado por primera vez en 1975.Debido al valor de su contenido lo presentamos a las nuevas generaciones, haciendo la salvedad de quehay que considerar su vigencia actual pese a varias referencias tempranas que pudieran parecerextemporáneas.
La revelación de Dios
La Biblia es la Palabra de Dios. Tal es la fe común de los cristianos de todas lasconfesiones, y por lo que hace al Antiguo Testamento, también de los judíos. La palabra y laacción son las principales formas en que una persona se expresa o se revela a sí misma. Diosse ha revelado por su acción en la naturaleza y en la historia, y por su Palabra. Dios actúa.Dios habla. En eso se resume lo que llamamos la «Revelación».La Biblia misma nos dice cómo ha hablado Dios: «Antiguamente y en muchas ocasiones, Dioshabló por partes y de varias maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas»(Hebreos 1.1).
1
 «Hombres guiados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios» (2Pedro 1.21). «Toda Escritura es inspirada por Dios» (2 Timoteo 3.16).Dios habla por medio de hombres a quienes su Espíritu guía e inspira. El portavoz o escritorsagrado es un ferómenos (2 Pedro), literalmente un «llevado» o «transportado» por elEspíritu Santo. Lo que escribe en esas condiciones es teópneustos, literalmente algo quecontiene el soplo, el aliento, la inspiración de Dios.Cuatro pasajes, entre otros, nos ofrecen ilustración de este hecho trascendental. Dios dicea Moisés: «Yo estaré en tus labios y te instruiré sobre lo que debes hablar» (Éxodo 4.12). AIsaías se le purifican y consagran los labios, tocándolos con una brasa del altar. A Ezequiel,Dios le da a comer un rollo escrito. Y eso se repite con Juan, el vidente del Apocalipsis(Ezequiel 3.1,2; Apocalipsis 10.9,10). La Palabra divina, el mensaje de Dios, se ingiere, seasimila por el mensajero. Pasa a formar parte de su propio ser, de su propia vida.Pero el mensajero y el escritor sagrados no son meros autómatas o especie de médiumesespiritistas. Dios no los priva de sentido ni de conciencia. En ningún momento les anula supersonalidad propia, su temperamento y estilo particulares. La Biblia no es un sistema desonido, con micrófonos y altavoces, que transmite palabras caídas de las nubes. Ni un librodictado por Dios palabra por palabra a una grabadora electrónica. Y ni siquiera a untaquígrafo. Porque el escritor sagrado se asemeja más a un secretario de tal modoidentificado con su jefe que éste no le dicta; simplemente le da su mensaje, y el secretariolo expresa con sus propias palabras.O sea que en la Biblia, el mensaje, la Palabra, es de Dios; las palabras con que ese mensajese comunica, son de hombres. Pero de hombres escogidos por Dios e inspirados y guiadospor su Espíritu. Así, el mensaje, que es de Dios, pasa en su esencia a través de la forma de
1
Las citas bíblicas son de la Nueva Versión Castellana, obra que nunca se publicó.
 
expresarlo, que es humana, y está condicionada por la época, el medio cultural y lapersonalidad del escritor o portavoz, así como por la índole de la lengua que habla y en queescribe. Y por supuesto, ni el hebreo ni el arameo ni el griego, lenguas originales de laBiblia, son las únicas lenguas que Dios habla.
La encarnación de Dios
En cierto modo, la Palabra de Dios «encarna» en la Biblia. Pero esta «encarnación» en unlibro escrito por hombres tiene, desde luego, las limitaciones consiguientes. Por eso,finalmente, la Palabra de Dios encarna en un hombre, la Palabra de Dios se hace hombre, sehace una Persona, cuya realidad trasciende todas las palabras: Jesucristo, la Palabra vivade Dios, su revelación plena y perfecta.Dios habló antiguamente por medio de sus mensajeros -dice la Epístola a los Hebreos-,«pero en estos días, que son los últimos, nos ha hablado por medio de su Hijo... Él es elresplandor de la gloria de Dios y la representación de su esencia» (1.2,2). O como dice elprólogo del Evangelio según Juan: la Palabra «se hizo hombre y habitó entre nosotros porun tiempo» (1.14).Palabra de Dios encarnada en hombre, Jesucristo es más que un mensajero de la redención.Es Él quien consuma la redención. Y más todavía, Él es la redención. La Biblia es la Palabrade Dios en cuanto mensaje escrito de la redención, porque lo que sabemos de Jesucristo,Palabra viva y personificada de Dios, lo sabemos por ella. Por medio de su mensaje, ellector, guiado e iluminado por el mismo Espíritu Santo que lo inspiró, puede llegar alconocimiento de la Palabra Viviente de Dios, Jesucristo, y recibir de Él, en Él y por Él, laredención. Es en ese sentido en el que el libro que llamamos Biblia es la Palabra de Dios.
¿Qué es el texto bíblico?
El texto bíblico es la expresión escrita del mensaje divino. Aunque hoy lo tenemos en unsolo libro, en realidad es un texto plural, que se fue formando y reuniendo en un proceso desiglos, a mano y en el contexto de la historia de un pueblo divinamente elegido para latransmisión del mensaje que contiene. La historia del texto bíblico no se da, pues, enabstracto o en el vacío, sino en el marco de la historia de ese pueblo. Aparece originalmenteen las lenguas que fueron, en sucesión o simultáneamente en ciertas épocas, el habla comúnde ese pueblo: hebreo, arameo y koiné o griego vulgar.Para la comunidad judía, la Biblia es solamente lo que la comunidad cristiana llama AntiguoTestamento, ya que la Biblia cristiana actual contiene además lo que se denomina NuevoTestamento. La historia del texto bíblico es diferente de la historia del canon, o mejordicho, de los cánones, o sea las colecciones respectivamente consideradas como de singularinspiración divina. Ambas historias, la del texto y la de los cánones están, sin embargo,estrechamente enlazadas. Concentrándonos, pues, en la historia del texto, que es nuestrotema, sólo tocaremos la de los cánones en los respectos en que sea necesario y pertinente.
¿Cómo se llegó al texto autorizado?
El texto bíblico pasa en general, para ambos testamentos, por las mismas etapas históricas.Viene primero la de la transmisión puramente oral, muy corta en el caso del NuevoTestamento, de muchos siglos tratándose del Antiguo, como que retrocede hasta antes dela invención de la escritura. La occidental se origina hacia el cuarto milenio a.C. enMesopotamia, Asia Menor, Egipto y Creta, y se facilita con el invento del alfabeto, deorigen semita, hacia el segundo milenio, perfeccionado por los fenicios.
 
 Por un tiempo, la transmisión oral coexiste y predomina, en paralelo con la incipientetransmisión escrita, que al correr el tiempo va imponiéndose a la primera. Aparecen los quepodríamos llamar escritos originales, que aprovechan tanto las tradiciones orales como losdocumentos primitivos. Con ello se van multiplicando las copias que, como hechas a mano,son susceptibles de errores. Pero a la vez se entra en una etapa de revisión, de anotacionesmarginales explicativas, de cotejo de copias existentes, de confluencia de tradicionestextuales, incorporando las que se consideran de suficiente autoridad.Es ésta una etapa en que el texto es fluido, y en que se efectúa un proceso de evaluación yselección, más o menos prolongado, de parte de los que usan las copias que, por sussemejanzas o procedencia, van formando familias textuales. Se trata de una especie deconsenso general sobre el valor comparativo de los textos, basado en su propio poder deinspiración y edificación. Un como sexto sentido, de orden espiritual, algo así como unarespuesta, o impresión íntima, a la lectura, que suscita mayores o menores vibracionesanímicas, va dando lugar a preferencias.Al parejo de este sentir general, los guardianes oficiales de la fe, judaica en un caso,cristiana en el otro, aportan su erudición y sabiduría. Al efecto, aplican su discernimiento alas copias existentes que tienen uso preferente, y para su propia lectura y para el usolitúrgico van prefiriendo las que les parece que contienen la tradición más pura. De estamanera se va llegando a la etapa en que se fija el que se considera como texto más fiel, eltexto autorizado oficialmente, llamado comúnmente en latín textus receptus (en su sentidoliteral, «texto recibido» o «aceptado»).
Textus Receptus
La forma como se desemboca en tal texto es diferente, como veremos después. La etapaque conduce a él, sin embargo, es más o menos de la misma duración para el Antiguo quepara el Nuevo Testamento, unos cuatro siglos. Pero tan largo lapso viene a ser una garantíadel contenido general y esencial del texto a que se ha llegado, ya que no ha habidofestinaciones irreflexivas ni imposiciones arbitrarias. De hecho, las autoridades religiosasrespectivas no han hecho más que oficializar el texto que la comunidad de los creyentes,por implícito consenso, ha considerado el mejor, el que más fielmente representa lainspiración divina.Así, ambas comunidades, la judía y la cristiana, profesan que el espíritu de Dios guió no sóloa los escritores sagrados originales sino también a los compiladores, revisores y anotadoresque produjeron el texto bíblico. Y que además ha velado por su transmisión, en medio de lasvicisitudes y riesgos propios de las copias a mano, que ni la propia imprenta ni las máquinasmodernas de escribir eliminan totalmente. Porque parece probado que en la transmisiónmanuscrita de tantos siglos, el texto bíblico sufrió comparativamente mucho menos que losmanuscritos de otras grandes obras clásicas de la antigüedad.De manera que ni las variantes que aparecen en los mejores manuscritos antiguos ni lospasajes que resultan inciertos u oscuros ni los errores, en muchos casos evidentes, en queincurrieron los copistas, afectan el mensaje esencial de la Biblia. Porque es notable queninguna doctrina fundamental se basa en esos pasajes inciertos, que desde luego están muyen minoría. Esto es particularmente seguro en el caso del Nuevo Testamento.

Activity (9)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 thousand reads
1 hundred reads
Arte Para Cristo liked this
katemu2002 liked this
Mario Muniz liked this
Mario Muniz liked this
Mario Muniz liked this
Ruben liked this

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->