PREFACIO
He procurado tener en cuenta las necesidades de dos grupos de estudiantes al escribir esteestudio. Un grupo son los padres cristianos, muchos de los cuales ya han leído alguno delos libros que han sido publicados sobre la crianza de los hijos. Aunque aprecian la guíahallada en estos libros, muchos de ellos quieren volver a la Biblia y descubrir el modeloescritural para el arte de ser padre. En vez de adquirir técnicas, recogidas acá y allá, lo quequieren es asegurarse de la fundamentación bíblica de cómo criar a los hijos. Una vez en posesión de esta base pueden sopesar los consejos que se ofrecen a los padres, que muchasveces resultan conflictivos, y de esta forma desarrollar maneras de establecer una relacióncon los hijos que sea consecuente con esta base bíblica. Así podrán seleccionar otros librosy materiales que les ayudarán a aplicar estos principios a las necesidades de su familia.Aunque he procurado ilustrar muchos de los conceptos con aplicaciones prácticas yejemplos, este estudio no ha sido escrito para decir a los padres cómo cortar rabietas por losano, disolver las rivalidades entre los hermanos, enseñar a moderar excesos de glotonería,o resolver otras clases de problemas de los adolescentes. Este estudio está destinado adescubrir el modelo bíblico para la interacción entre los padres y el hijo, y a identificar lascuestiones básicas de la responsabilidad de ser padre. Cuando se usa este estudio como deejercicio:«Usted puede mejorarse como padre», sirve también como curso básico sobre relaciones bíblicas entre padres e hijos.A1 escribir tengo también en cuenta a los pastores, maestros, y otros líderes cristianos quetienen la obligación de referir el designio total de la Palabra de Dios a la presentegeneración. La crisis actual de la familia deja ver que hay un vacío en los cursos queenseñamos a nuestros estudiantes de teología. Hemos estructurado una teología y unaeducación teológica tales que dejan de lado una gran cantidad de material bíblico. El líder cristiano que desea instruir a otros en el área vital de educar a los niños tiene muy poca preparación, si es que tiene alguna. Lo más probable es que no haya tenido ni un cursosobre la base bíblica de la vida de familia. Si lo tiene, probablemente fue enseñado comocurso optativo en el departamento de educación cristiana, más bien que como parte integraldel entrenamiento teológico.Todo ministro debería estar familiarizado con una gran cantidad de material de verdadescritural que se refiere a la familia. Es uno de los temas principales de la Biblia, y esimportante en una de las áreas más vitales para el hombre. ¿No es la educación de la familiauna de las prioridades más altas en el ministerio? Aquí, luchando con los problemas de lavida real y sus frustraciones, se nos reta a demostrar que las Escrituras tienen validez práctica y actual. El enseñar y el predicar sobre la familia dan a los pastores y maestros unaoportunidad única para hacer de la doctrina algo vivo y significativo. Y es uno de losmejores métodos para estimular a los padres a escudriñar la Palabra de Dios.El texto de este volumen evita discusiones teóricas extensas o disgresiones que se muevanmás allá del interés de la mayoría de los padres.