En 1864, el químico inglésJohn Alexander Reina Newlandscomunicó alReal Colegio de Químicasuobservación de que al ordenar loselementos en orden creciente de sus pesos atómicos (prescindiendo delhidrógeno), el octavo elemento a partir de cualquier otro tenía unas propiedades muy similares al primero.En esta época, los llamados gasesnobles no habían sido aúndescubiertos.Esta ley mostraba una ciertaordenación de los elementos enfamilias (grupos), con propiedades muy parecidas entre sí y en Periodos, formados por ocho elementoscuyas propiedades iban variando progresivamente.El nombre de octavas se basa en la intención de Newlands de relacionar estas propiedades con la queexiste en la escala de las notas musicales, por lo que dio a su descubrimiento el nombre de ley de lasoctavas.Como a partir del calcio dejaba de cumplirse esta regla, esta ordenación no fue apreciada por lacomunidad científica que lo menospreció y ridiculizó, hasta que 23 años más tarde fue reconocido por laRoyal Society,que concedió a Newlands su más alta condecoración, lamedalla Davy.
La tabla periódica de los elementos fue propuesta por Dimitri MendeleievyJulius Lothar Meyer quienes,trabajando por separado, prepararon una ordenación de todos los 64 elementos conocidos, basándose en lavariación de las propiedades químicas (Mendeleiev) y físicas (Meyer) con la variación de sus masasatómicas. A diferencia de lo que había supuesto Newlands, en laTabla periódica de Mendeleievlos periodos (filas diagonales y oblicuas) no tenían siempre la misma longitud, pero a lo largo de los mismoshabía una variación gradual de las propiedades, de tal forma que los elementos de un mismo grupo ofamilia se correspondían en los diferentes periodos. Esta tabla fue publicada en 1869, sobre la base de quelas propiedades de los elementos son función periódica de sus pesos atómicos.
La noción de número atómico y la mecánica cuántica [editar]
La tabla periódica de Mendeléiev presentaba ciertas irregularidades y problemas. En las décadas posteriores tuvo que integrar los descubrimientos de los gases nobles, las "tierras raras" y los elementosradioactivos. Otro problema adicional eran las irregularidades que existían para compaginar el criterio deordenación por peso atómico creciente y la agrupación por familias con propiedades químicas comunes.Ejemplos de esta dificultad se encuentran en las parejas telurio-yodo, argon-potasio y cobalto-niquel, enlas que se hace necesario alterar el criterio de pesos atómicos crecientes en favor de la agrupación enfamilias con propiedades químicas semejantes. Durante algún tiempo, esta cuestión no pudo resolversesatisfactoriamente hasta queHenry Moseley(1867-1919) realizó un estudio sobre los espectros de rayosX en 1913. Moseley comprobó que al representar la raiz cuadrada de la frecuencia de la radiación enfunción del número de orden en el sistema periódico se obtenía una recta, lo cual permitía pensar que esteorden no era casual sino reflejo de alguna propiedad de la estructura atómica. Hoy sabemos que esa propiedad es elnúmero atómico(Z) o número de cargas positivas del núcleo. La explicación queaceptamos actualmente de la "ley periódica" descubierta por los químicos de mediados del siglo pasadosurgió tras los desarrollos teóricos producidos en el primer tercio del siglo XX. En el primer tercio delsiglo XX se construyó lamecánica cuántica. Gracias a estas investigaciones y a los desarrollos posteriores, hoy se acepta que la ordenación de los elementos en el sistema periódico está relacionada con