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Derecho Laboral

Derecho Laboral

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Published by: AaronChis Leonardo Carrillo Gallegos on Jun 16, 2012
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DERECHO LABORAL
DERECHO LABORALINTRODUCCIÓN
Es indudable la enorme importancia del
Derecho Laboral
o Derecho del Trabajo como rama del derecho que tiene comofinalidad la tutela de los trabajadores a través de conjunto de principios y normas jurídicas que regulan las relaciones entreempleador(es), trabajador(es), las asociaciones sindicales y el Estado. El Derecho Laboral se encarga de normar la actividadhumana, lícita, prestada por un trabajador en relación de dependencia a un empleador (persona física o jurídica) a cambio deuna contraprestación económica.En su Manual de
Derecho del Trabajo.- Euquerio Guerrero
(1) nos remonta a los antecedentes de ésta disciplina, dentrodel Derecho y en nuestro país:El Derecho, como producto social, se desarrolla precisamente en los medios humanos más numerosos de intensodinamismo, siendo así los individuos actores reales en la vida del Derecho, bien para crear las normas, para acatarlas o paracontribuir a su transformación o al nacimiento de otras nuevas, según lo van reclamando las exigencias de la vida misma.Si estas ideas son valederas tratándose de cualquier rama del Derecho, al enfocar nuestra atención sobre el Derecho delTrabajo, advertimos cómo su aparición la han requerido grandes grupos humanos y su finalidad ha sido responder a losreclamos que originaron las convulsiones sociales, registradas en los últimos tiempos. Aun cuando, siguiendo la maldición bíblica, el hombre siempre ha vivido con el sudor de su rostro, las relaciones entrediversos individuos que dieron lugar a la existencia de un lazo obrero patronal, no aparecieron sino hasta principios del siglopasado.Nos dice Guillermo Cabanellas, en su Introducción del Derecho Laboral, que el trabajo siempre ha existido en la humanidad,ya sea que los orígenes del hombre se refieran a un estado paradisíaco o, por el contrario, que se contemplen en las épocasprehistóricas en que los hombres tenían que luchar unos contra otros y contra las fuerzas de la Naturaleza.En el primer caso y como lo indica Jacques Leclercq en su obra Derechos y Deberes del Hombre, el mismo Génesis nosenseña que Yahveh tomó al hombre y lo colocó en el huerto del Edén para que lo trabajase y lo guardase.En el segundo caso no se requiere mucha imaginación para entender que la lucha por la supervivencia obligaba a loshombres a trabajar para hacer las armas primitivas de defensa y, sobre todo, para tener los elementos que les permitieransubsistir. Nos dice el último autor citado que el deber del trabajo forma, sin duda, el centro de la vida humana como regla detoda actividad, aunque presente diversos aspectos, como los enumera Cabanellas: trabajo servil, trabajo doméstico y trabajoindustrial.El primer documento importante es el
Código de Hamurabi, rey de Babilonia
, más de dos mil años antes de Cristo, en elque se reglamentaban algunos aspectos del trabajo; por ejemplo, el salario mínimo, aprendizaje y formas de ejecutar algunaslabores, determinaba los jornales de los obreros dedicados a la fabricación de ladrillos, de los marineros, carpinteros,pastores, etc.El trabajo dependiente aparece originalmente en los menesteres más rudos, pues era lógico que el más fuerte se hicieraservir por los más débiles en las faenas que le resultaban más molestas. Así, encontramos cómo en ciertas sociedades elhombre encargó a la mujer las tareas materiales, mientras que él se ejercitaba en la caza y en la guerra. Los prisioneros en elcombate se sacrificaban para evitar su sostenimiento y en algunos pueblos, para hacer ofrendas a los dioses. Más tarde sepensó que era preferible esclavizados y destinados a los trabajos serviles con lo cual sus amos quedaban en libertad paracultivar el músculo o el espíritu, o bien para disfrutar de los placeres sensuales. Quizá por esto ese trabajo fue despreciadopor pensadores como Aristóteles, Platón y Cicerón.En
Grecia
se admiró inicialmente la actividad agrícola y mercantil y vemos cómo Teseo y Salón introdujeron el principio deltrabajo en la Constitución de los atenienses. Sin embargo, más tarde se efectuó la división entre los hombres libres y lossiervos y fue entonces cuando Jenofonte pudo llamar sórdidas e infames a las artes manuales.
Roma
se nos presenta como una estructura orgánica extraordinaria y su armazón jurídica influyó poderosamente casi en todoel mundo, admitiendo aún hoy día la influencia de sus principios. El trabajo fue considerado como una "res" (cosa) y por ellose identifica en cierta forma con una mercancía, tanto aplicable a quien ejecutaba el trabajo como al resultado del mismo. Sinembargo, la sutileza del Derecho Romano permitió distinguir entre la locatio conductio operarum y la locatio conductio operis,para diferenciar el contrato, que tuvo por objeto la actividad del hombre y aquella que contemplaba tan sólo el resultado deesa actividad.Es interesante constatar cómo el
pueblo israelita
consagró en la Biblia, libros Pentateuco y Deuteronomio, algunas reglasreferentes al trabajo, ya ordenando el pago del salario oportunamente, ya los descansos en las festividades religiosas.
En la Edad Media
cobró importancia el artesanado y vemos cómo nacieron los gremios que regulaban el trabajo y aunqueestas asociaciones son diferentes a los sindicatos modernos, es indudable que ya se vislumbraba una relación laboral que
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DERECHO LABORAL
más tarde se desbordó cuando, ya extinguidos los gremios por la
Ley Chapellier de 1791
, se inició la revolución industrialque abarca en su desarrollo franco todo el siglo pasado.La Revolución Francesa destruye el régimen corporativo y da nacimiento a una organización jurídica eminentementeindividualista y para respetar los principios de libertad, impide las asociaciones particulares y deja al hombre aislado,luchando por sí mismo, pero confiado en que las sabias leyes de la Naturaleza resolverán los problemas sociales comoresuelven los problemas físicos. En ese momento, los inventos y los descubrimientos de la mente humana abren la puerta ala manufactura de artículos o a la prestación de servicios que los hombres apetecen. Aparece la maquinaria y se desborda,impetuosa, una corriente de febril actividad que transforma radicalmente usos y formas de vida. La nueva organizaciónrequiere grandes capitales indispensables para construir las máquinas, para instaladas, para comprar las materias primas ynecesita también al director o grupo de directores que organizarán y conducirán las actividades y al conjunto de individuosque, obedeciendo sus órdenes, van a crear con sus fuerzas físicas o intelectuales, los productos o los servicios de cadanegociación. Aparece así la
primera relación obrero patronal
y los problemas que suscita tienen que ser resueltos por las leyes,entonces vigentes, y por los tribunales encargados de aplicarlas. Para el jurista de esa época, no había sino el concepto del"alquiler de servicios", heredado desde el Derecho Romano e incorporado al amplio campo del Derecho Civil. Era natural,entonces, que dichos problemas trataran de resolverse según las normas del Derecho Civil; pero la realidad mostraba loinadecuado de aplicar aquellas reglas a fenómenos que eran diferentes de los civiles, siendo así como hubo de aparecer unarama distinta del Derecho, que tomó a su cargo la serie de fenómenos inherentes a la relación obrero patronal, que hoyconocemos como Derecho del Trabajo.Pero ya que hemos mencionado la aparición de una categoría especial en el campo de las ciencias jurídicas, es convenienteque nos detengamos a contemplar brevemente el panorama del Derecho como un todo, así como sus principalescaracterísticas.Dentro de una sociedad cualquiera, los actos de los hombres se ven orientados o sujetos a reglas de conducta que seimponen con menor o mayor fuerza. La diferencia entre el bien y el mal conduce a establecer normas de vida que aceptan elbuen obrar o condenan las acciones nocivas. La norma de conducta va dirigida a la conciencia de cada uno y aun cuandopuede abarcar relaciones entre dos o más hombres, el cumplimiento o la desobediencia de dicha norma se encuentran en elfondo de nosotros mismos. En otras palabras:
la norma
, que conocemos como
norma ética
,
requiere la plena voluntad delsujeto para acatarla
, pues de no existir ésta, aun cuando se diera la apariencia de una conducta moral, en la realidad no sehabría satisfecho la exigencia básica de la norma ética. El niño que no da limosna sino inducido por su padre, no ejecutaningún acto moral ni inmoral. Ahora bien, la infracción de estas normas puede producir, en lo íntimo, un remordimiento y en elexterior la reprobación de quienes se enteren de aquélla, pero eso es todo.Hay otras normas que también se dirigen a la conducta y que regulan necesidades de convivencia agradable entre loshombres. Son las llamadas
normas de urbanidad
, que indican la forma adecuada de conducirse, de vestir, de comer o desaludar; el distinto trato para el hombre o para la mujer, para un niño o para un anciano, etc. La infracción de estas normaspuede provocar el ridículo del infractor o la desaprobación de la sociedad, que para sancionar, recurre en ocasiones, afórmulas como invitar al individuo de que se trate a que abandone el lugar en donde está exhibiendo su mala educación; perotambién en este caso la reacción social no tiene mayores alcances.En cambio, hay otras normas que no solamente hacen agradable el convivir humano, sino que son
indispensables
para queexista una sociedad organizada, normas que obligan a cumplir los deberes y prohíben lesionar el derecho de los demás. Lainfracción de este tipo de normas provoca una reacción tan intensa, que una autoridad superior debe intervenir paracoaccionar al infractor y obligarlo al cumplimiento de su deber o sancionarlo por la falta cometida. Éstas son las
normas jurídicas
que nos rodean como el aire que respiramos; pero que a fuerza de contemplarlas todos los días, nos hemoshabituado a ellas y sólo en casos muy especiales advertimos su presencia. El acto del papelero que nos vende el periódico ya quien pagamos su importe, la circulación de vehículos por las calles, las relaciones familiares desde que inicia suadvenimiento el vástago futuro hasta mucho después de su muerte, son todos momentos de la vida regulados estrechamentepor la norma jurídica. Esta norma general es la forma en que se objetiviza el Derecho y según las normas especiales objetode su contenido, toma los nombres de Derecho Civil, Derecho Penal, Derecho Mercantil, Derecho Marítimo, etc.Todos hemos visto esos troncos seculares y enormes de árboles frondosos que se han desarrollado al través de los siglos.Del tronco han ido surgiendo una serie de ramas que van a ser otras tantas partes para constituir el todo. En cada ramacircula la misma savia que se ha extraído desde las raíces y la configuración especial que toma cada rama es lo único que lees propio.Lo mismo ocurre tratándose del Derecho, tronco secular gigantesco que ampara la esencia de nuestra vida social. Al principiofue un débil tallo, pero poco a poco, exigencias de la vida dieron lugar al nacimiento de ramas que se extendieron abarcandoespacios cada vez mayores. Los principios básicos del Derecho son la savia de ese tronco secular y, en consecuencia, losdebemos encontrar invariablemente en cada una de las ramas de ese árbol esplendoroso. Podrá haber variantes adecuadasa la especialidad de que se trate; pero los principios fundamentales no podrán ser alterados.Indudablemente que el
Derecho del Trabajo
es una de las últimas ramas que han brotado del árbol que contemplamos. Siella pretende ser efectivamente, como creemos que lo es, una rama de la ciencia jurídica, deberá estar nutrida por los
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principios generales del Derecho, ya que, de lo contrario, no podría recibir ese título y esta apreciación, que parece tan obvia,es necesario formularla ante las acometidas que sufre el
Derecho Laboral
, al que se pretende atribuir, como Ordenamiento,características de parcialidad incompatibles con el sentido de equidad que es atributo invariable de la norma jurídica. A este respecto nos explican Brun y Galland, cómo, habiendo nacido el Derecho del Trabajo como una defensa de losasalariados, ha cambiado hoy sus conceptos y su finalidad, ya que lo que ahora se persigue es normalizar 
las relaciones delos empleadores y de los trabajadores
para asegurar el orden económico y social.( Droit du Travail. Edic. 1958, página 17).
La relación de trabajo
se inicia con una figura jurídica que es el
contrato de trabajo
, el cual puede ser simplementeindividual, o sea entre un solo patrón y un solo trabajador, o regular la situación de un patrón o un conjunto de patrones y unoo varios conjuntos de trabajadores, por lo que ha tomado el nombre de
contrato colectivo
.Pero se necesita conocer, ante todo, la distinción entre el contrato de trabajo propiamente tal, y otros convenios jurídicos quepueden implicar prestación de servicios profesionales o de otra naturaleza, que no revisten las características de actividadeslaborales, sino de actos de carácter civil o mercantil.El contrato de trabajo puede ser de duración indefinida o limitarse a un tiempo o a una obra determinada.De todo esto surge el primer problema de cómo
seleccionar al personal
y, en seguida, de cómo someterlo a un
periodo deprueba
. Después nos encontraríamos con el desarrollo de la relación laboral en que el Derecho asoma a cada momento paramarcar las
obligaciones de empleados y empleadores
; para señalar las
causas de terminación de los contratos
; paramarcar 
posibles disciplinas y consecuencias de despidos, rescisión o terminación de la relación laboral.
 Aparecería también el fantasma real y positivo del
riesgo profesional
y surgiría entonces la necesidad de conocer ampliamente estos temas para hablar de
accidentes de trabajo o accidentes fuera del trabajo
, de
enfermedadesprofesionales
o
enfermedades no profesionales
.Si nosotros ignoramos por completo las reglas generales del Derecho, nos sentiremos apremiados ante una serie infinita deproblemas en los que no podremos tener al abogado constantemente a nuestro lado para indicar la solución legal; más aún,el punto de vista del Jefe de Relaciones Industriales implica conocimientos de especialidad que no tiene el abogado y,entonces, surge precisamente el técnico en esta materia que aúne a la preparación de manejo de personal, el sentido de lohumano con lo jurídico para acomodar sus actos al mandato legal. Esto nos lleva a señalar el error de suponer que el Jefe deRelaciones Industriales debe ser abogado. No; hay una serie de cuestiones ajenas a la carrera de jurisperito;
pero esindudable que el Jefe de Relaciones Industriales, para tener buen éxito en su labor, debe adquirir las nocioneselementales de Derecho del Trabajo.
Queremos hacer más enfático todavía este punto al señalar la misión preventiva del Jefe de Relaciones Industriales paraevitar conflictos innecesarios, pues muchas veces, de buena o mala fe, se crean problemas que pueden llevar a una empresahasta un juicio que implique notoriamente una mala causa que va a perderse, con evidente perjuicio de aquélla.El Jefe de Relaciones Industriales que sepa, en general, cuáles son los imperativos del Derecho del Trabajo, podrá obrar ensu puesto con la mayor justificación. Ahora bien, al usar esta expresión, queremos referirnos al sentido de equidad, de justicia, con que debe proceder el Jefe de Relaciones Industriales. La justicia, entre paréntesis, es el fin del Derecho. Cuandolos obreros sienten que el patrón procede con equidad, tienen que aquilatar el valor moral de sus jefes y prestarse gustosos acolaborar con ellos para el fin que persigue la empresa. La tendencia moderna de todos los estudiosos de la rama derelaciones de trabajo, es la de lograr que los empleadores demuestren el interés que tienen por reconocer el papel de susempleados y sus capacidades personales y singulares. Humanizar la relación laboral es considerar que, como elementofundamental de cada obrero, está su calidad humana. Entonces, satisfacer el anhelo de justicia, que el individuo llevaaparejado a su propia naturaleza, es despertar el interés por la finalidad del trabajo y obtener la colaboración esencial para eléxito de una negociación.Por último, es conveniente llamar la atención de que en aquellos casos en que inevitablemente surge el conflicto jurídico y elpatrón tiene que acudir ante los Tribunales del Trabajo, como actor o como demandado, si bien se encomienda al abogado dela empresa el patrocinio del negocio, el éxito o el fracaso del mismo depende muchas veces de la actitud del Jefe deRelaciones Industriales y del tratamiento que haya dado al caso de donde surgió la contienda legal.Cuando un obrero comete una falta sancionada con el despido, por ejemplo, la investigación administrativa que realiza elDepartamento de Relaciones Industriales va a ser el apoyo fundamental para justificar a la empresa ante los Tribunales deTrabajo y defenderla. Esto resalta la enorme importancia que tiene para el Jefe de Relaciones Industriales el conocimiento,aun cuando sea esquemático, del Derecho del Trabajo. La aplicación de las normas legales y el conocimiento de lo que es un juicio, de las partes que lo forman, de su desarrollo y del papel que juegan quienes en él intervienen, tanto particulares comoautoridades son, pues, fundamentales.
Antecedentes del Derecho Laboral en México
Ya vimos cómo surgió la norma jurídica del Derecho del Trabajo y nos referimos a la era del industrialismo que apareció enEuropa a principios del siglo pasado. Ahora es conveniente lanzar una ojeada sobre el nacimiento del Derecho del Trabajo en
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