Cultivar con la Luna
Una tradición milenaria /
INTRODUCCIÓN
DESDE LA ANTIGÜEDAD
Entre los agricultores que practican los métodosnaturales o biológicos, muchos presentan atencióna las fases del satélite de la Tierra. De este modo,siguen una remota tradición, puesto que loscampesinos de la Antigüedad compartían lasmismas preocupaciones, y los preceptos en estamateria han sido respetados escrupulosamente enEuropa occidental, al menos hasta el siglo XIX.
¿A QUE SE DEBE LA INFLUENCIA?
¿Por qué magia, preguntan los incrédulos, la Luna podría influir en la germinación de las plantas y ensu crecimiento? Hay que confesar que el asunto esdudoso en la medida en que la ciencia nunca ha podido descubrir una fuerza, una “atracción”, que permita a la Luna controlar el mundo vegetal..
TRANSFONDO MÍTICO
En los mitos y leyendas, la Luna es una divinidadfrecuentemente femenina o que representa el principio femenino (el Sol es el principiomasculino).En este sentido, preside la fertilidad y lafecundidad de la Tierra y de los seres vivos, personas, animales y plantas. Su ciclo regular en elcielo representa el ciclo eterno de la naturaleza, y por tanto garantiza la renovación estacional de lavegetación.
Los proverbios Lunares que se refieren al cultivo y, por supuesto, a la meteorología, (queinteresa mucho al agricultor) son innumerables en todas las latitudes. Antaño, antes desembrar, repicar, podar, transplantar e incluso cosechar, el agricultor echaba un vistazo a lacielo nocturno o consultaba el calendario con las fases de la Luna. Muchos siguen haciéndolo,aunque los científicos no se ponen de acuerdo en este punto.Mirar al cielo antes de cultivar como se hacía en antaño
Cuando mengua la Luna, no siembres cosa alguna