Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Look up keyword
Like this
5Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
La Preparación Del Termidor en la URSS. V.Dobrov

La Preparación Del Termidor en la URSS. V.Dobrov

Ratings: (0)|Views: 109|Likes:
Published by PCEparty
Fragmento del libro de V. Dobrov titulado “El asesinato del socialismo o cómo fueron desautorizados los sucesores designados por Stalin (Libre reconstrucción de las actas de una serie de mesas redondas)”.

Sobre Stalin y la URSS, Personajes y algunos historiadores que han realizado y publicado estudios científicos sometidos a comprobación,falsación,contras­tación,replicación. Incluyo antiestalinistas y procapitalistas (datos son datos incluso para ellos) , Alexander Zinoviev, JOSEPH DAVIES, Zenkov, Mario Sousa, Armando Liwanag, Wilf Dixonr, Philip Travernier, Bert De Belder, Ludo Martens, Grover Furr, Hart Dávalos, William Brand,Ian Grey, Philiph Panaggio, William Chase, Jeff Coplon, J. Arch Getty,Oleg V. Naumov, Robert W Thurston, Wolfgang Wippermann,Eugenio Gómez,Michael Sayers,Guido Miglioli ,MIJAÍL KILEV ,Albert E. Kahn,Carlos Hermida...
Fragmento del libro de V. Dobrov titulado “El asesinato del socialismo o cómo fueron desautorizados los sucesores designados por Stalin (Libre reconstrucción de las actas de una serie de mesas redondas)”.

Sobre Stalin y la URSS, Personajes y algunos historiadores que han realizado y publicado estudios científicos sometidos a comprobación,falsación,contras­tación,replicación. Incluyo antiestalinistas y procapitalistas (datos son datos incluso para ellos) , Alexander Zinoviev, JOSEPH DAVIES, Zenkov, Mario Sousa, Armando Liwanag, Wilf Dixonr, Philip Travernier, Bert De Belder, Ludo Martens, Grover Furr, Hart Dávalos, William Brand,Ian Grey, Philiph Panaggio, William Chase, Jeff Coplon, J. Arch Getty,Oleg V. Naumov, Robert W Thurston, Wolfgang Wippermann,Eugenio Gómez,Michael Sayers,Guido Miglioli ,MIJAÍL KILEV ,Albert E. Kahn,Carlos Hermida...

More info:

Categories:Types, Research
Published by: PCEparty on Jan 07, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF or read online from Scribd
See more
See less

09/22/2014

 
La preparación del termidor en la URSS
Stalin había preparado la sucesión, Jruchov se la sacó de encima.
 La casa editorial “Patriot” ha publicado el libro de V. Dobrov titulado “El asesinatodel socialismo o cómo fueron desautorizados los sucesores designados por Stalin (Librereconstrucción de las actas de una serie de mesas redondas)”. Reportamos un retazo dela obra concerniente a uno de los momentos más trágicos de nuestra historia.“¿Georgi, qué ha pasado? Pensaba que eras un verdadero amigo… ¿De dónde hansalido estos personajes? Al menos podías haberme advertido de los cambios.”
NikitaJruchov, secretario del Comité Central y jefe del comité del Partido de Moscú, estabarealmente preocupado. También su interlocutor Georgi Malenkov, miembro de largafecha del Buró Político como responsable del trabajo de cuadros, se había quedado muysorprendido por la promoción de hombres nuevos a la dirección del Partido en base a lasdecisiones del XIX Congreso que se había apenas concluido. Generalmente Stalin seconsultaba con ellos y con los restantes más estrechos colaboradores antes de efectuarcualquier cambio de cuadros. Esta vez, en cambio, había mantenido en secreto susintenciones hasta el último momento. Fue un golpe duro y Malenkov se lo confesóabiertamente a Nikita, a quien no escondía nada, porque lo consideraba de los “suyos”.Malenkov, al igual que otros integrantes del Buró Político, miraba a Jruchov por encimadel hombro; tan limitado y mediocre le parecía este protegido de Stalin. En realidadconocía bien la real actitud del “jefe” con respecto a Nikita, cooptado en el BuróPolítico solo por su méritos de “dedicación”, capaz de acatar con rapidez ydeterminación cualquier disposición de Stalin, sin pararse frente a nada y mostrando aveces una crueldad inaudita… Stalin por su parte, no daba el menor crédito a Jruchovcomo hombre político, evidentemente recordando su pasado trotskista y su inclinaciónpor el aventurismo de izquierda. Por eso era que también los otros miembros del BuróPolítico, que con los años habían aprendido a captar al vuelo los humorespredominantes del líder, manifestaban ante él una actitud como mínimo paternalista…De todas formas, el mismo Malenkov y los demás representantes de la cima del Partidoestaban preocupados no menos que Jruchov por el cariz que habían tomado losacontecimientos después del XIX Congreso y tenían motivos fundados.El XIX Congreso del Partido, que se celebró en octubre de 1952, se inició como decostumbre de la forma más tranquila: después del tradicional reporte al Comité Centralsubsiguieron las intervenciones y todas con las pautas de las más recientes tesisexpresadas por el “gran líder y maestro”, pero de pronto se perfiló una auténticarevolución de cuadros. Stalin, que parecía tener la máxima confianza en sus másestrechos colaboradores, inesperadamente lanzó un duro golpe contra ellos… Proponeasí al Congreso de votar por una composición del Comité Central fuertemente ampliaday renovada mediante el ingreso de elementos casi desconocidos. Además, en el Plenum,el cual se convoca inmediatamente después, se aumenta en 2,5 veces el número demiembros del Presidium del Comité Central. Seguido a este masivo aflujo de jóvenescuadros, provenientes sobretodo de las estructuras locales y de jóvenes estudiosos deciencias sociales, la “vieja guardia” se encontró sustancialmente en minoría. Si se tieneen cuenta que en aquel plenum Stalin criticó abiertamente a Molotov y a Mikoyan, queparecían ser los dirigentes más cercanos a él, excluyéndolos así del grupo de sus
 
posibles sucesores, parece claro que la “vieja guardia” tenía los días contados y estabapor ser sustituida por las nuevas generaciones.El golpe fue realmente inesperado, aunque se había preparado mucho antes del congresoy Stalin no había ni siquiera escondido sus intenciones. Sin embargo sus colaboradores, juzgando evidentemente sobre la base de sus propios caracteres, consideraban que ellíder, que ya pasaba de los setenta años y en condiciones físicas precarias, difícilmentehabría osado efectuar cambios drásticos. Así de chocantes y dolorosas resultaron paraellos las últimas decisiones de la rotación de cuadros.Jruchov, que había comprendido exactamente el humor de la mayoría, no por casualidadfue a ver al influyente Malenkov. Con su visita, Nikita quería dar a entender sin sombrade dudas que en el inevitable enfrentamiento con los candidatos de Stalin, él estaría dela parte de la “vieja guardia”. Su apoyo le convenía a Malenkov, ya que en el congresohabía habido una señal alarmante y no actuar habría significado aceptar las decisionesasumidas por “el guía de los pueblos” y la pérdida inminente de los propios cargos porparte de Malenkov y de los dirigentes de la “vieja guardia”.En mayo de 1948, después que Zhdanov había dejado la dirección de la Secretaría delComité Central por motivos de salud, se nombraron como secretarios de CC dosrepresentates de la nueva generación: A. Kuznecov, jefe del comité del partido deLeningrado, y P. Ponomarenko, primer secretario del CC del Partido ComunistaBielorruso. Al primero se le encomendó la atención de los asuntos de la industria, alsegundo la de los asuntos de la planificación estatal, de las finanzas, del comercio y deltransporte. Durante la discusión que se llevó a cabo en el Buró Político sobre este punto,Stalin afirmó que se precisaba cooptar en el Secretariado del CC del Partido algunos jóvenes dirigentes de las organizaciones locales y republicanas dotados de una adecuadainstrucción y de la necesaria experiencia de trabajo.
“Tienen que tener en cuentanuestra experiencia mientras estemos vivos,
- subrayó –
 y aprender a trabajar en ladirección central”
. Se hace evidente que Stalin tenía intenciones de postular a uno deellos como su sucesor. Molotov, el más cercano a Stalin en la dirección del Partido,resultaba así excluido del círculo de pretendientes. Ya había sustituido al “guía de lospueblos” durante el tiempo en éste estuvo enfermo y no había demostrado estar a laaltura de un dirigente de Partido y de Estado, lo cual decidió su propio destino político.No solo estaba en juego la sucesión del líder. En una reunión restringida, Stalin propusosin términos medios a todos los miembros de la dirección política, seleccionar entre susfuncionarios a cinco o seis personas capaces de sustituirlos cuando el CC lo hubieraconsiderado oportuno. Stalin retomó varias veces esta petición, insistiendo en lanecesidad de satisfacerla. Naturalmente, estas propuestas no eran del gusto de losmiembros del Buró Político, acostumbrados al poder, ligados a éste por los honores yprivilegios. ¿Por qué tendrían que ser apartados, justamente ellos que habían asumidotareas dificilísimas? ¿Acaso habían trabajado mal? Además la juventud es un conceptorelativo. La mayor parte de los miembros del Buró Político tenía menos de cincuentaaños, con la excepción de Molotov, que seguía teniendo sus buenos 11 años menos queStalin. En muchos países esta edad representaba el nivel mínimo para el comienzo de lacarrera política y a los cargos más elevados se llegaba entre los sesenta y setenta años.Se empezó entonces a murmurar que el compañero Stalin se había vuelto excesivamente“caviloso” y “receloso” y que ostentaba preocupación por su cada vez más debilitadasalud. Pero nadie planteó abiertamente el problema, ni habría podido hacerlo. No
 
solamente porque todos le tenían un miedo terrible al líder, que todavía a su avanzadaedad sabía tener en mano la situación y que en los asuntos de Estado sobrepasaba envarias veces a sus colaboradores. En realidad, en lo profundo de sus almas, estosúltimos reconocían lo correcto de las solicitudes de Stalin aunque eso sí, como sucede amuchos, no querían extraer de ello las necesarias y voluntarias “conclusionesorganizativas”. Es difícil renunciar a los altos cargos, a los honores y a los privilegios.La edad y la enfermedad no podían no influir en el comportamiento de Stalin. Sinembargo él advertía con más agudeza y profundidad la necesidad de un cambio en elgrupo dirigente. Se trataba sobre todo de salvaguardar los intereses supremos delPartido y del Estado y en cuanto a esto para él no contaban nada las relaciones deamistad con las personas más cercanas. Si lo hubiese considerado necesario, Stalin nohubiera dudado en declarar “enemigos del pueblo” a sus colaboradores, con todas lasconsecuencias que se hubieran derivado de ello.El viejo lider había entendido que la nueva situación que se creaba a los inicios de losaños cincuenta necesitaba de nuevos enfoques y de nuevos hombres capaces deadoptarlos en la realidad. La era de las “emergencias” y de los “grandes líderes”pertenecía al pasado. La utilización de las ventajas objetivas del sistema socialistaexigía ahora métodos totalmente diferentes que los usados en el pasado y sobretodoexigía el comprometimiento del intelecto y de la voluntad colectiva de los dirigentes yde todo el partido en la elaboración y actuación de las decisiones estratégicas. En otrostérminos, se trataba de pasar a una amplia democratización de la vida del Partido y de lasociedad, a una forma colectiva de dirección, de pasar por ejemplo a ese sistema que setrató de crear en China después de la muerte de Mao Tse Tung, que permitió llevar acabo en este país un recambio eficaz e indoloro de las cúspides políticas.Justamente este tema, el del empeño de los comunistas por la defensa de las libertadesdemocráticas, cuya bandera había sido arrojada para siempre por la clase burguesa en eltanque de basura de la historia, fue desarrollado por Stalin en su canto del cisne, suintervención en el XIX Congreso del Partido, la última de su vida. Y en el Plenum delCC, convocado inmediatamente después del congreso, Stalin indicó claramente lanecesidad de que la “vieja guardia” pasara los testigos del poder a las nuevasgeneraciones de comunistas. El trabajo de ministro, dijo Stalin en aquella ocasión, es untrabajo duro y requiere una contribución enorme de tensión y energía, lo cual losexponentes de la vieja guardia no están más capacitados para dar y debido a esto hantenido que ser liberados de sus cargos. Stalin habló también de la falta de unidad en ladirección del Partido, cosa que ya difícilmente se podía remediar. La única salida realera el paso del timón del Estado a una nueva generación de dirigentes, y se llamaba alCongreso a favorecer este traspaso. En efecto, ya antes del inicio del Congreso todos losmiembros del Buró Político o habían perdido sus importantes cargos estatales o habíanobtenido en cambio, cargos de prestigio pero de escasa influencia. Molotov porejemplo, había sido exonerado del cargo de Ministro del Exterior y había sidonombrado por un cierto tiempo Vicepresidente del Consejo de Ministros, responsable delos ministerios para la metalurgia y la geología. Sucesivamente le había sido confiada lasupervisión del Ministerio del Exterior, guiado por Vishinsky que sin embargo noadmitía ningún supervisor por encima de él. Voroshilov fue encargado de ocuparse de lacultura, de la salud y de la Asociación de voluntarios para el apoyo al ejército, a laaviación y a la marina. Kaganovich ocupaba el cargo no muy importante de presidentedel Gossnab (Sistema estatal de suministros). Andreiev había sido completamente

Activity (5)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 thousand reads
1 hundred reads
PCEparty liked this
Mocking House liked this
Marc liked this

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->