Z5
8
Empresa
mayores (1).
Si se permiten los
p
rincipios no
se pueden remediar los fines. Crecen los
tumul-
tos como los
rios,
primero son pequeños
manan-
tiales, despues caudalosas corrientes. Por no mos-
trar flaqueza, los suele dexar correr la impru-
dencia , y á poco trecho no los puede resistir lafuerza. Al empezar , ó cobran miedo , ó atrevi-
miento (2). Estas consideraciones tuvieron sus_
penco á Tiberio , guando un esclavo se fingió
Agripa , y empezó á soievar el imperio , dudan-do si le castigaria
exaria que aquella ligera
credulidad se desvaneciese con el mismo tiempo:
ya le parecía que nada se había de despreciar,
ya que no todo se 'labia de temer ; y estaba sus-penso entre la vergüenza y el miedo, pero al fin
se resolvió al remedio (a). Verdad es que algu-
nas veces es tal el raudal de la multitud , que
conviene aguardar á que en sí mismo se quiebre
y resuelva , principalmente en las guerras
, cuyos principios rige el acaso, y despues
los
vence el consejo y la prudencia
(
4
).
La expe-
riencia enseña muchos medios para, sosegar las
al.
(I)
Ex parvis
orta seditione , de rebas magnis
Wetur.
Arist. lib.
S
.
Poi. c.
4.
(z)
Privnis eventibus
meturn, ac fiduciarn gigni.
Tac.
lib.
1z.
ann.
(;)
Vi ne militum
servurn isturn coercere
t
,
a II
inanem
credulitatem tempore ipso vanescere sineret: modo nihil
spernendurn, modo non omnia rnetuenda , ambiguus pudo-
ris
5
ac metus reputabat.
Tac. lib. z. ann.
(4)
Initia bellorurn civiliurn fortunx
permittenda;
vi-
aoriam consihis
ratione
perfici.
Tac. lib.
ist.