hecho de
“
mal desempe
ño”
debe subsumirse a una de las causas establecidas en la ley,sin que ello constituya el género de
“
deli
tos”
que necesariamente deben estar tipificadas enla ley y particularmente están contenidas como otras causales de juicio político. Claroque esta apreciación es nuestra y corresponde a una teoría que nosotros esbozamos ycreemos debe tenerse en cuenta.Las siguientes causas de juicio político establecidas en la Constitución paraguaya sonlos delitos, éstos, solamente pueden ser establecidos por ley
–
como mencionamos en el párrafo anterior,- por el principio de legalidad penal (
nullum crimen nulla poena sine lege scripta et previa et certa).
Como vemos, la Constitución ha querido que en esos casossea la ley el mecanismo de valoración objetiva para la determinación de causal del juicio político. Aunque tal argumentación constitucional no se señale para la primeracausal, es notable dejar en claro que una expresión de suma vaguedad podría ser utilizada para cualquier interpretación, incurriendo en arbitrariedad, aunque seaencubierta de discrecionalidad. Dicho esto, si pretendiéramos juzgar la responsabilidad política, de un alto funcionario, sería preciso que tal responsabilidad política estéexpresamente articulada en una ley que señale los motivos que se entenderán como
“
maldesempeño
”
, siguiendo las directrices establecidas en la misma Constitución, encuanto a las
atribuciones y obligaciones del funcionario respectivo
(v.g. Art. 238Const. Pya.). La expresión
“
mal desempeño de sus funciones
”
constituye unaherramienta para manipulaciones políticas de las cuales no se precisan elementos jurídicos para condenar o sentenciar a un alto funcionario. Si admitiésemos que la política está por encima de los principios jurídicos, y, en definitiva, del derecho, no podríamos hablar precisamente de un estado de derecho (por sus consecuencias obvias). No admitimos que la responsabilidad política, en un juicio político, deje de ser política(a diferencia de la responsabilidad penal, civil, administrativa, etc.), pero creemosque, inclusive, la responsabilidad política debe ser demostrada o comprobada, esdecir, las causas como
“
mal desempe
ño”
deben ser objetivamente comprobables parano caer en artimañas políticas solapadas de discrecionalidad. Este argumento se refuerzacon la misma Constitución al establecer que se debe
“
juzgar en juicio públic
o…”
(art.225 Constitución del Paraguay), pues, un juicio público requiere todas las garantías deldebido proceso, y éste, debe estar reglamentado, ya sea en una ley o en un reglamentodel órgano juzgador con anterioridad al hecho de imputación. El art. 17, inc. 3º dela Constitución del Paraguay establece:
“
De los derechos procesales
…“
Que no se lecondene sin juicio previo fundado en una ley anterior al hecho del proceso, ni que sele juzgue por tribunales especiales
”
.
El problema del juicio político radica en su mismo nombre (
impeachment,
en ingles), pues, o es político o es jurídico. La tesis de que el juicio fuese meramente político, sintener en cuenta principios jurídicos, significaría que ni siquiera sería necesario un procedimiento formal fuera del establecido en la misma Constitución en la normativaque regula tal institución, es decir, con tal de reunir los requisitos establecidos como:cámara acusadora, cámara juzgadora más votos requeridos, es igual a sentencia de juicio político; como vemos, esta formula se aplica sin mayores formalidades, pues estees el procedimientoestablecido en la Constitución paraguaya (haciendo una