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Jornada+Del+Campo+57+WEB

Jornada+Del+Campo+57+WEB

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07/04/2012

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23 de junio de 2012
• Número 57
Directora General: Carmen Lira SaadeDirector Fundador: Carlos Payán VelverSuplemento informativo de
La Jornada
TEMA DEL MES
 
TEMA DEL ME
 
23 de junio de 2012
2
La Jornada del Campo
, suplemento mensual de
La Jornada
, editado por Demos, Desarrollo de Me-dios, SA de CV; avenida Cuauhtémoc 1236, coloniaSanta Cruz Atoyac, CP 03310, delegación BenitoJuárez, México, Distrito Federal. Teléfono: 9183-0300.Impreso en Imprenta de Medios, SA de CV, avenidaCuitláhuac 3353, colonia Ampliación Cosmopolita,delegación Azcapotzalco, México, DF, teléfono: 5355-6702. Prohibida la reproducción total o parcial delcontenido de esta publicación, por cualquier medio,sin la autorización expresa de los editores. Reservade derechos al uso exclusivo del título
La Jornada delCampo
número 04-2008-121817381700-107.
Suplemento informativo de
La Jornada
 
23 de junio de 2012 • Número
57
• Año V
DÉJALA CORRER 
H
oy caminé al mar y como siempreel mar me atrapó en su minimalis-mo: gris sucio arriba, verde mocoabajo y en medio la fina línea delhorizonte. Nada más. Las playas suavizan almonstruo pero en el malecón de Cozumel elmar llega de golpe, como el absoluto. Bienve-nido; de vez en cuando es bueno abismarse enun abismo exterior. ¿Que el mar es entrañablepues lo sentimos correr por nuestras venas?Chance. Pero ese es el mar domesticado. Anteel otro mar somos anémona, somos plancton.Quizá digo esto por atavismo: porque nací fren-te al mar y de niño crucé el Atlántico en un bar-co llamado
Magallanes
. Veinte días de travesía,a los siete años toda una vida. Los puertos quetocábamos me parecían islas en el gran mar delmundo, estaciones fugaces en un interminableviaje azul. Después me volví chilango, medi-terráneo impuesto, como todos, a las aguasdulces y amaestradas. Porque al agua llovida sela desvía, se la enclaustra, se la persigue hastasus escondrijos subterráneos para, una vez atra-pada, llevarla de la mano a nuestros cultivos,a nuestras fábricas, a nuestros lavabos. El aguapequeña, ligera y dulce es domesticable. Encambio las grandes aguas pesadas y salobres nosconfrontan, nos rebasan. Y es bueno recordarque nos rebasan, porque desde hace rato trae-mos broncas con el agua. Una crisis hídrica,dicen. Trataré de ponerle números.
En realidad la Tierra es un mar
: dos terceraspartes del globo terráqueo están cubiertas deagua, de la cual 97.5 por ciento es salada ysólo 2.5 es dulce, y de esta última el 75 porciento es hielo. Del agua dulce no congela-da, el 80 por ciento que empleamos es parala agricultura, otro 10 por ciento lo ocupa laindustria y el resto el servicio doméstico.Pareciera que hay líquido de sobra, pero en 60años pasados se triplicó el uso de agua dulce yse calcula que en dos décadas aumentará otro50 por ciento. Y está mal usada y peor reparti-da, pues habiendo agua potencialmente dispo-nible para todos, un millón 300 mil personascarecen del líquido en cantidad suficiente y ca-lidad adecuada y en 20 años los carentes habránaumentado a tres millones, pues la demandaserá 60 por ciento mayor que el suministro.Crisis hídrica en el planeta azul es comomorirse de sed en medio del agua, una po-sibilidad ominosa asociada a patrones depoblamiento concentradores, modelos tec-nológicos insostenibles, y lógicas económicasrapaces que han alterado el metabolismo delagua que extraemos sin medida, empleamoscon ineficiencia y ensuciamos severamente.
México tiene mucha agua pero la maneja-mos mal
. El 76 por ciento de la que emplea-mos es para riego, de la que se desperdiciantres quintas partes. Del 14 por ciento de usourbano, el 40 por ciento se pierde en las redesde distribución y de la surtida se desperdiciael 35 por ciento. En resumen: de cada diezlitros de agua dulce que captamos, aprove-chamos cuatro. Y la disponibilidad está dis-minuyendo: hace 30 años teníamos casi 30mil metros cúbicos por persona al año y hoyson cuatro mil 500, pero esto es un promediopues en el norte, noroeste y centro la dispo-nibilidad es de sólo mil 900, y en el Valle deMéxico de apenas 182.La empleamos mal y no la limpiamos. Méxicocuenta con unas mil 500 plantas de tratamien-to, la mitad fuera de servicio, de modo queapenas se trata el 35 por ciento de las aguas re-siduales de uso doméstico. La contaminaciónindustrial es tres veces mayor y con el agra-vante de que es altamente tóxica. En cuantoal riego, el abuso de fertilizantes y pesticidasenvenena mantos freáticos, ríos, lagos y mares.Se estima que la materia orgánica que la agri-cultura lanza a los cuerpos receptores es 17 ve-ces mayor que la de las descargas municipales.Dos terceras partes del agua que empleamoses subterránea proveniente deacuíferos sobre explotados quese están agotando o contami-nando. El resto proviene deaguas superficiales, cuya dispo-nibilidad se ha reducido pues,además de que se las contamina,la deforestación y consecuenteerosión de los suelos acelera elazolve de cauces y presas, ade-más de reducir la capacidad deinfiltración y velocidad de recar-ga de los acuíferos subterráneos. A esto se agrega que la mayoría delos mexicanos vive en ciudadesmedianas y grandes ubicadas casisiempre en regiones con escasezde agua. El resto habita en unas 200 mil pobla-ciones pequeñas y dispersas no siempre autosu-ficientes, lo que encarece y dificulta dotarlas deagua potable y de servicios de saneamiento.
La historia del sistema hidráulico mexicano
,hoy en crisis, es la del modelo de desarrolloposrevolucionario. En el periodo de moderni-zación endógena impulsada por el Estado conpolíticas de fomento el agua era un recursonacional al servicio de la agricultura intensiva,la industria y la urbanización. Cuando se fusio-nan la Secretaría de Recursos Hidráulicos y lade Agricultura y Ganadería, el mando sobre elagua queda por un tiempo en manos de los en-cargados del desarrollo agropecuario, hasta queen 1986 se crea la Comisión Nacional del Agua(Conagua) que, por medio de los organismos decuenca y de las comisiones estatales, debiera or-denar una administración antes dispersa. Man-do unificado pertinente pero que coincide conla imposición del modelo neoliberal, de modoque, lejos de ordenar el sistema, la Conaguaimpulsa la privatización del agua y de su ope-ración, que se hace más anárquica, ineficientey especulativa. Modelo privatizante fortalecidopor la Ley de Aguas Nacionales de 2004, conla que el líquido deviene formalmente un bien“nacional” y “estratégico”, lo que no estaríamal, pero sobre todo un “bien económico”, loque significa transformarlo en objeto de lucro.
La privatización oligopólica del agua
es unfenómeno global impulsado por los gobiernos ycapitaneado por trasnacionales como Veolia En-vironment (antes Vivendi) y Suez (antes Lyon-naise des Eaux), que controlan 70 por cientodel mercado y lucran no invirtiendo productiva-mente sino valorizando un bien natural escaso,desigualmente distribuido y de consumo im-prescindible. El control monopólico que éstos yotros grandes empresarios ejercen sobre el aguade consumo doméstico, pero también sobre la deriego, les reporta inauditas rentas especulativasque se podrían eliminar suprimiendo el mono-polio. Pero aun sin concentración capitalista dela propiedad, el consumo productivo o domésti-co de un recurso limitado y cuya disponibilidades diversa se convierte en fuente de desigualdad,pues la mayor o menor accesibilidad del agua seexpresa en costos mayores o menores, tanto de lavida como de los bienes agrícolas o industrialesen cuya producción interviene. Así, tenga o noun precio resultante de su formal privatización,el agua ingresa en el consumo privado, quecuando es final da por resultado falta de equidadsocial, mientras que cuando es productivo gene-ra desigualdad en el reparto de las ganancias, esdecir, rentas diferenciales.
Esto plantea un doble desa-fío
. Por una parte, es necesarioluchar contra la privatizacióndel agua y de su gestión. Ba-talla que están dando numero-sas comunidades, tanto las queposeen fuentes de agua comolas que son sólo consumido-ras. Aquí se trata de impedir laexpropiación, de conservar elcontrol comunitario sobre elmanejo y de evitar el alza deprecios resultante de la espe-culación. Pero por otra partees necesario impulsar sistemasambientalmente sostenibles,técnicamente eficientes, económicamenteviables y socialmente equitativos de captacióny distribución del agua entre consumidoresfinales y productivos, entre ciudad y campo,entre poblaciones y barrios diversos, entre agri-cultura e industria y entre las diferentes ramasagrícolas e industriales. Tarea imposible sin laparticipación social organizada, pero que de-manda también la intervención de institucio-nes públicas de escala regional y nacional.Esto conlleva tensiones, pues el agua está aso-ciada a los territorios y al usufructo de quieneslos habitan, pero el derecho al agua es universaly su distribución debe ser equitativa. Equidadque debe hacerse valer por sobre cualquier dere-cho de propiedad, sea éste privado empresarialo social comunitario, y que debe sustentarse ennormas e instituciones que le den certidumbre.Pero la equidad no puede resultar de decisionesburocráticas e inconsultas; los intereses particu-lares de quienes disponen de fuentes de aguay de quienes requieren del líquido deben pon-derarse a la luz del interés general, pero debenrespetarse. Y en esta negociación la clave es par-ticipación social democrática y solidaridad.Para decirlo en los términos de Félix Her-nández Gamundi: el agua es un bien “noprivatizable”, el acceso a ella “es un derechohumano fundamental”, derecho que es “uni-versal”, y por tanto debe encontrarse “bajocontrol permanente de la administración pú-blica”, en su manejo deben regir “criterios desolidaridad social” y debe estar “sujeto a unaauditoría social permanente”.
    I    L    U    S    T    R    A    C    I     Ó    N
  : 
   A  s  a  m    b    l  e  a   V  e  r  a  c  r  u  z  a  n  a    d  e   I  n   i  c   i  a   t   i  v  a  s  y   D  e    f  e  n  s  a   A  m    b   i  e  n   t  a    l
COMITÉ EDITORIAL
Armando Bartra
Coordinador
Luciano Concheiro
Subcoordinador
Enrique Pérez S.Lourdes E. RudiñoHernán García Crespo
CONSEJO EDITORIAL
Elena Álvarez-Buylla, Gustavo Ampugnani,Cristina Barros, Armando Bartra, EckartBoege, Marco Buenrostro, AlejandroCalvillo, Beatriz Cavallotti, FernandoCelis, Luciano Concheiro Bórquez, SusanaCruickshank, Gisela Espinosa Damián,Plutarco Emilio García, Francisco LópezBárcenas, Cati Marielle, Yolanda MassieuTrigo, Brisa Maya, Julio Moguel, Luisa Paré,Enrique Pérez S., Víctor Quintana S., AlfonsoRamírez Cuellar, Jesús Ramírez Cuevas,Héctor Robles, Eduardo Rojo, Lourdes E.Rudiño, Adelita San Vicente Tello, VíctorSuárez, Carlos Toledo, Víctor ManuelToledo, Antonio Turrent y Jorge Villarreal.
Publicidad
Rosibel Cueto FloresCel. 55 2775 8010Tel. (55) 2978 4735publicidadjornadadelcampo@gmail.com
Diseño
Hernán García Crespo
 
BUZÓN DEL CAMPO
Te invitamos a que nos envíes tus opiniones, comentarios y dudas a
 jornadadelcampo@gmail.com
twitter.com/jornadadelcampofacebook.com/La Jornada del Campoissuu.com/la_jornada_del_campo
Carlos Rodríguez Wallenius, de la UniversidadAutónoma Metropolitana-Xochimilco (UAM-X), yMónica Montalvo, de la UAM-X y del Movimientode Afectados por Presas y en Defensa de losRíos (Mapder) fueron coeditores del presentenúmero del suplemento.
 
OPOSICIÓN A LAPRESA LA PAROTA
NUEVE AÑOS DE RESISTENCIA EJEMPLAR 
Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoresa la Presa La Parota (CECOP)
A
nueve años de haber iniciado el movimiento contrael Proyecto Hidroeléctrico Presa La Parota que el go-bierno mexicano trató de imponer en nuestras
e-rras, ejerciendo la violencia de Estado como métodocoerci
vo, el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a laPresa La Parota (CECOP) rea
rma su decisión de seguir defen-diendo la
erra, el territorio, el agua, la biodiversidad y, sobretodo, la posesión comunitaria de las
erras, la autonomía y laautodeterminación de los pueblos. Nuestra lucha sigue y se-guirá
rme hasta lograr la cancelación de
ni
va del proyecto.
 ¡La
erra no se vende! es y seguirá siendo nuestro lema
yel eje conductor de nuestro movimiento. Hemos obtenidotriunfos estratégicos, el más importante es haber impedidoen estos nueve años de lucha la construcción de la presa, queafectaría irreversiblemente el entorno ecológico y el tejidosocial. Nuestra decisión es que la presa nunca se hará. El 28de julio de 2003 expulsamos de nuestro territorio a la Comi-sión Federal de Electricidad (CFE), que es la promovente dela presa; sin embargo, contra la voluntad de los pueblos, elgobierno sigue insis
endo en el proyecto, lo que se traduceen una violación permanente a nuestros derechos.El Proyecto Hidroeléctrico Presa La Parota responde a un es-quema desarrollista, que afecta a la población más desprote-gida, los campesinos y par
cularmente los indígenas. De ma-nera ilegal la CFE entró a nuestras
erras, compró comisariosy autoridades locales, amenazó a los pobladores y generó unclima de violencia para apropiarse de las
erras comunales yejidales. En respuesta, integramos un fuerte movimiento deresistencia que, con un claro programa de lucha y respaldan-do nuestras acciones con el uso adecuado de recursos lega-les, ha impedido el despojo.El proyecto La Parota está integrado al Proyecto Mesoaméri-ca, antes Plan Puebla Panamá (PPP),
rmado el 15 de junio de2001. Se inscribe en el Programa de Interconexión Energé
coMesoamericano, ra
cado por los presidentes de la región y elde México en la VIII Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Con-certación de Tuxtla, el 11 de julio de 2006 en Panamá. A ésteposteriormente se agregó Colombia. El obje
vo es generar ungigantesco mercado de energía eléctrica para su exportacióna Estados Unidos y a la maquila mesoamericana a través delSistema de Interconexión Energé
ca para los Países de AméricaCentral (SIEPAC). La industria de las presas es un gran negocio aescala mundial, la estrategia actual es trasladar su construccióna los países periféricos y desmantelar el mayor número de pre-sas en los industrializados. Trasladan los con
ictos sociales y losdesastres ambientales hacia los países pobres y dependientes.Los países poderosos reciben y comercializan la energía. Losproblemas y los desastres quedan en el Sur.El año 2005 concentró la mayor violencia en el con
icto. La re-presión sistemá
ca de la CFE y el gobierno de Guerrero destru-yeron el tejido social en las comunidades con acciones y métodosilegales: la corrupción, la repar
ción de dinero a los viejos líderesagrarios, protegidos por las fuerzas policiacas y sobre todo por laimpunidad. El 18 de sep
embre de 2005 fue asesinado el com-pañero Tomás Cruz Zamora. El 29 de enero de 2006, en el ejidoDos Arroyos fue asesinado a pedradas y garrotazos el ejidatarioEduardo Maya Manrique. El 6 de enero de 2007, en la comunidadde Huamuchitos, fue asesinado el comunero Benito Cruz Jacinto.
El con
icto ambiental.
El 24 de agosto de 2004, la Secreta-ría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), porla exigencia de los campesinos, some
ó a consulta públicael proyecto. Se impugnó por los propios campesinos y porexpertos la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) entanto que no evalúa integralmente los daños al sistema hi-drológico; no impone medidas al problema de erosión y se-dimentación y carece de un estudio sísmico serio. La Parotase localizaría en la zona más altamente sísmica del país, laFosa Mesoamericana, que limita con la Placa de Cocos y laPlaca Con
nental Norteamericana y, como todas las grandespresas, se requiere de profundos estudios sobre sismicidad.El 13 de diciembre de 2004, la Semarnat autorizó el impactoambiental. Ejidatarios y comuneros presentamos un recursode revisión (Semarnat, 2005: 12GE2004H0014). En agosto de2005, la Semarnat con
rmó la autorización sin considerar elprincipio precautorio. El 3 de marzo de 2006 interpusimosuna demanda de nulidad ante el Tribunal Federal de Jus
ciaFiscal y Administra
va. (TFJFA: Exp.7384/06/17-08-8).
Veredicto del Tribunal La
noamericano del Agua.
El 17 demarzo de 2006, el caso La Parota fue juzgado en la Prime-ra Audiencia Pública del Tribunal La
noamericano del Agua(TLA) –tribunal internacional de jus
cia ambiental con carác-ter é
co–. El TLA resolvió: “Los derechos agrarios de las comu-nidades afectadas por el proyecto presa La Parota y el controldel territorio y sus recursos naturales deben ser garan
zadoscomo lo marca el ar
 
culo 27 cons
tucional. De igual maneradebe respetarse la diversidad cultural, la existencia de comu-nidades indígenas, los derechos agrarios y formas de gobier-no, usos y costumbres en su territorio como se especi
ca enel ar
 
culo 2 de la Cons
tución”. Por consiguiente:1.- El Proyecto Hidroeléctrico La Parota debe cancelarse yaque no se demuestran los bene
cios a la población local ni sucontribución al desarrollo regional, ni considera la proteccióndel ambiente y los recursos naturales.2.- El gobierno del estado de Guerrero debe garan
zar lascondiciones de seguridad para la población, respetar los de-rechos humanos y contribuir a la paz social de los habitantesde la región afectados por el citado proyecto. (TLA, VeredictoLa Parota, h
p//www.tragua.com).
El Comité DESC (Derechos Económicos, Sociales y Cultu-rales) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)recomienda:
Apartado E, párrafo 28: “El Comité urge al Es-tado Mexicano asegurar que las comunidades indígenas ylocales afectadas por el proyecto de la Presa HidroeléctricaLa Parota u otros megaproyectos en las
erras y territoriosque éstos poseen o que tradicionalmente ocupan o u
lizansean debidamente consultadas, y que se procure su previoconsen
miento informado en cualquiera de los procesosde toma de decisión relacionados con estos proyectos queafectan sus derechos e intereses reconocidos en el PactoInternacional DESC (PIDESC), en concordancia con el Conve-nio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobrePueblos Indígenas y Tribales. El Comité también urge al Esta-do Parte a reconocer los derechos de propiedad y posesiónde las comunidades indígenas sobre las
erras tradicional-mente ocupadas por ellos y, de ser el caso, asegurar a lascomunidades indígenas y campesinos locales afectados porla construcción de la Presa La Parota u otros proyectos de in-fraestructura dentro del Plan Puebla Panamá, una adecuadacompensación y/o reubicación alterna
va y
erras fér
lespara los cul
vos, y que sus derechos económicos, sociales yculturales sean salvaguardados. Al respecto, el Estado Partedebe referirse a las Observaciones Generales Nº 14 y 15 delComité sobre el derecho al disfrute del nivel más alto posiblede salud y el derecho al agua” (ONU, Consejo Económico ySocial, 2006: E/C.12/CO/MEX/4).
Los juicios del Tribunal Unitario Agrario y las prácticasfraudulentas.
Obligado el gobierno federal a responder alos comuneros y ejidatarios a ser debidamente informa-dos y consultados, en 2005 y, posteriormente en 2007, laCFE con apoyo del gobierno estatal simuló una consulta,pero lo hizo en el marco de la Ley Agraria, con sus mé-todos fraudulentos ampliamente estudiados, que vandesde el control del padrón agrario, la manipulación delas asambleas y la represión policiaca. A finales de 2006 yposteriormente en 2011, el Tribunal Unitario Agrario 41,con sede en Acapulco, Guerrero, emitió las sentencias co-rrespondientes y declaró nulas las cinco asambleas frau-dulentas que, manipulando la Ley Agraria, los comisaria-dos agrarios apoyados por la CFE realizaron en los BienesComunales Indígenas de Cacahuatepec y en los ejidos LosHuajes, Dos Arroyos y La Palma.Con las sentencias de nulidad quedó al descubierto la ilega-lidad con que pretendieron los gobiernos federal y estatalobtener el permiso de los núcleos agrarios para iniciar elproyecto La Parota. La anulación de las asambleas fraudu-lentas, respaldadas con la fuerza policiaca, desnudaron laactuación ilegal del gobierno mexicano y la simulación jurí-dica que u
lizan sistemá
camente como método para im-poner los megaproyectos de las empresas trasnacionales noimportándoles las agresiones y la violación a los derechosde los pueblos.
    F    O    T    O    S  :
   G   ó  n  z  a    l  o   P   é  r  e  z

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