Cuantos Venezolanos concurrieron a las urnas buscándole una salida adecuada y pacifica al problema de la inseguridad que no discrimina a quien ataca, se abandono el territorio nacional, contra la voluntad del pueblo, faltaron, despreciaron y hollaron el deber sagrado que contrajeron con los electores de ambos bandos, cuando, con su sangreestos han pagado dia a dia y los idos no nos dicen de que color es la camisa que llevan; por esta conducta quedaron inhábiles e incapaces de gobernar a un pueblo libre, a quien entregaron como un rebaño de esclavos al control extranjero de Cuba y a los poderes superiores detrás de los mancilladores del noble pueblo isleño Los intrusos gobiernos que se abrogaron la escondida hermandad para con nuestra nacion aprovecharon pérfidamente las disposiciones de buena fe e ignorancia de este pueblo engañado, el cual, en su nobleza e inocencia, nunca supo que vendrían degradaciones, insultos, perdida de valores y principios y lo mas importante, perdida de la soberanía y valor de ser venezolanos dueños de nuestra auto-determinacion y paz.Luego que se disolvieron, sustituyeron y destruyeron entre sí las varias formas de gobierno (instituciones), evolucionadas pero establecidas desde aquella fecha del 5 de Julio de 1811, independencia de la Peninsula Iberica, y que la ley imperiosa de la necesidad dictó a Venezuela el conservarse a sí misma para ventilar y conservar los derechos de su pueblo y ofrecer un asilo a sus inmigrantes del mundo contra los males que les amenazaban, se desconoció toda su anterior conducta, se variaron los principios, y se llamó insurrección, perfidia e ingratitud, a lo mismo que sirvió denorma a los gobiernos democráticos antecesores bautizados de golpistas por un golpista, porque ya se les cerraba la puerta al monopolio de administración que querían perpetuar a nombre de un poder totalitario (Cuba, el Foro de Sao Paulo y los poderes detrás del poder).
A pesar de nuestras protestas, de nuestra moderación, de nuestra generosidad, y de la inviolabilidad de nuestros principios, contra la voluntad de nuestros hermanos equivocados y engañados, se nos declara en estado de rebelión, se nos bloquea, se nos hostiliza, se nos envían agentes a amotinarnos unos contra otros, y se procura desacreditarnos entre las naciones del mundo implorando sus auxilios para oprimirnos.
Sin hacer el menor aprecio de nuestras razones, sin presentarlas al imparcial juicio del mundo, y sin otros jueces que nuestros enemigos, se nos condena a una dolorosa incomunicación con nuestros hermanos; y para añadir el desprecio a la calumnia se nos nombran apoderados, contra nuestra expresa voluntad, para que en sus Cortes dispongan arbitrariamente de nuestros intereses bajo el influjo y la fuerza de nuestros enemigos. (JUECES, MILITARES Y GOBERNANTES CORRUPTOS, ESCONDIDOS EN UN TRASNOCHADO DISCURSO DE DIFAMACION, ODIO Y DESPRECIO).