3Al terminar las vacaciones, el amor había nacido entre ellos. De Santiago a Los Andes, yviceversa, volaban los correos. Luis Emilio, muy enamorado de Guadalupe le escribía:“Siempre que yo en mis sueños miro el porvenir sólo veo un paraíso de esperanzas. Antesde amar, mi espíritu vagaba errante por el mundo y hubo momentos en que me creí perdido.Entonces clamé al cielo y no en vano, porque compadecido de mí, te puso en mi camino.Fuiste mi salvación, con tu amor volvía a vivir”.Eran los primeros meses 1894. Luis Emilio, que tenía 17 años de edad, intentó postergar elmatrimonio, pues era él, el único sustento de su familia. Pero Guadalupe fue inflexible. Lo“convenció” que debía ir ahorrando para el casamiento. Por entonces, ganaba 21 pesos a lasemana de los cuáles, 13 eran para su madre y el resto lo depositaba en la Caja de Ahorros.El joven tipógrafo le pidió postergar, a lo menos, la ceremonia religiosa pues no tenía lavestimenta adecuada. Tratando de ser convincente, argumentó: “El matrimonio civil valetanto como el eclesiástico y, sobre todo, Dios, desde el momento que nos amamos, nos habendecido y él desde el cielo ve nuestra necesidad, nos perdonará”.La respuesta de Guadalupe fue tajante: “Es imposible... qué dirían mis parientes que yofuera a darle primero la carne al diablo y luego los huesos a Dios”. Luis Emilio cedió unavez más. Días antes de la ceremonia se atrevió a pedir una postergación de cinco meses. Lefue denegada. Se casaron el 28 de febrero de 1895, el día de Santa Guadalupe.En 1896 nació el primer hijo, Luis Hermenegildo. Al año siguiente, el segundo, Armando.Los primos no se llevaban bien.En 1897 murió su hijo Armando.Hacia 1901, Recabarren tenía 23 años y se debatía en la miseria. Debió trasladarse aValparaíso, donde por fin encontró trabajo. Cuando juntó algo de dinero le pidió aGuadalupe que viajara a reunirse con él. En un comienzo se negó. Pero finalmente lo hizo.El 22 de septiembre 1903, Recabarren se embarcó rumbo a Tocopilla, acompañado de sufamilia, con la misión de crear un periódico. Pronto fue dirigente de la Mancomunal deObreros de Tocopilla. Como resultado de un monstruoso proceso, estuvo siete meses en lacárcel de ese puerto nortino. Abandonó la prisión el 7 de octubre de 1904.El 4 de marzo de 1906 fue elegido diputado por Antofagasta. Era el primer diputado obreroen América. Lo despojaron de ese cargo el 26 de octubre de 1906. Al mismo tiempo, supoque había sido condenado a 541 días de cárcel. Viajó a Los Andes, donde estaba su familia.A fines de 1906 salió clandestinamente a Argentina, para eludir la injusta condena. EnBuenos Aires trabajó en una imprenta. Cuando reunió el dinero necesario, Guadalupe y suhijo se fueron a reunir con él.En Buenos Aires, Guadalupe le exigió que renunciara a sus actividades revolucionarias yregresaran a Chile. No lo logró. Entonces lo abandonó, retornando con su hijo a la patria,en 1907.Hubo intercambio de cartas entre Recabarren y su esposa. Fue el último contacto entreellos.