“Consideraciones filosóficas” de Mijail Bakunin
CAPÍTULO 1EL SISTEMA DEL MUNDO
No es este el lugar para entrar en especulaciones filosóficas sobre la naturaleza del ser. Perocomo me veo forzado a emplear a menudo la palabra
naturaleza
, creo deber decir aquí lo queentiendo por ella.Podría decir que la naturaleza es la suma de todas las cosas realmenteexistentes. Pero eso me daría una idea completamente muerta de la naturaleza, que sepresenta a nosotros, al contrario, todo movimiento y toda vida. Por lo demás, ¿qué es la sumade las cosas? Las cosas que son hoy no serán mañana; mañana se habrán no perdido, sinoenteramente transformado. Me acercaré, pues, mucho más a la verdad diciendo quelanaturaleza es la suma de las transformaciones reales de las cosas que se producen y que seproducirán incesantemente en su seno; y para dar una idea un poco más determinada de lo quepueda ser esa suma o esa
totalidad
, que llamo
la naturaleza
, enunciaré, y creo poderlaestablecer como un axioma, la proposición siguiente:Todo lo que es, los seres que constituyen el conjunto indefinido del universo, todas las cosasexistentes en el mundo, cualesquiera que sea por otra parte su naturaleza particular, tantodesde el punto de vista de la calidad como de la cantidad, las más diferentes y las mássemejantes, grandes o pequeñas, cercanas o inmensamente alejadas, ejercen necesaria einconscientemente, sea por vía inmediata y directa, sea por transmisión indirecta, una acción yuna reacción perpetuas; y toda esa cantidad infinita de acciones y de reacciones particulares, alcombinarse en un movimiento general y único, produce y constituye lo que llamamos vida,solidaridad y causalidad universal, la naturaleza.Llamad a eso dios, lo absoluto, si os divierte, qué me importa, siempre que no deis a esapalabra, dios, otro sentido que el que acabo de precisar:el de la combinación universal, natural,necesaria y real, pero de ningún modo predeterminada ni preconcebida, ni provista, de esainfinidad de acciones y de reacciones particulares que todos las cosas realmente existentesejercen incesantemente unas sobre otras. Definida así la
solidaridad universal
, la naturaleza,considerada en el sentido del universo sin límites, se impone como una necesidad racional anuestro espíritu; pero no podremos abarcarla nunca de una manera real, ni siquiera por laimaginación, y menos reconocerla. Porqueno podemos reconocer más que esa parteinfinitamente pequeña del universo que nos es manifestada por nuestros sentidos; en cuanto alresto, lo suponemos, sin poder constatar realmente su existencia.Claro está que la solidaridad universal, explicada de ese modo, no puede tener el carácter deuna causa absoluta y primera; no es, al contrario, más que una
resultante
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, producida yreproducida siempre por la acción simultánea de una infinidad de causas particulares, cuyoconjunto constituye precisamente la causalidad universal, la unidad compuesta, siemprereproducida por el conjunto indefinido de las transformaciones incesantes de todas las cosasque existen y, al mismo tiempo, creadora de todas las cosas; cada punto obrando sobre el todo(he ahí el universo producido), y el todo obrando sobre cada parte (he ahí el universo productor o creador).Habiéndolo explicado así, puedo decir ahora, sin temor a dar lugar a ningún malentendido, quela causalidad universal, la naturaleza, crea los mundos. Es ella la que ha determinado laconfiguración mecánica, física, química, geológica y geográfica de nuestra Tierra, y que,después de haber cubierto su superficie con todos los esplendores de la vida vegetal y animal,continúa creando aún, en el mundo humano, la sociedad con todos sus desenvolvimientospasados, presentes y futuros.
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