30.Inventar refranes y jugar con su sentido literal.31.Prestar atención a los episodios cotidianos, y convertir cada mínimo movimiento ocurrido en un espaciocomún -un bar, el metro, un edificio, la playa- en un episodio capaz de desencadenar otros muchos.32.Elegir momentos a distintas horas del día y describir todo lo que sentimos y lo que sucede a nuestroalrededor, más cerca y más lejos.33.Inventariar palabras a partir del alfabeto y crear entre ellas un itinerario, el esqueleto de una historia.34.Tomar todo tipo de secretos: un "secreto de familia", un "secreto de confesión", "el secreto de estado","el secreto profesional", como motores de un texto.35.Hurgar en nuestro mundo interior, rescatar de él algún aspecto que no nos atrevemos a expresar y ponerlo en boca de un personaje.36.Confeccionar una lista de afirmaciones y otra de negaciones como posible material para un texto en elque se omita algo específico.37.Invertir el mecanismo lógico: secreto/confesión, es una manera de enfrentar la ficción. En consecuencia, partir de una confesión para luego inventar el secreto.38.Emborronar folios durante diez minutos exactos cada día. Al cabo de cada mes (y por ninguna razónantes) leer lo apuntado. Dicha lectura constituirá una grata sorpresa para su autor. Dado que escribióasociando libremente, el material acopiado será heterogéneo y muy aprovechable para ser transformadoen texto literario.39.Contar lo diferente y no lo obvio de cada día.40.Trazarse un boceto de escritura "en ruta" y atrapar las ideas susceptibles de ser incorporadas a nuestrafutura obra.41.Recopilar anécdotas ajenas y apropiarse de algún detalle de cada una o de su totalidad.42.Del intercambio de textos con otros escritores pueden surgir propuestas y comentarios reveladores.43.Imitar una página del texto de un escritor consagrado y comprobar el ensamblaje de las palabras.44.Rescatar la espontaneidad del niño. Jugar y crear con todo lo que se tiene a mano.
El tono narrativo
Anónimo
Las palabras dan emociones, pero, en cualquier vuelo literario, las emociones nacen desde la voz del narrador.Pueden ser voces irónicas, cínicas, desafiantes, persuasivas, desconfiadas, enamoradizas, vengativas,melancólicas...La voz del escritor sobrevuela el texto desde el momento en que elegimos narrar un relato desde ahí, desdenuestro particular punto de vista, pero lo que cuenta el narrador, "cómo lo dice" (tono del discurso), es tanimportante -o más- que "lo que dice" (argumento)."En literatura, no oímos al narrador y, por tanto, debemos estar atentos a otros índices de su actitud", explicaEnrique Anderson Imbert en su libro
Teoría y técnica del cuento
.Una frase literaria, dicha en tono satírico, no significa lo mismo que expresada en tono frío o distante. Es comoun chiste: será más o menos gracioso no sólo por la anécdota en sí, sino más bien por cómo la transmite la persona que la cuenta.Por tanto, el tono de un relato es la actitud emocional que el narrador mantiene hacia el argumento y hacia los protagonistas.La entonación crea un efecto de empatía en el lector, porque, según el tono con que se cuente la tramaargumental, ésta puede expresar diferentes sentimientos. No es el mismo discurso afirmar que lloverá, dudar si lloverá o no lloverá o amenazar a alguien con que lelloverá encima.El tono del relato, en definitiva, puede modificar la historia y forma parte del punto de vista desde dónde quiere
Leave a Comment
Lo siento no me habia dado cuenta :)
si una buena información, pero muy mal no permitir descargarla
Interesante y bien organizado. Gracias por compartirlo.
coño no puede ser , la información quiere ser libre, gracias
Me parece muy interesante y demasiado breve.
lamentablemente no se puede descargar
Buenos consejos, pero... no se los puede descargar para leer después!!!