Secretariado Permanente delComité Nacional de la CNT
A
ún no han transcurrido dos mesesdesde que Rusia invadiera Georgiay ya parece que tal hecho no haocurrido nunca, a juzgar por la fal-ta de noticias al respecto en los
medios de comunicación.
¿Qué estará ocu-rriendo allí? Lo cierto es que las tropas rusasse internaron en territorio georgiano comorespuesta al intento de Georgia de recuperarel control de Osetia del Sur, iniciando unaoperación que causó la muerte a unos milesde personas (los propios rusos hablaban demás de dos mil, aunque en estos casos siem-pre es imposible estar seguro de la exactitudde las cifras, porque es sobradamente sabidoque en todo conflicto bélico la primera vícti-ma es la verdad).En todo caso, lo indudable es que – comosuele ocurrir- la mayor parte de las víctimasfueron causadas entre el sector más débil de lapoblación civil; y ello con independencia de queel ejército georgiano sufriera una clara derrota.Una vez más, pues, las razones geoestra-tégicas (en el fondo, los intereses económi-cos) han estado por encima de la vida y laintegridad física de las personas. Han muer-to, dicen, más de dos mil, pero podían habersido doscientas mil o dos millones; la manode los verdugos no habría temblado en nin-gún caso, ni sus ojos habrían pestañeado.El Gobierno georgiano, por una parte se en-valentonó, sintiéndose respaldado por Occi-dente y la OTAN, que casi le estabanempujando, y por otro lado cayó en la tram-pa tendida por Moscú, con sus continuas pro-vocaciones encaminadas a buscar que losgeorgianos perdieran los nervios y atacaran.La invasión de Georgia fue acompañada –como no podía ser menos- de las brutalida-des que nunca faltan en tan dramáticas cir-cunstancias: pillaje, violaciones, asesinatospor capricho, etc. A quienes se ha declaradoenemigos se les puede someter impunemen-te a todo tipo de vejaciones, humillaciones,ultrajes, atropellos y sevicias. Se apela al in-terés nacional y en nombre de él no sólo pue-de dar rienda suelta a sus instintos el mássádico de los
seres humanos
, sino que, ade-más, se les suele premiar y condecorar comohéroe por toda una serie de hechos que son,en realidad, horrendos crímenes, por los que– de haberlos cometido en la vida civil- sería,sin duda, condenado a la pena de muerte o acadena perpetua en cualquiera de los paísesen los que estas penas siguen vigentes.Y es que el Ejército no es más que una ins-titución en la que muchos hombres – y cadavez más mujeres- aprenden a matar de milmaneras; y, lógicamente, cuanto más y con másefectividad mata cualquiera de ellos, más sele glorifica y ensalza y con más rapidez asciendeen el escalafón de mando. Y ello aunque enalgunos casos, como ocurre en España, se re-pita machaconamente que el Ejercito se de-dica a
tareas humanitarias
.Lo evidente, en cualquier caso, es que elconflicto tiene su origen en motivos económi-cos, relacionados con las fuentes de energía yla distribución de ésta, cuyo control se dispu-tan Estados Unidos y Rusia, siendo el territo-rio georgiano, por razones geográficas, unazona de vital importancia para esas potencias,ya que es atravesado por dos oleoductos y ungaseoducto, que llevan los hidrocarburos delCaspio hacia el Mediterráneo y el mar Negro. Enese contexto, resultaría cómico y ridículo, sino fuera trágico, que el presidente Bush acu-se a Moscú de
matonismo
, cuando los USA fo-mentaron, impulsaron y aplaudieron la secesiónde Kosovo, operación de importancia menor sila comparamos con la invasión de Irak o, an-tes aún, la de Afganistán. Por cierto que estaúltima se produjo cuando los talibanes rom-pieron las negociaciones que mantenían conlos americanos para permitir el paso de un ga-seoducto por su territorio. Sólo en ese momentose convirtieron en un cúmulo de maldades y sepuso en marcha la maquinaria propagandísti-ca dirigida a legitimar la ocupación del país.Además de las razones geoestratégicas yde economía global, no hay que olvidar otrospoderosos motivos que han influido en la pos-tura tomada por el gobierno ruso: por un lado,los problemas económicos (la inflación se hadesbocado y cunde el malestar entre la po-blación) hacen que los dirigentes del Krem-lin busquen un enemigo exterior que distraigaa la población de los problemas internos, paralo que se recurre a la exaltación de los
valo-res nacionales
; es decir, al patriotismo. Y,como dejó escrito ERRICO MALATESTA, “elpatriotismo es un sentimiento inferior, quela civilización debe sustituir por la fraterni-dad, añadiendo que el patriotismo se concretaen odio a los otros pueblos por el mero he-cho de ser diferentes, y sirve a los interesesde las clases dominantes”. Por otra parte,Rusia sigue teniendo nostalgia del imperiosoviético, y le resulta insoportable aceptarla independencia de países que estuvieron for-malmente federados y realmente sometidosa un poder central. Perder la influencia so-bre esos territorios lo interpreta Rusia comoun auténtico peligro para su seguridad na-cional.En esa zona se han producido ya varios en-frentamientos bélicos, con muchos miles demuertos y es un verdadero polvorín que en nadase diferencia del de los Balcanes; se habla mu-cho de
balcanización
, pero podría hablarse tam-bién, perfectamente, de
caucasicación
. El conflictode Georgia podría repetirse, sin tardar mucho,en Ucrania y Moldavia, lo cual agravaría la si-tuación y llevaría la muerte y el sufrimiento amuchos inocentes.La CNT, en coherencia con sus principios li-bertarios y sus acuerdos orgánicos, se opone,como siempre, a esta y a todas las guerras ha-bidas y por haber, pues en nada benefician –sino todo lo contrario- al mundo del trabajo, quepaga las consecuencias de todas ellas.¡¡CONTRA TODAS LAS GUERRAS!!¡¡CONTRA TODOS LOS EJÉRCITOS!!¡¡CONTRA TODOS LOS ESTADOS!!
Editorial
cnt
n°349 octubre 2008
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