C
ONSIDERACIONES
G
ENERALES
La singularidad de la historia de la arquitectura reside en la presencia de los acontecimientos: lacondición de permanencia de los objetos arquitectónicos atraviesa el discurso historiográfico,transformando la mera narración causal en una historia crítica que, según Manfredo Tafuri
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,vincula pasado y presente, relacionando las diferentes estructuras socio culturales a través de undeterminado código artístico. En esta tarea, también los proyectos, los discursos, ideas,posibilidades técnicas deberán ser examinados para alcanzar la comprensión de la obra.El conocimiento, análisis y reflexión sobre una obra permite entonces desandar el camino delhistoriador, comprendiendo por un lado las relaciones de la obra con su tiempo, y por otro,internamente, las particularidades de un determinado lenguaje, no sólo en términos decomposición, sino también en el modo en que esta composición se conjuga con una finalidad,unos materiales, un significado.Por lo tanto, si bien es discutible desde el punto de vista pedagógico una división taxativa entreteoría y práctica, la planificación de una instancia de trabajo práctico se impone en función deabordar específicamente la reflexión sobre el objeto arquitectónico. Esto supone un proceso deconstrucción del conocimiento, una instancia en la cual el alumno, a partir de la exposición y eldebate aborda un determinado corpus de información y trabaja las categorías analíticas, es decir de aquellos instrumentos mentales que hacen a la comprensión del objeto de la materia: losdiscursos sobre la arquitectura, expresados materialmente en los edificios y críticamente en lostextos. En función de esto se han diseñado una serie de encuentros específicos y limitados en eltiempo de trabajo sobre una obra determinada, lo que implica por otra parte un fuerte compromisoen las necesarias lecturas previas y en el intercambio con el grupo.En función de los tiempos establecidos por el cursado, se propone la realización de un únicotrabajo práctico que aborde el análisis de una obra arquitectónica, que opere como estudio decaso. Este abordaje debe servir no sólo para el reconocimiento de un determinado período de lahistoria de la arquitectura sino como modo de afianzar y ampliar los instrumentos analíticos de laarquitectura, ya estudiados en
Teorías y Producción Arquitectónica
.Las obras seleccionadas corresponden a los distintos momentos de puesta en acto del sistemaclásico. Se reconoce un primer momento de
configuración
y
sistematización
del código clásico,que abarca una temporalidad que incluye la Antigüedad clásica y el Renacimiento. Otros ejemplosexploran un segundo momento, que podemos llamar de
ruptura
de los preceptos clásicos, a partir del período conocido como Manierismo, y de las sucesivas
transformaciones
por las queatraviesa el sistema clásico desde el siglo XVI hasta principios del XIX.Si bien en las instancias teóricas queda aclarada la cierta provisoriedad de esta periodización,ésta se mantiene para el análisis de la obra arquitectónica en función de ordenar didácticamenteel abordaje de esta compleja temática junto a los alumnos. La periodización se muestra así comouna abstracción, una construcción instrumental en función del abordaje particular de un problema,que permite al mismo tiempo su construcción como tal y su crítica. Es en función de esto que seagrega para cada período estudiado un texto considerado clave para la conceptualización delmismo. La definición de lo clásico, de la taxis o del neoclasicismo, entre otros conceptos, sonestudiados no sólo a partir de las obras sino a partir de un discurso historiográfico que debe ser reconocido como tal.
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Manfredo Tafuri.
Teorias e historia de la arquitectura (Hacia una nueva concepción del espacioarquitectónico)
. Editorial Laia, Barcelona, 1971, p. 258.
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