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RELACIÓN COMUNIDAD – PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO EN ELSECTOR MOXEKE, VALLE DE CASMA, PERÚ.APROXIMACIÓN AL ENTENDIMIENTO ENTRE ARQUEÓLOGOS YPOBLACIONES.
Augusto Enrique Bazán Pérez
 
“La capacidad por comprender el pasadoes solidaria a la capacidad
de sentir el presentey de inquietarse por el porvenir”José Carlos Mariátegui
Introducción
Resulta paradójico que allá, tempranamente en 1924, uno de los más grandes pensadores peruanos, José Carlos Mariátegui, advirtiera del compromiso social que implica el estudio dela historia. Resulta parajico que la mayoa de arqulogos peruanos, la mayoa provenientes de las canteras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, dondesiempre fueron populares los pensamientos del autor antes citado, en su carrera profesionalhayan sido tan ajenos, sino insensibles, al devenir de los pueblos, incluso a los próximos al patrimonio arqueológico, el cual nosotros mismos estudiamos, en el marco de nuestrasinvestigaciones y/o labores profesionales.Pensamos que la investigación arqueológica se encuentra en un punto tal que se la vemuy desvinculada de la sociedad presente. Esta desvinculación muchas veces se traduce encierta expectativa negativa por parte de la sociedad para con el patrimonio arqueológico. Los procesos de destrucción de sitios arqueológicos en todo el territorio peruano, la falta deidentificación de las sociedades para con su herencia cultural directa, la poca afectación a lasociedad ante las denuncias de destrucción de monumentos o el respaldo directo al “huaqueo”(o saqueo de contextos arqueológicos), la falta de respuesta de las organizaciones civiles ygubernamentales o estatales para con el tráfico de bienes culturales, entre otros problemas,
 
Estudiante. Escuela Académico Profesional de Arqueología, Universidad Nacional Mayor de San Marcos.Lima, Perú.
 
Augusto Enrique Bazán Pérez165
 
son algunos de los síntomas y/o consecuencias directas del sistema de operaciones bajo elcual los arqueólogos, salvo pocas excepciones, siempre se han desenvuelto, imbuyéndose encuestiones cientificistas y relegando planes de proyección social a último plano.Pensamos que no basta con que en ciertos medios de comunicación se publiquennoticias de hallazgos en afanes de fomento de la actividad turística (haciendo ver a laarqueología como espectáculo y no dándole en rol de ciencia que por mérito propio se haganado), sino que desde los mismos arqueólogos, en sus distintas áreas de trabajo (sean estostrabajos de campo, trabajos en gabinete, gestión en museos, cátedras universitarias, etc.) nazcala iniciativa de trabajar con las comunidades, descentralizando y democratizando lainformación recogida y el conocimiento generado por la arqueología, fomentando de esaforma la vinculación de las poblaciones para con su historia y su legado, haciendo que estasvelen por el cuidado de su herencia cultural, que se sientan cada vez más interesados por su pasado, tomen conciencia del espacio que les toca en el tiempo, cierren filas en torno a ladefensa del patrimonio y sean aliados nuestros en dicha tarea, y que dicha apertura en lainformación redunde en su mejora en términos intelectuales. No apostamos por mejoraseconómicas en la colectividad ya que de pronto es muy pretencioso hacerlo, sino mas bienmejoras en cuanto al bagaje cultural de las personas, conocimientos que no se recogen en loscentros de instrucción básicos y que contribuirían a la mejora de las poblaciones como personas.Si bien es cierto que el correcto desenvolvimiento profesional y científico delarqueólogo es de por sí ya útil para la sociedad, la replana arqueológica y el nivel deespecialización que requiere la disciplina no permite, y muchas veces dificulta, el acceso alconocimiento logrado por las investigaciones hacia el público en general. Es por ello que pensamos y creemos que una herramienta útil para la apertura de las ciencias sociales, enespecial de la arqueología, a la sociedad y para fines de la protección de los bienes culturales,o el patrimonio nacional, es la necesidad de que los arqueólogos empecemos a desarrollar  planes de trabajo con las comunidades directamente asociadas a los sitios que estamostrabajando. Empero, ello no implica “asistencialismos”, ni pretende convertir a losarqueólogos en gestores culturales a rajatabla, desviando los intereses de investigación en losque nos desenvolvemos. La labor de gestión cultural es muy compleja como para que seaabordada de manera apéndice por las investigaciones de campo; para realizar dichas tareas eespecíficas y mono direccionadas se requiere de proyectos unidireccionales, con el mismonivel de planificación y delimitación que implica cualquier proyecto de investigación. Lo que propugnamos no implica entonces “asistencia arqueológica” ni planes específicos de gestiónAugusto Enrique Bazán Pérez166
 
cultural, sino proponer a los arqueólogos mostrar actitudes hacia las comunidades dondeestamos trabajando, y cimentar planes más generales y elaborados que necesariamente debenser abordados, sino por Organismos No Estatales (ONGs), por el ente estatal encargado, elInstituto Nacional de Cultura, y por que no, en un futuro no muy lejano, por el Ministerio deCultura.Pensamos que los sitios arqueológicos en general deben dejar de ser vistos comocuestiones exóticas, místicas y sagradas, así como estorbos o lastres sin utilidad e importanciaque impiden el avance del “progreso”, traducido en la expansn de las actividadeseconómicas. Si bien demandan respeto, pensamos que pueden servir como herramientasdidácticas y educativas para las personas que viven en las inmediaciones cuando menos, deforma tal que se deje de lado la visión que toma a estas estructuras como lastres o estorbos,recuperando o asignándole un valor, el que debe ser útil y provechoso en el proceso dedesarrollo de las poblaciones. Es así como también podríamos llegar a los objetivos a largo plazo antes mencionados.A continuación se realiza un diagnóstico acerca de la problemática general queencierra la relación comunidad-patrimonio en el sector Moxeke del valle de Casma, en lacosta del Perú, para luego precisar ciertas propuestas, en base a dicho análisis, para lograr losobjetivos arriba mencionados. Cabe mencionar que dichas propuestas se enmarcan en lasinvestigaciones de campo arqueológicas en el área rural casmeña, de manera tal que las pautasrecomendadas no pretenden ser regla para todos los casos en los que se desarrolle lainvestigación de campo. Será en base a la realidad endémica social que se diseñarán propuestas de proyección social. En todo caso, si se quiere, las propuestas realizadas al finaldel presente trabajo bien podrían ser extrapoladas a áreas rurales, no a raja tabla, donde lascondiciones coyunturales sean similares. El hecho de que lo aquí tratado sea exclusivo paralas investigaciones de campo no implica que las des ocupaciones en las que sedesenvuelven los arqueólogos estén exentas de poder vincular a las comunidades, sean estasurbanas o rurales, a su trabajo.
Los sitios asociados a las comunidades
En el sector existen, entre otros, dos sitios arqueológicos que sobresalen, solo a juzgar  por la escala, cuyas ocupaciones provienen de distintas épocas y que están estrechamenteligados a las comunidades que habitan el sector. Demás está decir que son los asentamientosque están en constante peligro de destrucción, no solo por el paso del tiempo sino también por la asociación antes mencionada. Son los sitios de Pampa de Llamas-Moxeke y El Purgatorio.Augusto Enrique Bazán Pérez167
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