Instrumentos y Tecnicas de Investigación Educativa by Carlos Ruiz-Bolivar - Read Online
Instrumentos y Tecnicas  de Investigación Educativa
0% of Instrumentos y Tecnicas  de Investigación Educativa completed

About

Summary

Manual de instrumentos y técnicas de investigación educativa. Libro para construir instrumentos de investigación educativa cuantitativa. Libro para el uso de técnicas cualitativas de investigación educativa.
Published: BookBaby on
ISBN: 9781483547527
List price: $12.99
Availability for Instrumentos y Tecnicas de Investigación Educativa by Ca...
With a 30 day free trial you can read online for free
  1. This book can be read on up to 6 mobile devices.

Reviews

Book Preview

Instrumentos y Tecnicas de Investigación Educativa - Carlos Ruiz-Bolivar

You've reached the end of this preview. Sign up to read more!
Page 1 of 1

datos.

1

Parte I Instrumentos de Investigacion Cuantitativa

1

Instrumentos de Medición

En el contexto de las ciencias de la educación, los instrumentos de medición son procedimientos sistemáticos y estandarizados que permiten observar la conducta humana, a fin de hacer inferencias sobre determinados constructos, rasgos, dimensiones o atributos. En el caso de la investigación educativa, Best (1973) ha definido los instrumentos como aquellos objetos materiales que nos permiten adquirir y analizar datos mediante los cuales pueden ser comprobadas las hipótesis de la investigación (p. 133).

De acuerdo con la formulación clásica de Stevens (1951), la medición se entiende como el proceso de asignar numerales a los objetos o eventos con base en ciertas reglas. Clarifiquemos esta definición con un ejemplo. Supongamos que queremos medir hasta qué punto un grupo de estudiantes, de noveno grado de educación básica, tiene un dominio alto, promedio o bajo de los objetivos de matemática. Asuma, además, que el grupo fue sometido a una prueba de rendimiento académico en dicha asignatura, la cual fue calificada con base en una escala del 1 al 10, tomando en cuenta los siguientes criterios: dominio alto, puntajes entre 8 y 10; dominio promedio, puntajes entre 5 y 7; y dominio bajo, puntajes entre 1 y 4.

En el caso anterior, el objeto de medición fue el dominio de la matemática, por parte de un grupo de alumnos de noveno grado de educación básica. Los numerales, se referían a los valores (1 a 10) de la escala utilizada; mientras que las reglas empleadas aludían a los criterios de clasificación utilizados para ubicar a cada uno de los miembros del grupo en la categoría correspondiente (alto, promedio, bajo), de acuerdo con el puntaje obtenido en la prueba de rendimiento.

En esta definición de medición, es importante aclarar; primero, que la misma se refiere tanto a objetos físicos (longitud, peso, superficie o capacidad de un objeto) como psicológicos (constructos o variables organísmicas, de observación indirecta); segundo, que el concepto de numeral no implica necesariamente cantidad. En el contexto de la medición, un número puede tener diferentes significados, tales como: código, orden o cantidad. Un ejemplo en el que los numerales hacen las veces de códigos es en el caso de la representación de la variable género (nivel de medición nominal) en la cual utilizamos los números 1 (varón) y 2 (hembra). Sin embargo, los números tienen un significado de orden cuando seriamos a los estudiantes de mayor a menor o viceversa, de acuerdo con su estatura, y decimos que el más alto es el número 1, el segundo más alto es el 2, el tercero más alto, el 3 y así sucesivamente. Los números tienen un significado de cantidad cuando son utilizados en escalas de intervalos o de razón para medir los objetos, eventos o sus caracteristicas; por ejemplo, la temperatura (nivel de medición de intervalo) o el peso de un objeto (nivel de medición de razón). En este sentido, un número puede ser definido como un objeto ideal al que se ha asignado un significado cuantitativo.

En tercer lugar, hay que tomar en cuenta que las reglas, que permiten asignar numerales a los objetos, pueden ser buenas o malas. En el caso de que podamos contar con buenas reglas tendremos buenas mediciones, en el sentido de lograr una aproximación al objeto que se pretende medir. Si, por el contrario, contamos con malas reglas, tendremos mediciones pobres o defectuosas; es decir, estimaciones muy gruesas o distorsionadas de la realidad u objeto de medición.

Muchas variables son fáciles de medir porque las reglas son sencillas de ser formuladas (por ejemplo, estado civil, tipo de vivienda, la temperatura de una persona o el peso de un objeto). Pero otras veces, como ocurre en el caso de los constructos psicológicos, las mediciones son más difíciles, porque resulta complejo establecer reglas claras y precisas que nos permitan tener una buena aproximación a la magnitud de nuestro objeto de interés.

Medición y Realidad

Cuando decimos que estamos midiendo un objeto ¿cuál es realmente la estimación cuantitativa que estamos haciendo del mismo? Para algunos autores nunca medimos los objetos en sí, ni siquiera sus características o propiedades, sino más bien los indicadores de tales atributos (ver Kerlinger y Lee, 2002). Esta apreciación parece ser válida en todas las ciencias. No obstante, se destaca más en el caso particular de las mediciones de los constructos psicológicos (v.g., inteligencia, motivación, actitud, ansiedad, creatividad). Los investigadores lo que hacen es inferir estas propiedades o atributos a partir de las observaciones de supuestos indicadores de dichas características.

Otra interrogante importante en el proceso de medición se refiere a la relación necesaria que debe existir entre la realidad y su medida; es decir, ¿Hasta dónde la medida es isomórfica con respecto al objeto que pretende medir? Etimológicamente, isomorfismo significa identidad o similitud de forma. Por lo tanto, la pregunta podría ser reformulada de esta manera ¿Tiene la medida utilizada alguna correspondencia conceptual y empírica con la realidad?

En el caso de objetos físicos, la relación de isomorfismo entre la realidad y su medida es relativamente fácil de identificar, ya que el instrumento de medición actúa como un patrón de comparación en relación con la característica que se desea medir. Así, la estatura de una persona se expresa en metros o centímetros; el patrón de medida es de naturaleza lineal; no de tipo cuadrático (medida de superficie) o cúbico (medida de volumen).

La evidencia de la relación de isomorfismo entre el objeto y su medida es más difícil de apreciar en las mediciones psicológicas, ya que nunca sabemos exactamente la verdadera naturaleza de los contructos que medimos; por ejemplo, pudiera darse el caso de que un determinado rasgo complejo que nos interesa medir es de naturaleza multidimensional; sin embargo, pudiéramos intentar medirlo con un instrumento unidimensional. Por otra parte, también pudiera darse la situación de un constructo cuya medición real se expresara en una escala del 1 al 9, pero como no lo sabemos, empleamos una escala del 1 al 5 para tal propósito. En ambos ejemplos (dimensión del constructo y tipo de escala) se presenta un problema de correspondencia entre la medida y su objeto (isomorfismo). Esta situación plantea, en el fondo, un problema de validez de la medida, la cual debe ser determinada por los medios que el investigador tenga a su alcance.

Niveles de Medición

Existen cuatro niveles de medición; ellos son: nominal, ordinal, de intervalo y de razón. Estos niveles de medición conducen a igual número de escalas, en las cuales se expresan las variables que usualmente medimos en las ciencias sociales, en general, y en las ciencias de la educación, en particular.

La medición nominal constituye el nivel más bajo de todos los mencionados. En este caso, los objetos sólo pueden ser nombrados y contados. Consiste simplemente en clasificar observaciones dentro de ciertas categorías, las cuales deben ser mutuamente excluyentes y colectivamente exhaustivas. Por lo tanto, no puede haber ninguna observación que no pueda ser asignada a una de las categorías; y, por otra parte, una misma observación no puede ser clasificada en dos categorías diferentes, a la vez. Por ejemplo, género es una variable nominal; en consecuencia, podríamos clasificar a todos los alumnos de una sección de clase en las siguientes categorías: masculino o femenino. En tal sentido, algunos sujetos serán clasificados como masculino; mientras que otros serán ubicados en la categoría femenino, pero ninguno de los sujetos podrá ser clasificado, al mismo tiempo, en ambas categorías.

En el nivel de medición ordinal, las observaciones, además de poder ser clasificadas en categorías, también pueden ser ordenadas por rango, de manera creciente o decreciente. En tal sentido, una primera observación puede ser mayor que una segunda, y ésta, a su vez ser, mayor que una tercera, y así sucesivamente. Sin embargo, ello no implica una secuencia de intervalos iguales. Así, por ejemplo, podemos ordenar a tres estudiantes de acuerdo con su desempeño en una prueba de estadística; sus puntuaciones fueron 20, 18 y 10; aquí se cumple la condición de que 20 > 18 > 10, pero la distancia entre 20 y 18 no es la misma que la que existe entre 18 y 10.

El nivel de medición de intervalo, posee las características de los dos niveles de medición ya mencionados (nominal y ordinal), pero además contiene distancias equivalentes, que representan distancias iguales en la propiedad objeto de medición. Por ejemplo, supongamos que hemos medido cuatro objetos con una escala de intervalo y los resultados fueron 10, 8, 7 y 5. Entonces podemos decir legítimamente que la diferencia entre el primero y el tercer objeto en la propiedad medida, 10 – 7 = 3, es equivalente a la diferencia entre el segundo y el cuarto objeto, 8 – 5 = 3. Otra manera de expresar la idea de lo que significan los intervalos iguales consiste en decir que los intervalos pueden ser sumados y restados. Veamos el siguiente ejemplo de una escala de intervalo:

El intervalo incluido entre a y c es 3 – 1 = 2. El intervalo comprendido entre c y d es 4 – 3 = 1. Ahora observemos que el intervalo que va de a hasta d es 4 – 1 = 3. Expresado en una ecuación: (d-a) = (c-a) + (d-c). Si estos intervalos fueran las medidas de aprovechamiento de cinco estudiantes en una prueba de rendimiento, la diferencia entre el estudiante a y c y entre b y d deberían ser iguales; sin embargo, no podríamos decir que el rendimiento del estudiante d fue dos veces mayor que el del estudiante b.

De la misma manera, sería incorrecto decir que una persona que tiene 40ºC de temperatura tiene el doble que otra que sólo tiene 20ºC, o que una persona que tiene cero (0) temperatura no tiene ninguna temperatura. En este último caso se trata de que en este nivel de medición no existe un cero absoluto, sino relativo. Por lo tanto, la medición cero no implica la ausencia de la característica estudiada.

El nivel de medición de razón, constituye el nivel más alto de medición. Posee las características de los niveles de medición señalados anteriormente, pero además tiene un cero absoluto que tiene un significado empírico. Si una medición con una escala de razón es igual a cero, existe razón para pensar que existen objetos que no poseen la propiedad que se pretende medir. Ahora bien, puesto que existe la presencia de un cero natural o absoluto, todas las operaciones aritméticas pueden ser ejecutadas (suma, resta, multiplicación y división). Los números de escala indican el cuantun de la propiedad que se pretende medir. Si existiera una escala de razón para medir el rendimiento académico, entonces sí se podría decir que un estudiante que obtuvo 20 puntos en una prueba sabe el doble de otro que sólo obtuvo 10 puntos.

Clasificación de los Instrumentos de Medición

Los instrumentos de medición pueden ser agrupados atendiendo a diferentes criterios, así tenemos:

1. De acuerdo con el proceso de elaboración, pueden ser formales e informales. Los instrumentos formales son aquellos que requieren de un alto refinamiento técnico, especialmente en lo que respecta al establecimiento de normas, validez, confiabilidad y objetividad de la medida; por ejemplo, las pruebas o test, las escalas, los inventarios y los cuestionarios. Los instrumentos informales, por su parte, son aquellos cuya elaboración no requiere de tanta meticulosidad como los instrumentos formales; por ejemplo, listas de cotejo, guías de observación, guiones de entrevista, diarios de campo, entre otros.

2. Los instrumentos pueden ser agrupados también de acuerdo con su propósito, el cual varia de acuerdo on su tipo. Por ejemplo, las pruebas tienen por objeto hacer una estimación cuantitativa del comportamiento de una persona con respecto a un rasgo, atributo o característica, para lo cual los sujetos son expuestos a determinadas tareas con el propósito de provocar en ellos ciertas reacciones registrables; reacciones de toda naturaleza en cuanto a su complejidad, duración, forma, expresión y significado. Las escalas tienen por finalidad ubicar al sujeto en el valor escalar que mejor representa el cuantun del constructo objeto de medición; por lo tanto, las respuestas en este tipo de instrumento no son correctas ni incorrectas, sino que representan un valor en la escala de medición. Los cuestionarios, tienen como propósito obtener información descriptiva de un conjunto de variables que permiten caracterizar una realidad social, institucional, comunal, grupal o