Vivimos en un Multiuniverso. Nuestros orígenes by Pablo Ruiz by Pablo Ruiz - Read Online

Book Preview

Vivimos en un Multiuniverso. Nuestros orígenes - Pablo Ruiz

You've reached the end of this preview. Sign up to read more!
Page 1 of 1

Big-Bang

La teoría del Big Bang o la Gran explosión es el modelo cosmológico del inicio de nuestro universo y esta teoría del Big-Bang hoy está probada y aceptada científicamente. Al principio el Big-Bang sucedió en una fracción de segundo y nació todo el universo que somos capaces de conocer. Es sorprendente lo que puede ocurrir en un pequeñísimo instante del tiempo, fue como un abrir y cerrar de ojos. Por tanto el secreto del universo esta en el primer segundo del Big-bang donde aquí está la clave de nuestra existencia. ¿Qué paso? ¿Por qué se pudo desarrollar nuestro universo? ¿Cómo el ser humano ha llegado hasta aquí? ¿De qué está compuesto el universo? ¿Por qué la antimateria no destruyo la materia? El secreto de toda la creación esta en ese primer segundo, por lo tanto ese segundo es el más importante de todos los tiempos. En el principio no hay nada, ni materia, ni energía, ni tiempo y ni espacio, además el espacio en si mismo igual que el tiempo no existen. A partir del primer segundo es cuando empieza aparecer el espacio y el tiempo y se traza el borrador de todo el cosmos. ¿Pero como ocurrió? Este es el mayor misterio del ser humano. La ciencia y la tecnología están a punto de desvelar que es lo que sucedió en ese primer segundo del Big Bang que sin duda es el segundo más importante de nuestra existencia. El profesor Lawrence Krauss es Doctor en Física Teórica por el Instituto Tecnológico de Massachussetts y en la actualidad es Director del Proyecto Orígenes en la Universidad Estatal de Arizona.

El profesor Krauss ha recibido numerosos premios por sus investigaciones científicas, hoy es sin duda el científico que ha estudiado mas sobre ese primer segundo de nuestra creación. El profesor Krauss en una alocución dijo textualmente Cada átomo en tu cuerpo vino de una estrella que estalló. Y, los átomos en la mano izquierda probablemente vinieron de una estrella diferente que tu mano derecha. Es realmente la cosa más poética que sé de la física: todos son polvo de estrellas. Tú no podrías estar aquí si esas estrellas no hubieran estallado, porque los elementos como - el carbón, el nitrógeno, el oxígeno, el hierro, todas las cosas que importan para la evolución - no fueron creados en el principio del Big Bang. Fueron creados en los hornos nucleares de estrellas y la única manera para que terminaran en tu cuerpo es si esas estrellas fueron suficientemente amables para estallar. Así que olvídense de Jesús. Las estrellas murieron para que pudieran estar hoy aquí. De la nada apareció una bola de fuego más pequeña que un átomo, de 10 billones de billones de grados más calientes que el núcleo del sol. Esta bola minúscula y ridícula de fuego es la que se convertirá en nuestro inmenso universo que hoy conocemos. Pero es importante recalcar que en ese segundo es cuando se fraguo todo el universo y por lo tanto toda nuestra existencia y para ello para poder estudiar ese tiempo tan pequeño los científicos han creado la unidad de tiempo de Planck o cronón considerada como el intervalo temporal más pequeño que puede ser medido. Se expresa mediante el símbolo tP. En cosmología, el tiempo de Planck representa el instante de tiempo más pequeño en el que las leyes de la física pueden ser utilizadas para estudiar la naturaleza y evolución del Universo. El tiempo de Planck representa el tiempo que tarda un fotón viajando a la velocidad de la luz en atravesar una distancia igual a la longitud de Planck. Donde tP= 10-43 Segundos. Esto es un uno y cuarenta y dos ceros seguidos es decir una cantidad de tiempo inimaginable.

En este intervalo pequeñísimo de tiempo 10-43 segundos es donde se fragua los 13.700 millones de años que tiene nuestro universo. Pero el concepto del inicio del Big-Bang es solo una teoría que se arrastra desde los últimos 100 años y sin embargo hace 80 años se creía que nuestro universo era eterno y estático. Desde que Georges Lemaître observó por primera vez, en 1927, que nuestro universo está en permanente expansión y por tanto debería remontarse en el tiempo hasta un único punto de origen, es decir la llamada singularidad. Pero fue Edwin Powell Hubble uno de los más importantes astrónomos estadounidenses del siglo XX, quien demostró en el año 1929 la expansión del universo, midiendo el corrimiento al rojo de galaxias distantes, por ello Hubble es considerado el padre de la cosmología observacional diciendo que el universo aun se está expandiendo. La teoría del Big-Bang afirma que el universo estaba en un estado de muy alta densidad y luego se expandió.

Si las leyes conocidas de la física se extrapolan más allá del punto donde son válidas, encontramos la singularidad. Mediciones modernas datan este momento aproximadamente a 13,8 mil millones de años atrás, que sería por tanto la edad del universo. Después de la expansión inicial, el universo se enfrió lo suficiente para permitir la formación de las partículas subatómicas y más tarde simples átomos. Nubes gigantes de estos elementos primordiales más tarde se unieron a través de la gravedad para formar estrellas y galaxias. A mediados del siglo XX, tres astrofísicos británicos, Stephen Hawking, George F. R. Ellis y Roger Penrose prestaron atención a la teoría de la relatividad y sus implicaciones respecto a nuestras nociones del tiempo. En 1968 y 1979 publicaron artículos en que extendieron la teoría de la relatividad general de Einstein para incluir las mediciones del tiempo y el espacio. De acuerdo con sus cálculos, el tiempo y el espacio tuvieron un inicio finito que corresponde al origen de la materia y la energía. Como ya dijimos anteriormente fue en 1929, a partir de análisis de corrimiento al rojo de las galaxias, Edwin Hubble concluyó que las galaxias se estaban distanciando, una prueba observacional importante consistente con la hipótesis de un universo en expansión. Y en 1964 se descubrió la radiación de fondo cósmico de microondas, lo que es una prueba crucial en favor del modelo del Big Bang, ya que esta teoría predijo la existencia de la radiación de fondo en todo el universo antes de ser descubierta. Más recientemente, las mediciones del corrimiento al rojo de las supernovas indican que la expansión del universo se está acelerando, observación atribuida a la energía oscura. Las leyes físicas conocidas de la naturaleza pueden utilizarse para calcular las características en detalle del universo del pasado a un estado inicial de extrema densidad y temperatura. Hoy la ciencia ya ha demostrado que nuestro Universo es FINITO teniendo un inicio y tendrá un final, demostrado por: 1-Edwin Hubble que observó que nuestro universo está en permanente expansión y por tanto debería remontarse en el tiempo hasta un único punto de origen, es decir la llamada singularidad del Big-Bang. 2-Tres astrofísicos británicos, Stephen Hawking, George F. R. Ellis y Roger Penrose y de acuerdo con sus cálculos, el tiempo y el espacio tuvieron un inicio finito que corresponde al origen de la materia y la energía.

Los agujeros Negros

Al estudiar los agujeros negros podemos decir que bienvenidos a la física extrema, pero gracias a ellos nos acercamos cada día más al misterioso primer segundo del Big Bang y con ello al origen de nuestro universo. Lo primero que debo decir y preguntarme es ¿Por qué unas personas como nosotros, que estamos buscando nuestro camino, mi posición y mi existencia en el universo, nos puede interesar estudiar los agujeros negros?

Pues muy sencillo porque según los grandes físicos contemporáneos como Stephen Hawking dice que los agujeros negros se comportan igual que el inicio de nuestro universo es decir que el Big Bang y si sabemos su comportamiento y las propiedades de los agujeros negros nos acercaremos y comprenderemos el origen de nuestro universo.

¿Cómo se crea un agujero negro?

Cuando una estrella se muere dependiendo de su masa y de su tamaño se convertirá lo que los físicos llaman una supernova, donde finalmente se hundirá por su propio peso y se convertirá en un agujero negro. En otras palabras la estrella agónica implosiona y estalla hacia dentro de la propia estrella creando una enorme onda expansiva y es cuando se crea la supernova, una estela de neutrones. En cambio el Sol que es nuestra estrella, es muy pequeña para producir una supernova, pero si el Sol fuera más grande, al final de su vida podría convertirse en una supernova que destruiría todo el Sistema Solar (Todos los planetas) y varias estrellas que estuvieran cerca. A pesar como dicen los físicos del canibalismo galáctico las supernovas no destruyen galaxias, una supernova sería del tamaño de un granito de queso en una enorme pizza familiar. Es decir una supernova no le haría efecto a la galaxia, es más dentro de millones de años después, el gas de la supernova hará nacer nuevas estrellas.

Por lo tanto hoy día se puede ya afirmar que la muerte y agonía de una estrella crea un colapso natural que producirá un agujero negro, pero para que esto ocurra la masa de la estrella que se muere debe ser como mínimo 3 veces mayor que la masa de nuestro Sol. Ya tenemos por tanto un agujero negro que se ha formado en una galaxia, el problema es cómo se puede estudiar y observar desde la tierra con los telescopios que se disponen. Se cree hoy día que en cada galaxia existen muchísimos agujeros negros pero en el centro de cada galaxia existe uno en concreto que es gigantesco y el de nuestra galaxia lo han llamado Sagitario A, que se encuentra a 26.000 años luz de la Tierra, y hace tan solo dos millones de años, que nuestro agujero negro se produjo una violentísima explosión, probablemente causada por la caída en él de una gran cantidad de material. El potente estallido provocó una luz tan brillante que pudo ser vista por nuestros ancestros, que en ese momento aprendían a mantenerse en pie y caminar erguidos.

Como es lógico, ninguno de ellos pudo dejar registro del fenómeno pero es más que probable que contemplaran esa extraña luz, ya que rivalizaba en brillo y tamaño con la Luna en el cielo nocturno. Cuando miras el fondo de un rio de poca profundidad por la corriente y por el movimiento del agua del propio rio no podemos ver nítidamente una piedra que se encuentre en el fondo, pues este ejemplo es lo que ocurre con los grandes telescopios que por la atmosfera y el polvo cósmico no dejan ver con claridad un agujero negro. Para ello se han utilizado lo que los físicos llaman telescopios con óptica adaptativa y para ello se utilizan los rayos infrarrojos ya que al tener una longitud de onda mayor pueden atravesar sin problemas la atmosfera y el polvo cósmico y así los expertos utilizaron el telescopio óptico/infrarrojo de 8,1 metros ubicado en el volcán Mauna Kea, en Hawái y tomaron fotos con el telescopio espacial Hubble para realizar sus observaciones. A partir de estos telescopios se han podido observar los bulbos galácticos que no son más que el centro de las galaxias donde precisamente se hallan los gigantescos agujeros negros. Los agujeros negros tienen una gravedad extrema y por tal motivo engullen todo lo que hay a su alrededor en un movimiento en espiral como si fuera un desagüe del lavabo donde se encuentra lo que se llama el horizonte de sucesos donde a partir de ahí las partículas entran en una zona de no retorno. En relatividad general, el horizonte de sucesos, también llamado horizonte de eventos, se refiere a una hipersuperficie frontera del espacio-tiempo, tal que los eventos a un lado de ella no pueden afectar a un observador situado al otro lado.

Así como los agujeros negros hipotéticamente si pudiéramos entrar en ellos nos moriríamos, existen los llamados agujeros de gusano, por la similitud del gusano en una manzana que la puede atravesar de lado a