Guerra Sicológica, Victoria de la Mente sobre la Espada-Tomo I by Luis Alberto Villamarin Pulido by Luis Alberto Villamarin Pulido - Read Online

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Guerra Sicológica, Victoria de la Mente sobre la Espada-Tomo I - Luis Alberto Villamarin Pulido

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AUTOR

BREVE BIOGRAFIA DEL AUTOR

Luis Alberto Villamarín Pulido, natural de Fusagasugá - Cundinamarca, coronel retirado del Ejército colombiano, con 25 años de experiencia militar (1977-2002), más de la mitad de ellos dedicado a las operaciones de combate contra grupos narcoterroristas en Colombia, y después de su retiro del servicio activo, profuso investigador de temas relacionados con la geopolítica del Medio Oriente, el Asia Meridional y el continente americano; el terrorismo internacional islámico y comunista, historia y proyección estratégica de grupos islamistas como Al Qaeda, Isis, Hizbolá, el conflicto árabe israelí y la Primavera Árabe, así como la amenaza nuclear del régimen chiita de Teherán.

Sus obras Narcoterrorismo la guerra del nuevo siglo, Conexión Al Qaeda, Primavera Árabe: Radiografía geopolítica del Medio Oriente, ISIS: la máquina del terror yihadista, el Proyecto Nuclear de Irán y Martes de Horror (atentados terroristas del 9-11), son referentes para el estudio, conocimiento de la complejidad política, geopolítica y geoestratégica del convulso Medio Oriente.

Algunas de sus obras han sido traducidas a inglés, francés, alemán, portugués y polaco. Su libro En el Infierno traducido a inglés como In Hell, es base para una película en Hollywood-California, y los demás textos son utilizados como material de estudio en diversas universidades del mundo.

Distinguido entre sus compañeros de armas en los quehaceres operacionales y académicos, castrenses pues, además de ser un brillante comandante de tropas en el campo de batalla, ha plasmado su visión investigativa en 33 libros y más de 1000 artículos de su autoría, relacionados con los temas de su especialidad

Miembro de la Sociedad Bolivariana de Historia, la Academia de Historia del Huila y la Academia Colombiana de Historia Militar; este oficial lancero, paracaidista y contraguerrillero rural ha recibido los galardones Latino Literary Awards 2003 por su obra La Silla Vacía en Los Ángeles-California; Verdadero Orgullo Hispano 2006 por la obra Delirio del Libertador, en Elizabeth New Jersey; y Premio Internacional de Literatura, Jairo Hoyos Salcedo 2009 en Washington D.C, por la obra Complot contra Colombia.

Por sus conocimientos y especialidades académicas, el coronel Luis Villamarín Pulido ha sido entrevistado como analista especializado para programas de opinión en estaciones de radio y televisión de diversos países, de manera individual o como participante en paneles de expertos internacionales en asuntos estratégicos, o como conferencista en temas de estrategia militar aplicada a la vida industrial y comercial para altos ejecutivos de diversas empresas.

El Instituto Colombiano de Ciencia y Tecnología de Colombia (Colciencias) avaló su registro en el CVLAC en las especialidades de Ciencias Militares, Ciencias Políticas y Ciencias Sociales, en la base de datos que agrupa a los investigadores científicos de Latinoamérica y el Caribe.

TEORÍA DE LA GUERRA

La guerra es el máximo ejercicio de la violencia

Si la guerra fuera una desaforada orgía de homicidios, no existirían ni ejércitos organizados, ni estados mayores para administrar potencial humano, recursos materiales, planear y dirigir las operaciones o cumplir las órdenes de los comandantes.

Así lo concibió el general chino Sun Tzu en su obra El Arte de la Guerra, escrita hace más de dos milenios, texto que aún conserva palpitante actualidad y es referente para estudios estratégicos de diversas disciplinas del saber:

—La guerra es un asunto vital para el Estado. Es la providencia de la vida y de la muerte. Es el camino que lleva a la supervivencia o la aniquilación. Por lo tanto es indispensable estudiarla a fondo—

El tiempo demostró que la guerra gira en torno a la diplomacia, la organización social y los sistemas de gobierno. En la Edad Media se ocupaban los territorios para aumentar el poder y captar impuestos. Los cruzados pretendían eliminar la resistencia musulmana al credo cristiano y viceversa.

Algunas definiciones de la guerra

Varios siglos después de Sun Tzu, el filósofo griego Heródoto fue el primer pensador occidental que argumentó aspectos sicológicos inherentes a la guerra, al afirmar que el propósito de la guerra no es aniquilar el enemigo, sino someterlo a la voluntad propia.

Años más tarde la revolución francesa condujo una guerra irregular interna, depuso la monarquía y desembocó en una sangrienta dictadura. Por efecto reflejo, la independencia del llamado Nuevo Mundo, revirtió en sustituir la monarquía por la asunción de élites criollas al poder local.

Durante ese recorrido de cambios sociopolíticos en diferentes lugares del planeta, surgieron estrategas como Vauban, Mauricio de Turquía, Federico el Grande, Napoleón y otros.

Tras analizar las campañas napoleónicas, el mariscal alemán Karl Von Clausewitz, concluyó que la guerra es la continuación de la política por otros medios, para alcanzar fines políticos, definición aceptada por muchas escuelas militares, incluida Colombia.

NA 1 Medios políticos para diseñar la estrategia general. Medios sicológicos para ablandar la moral del enemigo. Medios económicos para mantener el nivel de vida de los ciudadanos. Medios jurídicos para producir legislación de guerra. Medios sociales para resolver los problemas que afectan la población.

—Así— puntualizó Clausewitz— las batallas son medios para alcanzar fines políticos. Es una cadena de eventos enlazados. La captura de puntos geográficos o la toma de provincias indefensas, no son ganancias inesperadas—

A manera de ejemplo, la campaña de reclutamiento titulada Sólo la Armada de Estados Unidos puede impedirlo publicada en caricaturas por el diario New York Tribune, fue un conjunto de propaganda anti alemana que resalta instintos criminales del Káiser Guillermo tras el hundimiento con torpedos de guerra, del buque civil Lusitania de bandera británica, en ataque naval ocurrido el 7 de mayo de 1915.

Por esa razón, Alemania, Italia, Japón y la Unión Soviética pretendían universalizar dictaduras. Por su parte las guerrillas comunistas, intentan revertir que la política es la continuación de la guerra, cuando alcancen el poder por la combinación de las formas de lucha e implanten una dictadura totalitaria similar a la cubana o la norcoreana. Para lograr este fin son válidos todos los medios.

Orígenes de la Guerra

La guerra surge por diferencias políticas o religiosas, protección de dinastías o adquisición de territorios, o por la necesidad de alimentar a un grupo humano, un pueblo o una nación. Siempre inicia por agresión de una de las partes involucradas.

Una demostración gráfica de esto es la caricatura publicada bajo el título Balance de 1914, Italia permanece neutral conminaba a los gobernantes y habitantes de los países comprometidos en la Primera Guerra Mundial, a pensar que Italia sacaba la brasa con mano ajena, al tiempo que los aliados combatían contra Alemania y el Imperio Austro-Húngaro. Esta serie de mensajes pretendía enemistar a Alemania e Italia. En síntesis: Dividir para reinar.

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) inició por prevenciones mutuas que derivaron en el asesinato del Archiduque de Austria. Tensiones geopolíticas posteriores estimularon el nazismo, el fascismo y el comunismo, combustibles ideológicos del desarrollo de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Otros analistas atribuyen el surgimiento de la guerra a las tensiones propias de la interacción social. No está demostrado que las tensiones originaron la Segunda Guerra Mundial, provocada por los nazis y no porque preexistiera alguna tensión de Polonia contra Alemania.

La guerra es el recurso coercitivo empleado por el ser humano para imponer o en su defecto evitar cambios políticos, económicos o sociales ligados con el deseo de la seguridad frente a agresiones actuales o potenciales.

Los cambios políticos ocurren en los seres humanos, no en los objetos materiales. Por ende, todo ejército en combate, busca cambiar conductas y comportamientos del enemigo por medio de efectos sicológicos pasivos con la persuasión de la propaganda y activos con las armas.

Cuando un Estado se compromete en una guerra, exalta y sobredimensiona la capacidad combativa de sus soldados, para sostenerla línea política sobre el sacrificio de sus soldados, como se aprecia en estos volantes distribuidos por soviéticos y franceses entre sus tropas.

El significado de la guerra

Hasta finales del siglo XIX, la guerra era un acto político regido por la usanza militar. A partir de la Primera Guerra Mundial componentes de multipolaridad, la incursionaron en el ámbito diplomático internacional y en la propaganda para desmotivar al adversario, adentro y afuera con base en estrategias y objetivos sicológicos.

Las guerras de los siglos XIX, XX y XXI, tienen similitudes de forma, aunque la tecnología, la diplomacia y los efectos sicológicos varían acorde con la carrera armamentista, los cíclicos cambios geopolíticos mundiales y la celeridad de los medios de comunicación, para cubrir las noticias en los campos de combate. En síntesis, la guerra es una persuasión costosa pero efectiva para quien la gana, a la que se recurre con total vehemencia, cuando fallan los esfuerzos políticos y diplomáticos, que pretendían alcanzar los mismos fines, correlativos a los objetivos nacionales o intereses compartidos por las alianzas internacionales.

Componentes sicológicos de la guerra

Desde la antigüedad la guerra ha sido representada y criticada por los artistas. A partir de las guerras del siglo XVIII, cuando se fortaleció la acción sicológica, los soldados de todas las nacionalidades han padecido intensas presiones sicológicas y físicas en las áreas de combate.

Con una tarjeta postal difundida en 1939, con la leyenda Danzig pertenece a Alemania, Hitler recordó que desde el Tratado de Versalles en 1918 convirtió a Danzig en ciudad polaca Gdansk. Así los nazis prejustificaron la anexión de Danzig en 1939, tras la invasión a Polonia. El cielo en el fondo del gráfico sugería que hasta Dios estaba de acuerdo con los planes de guerra del Tercer Reich para restaurar la unidad y la dignidad nacionales.

Así, la decisión de un hombre para combatir contra el adversario, como parte de una escuadra, un pelotón, una compañía, un batallón o una brigada, reside en la mente y en la voluntad del soldado, en el liderazgo de los comandantes y en el deseo de ganar las batallas que tenga cada quien en el campo de batalla y fuera de él.

Al evaluar las dificultades que enfrentó Federico el Grande para conducir sus ejércitos en Alemania, surgidas de la deserción, los rumores y la guerra sicológica interna, Clausewitz anotó:

—En tiempos de guerra un general es asediado por informes falsos y verídicos; por errores que surgen del temor, la negligencia o el apuro; por desobediencia resultante de interpretaciones correctas o incorrectas, de mala voluntad, de sentido del deber apropiado o equivocado, de pereza o agotamiento y por accidentes que nadie pudiera haber previsto—

Debido a la fragilidad humana para encarar el fenómeno de la guerra, Clausewitz adujo:

—Bajo presión el hombre tiende a rendirse ante las debilidades físicas como intelectuales. Solo un gran esfuerzo puede llevarle al objetivo. Su tenacidad ganará admiración del mundo y quedará para la posteridad—

Integración de la Población civil con las Fuerzas Militares para la guerra

Después de la incursión japonesa en Pearl Harbor creció la preocupación por la seguridad nacional en Estados Unidos. Persistente, el gobierno norteamericano, recordó los padecimientos de los soldados en tierras europeas y asiáticas.

Tal vez la forma más práctica para dilucidar este concepto, es la serie de volantes distribuidos en Estados Unidos titulado Compre Bonos de Guerra: Ayúdele a combatir para incentivar esfuerzos financieros, con el fin de apoyar a las tropas que participaban en la Segunda Guerra Mundial. La excepcional respuesta de los ciudadanos estadounidenses demostró que las guerras se ganan cuando la población civil apoya el accionar bélico de las tropas, que defienden en el campo de combate sus intereses geoestratégicos.

Batallas de la guerra convencional

Durante las guerras los seres humanos padecen miseria y otros dramas. Sin embargo los analistas de los fenómenos bélicos afirman que más allá de la violencia y la destrucción, gracias a ellas, la humanidad aprende duras lecciones.

La imagen de un soldado estadounidense caído en combate, complementada con la frase: Usted habla de sacrificio. El sí lo conoció, refleja el crónico desfase de la realidad entre el soldado que hasta entrega su vida en defensa de la libertad, frente a la apatía o la indiferencia de los defendidos.

La serie de afiches y volantes publicados bajo el título Cómo cayó el poderío alemán, distribuida en Estados Unidos para invitar a una exposición militar de todo el material de guerra incautado a las tropas alemanas, durante la Primera Guerra Mundial.

Asimismo, hacia alá apuntaba el volante titulado Bombardeo sobre el Atlántico elaborado por los nazis para intimidar a los ciudadanos europeos y comunicar a Inglaterra los alcances e intenciones de la sorprendente capacidad de la Fuerza Aérea del Tercer Reich. El mensaje pretendía destruir la moral de combate de los soldados ingleses.

Guerra total

En la guerra primero va el objetivo político y después el objetivo operativo. No es un acto de pasión sin sentido. Está controlada por el objetivo político, cuyo valor determina los sacrificios de magnitud y duración. Si el esfuerzo supera el valor del objetivo político, se debe renunciar a ese objetivo y hacer la paz.

La propaganda es el medio fundamental de guerra sicológica para afectar la moral del adversario, porque coadyuva a formar la neblina sicológica enunciados por Clausewitz.Esto se infiere del volante con las banderas de los países que integraban la de la Fuerza Multinacional contra Irak distribuido por las tropas aliadas que atacaron a Irak durante la primera guerra del Golfo Pérsico (1991), para restablecer el orden internacional en Kuwait.

En el caso del volante titulado Cada martillazo de un obrero equivale a un cartucho para la guerra, es el típico ejemplo de guerra integral y total. Un obrero ruso es pacifista, pero trabaja con denuedo para construir la economía soviética y así financiar los costos de la guerra.

Otro caso similar es el volante titulado Unidos ganamos con el subtítulo Hacemos lo que nos corresponde y ganaremos la guerra porque Dios está de nuestro lado, distribuido dentro de Estados Unidos, en aras de comprometer la población civil de todas las razas, en el esfuerzo bélico para ganar la guerra en el teatro de operaciones europeo, y, para contrarrestar los mensajes de las propagandas nazi y comunista que invitaban a crear sindicatos de obreros.

Estos mensajes fueron combinados con otros como El soldado Joe Louis dice, habida cuenta que Joe Louis campeón mundial de boxeo invitaba a los estadounidenses a apoyar las tropas en la Segunda Guerra Mundial. Esta fue una jugada maestra de operaciones sicológicas del gobierno de ese país, dada la popularidad del famoso deportista de raza negra.

Otro mensaje con el mismo propósito estaba inserto en el volante La victoria en sus dedos, en el que se observa a una mecanógrafa feliz, porque su trabajo apoya a la victoria de las tropas aliadas. Pretende consolidar la cohesión nacional, y articular el flujo de recursos necesarios en la movilización nacional.

También perseguía el mismo propósito, el afiche marcado con el título Nosotras podemos hacerlo, distribuido en Estados Unidos durante la época de la Segunda Guerra Mundial, para invitar las mujeres a aportar esfuerzos materiales, físicos, y mentales para respaldar las tropas, enviadas a combatir en Europa, Asia y el Norte del África.

La guerra aliada contra el Eje se convirtió en asunto de vida o muerte para salvar el destino nacional y las futuras generaciones de Estados Unidos. Así, mediante el volante titulado Aléjese de esas manos (identificadas con esvásticas nazis) complementado por otros con similar enfoque, el gobierno estadounidense desató una exagerada visión acerca de los alcances de la agresividad nazi.

Lo complementaba un afiche con la figura combinada del presidente Abraham Lincoln o la del Tío Sam, y resumía la intención del mensaje para despertar sentimientos patrióticos y nacionalistas contra los nazis que apuñalaban hasta a la Biblia.

Desde Alemania el departamento de propaganda nazi respondía con campañas de guerra sicológica similares, verbigracia el volante titulado Juventud alemana al servicio del Führer, con el cual se buscaba el rápido reclutamiento voluntario de jóvenes para integrarse al nacional-socialismo y las fuerzas militares alemanas.

Entretanto, desde Moscú el férreo régimen comunista de Stalin desarrollaba intensas campañas de propaganda internas y externas, como es el caso del afiche titulado Producción proletaria para ganar la guerra. Según la doctrina comunista toda actividad humana, tiene como objetivo la guerra contra el capitalismo para lograr el triunfo de la revolución proletaria y la universalización de su doctrina totalitaria en el planeta.

En otro escenario geopolítico, después de la Segunda Guerra Mundial. Además de las operaciones militares, el Ejército Popular de Liberación chino participó activamente en la construcción de la economía socialista, durante el servicio activo y luego durante el retiro, porque todo el proyecto hacía parte de la Revolución Cultural diseñada y dirigida por Mao Tse Tung.

La guerra de nervios

La guerra de nervios nazi causó desunión entre las víctimas, complacencia de los países que aún no estaban afectados, uso de nuevas y devastadoras armas, difusión de la idea pacifista convertida en apaciguamiento, debido a la ventajosa posición geográfica de Alemania y empleo de los medios de comunicación europeos para difundir las ideas nazis.

NA2 Factores similares permitieron la arrogancia de las Farc en la zona de despeje en el Caguán, cedida por la debilidad de carácter compartida por el presidente Andrés Pastrana y los generales Fernando Tapias y Jorge Mora, durante el lapso 1998-2002.

Prueba de ello son los encendidos discursos de Hitler ante miles de alemanes fanatizados por ideales de supremacía de la raza aria y destino mesiánico de su pueblo para dominar un planeta habitado por seres humanos inferiores a ellos.

Vista como la guerra declarada o estrategia del terror, la guerra de nervios resume el pensamiento y la propaganda emanada del Estado Mayor Nazi, cuyos esfuerzos se concentraron en sincronizar la política publicitaria y subversiva contra los gobiernos adversarios, mediante la combinación de los esfuerzos de las tropas en el frente de batalla, con propaganda elaborada a partir de descubrimientos y avances de la sicología de la época.

No obstante, según el politólogo estadounidense Georges Rotvand sería más conveniente denominarla la guerra de las mentes, lugar donde se determinan la derrota o la victoria.

Por esa razón las Naciones Unidas realizaron ingentes esfuerzos para cambiar la mentalidad de los alemanes, que persistieron en la vigencia del nazismo después de finalizar la Segunda Guerra Mundial. El nazismo incrementó la propaganda debido a la conclusión final del análisis de la Primera Guerra Mundial: El enemigo nos derrotó en el ámbito de los volantes con propaganda. No fue en el combate cuerpo a cuerpo entre los soldados, ni en la confrontación de las bayonetas, sino con impresos que paralizaron nuestra fortaleza.

En síntesis, los alemanes declararon al mundo libre una guerra novedosa con pensamiento nazi, cuya diplomacia de intimidación, facilitó primero la invasión a Polonia, luego el sometimiento de Checoslovaquia y la extensión del conflicto al continente.

Alemania Nazi sorprendió al mundo con la estrategia militar integral e impuso un nuevo estilo de guerra. Pero, esa concentración de poderes causa y razón del inicio de la guerra sicológica declarada contra el resto de Europa, también fue el inicio de la caída del Tercer Reich en 1945.

El secreto de la guerra sicológica nazi radicó en el poder que otorgaron los alemanes a Hitler desde tiempo de paz. El Führer guió una guerra audaz, astuta y despiadada.

Guerra irregular y guerra de guerrillas

En sentido escolástico, la guerra irregular es un conflicto que concatena las acciones de táctica irregular realizadas por unidades militares especializadas en operaciones de comandos sobre la retaguardia enemiga, o por guerrillas conformadas por algunos elementos de las fuerzas regulares en confrontaciones internacionales.

En sentido subversivo, la guerra irregular articula los procedimientos ilegales, violatorios del Derecho Internacional Humanitario, perpetrados por grupos de insurgentes y contrainsurgentes, durante los procesos revolucionarios para la toma del poder.

Esta visión se fortaleció a partir del momento en que los soviéticos difundieron la idea de la lucha de clases, según la cual el mundo vive una guerra latente, que finalizará cuando la clase dominada o proletariado derrote a la burguesía, por medio de la guerra irregular definida en los manuales soviéticos en los siguientes términos:

—Combinación de guerra de guerrillas, subversión, incitación de disturbios y revolución contra gobiernos hostiles; sabotaje económico, político, industrial, militar; asesinatos, guerra sicológica y numerosas acciones fuera de las batallas convencionales—

—Mediante estas acciones la maquinaria bélica enemiga es entorpecida. Su capacidad es hostigada y su voluntad de continuar la lucha es debilitada y destruida. Es una guerra total, conducida tanto en la retaguardia de ejércitos enemigos empeñados en el frente como dentro de la zona del interior, donde se encuentra la potencialidad bélica y su fortaleza política, militar e industrial—

Aunque la guerra de guerrillas es tan antigua como la humanidad, el término fue empleado por primera vez a comienzos del siglo XIX en Europa durante las guerras napoleónicas pues antes de estas, los guerrilleros eran denominados partidarios o partisanos. Cuando Napoleón atacó a Rusia en 1812, las tropas del zar combatieron con guerrillas contra los invasores. Clausewitz afirmó que en esa guerra, el ejército francés fue cercado por un populacho armado.

La Biblia cita este método de combate táctico-estratégico durante la conquista de Canaán dirigida por Josué, resumida en emboscadas y constantes hostigamientos contra el enemigo. Sin embargo, Karl Von Clausewitz fue el primer militar que estudió la guerra de guerrillas con profundidad científica, y la calificó como la guerra del pueblo. Para Clausewitz la guerra de guerrillas, evoca en la población civil una fuerza que bajo otras circunstancias nunca se hubiese hecho sentir de por sí. Tal concepción no ha perdido fuerza, ni aún bajo la amenaza de