El Amor [Diario de un Insospechado Psicópata] by Claudio Valerio Gaetani by Claudio Valerio Gaetani - Read Online

Book Preview

El Amor [Diario de un Insospechado Psicópata] - Claudio Valerio Gaetani

You've reached the end of this preview. Sign up to read more!
Page 1 of 1

Contenidos

Nota para el lector

Queridos amigos, este es el tercer volumen de la serie Diario de un Insospechado Psicópata, serie que nos encantaría recomendar de coleccionar, de la cual El Caos, y El Sexo, son los primeros dos volúmenes, en este libro trataremos, sí, solo trataremos, de internarnos en los meandros de esta extraña combinación de moléculas, que ampliamente hemos descrito en nuestro libro El Sexo y estímulos que vulgarmente llamamos Amor.

El Amor, como sentimiento, como concepto, como milenaria duda del género humano, tiene millones de facetas que han sido estudiadas por cientos de filósofos, pensadores, guionistas, poetas, estudiosos, médico, químicos, es posible que no hay una sola branca de la ciencia y de la metafísica que no haya estudiado el Amor, y aún así, desde el inicio de la conciencia del ser, o sea desde el momento en el cual el hombre inicia a tener conciencia de sí mismo o, mejor dicho, una idea elemental de que existe y ahí, cambian las cosas, porque nacen las tres preguntas que, hasta el día de hoy, el hombre no ha podido responder: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Y hacia dónde voy?, pero para profundizar este tema es mejor que compren nuestro libro El Sexo, en el cual ya lo hicimos ampliamente, como sea, la cuarta pregunta a la cual aun no hemos respondido es:

¿Qué es el amor?

Claramente éste volumen no desea responder completamente a esta pregunta, aunque si en nuestro volumen El Caos, tratamos de explicar el porqué de las diferencias entre hombre y mujer, y en nuestro otro volumen El Sexo, explicamos, o al menos tratamos de explicar porque el Sexo es tan importante para los seres humanos así como las diferencias que la evolución ha creado con el pasar de los milenios entre la hembra y el macho del género humano, aún así, éste libro no intentará re-entrar en esas temática, siempre por la necesidad del autor, o sea nosotros, de irse de vacaciones antes o después a las Bahamas con las regalías de los precedentes libros, si explicáramos todo en éste libro de nuevo, sería aburrido y fuera de tema, además de repetitivo.

Pues continuando con el tema del Amor, esperamos lograr resolver algunas dudas sobre ese misterio de la humanidad, aunque si es quizá más fácil que logremos solamente confundir aun más las ideas que probablemente no se han todavía hecho sobre el tema. Buscaremos de profundizar la temática ejemplificando las ideas que existen o han existido sobre el Amor, el cual tiene su primera aparición en la historia de la humanidad, el día en el cual nuestra madre primordial, o sea, Eva, encontrándose en el período de la duda, aun no sabemos cómo es que existe ese período en las mujeres hasta el día de hoy, o sea:

Las mujeres siempre andan con dudas sobre cualquier tema o argumento.

Pues sí, ese día, con las mariposas que volaban libres por los campos verdes llenos de árboles frutales, con el trino de las aves y los sonidos de la naturaleza que llevaban a la calma, Eva, nuestra madre primordial, viendo al tipo ese, del cual fue creada, o sea nuestro padre primordial Adán, que descansaba, o como ella siempre dice Perdía el tiempo recostado sobre la hierba fresca a tratar de entender, a saber qué idea que le freía en la cabeza, que en realidad siempre es la misma, ya que como explicamos en nuestro libro El Sexo:

El hombre, desde el origen de la Creación, gracias e la orden del Creador, tiene una sola cosa en mente: ¿A qué otra cosa podría pensar?

Decide de disparar la pregunta más difícil de responder desde ese tiempo, a la cual, para la crónica, aún por un extraño sortilegio, el hombre no logra jamás dar respuesta. Como sea, nuestra querida y venerada madre primordial, cierta de poner al hombre, o sea a Adán, en grave dificultad, le dispara la pregunta más terrible desde el origen de la creación:

- Adán ¿Puedo hacerte una pregunta? -Pregunta Eva-

- Ya la hiciste – Le responde Adán.

- No me refería a eso -Responde Eva-

- Ahora no es una pregunta -Agrega Adán-

- Como sea: ¿Adán, pero, dime la verdad, tu, me amas? -Pregunta Eva-

- Ejem... Eh, claro que te amo Eva -Responde Adán, visiblemente perdido-

- ¿Y tú, nunca me mentirías verdad? -Pregunta Eva-

- Eh, pues claro que no querida, no te mentiría. -responde Adán mientras cruza los dedos en la espalda-

- Entonces dime: ¿Tú no me traicionarías nunca? -Dispara Eva a quemarropa-

En ese momento a Adán, se le tuerce la cara en un paroxismo crónico con espasmos de dolor visibles a tres kilómetros de distancia, cambia de colores con conatos de vómito levantando la vista al cielo en busca de una respuesta significativa del Creador para finalmente con el sudor frío que le corre por la espalda responde:

- ¿Y con quién?

Desde entonces, cada vez que una mujer hace la fatídica pregunta: ¿Tu me amas?, al hombre se le tuercen las vísceras, le viene un paroxismo crónico en el rostro con espasmos de dolor, siente el sudor frío que le corre por la espalda, cambia de colores y siente conatos de vómito, aunque sí, con el pasar de los siglos, estos síntomas ya no son visibles debido a que el hombre ha aprendido muy bien a disimularlos.

Como sea, si continuamos con esta nota, que en origen se suponía que debía ser breve, habría sido mejor que el título del libro fuese Nota para el lector, por tanto, esperamos que disfruten esta tentativa de explicar los meandros del amor, dejándolos a la lectura de éste libro.

Poesías, Aforismas y Axiomas en el Amor

Libremente compiladas del

[Diario de un insospechable psicópata]

de Claudio Valerio Gaetani

El Amor en el Infierno

Amor, que no es amado, amar perdona,

me toma de este placer así fuerte,

que, como vez, aun no me abandona.

Amor, que nos conduce hasta la muerte:

Caín espera a quien lo asesina.

En el V Canto del Infierno de Dante, es el primero que nos muestra la pena de una categoría de condenados y Francesca es el primer pecador que dialoga con Dante: encontramos también una figura demoníaca, Minose, que aquí, representa el juez de los condenados y viene reducido a una bizarra parodia de la justicia divina, siendo descrito como un ser monstruoso y animalesco, con una larga cola que enrolla sobre sí mismo como para señalar a los condenados el lugar infernal al cual están destinados. No podemos saber de dónde Dante haya recabado esta curiosa transformación, de la cual no existe traza en los textos clásicos que lo hubiese podido inspirar, pero es verdad que el Minose, ahí, se limita a ser solamente un ejecutor de la voluntad divina, una especie de instrumento que actúa sin la profunda dignidad que existía en Virgilio o en otros poetas antiguos: es probable también que sea el guardián del II Circulo, aunque si nada autoriza a conectarlo al pecado de Lujuria, ya que en este mito clásico venia descrito, al contrario, como un rey sabio y justo.

Los lujuriosos vienen arrastrados a una tormenta incesante, que simboliza la fuerza de la pasión sexual a la cual éstos no supieron resistirse en vida, Dante de hecho los define:

...pecadores carnales,

que su razón someten al talento

Es probable que entre estos, podamos distinguir a otra categoría, constituida por los lujuriosos que murieron violentamente, entre los cuales, además de los dos protagonistas del Canto, hay otros personajes del mito y de la literatura como: Dido, Aquiles y Tristán. Dante, hace la tentativa de desarrollar unos discursos alrededor de la literatura amorosa, para condenarla por ser fuente potencial de pecado y peligrosa para aquellos lectores que podrían ser conducidos a poner en práctica los comportamientos descritos en los libros.

No es por casualidad que aquellos lujuriosos nombrados por Virgilio pertenecen, casi en su totalidad, a la esfera literaria o de la mitología y Dante, los define como damas antiguas y caballeros, haciendo referencia precisa a la literatura francesa del ciclo arturiano, a la cual pertenecen, sea Tristán e Isolda, sea Lancelot y Ginebra, a los cuales cita Francesca. El mismo Dante no necesita explicaciones para comprender que en este Circulo, vienen castigados los lujuriosos, todo esto porque el poeta era ardiente lector y productor de literatura amorosa, por lo que se siente involucrado en primera persona en sus pecados, prueba de eso la angustiosa turbación que siente al inicio del episodio: su intención es condenar la literatura que celebra el amor sensual y no espiritualizado, o sea retraer parte de su precedente producción poética, representada por Petrose y quizá también por Stilnovo. Francesca es un personaje significativo en relación a eso, porqué su caso y el de Paolo era un caso de crónica mundana que seguramente era conocido para los lectores contemporáneos.

El hecho, del cual no existe traza en las crónicas del tiempo, era aquel de un adulterio entre Francesca da Polenta, hija del señor de Ravenna, y el cuñado Paolo Malatesta, hermano de Gianciotto con el cual la mujer se había casado en un matrimonio combinado para apaciguar las diferencias entre las dos familias. Gianciotto, descubre la relación y asesina a los dos. Dante, no intenta en algún modo rescatar su muerte, ni justificar en algún modo su pecado, sino más bien poner en guardia a todos los lectores de los riesgos que se esconden en toda la literatura con argumentos amorosos. Francesca, en sí, es una mujer culta, experta d literatura, de hecho cita a Guinizelli y hasta al mismo Dante, de los cuales retoma algunos versos de la famosa anáfora:

Amor, amor, amor, que ama ama lo que ama.

Así como las leyes del Del Amor de A. Cappellano, texto muy conocido en el Medioevo y base teórica de la lírica provenzal. Su amor con Paolo nace por una reciproca atracción física y la ocasión llega propio de la lectura de un libro, el romance cortés de Lancelot y Ginebra, a los cuales Dante no conocía directamente, sino a través de alguna tardía vulgarización. Su culpa no es tanto la de haberse enamorado,