ARREGLANDO MUNDO 48 Sorprende que un expresidente le recomiende a uno de sus antiguos funcionarios que permanezca prófugo de la justicia, sobre

todo cuando existen sólidas pruebas que cargan los dados en contra de dicho funcionario. Uno se pregunta, inevitablemente, qué tan grande es el iceberg del que sólo vemos una pequeña punta. Cualquiera que haya leído el diario El País sabrá a qué me estoy refiriendo. En una entrevista dada a la cadena de noticias RCN, el ex mandatario le recomendó al antiguo comisionado de paz que no regresara, so pena de ser encarcelado. La situación se agrava cuando, por un lado, sabemos que nuestro ex mandatario previamente había respaldado al antiguo comisionado en la búsqueda de asilo o protección en el exterior; y por el otro, el referido personaje ya fue declarado reo ausente, al no comparecer ante una audiencia. Todo por una falsa desmovilización, de la que nada más el vídeo muestra varias irregularidades, desmovilización que al parecer no es más que una de varias en las que nada es verdad. La pregunta inevitable: ¿Por qué? ¿Por qué se dieron estas falsas desmovilizaciones, en las que los supuestos guerrilleros eran habitantes de la calle reclutados y entrenados, mientras que los supuestos comandantes aparecían demasiado bien presentados, y con el cabello largo (algo impensable en la guerrilla, según guerrilleros desmovilizados)? Obvio que esto no podía salir a la luz pública en el gobierno anterior, so pena de alguna catastrófica consecuencia. Tiene que salir ahora, pero al menos no hay que esperar tanto tiempo como antes. Y la respuesta a ese porqué es el afán de mostrar resultados ante una opinión pública que se halla cansada, tanto de la guerrilla como de los paramilitares, que vienen a ser prácticamente lo mismo, sólo que con distinta orientación. Desde donde me encuentro, dos son las cosas que molestan. Por un lado, el hecho de que el anterior gobierno haya mentido sobre las desmovilizaciones que se dieron (a estas alturas, y a la luz de los hechos, es difícil saber cuáles fueron verdad y cuáles no). Ya bastantes atrocidades se han sufrido por culpa de ambos bandos, como para que ahora nos vengan a meter gato por liebre. Eso dice mucho de un gobierno en el que, al menos teóricamente, la transparencia era la piedra angular de la gestión. Uno se encuentra imposibilitado para dejar de pensar en los falsos positivos. Por el otro lado, y como mencioné al principio, sorprende y desilusiona que el expresidente recomiende a su amigo que permanezca prófugo, que no vuelva al país porque lo van a encarcelar. Primero que todo, quien nada debe, nada teme. Si el ex comisionado de paz es inocente, tiene que venir, y dar su versión de los hechos con pruebas contundentes. Las pruebas que haya en su contra, en ese caso, podrán ser incluso fabricadas, pero se caerían por su propio peso. Al menos yo tengo que reconocer que a la hora de tratar de mentir, no salgo bien librado. Ahora, retomando el hilo con la recomendación de no volver al país, ¿No estará el expresidente incurriendo en obstrucción de la justicia? Al menos eso es lo que uno de los lectores de la noticia ha tenido la valentía de

preguntarse. Pero a mí me surge una pregunta más escabrosa… si esto se está comenzando a saber del gobierno inmediatamente anterior, ¿qué es lo que vamos a enterarnos de éste? No se sabe si esperar verdades o mentiras. Lo cierto es que la clase política hace rato ha perdido buena parte de su credibilidad. Cuando esto ocurre, cuando nos damos cuenta de que los gobernantes que elegimos no son lo que esperábamos, el mundo entero rueda cuesta abajo. Por eso ahora, más que nunca, sigue siendo primordial fijarse en la propuesta, en vez de la caja de lechona. En Santiago de Cali, siendo las 10:16 del 11 de Marzo del 2012 http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/noticias/ex-presidente-uriberecomienda-luis-carlos-restrepo-siga-fuera-colombia

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