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Manifiesto Educativo

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Profundo estudio sobre los fundamentos de la educación. Guia para docentes y sicopedagogos.
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07/16/2012

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Manifiesto Educativo

2012
Martín Soria

Manifiesto Educativo

MANIFIESTO EDUCATIVO
Martín Soria

SOBRE
Martín Soria

LA APRECIACIÓN DEL ARTE
INTRODUCCION

Ensayo sobre los fundamentos del valor, la Educación y la Apreciación

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Manifiesto Educativo
INTRODUCCION Hace tiempo que trato de simplificar aspectos de la Naturaleza Humana, que en apariencia, resultan foráneos a la conciencia por ser fundamentales. Lógicamente resulta extraño, incluso sorprendente, descubrir realidades existentes nunca antes imaginadas. En eso reside el atractivo de este ensayo. El observador actual es un espejo roto frente a la realidad que refleja y comprende en fragmentos, pero esas porciones que reflejan la imagen completa, hacen dudar de cual de ellas será fiel reflejo de la realidad. Se tiene noción de verdad, o de normas pero en tintes velados o paralelos que se ajustan al criterio de ciertos grupos sociales, dentro de los cuales, se defienden válidas, no porque sean justas, sino, porque se ajustan a los intereses de quienes las definen válidas. Llevo muchos años en el ámbito de la docencia orientando universitarios y lo más curioso de observar, es, que pocos, muy pocos o casi ningún docente, comparte el estándar de maduración con el colega del curso paralelo. Cada maestro es experto en su maestría, pero muy pocos, por no decir ninguno, conocen y comparten el biotipo humano natural, al cual deben asemejar en conductas y criterio a sus alumnos. Cada porción explica al elefante desde donde lo mira. El que está al lado derecho ve la porción derecha del mismo. El que está frente al elefante ve la imagen frontal. El que está detrás ve la imagen posterior. El de arriba ve la imagen superior, y cada uno de ellos defiende su verdad como “la imagen del elefante”. Ninguno de ellos conoce la totalidad del elefante porque no lo ve por completo, pero todos creen en la parcialidad de su verdad, porque su verdad de la imagen es cierta, pero insuficiente para explicar la totalidad del elefante. Eso es lo que ocurre en el sistema educativo actual, en el gobierno actual de valores, en el concepto de familia, frente a la maduración del individuo, y lógicamente en el ámbito de la ciencia y de las artes. Las porciones de los parciales y de los partidos no pueden demostrar lo entero. Resulta extraño que entre tanto postulado filosófico, científico, o religioso, no haya ni siquiera uno, que oriente al individuo en la maduración de su naturaleza humana, y que no haya ni un solo humano todavía, que pueda decirse: natural, puro, e íntegro. Familias cuya experiencia de respeto, confianza y unidad, no puede ser garantizada por ninguno de sus inmediatos. Y la gente cuelga el ideal de su creación en el perchero de las futuras generaciones sin darse cuenta de que ese ideal, es su legado y su ideario cotidiano. Idealizan su ideal sin idear su Idea. ¿Cómo se puede decir uno realizado, sin cumplir con el deber de ser consecuente con la idea originaria, si esa idea del origen a realizar se desconoce? Cuando se le dice al joven: “¡Debes ser incondicional para madurar, deja a un lado tu egoísmo adolescente, sé más sociable y templado con los otros!” El adolescente, generalmente contesta un – si-, por la boca y un –no- en su convicción y conducta, pero la vida lo motiva a enamorarse y tener hijos y estos, motivan a responder voluntariamente a sus necesidades. Y sin darse cuenta, luego de algún tiempo, el joven, que ya no lo es, se hizo incondicional, sociable y templado. Las normas Naturales regulan lo que el individuo no puede, no quiere o no sabe regular. Este ensayo, es un estudio minucioso de las razones y funciones características de la especie humana, en el que examino la composición de los pilares que sostienen la regulación y finalidad de sus normas. El descubrimiento de los fundamentos del orden, motiva al estudiante en la investigación y análisis de sus propias facultades. Reconocer los principios que soportan, tanto a las infraestructuras, como a las superestructuras de la naturaleza, facilita el reconocimiento de la posición, función y finalidad humana, así como del orden Natural y de su composición. Los enemigos de la virtud, del conocimiento y de la sensibilidad son el exceso y la insuficiencia; exceso y defecto que diría Aristóteles. Tanto el uno, como el otro, son extremos del juicio justo, es decir, fuera de la justicia o “ilegales”. Analizando los fundamentos y procesos de la creación, llegaremos a la conclusión, de que dichos extremos son controlables, y de su dominio, se derivan Martín Soria Página 2

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los fundamentos necesarios para el mejoramiento de la actividad humana. La actividad es consecuencia de la actitud y esta, es predeterminada por la libre voluntad humana. He visto demasiadas diferencias, excesivas luchas, odios y rencores, hartos opuestos, y bastantes excesos dolorosamente injustos. Y ninguno de estos daños me ofrece estabilidad, confianza ni motivación para seguir indagando en ellos a la espera de alguna solución. En los excesos o insuficiencias no se encuentra la moderación; en lo particular o lo falso, no se encuentra justicia. En la verticalidad, no existen la derecha o la izquierda, en la horizontalidad, no hay arriba ni abajo. Tampoco hay unidad en el estudio de los opuestos o en el análisis de lo diferente. Las diferencias solo son particularidades de la totalidad en la cual se insertan. La variabilidad es únicamente una modificación de la constante actividad; en esencia, todo participa de lo mismo: del valor y su energía. Todo es valor y energía. Valor es la cualidad que motiva al actuar y el poder activo que construye es el movimiento derivado de la energía. La energía y el valor existen en todo. Por eso, he dejado a un lado la violenta rebeldía del luchador progresista y he dedicado más tiempo a la tranquila reflexión en el análisis de similitudes, parecido, e igualdades que sostienen el progreso de la revolución orbital cíclica, sostenida y permanente. Declarar las diferencias no establece conocimiento alguno, solo determina -lo extraño- a quien aprecia o lo diferente a lo que se podría reconocer y que por ser diferente no se re-conoce. Los procesos de desarrollo de cada especie son necesariamente diferentes en sus particularidades, pero totalmente similares en la finalidad de su Naturaleza. Todas colaboran y participan en el bien común. Del estudio de las constantes semejanzas, o igualdades, se desprenden los fundamentos de este ensayo, que, luego de reconocer dichos patrones, los coliga con las facultades humanas y su desarrollo. Educar es hacer al otro semejante al instructor en sensibilidad, conocimiento, o conducta. Hacerlo similar implica tiempo y condiciones. Ese tiempo facilita el establecimiento de estructuras de motivación, interés o atracción por el entendimiento. El máximo motivador, lo más interesante y lo más atractivo de toda la creación, a la sensibilidad, inteligencia y voluntad humana, es el descubrimiento de su propia Naturaleza. Al descubrir la caracterización de la Naturaleza se descubren el origen, la identidad y la finalidad de todos y cada uno de los individuos de que está compuesta. Y sobre esa base, podemos iniciar el camino de la reconstrucción de una sociedad humana ordenada, educada y adecuada. ¿Por qué razón es necesario descubrir y analizar los principios de la creación para efectuar una mejor disciplina artístico-educativa? El arte y la educación son procesos de consecución de logros superiores. El artista idealiza y propone proyectos admirables y la educación, ha de complementar la excelencia de los procesos de desarrollo de las ideas para alcanzar el logro de trabajos, que por su excelencia y hermosura, resulten admirables. Lo máximo en excelencia y perfección existe realizado ya en la Naturaleza. Del estudio de la misma, descubriremos normas que establecen formas de pensamiento, que por su equilibrio y proporciones, motivan a imitar sus fundamentos. La naturaleza en sí misma el líder del bien supremo, el maestro de la verdad suprema y el padre de la unidad suprema en todas sus condiciones. De ella podemos aprender el máximo de conocimiento, el máximo de habilidades y el máximo de atractivo. Esta es la razón que justifica el estudio de la misma. El ambiente contemporáneo deposita el predominio en la orientación educativa sobre el perfeccionamiento de los oficios y el conocimiento técnico, sin advertir que, técnica es un hábito repetido, y en la repetición disciplinada de un hábito, es preciso el uso de prudencia, templanza y firmeza, virtudes estas, sin el dominio de las cuales, es imposible la consecución de un oficio perfecto. Esta es la razón por la que algunos alumnos carecen de hábitos de estudio, porque se les exponen los contenidos pero se descuida la disciplina del desarrollo de los hábitos. Los educadores, en ocasiones, presentan, exponen y explican tecnicismos, a quienes carecen del dominio de las Martín Soria Página 3

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virtudes. Por eso, es nuestro deber asumir la responsabilidad de descubrir los fundamentos de la motivación, del raciocinio y de lo necesario, para orientar en ello el ejercicio de la prudencia, firmeza y templanza, imprescindibles para el desarrollo responsable de los oficios. Estos fundamentos no se encuentran en opiniones faranduleras ofrecidas por opinólogos, ni en excéntricas teorías justificadas por la fama de superfluos “científicos”, se hallan contenidas en el interior de la naturaleza Humana y se deducen del comportamiento de sus Normas Naturales. Ante la interrogante de si existen o no, Normas Naturales que determinen la conducta legítima humana, (lo que aparentemente privaría de libertad al ser humano) deberíamos iniciar ese estudio, determinando si la humanidad es necesaria o no. Y si es necesaria, ¿para qué? A esta interrogante solo satisface una respuesta fundamental. Podríamos entrar en la polémica discusión sobre si la humanidad es o no necesaria para la naturaleza en su contribución biológica, pero de lo que no cabe duda alguna, es que la creación entera, sin el humano que la valide, reconozca y aprecie, no tendría ningún valor, ningún sentido y ninguna finalidad. Hagámonos las siguientes preguntas: ¿Quién valoraría la creación? ¿Quién reconocería a su creador? ¿Quién satisfacería al Creador? Sabemos que todo creador se siente pleno en el establecimiento de la completa reciprocidad entre su obra y él. Eso exige reciprocidad emocional afectiva, reciprocidad en el ajuste con la justicia y reciprocidad en la maduración de la condición humana, o condición propia similar a la del Creador. Y, el Creador… ¿quién es? O, ¿qué es? Estudiémoslo un momento. El Creador al que nos referimos, que creó todas las especies, hizo multitud de diferencias, por, o para lo cual, dispuso de numerosas posibilidades de opción (alternativas). Si pudo optar, debió tener capacidad de optar a lo que se denomina libertad. De donde se deduce, que el Creador es un ser libre. Pero su libertad es madura en la elección de alternativas válidas siempre y para todo lo creado, porque todo lo elegido por El para existir, existe en conectividad armónica con el orden. Si, elige en función de un orden sobre el cual se ajustan sus creaciones en un perfecto intercambio de dar y responder a la unidad, entonces, el Creador es justo en su juicio y quien es voluntariamente justo en su juicio se denomina autónomo, (auto=uno mismo; nomo= ley) por lo visto, el Creador del Universo es autónomo en su justicia. De ser justo en su justicia con respecto al orden de la conectividad en la unidad inter especie, ha de disponer de una voluntad motivada hacia el cumplimiento del deber ser justo. A esa voluntad determinada a cumplir el compromiso del deber necesario, se le denomina responsabilidad. El Creador responde siempre en todo con respeto al cumplimiento de cada deber necesario para el establecimiento de la conectividad en la unidad inter especie. Quien cumple una necesidad es porque la considera necesaria. El Creador necesita la unidad completa interconectiva entre los aspectos fisiológicos o biológicos y los aspectos emocionales, intelectuales y vinculares de su creación. Para unir los fundamentos biológicos con los fundamentos psicológicos creó a la especie humana, única capaz de sentir las máximas necesidades de la globalidad o totalidad de las especies, capaz de reconocer el juicio justo de la naturaleza y capaz de realizar todo lo necesario para el establecimiento de la conectividad en la unidad inter especie. Esa es la razón que declara necesaria a la naturaleza humana. El encuentro con las Normas de la Naturaleza produce una sensación similar a la del hijo del minero que nació en el interior de una cantera oscura y creció en ella sin salir durante años de las oscuras profundidades, donde la única luz que vio en los años de su crecimiento, fueron llamas de carburo y linternas de gas. ¿Podéis imaginar la sensación de ese joven, que después de estar varios años bajo tierra, aislado del mundo iluminado, viviendo entre los límites de la cueva y en el vacio de las profundidades, sale y se encuentra libre en la extensión del paisaje alumbrado por el sol? Imaginaos un ciego que habiendo vivido mucho tiempo en su ciudad, reconoce las calles por los sonidos y texturas de las paredes, reconoce a los habitantes de la ciudad por el sonido de su caminar, o por su voz. Incluso tiene una vaga idea de los colores por lo que le dicen que son, pero no tiene una comprensión de las distancias, ni del volumen, no alcanza a comprender la dimensión Martín Soria Página 4

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3D porque nunca ha visto espacio alguno. Su noción del tiempo se basa en las rutinas porque no ve la luz del día. Imaginaos la sensación de esta persona que ha existido en tinieblas, sin distancias ni colores, en un mundo de artificios creados por suposiciones suyas, imaginaos la sensación que tuvo el día que le operaron y recuperó la visión. O, imaginaos a un preso al que condenaron a cadena perpetua en un penal. Pasa días, semanas, y años esperando el milagro de volver a gozar de libertad, de volver a reunirse con sus vínculos familiares y sociales y luego de cuarenta años de estar encerrado entre cuatro paredes, le perdonan y le dejan en libertad. Esa misma sensación es la que se siente al descubrir y reconocer las normas de la Naturaleza, que han estado siempre junto a nosotros pero que no pudimos o supimos descubrir. Cuando se habla de la –naturaleza- de las cosas, se incluye en el significado del término, a la totalidad de la cosa. La totalidad implica su origen, identidad y propósito. Se incluye en el significado de naturaleza a la finalidad y su proceso y estructuras de consecución, así como la naturaleza de su existir. Lógicamente en la naturaleza de cualquier cosa existe contenida la necesidad que justifica su existencia y el derecho al beneficio de su realización, puesto que toda necesidad es motivada por el beneficio del derecho a disfrutarla, y todo derecho a disfrutar de un beneficio, es garantizado por la necesidad de conseguirlo. En esta norma existe contenida la razón del existir, a lo que denominamos Naturaleza. Martín Soria

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PRIMERA PARTE SECCIÓN I
Relación entre la Naturaleza de la Creación y los objetos creados por la Naturaleza. Ante todo, hemos de reconocer que el mundo y la humanidad son realidades existentes en un momento y lugar, cuya procedencia se origina de igual modo, en algún momento y lugar. Afirmar esto confunde a quienes consideran que la energía es eterna, incambiable y absoluta, pero la energía no deja de ser eterna, ni incambiable ni absoluta en su transformación. Por ejemplo: la arena es una constante en la tierra, pero puede ser transformada en cuencos, vasijas, paredes, casas, edificios e incluso, en proyectos inmobiliarios, o mega estructuras, sin por ello perder su naturaleza de ser constante, porque, tanto las vasijas como las paredes, o las mega estructuras vuelven a transformarse finalmente en granos de arena. El escepticismo surge en tanto aparecen la evidencia y la ignorancia en la transformación. Evidentemente la transformación de arena la propone y realiza alguien, pero se ignora quién o qué transforma la energía. Ignorar los fundamentos de la creación es lo que impide al hombre conectarse con la naturaleza. La transformación de la arena es propuesta, dirigida y realizada por un “alguien” que contiene capacidad propositiva, de ajuste o juicio justo y de poder o voluntad. Tanto el poder, el ajuste o la proposición son los adecuados a la intención, para lo cual es necesario el ejercicio de la prudencia firmeza y templanza. Y la transformación de la arena, que es energía, en una vasija, que sigue siendo energía, es realizada con el movimiento de las manos, con el análisis de la visión, del oído, del gusto, o del tacto. Y se realiza en un ambiente temporo-espacial. Estas son las condiciones de ese “alguien” transformador de la arena en vasija. Pero lo curioso es que ese “alguien”, en su estructura y funcionalidad, no solo está compuesto de, sino que es también energía. Luego, la única diferencia entre la energía del creador y la de su creación es morfológica y cuantitativa. Ambas contienen poder, selectividad e intencionalidad. El transformador de la energía debe disponer de capacidades propositivas, selectivo-intencionales y poderosas para moverse en la dirección adecuada. Además del equilibrio entre las virtudes y habilidades transformadoras. Si la arena contuviera memoria, y libertad para conectarse, conservaría en ella las experiencias de haber sido edificio y vivienda y se lo comunicaría al grano de arena más cercano a ella. Como la arena no tiene consciencia de si misma, lo único que puede hacer es formar parte integrante de los mega proyectos en los que participa, pero la energía que realiza el grano de arena si contiene intencionalidad, selectividad y poder y en esa conciencia del obrar justo, en pro de lo necesario, debe acumular la experiencia de las transformaciones de la arena. De igual modo la morfología humana alimenta a la naturaleza biológica de la creación y la naturaleza humana realizada en las experiencias creadas, se conecta con la naturaleza de la creación. La ciencia en estos últimos decenios ha llegado a la conclusión de que todo acto, incluso el movimiento de una tensión eléctrica, contiene intencionalidad, selectividad y poder. De ser así, no solo se establecen conexiones iónicas o contactos entre dualidades eléctricas, sino que además, se establecen relaciones de intercambio de información y de elementos sensitivos, justificativos y activomotivantes. Información existe en todo impulso motriz. Si existe información ha de existir un informante y un informado, de no existir estos, la información no tendría sentido. La Naturaleza de la Creación es una constante necesidad ordenada que espera correlatividad, reconocimiento y reciprocidad conectiva con los objetos creados por ella.

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a-Relación entre la naturaleza de la Creación y el Ser Humano.- Cuando hablamos de Naturaleza de la Creación, estamos refiriéndonos a aspectos operativos del gobierno de la creación entera. Nos referimos a la “Constitución Celestial” al “Presidente de las Naciones” al “Aparato Legislativo, Judicial y Ejecutivo Cósmico”, a la “Corte del bien Supremo, de la Justicia Suprema y de la Unidad Suprema”, a la estructura completa de la actividad manifiesta en la motivación, de los estímulos o impulsos, que conducen al humano a actuar en un trabajo o en el establecimiento de una obra de arte. Dichos estímulos o impulsos son intensidades anímicas, sin forma imaginable. Son únicamente movimiento, como todo lo derivado de la energía. Algunos lo denominan “neurotransmisión”. La Naturaleza de la Creación (1) es invisible a los ojos, no puede ser percibida por los cinco sentidos físicos del cuerpo humano. Por lo tanto, cualquier persona que prepondere o prefiera destacar solo lo percibido por los sentidos físicos, no podrá reconocer la existencia de su Naturaleza. La Naturaleza de la Creación origina las especies naturales en la imaginación de una imagen a realizar y su consecuente transformación sustancial semejante. La Naturaleza de la Creación originó al hombre semejante, para que cuando lograse su estado de maduración en el dominio de su sensibilidad, conocimiento y comportamiento, pudiera convertirse, voluntaria y responsablemente, en el reflejo perfecto del sujeto máximo en sensibilidad, máximo en conocimiento y máximo en el cumplimiento de la responsabilidad. De este modo, se establece la perfecta reciprocidad entre el sujeto: la Naturaleza Humana y el objeto de la misma, el Ser Humano (2). En esa unión se reconocen el bien supremo, la justicia suprema y la unidad suprema. La relación entre la Naturaleza Humana y el Ser (3) Humano, ha de ser similar a la relación entre la mente y el cuerpo del individuo. De igual modo la relación entre el artista y su obra ha de ser consecuente. Si el artista no se reconoce en su trabajo, no puede vincularse con él. Cuando el autor reconoce haber dado lo máximo en su encargo y este, le repercute recíprocamente con belleza, se crea entre ambos una unidad inseparable. El artista, en ese caso, ama su obra y por separarse de ella, exigirá mucho dinero. El precio de una obra es siempre dependiente del valor. El ser humano contiene la capacidad de ser libre, por lo tanto, obra en libertad (4), es capaz de ser autónomo, descubre y reconoce los juicios por si solo haciendo uso de su autonomía (5) y responde voluntariamente al cumplimiento de lo que considera que se debe hacer. En eso nos demuestra que hace uso de responsabilidad (6).Contiene el potencial de realizarse a voluntad o de no realizarse haciendo uso de la misma voluntad. El ser humano contiene en su mente una conciencia que le permite ser consciente de sus actos, desde un punto de vista independiente de sus instintos, por eso puede controlarlos. La relación entre la naturaleza Humana y el ser Humano ha de ser recíproca en la similitud entre la naturaleza de lo máximo necesario y su correspondiente solución, entre la máxima justicia y su consecuente razonamiento y en el cumplimiento del máximo deber necesario, valido para el todo natural, espiritual y biológico. Visto de otro modo, el ser Humano y la Naturaleza han de coincidir en la realización de las máximas necesidades naturales; han de coincidir en el criterio de las Normas Naturales, que el humano ha de reconocer, y han de coincidir en el establecimiento de la unión completa entre la Naturaleza Humana y la Naturaleza de la Creación, siendo Incondicional, Justo y Responsable. La naturaleza de la Creación espera al Objeto perfecto de Su Creación para reconocerse en él, para comunicarse con él y para unirse con él. El único ser conocido en la naturaleza que nos envuelve, que dispone de libre voluntad creativa, de raciocinio para comprender las razones de la creación y que contiene una sensibilidad capaz de captar las máximas necesidades válidas para todo lo creado, es el ser Humano, pero para poder unirse con todo lo creado en la justicia de lo justo, el ser humano ha de superar el egoísmo adolescente de su periodo de desarrollo y madurar en el dominio de la actitud incondicional, en el dominio sobre el criterio y en el dominio de las conductas responsables. Martín Soria Página 7

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b- Relación entre la naturaleza de la Creación y el resto de las especies naturales.- Las especies naturales incluyendo al Ser Humano, contienen todas intencionalidad, selectividad y poder. Cada una de ellas, cumple una finalidad necesaria para el desempeño de un deber ofrecido por su condición natural, por lo tanto, responden a una predeterminada intención. Y, si responden deben contenerla, a lo que denominamos intencionalidad. También priorizan en la selección de alternativas naturales, de entre las probables, las adecuadas en cada opción; a lo que denominamos –selección natural- o, selectividad. Y todas las especies cumplen una finalidad específica dentro de la estructura de la Creación, para lo cual hacen uso del poder. Las especies naturales han sido utilizadas en la historia de la pintura y de la escultura, en ocasiones como representación simbólica de las virtudes, como por ejemplo, la imagen de un perro simbolizó en su momento la lealtad. Las palomas representaron la fidelidad en el amor. El águila o el toro, la fuerza, los ángeles alados representaron a los servidores espirituales, etc. Cada especie en particular contiene atributos naturales diferentes, pero a todas y a cada una de ellas se les otorgó algún tipo de memoria, mediante la cual, proponen, eligen y establecen condiciones coordinadas con la Normativa Natural de la Creación. Curiosamente, todas cumplen dos propósitos el propósito de conjunto y el propósito individual y en todo caso, las especies naturales superponen o priorizan y prefieren satisfacer en primer lugar, al propósito de conjunto por sobre el individual. Las hormigas por ejemplo, se entregan al colectivo, para cumplir las normas de la naturaleza de oxigenar la tierra y de recoger los restos. Las abejas y el resto de las especies hacen lo mismo, cada una de ellas en su contexto particular, recicla lo reciclable y colabora en la solución de alguna necesidad natural. Poder, selección e intención, son aspectos complementarios con la necesidad de la intención, con la razón que justifica su existencia y con el beneficio derivado del derecho al deber cumplido. En esa convergencia se establece una reciproca acción de dar y responder entre la Naturaleza de la Creación y las Especies Naturales. Las Especies Naturales contienen todas, una Naturaleza Directiva Inherente, derivada de la Naturaleza de la Creación que las “motiva u obliga” al cumplimiento de su deber, también ofrecido por la Naturaleza de la Creación. Bajo este punto de vista, no disponen de libertad para realizarse, porque la determinación de realizarse existe contenida en la Naturaleza Directiva Inherente en cada especie. A esta Naturaleza Directiva se le denomina en unos casos Instinto, en otros Mente Vegetal, Impulso Natural, o Condición Biológica. En todo caso, el cuerpo es la expresión de la Mente y la Mente, debe ser la expresión de la Naturaleza propia de cada especie. Menos en la especie humana, en el resto de las especies, cada una de ellas opera conectada de modo inseparable y sin contrariar a su naturaleza, con la norma natural que las declara necesarias, pero la humanidad ignora su auténtica naturaleza humana y por eso se contrapone a ella, la contradice y se hace contrario de ella. El cuerpo se mueve en consecuencia con las órdenes de la Mente, y la Mente ordena aquello que la Naturaleza Humana determina necesario. El Ser Humano Maduro, obedece y responde siempre y en todo, a las Necesidades Naturales de su Condición Humana. Cuando el hombre es consecuente con Su Naturaleza, ambos, (él y ella) se sienten realizados en la reciprocidad que establecen. El hombre ha sido incapaz de resolver los problemas de su existencia, debido a la ignorancia de su Naturaleza, rectora y gobernadora de la Especie Humana. En la relación entre la Mente y el cuerpo del hombre, la Mente es –sujeto-, y el cuerpo es –objeto-. Del mismo modo, la Naturaleza Humana es –sujeto- y la especie humana es –objeto- de la Naturaleza Humana. Pero, la Naturaleza Humana se debe a la Naturaleza de la Creación, por lo mismo, la Naturaleza de la Creación es –sujeto- de la Naturaleza Humana. Todo individuo se debe a su Naturaleza, ante todo y por sobre todas las cosas. Martín Soria Página 8

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c-La Naturaleza de la Creación es Absoluta, Incambiable y totalmente Incondicional. Cuando dos fuerzas se oponen y entran en colisión, conflicto o se destruyen, los desechos derivados de ese choque, vuelven a ser aceptados por la fuerza de gravedad que los atrae en su perpetúa unidad. El Ser Humano adulto, en su estado de maduración, obedece y responde siempre y en todo, a las necesidades naturales de su Condición Humana. Estamos refiriéndonos al adulto Maduro (7). Cuando el hombre es consecuente con su naturaleza, ambos se sienten realizados en la reciprocidad que establecen. El hombre ha sido incapaz de resolver los problemas de su existencia, debido a la ignorancia de Su Naturaleza, rectora y gobernadora de la especie humana. La ignorancia de su existencia ha generado crisis de identidad en algunos individuos, así como también se ha generado, lo que denominamos: crisis existencial, por la ignorancia de los procesos de la realización humana y la ignorancia de su finalidad ha derivado en crisis motivacional, en los individuos que no han podido reconocer su Verdadera Orientación Humana. Cuando el cuerpo físico de un hombre es “perfecto”, o maduro, no por eso se dice que es un hombre de carácter. Aún cuando el cuerpo físico no es perfecto, si tiene una mente sana, se puede decir que el individuo es un hombre de carácter. Así, pues, el valor del hombre está en su mente, en su interior, no en su cuerpo exterior. Carácter es la suma del producto de las experiencias del deber cumplido que motiva al individuo o del deber no cumplido que lo avergüenza o desmotiva; suma de juicios que de ser en su justicia reconocidos, lo aseguran o, si se desvirtúan en ella, lo desequilibran. Y suma de sensaciones complacientes que afirman su autoestima o, de desagrado que lo debilitan en ella. El carácter se forja en base a la atención, interés y al atender al otro, o a lo otro que interesa, atrae o se atiende. En todo desarrollo humano podemos observar alguna dosis de generosa incondicionalidad. La actividad es originada por un autor que se entrega por el acto y un acto que se entrega y satisface al autor. La incondicionalidad de la creación se desprende de los procesos de desarrollo y consecución de cada finalidad. Toda proposición adquiere tal poder, que el individuo entero se da por ella. De eso no nos damos cuenta, pero es una constante realidad. Cada vez que surge una necesidad, anula al individuo por completo y lo dispone en el cumplimiento de la misma. A todos nos ajusta esto cuando uno se enamora. Pero no solo en eso ocurre, ocurre en distinta intensidad siempre y en todo. Por eso llegamos a la conclusión de que la Naturaleza de la Creación es Incondicional en el proceso de realización de cualquier acto. Decimos que la Naturaleza es Absoluta porque es siempre y para todo Natural. Jamás altera su condición Natural. Conecta en todo, al Todo con todos y a todos con el Todo. No excluye nunca y porque incluye siempre a Todo la denominamos Absoluta. Su Naturaleza incluyente es incambiable. La naturaleza No Juzga, porque entiende, no reclama porque asume, y no rechaza, porque incluye. Lo Natural no tensiona, desacredita o rechaza a ninguna de las porciones de las que está compuesta. Es un todo unido, sin posibilidad de dividirse, pero con la propiedad de transformarse. La naturaleza transformante, admite en su proceso parciales escisiones de tiempo a las que se denominan momentos y de espacio a los que denominamos porciones o lugares. Las porciones de tiempo y espacio operan en función de la transformación, pero más allá de eso no pueden disentir, discrepar o diferir. La Naturaleza de la Creación, absorbe el rol de predominio frente a todo acto creado. Ese predominio se deriva de su autoría. La naturaleza adquiera autoridad frente al resto de las especies que le rinden de algún modo pleitesía o acatamiento. En la Naturaleza están sus normas: deberes y derechos, procesos y beneficios. En ella se encuentra nuestra finalidad, autenticidad e integridad. Para reconocernos debemos descubrirnos en la Naturaleza Humana y adquirir la condición de ser incondicionales, absolutos y constantes en la inclusión o conectividad recíproca con la Naturaleza. Martín Soria Página 9

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¿Cómo se originan los Objetos Sustanciales? Cuando el hombre hace cualquier cosa, primero se forma una idea en su mente; de sus ideas provienen sus obras. De igual modo, la Idea de la Creación se forja en la Naturaleza de la Creación y como la Naturaleza, es en sí misma Energía (8), transforma su propia energía ideada en una forma sustancial semejante de energía. Así creamos los humanos, nos surge la idea inmaterial de hacer una casa y transformamos los estímulos mentales en impulsos dirigidos a transformar la energía muscular en motriz, y las diversas energías, pesos, densidades, objetos etc. En una imagen sustancial a la que definimos casa. Los científicos afirman que las partículas se transforman. Las partículas son porciones de energía que se transforman en átomos, los átomos en moléculas que también son energía y las moléculas en sustancias, tejidos etc., que también son energía. Energía es intensidad de movimiento intencional, selectivo y poderoso. Lógicamente las cosas materiales no se transforman por si solas. Para que aparezca el fuego es necesario de combustible, oxigeno y chispa. Sin estos tres elementos el fuego es imposible. Para que un mineral sea transformado en fierro, es necesario de la ayuda de una temperatura elevada, aire y fuego. Para que ese fierro sea transformado en una rueda, se necesitan otros recursos distintos de los utilizados para fundir el metal. Para la transformación de la rueda en bicicleta, son necesarios más recursos, más información y mayor poder. Para la transformación de la bicicleta en un automóvil es preciso añadir otros recursos. En cada transformación fue necesaria una intencionalidad, la selección de alternativas y el poder para transformarlo. La Energía contiene intencionalidad, selectividad y poder, de igual modo el hombre contiene capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales, es decir, somos a Imagen y Semejanza del Origen Natural, que es en sí mismo la Primera Energía Universal. La Naturaleza genera posibilidades sensibles, cognoscitivas y motivacionales. Si el efecto humano contiene sensibilidad, inteligencia y poder, lógicamente su Origen Causal ha de contener también elementos considerables sensibles cognoscitivos y motivacionales. Crear solo es posible si se siente la necesidad de hacerlo, si se sabe cómo hacerlo y si se puede hacerlo. Si la Creación existe, es porque existe la Naturaleza que lo originó y sintió la necesidad de hacerla, supo como hacerla, y pudo hacerla. El estudio de la naturaleza de la Creación, es el estudio de los fundamentos que hacen posible la existencia, acción y multiplicación de todo lo creado y sus categorías, dentro del Orden Cósmico. Descubrir las normas de la normalización nos permitirá también normalizarnos en su justicia. Para conocer al hombre, estudiamos sus obras y su conducta. De igual modo, para conocer la Naturaleza de la Creación, es preciso conocer sus obras y conductas. Haciendo uso del principio de causa-efecto: “Toda causa es a su efecto así como el efecto refleja los aspectos de su causa”, podemos descubrir la Naturaleza de la Creación, sobre el estudio de lo creado. Este es un proceso de investigación tradicionalmente utilizado por los científicos. No es nada nuevo, ni extraordinario, pero es útil para descubrir las posibilidades humanas y realizarlas para el beneficio de la totalidad de las especies. En la Creación existen numerosas especies que podemos resumir en seis categorías: Hombres mente Animales Instinto Plantas Mente vegetal Moléculas N.D.I. Átomos N.D.I. Partículas N.D.I. Cuerpo Cuerpo Cuerpo Cuerpo Cuerpo Cuerpo (células) (células) (células) (átomos) (partículas) (Energía)

EFECTO

NATURALEZA Carácter interior Forma Exterior Idea- Propósito Estructura (N.D.I. = Naturaleza Directiva Inherente) Martín Soria

CAUSA

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El Ser Humano tiene una mente invisible y un cuerpo visible compuesto por células. La mente invisible dirige la vida del cuerpo visible. Los animales también tienen una naturaleza directiva inherente, el instinto o, mente animal, que dirige los actos de los animales, cuyos cuerpos están también compuestos por células. La mente del animal dirige la vida del cuerpo del animal. Los cuerpos del hombre y del animal reflejan las características del individuo y del animal. Sin la dirección de la mente animal, el cuerpo no puede existir, actuar o multiplicarse. Las plantas también tienen una naturaleza directiva invisible de donde provienen todas las cualidades de la planta. El cuerpo de la planta está formado por células fisiológicas. Las moléculas, átomos y partículas son compuestos de energía y movimiento ordenado, orientado y dirigido, lo que se establece mediante la determinación de una Naturaleza Directiva Inherente en cada una de ellas. La Naturaleza Directiva es invisible y su densidad, intensidad o poder, son manifiestos en el actuar de cada especie. Podemos decir entonces, que también tienen una Naturaleza Directiva Invisible y una forma externa visible o aparente. Las características visibles son las que posibilitan la existencia, acción y multiplicación, de cada especie, en el ambiente temporo-espacial. La naturaleza directiva invisible opera de otro modo, en otro ambiente atemporo-espacial (sin tiempo, ni espacio físico). La necesidad no tiene cuerpo, el interés tampoco, los deseos no se ven, ni pesan, ni miden porque son ilimitados, no tienen límites, son como la redondez de la esfera, no tiene límites. Las ideas surgen como necesidad y se satisfacen en su realización, lo que se establece es el valor de la similitud, de la concordia y del vinculo en la unidad de complementos. Pero, a pesar de establecerse, esos valores, no son existencias individuales, ni actúan, ni se multiplican. Únicamente se establecen. La necesidad depende del necesitado, no es independiente de él, pero no le pertenece. El interés también depende del necesitado y el deseo también es elegido por la libre voluntad del que lo ejerce, pero en ningún caso le pertenecen porque no son creados por él, son activos receptivos. Motivan pero no pueden ser creados por el sujeto. La necesidad surge en potencia y se ejecuta cuando se responde a su realización, antes no. Los valores son propiedad del que los establece, no son individualidades con identidad propia, son consecuencias de la conectividad entre deseo y su transformación en beneficio. La vida es una necesidad a vivir, como el hambre es una necesidad por comer. Todos tenemos hambre y sabemos qué debemos comer, pero son pocos los que se preguntan por qué. El por qué del hambre es más interesante que el qué comer. La comida es el objeto del hambre y el hambre es el objeto de la naturaleza. Los nutricionistas estudian qué se debe y que no se debe comer, eso es bueno porque satisface al hambre, pero es mejor saber por qué tenemos hambre, porque eso nos acerca a la Naturaleza. Todos los nacidos vivimos, pero no todos los vivos sabemos lo qué significa vivir. Crecer lo hacemos todos, nos guste o no, lo hacemos. Pero ¿quién se pregunta qué es crecer? La vida satisface a una necesidad así como el alimento satisface al hambre. El propósito de la vida es solo uno, es el mismo para todo el que esté vivo, igual que el propósito del alimento es solo uno para todos los que se alimentan: nutrir. El alimento nutre y satisface al hambre. La vida o funciona en pro de la consecución de su propósito o defunciona. La satisfacción del sentido de la vida surge del cumplimiento responsable de su función vital. La razón del crecimiento es invisible y difícil de encontrar, así como también es invisible la razón alimenticia, pero el crecimiento se ve, como también se ve el que engorda o adelgaza. Lo externo es visible, lo interno es invisible a los ojos pero perceptible a la inteligencia del hombre. Si educamos al hombre en la sensibilidad intelectual descubriremos la importancia de lo importante, de lo contrario seguiremos padeciendo las insuficiencias de lo insuficiente. Martín Soria Página 11

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Lo necesario, lo interesante y lo beneficioso, dependen del necesitado, del interesado, y del deseo del que espera un beneficio, no son independientes al receptor a pesar de estar siempre presentes dentro y fuera de él. La necesidad, el interés y el deseo son transformados en ideas al esperarlos, así como también al reconocerlos. Las necesidades biológicas son parte de la Naturaleza Biológica que es la que rige el comportamiento de las especies Naturales, pero el individuo de cada especie, sincroniza con su Naturaleza Biológica y en la conectividad se establece Especie Natural. Cuando se excluye en ella, la Naturaleza también lo excluye. Por ejemplo si un animal opta por comer una planta venenosa se enferma y muere. Los animales en general no suelen disponer de esa libertad, aunque pudiera ocurrir en algún caso por error. Pero su instinto lo protege de esos extremos. El instinto es el protector custodio de la naturaleza biológica animal y este, inexcusablemente, se debe a la Naturaleza Biológica de la especie a la que pertenece. Lo mismo ocurre con las relaciones moleculares o atómicas, cada una de ellas se debe a las relaciones que por su naturaleza les imprime. Ninguna de ellas puede establecer relaciones ajenas a su naturaleza. El ser humano opera en ambos casos. Por un lado, contiene una naturaleza biológica instintiva que rige su conducta natural, pero además, dispone de responsabilidad y libertad para elegir si voluntariamente actúa o no en consecuencia con las normas de su biología natural o si se excluye de ellas. Esta posibilidad únicamente es condición humana. Disponer de libertad no garantiza, que el hacer uso de ella en contra del cumplimiento de responsabilidad sea válido. Todo lo contrario. Disponer de libertad es sola y exclusivamente la facultad humana que le permite acreditarse responsable. Libertad no es otra cosa que disponer de la posibilidad de ejercer el derecho a la determinación propia. La libertad no garantiza la bendición ni el derecho al beneficio de lo que no se ha cumplido. Lo que se debe cumplir no se desprende de la libertad, se deriva de la justicia de la Naturaleza directiva que permite la libertad. Es decir, del ajuste entre el origen y lo consecuente. De lo visto, se deduce que todas las especies se componen de una Naturaleza Directiva interna Inherente y de un cuerpo o forma dirigida externa. Si toda existencia creada contiene una naturaleza directiva interna y una forma visible externa, la lógica nos dice que, en la Naturaleza Originaria de la Creación han de existir contenidos, una naturaleza directiva Interna y una estructura o cuerpo sustancial externo. La Naturaleza Directiva Interna de la Creación ha de ser una conciencia del orden, porque en su estructura visible, el orden es presente y se establece en la creación entera.

La creación nos muestra también ciertas características duales comunes en las especies:

Humanos Animales Planta Molécula Átomo Partícula NATURALEZA

masculinos macho pistilo catión positivo positivo positivo masculino

femeninos hembra estambre anión negativo negativo negativo femenino

EFECTO

CAUSA

Martín Soria

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• Para dirigirse es necesario que disponga de intencionalidad. Para que adquiera y mantenga una El origen creador ha causa dirección, ya sea esta de contener también circular o no circular emoción intelecto y libre voluntad es necesario el uso de selectividad y para poderla realizar es preciso disponer del dominio o poder humanos necesario para ejercitar el movimiento. animales

efecto

Intencionalidad, selectividad y poder existe en todas y cada una de las especies naturales

El ser humano además vegetales de intencionalidad moléculas selectividad y poder, átomos contiene capacidades emocionales partículas intelectuales y libre voluntad que le permite ser el único responsable de todas las especies creadas

La creación artística contiene aspectos duales en su estructura de valor. Así temáticamente hablando existen dos posibilidades: la de que se proponga una temática universalista o, individualista. Compositivamente también. Existe la posibilidad de componer en idea, o en imagen. Gráficamente también encontramos otra dualidad, la del trazado con precisión o con destreza. Tonalmente dividimos la obra en altos y en bajos contrastes. Cromáticamente hablando también encontramos la dualidad entre los colores cálidos y fríos. Incluso en la técnica encontramos dos aspectos: depuración y experimentación. Todas las creaciones, desde el humano a lo más pequeño pueden ser divididas en positivo y negativo o, masculino y femenino. Así llegamos a la conclusión de que toda la creación, está compuesta por dualidades verticales causa y consecuencia -y dualidades horizontales -positivo y negativo, o masculino y femenino-. Las dualidades de la creación son complementarias, no opuestas. El cuerpo complementa a la mente a la cual responde y la mente se complementa en el cuerpo que responde a las necesidades o proposiciones de la mente. La Mente contiene la Conciencia que responde a la norma de la Mente y la Mente, refleja en los juicios de la conciencia, las razones derivadas de la norma a la cual se ajustan. Los complementos completan a sus respectivas complementariedades, los opuestos no se conectan. Opuesto es aquello que no contiene parecido y complemento es la cualidad que se diferencia de su similar en aquello que lo integra. Los opuestos desintegran la unidad, los complementos se integran. Pensar que la lucha entre opuestos posibilita la construcción de un resultado consecuente es imposible porque se basa en un origen inconsecuente, la desconexión. Al desconectarse los opuestos se eliminan. La base de una negociación es la integración de complementos: el emprendedor que arriesga su capital a cambio de un proyecto y el obrero que asegura su sueldo a cambio de un trabajo. El proveedor que ofrece un bien al consumista que lo cambia por un bien monetario al proveedor. El gobierno que dirige la construcción del país y los gobernados que aportan con su capital humano. La utilización política de la idea de que el pez grande se come al chico, ha distorsionado la naturaleza propia del acto, donde el pez chico, complementa al grande en su nutrición. Martín Soria Página 13

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Todo lo que se come o es comido, ha de ser más pequeño que el que se lo come, eso es normal y natural, pero la tergiversación de la norma para beneficios particulares, hizo de esta conducta un ejemplo ilustrativo del error humano, de los que se aprovechan de los más chicos. Al enmascarar el acto de alimentarse, con la lucha entre el más grande y el más chico, o entre el rico y el pobre, se creó la convicción de que, en lugar de ser complementarios, son opuestos. Y se fue aún más allá, afirmando que de la lucha entre opuestos se produce un bien común. Esta dinámica es totalmente contraria a los procesos de desarrollo de cualquier progreso. En toda existencia, acción y multiplicación existen complementos iguales en valor pero distintos en su jerarquía posicional. El sujeto de una acción es siempre preponderante por sobre el objeto porque es quien asume la realización de la relación. Del mismo modo que en una obra, el arquitecto será preponderante por sobre los albañiles, sin que eso los denigre o rebaje en su valor. En la verticalidad no hay derecha o izquierda y en la horizontalidad no existen ni el alto ni el bajo. El equilibrio entre lo vertical y lo horizontal establece la estabilidad necesaria para la continuidad. Para que exista un desarrollo progresivo, es necesario que los procesos estén basados en un bien común, en la cooperación, coordinación y concordia entre ambas partes. De la lucha de opuestos no se genera confianza mutua, ni respeto, ni atracción, todo lo contrario, se generan rechazo, división y rencor. El reclamo, la acusación y el rechazo desintegran, no incluyen, todo lo contrario excluyen. La naturaleza de las cosas siempre contiene un interior invisible propositivo y un exterior visible constructivo. Si el exterior rechaza, acusa o reclama al interior, o a la inversa, ambas partes se separan. Rechazar, acusar o reclamar no construyen, ni restauran las insuficiencias que se declaran. El rechazo entre oferta y demanda no facilita el establecimiento del negocio, así como el divorcio no arregla el matrimonio de Adán y Eva, o el rechazo entre amigos no facilita su amistad. La acusación tampoco ajusta las diferencias, solo las declara y el reclamo, no es suficiente para responder al cumplimiento de un deber y el rechazo ante un deber, no lo cumple. Pensar que la lucha, la oposición, las clases sociales, el rencor o resentimiento social, van a resolver los problemas sociales y van a establecer la armónica relación interpersonal, es una peligrosa fantasía. La exigencia de un beneficio debe estar siempre motivada por el dialogo persuasivo compartido y orientado hacia el encuentro del bien común máximo. Inteligencia es la capacidad humana que nos permite resolver problemas, la que se encarga de crearlos es la ignorancia. En cuanto a la inteligencia, se aplica a los principios de las cosas inteligibles y de los seres. La ciencia sólo se refiere a las cosas que admiten demostración, y siendo los principios indemostrables, la ciencia no se aplica a los principios, cuyo conocimiento, sólo a la inteligencia y al entendimiento corresponde. La sabiduría es un compuesto de ciencia y entendimiento, porque la sabiduría está en relación a la vez con los principios y con las demostraciones que se derivan de los principios y son el objeto propio de la ciencia. En tanto que la sabiduría toca a los principios, participa del entendimiento; y en tanto que toca a las cosas, que son demostrables como consecuencias de los principios, participa de la ciencia. Luego, la sabiduría se compone de ciencia y de entendimiento. El entendimiento, no necesariamente es demostrativo, puede responder a asociaciones lógicas, razonables e incluso intuidas por recursos de experiencia previa. La lógica, la razón y la intuición son indemostrables y no por eso dejamos de utilizarlas. Vemos que en la creación de un solo objeto intervienen muchos aspectos visibles e invisibles que establecen posiciones en ciertas estructuras de pensamiento o de consecución de propósitos. Estos elementos sensibles y materiales que intervienen en la creación de cualquier acto son siempre los mismos: proposición, realizador, transformación y consecuencia coincidente. Antes mencionamos la relación vertical y horizontal como sostenedores del equilibrio. Ambas son necesarias en la elaboración creativa.

Martín Soria

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En la realización de la actividad humana, así como en la intelectual, o en la realización de una obra de arte, participan siempre y de forma inexcusable e inseparable cuatro posiciones y cuatro funciones. 1-La función propositiva, posición causal del proyecto. (Propósito) 2-La función creadora, posición del sujeto responsable de la transformación del objeto en recíproca consecuencia con el proyecto esperado o deseado. (Sujeto) 3-La función retributiva, posición del objeto que responde a las expectativas del sujeto leal a su proyecto y obediente ante el llamado a construirlo. (Objeto) 4-La función consecutiva, posición del logro realizado por el sujeto que establece una acción de dar y responder con el objeto transformado. (Consecuencia) Estas cuatro posiciones operan mediante el impulso motivado por una Naturaleza Directiva Inherente contenida en la reciprocidad establecida en la estructura base de cuatro posiciones: (el Valor). El sujeto capta, percibe o admite una necesidad o propósito a ser cumplido y transforma el objeto de esa necesidad en consecuente con lo que debe cumplir. La necesidad percibida por el sujeto se ofrece voluntaria e incondicionalmente al existir para que el existente la resuelva. Sujeto es quien asume la determinación de realizarla. El sujeto no es, hasta que analiza, asume y admite que debe cumplir el compromiso de la resolución o realización del cumplimiento del deber. Curiosamente y aunque pensemos lo contrario, la necesidad no pertenece al sujeto que la transforma en beneficio. Las necesidades surgen y el sujeto las percibe, transforma, o resuelve. Existe una diferencia entre necesidad y deseo. El deseo es electivo, o se elige o no, es apetente. Si apetece se hace o si no, no. Elegir satisfacerlo o no, no tiene grandes consecuencias. La necesidad es otra cosa, debe ser cumplida. Y el no cumplimiento de la necesidad declara irresponsable al que no cumple. La necesidad difiere del deseo en que el deseo es particular es electivo y la necesidad es colectiva, social o natural. De la necesidad dependen otros, del deseo dependes solamente tú. Existen Necesidades Fundamentales Naturales Trascendentales, que atañen a toda especie natural y a cada ser de una determinada especie, y necesidades inmediatas no trascendentales o actuales. Por ejemplo, la necesidad de crecer, multiplicarse y ejercer el dominio es fundamental y trascendente en cada especie y la necesidad de evitar mojarse de la lluvia es actual y se satisface en forma diferente en cada caso. La necesidad, ya sea fundamental o actual, espera que un sujeto la capte y satisfaga. Esa necesidad es la causal de la estructura de consecución de su satisfacción. Pero en sí, la necesidad trascendental es un Principio. Es un principio y es el principio de su consecución y para lograrlo, motiva al sujeto a transformar la causal en consecuencia. Lo motiva, no lo obliga. Los principios no obligan. Ninguna ley obliga, solo motiva a actuar legalmente. Los que obligan son los jueces, no la ley, son los legislativos, los fiscales, los que tratan que el otro se ajuste a la norma, pero la ley o la norma, es solo una realidad constante que no puede obligar a nadie. Existe una diferencia entre Principio y Causa. Se dice “principio” a aquello que produce un efecto desde adentro y “causa” a lo que lo produce desde afuera. A pesar de utilizarse ambos conceptos para significar el inicio de algo, dícese –principio- a eso que comienza. También se utiliza para regular algo que se debe atener a cierta norma. Principio en este sentido, corresponde al ámbito de la idea y causa corresponde al inicio de la imagen. El principio es trascendente e invariable pues existe en toda idea, podría decirse que es aquello que justifica la necesidad de la causa originaria de la imagen. Y por ser “aquello” que justifica la realización de lo creado, es al mismo tiempo inmanente. “Aquello” en este caso se refiere a la finalidad y función, al fundamento de la estructura y proceso, a cada uno de los “partícipes” visibles e invisibles en la construcción de lo creado. Martín Soria Página 15

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Puede decirse, entonces, que “principio es aquello que concurre intrínsecamente a la constitución de la cosa y permanece en el efecto, como regulador de sus funciones, o bien de las razones, por las cuales la cosa llega a existir”. Mientras que se denomina “causa”, a lo que “concurre a la producción de las cosas exteriormente, y adquiere su existir fuera de la idea, como origen del proceso y del fin, al cual la cosa producida se ordena”. Necesidad o principio son realidades perceptibles, no visibles que justifican la existencia de lo creado, y que, en realidad, son los responsables de la existencia y los únicos de donde se puede llegar a conocer y comprender la realidad de las mismas. Toda existencia se justifica en su razón de ser y esa razón es la que justifica válida la necesidad que lo propone y declara necesario, por lo mismo: la realidad del acto se desprende del cumplimiento de la función que lo propone.

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La relación entre causa y consecuencia es una relación entre: Interior y exterior Invisible y visible Vertical y horizontal Causa y efecto Sujeto y objeto Por ejemplo: Mente Cuerpo s Interior exterior Invisible visible Vertical horizontal Causa efecto Sujeto objeto Nota/

causa

o

consecuencia

El término negativo no es en este caso un termino de valor, es un término para determinar la posición retributiva, para responder al sujeto, que tampoco significa autoridad en el sentido impositivo, significa receptor de una necesidad que asume el compromiso de realizarla.

De no contener una Naturaleza Directiva Inherente, la Creación no podría responder al Ordenamiento Cósmico de Su Naturaleza. De no ser necesaria la Creación no tendría ninguna razón que la justifique válida. Si se justifica valida la Creación, debe responder a la Naturaleza del deber que la justifica necesaria. Y si responde al cumplimiento de un deber, responde al cumplimiento de una necesidad. En la humanidad, la estructura fundamental de su naturaleza es la Mente y el cuerpo. Las características duales de masculino y femenino resultan de esta estructura. Esto significa que, el hombre y la mujer son primero Humanos y después, son masculinos y femeninos. Ambos, masculino y femenino, tienen Mente y cuerpo. Por lo mismo, mente y cuerpo, es la estructura del Humano. De igual modo, en la Naturaleza Originaria, las características de interiorexterior son su estructura, y la dualidad de positivo-negativo, son atributos de su estructura interior y exterior. Entonces, ¿Cuál es la estructura fundamental de la Naturaleza Creadora? Son el Espíritu Infinito de Unidad Máxima y el Ordenamiento Cósmico que establece Su Energía. La máxima unidad en importancia, es aquella que genera el máximo de bondad, de belleza y de unidad afectiva. Esa máxima unidad es la vincular intrafamiliar e inter-familiar humana. El ser humano es el único en la creación que está dotado de incondicionalidad, juicio, dominio sobre su cuerpo y sobre el resto de las especies. La naturaleza originaria es el sujeto del orden, de la ley y de la unidad completa. Es el sujeto de lo eterno, de lo absoluto y de lo incambiable. Es el sujeto de la incondicionalidad absoluta, de la legalidad absoluta y del dominio absoluto. Martín Soria Página 16

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Esta capacidad humana de lograr lo máximo, justo y adecuado es la que motiva la actividad creativa del hombre a la conquista de logros excelentes, admirables y atractivos. Si el individuo asume esta actitud, los productos resultantes de su trabajo serán apreciados por todos, siempre. Esta es la verdadera orientación artística. El Artista ha de transformarse en el sujeto de sus obras y estas, deben orientarse hacia la consecución del logro máximo que beneficie al máximo de individuos. En la creación Todo se da por todos, luego, todos deben responder al Todo.

El orden natural está basado en la ley, en la norma, en los principios de la creación, base esencial de los fundamentos naturales de cada especie. La ley permite la existencia de la partícula, la partícula se da al átomo, el átomo se da a la molécula, la molécula partículas a la sustancia, la sustancia al vegetal, el vegetal al animal, el animal al hombre, y el hombre … ¿a quien se Ley ,norma debe de ofrecer?
principio

átomos

moléculas

sustancias

ley
vegetales

El hombre debe ofrecerse al cumplimiento de la ley responsablemente libre y a voluntad

¿?
hombre

animales

Las capacidades humanas sensibles, inteligentes y constructivas, maduran en el ejercicio de lo que satisface, se justifica y beneficia al mundo. La sensibilidad del individuo que captó la necesidad de transformar el computador en un objeto personal y portátil, fue altamente apreciada y benefició a muchísimas personas. La inteligencia de quien reconoció que toda la creación contiene intencionalidad, selectividad y poder, abrió un mundo de posibilidades en el entendimiento de la Naturaleza. La construcción de los mega proyectos actuales, beneficia a millones de personas. Estos logros son todos productos resultantes del esfuerzo orientado hacia las máximas conquistas. La Naturaleza Originaria es el sujeto del orden, de la ley y de la unidad completa. Es el sujeto de lo eterno, lo absoluto y de lo incambiable. Es el sujeto de la incondicionalidad absoluta, de la legalidad absoluta y del dominio absoluto. ¿Qué otra especie podría reconocer la naturaleza de su origen? El afecto paterno-filial es incambiable, en el tiempo o en el espacio. ¿De donde proviene este tipo de esperanza y entrega incondicional, absoluta e incambiable? De la naturaleza humana. Todo Humano tiene una conciencia del valor que espera belleza, verdad y bondad ¿De donde viene esa conciencia? De la Naturaleza. En toda creación hay orden, ley y principios ¿De donde provienen? De la Naturaleza. La Naturaleza provee de todo lo necesario, opera en base a regulaciones regidas por leyes o normas y dispone de intencionalidad para reciclar los desechos naturales.

Martín Soria

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Los humanos buscan valor eterno, incambiable y absoluto, esto es así porque la Naturaleza de la Creación es eterna incambiable y absoluta y contiene los atributos de la noción de belleza, de verdad y de bondad, así como también contiene la noción del máximo afecto, máxima justicia y máximo poder. La Naturaleza Humana original es similar a la Naturaleza Original de la Creación, en Su Incondicionalidad, Valores Absolutos y Dominio sobre todas las cosas. La relación entre la Naturaleza y la Creación. El Universo perfecto centralizado en la Naturaleza de la Creación, es como un hombre perfecto centralizado en su mente y es un cuerpo orgánico perfecto, que se mueve de acuerdo, solamente con el objetivo de cumplir con el deber de su Naturaleza. El universo, es el objeto sustancial de la Naturaleza, quien es el sujeto invisible, y consiste de cuerpos individuales de verdad que reflejan la dualidad de su Naturaleza. Cada ser es un cuerpo individual de verdad. Decimos que es un cuerpo individual de verdad porque es completo, no necesita más para ser lo que es. La partícula es en sí misma una unidad completa, no necesita nada más que lo que posee para ser partícula. El átomo, la molécula, las sustancias, tampoco necesitan nada más que lo que son. Las plantas, cada una de ellas es completa en su individualidad. Los animales de cada especie son y están completos, nada les falta, nada les sobra. El hombre, es consciente y su consciencia fue creada como Imagen Directa de la Naturaleza de la Creación para reconocerse en ella y de ese modo poderla reconocer. El resto de las especies es una representación simbólica de los atributos de la Naturaleza y fue hecha, a imagen y semejanza del hombre. De igual modo el artista realiza imágenes similares a la idea que las propone. Esa semejanza es la que se persigue desde el inicio de la propuesta, cuando se establece la reciprocidad entre idea e imagen, el artista vibra de emoción, se satisface. Cuando el autor no logra hacer coincidir la imagen con la idea que propone, se frustra. Estas consecuencias son reales, tanto en la relación entre el artista y su obra, como entre la Naturaleza de la Creación y la Naturaleza Humana. Cuando la naturaleza (origen), y la creación, se observan como un conjunto armonioso, la Naturaleza Directiva es el sujeto de lo creado y las especies naturales son el objeto que responde a la Normativa de la Naturaleza. El hombre es el centro conector de las especies con la Naturaleza, por eso decimos que fue creado a Imagen y Semejanza de la Naturaleza que debe descubrir, y a la cual, ha de responder voluntaria y responsablemente para coincidir en ella. La filosofía oriental supone solo los aspectos positivos y negativos -Yang y Yin- de la naturaleza, pero ignoran la dualidad causa y efecto. La dualidad causa y efecto asume intencionalidad, selectividad y dirección en la Naturaleza, además de la dualidad positivo-negativo. Al reconocer que la energía, no solo es materia externa, sino también gobernador del orden en función de una normativa interna, de este modo, podemos comprender los atributos humanos como parte de la Naturaleza y encontrarse en ella como parte integrante del orden. Negar el orden cósmico es negar la máxima evidencia de la Naturaleza, y si se asume un orden ha de descubrirse la posición y función del ordenado en él. La electricidad es un hecho conocido por la mayoría de las personas pero no todos asumen dentro de ella el potencial de iluminar. La electricidad es un ejemplo de contenidos múltiples, luz, calor, fuerza, poder, intensidad, dirección, movimiento, color, etc. Pero todo su potencial opera en base a regulaciones extraordinariamente fieles a su gobierno. Si nos cuesta aceptar que en la electricidad hay colores, fuego, y poder gobernado ¿Cómo no nos va a costar reconocer que en la Naturaleza Humana existen los máximos beneficios humanos? Por eso seguimos prefiriendo el auto más novedoso, la casa más grande y la pareja más rica.

Martín Soria

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SECCION 2 Primera Energía Universal La Naturaleza es Eterna, Absoluta y existe por Sí misma y en Sí misma. Por lo tanto, la fuerza que posibilita la existencia de la Naturaleza debe ser también eterna, absoluta y que exista por si misma. Esta fuerza original no fue creada, sino que es presencia presente en la naturaleza desde siempre. A esta fuerza la denominamos Primera Energía Universal (12). Energía interna y externa. La Primera Energía Universal es el fundamento del poder de la naturaleza. Así como toda la creación (transformación) viene de la Naturaleza Original, así, todas las energías necesarias para la existencia, acción y multiplicación, provienen de la Primera Energía Universal. La Primera Energía Universal, no solo es el poder de la fuerza. Es en sí misma intencional, selectiva y constructiva. Contiene los atributos necesarios para proponer, para discernir y para realizar sus propuestas. Cuando vemos cualquier prueba de energía, en esa manifestación queda declarada la existencia de intención, orientación, dirección, recorrido; de selectividad, porque contiene afinidad y diferencias, pero elige de entre las afinidades la más apropiada. Y poder creativo manifiesto en la maravillosa existencia de los productos naturales. Los fragmentos, o especies pueden ser eliminados, pero la naturaleza que los origina, no. Por eso decimos que es eterna y absoluta. La Naturaleza Humana también contiene el potencial de ser eterna, absoluta y de existir de modo independiente, siempre y cuando el hombre cumpla su deber de ser autentico en lo humano, y se deje regir por las Normas de la Naturaleza Humana. La conciencia que establece consciencias de experiencia, de conocimientos o de sensaciones, permanece en la memoria de la Naturaleza Humana, y esa memoria es compartida por otras consciencias, por lo mismo, permanece en ellas, nadie sabe por cuanto tiempo. La Acción de Dar y Responder Cada ser está compuesto de elementos sujeto emisor y objeto receptor correspondiente. En esta relación que unos entienden de -dar y recibir- y que yo propongo como dar y responder, porque al recibir, solo se admite, pero no necesariamente se agradece, y de ese modo, no se establece reciprocidad entre sujeto y objeto. Para establecer la relación entre un sujeto y un objeto, deben ofrecerse aspectos de valor y estos deben recibirse y responder con el agradecimiento que indique el agrado de lo recibido. Esa respuesta agradable, es la que declara satisfecha la oferta. Lo mismo ocurre en el caso de un objetivo a resolver, la solución declara resuelto el problema y esa respuesta que declara resuelto el problema, agrada al autor de la misma. Al cumplir un propósito ocurre lo mismo, se invierten los recursos de tiempo y esfuerzo necesarios para el cumplimiento de lo propuesto y es el deber cumplido el que declara suficiente y eficiente el trabajo. Esa respuesta certifica la labor y retribuye con beneficio, por lo tanto, decimos que la acción generadora del cumplimiento de cualquier acto es la acción de dar y responder. Las posiciones existen como sujeto-objeto, únicamente cuando se relacionan el uno con el otro. Esa relación, correspondencia, reciprocidad o concordancia, se establece mediante la interacción de la Primera Energía Universal. La acción entre sujeto-objeto causada por la Primera Energía Universal se llama: acción de dar y responder. Cuando el sujeto y el objeto se motivan a interactuar mediante la acción de dar y responder, decimos que establecen un nivel correlativo (por ejemplo: una cita). Del mismo modo que en la elaboración de una obra de arte, el autor establece la acción de dar atención, conocimiento y voluntad a la construcción de su trabajo. Y el trabajo retribuye con elementos sensibles de agrado, de logro o de beneficio. Esta relación de intercambio de elementos sensibles, cognoscitivos o motivacionales, son en si mismos, la acción de dar y responder. La acción de dar y responder es similar a acción y reacción, generadoras de la atracción y repulsión entre las cosas creadas. Otros pueden ver esto como expulsar y retener, o emitir y reflejar. Martín Soria Página 19

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Acción es salir de si y llegar a otro lugar. No se puede actuar hacia si mismo. Esto se debe a que la naturaleza es sensible al exterior. Emoción es la capacidad sensible que posibilita captar lo necesario y eso necesario proviene siempre del exterior. Las necesidades biológicas de protección, mantenimiento y reproducción se satisfacen con el exterior, con lo otro externo: el ambiente, el alimento o la pareja. Acción tiene solo una posibilidad la de salir de si misma, la de entregarse a una nueva posición, la de expulsar o expulsarse a si misma. Actuar es hacer algo, acción es el acto de hacer algo. La acción se entrega por ese algo que realiza. La única posibilidad de la acción es llegar a otro lugar. Reacción contiene varias alternativas. Mientras que la acción es invariable y absoluta la reacción es sorprendentemente variable. Puede entenderse como: Reacciono y doy ------ Reaccionó y se dio, en este caso es igual que dar. Reacción contraria al dar.------ Se opone a lo que se le ofrece, reacción contraria a la acción. Reaccionó a mi llamado y respondió. ------Responde a la acción. Acción es únicamente ir al exterior, es darse por el otro, es DAR. Atracción y repulsión también contienen un doble sentido: Atracción de atraer al otro o de ser atraído por el otro. . Repulsión de rechazar al otro o de ser rechazado por el otro. En la acción de dar y responder, el sujeto solo dispone de una alternativa, la de conseguir su propósito. El objeto puede: responder o no, sentirse realizado o no, ajustarse o no, aceptar o rechazar al sujeto. Esta variabilidad e invariabilidad se deben a la naturaleza del deber y del derecho. El deber solo puede cumplirse y el derecho beneficia, justifica, o satisface. El sujeto es invariable y el objeto es variable. Cuando el sujeto y el objeto ejecutan la acción de dar y responder, a través de la Primera Energía Universal, el estado de unidad que se obtiene se denomina base correlativa (por ejemplo: el matrimonio). A través de la acción de dar y responder son generadas las fuerzas para la existencia, acción y multiplicación. Estas fuerzas se llaman las Fuerzas de la acción de dar y responder. La Naturaleza Las características duales de la Naturaleza ejecutan la acción de dar y responder en ella, mediante la Primera Energía Universal y generan todas las fuerzas necesarias para su existencia, acción y multiplicación. Sujeto-objeto, a través de la Primera Energía universal, establecen un nivel correlativo y ejecutan la acción de dar y responder, formando una base correlativa (base existencial). Por la acción de dar y responder son generadas todas las fuerzas necesarias para que la creación exista, actúe y se multiplique. Las características duales de la Naturaleza Humana de un artista, mente y cuerpo, hacen uso de la memoria y de los sentidos mediante la energía de su existencia, junto con la energía proveniente de los materiales, establecen la acción de dar y responder para la elaboración de los procesos de desarrollo de las propuestas. Una vez realizado el trabajo, se vuelve a establecer la dualidad entre lo conseguido y el apreciador, quien haciendo uso de otra dualidad, la sensitiva y la sensorial, disfruta del beneficio, del ajuste o de la correlatividad emocional entre el objeto y su actitud apreciativa. La dualidad es en todo manifiesta como complemento, dentro de la cual, se establece la interconexión entre ambas mediante la acción de dar y responder. Por ejemplo: el presente coliga al pasado con el porvenir en el tiempo. Este, coliga a ese y aquel. El centro, coliga a los extremos. La atención coliga al que atiende con lo entendido. La dualidad solo es posible mediante la interconexión establecida por la acción de dar y responder. La necesidad de la acción de dar y responder para la existencia acción y multiplicación, se puede ver en ejemplos de toda la creación, desde lo más pequeño a lo más grande. Martín Soria Página 20

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Átomos: Protón Electrón existencia y todos los movimientos de los átomos Moléculas: Catión Anión existencia y todos los movimientos de las moléculas Plantas: Pistilo Estambre existencia acción y multiplicación de las plantas Animales: Asimilación Desasimilación Existencia, acción y multiplicación del animal. Hombre: Arterias Venas Existencia acción y multiplicación de los humanos Sin la acción de dar y responder, ningún ser o cosa puede existir, moverse o multiplicarse. Cuando la planta interrumpe el dar y responder, la planta muere. El dar y responder es necesario universalmente para el progreso en orden y armonía. El desarrollo emocional del ser humano depende del interactuar entre el afecto en atender, entender y estar atento a las necesidades del otro y la alegría que esto produce. El desarrollo intelectual también depende del interactuar entre el interés de la persona y el descubrimiento y reconocimiento de los verdaderos justificativos. Y la voluntad del individuo también depende del interactuar entre el deber descubierto y su cumplimiento responsable. Cuando el individuo interrumpe estas dinámicas de desarrollo, el individuo involuciona. • • • • Hombre: mente cuerpo Familia: esposo esposa padres Sociedad: hombre hombre familia familia grupo Nación: pueblo pueblo gobernante pueblo Mundo: nación nación hijos grupo

Si no hay una correcta acción de dar y responder entre los miembros de una familia, no hay felicidad en la convivencia familiar. Para tener una sociedad armoniosa y próspera, todos sus miembros deben cooperar para la realización de objetivos comunes. Una nación puede prosperar, solo cuando existe una perfecta comunicación en ambas direcciones, entre el gobernante y el pueblo, y entre los miembros del pueblo. Si no hay un dar y responder adecuado, la nación se dividirá y destruirá. “Donde hay más de una visión hay división”. Cooperación social en pro del beneficio parcial o global. El cosmos es una inmensa organización jerárquica de poder. Los poderes de atracción y repulsión operan en pro de lo más poderoso en atracción o en repulsión. Un asteroide puede orbitar por el espacio hasta encontrarse con una fuerza de atracción superior a la suya y en ese caso es absorbido por ella. Una explosión segrega otros asteroides empujándolos al espacio hasta encontrar alguna fuerza superior que los mantenga en orbita. El máximo poder ocupa la posición de sujeto sobre el mínimo poder. La jerarquía social natural debiera ordenarse en base a la respuesta al más sensible, más justo y más responsable. Esta jerarquía natural no siempre se establece en las relaciones sociales debido a la naturaleza contradictoria del ser humano inmaduro. En la jerarquía social existe la posibilidad de que los dirigentes o representantes de la nación elijan la determinación de decidirse por el cumplimiento de los máximos deberes necesarios para el bien de todo, o de decidirse por la defensa del cumplimiento de los deberes máximos que beneficien a las porciones sociales. Ambas alternativas son elegibles, pero las consecuencias de la elección generan diferencias notorias entre una y otra. Lógicamente el gobierno ha de velar por todos. Por lo mismo, ha de resolver aquellas necesidades máximas sociales. El enfoque del gobierno no puede reducirse al cumplimiento del beneficio de su partido, sino que debe obrar en pro de aquello que beneficia siempre a todo. Bajo esta perspectiva, la existencia de los partidos no tendría sentido porque si todos coinciden en resolver las máximas necesidades sociales, cualquiera que fuera el partido, tendría el mismo objetivo que su opuesto, en cuyo caso, en la resolución del máximo problema se transformarían en duales complementarios. Martín Soria Página 21

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Esa debería de ser la política de todos los países. De ser así, transformaríamos a los partidos en un entero y acabaríamos por nombrar al presidente de las naciones, o el gobierno de unidad universal. Las naciones unidas en la misma finalidad unirían a las personas en el bien común del bien supremo, de la justicia suprema y de la unidad suprema y se acabarían muchísimos problemas. Como veremos a continuación: Máxima necesidad valida para las porciones Máxima necesidad valida para Todo Desorientación social (diversos ideales) Rey Orientación social (Ideal compartido) Desconexión entre opositores Presidente Conectividad entre semejantes Inseguridad social entre impredecibles Ministros Seguridad social entre predecibles Descoordinación social por diferencias Senadores Coordinación social ante necesidades Injusticias sociales por propuestas parciales Diputados Justicia social propuestas globales División civil por la defensa de lo preferido Alcaldes Civismo al responder a lo Preferente Arbitrariedad social (juicio propio) Jueces Equidad social (juicio justo) Ignorancia social (defienden lo relativo) Docentes Educación social (conocen las normas) Desvinculación familiar (priorizan diferencias) Padres Vinculación familiar (priorizan la unidad) Crisis de identidad, existencial, motivacional Individuos Identidad social, familiar e individual. Lo mismo es cierto para el mundo. Debe haber una buena relación de dar y responder entre los pueblos y las naciones que forman el mundo. Pero solo puede efectuarse una buena interacción de dar y responder entre, individuos, familias, naciones y en el mundo, cuando el Hombre pueda establecer una completa acción de dar y responder con la Naturaleza Humana. La Naturaleza creó al hombre para que tuviera una constante acción de dar y responder con ella. La Naturaleza es la responsable de toda la Creación y espera al Hombre también responsable por toda la Creación. Para responder a las necesidades de toda la Creación el Ser Humano debe captar siempre las máximas necesidades validas para Todo y responder voluntariamente a su completa realización. De este modo, el Hombre se hace uno con Su Naturaleza. La Relación entre la Primera Energía Universal y las Fuerzas de la Acción de Dar y Responder. Primera Energía Universal Fuerzas de la Acción de Dar y Responder Invisible Visible Interior Exterior Vertical Horizontal Causa Efecto Sujeto Objeto Capta necesario y Ofrece Recibe y Responde Las fuerzas de la Acción de Dar y Responder son generadas por la Primera Energía Universal. Por tanto, la Primera Energía Universal es la causa y sujeto de todas las fuerzas de acción de Dar y Responder, que son el objeto y el efecto de la misma. La Primera Energía universal está dentro de la Naturaleza y las fuerzas de Dar y Responder se ven en el funcionamiento y existencia de todos los seres de la Creación. Por tanto, la Primera Energía Universal es invisible, interior y vertical, mientras que las fuerzas de acción de dar y responder son visibles exteriores y horizontales. Esto puede compararse con la actitud del autor que es objeto de la necesidad y la necesidad es al mismo tiempo objeto del deber. El deber natural, es por sobre toda la labor creativa del artista. El deber Natural obliga a realizar las obras técnicamente correctas, con los materiales adecuados y con la finalidad de beneficiar al Todo, para que el producto sea apreciado por el máximo de observadores beneficiarios. Martín Soria Página 22

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La Fuerza de la Conciencia La fuerza de la Conciencia actúa en todas las personas y conduce al ser humano a hacer el bien. Cuando alguien se equivoca en hacer bien, siente remordimientos de conciencia. ¿Cuál es la fuente de la fuerza de la conciencia? Todas las fuerzas se generan en la acción de dar y responder; por lo tanto, la fuerza de la conciencia debe también ser generada por la acción de dar y responder. Debe haber un sujeto con el que la conciencia, establezca una acción de dar y responder, y este sujeto es la Norma Natural, o Justicia Natural que es la expresión de la unidad, verdad y bondad, derivados del Derecho Natural. El humano inmaduro está separado del Derecho Natural por su ignorancia de la Normativa Natural. Recordemos que el derecho se deriva del cumplimiento del deber y cuando no se conoce o se cumple dicho deber, no se puede conocer el beneficio del derecho que el cumplimiento de ese deber produce. El ser humano fue creado para asumir la posición objetiva de la Naturaleza y realizarse en ella, reconociendo Su Razón y Su Justicia. Por lo tanto, aun en el hombre inmaduro, la Mente Original quiere tomar la posición objetiva de la Naturaleza Humana. Este deseo se manifiesta en la Conciencia Humana. El humano inmaduro ignora su Naturaleza y su finalidad natural, pero debido a la dirección de su mente original, la conciencia siempre quiere dirigirle hacia lo que él piensa que es bueno. Cuando la visión de la verdad del hombre, se desvía de la Verdad Original, sus actos, que los hace de acuerdo con su Conciencia, también se desvían del modelo original del bien. El humano inmaduro está separado del cumplimiento del deber natural, separado, en este caso no significa que sea independiente de él, sino que no lo percibe en su totalidad. Por eso decimos que está separado de su Naturaleza Humana, y efectúa una acción de dar y responder con el criterio de su percepción inmadura de la normalidad. Tomando así la posición de objeto de la insuficiencia. La Naturaleza Humana no está incluida en esta relación en su completa dimensión. No existe ninguna posibilidad de negociar con la Naturaleza porque es Absoluta, Eterna e Incambiable. El humano inmaduro excluye la Normalidad Natural de su actuar y por eso no disfruta de los beneficios derivados del Derecho Natural. Por ejemplo, la comprensión del adolescente de los procesos de maduración del recién nacido son percibidos por su raciocinio de un modo diferente a como los comprende el padre que lo maduró. Del mismo modo, en el proceso de desarrollo de un oficio artístico, el aprendiz imagina los procesos de un modo diferente a como los comprende el experto en ese oficio. Lógicamente en la disciplina del ejercicio, el aprendiz adquiere los conocimientos y cuando madura en ellos puede recibir la totalidad del beneficio, mientras que durante el proceso solo adquiere beneficios proporcionales a su desempeño. La Naturaleza es absoluta en sus reglas y quien no las cumple, las debe cumplir, ese -deber cumplircuesta un esfuerzo superior y distinto al esfuerzo del que cumple voluntariamente con su deber. Para entender esto, podemos argumentar con el ejemplo del delantero de un equipo de futbol que corre hacia la portería y mete gol. El esfuerzo en llegar a la portería es el mismo cuando cumple con el deber de golear, que cuando no cumple con ese deber. Pero cuando no cumple, se le suman al esfuerzo muscular del recorrido, la presión del tiempo, del técnico, del estadio y el de su propia frustración que ha de restaurar. Restaurar un error insignificante cuesta solo insignificancias, pero restaurar un error trascendental, puede costar la trascendencia y ese es el punto que se debe cuidar. Hay cosas que pueden perderse y encontrarse y cosas que solo se pierden una vez. Las virtudes de la prudencia, firmeza y templanza, pueden ser restauradas. Incluso la honradez y la sinceridad podrían restaurarse en el tiempo, pero la pureza en la decencia o la castidad, no se pueden restaurar. La Naturaleza de la Decencia o de la Pureza es Absoluta y solo se establece en su pureza o en su decencia, una vez perdida, no existe posibilidad de reencontrarla. Los padres y profesores deberían proteger a sus hijos y alumnos para que no pierdan lo único que puede transformarlos en humanos. Martín Soria Página 23

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La pérdida de la Naturaleza Original y su Restitución explicada según la acción de Dar y Responder El hombre: El Ser Humano maduro en la decencia es uno con la Naturaleza Humana y es el que establece una completa y permanente acción de Dar y Responder a las máximas necesidades válidas para Todo (las Normas de la Naturaleza). Cumple con el deber natural y disfruta del beneficio del Derecho Natural en el cumplimiento de su deber. Desde el origen de la humanidad, la Naturaleza ha posibilitado condiciones para que el hombre descubra su realidad, su deber, su finalidad y la cumpla. La restauración de la humanidad dormida en la ignorancia de su Naturaleza, se podrá llevar a cabo, cuando el hombre descubra las Normas Naturales y obre en consecuencia. Ese primer hombre que madure será el modelo ejemplar a imitar. Si los humanos establecen una perfecta relación de dar y responder a la dirección de esas Normas, entonces, se podrá superar el sueño de la ignorancia y disfrutar del sueño del Ideal, es decir, del derecho al beneficio natural de todo lo creado, luego de cumplir con los deberes de la naturaleza. El descubrimiento de las Normas Naturales posibilita la emancipación del hombre de su ignorancia, y facilita el camino de la auto-realización que todos esperamos. El Mundo: En el Mundo de los Humanos Naturales Maduros en la decencia se comparte la normalidad porque la mayoría, de las personas, son adultos y tienen una constante y permanente acción de dar y responder con la Naturaleza Humana. Al ser esta inquebrantable e invariable, los adultos, atienden, entienden y están atentos todos, a las máximas necesidades y se entregan voluntariamente a su cumplimiento. Por lo tanto, llegan a ser personas responsables que atienden, entienden y están siempre atentos a responder o resolver, las máximas necesidades válidas para Todo y quien responde al beneficio de Todo, no perjudica nunca a nadie. Estas personas pueden compararse con las células de un cuerpo saludable, que se mueven de acuerdo con la forma en que la Mente dirige a su cuerpo. Entonces, tienen una correcta acción de dar y responder entre ellas y se unen como se unen todas las células en un cuerpo. El vecino de una persona es su “segundo Yo” al que debe atender, entender y estar atento a sus necesidades fundamentales, de este modo se crea una inmensa familia, la familia humana. En la actualidad, la acción de dar y responder vertical entre el hombre y su naturaleza, está interrumpida, por eso, los humanos han perdido su sujeto natural, y con ello, perdieron el verdadero sentido común. Y la acción de dar y responder horizontal entre ellos fue también interrumpida. Por lo mismo, no pueden realizar la acción de dar y responder que se supone deberían. Por eso el medio contemporáneo está lleno de luchas, desprecios, desconfianzas y divisiones. . Las diferencias en la interpretación de la definición del arte por ejemplo, son inmensas. Cada individuo defiende la validación de su definición. Cada individuo postula un ideal humano diferente al del resto. Cada individuo pretende ordenar políticamente al mundo a su manera. Cada uno de los económicamente insuficientes, dispone del secreto para ordenar la economía mundial. El tema de la salud también debe resolverse de acuerdo a los postulados de cada enfermo, y la educación ha de ser aquella que garantice la libertad de expresión, de libre pensamiento, y que no viole, ni los derechos del niño, ni el derecho a ser feliz de cada individuo. Estas incongruencias sociales son producto de ignorar funciones y límites, deberes y beneficios, posiciones y respeto. Si el humano se hace hombre, el hombre se hace humano y en esa simbiosis pueden todos asociarse, pero no podemos ser distintos a la Naturaleza Humana y declararnos hombres, ni ser distintos a los hombres y declararnos humanos. El individuo debe madurar. El hombre maduro restablecerá la acción de dar y responder con la Naturaleza Humana, asumiendo la responsabilidad de descubrirla y realizarse en ella para dejar un modelo de decencia a imitar. Martín Soria Página 24

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La Naturaleza Humana no cambia ni cambiará. El ser humano debe ajustarse a la Justicia de Su Naturaleza para legitimar las normas y normalizarse en ellas. Solo de ese modo podemos madurar. Madurar y envejecer son dos cosas distintas que cuando se ignoran, se asocian por no comprender en qué consiste la maduración. La mayoría de los humanos contemporáneos piensan que madurar es envejecer coleccionando años, porque solo han visto ese tipo de desarrollo, el de la piel. Pero la verdadera madurez va por dentro, se establece en la actitud convicción y determinación a realizarse al máximo en lo sensible, captando las máximas necesidades validas para todo. Realizándose al máximo en el descubrimiento y comprensión de las máximas razones que se ajustan y justifican las leyes. Y realizándose al máximo en responder voluntaria e incondicionalmente al cumplimiento de los máximos deberes naturales, y sociales. De este modo, se madura y realiza emocional, intelectual y motivacionalmente. El artista no es ajeno a su realidad Natural Humana, por sobre todo, debe ser humano y después profesional. La falsa idealización de la realización profesional genera innumerables traumas en el humano contemporáneo. Se cree que el éxito profesional, realiza al individuo y lo trasforma en persona madura. Eso es solo una utopía. El arte es una profesión, la profesión de las máximas expectativas emocionales, intelectuales y de la búsqueda de lo más alto, o elevado. Pero como cualquier profesión es solo un útil, un servicio, un proceso para conquistar algo. Oficio es el dominio de una técnica y técnica es un hábito repetido. El hábito no hace personas, solo ayuda a construirlas, pero lo que las realiza no es el hábito, es el reflejo de su pureza. El arte es una profesión orientada en la conquista de la felicidad. Arthur Schopenhauer dedicó el tercer libro de El
mundo como voluntad y representación a la teoría del arte: “el arte es una vía para escapar del estado de infelicidad propio del hombre”.

SECCION 3 1 Proceso origen-división-unión Cuando las características duales dentro de la Naturaleza, efectúan la acción de dar y responder a través de la Primera Energía Universal, son creados el hombre y la mujer, como dos seres sustanciales complementarios sujeto-objeto. Cuando el hombre y la mujer alcanzan la madurez en la unidad vincular conyugal y paternal, asumen la tercera posición de objeto de la naturaleza. Las características duales de la Naturaleza, se multiplican a través de la acción de dar y responder, en dos seres complementarios (divididos) para que estos dos seres lleguen a unirse (Unión) a través de la acción de dar y responder. Esta Unión toma la tercera posición objetiva (de objeto) de la naturaleza. Este proceso se denomina: Proceso Origen- División-Unión (O-D-U). Toda multiplicación ocurre por el proceso O-D-U. El proceso ODU se inicia con la Naturaleza Original Dual cuya necesidad es encontrar un semejante dual que se realice en ella.

Naturaleza Original Sujeto Unión Objeto

Unión División Origen

Martín Soria

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2- Finalidad de los Objetos Triples Cada una de las cuatro funciones y posiciones: origen, sujeto, objeto y consecuencia reciproca (unión), deben asumir la posición de sujeto responsable y objeto respetuoso de, y para los otros tres. Cada uno de ellos debe asumir la responsabilidad de beneficiar a los otros tres, desde la posición que ocupan. Al logro de ese estado se le denomina Estándar del Triple Objetivo. El objetivo trinitario de beneficiar al Todo resumido en los otros tres. El propósito por el cual cada posición espera unirse con las otros tres, se llama Finalidad del Triple Objetivo. Cuando cada sujeto se une con los otros tres, a través de la acción de Dar y Responder, todos cumplen la Finalidad de Objetos Triples. Esa relación solo es posible entre el Hombre y la Naturaleza.

La finalidad del Triple objetivo se establece en la creación artística entre la proposición, el autor, su trabajo y la consecución del logro de lo ideado. La propuesta ha de satisfacer, convencer y motivar al autor, ha de ser posible de transformar al objeto en consecuente con la proposición, con la idea del sujeto y con el resultado esperado. El sujeto, en este caso, el artista, debe satisfacer a la proposición, ha de realizar al objeto y ha de transformarlo en consecuente. El objeto ha de responder al propósito, al sujeto y a su consecuencia y la consecuencia debe responder correlativamente a la propuesta, al sujeto y al logro del resultado. a-Números que se desprenden del proceso origen división unión El objetivo de la Creación es solo uno, la unidad completa en la reciprocidad entre la normativa natural y la respuesta correspondiente de todas las especies. La naturaleza espera por respuesta al objeto natural que cumpla la finalidad de su objetivo. Para participar o formar parte de esa unidad, el ser humano debe normarse en la autenticidad de la unidad en tradición, criterio y finalidad. Debe asumir su compromiso humano y comportarse como tal, atendiendo, entendiendo y estando atento al cumplimiento del máximo deber necesario para beneficiar al Todo. El máximo deber, no proviene de la materia a pesar de ser la materia la máxima necesitada del cumplimiento del deber. El deber solo es captado por el humano que lo reconoce y se hace consciente del mismo. Los animales no cumplen deberes, ni exigen derechos, solo operan motivados por la naturaleza del instinto o, de su N.D.I. Para captar y reconocer un deber, es necesario ser consciente de asumir la responsabilidad de cumplirlo. Esta orientación amplia el radio de la sensibilidad, del conocimiento y de la responsabilidad humana. Martín Soria Página 26

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La base de cuatro posiciones es el fundamento del número 3, 4 y 12. Debido a que hay 4 posiciones, 3 objetivos para cada posición y se cumplen 12 objetos en ella.

3-Base de Cuatro Posiciones Cuando el ser humano, Padre, Esposa e Hijos cumplen la Finalidad de Objetos Triples, a través del proceso Origen, División, Unión, centralizada en las Normas de la Naturaleza, forman la estructura base de Cuatro Posiciones. . Esta base es el proceso modelo por el cual todos los sujetos y objetos de la Creación pueden unirse con la Naturaleza de la Creación. La Base de Cuatro Posiciones es el eterno objetivo de la Creación porque es la base fundamental del valor afectivo, cognoscitivo y beneficioso. Es la estructura del beneficio ecológico, social, familiar e individual. Es también la base de la existencia, acción y multiplicación. Por sobre todo, es el fundamento base de la actividad moral, ética y estética. El vínculo, la verdad, la justicia y la bondad son productos resultantes del establecimiento base de cuatro posiciones. El vínculo no se puede establecer solo entre un sujeto y un objeto, si no existe algo en común. Para establecer el vínculo es preciso de la conexión interna y externa al mismo tiempo, vertical y horizontal. El vínculo reproductivo, por ejemplo, se establece entre un sujeto y un objeto que comparten el deseo reproductor. La amistad tampoco es solo cosa de dos, son dos que comparten algo en común, las relaciones siempre se establecen sobre la base de cuatro posiciones, no entre dos. 4- El movimiento dentro de la Estructura Base de Cuatro Posiciones. En la Estructura Base de Cuatro Posiciones, los cuatro componente se unen a través de la acción de dar y responder con la Naturaleza como centro y juntos realizan un movimiento elipsoidal. El movimiento elipsoidal continuo, centralizado en la Normativa Natural significa que el Ser Humano, vive en seis relaciones direccionales con sus semejantes físicos y con sus semejantes antepasados. Las seis direcciones son: arriba, abajo, frente y detrás, derecha e izquierda. Arriba y abajo como nuestros padres e hijos, o jefes y subordinados. Frente y atrás se refiere a semejantes más o menos experimentados. Derecha e izquierda se refiere a hermanos o hermanas o similares a nosotros. La variedad de posibilidades en la creación es infinita en energía, ritmo, intensidad etc. El hombre es el centro del universo y la Normativa Natural es el centro de la Naturaleza Humana, por lo tanto, la Normativa Natural es el centro del movimiento elipsoidal de la Creación entera. La historia de los cambios gira entorno al ser humano, produciendo circunstancias de sensibilidad, de interés y de motivación que eleven la conciencia del individuo al descubrimiento y comprensión de la Naturaleza de la Creación. El Helenismo, el periodo del Imperio Romano, o el Renacimiento, han sido etapas de la historia en donde la sensibilidad, el conocimiento y el respeto crearon las condiciones para descubrir y reconocer aspectos de la naturaleza humana. Martín Soria Página 27

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Esos momentos decisivos en la historia para descubrir la Naturaleza humana, fueron desperdiciados por las dudas de los escépticos individuos y por la escasa sensibilidad de los grupos sociales en los cuales se encontraban las personas que estaban madurando en la comprensión de su naturaleza. El impedir la propagación de la sensibilidad y del conocimiento, mermaron la posibilidad de su expansión y el tiempo terminó con aquellos orientados en la búsqueda de las Normas Naturales. 5- La relación entre la Normativa Natural, el hombre y todas las cosas. 1- La Jerarquía de la Creación. La Normativa Natural de la Creación, proyectó su ideal y energía en la creación de las partículas, con el objetivo de formar átomos que formaran moléculas y minerales, que nutrieran a los vegetales para servir a los animales y al hombre, quien debe ejercer su responsabilidad de responder siempre a la máxima necesidad valida para Todo, lo que transformaría al hombre en heredero ordenado en el Ordenamiento Natural Normal. La naturaleza creó el universo entero para la apreciación, recognición y dominio responsable de la Especie Humana. Sin el Hombre, el universo entero sería como un enorme museo, el más fantástico de todos, pero sin visitantes que lo aprecien. El artista también proyecta en su imaginación la finalidad de su labor. Se imagina exitoso en una gran exposición llena de público, siendo requerido por los medios de comunicación y con muchos proyectos y encargos, pero para lograr eso, debe adquirir los recursos necesarios. En ocasiones deberá someterse a las obligaciones mínimas y menos agradables como salir a vender sus obras casa por casa, bajo la lluvia, el hielo o la nieve del invierno, o barrer y trapear el suelo. Las tareas ingratas no son indignas lo indigno es la actitud frente a esas tareas. Pero muchas de esas cosas son necesarias para ir escalando en el desarrollo de la dignidad de ser artista. En otros casos deberá enmarcar sus cuadros con lujosas maderas, o hacerse catálogos publicitarios. Todas estas cosas son necesarias para la consecución del éxito del artista, de igual modo todas las especies naturales fueron necesarias para constituir un ambiente digno donde pudiera sobrevivir el ser humano. 2-La relación entre el hombre y la creación. . El cuerpo humano es un microcosmos de la naturaleza fisiológica externa, compuesto de elementos sólidos, líquidos y gaseosos, de sustancias minerales, vegetales y animales. Elementos creados para la vida física del hombre. Por eso, el cuerpo del humano es la representación externa del universo. Debido a que contiene todos los atributos del mundo externo es estimulado por la belleza exterior de la creación. El Ser Humano, es también el centro interno de la creación. Los elementos fisiológicos del hombre, que están hechos de materia, responden a su emoción, intelecto y voluntad. Por tanto, toda la materia debe tener elementos de intencionalidad, selectividad y poder correspondientes con la emoción, el intelecto y con la voluntad humana. Estos elementos son la parte interna de la creación. Curiosamente las artes han sentido, desde sus comienzos, la necesidad de componer con figuras humanas. El cuerpo humano en periodos de la historia fue el principal instrumento para expresar aspectos de la creación. Esto se debe a que el cuerpo del hombre y de la mujer contiene aspectos de la naturaleza expresados en su máxima belleza. Los griegos buscaban asemejar al hombre con los dioses mediante las formas y proporciones perfectas. Los romanos representaban al hombre en gloriosa majestad para manifestar el dominio sobre sus enemigos. El arte gótico elimina los contornos lineales para embellecer las figuras humanas. En el Renacimiento se retoma la exaltación de los cuerpos, al mismo tiempo que entra a considerarse también el exterior, el ambiente, la naturaleza. El arte barroco, deja a un lado la idealización de las proporciones perfectas para ingresar en el ámbito de la realidad humana. Incluso las tendencias vanguardistas actuales, integran en sus propuestas la figuración humana buscando que el espectador pueda reconocer aspectos semejantes que validen, o reconozcan para interesarse en ellos. La figura humana es la que contiene el máximo de elementos vinculares. Martín Soria Página 28

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3- el primer matrimonio de un hombre maduro y de una mujer madura. En la acción de dar y responder entre un marido y una esposa maduros en las conductas naturales, en el reconocimiento de la Normativa de la Creación y en la sensibilidad de responder voluntariamente siempre, al cumplimiento del máximo deber necesario, intercambian y comparten masculinidad y femineidad formando una completa unidad, llegando a ser la encarnación visible de la Justicia Natural. Un Hombre Maduro es un ser sustancial que representa la suma total de todos los sujetos de la creación. Una mujer madura es un ser sustancial que representa la suma total de todos los objetos de la creación (esto no significa que la mujer sea reducida a un mero objeto cualquiera) objeto en este caso, significa la respuesta voluntaria, convencida y vinculada al afecto, justicia y cumplimiento del deber del sujeto. Nos referimos a una posición y función, no a cosa alguna. Cuando el primer Hombre Maduro Natural Normado, se une en matrimonio con la primera Mujer Madura Natural Normada, la Creación también se une con ellos representada por la Naturaleza de la perfecta unión auténtica, centralizada en el Hombre que logra esa conquista. La conquista del afecto, de la justicia y del dominio responsable. En ese momento la naturaleza y el humano se hacen uno en la completa unidad vincular madura. Ese es el Ideal de la Creación, y el estándar cósmico de la naturaleza. Cuando los primeros Hombre y Mujer Maduros se unen como marido y esposa, el cosmos que fue creado con características duales, responde en su armonía. Esto llega a ser el centro de la bondad, de la justicia y de la correlatividad completa entre el Humano y su Naturaleza. El Hombre y la Mujer que cumplen este requisito, se transforman en normados, en ejemplares para sus antepasados y para sus descendientes, en ellos se reúnen su pasado, presente y porvenir. Esa unión justifica la realización completa del Objetivo de la Creación. La normativa de la naturaleza humana habitaría en este matrimonio y su logro permanecería en ellos eternamente. Las condiciones de un adulto maduro son la incondicionalidad frente al deber máximo exigido, el control de los extremos emocionales (control de la expresión de sensaciones) control de los extremos intelectuales (control del pensamiento y de la palabra) Y el control de los extremos conductuales (control de la actitud agresiva o defensiva, indiferente o impositiva). El dominio sobre el miedo, la ansiedad o la angustia, sobre los apetitos del instinto y sobre la posición y función humana. Del mismo modo que cuando la idea y la imagen del artista se unen en perfecta armonía, se establece la reciprocidad en el intercambio de valores entre el sujeto creador y su objeto creado y el resultado congratula la eficacia del sujeto y este se siente válido y crecido en su autoestima por la consecución del cumplimiento de su deber. El sujeto que realiza una obra no se vincula en el estricto sentido de la palabra con ella. Se conecta y disfruta, pero el trabajo no puede establecer una recíproca relación de intercambio con él. El trabajo ofrece una fuerza emocional al sujeto que lo aprecia, pero no intercambia esa fuerza emocional, por eso no se establecen vínculos entre las personas y las cosas. Lo que si se establecen son dependencias anímicas, preferencias o sobreprotección, lo que genera una falsa actitud de pertenencia. 6- La Omnipresencia de la Normativa Natural. Toda la creación está formada por las dualidades causa y consecuencia, sujeto-objeto a Imagen de la Naturaleza que la realiza. En la sociedad madura, el sujeto y el objeto ejecutan voluntariamente la acción de dar y responder a través de la Primera Energía Universal, formando una estructura base de cuatro posiciones centralizada en la Normativa Natural. La Naturaleza, existe y obra en toda la Creación. Al hablar de la existencia de la naturaleza, nos referimos a las condiciones de intencionalidad y consecuencia, finalidad y deber esperado por el ordenamiento universal de las especies para el beneficio de las mismas. Todo acto contiene unicidad o singularidad invariable y dualidad variable. Martín Soria Página 29

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La unicidad invariable es el valor y la dualidad variable es el deber y el derecho. Deber y derecho existe en todo valor, pero el deber se puede o no se puede cumplir, y el derecho al beneficio se disfruta o no, en ese sentido, la dualidad es variable y la unicidad es siempre valor. Así como en el arte existen los doce valores: temático, compositivo, gráfico, tonal, cromático, técnico, comunicativo, por originalidad, emocional, intelectual, motivacional y armónico, que dictaminan la obligación de conquistarlos, la naturaleza de la creación exige el cumplimiento de las normas naturales de la especie humana. El artista, es libre de asumir su deber de mejorar en el desarrollo del dominio, de los doce aspectos del valor artístico, en su totalidad o, de asumir solo algunos o, negarse a mejorar en ellos. Lo único que varia en estos casos es el beneficio del derecho a lo adquirido. La normativa del arte seguirá siempre presente exigiendo al artista su completa realización. Lo mismo ocurre con la normativa natural del ser humano. 7- La multiplicación de los cuerpos fisiológicos. Los cuerpos, lógicamente se multiplican en consecuencia con la proposición causal que los origina. Cuando los objetos creados son desarrollos aritméticos, útiles u obras de arte, se multiplican mediante la suma de elementos sensibles que captan la necesidad de resolverlos o realizarlos, de elementos de juicio que justifican las razones por las cuales se declaran necesarios y del poder de la voluntad que los transforma en imagen. Cuando el objeto es un ser vivo, la multiplicación ocurre gracias a procesos de desarrollo selectivo, orientados hacia la finalidad del cumplimiento genético que los realiza. En la creación ocurren siempre y en todos los procesos las mismas funciones de consecución, funciones de posiciones con una finalidad específica (activo retributivo), pero en todo caso, la multiplicación de los cuerpos fisiológicos ocurre mediante el proceso Origen División Unión, y con la acción de dar y responder entre propósito y consecuencia y sujeto-objeto. La multiplicación de los cuerpos se realiza en los cuerpos. No ocurre ninguna multiplicación sin un cuerpo contenedor de los elementos a ser multiplicados. La multiplicación de objetos se debe a la cualidad de los mismos, por ejemplo: la arena es un cuerpo (objeto) que al ser acumulada se transforma en greda o cemento y este, al ser agrupado en diferentes estructuras puede convertirse en un proyecto inmobiliario. El proyecto vuelve a transformarse en tierra luego de un tiempo y vuelve a ser arena. La multiplicación de los objetos de la creación son transformaciones de lo ya existente. La imagen de una idea se realiza mediante la transformación de energías. El estímulo emocional es transformado en impulso, mediante la acción de dar y responder en el proceso origen, división y unión, entre realidades existentes energético-espirituales y fisiológicas. El positivismo filosófico y las tendencias del pensamiento práctico han bombardeado la conciencia del hombre con la idea de que energía es algo desconectado de los aspectos funcionales intencionales, selectivos y de poder. Han demostrado que energía es fuerza en dirección pero no han podido demostrar que la dirección de esa fuerza es intencional, sencillamente, porque la intención pertenece al área del planteamiento lógico de la filosofía. La lógica se fundamenta en la inferencia de una verdad que contiene una premisa y una conclusión. Y para que la premisa sea verdadera ha de asumirse válida en función de un bien supremo, de una verdad suprema y de un valor supremo. Ese es el drama de la ciencia. Que para que sea imparcial no puede asumir la existencia de una verdad suprema, porque en ese caso estaría validando la regulación de un absoluto filosófico. El poder de la energía es indiscutible, pero ese poder no solo se esparce, también se dirige, aunque en ocasiones parezca que se propaga en cualquier dirección, como suele ocurrir con la irradiación de las partículas, pero en la mayoría de los casos la energía se dirige en orbitas circulares orientada hacia aquellas circunstancias que permiten o posibilitan su recepción. Martín Soria Página 30

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Las partículas de un átomo orbitan circularmente y para que esto sea posible es necesario dirección, orientación y recorrido. El recorrido es producto de fuerza, pero la orientación y dirección, a pesar de poderse justificar mediante la compensación de otras fuerzas, estas, están dispuestas de manera ordenada para que el movimiento circular sea posible. El tema es si ese movimiento circular es producido por una suerte de arbitrariedad casual de cierta compensación de fuerzas, o si es producto de una selectividad intencionada. En el cosmos, está todo forzosamente obligado a orbitar alrededor de un centro. Curiosamente, las relaciones humanas, la comunicación, e incluso la vida giran sin dar vueltas, alrededor de un centro común: “el valor”. Valor contiene deber (una suerte de motivación intencionalidad) y produce beneficio (una suerte de derecho para quien lo establece). Si la vida gira alrededor del valor y este es pretendido, y pretender, obliga o intenciona su conquista, podría pensarse que el movimiento circular de una partícula, también podría derivarse del deber de lograr su posición dentro de una intención. Después de todo, tan extraño es pensar que el movimiento circular es producto de una intención, como pensar que orbitar en círculo es producto de la arbitrariedad. Lo que nos lleva a preferir la selectividad intencional por sobre la casualidad arbitraria es el hecho repetido en cada especie natural, del ejercicio selectivo intencional. Si la creación que es la multiplicación de un cuerpo, fuese arbitraria, las consecuencias derivadas de esa causa origen, seguirían siendo en todo caso arbitrarias, pero la realidad de las especies no es así. Las especies operan de forma intencional y selectiva frente a la regulación de un ordenamiento instintivo. Los humanos, por ejemplo, disponemos de relojes para medir algo que no se mueve, el tiempo. Medir el tiempo nos permite ubicar la historia y concordar fechas o encuentros. Disponemos de cintas métricas para mediar las distancias del espacio infinito y por lo tanto, sin distancia. Las medidas del espacio nos permite conocer las distancias etc. ¿Para qué nos sirven las medidas y los relojes si somos resultado de la casualidad arbitraria? Para qué ordenamos en un cosmos originado por el desorden? La lógica de la razón pura nos lleva a pensar que, selectividad intencional existe en todo lo creado. Así como se transforma el oxigeno e hidrógeno en agua, o como el oscilógrafo transforma impulsos eléctricos en imágenes o el altavoz transforma impulsos eléctricos en sonido, del mismo modo se transforman intensidades basadas en intenciones, en elementos químicos, físicos o biológicos. Sabemos que, entre los elementos simples, existen distintas intensidades formuladas por distintas intenciones. De modo que, cualquier acto creado, es producto resultante de una intención ideada. La Naturaleza, no solo es Normada, es también propositiva. Lo justo se ajusta a la justicia y la justicia responde a una necesidad. La necesidad contiene un deber y un derecho, el deber de realizarse para disfrutar del derecho al beneficio de lo conseguido. Esta realidad dual existe implícita en la naturaleza y es la gestora y gobernadora del universo. No es que la naturaleza contenga una afirmación y una negación, tipo declaración de verdad y declaración de mentira. Ni que la negación de la negación se transforme en una afirmación. Esta retórica corresponde a la actitud del apreciador, no al contenido del valor. El valor ni se afirma ni se niega, el valor se establece, por lo mismo, que la multiplicación de los cuerpos sea una realidad entre los miembros de una dualidad, no implica que uno de esos miembros deba ser afirmado y el otro negado. El deber y el derecho, la obligación y la responsabilidad, la necesidad y el beneficio, así como el hambre y el saciarse, no necesitan ser afirmados o negados para existir. Solo deben ser establecidos. En la creación de cuerpos fisiológicos existen incluidos aspectos externos e internos. Los externos son visibles, los internos invisibles. Pero tanto los internos como los externos, contienen intencionalidad, selectividad y poder. La naturaleza de lo interno es real, la de lo externo es ficticia. Martín Soria Página 31

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Lo que vemos es solo la porción que enfocamos de una realidad, no la realidad completa, pero el reconocimiento de la realidad de lo que vemos es completo. Lo que oímos es solo una porción de sonido, pero el reconocimiento de lo que oímos es completo. Por ejemplo vemos del caballo una porción, la lateral, frontal, o trasera pero reconocemos al caballo por completo. El reconocimiento es real mientras que la imagen visual es ficticia. ¿Por qué ficticia? Porque si se le cambia la luz cambia de color, si se lo ve a distancia pierde su forma, etc, etc. Las constantes son propositivas, lo variable es el proceso de consecución. La naturaleza de la necesidad se enfoca únicamente en su satisfacción. Toda proposición necesaria está compuesta por el poder de transformar algo para que se ajuste a la necesidad propositiva; la selectividad previa a la alternativa de optarse o no por ellos y la intencionalidad derivada de su consecuente realización. Incluso el calor que posibilita la existencia de las cosas se deriva y produce de tres medios: por movimiento, por luz o por frotación, asemejándose a la condición emocional (movimiento) intelectual (luz) y motivacional (frotamiento). 8- Las Razones por las que todos los seres están hechos con características duales. Para que un ser exista necesita Energía. Esta Energía se genera por la Acción de dar y Responder entre un sujeto y un objeto. Por tanto, debe haber sujeto y objeto para la existencia de cualquier cosa. Todos los humanos tienen una naturaleza eterna (la Natural). La eternidad existe en el movimiento circular producido por la Acción de Dar y responder entre sujeto y objeto. El sujeto ejerce una fuerza centrífuga sobre el objeto y el objeto ejerce una fuerza centrípeta sobre el sujeto. Por balance entre estas dos fuerzas, el objeto mantiene su orbita alrededor del sujeto, como vemos en el primer dibujo. El orden natural no es arbitrario como vemos en el segundo dibujo. El movimiento provoca movimiento y el movimiento de mucho movimiento provoca velocidad, tensión, presión, reacción, etc.

La dualidad hace posible que la fuerza resultante de la energía, se oriente en la dirección adecuada, que la compensación entre las fuerzas de atracción y repulsión se equilibre en la reciprocidad que haga posible su recorrido.

Martín Soria

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Las características duales posibilitan la existencia vital entre los géneros masculino y femenino, sujeto-objeto y posibilitan la eterna permanencia interactiva entre el deber y el derecho al beneficio de lo cumplido, causa y efecto. Cuando se asume la unidad entre la dualidad vertical (causaconsecuencia) y la dualidad horizontal (sujeto-objeto) y se comprenden integradas en sus funciones, se puede, sobre ese fundamento, imaginar la permanencia absoluta de la continuidad eterna. La causa no puede hallarse sin un efecto que declare su existir. El efecto no es posible sin una causa que lo haya realizado. La realización implica al sujeto emisor, o creador y al objeto receptor o creado. Este sistema operativo productivo, es indivisible, e indestructible. Y, si entendemos que en la causa originaria existen: intencionalidad, selectividad y poder, podremos comprender que estamos hablando de una estructura y función operativa libre, autónoma e independiente, que responde a la realización de lo que determina necesario. Esa es la realidad de la Energía de la que estamos todos compuestos y que nos rodea en la composición del espacio. SECCIÓN 4 1-El Objetivo de la Creación A- El motivo de la Naturaleza para su creación. ¿Cual fue el motivo de la Naturaleza para comenzar su Creación? Podemos comprender esto al investigar el deseo del hombre por la vida y el motivo de su trabajo creativo. El hombre no quiere estar solo. El hombre siempre quiere un objeto con el que pueda establecer una acción de dar y responder que le produzca alegría. Según esto, sabemos que el deseo del hombre es obtener felicidad y alegría. ¿De donde proviene esa necesidad? Ese deseo proviene de la Naturaleza Humana. Es más, la Creación entera espera un bienestar, ese bienestar proviene de la Naturaleza de la Creación. Según esto, podemos comprender que la Naturaleza también espera bienestar, por eso busca ordenar los desordenes naturales. La Naturaleza busca y realiza bienestar y tendrá un completo bienestar cuando la especie humana se normalice en la Justicia de sus Normas. B- El objetivo interno y el objetivo externo. Cada ser creado tiene un objetivo que es también el objetivo de la Naturaleza de ese ser. El objetivo de la creación proviene, no de la creación en si misma, sino del creador que la construye. Toda Creación es dual en lo interno y en lo externo, cada parte tiene su propio objetivo, el objetivo interno y el objetivo externo. El objetivo interno de la creación es el de servir al conjunto, a la especie, a la totalidad de la Creación y el objetivo externo es el de servir al individuo. La categoría interior persigue el objetivo interno y la categoría exterior persigue el objetivo externo. El interior del Ser Humano está representado por su Mente Original que se manifiesta en Su Conciencia, y su categoría exterior está representada por su cuerpo manifestado en el instinto. La Conciencia siempre desea hacer el bien para Todos, por eso el objetivo interno tiene el deseo de servir al conjunto, mientras que el cuerpo físico del ser humano busca la satisfacción individual. Por eso el objetivo externo es el objetivo de servir al individuo. Para que un ser sea Natural, su objetivo interno y su objetivo externo, deben establecer una dinámica acción de dar y responder sobre la preferencia del conjunto natural. Esta es la razón por la que el hombre debe responder siempre al cumplimiento responsable de las máximas necesidades validas para Todo. . Para poder satisfacer las necesidades sociales, el objetivo interno, ha de ser siempre preferente por sobre lo preferido por los instintos. Cuando el hombre priorice el servicio público por sobre el individual, cuando se enfoque en responder al cumplimiento de los deberes de conjunto por sobre sus propósitos individuales; cuando sea capaz de controlar los extremos afectivos, intelectuales y motivacionales y domine los apetitos del instinto, servirá a sus semejantes, los entenderá y los atenderá de forma que estos sentirán el atractivo de su presencia. Cuando la mayoría de los humanos logren eso, veremos por primera vez un mundo en Paz, Justicia y Orden. Martín Soria Página 33

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Un mundo en paz, justo y ordenado es un lugar en donde todos los objetivos internos garantizan el cumplimiento de los objetivos externos, y todos los objetivos externos son dirigidos por los objetivos internos, por eso, el ambiente maduro es un cuerpo orgánico entretejido con los objetivos duales de toda la creación en perfecta armonía. C -Objetos de bondad para el equilibrio natural. ¿Cómo se origina el equilibrio? El ser humano adquiere alegría cuando se cumplen sus expectativas. Un ser también siente alegría cuando sus características duales se complementan con las características duales de su objeto. Cuando un artista proyecta su interior y su exterior en lo interior y exterior de su obra y esta lo refleja en consecuencia, y el artista se siente satisfecho. Para el hombre, el objeto que puede reflejar sus características internas y externas en su máxima extensión es otro hombre. Para la mujer, el objeto que puede reflejar sus características internas y externas en su máxima extensión es otra mujer. Para la Naturaleza Humana, el objeto que puede reflejar sus características internas y externas en su máxima extensión es otro “Naturaleza humana”, el Humano realizado Natural. El hombre que responda a la maduración de su naturaleza, será el objeto máximo de la Naturaleza. La Naturaleza Humana es en si misma masculina y femenina, por lo mismo, su máximo reflejo es la unidad masculino femenina. Además, la Naturaleza humana es creativo-propositiva, por lo tanto su reflejo máximo ha de ser también creativo-propositivo. Pero es pura en la autenticidad, justicia y tradición, luego exigirá el máximo reflejo de pureza en la autentica justicia trascendental. De donde se deduce que el perfecto reflejo de la naturaleza humana es una pareja cuya reproducción sea auténtica y ajustada con la normativa de la naturaleza humana. 2-Los trastornos humanos merman a la naturaleza y la impiden disfrutar del orden pretendido. A causa de los trastornos humanos, la naturaleza perdió una especie entera: la humana. El objetivo de su creación fue secuestrado por la actitud inmadura de los humanos ignorantes de su naturaleza. La naturaleza no soporta los trastornos humanos. La humanidad fue creada para ser Normada en su Naturaleza Humana. Fue creada para completar el Objetivo de la Creación entera. Sin la colaboración del Hombre Maduro, el Ideal de la Creación no podrá ser establecido. Si la naturaleza es intencional, es porque siente la necesidad de lo que intenciona. ¿Cómo creéis que se siente esta sensibilidad máxima al observar que los máximos herederos del bienestar o beneficio de sus creaciones, la niegan, la rechazan y se olvidan de que existe? La naturaleza perdió el aprecio y valoración de toda su creación, al obtener la respuesta de una especie creada con la capacidad de reconocerla y apreciarla, que prefiere ignorarla y despreciarla. La naturaleza perdió su objeto interno y perdió también su objeto externo porque la humanidad en sus trastornos, actúa por debajo del estándar instintivo de los animales. La carencia del entendimiento de las virtudes ha exagerado la propagación de los vicios. Virtud y vicio son dos cosas totalmente opuestas y producen también sensaciones diferentes: Plenitud y dolor. La virtud construye, el vicio destruye. De lo construido se siente la autoría, de lo destruido se siente la vergüenza. La vergüenza frustra, tensa, atemoriza, e inhibe. Pone al que la padece a la defensiva y eso agrede. La construcción de lo virtuoso, se admira, se valora, se dignifica y atrae. Eso engrandece al autor a quien se le respeta su autoría y dispone así de autoridad para enseñar. La naturaleza perdió la posibilidad de establecer correctas relaciones de dar y responder con su Creación, porque el temor humano violentó a la Creación, y destruyó las conexiones entre especies. El Humano se ha convertido en siervo de siervos. Su estado de ignorancia de la Naturaleza Humana les lleva a contentarse con sus desgracias. Niegan su Verdadera Naturaleza, mientras crean naturalezas ficticias. La humanidad actual es el enemigo máximo de la Naturaleza.

Martín Soria

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La naturaleza humana no puede rechazar a la humanidad porque la humanidad es el objetivo de la Naturaleza Humana, pero tampoco los puede aceptar porque no responden de forma Natural. La Naturaleza espera que el Ser Humano descubra su Normalización Natural. Ser normal natural no es producto de comer solo vegetales, ni de cuidarse de no depender del vino. Ser normal es disponer de la actitud incondicional para ofrecerse voluntariamente siempre a resolver o realizar la máxima necesidad valida para Todo. Sin importar de qué se trate y sin reclamar por ello. Y ¿Qué perdió el ser humano? Perdió la cooperación universal, perdió la confraternización universal, la confianza en los demás y en si mismo, perdió el respeto a los demás y a sí mismo, perdió el afecto por los demás y por sí mismo, perdió la pureza, la integridad y la vinculación universal. Y lo peor, perdió su Naturaleza Humana. 3- Los objetos de bondad de la Naturaleza Humana. La Naturaleza creó al hombre a su imagen, para que el hombre maduro sea su cuerpo (objeto), cumpliendo con el deber de crecer, multiplicarse y ejercer el dominio sobre los instintos. El ser humano, también experimenta la mayor alegría cuando crece hasta su maduración mental y física, cuando multiplica su naturaleza y ejerce el dominio sobre la naturaleza directiva de los instintos. La Naturaleza Humana se conecta de forma correlativa con el hombre que ha cumplido con el proceso de desarrollo (crecer, multiplicarse y ejercer el dominio sobre la creación) porque el hombre es su objeto sustancial, su cuerpo visible. Ese hombre maduro en el crecimiento es un adulto y ese adulto que se ha multiplicado y que ha normalizado el proceso de desarrollo de su hijo hasta cumplirlo en el enlace vincular filio-paternal y paterno -filial, y que ha logrado establecer el vinculo fraterno-conyugal con su esposa, es un Adulto Maduro. La Naturaleza Humana es una Voluntad que nos domina y contrariamente a lo que Aristóteles pensó,* ese dominio no causa dolor alguno, todo lo contrario, del respeto a la voluntad de la Naturaleza se goza del mayor de los beneficios. El adulto maduro en el amor, en la verdad y en el cumplimiento de la responsabilidad es un objeto de bondad de la Naturaleza Humana.
*(La Gran Moral pag 14)

a-Crecer. Crecer es una necesidad inevitable y una bendición ofrecida a las especies, que nos permite madurar en la individualidad. El Hombre Maduro es un objeto sustancial de la Naturaleza Humana. Su Mente capta las máximas necesidades y cumple los máximos deberes válidos para Todo. Y su cuerpo obedece y responde a la dirección de su mente y esta obedece y responde a la Conciencia Natural. Los objetivos internos y externos de la naturaleza se reconfortan en el obrar del ser maduro interna y externamente. Crecer es una bendición cuando se maduran la sensibilidad, la inteligencia y la responsabilidad. El hombre que capta la máxima necesidad valida para Todo, que reconoce las razones que justifican valida esa necesidad y que responde voluntariamente al cumplimiento del deber de realizarla o resolverla, es un hombre bendecido por el desarrollo del crecimiento. Recibe el derecho al beneficio del cumplimiento de su deber. Beneficio otorgado por la Naturaleza de las conductas, juicios y sensibilidades adecuadas a la Normativa Natural de la Creación. La Naturaleza ofrece al hombre un proceso de desarrollo natural normado en consecuencia con las Normas Naturales, para hacerse coparticipe de todos los beneficios que de la naturaleza se desprenden. El individuo tiene la posibilidad de optar por él, o en contra de él.

Martín Soria

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b-Multiplicarse El ser humano multiplica sus sensaciones, conocimientos y habilidades, pero la máxima multiplicación posible que responde con mayor gozo, es su reproducción genética: el padre que tiene un hijo. Cuando el hombre y la mujer maduros se unen en matrimonio, disponen de argumentos para orientar, educar y proteger a sus hijos en el encuentro con su Naturaleza. A partir de familias maduras se puede pensar en sociedades maduras en las Normas Naturales. Cuando alcanzan la máxima unidad y orden, la sociedad se parece al cuerpo y Mente de un Hombre saludable. La Normativa Natural, como la fuerza directiva de la sociedad, es comparable a la Mente de un Hombre maduro, sabio y líder a imitar. Los miembros de la sociedad son comparables a los miembros del cuerpo. En este caso, el cerebro da órdenes y todas las otras partes del cuerpo, responden con eficacia en unidad. En una sociedad madura, las necesidades máximas serán las órdenes del cerebro social y todos los humanos maduros, responderán voluntaria y naturalmente al cumplimiento o solución de dichas necesidades máximas. Tal sociedad es un objeto sustancial de la bondad o del beneficio natural. Una sociedad de individuos maduros formará una nación de hombres maduros, varias naciones de individuos maduros orientarán y educarán a sus seguidores en las Normas de la Naturaleza Humana, estableciendo un mundo en paz, unido y ajustado a la Naturaleza de la Creación. La multiplicación de generaciones de bondad natural es una necesidad humana. c-Ejercer el dominio sobre los instintos El ser humano es libre, autónomo y responsable. Esta naturaleza posiciona al hombre por sobre el resto de las especies. Somos libres e independientes para optar por la alternativa que uno considere valida, o para optar por la alternativa necesaria a la que se deba responder en su realización, por ser beneficiosa a la totalidad del orden natural. Somos autónomos en el descubrimiento de las leyes, normas, principios y razones constantes fundamentales trascendentes o e inmediatas, superficiales o banales. Somos responsables de responder al cumplimiento de un deber general o al cumplimiento de un deber particular. El dominio responsable sobre el cumplimiento del máximo deber necesario es una bendición para quien lo cumple, porque disfruta del derecho al beneficio de la naturaleza en su totalidad. Debido a que este mundo está hecho a imagen de un hombre perfecto, llega a ser objeto sustancial del hombre y al cumplirse el dominio del hombre sobre el mundo, el hombre logra ser objeto sustancial de las Normas de la Naturaleza. Por lo mismo, el interior y el exterior de la Naturaleza Humana y del Humano, se sienten estimulados por el mundo y ambos disfrutan en su correlatividad. CONCLUSIÓN El objetivo último de la creación será realizado cuando las normas de la naturaleza sean asumidas, reconocidas y establecidas en el mundo físico por una mayoría de Adultos Maduros, que establezcan una tradición de generaciones, orientadas y entrenadas en la conducta del dominio de las responsabilidades humanas. Si sumamos a los padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y tatara-tatarabuelos de una sociedad, el grupo de inmaduros adolescentes sería en extremo reducido, comparado con el resto y la mayoría madura, opinaría, orientaría, educaría y protegería el proceso de maduración de los adolescentes. Esta superioridad numérica entre las generaciones maduras es la garantía de que las nuevas generaciones, dispondrán de todos los argumentos de protección, educación y orientación normadas que los permita madurar en la atención, entendimiento y tradición Natural.

Adolescentes 16 años Martín Soria

Padres 32 años

Abuelos 48 años

Bisabuelos 64 años

Tatarabuelos 80 años

Tatara-tatarabuelo 96 años Página 36

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Los Adultos Maduros proveerán del liderazgo ejemplar en las buenas costumbres a las nuevas generaciones, en las conductas adecuadas a los procesos Naturales y estos, sobre la protección, educación y orientación de los mayores, desarrollarán las capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales necesarias para el desarrollo y cumplimiento de sus finalidades independientes. El hombre responsable, responderá al llamado de su Naturaleza y cumplirá los requisitos de su maduración, multiplicación y dominio sobre los procesos de consecución de su realización. Esta realización del Verdadero Líder, Verdadero Maestro y Verdadero Hombre, Marido, Padres y Abuelos, quedará impresa en la Historia Humana para ser imitada por todas las personas sensibles, sinceras y generosas que pueblen las generaciones del porvenir. Sobre esta base social, las artes alcanzarán el máximo de su desarrollo y producirán el máximo de beneficio. El arte es el instrumento de los máximos desarrollos, de las máximas habilidades, de la máxima acertividad, del máximo atractivo y admiración. Ese es el momento y circunstancias esperadas por la moral, la ética y la estética para hacerse manifiestas. SECCIÓN 5 1-El origen de la creación del Universo. Todo aquello que se pretende o se propone, dictamina la necesidad del actuar. Al hacer algo, ese “algo”, ocupa una posición esperada por alguien que lo desea. Alguien y algo son dos posiciones horizontales en algún sitio (lugar o espacio) para hacer o realizar lo pretendido o propuesto, por lo tanto, pretensión y proyecto ocupan posiciones verticales en tiempo (antes y después) como Idea e Imagen. Toda idea para ser transformada en imagen exige un sujeto que la perciba, y asuma la determinación de transformarla (1). Pensar que el movimiento existe en sí y por si mismo sin un empujón que lo desplace es absurdo. La idea no puede transformarse por si sola en imagen. De igual modo el sujeto no puede transformarse a sí mismo en imagen, porque él no es la idea, para eso, el sujeto necesita objetos de transformación que posibiliten la realización de la imagen (2). El objeto es un elemento conectivo que se origina en la idea y se transforma en imagen, para lo cual, ha de contener aspectos recíprocos entre lo ideado y lo imaginado. Lo ideado motiva, en otras palabras, mueve a realizarse y la imagen beneficia, alegra, estimula, y mueve al que lo aprecia, el movimiento es el elemento compartido entre lo ideado y lo imaginado (3). Pero no basta con la idea el sujeto el objeto y el movimiento para realizar el acto, sin capacidades sensibles, no sería capaz el sujeto de captar lo necesario, sin capacidades intelectuales, no reconocería lo necesario ni sabría cómo resolverlo y sin poder, no lo realizaría, por lo mismo: capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales son necesarias en la transformación de una idea en imagen (4). Captar comprender y poder son aspectos importantes en la realización de un acto, pero sin prudencia, sin firmeza o sin templanza, las capacidades no sirven de mucho, por esto, para transformar una idea en imagen es necesario de virtudes (5). Y las virtudes sin habilidades sensoriales, visuales, motrices etc., la transformación sería imposible (6). Estos seis aspectos junto con los seis que veremos a continuación fueron necesarios en la creación de todo. El Universo fue creado por la naturaleza creativa en 6 etapas: Separación 40 Fe 40 Unidad 12 División 4 Cautividad 21 Preparación para la Unidad 40

La Creación sigue secuencias ordenadas que predisponen los recursos necesarios para una creación posterior, de igual modo, no se puede construir una casa sin materiales de construcción, no se puede conseguir la consolidación de una especie si no dispone de los recursos para existir, actuar y multiplicarse. Cada ser, vino del origen natural que lo concibió en la naturaleza de su especie. Y fue concebido por la unión de las características duales naturales. El hecho de que se parezcan unos seres a otros proviene, de que todos tienen y comparten el mismo Origen Natural. Martín Soria Página 37

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Cada especie natural es plena, justa y completa, a ninguna le falta o le sobra algún atributo natural. Son como son y siendo como son, son como deben ser. Creer en la evolución casual al azar, supone afirmar que las especies son todas imperfectas e inmaduras, innaturales y anormales y que por lo mismo, deben evolucionar (cambiar para mejor, al azar). Pero ninguna especie nos muestra deficiencia alguna, es más, el único deficiente es el hombre ignorante de la Naturaleza que asume por verdad extrañas posibilidades, y desconoce la evidencia Natural. Los defensores de la evolución por azar, argumentan que miles de millones de años (tiempo), selección natural (preferencia del más dotado), adaptación (conexión con el ambiente) y mutaciones (deformaciones genéticas), son los causantes de la evolución casual (mejoramiento arbitrario). Pero no pueden demostrar la evidencia de los cambios sufridos durante los miles de millones de años, porque no se han estudiado estos cambios consecutivamente durante miles de millones de años. La selección Natural es siempre limitada por la Naturaleza de la especie, que prefiere aquello (generalmente se manifiesta esa selección natural en la elección del complemento reproductor), prefiere aquél que beneficia más a la especie, nunca aquel que la transforme en otra diferente, de ser así, observaríamos esa conducta en las especies actuales. La idea de la adaptación es falsa. Un naranjo no se adapta a las condiciones climáticas o químicas del suelo escocés. Las especies se adecuan a las condiciones difíciles hasta ciertos límites, pero superados estos límites no se adaptan, se mueren, por eso, no se ven iguanas en la Antártica. El término adaptar significa hacer que un objeto o mecanismo desempeñe funciones distintas de aquellas para las que fue construido, mientras que el término adecuar significa acomodar una cosa dentro de un orden. Lo que hacen las especies es acomodarse a las inclemencias, no adaptarse a ellas. Y sobre las mutaciones, generalmente son irreproducibles, son meras alteraciones genéticas inesperadas, no congénitas, rarísimamente repetidas en dos seres, macho y hembra, al mismo tiempo y en el mismo lugar, por eso se las denomina mutación (alteración). Los evolucionistas en sus inicios se declaraban no creyentes, pero, para defender la Teoría de la Evolución es necesario de mucha fe. El proceso de la Creación del Universo se realizó en seis etapas derivadas de los seis apartados que podemos observar en el gráfico anterior. Separación del estado estacionario, fe en la consecución del proyecto pretendido, unidad mente y cuerpo, división entre funciones sujeto y objeto, el autor sobre las bases previamente establecidas hubo de cautivarse en el proceso de desarrollo y preparación para el beneficio de su conquista. Esta simple secuencia operativa de la creación ha existido oculta al entendimiento humano durante generaciones y es la base de la constante construcción de un acto. Para hacer algo pretendido, la primera condición que es necesario realizar es la de separarse de lo que se está haciendo en ese momento. Separación completa del actuar anterior, o sea, es necesario rechazar completamente a lo previo, al 40 que es el número de la completación. Luego de separarse de lo anterior, es necesario estar convencido de que lo pretendido, merece el sacrificio de la determinación de quien lo pretende, a eso se le denomina fe. Fe, que ha de ser completa, porque de no mantenerse durante todo el proceso de desarrollo, no se conseguiría el logro de lo pretendido, por lo mismo lo completo vuelve a ser representado matemáticamente por el número 40. Una vez separado de lo que se estaba haciendo previamente y con la determinación de la fe, se hace necesario unirse con lo pretendido. La unidad se refleja con el número 12 derivado de la finalidad de objetos triples contenida en la estructura base de cuatro posiciones. La unidad con lo esperado exige en su consecución de la repartición equitativa de funciones causa y consecuencia y sujeto objeto que lo materialicen, a esta división equitativa se la representa con el número 4 símbolo de la nueva etapa luego de las tres etapas anteriores. La división o repartición de funciones sujeto objeto en la construcción de lo pretendido, exige el cumplimiento de tres etapas en donde se establezca la estructura base de cuatro posiciones en cada una de ellas lo que si sumamos nos hace un total de 3 etapas más 4 posiciones, igual a 7, multiplicadas por tres etapas es igual a 21. Veintiuno es el número que cautiva en la conquista del proyecto pretendido, cautiva porque no se puede evitar. Si no se realiza completamente su completa construcción, el proyecto no se efectúa. Martín Soria Página 38

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Para su ejecución completa se preparó el autor desde el inicio. Por lo tanto, el periodo de preparación para la unidad causa consecuencia, sujeto objeto, es completo y se representa con el número de la completación, el 40. La historia humana como veremos más adelante se ha repetido en base a estos números y se ha secuenciado del mismo modo que se secuencia el proceso de la creación por la sencilla razón de que la historia es un objeto creado. La Primera Energía Universal también originó el cosmos de acuerdo con seis etapas de desarrollo La Energía se transforma en tres tipos de Fuerzas: Nuclear, electromagnética y de gravedad, que, en pro del cumplimiento de una determinada intención, producen distintas intensidades para generar cuatro tipos de Átomos, cuyas interacciones producirán cuatro tipos de sustancias que alimentadas por radiaciones ultravioleta, generan los fundamentos esenciales para la vida, las proteínas. Con las proteínas se originan las células de las especies, siempre designadas por la intencionalidad, selectividad y poder de la Primera Energía Universal, Origen Creador del Cómos y de la Naturaleza Humana. La intensidad en la actividad requiere el añadir o reducir elementos a la condición previa (potencia, combustión, aceleración) añadir velocidad y reducir tiempo en un espacio, son necesarios para una mayor intensidad. Añadir espacio para reducir el tiempo es necesario para una mayor presión. La ciencia ha estudiado las relaciones en base a demostraciones de los efectos, pero no puede explicar las causas. Los efectos son todos productos de causales originarios. El estudio de esas causales corresponde a la filosofía. Es necesario, que tanto los científicos como los filósofos, reconozcan su incapacidad para entender completamente el desarrollo ontológico, epistemológico y axiológico de las causales que producen la actividad por ellas generadas. Hemos parcializado tanto el estudio de los fundamentos y hemos discutido tanto sobre lo demostrable y lo indemostrable, que si seguimos en esa dinámica, no se llegará nunca a comprender el por qué de las cosas. Del mismo modo que el investigador justifica ante el juez la voluntariedad o involuntariedad del delincuente, el ser humano ha de buscar las causales que originan la actividad humana.

Un mismo fenómeno puede ser interpretado de maneras diferentes, pero eso no modifica en nada la naturaleza del fenómeno. En la Naturaleza de los cambios, los cambios no son la naturaleza, ni la naturaleza es el cambio, pero todo cambio es pretendido y producido por la naturaleza del cambio. De modo similar ni la mente es el cuerpo, ni el cuerpo es la mente, pero todo movimiento del cuerpo es generado en la determinación de una mente que lo motiva, y toda experiencia del cuerpo es recogida en la memoria de la mente consciente que la atestigua. La filosofía y la ciencia han de unirse en el entendimiento del fenómeno natural, y no en la defensa de la evidencia de sus efectos. Martín Soria Página 39

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Las Proteínas contienen: Albuminoides Carbono, Oxigeno, Hidrógeno, Nitrógeno, Azufre, Albúmina del huevo, Globulina, Fibrina , Albúmina de la sangre, Gelatina, Oseína de los huesos, Gelatina, Colágeno de los tejidos conjuntivos, Caseína de la leche, Creatina de la carne, Aminoácidos, Adenina, Timina, Guanina, Citosina . Las enzimas son catalizadores inmediatos. Distinguen entre moléculas muy similares, sin estos catalizadores, las reacciones del cuerpo serian tan lentas que sobrevendría la muerte. Las enzimas poseen dos características: Unir, mediante la ligasa y rechazar mediante la rectrictasa. El código genético. El Acido Dioxirribonuclèico ADN Transmite información al área especifica donde se producen las proteínas. La vida (9) trabaja con lo que funciona. Funciona lo que cumple una función. Cumplir es la realización de un deber. Deber es la voluntad motivada por el beneficio de un derecho. El derecho al beneficio, motiva a la voluntad del deber de conseguirlo. El derecho al beneficio vale a la consciencia de la conciencia y el deber cumplido vale a la esperanza de la conciencia. La esperanza es el resultado de una expectativa o de una fe esperada. La expectativa es el deseo de beneficiarse de un derecho. La expectativa espera disfrutar de un beneficio. Esa expectativa es asumida por el sujeto. El código genético espera un receptor en sincronía, del mismo modo que la necesidad espera un receptor en sincronía. La sustancia del código genético es un mero objeto de la sincronía. Entre la radio y la emisora se establece sincronía y por eso escuchamos la radio. La creación entera es producto de la sincronía entre el creador y la obra por él creada. La conexión o el contacto es necesario para la conectividad, pero esta se establece únicamente en sincronía. Entre la naturaleza y la sustancia genética química, ha de establecerse sincronía para activar el funcionamiento de la vida.

Martín Soria

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SECCIÓN 6A-El proceso de la Creación del Universo y el Periodo de Crecimiento de la Creación. El Universo fue creado por la naturaleza creativa interna y externa, mediante la acción de dar y responder y sobre la base de una intencionalidad, selectividad y poder. En principio, la intención ideada, transformó su propia energía estimulante en impulso temporo-espacial y se creó el movimiento (1), luego la intensidad (2) de las diferencias en intensidad y en presión aparecen los elementos simples (3), los gases (4), la radiación ultravioleta (5), las proteínas (6) y con eso todas las células. Estos elementos en imagen existían ya contenidos en idea, a nivel de proto-imagen. El ácido dioxirribonucleico ha de estar en sintonía y conectado para recibir de la radiación ultravioleta, la fuerza intencional reproductora. Por ejemplo, la fuerza reproductiva existe siempre como posibilidad, pero solo se activa en el ser humano, cuando este está activo y emocionalmente sincronizado con ella. La actividad es motivada por Energía. De igual modo los valores absolutos de belleza, verdad y bondad, existen siempre como posibilidad, pero necesitan de la sincronía de nuestra conciencia para poderse establecer. Del establecimiento del valor se desprende Energía. El ácido dioxirribonucleico posee intencionalidad, selectividad y poder. Todo acto posee intencionalidad selectividad y poder. Si posee tensión en dirección, ha de contener selectividad. Sin selectividad no podría enfocar u orientar su dirección. Si la conducta del ADN fuera controlada únicamente por las leyes físico-químicas, sería totalmente mecánica. El ADN manifiesta selectividad, nada ni nadie es igual a su predecesor, a pesar del parecido. Si en las enzimas se manifiestan: selectividad, intencionalidad y poder, si en el ADN también, lógicamente, la Energía originaria de cada proposición, debe en su composición componer también intencionalidad, selectividad y poder. Si el ADN, y las enzimas exigen sintonía, concordia y reciprocidad, la Energía, Origen Absoluto de la Creación, máximo valor absoluto, debe esperar establecer el máximo de reciprocidad absoluta en el valor. ¿Qué especie está capacitada para reconocer los máximos valores absolutos de plenitud, justicia y cumplimiento? El Ser Humano Maduro en sensibilidad, conocimiento y dominio (10). Ese es el sentido y la finalidad de la creación. 1-La necesidad de un periodo de crecimiento. Todos los seres creados necesitan tiempo para alcanzar un estado de madurez. Cuando existe una causa transcurre tiempo antes de que aparezca el efecto. Causa------Tiempo------efecto En todos los cambios físicos y químicos de la materia se requiere tiempo para que se produzca el efecto. También fue necesario un periodo de tiempo para la creación del universo. Llamamos al tiempo requerido por cada ser para alcanzar su cumplimiento, el periodo de crecimiento. Toda la creación alcanza su madurez después de haber cumplido o completado un periodo de crecimiento. Pruebas evidentes del periodo de crecimiento: Si en el proceso de la creación no hubiera habido un periodo de crecimiento, la naturaleza no hubiera necesitado tiempo para la creación del universo. La naturaleza no crea ninguna especie madura sin antes madurarla. En el proceso de la maduración se está inmaduro y desde ese estado, es imposible reconocer o comprender el estado de madurez. La madurez se establece luego de haber cumplido o completado el proceso de desarrollo. La maduración es una experiencia individual, sin esa experiencia no se puede reconocer. Solo se reconoce lo que se conoce. Después de lograda la maduración no se puede inmadurar. Del mismo modo que no se puede negar al campeón que ha vencido el campeonato. La razón por la que el ser humano perdió su condición humana o maduración natural, es porque nunca maduró en la consecución de su maduración normal. Martín Soria Página 41

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Los primeros antepasados humanos no lograron superar su etapa adolescente y aun todavía, la especie humana adolece de la comprensión de su Verdadera Naturaleza Humana. Si el humano maduro pudiera inmadurar después de haber madurado, la normativa natural de la naturaleza no tendría sentido. Las especies madurarían e in-madurarían, se terminarían la existencia, acción y multiplicación, de todas las cosas. El ser humano perdió su condición humana al ignorarla. Pero continuó su existencia regido por la fuerza de los instintos y por el nivel de conciencia insuficiente alcanzado. Los instintos externos controlan y gobiernan la existencia, acción y multiplicación del cuerpo externo. La conciencia madura en la sensibilidad, en el juicio justo y en la responsabilidad, realiza y gobierna la mente humana en consecuencia con la naturaleza del deber, de la razón y del beneficio natural. Pero, para eso, para ser responsable, autónomo y auténtico, el ser humano debe descubrir su Naturaleza Humana. Solo después de descubrirlo podrá cumplirlo. El humano ha desviado su atención en postulados filosóficos, en rituales y devociones, en credos y suposiciones insuficientes. Se ha fijado en reconocer diferencias sin encontrar afinidades, por eso no ha podido descubrir lo fundamental de Su Naturaleza Humana. Reconocer las diferencias no necesariamente indica la naturaleza de la razón que justifica dichas diferencias. Esta costumbre ha derivado en insuficiencias en el cumplimiento de los procesos de consecución. En especial en el área de las artes, vemos cómo los productos insuficientes ocupan posiciones de respeto por aspectos ajenos al arte propiamente tal. O, vemos también la evaluación arbitraria de los contenidos, sin una regulación de los valores compartida. La falta de unidad en el criterio de los valores fomenta la experimentación y exploración sin un referente con el que ligar lo referido y los trabajos artísticos fundamentados en la exploración propiamente tal, se transforman en meras experiencias válidas para el creador, pero, al mismo tiempo extrañas para el profesional. La exploración sin dirección es una desorientación. La experimentación sin fundamentos es improductiva. Si se repite la experimentación en el tiempo, aprovechando las preferencias de cada experimento, la suma de experiencias creará el hábito necesario para transformarse en técnica y el hábito repetido de una técnica se transformará en oficio. De este modo vemos la necesidad de un periodo de tiempo para el desarrollo técnico. 2- Las tres etapas ordenadas del periodo de crecimiento. El periodo de crecimiento está formado por tres etapas: la etapa de formación, la etapa de crecimiento y la etapa de perfección o cumplimiento. En todo proceso de desarrollo existe un inicio, un intermedio y un final. Naturaleza, masculino-femenino, unión. La eternidad está determinada por el movimiento circular y un círculo está determinado por tres puntos: centro, posición inicial y posición final. Para la estabilidad son necesarios tres puntos de apoyo. Para el equilibrio son necesarios tres puntos: dos diferencias y sentido del equilibrio. Para la construcción del movimiento es necesario de tres elementos: orientación, dirección y recorrido. Para la construcción de un plano es necesario de punto, línea y dirección, cuando se cambia la dirección de la línea se forma un plano. El número tres se encuentra en el mundo natural. Tres reinos: animal, vegetal y mineral. Tres estados de la materia: solido, líquido y gaseoso. Raíz, tallo y hojas en las plantas etc. El tres es derivado de la trinidad contenida en el derecho emocional, intelectual y motivacional. Los valores pueden ser todos apreciados en sus características sensibles, cognoscitivas o motivacionales. De donde se deriva que el periodo de crecimiento implique el desarrollo motivacional, intelectual y sensible. El hombre cumple tres grandes periodos en la vida. El niño pasa por un primer periodo de tres etapas en el vientre de la madre: periodo ovular, embrional y fetal. Martín Soria Página 42

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Al nacer al ambiente del segundo vientre, el vientre terrenal, también atraviesa por tres periodos: infancia adolescencia y adultez. Como adulto pasa también por tres etapas de: soltero, padre y abuelo. Paralelamente desarrolla su maduración espiritual pasando por las etapas de espíritu deformación, espíritu vital y espíritu natural.

Fetal Embrional Ovular

Adultez Adolescencia infancia

Padre Espíritu Natural Cónyuge Espíritu Vital Soltero Espíritu de Formación

El cumplimiento espiritual también se obtiene mediante el logro de tres etapas de maduración vincular: 3-etapa paterno-filial 2-etapa fraterno-conyugal. 1-etapa filio-paternal.

3- Dominio indirecto de la naturaleza. La Naturaleza es perfecta. Para llegar a ser un objeto de la Naturaleza es necesario ser perfecto. Un ser imperfecto no puede ser objeto de la Naturaleza y la Naturaleza no puede controlar lo innatural. Todas las criaturas pasan por un periodo de desarrollo para alcanzar su perfección. Durante ese periodo no son perfectas, así, pues, no pueden recibir el Control Directo de la Naturaleza. La Naturaleza creó primero el Principio y luego la Creación. Por la fuerza del Principio, (Principio o NDI a cada especie) toda la creación recorre el periodo de crecimiento para alcanzar la perfección. Durante ese periodo el cuerpo físico del hombre y la creación crecen automáticamente hacia la madurez bajo el control y el poder autónomo del Principio. Debido a que la Naturaleza domina el Principio, el ser humano está dirigido indirectamente por su Naturaleza a través del Principio. Llamamos a esto el Dominio Indirecto de la Naturaleza. Toda la creación excepto el hombre, alcanza la perfección por la fuerza del Principio. El ser humano fue creado para alcanzar su maduración física y espiritual cumpliendo con el deber de ser normado en la Naturaleza humana que debería descubrir y establecerse en su existencia. La naturaleza hizo al hombre responsable y esa responsabilidad exige del cumplimiento responsable. Cumplir responsablemente obliga a responder a voluntad al cumplimiento de un deber. A voluntad exige libertad. El ser humano es libre de construirse o de destruirse, se construye en el cumplimiento del deber que determina su naturaleza y se destruye en su negación al cumplimiento del deber natural. De ese modo adquiere su dignidad. No existe la tarea indigna, solo la actitud es indigna. Por eso es importante que la actitud sea la que corresponde con el cumplimiento del deber natural. La humanidad puede existir regida por la automatización de los instintos, pero no puede madurar, a no ser que cumpla con el deber de realizarse en el cumplimiento de la norma natural. Para eso ha de ser consciente de su ideal y potenciar la conciencia original hasta que adquiera el control de los extremos y el dominio sobre los instintos. El hombre desordenado o desubicado que no se domina y reclama sostener que no es responsable de su vicio, porque si comete falta es porque se ve forzado a ello por la pasión y el deseo, será inferior a cualquier animal. El animal no dispone de responsabilidad, autonomía y libertad. El humano que niega su responsabilidad, desordena la estabilidad de las especies naturales y eso lo transforma en inferior a ellas. Martín Soria Página 43

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La fuerza de los instintos ejerce un poderoso atractivo sobre la Naturaleza Biológica, esa es su labor. Pero la verdadera Naturaleza Humana es espiritual. Al humano lo construye su carácter, no su envoltura física. El verdadero atractivo humano se desprende de su conciencia, no de sus instintos. Esa es la razón del porqué es necesario del control sobre la fuerza del dominio indirecto. B-Razones por las cuales el hombre debe cumplir su parte de responsabilidad: El hombre fue creado como el cuerpo de su naturaleza humana y como representante de su integridad y dignidad, debe encarnar todas las características naturales, entre ellas, su capacidad creadora. Por eso, el hombre debe heredar la capacidad creadora natural, para reconocerse y ser reconocido en ella. Como ser creado, no puede obtener la naturaleza creadora original sin cumplir su responsabilidad original. Por eso, la naturaleza creó al hombre responsable. Cuando el hombre cumple su responsabilidad llega a ser co-creador del hombre, junto con la naturaleza. Así llega a tener Verdadera Creatividad. La Verdadera Creatividad es normada y coincidente con el ordenamiento natural de las especies. Beneficia siempre a Todo. La naturaleza espera y necesita que el ser humano sea rector de toda su creación. Esta soberanía exclusiva de la Especie Humana se desprende únicamente del cumplimiento responsable del deber de ser Normal. La Voluntad de la Naturaleza es la de realizar su propósito espiritual de ser plena, justa y cumplida y su propósito físico, de proporcionar las condiciones para el cumplimiento de dicha voluntad. Para eso, el Ser Humano debe cumplirse responsablemente en la Justicia Plena. Eso significa que para el cumplimiento de la Voluntad Natural, el Hombre y su Naturaleza deben trabajar juntos. El Hombre es el único capaz de cumplir su Naturaleza Humana, ningún otro lo puede hacer por él. Si amamos nuestra vida, nuestras posesiones, nuestras conquistas, logros, apariencia etc, deberíamos pensar de donde provienen y agradecer a la naturaleza que nos provee de lo que amamos. Las madres quieren mucho a sus hijos y se olvidan de agradecer a la naturaleza que se los ofreció. ¿No es eso indigno para la Naturaleza? Por eso el hombre debe heredar la capacidad creadora Natural para reconocerse y ser reconocido en ella. Como ser creado, no puede obtener la Naturaleza Creadora Original sin cumplir su Responsabilidad Original. Por eso la naturaleza creó al hombre responsable. Cuando el hombre cumple su responsabilidad, llega a ser co-creador del hombre, junto con la Naturaleza. Así logra tener Verdadera Creatividad. La Verdadera Creatividad es normada y coincidente con el Ordenamiento Natural de las especies. La imaginación y el ingenio se desarrollan en la eficacia de las proposiciones. La eficacia en responder, resolver o realizar aquello que corresponde con las necesidades fundamentales de la Naturaleza proporciona experiencias adecuadas, acertadas y completas. De estas experiencias de plenitud justicia y adecuación, el hombre llega a conclusiones naturales. La Naturaleza espera y necesita que el ser humano sea rector de toda Su Creación. Esta soberanía exclusiva de la especie humana, se desprende únicamente del cumplimiento responsable del deber de ser Normal. La “humanidad” actual es ingrata con la Naturaleza. El Hombre y Su Naturaleza deben cooperar juntos. La Naturaleza cumple siempre en todo, la responsabilidad del ser humano se reduce a cumplir con sus Deberes Naturales. No podríamos expresar la relación entre el trabajo de la naturaleza y el trabajo del hombre en figuras numéricas. Actualmente, el trabajo del hombre ni siquiera puede ser comparado con el trabajo de la Naturaleza. Desde el punto de vista de la totalidad de la obra, la porción de responsabilidad del Hombre es muy pequeña. Por ponerle números, podríamos decir que la naturaleza cumple el 95% de la responsabilidad y el hombre el 5% restante. Sin embargo, desde el punto de vista del Hombre, el Hombre debe hacer lo máximo para cumplir su 5% de responsabilidad, para el Hombre es como el 100% de sus esfuerzos. Martín Soria Página 44

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Parte de responsabilidad de la naturaleza 95% + Parte de responsabilidad humana 5% Realización de la Voluntad Natural Normal. La naturaleza humana creó a la humanidad para que llegara a madurar en el dominio responsable de la creación. Por consiguiente, el hombre puede restablecer su normalización sin antes restaurar el dominio sobre los instintos. Cuando domine el Hombre la ansiedad y angustia extrema, (el miedo) (11), los apetitos del instinto y reconozca la Naturaleza de la Normalización de responder al cumplimiento del máximo deber necesario, el Hombre reconocerá su propia identidad y cumplirá su responsabilidad de ser Natural. Hasta ahora, nadie conoció la parte de responsabilidad del hombre y se pensaba que la naturaleza se encargaría de todas las cosas, de este modo, nunca se ha cumplido. Esta es la razón por la que el Cumplimiento de la Naturaleza Humana se ha prolongado a lo largo de su historia. Cuando el hombre alcance su Maduración en la Normalidad, disfrutará del Derecho Natural y se convertirá en el perfecto objeto de la Voluntad Natural. En ese caso, la Naturaleza dominará al Hombre Maduro como la Mente del Hombre Maduro domina su cuerpo. Llamamos a eso el Dominio Directo de la Naturaleza sobre el Hombre. La Naturaleza creó al universo para el Hombre y al Hombre como Señor de toda la Creación. Por eso, cuando el Hombre madura en su Naturaleza, ejerce el control responsable directo sobre ella. Llamamos a esto el Domino Directo del Hombre sobre la Creación. De este modo, la naturaleza controla toda la Creación a través del Hombre Responsable. Cuando el Hombre cumple su responsabilidad comparte la sensibilidad, inteligencia y habilidades de la Naturaleza y hereda la normalización dentro del Orden Cósmico. Este Humano califica y se le puede decir perfecto en la naturaleza humana. La perfección del hombre es la perfección en la finalidad humana espiritual y fisiológica. En el universo hay dos dominios directos, el Dominio Directo de la Naturaleza sobre el Hombre y el Dominio directo del Hombre sobre todas las cosas. Cuando el hombre adquiera su dominio directo sobre todas las cosas, la Naturaleza de la Creación recuperará todas las cosas en el dominio del hombre y el hombre de dominio heredará todas las cosas. FIN DE LA PRIMERA PARTE

Martín Soria

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LEXICO PRIMERA PARTE
(1)Entendiendo por naturaleza a la finalidad de las especies y a las normas que posibilitan el cumplimiento de esa finalidad. (2) Por Humano, en este contexto, se entiende al Ser dotado con las capacidades sensibles (emocionales), capaz de captar o sentir, las máximas necesidades válidas naturales; capaces de reconocer las máximas razones justas, y capaz de responder voluntaria y responsablemente al cumplimiento de los máximos Deberes Naturales. Humano en esta perspectiva, es el Ser capaz de controlar y ejercer el dominio de sus sensaciones, conocimientos y conductas y conectarlas con la naturaleza de las normas absolutas de la Creación. (3) Ser- Existencia intencional, autónomo-selectiva, capaz de ejercer el dominio sobre los procesos del desarrollo de su finalidad y con el potencial reproductivo. (4) Libertad es la capacidad de optar, veremos más adelante el desarrollo de la verdadera libertad. (5) Autonomía es un compuesto de auto= uno mismo y nomo=ley, por lo que entendemos que autonomía es: por un lado, la obligación por descubrir la ley, por si solo y por otro lado, la de realizarse voluntariamente en consecuencia con la ley. (6)Responsabilidad es responder voluntariamente al cumplimiento de un deber. También lo explicaremos más adelante en su totalidad. (7) Humano maduro es aquel que, luego de descubrir las normas de la Naturaleza de la Creación, las reconoce y cumple voluntariamente con la responsabilidad de realizarse en ellas. Más adelante expondré en detalle en qué consiste la maduración del Ser humano. (8) Energía es el Estímulo intencional originario, selectivo, poderoso, manifiesto en el impulso de una fuerza. Capacidad para resolver un trabajo. Como capacidad contiene los atributos de intencionalidad, selectividad y poder. En este ensayo se entiende la energía no solo como fuerza, además la energía contiene atribuciones creativas que en el estudio de este ensayo iremos comprendiendo. (9) Vida es el conjunto de fuerzas que posibilitan la consecución de un propósito. (10) Tradicionalmente esta palabra-dominio- se ha asociado a imposición, en este caso, el significado de dominio es únicamente el de benefactor. Dominar la creación no es oprimirla, es ordenarla, ajustarla a su naturaleza y beneficiarla. Este es nuestro significado de dominio. (11)Miedo es aquí considerado, no al instinto de protección que nos alerta y protege del peligro, sino al temor que impide hacer algo por lo que se presupone puede eso responder. El miedo es aquí considerado al juicio previo o posterior al peligro. (12)Generalmente, cuando se habla de energía se tiene la tendencia a entenderla como poder o trabajo, a lo sumo, como fuerza. Pero los efectos resultantes de cualquier poder o trabajo energético contienen además, varios aspectos a considerar. Incluso, si nos limitamos al estudio de la fuerza, en ella existen manifiestos tres aspectos: orientación, dirección y recorrido. El recorrido justifica la dirección y orientación. La dirección justifica la orientación y el recorrido. La orientación justifica al recorrido y la dirección. Si existe justificación es porque lo dictamina la energía. De donde se deduce que la energía no solo es poder, es además justificación. Toda justificación obedece y responde a una razón. La razón que justifica la existencia acción y multiplicación de la energía, manifiesta la justificación de una intención. Cualquier veredicto justo se ajusta a una determinada justicia y toda justicia es fruto de un beneficio compartido. Beneficio es la satisfacción de una necesidad. Por lo tanto, la poderosa energía originaria del Universo creado, lo realizó con su poder, basado en la justicia de una razón determinada necesaria. La energía contiene en si misma intencionalidad, selectividad y poder. Esta realidad solo puede descubrirse en la investigación de todo lo creado. Observemos por ejemplo los elementos simples de la materia. Unos se unen con otros y otros no. Unirse o no implica selección. Las células también seleccionan los químicos que admiten o rechazan, las plantas admiten ciertos químicos y ciertas temperaturas o condiciones, la misma selección natural opera en los animales y en el hombre. Si todas las especies seleccionan y son producto resultante de una causa originaria, y denominamos a esa causa originaria Energía, lógicamente esa Primera Energía debe contener también selectividad. La selectividad se establece en base a una intención, por lo mismo, también contiene intencionalidad y si realiza la acción de seleccionar, contiene poder. La fuerza central del universo, es la atracción producto de la acción de dar y responder, entre dualidades complementarias independientes, positivas y negativas.

Martín Soria

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Para el establecimiento de la atracción es necesario que la fuerza inicial sea transformada en centrífuga cíclica, en otras palabras, que la dirección de la fuerza se de y responda, vaya y vuelva, entregue y reciba, cumpla un deber y se beneficie de su cumplimiento. Esta dinámica necesaria para el establecimiento de la atracción es la misma que el hombre debe ejercitar para construir el atractivo de los vínculos, de la justicia y del cumplimiento del deber de ser auténtico, autónomo y autorizado por el cumplimiento de su responsabilidad natural humana, por la misma Naturaleza.

La fuerza inicial genera 2 fuerzas centrífugas inversas, complementarias. De ese modo se originan el tiempo y el espacio. Para que la fuerza sea circular es necesario intencionalidad, selectividad y poder. La Energía no solo produce fuerza, también continuidad, permanencia, asistencia, interacción, correlatividad, ajuste, creatividad, originalidad, tensión y distensión, extremos y moderación. Podríamos enumerar una lista interminable de derivados de la energía. Derivados que denotan la existencia de libertad, de autonomía y de responsabilidad. La realidad de la energía es inexcusable en sus contenidos. El apreciador libre, es quien puede excusarse de entenderlo o de ignorarlo. Todo depende de la inteligencia y decisión del observador. -Naturaleza tiene una connotación multi significativa, por un lado, lo natural es lo regulado acorde ala naturaleza y por lo mismo, naturaleza debe ser regulador, regla, reglamento, norma, o ley. Pero lo natural se cumple en la naturaleza, lo que nos obliga a asumir que en la naturaleza ha de existir el deber de ser cumplido el propósito natural. Hablar de Naturaleza es hablar de muchas cosas en una sola palabra. Naturaleza implica posiciones causal y consecuencia, activo retributivo, propósito y resultado, orden en posiciones y en funciones, armonía reciproca, individualidad e identidad en relación de intercambio, mantenimiento de desarrollo, valor, libertad, responsabilidad, virtudes, capacidades, habilidades, posibilidades discernimiento y tantas otras cosas que se me quedan en el tintero. Naturaleza es consciencia de lo regulado por la conciencia. Lo que la naturaleza espera y busca es siempre y en todo, lo natural. Si la naturaleza espera algo natural, debemos afirmar que lo natural espera algo natural, ¿Cómo es eso? ¿Cómo algo puede esperar lo mismo? Pues esa es la razón de la naturaleza y la justificación de lo natural. Pensemos por un momento en el valor, el valor contiene en sí mismo deber de conseguirlo y derecho al beneficio de su conquista. El deber incluye pretensión y beneficio. Por el beneficio se pretende y se pretende por el beneficio. ¿Estamos claros en eso? ¿Se pretende por el beneficio? Si se pretende por el beneficio, debemos afirmar que el beneficio satisface la pretensión. Luego, necesidad y satisfacción son dos aspectos contenidos en la pretensión o proposición. La proposición, es necesaria porque vale y el valor es el contenedor de la naturaleza de todo lo realizado

Martín Soria

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SEGUNDA PARTE SECCIÓN I Ambiente Sustancial invisible y Ambiente Sustancial Visible. a-La Relación entre el ambiente sustancial visible y el ambiente sustancial invisible.
Todos los seres se componen de dos partes, una interna invisible (su naturaleza, finalidad, función, operatividad) y otra externa, su cuerpo visible. Si todos los seres se componen de la dualidad interna y externa. Lógicamente, el cosmos debe estar también compuesto de una Naturaleza Interna y de una Naturaleza Externa. Denominamos “Mundo”, al ambiente objetivo visible. Si existe el cosmos objetivo visible, existe también un ambiente cósmico invisible sujetivo (sin -b- de sujeto directivo), al que lógicamente podemos denominar del mismo modo: “Mundo”. Con los ojos vemos el ambiente visible, determinamos espacios y guardamos el equilibrio. Con la conciencia determinamos las distancias y la verticalidad y horizontalidad de los cuerpos, esa noción perceptual declara la existencia de un ambiente interior, no visible a los ojos del ajeno, pero perceptible a nuestra imaginación y capacidad de asociación. El ambiente fisiológico ocupa lugar y tiempo en su morfología, pero el ámbito de la memoria, opera en el establecimiento de reciprocidades. Establece recuerdos, conocimientos, nociones y necesidades. Esas cosas surgen y urgen a compartirlas y disfrutarlas. A nivel de consciencia no existe visión como la entendemos físicamente, existe la recognición, la correlatividad y concordancia. Al reconocer se imagina, pero esa imagen no es la que en el mundo físico se ve, sino que es la que se deriva de lo comprendido. Por eso espiritualmente no se ve la forma del ser, sino la imagen de lo reconocido, o lo que se reconoce del ser. Si el ser es reconocido agradable, se formará una imagen agradable de él y si se reconoce desagradable, se formará una imagen desagradable. Y si no se conoce, no es posible imaginarlo. Esa es la razón por la que es necesario que el hombre descubra lo máximo permanente, lo máximo importante, lo máximo natural, para poder imaginarlo espiritualmente y disfrutar de ello. El ser espiritualmente insuficiente o inmaduro, carga consigo todas las limitaciones de que disponga en vida en el mundo fisico. Le será imposible relacionarse con sus enemigos, del mismo modo que le resulta imposible relacionarse con ellos en el mundo físico y de no existir confianza plena con otro ser, no dispone de confianza para reconocerse en él. El ambiente espiritual es un ambiente de reciprocidad, confianza y vínculos afectivos. No es un infierno en llamas para el inmaduro, sino un infierno de insuficiencias que impiden la conexión. Lo mismo que ocurre en espiritu, ocurre en la convivencia humana. El mundo espiritual es un mundo de convivencias recíprocas, bajo el punto de vista de la Naturaleza Humana. . El ambiente espiritual está compuesto por información interconectiva. La unidad es la base de la comunicación inter-espiritual. En esa interconexión no se puede ocultar nada, aquí se puede pensar una cosa y decir otra, en espiritu, no existe esa posibilidad. Las impresiones sensoriales, provenientes de los sentidos, han de ser evaluadas antes de ser determinadas, pero las impresiones sensitivas producto de la conciencia, carecen de evaluación, ya fueron validadas en la consciencia del ser, y se perciben sin exclusión como se entregan, sin posibilidad de ocultar, negar, o cambiar nada. La comunicación espiritual se establece mediante sincronía o correlatividad emocional, reconocimiento y concordia, y mediante el establecimiento de reciprocidad vincular afectiva. Quien carezca de la actitud de entrega incondicional permanecerá indiferente en su exclusión.

Martín Soria

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La conciencia solo se reconoce en la consciencia, en la reciprocidad. La habilidad se reconoce en el beneficio del trabajo, el significado se reconoce en el reconocimiento de lo conocido, la sensación se percibe en la correlatividad entre intensidades. El frio es una sensación de una intensidad inferior en la temperatura corporal; el hambre es una intensidad menor en los nutrientes, el sueño o cansancio es una intensidad de agotamiento superior al estado de actividad normal. La angustia es una intensidad anímica, la ansiedad también, los apetitos también. Todas estas diferencias en intensidad, son controladas por la actitud de la conciencia humana, pero ni ocupan lugar, ni espacio, pertenecen al, otro mundo, al mundo sustancial invisible. Ese mundo no debe temerse porque es tan real o más que el fisiológico. Ese es el mundo perteneciente a la Naturaleza Humana. Mundo en la actualidad escaso de cooperación porque se compone de Incondicionalidad Responsable, de, ajustes en la Justicia Humana y de belleza afectiva en el dominio de la Entrega Incondicional por al Beneficio Natural global. Son pocas las experiencias almacenadas en este “ambiente” o “memoria” que pueden reconocerse en el recuerdo de esa consecución. Tan pocas, que el primero que madure heredará todas sus bondades. Del mismo modo que disponemos de un ambiente físico para nuestra composición física, a la que denominamos cuerpo físico, compartimos nuestro diario existir con otro ambiente no físico, dispuesto para nuestra composición espiritual, a lo que denominamos cuerpo espiritual. Nuestro cuerpo espiritual existe en un ambiente al que denominamos Mundo Espiritual y nuestro cuerpo físico existe en un ambiente al que denominamos Mundo Físico. Ambos mundos existen interconectados a través de la Naturaleza Humana y ambos son sustanciales en distintas intensidades. La velocidad de la memoria es incomparable con cualquier velocidad física, pero en ambos casos son velocidad. La ignorancia de la naturaleza humana ha producido realidades espirituales fantasiosas y carentes de justificación. Estos “supuestos” han confundido al ser humano en la comprensión de su espiritualidad. Los dos mundos están hechos según el modelo imagen del Ser Humano quien tiene todas las características duales de la naturaleza. Martín Soria Página 49

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El Mundo invisible puede ser percibido por los cinco sentidos espirituales del hombre (1) y el Mundo sustancial visible es percibido por los cinco sentidos físicos del hombre. La espiritualidad se percibe a nivel de consciencia. La consciencia es un estado de reciprocidad, reconocimiento, correlatividad y similitud. Se es consciente de lo que concuerda, es reconocido y establece una reciproca correlatividad sensible. Las madres adivinan necesidades en sus hijos porque se establece una reciproca correlatividad afectiva. Los científicos descubren razones porque se establecen reprocidades cognoscitivas. Los artistas establecen genialidades en la reciprocidad creativo- apreciativa. Este tipo de coincidencias reciprocas benefician a la sensibilidad, inteligencia y motivación de las personas, sin que podamos demostrar sus procesos ni sus estructuras. Son establecimientos espirituales. La sincronía espiritual es manifiesta en numerosas maneras que predisponen estados de ánimo. Por ejemplo: la conexión inter actitudinal, cuando vemos la actitud valiente de alguien nos envalentonamos, cuando captamos la alegría de alguien nos reímos con ellos, en ocasiones sin saber porqué, o compartimos el llanto por empatía. Las vibras del defensivo, nos ponen a la defensiva, la tensión del enojado, nos enoja, y tensa, etc. El yo espiritual está creado para dirigir al cuerpo físico y no al contrario. Podemos reproducir fenómenos físicos pero no podemos reproducir fenómenos espirituales. Esto se debe a que el espíritu es directivo y no práctico. El espíritu conduce y el cuerpo físico es dirigido. De lo dirigido podemos ver su dirección pero no su finalidad o, propósito. La finalidad o propósito de las cosas no se ve con los ojos físicos, se deducen de la interacción causa consecuencia. La deducción es un juicio intelectual producto de una evaluación comparativa, establecido por: (una ley) la Norma natural, (un juez) la Conciencia Original o adquirida, (un fiscal) la percepción propia del individuo y un (defensor) la Naturaleza del acto sometido a juicio. Este “tribunal” espiritual, está siempre trabajando para que cada uno de nosotros, pueda llegar a conclusiones justas que permitan imaginar la realidad interna invisible de lo externo visible. Al imaginarlo, lo transformamos en “visible” (reconocible, o reconocido). Lo que se reconoce, se imagina igual a lo observado. Pero lo observado se ve con los ojos físicos y lo que se imagina se percibe reconocido. Solo se puede imaginar lo previamente reconocido. b-La posición del hombre en los dos mundos. 1-El hombre es un microcosmos de todo el cosmos. La Naturaleza creó el Mundo sustancial invisible, proyectando su naturaleza interior y exterior del yo espiritual del hombre en una “forma” (2) sustancial. Por tanto, el yo espiritual del hombre es un microcosmos del Mundo sustancial invisible. La Naturaleza creó el Mundo sustancial visible, proyectando la naturaleza interior y exterior del yo físico del hombre en una forma sustancial. Por tanto, el yo físico es el microcosmos del Mundo sustancial visible. El hombre se compone del yo espiritual y del yo físico. El cosmos también se compone del Mundo sustancial invisible y del Mundo sustancial visible. Por tanto, el hombre maduro es un microcosmos de ambos mundos y es la completa imagen de la naturaleza. 2-El hombre es el Señor de los dos mundos. El yo espiritual y el Mundo sustancial invisible están formados de los mismos elementos, y el Mundo sustancial invisible está hecho según el modelo del yo espiritual, Consciencia Reciproca. Por consiguiente, el yo espiritual es el sujeto del Mundo sustancial visible, y el yo espiritual puede dominar al Mundo substancial invisible. Así pues, el hombre fue creado como el Señor de ambos Mundos: del Mundo substancial visible e invisible. El hombre maduro es el Señor de los dos Mundos. La espiritualidad del ser Humano está supeditada a la actitud frente a las cosas, frente a la vida y frente a su Naturaleza. La Mente Espiritual capaz de controlar su actitud, será capaz de controlar también aciertos y desaciertos, encuentros y desencuentros, los logros y frustraciones.

Martín Soria

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3-El hombre es el Mediador o centro de armonía de los dos mundos. El Mundo sustancial visible tiene la forma de un hombre perfecto. En el hombre, solo el cerebro piensa. Los otros miembros no tienen este papel. De manera semejante en el Mundo sustancial visible, solo el hombre tiene espíritu, el resto no lo tiene. Esto se debe a que solo el ser humano puede adquirir consciencia de la Naturaleza de la Creación. El Mundo sustancial invisible y el Mundo sustancial visible han sido creados como sujeto y objeto para que establezcan una relación de dar y responder entre ellos. Pero el Mundo sustancial visible no puede tomar una acción de dar y responder con el Mundo sustancial invisible por si mismo porque no tiene percepción espiritual, consciencia. El Mundo sustancial invisible es solo espiritual y el Mundo substancial visible es solo material. Estos dos mundos no tienen elementos en común, por lo tanto, para establecer una acción de dar y responder entre ellos necesitan de un mediador. Ese mediador es el hombre maduro. . El Mundo sustancial invisible y el yo espiritual están hechos de los mismos elementos. Por tanto, pueden tener una acción de dar y responder. El yo físico y el Mundo sustancial visible están hechos de los mismos elementos. Por tanto pueden tener una acción de dar y responder. En el hombre maduro, su yo espiritual, que es el sujeto y su cuerpo físico que es el objeto pueden tener una perfecta acción de dar y responder. Asi pues, solo a través del hombre maduro el Mundo sustancial invisible y el Mundo sustancial visible pueden comunicarse y relacionarse el uno con el otro. Por ello, el hombre maduro se llama mediador o centro de armonía entre los dos mundos. La función espiritual del hombre es como la de un aparato de radio o televisión. Si el hombre hubiera logrado madurar psíquicamente de manera natural, podría percibir libremente los fenómenos espirituales de igual modo que un aparato de radio recibe las ondas.

Mundo espiritual Mente

Naturaleza

Mundo Físico Instinto

El hombre es mediador entre la naturaleza de lo necesario que se debe cumplir y de lo que apetece o se desea cumplir. Para ajustarse ha de tener muy clara la idea de lo necesario, porque no se puede aplicar indistintamente a todas las cosas. Lo necesario proviene de la totalidad y lo apetecido o deseado proviene de la individualidad. Lo necesario no se aplica nunca al apetito del placer, sería absurdo justificar que alguien se ha visto forzado por el placer a seducir a la esposa de su amigo y por lo tanto es inocente, o le mintió al otro al verse forzado por la defensa de su mentira y eso no lo transforma en injusto, o, la violencia de la situación produjo la muerte del otro, luego, como fue la violencia de la situación, el asesino no es culpable. Estos casos son absurdos. El ser humano es responsable de captar las necesidades y de responder a su cumplimiento, en eso es mediador. c-La correlación entre el yo espiritual y el yo físico del hombre. 1- la estructura y función del hombre El Yo físico El Yo físico tiene una mente física y un cuerpo físico. La mente física es el sujeto, el cuerpo físico es el objeto. La mente física dirige las acciones instintivas para la existencia, acción y protección, nutrición y multiplicación del cuerpo físico. El yo físico necesita alimentos para su mantenimiento Martín Soria Página 51

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y crecimiento. Alimentos positivos y negativos. Los alimentos positivos no tienen forma y vienen del cielo, calor luz y aire. Los alimentos negativos tienen forma y vienen de la tierra: comida y agua. Las categorías de positivo o negativo no se refieren a positivo igual a bueno y negativo igual a malo, no. Lo positivo es ofrecido por la Naturaleza de la Creación y lo negativo es recogido por la naturaleza humana.

El Yo Espiritual El Yo espiritual se compone de la Mente Espiritual y del cuerpo espiritual. La Mente Espiritual es el sujeto y dirige al cuerpo espiritual que es el objeto. La Mente Espiritual es la parte más valiosa del Hombre y es el lugar donde la conciencia humana de la normalidad puede existir una vez descubierta. Debido a esto, el hombre puede llegar a ser el Señor y heredero de toda la creación. El Yo espiritual, una vez descubra su naturaleza, puede comunicarse libremente con ella. El Yo espiritual no tiene elementos físicos, por lo mismo, “vive” eternamente en el mundo espiritual. Está hecho del contenido interno de la naturaleza por lo tanto, puede comunicarse directamente con ella, Y ¿cómo se comunica si no hay espacio ni tiempo? El tipo de comunicación no verbal, recíproca, entre conexiones espirituales, se establece a nivel sensitivo, no sensorial. Se trata de experiencias, conocimientos o sensaciones apreciadas por antepasados que encuentran en la necesidad de uno, la posibilidad de establecer una recíproca conexión, sucede en muchas ocasiones en la vida diaria del individuo. Unos las reconocen mejor que otros. El yo espiritual necesita alimentos espirituales para su maduración en la tierra. Alimentos positivos y negativos. Los alimentos positivos son los elementos de vida de la naturaleza, el afecto, la verdad y la bondad y los alimentos negativos son los elementos de vitalidad provenientes del cuerpo físico. Cuando el yo físico sigue las instrucciones de la Mente Espiritual centralizada en la Voluntad de la Naturaleza, o en las Normativas Naturales, entonces, el yo físico da energía estimulante para el crecimiento del yo espiritual. Y el yo espiritual da elementos espirituales al yo físico. El Yo espiritual, para entendernos, decimos que vive, pero no vive en el sentido físico. Existe y esa existencia no tiene fin, porque no tiene límites. Vivir es el transcurso entre que se nace y se muere, pero el establecimiento espiritual existe en consciencia y la consciencia no tiene inicio ni fin. Para entender esto, podemos poner el ejemplo de Adán y Eva. Mientras exista la consciencia de su existencia, Adán y Eva existirán en consciencia y nos conectaremos con ellos siempre que se establezca una reciproca relación, independientemente de que estemos en el mundo físico o en el mundo espiritual. Bajo este punto de vista, los primeros humanos existirán siempre en la consciencia humana independientemente del cómo los queramos llamar. Las células del cuerpo físico, reciclan sus desperdicios para obtener combustible limpio, a este proceso se le denomina: “autofagia”. Lo interesante es que cuando el individuo hace ejercicio, corre, nada etc. este proceso se acelera y el individuo se siente activado. En la autofagia se entrega a las células la energía que las alimenta en condiciones de estrés y el ejercicio, es una forma de estresar al cuerpo, algo que también ocurre con la falta de alimentos, que es otra emergencia que enfrenta el cuerpo. Martín Soria Página 52

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El proceso autofagia juega un papel protector de enfermedades y contra el envejecimiento. Esta actividad generada por el yo físico produce y entrega al yo espiritual elementos de vitalidad. Cuando este proceso falla, se desarrollan enfermedades como la distrofia muscular, diabetes, Alzheimer, cáncer etc. 2- La relación entre el yo físico y el yo espiritual El Yo Físico y el yo Espiritual de cada persona tienen una relación activa y variada. Esta acción es mutuamente beneficiosa para ambos el yo físico y el yo espiritual. 1-El yo espiritual no puede crecer sin los elementos de vitalidad del yo físico. Por tanto, el yo espiritual necesita al yo físico para realizar su objetivo y alcanzar la madurez. 2-Las acciones que contribuyen a la realización del objetivo de la naturaleza humana dan buenos elementos de vitalidad al yo espiritual y este llega a ser bueno. Si el hombre actúa en contra de las Normativas Naturales, entonces, da malos elementos de vitalidad al yo espiritual y este obra en consecuencia mal. Lógicamente llega a ser considerado malo. El yo espiritual también devuelve al yo físico la misma calidad de elementos espirituales que la de los elementos de vitalidad que recibió del yo físico. Buenos elementos de vitalidad buenos elementos espirituales El yo espiritual llega a ser cada vez mejor Malos elementos de vitalidad malos elementos espirituales El yo espiritual llega a ser cada vez peor La actividad física acertada o retributiva a las proposiciones de la libre voluntad de la mente original, genera bienestar, ánimo, optimismo, ilusión, esperanza y deseos por emprender nuevas empresas. La frustración derivada de la libertad de acción insuficiente, genera depresión, decepción, y desánimo. La frustración no es espiritual, no es reciprocidad, ni concordia, ni sincronía ni correlatividad, por lo mismo, no es espíritu, es una decepción. Es la rabia (tensión-violencia) derivada de un fracaso. Frustración es el reconocimiento del error, que por saberse no logrado, ansía su cumplimiento. El sentido del deber contenido en la conciencia alerta de las insuficiencias, las injusticias y los errores. Ese alertar, al no ser respetado, o atendido, es trasformado en acusación. Es el ¡Ya te dije que te iba a ocurrir! Posterior al acto que te declara errado, y por eso duele, o avergüenza. Los elementos espirituales provienen de lo válido, lo acertado, y lo cumplido. El espíritu recibe belleza, verdad, bondad, y se estimula en ello. El yo físico recibe nutrientes, buen ambiente y ejercicio, eso impulsa o acelera su actividad. La actividad física en su actuar correcto, produce bondad, justicia y valor, activos estos espirituales que estimulan la mente del hombre a buscar más alegría en nuevas experiencias. Para mantener esta dinámica, es precisa la elección de la opción válida para Todo. 3- Puesto que todas las cosas que hace el hombre se transforman en elementos de vitalidad y se transmiten al yo espiritual. El yo espiritual es como una cinta registradora de visión en la que se puede ver toda la vida del hombre. 4- En el hombre que comete acciones malas con su cuerpo físico y da malos elementos de vitalidad al yo espiritual, su yo espiritual, no puede crecer y se queda inmaduro, deforme, desajustado o inseguro. Martín Soria Página 53

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Para compensar esto, el hombre debe hacer buenas cosas que rediman sus errores o malas acciones, dando buenos elementos de vitalidad a su espíritu. Si el hombre falla en hacer esto mientras está con su cuerpo físico en la tierra, pierde la oportunidad para esta compensación y cuando su cuerpo físico fallece, su mente espiritual continúa esclava de sus descompensaciones. La redención de los errores solo se realiza en vida en la tierra. Vida es el conjunto de fuerzas que permiten la consecución de un propósito. En espíritu no existen procesos, solo existen estados y establecimientos recíprocos. Por lo tanto, la conciencia del hombre cuando pierde su yo físico debe estar limpia. Kant pensó, que la conciliación entre el espíritu y la Naturaleza era el modo más bello del estado de la conciencia y su filosofía manifestaba, no solo la necesidad de esta conciliación, sino también el reconocimiento racional de la libertad y la conciencia, que según sus propias palabras: “se descubre y se sabe infinita”. La razón por la que nuestra naturaleza nos hizo un lugar donde se pueden conseguir los propósitos es porque espera la realización de los mismos, para gozar del beneficio de su cumplimiento. Del mismo modo que para descubrir la valentía de un hijo es necesario ponerle en situación en donde pueda demostrar una conducta valiente. Lógicamente su conducta puede ser riesgosa, incluso peligrosa, pero si demuestra su valor superando las dificultades, ese valor será recordado, compartido y perpetuado siempre en su memoria. El ser humano fue creado para madurar en la tierra su yo físico y su yo espiritual. No puede existir un ser perfecto espiritualmente que no haya sido perfecto antes en la tierra. Perfecto no es un robot automático que responde siempre como máquina. Perfecto es aquel que reconociendo la importancia de ser responsable y el beneficio que recibe siendo libre en la determinación a elegir, responde siempre al cumplimiento del máximo deber necesario, se entrega y resuelve o lo cumple para el beneficio de Todo. Las personas responsables no son máquinas, ni robots, son maduros en el dominio de su voluntad, puesta al servicio del beneficio natural. 5- La percepción del afecto del yo espiritual del hombre se desarrolla durante su tiempo de vida en la tierra. Para sentir el amor natural maduro es necesario que, tanto el cuerpo físico como el espiritual, estén maduros en la incondicionalidad máxima natural. La generosidad natural es completa, no divorcia, no rechaza, no reclama ni acusa, no reduce sus beneficios a lo preferido. La generosidad afectiva natural es absolutamente generosa. Cuando el ser humano establece bases de cuatro posiciones, o acciones de dar y responder a la calidad natural humana, incondicional y absolutamente generosa, en esta base, el hombre experimenta el máximo del beneficio, derivado del derecho por haber cumplido su deber natural normado. Ese es el estado de perfecta unidad entre mente y cuerpo y es al mismo tiempo la conciliación perfecta entre la finalidad y la función humana. El padre y la madre que obran en consecuencia con las Normas Naturales del afecto hacia sus hijos disfrutan de la conexión natural y su Yo espiritual madura en ello. Lo mismo ocurre en las relaciones interpersonales. Toda relación basada o fundamentada en el beneficio mutuo en donde se intercambian aspectos afectivos, racionales y motivacionales, o donde se establece el atenderse, entenderse y motivarse a estar siempre atentos a las máximas necesidades, es normal. 6- El crecimiento del yo espiritual El yo espiritual crece en tres etapas paralelas a las tres etapas de desarrollo físico, en el ambiente físico: Etapa de perfección Espíritu natural Etapa de crecimiento Espíritu vital Etapa de formación Espíritu de formación

Martín Soria

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El yo espiritual solo puede madurar sobre el dominio del yo físico. La maduración del yo físico es instintiva (automática). El instinto por si solo busca los nutrientes que lo maduran, pero la conducta natural del yo físico es determinada por la conciencia del yo espiritual. Para que la conciencia espiritual madure, es preciso que el yo físico sea controlado por la Norma Natural que exige lo correcto en alimentación y descanso, en riesgo y seguridad, y en la reproducción madura. Si el humano se normaliza en la alimentación y descanso, en la seguridad y riesgo, pero se entrega al apetito intergenital prematuro, reproduce prematuros espirituales, reproduce insuficiencias que transforman su descendencia en insuficiente espiritualmente (3). Nuestros antepasados cayeron en esa tentación una y otra vez por ignorar las Normas de la Naturaleza. La Naturaleza no germina frutos inmaduros, lo inmaduro o insuficiente, no se reproduce. El fruto inmaduro no germina, el fruto a destiempo se pudre, el fruto sin nutrientes se seca. Si la naturaleza responde a momentos adecuados y en nutrientes con recursos, el ser humano ha de reconocer cuales son esos recursos y nutrientes de su espiritualidad y sembrar cuando su semilla esté madura y en el momento adecuado, para que su siembra, de fruto maduro. 7- En el hombre maduro en la comprensión de las Normas Naturales, el yo espiritual percibe con claridad las justificaciones espirituales, con sus sentidos espirituales maduros en la sensibilidad. Esto se realiza mediante la acción de dar y responder entre el yo espiritual y el yo físico. Este tipo de unidad entre el yo espiritual maduro y el yo físico maduro, hace que la percepción espiritual se establezca en toda función física, lo que aparece como conducta biológica Natural manifiesta. En la actualidad esto no se establece por la desconexión entre la Naturaleza Humana y la ignorancia del receptor incapaz de reconocerla. El humano actual incongruente emocional, intelectual y conductualmente, no puede percibir la consciencia de la Naturaleza de la Creación. Alcanza a percibir necesidades, propias o de los fragmentos que reconoce, pero, al no reconocer a la Naturaleza de la Creación, no logra captar las máximas necesidades validas para Todo. 8- La vida del yo físico y del yo espiritual. Vida del Yo Físico --------100 años Vida del Yo Espiritual------Eterna Uno puede creer o no, que es un ser eterno en conciencia. Pero lo que no puede negar es que las experiencias conscientes interconectan su consciencia, porque la consciencia es un estado de reciprocidad entre causa y efecto, sujeto-objeto. Por lo tanto, el acto consciente no es una singularidad, sino que involucra a la necesidad (proveniente de la Naturaleza) al objeto (también proveniente de la Naturaleza) y a la satisfacción o valor que se establece (también proveniente de la Naturaleza) Y al sujeto emisor y receptor del beneficio (también proveniente de la Naturaleza). De este modo, se reconoce que la consciencia de la conciencia opera en la Naturaleza Original al mismo tiempo que en la Naturaleza Humana. Y, ni la Naturaleza Original, ni la Naturaleza Humana viven, por lo mismo no pueden morir. Algo que existe, como la Naturaleza, pero que no vive ni muere, debe ser perpetuo. La Naturaleza de la finalidad humana, así como la Naturaleza que la origina, son previas y posteriores a la vida. Ambas naturalezas existen, pero no viven y si no viven no mueren. La Naturaleza es la causa del universo, pero es una causa sensible, inteligente y creativa. Como causal intencional, necesita de un efecto consecuente con su naturaleza. Ese tipo de consecuencia lo establece la naturaleza humana. La Naturaleza de la Creación ha existido desde el origen del cosmos y , si termina, terminaría con el cosmos cuando este se termine. Si ustedes fijan una fecha de término para el cosmos, esa fecha será la fecha del fin de la naturaleza. Esa sería la fecha del fin de su Naturaleza Humana. Creerlo o no, no modifica en nada la existencia y finalidad, ni de la Naturaleza Original, ni de la Humana.

Martín Soria

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Todo el mundo quiere obtener beneficios. Pero ¿qué es el verdadero beneficio? Mucha gente al hablar de beneficio piensa en términos de dinero, cosas materiales, contacto físico. El verdadero beneficio es vincular, es espiritual, se deriva de los valores humanos de plenitud, justicia y responsabilidad. El contacto físico sin confianza mutua, sin afecto vincular o sin responsabilidad, no se puede sostener en el tiempo. El valor humano se desprende de la maduración espiritual. El hombre maduro es el que dispone de la virtud de controlar los vicios. Esta naturaleza vincular se ve reflejado en la actitud de los padres hacia sus hijos y de los hijos hacia los padres. El establecimiento de los vínculos afectivos es derivado de la incondicionalidad generosa en el beneficiar al otro, para que beneficie a todos. Cuando se beneficia al otro, sin orientarlo y conectarlo con el beneficio del todo, tampoco puede sostenerse en el tiempo, porque en algún momento aparecerá el no beneficiado por su actuar y lo reclamará. Por lo tanto, el verdadero beneficio es la madurez del Yo espiritual. El Yo espiritual en el Mundo espiritual, conoce esta verdad, pero debido a que ya no tiene cuerpo físico, es demasiado tarde para que utilice su conocimiento en perfeccionar su propio espíritu en la tierra. La Naturaleza Humana contiene esta verdad, pero el Humano debe reconocerla para certificarse autónomo y responsable en su cumplimiento. La condición humana actual contradictoria, que siente lo correcto y hace lo incorrecto, solo puede descubrir esta verdad con la ayuda de su fe, y con la determinación absoluta en descubrir y experimentar los valores humanos absolutos de plenitud justicia y responsabilidad. ¿Quién es el hombre más feliz? El hombre más feliz es el que conoce esta verdad y puede utilizar su cuerpo físico para madurar su conciencia espiritual mientras existe vivo en la tierra. Cien años de vida comparados con el tiempo que lleva existiendo la naturaleza es un suspiro. El lapso de vida que tenemos es menos de un segundo comparado con la eternidad y la maduración del Yo espiritual debe realizarse en ese pequeñísimo lapso de tiempo. Cada momento en la vida física es la más valiosa oportunidad de tener una acción perfecta de dar y responder con la Normativa Natural, de este modo se obtiene la verdad, la autenticidad y la maduración de la Naturaleza Humana Original. Buda, Jesús, Confucio, y muchos otros optaron por la vida natural y sufrieron las consecuencias de la ignorancia de quienes no los comprendieron, pero su normalización permanece liderándonos incluso miles de años después de sus muertes. 9- El destino del Yo espiritual. La Naturaleza no determina si el Yo espiritual madurará o si perderá su posibilidad de madurar. Eso queda determinado por el estado de desarrollo que el hombre haya obtenido en la tierra. Para entender esto, debemos pensar de forma espiritual: pensemos en con quien nos relacionamos y con quien no deseamos conectarnos. Nos relacionamos con las afinidades y no nos relacionamos con las diferencias. Nos interesan las diferencias complementarias, pero no las diferencias en criterio, nos atraen las diferencias físicas complementarias, pero no las diferencias físicas desproporcionadas. Si esto ocurre en vida, con nuestro Yo espiritual, en el mundo espiritual sigue ocurriendo lo mismo. En vida, nos cuesta unirnos espiritualmente con los irresponsables porque no nos respetan, no responden a los acuerdos. Nos cuesta relacionarnos con los arrogantes o ignorantes porque, o nos devalúan con lo que conocen, o nos ignoran frente a lo que conocemos, eso mismo ocurre una vez estemos en el mundo espiritual. El Mundo espiritual es la Naturaleza del espíritu y si no se ha reconocido esa Naturaleza en vida, en espíritu no se pueden establecer conexiones. Sin conexiones el espíritu está aislado. El aislamiento en vida es solo por un momento, en espíritu es eterno. La existencia eterna espiritual, es vincular espiritual. No se parece a lo físico. Así como lo físico tampoco se parece al vientre de la madre en el que nos formamos. En el vientre de la madre no entendíamos para qué servían las piernas si no se podía caminar en él, ni los ojos si no se podía ver, ni las orejas, si no se oía nada en él, o los brazos, si no había nada que tocar, o la boca sin nada que comer, pero ahora entendemos lo que entonces no tenía sentido. Martín Soria Página 56

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Ahora estamos en el vientre de la tierra y tenemos necesidades vinculares sin saber para qué. Nos sentimos obligados a cumplir un ideal sin entender por qué. Nos sentimos obligados a responder a la máxima necesidad sin entender por qué. Nos sentimos obligados a controlar el celo sin entender por qué. Y se nos alerta del control de la tentación del apetito intergenital prematuro sin entender por qué. Si comprendiéramos todos que la pureza en la integridad y la maduración en la incondicionalidad afectiva facilita el intercambio conectivo que es el ambiente del Mundo espiritual, estaríamos todos abiertos al intercambio. Quienes comprenden esta realidad sufren por la ignorancia de quienes lo ignoran, sufren por su aislamiento espiritual. 10- La multiplicación del Yo espiritual. La multiplicación del Yo espiritual es posible solamente durante el tiempo de la vida física. Este es el mérito del nacimiento de un niño: que el yo espiritual sea reproducido en el mundo físico. El yo espiritual empieza a formarse en el tiempo de la concepción, se desarrolla a través de la gestación y empieza a existir cuando el niño respira después de nacer. La respiración es el primer signo de independencia. La independencia conectiva de un hijo es eterna, es un ser independiente, pero conectado al originario quien transmite elementos de vitalidad y elementos espirituales al descendiente, esa es una de las razones por la que el recién nacido percibe y reconoce a los padres desde antes de adquirir consciencia de ellos. 3- La relación entre el Yo espiritual y el Yo físico del hombre inmaduro contradictorio. Para el desarrollo y crecimiento del Yo espiritual es necesario responder a la Normativa Natural de la Creación, compuesta de los elementos espirituales de vida y los elementos de vitalidad. Los elementos de vida: afecto, verdad, responsabilidad son el sujeto de los elementos de vitalidad: estímulos derivados del dominio y control sobre los instintos. Según esto, podemos comprender que los elementos de vida son más importantes que los elementos de vitalidad, pero ambos son paralelos. Debido a la falta de responsabilidad de nuestros antepasados en cumplir con el deber de ser maduros en la Naturaleza Humana, se originaron tradiciones, costumbres y criterios diferentes, incluso opuestos a la Normalización, vicios que han creado un mundo físico desordenado, desajustado y tenso. La lucha, la injusticia y el odio, son los generadores de una humanidad temerosa y temeraria. Hoy no existe confianza entre los miembros de la naturaleza humana, no hay respeto y no hay vínculos entre humanos extranjeros. Incluso existe la arrogante tendencia a sentirse diferentes de los extraños. El otro humano es considerado extraño porque se ignora la naturaleza humana compartida. En este ambiente, no se reciben elementos de vida espirituales. Incluso si los das, la mayoría no te responden con lo mismo, se aprovechan de la bondad de los más maduros espiritualmente. Este ambiente debe cambiar. Debido a esto, por mucho que reciba buenos elementos de vitalidad de su cuerpo físico, al hacer buenas obras, no se puede devolver la misma calidad de buenos elementos espirituales a su cuerpo físico. Los buenos elementos espirituales se forman por la combinación de los elementos de vida y los buenos elementos de vitalidad dentro del Yo espiritual. El poder para ejecutar buenas obras se genera por la buena acción de dar y responder entre los buenos elementos de vitalidad y los buenos elementos espirituales. Pero el hombre contradictorio, inseguro, insuficiente e inmaduro, no recibe los buenos elementos espirituales correspondientes a los elementos de vitalidad. No los recibe porque aunque los reciba, no tiene los recursos de maduración para asumirlos, comprenderlos o responder a ellos en su justa mediada. Debido a esto, le es muy difícil continuar su vida de buenas obras. Sin recibir los elementos de vida (afecto, verdad, responsabilidad), el Yo espiritual no puede crecer adecuadamente aunque el cuerpo físico del hombre crezca y madure completamente. Martín Soria Página 57

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Físicamente maduros podemos serlo todos, solo el tiempo y el instinto se encargan de ello. Pero ser maduros en la comprensión de la normativa natural y maduros en su establecimiento, es otra cosa. En este caso, el hombre contradictorio e inmaduro, con su espíritu impedido, no puede devolver la misma calidad de buenos elementos a su cuerpo físico, a cambio de los buenos elementos de vitalidad que recibe de su cuerpo físico cuando él efectúa una buena acción. A medida que el hombre restaura gradualmente sus vicios, su condición, recibe una cierta cantidad de elementos de vida, de acuerdo con el grado de desarrollo alcanzado. La naturaleza confusa y contradictoria del humano actual somete al individuo al dominio de la irresponsabilidad, mentira y desconexión, separándolo de su verdadera naturaleza, madura en el dominio, justa en el conocimiento y conectiva en la incondicionalidad afectiva. Basta con pensar en la cantidad de costumbres antinaturales que se practican a nuestro alrededor y que las asumimos válidas, o la cantidad de teorías y creencias que asumimos ciertas. Y lo más frecuente es el entregarse a las actitudes de rechazo, de rencor o de reclamos contra los otros y contra uno mismo. Estas tendencias nos parecen válidas, se justifican y se repiten una y otra vez. El humano está sometido a la voluntad popular. Esto queda manifiesto en el sometimiento al apetito de los instintos en el que se encuentra la mayor parte de la sociedad actual. La especie humana contemporánea se desconoce sometida a la imposición de los instintos, e ignora lo sometida que está a las exigencias de sus deseos. Los mayores trastornos civiles se derivan del descontrol de los extremos. La obesidad, la anorexia, el alcoholismo, el tabaquismo, la ansiedad o la angustia, son aspectos derivados del descontrol de la conciencia sobre la naturaleza de los instintos. Esforzándose en la determinación de superarse en el desarrollo espiritual, el humano puede crecer y madurar gradualmente. Pero, para lograr esa maduración ha de controlar sus instintos. El hombre inmaduro tiene un límite para recibir los elementos de vida naturales porque está inserto en un ambiente de inmaduros. Este límite será superado cuando se establezca una sociedad normal humana madura.

d- La mente del hombre explicada según la relación de la mente espiritual y la mente física. La relación entre la mente espiritual y la mente física es una relación de interno y externo. La mente del hombre es la unión de su mente espiritual interna y de su mente física externa, a través de la acción de dar y responder.

1-La mente original En el hombre originalmente maduro, su Mente Espiritual y su mente física realizan la acción de dar y responder centralizada en la Normativa Natural Humana. Llamamos a esta unidad la Mente Original del Hombre. Esta Mente Original existe contenida en cada humano, se la denomina Conciencia Original. Este tipo de Mente tiene preferencias Naturales como la de optar por lo que es valido para el conjunto, la de captar las máximas necesidades, la de reconocer las razones que justifican a las constantes universales, y dispone su voluntad hacia el cumplimiento de la responsabilidad, de este modo, orientada en la consecución del bien supremo insuperable, en el Martín Soria Página 58

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entendimiento de la verdad suprema y en el ejercicio de la unidad suprema, lograría su desarrollo normal, pero la mentalidad adquirida durante tradiciones y generaciones, del comportamiento irresponsable frente a la máxima necesidad valida para todo, del entendimiento de falsas razones, y del desprecio por la máxima unidad, ha hecho que el hombre adquiera nociones distintas a las Normas Naturales y que adquiera tradiciones ajenas a las humanas. Pero su naturaleza original siempre espera y busca ser cumplida. 2- La conciencia. La mente espiritual y la mente física realizan la acción de dar y responder centralizadas en la verdad y llegan a unirse. Llamamos a esta conciencia la conciencia del hombre. Si el hombre no hubiera perdido su Condición Humana Natural, podría poseer la verdad perfecta sobre la Naturaleza Humana y sus Normas. Dispondría del sentido común con el que comparar sus juicios. En un hombre Natural Maduro, la Mente Original y la conciencia forman una completa y perfecta unidad. El hombre traumado por la conciencia adquirida del desprecio, de la acusación y del reclamo, traumado en la actitud egoista de la indiferencia y sobre protección, de la ignorancia y la arrogancia, de la flojera e impositividad, adquiere la conciencia condicionada por la preferencia del –sí mismo- y responde preferentemente a las necesidades del ego. Esta conciencia adquirida compara las intenciones del incondicional con las suyas y las desprecia por pensar que son irrelevantes porque el otro, o los otros se aprovechan de esa bondad. La certeza la niega o rechaza porque no tiene noción de lo absoluto y piensa que todo es relativo y no cumple, porque no considera que se deba hacer otra cosa que la que le beneficia el ego.

La desviación entre la Mente Original y la conciencia ocurrió a causa de las diferencias entre la verdad en esencia, el conocimiento de los fundamentos incambiables y absolutos y la comprensión inmadura de la verdad superficial, accidental o intranscendente, del hombre en crecimiento. Cuando esta se reconcilie con la verdad, la conciencia y la mente original se unirán. La Mente Original es el elemento interno de la Mente y la conciencia es el elemento externo de la mente. La Mente Original no varía, no cambia es la expresión directa de la naturaleza, pero la conciencia cambia cuando adopta verdades fragmentarias o deberes diferentes al deber máximo valido para Todo, o cuando prefiere lo individual por sobre lo universal, lo intrascendente por sobre lo trascendente. 3- La mente indecente. El hombre inmaduro está bajo el dominio de los fragmentos de su criterio y bajo el dominio del poder de los instintos a los cuales obedece y se somete. Por tanto, en muchos casos, la Mente Espiritual y la mente física del hombre inmaduro realizan una acción de dar y responder contra su propia naturaleza original centralizada en el criterio fragmentario y en los apetitos del instinto. Llamamos a esta unión de la mente espiritual y de la mente física, centralizada en la parcialidad, la mente indecente. La mente indecente es licenciosa y deshonesta, no se conecta con la justicia natural. Es, profana, carnal, corrupta y depravada. Se justifica válida en la deshonra y corrupción social. Se justifica justa en la mentira de los demás, y se justifica responsable en la indiferencia de sus compañeros. Martín Soria Página 59

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La mente indecente es incoherente entre el sentir, comprender y actuar. No hace lo que sabe que debe hacer, ni siente la injusticia de lo que no cumple, ni reconoce los deberes que le dan derecho. Ni se beneficia del derecho porque ignora sus deberes. Pero se justifica en el egoismo de su conciencia (adquirida). La mente indecente es una especie de memoria de los resultados egoístas adquiridos a lo largo de la historia humana. Es el producto de las desviaciones mantenidas en las costumbres de generación en generación. Por ejemplo: la costumbre de la independencia entre padres e hijos es asumida por la mayoría de las personas como algo normal y natural. Es un derecho legal de la constitución de la mayoría de los pueblos. Pero la Naturaleza humana no puede establecerse en el vinculo intrafamiliar humano completo si los hijos son independientes y se separan de sus padres. Lo mismo ocurre con el divorcio, con la emancipación, etc. No es que deban vivir en el mismo suelo, pero si, siempre conectados. La unidad no es solo un posicionamiento físico, es además una recíprocidad emocional, intelectual y motivacional. El equilibrio es producto de la conectividad vertical y horizontal. En la verticalidad no hay derecha ni izquierda y en la horizontalidad no exiten altos o bajos. La mente decente y la conciencia decente entienden que los extremos derecha e izquierda, arriba o abajo denotan desequilibrio. La conciencia decente no acepta extremos. Espera y pretende el equilibrio, la unidad y el cumplimiento del deber de realizar el bien supremo, de comprender la justicia suprema y de responder al cumplimiento de la unidad suprema.

La mente indecente tiende a extremarse con facilidad, tiende a defenderse porque la naturaleza original la reconoce inadecuada y a agredir cuando se encuentra frente a verdades o criterios superiores o frente a diferencias mayores o menores a las suyas porque lo legal del contrario declara su injusticia. Es una mente inmadura que necesita del maduro que demarque los límites y que controle sus insuficiencias afectivas, cognoscitivas y conductuales. Es una mente en estado adolescente. La mente inmadura en el dominio de los extremos, se extrema en la indiferencia afectiva y en la sobreprotección, también se extrema en la ignorancia de la justicia y en la arrogancia frente al que ignora. Y por supuesto que flojea frente a deberes o impone los deberes al otro. Estos extremos, característicos del adolescente deben ser reprimidos y ajustados al equilibrio entre personas. Pero, sin un modelo a imitar resulta difícil que el indiferente emocional, asuma la respuesta adecuada del sensible, o que el arrogante intelectual asuma la certeza del sensato, así como que el flojo asuma la responsabilidad del correcto. Difícil porque el indiferente ante la deferencia del contrario, justificaría su indiferencia como deferente. La ignorancia frente al sensato descalificaría su sensatez justificando sensata su ignorancia y la irresponsabilidad del flojo ante el responsable calificaría de innecesario ese cumplimiento, por la defensa de su indiferencia. La naturaleza contradictoria tiende a contrariarlo todo, en eso se justifica válida. La naturaleza contradictoria adquirida del individuo, que posee una conciencia traumada, siente que el correcto emocional es considerado, pero no lo considera necesario; sabe que el justo reconoce la justicia,

Martín Soria

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pero no lo reconoce verdadero y disfruta del beneficio de la beneficencia, pero no lo considera bueno para los demás, porque considera que los otros no son buenos. La conciencia adquirida opera en paralelo con la conciencia original, esa es la razón por la que una misma persona puede obrar consecuentemente frente a ciertas necesidades y momentos después inconsecuentemente frente a otras necesidades. La conciencia original evaluar a la conciencia adquirida, y cuando la adquirida supera a la original ocurre el error porque opera por defecto, pero cuando la conciencia original supera a la adquirida opera consecuentemente con lo necesario. Por eso es necesario ejercitar lo original, lo verdadero, lo válido universal y eterno para desarrollar la supremacía de la conciencia original. La naturaleza adquirida, debe ser superada en cada humano para lograr el establecimiento de la integridad en la pureza de la naturaleza humana.

SECCIÓN 2 EL VALOR A-Explicación del Valor según Aristóteles (de La gran Moral de Aristóteles) Por lo pronto, hallándose el valor en relación con la audacia y con el miedo, es bueno saber con qué especies de miedo y de audacia se relaciona. El que teme perder su fortuna, ¿es un cobarde sólo por este hecho? Y si uno se manifiesta firme cuando le ocurre una pérdida de dinero, ¿es por esto un hombre valiente? Más aún: ¿basta que uno tenga miedo o que se mantenga firme en una enfermedad para decir que en un caso es cobarde y que en otro es valiente? El valor no consiste en estas dos clases de miedo y de serenidad. Tampoco consiste en despreciar el rayo y los truenos, y todos los demás fenómenos terribles que están fuera del alcance humano. Despreciarlos no es ser valiente; es ser un loco. Y así, el verdadero valor se manifiesta sólo cuando recae sobre cosas respecto de las que es lícito al hombre tener miedo y audacia; y entiendo por tales las cosas que la mayor parte o todos los hombres temen. El que permanece firme en tales situaciones es un hombre de valor. Sentado esto, como el hombre puede ser valiente de mil maneras, es necesario averiguar ante todo en que consiste precisamente el ser valiente. Hay hombres valientes por hábito, como lo son los soldados, porque saben por experiencia que en tal lugar, en tal momento y en tal situación no se va absolutamente a correr ningún peligro. El hombre que cuenta con todas estas seguridades y que por este motivo espera los enemigos a pie firme, no por esto es valiente, porque si no se reunieran todas las condiciones que en tales casos se requieren, no sería capaz de esperar al enemigo. Por consiguiente, no se deben llamar valientes los que lo son por efecto del hábito y la experiencia. Y así, Sócrates no tuvo razón para decir que el valor es una ciencia porque la ciencia no se hace tal sino adquiriendo la experiencia de ella por el hábito. Pero nosotros no llamamos valientes a los que sólo resisten los peligros por efecto de su experiencia, ni ellos mismos se atreverían a darse este nombre. Por consiguiente, el valor no es una ciencia. Puede uno hasta ser valiente por lo contrario de la experiencia. Cuando no se sabe por la experiencia personal lo que puede suceder, puede uno estar al abrigo del temor, a causa de su inexperiencia; y, ciertamente, tampoco puede tenerse por valientes a los de esta clase. Hay otros que parecen valientes por la pasión que los anima: por ejemplo los amantes, los entusiastas, etcétera. Tampoco son estos hombres de valor, porque si se les arranca la pasión de que están dominados, cesan en el acto de ser valientes. El hombre de verdadero valor debe ser siempre valiente. Ésta es la razón porque no se atribuye valor a los animales. Por ejemplo, no se puede decir que los jabalíes son valientes, porque se defienden llenos de irritación a causa de las heridas que reciben. El hombre valiente no puede serlo bajo la influencia de la pasión. Martín Soria Página 61

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Hay otra especie de valor que podría llamarse social y político. Vemos hombres que resisten los peligros por no tener que ruborizarse ante sus conciudadanos, y se nos presentan como si tuvieran valor. Puedo invocar aquí el testimonio de Homero cuando hace decir a Héctor: «Polidamas por de pronto me llenará de injurias». Y el bravo Héctor ve así en su interior un motivo para combatir. Tampoco en nuestra opinión es éste el verdadero valor, y una misma definición no podría aplicarse a todas estas clases de valor. Siempre que suprimiendo un cierto motivo que hace obrar, el valor cesa, no puede decirse que el que obra por este motivo sea, en realidad, valiente. En fin, otros parece que tienen valor por la esperanza de algún bien que esperan; éstos tampoco son valientes, puesto que sería un absurdo llamar valientes a los que sólo lo son de cierta manera y en circunstancias dadas. Por consiguiente, en nada de lo que va dicho se encuentra el valor. ¿Quién es, en general, el hombre verdaderamente valeroso? ¿Cuál es el carácter que debe tener? Para decirlo en una palabra, el hombre valiente es el que no lo es por ninguno de los motivos que quedan expresados, sino porque es de suyo siempre valiente, ya le observe alguno, ya nadie le vea. Esto no quiere decir que el valor aparezca absolutamente sin pasión y sin motivo, sino que es preciso que el impulso nazca de la razón, y que el móvil sea el bien y el deber. El hombre que, guiado por la razón y por el deber, marcha al peligro sin temerle, este hombre es valiente, y el valor exige precisamente estas condiciones. Pero no debe entenderse que el hombre valiente carezca de miedo en el sentido de no experimentar accidentalmente la menor emoción de temor. No es ser valiente el no temer absolutamente nada, porque si tal cosa pudiera admitirse, vendríamos a parar en que las piedras y las cosas inanimadas son valientes. Para tener verdaderamente valor, es preciso saber temer el peligro y saber afrontarle, porque si se resiste sin temerlo, ya no se es valiente. Además, como ya dijimos arriba, al dividir las especies de valor, éste no se aplica a todos los temores ni a todos los peligros; sólo se aplica directamente a los que pueden amenazar la vida. Tampoco el verdadero valor tiene lugar en un tiempo cualquiera, ni en cualquier caso, sino en aquellos lances en que los temores y los peligros son inminentes, ¿Será uno valiente, por ejemplo, por temer un peligro que no pueda verificarse hasta año después? Muchas veces se cuenta uno seguro porque ve el peligro lejano, y se muere de miedo cuando está cerca. Tal es la idea que nos formamos del valor y del hombre verdaderamente valiente.

EL VALOR ORIGINAL a- Definición y determinación del Valor. Ya hemos explicado que la naturaleza tiene características duales de interno y externo y características duales de positivo y negativo. Por tanto, todos los seres de la creación también tienen las características duales de interno y externo y de positivo y negativo. Aquí lo interno es sujeto y lo externo es objeto, positivo es sujeto y negativo es objeto. Sin sujeto objeto nada puede existir como ser. Entonces, ¿Cuál es la relación entre sujeto y objeto? El sujeto existe para el objeto y el objeto existe para el sujeto. Cada uno de ellos existe para el otro y sin su contraparte ninguno puede existir. El sujeto está en la posición central y dirige al objeto. Ambos, sujeto y objeto, son designados por la naturaleza de lo necesario. Lo necesario vale, por lo mismo, quien determina las posiciones de sujeto y de objeto es el valor. Las posiciones son mediadoras entre lo esperado y lo disfrutado. Sujeto y objeto son intermediarios iguales en valor, no es uno más que el otro, ni el otro más que uno. Ambos son catalizadores que enlazan la proposición con su consecuencia, unen el deber esperado con el derecho al beneficio de disfrutarlo. Valor no es precio, el precio es un acomodo entre oferta y demanda, el valor es necesario. El valor no se demanda porque se exige necesario. El valor de los alimentos se pierde en el saciado, pero en el hambriento se exige necesario. La deferencia o indiferencia frente al alimento, no varía el valor del mismo. Su valor potencial no cambia, solo cambia su valor actual. Ahora lo como o ahora no lo como, pero lo puedo comer siempre que quiera. Martín Soria Página 62

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Valor es la cualidad contenida en el objeto que satisface al sujeto que lo aprecia.

Entonces ¿cómo se determina el valor del ser? El valor del ser es la cualidad o naturaleza que da sentido a la existencia del ser y posibilita al ser, alcanzar su objetivo según la Normativa Natural o, la voluntad del hombre maduro o, de ambos. Todos los seres adquieren su valor y manifiestan este valor, cuando el sujeto y el objeto se unen con el sujeto como centro de acuerdo con la voluntad de las normas naturales. Todos los seres en la creación responden a la naturaleza que les creó con un determinado propósito de conjunto e individual. Por tanto, solo cuando el sujeto y el objeto de un ser, realizan la acción de dar y responder en consecuencia con las normas naturales, pueden ser seres valiosos o formar seres valiosos. Valor (1), es la cualidad contenida en el objeto que satisface, concuerda o beneficia, al sujeto que lo aprecia. El valor se espera, se establece y beneficia. Mientras se espera no se posee, al establecerse, se convergen, coinciden y establecen correlatividad entre las dualidades de que se compone el valor, de modo que, se equilibran las cuatro posiciones y no se siente nada en absoluto. Pura paz, reconocimiento y unidad. Lo que queda en el individuo de la experiencia del valor, es únicamente el recuerdo del beneficio. Ese recuerdo es el que nos motiva, despierta nuestro interés y estimula a la necesidad por conseguirlo. b- El valor del hombre y sus objetos 1- el valor del hombre El hombre tiene Mente y cuerpo. La Mente es el sujeto y el cuerpo es el objeto. La Mente existe para el beneficio del cuerpo y el cuerpo existe para cumplir los logros y conquistas propuestas por la Mente. Pero la Mente está en la posición central y debe dirigir al cuerpo. Cuando la Mente y el cuerpo del Hombre se unan por la acción de dar y responder entre ellos, con la mente como centro que está unida con la Normativa Natural de la Naturaleza adquieren el valor del acto perfecto lo que declara al hombre, un hombre perfecto en su actuar. Este hombre de valor original, un hombre maduro, toma la tercera posición objetiva de la naturaleza, y así se establece la base de cuatro posiciones. La tercera posición objetiva es aquella en la que se establece la reciprocidad, concordia y parecido entre las posiciones y la proposición cumplida, es la posición del valor. El hombre adquiere valor en los objetivos que este cumple. Un famoso futbolista, por ejemplo, adquiere mucho valor en tanto satisface la ambición competitiva de una cantidad de aficionados, pero si en su vida diaria pasa el tiempo durmiendo siestas, como humano no adquiere el mismo valor que como futbolista. El centro de la base cuatro posiciones es la normativa natural y por lo tanto, la naturaleza de las normas naturales determina el valor del ser humano.

Martín Soria

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La humanidad existe diferenciada en masculino y femenino. Ambos, el hombre y la mujer, alcanzan su madurez al completar el periodo de crecimiento y cuando forman una unidad como marido y esposa maduros, el marido llega a ser sujeto inyector y la esposa llega a ser objeto receptor. Esta dualidad entre quien entrega y quien recibe, debe ejercitarse a nivel espiritual. El hombre ha de transformarse en el emisor afectivo, en quien entrega atención, entendimiento y cuidados y la mujer ha de responder con la gratificación de lo entregado. El marido maduro existe para su esposa y la esposa madura existe para su esposo. Cuando realizan una buena acción de dar y responder con el marido como centro, la pareja madura adquiere valor. El marido es el sembrador, representa al cielo, a la totalidad representa los nutrientes espirituales ideales, y es el responsable del sembrado, la esposa es tierra, representa los nutrientes de la vida. Ambos cooperan en el desarrollo de lo generado. 2- El valor de los objetos del hombre. Hay muchas posiciones en las que el hombre puede colocarse como sujeto o como objeto. El valor del hombre llega a ser el más elevado cuando el hombre se coloca como objeto ante el sujeto más grande o se coloca como sujeto ante el objeto más grande. Si un hombre vive sólo para si mismo, se convierte en un hombre egoísta y nadie le respeta. El llega a ser el hombre de menor valor. Si un hombre vive para su familia entonces los miembros de su familia le estarán agradecidos y le responderán al afecto con afecto. Sin embargo las demás personas no sentirán lo mismo. Si un hombre vive solo para sus parientes, se convertirá en un hombre relacionado solo con sus parientes y seria amado solo por los parientes, no por otras personas. Si un hombre vive para su sociedad, se convertirá en un hombre amado solo por la sociedad en la que vive, pero no por la gente de fuera de su sociedad. Si un hombre vive solo para el mundo físico, entonces no ganará un lugar importante en el mundo espiritual, y no será bien recibido ni amado por los seres espirituales en el mundo espiritual. Si un hombre vive para el mundo y el cosmos, para realizar y cumplir la máxima necesidad valida para Todo, entonces vive para cumplir la norma de la naturaleza humana. Vive para el beneficio de todos, sociedades, familias, individuos, él mismo. De este modo adquiere el valor más grande. Hombre Hombre Hombre Hombre él mismo su familia sus parientes su sociedad hombre hombre hombre hombre su nación el mundo el cosmos la naturaleza

La Naturaleza quiere unir al hombre y al universo, por eso quiere que el hombre reconozca esta realidad y se una en la perfecta armonía con todo, respondiendo, resolviendo y realizando la máxima necesidad válida para Todo. La Naturaleza es la máxima expresión de Unidad. Justicia y Cumplimiento, como sujeto absoluto espera un objeto absoluto que cumpla con la Máxima Unidad Justa. Esa es nuestra responsabilidad. Martín Soria Página 64

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La Naturaleza espera al hombre maduro en la experiencia del bien supremo, de la justicia suprema y de la unidad suprema. Supremo es distinto de lo mejor, lo mejor es siempre superable pero lo supremo es insuperable. El Bien Supremo, la Justicia Suprema y la Unidad Suprema existen contenidos en lo mismo. En el Enlace Vincular Intrafamiliar Completo. De esa unidad entre todos y cada uno de los miembros de la familia se deriva el valor máximo sobre los objetos afectivos de la creación. Si el establecimiento de esa realidad se expande hasta el máximo nivel social, el valor del individuo adquiere un valor más alto. 3- el valor de la creación. La Naturaleza hizo toda la Creación para el Hombre y el Hombre fue creado como el Señor de toda la creación. El Hombre es el sujeto y la creación es el objeto. El Hombre existe para la creación como su sujeto y la creación existe para el Hombre como su objeto. Cuando el Hombre Maduro y la Creación realizan la acción de dar y responder con el Hombre como centro, quien por ser Maduro es uno con la Naturaleza en sus normas, el valor de la creación queda determinado. Este valor es una combinación del esfuerzo directivo del Hombre y de la creación. Cuando vemos esta relación desde el punto de vista del deseo del Hombre para la Creación y el objetivo de la creación, entonces podemos explicarlo como sigue: Cuando el deseo del hombre maduro, que está en la posición de sujeto y el objeto de la creación, que está en la posición del objeto, realizan la acción de dar y responder y forman una unidad, queda determinado el valor de la creación. Entonces el valor de la creación toma la tercera posición objetiva de la naturaleza, formando la base de cuatro posiciones. (la proposición es objeto de la necesidad (1), el sujeto es objeto de la proposición (2) y el objeto transformado en consecuencia válida es objeto del sujeto, del objeto y de la proposición (3). Debido a que el hombre perfecto es uno con su Naturaleza, siendo en sustancia el modelo de las normas que la caracterizan, el Hombre Maduro o perfecto llega a ser el estándar del valor de la creación. 4- estándar del valor: En una sociedad normal, madura en la normalización humana porque se respetan y se cumplen las normas de la Naturaleza, de: 1-Ser incondicional ante la maduración del vinculo intrafamiliar universal completo. 2-Reconocer la identidad, origen y finalidad humana, construyéndose en ella, en cada etapa del periodo de desarrollo. 3-Ejercer el control y dominio del celo, tanto espiritual como fisiológico. 4-Establecier las relaciones interpersonales en base a la correcta dinámica de la relación. En una sociedad sin reclamos, sin acusación ni desprecio, los miembros de esa sociedad libre, autónoma y responsable, serían moderados en sus relaciones, prudentes, firmes y templados y disfrutarían del respeto, la confianza y la unidad inter-individuos. Esa sociedad podemos iniciarla cada uno de nosotros en este momento. En una sociedad normada con esas condiciones, los individuos pueden madurar, seguros y en unidad, sin robos ni desprecio, sin agresividad o indiferencia, o sin ignorancia ni mentiras. El estándar de valor es la propia Naturaleza quien es absoluta. Por consiguiente, una vez que cualquier ser cumpla su objetivo y asuma la posición de objeto de la Naturaleza, adquiere un valor absoluto. Los valores máximos en importancia e insuperables en su bienestar son: El valor de la Plenitud emocional, sentirse pleno, plenamente satisfecho no admite más. El valor de la justicia, reconocer la máxima verdad de lo justo, no admite más. El valor del cumplimiento del deber. El máximo deber cumplido, no admite más. Estos son los valores por todos deseados y que a todos satisfacen, en eso son absolutos. La posibilidad de establecer una familia natural, una tribu natural, un pueblo, una nación y el mundo natural, existe con nosotros desde siempre. Martín Soria Página 65

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El drama es que nosotros, que tanto la esperamos, exigimos, y añoramos; nosotros, no hacemos nuestra labor de realizarnos en lo Natural. Nosotros y no los otros. Cada uno de nosotros, se justifica en el juicio del insuficiente que lleva dentro de su conciencia inmadura y su orgullo, su arrogante prepotencia egoísta justifica su actitud en el otro que no hizo lo mismo que el deja de hacer por él. Esta conducta es la que nos margina a todos de disfrutar del beneficio de lo correcto, de lo completo y de lo satisfactorio. Si pudieran comprender la cantidad de beneficios que estamos arrojando a la hoguera solo por el egoísmo de nuestra ceguera, lloraríamos las 24 horas del día durante el resto de nuestras vidas. Estamos perdiendo el beneficio de la cooperación altruista, del cuidado voluntario universal, de la seguridad en la confianza mundial, del afecto garantizado desde el primer día de nuestro nacimiento hasta el último de nuestra existencia. Y todo esto lo perdemos porque esperamos que el otro inicie el camino en mi lugar. Esperamos a ver cuando nos entregan el beneficio de lo no cumplido. Eso da pena. Da pena ver cómo se exigen derechos humanos, y derechos a las personas sin ni si quiera comprender que para disfrutar del beneficio de cualquier derecho ha de cumplirse antes el deber de realizarse en ello. Es penoso ver cómo se espera el cambio del “no se donde, y del no se qué”, sin asumir la responsabilidad de cambiar. Es penoso ver a quienes exigen cooperación sin cooperar, liderazgo sin liderar, enseñanza sin enseñar, productos y beneficios sin producir ni un solo beneficio a los demás. Para adquirir valor, el individuo ha de valer, y para valer debe contener aspectos atractivos, de interés y motivantes que despierten en el otro el atractivo, el interés por esta persona y se motiven a unirse con él. Valor es un factor esperado o deseado y solo se desea aquello que produce un beneficio, para que el individuo produzca un beneficio ha de valer.

Ejemplos: A-Cuando un artista maduro en su naturaleza, tiene una relación de dar y responder con las pinturas y materiales que utiliza para realizar su imagen en el lienzo y crea una pintura. Esta pintura es producto de la unión del sujeto, (hombre) y su objeto, (los materiales que usa). Cuando esta pintura satisface el deseo del hombre que está unido con el deseo de la naturaleza, (la naturaleza desea lo Martín Soria Página 66

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pleno, lo válido y lo adecuado con sus normas, el deseo de la naturaleza es siempre el máximo valido para Todo) entonces, adquiere el valor de la creación y toma la tercera posición objetiva de la naturaleza. En el cumplimiento del máximo deber necesario adquiere el valor del máximo responsable de la necesidad satisfecha, y por lo mismo, involuntariamente se apodera de la misma al transformarse en su apoderado, su autor, lo que imprime en él la autoridad. En ese logro su naturaleza y la naturaleza humana se hacen una. B- Cuando un hombre maduro mira una pintura, el hombre está en la posición de sujeto y la pintura, en la de objeto. Su unión es la apreciación del hombre de la pintura; cuando esta apreciación satisface el deseo o deber natural, llega a tener el valor de la creación y adquiere un valor absoluto. En otras palabras el artista es reconocido responsable de cumplir con la máxima necesidad natural valida para Todo. Aquí vemos que el reconocimiento del artista es por sobre el reconocimiento del objeto creado. El objeto puede ser muy lindo pero si el autor no se ajusta a, lo naturalmente necesario, el cuadro es bello pero el artista es inmaduro. Y eso merma el valor del cuadro. En el mundo actual el estándar de valor varía de acuerdo con la ideología y el hombre inmaduro no tiene ideología madura porque está separado de la normativa natural y la ideología perfecta solo puede venir de la naturaleza. Así pues, no podemos encontrar un estándar absoluto del valor en el mundo actual. El hombre de valor es el que trabaja por la humanidad para alcanzar el objetivo de la creación y resolver el orden natural humano que tanto espera nuestra naturaleza. c-el valor original de un hombre perfectamente maduro. El hombre fue creado para ser el cuerpo sustancial de la naturaleza humana. La imagen natural, el hijo natural de la naturaleza, el representante y gobernador de las normas naturales en la creación. Así pues, cuando el hombre alcanza la perfección en el dominio del celo y del instinto, de la justicia, responsabilidad y unidad vincular universal e incondicional, toma la posición objetiva de la naturaleza y realiza una acción de dar y responder con ella, formando una completa unidad. De esta manera, la naturaleza mora en el espíritu del hombre y dirige su vida. Por lo mismo el hombre maduro o perfecto llega a ser uno con la naturaleza y se realiza natural en la normalidad. Así decimos que el hombre maduro es: 1- un hombre de valor natural. Reflejando la Naturaleza en su actuar, pensar y sentir. 2-un hombre de valor eterno. Al ser perfecto objeto de la Naturaleza eterna vive en ella eternamente con su espíritu en el Mundo espiritual. 3-un hombre de valor único. Cada individuo es una parte única de la infinita Naturaleza Creadora. 4-un hombre de valor cósmico. El cosmos está creado según el modelo del hombre. Por eso, decimos que el hombre es la total imagen sustancial del cosmos. Este hombre de valor original es el hombre que la Naturaleza quiere tener en la tierra y en el mundo espiritual. Es el esperado por cada humano. Tal hombre, es un hombre de verdad y autoridad. Todos los hombres han querido llegar a ser como este hombre. La creación entera anhela a este hombre. Está grabado el ideal del humano maduro en nuestra conciencia y debemos obedecer a ese mandato de manera voluntaria sin otra imposición que la de nuestra propia voluntad. El Hombre Maduro es leal y obediente a la Naturaleza Humana, respeta y responde siempre y en todo al cumplimiento de la máxima necesidad, se interesa y justifica las máximas razones justas, además, capta en el otro lo que necesita y se entrega por resolverlo. En un ambiente de personas atentas a entender y dispuestas a atender a lo necesario, no se necesitaría nada más que lo actual, el resto estaría satisfecho. Compartirían, cooperarían, confiarían, se comunicarían, atenderían, entenderían y disfrutarían de cada instante, en la estima, seguridad y rectitud de cada uno. Martín Soria Página 67

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d- emoción intelecto, voluntad; belleza, verdad y bondad. La mente del hombre tiene tres funciones esenciales: Emocional, Intelectual y Virtual de virtud, de habilidad, que involucra voluntad. Esto se debe a que al obrar, se siente lo necesario, se justifica en su razón de ser necesitado y se realiza la transformación haciendo uso de voluntad. Sentir, saber y poder, son evaluadores y corregidores intermedios entre el deber y el derecho, que, al percibir el beneficio del derecho, o el derecho al beneficio, se motivan a actuar por conseguirlo. Al conseguirlo, lo reconocen válido y disfrutan del placer emocional, de la seguridad intelectual y del beneficio de la virtud del ser su autor. A través de su emoción, intelecto y voluntad el hombre busca, belleza, verdad y bondad respectivamente, porque la belleza, la verdad y la bondad satisfacen a las capacidades humanas. La Naturaleza Humana es rectora de nuestras conductas, determinando las que son adecuadas así como las que no son adecuadas. Mediante la inspiración conduce al hombre a obrar en pro de la consecución de los valores máximos, los más ajustados y los mejores; aquellos que complacen siempre y en todas circunstancias a todas las especies. Esta orientación Natural es Norma en la especie humana y cada uno desde su nivel de percepción, de entendimiento y de virtud, la ejercita. Toda capacidad ha de ser madurada. La Sensible mediante el ejercicio de captar siempre la máxima necesidad valida para Naturaleza de la Creación. La Intelectual reconociendo siempre la justicia del juicio y la motivacional cumpliendo siempre los máximos deberes naturales. La máxima sensibilidad es aquella capaz de captar las máximas necesidades naturales universales. La máxima inteligencia es aquella capaz de reconocer las normas naturales y su justificación racional. La máxima voluntad es la que cumple con el máximo deber natural exigido o necesario. El producto de estas máximas son beneficios máximos también. El bien Supremo, la Justicia Suprema y la Unidad Suprema. Pilares estos de la Corte Suprema de cualquier país. Del captar la máxima necesidad y ser esta satisfecha se desprende el máximo de placer, gozo o complacencia, a lo que denominamos Plenitud. Plenitud es la sensación de complacencia suprema. Del reconocimiento de las máximas razones que se ajustan a la Justicia Natural se deriva el Juicio Justo. El juicio que se ajusta a la verdad constante es juicio supremo. Del cumplimiento del máximo deber necesario se desprende el máximo de beneficio del sentir que se ha Cumplido. El cumplimiento del deber máximo es la responsabilidad suprema. Plenitud, Juicio justo y Cumplimiento, son los máximos valores existentes, que por ser insuperables y por todos esperados les decimos Absolutos. La plenitud vincular es la raíz de la emoción y es más profunda que cualquier sensación de complacencia, es siempre buscada para el desarrollo de la autoestima, de la individualidad e independencia que posibilite obrar en libertad, autonomía y responsabilidad. La sensación de plenitud es una expresión de la vinculación plena. Dentro de la mente original del hombre hay una acción de dar y responder entre la emoción y el intelecto. La voluntad es motivada por esa acción de dar y responder cuando la necesidad se ajusta a razón o cuando la razón se juzga necesaria. El sujeto original del hombre es su naturaleza humana, esta, estimula a la mente original del hombre a obrar en pro de la consecución de los valores absolutos que complacen, justifican y benefician. Por consiguiente, la mente del hombre persigue belleza, verdad y bondad originales que correspondan con la belleza, verdad y bondad originales de la Naturaleza Humana. NATURALEZA HOMBRE EMOCIÓN EMOCIÓN BELLEZA INTELECTO INTELECTO VERDAD VOLUNTAD VOLUNTAD BONDAD

Martín Soria

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Las tres funciones son indivisibles en su trinidad. Esta trinidad es solo una en esencia, a pesar de que en su obrar, cada singularidad perciba de un modo diferente al de la otra. Es similar a los ángulos de un triángulo. El triángulo es solo uno, pero cada ángulo se orienta en direcciones diferentes a los otros dos, sin dejar por eso de ser parte del triángulo. Lo mismo ocurre con la Naturaleza Humana que al ser la máxima unidad, contiene la esencia de los vínculos completos: filio-paternales, fraterno-conyugales y paterno-filiales, por lo tanto, está compuesta de tres posiciones que la encarnan, la del padre, la de la madre y la del hijo. Cuando el padre es maduro, encarna la Naturaleza Humana y es Uno con ella, cuando la Madre es Madura, encarna la Naturaleza Humana y es Una con ella, y cuando el Hijo Madura, encarna la Naturaleza Humana y es Uno con ella, de este modo La Naturaleza Humana es en ellos y ellos en la Naturaleza Humana, tres personas distintas y una sola Naturaleza Humana. El motivo de la Naturaleza para la creación del hombre y del universo es su deseo por ser feliz. El intelecto es la guía para alcanzar la meta de alegrar a la naturaleza, en la felicidad humana. Y la voluntad da el estímulo para disfrutarla. La Alegría es tensión adecuada, es al mismo tiempo estímulo e impulso. La fuerza se destruye lo mismo cuando se practican ejercicios exagerados que cuando no se ejecutan los convenientes. Para que surja la alegría ha de hacerse lo conveniente. El arte, la ciencia y la religión son una proyección de la Mente Original del Hombre. El arte es la realización del deseo por la belleza; la ciencia es la realización del deseo por la verdad, y la religión es la realización del deseo por la bondad. Las tres funciones de la mente del hombre desarrollan estas tres esferas y de ellas, se derivan las grandes necesidades sociales de salud, educación y trabajo. La salud mental, física y ambiental. Educación moral, ética y estética. Trabajo derivado de la minería, (minerales) la actividad agraria (especies naturales) o de los servicios (productos elaborados). Incluso a nivel familiar, los abuelos son más ligados con lo emocional, los padres con lo intelectual y los hijos con la movilidad y voluntad. Mente del Hombre Intelecto Ciencia Poder Judicial Educación

Emoción Arte Poder Legislativo Salud

Voluntad Religión Poder Ejecutivo Trabajo

El mundo ideal de la creación es el mundo en donde todos los objetivos de las religiones y ciencias ya se han cumplido. Por tanto, en este mundo, la creatividad del hombre puede ser desarrollada y realizada completamente en su grado más alto. Un mundo ideal es un mundo de belleza, verdad y bondad. El mundo ideal solo puede construirse cuando se sabe cómo; antes de eso, es imposible o utópico. Utópico es distinto de ideado, lo ideado está en el plano, o en el manual, lo utópico no contiene ante proyecto. Cuando está aprobado el anteproyecto, el proyecto solo necesita tiempo.

Martín Soria

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Todo humano sabe que el mundo ideal comienza en el cumplimiento de la máxima necesidad valida para Todo y termina cuando todos responden al llamado de las máximas necesidades, pero la naturaleza, espera solo a aquellos que se determinan a cumplirlo. A esos les entrega el derecho al beneficio natural. Obviamente hay mucho que cambiar y muchas diferencias que aceptar antes de ver la realización de un ambiente de unidad. El drama más difícil de superar, es el de la comunicación. La comunicación es fundamental para el entendimiento, pero el problema surge cuando en lugar de entrar en una comunicación por los valores absolutos, se entra en la comunicación para la defensa de las predilecciones relativas a alguno de los que entran en esa relación. Comunicar es depositar en el otro aquello que esperamos nos comprenda, y en su comprensión nos podemos certificar comunicados. Algunos artistas proponen y promueven la libertad de expresión sin percatar que no es suficiente con la libertad de expresión para comunicarse. Sin el reconocimiento de lo expresado, no existe comunicación posible. e- Amor y belleza 1-Amor y belleza . Cuando el sujeto y objeto realizan la acción de dar y responder y establecen la base de cuatro posiciones, llamamos a la fuerza emocional que el sujeto da al objeto, amor, y a la fuerza emocional que el objeto devuelve al sujeto, belleza. Amor es darse por el bien del otro para el bien del Todo. Cuando el otro se beneficia y se realiza en el bienestar, conocimiento y unidad establecida entre sujeto y objeto, ambos sienten el atractivo del beneficio conseguido. En ese estado se experimentan el amor y la belleza. Tanto el amor como la belleza son estímulos de complacencia. Pero el uno es ofrecido y el otro es recibido. Amar es darse por el bien del otro, la belleza es la alegría producida por la recepción del afecto. La belleza solo es posible sobre la base del aprecio, al apreciar se atiende, entiende y se está atento al bienestar del otro. Enamorarse es asumir la responsabilidad de –realizar al otro- en la Pureza de la Naturaleza Humana, realizándolo como objeto del amor. Es entregarse voluntariamente por responder a sus necesidades naturales, cuidarlo, protegerlo, orientarlo, atenderlo, entenderlo y entregándose por su maduración en el respeto, confianza y unidad afectiva. En ningún caso y de ningún modo es atraerlo para atraparlo, esperarlo para poseerlo, o, exigirle cariño ni apropiarse de él. Eso no es amor, eso es un secuestro. El amor maduro se entiende luego de madurar a los hijos, antes de eso, solo se imagina. Si dispusiéramos de padres maduros en el afecto, de padres maduros en el entendimiento y comprensión del amor, y de padres maduros en el ejercicio vincular, padres que han logrado la unidad familiar completa entre padres e hijos, esposo y esposa y hermanos, cuñados, suegros, sobrinos, y nietos, tendríamos en ellos el modelo a imitar. Pero al no tener este tipo de padres expertos en la pureza, en la justicia y en la integridad vincular, los modelos de que se dispone para justificar nuestros errores es el del paternazgo errado y por eso cuesta entender el amor y la belleza. Amar no es esperar al otro o esperar del otro. Amar es un acto incondicional de total entrega, incluso en los momentos en los que el otro se transforme en enemigo. Si entendemos el afecto de ese modo, allanamos el camino de la unidad vincular intrafamiliar. La fuerza del amor es activa y la fuerza de la belleza es receptiva. El amor es solo entrega, la belleza es múltiple en sus manifestaciones y beneficios. El sujeto es responsable de la entrega y el objeto es responsable de recibirla y agradecerla, la entrega necesaria y adecuada beneficia a quien la recibe y el agradecimiento del que recibe, agrada a quien entrega. Eso los une a ambos, eso es amor.

Martín Soria

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El amor ha de ser por sobre todo adecuado. Si no es adecuado no se considera necesario y desune. Cuando es adecuado es por todos esperado porque se considera necesario. Cuando la Naturaleza Humana advierte la necesidad y la espera, su respuesta se hace Humana y Natural. Pero cuando se viola la Naturaleza Humana estableciendo la acción de dar y responder basada en el deseo del instinto, se pierde la experiencia de la pureza y eso impide reconocer la conciencia de la Naturaleza Humana. Al no realizar lo correcto se adquiere la noción de lo incorrecto y de su insuficiencia, pero no se adquiere la noción del beneficio de lo correcto. La historia humana es una constante violación de la Naturaleza en el amor. Esta es la razón por la que el ser humano no ha podido descubrir la verdadera Naturaleza del amor. El amor es el centro de la Naturaleza, es la Unidad Suprema, pero se ha perdido su pureza al ponerlo al servicio de los instintos. Hoy se prefiere la posesión de las cosas materiales, por sobre la unidad espiritual emocional, intelectual o motivacional, entre personas. La posesión de las cosas se deriva del instinto de mantenimiento. El “no tener que comer” motiva a preferir las cosas por sobre las personas. Se prefiere el conocer por sobre el saber. Se cuenta donde se estuvo, o con quien. Se prefieren los oficios a las personas porque creen que de ese modo se realizan. Esto viene motivado por el instinto de protección que para evitar la sensación de inseguridad, busca cubrir el riesgo de ser descubierta con el escudo de lo que se conoce o se realiza. Y se prefiere el placer egoísta sexual por sobre el afecto altruista emocional, intelectual y conductual maduro, esto viene derivado del dominio del instinto reproductor que supera a la conciencia débil del inmaduro en el dominio sobre los instintos.

Cuando el sujeto da amor al objeto, y el objeto responde con belleza, llegan a unirse. Cuando esto ocurre el sujeto y el objeto pueden intercambiar libremente las posiciones, cada uno puede ocupar la posición del otro porque se establece la confianza entre ambos. El amor atrae, interesa y motiva y es por todos compartido. Todos lo esperan y a todos satisface. El amor es el factor determinante de la propiedad. El hombre maduro en el afecto que ame algo, más que cualquier otro, tiene derecho a poseerlo. Poseerlo no denota pertenencia. Lo amado no pertenece en tanto a ser exclusivo de…, pero si se posee el derecho al beneficio de lo cumplido. Ese derecho es Natural, no judicial. La naturaleza permite el beneficio, no los jueces. Cuando se ama, se entrega todo por lo que se ama, no se espera nada de lo Verdadera y Naturalmente Amado. Y al entregarlo todo, el que recibe todo, responde agradeciendo con su propia entrega, de ese modo se establece la verdadera posesión o pertenencia del otro, o de lo otro. La pertenencia no se toma, se recibe. Las cosas que “pertenecen” deben haber sido generosamente ofrecidas por otros para evitar que esos otros reclamen que le fueron tomadas. Si se toman las cosas para el beneficio propio, ese mismo beneficio reclamará el hecho de ser reducido y acusará al poseedor de su egoísmo. Martín Soria Página 71

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e-lealtad, fidelidad, piedad filial El sujeto debe absoluta lealtad y obediencia a las Normas de la Naturaleza y a la dirección vertical del más maduro, más sabio o más sensible en la captación de las necesidades. La lealtad en el tiempo se transforma en fidelidad, y esa fidelidad y lealtad al superior, a los padres se denomina piedad filial. La única posibilidad de desarrollar la sensibilidad, el interés o conocimiento y la voluntad o creatividad, es no perdiendo el rumbo de lo pleno, lo justo y lo válido, y ese rumbo exige al sujeto lealtad y obediencia absoluta a los valores máximos.

B-el objetivo del amor filial y la belleza El objetivo del amor y la belleza se cumple cuando el sujeto llega a unirse con el objeto y cuando el origen natural, las normas de la creación, llegan a verse reflejadas en la unión. De este modo, se establece una perfecta acción de dar y responder que beneficia a ambos, a la naturaleza y al hombre, en el cumplimiento del deber. Así, pues, el objetivo del amor y de la belleza es cumplir con el deber de beneficiar al hombre y a su naturaleza. En primer lugar, el hijo maduro es aquel ligado incondicionalmente en absoluta obediencia, respeto y lealtad, al padre maduro en su respeto por la Naturaleza Humana. En segundo lugar, el esposo maduro es aquel ligado incondicionalmente en absoluta obediencia y lealtad a las normativas del verdadero paternazgo contenidas en la Naturaleza Humana. La naturaleza de la Creación ofrece todo lo necesario para el cumplimiento de la Naturaleza Humana. La Naturaleza Humana ofrece todo lo necesario para la Maduración Familiar del Paternazgo. El Paternazgo Maduro ofrece todo lo necesario para la Maduración del Hijo, por lo mismo el Hijo ha de respetar y ser leal a los Padres y los Padres a la Naturaleza Humana y esta ha de ser consecuente con la Naturaleza de la Creación. Este es el orden Natural Normal (normado). Cuando en las familias, escuelas y colegios se eduque a los alumnos, en el respeto hacia la máxima necesidad, cuando se respeten las normas naturales y los padres encarnen la Verdadera Naturaleza Humana, disfrutaremos todos del beneficio del atractivo social, de la confianza social y de la máxima complacencia en el aprecio de la belleza. La máxima belleza no se deriva de otro objeto, que de la lealtad y respeto de los hijos. El objeto más bello de la creación es el hijo respetuoso, leal y obediente a sus padres. La vida por si sola orienta al individuo en su desarrollo en la maduración de la incondicionalidad y del dominio de las virtudes, del celo de los extremos y de los instintos. Por eso admiramos a quienes disponen de prudencia, firmeza y templanza en la justicia, admiramos a los generosos incondicionales ante el cumplimiento de los deberes más importantes y admiramos a quienes superan el miedo y las tentaciones a las frustraciones. Los perseverantes, pacientes, constantes y determinados a la conquista de ideales son por todos apreciados, respetados y admirados. La Naturaleza humana hace lo suyo para que el individuo aproveche esas oportunidades en el ejercicio de su maduración. El ser humano debe ver esas alternativas como posibilidades de desarrollo. Martín Soria Página 72

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Nunca como fracasos. El fracaso es solo una actitud humana. Es la actitud pegada en el error. El pegarse en el error no construye. Se construye solo en la eficiencia del cumplimiento. La Naturaleza de la Creación no conoce el fracaso. El único que se reconoce en el fracaso es el humano.

1- La Unidad Natural El objetivo de la creación es establecer la base de cuatro posiciones centralizada en las normas naturales (de la naturaleza). La base de cuatro posiciones es el cumplimiento de la finalidad de objetos triples y puede ser realizada por la acción de dar y responder de los tres tipos de amor objetivos: amor paternal, amor conyugal y amor filial de los hijos a sus padres.

El Amor Natural normal objetivamente (de objeto) está compuesto de estos tres tipos de amor, paternal, conyugal y filial, y es el amor sujetivamente (de sujeto) establecido en la base de cuatro posiciones. Por lo tanto, por sobre el amor paternal, conyugal y filial está el Amor Normado Natural, o la Naturaleza del Amor Normado. El Amor Normado es entrega por el bien del otro, para el bien de todo. Es incondicional, respetuoso, responde siempre y en todo, es leal y es atractivo. La base de cuatro posiciones es el objetivo de belleza y alegría en la cual el hombre puede llegar a establecer el Perfecto Amor Normado y es al mismo tiempo, la base del bien que completa y realiza el Objetivo de la Creación. La estructura base de cuatro posiciones es el sostenedor de la emoción, del interés y del deseo y les facilita a todos ellos la comunicación y operatividad. Martín Soria Página 73

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2-La Actitud Natural Normal. El hombre tiene espíritu y cuerpo físico. El yo espiritual es un ser inmortal que existe en la espiritualidad perpetua o Mundo Espiritual. El cuerpo físico es un ser mortal que vuelve a la tierra que lo concibió, creció y maduró para algo. El yo espiritual consiste en Mente Espiritual y cuerpo espiritual. La Mente Espiritual es directiva inherente interna y es la misma esencia del hombre o el hombre mismo (4). El valor del hombre está en su mente espiritual. Cuando la mente espiritual del hombre actúa, se manifiesta su actitud. La mente espiritual es invisible no tiene forma pero la imagen de esa fuerza y poder invisible es la conducta que su cuerpo manifiesta. ¿Cuál es la esencia de la naturaleza? Es como la mente espiritual del hombre. Es invisible y no tiene forma. Es la fuente de la mente espiritual del hombre. Es un espíritu infinito de unidad, verdad y bondad. Cuando el espíritu de la naturaleza interactúa con sus hijos, los hombres, y los conecta con la creación, se manifiesta la actitud normal. La actitud normal, se expresa totalmente donde quiera que las tres bendiciones de la naturaleza para el hombre sean realizadas (creced, multiplicarse y ejercer el dominio sobre los extremos) y la base de cuatro posiciones centralizada en las normas de la naturaleza sean establecidas. El hombre llega a ser maduro cuando su mente espiritual crece hacia la perfección. Para que la mente espiritual alcance la madurez necesita recibir el amor paternal de sus padres y los elementos de vida de la naturaleza, hasta adquirir su actitud incondicional, ajustada y completa. El completo desarrollo de la actitud natural del hombre viene después de la maduración completa de su Mente Espiritual. La perfección de la Mente espiritual es el comienzo de su funcionamiento adecuado, y del más amplio desarrollo de su actitud. Cuando la Mente Espiritual del hombre alcanza la perfección, en su actitud incondicional por cumplir siempre la máxima necesidad válida para Todo, ejerciendo el control de los extremos y el dominio sobre los instintos, reconociendo y comprendiendo la naturaleza de su identidad y finalidad y determinándose absolutamente a cumplirla, el hombre y la mujer pueden casarse, con la bendición de la Normativa Natural (5), pues ambos son, en ese caso Normales, por ser normados, y Maduros, porque cumplen la Norma (6). Se establecen así, Marido y Esposa. Desde ese momento, comienza una nueva experiencia de vida, y la verdadera actitud empieza a florecer hacia su completa capacidad, al experimentar el amor conyugal y la vida matrimonial. Al dar amor paternal incondicional a sus hijos, recibiendo el amor de ellos y experimentando una vida familiar. En una base de cuatro posiciones centralizada en la Normativa Natural, la posición de las normas es la posición de los padres. Por eso cuando un hombre y una mujer toman la posición de los padres en una base de cuatro posiciones, centralizados en las Normas Naturales, adquieren la posición Normal o Natural. Al tomar la posición de Norma Natural, los herederos adquieren de ellos todos los atributos de la Actitud Normal –normada-natural. Los hijos ven en este caso a unos padres naturalmente normados y sobre esa base responden respetándolos, obedeciéndoles con lealtad y piedad filial. Así, pues, la perfección de la actitud del hombre está alcanzada cuando el hombre y la mujer toman la posición de padres pasando por la posición de hijos, la posición de marido y esposa, dando nacimiento a sus propios hijos y criándolos como hijos de la Naturaleza Humana, ajustados en sus normas y maduros en la responsabilidad. El padre que normaliza a su hijo adquiere la actitud normada en la naturaleza y por lo mismo, la Naturaleza bendice su correspondencia reciproca en la concordancia con el beneficio máximo natural (alegría). Lo más profundo en la naturaleza humana y en el hombre es la actitud normal. Para madurar en la Actitud Normal, el individuo debe voluntariamente desearlo. La determinación por la conquista de la Actitud Normal ha de ser absoluta. Martín Soria Página 74

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El amor es la base en la cual la Actitud Normal puede actuar. Por consiguiente, la base de cuatro posiciones centralizada en las Normas Naturales es el fundamento de la Actitud Natural Normal. Cuando el hombre establece la base de cuatro posiciones máxima en la tierra, el hombre adquiere el estado de maduración en la actitud y vive en el mundo de la Actitud Normal. La Actitud Normal ha de encontrar a un objeto receptor que responda a esa actitud. La historia ha desarrollado en paralelo, a un sector sensible y a un sector insensible. A un sector inteligente y a otro necio y a un sector responsable y a otro sector irrespetuoso. En el ambiente escéptico, incrédulo, irrespetuoso e imprevisto, incluso frente a la más Pura Actitud Normal, podríamos hallar al más terco en dudarla. 3-El bien y el mal El bien se deriva del fin completo, del juicio justo y de la necesidad satisfecha. Entre los fines mismos, el fin que es completo siempre es mejor que el fin incompleto. Entre los juicios razonables, el mejor es el que se ajusta a lo que es justo, y ningún estado de complacencia o placer supera a la satisfacción del estar pleno. Pleno justo y completo o cumplido, son bienes por todos percibidos. El bien común es el derivado del máximo cumplimiento en la justicia plena. Existen bienes espirituales o pertenecientes al alma como las virtudes de la prudencia, firmeza y templanza, que hacen al prudente, firme y templado. Bienes del cuerpo, como la salud y la belleza y bienes del ambiente, alimentos, espacio, aire, etc. Todos los bienes son buenos, pero los que generan un bienestar preferencial supremo son los bienes espirituales que provienen de tres áreas: gozo o complacencia emocional, juicio justo del pensamiento y dominio de la virtud en lo bien hecho. El mal ocurre por defecto o por exceso. El dolor nos pone a la defensiva frente al deber de la conciencia vincular, y el placer nos arrastra a cumplir los deseos del instinto sin conciencia. Una acción es buena cuando cumple el objetivo de beneficiar al Orden Natural. Cuando se consigue por la acción de dar y responder entre sujeto objeto, estableciendo la base de cuatro posiciones. Toda acción de dar y responder que se establece en el cumplimiento de las Normas Naturales produce un bien. Bien es el producto que genera un beneficio. Cuando el beneficio es compartido se denomina bien común. Cuando el beneficio es para Todo se denomina absoluto. El bien absoluto es el más concreto, es objetivo, directo y acertivo, es el bien justo. Todo aquello que posibilita la salud, la compresión y el desarrollo es adecuado. Las conductas naturales normales en ejercicio, alimentación y descanso, protección y reproducción son bienes absolutos. El mal es resultado de actividades que son contrarias a la Normativa Natural. El mal se lleva a cabo estableciendo la base de cuatro posiciones centralizada en el beneficio de las minorías contrario al beneficio de la totalidad. En la realización de lo inadecuado, lo indebido o lo incoherente. El mal es producto de lo que no se debe, no se sabe o no se siente suficiente. Ni siquiera es el producto en sí mismo, sino la evaluación del producto. Por ejemplo el hundimiento del Titanic respondió a las Normas de la Naturaleza y para la Naturaleza de donde salió y a donde regresó, el hundimiento del buque fue en consecuencia con las leyes de la creación. Pero para la conciencia de quienes perdieron a sus seres queridos fue un mal, el mal de perder los afectos. Por eso vemos que el mal no es un hecho, es un significado. Ni el beneficio de la minoría ni el de la mayoría son suficientes para garantizar el bien completo. El bien completo es solo resultante del beneficiar a la Naturaleza en su totalidad. Se puede juzgar bien hecha una parcialidad o un fragmento en si mismo, pero si esa parcialidad o fragmento no colabora con el Ordenamiento Natural de la Normalización de la Creación, esa parcialidad “bien hecha”, no cumple con el propósito del conjunto y el conjunto la reclama, la acusa o rechaza.

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El bien es coincidente con las Normas de la Naturaleza y por lo tanto, existe en su sincronía, el mal es lo contrario, es aquello que no forma parte de las Normas de la Naturaleza y por lo mismo, no puede validarse, reconocerse o beneficiarse en ello. “No hay conocimiento ni voluntad que tenga el mal por objeto”, dijo Aristóteles, en su libro primero de la moral. El mal es un desecho, es aquello que no se admite, que no se quiere tener, y como no se puede tener, y no se admite, no existe. El mal es únicamente la ausencia del bien. El bien está en Todo y el mal no está en nada. El mal es solo un concepto cuyo significado indica que es algo que no se quiere, que no se cree y que no se debe hacer. Eso que no se debe, no se cree y no se quiere, no está en quien no lo admite. Si no está en él, ¿dónde esta? La respuesta es clara: ¡No está! Y si no está, lógicamente no es.
Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta. -¿Dios creó todo lo que existe? Un estudiante contestó valiente: -Sí, lo hizo. -¿Dios creó todo? -Sí señor, -respondió el joven. El profesor contestó, -Si Dios creó todo, entonces Dios hizo el mal, pues el mal existe y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo. El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe cristiana era un mito. Otro estudiante levantó su mano y dijo: -¿Puedo hacer una pregunta, profesor? -Por supuesto, -respondió el profesor. El joven se puso de pie y preguntó: -¿Profesor, existe el frío?, -¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío? El muchacho respondió: -De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. “Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor”. Y, ¿existe la oscuridad? -continuó el estudiante. El profesor respondió: -Por supuesto. El estudiante contestó: -Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente. Finalmente, el joven preguntó al profesor: -Señor, ¿existe el mal? El profesor respondió: -Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal. A lo que el estudiante respondió: -El mal no existe, señor, o al menos no existe por si mismo. El mal es simplemente la ausencia del bien, es, al igual que los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia del bien. Dios no creó el mal. No es como la fe o el amor, que existen como existen el calor y la luz. El mal es el resultado

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de que la humanidad no tenga al bien presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz. Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado. El nombre del joven era Albert Einstein.

El bien se encuentra en todas las categorías: en la sustancia, en la cualidad, en la cantidad, en el tiempo, en la relación, en el lugar; en una palabra, en todas sin excepción. El bien es un acierto coincidente con la normalización y el mal un desacierto. Son derivados ambos de conductas, no son existencias naturales. Lo malo o lo bueno son resultantes de una evaluación, no son originarios de existencia alguna. El mal no origina nada bueno, ni el bien origina nada malo. Ni uno ni otro son creativos, por lo mismo: si, ni crecen, ni se multiplican, ni ejercen dominio alguno, ¡No existen! El calificativo de uno u otro es únicamente eso, un calificativo que debe ser emitido por quien lo califica. Y quien lo califica juzga, y su juicio determina que le gusta o no le gusta, lo que juzga, pero el bien o el mal son solo un juicio. Quien lo ejercita, tanto el que hace bien, como el que hace mal, tampoco son ni buenos ni malos en absoluto, son objetos de su naturaleza (humanos, animales, plantas, etc.). Es importante reconocer esto, porque estamos acostumbrados a afirmar, que el ladrón es malo y el estudioso es bueno, y cualquiera de ellos podría en un momento dado, obrar como su contrario haciendo uso de su libertad, y no por eso cambia su naturaleza humana, a pesar de que cambió la apreciación del otro sobre él. Afirmar que algo es bueno o malo, indica que ese bueno o malo es siempre y para todos bueno o malo, pero la evaluación y la determinación de que, es, o no es bueno, es únicamente del que la emite, sin que por ello se modifique la naturaleza de lo evaluado. Afirmar que algo es malo contradice al principio que nos dice que en la naturaleza nada se hace en vano. Se puede decir que lo que se hizo es bueno o es malo, el hecho en sí, pero no por eso debemos asumir que el autor es bueno o malo. En un partido de futbol, si el delantero no logra anotar al contrario, erró en el tiro, pero su condición de jugador no merma por eso, en un próximo arranque puede marcar. El ladrón puede arrepentirse y ser el primero en acompañar a Jesús al Paraíso. Y el bueno extremo puede llegar a convertirse en el más odioso por su egoísmo. Las cosas no son buenas o malas. Las cosas nos gustan o disgustan, agradan o desagradan, nos atraen o nos repelen, las necesitamos o no, las asumimos, o no, las aceptamos, o no. Aquello que asumimos, nos agrada o reconocemos valido, lo calificamos bueno. Lo que rechazamos, no creemos, no necesitamos, ni queremos, lo calificamos malo. Como ven, bueno o malo, son meros adjetivos. Igual al porvenir que nunca llega porque es solo un adverbio de tiempo, el bien y el mal son meros adjetivos que nunca existen más allá de la conciencia de quien lo evalúa. La Naturaleza, opera mediante el establecimiento de la justicia. La justicia, y en general todos los valores y virtudes, son siempre y en todas partes deseables. La máxima justicia se ajusta a la máxima necesidad y la máxima necesidad humana se desprende del cumplimiento de las tres grandes bendiciones: Crecer, multiplicarse y ejercer el dominio. Crecer o madurar no es dejar que pase el tiempo, eso es envejecer. Crecer es sumar experiencias en el desarrollo de las virtudes, experiencias prudentes, firmes y templadas, cuantas más mejor. Es ejercitarse en el control e independencia del sueño y de la alimentación. Se debe dormir cuando se está cansado y lo necesario para descansar, no hacer cama. Y se debe comer lo necesario para saciar el hambre y nutrirse, no hacer báscula. Crecer es ejercer el dominio sobre el ambiente y sobre el cuerpo. Ejercitarse en el control del cuerpo es atractivo, produce seguridad y firmeza. Si puedes comer y dormir a voluntad, te garantiza que puedes ser responsable en los horarios. Ser puntual es sinónimo de control del cuerpo. Ser responsable es sinónimo de control del cuerpo. Ser sincero es sinónimo de control del lenguaje. Ser inteligente es sinónimo de controlar los pensamientos. Crecer entonces, no es esperar a sumar años, ni subir de peso, ni perder pelo o coleccionar arrugas.

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Crecer es madurar en el control del celo, en el entendimiento y comprensión de la naturaleza humana y en la pureza vincular afectiva con los padres maduros espiritual y fisiológicamente. Multiplicar hijos de bondad, educados en la unidad con la Norma Natural y en el criterio de la máxima razón vinculativa. Ejercer el dominio de posición y de función en cada ubicación de sujeto o de objeto, asumiendo las responsabilidades y respetando las direcciones y deberes exigidos por la Naturaleza Humana.

La Naturaleza espera que todo humano crezca en la Normalidad, se multiplique en la Normalidad y ejerza el dominio responsable de las Normas Naturales que se ajustan al ordenamiento cósmico. Estas tres expectativas Naturales bendicen en su construcción al que las cumple, por eso se denominan - bendiciones-. De bien hecho, bien hacer es bendecir. La Naturaleza espera consecuencias lógicas Naturales y estas, son todas las relaciones de dar y responder que concuerdan y son consecuentes con su Normativa del actuar. La Norma de la creación es la coparticipación y colaboración con el ordenamiento cósmico para el establecimiento de la unidad. Estamos acostumbrados a hacer, a decir y a sentir, pero nos falta la costumbre de reconocer finalidades, funciones y necesidades en su origen. Las necesidades, las finalidades y las funciones son las que originan lo que vemos, lo que hacemos y de lo que conversamos. Toda especie crece y eso no se ve, se multiplican y no por propia decisión y ejercen el dominio con un poder ajeno al que ellos mismos originan (la vida). 4- El valor fundamental de la sociedad. Mucha gente cree que el orden individual es la unidad fundamental de la sociedad. Esto puede ser verdad desde el punto de vista de la estructura social. Pero desde el punto de vista del objetivo de la vida del hombre (experimentar alegría- ser feliz) un individuo aislado no puede ser la base de la unidad fundamental de la vida. La unidad para la alegría debe ser la unidad para la vida, la unidad para la felicidad o alegría es la familia. Por consiguiente, la unidad para la vida es la familia. La unidad familiar se establece en la base de cuatro posiciones. Dentro de la familia, puede establecerse el afecto vincular filio-paternal, fraterno-conyugal y paterno-filial (7). La familia es el núcleo esencial de la identidad humana y la sociedad es el conjunto de identidades. Cuando la identidad del individuo coincide con la del otro individuo en lo Humano se establece la sociedad (de asociados, socios en algo común, lo humano) pero cuando el individuo se excluye de su Identidad Natural, el resto lo desconoce, no lo identifica, porque no tiene identidad propia Martín Soria Página 78

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compartida. La identidad humana de género se adquiere del modelo paterno o materno y la identidad propia del carácter también se adquiere de los afectos familiares, por lo mismo, el generador de la identidad social es la familia. SECCIÓN 3 La familia Natural Normada. a-La Primera Familia. Si los primeros antepasados de la humanidad hubieran madurado su conciencia natural, centrando la acción de dar y responder en las normativas naturales, de responder al cumplimiento de la máxima necesidad valida para todo, habrían descubierto la incondicionalidad del afecto y se habrían unido de forma natural el uno por el beneficio del otro, después de superar la tentación del apetito intergenital prematuro. Pero no reconocieron la identidad del vínculo afectivo incondicional maduro y el primer hombre, tomó a la primera mujer motivado por la fuerza del instinto, en lugar de lograr establecer la conciencia del dominio sobre la creación exigida por su Naturaleza Humana. La naturaleza humana garantiza al individuo la condición de ser libre autónomo y responsable, pero para hacerse responsable ha de responder a las normas de su naturaleza. Una de ellas, la más importante es la de madurar emocional, intelectual y motivacionalmente, antes de generar descendencia sin los recursos emocionales del dominio de la prudencia, firmeza y templanza sin los recursos intelectuales del reconocimiento de la Naturaleza Humana, y sin los recursos de responsabilidad en el cumplimiento del máximo deber, para educarlo y madurarlo. Si los primeros antepasados hubieran alcanzado la madurez en el dominio consciente sobre los instintos, sin fallar, y se hubieran unido en matrimonio de forma Natural (conscientes de la normalización) se habría formado la Primera Familia de la Humanidad Normal Madura. La Naturaleza habría ocupado la posición de Padres del Primer Hombre Maduro y de la Primera Mujer Madura, que con la Bendición de la Naturaleza habrían establecido la correcta base de cuatro posiciones centralizada en la Norma Natural. La Normalización ocupa la posición del Padre al que el Verdadero Hijo debe obedecer e imitar. El Primer Hombre y la Primera Mujer Maduros habrían ocupado la posición de complementos divididos que, unidos con la Normativa Natural habrían crecido en el Verdadero Afecto Incondicional, en la Verdad de lo Justo y en el Dominio Responsable sobre los instintos, alcanzando la Madurez Completa en el Vínculo, en la Confianza y en el Respeto mutuo. Este hombre representaría la Masculinidad Natural y su esposa, la Femineidad Natural completa o cumplida, modelo ejemplar de actitud, sabiduría y conducta para sus descendientes. Los primeros antepasados debieron reconocerse inteligentes y captar que su inteligencia existía para algo. Cualquier niño se da cuenta de sus diferencias con el resto de las especies. De haber pensado que eran fruto de la naturaleza, se habrían interesado en descubrirla para reconocerla y se habrían reconocido en ella, responsables, justos y bendecidos. Pero a juzgar por las consecuencias, no descubrieron las normas de la naturaleza y al entregarse a la directiva de los instintos, transformaron por generaciones su condición de Señores, en condición de siervos de siervos. Esta condición de siervo de siervos debe ser restituida por cada uno de nosotros invirtiendo las costumbres de nuestros antepasados y recuperando la concordia con nuestra verdadera identidad y Finalidad Natural. Estableciendo una Familia Natural, basada en la incondicionalidad afectiva, y en la entrega voluntaria por la realización del núcleo vincular familiar completo. Facilitando de ese modo el modelo ejemplar para nuestros descendientes y futuras generaciones. Martín Soria Página 79

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La consecución completa de esta finalidad se logra luego de tres generaciones: abuelos, padres e hijos. Esa es la responsabilidad vincular humana. Cuando comprendemos la realidad del vínculo, reconocemos en ello la necesidad de restaurar a tres generaciones. La realidad se resume en experiencia que nuestro intelecto transforma en información que al reconocerse compartida, conecta. El fundamento del vínculo en la unidad afectiva es la experiencia conectiva entre los miembros de la familia.

b-La Segunda Familia. Familia de la segunda generación. Los hijos de la Primera Familia, madura en las virtudes de la prudencia, firmeza y templanza; madura en el dominio de la actitud de atender, entender y estar atento a las máximas necesidades válidas para todo. Maduros en el control del celo emocional, intelectual y motivacional y maduros en el dominio sobre los apetitos (deseos) de los instintos de protección, mantenimiento y reproducción, heredan la posición y el papel de la normativa natural en la segunda familia, al unirse con la Naturaleza Humana manifiesta en sus padres. Asumen el rol de Padres Verdaderos para sus descendientes, asumen el rol de Maestros en el conocimiento de lo justo y asumen el rol de Líderes ejemplares, motivantes con el ejemplo de su rectitud. Los hijos son seres sustanciales independientes de sus padres, pero atraídos y ligados por el Verdadero Afecto Incondicional Maduro. De este modo, maduran creyendo en el ordenamiento y dirección de sus Padres Maduros y uniéndose en el vínculo con ellos, maduran hasta lograr el dominio sobre su actitud afectiva. Con ellos alcanzan la madurez en el dominio sobre los instintos y control de los extremos y se casan con la autorización, certificación y bendición de sus padres después de que estos reconozcan en sus hijos las condiciones y conductas maduras. (Ver SECCIÓN IV BCARACTERISTICAS DE LA MADURACIÓN)

En el mundo no hay seres sanos y saludables incompatibles, pero si existe la posibilidad de encontrarse frente a un ser con la actitud equivocada de reclamo, acusación o rechazo. Esa actitud es voluntaria y cuando se ejerce, el único responsable de la incompatibilidad es la voluntad del que manifiesta el rechazo. A todo humano le agrada un similar y el más parecido es otro humano similar, pero si el otro asume una actitud egoísta, por muy generoso, e incondicional que uno sea, va a sufrir la oposición del contrario. Las “incompatibilidades” humanas son rechazos derivados del desencuentro entre diferencias que se asumen insalvables o insuperables, pero quien asume estas insuficiencias se declara a si mismo insuficiente, luego, la incompatibilidad es solo una diferencia que el insuficiente, en ese momento determina infranqueable, lo que no quiere decir que sea imposible de superar en otro momento y con otros recursos. Todo humano espera y busca afecto, verdad y bondad, en eso somos todos compatibles. El inconveniente surge cuando se espera más o menos del otro, pero eso es ajustable haciendo uso de la comunicación afectiva, intelectual o conductual. La Naturaleza Humana es para todos los Humanos sin excepción, luego, en lo natural no existen incompatibilidades. Martín Soria Página 80

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El marido es el representante de su padre y la esposa la representante de su madre. Los hijos nacen cuando el marido y la esposa se unen en el Verdadero Afecto Natural, siendo así la imagen de la Naturaleza. Para que esa unión sea madura el pretendiente ha de haber logrado el respeto, la confianza y la unión de la pareja y de toda su familia. Así como también debió lograr el respeto, la confianza y la unidad de su propia familia. La dimensión de ese respeto, confianza y unidad es el garante de la felicidad y beneficios que el pretendiente disfrutará a futuro. Es fácil entender que si un pretendiente al matrimonio no confía en un familiar de la mujer tendrá problemas con él posteriormente. Por lo mismo, el pretendiente al matrimonio debe establecer los vínculos afectivos, previo a su consumación matrimonial. De ese modo obtiene todos los recursos afectivos para crear hijos verdaderamente protegidos en lo Humano, a los que llamaríamos Hijos de la Naturaleza, o Hijos Naturales, los que serían hijos naturalmente verdaderos en su concepción espiritual normal. La orientación, educación y protección del vínculo intrafamiliar es responsabilidad única de los padres. El novio debe crear el ambiente vincular afectivo intrafamiliar antes de consumar su matrimonio, para garantizar a su esposa y a sus hijos el modelo de unidad familiar que evite en ellos los trastornos de identidad, existenciales y motivacionales que los margine de su identidad humana. Los Padres Maduros, han de asumir el rol de jueces, de maestros y de protectores, en todos los sentidos. Los que mejor conocen al hijo son sus padres, los que mejor reconocen lo que necesitan son los padres y quienes pueden juzgar sus palabras, pensamientos o conductas, son también sus padres. Pero para juzgar en su justa medida es necesario que los padres sean maduros en el Criterio Natural Normado. El Tribunal de Familia (compuesto por los padres y en última instancia por el padre sobre el cual recae toda la responsabilidad) debe asumir su compromiso en los errores de su núcleo familiar y determinar los correctivos apropiados a cada inconsecuencia con las Normas Naturales. La segunda familia ha de mantener la Tradición Humana Natural de conservar la orientación vincular, el reconocimiento de las normas naturales y la actitud de dominio. Tradición esta necesaria para la integración natural, conservación y auto sustentabilidad de la especie. El dominio sobre los estados emocionales toma su tiempo y para ello es preciso del apoyo del prójimo, con el que esos estados puedan reconectarse en la moderación de su condición normal. Se sabe que cuando no se es capaz de controlar un estado emocional, se es adicto a ese estado. Por eso “los tensos, los soberbios, los flojos, los necios, etc”. Son derivados de la debilidad en el control y dominio de esos estados emocionales, o por la adición y constante repetición de la actitud a repetirlo. Por eso es necesario de una segunda y tercera generación de familias que practiquen y sostengan la actitud, el interés y la tradición de reiniciar la conducta de corregir, e influenciar a sus familiares en la orientación del desarrollo vincular. Una segunda y tercera familia establecen los pilares de la tribu, se trasforman en mayoría de la incipiente minoría, los padres y abuelos coinciden en sus argumentos, los hijos y los padres comulgan en las mismas costumbres. Y el modelo se justifica en la repetición de lo aprendido. Ese modelo ha de establecerlo cada uno de nosotros en el ambiente que nos ha tocado compartir. Somos pioneros de la iniciativa Natural a ser Normales en un mundo cuyas normas excluyen la Naturaleza Humana de sus regulaciones. No solo las excluyen también las rechazan. Otorgar al individuo más derechos que a la familia es como decir que cualquier partido político dispone de mayores garantías que la constitución de un país. ¿Cuál sería el criterio de los tribunales de justicia en ese lugar? Y ¿Cuál es el criterio de una familia en donde la opinión de los hijos es tan importante y decisiva como la de los padres? ¿No será mejor que el que origina la constitución sea responsable d la misma, así como quien origina la familia sea el responsable de la misma? Cuando no se respeta la autoría no puede establecerse la autoridad. Por eso es necesario la sucesión de familias normadas. Martín Soria Página 81

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c-La Tercera Familia. Familia de la tercera generación. El marido y la esposa de la segunda familia deben unirse con sus padres para heredar las posiciones y el papel de los padres en la tercera familia. Debido a esto, adquieren la posición de la normalidad humana en esta familia. Los hijos de la segunda familia crecen hacia la perfección siguiendo las palabras de sus padres y uniéndose en el afecto, en la confianza y en el respeto con ellos. También se casan con la aceptación o bendición de sus padres y llegan a ser el marido y la esposa de la tercera familia. En cada familia madura, los padres están en la posición de la Naturaleza Humana, son Normados y por lo tanto, Norman, pero Norman siempre en consecuencia con las Normas Naturales. Supeditando siempre sus propias intenciones, intereses o deseos a la regulación de la Normativa Natural. Esa actitud paterna amerita el respeto de su esposa e hijos. Sin el respeto absoluto de su esposa, los hijos dudarían de la toma de decisiones o de los límites impuestos por su padre. Los padres deben mantener un diálogo fluido en la comunicación de las afinidades y de las diferencias ante el respeto de sus diferentes roles. Cualquier diferencia debe ser conversada en privado y sin agresividad (sin reclamar, acusar o rechazar). El reclamo, sólo declara el error del otro, o en el otro, pero no resuelve el error. La acusación sólo castiga al otro por el error que cometió, pero acusarlo, deja sin resolver el error. Y el rechazo, obviamente deja el error sin resolver. ¿De qué sirven entonces, reclamar, rechazar o acusar al otro? No sirven nada más que para dañarlo y dañarse a si mismo, puesto que pierde la confianza en el otro y del otro. La familia ha de anular estas tres conductas de su convivencia: No reclamar, no acusar, no rechazar al otro por lo que el otro haga, diga o sienta. Por eso hemos sido dotados de lenguaje, de la posibilidad de comunicarnos y conversar las diferencias hasta encontrar la normativa natural. La razón originaria, justa y debida en cada caso. El lenguaje no hizo al humano, como algunos postulan, el humano hizo del lenguaje un medio para entender aquello que no se ve, aquello que se siente, se entiende o se hizo. Nadie puede mostrar sus experiencias, conocimientos y sentimientos sino es por medio del lenguaje. El arte tampoco hizo al humano, pero el humano hizo del arte un medio para comunicarse. Lo mismo con la razón, ¿de qué puede servir la razón sin escritura o lenguaje? ¿Conocéis algún juez iletrado y sordomudo? La comunicación de información verídica, genera confianza. La segunda familia en este proceso de desarrollo vincular compartiría la información certera en sus relaciones comunicativas.

Martín Soria

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Sobre esta realidad co-participativa se entenderían y confiarían los unos en los otros. Y Esa confianza en la información, al ser sincera, los sensibilizaría en el reconocimiento de las Normas de la Naturaleza

Esto significa que los padres tienen una gran responsabilidad de unirse en todo con la Naturaleza Humana. Por lo tanto, deben comprenderla en su totalidad. Y deben educar a sus hijos como hijos Naturales Normados. De este modo maduran en el núcleo familiar. Si los padres fallan en unirse perfectamente con la naturaleza de la normalidad, o fallan en educar a sus hijos como hijos naturales, serán acusados por la naturaleza y por sus hijos y descendientes. Si los hijos rechazan la dirección de sus padres maduros y no respetan ni obedecen sus direcciones, no podrán madurar en la normalización. Perderán su autenticidad e independencia. (9) Los padres solo pueden ser padres cuando dan vida física y espiritual a sus hijos. Así, pues, ellos deben cumplir la responsabilidad de educar a sus hijos hasta que los vean maduros y certifiquen su maduración con la bendición de su matrimonio. Son los hijos los que califican, certifican y declaran la maduración del matrimonio. Un matrimonio en el que los hijos no han logrado el respeto, la confianza y el vínculo suficiente como para confiar en ellos su amor, criterio y devoción, no puede decirse maduro en el cuidado de los hijos, en la educación de los hijos o en el afecto incondicional vincular maduro. El hijo certifica al padre que al ser certificado por su hijo, califica y certifica así también al hijo que lo reconoce y se reconoce en él. Los hijos deben responder a sus padres con aceptación interés y respeto, para poder madurar en el entendimiento de lo autentico. El marido y la esposa son representantes de sus padres. Como el hombre no puede cambiar a los padres que le dieron nacimiento, una vez que un hombre y una mujer se casan con la bendición de la naturaleza a través de sus padres, no deben divorciarse (8). Son el marido y la esposa en la tierra y en el mundo espiritual eterno. El divorcio es una declaración de insuficiencia, afectiva, cognoscitiva y motivacional. La intención a divorciarse aparece frente a las diferencias máximas y esas diferencias máximas son máximas necesarias de superar. En esos momentos es en los que se debe dar más, entender más y sensibilizarse más por captar lo necesario a la solución y satisfacción del caso. Esos son los momentos en donde se nos exige responder a las máximas necesidades. Las máximas necesidades no son antojos o apetitos, son esos momentos difíciles en donde se nos pone a prueba. Superar la tentación del apetito cuando no tengo hambre es sumamente fácil, pero lo difícil es ayunar cuando se está hambriento o necesitado. El divorcio por incompatibilidad afectiva, cognoscitiva o motivacional no existe. Existe la actitud a negarse en aceptar al otro, pero esa actitud puede ser modificada sobre el entendimiento de lo normal, solo se debe madurar. También existe la actitud de negarse a entender lo normal, pero esa actitud puede ser modificada con el ejemplo de lo correcto. Martín Soria Página 83

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Otra posibilidad es la actitud de rechazar lo correcto, pero esa actitud puede ser modificada por la necesidad. Ante la necesidad máxima, la conciencia y la libertad humana no tienen otra alternativa que responder. Por lo tanto el divorcio es una decisión insuficiente ante las Normas de la Naturaleza. Es una declaración de insuficiencia por ambos lados, por el que rechaza y por quien no es capaz de ligar. Para el marido, la esposa tiene tres papeles: Madre, Esposa e Hija. Para la esposa, el marido tiene tres papeles: Padre, Esposo e Hijo. El marido no puede hacer madre a su esposa si se niega a tener hijos con ella, y ella no puede hacer padre a su esposo si se niega a tener hijos con él. La fuerza que los motiva a unirse es una necesidad natural, no es el deseo propio de cada uno porque uno no crea sus deseos y mucho menos pueden esos deseos ser propios de cada uno. El deseo por la unidad es una necesidad natural que obliga al cumplimiento del deber de establecerla. Por ello deben respetarse, confiarse y cuidarse mutuamente, en lo afectivo, en lo justificativo y en el cumplimiento de sus deberes naturales. Tienen que cooperar en realizar las tres bendiciones dadas por la naturaleza humana. En el Mundo Normal (10) la gente está unida con las Normas y todo hijo de la normalidad es Normal. Por tanto, la gente joven obedece y respeta al mayor, la gente de edad similar obedece y respeta a sus similares normalizados, y la gente mayor orienta, educa y cuida de los menores en su normalización. El mundo natural es como una gran familia unida. La moral proviene de la tradición de estas tres primeras familias que debemos todos establecer. Las virtudes más valiosas en el futuro de la humanidad serán estas tres: a) respeto, piedad Filiar, o afecto filio-paternal. . b) fidelidad y o afecto fraterno-conyugal. . c) lealtad o afecto paterno filial. 1-Respeto, o Piedad filial: El amor (11) (afecto incondicional, atender, entender y estar atento a responder a las necesidades fundamentales naturales del otro, para el bien de Todo), respeto (responder voluntariamente a las necesidades, instrucciones y direcciones naturales de los padres) y devoción de los hijos a los padres se llama piedad filial. La piedad filial es necesaria para el desarrollo del vínculo filiopaternal afectivo, cognoscitivo y tradicional entre Hijo y Padre. 2-Fidelidad: El marido y la esposa deberán amarse (atenderse, entenderse y estar atentos a las necesidades mutuas), respetarse (respondiendo a las máximas necesidades de la naturaleza humana) y confiar el uno con el otro, en los juicios naturales de la norma de la creación. Esto se llama fidelidad. La fidelidad es necesaria para el desarrollo y establecimiento del vínculo fraterno-conyugal afectivo, cognoscitivo y tradicional entre hermanos y entre esposos. 3-Lealtad Un dirigente del mundo, de la nación, de la sociedad o de la familia, representa a la naturaleza en su área particular. Se llama lealtad a la respuesta de su pueblo, o su familia para conseguir un bien común. Lealtad no es sometimiento, es responder voluntariamente al benefactor de la naturaleza. En un ambiente normalizado, la piedad filial, la fidelidad y la lealtad, serían productos derivados del respeto a la normalización humana. La estructura de este mundo normado tendría la forma de un hombre perfecto. La lealtad es una de las más importantes facultades para conectar al hombre con su ideal y de ese modo, realizarse en la autoría del ser maduro, lo que lo convertiría en un Verdadero Padre. Padre autorizado, con autoridad, no por imposición, sino por su autoría. Esta realización es necesaria para establecer el vínculo paterno-filial afectivo, cognoscitivo y tradicional entre padres e hijos. Martín Soria Página 84

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4-La jerarquía vincular afectiva En la Familia Madura, los padres son el centro de la familia y son sujeto para sus hijos. Los hombres son iguales y tienen igual valor, pero los padres son los padres y los hijos son los hijos. Esto significa que los hijos respetarán a sus padres como su propio centro. De igual manera la joven generación deberá respetar a la generación mayor por su experiencia, conocimientos y realizaciones y la herencia dada a ellos: mientras que la generación mayor, amaría y respetaría a la generación menor como hijos de la naturaleza. Así pues, sin una generación mayor no podría haber una generación menor y sin una generación joven no existe posibilidad de futuro. 5-El mundo de las contradicciones Por el fallo de nuestros antepasados, la primera familia centralizada en la naturaleza humana, no pudo ser cumplida. Al dejarse llevar por los apetitos del instinto, los antepasados nunca pudieron conocer la verdadera naturaleza del dominio de la conciencia madura sobre la creación. Los primeros antepasados debieron obedecer a la voz de la conciencia que les alertaba de la presencia de un misterio que debían descubrir y resolver antes de entregarse al atractivo de lo físico. Debieron preparase y preparar los recursos, no solo nutritivos físicamente, también debieron descubrir, reconocer y adquirir los recursos emocionales, intelectuales y ejemplares para que sus descendientes pudieran motivarse a crecer, interesarse en entender y sentirse atraídos a vincularse en la unidad con ellos. Pero, desgraciadamente la alarma de la conciencia que les alertó del misterio a resolver, no fue lo suficientemente fuerte como para vencer el apetito de los instintos y los primeros antepasados perdieron su integridad, autenticidad y pureza. Al poner al instinto en la posición de prioritario-preferido, y a la conciencia en posición de abandono e indiferencia, se fue perdiendo la regulación y la regla. La regulación porque se dejó de obedecer a las normas dictadas por la conciencia sometida a los impulsos del instinto, y a la regla del comportamiento normal, porque el comportamiento anormal repetido, terminó siendo asumido como normal. Hay un dicho que dice que una mentira mil veces repetida acaba por transformarse en verdad. A partir de esa primera familia defectuosa, sus descendientes se multiplicaron estableciendo familias egoístas, falsas e irresponsables. Se creó un modelo ejemplar de indecencia, en donde los miembros de cada familia, guardan sus rencores y desconfianzas bajo la máscara de una amistad inmadura que reclama su desacomodo. Por lo tanto, no tenemos una Tradición Normal, porque se desconoce la Normalidad. Es normal, entendiendo que es por todos deseado, según algunos, que existan ideales diferentes para el ser humano. Estas preferencias individuales han de reconocerse deseadas por uno o preferidas por la naturaleza, porque para disfrutar del derecho al beneficio natural estamos todos incluidos. Examinemos si la preferencia reflexiva, que determina nuestra elección, debe o no pasar por un apetito. El apetito se encuentra en los demás animales como en el hombre, pero la preferencia que escoge no aparece en ellos. La causa de esto es que la preferencia va siempre acompañada de la razón, y de la razón no participa ningún otro animal. De aquí podría concluirse que la preferencia no es un apetito. El acto voluntario no es un acto de preferencia, pero el acto de preferencia siempre es voluntario. Los legisladores hacen la distinción entre el acto voluntario y el acto premeditado, formando con ellos distintas clases, e imponiendo penas menores por los actos de voluntad que por los de premeditación. Para exigir disfrutar de los derechos humanos somos todos iguales, pero para cumplir los deberes naturales que garantizan el derecho al beneficio de la naturaleza humana, somos todos diferentes. El derecho humano es para todos por igual porque todos por igual deben cumplir con su naturaleza humana. Ese es el ideal de la creación, esa es la preferencia máxima, la misma para todos los humanos. Martín Soria Página 85

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La escasa comprensión de la Naturaleza Humana conlleva a imaginar múltiples propósitos y finalidades arbitrarias, que más que orientar, confunden a la conciencia del individuo. La realización profesional o intelectual, ha pasado a restar importancia a la realización vincular afectiva. La indiferencia hacia los demás, obliga a buscar recursos que justifiquen el actuar humano des conectivo, y por eso, se piensa en la posibilidad de realizarse solo o mediante una disposición y orientación laboral. La educación de los adultos proteccionistas, irrespetuosos, desconfiados y confusos es hoy muy difícil y la Naturaleza Humana hace esfuerzos en vano para ser reconocida por sus hijos (la humanidad sensible a la norma). Al reconocer las razones de la naturaleza, nos hacemos más sensibles a las normas.

180°

360°

360°

Cuando entendemos que existen 12 tipos de carácteres filiales individuales. Que sumados al padre y a la madre suman 14 y con los abuelos suman 18 podemos entender que para establecer la unidad en la triangulación básica familiar (abuelos, padres e hijos) completa, es necesario establecer el número 18. La concordancia, correlatividad y similitud reciproca entre los 18 carácteres humanos y sus correspondientes naturales suman 36. De acuerdo a lo reconocido, el valor familiar completo, se establece en base al número 36. Luego de 9 etapas del proceso de desarrollo, la completación del desarrollo se establecería al término de la novena etapa, lo que indica que en la décima etapa se declara cumplido el proceso completo. 10x36= 360 Es curioso que el cuadrado y la circunferencia, dos figuras estables tengan 360° y que simbolicen una la estabilidad y otra la eternidad. 36 caracterizaciones masculinas y 36 femeninas suman 72 y sus correspondientes naturales, otros 72 dan un total de 144. El número de la unidad familiar completa es el número 144. Pero como todo debe crecer a través de un periodo de desarrollo. Si multiplicamos 144 x 10 en la primera etapa de formación del desarrollo, nos da 1.440. Si lo volvemos a multiplicar X10 en la segunda etapa de crecimiento, nos da 14.400 y, si lo multiplicamos por 10 en la tercera etapa de cumplimiento, nos da 144.000. La creación es un proceso, dentro del cual existen justificativos emocionales, intelectuales y motivacionales y dentro de los justificativos intelectuales existen los aritméticos, algebraicos o matemáticos. La familia es una suma de cifras matemáticas ordenadas. La historia es un proceso matemático. No se deben separar en el humano, el humanismo ni el cientifismo. Cada pensamiento hizo el ejercicio de cumplir con tres etapas= 3 estableciendo la base de cuatro posiciones= 4, 3+4=7 3X4=12 tres trinidad, cuatro cuadrado, podríamos desarrollar muchos derivados matemáticos en solo el proceso de un simple pensamiento. Por lo mismo, no debemos separar lo científico de lo filosófico. El origen de lo concreto, en el caso de la geometría, se inicia con una singularidad dual. La unidad es el punto y la dualidad su expansión: las líneas curva y recta. La curva es constante y la recta variable. La curva aunque cambie de dirección y se ondule no perderá nunca su curvatura, la recta, por el contrario, al quebrarse forma diversos ángulos.

Punto

curva recta

ondulada quebrada

Martín Soria

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El origen de lo abstracto se inicia en una singularidad dual. La unidad es el número y la dualidad la adición o suma y la sustracción o resta. Dar o quitar son las posibilidades aritméticas, añadir o dividir son los fundamentos del número. +1 -1 La relación también se fundamenta en un origen singular el valor y una expansión dual el deber y el derecho al beneficio, o si lo vemos horizontalmente, la dualidad sería: dar y responder. Deber Valor Beneficio Todo acto contiene finalidad y consecuencia. El acto es uno, la finalidad y consecuencia son su dualidad fundamental. El beneficio de la consecuencia es trinitario: emocional (sensible), intelectual (justificativo) y motivacional (propositivo). La creación es un sistema repleto de patrones de singularidades duales trinitarias. Absolutamente toda actividad opera en función de este sistema. Esto se debe a que todo actuar implica un proceso y estructura y en la estructura existen en todo acto las cuatro posiciones de propósito, sujeto, objeto y consecuencia, luego, toda consecuencia lleva consigo las tres posiciones propósito, sujeto, objeto con sus funciones correspondientes. -El ser humano ha intuido la trinidad y las calificó “dioses”, Amon, Mout Khonsou; Path-SekerOsiris, o la triada: Osiris, Isis, Horus. La mitología Indú siendo monoteista también incluye una trinidad Brahma (creador del mundo) Vishnú (conservador) y Shiva (destructor). En la cultura china existen varios contenidos significativos para comprender los mitos occidentales. En China existía un dualismo cosmológico oponiéndose dos principios, por una parte la luz, el sol y el fuego, (una trinidad) por otra parte la oscuridad, la luna y el agua (otra trinidad). Generalmente, un pájaro representaba al primer principio. En China, se trataba de un cuervo. El pájaro solar es uno de los temas privilegiados de la dinastía Shang, la primera dinastía china, cuya existencia se certifica por medio de la arqueología. Una serpiente, como un animal acuático, representaba al segundo principio. La madre de Shun, uno de los soberanos míticos de China, pertenecía al clan de la serpiente, y su padre pertenecía al clan del pájaro. Por lo tanto, Shun era resultante de la unión de los dos principios. En el ante patio del palacio de Hades y Perséfone se sentaban los tres jueces del Inframundo: Minos, Radamantis y Éaco. Allí, en el trivio consagrado a Hécate, donde los tres caminos se encontraban, las almas eran juzgadas, volviendo a los Campos de Asfódelos si no eran virtuosas ni malvadas, enviadas al camino del tenebroso Tártaro si eran impías o malas, o al Elíseo (Islas de los Bienaventurados) con los héroes «intachables». -El ser humano intuyó la dualidad y la llamó polaridad, Siguiendo con la cultura china, el Yan y el Yin; Nuwa y Fuxi. En Mejico, Tezcatlipoca era una de las deidades principales y representante del principio de dualidad.
-El ser humano intuyó la unicidad y la llamó Dios. No importa cómo se la llame, la razón existe

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contenida en todo acto. Cuando se descubre esta realidad, se abren los límites del entendimiento y se consigue la dimensión de la totalidad. El intelecto de la humanidad ha estado por los siglos estudiando para llegar a comprender el bien supremo, la justicia suprema y el amor supremo. Después de lo que he expuesto en este ensayo, llegamos a la conclusión de que el bien supremo se deriva del cumplimiento del máximo deber, Martín Soria Página 87

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la justicia suprema se deriva de la máxima concordia y el amor supremo se deriva de la máxima unidad. Podemos unirnos al máximo con las cosas, pero ninguna posesión nos une más que los vínculos familiares, por los cuales somos capaces de dar la vida. Podemos concordar con datos, con conocimientos y juicios propios, pero la máxima concordia se establece en el autónomo que reconoce y comprende las normas naturales del vínculo intrafamiliar, o de las relaciones interpersonales. Y podemos realizar el bien profesional al máximo, pero ninguna realización produce tanto beneficio como el establecimiento vincular intrafamiliar completo. La realización del ser humano, la seguridad del ser humano y la integridad del ser humano exigen el cumplimiento del vínculo supremo en el afecto incondicional intrafamiliar. Esa es nuestra naturaleza. Podemos negarla, y negarnos en ella, pero no por eso podemos impedirla. El valor, la ley y el deber son nuestros objetivos por mandato natural. El recorrido es nuestra responsabilidad. Querer o no querer cumplir el recorrido es nuestra parte de responsabilidad. La solución es bien simple. Quien se realiza en los vínculos, dispone de unidad seguridad y beneficio supremo y quien no se realiza en ello, dispone del rechazo natural, de la desconfianza natural y del dolor y frustración natural supremos. Ser antinatural no es provechoso de ningún modo, a pesar de que la mayoría pueda pensar lo contrario. ESQUEMA DE LA NATURALEZA HUMANA El ser humano se compone de mente, cuerpo y ambiente. La mente humana se compone del Yo espiritual, la conciencia y la Primera Energía Universal. La primera Energía Universal está compuesta por el Deber, la Ley y el Valor. El Valor contiene Deber, Unidad y Derecho. El centro del Universo es la Unidad.

El epicentro de la Naturaleza Humana es el Valor. La Conciencia de la ley, Conciencia Original, o la Ley en su consciencia, determina la diferenciación entre lo bueno y lo malo, lo cierto y lo falso, lo válido o no válido del actuar. El actuar ha de estar sometido al cumplimiento del deber (sometido, no por imposición, sino por deber motivante) El deber Motivante existe contenido en la Martín Soria Página 88

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naturaleza humana conectada y copartícipe de la Primera Energía Universal, que por medio de la conciencia adquirida, evalúa y determina la validez de la opción. La opción es tomada gracias a la libertad, con la que se conecta la espiritualidad del Yo espiritual con el ambiente físico, mediante el Yo físico. La mente, conduce y dirige al cuerpo que nos conecta con el ambiente mediante los cinco sentidos físicos. Estos tres estratos, el humano, el mental y el natural, han de ser madurados responsablemente, haciendo uso de la libertad concedida por la Primera Energía Universal, esperanza de todos los humanos. 6- El restablecimiento del Ideal Humano. El objetivo de la Naturaleza es realizar su ordenamiento completo, tanto en la naturaleza física como en la espiritual, cumpliendo las tres grandes necesidades naturales para experimentar la felicidad máxima: crecer, multiplicarse y ejercer el dominio de la creación y de las conductas. La aproximación a la construcción del ser humano Natural, familias maduras, individuos maduros, facilitará el entendimiento de la Naturaleza Humana. El comienzo de esta labor, la llevarán a cabo un hombre y una mujer centralizados en la Normativa Natural de la Creación, que descubrirán y reconocerán las Normas de la Naturaleza y madurarán en el control de los extremos emocionales, intelectuales y motivacionales y en el dominio de los instintos, determinándose responsablemente a responder siempre al cumplimiento de las máximas necesidades válidas para Todo. Esos dos iniciados los tenemos que educar y orientar nosotros, lo ideal es que fueran nuestros hijos para que dispongan de nuestra protección y orientación. Este hombre y esta mujer contraerán Matrimonio Natural, siendo bendecidos por la Naturaleza del Dominio Responsable. Y su ejemplo, será el modelo para toda su descendencia. Como puede adivinarse, estos Padres Naturales y Espirituales proclamarán la verdad y educarán en ella afrontando las contrariedades de los inmaduros y las insuficiencias de los insuficientes. Su tarea no será fácil, pero aquellos educados no perderán jamás lo conocido, esta es la razón por la que tomará su tiempo transformar a la humanidad confusa en una Humanidad Segura y Justa. Pero se logrará en las próximas generaciones, si cada uno de nosotros coopera con su aporte.

FIN DE LA SEGUNDAPARTE

Martín Soria

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LEXICO de la SEGUNDA PARTE
(1)Valor es el establecimiento reciproco de un beneficio, un conocimiento o una sensación agradable .Decimos que valor es la cualidad contenida en el objeto que satisface al sujeto que lo aprecia. El valor no es existencia, se establece en el acuerdo, en la correlatividad o en la semejanza y concordia. La esencia de la creación es valor. (1) Los sentidos espirituales del hombre no son vista oído, olfato, gusto y tacto, según los conocemos orgánicamente. En el mundo espiritual no hay nada que se pueda tocar, nada que se pueda oír, nada que se pueda oler, nada que se pueda degustar, y nada que se pueda ver. Pero si existe la imaginación que nos permite ”ver” lo imaginado, pero no lo vemos. Somos conscientes de ello. Los sentidos espirituales son consciencias de lo experimentado en vida. (2) Utilizo el término forma, para designar un modo, no para significar una imagen, espiritualmente no existen las imágenes ni las formas con dimensiones largas, anchas, altas, porque no existe espacio ni tiempo. El mundo espiritual, es eterno en su permanencia, no hay procesos, ni lo anterior, ni el porvenir. Se es consciente y en esa consciencia reciproca se establece la imaginación, pero no tiene dimensiones, solo se establece. Por ejemplo: al amor se le ponen imágenes, pero cuando se establece, ninguna imagen lo puede describir .La consciencia del valor no tiene forma. (3) Más adelante se explicará por qué. (4) La Mente Espiritual, como ya veremos más adelante, contiene la conciencia, la memoria y las capacidades sensibles cognoscitivas y motivacionales de la estructura humana. La memoria emocional, la memoria intelectual y la memoria conductual, son los componentes de nuestras nociones de prototipos utilizados para comparar y evaluar sensaciones, conocimientos o decisiones. La Mente es nuestra verdadera identidad. (5) Las Normas de la naturaleza se explican en este ensayo. En la medida que se comprende la lectura, se va entendiendo cómo deberían comportarse las especies y al finalizar el ensayo reconoceremos como fuimos pasando por el entendimiento de las normas fundamentales de la creación. (6) Norma en este caso se entiende como ley. Las normas de la creación son las leyes de la creación. Utilizo el término norma en lugar de ley, porque conecta directamente con la normalización y lo legítimo, que sería lo derivado de la ley, se percibe de manera más fría (7) La unidad básica para la experiencia plena de alegría es la familia. Plena en su naturaleza, la felicidad contiene beneficios, ajustes y satisfacciones de carácter vertical y de carácter horizontal. Los máximos emocionales verticales son las sensaciones derivadas de la relación padre hijo. Y las máximas emocionales horizontales son las sensaciones entre esposo y esposa. Para sentirse pleno es necesario que ambas máximas se hayan establecido. (8) En la actualidad, en ocasiones el divorcio es mejor solución que soportar la agresividad emocional o física entre esposo y esposa. Pero en una pareja constituida, luego de tres generaciones de parejas bendecidas por el derecho de haber cumplido con su responsabilidad natural, seduciendo en el afecto, persuadiendo en la verdad y motivando con el ejemplo de lo correcto a cada miembro de las familias de tres generaciones, y sobre el fundamento del dominio de los instintos y el control de los extremos, sería extraño incluso pensar en la posibilidad del divorcio en ese matrimonio. (9) El hijo irrespetuoso o desleal a los Padres Maduros en el conocimiento de las Normas de la Creación, al no entender la orientación natural que los padres proponen, se desorienta. Al desorientarse pierde la dirección y su independencia pasa a depender de su retorno a la orientación correcta. El hijo que depende de la restauración de una dirección inadecuada o perdida, sufre el esfuerzo de tener que obrar contracorriente. Para comprender esto podemos poner el ejemplo del dependiente al cigarro. La libertad para fumar la ejercita el que se interna en ello, pero la Naturaleza le orienta en la correcta dirección Natural. El fumador no hace caso de esa orientación y luego de perderse un tiempo ha de regresar a su estado inicial. Pero el retorno implica sufrir el sacrificar su adición, y por otro lado, la experiencia del fumar, ha transformado su naturaleza saludable en insalubre. La independencia de la orientación de los Padres Maduros en el conocimiento de las Normas Naturales, crea desconfianzas, desvinculaciones y diferencias difíciles de restituir. Por eso pierde el hijo su independencia, porque pasa a depender de la fastidiosa restitución. (10) El Mundo Normal nos suena como lo más extraño, incluso pensaríamos que es utópico. Es como decirle al que siempre ha estado interno en un psiquiátrico que existe una sociedad ordenada donde se respetan normas y se dominan las conductas. Suena así de extraordinario, pero es el Mundo Impreso en la conciencia de cada uno.

Martín Soria

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Todos esperamos ser normales, como todos esperamos la graduación del colegio. Pensar en graduarse en tercero básico parece un imposible, pero esa sensación va cambiando en el tiempo y en tercero o cuarto medio, incluso se confía y se fija una fecha de graduación. La Normalización del Hombre ya se ve posible incluso dentro de una fecha, a quienes practican el retorno a lo normal. A pesar de parecernos tan lejana a quienes nos acercamos por primera vez a estas ideas. Antes mencioné que la historia viaja en paralelo entre los dos grupos, uno de maduros y otro de inmaduros. Los maduros actuales en la sensibilidad son más maduros de lo que fueron en generaciones anteriores. Los maduros actuales en la inteligencia, son más maduros de lo que fueron en generaciones anteriores, y los recursos actuales son superiores a los de las generaciones previas, eso nos indica que se acerca el momento del desarrollo humano natural. (11) El amor es la fuerza que une. Bajo esta perspectiva, le quitamos todo aditivo sensiblero, dependiente, o sobre protector .La fuerza que une a las dualidades del universo es el amor. El amor, como fuerza natural que une no es variable, en preferencias, siempre une en la reciprocidad de un beneficio compartido equitativamente. Nunca prefiere, ni rechaza. No distingue diferencias porque solo reconoce afinidades. El amor Natural está siempre atento al otro, reconoce al otro o se interesa en descubrirlo y mantiene la actitud constante de responder al beneficio del otro para el beneficio Natural.

Martín Soria

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TERCERA PARTE SECCION I
En la actualidad se observa el cambio que se establece entre la naturaleza del adolescente y la naturaleza del adulto. Y vemos como los ideales del adolescente quedan atrapados en la dependencia del adulto a sus deberes “individuales”. Trabajo, trabajo y trabajo, en la mayoría de los casos. Hasta que dichos ideales pasan a formar parte de la resignación por desconfianza e imposibilidad de lograrlos. Esta realidad cotidiana tuvo un origen en algún momento y lugar de nuestra ascendencia. ¿Qué fue lo que impidió la madurez de los humanos? Hemos mencionado que el mal es aquello contra la naturaleza y que la naturaleza es el máximo sujeto de la creación y el sujeto se da por realizar al objeto, por lo tanto, la naturaleza es incondicional en el establecimiento de la unión. Decimos que el amor es la fuerza que une. Así la fuerza que más une, es la fuerza incondicional de la naturaleza. Y decimos que el ser humano es el objeto sustancial de la naturaleza, por lo mismo, debe ser consecuente con Su Causa Natural en la Incondicionalidad del Amor. Si el primer antepasado, reconociendo la Normativa Incondicional de la Naturaleza, se hubiera ofrecido por el bien de su mujer, habría querido hacerla Hija, Esposa y Madre. Pero, siguiendo la misma lógica de hacer el bien, habría deseado hacerla una buena Hija, una buena Esposa y una buena Madre. Y <buena>, es distinto de mala, pero es necesario saber en qué consiste lo bueno y lo malo para hacerlo bien. .. Una buena hija es aquella que es leal y obediente a la Naturaleza de los padres por los que siente piedad filial, respeto y devoción. . Una buena esposa es la que respeta y responde voluntariamente a la Naturaleza del marido que la satisface en lo afectivo, la convence y asegura en la confianza con lo justo y la motiva con el ejemplo del cumplimiento del deber responsable. . Una buena madre es aquella que, sobre la base de su determinación a realizar una Verdadera Familia Natural, controla los extremos y domina los instintos, educando a sus hijos en las normas naturales del legítimo respeto y responsabilidad Natural. El primer hombre debió descubrir y entender la Verdadera Naturaleza humana, masculina y Femenina, su finalidad e identidad y comprenderla antes de entregarse a la reproducción y construcción de una familia sin fundamentos. Cuando el hombre contiene recursos de dominio de sus facultades y de su actitud, resulta atractivo. Todo hombre prudente, templado y firme; diligente en resolver y responder a lo necesario, inteligente y sincero y dispuesto siempre a cumplir cualquier deber, es atractivo. Si además, madura en la unidad, en la confianza y en la protección de la mujer, el hombre gana su posición responsable en la autoría de su finalidad humana, libre, autónoma y responsable. Para pasar la etapa adolescente (adolece, o carece de adultez), a la etapa de adulto, el hombre debe: 1- Tener una actitud de absoluta lealtad a lo natural humano. Atender, entender y estar atento, al bienestar del otro por el bien del todo, o por el bien supremo. 2- Reconocer el conocimiento de los roles familiares masculinos y femeninos y comprender sus responsabilidades. 3- Tener el dominio sobre sus pensamientos, palabras y obras, controlando el celo extremo y los instintos de protección, mantenimiento y reproducción, en su totalidad, o, por completo. Sin estos tres aspectos conseguidos el adolescente no califica como adulto y, su entrega al apetito intergenital sin estos atributos, sería prematura y se transformaría en adulterio, por adulterar la adultez natural. Martín Soria Página 92

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La reproducción madura en responsabilidad, exige un gene responsablemente maduro. La reproducción madura en la autonomía (legal) exige un gene maduro en la justicia natural. La reproducción madura en la libertad exige un gene sin reclamo, sin la posibilidad de acusarlo y sin estar desconectado de la normativa Natural. Ese tipo o calidad de gene sería puro. Si el primer hombre hubiera sabido que debía controlar sus instintos para ser maduro, habría controlado cualquier tentación genital de la mujer. Obviamente no fue así. El hombre sin el conocimiento de la maduración, se entregó libremente al apetito del instinto reproductivo porque no tuvo conciencia del daño que producía, ni del beneficio que recibiría si cumpliera su porción de responsabilidad. Superar la tentación, hace heredero de la naturaleza entera al que lo establece, desde sus facultades, a la creación completa (todas las especies). Heredero del máximo valor natural. Heredero del atractivo natural, de la seguridad y confianza en si mismo por saberse y sentirse justo y de la firmeza responsable en el obrar por el beneficio de los demás. Naturalmente, en estado maduro, la fuerza de la conciencia natural es superior a la fuerza del instinto, pero durante el proceso de maduración, en los estados de formación y crecimiento del individuo, la fuerza del instinto es más fuerte que la fuerza de la conciencia del orden natural. La fuerza del instinto es superior a la fuerza de la conciencia cuando esta no contiene los recursos que justifiquen valida su maduración. Ese es el periodo de la infancia y adolescencia. Para no adulterar la adultez, es necesario disponer del recurso explicativo de la maduración. Sin ese recurso, el matrimonio se transforma en adulterio, en una relación inadecuada, ilícita, impropia e inconsecuente con la naturaleza humana. El primer hombre debió descubrir y entender la función del órgano reproductivo y sus consecuencias antes de explorar con él. Si no nos subimos en un helicóptero hasta no comprender su funcionamiento, ¿cómo nos insertamos en la exploración de la autenticidad sin entenderla? Perder la pureza es mucho peor que perder la vida. Al perder la pureza se contamina a los descendientes inocentes y pierden, la pureza y la vida natural normal de todos ellos. Y cada uno de ellos tendría derecho a acusar eternamente el delito de la falta de responsabilidad. En el periodo adolescente surgen situaciones defensivas y situaciones agresivas entre padres e hijos, madres e hijas y entre hermanos y hermanas. Esos conflictos son parte del ejercicio del reconocimiento de los fundamentos familiares. El adolescente, en cierto aspecto tienta al padre en su paciencia, en su tolerancia, en su prudencia, en sus dominios, para averiguar si lo califica o no maduro. Esa es la prueba de aptitud paterno-filial. Muchos padres, frente a estas tentaciones violentas en algunos casos, en otros irreverentes, insolentes o groseras, caen con facilidad en la respuesta similar, grosera, irreverente, insolente o violenta, lo que a la conciencia original del adolescente, le demuestra inmadurez en el padre. Los hijos lo hacen y los primeros humanos también lo hicieron, pero en su desgracia tentaron a la Naturaleza Humana. Y como la Naturaleza humana es perfecta, al no lograr su perfección en la firmeza, perdieron la posibilidad de comunicarse directamente con ella y comprenderla. 1-Origen de la perdida de la normalidad humana. Así, pues, podemos entender que el origen de la perdida de la normalidad humana fue el adulterio. (Adulterar es alterar la calidad o pureza de algo). El primer hombre cayó en la tentación del apetito inter-genital prematuro, y fracasó en cumplir su responsabilidad reproductiva natural normal. No cumplió con el deber natural de madurar en el dominio sobre el celo instintivo y se extremó al tomar el punto de vista de su naturaleza inmadura por sobre el punto de vista de la Normalización Natural. Al sentir la insuficiencia de su actuar obró con recelo frente a sus semejantes, acusándolos de haberle provocado su fracaso. Martín Soria Página 93

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2-¿Por qué debe el hombre controlar los instintos antes del matrimonio? Para lograr la madurez humana exigida por la naturaleza, el hombre debe convertirse en el perfecto objeto de las normas naturales: Incondicionalidad justicia y cumplimiento. La naturaleza es libre, autónoma y responsable, siempre cumple, siempre sabe y siempre opera en consecuencia con el orden de su justicia. La justicia contiene en si, una dualidad fundamental: deber y derecho. El deber que ha de cumplirse y el derecho al beneficio de lo cumplido. Derecho es el beneficio derivado del cumplimiento del deber y deber es la exigencia motivada por el beneficio de un derecho. Ambos son los componentes fundamentales del valor. El hombre natural madura cuando es legal y justo en el cumplimiento del deber máximo. Es el máximo sensible sobre la tierra, el máximo inteligente y el máximo creativo. Si su poder, juicio y proposiciones no cooperan con la normalización natural, creará trastornos. Para evitar esos trastornos, el hombre debe crecer multiplicarse y ejercer el dominio de las conductas adecuadas. El crecimiento adecuado es el de madurar en la libertad de optar por las Máximas Necesidades Validas para Todo. Descubrir los justificativos de su identidad, origen y propósito normal y entenderlos para certificarse y declararse autónomo y ejercer el dominio de las conductas normales para ser responsable. Los instintos de protección, mantenimiento (conservación) y reproducción, son servidores custodios de la vida, pero todos ellos pueden extremarse sin control. El instinto de protección nos cuida de los peligros, permite el riesgo pero no el peligro. Ante el peligro, la libertad del hombre puede intrusear y arriesgarse al daño producido por extremarse. Por ejemplo: pasear por sobre una línea de baldosas en el suelo es sencillo, existe el riesgo de salirse de la línea pero no se corre mucho peligro, pero pasear sobre una línea de baldosas a 300 metros de altura es otro cuento. El elemento riesgo adquiere el condimento adicional de peligro. El peligro de salirse de la línea de baldosas en el suelo, es solo el de caerse al suelo desde un metro de altura. No se produciría mucho daño, pero caerse desde 300metros de altura, sería muerte segura. Aumentó el peligro. Si el individuo controla sus movimientos podría pasear por la línea a 300metros, pero si teme al peligro, tiene muchas posibilidades de perder el equilibrio. El instinto de protección hará todo lo posible porque el individuo siga vivo, esa es su misión, pero si el individuo es imprudente y se arriesga sin estar seguro de que puede hacerlo, perderá la vida. Ese es un extremo no controlado. Lo mismo ocurre con el instinto de mantenimiento o conservación. El instinto procurará los alimentos necesarios para la conservación del individuo, pero si se extrema en comer dulces, puede terminar diabético, o si se extrema con el alcohol, alcohólico, o con el cigarrillo, dependiente, si, con drogas, adicto. Esos son extremos. El instinto de reproducción es el servidor custodio de la descendencia. (Permanencia) El instinto posibilita la reproducción física, pero si el reproductor, no dispone de los elementos de la normalidad espiritual maduros: sensibilidad, inteligencia y responsabilidad, la descendencia no tendrá, la orientación, el conocimiento ni las conductas adecuadas para madurar. La maduración espiritual exige del dominio. Sin dominio no hay estabilidad, confianza ni predictibilidad. Si el hombre joven inmaduro se entrega con facilidad a la tentación de la mujer inmadura, la mujer captará en esa facilidad, carencia de dominio y temerá que su facilidad de entrega sea aprovechada por otra mujer. Lógicamente desconfiará del hombre. Esa actitud de entrega sin compromiso y sin responsabilidad en el apetito del instinto reproductor, es un extremo. El hombre que se muestra fácil es imprevisible y su mujer desconfiará de él. La naturaleza del hombre ha de ser similar a la Naturaleza de la Creación, estable, confiable y predecible. Y, lo que realiza al hombre estable, es su capacidad de dominio. Cuando la mujer reconoce que el hombre domina sus actitudes, conductas, instintos y su conocimiento de las normas naturales, a cuyo cumplimiento responde Siempre en Todo, ese hombre, atraerá a la mujer por sus Martín Soria Página 94

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virtudes, no por el apetito de los instintos, en ese caso se establece la correcta acción de dar y responder centralizada en el dominio de su Naturaleza Original. La primera impresión es la de lo que hace, eso es visible a los ojos. Luego es la de lo que piensa. Eso es más difícil de descubrir, porque no se ve. Se entiende cuando se dispone de elementos de comparación o noción de prototipos similares para comprenderlo. Finalmente se descubre la finalidad del por qué se hace, o para qué se hace. Es más profundo y complicado de comprender. No se ven los propósitos o finalidades, ni funciones, por eso exige un esfuerzo mayor. 3-Pruebas de que el origen de la pérdida de la normalidad humana fue el adulterio. El adulterio provoca trastornos en la personalidad del causal, de su pareja, y de su descendencia. Trastornos emocionales afectivos, trastornos de juicio y trastornos de conducta. El primero de los trastornos que se adjudica el que establece una relación intergenital prematura, es el de violar la Naturaleza del vínculo filio-paternal. El hijo de un padre inmaduro, carece del verdadero paternazgo puro en la unidad incondicional natural humana. Ese hijo no puede decir que tiene un Verdadero Padre, no puede afirmar que tiene un padre seguro en el conocimiento de las normas naturales, no puede demostrar que tiene un padre responsable por el cumplimiento del Ideal de la Creación que es el máximo deber natural exigido por su Naturaleza Humana. El segundo de los trastornos que se adjudica el que establece una relación intergenital prematura, es el de violar la Naturaleza del vínculo fraterno-conyugal. Los hermanos del que rompe la conexión y continuidad natural en la pureza reproductiva avergüenzan a sus hermanos en la desintegración de la unidad vincular familiar, les impiden a todos ellos el establecimiento de los vínculos fraternales maduros y naturales. Y los hermanos del hijo de un padre inmaduro, no pueden ver en sus hermanos, el resultado de un producto puro, en la concepción entre incondicionales. No pueden decir que los padres del hermano son justos en el conocimiento de las normas naturales (porque las ignoran) y no pueden decir que el hermano es un producto derivado de un acto responsable. Lo mismo ocurre entre los conyugues de la generación inmadura. Ni el uno puede confiar plenamente en el otro y lo que es peor aún, pierden la confianza en si mismos. El tercer trastorno que se adjudica el que establece una relación intergenital prematura, es el de violar la Naturaleza del vínculo el paterno-filial. Los padres sienten, saben y cargan con la experiencia de haber violado la Naturaleza Humana, al procrear sin haberse realizado previamente en la maduración normal del ser humano Natural. Esto les lleva a tener pensamientos de insuficiencia, de insatisfacción e incluso de rencor y desesperación contra todo. El cuarto trastorno que se adjudica el que establece una relación intergenital prematura, es el de violar su propia integridad al perder la pureza humana original y perder los beneficios del Derecho Natural, así como también se pierden la madurez, la inteligencia y la satisfacción de ser autentico. Otras pruebas del adulterio son los trastornos derivados de las insuficiencias o extremos en las conductas familiares entre padres e hijos. A-Trastornos emocionales. Por carencia de afecto . Por sobreprotección. Cuando se ignoran los principios de la normalización, cuando se desconoce la naturaleza humana, no se pueden ajustar las carencias o limitar los excesos del afecto porque no existe noción de lo normado (normal). Si no se dispone del metro, o del calendario, no se tiene noción de las distancias ni del tiempo. Al no comprender las normas de la moderación o justicia se producen excesos en la sobreprotección o indiferencia afectiva. Martín Soria Página 95

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Una de las mayores causas del trastorno emocional por carencia de afecto es por la indiferencia del padre, lo que obliga a la madre a sobreproteger, o por la sobreprotección del padre, lo que obliga a la madre a someterse y parecer indiferente. La carencia o exceso de afecto produce la falta de autoestima, la inseguridad y desconfianza, y consecuentemente la falta de respeto, el no responder a lo necesario. El adulterio, es producto del descontrol del apetito inter-genital y cuando adultera la condición del adulto normal, produce estos trastornos en quien lo ejercita o practica. Si los adolescentes hubieran conseguido transformarse en adultos, entendiendo y practicando las Normas de la Naturaleza, sabrían determinar los roles y fijar los límites afectivos que orientarían a sus hijos en la normalización de sus actitudes, conocimientos y conductas. Obviamente los adolescentes no responden naturalmente, porque carecen del cumplimiento de la normalización reproductiva. Esa es la razón que justifica su fe en la lealtad al Verdadero Paternazgo Natural. Fe absoluta en el Ideal de la Creación, hasta descubrirlo y ser consciente de él. Para eso, debe, por sobre todas las cosas descubrirlo. Las características de un padre son similares a las características de la Naturaleza. Un Padre es incondicional en la orientación, educación y protección de sus hijos. Si se habitúa uno en adoptar esa conducta de orientar, educar y cuidar al otro incondicionalmente, se madura. El grado de completa madurez es cuando un padre maduro, reconoce la absoluta lealtad del joven al cumplimiento del Ideal humano, y este demuestra la actitud de dominio sobre sus capacidades, virtudes e instintos. B-Trastornos intelectuales o de juicio. Por ignorancia. . Por arrogancia. El intelecto que ignora el juicio justo, ajusta el juicio a su justicia y esto generalmente acaba ajusticiando al otro, en lugar de legitimarlo naturalmente. Perder la noción de la norma hace perder la seguridad en la opción. Y al determinar valido algo, se duda de si es justo o no en su validación. Esa duda desconfía y crea desconfianza en quien la percibe. Algo similar ocurre con la manifestación de la arrogancia. Al extremarse en enfatizar algo que no se entiende o no se dispone de prototipos en imagen (1) para reconocerlo, crea un vacío en el que escucha, que se le hace imposible reconocer lo expresado, de ese modo, no se establece la comunicación ni el reconocimiento. ¿Por qué ocurre esto? Porque se ignoran las Normas de la Naturaleza de atender, entender y estar atento a las necesidades, intereses y deseos del otro. Se ignora al otro válido. Y se ignora el juicio justo. ¿De donde viene esta ignorancia? Del adulterio cometido por los antepasados que les impidió conocer la madurez completa del ser humano, y de la repetición ecoica de sus descendientes que forjaron la naturaleza del fracaso humano. La Inteligencia Humana es capaz de reconocer los fundamentos del Criterio Universal y los fundamentos del Criterio Humano Natural, desde que el primer ser humano consciente de su naturaleza humana apareció sobre la tierra. Esta capacidad existe contenida en el código genético de todo humano saludable. Es parte de la Conciencia Humana. Existe en el deber del valor y su descubrimiento, retribuye con el derecho al beneficio del conocimiento que certifica la Verdadera Autonomía, sin esa comprensión no se establece el auto, uno mismo, con la nomo, ley -autónomo. El intelecto reconoce al individuo humano bueno, justo y conectivo, reconoce un orden en el ordenamiento cósmico y reconoce ser objeto de una naturaleza suprema que espera en él el bien supremo, la justicia suprema y la unidad suprema. El intelecto humano se reconoce a si mismo y a su naturaleza, pero cuando lo descubre, se reconoce solo en ella y esa sensación de sentirse solo es la que le impide motivarse a compartirlo. Martín Soria Página 96

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C-Trastornos de valor. El ordenamiento de la jerarquía natural del valor, se define como sigue en su importancia: 1-Naturaleza de la creación 2-Valor cósmico 3-Valor mundial 4-Valor continental 5-Valor nacional 6-Valor social 7-Valor regional 8-Valor tribal 9-Valor familiar 10-Valor individual. El hombre contemporáneo prefiere su individualidad por sobre el resto de la jerarquía, aun sabiendo que es producto de su familia, que su familia disfruta de los beneficios sociales, que la sociedad se mantiene gracias a los beneficios que le procura la nación y que la nación, inserta en un continente, se beneficia del dar y responder del mundo entero, que gracias a las Normas de la Naturaleza pueden existir y participar en el beneficio del ordenamiento natural. Aun así, el hombre contemporáneo se prefiere a si mismo por sobre al máximo valor de la naturaleza que lo mantiene. ¿De donde proviene este desorden? Del adulterio cometido por los antepasados que nunca se ajustaron en el valor de la naturaleza y su jerarquía. Al perder la verdadera Noción del Valor, se originan los trastornos e inversión de dominio, y se prefiere tomar el punto de vista del fragmento individual, por sobre el punto de vista de la totalidad. D-Trastornos conductuales. El adulterio genera conductas ajenas a la normalidad de la adultez. El sentirse carente de la autenticidad por apresurarse imprudentemente en la experiencia genital prematura, declara insuficientes a los dos participantes en la relación de dar y responder insuficiencias. La actitud normal entre ambos sería la de buscar la unidad, pero el adulterio adultera la pureza, la transforma en impura, transforma la bendición de la unidad en la maldición del desprecio. La mujer acusa la falta de madurez del hombre por caer en la tentación y el hombre acusa la tentación de la mujer, ambos entran en una dinámica de conductas de rechazo, rencor y venganza. Por lo mismo se separan, se desconfían y se temen. Estas conductas a la defensiva porque se temen los unos a los otros, nos llegan a nosotros, desde el origen de la humanidad. Y son producto resultante del adulterio originado por los antepasados. Nosotros, junto con nuestras generaciones anteriores, repetimos los mismos sentimientos de los primeros padres de la humanidad. Repetimos ante las normas de la Naturaleza humana, la misma falta de respeto que el primer hombre demostró. Su arrogancia y deslealtad, su justificación al acusar al otro de su propia insuficiencia. Tradicionalmente se ha denominado a este fracaso original: “pecado” (del Latín peccātum) que es la transgresión voluntaria de un precepto tenido por bueno. En el caso de los primeros antepasados su precepto era el cumplimiento del deber de ser y realizarse en la normalización de sus funciones. Interpretaciones antropológicas o psicoanalíticas del texto bíblico sostienen que el pecado de Adán y Eva es una alegoría del acto sexual. Son muchos los indicios y sospechas que la historia ha declarado en gráficos, esculturas y pinturas alusivas a la vergüenza del cuerpo, que llevan a pensar que ese pecado originario de los trastornos humanos, tuviera alguna relación con el uso incorrecto del cuerpo y en particular, con el órgano genital, pero no se ha podido aclarar esta suposición por el desconocimiento e ignorancia del amor. Martín Soria Página 97

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Es necesario recordar aquí que cien años atrás, no existía conciencia de los derechos humanos, que doscientos años atrás no se imaginaba la globalización humana, que tres siglos atrás no se imaginaba ni la electricidad ni el motor eléctrico. Que cuatro siglos atrás, no podías expresar libremente tus ideales de vida, que cinco siglos atrás difícilmente sabrías leer o escribir, esta realidad se mantuvo durante mil años, y sin leer ni escribir difícilmente podían interesarse por aprender algo distinto a lo que les mantenía vivos. Por lo mismo, la naturaleza del pecado se ha mantenido impresa en el pecado para descubrirla, evidenciarla y declararla. El pecado original aludido por algunas religiones es el adulterio establecido por dos antepasados adolescentes que se unieron en una relación copulativa, previo a la maduración de sus conciencias en el reconocimiento de la justicia Natural, para de ese modo justificar justo su actuar, y obraron una reproducción sin los recursos naturales de Plenitud, Justicia y Cumplimiento, sin el reconocimiento compartido de las normas naturales y sin adquirir el dominio sobre su actuar. Incluso se puede explicar bíblicamente. Todo pecado y toda blasfemia será perdonada a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo, no será perdonada (Mateo.12:31-32) El Espíritu más Santo (si se asume por “Santo” -algo natural-) es la Naturaleza Humana. La única posibilidad de violar la Naturaleza Humana de generación en generación, es mediante la degeneración en la transmisión del gene. Esa degeneración es la concepción prematura del ser inmaduro en lo emocional, intelectual y conductual, que por lo mismo, se conduce desorientado, se ignora y confunde, y se siente inadecuado, irresponsable y sin libertad. Cuando explicamos que emoción es la capacidad sensible de captar lo necesario y retribuir con lo adecuado, hablamos de la norma natural. Lo natural es eso, captar y responder a las necesidades, lo antinatural es captar una necesidad y no responder a su llamado. La lógica nos dice que entre una necesidad y otra es preciso resolver, o responder a la máxima necesidad, y de entre la que vale para uno o la que vale para todos, se debe responder al cumplimiento de la necesidad valida para Todo. Pero esa norma natural contenida en el deber de ser auténtico, no se cumple en el ambiente humano contemporáneo, es más, la tradición nos recuerda que nunca antes se cumplió. ¿Cuál es la razón del por qué obramos de manera inconsecuente con esa norma?

Emocional

Evitar el desprecio Evitar la mentira Evitar el error

celo

Intelectual

motivacional

De protección

evitar el peligro

instinto

De mantenimiento o supervivencia

evitar la enfermedad
evitar la extinción

De reproducción

Si atendemos a la naturaleza emocional descubriremos que lo que más rechaza es el desprecio, lo que nos indica que lo que prefiere es el aprecio. La emoción espera y pretende sensaciones de agrado y estas sensaciones de agrado son las derivadas de una luminosidad adecuada, de una temperatura adecuada, de la humedad y presión atmosférica adecuada, de velocidades y movimientos adecuados, de alimentos, sabores, olores, texturas y sonidos adecuados. Además de sentirse apreciado, reconocido, confiado y unido con sus semejantes. Lo opuesto a esto es rechazado por la capacidad emocional. Martín Soria Página 98

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Si entendemos la naturaleza intelectual descubriremos que lo que más le cuesta reconocer al intelecto es la mentira, lo incoherente, lo discordante, lo inconexo, lo confuso. El intelecto busca evitar la mentira. Si conocemos qué es lo que motiva nuestra voluntad descubriremos que constantemente rechaza las frustraciones derivadas del error. La voluntad se motiva en el cumplimiento del deber, por lo mismo, no puede motivarse en el error. El error no permite el cumplimiento de lo esperado o de lo que se debe hacer, por eso no se aprende del error, solo se declara inútil. El instinto de protección lógicamente busca evitar el dolor del peligro. El peligro es un riesgo que puede desembocar en daño y esa situación de inseguridad tensa y es desagradable, el instinto de protección busca evitar esa sensación. El instinto de mantenimiento espera la salud y busca evitar enfermedades. El instinto reproductor busca evitar la extinción, reproduciendo semejantes a la Naturaleza Humana. Nuestras capacidades, nuestras virtudes y nuestros instintos operan por el bien supremo natural, pero, las capacidades humanas contienen posibilidad de error y cuando se opta por el error, este, quebranta nuestra naturaleza humana, a estos errores les denomino quebrantadores de la naturaleza. Quebrantadores de la sensibilidad emocional: 1-Cuando se captan y priorizan necesidades no fundamentales, no máximas, no globales, no validas siempre y para todo, la sensibilidad del individuo se reduce, pierde el atractivo, el interés y la motivación. 2-Cuando se captan necesidades fundamentales, válidas siempre y para todo, pero no se responde diligentemente a su llamado, la sensibilidad se reduce, pierde el atractivo, el interés y la motivación. 3-Cuando se captan las necesidades válidas y se responde a su llamado pero no edifican porque el ambiente no es el adecuado o no las asimila, la falta de aceptación de una satisfacción frustra a la sensibilidad. 4- Cuando se captan las necesidades validas y se responde con todos los medios de que se dispone, pero ese “todo” no es suficiente para satisfacer completamente a esa necesidad. La respuesta insuficiente frustra a la sensibilidad. Quebrantadores de la inteligencia: 1-Cuando se reconocen fragmentos desconectados de su constante funcionalidad, cuando el reconocimiento de la imagen no corresponde con su idea; cuando se reconoce la consecuencia y se desconoce su causa, cuando reconocemos el término y no su significado, o cuando reconocemos el objeto e ignoramos su origen, identidad y propósito, la inteligencia se desajusta y se quebranta. 2-Cuando quien reconoce algo no busca su completo conocimiento, o cuando ajusta el significado de una constante a la realidad de su insuficiencia apreciativa sin verificar la realidad de la constante, la inteligencia se desajusta y se quebranta. 3-Cuando lo reconocido del objeto no concuerda con su realidad, la inteligencia se quebranta y confunde. 4-Cuando se expresa una verdad y no encuentra reconocimiento en el otro, o en lo otro, la inteligencia pierde su valor de ser reconocida. Quebrantadores de la voluntad: 1-Cuando la finalidad propuesta, o cuando la voluntad se enfoca en una dirección inadecuada, se quebranta la voluntad. 2- Cuando la finalidad es acertada pero las habilidades son insuficientes, se quebranta la voluntad. Martín Soria Página 99

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3-Cuando la finalidad es valida, los medios de producción adecuados pero la resolución o realización no es suficiente, la voluntad se quebranta. 4-Cuando se acierta con la finalidad y con los medios de producción pero estos no son validados por el receptor, la voluntad se quebranta. Quebrantar la sensibilidad, el intelecto o la voluntad, desmotiva, desinteresa y desune al individuo que optó por ello. La razón del porqué tantos y tantos seres humanos viven en constantes tensiones emocionales, en constantes insuficiencias y desconfianza entre individuos y desmotivados a realizarse en la unidad vincular se deriva del ejercicio de estos quebrantadores aquí expuestos. Violar la naturaleza de la pureza suena a progresiva rebeldía, como si la rebeldía contra lo natural fuera progresar en algo positivo. La rutina a quebrantar las normas ha logrado la realización del artificio humano. Somos lo suficientemente artificiales como para preferir la soledad a la compañía, la competitividad a la cooperación, el hedonismo al bienestar, el desprecio a la unidad, la arrogancia a la concordia, la desconfianza a la seguridad. Preferimos la pertenecía al partido que la pertenencia al entero, la religión por sobre el religarnos, la posesión por sobre la pertenencia, el precio al valor. Tan artificiales hemos llegado a crearnos que priorizamos la casa, ojalá bien grande, a la grandeza del hogar, preferimos la marca del auto al transporte, la marca del zapato al calzado, la marca de la ropa a abrigarnos. Ya no buscamos alimento para nuestro cuerpo, ahora preferimos la dieta, incluso la naturaleza de nuestro cuerpo nos avergüenza si no se dispone de algún tatoo que lo “embellezca” o sin alguna cirugía que nos declare reconstituidos. Incluso hemos logrado el artificio de los servidores custodios, la prudencia contemporánea consiste en ser honesto consigo mismo, aun siendo deshonesto con la naturaleza humana, la firmeza contemporánea se ejercita ahora en el mutismo selectivo y la templanza consiste en tolerarlo todo. Al instinto de protección se le declara inútil frente al riesgo aventura. El instinto de mantenimiento es inútil frente a los trastornos de sueño y la comida rápida. Y el instinto reproductivo debe ser sometido al artificio del sexo libre y prematuro para ser “bacán”. Hemos transformado a los servidores custodios en cómplices de nuestra corrupción y frente a esta dinámica debilitamos cada día más nuestra sensibilidad, nuestra inteligencia y el dominio sobre los servidores a quienes ofrecemos la posibilidad de exterminarnos con sus extremos. Estamos alimentando un tremendo cocodrilo con los residuos de nuestra propia carne, el drama ocurrirá cuando se nos acaben los residuos. Si todos los servidores custodios de la especie humana están diseñados para la salud, educación y adecuación del ser humano con su verdadera Naturaleza Humana ¿Cuál es la razón del por qué obramos de manera inconsecuente con esa norma?

Martín Soria

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. SECCION II A-Origen del máximo error humano al que tradicionalmente se le denomina “pecado original” La mayoría de las religiones han hablado de la caída del hombre, pero ninguna ha descubierto la causa de la caída humana. El Génesis explica la situación de un modo simbólico que podemos aclarar. Dice que el primer hombre y la primera mujer comieron del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, y que ese fue el origen del pecado. Para comprender esto, debemos comprender el significado del <fruto> y el significado del árbol que lo creó: el árbol de la ciencia del bien y del mal. 1- el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. ¿Es el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal literal o simbólico? Examinemos algunas pruebas evidentes referentes a la naturaleza del fruto. 1) La naturaleza no puede obrar contra sus normas: ¿Pondría la madre naturaleza, máxima en la incondicionalidad afectiva, (perfecta en la unidad) que busca y espera la unidad con toda su creación, deliberadamente un fruto deseable que causase la muerte del originario de la especie con la que espera establecer el cumplimiento de toda su creación? Incluso los padres insuficientes e inmaduros no harían eso nunca. Por lo mismo, el fruto no puede ser literal. 2) Ese pecado es heredado de generación en generación. La condición de incoherencia entre lo que sentimos, comprendemos y realizamos está latente en nuestra generación y desde el comienzo de la humanidad se ha mantenido con nosotros. Nadie ha podido superarla y se hereda de una generación a otra. Este denominado “pecado original” fue trasmitido en el comienzo a los hijos de los antepasados inmaduros. Los alimentos ingeridos por el hombre no se heredan, por lo tanto, no puede tratarse de un fruto literal comestible. 3) ¿Una prueba de la naturaleza? Mucha gente piensa que el árbol de la ciencia del bien y del mal fue una prueba para evaluar a los primeros humanos. Pero no pueden explicar lo siguiente: A- La naturaleza sería muy injusta al imponer la muerte espiritual a los primeros humanos inocentes por fallar la prueba. . B-¿Por qué una naturaleza omnisciente tendría que probar a los hombres a quienes ya conoce? CSi la naturaleza prueba al hombre es porque no está segura de lo que ella creó, y la naturaleza solo crea seres perfectos, porque son perfectos en su naturaleza. Según esto, podemos comprender que el poner el fruto ante los hombres no pudo haber sido una prueba. Martín Soria Página 101

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4) El castigo de muerte El Génesis menciona que se impuso el castigo de muerte por comer un <fruto> por lo tanto, este <fruto> debe haber simbolizado algo muy importante para la naturaleza humana. No se trataba, entonces de un simple fruto. 5) ¿El deseo por el fruto era más fuerte que el deseo por la vida? El hombre por naturaleza desea vivir y no morir. El hombre escogerá siempre la vida y no la muerte. ¿Qué deseo del hombre podría ser más fuerte que su deseo por la vida? ¿Podría ser el deseo del hombre por la comida aún más fuerte que el deseo por la vida? Según esta evidencia podemos comprender que el fruto no fue literal, sino que fue el símbolo de otra cosa. 6) El árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Para saber el significado del fruto, tenemos que saber el significado del árbol que lo produjo. Un fruto simbólico no crece en árboles literales. Por ello, los árboles también deben ser símbolos a descubrir. El árbol de la ciencia solo se menciona una vez en la Biblia (Gn 2:9), pero referencias al árbol de la vida, se encuentran en muchas partes. 1)El árbol de la vida. Pr.13:12<Espera prolongada enferma el corazón: árbol de vida es el deseo cumplido> el deseo de los hombres del Antiguo Testamento era alcanzar el árbol de la vida. . Ap. 22:14: <Dichosos los que laven sus vestiduras, así podrán disponer del árbol de la vida y entrarán por las puertas en la Ciudad> el deseo de los hombres del Nuevo Testamento también era lograr el árbol de la vida. ¿Por qué la gente de las épocas del Antiguo y Nuevo Testamento deseaba alcanzar el árbol de la vida? . Gen. 3:24< Y habiendo expulsado al hombre, puso querubines delante del jardín y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida.> Según esto, sabemos que el deseo del primer hombre antes de caer, fue conseguir el árbol de la vida. Pero a causa de la caída, no pudo cumplir ese deseo de llegar al árbol de la vida. ¿Qué simboliza el árbol de la vida? La primera bendición que la naturaleza ofrece al hombre es la de crecer en el establecimiento de la perfección individual. -Si comían del fruto morirían, pero si no comían de él vivirían-.Eso significa, que el hombre y la mujer, estaban aun en un estado de inestabilidad o inmadurez, en donde podrían optar por comer del fruto y morir o no comer y vivir. Estaban en el periodo de crecimiento hacia la madurez. Entonces, ¿Cuál habría sido el mayor deseo del primer hombre en ese estado? Debió haber sido alcanzar la Naturaleza Humana Madura. Por consiguiente, el árbol de la vida es el símbolo de un hombre maduro. En la Biblia se usa a menudo el árbol como símbolo del hombre. Pr 11:30<fruto de justicia, árbol de vida> Jn.15:5 <Yo soy la vid; vosotros los sarmientos> 2) El árbol de la ciencia del bien y del mal. Había dos seres humanos en el Jardín y dos árboles en medio del mismo. Ya que sabemos que el árbol de la vida simboliza al hombre maduro, ¿qué representaría el árbol de la ciencia del bien y del mal? Estaba al lado del árbol de la vida, en medio del jardín, y su fruto fue comido antes de que se les permitiera comerlo. Podemos sacar la conclusión de que era el símbolo de la mujer en su estado de inmadurez. B- La identidad de la serpiente 1¿Un animal o un servidor custodio? Gn 3:1 : <La serpiente era el más astuto de los animales que la naturaleza había hecho. Y según la leyenda hablaba con la mujer y la tentó a comer el fruto. ¿Era un animal o algo simbólico? Martín Soria Página 102

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Ningún animal puede hablar al hombre. Este supuesto animal no solo hablaba, además conocía las Normas de la Naturaleza. La naturaleza en su normativa es espiritual, solo alguien espiritual puede conocer las Normas de la Naturaleza, por lo tanto, la serpiente debió ser algo espiritual. Esta serpiente engañó al hombre que es un ser espiritual, incluso el hombre más torpe nunca ha sido engañado por una serpiente. Un reptil puede picar al hombre, pero no puede engañar o tentar a una persona a perder su pureza. Por lo tanto, la serpiente representa una facultad espiritual. Ap 12:9 <Fue arrojada la gran serpiente antigua, el llamado diablo o Satanás, fue arrojada a tierra> lo que nos dice que el hogar original de la serpiente fue el cielo y fue arrojada luego ala tierra. El cielo es la morada de seres espirituales, no de serpientes. La serpiente fue llamada diablo o Satanás. El diablo o Satanás obra espiritualmente no a través de animales. La serpiente es el símbolo de una facultad espiritual que tienta al hombre y que es además un servidor custodio, ese ser es el apetito inter-genital del instinto reproductor. El apetito inter-genital maduro estaba llamado a ser el máximo procurador de la máxima bendición ofrecida por la naturaleza al ser humano, pero para eso, el hombre, haciendo uso de su libertad responsable, debía de optar por la alternativa del dominio sobre la tentación del apetito inter-genital prematuro, hasta madurar en la consciencia de la verdadera función reproductiva. De haberlo cumplido el primer hombre, el apetito inter-genital maduro habría sido glorificado como el máximo generador del vínculo en la unidad afectivo-reproductiva. Y habría mantenido la posición celestial de estimular espiritualmente al hombre a conseguir alegría. Pero al optar el hombre por caer en el apetito inter-genital prematuro, el apetito del instinto descendió a lo más bajo, sucio, vergonzoso, perdiendo así su dignidad original. El intercambio genital maduro es un medio para la unidad en respeto y responsabilidad, en confianza y justicia, en afecto vincular. La pareja se uniría en el cuidado mutuo, en el entendimiento mutuo, y en el cariño y amabilidad compartida. Disfrutarían de los placeres físicos, pero por sobre eso, disfrutarían de la plenitud en el afecto, confianza y beneficio recíproco. C-La caída del hombre Judas 6:7 <…Y a los ángeles que no mantuvieron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene guardados con ligaduras eternas para el juicio del gran día. Y lo mismo que Sodoma y Gomorra que fornicaron y se fueron tras el uso innatural de la carne…> Fornicar es adulterar la pureza nuclear familiar. Según estos relatos, podemos hacernos una idea de lo que sucedió en el comienzo de la historia humana. El único deseo, lo bastante fuerte como para que el hombre se arriesgue a morir, es el deseo por el amor. Por eso, el amor inmaduro, fue lo que causó la caída del hombre. La fornicación es el acto de adulterar la función reproductiva. En la fornicación intervienen dos. El apetito del instinto, en primer lugar, tienta a la mujer y la mujer sobre su experiencia satisfecha, tienta al hombre. La tentación del apetito inter-genital (considerando al apetito como una fuerza espiritual) con la mujer no es reproductivo, por lo que no supone otro riesgo más que el de la pérdida del dominio de la mujer, que podría después recuperar, con la orientación, educación y control del hombre que madure en el dominio sobre el instinto. Pero la caída del hombre en la tentación de la mujer si es reproductiva, y aun no reproduciéndose, el hombre pierde su condición de sujeto propositivo, activo emisor que siembra cuando conoce la calidad de la semilla, los recursos del cultivo y el momento de la siembra. Pierde la posibilidad de establecer el vínculo en el respeto, confianza y conexión con la Naturaleza Humana. Por eso en Gen 3:14 se dice a la serpiente (al apetito inter-genital del instinto) <…por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo, sobre tu vientre caminarás y polvo comerás todos los días de tu vida. Y esa es nuestra realidad genital humana. Martín Soria Página 103

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Se perdió la verdadera naturaleza humana y se adquirió el hábito a la costumbre de temer y no amar, de tomar sin responder, de mentir o ignorar. La especie humana se hizo sierva de siervos, en ocasiones padeciendo dolores superiores y peores situaciones que las bestias. D- El origen del mal. El origen de todos los males y trastornos psicológicos y sociales fue la caída de nuestros primeros antepasados en la tentación del apetito inter-genital prematuro. Tuvieron una relación sexual indigna, inmoral e impropia. Y por lo mismo, no lograron nunca descubrir la normativa natural del orden vincular maduro. . La naturaleza es unidad y el amor es la fuerza que une. El amor es por naturaleza lo más precioso y sagrado porque permite la multiplicación de los seres humanos, pero en la historia humana se ha visto el acto de amor casi con desprecio, eso se debe a que el hombre tuvo la experiencia de un amor innatural, ilegítimo, e inmaduro. La corrupción sexual ha causado la caída de grandes hombres e imperios. Muchos problemas, crímenes y maldades, pueden ser corregidos por los avances políticos, económicos o científicos, pero la fornicación y el adulterio no pueden ser eliminados solo con el progreso de la civilización. La única manera de eliminar esta castración y flagelo humano, es entrando en las conciencias de las personas e informándoles de las terribles consecuencias eternas y espirituales de su actuar irresponsable. El primer pecado fue un pecado sexual, cometido por los primeros padres de la humanidad, y será también el último en ser eliminado. Fueron muchos los intelectuales que llegaron a la misma conclusión que aquí les muestro, de caer en la tentación del apetito intergenital prematuro o de la concupiscencia y en diversos momentos de la historia, por ejemplo, Clemente de Alejandría, en el siglo II DC escribió: “… el primer hombre de nuestra raza no esperó el tiempo apropiado, deseando el favor del matrimonio antes de su hora y cayó en pecado por no esperar el tiempo de la voluntad de Dios…ellos (Adan y Eva ) fueron inducidos a hacerlo mucho antes de lo normal, porque estaban todavía jóvenes y fueron arrastrados por el engaño” (sobre el matrimonio XIV:94,XVII:102-103). De forma similar, Teófilo de Antioquia y San Irineo consideraban a Adán en una edad prematura cuando infringió el precepto de abstenerse de la unión conyugal con Eva, con quien debía desposarse después de madurar, no porque fuera una acción mala, sino impropia de su edad. Este concepto de que la caída ocurrió en un periodo anterior al de alcanzar la madurez también fue compartido por Pedro Lombardo, Hugo de San Victor, Alejandro de Hales. San Buenaventura, Juan Duns Escoto, y otros de la escuela franciscana. El “Ambrosiaster” escrito del siglo IV atribuido a San Ambrosio, pero de autor desconocido dice: ”Al ser corrompida Eva, la primera mujer, pierde su virginidad contra la voluntad de Dios y aparece corompido cuanto de ella se engendra, comenzando por Caín, nacido de la primera desobediencia”. E-Desarrollo y motivo por el que los antepasados cayeron en la tentación del apetito intergenital prematuro. El apetito inter-genital es una necesidad espiritual instintiva. El instinto es el servidor custodio de la unidad, estabilidad y desarrollo físico. Su poder no es visible, como tampoco es visible la naturaleza espiritual sensible, inteligente o actitudinal humana. A ese nivel de invisibilidad actúan estos poderes, estimulando e impulsando objetos de su voluntad. El instinto reproductor, mediante la fuerza de la vida logró su desarrollo en un momento en el que, a la conciencia del individuo, aun le faltaba el conocimiento de la reproducción.

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La reproducción física instintiva o animal, no necesita de la consciencia del valor, únicamente se responde al automático apetito del instinto y naturalmente, se cumple la función animal, pero espiritualmente no es así. Para que la conciencia adquiera la consciencia de su actuar y pueda sentirse responsable de sus actos, debe saber qué es lo que hace. 1-Querer-saber-poder Querer, saber y poder son tres aspectos de la conciencia que deben operar en consecuencia. Lo normal es querer hacer algo, que se sabe que es justo y que se puede hacer. Al hacerlo, el beneficio del acto garantiza el derecho a disfrutarlo. Querer, saber y poder son tres aspectos de la conciencia que deben operar en consecuencia para la realización consciente del acto. Consciencia es el reconocimiento de un valor. Se es consciente cuando se asume una responsabilidad, un conocimiento o un deber, y se asume porque se reconoce necesario, justo y beneficioso. Si el sujeto quiere hacer algo, pero no sabe si lo que quiere hacer es beneficioso o no, y lo hace, en ese caso no es consciente de su actuar, lo que no quita que sea responsable por ello. Pero no reconoció valido lo que hacía en el momento de hacerlo, porque no sabía si era justo o no. Si lo que hizo resultó no ser correcto, sentirá vergüenza de su actuar y de si mismo y dañará su autoestima. También sentirá indignación por el error de no haberlo analizado previamente, e inseguridad por sentir que se podrá repetir. Por ejemplo: Una mujer por cariño da un brebaje al hombre y le causa la muerte. Lo ofreció con cariño, pero no supo que el brebaje era venenoso, en este ejemplo, el ignorar lo que se toma causa un mal inesperado. Si el sujeto sabe como hacer lo que debe hacer y lo puede hacer, dispone de recursos, pero no lo hace porque no quiere. En este caso el deber no cumplido, lo acusa en su conciencia y lo castiga haciéndolo sentir culpable de su falta de responsabilidad. Por ejemplo: después del terremoto las costas deberían protegerse de la posibilidad de un tsunami. Si el director de la ONEMI no da la orden de protección y ocurre el tsunami con su correspondiente desastre, la humanidad entera lo acusará y culpará de su falta de responsabilidad. No cumplir con el deber causa desastres. Si el sujeto quiere hacer algo, sabe cómo hacerlo, pero no puede hacerlo, frustra su esperanza. Y la esperanza que se prolonga, enferma el corazón. Las Naciones Unidas esperaban unir a las naciones, pero no lo han conseguido, porque para unir es necesario de dos voluntades complementarias. Cuando se quiere, se sabe y se puede pero no se consigue porque el otro se transforma en opuesto o contrario, se frustra la proposición. El actuar ha de ser consecuente en el querer, saber y poder para declararse conscientes de sus actos. Los primeros antepasados quisieron establecer una relación de dar y responder inter-genital. Su estado físico se lo permitía, eran físicamente maduros, por lo tanto, podían establecerla, pero no habían descubierto, ni comprendido en su totalidad la Naturaleza del Vinculo Intrafamiliar Completo o Maduro. Ignoraban la integridad de las consecuencias que iba a causar el obrar sin saber establecerla o realizarla correctamente. En este sentido estaban espiritualmente inmaduros. Esta realidad es evidente y manifiesta en los adolescentes desde los orígenes de la humanidad.

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Todo adolescente madura su pubertad antes de madurar en la comprensión de los valores humanos, para lo cual, necesitan del maduro que los oriente y eduque. Cuando no hay otro que los oriente, deben hacer uso de su sentido común, de la pureza de su conciencia. Cuando no se cumple, no se sabe o no se quiere algo trivial o intranscendente, el resultado irresponsable de ese acto, no supone una gran pena, es solo una simple frustración, no un fracaso transcendental, un gran dolor o una tremenda injusticia. Fácilmente se puede reparar. Pero cuando ese actuar, involucra a la pureza del individuo y a la humanidad entera, y durante milenios, la humillación, vergüenza y castigo del autor de la violación de la pureza, es enorme. Cada humano es el inicio de una nueva tradición y es responsable de realizarse y establecerse en la normalidad de su justicia humana. Si sabe que debe, sabe que puede y no lo hace, dañará su autoestima y la de su descendencia hasta que alguien asuma su responsabilidad. Y frente a ese alguien que asuma, quienes no asumieron deberán arrepentirse y cumplir sin fuerza, sin conocimiento y con la carga de sus insuficiencias, lo que no hicieron cuando la tenían. La naturaleza es absoluta, eterna e incambiable, sus normas son por lo tanto absolutas, eternas e incambiables. La variabilidad cambiaria es únicamente humana. Disponemos de libertad para hacernos responsables, únicamente para eso. Si en libertad no nos hacemos responsables, perdemos la libertad. El apetito del instinto reproductor sedujo al Yo espiritual de la mujer, quien comprendió que era bueno. Tenía los recursos maternales físicos maduros. Y luego de establecer una acción de dar y responder con el apetito del instinto, supo que era bueno y se acercó al hombre para compartirlo. Por naturaleza, el órgano genital de la mujer es propiedad del esposo y el órgano genital del esposo es propiedad de su mujer. De nadie más. Ni siquiera del instinto. ¿De quien es el hambre? El hambre es de los nutrientes, no es del humano, el humano sin nutrientes, no puede saciar el hambre. Lo mismo con el banco, el banco no es de los banqueros, es del dinero, sin dinero los banqueros abandonarían el banco. ¿De quien es la vida, es del individuo, o de la naturaleza? Digámosle: ¡No! a la naturaleza y veamos de cuanta vida disponemos. Los complementos son del complementario. El hombre es de la naturaleza y la naturaleza es del hombre. Si el hombre no posee su naturaleza no es natural y si la naturaleza no posee al hombre tampoco lo es. Del mismo modo, si el hombre no posee, en el sentido natural normado, a la mujer y la mujer no posee, en el sentido natural al hombre, no son cónyuges, son adúlteros. La posesión natural es, ante todo y por sobre todo vincular, en confianza y en respeto mutuo. Bajo este punto de vista: a) El órgano genital de la mujer es del esposo y el órgano genital del esposo es de su mujer. , De nadie más. Ni siquiera del instinto. b) El marido natural maduro en la pureza espera una mujer también madura en la pureza para unirse en la reproducción de una descendencia madura en la pureza. c) Cuando el órgano genital de uno de los dos ha sido utilizado para otra finalidad que no sea la adecuada, adultera su pureza.

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d) La primera mujer tuvo una acción de dar y responder espiritual con el instinto reproductor (una masturbación), fue tentada “por la Serpiente” (imagen del órgano masculino). La experiencia de masturbarse produce placer, no plenitud. Pero como no conocía aún la sensación de la plenitud genital, a su nivel, la sensación de placer, resultaba ser muy buena y atractiva. Y fue al hombre a compartir con él. Hasta aquí no hubo ningún drama irreversible, únicamente la experiencia indebida de la masturbación que pudo ser fácilmente corregida por su marido. Bastó una explicación de la correcta naturaleza de la conciencia y del instinto. Bastaba que su pareja le explicara sobre la diferencia entre placer y plenitud. Pero la mujer descubrió algo que no debía conocer de modo aislado del marido. Conoció una extensión del placer genital y eso dictaba un precedente en la sensibilidad femenina frente al actuar del hombre, con que poderlo comparar. Cuando se acercó al hombre, la mujer ya conocía el placer de la sorpresa que el hombre la ofrecería (recordemos la historia de la caja de Pandora). Y posiblemente ese grado de placer pudo ser más complaciente que el ofrecido por su marido. De no haber tenido la experiencia previa de la masturbación, cualquier grado de placer habría resultado complaciente, porque no tendría experiencia alguna con qué compararla. Si la experiencia placentera con el marido no superaba la experiencia previa de placer conocida por la mujer, el marido quedaba muy mal parado (descalificado, insuficiente, ineficiente etc.). Por esta razón, el actuar de la mujer que se masturba viola, a nivel espiritual, la normalización de la naturaleza inter-genital matrimonial. De donde se deduce y se entiende por qué el órgano genital femenino es propiedad del esposo y el órgano genital masculino es propiedad de su esposa. El hombre que se entrega al apetito inter-genital prematuro sin reconocer su error, pierde la posibilidad de comprender la justicia de la pureza, porque la impureza de su criterio no es capaz de concordar con la pureza de la normalidad y por lo mismo, no puede reconocerla. Solo su fe puede permitir el desarrollo de su sensibilidad hasta establecerse capaz de comprenderla. El hombre que se entrega al apetito inter-genital prematuro pierde su condición humana, al entregarse al servicio del instinto. Pierde su dignidad, su decencia, su nobleza. Pasa, de ser el dueño, a ser esclavo del apetito; de ser independiente, a ser el sometido. De ser un vencedor a ser un dominado por los instintos. De ser un valiente maduro a ser un cobarde inmaduro. Esta realidad, tantas veces mencionada en este ensayo, es lo más difícil de asumir. El hombre, por costumbre, cae una y mil veces en la misma piedra antes de retirarla del camino. 2-Sentimientos post-caída ¿Qué se siente cuando no se sabe a donde te llevan? Imaginaos por la noche en un taxi donde el taxista va alejándose de vuestro destino ¿O, cuando no estás seguro de si lo que estás haciendo es lo correcto o no? ¿Qué querrá hacer este taxista contigo, querrá robarte o matarte? Se sienten dudas, inseguridad y miedo, dependiendo del grado de importancia de lo que hagas. Lo mismo se siente cuando eres conducido por los apetitos del instinto ignorando su destino. El amor es lo más importante y valioso de la creación, jugar con él es peligroso. Puedes perder ese valor e importancia. Un hombre sin valor es un cobarde y sin importancia es un roto. Martín Soria Página 107

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El adolescente que juega con el amor antes de conocerlo adquiere en su consciencia el miedo y la inseguridad de su persona y esa inseguridad crea en él los trastornos afectivos de sobreprotección e indiferencia con los que tendrá que compartir el resto de su existencia. Al trastornar la pureza de su integridad e identidad, adquiere hábitos -contra natura-. Su inseguridad lo transforma en victima de la ignorancia y quien se victimiza actúa a la defensiva. Estar a la defensiva agrede al otro y eso rompe relaciones. O, puede tomar su error asegurando su actuar errático en cuyo caso asume una posición arrogante o prepotente, en ambos casos actúa -contra natura- y la prepotencia o la arrogancia agreden al otro y pierden la posibilidad de relacionarse. Si nos damos cuenta de lo que se deriva del actuar irresponsablemente con el amor, veremos que es lo opuesto al vinculo. Los trastornos de personalidad provocan rechazo en quien los percibe y eso fue lo que ocurrió con los primeros antepasados de la humanidad. Se rechazaron unos a otros durante generaciones ignorantes de sus destinos. Apetito del instinto genital + Esposa inmadura + esposo inmaduro = esposa inmadura = esposa inmadura perdida de la dignidad y decencia humana

La experiencia indecente de relacionarse genitalmente previo al descubrimiento de su naturaleza original, fue causada por el descontrol del celo adolescente. El celo es el servidor custodio de la unidad. Pero en sus extremos se transforma en recelo. El celo une, el recelo divide, rechaza, desune. La mujer celosa de su descubrimiento del placer derivado de su acción de dar y responder con el instinto genital, fue generosamente a compartirlo con su hombre, quien debió reconocerse sujeto del actuar genital, frente a la tentación ingenua de la mujer. La tentación en si misma no contiene nada malo, es el hecho de caer en la tentación lo que descalifica al que cae en ella. El hombre solo debió controlarse frente a la tentación y esperar hasta descubrir, cómo, cuando y de qué manera debía reproducir su naturaleza original, lógicamente, antes debía descubrirla. En poco tiempo, el hombre puro, habría reconocido la importancia de la incondicionalidad afectiva en la determinación de la realización vincular normal de su familia. . En poco tiempo, el hombre puro, se habría dado cuenta de que debía atender, entender y estar atento a las necesidades máximas que surgieran en su diario recorrido. . En poco tiempo habría reconocido la conexión entre lo Natural en él y la Naturaleza de la Creación, y se habría hecho consecuente con ella. Bastaba responder al llamado celoso de su conciencia que le exigía conocimiento previo a lo que iba a realizar, para hacerlo conscientemente. Bastaba obedecer al sentido común que le alertaba mediante la duda, de lo desconocido. Bastaba superar la tentación, para disfrutar del beneficio de la creación y de la libertad de ser reclamado, acusado y rechazado durante milenios por sus descendientes. El celo adolescente es muy poderoso. El periodo de adolescencia es en el que se generan los recursos de poder, de información y de orientación del individuo. En ese periodo se quiere todo, se sabe todo y se puede hacer todo lo que se desee. Se quiere hacer lo que se conoce y también lo que se desconoce; se sabe lo reconocido y se cree en lo desconocido. Se puede con lo que se dispone y se dispone para lo que cree que puede.

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En este periodo hay una dosis de conocimiento de la vida y una dosis de conocimiento de la naturaleza, pero una dosis, no su completa significación, ni su total experiencia. Al mismo tiempo, hay una dosis de esperanza en lo posible y de creencia en lo ajustable, sin conocerse la justicia natural completa, y sin la experiencia del cumplimiento de los deberes naturales de la creación. El adolescente es por naturaleza pretensioso y pretendido por lo que se siente valioso. Pero la experiencia de invertir su posición y dominio sobre el apetito del instinto lo redujo a una posición de insuficiencia y su ignorancia de la naturaleza le produjo miedo ante la experiencia del fracaso. El miedo por desconocer la naturaleza, unido a la sabiduría de reconocerse insuficiente, inseguro e inestable, fueron transmitidas y heredadas por las generaciones posteriores. El celo emocional afectivo busca y espera la unidad en el encuentro vincular. El celo intelectual cognoscitivo busca y espera el reconocimiento de lo justo y de la justicia. El celo motivacional busca y espera el cumplimiento del máximo deber valido para Todo. . Ese celo de la mujer que reconoció el beneficio del placer inter-genital entre su Yo espiritual y el apetito del instinto genital, buscaba cumplir la máxima necesidad valida para Todo de compartirla con su complemento humano, el hombre, para el bien de Todo porque reconoció que era bueno. Era bueno para la mujer, pero no era adecuado, en ese momento de su desarrollo, para la continuidad y buenas costumbres intrafamiliares. De igual modo que es bueno ser honesto consigo mismo, pero si mi honestidad no coincide con la honestidad de la Naturaleza de la Creación, obro deshonestamente. Esta realidad se vive en nuestros días y se ha vivido a lo largo de milenios. Cuando una adolescente de entre 10 o 12 años, tienta a un joven de la misma edad y caen en la reproducción de descendientes con padres prematuros, la descendencia sufre las carencias afectivas, cognoscitivas y motivacionales de sus padres insuficientes e inmaduros. La madurez no se deriva de una fecha (18 años) se desprende de la capacitación humana, en los recursos humanos y del desarrollo humano completo o cumplido. Sin el dominio de la actitud, sin el dominio de la justicia natural y sus principios y sin el dominio del celo extremo y los instintos, el adolescente no está capacitado para emprender un matrimonio reproductivo. Hemos hablado ya de la fuerza de la vida y de la fuerza de la conciencia. La fuerza de la vida (normas del instinto) es superior a la fuerza de la conciencia inconsciente de la justicia. Pero la fuerza de la conciencia consciente de la justicia es más fuerte que la fuerza de las normas del instinto. La ley es siempre por sobre lo legal, lo legal debe ajustarse con la ley. La naturaleza creó primero la norma, luego al universo y finalmente al hombre. El hombre fue creado a través de la norma, para vivir de acuerdo con la norma, de ese modo la norma es una fuerza directiva que conduce al hombre, a través de las tres etapas de crecimiento, hacia su maduración. La fuerza de la norma -------a través de la etapa de crecimiento------maduración Por lo tanto, el hombre no puede caer mientras que solamente influya en la vida del hombre la fuerza de las normas de instinto. Para que el hombre caiga, debe haber otra fuerza que sea más grande que la fuerza de las normas del instinto.

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En el caso del hombre, solo hay una fuerza más poderosa que la fuerza de las normas del instinto, la fuerza del amor, la esperanza vincular. La fuerza del amor o la esperanza vincular es el llamado de la conciencia a ser consciente en ella. Es la esperanza del cumplimiento del deber de ser auténtico, autónomo y natural. Esa es la fuerza más poderosa del universo, la fuerza de la unidad. Esa fuerza que une es el amor. La naturaleza de la unidad es más fuerte que la naturaleza de la norma que la permite. La naturaleza humana es la máxima capaz de establecerse semejante a la Naturaleza Original de la Creación. Es la única que puede establecerse en la unidad reciproca completa con la Naturaleza. La Naturaleza espera el cumplimiento de esta unión, pero para ello, el ser humano debe superar la presión de las normas del instinto, ubicándola en su correcta posición de ser co-autora de la autoría del hombre. Una vez que los humanos, socialmente sean capaces de entender, que deben superar la presión del apetito inter-genital prematuro y lo superen, y que puedan controlar los extremos del celo emocional, intelectual y motivacional, veremos jóvenes íntegros, más poderosos, inteligentes y naturales. Más amables y generosos, honestos y responsables. La sociedad informada irá cambiando sus hábitos y costumbres, hasta lograr aproximar al Hombre a la Naturaleza de su existencia. 3-La naturaleza adquirida La naturaleza adquirida del error de los antepasados contiene cuatro aspectos fundamentales: 1- Fracaso en tomar el punto de vista de la Naturaleza. El no tomar el punto de vista de lo que es siempre y para Todo válido. El hombre después de caer en la tentación del apetito inter-genital prematuro, perdió su potencial de dominio absoluto sobre la creación y se redujo a la respuesta de los deseos personales, justificados por el juicio del criterio relativo al nivel de desarrollo de cada individuo. Lo que ocasionó, diferencias, divisiones y aislamientos proteccionistas a la defensiva del contrario. El hombre redujo su potencial sensible de captación de necesidades y redujo también la voluntad de resolverlas, limitándose y restringiendo a los demás al círculo de sus apetencias. Perdió el sentido del deber máximo, pasó de captar la máxima necesidad valida para Todo a captar solo las máximas necesidades válidas para él solo o para el grupo en el cual se inserta. 2- Abandono de posición. Al caer, el hombre pierde su posición de sujeto de la creación. Esta conducta, generalizada entre los humanos contemporáneos, crea mucha desconfianza e injusticia social. El abandono de posición se originó en el primer humano, motivado por la tentación del apetito inter-genital prematuro, a abandonar su responsabilidad y a someterse a la voluntad del instinto. 3- Inversión de dominio. El instinto debía servir al hombre para ser gobernado por su conciencia del valor absoluto (2), pero el hombre inmaduro fue gobernado por la naturaleza del instinto. La humanidad actúa desde entonces invirtiendo constantemente el dominio sobre los apetitos del instinto. El hombre inmaduro tiene la tendencia a gobernar a otros que no están proyectados para ser gobernados por el. Un ejemplo de esto es la arrogancia. 4- Multiplicación del mal. El instinto transmitió al hombre la noción de que es por sobre la conciencia, esto no es correcto. El hombre después de adquirir esta falsa noción la multiplica reuniendo a sus colegas e induciéndolos para cometer errores en su compañía. La humanidad ha estado obrando y repitiendo estos cuatro tipos de conducta a lo largo de su historia, sin poder eliminarlos de su naturaleza, a esta naturaleza se le denomina adquirida. Y solo podrá superarla al comprenderla y restaurarla. Martín Soria Página 110

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SECCIÓN 3 A-La Naturaleza adquirida El fracaso de los primeros antepasados, ha causado en consecuencia a las cuatro conductas derivadas de su actuar, cuatro naturalezas adquiridas que debe restituir y eliminar de su carácter. La mente actual de los humanos no opera ni funciona en consecuencia con las Normas Naturales. Ni capta ni responde a las máximas necesidades. En ocasiones las capta, las declara necesarias o las acusa de no cumplirse, pero no responde voluntaria y decididamente al deber de cumplirlas. No mantiene su posición de respeto a las Normas, no las descubre, ni las conoce, por lo mismo, no puede declararlas ni educar en ellas. No domina los procesos de desarrollo y consecución de su verdadera identidad consecuente con su finalidad natural. Y multiplica repetidamente sus fracasos, haciendo al otro participe de sus insuficiencias. Ante la Normalización Humana, los descendientes de los primeros antepasados, nuestros ancestros, fracasaron en su realización completa y fracasaron en el cumplimiento del máximo deber necesario en ese momento, que era la maduración de la especie Humana. Realizando una Verdadera Familia Ejemplar. Y por lo mismo les fue vedado el derecho a disfrutar del beneficio familiar intravincular maduro o completo. Al no cumplirlo, ese fracaso queda impreso en la naturaleza de sus conciencias, y es heredada por la naturaleza de las conciencias de sus descendientes, Quienes, al no poseer padres verdaderos, no pueden vincularse completamente en la piedad filial con ellos. Creando así ese vacío vincular imposible de remediar. Los cuatro fracasos: 1- En la toma de decisiones validas para Todo. 2- En Asumir la posición responsable frente al control y dominio de las fuerzas de la naturaleza. 3- En el ejercer el dominio sobre los extremos emocionales, intelectuales y motivacionales. 4- En la multiplicación de la conciencia del fracaso, dañan al individuo, a la familia, a la sociedad y a la creación en su conjunto. La libertad y la caída Libertad (3) es la capacidad de optar por lo que es válido, esta ligazón ente validez y libertad es indivisible en la naturaleza. La naturaleza no puede violar esta ligazón. Solo optamos por lo que se determina valido por una u otra razón. Existe la posibilidad de optar por lo que se considera valido para uno y por lo que se considera valido para Todo, lo que se considera válido en la actualidad y lo que siempre es válido. La razón que justifica a la verdadera libertad es la de optar siempre por lo que se considera valido para Todo. Si es valido para Todo es valido siempre. La Naturaleza es libre en la capacidad de optar por lo que es siempre y para Todo valido. El ser humano ha de adquirir esa Naturaleza en el ejercicio de su libertad, creciendo en la opción de lo que es valido para la familia, para la tribu, para la sociedad, para la humanidad, para el cosmos y para la Naturaleza Original de la Creación que es su principal rector y regulador. El hombre es diferente del resto de la creación que opera en consecuencia con mecanismos automáticos. El hombre fue creado para alcanzar la madurez cumpliendo su porción de responsabilidad, para lo cual, es necesario estar dotado con libertad. La Naturaleza creó al hombre libre para que cumpliera su deber voluntariamente y de ese modo calificara responsable de su propia construcción. De no ser así no habría existido posibilidad de caer. Por lo tanto la libertad fue uno de los factores que intervino en la caída del hombre.

Martín Soria

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B- el significado de la libertad desde el punto de vista de la naturaleza. Ninguna libertad es aparte de la normativa natural. La Naturaleza es libre pero no viola sus Normas, por lo tanto, la libertad Natural, siempre opera dentro de sus Normas. La libertad humana es una bendición de la Naturaleza. Gracias a la libertad, el hombre es diferente del resto de las especies. Para realizarse en la Naturaleza, el hombre ha de hacer uso de la libertad Normada. La capacidad creadora del hombre se logra también por el uso de la libertad. El hombre puede heredar la Capacidad Creadora Natural, solo al cumplir su parte de responsabilidad a través de su propia libertad. Por consiguiente, según esto, podemos comprender que la libertad es absolutamente necesaria para que los hombres se conviertan en seres naturales y que hereden la creatividad normada. El hombre posee mente y cuerpo, y la mente dirige la acción del cuerpo. Por este motivo, para que la libertad sea completa, debe existir la libertad de la voluntad y la libertad del cuerpo, o de la acción. Libertad de voluntad y libertad de acción permiten la creación de nuevos objetivos. La naturaleza creó al hombre para que viva de acuerdo a la norma. Por eso, la Mente Original del hombre se desarrolla y se forma por la fuerza de la norma y cumpliendo y viviendo en las normas de la naturaleza, que es la verdad. La libertad está siempre ligada a las preferencias del que opta, lo preferido es elegido mediante evaluación, ya sea esta consciente mediante la libre voluntad, o inconsciente mediante la libertad de acción. La evaluación siempre determina lo que vale y lo que vale es siempre preferido, por lo mismo: libertad y valor están siempre ligadas. El proceso de la determinación de optar se inicia en la sensibilidad emocional del individuo, que considera necesaria la elección, luego se establece el juicio evaluativo para determinar si se debe o no se debe, o si es por esa, o por la otra alternativa y finalmente, una vez determinada la preferencia se decide por la elección de lo preferido. Este proceso es siempre el mismo (origen, división y unión) La seguridad en la opción declara la justificación de la razón. Antes de toda elección es necesario disponer del juicio justo que acredita la razón que justifica necesaria esa elección. Este es un tema que debe ejercitarse en las escuelas, los alumnos deben aprender a justificar sus opciones con juicios justos y razonables. Y enseñarlos a diferenciar entre lo racional y lo razonable. Y que comprendan que no todo lo racional es razonable, ni todo lo razonable es racional. La razón es solo aquella que se ajusta en su justa medida al juicio justo de la ley, o norma. El juicio justo es diferente del ajusticiamiento. Ajusticiar no es solo hacer justicia con quien se determine; ajusticiar es también negarse a la justicia. Al negarme ante una razón que considero justa me ajusticio al pago de las consecuencias que eso me provoque. El castigo no solo se designa, también se asume. Muchos adolescentes actuales se ajusticien en muchos casos. Cada vez que violan voluntariamente una Norma Natural quedan al amparo de la Justicia Natural que los repercutirá con lo que corresponda restituir. Si rompen algo que tiene un precio pagarán con algo del mismo precio, y si rompen el aprecio y lo transforman en desprecio, pagarán con el mismo tipo de desprecio que causaron. La Justicia Natural es distinta de la justicia civil, esta es regida por los hombres, la Justicia Natural es regida por la Naturaleza, por lo mismo es absoluta e invariable. No perdona. Si se viola la integridad de una persona, esa persona no puede cobrar su pureza nunca, por lo mismo, quien viola esa integridad será siempre culpable. Martín Soria Página 112

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Normas de la naturaleza

Mente Original Emoción Madura Intelecto Maduro Libre Voluntad

La libre voluntad se forma por la acción de dar y responder entre la emoción y el intelecto, dentro de la Mente Original del hombre. La libre voluntad se desarrolla en el crecimiento de la Mente Original hacia su maduración. De la libre voluntad proviene la acción libre. Por consiguiente, la libre voluntad no puede existir aparte, o independiente de la norma natural. Ejemplo: La Constitución americana garantiza la libertad de las personas, pero cada una puede lograr esa libertad únicamente dentro de la constitución, observando y respetando sus leyes. El Ideal de la Creación se basa también en la libertad. La naturaleza no realiza su obra mediante métodos de fuerza. La historia humana ha sido la historia de la liberación del hombre de la esclavitud de su naturaleza adquirida. A causa de la caída el hombre perdió su libertad y fue sometido por el miedo y la ignorancia, a los designios de ideales relativos al criterio impuesto por los líderes de los fragmentos más poderosos. Esa libertad reducida, no es verdadera libertad. Incluso aunque el ambiente social o político reduzca la libertad del individuo, la libertad de la Mente Original actúa como brújula para conducir al hombre nuevamente hacia las Normas Naturales que son la fuente de la unidad, de la vida y de la libertad. La libertad de la mente original. Naturaleza de la vida y libertad. Cuando se mantiene la libertad perfecta el hombre no puede caer. Libertad perfecta es la capacidad de optar por lo que es siempre y para Todo válido. Lo que beneficia siempre a todo no perjudica nunca a nadie. La libertad no puede existir sin responsabilidad. La libertad no fue dada para destruir al hombre, sino para darle más alegría y felicidad. Para recibir alegría, el hombre debe madurar, realizando las tres bendiciones, y cumpliendo su parte de responsabilidad en libertad. Responsabilidad es responder voluntariamente al cumplimiento del deber de ser normal y para eso, es necesario responder al cumplimiento de la máxima necesidad valida para todo. La libertad y la responsabilidad se complementan. Una es opción, elección y la otra es cumplir con lo elegido. Martín Soria Página 113

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Cuando lo elegido satisface a una minoría y el resto reclama, es porque la elección no fue responsable, pero cuando se satisface a la totalidad, y nadie reclama, en ese caso se actuó responsablemente. En el ambiente caído incluso a quien satisface siempre en todo se le reclama, se le acusa y se le rechaza. La condición de ser caído por ser impura impide reconocer la pureza en el humano natural. Es por eso necesaria una segunda y tercera generación para purificar a la mayoría de los humanos. Después veremos en qué consiste la verdadera libertad y la correcta responsabilidad. Por lo tanto, la libertad debe ayudar al hombre en el cumplimiento de su responsabilidad. Luego, no existe libertad independiente de la responsabilidad La libertad persigue hechos consecuentes con su naturaleza. Libertad es la capacidad de optar por lo que es válido y existe lo que es valido para uno y lo que es valido para Todo. Aquello que es valido siempre para Todo no perjudica nunca a nadie, declarando verdadera a la persona que opta por ello y lo realiza, libre de todo reclamo, acusación o rechazo. Esta es la verdadera naturaleza de la libertad. Al hacer uso de esta libertad podemos construir lo que se nos ocurra para el bien de Todo. La caída de los primeros antepasados dejó un legado que nos enseñó a optar por lo que cada uno determina válido para sus expectativas individuales, ese ejercicio ha construido una red de protectores y defensores de limitaciones, que viven en la práctica de la agresión contra el que opta por otro beneficio distinto al suyo. Al negar la existencia de un absoluto bien supremo, de negar la existencia de una justicia suprema y de una unidad vincular suprema, cada individuo se desconecta de su naturaleza y adquiere la noción de que su condición inmadura es el supremo de la maduración, que su criterio es el supremo de la justicia y que su realización es el supremo de la unidad en el cumplimiento del deber. Esta conducta inmadura debe ser superada por la conducta de la determinación a la elección de la opción válida para Todo. ¿Puede caer el hombre por su libertad? Antes mencionamos que la libertad funciona dentro de la norma; asume responsabilidad y persigue hechos que beneficien a la normalización de la naturaleza. Por este motivo, la acción libre que proviene de la libre voluntad solo causa bondad (bienestar). El hombre no puede caer cuando actúa con libertad perfecta. . Fuerza de la libertad de la mente original. Fuerza de la libertad de la mente original. Cumplimiento de las normas naturales Desobediencia de las normas naturales La fuerza del enlace entre el instinto y la mujer La fuerza del enlace entre el instinto y la mujer

Incluso después de su caída, la Mente Original de la mujer obraba para dirigirla hacia el cumplimiento de las normas naturales. La libertad no pudo causar la caída, lo que causó la caída fue la fuerza del instinto, que por la ignorancia de la naturaleza humana, que aún no había descubierto la mujer inmadura, superó la fuerza de su conciencia. La libertad posibilitó a la mujer el acercarse a la experiencia, pero la motivación que estimuló la experiencia fue debida al apetito

Martín Soria

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inter-genital, que por no haber madurado previamente la conciencia del vínculo, resultó ser prematuro en la construcción de su estructura familiar. Antes de establecer una relación reproductiva, el ser humano ha de disponer de los recursos emocionales, intelectuales y motivacionales suficientes para orientar, educar y realizar al hijo. Sin este entendimiento el hijo es una sorpresa y se transforma en una suerte de diferencias incomprensibles para los padres, diferencias anímicas, de pensamiento y de conductas que si se desconoce la normalización de las mismas acaba por trastornar la naturaleza del niño, de la pareja y de la familia en su totalidad. Si los padres conocen lo que es una familia, su finalidad y las conductas acertivas, lograrán orientar los desacomodos, pero si los ignoran, el desajuste está garantizado. En el derecho procesal penal de un país se castiga al delincuente con la privación de su libertad, como si la libertad fuera la causal del delito. La libertad no pasa de ser más que una opción, la determinación a optar no es libertad es una convicción. Esa convicción es la que se debería restaurar en el delincuente y no el encerrarle entre rejas. De nada sirve que le priven de su libertad si no le cambian su convicción delictual. Es como cuando pegan a un niño por algo que hizo y no debía hacerlo, en lugar de corregirlo rectificando su convicción, lo golpean infructuosamente. La libertad no es causal de delito alguno, el delito se comete en base a una determinación que resulta ser desacertada por la ignorancia, o la insuficiencia del que la propone. En este caso, lo único que se debe hacer es rectificar educando o calificar al insuficiente con los recursos que lo transformen y declaren suficiente. La mejor manera de eliminar al enemigo es haciéndole tu amigo, de igual modo la manera de rectificar o corregir al incorrecto es transformándolo en correcto. Los correccionales o correctivos ajenos a esta norma, son ineficientes e infructuosos. El desacierto puede ser premeditado o consecuencia de factores externos, por ejemplo inclinarse en un balcón puede llegar a ser un acto de coraje o valentía mientras se mantiene en equilibrio, hasta que entra a obrar la fuerza de gravedad y el individuo pierde su equilibrio. En ese caso, el factor externo es el causal del delito. Y el coraje imprudente su facilitador o cómplice.

Ida y vuelta libre

Gravedad caída

L

I

B

E

R

T

A

D

Martín Soria

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El hombre se conectó con los apetitos del instinto haciendo uso de su libre voluntad, de igual modo, el hombre puede conectarse con las Normas de la Naturaleza haciendo también uso de su libre voluntad y restaurar su condición de inmaduro en el cumplimiento de las normas, ignorante en el reconocimiento de las mismas y desconectado del proceso natural de su desarrollo normal, a la posición de ser maduro en el cumplimiento de las normas, inteligente y conectado. El deseo humano en cuanto a la libertad, proviene de la naturaleza directiva de la Mente Original del hombre, que quiere y espera restaurar su posición y carácter a su posición y condición originales. Constantemente existen reformas sociales que aproximan a la humanidad al descubrimiento de las normas naturales. La libertad humana es compañera en la restauración del ser humano y con la cooperación de la sensibilidad e inteligencia de las personas, veremos pronto el renacer espiritual del ser maduro. C-La razón por la que la naturaleza no intervino ni interviene en la caída del hombre. 1-Para dar inviolabilidad y perfección a la norma. La naturaleza es perfecta: por lo tanto, sus normas han de ser también perfectas. La Naturaleza creó la Norma en un principio para gobernar al hombre conforme a la Norma, pero esa Norma no puede gobernar a un hombre no normado o inmaduro en la Justicia de la Norma. De ser así, se establecería una relación corrupta. Y la naturaleza no es, ni puede ser corrupta. La naturaleza espera la actitud voluntaria del individuo que se interese y se sienta comprometido a respetar las leyes de la Naturaleza. La maduración del ser humano depende únicamente del ser humano, por eso es responsable. El descubrimiento de las normas también depende del ser humano, por eso es autónomo, y la voluntad y compromiso del cumplimiento de su finalidad dependen totalmente de su libre voluntad, por eso es libre. 2-Solo la naturaleza es la creadora. La naturaleza gobierna o interviene solo en cosas creadas por ella. La acción de la caída no había sido creada por la naturaleza, si la naturaleza interviene en esa acción habría adquirido la noción del dominio del instinto por sobre la conciencia como algo natural y eso, es algo fuera de la Norma. Una Norma no puede al mismo tiempo ser legal e ilegal, justa e injusta. Por lo tanto, la naturaleza no puede asumir a otro creador distinto a su Normativa Natural. El creador de la caída fue el poder del instinto, que frente a la inmadurez de la conciencia, actuó en consecuencia con su función natural reproductiva, pero una función que debió ser controlada por el Señor de la Creación, el juicio justo del primer humano. Y debía ser ejercitado de manera responsable, libre y voluntariamente, por la consciencia del mismo, ese es el deber humano, llegar a ser consciente del juicio justo. Por lo tanto, la caída, fue un error humano en el que la naturaleza no pudo, ni puede, ni podrá interferir. 3-para calificar al hombre como Señor de toda la creación. El hombre ha de madurar para ganarse el mérito de convertirse en el Señor de la Creación. Si la naturaleza interviniera en el proceso de desarrollo, para rectificar el error del ser aun inmaduro, el hombre perdería su autonomía. Del mismo modo que si un padre resuelve las pruebas del colegio de su hijo, la graduación del mismo, no sería demostrativa del desarrollo intelectual de su hijo. La naturaleza orienta, lidera y se ajusta en la completa unidad. El hombre debe, por si solo, haciendo uso de su propia voluntad, analizarla, descubrirla, reconocer sus normas y normalizarse en consecuencia con ella. Martín Soria Página 116

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La situación social actual La historia humana ha logrado abrir espacios de comunicación para el entendimiento de la igualdad, de los derechos y de las libertades humanas. Ahora es el momento de reconocer también los deberes y las obligaciones para con las normas de la naturaleza, para disfrutar del derecho al beneficio de los mismos. Beneficios, que nada tienen que ver con la declaración de los derechos humanos que veremos más adelante. La evidencia de los trastornos humanos derivados de las conductas de familias disfuncionales, mono parentales, homosexuales etc. Ha sensibilizado las conciencias de los expertos que sugieren y aconsejan volver a recuperar el modelo tradicional de la familia en unidad vincular, lo que nos aproximaría al establecimiento de las Normas Familiares. La familia debe recuperar su sentido y valor fundamental como causa originaria de la tradición y desarrollo humano. Los padres han de volver a recuperar el paternazgo y la dignidad de ser apoderados responsables del cuidado, educación y orientación de sus hijos, y los hijos han de recuperar el sentido de libre y voluntaria lealtad y pertenencia a sus padres. La familia debe volver a recuperar su naturaleza vincular afectiva indivisible, en honor, dignidad y decencia. La familia basada en el compromiso mutuo del establecimiento vincular, ha de orientar en esa finalidad a sus hijos, hermanos, cuñados, tíos, primos, sobrinos y nietos. Sobre esa columna vertebral, se pueden fortalecer los músculos de los oficios, de las profesiones y conocimientos técnicos. Sin esa orientación compartida, el individuo pierde su valor y el derecho al beneficio de la protección familiar. El divorcio, cuando no es por causa justa, es un rechazo voluntario al derecho del beneficio de la protección vincular familiar. El divorciado asume que rechaza su derecho al beneficio del afecto, de la confianza y del respeto del otro, del cual se divorcia. Rechaza al otro y con el otro todo lo que el otro proporciona: autoridad, respeto, valor, afecto, conocimiento, compañía, cuidados, etc. El divorcio es un signo de insuficiencia, al menos en uno de los divorciados. Es una declaración de inmadurez, de incapacidad, de inseguridad y de insuficiencia en recursos afectivos, cognoscitivos y motivacionales. El bienestar familiar genera mucha protección, no solo a nivel físico, sino también y por sobre todo a nivel interior o espiritual. Sentir el respaldo del apoyo paternal, fraternal o conyugal es una sensación de integración distinta a sentirse solo o abandonado. Esa sensación de pertenencia e integración, aumenta la seguridad del que se siente parte de la familia. Aumenta también en su autoestima y amplitud de riesgo, lo que desarrolla su libertad y valor. El dominio de las habilidades humanas sobre la creación ha llegado a descubrir que la energía no es solo fuerza o presión derivada de una casualidad al azar, sino que contiene intencionalidad, selectividad y poder, lo que obliga al estudio complementario de aspectos filosóficos dentro del proceso científico. Einstein dijo que “la ciencia sin religión es imposible y la religión sin la ciencia es fe muerta”. La sensibilidad humana ha llegado al máximo de su extensión en nuestros días. Ahora se reconoce la necesidad de hallar una educación integral, se reconocen los valores humanos, se reconoce el derecho al respeto del criterio ideológico.

Martín Soria

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Estas son las condiciones que permiten el reencuentro con las Normas de la Naturaleza. Dios, ha pasado de ser un misterio ignorado a ser la máxima evidencia del Orden Cósmico. Las condiciones para la normalización de las personas han sido establecidas por la Naturaleza, ahora es el hombre quien debe hacer uso de estas condiciones de paz, inteligencia y facilidad de comunicación para restablecerse humano. Hemos descubierto los fundamentos de la naturaleza humana, y los fundamentos de la creación. Descubrirlos ha costado milenios, asumirlos y cumplirlos solo cuesta una vida. La responsabilidad sigue siendo la misma para nosotros que para los primeros antepasados de la humanidad. La ventaja entre nosotros y ellos es, que nosotros conocemos lo que ellos ignoraron. Estudia los fundamentos y practica en consecuencia con lo que reconozcas válido. Ese es el proceso de crecimiento que la naturaleza humana espera de todos los humanos y en particular, de cada uno. FIN DE LA TERCERA PARTE

LEXICO DE LA TERCERA PARTE
(1) Prototipo es la noción contenida en la conciencia con la que comparamos lo que observamos, escuchamos o percibimos para su análisis comparativo y poder en base a ello emitir un juicio de valor, de conocimiento, o de actitud. (2) Valor absoluto es el máximo insuperable de atractivo y responsabilidad emocional, intelectual y motivacional. Los valores máximos insuperables son: La Plenitud emocional, la Justicia del juicio justo intelectual y el cumplimiento del máximo deber Natural. Ningún desarrollo supera lo completo o lo cumplido, ninguna verdad o razón supera la justicia de las constantes inmanentes y ninguna satisfacción supera el sentimiento de la Plenitud, por lo mismo estos valores son absolutos en su deber y en el derecho al disfrute de su beneficio. (3) Libertad es la capacidad de optar por lo que es considerado válido. Hacer lo que nos da la gana es precisamente eso, hacer lo que la gana determina valido para optar. Incluso, cuando creemos que estamos optando por lo que no se prefiere, al optar determinas que se prefiere lo que optas, independientemente de que posteriormente reconozcas que no fue lo que querías. En el momento de optar sola y exclusivamente se elige aquello que se prefiere. Existe la capacidad de optar por lo que es valido para uno y lo que es valido para Todo, lo que es valido en un momento y lo que siempre es valido, la diferencia entre lo actual y lo eterno o entre el individuo, el grupo y la totalidad son los que hacen que en un momento una opción valida, resulte más tarde inadecuada.

Martín Soria

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CUARTA PARTE SECCION I
ESTUDIO DE LAS CONSECUENCIAS PRODUCIDAS POR EL PREDOMINIO DEL “UNO” (relativo) Por sobre el “TODO” (absoluto) Hemos hablado ya, de cómo establecer correctas relaciones interpersonales, y nos dimos cuenta, luego de ejercitar lo que se dijo, que realmente es posible establecer auténticas relaciones, aplicando responsablemente la mecánica de una relación correcta. Ahora debemos reconocer cual fue la causa que motivó a los antepasados de la especie humana a perder su naturaleza incondicional normal y a elegir la irresponsable condición de preferir el egoísmo en sus conductas. A-El origen del Egoísmo. Una correcta relación interpersonal se fundamenta en el beneficio compartido por los participantes en la relación que establecen posiciones de sujeto creador, de la proposición y posiciones de objeto retributivo. El sujeto leal a la proposición del bien común, que seduce con afecto, persuade con verdad, y motiva al objeto con el ejemplo de lo correcto, sería atractivo para el objeto, quien, en base a esa atracción del sujeto en su proposición, respondería respetando, confiando y uniéndose con la proposición del sujeto. De este modo se establece el autor de una proposición motivantemente buena, confiablemente justa y vincularmente atractiva. Y se establece en ella el respeto en la respuesta voluntaria del objeto hacia el sujeto responsable y la autoridad responsable del autor del bienestar. En esta dinámica se puede mantener la continuidad de consecuencias válidas, justas y buenas. Si el funcionamiento de esta mecánica es correcto, ¿porqué razón, no se han establecido, verdaderas relaciones entre los hombres, hasta ahora? ¿Cuál es la causa que originó la desconexión de esta mecánica en la relación y confundió al hombre? ¿Por qué ahora, luego de seis mil años de escuchar sermones sobre el amor, la familia, y el valor, nos damos cuenta de manera clara y precisa, sobre el cómo establecer correctas relaciones? ¿Estaremos, tal vez insertos en el momento al cual se refería Jesús cuando dijo: (Juan 16-25) “Estas cosas os he hablado en parábolas, y no me comprendéis, la hora viene cuando ya no os hablaré más en parábolas sino claramente os anunciaré del Padre”. ¿Habrá llegado ese momento...? La actualidad nos presenta a un hombre, distante del hombre del pasado y a la vez distante del humano natural. Somos mejores que antes, pero no maduros aún. Hace pocos años, las tendencias sectarias minoritarias, o partidarias de partidos políticos, predominaban por doquier. El hombre del pasado, se aferró a sus sectarismos, o a sus partidarios como medio de autoprotección. Los nacionalismos, prevalecían por sobre las necesidades universales. Las fronteras, eran motivo de orgullo nacional y se cerraban con alambres de púas y minas antitanques o anti personas. El idioma nacional prevalecía por sobre cualquier lengua foránea, incluso se prohibía el estudio de las lenguas que no fueran las del reducto regional. Los ideales tradicionales, religiosos, políticos o sociales, eran incuestionables, incomparables e inamovibles, aun sabiéndose insuficientes y en algunos casos, conociéndose su falsedad. Hoy vemos y aceptamos el cambio con gratitud. La tendencia minoritaria, ha abierto el paso a una tendencia global o universalista. Los nacionalismos y fronteras están desapareciendo, y el interés por una misma lengua que permita la comunicación, es cada día mayor. Definitivamente, vivimos en una situación distinta a la de hace algunos años. Esta situación permite tener acceso y adquirir conocimiento, que antes ni se soñaba, o si se soñaba, no se podía obtener sin un enorme esfuerzo. Estas facilidades han hecho del hombre un ser más accesible a los demás, más tolerante y respetuoso de las diferencias. También esto, ha potenciado la sensibilidad de muchos, cuyas necesidades, han sido dirigidas hacia la comprensión global del hombre en su totalidad. Martín Soria Página 119

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El intercambio, ha facilitado el interés por el otro, y esto motiva el desarrollo de la producción, del conocimiento, y de la sensibilidad humana. Dicho interés en el otro, ha facilitado conocer sus necesidades y generar las retribuciones a dichas necesidades, estableciéndose regulaciones, acuerdos y compromisos compartidos, que determinan las responsabilidades mutuas, para establecer una correcta relación moral, ética y productiva. El desarrollo industrial obliga a abrir nuevas fronteras, tanto en el ámbito productivo como científico y político. La venta de los productos, estipula promoverlos publicitándolos, lo que exige de libertades en el ámbito de la comunicación; la producción y mantenimiento de dichos productos, obliga a encontrar nuevas exigencias, que desarrollan la investigación; y la compraventa de los productos, se realiza mediante relaciones de intercambio, que exigen de regulaciones, derechos y obligaciones. Esta apertura, también genera el incremento de oportunidades, y facilita el desarrollo, en base, a una sana competencia. Desgraciadamente este beneficio social no ha sido canalizado en forma correcta. Vemos como paralelamente a esta apertura social y productiva, el desarrollo urbano, conlleva al aislamiento, causado en gran manera, por la carencia de afecto. El profundo ensimismamiento del hombre urbano, lo lleva en ocasiones al autismo y la retracción absoluta. Las personas en la ciudad no se vinculan por lo que son, sino por lo que hacen, y cuando no hacen sus supuestos, pierden los vínculos y caen en el aislamiento. La actividad social, va íntimamente ligada, a la actividad laboral, por esta razón el ideal del hombre ha pasado de ser el ideal de la creación, a ser el ideal de la profesión. Esta realidad urbana es la causa del 60% de los divorcios, de que en algunos países “desarrollados” más del 50% de la población viva sola, y de reducir el índice de la natalidad en ocasiones a un solo hijo por familia. Esta situación causa en un gran número de habitantes la pérdida de identidad personal, y desarrolla el sentido de seudo pertenencia. La gente, ante no pertenecer a nada, pretende satisfacer su deseo de pertenencia, con la asociación al club de fútbol, club de naipes, u otras organizaciones. Todo esto ocurre, debido a la ignorancia del correcto funcionamiento de la relación. La sociedad se fundamenta sobre la premisa, de que el hombre, es un ser de conjunto. Es producto de una concepción, donde intervienen elementos múltiples, y en su desarrollo, precisa también de la multiplicidad. La sociedad existe, acciona, y se multiplica, sustentada sobre el pilar de la relación, caracterizada por la nota de una especial necesidad, y para que la relación se efectúe correctamente, el hombre ha establecido un orden jurídico, orden constituido por posiciones de deber y de poder; de obligación y de derecho, que se manifiestan como correlativos entre sí. Es claro que todos pretendemos ser felices y con el motivo de garantizarnos ese derecho, se dejó constancia en la declaración de la Independencia de los Estados Unidos, el día 4 de julio de 1776, de la norma jurídica que dice: “Todos los hombres tienen derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Curiosamente existe una gran variedad de derechos, basados en razones también varias. Existe el derecho civil legislativo, basado en una razón legal. El derecho consuetudinario, basado en una razón de costumbres; derecho eclesiástico, basado en una razón mística; derecho militar, basado en una razón militar y derecho económico, basado en razones económicas. Además, existen derechos basados en razones histórico culturales, como el derecho judío, basado en el Talmud o la Misnah. El derecho musulmán, basado en el Corán; el derecho romano napoleónico; el derecho Anglosajón, basado en los comunes, o el derecho Bizantino de origen islámico. Y existe el derecho Natural basado en las normativas de la Naturaleza, que es el que más nos interesa. Todo derecho está fundamentado, en la comprensión de leyes fundamentales, la interpretación de dichas leyes conduce también la interpretación del derecho.

Martín Soria

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Toda ley implica el beneficio de un derecho que se disfruta en consecuencia al cumplimiento de los deberes que impone la ley, y una obligación a cumplir que es debida para disfrutar del beneficio del derecho. Consecuentemente, toda ley implica un derecho a recibir el beneficio de la ley y la obligación de dar de acuerdo con la ley. Las leyes de la creación están fundamentadas en la Ley del Dar. Una vez comprendida la mecánica de dicha Ley, podremos dirigir el derecho u orden jurídico, en la dirección y aplicación correcta. Pensemos un momento en qué es lo primero necesario para hacer y llegaremos a la conclusión de que es el fundamento de ofrecerse por lo que se espera, o se desea realizar. Eso es Dar. Darse es necesario para crear, para educar y para amar. La humanidad entiende que hay que dar para que te den. Pero no siempre que das te responden. Y si se espera una respuesta se apaga el entusiasmo por la entrega. Esa es la razón que declara que la entrega auténtica ha de ser incondicional. La felicidad se deriva de la mutua incondicionalidad en la entrega que hace posible la conciliación. El problema fundamental que ha tenido el hombre, es el de cómo determinar, el verdadero significado de la felicidad plenamente autentica. Esta ignorancia ha sido causada por algún origen, que impidió la capacidad de apreciación de lo absoluto. El hombre no puede restablecer verdaderas relaciones inter-personales, inter-grupales, internacionales o inter-continentales, si ignora cuál es la auténtica causa, que originó el desconocimiento de la correcta mecánica de la actividad, en la relación interpersonal. Esta causa debe ser explícitamente evidenciada, para que universalmente se acepte su veracidad y basándose en esa comprensión universal, el hombre pueda remediarla. Al hombre actual globalitario y universalista, no le satisface una opinión sectaria o partidista, por lo tanto, la causa del origen del mal, debe ser absolutamente clara y universalmente satisfactoria. Es cierto que todo principio es descubierto por una razón correlativa, de donde se deduce, por el nivel del raciocinio universal del hombre moderno, que esta misma condición universalista, hace posible en él, la comprensión de principios universales. Como bien dijo Leibniz: “Todo pensar tiene una razón y no hay pensar sin una razón”. Cuando se aplica esto a los fenómenos naturales, obtenemos la proposición de que “Todo fenómeno tiene una causa y no existe fenómeno que no corresponda a la causa que lo manifiesta”; en otras palabras, obtenemos la ley de causa-efecto. De donde se deduce que la razón y conclusión del juicio en el pensar, corresponde a la correlatividad en la relación causa y efecto, en el mundo natural. El hombre siente, comprende y actúa. Pero por sobre eso, es un ser de dominio sobre la expresión de sus sentimientos, dominio sobre la expresión de su conocimiento y dominio sobre la expresión de sus actos. Esta capacidad de dominio opcional no la posee ningún otro ser creado en la misma proporción o dimensión humana. Si posee la capacidad opcional de dominar la expresión de sus emociones, conocimiento y hechos, y si es producto del amor, verdad y bondad, debería ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras, con el amor incondicional vincular, con la verdad del juicio justo y con la bondad responsable. Pero, ¿quién podría afirmar que es consecuente en pensamiento palabra y obra con lo absoluto del amor, verdad y bondad? ¿Porqué razón si tenemos la capacidad de dominar lo emocional, lo cognitivo y lo volitivo de la creación, esta capacidad no es manifiesta? ¿Porqué razón si somos producto de una causa perfectamente ordenada, no reflejamos esa misma perfección en nuestro orden? Si somos hijos de un Origen y creados a su imagen y semejanza, ¿porque no obramos como ese Origen? Decimos que nuestro origen es el amor, y el amor es un valor, así como la belleza, verdad y bondad. El valor es siempre, para todo y para todos complaciente en el beneficio del derecho satisfecho mediante el cumplimiento completo del deber que así lo exige. Martín Soria Página 121

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Si esto es cierto y somos el producto del valor, ¿por qué razón el hombre no se siente plenamente satisfecho en sus relaciones? La única respuesta a esta interrogante es porque nunca, hasta ahora, el hombre ha comprendido el significado completo del amor maduro. Para madurar, el hombre debe satisfacer tres grandes necesidades. Primero sus necesidades físicas de maduración. Nuestro físico es el ambiente que permite y posibilita la identidad, mantenimiento y desarrollo intelectual o espiritual del ser. Nuestra sensibilidad emocional precisa de un posicionamiento en el tiempo y en el espacio desde donde percibir las necesidades, y desde donde ofrecer las retribuciones al objeto percibido. Nuestro intelecto, precisa de una entidad, posición o ubicación, tanto en el tiempo como en el espacio, desde donde analizar, comparar y emitir juicios de valor. Y nuestra voluntad, también precisa de una posición desde donde emitir impulsos o inhibiciones. Por lo tanto, lo primero que desarrolla el ser humano es su capacidad física durante un tiempo transformándose en entidad propia contenedora de los atributos espirituales. Así como de la nada no surge nada, todo propósito implica un tiempo de desarrollo en tres etapas, inicio, medio y completación. Para la completación total del desarrollo físico, intelectual y espiritual se precisan de aproximadamente 21 años. Esto, suponiendo que se reciban todos los nutrientes necesarios y dosificados en su justa proporción. Lo normal, es que a una edad de 21 años, se inicie el proceso de adultez, no por la edad, no es el tiempo el que madura al joven, sino, las condiciones que este joven adquiera en el dominio, en el conocimiento y en el desarrollo de su sensibilidad. Cuando el adolescente es capaz de captar las máximas necesidades validas para Todo y de responder voluntariamente a su realización. Cuando el adolescente comprende, razona y expresa conocimientos justos, constantes e inmanentes sobre su Naturaleza, Origen y Finalidad y cuando puede controlar los extremos emocionales intelectuales y conductuales, en ese momento, sobre esas facultades de dominio sobre su Yo espiritual y sobre su Yo físico, es decir, ejerciendo el dominio sobre el apetito de los instintos, aparece el adulto. El dominio conductual de los apetitos, deseos y reacciones instintivos, además del dominio sobre la conducta emocional, intelectual y creativa, dirigida sobre el camino de propósitos absolutos, permite al hombre el logro de su identidad original. Para eso es preciso capacitar al ser, para satisfacer cada periodo sensible, en el transcurso del desarrollo individual, que nos ocupa durante aproximadamente, 21 años. 1-Desarrollo de la Voluntad - Periodo sensible a la Motivación. Construcción del Ser Responsable, por su forma de Responder. Dentro de estos 21 años, podemos encontrar tres grandes áreas de desarrollo. Durante los primeros 7 años, se prevalece el desarrollo de la estructura física, oxea, órganos, músculos etc. El niño se pone en pié, se mueve, toma las cosas, las tira. Durante este periodo, se desarrollan las habilidades del movimiento; se desarrolla la motricidad gruesa y fina, se habitúan las voluntades. Por supuesto, que, en conjunto con el desarrollo emocional, e intelectual, pero existe un predominio generalizado en esta edad, al desarrollo de las capacidades motrices. Pero no sólo de las capacidades motrices, también del ordenamiento en las conductas. El niño en este periodo de tiempo imita a su inmediato superior, al hermano mayor, a la nana, al maestro al padre y a la madre. Este periodo de desarrollo es importantísimo porque, en él, se crean los hábitos y conductas futuras. En este periodo se forjan las “actitudes reflejas” o “conductas reflejo”. El hábito inconsciente a la respuesta, genera una lógica en el impulso. Entre los seis y siete años el dominio del aparato motor está casi cumplido. Podemos designar a este periodo como el periodo del desarrollo de la voluntad. Martín Soria Página 122

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2-Desarrollo de la inteligencia. Periodo sensible a resolver problemas. Construcción del juicio justo, de la naturaleza honrada y confiable del honesto, sincero y seguro. Una vez satisfecha esta etapa, el niño inicia la segunda etapa de aproximadamente siete años, donde prioriza el desarrollo conceptual o intelectual. Durante esta etapa se despierta en el niño un interés por conocer explorando el mundo que le rodea. Entre los siete y catorce años, el joven se interesa por conocerlo todo, lo pregunta todo: ¿Qué soy? ¿De donde vengo? ¿A donde voy? ¿Qué me rodea? ¿Cómo se hace? Etc. etc. Esta etapa de desarrollo intelectual es decisiva porque sobre el conocimiento adquirido en esta etapa, se cimientan los hábitos y actitudes afectivas, cognitivas y constructivas que se desarrollarán posteriormente. Sin el desarrollo intelectual, es imposible el ofrecer, las correctas retribuciones a las necesidades que perciba. El correcto desarrollo intelectual, posibilita la correcta percepción de las necesidades y de las retribuciones. En otras palabras, el correcto desarrollo emocional, se forja en el correcto desarrollo intelectual. El conocimiento verídico desarrolla la razón o capacidad de análisis y síntesis que emiten juicios de valor. Es el conocimiento, de los principios de la creación y de los principios esenciales de la relación interpersonal, e inter-grupal, lo que posibilita ubicar, una correcta posición y respuesta, adecuada a las necesidades del otro. Por lo tanto, el desarrollo intelectual o del conocimiento de los principios de la creación, es anterior y fundamenta el desarrollo emocional. Por ejemplo: si no se conocen bien las reglas del ajedrez, difícilmente puedes sentir la emoción del partido y por supuesto que sería imposible involucrarse emocionalmente en un partido de fútbol si no se conocen los pormenores del partido. Para ser consciente de que tipo de sensación se percibe, la sensación ha de ser reconocida previamente. Así pues, Conocimiento es anterior al sentimiento, así como la razón es anterior al conocimiento. La completación del desarrollo intelectual, es de suma importancia para el buen funcionamiento emocional. Cada estímulo emocional, es juzgado por el intelecto, quien induce, deduce, o razona dicho impulso, como válido o, justifica su invalidez. De donde se desprende el desarrollo de las capacidades apreciativas, de las virtudes: prudencia, firmeza, fortaleza y templanza, necesarias para ejercer el dominio sobre el recelo y las conductas extremas. La conducta moderada y justa del celo, se desprende del desarrollo intelectual del individuo. Un individuo, que no identifica la naturaleza de los estímulos que activan sus impulsos emocionales; que no desarrolla la capacidad de comprender la Naturaleza de la Normalización Global, y que no tiene sentido del presente histórico y de sus necesidades sociales, difícilmente puede apreciar en su debida profundidad, la realidad absoluta que le rodea. Obramos y percibimos basándonos en nuestra noción de verdad. Nuestro criterio es el que evalúa la existencia, los procesos y las finalidades de las cosas. En base al desarrollo y madurez de ese criterio se establece el juicio de valor sobre lo que se esté evaluando. Es nuestra conciencia la que nos hace afirmar o negar lo que percibimos, y la que lo declara, bello, o feo, verídico, o falso, correcto, o incorrecto, válido, o inválido, útil, o inútil aceptable, o no, etc. Si por ejemplo: Nuestra conciencia acepta el sexo libre, nuestros actos, serán motivados a saciar los propósitos, que posibiliten la realización del sexo libre, en cualquier momento, con cualquier pareja y en cualquier lugar. Si por el contrario, nuestra conciencia acepta el sexo, luego del desarrollo vincular, en la confianza mutua y sobre la base del dominio sobre los instintos, y en el momento aceptado por ambas familias, la del uno y la del otro, para potenciar la virtud de la casta inocencia y el respeto hacia los padres de ambos, nuestros actos serán motivados, a saciar los propósitos que posibiliten la realización del encuentro sexual, en el momento apropiado y en el lugar adecuado, Martín Soria Página 123

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con la persona aceptada por todos los integrantes del núcleo vincular intrafamiliar. Producto de esta opción, y si todos cumplen su parte de responsabilidad, se establece la plenitud de todos los integrantes del grupo familiar. El individuo que desarrolla sus capacidades intelectuales plenamente, es decir, que conoce y comprende cual es su origen, identidad y propósito, adquiere la habilidad del dominio sobre sus pensamientos, palabras y obras. Este individuo desarrolla de ese modo, su unidad con el valor absoluto. Se siente confiado y seguro de si mismo. ¿Qué significa esto? Significa que el dominio sobre la dirección de sus pensamientos, palabras y obras, permite a esta persona, centrar sus infinitos propósitos en la consecución del valor (plenitud, justicia, cumplimiento) lo que establece resultados que son siempre y para todos complacientes. El hombre de valor se transforma en sí mismo en un adulto maduro, autónomo (autónomo, auto= mismo, nomo=ley) y responsable. La comprensión sobre el origen, identidad y propósito del hombre y de la creación, es por sobre todo necesaria de asimilar, antes de iniciar una madura dirección emocional. Es sobre esta cimentación intelectual o comprensión de la verdad, sobre la que se funda la estructura emocional. Sin estos cimientos sólidos, no se puede sostener un desarrollo emocional sano. Esta es una de las razones, del porqué existen tantas alteraciones emocionales y tantos problemas psicológicos en el hombre actual. Muchos de estos problemas, surgen de la ignorancia de nuestro sentido común y de nuestro sentido en la vida, de ignorar nuestro origen, identidad y propósito, y de ignorar, el cómo establecer correctas relaciones con los demás y con las cosas que nos rodean, y de ignorarnos a nosotros mismos. 3- Etapa del desarrollo afectivo. Maduración psicológica del individuo. Capacitación, calificación y constatación, de la finalidad y cumplimiento del dominio completo sobre los extremos del carácter y sobre los apetitos del instinto. Luego de satisfecha esta segunda etapa de siete años, aproximadamente a los catorce, el joven que conoce su origen, identidad y propósito, inicia su tercera etapa de desarrollo emocional o espiritual, sobre la base, de la plena comprensión de la verdad absoluta, de aquello que es siempre y para todos válido, sobre la asimilación de los principios que posibilitan una correcta relación inter-posicional, inter-personal, inter-grupal. Si comprende que debe establecer correctas relaciones, consigo mismo y con los demás, ejerciendo el dominio de su posición, ubicándose correctamente como sujeto u objeto, en la relación, difícilmente sufrirá frustraciones o alteraciones emocionales. Si comprende lo esencial del valor, difícilmente va a buscar lo opuesto al valor, o lo que le produce dolor. Si asimila su propósito, difícilmente va a obrar contra sí mismo. La etapa de desarrollo emocional, se inicia mediante el establecimiento de relaciones afectivas. Afecto que se inicia en la familia, con los padres y que se expande mediante el afecto, por los hermanos, hacia el afecto por los amigos. Entre los 14 y 21 años la necesidad por el afecto del otro, es primordial. El paso de la introversión cognitiva, a la extroversión afectiva, puede ser traumático, si no se está cimentado sobre un pilar de veracidad, sólido y conciso. b- Naturaleza del Pecado Se acepta al “mal”, como un pecado, o como la alteración inicial del orden, como la desobediencia original a una norma. Curiosamente, quien causa o interviene en ese “mal” o, pecado es el “Diablo o Satanás”. Diablo significa “quien rompe la relación” y Satanás es “el que acusa” es decir, el que se queja o el que se extralimita. Martín Soria Página 124

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Si observamos esto bajo la comprensión del funcionamiento de la estructura base de cuatro posiciones, cuando el objeto responde acusando las insuficiencias del sujeto, este objeto actúa bajo la influencia de Satanás, porque es “el que acusa”. O, cuando el objeto rechaza al sujeto que propone, o, a lo que propone el sujeto, en esos rechazos actúa, o actuaría, bajo la influencia del Diablo, porque “rompe la relación”. La tradición judeocristiana, nos dice que el primer hombre –Sujeto- (Adán) y la primera mujer – objeto- (Eva) pecaron contra Dios, -propósito de la creación- (el orden de la creación) porque, desobedecieron el mandamiento, -intencionalidad del propósito de la creación del hombre(alteraron el orden, se desubicaron frente a las normas naturales del dominio de la conciencia sobre los instintos). En la explicación de la mecánica responsable entre sujeto-objeto, se dijo, que el sujeto debe seducir con amor, persuadir con verdad y motivar con el ejemplo de lo bien hecho. El antropólogo norteamericano Richard Heinberg observa: “ la gente en cada época y cultura, ha insistido en que el mal, tiene una causa específica... que la naturaleza humana, no es del todo natural porque ha sido distorsionada por algún fallo fundamental que se ha perpetuado de generación en generación.” (Memories and Visions of Paradise). En cuentos egipcios, se habla de una edad de oro perdida, y de la muerte causada por la antepasada de las mujeres y la serpiente. Leyendas Indias nos explican que Brahma fue tentado por Shiva, para que creyera que la flor del árbol del conocimiento, le daría la inmortalidad. En la mitología griega encontramos un buen ejemplo en la caja de Pandora. “Pandora era una mujer que iba a casarse con uno de los dioses, antes de la existencia del mal. Le dieron una caja y le pidieron que no la abriera hasta después de su noche de bodas. Sin embargo ella no pudo controlar su curiosidad y al abrirla desencadenó las terribles desgracias sobre la raza humana”. También es significativo descubrir que en casi todas las culturas existe algún relato, reconociendo el hecho de que el hombre perdió su condición original. De todos estos relatos, es el Génesis el que contiene la versión más descriptiva, y la que más impacto ha causado en las esferas culturales. En este relato se habla de una caída de Adán (primer hombre) y Eva (primera mujer). Caerse es perder la vertical, perder el equilibrio. En cierto sentido, sería igual a perder la conexión vertical con el valor absoluto, y el equilibrio que determina la justa medida. El hombre vertical es equilibrado y consecuente con el ideal de la creación. El deseo más fuerte del hombre, es el de transformarse en ideal, en maduro, auténtico y perfecto en el amor. El hombre que encarne su ideal universal, será un hombre sano. Todos tenemos nuestro ideal de ser persona. Persona es ser libre para saber optar por la alternativa válida, persona es sentirse seguro por ser uno con las normas de la ley, es decir ser autónomo y persona es ser completo, tener la conducta de realizarse en el deber cumplido. Es evidente que el hombre actual no es libre porque en lugar de optar siempre por lo que es válido para la Naturaleza, opta siempre por lo que considera (ni siquiera por lo que -es-) válido para su propio beneficio individual; No es autónomo porque ignora su verdadera identidad, origen y finalidad natural, (cree que sabe lo que quiere, porque quiere lo que sabe, pero desconoce lo que debe) no se siente seguro, ni de su voluntad, ni de su conocimiento ni mucho menos de su actitud. No se ha cumplido en todos los procesos o periodos sensibles naturales, y por no disponer de la experiencia de haber cumplido con las necesidades emocionales, intelectuales y conductuales para madurar, no dispone de de los recursos de autenticidad, pureza e integridad natural, por lo tanto, no es sano. Martín Soria Página 125

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Para curar cualquier enfermedad por completo, es necesario conocer muy bien la causa que la origina. No puede ser sano aquello que no madura, ni da fruto consecuente con su semilla origen. Nuestra semilla origen, es la incondicionalidad en el afecto. Incondicionalidad en el afecto significa estar siempre atento a entender y a atender al otro. Alguien dijo: “Quien no ama al próximo más que a si mismo no es digno de la Naturaleza Humana”, si nadie lo dijo, es necesario repetirlo y muchas veces, porque esta es nuestra verdadera Naturaleza. Al estudiar la mecánica de las relaciones interposicionales, nos dimos cuenta, de que sólo funciona esta mecánica, cuando el sujeto se da por el beneficio del objeto, para el beneficio del propósito. Este principio es universal y absoluto. Si nuestro origen se da por el beneficio del objeto, es lógico entender que el objeto debe retribuir también al sujeto con satisfacción, para eso es preciso obrar en sincronía y reciprocidad con él. Nosotros, actualmente, no vivimos de acuerdo con esa dinámica incondicional afectiva, por lo mismo, no podemos decirnos naturales. Cuando afirmamos que el sujeto ha de ser absoluta y completamente leal al propósito de la creación y que debe darse por su realización, estamos afirmando una norma que se debe repetir en toda multiplicación. El hombre, desde la posición de sujeto debió y debe darse incondicionalmente por la realización de la mujer y de sus ascendientes y descendientes. Incondicionalmente es distinto de condicionado por el atractivo, por el interés o por las posesiones o beneficios que se esperen del objeto, o por el apetito del instinto. Cada cual saque sus propias conclusiones. La naturaleza motiva y en su defecto obliga a cumplir su norma naturalmente y en ese –naturalmente- no ha lugar para la condicionalidad. El primer hombre no tuvo posibilidad de elección. La primera mujer tampoco. El primer hijo no disponía de más sabiduría y consejos que los de sus padres. Si la Naturaleza es Absoluta, el primer hijo de los primeros padres debió tener, por derecho, unos Verdaderos Padres Maduros en el entendimiento de la finalidad humana. Y de haberlos tenido, los descendientes habrían sido normales en la elección de las máximas alternativas validas para Todo. Esto no ocurrió y la historia nos declara que los primeros antepasados no actuaron incondicionalmente el uno por el otro. Vimos también que nuestro propósito en la vida es ser feliz y para ser felices necesitamos establecer verdaderas relaciones incondicionales; nuestra realidad actual no podemos decir que es precisamente esa. El hombre que no es consecuente con su propósito no es sano. Difícilmente algo, puede ser consecuente con un ideal o propósito, si éste no se conoce o comprende. Y, el hombre actual ignora su propósito. Al no tener una dirección clara sobre cómo realizarse y en qué consiste su propósito, cualquier opción puede ser válida y esto produce confusión y ambigüedad. El hombre actual es un ser confundido y ambiguo, lleno de temores, ansiedades y conflictos. Vivimos traumados en un trauma insoluble porque los traumas impiden reconocer la salud de la naturaleza sana. Imaginaos que un grano de azúcar entrara en una botella de jugo de limón y les pidiera a cada gota de jugo, que se imaginen la dulzura del saco de azúcar que está al lado y de donde viene el grano de azúcar que les endulza. Les resultaría imposible. Aunque no lo comprendieran, los granos de azúcar seguirían en su dulzura y las gotas de limón en su amargura. Si el hombre es producto de una verdad y bondad, ordenada de manera incondicional en el amor ¿a qué se le puede temer? Y, si el hombre, que es el objeto del amor incondicional, teme e ignora, o deambula en la ambigüedad de propósitos, de ansiedades y conflictos, ese hombre no puede ser el objeto del amor incondicional. El hombre es producto de una intencionalidad valórica, verídica y completa. Martín Soria Página 126

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Tal vez a alguno le resulte difícil afirmar que el hombre está enfermo, pero sin duda, todos sentimos que algo no está completamente bien dentro de nosotros y mucho menos entre nosotros, los individuos. La incoherencia entre lo que sentimos y lo que hacemos es un hecho real, así como la incoherencia entre lo que comprendemos y lo que hacemos. La intención de desprecio hacia el otro no es natural, ni el ignorar al otro y mucho menos el descalificar al otro y sin embargo esa es la conducta más común y repetida. Nuestra emoción aún siente vergüenza, rencor y odio por la gente. Nuestro intelecto está confuso, ignorante e insatisfecho sobre nuestro origen, identidad y propósito. Nuestra voluntad creativa existe esclavizada en una profesión que generalmente no nos satisface. Frente a una amenaza, respondemos con la fuerza, en lugar de responder con el afecto y conocimiento que desarme la amenaza. Destruimos al enemigo con la fuerza del poder, sin darnos cuenta de que la única manera de eliminar al enemigo es haciéndole tu amigo. Estamos bloqueados, somos esclavos del egoísmo y hacemos la voluntad del egoísmo. Tenemos por padre, por maestro y por líder al que acusa, a quien rompe la relación. Somos hijos del hedonismo, del relativismo y del error de nuestros antepasados. La alternativa válida, cierta y completa, libera, pero ignorarla esclaviza y nos sentimos esclavos. Nuestra esclavitud no es de encierro, o pertenecía a otros humanos, es de dependencia. Dependemos del apetito de los instintos, dependemos de las adiciones tradicionales, no solo se es adicto a las drogas, también se es adicto a los credos y a las costumbres, a los miedos y a las insuficiencias. Somos esclavos de los que nos aborregan con sus imposiciones de moda, con sus modismos y expresiones banales. Esclavos de las pertenencias o posesiones, del auto que pretende mostrar mejor que cada uno, lo que ese cada uno, cree que vale. Esclavos del instrumento musical, de la PSU y de la lascivia. El hombre actual necesita liberarse emocional, intelectual y conductualmente. Necesita liberarse de las conductas ajenas a su ideal de incondicionalidad universal, al ideal universal de la creación original. Y para liberarse de esas conductas, es necesario conocer cuál es la causa que originó su adición y dependencia al egoísmo. Ya presentamos los posicionamientos sujeto objeto y decíamos, que en cualquier relación, la posición sujeto debe seducir al objeto y conducirlo hacia la realización del propósito común, centrado en el afecto incondicional. Seducir implica atraer, convencer y motivar al objeto. Pero vimos también que el objeto podía extralimitarse y obligar así al sujeto, a extralimitarse también. ¿Cómo es posible el extralimitarse en una relación? Cuando uno de los dos, sujeto u objeto, no es suficiente. ¿Qué es ser suficiente? Ser suficiente es dejar satisfecho, convencido y realizado o motivado al “otro” en la relación. Para lograr eso, el sujeto debe ser afectuoso, convincente y motivante en su grado máximo. El sujeto debe darse por el beneficio del objeto para el beneficio de Todo. Solo de esa manera puede satisfacerle, convencerle o motivarle. Por supuesto que para eso el sujeto debe ejercer un dominio en la dirección, conducción y consecución de la relación. La extralimitación o exigencia del objeto insatisfecho no es o no contiene ningún elemento maligno, es el mero fruto de la insuficiencia y el sujeto ha de entenderlo de ese modo. La conducta incorrecta o indebida surge cuando el sujeto no asume su insuficiencia y pasa a llevar al objeto insatisfecho, reclamando su falta de respeto (no respondió), su falta de interés (no entendió) o su falta de agradecimiento (no recibió). ¿Cómo es esto posible? Es muy fácil delatar las diferencias entre diferentes. Basta con que el sujeto espere lo que el objeto no, para que el objeto no responda en consecuencia con la proposición del sujeto, en cuyo caso el sujeto debe respetar la diferencia del objeto. Pero, cuando el sujeto está en una actitud sobre exigente, espera en sobremanera la respuesta del objeto, y esa ansiedad es la que provoca el reclamo, la acusación y el rechazo del objeto. Martín Soria Página 127

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Lo mismo puede ocurrir en el caso del objeto sobre exigido que espera más de lo que el sujeto le ofrece, en cuyo caso frente a la oferta, también reclamará lo que falta. En estos casos de sobre exigencia o de indiferencia, el reclamo es casi garantizado, porque entra en juego la naturaleza del celo. Si el sujeto es maduro en el entendimiento de estos factores, puede controlar su tensión y buscar nuevas alternativas, pero si no es maduro, la fuerza del celo lo supera y se transforma en recelo: reclamo, acusación y rechazo. Celo, es el impulso íntimo que promueve las buenas obras, o, como dice el diccionario enciclopédico de Espasa Calpe: “es el Amor extremado y eficaz a la gloria de Dios y al bien de las almas”. Celo es el servidor custodio de la unidad. Sentimos celos de aquello que amenaza nuestra unidad. Cuando decimos que estamos celosos de la pareja estamos indicando que tememos perder la unidad con ella. Por lo mismo, celo es el custodio de esa unidad. Es evidente que el sujeto insuficiente es celoso de su posición y de su dominio en el amor. Pero también es evidente que su conducta celosa, desata la necesidad de reforzar la exigencia de satisfacción en el objeto. Al afirmarse como sujeto del afecto, se está ignorando la necesidad insatisfecha del objeto “afectado”. Y por lo tanto, es normal que el objeto se sienta “pasado a llevar”. Al pasar a llevar al objeto se establece una relación impropia. La relación entre iguales se transforma en relación entre distintos. El afecto se transforma en despotismo, la simpatía en antipatía. La libertad se transforma en obligación y la confianza en la relación desaparece. El celo, se asociaba en las teorías de las inteligencias separadas de al-Farabi, con el ángel que sirve a la unidad. El ángel del amor. Avicena dio nombre de servidores de la unidad a los “ángeles”. Y reconocemos servidores a las virtudes de la prudencia o custodio de la opción válida, la fortaleza o servidor custodio del cumplimiento del proceso y la templanza o servidor custodio de las diferencias. Al-Farabi dice que “la inteligencia agente, es al intelecto posible del hombre, lo que el sol al ojo, que es visión en potencia, mientras esta en las tinieblas” La causa que origina y permite la preferencia sobre uno mismo, por sobre el beneficio del otro, o del conjunto, radica en la desconexión vertical con las normas de la Naturaleza. En la pérdida del sentido común, del “nosotros”. Si uno, cualquiera que sea, se desconecta del ideal a cumplir, (sentido común) en el proceso del desarrollo del ideal, el ideal pasa a ser uno mismo. Cuando dejo de pensar en el beneficio del otro, lo único que me queda es pensar en mí. Priorizar al yo por sobre el “nosotros”, es producto de olvidarme del ideal de servir primero al otro por sobre mí. Cuando uno se aproxima a esta realidad, desde el punto de vista del afecto, nos damos cuenta, de que el amor que no está realizado por el beneficio del otro, está realizado por mi el propio beneficio. Beneficiar al otro en el afecto, conlleva darse al otro, no porque a uno le guste, sino porque es necesario para que el otro se complete, y retribuya por completo, lo que satisface a ambos. Debería pensarse, no solamente en el otro, sino, en el “todos y siempre”. El afecto que beneficia y completa al todo y siempre, es el amor verdadero. El amor verdadero es siempre y para todos válido. ¿Cómo ha de ser ese amor? De acuerdo con las normas de la creación, el amor es fruto del respeto del otro, de la confianza del otro y de la unidad del otro. Sin el otro unido a mi, no puedo sentir su atención. Sin su confianza no puede entenderme y sin su respeto no me responde. Esto que espero en el que amo, no se da por si solo, es producto de mi entrega voluntaria en responderle cuando me necesita y en lo que necesita hasta lograr su respeto y respuestas a mis necesidades. Es producto de entenderle en sus intereses hasta que me entienda en los míos y es producto de atenderle en sus necesidades y para eso he de estar siempre atento al otro hasta que el otro también logre estar atento a las mías. Martín Soria Página 128

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El otro, con mi entrega ha de sentirse pleno, confiado y completo. Para que esto sea, mi afecto, ha de ser incondicional completamente por él. Para ser capaz de darme de esta manera, he de estar íntimamente vinculado con el ideal de la creación. Sin esta ligazón de lealtad y obediencia absoluta con el propósito original de la creación, es imposible encarnar la personalidad libre, autónoma y responsable. Eso es Natural. Ese debe ser el sano predominio, darse por el otro para el bien de todos hasta que se logre que el otro te respete y responda, te confíe y se convenza y te atienda incondicionalmente. Esta relación “Ideal” o ideada para la humanidad entera, dejó de funcionar en el inicio de los primeros humanos adolescentes porque: 1-No tuvieron la suficiente sensibilidad para captar las diferencias entre lo Natural y lo humano, ni entre lo humano y lo instintivo, no captaron el verdadero sentido común. Emoción es la capacidad sensible que nos permite captar lo necesario y responder con lo adecuado. Los primeros originarios captaron lo necesario biológico, pero no lo sopesaron con lo necesario natural. Y la naturaleza no solo es funcional biológica, es también ontológica y axiológicamente funcional. 2-No pudieron ejercer la posición de autores del control sobre los instintos, lo que les habría calificado en la categoría de autoridad sobre la creación entera. 3- No pudieron ejercer el dominio sobre el celo, sobre los extremos afectivos, intelectivos y motivacionales, lo que les habría declarado libres de traumas, sin indiferencia o sobre exigencia, sin arrogancia o ignorancia, sin omisión o violencia. 4- No pudieron evitar que sus errores fueran imitados por sus descendientes, lo que nos ha regalado una sociedad repleta de trastornos, sin control, sin autoridad y sin respeto mutuo. Esta es la naturaleza del pecado originado en la primera pareja de adolescentes humanos. Consecuentemente hoy disponemos de una sociedad predominantemente egoísta, competitiva, individualista e irrespetuosa. El tema del origen del predominio del yo, por sobre el nosotros, es abordado por la sicología de una manera pragmática y exclusivamente médica. Para la sicología el propósito del hombre es ser feliz. Pero el significado de este término, no está completamente claro. Existen respuestas aproximativas de personajes históricos, pero que no completan el significado de la felicidad. Felicidad es un estado de unidad consigo mismo y de complacencia, pero debido al desconocimiento del origen, identidad y propósito del ser humano, la sicología deambula frente a un significado aproximativo de la felicidad. La psicología, nos explica que el origen del problema humano reside en el miedo, y demuestra este fallo mediante la compresión de lo que determinan “Problemas Psicológicos” (actitudes erráticas que cautivan y privan de libertad) La anticipación imaginaria. La contaminación del presente con el pasado. La resistencia al sufrimiento. El deseo y la ambición. Algo de cierto existe en este conocimiento, por lo tanto, puede mejorar al enfermo psíquico, pero no lo puede sanar espiritualmente. Un hombre sano espiritualmente es aquél que siente, conoce y actúa de acuerdo con lo absoluto, con lo que es siempre y para todos válido. La conducta actual psíquica, está centrada en el dominio del yo por sobre el otro. Esto no se corrige con la superación del miedo. Muchos héroes han logrado dominar el miedo, y no por ello se transformaron en verdaderos padres, maestros y líderes de la sociedad. Algo más profundo debió ocurrir en el inicio de la especie humana que marcó nuestra ascendencia. De lo que no nos cabe duda, es que el primer hombre no terminó de completar el dominio sobre sus instintos, puesto que sus descendientes han continuado operando en función de la dirección del ego. De haber completado el dominio sobre el celo, habría obrado incondicionalmente hacia su pareja, hacia sus hijos y hacia su entorno, estableciendo una tradición fundamentada en la incondicionalidad. Pero esto no se dio. La tradición del hombre es una tradición egoísta. Martín Soria Página 129

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Únicamente algunos individuos, a lo largo de la historia, han obrado incondicionalmente, pero no pudieron establecer familias incondicionales, ni hijos incondicionales que formaran una tradición de incondicionalidad universal y eterna. En el origen de la humanidad, el primer hombre debió abandonar el dominio de su posición, sobre alguno de sus objetos, permitiendo que este objeto se posicionara como sujeto conductor del hombre, confundiéndole e impidiéndole recobrar su propia posición, integridad y pureza. Pero ¿cómo fue eso? c-La raíz del Pecado En el Génesis se nos presenta una historia para unos, literal y para otros, simbólica, del fruto de un árbol, que los primeros antepasados no debían comer y que por alguna razón comieron. Podemos creer o no creer en el significado de este texto, pero lo interesante del mismo, es que nos permite llegar a la conclusión de lo ocurrido en el origen de la creación del ser humano. Antes de cerrarnos a aceptar o no la veracidad de la historia, veamos qué explicación llegamos a deducir de esta presentación, supuestamente escrita por Moisés. En Génesis 2.9 se nos dice que los primeros antepasados comieron del fruto de un árbol, llamado de la ciencia del bien y del mal, tentados por una serpiente que estaba en un jardín, al lado del árbol de la vida. Hay quienes piensan que Dios puso el árbol de la ciencia en el jardín para probar la fe de sus hijos. Y por eso les dijo: podéis comer de todo árbol menos del árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el día que comiereis de él moriréis. ¿Por qué razón necesitaría un padre de amor probar la fe de sus hijos sanos? ¿Probarían ustedes la fe del hijo en quien confían plenamente? Si Dios necesitaba probar la fe de sus hijos ¿qué fue lo que le llevó a dudar de esta fe? Si Dios es absoluto, lo normal es que sus hijos también actúen de manera absoluta, antes de pecar, por lo tanto, no existe una razón para probar la fe de sus hijos. ¿Qué necesidad tenía de probar a alguien que El mismo había creado semejantes a Él? Otros piensan que el fruto fue literal y que el pecado original, fue la desobediencia. Si el fruto fuese literal: 1º ¿Cómo podría un Dios de amor, padre de la humanidad hacer un fruto tan atractivo y dejarlo al alcance de sus hijos sabiendo que podría causarles la muerte si comieran de él? ¿Dejaría alguno de ustedes, un pastel envenenado, al alcance de la mano de sus hijos por probarlos? Si el hombre impuro, no dejaría ese riesgo frente a sus hijos impuros ¿cómo podría un Dios puro y más sensible, abandonar a sus hijos a la suerte de un riesgo tan sin sentido? 2º En Mateo 15-11 Jesús dice: “No es lo que entra por la boca del hombre lo que perjudica al hombre, sino lo que sale de la boca”. Para Jesús es obvio que el fruto no era algo literal. Algo que entró por la boca. 3º Es inconcebible, que un Dios de amor, pretendiese tentar al hombre, para ver si el hombre tenía, o no tenía fe en él. Arriesgando sus vidas, ningún padre sano, prueba a sus hijos para saber si estos están o no están con él. 4º El hecho de que se comieron el fruto a pesar de que recibieron el mandamiento de que si comían morirían, explica que el fruto era algo extremadamente atractivo, aún más atractivo que la vida misma. Estas razones, inducen a pensar que el fruto es un símbolo. El fruto de un árbol es la señal de su madurez y capacidad de reproducción. El árbol se multiplica a través del fruto que contiene la semilla. Si el fruto es simbólico, el árbol que lo produce, debe ser también simbólico. ¿Qué simboliza entonces el árbol de la vida y el árbol de la ciencia? Tanto en Génesis 3.24 -como en Proverbios 13-12 - Prov 11-30- del Antiguo Testamento y en el Apocalipsis 22,14 del Nuevo Testamento, el árbol de la vida es mencionado como el deseo cumplido. El deseo fundamental del Primer hombre, era por sobre todo, alcanzar la madurez y ser perfecto. Martín Soria Página 130

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Luego, el árbol de la vida simboliza al perfecto Adán. Es por esto, que Jesús en Romanos 11,17 se compara con el árbol del olivo y en Juan 15,5 con una la viña. En Proverbios 11,30: se dice que “el fruto del justo es árbol de vida...” Si en el Edén había dos árboles y uno simboliza a Adán, el otro, el de la ciencia, simboliza a Eva. Pero al mismo tiempo había una “serpiente” que hablaba, que conocía el propósito divino para Eva, además del mandamiento que Dios le había dado, y por sobre todo, que fue capaz de tentar a Eva, lo que significa que era inteligente. En Apocalipsis 12:9 nos identifican a la serpiente con Lucifer o Satán.”Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llamó el Diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo”. Tanto Lucifer como Adán y Eva no eran perfectos en el tiempo de la caída, porque un ser perfecto no podría cometer pecado. Tanto el instinto reproductor sin el dominio de la conciencia, como el celo sin control, son poderosas fuerzas naturales que por ser parte de la naturaleza la conocen muy bien, pero desde su estado y categoría de servidores, no como debía llegar a descubrirla y reconocerla la conciencia humana, responsable de la maduración de los instintos y del celo. El ángel bajo esta comprensión es el celo. d-¿Cuál fue el pecado del ángel con el hombre? En Judas 6-7, se nos indica que los ángeles fornicaron y se fueron tras el uso innatural de la carne. “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, más dejaron su posición, los ha reservado bajo la oscuridad, en prisiones eternas, hasta el juicio del gran día: como Sodoma y Gomorra y las ciudades comarcanas, las cuales, de la misma manera que ellos, habían fornicado, y habían seguido la carne extraña...”Según esto podemos afirmar que el pecado del ángel, fué la fornicación. Fornicar no es posible realizarlo solo, para fornicar es necesario de un “otro”. Fornicar es tomar a la persona que no te pertenece, para copular con ella. ¿A quién corresponde ese “otro?” Antes de la caída, Adán y Eva estaban desnudos y no sentían vergüenza Génesis 2:25 Sin embargo, después de que comieron del fruto, sintieron vergüenza y ocultaron sus partes sexuales con delantales. En Génesis 3:7, nos dice que se avergonzaban de sus partes sexuales y antes no tenían vergüenza. Es una inclinación natural en el hombre el ocultar lo malo de sí mismo, por lo tanto, las partes ocultadas fueron las partes relacionadas con la conducta errónea. La Biblia nos dice que el hombre tiene una estrecha relación de sangre con Satanás. Juan 8.44, dice, tenéis por padre al diablo. En Mateo 3.7, Juan el Bautista llama a la gente raza de víboras. En Mateo 23:33, Jesús también les llama raza de víboras. Si el fruto del árbol, contiene la semilla que le permite la reproducción, ¿cual es la semilla que permite la reproducción del hombre? Y ¿dentro de qué fruto se encuentra contenida? La semilla que reproduce al hombre está contenida en los órganos sexuales. La caída del hombre fue una relación sexual prematura que implicó el abandono de posición e inversión de dominio y multiplicación del mal. Por lo tanto evitó la experiencia inocente del amor incondicional. Esta es la razón, por la cual las grandes religiones, han puesto el adulterio y la fornicación, entre los pecados más grandes. Los judíos practican el rito de la circuncisión, para redimir con la sangre del prepucio la sangre de la caída. El primer hombre y la primera mujer, debían de acuerdo a la ley de la creación, dominar sus instintos físicos con su mente centrada en el amor puro e inocente, para calificarse como Señores del dominio incondicional. El hombre originalmente está capacitado para dominar todas las cosas incluso a los ángeles, (servidores espirituales o tentaciones espirituales cognitivas). En la primera Epístola de San Pablo a los Corintios capítulo 6,3 Pablo dice”: ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?”. Pero Adán y Eva eran aún muy jóvenes para ejercer ese dominio sobre sus inspiraciones, conocimientos o instintos, y para protegerles durante ese tiempo tan crucial, Dios les dijo: ¡No comáis! Martín Soria Página 131

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El mandamiento (sentido común, la voz de la conciencia) protegía el camino de perfección de Adán, pero este debía tener fe en él. Adán debía unirse con el ideal de la creación, y en su ignorancia, con el mandamiento de su conciencia, con el sentido común, con la apreciación de lo que es siempre y para todos, él y ella, válido. Su conciencia le estaba protegiendo el camino al árbol de la vida, pero Adán se desconectó verticalmente, y sin el vínculo de la conexión vertical con Dios, (el todo y siempre válido) lo único restante es el vínculo con el yo y ahora. Adán priorizó al “Ego” por sobre el “todo”, al Yo por sobre el nosotros, al Ahora por sobre el siempre, al Placer por sobre la plenitud, a lo Incompleto por sobre lo completo. En otras palabras, al priorizar lo condicional por sobre lo incondicional en el amor, produjo una tradición, centrada en el predominio del ego por sobre el Nosotros. E impidió que la apreciación del amor pudiera reconocer su plenitud absoluta, al rebajar al hombre a un estándar relativo de apreciación. El hombre egoísta, ambiguo, confuso y relativo, no puede apreciar lo absoluto por sí solo, a no ser que alcance el estándar de absoluto, guiado de la mano de una Figura Central. Para reconocer el estado de madurez es necesario haber cumplido con el deber de madurar. Es imposible reconocerse campeón sin antes haber ganado el campeonato. Adán debió lograr el dominio completo sobre los instintos para reconocer así la maduración del ser humano. Solo sobre la base del establecimiento del dominio sobre el celo podría llegar a descubrir su plena integridad humana. ¿Qué es un ángel? Según la tradición occidental es un espíritu con forma y condiciones humanas. Según la tradición oriental son servidores. Nuestra explicación es que son servidores custodios, sin forma, y sin imagen similar a la humana porque no son individuos ni existencias, sino servidores de la conciencia. Servidores son únicamente custodios o protectores de la unidad, de las diferencias y de la finalidad del actuar. Según nuestra apreciación, los ángeles son virtudes que unen y de entre todas las cualidades que unen, la más poderosa es el celo. El celo es el servidor custodio de la unidad completa, emocional, intelectual y motivacional. Pero el celo extremo se transforma en recelo, y en ese estado de mostrar recelo: indiferencia o sobreprotección afectiva; arrogancia o necedad intelectual, o imposición o inactividad, se transforma en negativo. A Esa actitud de reclamo, acusación o rechazo se la considera un ángel malo. De este modo podemos entender cómo un Ángel bueno Lucifer (el celo protector de la unidad), se transformó en Satanás un ángel malo (al excederse en la exigencia de la unidad transformándose en el recelo reclamón, acusador y despreciativo). e-¿Cuál fue el motivo y el proceso de la caída? Los primeros antepasados: Adán y Eva, crecían en la unidad vincular afectiva, mediante la fuerza del amor, fuerza interna, llamémosle espiritual o mental, crecían en lo afectivo, apreciando todo aquello que les rodeaba. No existía razón alguna para despreciar la inmensa variedad de objetos, plantas y seres, cuya belleza había sido creada, para ser apreciada por ellos. Crecían en el reconocimiento de lo cognitivo, interesándose por las características similares o cualidades compartidas para descubrir la unidad en el orden de los objetos, plantas y animales que les rodeaban que habían sido creados con un contenido intelectivo, para satisfacer el interés de los primeros antepasados, y cuya autenticidad no admite posibilidad alguna a lo falso. Y, crecían también en el desarrollo de sus virtudes o habilidades de establecer la similitud, gracias a la bondad de sus obras. Adán y Eva sólo podían obrar de acuerdo a la unidad de la sensibilidad original de sus conciencias puras. La conciencia original del hombre está íntimamente ligada con la conciencia original del Creador, es esa correlatividad de conciencia lo que convierte al hombre, en el perfecto objeto del amor de Dios. Adán y Eva, en el desarrollo de su crecimiento, se sentían ligados plenamente con la conciencia universal del Creador, pero su desarrollo de esa conciencia universal no sería totalmente completado hasta el momento de su madurez. Martín Soria Página 132

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Esta es la fuerza del amor de la confianza y unidad que conducía a los primeros antepasados hacia la madurez. Además, crecían también, mediante la fuerza de la vida (externa-instinto físico) la fuerza del desarrollo físico. Fuerza que nos motiva a procurar los nutrientes necesarios para el desarrollo óseo, o muscular, fuerza que nos motiva a buscar una temperatura adecuada, fuerza que nos motiva a la reproducción, etc. El hombre fue creado, como el centro y mediador entre el mundo físico y el mundo espiritual, y fue dotado con la capacidad de dominio sobre ambos ambientes. Para lograr esa condición, el hombre debía convertirse en el señor de sus emociones, de su conocimiento, y de sus habilidades, en un hombre de conciencia El dominio sobre las habilidades, no es difícil de establecerse, basta con una dosis de decisión; el dominio sobre la verdad es mucho más difícil de ejercerlo, es preciso ser observador, comparativo, cuidadoso y muy sensible. Para ejercer el dominio sobre las emociones se precisa de un conocimiento claro y exacto del principio de la Creación. Adán y Eva, estaban creciendo y en el momento de la caída no contaban con en conocimiento pleno de las normas naturales o de los principios de la creación. En el verdadero amor, existe inserta la necesidad vinculativa entre ambos cónyuges y la necesidad reproductiva entre padre e hijo. Para establecer la necesidad vinculativa natural entre ambos cónyuges, el marido ha de establecerse como mediador del vínculo entre padre e hijo. La verdadera reproducción se establece sobre la consecución del vínculo maduro entre padre e hijo. En otras palabras, para que la primera relación intergenital conyugal sea sana, ha de ser esta aceptada y autorizada por los padres maduros de la pareja; padre y madre maduros de él y padre y madre maduros de ella. La relación intergenital que es siempre y para todos valida, no perjudica nunca a nadie. La fuerza del vínculo familiar es superior a la fuerza del vínculo conyugal, pero cuando no se tiene la experiencia familiar, (antes de tener hijos), se considera más importante a la fuerza del vínculo entre el hombre y la mujer. A esta condición se le denomina adolescencia. Esta realidad es así y por esta razón es de suma importancia la asesoría del experto padre de familia. Es preferible el consejo maduro a su debido tiempo que el perder la autenticidad y la pureza del verdadero amor. En la adolescencia, el desarrollo natural de la pubertad invita al adolescente al enlace investigativo con miembros del género opuesto y por ser adolescente, es decir, por carecer de la experiencia en el vinculo familiar, es posible caer en la tentación de priorizar el enlace intergenital antes de tener establecido el enlace familiar vinculativo, lo que desemboca en graves trastornos psicológicos. La Conciencia Original busca siempre el bien y el celo de la Conciencia, desde su posición y función de ser custodio, alerta al adolescente para que no pierda la unión con su Naturaleza Humana Original. El llamado de alerta de la Conciencia indica al adolescente que algo en el atractivo fisiológico, o en el apetito intergenital prematuro, carente del atractivo vincular responsable y seguro, lo desestabiliza. Ese algo inestable que desequilibra su estabilidad debe ser resuelto antes de la gestación del nuevo ser, para que este, goce de plena protección, educación y orientación, garantizando así su derecho natural a la felicidad. El enlace copulativo debe responder a las necesidades propias del gestado. De no disponer de los recursos necesarios para la felicidad del descendiente, los gestores deberían abstenerse de crear a un desgraciado. Es necesario comprender las diferencias entre los términos pubertad y adolescencia. Pubertad es un proceso de transformación genital, es el proceso donde se maduran las funciones reproductoras del individuo y adolescencia es la condición o estado de ignorancia y por lo tanto de inexperiencia del vínculo familiar completamente maduro (unión de padres e hijos y de esposo y esposa). El adolescente ignora cuales son los recursos necesarios para la integridad del descendiente. Martín Soria Página 133

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Obviamente, cuando la fuerza del amor está madura, es más fuerte que la fuerza de la vida. La fuerza del afecto conduce y dirige a las fuerzas del instinto. Pero cuando se está creciendo hacia la madurez, es la fuerza de la vida más fuerte que la fuerza del amor, por ejemplo: difícilmente un niño chico ofrecerá generosamente su criterio inmaduro al optar por una novia, a pesar de que sus padres le aconsejen que esa novia no le conviene o que no está lo suficientemente maduro como para asumir las consecuencias. Para el niño chico, la fuerza de la vida es más importante que la fuerza del amor, porque aún no está desarrollada la fuerza del afecto, aún no ve su situación con el sentido paternal de quien ha vivido esa experiencia. El amor absoluto es puro, autónomo y completo. Puro, es aquello que satisface, significa y beneficia a Todo Siempre. Es el amor que satisface a los padres de ambos y a sus hijos o descendientes. Para satisfacer a sus padres ha de ser reconocido y aceptado por ellos, esta condición de satisfacción y reconocimiento mutuo entre padres e hijos, se transmite a la descendencia, estableciéndose de esta forma su pureza, lo que califica al amor de puro es el hecho de satisfacer a las tres generaciones, abuelos, padres e hijos. La satisfacción completa en el amor es la semilla de la especie humana. Decimos que el amor es la fuerza que une, pero también es la experiencia de la unidad. La unidad en el amor es tan gratificante, significativa y complaciente que produce una fuerza o necesidad de unirse aún mayor. El amor o búsqueda de la unidad es una necesidad incuestionable y como necesidad que es, es algo de lo que nadie se puede sustraer. Al ser una permanente necesidad, es al mismo tiempo, una constante búsqueda, la búsqueda de una completa realización, recognición y satisfacción. Pero al ser constante necesidad, la satisfacción solo es estrática en su búsqueda y sustancial en su experiencia, en otras palabras, se experimenta la unidad que satisface, pero no se elimina la necesidad por la unidad. Lo mismo ocurre con la verdad y con la bondad. Ambas son necesidades. El ser humano no puede sustraerse a ellas, pero a pesar de que se experimenta la confianza o reconocimiento y la correspondencia o completación, no por eso se elimina la necesidad por encontrarse unido con ellas. Necesidad y experiencia están ligadas mediante la búsqueda, estas tres fuerzas, necesidad, búsqueda y experiencia, corresponden con la intención significado y acto que existen contenidos en el proceso de la actividad. Necesidad es una categoría de la cual no podemos sustraernos, lo que podemos entender como “determinada”. El ser que contiene una necesidad está determinado a satisfacerla. Los valores de plenitud, ley y completación son una necesidad en el hombre. Por lo tanto, el ser humano está determinado a su satisfacción. Todo lo demás es tiempo perdido. Pero esta necesidad puede jugarnos una mala pasada, si se excede, si se transforma en ansiedad, porque la ansiedad prioriza al yo, por sobre el todo. Ansiedad es una sensación propia de uno, mientras que la necesidad es compartida. La necesidad por comer es compartida, pero la ansiedad por comer, puede llevarte a rechazar al otro por comer tú. Eso mismo ocurrió en la caída de los primeros antepasados que tenían ambos la necesidad de reproducirse, pero la ansiedad de Adán por hacer el amor, transformó su relación con Eva en un acto beneficioso sólo para él y en ningún caso creó la confianza, la unidad ni el vínculo familiar entre padre e hijo ni entre marido y mujer. Esta es una de las razones del porqué sus descendientes llegaron al extremo de asesinarse el uno al otro. Adán (el primer antepasado) no pensó en la importancia del vínculo familiar en el momento del enlace intergenital. Por eso sintió vergüenza frente al Todo (Dios). La relación sexual debió realizarse para beneficiar a todos siempre. Adán y Eva, debieron comprender perfectamente todo lo que implicaba la relación copulativa antes de realizarla. Debieron entender que en esa relación existen implicados y extensiones implícitas, que esa relación afecta no solo a los que gestan sino también a los que los gestaron, a los cuales pertenecen y a lo que generarán que son la extensión de su gestor. Debieron saber que en esa unión se enlazan el ideal de la creación y su perfecta consecuencia; el pasado y el futuro se unen en el Martín Soria Página 134

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establecimiento conectivo. El orden correcto entre sujeto y objeto; el presente con el pasado y con el futuro. En esta unión se establece la autenticidad humana y la pureza absoluta del individuo. Esta unión contiene el significado de lo verdadero cuando se realiza con el desprendimiento y renuncia absoluta de sí mismo, para virtud de la incondicionalidad afectiva. Pero debían haber sabido que esa unión contiene también en su ignorancia el significado de la más amplia frustración y falsedad que produce el apego relativo al egoísmo hedonista. De haber comprendido esto en su totalidad, Adán y Eva, habrían obrado responsablemente, pero no se lo cuestionaron con el suficiente interés como para descubrirlo. Todos y cada uno de nosotros somos responsables de nuestros actos, de nuestros criterios y de nuestros sentimientos, por lo tanto, somos responsables de reconocer el verdadero sentido y significado de la familia y el verdadero sentido y significado del amor y el verdadero sentido y significado del individuo. Dios sabía, que en el proceso de crecimiento, existía la posibilidad de que el hombre o la mujer, invirtieran su posición de sujeto dominador de la creación, especialmente en la edad adolescente, cuando se despierta el apetito intergenital (pubertad). El sexo, es la fuerza más difícil de dominar en la adolescencia. Si no se tiene una buena asesoría, o si no se está protegido por un ambiente de confianza y comprensión, lo más lógico es que el adolescente se interne en la investigación personal de sus apetencias físicas, abandonándose al deseo por la experiencia del placer. Lo que el adolescente ignora es el producto de dicho abandono. El abandono de posición y de dominio sobre su cuerpo genera importantes ambigüedades, que destrozan la cohesión y la coherencia del carácter. Dios sabía muy bien, que existía este peligro, y advirtió de ello a Adán y Eva. “Del fruto del árbol de la ciencia no comeréis porque si coméis, de él moriréis.” Si le sumamos a la fuerza inmadura del amor, la fuerza de contención producida por el mandamiento de “No comáis”, transformamos a la fuerza inmadura del amor, en una fuerza superior a la fuerza del instinto. La fuerza inmadura del amor más el mandamiento, es más fuerte que la fuerza del principio. El mandamiento fue el aditivo necesario, para proteger el crecimiento de sus adolescentes, pero no bastó con el mandamiento para impedir la caída. El primer hombre, debió hacer uso de su responsabilidad, la advertencia de la conciencia es un servidor, pero el Señor de los servidores es el ser humano y él, (el primer humano adolescente) debió, captar la naturaleza del aviso y discernir por si solo lo que iba a hacer. Este aviso de la conciencia sigue siendo operativo en la conciencia de cada humano adolescente. Los padres pueden advertir, pero no pueden actuar por él. De hacerlo estarían privándolo de libertad y el acto no sería responsable. La importancia de este acto es que es reproductivo y el producto que se deriva del actuar fuera de la norma, produce un resultado originado también fuera de la norma. Eso es la caída, ese es el error original y es debido al poder de la fuerza del instinto por sobre la fuerza inmadura de la conciencia del valor. En estado de madurez El adolescente crece en base a la orientación de dos fuerzas, la fuerza de la conciencia del amor vincular maduro en el efecto confianza y respeto y la fuerza del instinto biológico. Lógicamente para madurar en el dominio sobre su cuerpo el adolescente debe superar el apetito de la fuerza del instinto y procurarse la unidad vincular en la confianza y respeto incondicional maduro con su pareja, para eso ha de orientar, educar y madurar en los principios naturales con ella en paralelo. Solo después de ser capaz de superar la tentación del apetito intergenital prematuro, demuestra estar maduro en el dominio de las virtudes, de las capacidades y de los instintos lo que lo declara Señor del celo. Para eso debía adquirir la fuerza del amor, del conocimiento vincular que aún no tenía. Martín Soria Página 135

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FUERZA DEL AMOR + (superior a la fuerza del principio) Fuerza del principio VINCULO FAMILIAR (preferido por sobre el enlace copulativo) enlace copulativo

En estado de inmadurez Fuerza del amor Vinculo Familiar (inferior a la fuerza del instinto) (inferior al apetito copulativo) FUERZA DEL PRINCIPIO + ENLACE CUPULATIVO

Refuerzo (conciencia del valor –mandamiento- ¡No comáis!) La fuerza inmadura del amor más el mandamiento es MAYOR que la fuerza del principio o del instinto. Pero, algo contrapesó, la fuerza del mandamiento. Lo que contrapesó la fuerza del mandamiento, fue la noción que Eva tuvo al masturbarse y sentir que era grato. Esa fue la tentación de “Lucifer”, es decir, la noción intelectual que Eva tenía por verdad. Eva confiaba en su intelecto, protector y guía “Lucifer” (Lucifer es quien da luz y la luz se emplea como el resplandor de la verdad). Eva confiaba en su noción de la verdad. Tuvo la experiencia y sintió placer, ese placer era grato y complaciente. Su noción de la verdad o Lucifer era confiable, nunca antes dijo nada acreedor de error o desconfianza. La inteligencia de su intelecto “Lucifer”, explicaba las leyes y las razones para descubrir y comprender, los principios de la creación, de manera transparente, pura y coherente con la realidad. Era coherente y fiel reflejo de la creación de Dios. ¿Cómo podía dudar de algo que después de experimentarlo le producía un bien? Lógicamente era el bien del placer, no el bien de la Plenitud, pero para quien no ha tenido la experiencia de plenitud, el placer es lo más agradable. La noción de la verdad de Eva era pura e inocente, no existía en ella razón para dudar o para negar algo, que le parecía evidente. Pero Eva fue creada para dominar con afecto a la creación entera, y los ángeles son sólo siervos en la creación hebreos 1-14, revelación 22.9 -1 Corintios 6:3. El ángel se percibe como sensación, como intuición, como inspiración o como revelación en el sentido de un conocimiento que es revelado, es decir, es puesta a la luz de quien lo aprecia. Tradicionalmente en oriente se conoce al ángel como la “Décima Inteligencia” o “Inteligencia Agente”. Ángel es el servidor que protege el cumplimiento del Proceso y Estructura Base de Cuatro Posiciones. (Prudencia, Fortaleza, Templanza) Cuando Lucifer le dice a Eva ¿No sabéis que si coméis seréis como Dios? Le estaba afirmando una realidad verídica, no mentía. Era cierto que cuando se uniesen, Adán y Eva, en una completa, autónoma y libre relación, centrada en lo absoluto, en lo que es siempre y para todos válido, serían como Dios, porque serían plenos, justos y completos. Dos en uno, ese era el propósito para el cual habían sido creados: creced, multiplicarse y dominad. El árbol da fruto cuando es perfecto y para dar fruto debían de multiplicarse mediante la unión perfecta, mental y física, por lo tanto, mediante la unión sexual. Pero esta afirmación contradecía la afirmación divina: “del fruto del árbol de la ciencia no comeréis porque si coméis, de él moriréis”. Por supuesto que debían de unirse para ser perfectos, pero debían hacerlo en su momento y de manera ordenada, una vez alcanzado el grado de madurez, en la libre incondicionalidad, en la autonomía, o unión con el conocimiento de lo que es siempre y para todos válido, y responsablemente maduros. Primero debían establecer la unión mental, afectiva, cognitiva y dirigida hacia la unidad con los principios de la creación y una vez establecida esta unión mental, Martín Soria Página 136

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podrían conducir y dirigir sus cuerpos con el debido dominio sobre ellos, hacia la correcta y perfecta unión sexual. Ambos debieron respetarse, confiarse y vincularse en lo afectivo, reconociéndose justos en la razón de su Naturaleza humana y respondiendo ambos al cumplimiento del deber de ser maduros en el dominio sobre el celo (la unidad) fisiológico y psicológico. Adán y Eva, debían calificarse dominadores del conocimiento. Sólo sobre la base de la unidad con lo absoluto, desarrollarían la capacidad de asimilar los valores absolutos. Valor es la experiencia producto de la unidad sujeto objeto centrados en lo absoluto. Lo primero que debió hacer Adán es establecer esa unidad mente y cuerpo, conciencia o sentido común por sobre el instinto. Para lograr ese estándar, debían dominar la tentación del celo. El celo, al servicio del hombre transforma al hombre en persona. Solo esa conducta les calificaba como dominadores de lo interno y de lo externo. Del amor y del placer. Pero Lucifer los tienta con una afirmación incompleta. También, porque Lucifer (el intelecto de Eva) estaba creciendo en paralelo con la integridad emocional física y volitiva de Adán y Eva, quienes debían convertirse en sus Señores, y para eso Adán y Eva debían dominarlo. Para dominar su intelecto debían superar la difícil prueba haciendo uso de su sensibilidad y confianza en lo universal, en lo absoluto, en el sentido común, en Dios. Adán debía, por sí sólo, sin la ayuda de nadie, superar la tentación y unirse con el ideal. El ideal del amor, vale más que la vida. Adán debió por si solo superar la tentación de la vida, priorizando su vínculo con el amor. ¿Quién estaba en lo cierto? Dios que les dice que no coman o el intelecto inmaduro de Eva (Lucifer) que deduce que es bueno comer del fruto del árbol. ¿Quién está en lo cierto cuando, frente al joven adolescente, el padre le advierte de cuidarse de tener una relación sexual, el padre o el hijo inmaduro? El hijo inmaduro puede pensar que está listo para copular, pero desconoce todas las consecuencias de lo que su relación acarrea. El cuerpo de Eva era ya maduro físicamente, tenía sus órganos sexuales completos. Cuando el órgano está completo, puede satisfacer su objetivo. El objetivo del órgano sexual, es su uso para la reproducción. Eva estaba lista para utilizar sus órganos sexuales. Pero lo que califica a Eva como madura, es precisamente el dominio sobre el celo. El uso del sexo, cuando beneficia al Todo y siempre. Eva tenía ante sí su gran prueba de aptitud. O dominaba al ángel (su inmadura comprensión de la verdad) o era dominada por él. Esta prueba era necesaria para cumplir con su etapa de desarrollo del dominio. De dominar su intelecto inmaduro se completaría el propósito, de que el intelecto funcione al servicio del afecto emocional o de acuerdo con el principio de la creación; de no dominar su intelecto inmaduro, el afecto emocional quedaría al servicio del intelecto inmaduro o de la ignorancia de los principios de la creación. Si el intelecto superaba a la emoción, la sensibilidad de la mujer quedaría supeditada y sometida a las limitaciones de su intelecto inmaduro. Y sus descendientes nacerían con esa condición impura, de ceder sus percepciones espirituales al dominio de la razón. Si por el contrario, la mujer captaba y asumía, tomándose en serio la sensación de alarma emitida por la conciencia humana celosa, que frente a la posible pérdida de unidad esperaba detener con su alarmante tensión, el actuar del apetito intergenital prematuro de los adolescentes, logrando de ese modo ejercer el dominio sobre los instintos y el celo. Posibilitaba así la preferencia de lo afectivo por sobre lo racional y por sobre el actuar instintivo. Y sus descendientes habrían heredado la condición de ser bendecidos por la normativa de la Naturaleza en la cual se habrían reconocido. Dominar al ángel, la calificaba de madura y soberana sobre la creación. Eva debía dominar su intelecto, con su fe en el amor incondicional, con su fe en el mandamiento, con el uso del sentido común. Eva debía priorizar el amor afectivo, por sobre el placer físico del sexo. La experiencia de plenitud en el amor incondicional es por sobre la experiencia del placer momentáneo del sexo. Martín Soria Página 137

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El sexo es una función, el amor es una necesidad, la función, puedes gobernarla, la necesidad no. Eva debió madurar su etapa afectiva antes de emprender la experiencia del sexo. El sexo debe usarse al servicio del amor y no el amor al servicio del sexo. El amor es sujeto y el sexo objeto. Eva fue creada para ser madura, como sujeto de su intelecto y no para ser objeto servil de un intelecto inmaduro. Ser dominada por el ángel, la esclavizaba al servicio de un servidor y la apartaba de su verdadero padre, el Creador, conciencia absoluta del valor. La conducta de Eva fue inmadura, permitió que su intelecto sobrepasara su sensibilidad afectiva. Obedeció a lo que comprendía, a pesar de sentirse equivocada. Esta conducta universalmente adoptada como valida es debida al abandono de Adán y a la entrega de su conciencia a la tentación del celo. A la renuncia de lo absoluto por el enlace relativo al estado de inmadurez de sus conciencias. Lo natural es obedecer a lo que sientes cuando tu conciencia está madura, pero para madurar a la conciencia es necesario dominar el celo. El celo es esa fuerza protectora de la unidad vinculativa, cognitiva y conductiva, que ansía a la espera de la unidad, o que angustia cuando la unidad no se ha logrado. Esta dualidad contenida en el celo, produce, por un lado, una necesidad extraordinaria al ansiar la unidad, y por otro lado, una angustiosa amenaza de perder esa unidad.

Necesidad (orden) Cumplimiento

Algo que amenaza al orden Celo

Necesidad extrema = Ansiedad Temor a no cumplir = Angustia

Adán y Eva sintieron la ansiedad por el amor al tener sus órganos sexuales ya maduros, lo que les producía la necesidad de unir sus genitales, pero al mismo tiempo, sentían también la necesidad por descubrir el porqué del amor, que les explicaría el porqué de la vida. La razón de ser es más importante que la necesidad sexual. Si Adán y Eva hubieran sabido que el satisfacer la necesidad sexual antes de comprender la razón de ser les impediría comprender el porqué de la vida, no se habrían abandonado a sus instintos, pero la caída, nos indica que estaban inmaduros. Adán y Eva no sabían de la trascendencia e implicancia de sus actos. No sabían que todo acto contiene significación e intencionalidad y que la significación del acto es determinado por la intencionalidad propositiva a la cual se debe. El acto sexual responde a la intencionalidad reproductiva de la especie y por lo mismo, es necesario conocer el sentido de la vida que exige de la auténtica y madura relación reproductiva. Adán y Eva no debían unirse sexualmente motivados por la ansiedad, o por la angustia, ante todo, debieron entender las consecuencias de su proceder para realizarse como señores del pasado y del futuro, señores de la creación y señores del Ideal. Y para hacerse uno con el Ideal debieron descubrirlo y entenderlo antes de violarlo. Al violar el Ideal, se pierde el sentido de la pureza y de la autenticidad. Eva obedeció a lo que comprendía a pesar de sentirse equivocada. Conocía el mandamiento, sentía que era incorrecto el establecer una relación sexual previa a la unión afectiva, y debido a la parcialidad de su comprensión sobre la multiplicación, se abandonó y se entregó al dominio de sus instintos. Eva logró tentar también, al Adán inmaduro, y ambos se abandonaron al instinto, perdiendo de este modo su pureza y autenticidad, y se pusieron al servicio del error, de la ignorancia y del conflicto y del egoísmo. Se entregaron al desorden, a la incoherencia, al dolor producido por los esfuerzos frustrados. Se entregaron a la depresión, producida por la ignorancia, y el sin sentido. La relación sexual, debe conducirse luego de madurar la sensibilidad del afecto, de esa, y no otra forma, se experimenta plenitud en la relación. Martín Soria Página 138

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De no establecerse primero la unidad afectiva en el orden universal, el placer físico y momentáneo de la relación, se transforma en la más grave violación del principio y del orden universal, y por consiguiente, el hombre sano, puro e inocente, libre de culpa, se transforma en culpable, impuro, insano y violador del derecho a la felicidad de Dios. Se transforma en lo opuesto al orden, en conflicto; en lo opuesto a la paz, en la tensión; en lo opuesto a la sabiduría, en ignorante y consecuentemente, en sufriente, porque todo lo que experimenta es doloroso. Esta es la verdadera identidad de un Satán o de un diablo. La identidad del frustrado, del egoísta, del ignorante, del irritado, del abandonado, producto de establecer relaciones abruptas, e indebidas. Al experimentar el amor inmaduro, la experiencia del placer, produce en el inmaduro la necesidad de repetirlo y al perder la protección del mandamiento paterno, se pierde también el significado del paternazgo que realiza la autenticidad del acto. La intuición del Ideal se pierde en la experiencia del placer. La experiencia inmadura del sexo explica que este es bueno porque agrada, a pesar de que en lo más profundo del ser se entienda que es insuficiente. La experiencia intergenital inmadura angustia, y por lo mismo, denota su falsedad y exige que se oculte, que nadie más lo sepa, porque evidencia la inmadurez e ignorancia de quien lo consuma. El amor verdadero beneficia a todos siempre, vale y da valor, es imparcial, ilimitado, eterno, único, incambiable y se aplica a todo, no perjudica nunca a nadie. Por lo tanto, no hay razón para ocultarlo, todo lo contrario, la razón invita a celebrarlo. Se celebra el hecho de que el individuo supere la tentación de la ansiedad, la tentación del celo, la tentación de los extremos. Se celebra el hecho de que el individuo se califique como responsable de asumir el deber de ser esposo y padre, leal a los valores que benefician siempre a todos. Se celebra la victoria sobre la apreciación relativa del valor al establecerse la condición para la recognición de lo absoluto. Se celebra la victoria sobre la ascendencia y descendencia a las cuales beneficia el acto correcto. El amor cuando es puro y verdadero, se celebra porque es una bendición. La bendición en el amor es la unión entre el hombre y la mujer (horizontal) que beneficia al padre y al hijo (vertical). Es la unión entre el hombre y la mujer concedida y aprobada por los padres, lo que garantiza la protección y seguridad de la familia. La familia necesita de la protección del experto, del apoyo del conocedor, de la guía del orientado, sin esta protección, la familia corre el riesgo de perderse en la ignorancia de las insuficiencias de que se conforma. Jesús afirma que el hombre tiene por padre al diablo.(Juan 8.44).Tenemos por padre a un intelecto inmaduro, somos siervos de la ignorancia, porque no conocemos nuestro origen, identidad y propósito. La obediencia a su intelecto inmaduro en el incorrecto establecimiento de relaciones afectivas, transformó a la Eva directora y conductora de su conocimiento, en una Eva sometida y esclavizada por un intelecto ignorante de los principios de la creación. Al someterse a los deseos de su cuerpo físico, Eva invirtió las posiciones originales, perdiendo así su noción de la verdad, de la bondad y del amor, con lo que perdió el dominio sobre sí misma y sobre la creación, transformándose en esclava de las fuerzas naturales. Esclava de su ignorancia. Originalmente Dios o el perfecto estándar del valor absoluto, debía transformarse en la conciencia familiar absoluta y eterna, debía ocupar la posición del sentido común, o propósito de las relaciones interposicionales o interpersonales de los primeros antepasados, debía transformarse en costumbre, en tradición, en estándar. Adán en la posición de objeto del amor de Dios debía ocupar la posición de sujeto del amor de Eva, y heredar la condición de lo absoluto, de lo completo en la incondicionalidad, es decir Adán debió darse sexualmente a Eva para posibilitarle ser madre, una vez alcanzado el grado de dominio sobre el celo.

Martín Soria

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Esta acción de entrega incondicional por el beneficio del otro “Eva” calificaba la relación sexual de Adán hacia Eva, en incondicional y por lo tanto en correcta, de acuerdo al principio de la creación. Eva produciría incondicionalmente un hijo que transformaría a Adán en padre de manera incondicional, de esta manera se habría satisfecho el principio de la incondicionalidad de la creación y Dios y el hombre habrían cumplido su propósito en el amor incondicional verdadero y autónomo. Es evidente que Eva no fue a Adán para hacerle padre, Eva no comprendía aún el auténtico propósito de la relación sexual. Eva no conocía el sentido verdadero del paternazgo, de haberlo conocido no habría tentado a Adán, su esposo y mediador con Dios. Eva no habría sacrificado su única oportunidad de llegar a ser auténtica, una con Dios, una con la verdadera maternidad, conyugalidad y filialidad absoluta. Una en lo pleno, autónomo y cumplido. Eva no reconoció que solo en la verdadera unión vinculativa con su complementario se encontraba la posibilidad de adquirir el grado de conciencia auténtica, autónoma y absoluta. Eva no sabía que la relación intergenital debía realizarse después de establecer el vínculo afectivo, cognoscitivo y conductual con los valores que representan al verdadero sentido de familia, ni sabía que solo eso garantizaba el ser libre autónoma y responsable. f- ¿Por qué no intervino Dios en la caída, si comprendía las consecuencias que esto generaría? Dios hizo todo lo que pudo, dentro del principio. Dios (la Naturaleza) no puede salirse de sus principios puesto que es absoluto y sus principios también lo son. Si Dios hubiese obligado a Eva, o a Adán, se habría extralimitado. ¿Cómo Dios, el sujeto del amor, de la justicia y del orden podría extralimitarse? ¿Sería éste un verdadero Dios? ¿Se podría confiar en un Dios ambiguo de doble estándar, voluble o variable? ¿Adónde conduciría el aceptar a un Dios no absoluto sino relativo y cambiante? ¿Sería justo el Dios que interviene en las responsabilidades humanas? ¿Cómo podría decirse responsable el hombre que no logra por su propia voluntad el grado de dominio sobre sus actos? ¿Podría decirse uno con el Dios pleno autónomo y responsable el hombre que se realiza gracias a la intervención del padre? ¿Podría decirse titulado el estudiante al que le resuelve el padre la prueba de graduación? Dios es absoluto, y por esta condición de ser absoluto, no pudo violar su principio de incondicionalidad. Dios es absolutamente incondicional. Y de involucrarse en el proceso de desarrollo de Adán y de Eva, habría condicionado sus opciones, lo que habría privado al hombre de su libertad. Esto mismo transformaría a Dios en condicional. Tampoco puede alterar la libertad del hombre, porque esto lo descalificaría como perfecto objeto del amor incondicional, y pondría al objeto en la posición de obligado a responder sin libertad de opción. El objeto original e incondicional, debe responder por iniciativa propia, y no por obligación. Dios no puede violar sus principios. Además, Dios debe permitir que el hombre madure por sus propios medios para hacerse meritorio de su propio dominio sobre la creación. ¿Podría la creación aceptar a un sujeto cuyo mérito lo realizó otro por él? ¿Quién sería el verdadero sujeto, el que hizo el mérito o el designado por quien hizo el mérito? Por lo tanto, para permitir la calificación del hombre, para posibilitar la libertad del hombre y para permitir la incondicionalidad del hombre, Dios hubo de permitir al hombre, hacer uso de su opción libre, aunque esto significase perder su identidad. g- Resultados de la caída. La caída de Eva produjo en el hombre una naturaleza distinta a la original. Le fue creando hábitos ambiguos e incoherentes con su propósito valórico original. El ser humano perdió su identidad, su condición y su función. Se transformó en corrupto, en ignorante y en relativo. Estos derivados provienen de cuatro errores que al mantenerse en el tiempo han ido formando una falsa condición humana. Martín Soria Página 140

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Primero, se habituó a no tomar el punto de vista de Dios en sus decisiones. Es decir, pasó, de tomar el punto de vista del conjunto o del todo, a tomar sólo su propio punto de vista y a priorizar y a enfatizar el bienestar del “Yo” por sobre el bienestar del “Nosotros”. Perdió la noción de lo absoluto, centrándose en la noción del egoísmo. Se habituó a la imprudencia, al no poder ligar a la prudencia con lo absoluto, al desconocer lo que es válido siempre y para todos, la prudencia pierde su sentido. El hombre perdió la noción global del sentimiento familiar completo. Perdió la visión del paternazgo. Segundo, se habituó a abandonar su posición, tanto de sujeto como de objeto. La ubicación natural, fruto de la comprensión del propósito de la creación, pasó a ser la desubicación total. El hombre abandonó su responsabilidad. Se abandonó la sensibilidad original de la ubicación y se suplantó por obedecer y priorizar a su intelecto por sobre el sentido común de su conciencia original. Es normal cuando se es joven el sentir que no se deben hacer algunas cosas, pero cuando se nos convence de que no importa porque nadie nos va a ver, lo hacemos, aún sintiendo que no lo debemos hacer. De este modo invertimos la posición directiva de nuestra conciencia sensible y ponemos en su lugar al conocimiento intelectual. Por esa razón se ha priorizado el desarrollo de la ciencia por sobre el desarrollo afectivo o sensitivo. Reconocemos mejor los significados que los sentimientos. El producto de la desubicación en las relaciones, anuló la tolerancia. El hombre, después de caer, se transforma en intolerante, pasando a llevar cualquier posición. ¿Cuál es el sentido de la posición, si no está ligada con el valor absoluto? ¿De qué sirve la posición si no es en función de un orden? Tercero, adquirió el hábito a invertir el dominio sobre sí mismo y sobre los demás. En lugar del dominio por amor incondicional, preocupado, generoso y confiado, aprendió a dominar obligando. En lugar de dominar los instintos físicos pasó a abandonarse a los placeres físicos y a las sensaciones emocionales, a los temores, a las depresiones y a los excesos. Al ignorar la justa medida, desaparece la moderación y el orden. El hombre, después de caer, pierde el sentido común. ¿De qué le sirve dominar al cuerpo o al instinto, si desconoce el propósito del mismo? ¿De qué le sirve dominar su actitud en pro del amor, si lo desconoce, si cree que el amor es sinónimo de apetencia y no de entrega incondicional? Por lo tanto, el hombre al caer, se habituó al dominio desesperado, por la fuerza o por el interés producto de la ansiedad por el ideal, y de la violencia utilizada para acercarse a aspectos parciales del ideal. Se acostumbró a descalificar y desposicionar al otro tanto como se desposiciona a sí mismo, a invertir el dominio sobre los demás, tanto como invierte el dominio sobre si mismo. Y por último, se habituó a multiplicar el mal, debido a su ignorancia del propósito de la creación el hombre opera sin función, y sin rumbo, sin destino ni orden, sin sentido y sin fin. Adquiere el estado de sentirse en crisis. Crisis existencial, crisis de identidad y crisis motivacional. Es común en el hombre actual, el repetir las tragedias, el acusar al contrario, el publicar lo incorrecto. Este hábito es producto de la incomprensión de lo absoluto. El hombre que cae, pierde esta noción absoluta, y por lo tanto, opera en función de la acusación a su propia desgracia. Todo lo malo que me ocurre, es por culpa del otro. Incluso la caída propia es debido a que el otro no se lo impidió. Este hábito es común en el que cae. Se cae, no por propia debilidad porque el ser humano se ve fuerte; no por propia ignorancia porque sabe muchas cosas y no por ausencia de valores porque todos nos sentimos valiosos, por esta razón es necesario cargar al otro con la culpa, sin darnos cuenta de que todo lo que podemos no es suficiente para dominar nuestra fortaleza, ni todo lo que sabemos es suficiente para comprender lo absoluto, ni sentimos en lo más profundo de nuestro ser el sentir de lo absoluto y eterno.

Martín Soria

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________________________________________________________ 1-No tomar el punto de vista de lo absoluto (del beneficio del todo y siempre,) 2-Abandono de posición (desubicación) 3-Inversión de dominio (irresponsabilidad) 4-Multiplicación del mal (acusación) __________________________________________________________ Producto de estos cuatro factores, el hombre caído se habituó a la rebelión, al adulterio, al asesinato y al robo. El hombre perdió su conexión espiritual al perder la sensibilidad original. El hombre perdió la inocencia y el lenguaje universal de la creación y se encerró en aspectos parciales que acrecentaron el egoísmo y la ambigüedad, lo que produjo la ignorancia. Estos hábitos han ido creando una falsa naturaleza colectiva y personal que hemos heredado de generación en generación producto del error original de Eva de no mantener el dominio de su posición sujeto-directiva sobre la tentación. Estos hábitos personales y colectivos, sólo pueden ser corregidos mediante la dirección de un hombre conectado con los principios de la creación, y que dirija al colectivo en la práctica de la verdadera posición y dominio. Para eso, cada individuo deberá confrontar su naturaleza falsa, con su naturaleza original. La caída originó el egoísmo, el resentimiento, la acusación, la vergüenza, el miedo, la ignorancia. El intelecto como cualquier otro “objeto” de la creación, estaba dotado con un porcentaje de valor menor que el del hombre, y sería el hombre incondicional quien mostraría al Intelecto, un estándar de valor incondicionalidad completo, de este modo él aprendería a ser completamente incondicional. Pero, la inversión de dominio de Eva y el abandono de posición, al tomar a Adán para sí misma, mostraron al intelecto un modelo de actuación fuera del principio, un modelo egoísta. El conocimiento del reconocer la prioridad del yo por sobre el todo y siempre. Eva tomó a Adán egoístamente y el intelecto de Eva, aprendió con eso a ser egoísta. El acto incorrecto de Eva, quedó grabado en su intelecto como verdad. De allí parte el egoísmo la confusión y la ignorancia actual. Eva se dio cuenta, de que lo que había hecho, no era lo correcto, y sintió vergüenza tapándose sus partes bajas. Además, sintió miedo frente a la confusión de las dos alternativas, que la convirtieron en ambigua e ignorante. Obedecer a Dios, o al Arcángel. Obedecer al todo, o a mi misma. Creer en lo que veo o en lo que siento al ver. De allí parten los problemas del individuo, que generan los problemas sociales actuales. Debemos sensibilizarnos, para creer y obedecer a lo que sentimos al ver, por encima de la obediencia o la creencia en lo que vemos. El hombre no hace lo que ve, hace lo que siente al ver. El ver algo produce necesidades, intereses o deseos por hacer. Por lo tanto debemos educarnos en obedecer a lo que sentimos que debemos hacer, por encima de la obediencia a lo que comprendemos o deseamos hacer. El hombre actual debe ejercitarse en comprender cuál es el

punto de vista de Dios, o en tomar el punto de vista del beneficio universal por sobre el personal ante cualquier decisión. Segundo, debe posicionarse con el dominio de amor incondicional y tercero debe multiplicar el bien.
La ignorancia de la caída y de sus causas, ha creado una multiplicidad de explicaciones ambiguas. La ambigüedad produce oposición entre grupos que se afirman en dogmas inexplicables y la oposición entre ellos, acaba en lucha y dolor. La sabiduría genera tranquilidad, claridad transparencia y precisión. La claridad produce complementariedad y la complementariedad produce unidad. Producto de la caída heredamos la vergüenza, la ignorancia y el temor. ¿Cómo son transmitidos estos aspectos de generación en generación?

Martín Soria

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h- Prototipos- Conciencia Original y Conciencia Adquirida. El hombre nace con prototipos originales, y a estos se le suman los prototipos adquiridos del ambiente (momento y lugar). Ambos prototipos, originales y prototipos adquiridos deberían ser coincidentes, para formar la naturaleza original del hombre. La experiencia de vergüenza, temor o ambigüedad en el padre o madre, es percibida por la sensibilidad del niño quien de este modo adquiere el prototipo correspondiente a dicha experiencia. Este niño, cuyos prototipos adquiridos considera como patrones de conducta, utilizará conductas y comportamientos consecuentes con sus prototipos adquiridos, y si no conoce los principios de la creación, o la caída del hombre, le será imposible erradicar de su conciencia dichos prototipos adquiridos. El problema en el origen del hombre, fue que la primera familia quedó incapacitada para discernir sobre el correcto establecimiento en sus relaciones inter-posicionales o interpersonales, esto fue así, porque adquirieron como verdad o por cierto, algo que era falso, y cada vez que realizaban una relación de dar y recibir sobre lo falso, producía nuevos aspectos falsos, que se sumaban a sus prototipos, como prototipos adquiridos de verdad. La suma de nuevos prototipos, aumentaba la ambigüedad y la confusión. Pero la conciencia original del hombre, también se ha desarrollado con personas que han dedicado su tiempo al sacrificio y concentración, en lo que presentían principado o coherente con la ley universal. Al mérito de estos esfuerzos le debemos el nivel de conciencia universal actual. A pesar del ambiente enrarecido y confuso actual, la ley se manifiesta en aquella persona sensible a la ley, cuya razón desecha lo irracional y cuya sensibilidad percibe el contenido real de la ley. El Origen o Primera Energía Universal, creó al hombre como su objeto de amor. Este objeto de amor debió perfeccionarse, luego de un tiempo de desarrollo de sentimientos, conocimientos y experiencias. Para lograr esa perfección en el amor, era necesario cumplir con tres requisitos: crecer, multiplicarse y dominar con amor. De haberse completado estos tres requisitos, Dios y el hombre serían uno. Ser uno con Dios, es sentir con el corazón incondicional, de lo que es siempre y para todos válido, es comprender la ley natural y el propósito absoluto de la creación, y actuar de manera consecuente con los principios de la creación, de manera responsable. El hombre actual obviamente no actúa como perfecto objeto de amor de Dios. Dios es persona, pero además es ley, y dotó al hombre con razón para que éste pueda comprender la ley. La ley es absoluta, la razón es apreciativa. Cuando la apreciación de lo absoluto es completa, lo absoluto y lo apreciado se unifican. Ese fue el propósito de la creación del hombre. El hombre debió apreciar comprendiendo perfectamente la ley, para que el hombre actuase consecuentemente con la ley y fuese uno en palabra y obra. La ley es producto del amor perfecto, del afecto. La ley existe para ser, acatada comprendida o respetada y compartida. Sin ser comprendida, respetada y compartida la ley no tiene sentido. La ley contiene beneficios y obligaciones, la ignorancia de las obligaciones frente a la ley, impide la recepción de sus beneficios. Todo cuanto nos rodea está fundamentado en la ley del dar y recibir, que es absoluta. Cualquier ley de la creación: gravedad, física, química, etc, es absoluta, independientemente de que la apreciación humana de esta, sea relativa. Cuando el hombre antepone su propia apreciación relativa de la ley por sobre la ley, la incoherencia entre ambos, ley y apreciación, produce confusión. De mantenerse obstinado el apreciador en dicha confusión, evidenciará su ignorancia frente a la verdadera apreciación de la ley. Se puede entender que en el proceso de crecimiento, mientras el hombre se perfecciona, la apreciación sea parcial. Martín Soria Página 143

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La madurez del hombre en el amor no ha sido alcanzada en su nivel individual y familiar, no se han conocido unos verdaderos padres o una verdadera familia que encarne la ley en sus sentimientos, conocimiento y relaciones. No se conocen verdaderos hijos que hayan creado una verdadera tradición. No se conoce al hombre perfecto previo a la apreciación de lo absoluto. El hombre perfecto, tendría una perfecta apreciación de la ley mediante una razón pura. LEY ------------ absoluta. RAZON -------- apreciativa. = UNIDAD. La unidad les da valor y razón de ser Originalmente: LEY ------------ amor perfecto. RAZON -------- apreciación del amor perfecto. = UNIDAD El hombre original, si hubiese sido perfecto en su percepción y comprensión del amor incondicional o de la ley universal, no habría podido caer, porque su respuesta al amor y a la ley sería coherente con ellas. El hombre actual, tiene una apreciación parcial del amor incondicional y de la ley, por eso actúa de acuerdo a su ambigüedad. Actualmente: LEY ------------ amor perfecto. RAZON -------- apreciación incompleta del amor. = No-UNIDAD. Ignorancia El hecho de que los primeros antepasados humanos optaran por obrar en contra del amor incondicional y en contra de las leyes de la creación, denota que estos, no las comprendían en su totalidad. De esto se deduce que el hombre no logró completar su proceso de desarrollo. El cuerpo físico, contiene todas sus funciones en su plena funcionalidad, entre los 18 y 25 años, pero a nivel mental, emocional, intelectual o de dominio sobre su propio carácter o sobre sus instintos físicos, no ocurre lo mismo. Las funciones emocionales del hombre actual, no muestran incondicionalidad, sino egoísmo. Las funciones intelectuales no comprenden su identidad, origen o propósito y por lo tanto, actúan sin dirección o en direcciones erradas. Y la voluntad conlleva actos de venganza, odio o revancha, estos hechos no son ejemplo de perfección alguna, y por lo tanto, podemos afirmar que Dios creó al primer hombre y a la primera mujer, en un estado inmaduro y en el proceso de madurar, este, no pudo dominar el instinto sexual con su escasa percepción del amor, y sin el apoyo del mandamiento que ignoró. Dios creó al primer hombre y a la primera mujer en un estado inmaduro. Esto se deduce de las imperfecciones del hombre. Si lo hubiese creado perfecto, ¿cómo habría podido perder su madurez? Si eres la encarnación del afecto, no puedes ser egoísta. Si eres la encarnación de la verdad, no puedes ser mentiroso y si eres la encarnación de la bondad, no puedes ser malo. Un fruto maduro no deja de ser maduro. Un animal maduro no deja de ser maduro. Pero el hombre actual es inmaduro. Y es inmaduro, porque nunca pudo ser maduro espiritualmente. Este joven que crecía hacia su perfección estaba dominado por dos fuerzas: la fuerza de la vida, o fuerza del desarrollo físico, y la fuerza del amor, o fuerza del desarrollo emocional, intelectual y volitivo. Si comparamos ambas fuerzas, diríamos que en su estado de completo desarrollo, la fuerza del amor es superior o sujeto sobre la fuerza de la vida. Pero durante el proceso de crecimiento, la fuerza del instinto o la fuerza de la vida es superior o sujeto sobre la fuerza del amor que en ese estado es incompleta. De acuerdo c on esto, podemos comprender el porqué un niño chico sacrifica la relación con sus hermanos (amor) por su deseo físico de comer un pastel (fuerza de la vida). Mientras que el adulto, sacrificaría el pastel (vida) por el beneficio de su relación fraternal. Las tres etapas de crecimiento, nos facultan las capacidades emocionales, intelectuales y volitivas. En el primer período de formación, (aproximadamente 7 años) el niño ejercita sus emociones, se comunica por medio de emociones, llanto, sonrisas, etc… Durante este primer período se forman las capacidades emocionales. Martín Soria Página 144

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Casi todas las virtudes y defectos emocionales se gestan en esta etapa. Etapa compartida con el desarrollo de sus movimientos. La segunda etapa, faculta la capacidad intelectual, en este período el joven (entre 7 y 14 años) se interesa por comprender. Su pregunta predominante es el qué es y el porqué de lo que le rodea. Durante esta etapa se desarrolla el dominio sobre sí mismo, sobre sus instintos y sobre sus tentaciones, basándose en el conocimiento de lo que debe y no debe hacer. En esta etapa, el joven debe descubrir y comprender el origen, la identidad y el propósito de su existencia. El comprender con precisión el principio de la creación, lo posibilita para dominar la tentación física del sexo prematuro. La experiencia prematura del sexo descalifica al joven, y lo hace no meritorio del dominio sobre las cosas, debido especialmente a la pérdida de la inocencia. El sentirse culpable, impide ser puro, el hombre impuro no está calificado para apreciar la pureza del amor. El joven que experimenta el sexo prematuramente, se confunde. Confunde su ideal y se degrada al sentirse incapaz de dominarse. El joven que experimenta el sexo prematuramente, pierde la confianza en sí mismo, porque pasa, de la posición de ser señor de posición y dominio sobre su cuerpo, a ser un siervo, pasado a llevar por sus instintos. La experiencia de incapacidad de dominio sobre sus instintos lo transforman en fracasado y el abandono a sus instintos lo convierte en degenerado. Cuando el joven suplanta la conciencia original por el instinto, transforma su mente de hombre en hombre demente. ¿Podría un joven idealista continuar su vida emocional sin inmutarse luego de perder su ideal? ¿Cómo se siente el joven a quien le roban el ideal del primer amor? El primer hombre y la primera mujer debieron dominar su instinto sexual hasta comprender claramente cómo y cuando relacionarse para que la relación fuese correcta, dentro del orden del principio de la creación. El primer hombre y la primera mujer habrían logrado así, su madurez y se habrían convertido en los padres verdaderos de una verdadera tradición de familias, sociedades, y de un mundo consecuente con el principio de la creación. El primer hombre y la primera mujer debieron posicionarse como sujetos dominadores de su cuerpo físico y sobre ese dominio, el primer hombre (Adán) se habría posicionado como sujeto dominador por afecto, verdad y bondad, de la primera mujer (Eva) y Eva dominada o seducida, convencida y motivada por el amor del hombre, se habría entregado a él, con el afecto incondicional y con la convicción, de que lo que hacía era lo que correspondía hacer. El hombre siente vergüenza de sí mismo, y vergüenza de lo que dice o hace, porque en el origen, el primer hombre y mujer hicieron algo que no debieron hacer. La vergüenza es el sentimiento de culpa, por hacer lo que sabía que no debía hacer. Hacer lo que no debes te hace sentir culpable, inseguro e ignorante, porque al tratar de justificar tu decisión, acabas creyendo lo indebido como debido. Es decir, es aceptar el error o lo falso como verdadero y esa ambigüedad multiplicada produce ignorancia. Los primeros antepasados, luego de invertir su posición de sujeto sobre sus instintos sexuales, y luego de invertir su dominio sobre la tentación de sus instintos sexuales, multiplicaron la relación fuera del principio, es decir, aceptaron lo falso por verdadero. La conciencia original del primer hombre, pasó de ser sujeto del intelecto consecuente con la ley, a ser objeto de un intelecto inconsecuente, porque por un lado, comprendía una porción de la ley, pero también aceptaba como verídico lo falso de su amor prematuro. Los primeros antepasados, nunca llegaron a completar su período de crecimiento hasta la perfección, porque el fallo en aceptar el sexo prematuro, les impidió la experiencia del amor incondicional o verdadero. El sexo prematuro o indebido produce distancia, el joven actual que experimenta sexo prematuramente, lo esconde a sus inmediatos, teme ser descubierto. Martín Soria Página 145

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El temor no es parte de lo auténtico o de lo verdadero, sino de lo falso. Una mentira basta para calificarte como mentiroso y una culpa, es suficiente para hacerte culpable, una impureza basta para transformarte en impuro. El valor de la inocencia nos hace auténticos y verdaderos mientras que la culpa por la experiencia de lo falso nos hace ambiguos y dignos de la desconfianza. Ser inocente, es el valor más grande expresado en la creación. La inocencia de los animales o de las plantas y minerales, les hace meritorios de la divinidad. El hombre necesita recuperar su inocencia. Ser inocente es ser libre de culpa, y el hombre es culpable, cuando obra en contra de la ley conocida. Es importante comprender, que si uno, obra contra la ley que no conoce, no puede sentirse culpable. Para ser culpable debe actuar contra sus propios principios. Los primeros antepasados conocían su posición de dominadores sobre la creación y sobre sus cuerpos, o instintos físicos y a pesar de ello, se entregaron al servicio de la tentación sexual prematura. El que se sintieran culpables, nos indica, que eran conocedores del peligro de la tentación. De no ser conscientes del peligro que suponía se habrían sentido inocentes. La causa del origen del mal, fue la falta de fe en la incondicionalidad, o en el amor incondicional, contenido en la conciencia original del hombre, y esto, acarreó la inversión de posiciones y la falta de dominio, sobre los instintos físicos. Esta interpretación de la caída, no es algo nuevo en la historia del Judeocristianismo. Clemente de Alejandría en el siglo ll escribió: “...el primer hombre de nuestra raza, no esperó el tiempo apropiado, deseando el favor del matrimonio antes de su hora y cayó en pecado por no esperar el tiempo de la voluntad de Dios... ellos, Adán y Eva fueron inducidos a hacerlo mucho antes de lo normal, porque estaban todavía jóvenes y fueron arrastrados por el engaño”. (Sobre el matrimonio XIV: 94 XVII: 102-103) De forma similar, Teófilo Antioquía y San Irineo, consideraban a Adán, en una edad prematura, cuando infringió el precepto de abstenerse de la unión conyugal con Eva. No porque fuera esta una acción mala, sino impropia de su edad. Este concepto de que la caída ocurrió en un periodo de inmadurez, también es compartido por Pedro Lombardo, Hugo de San Victor, Alejandro de Hales, San Buenaventura, Juan Duns Escoto, y otros en la Escuela Franciscana. Influidos por algunos libros apócrifos de la época y en especial por el Libro de Enoc, la noción de una relación carnal, de los ángeles con las mujeres en los comienzos de la historia, era comúnmente aceptada, sobre todo para interpretar los versículos del Génesis 6:1-4. Tertuliano (160-200) llama a esos ángeles caídos “ Desertores Dei, Amatores Feminarum” (los desertores de Dios y amantes de las mujeres) Interpretaciones similares, fueron mantenidas por: San Irineo, Atenágoras, San Atanasio, San Jerónimo, San Justino y otros. San Agustín (387) afirmó que el pecado original se transmite de generación en generación, por lo tanto, es una condición que se transmite mediante la relación sexual. Es curiosa la oposición de San Agustín sobre las teorías que en su tiempo se vertían sobre los cristianos a cerca de la “gracia”, oposición que nos demuestra la aseveridad de san Agustín, sobre la creencia de que el pecado original se heredaba. El monje ingles Pelagius extendió la visión de que la “gracia” reposa sobre la conciencia, la razón y la libertad del ser, porque el pecado original, según él, nada tiene que ver, con el hombre. A esto se opone San Agustín diciendo que la “gracia” es el estado de pureza original cuya manifestación es Cristo, y es sólo mediante el ejemplo, conocimiento y virtud de Cristo que podemos eliminar el pecado original. El profesor F.R Tennant de la Universidad de Cambridge, que hizo un extenso estudio de la caída nos comenta: “ Más allá de toda duda, los diversos relatos acerca de la relación sexual de Adán y Eva con demonios y especialmente, Eva con la serpiente o Satanás, eran muy antiguos y extendidos entre los judíos. Martín Soria Página 146

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Por ejemplo encontramos en el Talmud en Abot de Rabí Nathan del siglo II: En aquel momento la serpiente malvada consideró en su corazón: como soy incapaz de causar la caída de Adán, iré a causar la caída de Eva. El fue, se sentó a su lado y habló mucho con ella... ¿Qué planeó la serpiente malvada en aquel momento? El pensó, iré y mataré a Adán y me casaré con su esposa y seré el rey de todo el mundo y marcharé orgulloso y disfrutaré de placeres reales”. Clemente de Alejandría nos dice en su Stromata, III: “Cuando en el evangelio según los egipcios Shelom preguntó al Señor: ¿Durante cuánto tiempo prevalecerá la muerte? El respondió: “Mientras vosotras tengáis hijos”....Y cuando ella le preguntó:”Entonces, ¿he hecho bien no pariendo hijos?” El dijo: “Comed de todas las plantas menos de las que son amargas”. Y cuando ella preguntó en qué momento serían conocidas las cosas sobre las cuales le había interrogado, El le dijo: “Cuando vosotras las mujeres hayáis pisoteado la ropa de la vergüenza y cuando los dos sean uno, y cuando el varón con la hembra no sean varón ni hembra...” Y dijo el Salvador en el mismo evangelio: “He venido a destruir las obras de la Hembra”. Sin embargo estos análisis ambiguos no prosperaron, ni pudieron ofrecer un remedio efectivo al grave problema del pecado original. El pecado original ha de ser restaurado únicamente por una persona original. La persona que ha de superar la tentación del celo y transformarse en verdaderos padres de la humanidad. SECCION II REALIDAD FÍSICA Y REALIDAD NO FÍSICA a-Elementos esenciales de la materia. A las cosas que podemos ver y tocar las llamamos materia. Todo cuanto vemos, oímos, olemos, gustamos y tocamos, está compuesto por partículas microscópicas, llamadas átomos. Cada átomo consta de partículas aún más pequeñas. En el centro de cada átomo, hay un núcleo, compuesto de protones y neutrones. Otras partículas, los electrones giran a gran velocidad, alrededor del núcleo. Los protones y neutrones son mucho más pesados que los electrones, por lo que la mayor parte de la masa del átomo se concentra en el núcleo. Algunas sustancias como por ejemplo el agua, están compuestas de moléculas, consistentes en grandes agrupaciones de átomos de diversos tipos. Otras como por ejemplo el hierro, constan de átomos de un único tipo. El núcleo de todo átomo, contiene dos tipos de partículas, protones y neutrones. El número de protones, define el llamado número atómico. Los protones poseen carga eléctrica positiva, mientras que los neutrones no poseen carga. Los electrones están cargados negativamente y giran alrededor del núcleo, en órbitas similares a las planetarias. Pero no son esferas sólidas, sino, haces de energía que se mueven a velocidades próximas a la velocidad de la luz. Un átomo posee siempre el mismo número de electrones, que de protones. Un átomo de carbono por ejemplo se compone de seis neutrones, seis protones y de seis electrones, los seis electrones del átomo de carbono, están distribuidos en dos capas orbitales. En ocasiones los electrones, pueden estar distribuidos en diversas capas orbitales, llegando en ocasiones al número de siete capas. El carbono 14 por ejemplo, se compone de seis protones, ocho neutrones y seis electrones, dispuestos en dos capas orbitales. Todos los átomos de un mismo elemento contienen igual número de protones, pero algunos difieren en el número de neutrones y estos reciben el nombre de isótopos. Uno de los isótopos de carbono el carbono 12, posee un núcleo con seis protones y seis neutrones. El núcleo de otro isótopo, el carbono 14, tiene dos neutrones de más y además son radioactivos. Los isótopos radioactivos se denominan radioisótopos. Es difícil imaginar, hasta qué punto es pequeño un átomo. Para conseguir una hilera de átomos de 1milímetro de longitud harían falta 10 millones de ellos. Pero aún siendo tan pequeño, la mayor parte del átomo, consiste en espacio vacío, puesto que los electrones están muy separados del núcleo. Martín Soria Página 147

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Si el núcleo tuviera el tamaño de una pelota de tenis, el átomo sería del tamaño del mayor estadio de fútbol. La base fundamental de la materia, el átomo, es similar a un minúsculo ventilador en el que la velocidad de sus aspas impide que algo de menor velocidad pueda introducirse en su orbita o revolución. En el caso del ventilador podríamos decir que el recorrido de las aspas es materia sólida pero no es así, algo parecido ocurre entre el protón y el electrón, se trata de dos minúsculos tornados girando a velocidades extraordinarias y en un enorme espacio vacio. Materia entonces sería el resultado del giro entre dos fuerzas de distinta intensidad y fuerza sería el sistema operativo de la consecución de una proposición hacia cuya posición o finalidad se dirige. El justificativo de la materia es intencionalidad, selectividad y poder. El estudioso del tema ha de concretar en imagen una realidad inimaginable puesto que se trata del estudio de velocidades. Velocidad es el juicio que se deduce de una relación entre espacio y tiempo. Pero el juicio se efectúa en la mente del que evalúa las intensidades de la energía que provoca la fuerza. Y el estudioso le pone cantidades en función de una medida. Cantidades de rapidez, de donde deduce intensidades en presión frente a otras cantidades de medida a las que denomina peso. Y, de esas mismas cantidades deduce intensidades de medida a las que se denominan densidad o masa. Estos conceptos, masa, peso, densidad, o materia, son simples términos propuestos por los juicios del que estudia la realidad de los fundamentos de la creación, no son existencias que actúen y se multipliquen. La materia, el peso, la densidad, la masa, la forma, o el frio, no son existencias, son deducciones intelectuales, son juicios humanos. La Naturaleza los desconoce. Lo que no desconoce la Naturaleza es el contenido intencional, selectivo y poderoso, existente en toda fuerza, que no es dimensional, ni formal ni volumétrico, pero que compone la realidad de esa inmensa manifestación activa a la que denominamos cosmos.

b-Partículas subatómicas. Los protones neutrones y electrones que integran el átomo representan únicamente tres de las más de (200) doscientas partículas subatómicas que se conocen en la actualidad. Los científicos descubren continuamente nuevas partículas, que se obtienen haciendo chocar entre sí, en los potentes aceleradores de partículas, átomos o partículas subatómicas, lanzadas a altísimas velocidades. Las nuevas partículas se bautizan con nombres extraños y sugestivos, como por ejemplo el leptón, muón o bosón. Nombres cuyos significados solo conocen quienes los bautizan, para el resto son círculos o esferas. La composición del átomo se asemeja a la composición del sistema solar, ambos se componen de fuerzas fundamentadas en energías intencionales, selectivas y poderosas. Del reconocimiento de lo externo en forma del sistema solar no se derivan demasiados beneficios, quizá el de reconocer que los planetas son luminosos y unos más que otros, pero del estudio de sus funciones llegamos a regular con ellos mediciones de tiempo, basadas en la duración que tarda la tierra en girar sobre si misma, o predicciones de clima en las estaciones derivadas del giro que toma a la tierra dar una vuelta alrededor del sol. Podemos comprender el actuar de las mareas, o el mejor momento para sembrar derivado de las condiciones atmosféricas también regidas por el giro de rotación y traslación de la tierra. Son muchos los beneficios derivados del descubrimiento de los fundamentos del giro y pocos o casi nulos, los derivados de lo superficial que se ve. Lo que uno ve es meramente algo formal en imagen, algo que es grande o pequeño, claro u oscuro y semejante o distinto. Curiosamente al decir esto, se puede comprender que sin un regulador de la luminosidad no podría ver ni lo claro ni lo oscuro, que sin un regulador de tamaño no podría ver ni lo grande ni lo chico, y sin un regulador del parecido no podría ver lo distinto o semejante. Por lo mismo, el ojo no ve, solo ve quien reconoce. Martín Soria Página 148

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Las funciones no se encuentran en el sujeto en sí, se derivan del funcionar. Dirección puede tomarse como destino a lograr o llegar o como orientación de un recorrido. Si se asume como destino a llegar, está jugando el mismo rol del propósito y la finalidad que antes mencioné, si por el contrario se asume como orientación de un recorrido, esa orientación solo es posible mediante la determinación del juicio del que define su norte. El norte no está, es un acuerdo definido. ¿Dónde se encuentra la posición del norte del cosmos? ¿Dónde está el norte de una esfera móvil? ¿Cuántos años de longitud en tiempo tiene lo eterno? ¿Dónde se termina el espacio de una esfera? ¿Cual es la cantidad de frio que existe en la energía? Los últimos descubrimientos científicos han colaborado en la comprensión de la Naturaleza y debemos sentirnos agradecidos a su trabajo, pero la ciencia por si sola no puede llegar al completo entendimiento de la existencia, acción y multiplicación de las especies naturales, o de la Naturaleza humana.
Descubrimientos 1896 Antoine Becquerel (1852-1908) descubre la radioactividad. John Cockcroft 1897-1967 y Ernest Walton n. 1903 fueron los artífices en 1932 del primer acelerador de partículas. Ello les valió la concesión del Premio Nobel de Física en 1951. En 1897 J.J.Thomson descubre el electrón (1856-1940) En 1898-Marie Curie (1867-1934) y Pierre Curie (1859-1906) descubren el radio y el polonio. 1909 Robert Millikan (1868-1953) mide la carga negativa del electrón. 1911 Ernest Rutherford (1871-1937) descubre que los átomos poseen un núcleo. 1913 Niels Bohr (1885- 1962) descubre las capas orbitales de los electrones. 1932 James Chartwick (1891-1974) descubre el neutrón. 1934-Pavel Cherenkov- descubre la radiación de Cherenkov

c-Radioactividad No piensen que estamos entrando en el área de la física, simplemente trato de introduciéndoles en una supuesta afirmación que presupone la existencia de una realidad incierta. La radioactividad procede de la descomposición de núcleos atómicos. La mayoría de los átomos poseen núcleos estables, en los que el número de neutrones y de protones permanece inalterable. Pero algunos núcleos son inestables y pueden escindirse, son radioactivos. Los núcleos inestables poseen un número de neutrones distinto del de los estables y se llaman radio isótopos. El núcleo al descomponerse libera radiación (energía). Es el proceso conocido como desintegración radioactiva. Cuanto mayor es el número de partículas subatómicas que integran un átomo, más probable es que este sea radioactivo. El uranio por ejemplo con 238 partículas, es altamente radioactivo. Los radioisótopos emiten tres tipos de radiación: alfa, beta, y gamma. Todas ellas son perjudiciales para los seres vivos, ya que pueden atravesar los tejidos celulares y lesionarlos. Estar expuestos a una radiación excesiva puede causar la muerte. La menos perjudicial es la radiación alfa, ya que no atraviesa ni una hoja de papel. Es preciso de un metal para detener las partículas beta. Y sólo un determinado espesor de plomo o cemento impide el paso de los rayos gamma. Todo tipo de átomos están unidos por enlaces. Enlace es un “pegamento” químico. La sal común se compone de iones de sodio e iones de cloro. Estos no están simplemente mezclados unos con otros, sino unidos entre sí por un pegamento químico llamado enlace. Todo enlace tiene que ver con el movimiento de los electrones situados en las capas orbitales más externas de los átomos, pero puede producirse de modos diversos. En la sal por ejemplo, unos átomos ceden electrones, y otros los ganan, formándose el llamado lazo iónico; en un compuesto como el agua, los átomos comparten electrones y se forma un enlace denominado covalente. En los metales, los electrones fluctúan libremente entre los átomos y se produce el llamado enlace metálico. Todas las sustancias de la tierra consisten en átomos unidos por distintos tipos de enlace. El número de enlaces que puede formar un átomo se denomina su valencia. Un átomo de sodio, por ejemplo tiene valencia uno porque posee un electrón en su capa orbital Martín Soria Página 149

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externa y ocho en la interior; cediendo un único electrón, se consigue un octeto estable, por lo que se enlaza con un solo átomo (como en el cloruro de sodio, o sal) Un átomo de carbono posee cuatro electrones en su capa orbital externa; puede enlazarse con otros cuatro átomos y formar un octeto estable, por lo que su valencia es cuatro. La valencia de algunos átomos es variable, el de hierro puede enlazarse con otros dos o tres átomos. Los átomos se enlazan para aumentar su estabilidad. Normalmente son más estables cuando en su capa orbital externa hay ocho electrones, formando lo que se llama un octeto estable. Cuando un átomo pierde o gana uno o más electrones de su capa orbital externa, se produce un enlace iónico. En el proceso, el átomo adquiere carga eléctrica y se convierte en un ión. Si pierde electrones, la carga es positiva y el átomo se llama catión; el anión es el átomo que adquiere electrones y que tiene carga negativa. Los iones de cargas opuestas se atraen entre sí y forman enlaces iónicos difíciles de romper. Generalmente los compuestos iónicos son sólidos y sólo se funden a temperaturas muy elevadas. Al unirse en un enlace iónico, los átomos de sodio y de cloro forman un compuesto iónico, el cloruro de sodio o sal común. El primer elemento simple en formarse fue el hidrógeno, luego fue el helio. Pero no debemos olvidarnos de que tanto el hidrógeno como el helio responden a un proceso y estructura predeterminada por un propósito originado, por una finalidad o causa originaria que los distinguió. Veamos cuantas posiciones intervienen en el proceso de la reproducción del átomo. La ciencia admite que el átomo en su proceso de intercambiar electrones, se carga. Esa carga eléctrica (1) que proveniente de algún lugar, externo o interno al propio átomo, activa una necesidad en él que no existía hasta ese instante. El átomo se compone de protón (2) y electrón (3). La descarga eléctrica que recibe el átomo puede ser de valencia positiva o negativa, cuando es negativa, el átomo la absorbe y cuando es positiva activa en él una intensidad mayor, se ioniza (4) se transforma momentáneamente en algo más intenso y produce la pérdida de un electrón. Este electrón cedido es atraído o admitido por el protón (5) de otro átomo, que también tiene electrón/es (6), pero al ser admitido por el protón de este nuevo átomo, la condición del electrón se transforma y adquiere otra valencia, la positiva (7) Todo esto gracias al enlace (8) transforma a ambos átomos en catión (+) y anión (-). La misma cantidad de posiciones intervienen en la reproducción de cada ser. El acto reproductor de la familia afecta a ocho involucrados: los 4 abuelos, los 2 padres y el hijo (1) suman un total de (7) pero a estas siete posiciones hay que añadirles la posición del enlace (8) que posibilita la reproducción. Lo mismo ocurre con el crear cualquier cosa. En el crear intervienen un propósito (1) un sujeto (2) un objeto (3) y el logro (4) Pero el propósito contiene en su interior el deber (5) y el beneficio (6) que lo posibilita. Este deber y beneficio son producto de la norma (7) o de la razón a la cual se deben es decir son producto de la necesidad que se desprende de la ley, y se establece la creación por el enlace (8) entre todas estas posiciones. Crear implica un proceso en tres etapas (3) y una estructura base de cuatro posiciones (4) 3+4=7 más el enlace = (8). El enlace es compartido por todos y cada una de las posiciones que intervienen en la creación pero no es posesión efectiva de ninguna de ellas. Es una necesidad irreductible, incambiable, absoluta y eterna de la que participan todas las posiciones, sin pertenecerles a ninguna de ellas. La necesidad por el enlace no atiende a condiciones, es absoluta. d- Realidad determinada e indeterminada La ignorancia de la mecánica en las relaciones, basadas en la ley del dar, ha creado una terrible confusión, que ha generado la dramática visión materialista del ser. "En su libro el peligro mortal, Alexander Solzhenitsyn, dice, que el materialismo, ha conducido a la degradación de los pueblos, a una disminución de los poderes físicos y espirituales, cuyo proceso es intensificado, por una pasmosa propaganda política, por la erradicación violenta de la religión, por la supresión de toda muestra de cultura, por unas circunstancias en donde la embriaguez es la única manera de libertad..." Martín Soria Página 150

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Hoy parece acercarse el momento, en el que comprendemos la esencia de las cosas sin parábolas, o sin ejemplos ambiguos. Nos damos cuenta, por ejemplo, de que en una relación, se establece comunicación, y la comunicación interpersonal, está basada en el intercambio de sentimientos, conocimientos y actitudes o experiencias. Ahora, no nos resulta tan difícil de aceptar, que los sentimientos son el eje central de la comunicación entre personas, que, si emocionalmente no nos conectarnos, difícilmente podemos establecer correctas relaciones intelectuales o creativas; esta realidad nos es más cercana en estos días que hace algunos años. Los sentimientos nos llegan, pero no podemos ejercer control alguno sobre ellos. No podemos impedirlos ni eliminarlos, los sentimientos son o están, y eso es así. Podemos dominar o controlar las reacciones, las actitudes, o las demostraciones del sentimiento, con nuestra voluntad e intelecto, pero no podemos evitar el recibirlos. Por lo tanto, tenemos capacidad de dominio sobre nuestros movimientos y sobre nuestras asociaciones mentales o pensamientos, pero no tenemos dominio sobre nuestros sentimientos. El sentimiento va más allá del ser, y como dijimos el centro de nuestras relaciones es el intercambio del sentimiento. Ante el sentimiento del deber enmudecen las más rebeldes pasiones dijo Inmanuel Kant. Si no lo puedo medir, ni pesar, ni tocar, ni ver, ni determinar su forma, no me queda otra que asumir, que los sentimientos no son algo físico. No son algo físico, pero si son una realidad existente. No sólo son una realidad efectiva, como podrían ser las ondas de radio, sino también son una realidad cognitiva, porque los identificamos y respondemos a ellos con actitudes concretas. Por ejemplo respondemos al sentimiento de dolor con rechazo y al sentimiento de placer con aceptación y agrado. El sentimiento, no sólo es estímulo, sino que también es consciencia ordenada, puesto que el sentimiento se establece mediante una relación, y para que se establezca la relación, es necesario de posiciones sujeto – objeto, con una afinidad, sincronía o base correlativa. Propósito centralizado en el sujeto, orden y localización de posiciones, armonía, individualidad y relación, identidad mantenimiento y desarrollo y movimiento circular. Todo esto es en cierto aspecto una normativa, un orden, una realidad consciente de lo que debe hacer, por lo tanto existe consciencia, presente en el sentimiento. A esta realidad (madurez sentimental) lo llamamos espíritu. Y lo determinamos como una fuerza operativa u obrante. Espíritu es todo aquello que determina las conductas “conscientes” al enlace con la conciencia universal o protoconsciencia cósmica. La fuerza que produce un trabajo determina la conducta del mismo, sin ser por ello consciente, puesto que no puede derivarlo ni aplicarlo más allá de su experiencia. El instinto que produce un trabajo, tampoco es consciente a pesar de determinar la conducta del mismo. El espíritu que se transforma en trabajo, asimila la experiencia del mismo al ser consciente del acto, y por ser consciente, lo deriva y lo aplica en sucesivas experiencias. Ser consciente de un acto es reconocer su intencionalidad, significación y servicio; es comprender su origen, identidad y propósito. La falsa asimilación de lo espiritual, ha llevado al hombre a atribuir significados fantasmagóricos, a una realidad tan común y generalizada como la existencia física. La ignorancia de la realidad espiritual, ha justificado en muchos casos actitudes erróneas basadas en ocultos, misterios, o hechicerías. La realidad espiritual no debe ser degradada por una actitud ignorante. Si, a nadie se le ocurriría, representar al aire como un joven alado porque se mueve, tampoco deberíamos pintar a los espíritus como jóvenes alados o como fantasmas. El espíritu es consciencia latente, presencia consciente, que podemos apreciar mediante sensaciones, razón, deducción e intuición, pero no podemos limitarlo a lo racional o empírico, Martín Soria Página 151

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porque el espíritu no solo participa de los límites cognitivos, también es sensible y poderoso. Aún así, podemos apreciar la realidad espiritual, al analizar y comprender las limitaciones de nuestros sentidos físicos. Alma significa filosóficamente lo que hace que algo tenga vida. Y, entusiasmo en griego significa “Dios en mí”. Alma es esa ánima o entusiasmo por hacer. Es, pues, el principio que unifica todo organismo y le hace apto para la automoción. De la naturaleza espiritual se deduce su incorruptibilidad y por tanto, su capacidad de subsistir. Este carácter de inmortalidad solo podría ser interrumpido por una acción aniquiladora que procedería de su creador (Dios) Aniquilación que es una hipótesis sin sentido, ya que, teniendo el alma espiritual una capacidad para subsistir siempre, no cabe pensar que su creador, (Dios) llegue a aniquilarla. Esencia, significación y existencia son tres dimensiones constitutivas de todo “ente” creado. En estas entidades existen propiedades que la terminología clásica denomina trascendentales, por corresponder a todo tipo de ente, estas son: “Ser uno” (unum) cuando al ente se le toma como -nodividido, es decir con una estructura y un proceso unitario. “Ser verdadero” (verum), en cuanto a que el ente es susceptible a ser captado por el entendimiento. “Ser bueno” (bonum), cuando se toma al ente como término de la tensión apetitiva de una voluntad. Esa bondad antológica es el fundamento objetivo de las voliciones. Al mirar un objeto cualquiera, nuestros ojos físicos, sólo alcanzan a percibir su forma y color, todo lo demás, no es percibido por el sentido de la vista, la noción de espacio es un atributo intelectual, la noción de dimensión, peso, densidad, utilidad, etc, son aditivos de la conciencia humana, aportes de la memoria, pero en nada percibidos por el sentido de la vista. Cuando miro un huevo, lo que ven mis ojos es únicamente una forma oval de color blanco, la afirmación de que eso que veo es un huevo se lo atribuye mi memoria, ¿cómo podría mi ojo por sí solo saber que esa forma oval de color blanco contiene una yema y una clara con el contenido genético necesario para que nazca un pollo si no lo puede ver? La porción real percibida por la vista física de lo que vemos, es mínima comparada con la porción mental o espiritual. La conciencia nos dice que eso oval es un huevo porque contiene en la memoria la experiencia previa del huevo. El contenido de la conciencia o memoria no es, ni medible, ni pesable, por lo tanto, no es materia, a este contenido, y a la repartición de este contenido no físico, se le denomina espíritu. La recepción de la imagen visual, es un proceso físico, pero la apreciación y recognición de la imagen visual, es un proceso enteramente espiritual. Si hurgamos en el diccionario, sobre la definición de espíritu, podemos acabar tan ignorantes y confusos sobre el tema, como cuando iniciamos nuestra búsqueda del significado. Una definición es: "ser inmaterial dotado de razón". Por – Ser- se entiende a esencia o naturaleza como un existir, como un acontecer, como una propiedad o condición, pero en ningún caso como individuo humano formal. Otra definición es: "Don sobrenatural y gracia particular que Dios suele dar a algunas criaturas" Don es una cualidad otorgada; sobrenatural se entiende como algo por sobre lo físico y gracia: "don natural que agrada a quien lo tiene" se entiende como estar en la posesión de un bien o un estado de felicidad. Pero espíritu, generalmente se entiende como algo diferente al estado de felicidad. Se habla de " los espíritus " como seres con individualidad y carácter propio. e- "Vigor Natural y Virtud que Alienta y Fortifica al Cuerpo a Obrar. Otra definición de espíritu, según el diccionario es "Vigor natural y virtud que alienta y fortifica al cuerpo Para obrar”. Martín Soria Página 152

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Pero también se habla de espíritus buenos y de espíritus malos como por ejemplo el demonio. Curiosamente el significado de demonio es "genio inclinado a romper la relación" y "genio" se entiende como 'Índole o inclinación según la cual dirige uno sus acciones". Satán es comprendido como "el que acusa" sin una personificación precisa. Si pensamos un poco en todo esto, nos encontramos frente a un cúmulo de ilusiones fundadas en "conceptos con o sin fundamento" que ofrecen interpretaciones distintas unas de otras. Hemos asignado al concepto –espíritu- unos atributos extraños como el atributo de lo físicamente corpóreo, o formalmente corpóreo, de -lo individual-, de lo dotado con libertad de opción, por cualquier alternativa, tanto válida como no válida. La imprecisión del significado de espíritu, ha formado una interpretación confusa. Si tomamos como definición al: "Vigor natural y virtud que alienta y fortifica al cuerpo para obrar" podemos apreciar como significado de espíritu a todo aquello de valor que nos permite la existencia acción y multiplicación. Valor es la cualidad contenida en el objeto de apreciación que satisface las necesidades o intereses y deseos del sujeto que lo aprecia. Por lo tanto, espíritu sería según esta apreciación el valor del afecto, de la verdad y de la bondad, percibido por el apreciador. Decimos que estos valores son espirituales porque carecen de individualidad material o física. El valor se establece como resultado de las cualidades sujeto - objeto, carácter y forma y positivo negativo. A pesar de que el valor se establece entre dos posiciones, el valor no se puede decir que exista en alguna de esas dos posiciones, es fruto de la unión entre ambas. Por poner un ejemplo, el valor es como la chispa eléctrica que precisa de dos cargas para que surja, la chispa no existe en ninguna de las dos cargas pero se hace presente cuando ambas cargas se unen. Aún así, aunque la chispa se hace momentáneamente visible no es corpórea. Valor es un vigor natural que fortifica y alienta a obrar, por lo mismo podemos decir que espíritu es valor. A este "valor" debemos asignarle una "localización" pero no podemos o no debemos asignarle forma, puesto que se trata de contenido. El contenido valórico, tampoco tiene libertad de opción. La libertad de percibirlo o no, está localizada en el sujeto que aprecia el valor, pero nunca en el valor en sí mismo. El valor, tampoco existe por sí mismo, si no a través, de un apreciador. Por lo tanto, valor es la sensación que nos permite estar en la posesión de un bien. Y como toda sensación es producida por un "objeto" debemos ofrecer una localización a. ese 'objeto" apreciado. La necesidad del apreciador, en esta afirmación, nos indica que el espíritu existe contenido en la “Persona”. Como definición, sabemos que Persona es un ser libre, autónomo y responsable. Lo que nos lleva, en la apreciación del espíritu, a afirmar que espíritu, es el atributo conductor, administrador y gestor del ser humano. Por eso decimos, que tenemos dos cuerpos, uno físico y uno espiritual. Nuestro cuerpo físico se nutre de: calor, o una debida temperatura, luz, aire, comida y agua. Con estos alimentos y un poco de ejercicio físico, nos nutrimos hasta la madurez, aproximadamente a los 21 años. Nuestro "cuerpo espiritual" o localización espiritual, se alimenta del amor incondicional o del afecto, similar al calor; de la luz de la verdad; de la bondad, y de la aceptación y respeto. Con esto y un buen ambiente, el "Yo espiritual", se nutre hasta la madurez. El yo espiritual, es maduro, cuando ejerce dominio sobre sus relaciones. Dominio que le permite iniciar infinitas relaciones, tanto con las cosas como con las personas y con el valor. Las relaciones con las cosas y con las personas, nos posibilitan establecer relaciones con el valor. Capacidad se entiende como el espacio vacío para ser llenado. Nuestra capacidad espiritual, no puede ser llenada pero si puede ser satisfecha. Es algo así como el hambre que podemos satisfacer,

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pero no podemos evitarla. La capacidad espiritual se satisface con la virtud es decir con el afecto, con la verdad y con la bondad. La apreciación es fundamental en la satisfacción de la capacidad espiritual. Apreciando percibimos las necesidades o retribuciones del objeto. Apreciando, analizamos y comparamos las cualidades de los objetos, y apreciando dirigimos la producción creativa de los objetos. Mediante la apreciación, establecemos relaciones con un "otro" para asimilar su contenido. La asimilación se nutre de la virtud contenida en el objeto apreciado, de la sensación que nos hace sentir en la posesión de un bien. Si pensamos un poco más detenidamente en esto, nos damos cuenta, de que sólo apreciamos aquello que aceptamos como válido, aquello que nos afirma como poseedores de un "bien". Por ejemplo: Cuando apreciamos la fealdad de un objeto, no estamos apreciando su fealdad, estamos apreciando la afirmación de que el objeto es feo. Estamos aceptando que es cierto, por lo tanto esta bien que el objeto es feo, esto no significa que se esté afirmando que el objeto feo esta bien o es bonito, no, únicamente se está aceptando como válida y por lo tanto buena la afirmación de que el objeto es feo. En ningún caso rechazamos la afirmación de que el objeto es feo. Que el objeto es feo es una afirmación, por lo tanto está aceptado como un bien. Pero lo feo no lo podemos apreciar porque carece de precio, carece de valor, carece de interés y carece de reconocimiento correlatividad y parecido con el apreciador. El apreciador no reconoce al objeto de fealdad, por eso lo califica de feo; feo es algo que no posee ningún bien o algo que no reconozco, no lo admito, no me vale, no me interesa, porque es algo que no me permite adquirir ningún bien de él. Feo es aquello que queda al margen, que no interiorizo porque no puedo admitirlo, no puedo adquirirlo, ni tomarlo. No me gusta, no me interesa, y no lo acepto porque no lo reconozco como portador de un bien. Apreciamos sólo aquello que nos proporciona un bien. El drogadicto que se está matando poco a poco con su adición, se droga porque cree que le produce algún tipo de satisfacción, o satisface su deseo por, o su interés por, o su necesidad por la droga. La apreciación necesita de correlatividad, correspondencia y parecido con el objeto apreciado para poder apreciarlo. Correlatividad, correspondencia y parecido son aspectos internos y externos, de carácter y de forma de actitud y de posición. Podemos establecer correlatividad con el objeto apreciado por su actitud similar a la nuestra; por su posición tanto en el tiempo como en el espacio, similar al nuestro-, por su forma o por su carácter similares al nuestro etc. Sin este requisito de correlatividad, correspondencia y parecido es imposible que se establezca la apreciación. Para encontrar, o apropiarse del valor, o la virtud contenida en el objeto, es necesario apreciarlo. Apreciarlo, no es sólo aceptarlo y observarlo como espectador, no, también hay que leerlo, hay que entender el valor o los valores que contiene y hay que recibir o asimilar dichos valores. La creación nos habla, nos habla con el lenguaje de la imagen que reciben los sentidos. El disco rojo nos dice: ¡Detente! La montaña nos dice: ¡Soy grande, fuerte, estable, tengo una visión del todo porque miro las cosas por encima! El río nos dice, soy flexible, adquiero cualquier forma porque me adapto con facilidad a cualquier cavidad! El humo nos explica que es etéreo, ingrávido, informe, intocable. Las plantas nos explican su humildad, perseverancia y paciencia en la búsqueda de la luz y de la humedad. Al apreciar las cosas, establecemos una comunicación mediante el lenguaje de las imágenes, sonidos, fragancias, sabores, y texturas. Por lo tanto, al apreciar estamos analizando, comparando y juzgando aquellos contenidos valóricos, para de esta forma, asimilar su esencia. El valor potencial contenido en el objeto, se transforma en esencia cognitiva, o en presencia consciente. Esta presencia consciente es almacenada en la conciencia del apreciador como un valor de belleza, si es emocional, de verdad, si es de conocimiento o de bondad, si se trata del bien contenido en un producto. Martín Soria Página 154

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La consciencia del individuo, es el momento donde se establece la unión de los aspectos emocionales, intelectuales y volitivos, en el ejercicio de satisfacer la conciencia del ser. Si nos damos cuenta, estamos hablando de contenido espiritual, del “Vigor natural y virtud que alienta y fortifica al cuerpo para obrar" El espíritu nos posibilita satisfacer propósitos. Para eso es necesario de movimiento. El movimiento está fundamentado en el equilibrio entre cuatro fuerzas, inicial, centrífuga, centrípeta y órbita. Estas fuerzas vendrían a ser el cuerpo del espíritu, el espíritu es el equilibrio. El equilibrio reside en el valor. Para que exista valor es necesario de la unidad entre las cualidades sujeto objeto; positivo-negativo; carácter-forma. Para que exista el equilibrio es necesario de movimiento y para que exista movimiento es necesario del orden en equilibrio. Ni el orden es independiente del movimiento ni el movimiento es independiente del orden. Ambos en uno, son. El “ser” incluye, por lo tanto, a ambos, movimiento y orden. El orden, se obtiene mediante el uso de libertad, para mover aspectos o cualidades hacia el encuentro de posiciones correctas, y la correcta posición produce equilibrio y orden. El cosmos es una agrupación de movimientos y por consecuencia una agrupación en equilibrio. El ser humano es parte de ese equilibrio y por lo tanto ejerce movimiento. El orden no desaparece cuando desaparece el 'ser humano", por lo tanto, cuando se termina la vida física del hombre, la conciencia del ser pasa a formar parte del equilibrio y del orden del movimiento. La conciencia contiene aspectos emocionales, intelectuales y volitivos. Esto permite captar necesidades y retribuciones, emitir juicios comparativos y dirigir voluntades. Así comprendemos, que nuestra "entidad espiritual", está dotada de movimiento opcional y dirigido. Dirigido hacia la satisfacción del equilibrio, tanto en el área emocional, intelectual o volitiva. El equilibrio se encuentra en la virtud o en el valor apreciado, en una relación. La relación con las cosas es finita y temporal. La relación con el valor, es infinita y eterna. Si la relación con el valor es infinita y eterna, podemos deducir que la capacidad de apreciar la relación con el valor, también debe ser lógicamente infinita y eterna. Esa capacidad reside en nuestra conciencia emocional o espíritu. El ser humano necesita del amor, de la veracidad, de la creatividad. Para desarrollar estas necesidades es preciso del uso del afecto por el "otro", de la transparencia y sinceridad en la comunicación con el "otro", ya sea verbal o física y de la bondad en los trabajos, o proyectos que este ejerza, por o para el otro" dándole al "otro", el más amplio sentido de la palabra. Para lograr esto, debemos superar todo aquello que nos impide la consecución del logro. Debemos superar primero que todo, nuestro sobre-sentido del "Yo". Es necesario vencer toda actitud ególatra, priorizando el todo por sobre el yo, el nosotros por sobre el yo. Esto nos conducirá hacia el desarrollo de la aptitud incondicional, necesaria para fortalecer y madurar nuestro espíritu. Debemos superar el deseo de ocultar. Ocultar el afecto es obrar con indiferencia. Ocultar la verdad es obrar con mentira y ocultar el objeto es robar, ocultar es un robo, es robar al otro su derecho a la apreciación, al juicio, a la pertenencia. Debemos también superar la tentación que nos aparta de la virtud o del valor. La tentación a invertir posiciones, la tentación a invertir el dominio, la tentación a multiplicar el daño. El orden produce satisfacción, el desorden produce dolor y daño. Obrar de acuerdo con la correcta mecánica de la relación nos posibilita experimentar satisfacciones. Obrar en contra de la correcta mecánica de las relaciones nos posibilita experimentar desorden, conflicto y dolor. Martín Soria Página 155

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Espíritu es en si en instrumento conector del orden. Todo ser contiene un celo conectivo que nos proporciona belleza, mediante la necesidad satisfecha, un celo conectivo que nos proporciona seguridad, confianza y verdad, mediante el juicio justo que es reconocido por el interés y un celo conectivo motivante, o motivador, que nos proporciona el cumplimiento del deber. Además tenemos todos, un celo conectivo reproductor, un celo conectivo conservador y un celo conectivo protector. Tanto el mantenimiento de la existencia como la finalidad de la acción y multiplicación están íntimamente conectados por el celo. El celo es consciencia latente, porque determina la orientación ordenada y al mismo tiempo reconoce los extremos de cuyos límites alerta o alarma. El celo de la conciencia no dispone de cuerpo en imagen pero si dispone de cuerpo en estructura. Esa estructura es nuestro Yo espiritual. f-Tridimensionalidad Somos actividad, producto del movimiento. En el movimiento intervienen cuatro fuerzas: inicial, centrífuga, centrípeta y órbita o revolución. Tres de estas cuatro son constantes, mientras que la inicial es directiva o propositiva. De la interrelación equilibrada de estas tres fuerzas constantes: centrífuga, centrípeta y revolución, se originan las tres dimensiones: alto, ancho y largo, dependiendo de su dirección. También se originan, de acuerdo con la velocidad o intensidad de la relación, los tres estados de la naturaleza, sólido, líquido y gaseoso. Y se producen los tres aspectos físicos del plano, convexo, plano, o cóncavo. La dirección arriba, abajo, al frente o detrás, a la izquierda o derecha, es producto de fuerza en dirección. Pero la fuerza es fruto de una voluntad y la voluntad se inicia y desprende de una necesidad intencional, que es conducida en la dirección precisa y esta última es determinada por el conocimiento. La fuerza que construye la tridimensionalidad, es una fuerza no casual y si causal. Sería demasiada casualidad que la fuerza en lugar de conducirse en una sola dirección, saliese a repartirse en tres direcciones, similares en su angulación y al mismo tiempo. Tanto la necesidad de la dirección como del conocimiento de la dirección y la voluntad de la dirección, son cualidades inmateriales, que nos aproximan a la aceptación de un poder hacer, de un deber hacer, y de un querer hacer un propósito. Por lo tanto la realidad física, reside en su realidad espiritual, es decir, en el propósito por el cual fue creada. La dirección de la fuerza creada con la misión de establecer tres dimensiones fue realizada gracias al propósito contenido en la dirección. No hay dirección, sino es, a través de fuerza, y no hay fuerza sin dirección. Por lo tanto, dirección es consecuencia de una fuerza, que contiene un plan reflejado en su orientación. Cada una de estas tres dimensiones, contiene dos extremos y un centro. Esto es debido a que toda fuerza implica dirección y cualquier dirección tiene tres opciones: la opción vertical, de arriba a abajo o de abajo a arriba; la opción horizontal de izquierda a derecha o derecha a izquierda y la opción posicional, frente y atrás o anterior y posterior. Así vemos que la dirección vertical determina la longitud "alto", la dirección horizontal determina la longitud "ancho" y la dirección anterior y posterior o frente atrás, determina la longitud "largo o corto". La proyección de la dirección en el espacio crea la dimensión. Lo largo, lo ancho y lo alto, son dimensiones. Las posibilidades de cada dirección son de 360° en el espacio y del infinito en el tiempo. La unión de lo largo, ancho y alto, determina la tridimensionalidad de los cuerpos. Cada dimensión, longitud, anchura y altura, están compuestas de tres posiciones, dos posiciones extremas y una posición central. En la posición central o centro de la dimensión, existen los extremos en unidad.

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Los extremos no pueden desaparecer en el centro, puesto que si desaparecen los extremos, se termina la posición del centro. Ambos extremos deben existir en unidad. ¿Cómo se unifican los extremos? En el círculo. El círculo no tiene extremos pero cada punto del interior del círculo está posicionado en un extremo con respecto a otro punto del mismo interior del círculo. Por lo tanto, aún a pesar de no contener extremos existenciales, si contiene extremos esenciales o potenciales. Si nos damos cuenta, el proceso de expansión y multiplicación celular o "mitosis" ocurre en el interior de un círculo " la célula". Dentro del círculo, también existen dos extremos y un centro y es ese centro interior o núcleo del centro exterior, quien inicia su dirección y se transforma en longitud. En el interior de esa longitud intervienen fuerzas que se repelen para permitir la unidad de sus complementariedades, lo que causa el distanciamiento entre un extremo y otro, y finalmente la posición estable. Pero las fuerzas no son longitudinales sino tridireccionales: arriba-abajo, izquierda-derecha, frente-atrás. Toda fuerza longitudinal produce efectos en todas direcciones, no sólo en la dirección en la que se proyecta. A esto se debe que toda acción produce una reacción. En realidad toda acción produce cinco reacciones. Por ejemplo la acción de velocidad al frente, produce una reacción detrás, arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda. Las acciones humanas, también producen cinco reacciones. Por ejemplo: mis palabras se dirigen a satisfacer un propósito emocional, intelectual y volitivo esto se traduce en forma, mediante el sonido, que obedece a un carácter, o propósito, pero dentro de un tiempo y de un espacio. Por lo tanto una alteración en lo emocional, implica modificaciones en el propósito (1) además de modificaciones intelectuales (2), volitivas (3) en un tiempo (4) y en un espacio (5). Luego, tanto el tiempo como el espacio el propósito, el intelecto y la voluntad, sufren modificaciones debido a la alteración emocional, y consecuentemente el producto se establece corno propósito modificado. Nuestro carácter tiene una mayor relación con el tiempo: se forma en el tiempo, se inicia en un presente que pasa a ser pasado, y se dirige-hacia un futuro. Con el carácter se hacen planes a futuro, se comprenden aspectos del pasado, se determinan las direcciones presentes. El ambiente del carácter es la permanencia en el tiempo. La forma tiene relación con el espacio. La forma contiene dimensiones, es alto o bajo, grueso o flaco, pesado o ligero, La forma también tiene color y densidad, texturas y temperatura. El ambiente de la forma es la ubicación en el espacio. El carácter del hombre precisa de tres aspectos satisfechos para ser feliz. Precisa satisfacer sus necesidades emocionales; precisa satisfacer sus intereses intelectuales y precisa satisfacer sus deseos físicos. Para lo cual necesita educarse en tres áreas. Educación del carácter, educación de la norma de conducta y educación del dominio de las habilidades. La educación produce en el hombre tres grandes cualidades: 1 -Al completarse su educación del carácter se desarrolla en él la cualidad de ser, un hombre de personalidad. Personalidad del afecto, que inspira atracción y respeto. Respeto por saberse ubicar en la posición correcta, para satisfacer cada relación o actividad que establece y atractivo porque responde a las necesidades. Lo que genera en él, la habilidad de saber optar por la alternativa válida. Esto le produce el sentido de libertad. Sentirse y saberse atractivo y respetado aumenta su autoestima y se siente en libertad como para expresarse, improvisar y comunicarse con cualquier otro ser. 2- Al completarse su educación de la norma, se desenvuelve corno buen ciudadano, conocedor de las normas de conducta y de los principios de la creación. Este desarrollo cognitivo también inspira Martín Soria Página 157

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respeto por su sabiduría. La opción inteligente, ligada con lo que es siempre y para todos válido, con lo absoluto, lo hace independiente de la norma, puesto que la norma ya está en él, lo que le permite la autonomía en cada relación. Esto lo hace autónomo. El reconocimiento de la razón que justifica una necesidad lo asegura. El ejercicio de reconocer repetidas razones que justifican repetidas necesidades, lo hace sentir y saberse confiable y eso lo asegura en su autoestima. 3 -Al completarse su educación del dominio de sus habilidades, se transforma en persona de genio, o persona productiva de bondad. La bondad, o el beneficio de lo bien hecho por él, produce respeto por el dominio que ejerce sobre sus labores. Labores que siempre y en todo son completas. El completar las labores, hace del que labora, un ser responsable. La responsabilidad aparece, como cualidad del educado. El ser que responde al cumplimiento de las máximas necesidades válidas para todos, suma en su haber, cantidad de bondad, lo que se transforma en una autoestima creativo productiva que beneficia a la totalidad de las cosas y de ese actuar se genera el atractivo de su persona. El propósito de la educación es el de crear individuos de personalidad, libre, autónoma y responsable, que establezcan correctas relaciones para que puedan ser calificados buenos ciudadanos, y que dominen a la creación por sobre los mismos principios ejercidos en el dominio sobre sí mismos. La meta de la educación está en lograr unir en el individuo, el carácter, pensamiento y acción. La verdadera meta de la educación es la unidad, unidad del hombre con los valores que satisfacen sus necesidades emocionales, intelectuales, y volitivas, para lo cual, es necesario establecer relaciones. Relaciones con sus sentimientos, con sus pensamientos Y con sus obras. Cuando se comprende el mecanismo sobre cómo establecer verdaderas relaciones inter personales, inter grupales o con las cosas, nos damos cuenta, de que esta asimilación o comprensión tiene el potencial de unir individuos, grupos, sociedades, naciones, culturas y eventualmente a la humanidad entera. Las relaciones, se establecen sobre la asunción del cumplimiento de la responsabilidad de un sujeto, que seduce con afecto, que persuade con verdad, y que motiva con el ejemplo al objeto de su relación. El cumplimiento de esta responsabilidad, asegura el éxito de la relación en sus diversos niveles, desde el individual, hasta el intercontinental, interracial o, universal. Esta responsabilidad emocional, intelectual y de dominio, califica al individuo que la ejerce como Verdadero Padre, Verdadero maestro y Verdadero Dueño. Es decir, lo califica como hombre verdaderamente educado. Verdaderamente educado en el corazón, en la comprensión y en el dominio sobre sí mismo y sobre el objeto de su relación. Un individuo de carácter educado es aquél que siente al "otro" desde la posición de un Verdadero Padre. Comprende al otro desde la posición de un verdadero maestro y hace por el otro todo lo mejor como su verdadero dueño. Resumiendo: Todo ser contiene unicidad porque es único, lo que le califica como "ser" o "entidad" con características propias; está posicionado en un sólo lugar, es decir, ocupa una posición determinada en el espacio y contiene un sólo propósito a ser resuelto, (crecer, multiplicarse y ejercer un determinado dominio o reacción sobre su entorno) o satisfecho en el tiempo. Es importante comprender que cada ser es único, por lo tanto, incomparable e irrepetible. Admitir esta significación de singularidad e independencia es sumamente difícil en el ser humano acostumbrado a la generalización de las cosas. Independientemente de esa costumbre a la globalización, a la estadística y a la generalización, cada ser, cada cosa y cada humano son Martín Soria Página 158

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irrepetibles, incomparables e independientes, en su dependencia del deber, en su concordancia con la norma natural y en su similitud con la naturaleza humana. Acabamos de afirmar la singularidad independiente del dependiente del sentido común. Todo ser, además contiene dualidad de carácter o contenido interior y forma exterior; tanto en el carácter o contenido interior, como en la forma exterior, existen aspectos duales de positividad y negatividad. Por ejemplo, en el carácter existen estímulos placenteros o positivos y estímulos dolorosos o negativos; afirmación y negación en la comprensión y activo y receptivo en lo volitivo. En la forma existen convexidades (+) y concavidades (-), horizontalidad y verticalidad. En el valor existen el deber y el derecho. El deber que se ha de cumplir, motivado por sentirlo necesario, en el caso del ser responsable, u obligado por las circunstancias en el caso del irresponsable. Curiosamente, cuando el deber se siente que se debe cumplir, motiva. Pero cuando obligan al cumplimiento del deber, se le teme. El derecho al beneficio derivado del cumplimiento del deber se goza, mientras que la exigencia al beneficio decretado por derecho, condiciona al deber del cumplimiento obligado, y en ese caso, ni el deber, ni el derecho generan bienestar. Todo ser además contiene trinidad por ejemplo dos extremos y un centro refiriéndonos al espacio; un pasado, presente y futuro, refiriéndonos al tiempo; un alto, ancho y largo, refiriéndonos a las dimensiones; un contenido emocional, intelectual y volitivo refiriéndonos al carácter. Una moral, ética y estética refiriéndonos a lo social. Salud, educación y trabajo en lo político. Legislativo, judicial y ejecutivo, en la gobernabilidad. Para que se dé cualquier ser, es necesario de estos requisitos: unicidad, dualidad y trinidad. Un propósito, origen, se dualiza, división, y se unen ambos complementos con el propósito, 'trinidad' para cumplir con su propósito y obtener un resultado. El producto obtenido ocupa la cuarta posición, posición resultante. La unicidad del ser, por ser único, la dualidad que posibilita la relación emocional, intelectual o volitiva y la trinidad expresada en el tiempo y espacio necesarios para la realización del propósito, son características universales. Estas constantes universales permiten la armonía de movimientos y propósitos. Cuando hablamos del (1) uno, estamos refiriéndonos a dos cosas al mismo tiempo: a la singularidad del independiente y a la unidad de sus dualidades. Cuando nos referimos a (2) dos, estamos refiriéndonos a dos independientes en una sola dualidad: “dos” (es una sola palabra). Cuando decimos –separados- estamos uniendo a los separados en un solo concepto y cuando decimos -todos juntos- estamos separando dos conceptos. Esta unicidad dual trinitaria es una demostración evidente de la variabilidad en lo invariable del ordenamiento universal. El ser humano, para pertenecer al orden universal, precisa: dominar y dirigir sus impulsos físicos de manera coherente y consecuente con la Ley del Dar, hasta cumplir con el Propósito de la Creación. Debe dominar las necesidades que le conducen a exigir o, a acusar. Debe dominar también los deseos de ocultar atención, conocimiento u objetos que no le pertenecen. Y finalmente debe multiplicar la felicidad del otro. Esta conducta restituye la pureza espiritual necesaria para estar en paz consigo mismo y con el universo. El anhelo máximo del individuo, radica en el correcto establecimiento de sus relaciones de pensamiento, palabra y obra. Por lo tanto, para corregir y dirigir al individuo en la dirección correcta, es necesario educación. Educación basada en realidades objetivas, en criterios verídicos y en el afecto incondicional. Es fácil agotar el mensaje espiritual en la personalidad del espíritu, en cuanto a individualidad absoluta, sin imponerle la dualidad de una entidad pura y de una identidad empírica. El espíritu es una realidad existencial concreta del acto. Todo acto involucra la existencia inmanente de sentir, conocer y querer, estas realidades son un hecho, pero a pesar de ser deducibles, no son demostrables de manera empírica. Por esa razón la ciencia no puede asumirlas y el problema surge de aquellos Martín Soria Página 159

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científicos inmaduros, que por el hecho de no poder ser demostradas científicamente, niegan su existencia afirmando que no son materias científicas y por lo mismo son motivo de duda. Al expresar que son de dudosa credibilidad por ser indemostrables científicamente, agreden a la naturaleza de la realidad espiritual. Por otra parte, la filosofía ha sido incapaz de conectar las necesidades fundamentales con los procesos biológicos científicos, lo que ha producido la desconfianza de las mentes inteligentes, no devotas de misterios ni de fantasías o misticismos astrológicos. Sin duda estamos acostumbrados a concebir realidades que obedecen a un principio y a un término, por esto nos cuesta aceptar conceptos ausentes de nuestro pensamiento, como el concepto de lo espiritual, o de lo eterno. El infinito sin término del espacio y del tiempo, generalmente lo cerramos de la manera más sencilla, con un sincero "no comprendo", o queda fuera de mis medios de entendimiento. A mi entender, cumple que tengamos la modestia y la honestidad de aceptar nuestra actual incapacidad, sin despreciar por ello los postulamientos razonables. En el movimiento circular, no existe el límite final, a no ser que se le adjudique uno intelectualmente. Si en un estadio, un ciclista inicia su carrera, alrededor del mismo, podría correr y correr en forma infinita, sin encontrar el final del pavimento. Lo mismo ocurre con el tiempo. El tiempo también es cíclico o circular, por lo tanto no hay final del círculo temporal, mientras exista movimiento. Las teorías de George Lemaitre de que tiempo atrás, toda la materia del universo estuvo comprimida en un gigantesco átomo que explotó, y las versiones de Fred Hoyle sobre el universo estacionario, han llenado de dudas, al modesto interesado sobre el tema origen del universo. La lógica respuesta del modesto interesado es razonable: "si no somos capaces de comprender aspectos sobre la realidad de nuestro entorno físico ¿cómo pretendemos afirmar la existencia de realidades espirituales?" Evidentemente el universo físico tiene un inicio puesto que obedece a un propósito, pero dicho propósito es absoluto puesto que también obedece a las leyes y principios del absoluto Creador. El propósito del universo, al menos, el que nos ha certificado desde que lo conocemos y el que se ajusta a la naturaleza de la permanencia ha sido siempre el mismo: la unidad. En la unidad no existe posibilidad para la existencia del desubicado, pero cuando conocemos a las especies naturales y entendemos la naturaleza de las mismas, podemos descubrir entre ellas a una especie totalmente desubicada y alejada de la unidad. Nos referimos a la especie humana. Comprendemos que la energía ni se crea ni se destruye. Si el peso de la energía es siempre constante, es lógico pensar que el universo también existe en un peso constante. Debemos comprender que el peso no depende exclusivamente de la agrupación de densidades, o de "materia". El peso existe, en base, a la gravitación producida por las intensidades o frecuencias entre polaridades. Un plumavit puede ser más grande en volumen y contener más partículas asociadas, que una pequeña piedra de plomo, sin embargo la pequeña piedra pesa más que el plumavit, esto es debido a la intensidad en la relación entre partículas, que al ser mayor, intensifica la gravitación hacia el centro de esta. El universo obedece también a las leyes del movimiento. De acuerdo con esto, el universo tendría un principio que obedece a la necesidad de un propósito a ser satisfecho. El universo satisface el propósito de servir de ayuda al hombre en su desarrollo de la unidad o del amor incondicional. Si admitimos la existencia de un Creador que es amor o unidad y cuyo deseo, es sentir amor, para eso necesita del hombre (humanidad), para unirse emocional, intelectual y motivacionalmente con él; además nos damos cuenta de que el amor no tiene límites, (ni principio ni final), nadie ama al otro sólo por un rato, se le ama por y para siempre. De acuerdo con esta lógica difícilmente se podría

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admitir que el universo se terminará. Tal vez terminen los astros, estrellas, planetas etc. Pero nuevas estrellas deberían surgir para mantener y desarrollar la identidad del amor. Así como el tiempo y el espacio constituyen una sola dimensión indestructible, están ligados el carácter y forma, lo positivo y negativo, el sujeto y el objeto. Esta realidad inseparable también se da entre lo espiritual y lo físico. Luego, la unidad no es solo para siempre, es también por y desde siempre. La ciencia ha buscado desesperadamente, comprender el funcionamiento de esta asociación. Einstein pasó sus últimos momentos, elaborando la teoría del campo unificado, donde se explicaría la interconexión entre la inercia, la gravitación y las leyes fundamentales del electromagnetismo. La interconexión entre el mundo físico y el mundo espiritual, es una evidencia científica. Paracelso, figura clave de la medicina moderna, distinguió una ciencia médica y una sabiduría médica que corresponden respectivamente, al conocimiento del organismo animal del hombre y a la comprensión del misterio de su espíritu. Este sabio desconcertante señalaba, ya en el siglo XVI, que mucho se sabe del cuerpo exterior que ocupa el hombre, pero muy poco o nada del “ser interior” que lo habita. Para Paracelso, la “virtud del médico” era el poder de curar y este no se lograba por el exclusivo conocimiento biológico, sino que con el servicio de Dios (la Naturaleza). En el estudio de los elementos constitutivos de la realidad física se han realizado sorprendentes constataciones. Nuestra realidad existe, gracias, a las micro partículas o ultra concentraciones de energía, que se ordenan de forma estrictamente matemática, para formar los átomos y moléculas que componen la materia. Sabemos que los átomos están compuestos de protones, electrones y neutrones, esto ha sido sabido por años, así como que el protón está cargado de electricidad positiva y el electrón de carga negativa, pero en alguna ocasión surgió la pregunta sobre el ¿porqué el tipo de carga eléctrica está tan rigurosamente unido a una determinada clase de partículas? A esto se ofreció la teoría de que para mantener la simetría entre los componentes básicos, también deberían existir, electrones positivos y protones negativos. El joven inglés, Paul A. m. Dirac, propuso una teoría del electrón, cuyas ecuaciones corregidas de acuerdo con los principios relativistas, exigían la existencia de electrones cargados positivamente, a los que Dirac llamó "antielectrones". El año 1932 fue descubierta una partícula que cumplía rigurosamente con la descripción del antielectrón a la que se le llamó "positrón". Tenía la misma masa y rotación que el electrón pero su carga era positiva en lugar de negativa. Luego se descubrió que el positrón podía producirse mediante radiaciones Gama. Se obtuvo en ocasiones que estas ondas de energía podían materializarse en un positrón y un electrón aparecidos conjuntamente. Pero si un electrón y un positrón chocan se aniquilan mutuamente y su total energía reaparece como rayos Gama. Los positrones pueden existir eternamente, siempre que se muevan en el vacío, pero si se encuentran con uno de los electrones que componen un átomo o con uno solitario, se produce el mutuo aniquilamiento material y la transformación de los dos adversarios en energía (rayos Gama). El descubrimiento del positrón estimuló a los creyentes en la dualidad complementaria de la creación, quienes naturalmente insistieron en la existencia de un antiprotón, semejante al protón pero con carga negativa. Los antiprotones vinieron a ser producidos cuando se pusieron en marcha los gigantescos aceleradores de partículas en California. Tenían la misma masa que el protón pero con carga negativa y como los positrones vivían para siempre en el vacío, pero también tenía su adversario el protón. Al encontrarse ambos se aniquilaban mutuamente. Luego pudo comprobarse que tal como el protón y el electrón tienen sus anti-semejantes el neutrón también tiene el suyo, el antineutrón.

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¿Qué sucede cuando se unen el antielectrón con el antiprotón y el antineutrón? Lógicamente forman un antiátomo, y cuando se unen los antiátomos forman la antimolécula y así hacia adelante: antimateria, antihidrógeno, antiagua, antitierra, antiestrella y antiuniverso. Lo único que informa de la existencia de ambos tipos de materia es que puestas en contacto se aniquilan, generando una enorme cantidad de energía a través de una explosión. Sin embargo el nombre antimateria es un nombre equívoco, pues esta es tan materia como la otra, solo que sus micropartículas tienen cargas eléctricas de signo contrario. La experiencia con antipartículas es escasa, pues en un medio poblado de sus contrarias, subsisten solo por períodos extremadamente cortos y luego se aniquilan transformándose en energía. Sin embargo los expertos investigadores afirman que en su propio medio la antimateria se comporta de acuerdo con las reglas de conducta que rigen a la materia. En este contexto de realidad material e inmaterial o anti-material, se comprende que el espíritu del ser es más posible que probable.

g- Proceso de la Creación
El primer factor a tener presente en el estudio del desarrollo de la creación es el factor PROPOSITO. Todo lo creado satisface a un propósito. Nada surge de la nada. La física nos dice que no hay fuerza sin dirección. La duda aquí reside en, si la dirección de la fuerza es casual, fortuita y sin orden, o si por el contrario, obedece a un orden dirigido a priori. El estudio de la ley del dar nos ha mostrado la evidencia de que todo propósito satisface a un orden preciso, orden que opera en todas las relaciones y que por lo tanto consideramos, constante universal, u orden inmanente. Sería una necedad, afirmar que la creación del cosmos obedece a una dirección casual y ajena al orden que lo compone. El "alimento" básico de cualquier ser vivo está compuesto por cuatro elementos Hidrógeno, el Carbono, el Nitrógeno y el Oxigeno. La unión de estos cuatro elementos produce proteína, vitaminas, hormonas y virus. Estos cuatro elementos unidos forman también otros varios como por ejemplo la unión del hidrógeno y el oxigeno, producen agua. Del nitrógeno y oxígeno, se producen los aminoácidos, del carbono y el oxígeno, el bióxido de carbono, del carbono e hidrógeno se produce el benceno, del carbono e hidrógeno se produce el metano. Metano y agua producen grasa. Agua y bióxido de carbono producen carbohidratos. La grasa y los aminoácidos producen proteína. Los aminoácidos y benceno producen vitaminas, hormonas, virus. Estas sustancias son las que posibilitan la existencia de vida. La pregunta aquí reside, en cómo se originaron estos cuatro elementos hidrógeno, carbono, nitrógeno y oxígeno. Cada uno de estos átomos obedece a leyes, es decir a un orden que concuerda con la ley del dar. El Hidrógeno contiene la relación de dar y recibir entre un protón y un electrón, el Helio contiene dos protones, dos neutrones y dos electrones, por lo que observamos el helio no obedece a una evolución casual, cuya lógica, obliga a pensar que algún elemento intermedio debió crearse con dos protones y un electrón o dos electrones y un protón, o un protón, un neutrón y un electrón, esto no ocurre así, El salto entre el hidrógeno y el Helio es demasiado amplio para pensar en una evolución, lo sensato en esta realidad, es afirmar que cada uno de ellos fue concebido y creado para ser lo que son, el hidrógeno para ser hidrógeno y el Helio para ser Helio. Si observamos el elemento simple que continúa veremos la diferencia aún más notoria. El Litio contiene tres neutrones, tres protones y tres electrones. Como vemos es otro orden completo. Así podemos observar todos y cada uno de los elementos simples y concluir con la afirmación de que la evolución no se da entre ellos. El hidrógeno decíamos contiene un protón y un electrón, el oxígeno contiene ocho protones y ocho electrones, el carbón tiene seis. Curiosamente el Hidrógeno puede admitir otro electrón, esto ocurre cuando recibe por ejemplo un electrón del oxígeno para formar agua H2O. Martín Soria Página 162

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Los átomos disponen de espacio y reposo para agruparse, pero estas agrupaciones obedecen a fuerzas eléctricas, a distancias y a frecuencias u ordenes determinados y no a casualidades. Curiosamente el producto de estos órdenes, crean estructuras que conforman figuras geométricas. Tales estructuras se conocen como cristales. El cristal mientras "vive" (y debo usar este vocablo porque no dispongo de otro más apropiado) pule, y perfecciona su cuerpo o estructura, y cuando alcanza la edad adulta, fenece, no víctima de la putrefacción, o de una acción destructora externa, sino de una acción desintegrante de los elementos atmosféricos, de los cuales no logra defenderse. Curiosamente el cristal se regenera cuando es herido o mutilado. Los cristales líquidos ( una gota de agua) tienen curiosas conductas y características. Sus movimientos se asemejan al de los seres vivos; reptan como gusanos, se arrastran como las amebas y comen, crecen y se dividen. Una gota de cloroformo por ejemplo devora a un hilo de lastre cercano a ella, gira al comérselo y lo enrolla a su alrededor. Luego lo disuelve químicamente y al incorporarlo a su organismo, el cristal aumenta de tamaño. En esta etapa molecular empieza a aparecer el protoplasma, o también llamado “mecanismo atómico”, una comunidad de trabajo en la que toman parte miles de moléculas. Más que una sustancia, el protoplasma es un modo de organización, (orden) capaz de generar células, algunas elementales y otras extremadamente complicadas. A este orden se le suman los parásitos o virus, fagos etc. La asociación molecular posibilita la simbiosis, o capacidad para obtener nuevas morfologías, los mohos, levaduras, hongos, algas, líquenes etc, que proporcionaron el oxígeno, y las condiciones para la existencia de seres, con sistemas y propósitos más desarrollados. Todos estos aspectos de la morfología física, podríamos decir que son visibles, a pesar de no captarlos directamente con los ojos. También existen otros elementos contenidos es esta morfología que definitivamente, son invisibles, como por ejemplo la estructura del proceso de la actividad. ¿En función de qué propósito se inicia, permanece y termina la actividad del ser morfológicamente percibido? h- Desarrollo de la sensibilidad espiritual. Lo que tradicionalmente se entendía por masa, materia o densidad, (cosa dura) poco o nada tienen que ver con sustancia dura, sino, más bien con dirección, velocidad o fuerza. Hoy disponemos del ventilador como ejemplo de algo duro e impenetrable cuando sus aspas giran a alta velocidad pero totalmente vacio en su interior. Suponiendo que este ventilador fuese minúsculo y asociado a cientos de ventiladores similares, se podría crear una superficie impenetrable cuya realidad sería un alto porcentaje de espacio vacio y un pequeño porcentaje de relleno, el de las aspas. Toda estructura necesita de un proceso, por lo tanto, toda estructura energética, existe en función de un proceso, o fuerza. Así como la energía térmica se desprende de la fuerza centrífuga y centrípeta, el resto de las energías son también producto de fuerzas, más o menos intensas. El ser humano también nos muestra una estructura física, cuya manifestación es producto de su conducta interna. La conciencia del individuo, transforma y modifica la estructura física del mismo. Así una conciencia sana, deportista, emprendedora, exploradora, produce un cuerpo fuerte, robusto y alegre. Mientras que una conciencia introvertida, egoísta y solitaria, produce un cuerpo enfermizo, anoréxico o bulímico, deforme y triste. La estructura es proporcional al proceso y función del mismo. Así como las estructuras sólidas, líquidas o gaseosas, son proporcionales a las intensidades en la relación entre sus fuerzas centrífugas y centrípetas, las estructuras físicas del individuo son proporcionales a la conducta y funciones de la misma. El hombre es un ser sensible y por lo mismo, espiritual. Ser sensible no es abandonarse a las Martín Soria Página 163

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emociones, sino todo lo contrario. Es comprender y conducir las emociones hacia el bienestar del todo y siempre. Ese potencial de dominio sobre las emociones, es una capacidad exclusivamente humana. El ser humano es un ser espiritual, en este sentido. La capacidad del dominio sobre las emociones se establece en el momento de ligazón completa con el ideal de la creación. Ese momento surge al posicional al celo en la condición de ser conducido por la conciencia del valor. Cuando la conciencia original del individuo, puede dirigir la fuerza del celo, y someterla a la voluntad del individuo, este sujeto logra completar el desarrollo de su capacidad espiritual. Un ser maduro espiritualmente, es un ser que controla y conduce al celo, que no se deja llevar por el celo, sino que lo mantiene en su posición de conducido. El celo es la fuerza protectora del amor, pero que opera en el rango que bordea el límite de la unidad y de lo extralimitado, por lo tanto es fácil que conduzca al individuo a la extralimitación, lo que produce la escisión con el objeto. Este rango, es protector, pero como tal, al sentirse amenazado, utiliza una fuerza adicional a la fuerza de la unidad y de no ser controlada, esta fuerza se transforma en destructora del orden. Por esto, la persona que madura hasta alcanzar el dominio sobre el celo, se transforma en capaz de conducirse en su realidad espiritual, de manera oportuna, correcta y sana.

i-Elementos nutrientes de la espiritualidad La espiritualidad del individuo, se nutre de elementos semejantes a los nutrientes físicos. Para crecer físicamente, el cuerpo necesita calor, una temperatura adecuada, cuyo rango oscile entre uno y cuarenta grados. Sin calor moriríamos. Necesita también luz. La luz es producto de dos campos, uno eléctrico, emisor y otro magnético o retribuidor, sin esta dualidad, la piel, los órganos y las sustancias no recibirían las propiedades calóricas necesarias para efectuar sus funciones operativas. También necesita del aire, que a pesar de ser mezcla y no compuesto, por lo tanto no tiene propiedades específicas, sino la de los elementos que lo constituyen y estos son el oxígeno, nitrógeno y argón fundamentalmente. El aire es fundamental en la combustión de los cuerpos, sin este, ni la luz ni el calor, serían posibles, por lo tanto, el calor, la luz y el aire son nutrientes de la estructura física del hombre. Pero además, el cuerpo físico, necesita de ejercicios, de movimiento, de actividad. Un joven, que durante los veintiún primeros años de edad, recibe: comida, agua, calor, luz y aire limpio y que realiza algún ejercicio físico, tendría todos los nutrientes necesarios para obtener un cuerpo físico saludable. De igual modo, espiritualmente hablando, la persona que recibe: amor, verdad, bondad y que realiza buenas obras y que vive en un buen ambiente, se sentiría complacido, seguro y responsable, lo que transformaría a esta persona en madura espiritualmente hablando. El mantenimiento de las funciones psicosomáticas o físico-psíquicas, depende del intercambio entre los elementos espirituales y de vitalidad entre ambos. El yo físico produce vitalidad mediante el ejercicio, esta vitalidad anima, motiva y propulsa al individuo a la actividad, lo mismo ocurre con los elementos espirituales que produce la inspiración, la razón o la apreciación de la belleza. Estos nutrientes fortalecen, tanto al espíritu, como también al cuerpo físico, ejemplo, cuando nos encontramos físicamente agotados y tomamos un libro interesante o vemos una película sobre algún tema de interés, pareciera que el agotamiento físico desaparece. Lo mismo ocurre cuando en un estado mental de depresión, nos ponemos a nadar en una piscina y al término del ejercicio, la depresión parece desaparecer. Lo que ocurre en estos casos es que el ejercicio genera vitalidad, y la inspiración, razón o apreciación, produce elementos espirituales, cognición, motivación o aprecio, lo que nos propulsa a realizar, a estar activos y con ello superamos el cansancio o la depresión. j -El hombre conductor del espíritu El ser humano tiene la capacidad de conducir y dominar sus funciones espirituales. Para lo cual es necesario dominar el celo. Espiritualmente el hombre busca sentir plenitud, comprender lo veraz y realizar obras completas Martín Soria Página 164

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que beneficien al todo y siempre. Para que esto sea posible, el ser humano necesita conducir las fuerzas del espíritu. ¿Cuales son dichas fuerzas?.- La fuerza de la conciencia es la prioritaria. La conciencia humana ha de estar ligada con lo absoluto, con aquel paradigma que satisface, verifica y completa siempre al todo. Sin la conciencia original, en la posición de rectora y directora de las conductas humanas, el individuo no logra la completación de sus cualidades emocionales intelectuales y volitivas. Por lo tanto, la fuerza conductora de las actividades humanas, ha de estar ligada con la conciencia de los valores absolutos. La fuerza del estar en posesión de un bien, conductora de todo lo realizable, no es ni más ni menos, que la fuerza de la felicidad. Todo ser creado exige su derecho a ser feliz, a ser completo, a ser correspondiente con su causa originaria. La fuerza conductora de este proceso es la fuerza de la vida. Vida es el conjunto de fuerzas que permiten la realización de un propósito. Cumplir con el propósito produce felicidad o sensación de estar en posesión de un bien. Esa fuerza ha de ser conducida en pro de los valores absolutos. La fuerza del amor. Amor es producto del afecto retribuido. Afecto es darse por el beneficio del otro, y esto es fruto de la incondicionalidad. Darse por beneficiar al otro produce alegría compartida por ambos. Esa alegría es buscada por todos. La fuerza que motiva a buscar la alegría, ha de estar siempre y en todo centrada en la consecución de los valores absolutos. El individuo ha de dominar y conducir las fuerzas de la creación para que todas potencien y fomenten la completación del principio de la creación. Una vez establecida la unidad completa, el valor absoluto será compartido de manera natural por todo ser vivo. Ese es el propósito que inspira y motiva toda intencionalidad. La intención de cada ser es la de cumplir con la función para la cuál fue creado. Así como nosotros esperamos, de cada objeto creado, que satisfaga a la razón por la cual se hizo, los seres vivos también esperan cumplir con su propósito específico. Todo propósito desea ser satisfecho. La creación en su macro dimensión también ha de satisfacer al propósito de la creación. Pero la creación adquiere valor mediante el apreciador de la misma. ¿Quién puede apreciar a la creación en su macro dimensión? Sólo el ser humano. Y para que este llegue a apreciarla en su justa medida, ha de adquirir una visión macro completa, una visión absoluta. La visión paradigmática de lo que siempre y para todo es válido. Esa visión sólo aparece en la conciencia original del hombre maduro. De aquí se desprende la imperante necesidad de madurar en el valor absoluto, para alcanzar el grado de madurez completo, mediante el cual podamos apreciar las enormes y completas creaciones, la enorme sabiduría desplegada en la creación y el enorme afecto incondicional depositado en los objetos de la creación. Esta labor no es transferible, sino personal, y cada uno de nosotros, como seres humanos que somos, debemos cumplir con nuestra porción de responsabilidad en el maduración de nuestra conciencia. Podemos explicar al mundo la necesidad por completar los valores absolutos de la creación pero no podemos comunicar la experiencia de lo vivido. La experiencia no se comunica, solo se explica. Por eso quienes han experimentado esta aproximación a lo absoluto, sólo pueden explicar su experiencia pero no pueden compartirla. Cada cual, ha de madurar en sí mismo hasta cumplir con el propósito para el cual ha sido creado. k-El Amor y el Celo en el desarrollo espiritual. El amor es la fuerza que une y el celo es la fuerza que protege a la unidad. Ambas fuerzas son de una intensidad enorme, pero la intensidad del celo es superior a la intensidad del amor. El celo surge cuando el amor se encuentra amenazado. Cuando el amor cree perderse, cuando cree no ser reconocido o cuando cree no ser valorado, surge el celo para eliminar toda amenaza que desordene Martín Soria Página 165

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al amor. Si pensamos profundamente en esto, llegaremos a la conclusión de que los celos surgen para intensificar el amor. Por ejemplo cuando siento que otra persona pretende robarme el amor de mi esposa, se despiertan en mí unas fuerzas extraordinarias, que me impulsan a: a- A eliminar al posible amenazante. b- A exigir la unidad de mi mujer c- A abandonar a ambos. El poder del celo es superior al poder del amor. Solo la conciencia del valor absoluto puede superar a la fuerza del celo. Otro caso es el de sentirse amenazado por el conocimiento. Cuando alguien nos desacredita, “nos lleva la contraria” o manipula nuestro criterio hacia su propia concepción, sentimos amenazada nuestra convicción y surge una fuerza extraordinaria para proteger nuestro criterio. Esta fuerza extraordinaria impulsa a: a- A eliminar la amenaza, evitando al personaje. b- Al auto convencimiento, ofreciendo una postura de arrogancia o prepotencia. c- A abandonar al emisor amenazante o abandonar la discusión. En este caso el celo por proteger el conocimiento propio se manifiesta mediante la actitud terca de la arrogancia. Pero también podemos sentir amenazada nuestra integridad o nuestra labor creativa. Cuando surge esta situación de amenaza a la integridad física, se despierta en uno una fuerza extraordinaria, que se manifiesta con violencia. La violencia pretende a- Eliminar la amenaza b- El reforzamiento de sí mismo para protegerse de la amenaza c- El abandono de posición frente a la amenaza. Hemos visto varias manifestaciones del celo, y cada manifestación nos recuerda la actitud de dominarlo, de controlarlo, de dirigirlo para que no se extralimite, a la posición indeseable de la escisión, de la rotura de la actividad, o del conflicto en la relación. La fuerza del amor es producto del afecto, de la verdad y de la bondad, generada en el intercambio interpersonal. El amor produce unidad, confianza y paz. El celo controlado protege la unidad, la confianza y la paz. Para controlar al celo hay que adoptar una conducta de dominio. Esta conducta de dominio, significa establecer condiciones de determinación y cumplimiento de funciones predeterminadas. Si deseo adquirir la conducta de dominio sobre el celo, que es la fuerza más poderosa, primero he de iniciar un entrenamiento, dominando otras conductas menos exigentes, por ejemplo no morderse las uñas durante cuarenta días. El cumplir con ese propósito, sumado al cumplimiento de otros muchos propósitos durante un tiempo específicamente determinado, desarrollo en la persona la conducta determinada y completa. Este tipo de conducta es la que posibilita el dominio sobre las fuerzas espirituales y en espacial sobre el celo. La actitud normal es afectuosa, segura y responsable, en esa actitud no existe recelo alguno, el recelo se establece frente al carente de afecto, al indiferente. A ese tipo de actitud se responde rechazándolo o despreciándolo. También se produce recelo frente al inseguro en quien no se puede confiar o ante el irresponsable a quien no se le responde y se le pierde el respeto. a-La carencia de afecto produce desprecio en quien la percibe. b-La inseguridad produce desconfianza en el otro. c-La irresponsabilidad provoca falta de respeto, no se responde al irresponsable. l –Inmortalidad del espíritu Espíritu es todo aquello que no participa de la estructura físico material. El carácter conductual del individuo, la naturaleza directiva, el conocimiento, la conciencia, la experiencia, son aspectos Martín Soria Página 166

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espirituales que determinan al individuo que las posee. El individuo no es más que la conciencia que lo dirige y las experiencias por él realizadas, además del paradigma mediante el cual discierne. La experiencia de vida, genera en el individuo una personalidad y una individualidad, con una determinada identidad inmortal. El cuerpo muere, pero la fuerza que conduce y dirige al cuerpo, no participa de la muerte física del cuerpo. La fuerza continúa operativa, porque nada tiene que ver con la naturaleza física de la estructura a la cual conduce. Esto es similar al aparato de radio y a la emisora, la emisora emite el sonido y el aparato de radio lo traduce en sonido, pero al destruirse el aparato, no se destruye la emisora. Cuando hablamos de espíritu, estamos refiriéndonos a aquellos atributos que conducen, que dirigen y que administran a voluntad y con la libertad de opción al instinto físico y a las funciones somáticas. Espíritu es la capacidad de raciocinio, la capacidad de incondicionalidad afectiva, la capacidad de crear a voluntad el deber completo. El raciocinio intelectual, domina y conduce al instinto físico, autómata y mecánico, así como también el sentido del valor absoluto y el sentido de responsabilidad dominan al instinto. El instinto humano, es el aparato motor, conductual de las funciones fisicoquímicas del organismo. Esta naturaleza directiva inherente al cuerpo físico, no tiene libertad de optar por operar de acuerdo al estímulo que lo activa, o negarse al estímulo. El instinto siempre opera de acuerdo al estímulo que lo activa, de una manera autómata. El sentir hambre, despierta el apetito, al sentir cansancio se produce el sueño, al estimularse sexualmente se produce la erección, etc, Por sobre estos estímulos o impulsos, la voz de la conciencia, domina o se abandona al estímulo del instinto. El raciocinio, basado en un criterio valórico, tiene el poder de dominar la erección instintiva del hombre, el sentido de incondicionalidad afectiva, tiene el poder de dominar el celo, así como el sentido de responsabilidad, también lo tiene. Esto nos demuestra que por sobre el instinto, existe una conciencia dominante que nada tiene que ver con las fuerzas mecánicas del instinto y que son independientes del estado físico. Estas fuerzas dominantes o espirituales son la fuerza del afecto incondicional, la fuerza del raciocinio intelectual y la fuerza de la responsabilidad. La emoción, el intelecto y la voluntad conforman el carácter del ser humano. Este carácter ha de ser persona, y para eso, el individuo ha de ser libre, autónomo y responsable. La conciencia libre, autónoma y responsable del ser humano, es un cuerpo espiritual maduro. Cualquier conciencia es el cuerpo espiritual, pero cuando la conciencia original no es madura, cuando la conciencia adquirida es más importante, más valorada o más poderosa que la conciencia original, el individuo vive en la confusión lógica de su ideal relativo a su propia percepción. La conciencia hedonista, que busca satisfacer el deseo por los placeres, la conciencia relativa, que busca justificar el criterio personal por sobre el criterio universal y la conciencia egoísta que busca prevalecer al sí mismo, por sobre el todo y siempre, es una conciencia reducida, insegura e insuficiente, que en su estado espiritual choca con otras conciencias similares, sin poder establecer ningún tipo de unidad. La conciencia humana, contiene sensaciones, conocimientos, y conductas que junto con las experiencias conforman una identidad única. En este estado de conciencia, dos conciencias pueden hallar correlatividad, recognición o correspondencia, en algún aspecto de su identidad y a través de la correlatividad, correspondencia o parecido, pueden establecer una relación. La conciencia del hombre contiene todos los aspectos de la creación, tanto minerales, vegetales como animales, lo que posiciona a la conciencia del hombre en la situación de ser capaz de establecer relaciones con todo lo creado, a través del valor. Entre seres humanos no existe la incompatibilidad. Todos somos compatibles emocional intelectual o motivacionalmente. Todos, absolutamente todos respondemos con atención frente al afecto, con interés frente a la verdad y motivados a cumplir lo que se considera que se debe hacer. Esa motivación ante el responsable, ese interés frente al sincero y ese atractivo frente al afectuoso, nos indica que no existe la incompatibilidad. Lo que si existe, y eso se da en muchos casos, es la falta de atención, la falta de interés y la falta de voluntad, pero eso es una actitud humana, no una causal de desprecio total. Martín Soria Página 167

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La conciencia del valor madura en lo absoluto, está capacitada para extraer de cada aspecto de la creación, aquellos elementos correlativos, recognitivos o correspondientes que le interesen, que necesite o que desee poseer. El intercambio entre conciencias es posible en base a la correlatividad, recognición o correspondencia entre ambas, por eso es importante el poseer un ideal común, el ideal universal de la creación. Hoy día vivimos inmersos en un mar de arena, donde cada grano representa un ideal distinto al del otro grano que está al lado. Cada persona tiene un ideal distinto al otro, tiene una conducta distinta al otro, tiene un conocimiento respectivo a su propio paradigma, por eso vivimos en un infierno, donde nadie entiende a nadie, nadie hace nada por nadie y nadie siente el corazón del otro. Estas personas cuando pierden su físico, se encuentran en un estado de conciencia latente aislada en su propio sector, porque no encuentran a nadie con quien establecer una correlatividad ni a nadie que les reconozca, ni a nadie con quien obrar de manera correspondiente. Este estado de aislamiento, es agotador y desgastante para cualquiera. Es un estado enfermizo, en el que, lo único que puede compensar al egoísmo es el placer. Por placer se olvidan de sí mismos, de su enfermedad, de su ignorancia, de su insuficiencia y de su incapacidad. Pero la satisfacción del placer es momentánea. Y cuando no lo obtienen se flagelan a sí mismos con la violencia del celo. Estos son trastornos de personalidad, son crisis de identidad, crisis existenciales y crisis vocacionales. La conciencia ha de ser original, ha de ser coherente con los principios de la creación, ha de ser madura y completa, de no ser así, está destinada a su autodestrucción. Por eso que no es necesario preocuparse por quienes están inmersos en un mar de arena turbio. Aquellos muertos hay que dejarlos que entierren a sus muertos. Lo que es imperante y necesario, es conducir y guiar a los vivos que desean recuperarse del tormento del egoísmo, que deseen apartarse del hedonismo abrupto y que deseen separarse del estado de ignorancia, en que se hallan. Siempre existe una puerta abierta al entendimiento a la afinidad y a la cooperación. Esa es la que nos abre el camino directo hacia el encuentro con lo absoluto. SECCIÓN III A-TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD Los trastornos de personalidad son un conjunto de perturbaciones o anomalías que se manifiestan en las conductas emocionales afectivas (ansiedad o angustia), en juicios, pensamientos o significados (prejuicios o ignorancia) y en las motivaciones o voluntad del individuo (excesos o defectos). A la normalización del individuo le perturban todo tipo de actitudes extremas, por ejemplo el temor extremo hace al cobarde y la obcecación extrema del que no teme al peligro hace el suicidio. La normalización se desprende de la moderación. La adolescencia es el periodo del proceso de desarrollo de transformación del ser inmaduro en maduro, del ser dependiente en independiente, del ser irresponsable en responsable, del ser inseguro en seguro, y del ser desvinculado en el ser vinculado. Algunos comparten la idea de que la adolescencia se inicia en la pubertad, pero ignoran dónde se termina. “Los trastornos de personalidad se inician en el embarazo y se acumulan en la adolescencia. Posterior a ese periodo… se maduran o se restauran”. La mayor cantidad de trastornos de personalidad se derivan de la adolescencia insuficiente y de la adultez prematura. La adolescencia es el periodo sensible a la noción de identidad, funcional y de género. La noción de identidad de género se desprende del reconocimiento de la dualidad fisiológica masculino-femenina de la creación, y la noción de identidad funcional se deriva del reconocerse diferente al resto de las especies naturales. Diferente en el dominio, en el raciocinio y en la sensibilidad. Diferente al resto de las especies e igual a todo humano en la naturaleza humana. Una falsa orientación sexual, de género, degenera; o una falsa orientación funcional, defunciona. Esta falsa orientación trastorna la personalidad, la identidad y la lealtad del individuo que la padece. Martín Soria Página 168

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El individuo desorientado es desleal a su verdadera orientación, pierde la posibilidad de ser auténtico, lo que le produce crisis de identidad, crisis motivacional y crisis existencial. El reconocimiento de la propia identidad funcional y de género construye la auténtica personalidad, realiza al joven de carácter justo, orientado, y puro frente al estándar de la normalidad del biotipo humano natural. La personalidad del individuo se desprende de la personificación de una identidad única, masculina o femenina. El individuo adquiere una realidad derivada de sus actos o experiencias, de sus conductas sociales o personales, de sus juicios de valor y raciocinio y de su sensibilidad para captar lo necesario y responder a ello con lo que considere adecuado. En esta etapa se extreman los estados de percepción, conceptualización y producción. La personificación de las características humanas propias del individuo que comienza a distinguirse de los demás en el periodo adolescente se denomina personalidad. Pero, toda personalidad debe fundamentarse sobre la naturaleza humana que permite dicha diferenciación, es decir, la personalidad diferencia a los humanos pero dentro de la naturaleza humana compartida. Somos iguales en lo funcional y diferentes en el cumplimiento de funciones. Somos diferentes en el cómo cumplimos con el deber de ser normales e iguales en la normalidad. Reconocer esa normalidad es nuestra responsabilidad adolescente, esta es la razón que justifica la naturaleza del periodo sensible adolescente y que orienta el desarrollo de una verdadera personalidad auténtica. Nuestra personalidad es el reflejo exterior de nuestro ser interior, la suma total de nuestras características emocionales, intelectuales y motivacionales. Este último aserto es muy importante, pues implica que es posible inventariar y analizar las características habituales, habilidades, hábitos y orientación del individuo. Un hábito puede adquirirse y también modificarse. Nuestras características habituales raramente son estáticas. Diariamente añadimos o sustraemos nuevas modalidades a las mismas. Algunos de estos cambios se realizan conscientemente, otros, inconscientemente. Las fuentes básicas del desarrollo de la Personalidad son: la herencia, la actitud y el ambiente. Los científicos concuerdan de que no hay ningún rasgo ni cualidad que sea exclusivamente hereditaria o exclusivamente ambiental en su origen, porque ambas van a depender siempre de la actitud del individuo por mantenerla o por sustraerla, o por ignorarla o reforzarla. El potencial de personalidad heredada natural es el de ser libre, autónomo y responsable. Pero la libertad, la autonomía y la responsabilidad están ligadas al actuar, lo que imprime en la personalidad una cooperación dual entre emisor y receptor, entre sujeto y objeto, entre individuo y medio ambiente. 1-El potencial heredado actual contiene dos aspectos: uno es el contenido original propio de la naturaleza humana y otro, el contenido de lo adquirido por el linaje genético y de costumbres de las generaciones anteriores. Los padres han vivido experiencias que modularon su actitud frente a determinadas situaciones, por ejemplo: un padre que frente al riesgo responde con ansiedad extrema recoge la experiencia de la ansiedad y esta modifica su actitud ante posteriores situaciones similares. Esa actitud, no necesariamente es heredada por el hijo, o por las generaciones venideras, pero lo que el hijo va a asumir es el modelo de la conducta paterna. El hijo asume que el extremar la ansiedad frente a esas situaciones de riesgo es algo propio de la conducta humana porque su padre lo manifiesta repetidas veces. El hijo adquiere esa <actitud modelo> y la repite porque es por él considerada normal, válida, está bien, por lo tanto es permitida e imitable. El potencial heredado se adquiere del patrón conductual familiar y social, incluso aunque el hijo reconozca negativa e impropia esa actitud, se va a acostumbrar hasta que se enfrente a la tentación de repetirla. El potencial original va advertir de las conductas impropias, siempre y cuando la sensibilidad del individuo sea justa, pero la costumbre a actitudes negativas modifica el código de justicia natural y Martín Soria Página 169

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el individuo asume que no es tan malo responder con violencia, o con prepotencia, arrogancia, indignación o indiferencia, todas ellas demostraciones de ansiedad o angustia. Es por eso, que uno siente arrepentimiento luego de cualquier conducta extrema. El remordimiento, arrepentimiento, o vergüenza, son indicativos del error. Lo mismo ocurre con la venganza que es un extremo de la justicia (ajusticiar al otro por una deuda). La conciencia original es el regulador de la normalidad, esta se opone a las conductas extremas adquiridas por la falta de dominio en el juicio del sentido común, pero en el individuo que asume los extremos como normales, la conciencia original se transforma en sometida a la voluntad de las costumbres. Una mentira mil veces repetida se transforma en verdad, es cierto que la repetición de un hábito se transforma en oficio y ese oficio, cuando no se dispone de la verdadera identidad del mismo puede reconocerse valido solo por reconocerse “oficio”. Lo mismo ocurre con la adolescencia, se reconoce al joven maduro cuando pasa de una edad a otra cuando se ignora la función del periodo sensible adolescente. ¿Cómo puede afirmarse que el adolescente al día siguiente maduró solo por cumplir la edad en la que es legalmente reconocido responsable ante la ley? ¿Así se madura? ¿Se madura en un cumpleaños? 2-El medio ambiente actual modifica la conducta original. Si pensamos en la cantidad de tradiciones y costumbres antinaturales culturales que asumimos válidas, siendo anti- naturales, podremos comprender lo difícil que debe ser restaurar los traumas de la personalidad. Veamos algunos ejemplos: Asumir la realidad de los misterios. ¿Cuántos creen en la existencia de lo desconocido? ¿A quien beneficia considerar real lo incomprensible? ¿Sería justo afirmar que lo desconocido existe o es cierto? Socialmente es costumbre afirmar la existencia de indemostrables como la evolución, los humanoides verdes extraterrestres, la resurrección o reencarnación de los muertos, y la transformación de lo imaginario en realidad. Se cree que lo que creen es cierto, solo porque creen en ello de manera compartida. La famosa justificación del: “¿Cómo vamos a estar todos equivocados?” o, “está escrito en tal sitio”. La inversión de los dominios. Es costumbre afirmar que es sano mirar por el bien de uno por sobre por el bien de todo. O, que el hombre y la mujer son iguales, así como los padres y los hijos. Iguales… ¿en qué? Y… distintos… ¿En qué? La ignorancia y negación de las jerarquías naturales, sociales y normativas. Actualmente es común prevalecer el predominio del hombre por sobre la regulación de las especies naturales. Invadimos espacios habitados por especies cuya extinción influye en el deterioro de otras y consecuentemente desembocan en desequilibrios ecológicos. En la historia humana existieron culturas sin jerarquías estables, otras totalmente igualitarias, y otras de carácter anárquico, cuando no existieron jerarquías impositivas prácticamente inamovibles. Y podemos ver en la actualidad cómo jerarquías fragmentarias menores imponen la subordinación de jerarquías superiores en importancia, valor y prioridad. La falsa concepción de libertad. Cuando no se entiende que libertad es la capacidad de optar por lo que es válido y que ese valor, debe siempre someterse a los valores máximos absolutos que son siempre y para todo válido, la determinación del valor fluctúa entre las preferencias del fragmento y no concuerda con el ordenamiento natural de la creación. Cuando el individuo determina que es mejor hacer lo que quiere que cumplir lo que se debe, la necesidad máxima queda sin resolver. Cuando se invierten jerarquías, cuando se prefiere al individuo por sobre la familia, a la familia por sobre la tribu, a la tribu por sobre la comuna, a la comuna por sobre la ciudad, a la ciudad por sobre la región, a la región por sobre la nación, a la nación por sobre el continente o al continente por sobre el mundo, la necesidad máxima queda sin resolver. El medio ambiente actual no ayuda ni coopera en el desarrollo del periodo sensible adolescente. 3-La actitud Cualquier situación va a ser evaluada en consecuencia con las pretensiones del Martín Soria Página 170

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individuo. Hay personas que reaccionan frente a una situación desconocida con la expectativa de integrarse en ella y otros que reaccionan frente a la misma situación huyendo de ella. La actitud frente a las sensaciones, conocimientos y motivaciones es propia del individuo, sin condiciones que fuercen su voluntaria determinación. Incluso en situaciones límite, la actitud del individuo es la que resuelve su conducta. En la actualidad nuestra actitud está condicionada por las costumbres sociales, culturales o familiares hasta el extremo de impedir la libre determinación original de la actitud normal. El español, por ejemplo, adquiere la noción de la fiesta de los toros y asume que torturar hasta matar al toro frente al público de cualquier edad es natural. Otro ejemplo es el de las culturas que aceptan el matrimonio polígamo, o en las que se practica la ablación del genital femenino. Lo mismo ocurre con los condicionantes sociales democráticos o no, económicos o educativos, étnicos o continentales. Las diferencias en el reconocimiento de los valores, virtudes, capacidades y habilidades, hacen que la actitud respuesta a las situaciones varíe en sus conductas. La actitud frente a lo desconocido, o hacia lo desunido o desvinculado, ha de ser siempre la misma, la que es válida siempre y para todo. Frente a lo desunido, la actitud de unirse, frente a lo desvincular, la actitud de vincularse y frente a lo desconocido la actitud de conocerlo. Frente al peligro, la actitud de protegerse. Nunca la de vengarse, nunca la de destruir, o la de separar o la de ignorar. Separar, ignorar, o destruir, son actitudes antinaturales anormales. Tenemos actitudes contrarias a la naturaleza humana. La naturaleza humana no reclama, ni se queja pero los humanos reclamamos y nos quejamos; la naturaleza humana no acusa, ni culpa, ni castiga, pero los humanos acusamos culpamos y castigamos; la naturaleza humana no discrimina ni rechaza, pero los humanos rechazamos, odiamos y discriminamos. ¿Porqué no se queja o reclama, acusa, castiga o culpa, discrimina u odia la naturaleza humana? ¿De qué puede quejarse una naturaleza a la que no le falta nada? ¿Qué podría acusar de injusto una naturaleza justa? Y … ¿qué podría rechazar una naturaleza a la que todo le vale? Si el adolescente siente que no debe reclamar, ni acusar, culpar o castigar, ni discriminar a los demás, esa sensibilidad le abrirá las puertas al entendimiento y comprensión de la realidad social. La cultura. Para pasar de la influencia heredada a la aprendida, la personalidad de un individuo también depende de su actitud frente a las circunstancias de su vida. Sea que se críe en una ciudad o en otra, en un ambiente urbano o rural, en clase socioeconómica alta o baja, educada o no. Nótese que estoy haciendo hincapié en la actitud y no en las circunstancias, porque las circunstancias no determinan la decisión del individuo, es la evaluación de la persona, la que determina la preferencia frente a las circunstancias. “Depende”, en este caso no significa que sea la cultura la que forja o imprime en el individuo las características de su peculiaridad, sino que estas peculiaridades se manifiestan frente a la voluntad del individuo para que este, haciendo uso de su autonomía y libertad, asuma o deseche, signifique o ignore y responda o se inhiba frente a estos modelos culturales. El ambiente no determina la caracterización de la conciencia, es esta la que categoriza, prefiere, reconoce y evalúa del ambiente lo que considera bueno o malo, cierto o falso, y necesario o inútil. Debemos recordar que el ser humano es un ser libre y esa condición le permite frente al ambiente, asumir o no sus posibilidades reales. También es necesario reconocer que del ambiente solo se perciben posibilidades, el ambiente no imprime valores, verdades o beneficios en la persona, es la conciencia la que recibe, reconoce o se vincula con las posibilidades del ambiente. El valor se establece, no se realiza. Es muy común escuchar que existen personas en las poblaciones carentes de oportunidades, pero las oportunidades para atender, entender y responsabilizarse por cumplir los deberes de agradar, confiar y servir al otro está en todo humano. Cuando sirves al otro, el otro te agradece y responde a la atención con entrega. Cuando te interesas por el otro el otro se confía y cuando atiendes al otro en lo que necesite el otro te coopera con su agradecimiento. Este es el Martín Soria Página 171

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mismo sistema operativo de cualquier negocio. Cualquiera que haga esto aprovecha las oportunidades que se le presentan. La oportunidad de atender, entender y estar atento al otro siempre existe. Libertad es la capacidad de optar por lo que se considera válido y esa consideración determina la voluntad para realizarlo, conseguirlo o descubrirlo. Y, es en el beneficio de lo cumplido, ajustado y satisfecho, donde se establece el valor. Valor es una consecuencia vincular coordenada y concordante, no es forma ni imagen, no es proceso ni desarrollo, por lo mismo, no se realiza en el sentido de irse añadiendo valores, para lograr algo más válido. Valor es la cualidad que satisface, ajusta y complace. El más o menos depende de la necesidad por encontrarlo. El beneficio del encuentro es siempre el mismo: satisface, se ajusta y beneficia. Los valores no aumentan o disminuyen, es la consciencia del valor la que madura en la amplitud de posibilidades del valor. La consciencia del niño en su periodo sensible a la lealtad a la madre va a considerar a la madre como el máximo valor, la máxima confianza y el máximo del beneficio, pero la consciencia del hijo que reconoce en su periodo sensible adolescente, el deber de establecerse auténtico en la reciprocidad, recognición y unidad vincular incondicional absoluta entre padre e hijo, va a preferir establecerse padre por sobre el defenderse hijo frente a la madre. Estos dos son estratos de conciencia, no son estratos de valor. En ambos casos el receptor del valor se siente satisfecho, justo y adecuado, pero son niveles de desarrollo distintos en la apreciación del beneficio absoluto del valor. Sin determinación no se cumple y sin evaluación no se determina, luego, el centro de cada cumplimiento es el sentido del valor, es por eso que se debe responder siempre y en todo a la máxima necesidad valida para todo por sobre la máxima necesidad validada solo para un grupo, o para uno. Esta elección de preferir lo valido para todo construye la maduración de la personalidad adolescente. Una conciencia madura sabe, por ejemplo, que el error, la equivocación o el despiste, son juicios ajenos al valor y frente al rechazo de un individuo que declara o acusa su error, acomodándose a la circunstancia, sin romper la relación, sin reclamar, ni castigarlo. Asumiría su torpeza y buscaría repararla, mientras que una conciencia inmadura rechazaría el hecho de que acusen, o reclamen su error alegando su inocencia. Estas diferencias en responder a las necesidades caracterizan la personalidad del individuo. La autentica personalidad madura no se queja de sus insuficiencias, ni reclama al otro por las mismas, las asume y rectifica. No se acusa fuera de juicio, se reconoce injusto y se interesa por descubrir el juicio justo. No se escinde ni separa al otro, por sus diferencias, lo asume compañero idéntico en su naturaleza humana y se apropia de las diferencias que lo separan hasta el encuentro recíproco. El humano maduro no se queja, no acusa, ni separa al diferente porque lo reconoce similar en lo humano. La tradición cultural ha publicitado la defensa del individuo por sobre la preferencia de los valores absolutos y eso ha mermado el desarrollo de la personalidad, en todos sus atributos sensibles afectivos, cognoscitivos y conductuales. La escasa comprensión de los valores absolutos de plenitud, justicia y cumplimiento del máximo deber necesario, ha recreado al humano y lo ha transformado en adolescente que ignora las máximas preferencias en la jerarquías de valor, que ignora su identidad humana natural y que ignora el sentido funcional de su existencia. Estas carencias impiden su desarrollo emocional afectivo, impiden su desarrollo racional cognoscitivo en el juicio justo, e impiden el establecimiento de una tradición ajustada a las conductas motivacionales válidas para el cumplimiento cósmico del orden natural normal. Este error debe ser corregido desde el ministerio de educación hasta el entorno familiar. Ningún individuo adolescente debe establecer un núcleo gestor familiar hasta no disponer de los recursos de dominio emocional, intelectual y conductuales necesarios para garantizar el buen funcionamiento y completo desarrollo afectivo, cognitivo y conductual de cada uno de los miembros de la familia que pretende. Martín Soria Página 172

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Este debería ser el primero de los artículos de cualquier constitución. De este modo se garantiza la normalización social. Las características de la personalidad normal son: Piensa en grande- Pensar en grande implica descubrir necesidades máximas que beneficien también al máximo de especies y durante el máximo tiempo, en otras palabras es descubrir la máxima necesidad válida siempre y para todo. Pero no es suficiente con pensar en grande, esto va ligado a resolver lo necesario pronto y bien, (ajustarse), lo que denota diligencia al emprender la determinación y el compromiso disciplinado para resolver lo necesario. Ser Inteligente, concienzudo, no dejar al azar para que descubra tus soluciones. Al problema solo lo elimina la solución adecuada. Si quieres liberarte de problemas, debes descubrir y entender sus soluciones. Lee y practica. Busca y encuentra el juicio justo. Inteligente no es quien sabe todo, inteligente es quien resuelve lo necesario. Los filósofos conocen muchas formulas pero envidian a los multimillonarios. Marx sabía mucho, pero fue Lenin quien disfruto de su conocimiento y el pueblo ruso el que padeció por la ignorancia de Marx sobre los valores absolutos. Ser inteligente es estar abierto a comprender por sobre estar abierto a derramar, y derramar lo que se comprende, no lo que se antoja. La inteligencia solo es inteligente en su justicia, la injusticia es siempre manifiesta al ignorar la solución adecuada. No rendirse hasta cumplir lo necesario. La madurez del individuo se manifiesta en el cumplimiento del deber necesario. Estas cualidades se maduran en tan solo unos años de vida, en la adolescencia. En ese decenio entre los diez y los veinte años de edad se cimenta la personalidad del individuo, con sus virtudes y defectos, con sus actitudes y méritos. El carácter de cada uno está en estrecha relación con los descubrimientos, conocimientos y recursos de experiencia, adecuados, en exceso o en defecto asimilados, y asumidos por el adolescente. Después, disfrutamos de los recursos o sufrimos por las carencias. Debemos preguntárnoslo todo. ¿Se han preguntado……cuales son los fundamentos de la realidad, los fundamentos de la creación, los fundamentos de la relación? ¿Cual es el origen de la proposición, el origen del creador, el origen de la consecuencia, del beneficio, del orden, del deber, del derecho? ¿Cual es la finalidad de la creación, la finalidad de los procesos, la finalidad de lo esperado? ¿Por qué se pretende, por qué se espera y se busca, se analiza, se evalúa y se responde? ¿Por qué se propone, se acepta y se cumple? ¿Por qué se recuerda, se transforma, se coincide, se concuerda y se corresponde? ¿Qué es el progreso y el regreso, el pasado y el porvenir, el bien y el mal, el calor y el frío, la verdad y la mentira, el amor y el odio? ¿Qué es la existencia, la acción, la multiplicación, la fuerza y la energía, el espacio y el tiempo? ¿Qué son el sonido, los colores, el olor, el gusto o el tacto? Estas son términos o conceptos cotidianos, comunes en el lenguaje, pero su significación es escasa o totalmente ignorada incluso por los grandes intelectuales que las repiten una y mil veces. Estas son interrogantes que deben preguntarse y responderse con afirmaciones constantes, no relativas a la apreciación de cada uno, sino que cada uno ha de reconocer la afirmación constante que las define. Debemos preguntarnos cual es la jerarquía del valor, cual es la actitud frente al valor, cual es mi posición en esta relación y cual es la función que he de cumplir en esta posición. Estas preguntas exigen respuestas. Los valores máximos son los derivados del establecimiento vincular intra-familiar, lo que nos aclara que entre las posesiones materiales y el vínculo intrafamiliar, el vinculo es por sobre las posesiones y poderes. Nos aclara que en caso de preferir entre la profesión y el vinculo intrafamiliar es necesario priorizar el vínculo intra-familiar por sobre Martín Soria Página 173

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nuestra realización profesional. Nos dice que por sobre nuestras preferencias afectivas amistosas está la prioridad intra-familiar, y, si a la familia no le agrada la elección de nuestro amigo, o amiga, debemos priorizar la unidad intrafamiliar por sobre el amigo o la amiga. Es lógico deducir que esto tiene sentido, que nadie debería sacrificar a sus padres por sus amigos, pero cuando la elección es de un complemento sexual, esta lógica se pone en duda, y no debería dudarse de los fundamentos vinculares intra-famiiliares. Ningún beneficio se ajusta más a la necesidad humana que el derivado de la relación madura entre padres e hijos y entre esposo y esposa. El haber cumplido con el deber de confiarse y vincularse en la completa unidad intra-familiar es lo máximo, lo justo, y lo pleno esperado por todo ser humano. No existe mayor felicidad que la que se deriva del cumplimiento completo de la confianza y unidad vincular entre padres e hijos y entre esposo y esposa. Ni el más genio, ni el más famoso, ni el más poderoso, ni el mas rico del mundo pueden llegar a igualarse con el grado de unidad vincular establecida entre un padre y un hijo y entre un esposo y una esposa que se confían completamente y que se vinculan en la correlatividad, reciprocidad, e incondicionalidad afectiva justa y auténtica. Esto es así porque la norma de la perpetuidad reproductiva exige del vínculo en la confianza legítima y en el cumplimiento del deber de ser maduros antes de establecer la primera relación intergenital. La personalidad inicia el reconocimiento de su propia identidad en el periodo adolescente. Antes se obedecía, imitaba, y se creía la información proveniente del medio ambiente en el que estaba inserto, sin mucho cuestionamiento. Pero en la adolescencia, el individuo encuentra un elemento evaluador paradigmático que le muestra las diferencias entre lo ofrecido y lo ideal, o ideado como auténtico. El ideal de las finalidades, el ideal de los criterios y el ideal de las conductas aparece para individualizar al joven que adquiere así su propia identidad. El adolescente dispone de parámetros comparativos que antes no ejercía con la autoridad que ahora utiliza. Esa autoridad debe ser dominada y controlada para que no se exceda y se transforme en impositiva, soberbia o injusta. Los trastornos de la personalidad tienen mucho que ver con el desajuste en el dominio de estas atribuciones. Por eso es importante en este tiempo la lealtad al guía, al experto, al maestro o al padre. La sociedad contemporánea destituye la posición del líder descalificándolo por sus conductas desacertadas, pero el desacierto no justifica la nulidad de la posición del líder. También se descalifica al maestro por sus insuficiencias, pero la insuficiencia no justifica el anular la necesidad de los maestros. Y como todos vemos, la sociedad contemporánea descalifica la validez del núcleo gestor familiar por sus disfunciones, pero la disfunción de una familia no justifica la nulidad de la necesidad vincular filio-paternal, fraterno-conyugal y paterno-filial. Debemos cuidar la dimensión de nuestras aserciones. Si el cura Gatica expone y no practica, lo normal sería cumplir con lo que el cura Gatica no cumplió, siempre y cuando lo que expone es beneficioso. No cumplir porque el otro no lo hizo es una justificación que solo nos impide el beneficio de la proposición. Antes mencionamos el caso de Marx y Lenin. Marx fue un cura Gatica, pero eso no impidió a Lenin asumir y practicar lo que Marx solo propuso y disfrutar del beneficio de su propuesta. (Sin pretender con esto afirmar que la puesta en práctica de Lenin fuese buena o valida para la sociedad rusa). Desde una visión puramente didáctica, la transición adolescente puede ser agrupada de manera esquemática en tres fases o sub-etapas que duran, cada una de ellas, un promedio de dos a tres años, aproximadamente: la adolescencia temprana, de los 11 a los 13 años; la adolescencia media, desde los 14 a los 16, y la adolescencia tardía, de los 17 a los 19 años. Nosotros proponemos considerar la pubertad como un fenómeno netamente biológico, y la adolescencia como la adaptación psicosocial a dichos cambios corporales, que culmina cuando se Martín Soria Página 174

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llega a establecer la independencia autónoma responsable, anuncio del comienzo de la etapa de adulto joven (de ahí se desprende el concepto de "adolescencia prolongada" cuando dicha etapa se demora). La adolescencia termina en la recognición y aceptación de la responsabilidad paterno-filial, en la asunción del verdadero paternazgo incondicional y en el encuentro padre e hijo en el cumplimiento de la responsabilidad de superar la tentación del apetito intergenital prematuro. Asumir la responsabilidad del compromiso de establecer el núcleo gestor familiar maduro y su establecimiento, sobre la condición de superar el satisfacer al apetito intergenital prematuro, supone el cumplimiento natural de la etapa adolescente. Y sobre esta base, el adolescente consecuente, se califica responsable, autónomo e independiente, adquiriendo la independencia en la identidad auténtica y asumiendo la integridad del ser humano. Sobre este logro, evita los trastornos de personalidad que se derivan del caer en la tentación del satisfacer el apetito intergenital prematuro y de las carencias emocionales derivadas del no tomar el punto de vista de lo que es siempre y para todos valido, del abandono de posición y de la inversión de dominio que genera la multiplicación del error típico de la carencia de autenticidad, autonomía y fidelidad al verdadero paternazgo. No cumplir con la responsabilidad natural genera trastornos. La indiferencia afectiva produce desprecio. La inseguridad provoca desconfianza en el otro. La irresponsabilidad produce falta de respeto; al irresponsable no se le responde. Las alteraciones de la personalidad se deducen de las carencias afectivas, cognoscitivas y motivacionales, así como también por exceso en las exigencias, afectivas, cognoscitivas o posesivas, a las que han sido sometidas las personas que muestran dichas alteraciones de su personalidad. Generalmente surgen a raíz del periodo puberto-adolescente. Los trastornos de personalidad producen excesos o carencias en las conductas humanas. Someter a un adolescente a la carencia afectiva deriva en exigencias o en indiferencias afectivas, cognitivas, o posesivas. Estas conductas manifiestan paranoias que les hacen dudar de la lealtad del otro, o llegar a pensar que el otro se va a aprovechar de ellos, o, se sienten inseguros de sí mismos o del otro. A los adolescentes carentes de afecto les cuesta aceptar que están errados, aún a pesar de demostrárselo. Asumen el rol de defenderse incluso cuando no son atacados. Suelen ser rencorosos y aparentan una frialdad que en general no es más que una demostración de su indiferencia, frente a los que temen. Estas conductas y otras similares no solo se derivan de la falta de afecto, sino que en ocasiones son propias de la adolescencia para reconocer los límites. La carencia afectiva produce inseguridad emocional, y por lo mismo las personas retribuyen con una actitud emocional defensiva. Podemos denominarlos de cualquier modo, pero la carencia afectiva, deteriora las conductas vinculares naturales o normales de entrega incondicional por el beneficiar al otro. En lugar de buscar el beneficio del otro, se pretende defenderse de él, dudar de él o, evitarlo. Estos trastornos sociales distancian a las personas que los padecen del entorno social; se inhiben, se aíslan, se construyen una coraza mediante la cual adoptan una postura de indiferencia frente a los halagos así como también frente a las críticas. Este aplanamiento afectivo les aparta hasta el extremo de auto marginarse o auto discriminarse y luego,… acusan al otro de su propio aislamiento. Y cuando alguien se les ofrece en el afecto, con la sana actitud de vincularse, lo toman como una violación de su independencia. El inseguro responde a la defensiva, desconfiando de su propia orientación dudosa. Cuanto mayor es el sentido de justicia depositado en insuficiencias, en juicios injustos, o en una orientación inadecuada, mayor será la actitud defensiva del individuo. Estos trastornos sociales distancian a las personas que los padecen del entorno social; se inhiben, se aíslan, se construyen una coraza mediante la cual adoptan una postura de indiferencia frente a los Martín Soria Página 175

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halagos, así como también frente a las críticas. Este aplanamiento afectivo les aparta hasta el extremo de auto marginarse, o auto discriminarse y luego, acusan al otro de su propio aislamiento. Y cuando alguien se les ofrece en el afecto, con la sana actitud de vincularse, su vergüenza hace que lo tomen como una violación de su propia independencia. Cuando el individuo fija su atención en un interés no completamente justo, inadecuado, o no siempre y para todo válido, sufre el típico conflicto de intereses entre lo que debe y lo que quiere. Cuando el individuo siente dudas ante lo propositivo, o cuando se descalifica al verdadero paternazgo, sufre el típico conflicto de lealtades. La consecuencia lógica del modelo de paternazgo insuficiente, genera deslealtad a la autoridad. Este es un tema delicado porque no solo genera desconfianza en la posición paterna, sino también en todo aquél que ocupe esta posición de director o autoridad. La familia debe respetar la identidad paterno-familiar por sobre los errores o insuficiencias de los padres para que los hijos no sufran, ni el conflicto de lealtades, ni el conflicto de intereses. Son muchas las variables que intervienen en los trastornos de personalidad y variadas en alternativas de grado, modo, tiempo, intensidad etc. Tantas son las variables que podríamos estar horas enumerándolas, pero para entenderlas es necesario resumirlas en un determinado grupo de jerarquías que determinen las tendencias mayoritarias o predominantes. Las respuestas a la carencia afectiva, cognoscitiva o ejemplar, permiten asumir una tendencia constante, respondiendo siempre del mismo modo o simplemente reducida a un determinado fragmento en tiempo; también permite el asumir una tendencia continua hacia todos o alterna solo frente a algunos. Además, la respuesta conductual puede ser de asumir, o de negar la carencia. De enfrentar el problema, de sentirse carente y buscar la forma de “llenarse” o de ignorar la búsqueda de la satisfacción y asumir el sufrimiento de la carencia. Por otro lado está la posibilidad de aceptar o negar a la persona en potestad de nutrir, y de tolerarla o enfrentarla. Como vemos son infinitas las posibilidades de responder a una carencia. Unas provocan un tipo de reacciones y otras otro, lo que provocan todas es un daño, llamémosle insatisfacción, irresolución o insuficiencia por la cual se acusa la carencia. El celo es el servidor custodio de la unidad que ante la amenaza de cualquier desequilibrio inicia su defensa. La actitud defensiva agrede al otro provocándole la misma reacción defensiva. Dos actitudes defensivas solo necesitan aproximarse para agredirse. Se amenaza la estabilidad cuando se carece de algo, o cuando algo se opone a la proposición que uno valora. El celo se despierta por carencia o por oposición y en su agresión se transforma en recelo. Celo frente a otro celo, o frente al celo del otro. Por eso es necesario controlar el celo, y evitar que se transforme en recelo. El celo une el recelo separa. Las doctrinas religiosas aceptan la existencia de una fuerza maligna denominada diablo o Satanás, esa fuerza no es ni más ni menos que el poder del celo, que reconociendo los valores absolutos, al defenderse de cualquier amenaza al equilibrio, responde protegiéndolo. Proteger es estar a la defensiva y eso agrede, por eso se dice que Satanás es el que acusa. La familia original auténtica, es un núcleo en el que el padre ha establecido la responsabilidad de controlar el celo emocional, intelectual y motivacional completamente. Demostrando ser ordenado en el control y dominio de sus emociones, siendo moderado y acertivo en el intercambio de sus raciocinios y siendo moderado y eficiente en el cumplimiento responsable del deber de solucionar la máxima necesidad válida siempre y para todo. En este núcleo, el padre ha demostrado ser leal a la naturaleza del verdadero paternazgo incondicional, habiendo superado la tentación de los apetitos alimenticios y de la flojera inactiva, Martín Soria Página 176

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demostrado responder voluntariamente al deber de superar la tentación del apetito intergenital prematuro. Sobre esta condición se asume la responsabilidad de orientar, educar y realizar la maduración completa del cónyuge, y de los hijos en el afecto incondicional, en la justicia legítima natural y en el cumplimiento responsable del deber de completar, resolver y satisfacer la máxima necesidad válida siempre y para todo. En el interior de esta familia, difícilmente pueden originarse trastornos de personalidad, aunque nada es imposible, porque en todo caso, la naturaleza humana es libre de construirse o de destruirse a voluntad. Pero los hijos dispondrían del modelo de identidad normal de género y de autenticidad espiritual. Frente a la realidad del biotipo humano original, los hijos pueden asumirlo o rechazarlo, pero seguramente serían más los que lo asuman que los que lo rechacen, basados en la experiencia del goce versus daño. A la mayoría nos gusta ser feliz y eso provocaría la preferencia de la mayoría. Pero, la realidad humana nos presenta a un hijo adolescente bastante ecléctico y sin orientación en los valores absolutos, y eso ha hecho muy difícil superar los trastornos de personalidad El adolescente declara la insuficiencia afectiva de los padres, pero no se sienta a dialogar con ellos a proponer un proceso de reparación. Declara la insuficiencia cognitiva de sus “viejos” pero no asume la responsabilidad de educarles o informarles de los conocimientos que este necesita saber. Declara la escasez de recursos económicos de los padres, pero no asume la responsabilidad de formar una empresa o de mostrarles alguna alternativa económica que satisfaga sus necesidades. Declara la indiferencia o sobreprotección de los padres, pero no los madura. Declarar el error o la insuficiencia, no es suficiente para restaurarla. Para restaurarla es necesario asumir la responsabilidad de resolverla por completo. El adolescente percibe insuficiencias, pero no dispone de experiencia suficiente para resolver las necesidades máximas del maduro, sencillamente porque aún no es maduro. Lo que si percibe, es que su ideal es algo que aparece únicamente en su idea y se molesta y cuestiona: ¿Cómo es posible que las cosas sean como son, si el ideal es otra cosa? Al ver ese ideal solo en la imaginación y no en la imagen, pierde la confianza en él, a pesar de que lo espera con la misma intensidad que como lo percibe. Al no disponer de la imagen en el padre del ideal imaginado, el joven desconfía de ambos, del padre y del ideal, por ende se entrega al beneficio resultante de las sentencias derivadas de los juicios evaluados con el criterio adolescente (carente de madurez). Este es un verdadero drama de juventud que la humanidad no ha sido capaz de resolver y que espera ser resuelto por sobre todas las cosas. ¿Cómo transformar el ideal en imagen? En primer lugar, reconociendo en su totalidad la naturaleza del ideal y, en segundo lugar, superando los trastornos de personalidad. La mayoría de los trastornos de personalidad se originan en el desconocimiento de la realidad. Realidad es todo aquello capaz de ser evaluado. Se cree que el amor y el odio existen, que la verdad y la mentira existen, que la bondad y la maldad existe, que el calor y el frío existen, que la luz y la oscuridad existe, incluso se asume que existe lo absoluto y lo relativo en paralelo, esta postura maniquea debe ser aclarada en su totalidad. ¿El frío existe? Según las leyes de la física el frío es la ausencia de calor. Todo cuerpo y objeto es factible de estudio cuando posee o transmite energía; el calor es lo que permite que ese cuerpo posea o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total de calor; todos los cuerpos quedan inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Nosotros creamos esa definición para describir de qué manera nos sentimos cuando no tenemos calor. ¿Existe la oscuridad? La oscuridad tampoco existe, es la ausencia de luz. La luz la podemos estudiar, ¡la oscuridad, no! A través del prisma de Nichols, se puede descomponer la luz blanca en sus varios colores, con sus diferentes longitudes de onda, ¡La oscuridad, no! ¿Cómo se puede saber Martín Soria Página 177

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qué tan oscuro está un espacio determinado? Solo en base a la cantidad de luz presente en ese espacio. La oscuridad es una definición utilizada por el hombre para describir que ocurre cuando hay ausencia de luz. ¿Existe el odio? Odiar es rechazar al otro porque no se le acepta, no se confía en él, o no se le considera, no considerarlo es ignorarlo, e ignorarlo es rechazarlo. Rechazarlo es lo contrario a unirse con él y el amor es la fuerza que une, el amor existe, el odio es la falta de amor, por lo tanto ¡el odio no existe! ¿Existe la mentira? Mentir es ocultar la verdad. Verdad es una constante universal eterna, mentira es la ausencia de esa constante universal eterna, la verdad es una realidad constante y por lo tanto existe, la mentira, no. ¿Existe el mal? El mal no existe, o por lo menos, no existe en si mismo. El bien es todo aquello que concuerda con el orden universal absoluto y eterno, por lo mismo es constante, universal y trascendente. El mal es la ausencia del bien. Estas “no existencias” las podemos encontrar también en el ambiente físico. ¿Existe al calor? Para que exista el calor es necesario de un perceptor que lo declare. Sin percibirlo, el calor no tiene existencia. ¿Existe el color? Nuestros ojos ven ciertas longitudes de onda, pero con un sensor mayor percibimos otras longitudes de onda, sin el humano sensible que perciba el color, ¿podría decirse que existe? Y los sonidos, ¿existen los sonidos? El sonido es el impacto de un movimiento en el tímpano, este movimiento se hace posible con el aire, si eliminamos el aire y hacemos el mismo movimiento, no se escucharía nada. El ruido como tal tampoco existe, lo que si existe es la vibración, pero incluso la vibración ha de ser por alguien percibida para declarar que existe. Con los olores ocurre lo mismo, sin la percepción humana del olor tampoco existe modo alguno de determinar que existe, ¿es bueno o es malo el olor? Aquello que nos repugna por su hedor, a los gusanos les encanta. Si el olor fuese agradable, seria para todos agradable, y si fuera desagradable, sería siempre desagradable. Agradable o desagradable son aspectos perceptuales, sin perceptor no se perciben. Con el gusto y con el tacto, ocurre lo mismo. Todo es actividad, movimiento, intensidad. Nuestros cinco sentidos son sensibles a la intensidad de movimiento, no a los colores, al sonido, al olor, al gusto o al tacto. Esas cosas no existen. Si existe la tensión del movimiento ha de existir también su opuesto, el reposo. La ciencia niega al reposo absoluto porque es indemostrable, pero demostrable o no, el reposo absoluto es una posibilidad. Detener el movimiento es imposible porque lo detendría otro movimiento de iguales proporciones, pero imaginemos el instante previo al primer movimiento. No existe en ese instante previo, ni tiempo, ni espacio. ¿Podría existir la idea en ese ambiente? ¿Y por qué no? ¡Si la idea no ocupa lugar! Nos resulta difícil de imaginar la idea fuera de una imagen, pero en estricto sentido, las ideas son antes que las imágenes. ¿Existe entonces la idea previo a la imagen, o no? ¿Existe el valor relativo? Valor es siempre la cualidad que nos complace, es la cualidad contenida en el objeto que satisface, justifica o beneficia al sujeto que lo aprecia, fuera de esta significación el valor no tiene otra justificación. La experiencia de valor siempre concuerda, corresponde y coincide con el sujeto que establece una correlatividad y sincronía recíproca con el objeto evaluado, bajo esta comprensión el valor nunca es relativo. El valor establece reciprocidad, concordia y correlatividad en su conquista. Relativo es un concepto que se utiliza para indicar que el sujeto aún no establece esa reciprocidad, concordia, o correlatividad, porque no se siente vinculado, convencido, o coincidente con el juicio sobre el objeto apreciado. El valor relativo, por lo tanto, no existe. Existe una proporción en valor. La sensación de bienestar de un valor es proporcional a la intensidad que lo justifica necesario. Por eso se siente más alegría después de esperar algo con mucha urgencia, que de recibir lo mismo pero en otro momento de menos urgencia. El valor de lo recibido no varia, pero varía la necesidad del que lo aprecia. Martín Soria Página 178

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Comprender esto nos sirve para reconocer que las sensaciones de frío, de soledad, de angustia o ansiedad, de inseguridad o desacomodo son propias del que las percibe y no vienen del otro o de lo otro, lo que nos sirve para no quejarnos, no acusar o no reclamar al otro por nuestras propias insatisfacciones; lo que puede producir un tremendo cambio en el bienestar del individuo y en la calidad de sus relaciones interpersonales e inter posicionales. Los trastornos de personalidad se justifican generalmente en el otro. El otro, ya sean los padres, el ambiente o la sociedad son los causales del desacomodo y eso no es así. El desacomodado es quien juzga y determina la insuficiencia de lo apreciado. Con esta comprensión el ser humano puede superar las sensaciones desagradables, las injustificaciones o desconfianzas y los errores del actuar. Por eso es necesario pensar, analizar, discernir y reconocer las realidades constantes e inmanentes. El ambiente afecta, influye, o tienta, al individuo, pero la caracterización humana es la de ser un ser con la capacidad de dominio sobre todas las cosas, por eso, el hombre no debería dejarse influenciar por el ambiente exterior. Son muchos los reclamos del no tener, no poder, no saber. Estos reclamos son una declaración de la auto insuficiencia del que los emite. El ser humano es libre de optar por reclamar o por responder al cumplimiento del deber de aprender, fortalecerse en el poder o procurar lo que no tiene. Esa libertad para determinarse o denegarse la tiene todo humano. Ante la necesidad, unos se determinan a resolverla y otros se determinan a rechazarla. El causal de las carencias, no es el medio, ni el ambiente, ni los otros; el causal de las carencias es la falta de responsabilidad. De esa falta se derivan un montón de traumas y trastornos. B-CARACTERÍSTICAS DE LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD

1-por carencia de AFECTO 2- por SOBREPROTECCIÓN 3-por carencia de CRITERIO 4-por FANATISMO DOGMÁTICO 5-por carencia de DOMINIO 6-por EXCESO DE PODER

INDIFERENTE INSEGURO IGNORANTE ARROGANTE FLOJO IMPOSITIVO

Estas seis categorías son derivados de las tres áreas del carácter, el área emocional, el área intelectual y el área conductual. Emocionalmente, el individuo recibe en el núcleo gestor vincular familiar, afecto o falta de afecto, sobreprotección o indiferencia. La indiferencia es una falta de afecto y la sobreprotección es un exceso de afecto. Tanto el uno como el otro son extremos que producen alteraciones en la conducta normal de quien se expone o somete a este tipo de tratamiento. Hay que mencionar aquí que generalmente, las parejas, los matrimonios, suelen asumir roles complementarios. Por ejemplo, en una familia en la que el padre, muestra una conducta indiferente, Martín Soria Página 179

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la tendencia materna lógica de la esposa es la de sobreproteger a los hijos. Hay que decir también que puede ser que incluso el padre sea también sobre protector en sus conductas o, incluso sea el más moderado y equilibrado conocido, pero si es visto por su complemento femenino como indiferente, la madre en ese caso asumirá una conducta sobre protectora hacia sus hijos. En cada caso hay que reflexionar y encontrar si en realidad el marido es indiferente o no y si la esposa debe o no adoptar una conducta de sobreprotección compensatoria. Los complementos están siempre en función de la estabilidad y para lograr el equilibrio las diferencias deben acomodarse. Lo que a uno le falta, el otro debe procurarlo y lo que al otro le sobra, el uno debe reducirlo. Esa es la norma natural, independientemente de que en algunos casos esa realidad no sea socialmente manifiesta. Complemento es una porción de lo completo y solo se completa en la unión de las porciones. 1-Por carencia de Afecto- El Indiferente. El adolescente que es sometido a un paternazgo carente de afecto, carente de incondicionalidad, carente de entrega hacia el otro, carente de entender, atender y estar atento a las necesidades del otro, transforma la personalidad incondicional natural del adolescente idealista, en condicional, fragmentaria, egoísta, relativista y hedonista. El adolescente adquiere de sus padres el modelo de identidad aislada, individualista, separatista, incluso defensiva puesto que ve cómo los padres protegen su identidad de ser interferida, amenazada o exigida por las necesidades de los otros (sus hijos). Este modelo ególatra desata conductas exigentes puesto que no se reciben las cosas incondicional y naturalmente. Si los padres no satisfacen voluntariamente las necesidades del adolescente, el adolescente no dispone de modelo de incondicionalidad frente a sus inmediatos y el exigir al próximo, lo transforma en detestable. Este es un trastorno pseudo-oculto que casi todos, en alguna dosis compartimos. El adolescente que es sometido a un paternazgo carente de afecto, tiene la alternativa a imitar las conductas paternas o a negarlas. En ocasiones, asumen por imitación la tendencia mostrada por los padres, y en otras, suele despertarse la tendencia a enfrentarlas operando en rebeldía frente a los padres, lo que ocasiona más de un problema en el acomodo familiar. El adolescente rebelde a las conductas paternas, asume un rol amenazante al liderazgo paterno, porque trastoca los cimientos del ordenamiento jerárquico familiar. Y, lógicamente obliga al padre o madre a intensificar la defensa de su posición jerárquica natural. Por ejemplo, un adolescente que frente a un padre indiferente, manifieste la necesidad afectiva del mismo, (en estado de rebeldía, es decir sobre exigiendo) automáticamente descalifica al padre, lo tilda de insuficiente y frente a esta descalificación, la respuesta es una actitud defensiva. El padre no acostumbrado a ser generoso, difícilmente puede mostrar una conducta a entender, atender o estar atento a las exigencias del adolescente que manifiesta una conducta rebelde. La lógica nos hace pensar que la postura rebelde del adolescente acreciente la condicionalidad de los padres carentes de afecto. La carencia de afecto extrema intensifica la exigencia o el rechazo hacia el afecto. Este modelo de conducta paternal aumenta la necesidad del adolescente por encontrar afecto, lo que suele derivar en el caer fácilmente en el apetito intergenital prematuro, en la promiscuidad, en la masturbación exagerada, en el frecuentar burdeles o discotecas a temprana edad y con suma frecuencia, incluso el buscar la satisfacción mediante el consumo de drogas, alcohol o cualquier otro alucinógeno en el que pueda refugiarse esta carencia afectiva. Pero también suele tomarse la postura contraria a la búsqueda del afecto, me refiero a la postura de rechazar al otro por ser similar a la imagen paterna insuficiente. En estos casos extremos, el adolescente cae en la lógica del agredir al otro como lo agredieron a él y o porque lo agredieron a él. Estas conductas derivan en el delito, en la agresividad, en la violencia, en la provocación, en el castigar al otro, en el dañarlo de una u otra manera para satisfacer o compensar el daño por él Martín Soria Página 180

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sufrido. Como vemos la indiferencia afectiva, produce más indiferencia afectiva que se manifiesta de uno u otro modo. El daño por carencia afectiva es en algunos casos irreparable. Y las terapias reconstructivas o correctivas de estos trastornos, son generalmente de por vida, en ocasiones es necesario de dos a tres generaciones para eliminar los daños producidos y derivados de carencias afectivas. La carencia de afecto paternal provoca en el adolescente la experiencia egoísta de centrar el excentricismo perimetral en su propia inercia. A pesar de que la respuesta del adolescente sea rebelde a la actitud paterna, el adolescente no tiene el modelo afectivo. No tiene modelo alguno de incondicionalidad autónoma. Los padres carentes de afecto, o no demostrativos del mismo, suelen esperarlo en el hijo, pero cuando lo reciben lo acusan por ser distinto al suyo, por ejemplo el padre que rechaza el contacto corporal, al recibir un contacto corporal del niño lo interpreta como “caluga” y se le escapa la frase: ¡No seas caluga! Lo que retiene al hijo de volver a demostrar su afecto. O el ¡No te eches encima! O el ¡No me des la mano, ya eres mayorcito! Esta tipificación paterna acusa las tendencias demostrativas de los hijos como excesos o debilidades. Y suelen ser demasiado distantes como para que los hijos puedan aproximarse a ellos por si solos. Los padres indiferentes, no se reconocen indiferentes, asumen que su conducta es normal porque es la que ellos han tenido por modelo, pero las necesidades propias del adolescente, son las que determinan si la afectividad paterna es, o no es la adecuada. Y cuando los hijos manifiestan esta carencia, los padres deben asumirla como propia. Las sensaciones son como se perciben, no como se dan. Uno puede estar seguro de que es súper afectivo, pero si los demás sienten frente a uno la carencia, es uno quien debe restituir esa conducta y dar al otro lo que el otro necesita. Al fin y al cabo, eso es afecto. Afecto es darse por el bien del otro. El indiferente busca que el otro lo imite en su defecto, no solo el indiferente, cualquier trastorno espera al trastornado en quien reconocerse justo. Esta realidad se entiende bajo el principio de la epistemología que nos dice que para comprender se ha de reconocer y reconocer, es descubrir lo que ya se conoce. El indiferente no puede reconocer al incondicional altruista que se ofrece voluntariamente por el bien del otro, para el bien de todos. Esa conducta no la contiene en él. Por eso, frente al generoso incondicional el indiferente tiende a rechazarlo. La razón de su condición de indiferencia es exactamente esa, el rechazo de la generosidad afectiva. La indiferencia es una declaración de egoísmo.
El máximo de los errores es el egoísmo. Priorizar, favorecer o preferir aquello que es valido para uno por sobre lo que vale siempre a todos distorsiona la normalidad.

e o m g ís o

Se acusan los defectos del prójimo, pero no se asume la responsabilidad de corregirlos

Martín Soria

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2- Por la sobreprotección – del Inseguro La sobreprotección es generada por la inseguridad. La sobre protección paterno-maternal conlleva la exigencia a someterse. El adolescente en un núcleo familiar sobre-protector, asume la posición de sometido, de entregado, de subordinar su identidad a la dirección del sobreprotector carente de autonomía, que en su actuar obliga al otro a padecer la misma carencia. El sobreprotegido, asume la seguridad en el otro y se obliga a depender. Depender exige la aceptación del otro y eso pone al sobreprotegido en una situación de inseguridad y dependencia que fomenta la inactividad. El sobreprotegido, pregunta toda iniciativa a realizar para saber si se ajusta o no al criterio del dominante. El sobreprotegido obedece devotamente, sin contradecir las indicaciones del protector, sin cuestionamiento alguno. Son grandes creyentes que jamás van a asumir el discernir como conducta evaluativa. No hay nada que discernir porque la imagen del protector, siempre está detrás de él, o de ella y el protector siempre soluciona, asegura y procura. La sobre-protección desautoriza, descalifica y descriteria al adolescente sometido a esta conducta familiar. Lógicamente paraliza la diligencia, el raciocinio y la libre voluntad del sometido. El sometido asume que no debe, no sabe o no puede obrar sin la aprobación paterna. El adolescente en un ambiente de sobre-protección, tiende a asumir conductas de dependencia, que al extremarse, pueden llevar al joven a esperar del otro la dirección en cualquier ámbito. Por ejemplo en el ámbito laboral, asumen la conducta de esperar a que el jefe les ordene; en el ámbito educativo, asumen la actitud de esperar a ver qué se les pide estudiar, y en el ámbito vincular, esperan que sea el otro el que se les ofrezca para recibirlo como conductor de la realización del vínculo. La característica del sometido es esperar. El Padre sobre-protector asume los problemas del hijo como propios lo que impide que el hijo descubra soluciones. Suele no determinar los límites entre derecho y deber, lo que confunde al hijo e impide el desarrollo de su propio criterio. Estas tendencias desacomodan todo tipo de relaciones normales porque el individuo que padece este trastorno de su personalidad, suele ser impuntual, poco o nada retributivo, poco comunicativo y carente de diligencia y autonomía. Suelen ser irresponsables, incumplidores e indiferentes a quienes les doten de libertad. No entienden la libertad como respuesta a lo necesario. El sobre-protegido en extremo puede asumir la conducta imitativa y transformarse en celoso en extremo o adoptar una actitud rebelde y rechazar a cualquiera que asuma este rol de protector. Por lo mismo pueden transformarse en antisometidos, patíperros, aislados, vagabundos en su deambular por no aceptar la posición del jefe, del maestro o del líder al que perciben como autoritario o sobreprotector. El Padre sobreprotector teme perder algo, o teme perder al hijo, o teme perder la confianza del hijo, o teme perder su posición de padre frente al hijo. Por eso está siempre encima para no perder el rumbo del destino hacia donde él lo quiere llevar. El sobreprotector teme, temor es una sensación de ansiedad o de angustia generada o producida por la suposición de un peligro. Temor es distinto de protección. Uno se protege del peligro y se teme frente al riesgo de peligrar. El temor es anterior o posterior al peligro, la protección es contraataque. Uno no se protege si no es del peligro, pero no se protege del riesgo, el riesgo se teme. Por lo tanto el sobreprotector teme que le vaya a pasar “algo” a su protegido. Ese – vaya a pasar – aún no ha ocurrido. Se teme la amenaza, la tentación, el peligro o el riesgo, pero todas estas categorías son “algo” que puede suceder, es decir, aún no son, o no son en el momento en el que se las teme, por que son a futuro y por lo mismo no están. El miedo, bajo esta perspectiva es algo que se fundamenta en lo que aún no es y aún no está. El sobreprotector asume una actitud irreal, y paranoica. Vive en la burbuja de un supuesto imaginario que le obliga a obrar en contra de cómo debe obrar. Teme perder la libertad del hijo y lo Martín Soria Página 182

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esclaviza en el encierro de sus propias limitaciones, sobre exigiendo de este modo la necesidad del hijo por liberarse. Teme perder la confianza del hijo obligándolo a creer devotamente en una fe, que no deja lugar para la razón, lo que sobre exige en el hijo la necesidad por auto justificarse. Teme dañar al hijo, o que se dañe frente al peligro restringiendo sus habilidades, lo que transforma la necesidad propia del virtuosismo adolescente en exigencia por el riesgo innecesario que transforma al hijo en temerario. El sobre protector se impone. Impone su posición por sobre la del otro, su criterio por sobre el del otro o su voluntad por sobre la del otro. En esta imposición somete, anula o destruye la libertad del otro. La persona con características sobre-protectoras suele adueñarse del protegido/a y al mismo tiempo lucha contra quien amenace su pertenencia (posesión o poseído). Poseer obliga a defender la posesión. Esta doble actitud de amor y odio, de deseo por unirse y de rechazo al mismo tiempo, polariza su conducta, amando, u odiando, dependiendo de si se aprueba, o si se rechaza al protegido, o a lo protegido. Y es común que ame a uno y odie al otro alternativamente. Por ejemplo: “si el hijo se opone a una madre sobre-protectora, la madre se aproximará de forma posesiva al otro hijo, o en su ausencia al esposo para reforzar así su rechazo al hijo que se la opone. Pero, cuando el esposo se opone a ella, esta retornará al hijo sobre-protegiéndolo y buscará reforzar con él su oposición al marido”. A esta caracterización o categoría yo le llamo: “síndrome del desprecio alternativo”. Este es un juego, en el que el sobrepeso desequilibra la equidad. El sobreproteger, ya es un peso adicional que debe contrarrestarse con alguna deficiencia, la del sometido, pero cuando este no se somete obliga al sobre protector a aumentar su esfuerzo y para eso, nada mejor que la alianza con un similar que comparte la sobreprotección con el o ella. Este tipo de personas desconocen al sobreprotegido, lo encapsulan en un espacio de dominio que en ocasiones puede ser de tipo emocional, en otras mediante el control intelectual y en otras ocasiones mediante el control económico o proteccionista. En todo caso, la característica del sobre protector es el control. Son controladores. Y el obsesivo controlador, puede llegar a controlar su propia vida en tal extremo que si se ve en la situación de ser exigido por alguien, puede llegar a quitarse la vida, antes de entregarse y perder su control. La persona controladora vigila en lugar de atender, entender o estar atenta a las necesidades del otro. Vigila su operar para limitarlo en la dirección que esta determine. El sobre protector es indiferente al otro, lo ignora y lo limita. Piensa Que lo quiere, pero lo único que quiere es no perderlo, por eso lo sobreprotege. El individuo que padece trastorno dependiente de la personalidad necesita un excesivo aconsejamiento para tomar decisiones. Muestra dificultad para asumir las responsabilidades importantes (las eluden, o delegan). Dificultad para el desacuerdo por miedo a la pérdida del protegido. Dificultad para iniciar proyectos o hacer las cosas a su manera. Suelen presentarse voluntarios para las tareas desagradables. Se sienten incómodos o desamparados cuando están solos. Cuando finalizan una relación importante urgentemente buscan otra. Tanto la dependencia o sumisión al modelo autoritario paterno o materno, como la deslealtad irrespetuosa a los padres son ambas características causadas por la carencia afectiva. El afecto correcto es incondicional, suficiente, justo y adecuado. Este tipo de afecto al ser reconocido valido produce el respeto, la confianza y la lealtad en la respuesta voluntaria a estar juntos, confiados y conectados, lo que impide cualquier tipo de trastorno o frustración. Cuando los padres (sujeto) se extreman en sobreproteger, o ignorar las necesidades, intereses, o motivaciones de sus hijos, (objeto) estos se sienten frustrados en ellas y se contraponen, Martín Soria Página 183

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contradicen, o contrarían entre si, lo que les lleva a rechazarse, desconfiarse y perder la lealtad entre ambos. La perdida de lealtad del hijo al padre imposibilita la realización de ambos, así como la perdida de la lealtad del padre al cumplimiento del deber de ser auténtico, autónomo y responsable, frustra la libertad de su naturaleza humana y la del resto de su familia, a quienes condena a ser esclavos del recelo que él practica. El sobre protector carece de seguridad en el hijo o en el cónyuge. Y carece también de la seguridad en la norma. Es importante que los padres reconozcan los principios fundamentales de la Naturaleza, para que asuman su respectivo rol con la autoridad y seguridad del que conoce. Sin ese fundamento los hijos, o la pareja pasan a ser extraños en la relación familiar, extraños que pueden excusarse de ella y ese temor conlleva la fuerza adicional a no perderlos, lo que imprime en la actitud una dosis de sobre protección. El sobreprotector teme perder lo que tiene porque se siente inseguro de si mismo y al mismo tiempo proyecta esa inseguridad sobre el otro de quien se siente también inseguro. Se siente inseguro porque lo quiere para él, en lugar de quererlo para el bien supremo. Al quererlo para él se declara egoísta y la conducta del sobreprotector declara su egoísmo.
La carencia de afecto y la sobreprotección son los mejores detonantes del egoísmo
Es muy difícil motivarse a responder a un indiferente y muy difícil proponer o responder voluntariamente a quienes te privan de libertad

La sobreprotección o la carencia de afecto transforman al hijo leal en desleal al hijo responsable en irrespetuoso porque sienten frustrada su libertad y ven frustrada su motivación a responder voluntariamente a la indiferencia de sus padres.

3- Por la carencia de criterio - del ignorante El adolescente en un ambiente en donde no se le definen los límites, las finalidades, las funciones, los deberes y los derechos, es un adolescente sin destino, desorientado y confuso. El Padre maduro ha de ser un maestro del criterio natural, conocedor de las funciones naturales que posibilitan el orden natural de las especies naturales, y ha de reconocer en toda su extensión la función del ser persona, así como el biotipo humano y los fundamentos del núcleo gestor de la especie humana. Este conocimiento del origen identidad y propósito del ser persona ha de transmitírselo al adolescente, en cuya ausencia, queda al margen de reconocer su propia identidad original y no tiene más remedio que asumir la identidad insuficiente de quienes se le muestran como modelo. La carencia de criterio en el adolescente es la más grave de las disfunciones en la personalidad. Un adolescente que ignora el sentido de la vida y el prototipo original del núcleo gestor vincular de la especie humana, es un adolescente sin sentido, sin rumbo, sin orientación valórica, sin ubicación Martín Soria Página 184

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adecuada y sin el como ubicarse en las relaciones inter-personales, generadoras de la lealtad, confianza y valor vincular. Un adolescente sin orientar su ideal hacia la consecución del Ideal de la Creación, es un individuo carente de criterio. Este joven no puede evaluar, ni discernir, ni ajustar, ni posicionarse en el ordenamiento natural de las especies, porque desconoce su función como ser humano. Desconoce su identidad como persona y desconoce la normativa del proceso de consecución del vínculo afectivo interpersonal, inter-familiar e ínter especie. Este tipo de adolescente desconoce sus capacidades y sus habilidades y las confunde con extrema facilidad. Puede idealizar su función de especie y transformarla en función laboral. Suele ser una persona insegura, temerosa de ideales universales, y reacio a cualquier visión absoluta. Las proposiciones legales incomodan, incomodan también los dogmas, las tradiciones, las costumbres. Suele aislarse de los reglamentos. La ausencia de normativas naturales y la carencia de un estándar absoluto del valor obligan a asumir los estándares en función del acomodo a la justificación propia del adolescente, lo que lo obliga a adoptar una conducta intransigente y predominantemente egocéntrica. Una formación sin justicia es una invitación a la arrogancia, a la terquedad o tozudez, a la injusticia, a la deshonra y falsedad. El carente de justicia se ve obligado a defender su punto de vista, por sobre la justificación natural que desconoce. En ocasiones este tipo de adolescentes asume una conducta fanático obsesiva en la defensa y justificación de su propia pretensión, aún a pesar de no poder defender la justificación de su postura. El adolescente sometido a la carencia de criterio, o al criterio insuficiente de los padres, tiene dos posibilidades: por un lado, puede asumir la carencia de los padres en la transmisión de la justicia humana y adoptar el indulto en su conducta, en cuyo caso podría buscar los justificativos por sus propios medios, algo inusual en estos casos porque el adolescente asume que el ideal de ser humano ha de ser ejemplificado por sus padres. Pero es una posibilidad y, la otra, es la de descalificar la posición de los padres y justificar al mismo tiempo su propia interpretación de la justicia humana como contrapropuesta a la paterna, lo que acarrea una serie de actitudes arrogantes y de numerosas descalificaciones. La falta de certeza en el reconocimiento del origen identidad y propósito del ser humano, impide lo más importante del desarrollo del adolescente; impide el reconocimiento de la propia identidad. Sin reconocer la identidad humana, los roles de superior e inferior, de mayor y menor, de conductor y de conducido se invierten y eso altera las relaciones, así como también al carecer de identidad, se intercambian los roles de género. Estos adolescentes pueden fácilmente intercambiar su identidad sexual, así como también pierden fácilmente el sentido de posición, se desubican en las relaciones. No aceptan las posiciones estables, asumen ser los maestros de sus profesores, los directores de sus jefes, los padres de sus hermanos, incluso en ocasiones asumen la posición de ser sus propios gestores. Los padres carentes de criterio autónomo (uno con la ley), carentes del entendimiento fundamental del ordenamiento natural de las especies naturales, son padres desorientados que desconocen su función y su posición en el orden natural. Son padres que orientan generalmente a sus hijos en función del desarrollo fragmentario de un trabajo u profesión. O, que a lo sumo, les indican cómo ser mejores ciudadanos respetando los acuerdos culturales y las obligaciones sociales de un determinado sistema gubernamental. Pero que carecen del entendimiento del código normal del ordenamiento natural de las especies. Es bueno conducir al hijo para que sea bueno, pero si ese “ser bueno” no coincide con el ser natural que está llamado a ser, el hijo acusará sus carencias. Los padres han de reconocer el arquetipo de la personalidad auténtica, han de reconocer el biotipo humano natural de la identidad masculina y femenina. Han de reconocer el estándar de maduración exigido por la integridad del núcleo gestor Martín Soria Página 185

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de la especie humana a la cual pertenecen. Estos padres carentes de la identidad auténtica del ser persona, por mucho que orienten, guíen, y promuevan lo mejor para sus hijos, no son ninguna garantía de destino autentico, integro y concordante con las necesidades propias de la naturaleza humana. Estos padres naturales, no pueden decirse padres espirituales de sus hijos y como los hijos son seres espirituales por sobre su compostura física, acusan la carencia de sentido interno y su desorientación les lleva a optar por cualquier destino que consideren adecuado al fragmento de su propia apreciación relativa de la identidad humana. La carencia del conocimiento de las normas de la naturaleza declaran al que lo padece de falta de autonomía. Autonomía es la facultad que determina la condición del que reconoce la normalización de la naturaleza humana. El ser humano en su totalidad es responsable de descubrir la justicia suprema que posibilite la realización del ser humano. El no haber descubierto esa naturaleza lo declara ignorante ante la ley que desconoce y la desconoce por no cumplir su responsabilidad, lo que atestigua también su falta de interés en el tema para el cual se le otorgó el intelecto. La falta de interés en la justicia suprema es derivada del interés en conocimientos inferiores o individuales, declarados válidos para el entendimiento del individuo, lo que declara su egoísmo, al no ser capaz de entregarse plenamente por el descubrimiento de las normas de la naturaleza. 4-Por el fanatismo dogmático- del arrogante. - El adolescente sometido a una posición intransigente, beligerante o dogmática fabrica inquisidores, buscadores herejes a los que enviar a la hoguera. Cualquier diferencia con sus aseveraciones es causal de discriminación, rencor o separación, cuando no se pretende eliminarlo. Por carencia de juicio se sienten inseguros, pero por considerar válidos sus dogmas se transforman en justicieros, lo que les lleva a rechazar cualquier otra justificación. Estas personas suelen ser impositivas, intransigentes, arrogantes, irreverentes, descalificativas, y efusivas en la vehemencia de sus postulados. Al mismo tiempo suelen ser ingenuos en la aceptación de postulados, no se cuestionan las dudas porque han aprendido que las cosas solo son como son, lo blanco blanco y lo negro negro, pero no hay grises intermedios. Adquieren lo que se les ofrezca sin discernir, solo porque si le dijeron es porque es así. El ambiente de padres fanáticos, genera hijos de mucha fe, de mucha ingenuidad y esa ingenuidad les incomoda cuando se enfrentan a evidencias contrarias a su postulado. No suelen interiorizarse en reflexiones porque no las encuentran sentido. Para qué reflexionar sobre algo de lo que ya están convencidos. Estas personas tienden a aborregarse fácilmente, a asociarse al grupo de moda, a pertenecer al campeón de turno, a buscar el auto taquilla, ropa taquilla. Tienen la tendencia a justificarse en los estratos compartidos y a ridiculizar al resto de los contrarios. Ven a los demás como pertenecientes o no, al rebaño compartido y de no ser de la manada los rechazan. El adolescente sometido a una actitud fanática por parte de sus padres, asume la tendencia a entregarse o rechazar. Se entrega a los suyos y rechaza a los “no suyos”. Suele ser vigilante de las diferencias en lugar de equilibrarse con ellas. Este afiliarse fácilmente “con los suyos” y des-afiliarse fácilmente de los “no suyos” lo obliga a desarrollar un absurdo sentido de pertenencia, pero de pertenencia a quien él mismo decide pertenecer. Al no pertenecer a la normativa natural de ser humano, se siente carente de identidad propia. Suele estigmatizar gratuitamente y eso obliga a la defensa intransigente de sus caracterizaciones. O, en oposición, puede adoptar la postura del sometido y transformarse en el más cándido de los sumisos, lo que impide el discernimiento exigido para la reflexión y justicia del comparando. En cualquier caso el adolescente sometido a este tipo de conductas paternas, carece de la necesaria moderación exigida para la asumción del acomodo armónico con el equilibrio de las Martín Soria Página 186

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normas y conductas naturales. El dogmatismo fanático no se deja ver, se enmascara entre pseudo justicias compartidas, o entre justificaciones propias del insuficiente, como por ejemplo cuando el padre se justifica con el: … ¡No voy a dejar que haga lo que quiera! … ¿Cómo no voy a ponerle límites? … ¡Si no lo castigo me pierde el respeto! El padre dogmático suele ser producto del mismo trato. Actúa beligerantemente porque lo ha aprendido del medio en el cual se encuentra. El padre dogmático teme perder su posición jerárquica. Teme ser pasado a llevar por opiniones contrarias a la suya, por conductas contrarias a las suyas o por finalidades distintas de las suyas. El padre dogmático se cree en la cima piramidal del ideal “normal”, de las razones “normales” y de las conductas “normales”. El es una especie de faraón al cual todos deben pleitesía. Pero todos sabemos que quien reconoce la verdadera normativa natural incondicional, no puede imponerla, porque eso iría en contra de la propia naturaleza incondicional de la razón normal que se justifica en las leyes naturales. El padre dogmático impide con su vehemencia la sana comunicación interpersonal necesaria para el desarrollo del proceso de maduración vincular entre padre e hijo. El conocimiento de la verdadera razón del ser persona hace que los padres asuman un rol de entrega generosa y sin exigencias al adolescente que descubre algún aspecto de su propia identidad por escaso o, incluso, por errado que este sea, porque saben que en cualquier momento pueden corregirlo; pero si no se dispone del raciocinio acertado, se teme perder el destino del adolescente. La carencia de criterio y el fanatismo dogmático son los mejores detonantes del relativismo. La arrogancia es en si misma una declaración de predominio del uno por sobre el todo, lo que expone la caracterización egoísta del arrogante. 5- Por la carencia de dominio del flojo. El adolescente sometido a un ambiente familiar carente de dominio posicional o de dominio funcional. Un ambiente en el que nadie sabe si la autoridad germinadora de los propósitos familiares la tiene el padre, la madre, los hijos o los abuelos, es un adolescente carente de funciones y carente de posición en el núcleo familiar. El adolescente que se ve sometido a cambios estructurales, a momentos en los que la madre pierde su posición y descalifica al padre, o en el que el padre pierde el dominio de su posición y obliga o descalifica a la madre; o, en donde los padres son sometidos a la presión de los abuelos, o en donde los padres ceden indiscriminadamente a las peticiones de los hijos, el adolescente adquiere un modelo de conducta abstracta, justificada por las circunstancias, pero sin dominio sobre las mismas. Este adolescente adopta la postura de imitar o de rebelarse frente a estas conductas modelo, pero con la carencia del verdadero dominio de posición, y por lo mismo, con la carencia del dominio sobre el celo. Estos jóvenes, suelen perderse en temas relacionados con jerarquías. Suelen o perder su posición e imponerse sobre los superiores. En ocasiones, pueden desubicarse, para cualquiera de los extremos, tanto hacia el imponerse por sobre los superiores así como el negarse a ser liderados por ellos. El adolescente sometido a un ambiente familiar carente de dominio posicional o de dominio funcional difícilmente asume tradiciones y cuando las asume, las pierde fácilmente. Es un adolescente descomprometido, irresponsable y con facilidad imprudente. Puede ser al mismo tiempo súper preocupado por encajar, por ubicarse o por ser el más perfecto de los ordenados. El problema en esto, es que al carecer de modelo de dominio, su excesiva preocupación por ubicarse lo desubica aún más, apareciendo en ocasiones como fuera de contexto. El carente de dominio, fácilmente impone, fácilmente ignora y fácilmente se desconecta de la norma. Cualquier tendencia para él es un impuesto, y se la toma como imposición. Pero tampoco se ubica en un contexto anárquico, porque lo reconoce carente del dominio que él echa de menos. Este Martín Soria Página 187

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tipo de adolescentes inician fácilmente relaciones interpersonales, pero difícilmente se comprometen largo tiempo. Sus preferencias son las reciclables, las superficiales y las que no implican reflexión excesiva, suelen ser buenos artistas, buenos para el juego y para los deportes individuales. Los padres carentes de dominio sobre su posición de potestad paterno- filial y fraterno conyugal, difícilmente pueden establecer el respeto entre los miembros de la familia. Un padre carente de dominio sobre su función paterna o, una madre carente de su función materna, así como un hijo carente de su función filiar, o un hermano carente de su función fraternal, terminan en una lucha de conflictos de interés, conflictos de poder y conflictos de dominio, que son irreparables, por no tener un estándar comparativo que haga la vez de arbitro, juez o notario del verdadero dominio o, de la correcta ubicación de cada uno de los miembros de la familia. Los padres carentes de dominio sobre la conducta moderada en base al cumplimiento del deber de ser maduros en el afecto incondicional, en el conocimiento de las normativas naturales del ser persona y en el dominio de las conductas de control del celo y los instintos, son padres ajenos a la representación de la autenticidad humana. Por lo mismo, los hijos criados en este ambiente son también carentes del dominio de una tradición adecuada en el cumplimiento del deber de ser persona. La despreocupación, desinterés y desmotivación tienen solo una razón, el abandono del bien común y la preferencia del bien propio, lo que denota una actitud egoísta. 6- Por el exceso de poder - del impositivo. Un adolescente sometido a las conductas de unos padres excesivos en el dominio o excesivos en el poder, es un adolescente que se siente sobre todas las cosas. Es un adolescente que ha vivido el potencial supremo del poder excesivo. El poder comprarlo todo, tenerlo todo, poderlo todo. Esa experiencia hace que el adolescente rechace las insuficiencias. Este ambiente puede transformar al adolescente en un sobre exigente por esperar del otro el mismo poder o, puede transformarlo en el más débil al verse incapaz de igualar el modelo de poder paterno. Este adolescente suele apoderarse de la posición suprema del que está siempre por sobre los demás. El “sobrado” o, en el otro extremo, puede asumir la posición del que teme no dar la talla. El exceso de poder se asume o abruma. O se asume la condición de creerse súper poderoso o abruma la imposibilidad de llegar a tanto. El adolescente educado en una familia todopoderosa que asume ser siempre poderoso, tiende a esperar a los demás en el mismo estrato de poder y por lo tanto fácilmente descalifica al “sin poder” al más débil. Lo mira por encima del hombro o lo margina de su círculo de similares. Este adolescente tiene muchos problemas frente a las carencias de todo tipo. Las carencias afectivas, cognoscitivas o conductuales, cree poderlas obtener con el poder del dinero, de la posición social o de la autoridad derivada de su posición social; lo que causa una enorme desesperación al verse incapaz de conseguirlas. El exceso de poder motiva al riesgo en empresas ambiciosas, motiva a tentar a lo desconocido, a investigar en aspectos que van más allá del equilibrio. Estas tendencias motivan al adolescente a indagar en excentricidades. Por lo mismo es fácil ver a estas personas en lujosos parajes. Pero por otro lado es típico también el encontrarlos en antros subterráneos, en situaciones de adición, en alcoholismo, drogas y demás extremos por consumo de su poder o por sentirse insuficientes de llegar a lo ofrecido por sus padres. Esta situación extrema obliga también al adolescente a asumir la condición extrema del “por sobre todo”. Existen numerosos ejemplos entre los famosos de este trastorno de personalidad. Los padres que exponen al adolescente a un trato de extremo poder, suelen o, aminorarlos o ensalzarlos al extremo de transformarlos en elásticos cristalinos. La carencia de dominio de los padres desubica al adolescente. El exceso de poder de los padres pone al adolescente en la situación de “tener que mantener el estatus quo familiar” porque de ser menos lo pierde. Se viene a menos. El verdadero Martín Soria Página 188

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dominio exige del control del celo y del dominio sobre los instintos, en este caso el poder se centra en el control de los extremos y no en la acumulación de las riquezas o en la acumulación de recursos impositivos. Los Padres Maduros, acumulan para servir a otros y no para ser servidos por quienes tienen menos. Los menos y los más en lo verdadero se ajustan. Los Verdaderos Padres ajustan sus recursos a las necesidades del adolescente. El verdadero estándar de paternazgo está basado en la justa medida, en el acomodo de la moderación, por lo mismo, cualquier exceso, ya sea de poder, o de dominio sobre el adolescente ha de ajustarse al criterio de lo que es siempre valido para toda la familia. El impositivo exige por sobre todo el cumplimiento de su proposición por sobre la máxima necesidad válida para todo. El bien supremo compartido lo reduce en la imposición al cumplimiento de su propia exigencia, lo que determina su egoísmo. El origen de los trastornos emocionales, intelectuales y motivacionales, es el egoísmo.

Actitudes extremas (pecados-errores) y normales (bendiciones-aciertos) EMOCION
INDIFERENTE-INDIFERENCIA ANTE LA MÁXIMA NECESIDAD VALIDA PARA TODO. SENSIBLE- CAPTA Y RESPONDE A LA MÁXIMA NECESIDAD VALIDA PARA TODO. (El Ideal) EGOISTA- RESPONDE A LAS NECESIDADES VALIDAS PARA EL O ELLA. ARROGANTE- AJUSTICIA, SE EXCEDE EN EL RACIOCINIO Y JUSTIFICACIÓN DE SU CONOCIMIENTO. SOBERBIA. HONESTO-RECONOCE EL JUICIO JUSTO Y LO RAZONA CON JUSTICIA (El Juicio Justo, Verdad) IGNORANTE- DESCONOCE, OCULTA O MIENTE EN SUS JUICIOS DE VALOR IRACUNDO- RESPONDE VIOLENTAMENTE, RECLAMANDO, ACUSANDO O QUEJÁNDOSE. RESPONSABLE- RESPONDE LIBRE Y VOLUNTARIAMENTE AL CUMPLIMIENTO DEL DEBER DE RESOLVER, O REALIZAR LA MÁXIMA NECESIDAD VÁLIDA PARA TODO. (Es Consecuente) PEREZOSO- NO RESPONDE AL LLAMADO DE LA MÁXIMA NECESIDAD VALIDA. ANSIOSO , VEHEMENTE, ENVIDIOSO, TEMERARIO, AVARO, IRREFLEXIVO, AGRANDADO. MODERADO EN LA PRUDENCIA, FIRMEZA Y TEMPLANZA ANGUSTIOSO, ABRUMADO , TRISTE, INDECISO, INSEGURO, DESESPERADO. BULÍMICO, HIPERACTIVO, GLOTON, GULA, INCONTINENCIA ALIMENTICIA. TRASTORNOS DEL SUEÑO SOBREEXIGENTE EN EL DEPORTE O ENLOS EJERCICIOS (SITUACIONES LÍMITE) SALUDABLE, AJUSTADO EN LOS NUTRIENTES, EJERCICIO, Y REPOSO. ANOREXICO, INACTIVO, COMODO, OCIOSO, VAGO, HOLGAZAN, APÁTICO, INAPETENTE. FORNICADOR, LUJURIOSO , VICIOSO, IMPÚDICO, CARNAL, OBSCENO, FALDERO . CASTO, RECATADO, PURO, AUTENTICO, AUTONOMO, DECENTE, INTEGRO. PROSTITUTO, CORRUPTO, DEGRADADO, DEPRAVADO, PERVERTIDO, DEGENERADO.

INTELECTO

VOLUNTAD

INSTINTO DE

PROTECCIÓN

INSTINTO DE

MANTENIMIENTO

INSTINTO DE

REPRODUCCION

Pecados capitales ¿Qué es pecado, sino errar en la normalidad? Soberbia- amor en extremo desordenado de nuestra propia excelencia. Pensar solo en uno mismo y en sus intereses. Vanidad preocupación excesiva por el vestido adornos etc. Orgullo y egoísmo. Hipocresía, fingir cualidades que no se tienen. Avaricia- amor extremadamente desordenado a los bienes materiales. Adquirir bienes por medios ilícitos, no ayudar al necesitado cuando se puede hacerlo. Lujuria- apetito de deleites carnales, ver lo que enseña el sexto y noveno mandamiento de la Ley de Dios. Ira- acaloramiento de ánimo o deseo de venganza. Odios y rencores, no perdonar ofensas. Gula, apetito desordenado en el comer y beber. Comer o beber más de lo necesario por placer. Envidia pesar por el bien ajeno, deseo desordenado por los bienes o cualidades del otro. Pereza decaimiento en el ánimo del buen obrar. Flojera perder el tiempo y no cumplir con las obligaciones.

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Actitudes extremas (pecados-errores)
TEMERARIO PRUDENTE INOPORTUNO INDETERMINADO FIRME OBSESIVO

REVELDE TEMPLADO SOMETIDO

ORDENA CONDUCTAS NORMALES 1-PRUDENTE 2-FIRME 3-TEMPLADO 4-SENSIBLE 5-JUSTO 6-RESPONSABLE 7-MODERADO 8-SALUDABLE 9-CASTO

DESORDENA

ACTITUDES EXTREMAS 1-TEMERARIO 2-INOPORTUNO 3-INDETERMINADO 4-OBSESIVO 5-REVELDE 6-SOMETIDO 7-INDIFERENTE 8-EGOISTA 9-IGNORANTE 10-ARROGANTE 11-IRACUNDO 12-PEREZOSO 13-ANSIOSO 14-ANGUSTIOSO 15-BULIMICO 16-ANOREXICO 17-FORNICADOR 18-PROSTITUTO

C-CAPACIDADES HUMANAS 1-Capacidades sensibles emocionales. Emoción es la capacidad sensible que nos permite captar lo necesario y responder con lo adecuado. Los humanos podemos captar la máxima necesidad global de todas las especies, y de todos los tiempos pasados y futuros. Reconocemos las deficiencias del pasado y adivinamos las necesidades del futuro. La emoción capta sensaciones y expresa sentimientos. Sensación es una variación sensible inmediata y sentimiento es el concepto que significa a esa alteración sensible. Se perciben sensaciones y se expresan sentimientos, los sentimientos no se perciben, ni las emociones tampoco, porque emoción es la capacidad sensible que posibilita captar sensaciones y emitir sentimientos. El sentimiento para ser reconocido debe haber sido previamente recibido y reconocido como sensación. Si expreso mi sentimiento de temblor en el terremoto, el otro debió haber temblado en modo semejante al mío para que me lo reconozca y reciba, si no dispone de una experiencia similar en esa sensación, no podrá comprender mi sentimiento. Emoción, sensación y sentimiento son tres cosas distintas. Se sienten sensaciones físicas y psíquicas. Físicas: calor, frio, agridez, dulzura, salado, humedad, sequedad, etc. Psíquicas: autoestima, ternura, pureza, confianza, atractivo, indiferencia, desconfianza, miedo, etc. El desarrollo de la capacidad emocional sensible del hombre solo puede realizarse en colaboración con los sentidos. No existe nada en nuestra conciencia sensible que no haya pasado antes por nuestros sentidos. De todos modos, existen sensaciones derivadas del entorno físico, pero también se producen sensaciones derivadas del entorno espiritual. Las habilidades visuales, auditivas, olfativas, gustativas y táctiles, posibilitan a la sensibilidad la captación de un tipo de sensaciones. Sensaciones Visuales.-sensación de espacio, de soledad, aislamiento o abandono. De vértigo, o equilibrio, de altura o encierro. Sensación de estar perdido o de haber perdido algo, de aglomeración o de encierro, de pánico escénico o de aislamiento e indiferencia. Estas y otras muchas son sensaciones derivadas del sentido de la vista. Sensaciones auditivas.- irritabilidad producto de la agudeza de los sonidos. Susto por un sonido Martín Soria Página 190

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extraño. Relajo por un sonido agradable. Tensión, ánimo o motivación a seguir el ritmo de sonidos cuyo ritmo se asemeje a las pulsaciones del corazón. Sensaciones olfativas.- a sequedad, a humedad, a aromas, a hediondez, etc. Sensaciones gustativas.- Sensaciones de dulzura, de acidez, de salado, de suavidad o aspereza, de caliente o fresco, etc Sensaciones táctiles.- Sensaciones de dureza, elasticidad, suavidad, tersura, aspereza, frescura, calor, humedad, sequedad. Picazón, escozor, temblor, etc. Las capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales también proporcionan sensaciones de agrado o desagrado. Sensaciones emocionales.- Sensaciones de indiferencia o de sobreprotección, de atender o desatender, de querer o de ignorar, de cuidar o descuidar. De apreciar o despreciar, de atracción o repulsión, de pasión o de odio, de correlatividad u oposición, etc. Sensaciones intelectuales.- Sensaciones de justicia o de injusticia, de verdad o de mentira, de claridad o complejidad, de acertividad o falsedad, de interés o desinterés. De inteligente o de necio, de ignorante o de arrogante, etc. Sensaciones motivacionales.- Sensación de estimulación anímica, de entereza, de potencia, de fuerza, de tensión, de deseo, de impaciencia, de desgana, de determinación o depresión, de cansancio o de ansiedad.etc. También existen sensaciones derivadas de los instintos. Sensaciones derivadas del instinto de protección.- angustia, ansiedad, peligro, riesgo, ahogo, vértigo, tiritera, sudoración, fiebre, agotamiento, mareo, cansancio muscular, etc. Sensaciones derivadas del instinto de mantenimiento.- Sensación de hambre, sed, sueño, sensación de orinar o defecar, de vomitar, de eructar, de toser, de roncar, etc. Sensaciones derivadas del instinto de reproducción.- Sensación de atracción, sensación de celos, de esperanza, de ansiedad posesiva, de sobreprotección, de dependencia, de entrega, de pertenencia. Sensación de estar vigilante etc. Sensaciones derivadas de las virtudes: Sensaciones derivadas de la prudencia.- Sensación de cuidado, de ser analítico y discerniente, sensación de extrema prudencia, de inactividad, e indecisión. De imprudencia, descuido, irreflexión, de aturdimiento. etc. Sensaciones derivadas de la firmeza.- Sensación de responsabilidad, de determinación, de dureza, de terquedad, de seguridad, de firmeza. Sensaciones derivadas de la templanza.- Sensación de permisividad, tolerancia, ingenuidad, cinismo. Sensación de desacomodo, de incoherencia, de incomodidad. Sensación de desagrado, etc. Sensaciones derivadas del movimiento.- Sensación de velocidad, de desequilibrio, mareo, de suspenderse, de flotar, sensación de volar, etc. Son muchas las sensaciones que percibe nuestra naturaleza sensible y cuando reconocemos que toda sensación es una mera alteración del estado de moderación, esto nos motiva aún más al encuentro con la naturaleza de la normalización o de la moderación. Un ser puede insensibilizarse física o psicológicamente a voluntad o, mediante el uso de elementos químicos. Por ejemplo, en el caso psicológico, la insensibilidad de un cirujano frente al dolor del otro, o la insensibilidad física en el otro caso mediante el uso de anestesia local o total. El ser humano dispone de la capacidad de dominio emocional completo. El Intelecto examina, evalúa, compara y dictamina un juicio razonablemente justo o aproximado a la justicia del fundamento de lo que estudia. Todo esto es regulado por la reglamentación que el individuo haya construido en su memoria. El juicio solo es justo en su concordia con lo incambiable, insuperable o interminable. Lo que nos debe acostumbrar a tener siempre la disposición del acomodo con lo absoluto y solo en el caso de estar completamente seguros de su justicia, defenderla con ahínco, nunca con imposición u opresión. 2-Capacidades de raciocinio intelectivo. Martín Soria Página 191

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Intelecto es la capacidad sensible que nos permite reconocer el juicio justo y razonar con el significado más certero. La inteligencia humana nos permite reconocer razones absolutas, leyes, procesos, estructuras, sistemas y operaciones matemáticas extremas. La especie humana puede descubrir y reconocer los principios de la creación. La verdad no se ofrece, se establece. Por lo tanto, más que defender la verdad, es preferible abrir nuevos caminos para que el otro comparta tu conquista y esta sea reconocida. En la actualidad se dice mucho menos de lo que se escucha pero se escucha muchísimo más de lo que se entiende. Y de lo que se entiende se reconoce solo el uno por ciento. Verdad es el juicio que se ajusta completamente al fundamento de la existencia expresada. La verdad no existe aislada, por si sola, aparte del encuentro entre emisor y receptor. La verdad es un valor y como tal se establece, no tiene existencia ni existir. Es como el campeón, se establece pero no existe, lo que existe es el individuo que ha ganado el campeonato, pero el campeón solo se estableció en el instante de su conquista. O por ejemplo la madre, ¿donde está la madre? La madre se establece en el alumbramiento, ese es su establecimiento, solo ese, únicamente ese, lo que denominamos madre es un establecimiento, no una existencia. La verdad debe ser comprendida en su fundamento para poderla compartir en su juicio justo. Existen verdades en toda su justicia y verdades aproximadas. La evaluación de un experto maduro dispone de mayores recursos de experiencia que la del adolescente, por lo tanto, es lógico pensar que frente a cualquier duda en el juicio, se busque la opinión del experto en el área para evaluarla. Inteligencia no es lo mismo que sabiduría, ni sabiduría es lo mismo que conocimiento a pesar de ser tres conceptos parecidos. El conocimiento es juicio almacenado en la memoria. Sabiduría es disponer de los recursos de conocimiento para cada caso. Inteligencia es la habilidad de dominio sobre las virtudes y capacidades emocionales, intelectivas y motivacionales, para analizar, comparar, diferenciar y evaluar cualquier tema en estudio. Se dice que inteligencia es la capacidad de resolver problemas. Resolverlos es sinónimo de captar lo necesario y responder con lo adecuado. 3-Capacidades motivacionales a voluntad. Voluntad es la capacidad sensible que nos motiva frente al deber de cumplir con la máxima necesidad valida. La especie humana se motiva frente a las necesidades ecológicas globales y responde asumiendo la responsabilidad de su defensa. La voluntad nos motiva, tanto a lo que nos gusta y preferimos como a lo que se debe y nos obliga. Es lógico pensar que aquello que nos gusta, debería coincidir con aquello que se debe, y de ese modo aquello que se debe, por lo tanto, nos gusta. Pero la cultura egoísta del ser humano nos ha convencido de que lo que se debe hacer es algo que otros deben cumplir y no yo. Porque cuando yo lo cumplo, los otros se aprovechan. Esta realidad del aprovechamiento de la voluntad del otro es un acto de corrupción que social y legalmente se permite y es injusto. Todo humano debe cumplir con el deber de resolver la máxima necesidad valida siempre y para Todo. Todo humano, por norma natural o por ley jurídica. Nadie tiene el derecho de aprovecharse del bien obrar, bendecir, o bienestar del otro, eso es corrupto. Nadie tiene derecho al aprovechamiento de lo que no ha creado o merecido. Resolver, realizar o cumplir la máxima necesidad valida siempre y para todo libera de ese aprovechamiento y amerita en el disfrute de lo máximo realizado. Cumplir con el máximo deber en importancia, obliga a la capacidad emocional a descubrir la necesidad y la hace más y más sensible en su actuar, y desarrolla el intelecto que debe evaluar y determinar el juicio justo que justifique la decisión de responder al deber máximo declarado. De este modo se produce el desarrollo de la maduración del ser humano. Las capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales del ser humano actúan al unísono y su desconexión transforma al hombre en roto.

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La libertad del hombre no se limita al respeto mutuo kantiano. La libertad exige del ejercicio de la autoridad, y no me refiero al jerarca, sino a la normativa de la creación que posibilita el entendimiento de los valores absolutos, sin la regulación de una constitución válida siempre y para todos es imposible el establecimiento de la justa libertad. Libertad y responsabilidad van de la mano, pero ninguna de estas dos se puede definir válida sino es en la concordia y consecuencia con el juicio justo. ¿Cómo evaluar un juicio sino es con una regulación justa? Y ¿Cuál es la justicia justa, si no aquella que es siempre y para Todo valida? Ignorar o reconocer esta justicia es responsabilidad de cada uno. Pero no por ignorarla se puede justificar la injusticia del juicio emitido. El error no tiene justificación alguna, justificarlo es transformarlo en válido. El ser humano solo se transforma en responsable cuando descubre los Principios de la Creación y se realiza en ellos. Para realizarse el hombre debe antes descubrir y comprender el juicio justo que ajusta su realización a la normalidad del ser humano. Cualquier otra realización es errática y disfuncional, lo que afecta la funcionalidad del Todo a quien se le impide su realización. Un desajuste familiar desmorona a toda la familia. Del mismo modo un desajuste humano desordena a toda la naturaleza humana. El hombre debe descubrir el deber al cual se debe su existencia. Si todo acto contiene intencionalidad, significación y poder, el ser humano también es un ser propuesto para la satisfacción de alguna necesidad, el tema es que para ser responsable, cada humano debe descubrirlo por si solo. Solo tú debes descubrir qué eres, de donde vienes y qué debes cumplir. Si esperas que otro te lo explique, pierdes tu calificación responsable y en ello pierdes tu libertad. La libertad se considera en ocasiones como el no afectar al otro. Eso es otra cosa distinta a libertad, a eso se le denomina indiferencia. La libertad obliga a optar por la alternativa máxima valida siempre y para Todo, y en su resolución se afecta al Todo. Se lo afecta en su mejora cuando se restringe a los límites del beneficiar al Todo, y se lo afecta en el defecto de buscar el beneficio de un fragmento por sobre el bien de Todo. Libertad contiene una amplitud extraordinaria, pero que en ningún modo puede superar la totalidad del Todo. Es el Todo quien limita nuestra libertad y en ese beneficiar al Todo se nos garantiza la libertad absoluta de compartir con Todo. Las puertas del universo se abren a quien opta y resuelve siempre la necesidad máxima que es valida para Todo. Veamos cuantas puertas se abren al irresponsable que no responde a la máxima necesidad valida para Todo, o al ignorante cuya regulación legal no emite el juicio justo, o al insensible al resto que se recrea en las respuestas a sus instintos. ¿Qué tipo de confianza se puede fundamentar en la inconsecuencia, en la mentira o en la falta de respeto? Ninguna. Lógicamente se le restringe en su actuar y se le cierran las puertas a nuevas oportunidades. El no afectar al otro lo afecta en demasía, lo confunde, lo desconecta y lo desconfía. No hay nada más dañino emocionalmente que estar parado frente a quien te ignora. Es mucho mejor que te odie a que te ignore, al odiarte puedes y tienes recursos que justifiquen tu respuesta odiosa, pero frente a quien te ignora no dispones de justificativo alguno, ni siquiera para odiarle. Esa libertad de no afectar al otro debe ser bien explicada. Las relaciones humanas interpersonales se fundamentan en proposiciones que se realizan en su completo desarrollo, mediante un activo emisor o sujeto que expresa, y un objeto receptivo que responde a la proposición con lo que el sujeto espera de él. Cuando la relación es consecuente y concordante, ambos, emisor y receptor, se motivan a continuar en esa dinámica de proponer y responder, hasta que surge la discordia y se separan, o hasta que se satisface la proposición. El mismo funcionar se establece en ambos casos. El proceder es el siguiente:

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Las Relaciones Humanas generalmente se basan en un bien común. Ese bien común esperado es transformado en beneficio mediante la mutua interacción de dar y responder. El bien que se capta necesario no proviene de ninguno de los participantes en la relación. Lo que motiva a establecer la acción de dar y responder es una necesidad que motiva a la expectación o a la esperanza por ese bien necesario. La necesidad motiva al cumplimiento del deber de conseguirla, pero la necesidad se establece entre la sensibilidad del individuo que la capta y las circunstancias que motivan esa satisfacción. Toda necesidad proviene del exterior de la emoción, de igual modo que todo interés es motivado por lo que se ignora y todo deseo se determina por lo que no se tiene. Necesidad, interés y deseo son originados en el exterior del individuo. El individuo lo capta y responde a transformarlas en realidad, siendo leal al propósito y atendiendo, entendiendo y estando atento a su consecución. O en el caso de tratarse de una relación interpersonal, seduciendo con afecto, persuadiendo con verdad y motivando con el ejemplo de lo bien hecho.

Capacidades humanas
Se propone Se analiza se evalúa y se responde Se acepta la propuesta

.

Se cumple la propuesta Se transforma

Corresponde concuerda o coincide

Se comparte el beneficio de la propuesta o se marginan

O, no corresponde y se marginan

Capacidad sensible.

Valor absoluto Pleno, Justo Completo Conciencia del valor original absoluto y proporcional a su experiencia Emoción intelecto y voluntad consciencia Sentidos físicos y espirituales Actitud de encuentro necesidad

Retribuye sentimiento sujeto

objeto Capta sensación

Corresponde o no con la sensaciòn

Satisfacción

Se admite o rechaza

Capacidad intelectual.

Valor absoluto Pleno, Justo Completo Conciencia del valor original absoluto y proporcional a su experiencia Emoción intelecto y voluntad consciencia Sentidos físicos y espirituales Actitud de encuentro interés

Evalúa

sujeto

objeto razona

El centro del universo es la unidad vincular, en la justicia del equilibrio. El valor contiene deber y derecho. El deber es motivado y el derecho es disfrutado. Cuando no se cumple responsablemente el valor obliga a su deber y exige sus derechos. Por lo tanto, la exigencia o la imposición obligada se derivan de la conducta irresponsable. El deber y el derecho lo perciben y disfrutan las capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales, asociadas con los sentidos que son los que revelan su consecución. Los valores no pueden establecerse sino es a través del aparato sensorial. No hay nada en nuestro intelecto que antes no haya pasado por nuestros sentidos.

Concuerda o no con el juicio

concordia

Se admite o rechaza

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Capacidad creativa.

Valor absoluto Pleno, Justo Completo Conciencia del valor original absoluto y proporcional a su experiencia Emoción intelecto y voluntad consciencia Sentidos físicos y espirituales Actitud de encuentro deseo

Cumple lo que se debe sujeto

objeto Recibe beneficio

Coincide o no con lo esperado

cumplimiento

Se admite o rechaza

Libertad es la capacidad de optar por lo que es siempre y para todo valido, o por lo que es solo válido para un fragmento en espacio o tiempo. La especie humana es libre de construirse o de destruirse a voluntad. La alternativa valida siempre y para todo se reconoce mediante el dominio y madurez en el ejercicio y reconocimiento de los valores absolutos. Por eso el inmaduro no discierne de entre lo que quiere realizar y lo que debe cumplir. Solo los humanos pueden discernir entre lo que deben cumplir y lo que quieren hacer. El deber es por sobre todas las cosas que uno quiera. Solo se quiere lo que se espera poseer y al poseerlo debes defenderlo. Esa defensa agrede y crea conflictos de interés y conflictos de lealtad a los valores absolutos.

ESPIRITUAL

Satisfacción Juicio justo cumplimiento Salud educación trabajo

EMOCION ORIGINAL

DERECHO exigido VALOR DEBER obligado ADQUIRIDA Gases, líquidos sólidos FISICO

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4-capacidades y habilidades Una capacidad, espiritualmente es un potencial a cumplir, y físicamente hablando un vacio a llenar. En ambos casos la capacidad es un deber a cumplir o un proceso a completar. Tanto el deber a cumplir como el proceso a completar tienen un tope en la capacidad, así pues, un jarro cuya capacidad es la de contener un litro de agua, leche, etc. no puede contener más cantidad que la del litro de la sustancia que cabe en dicha capacidad. Sabemos que el litro de agua, el litro de aceite, el litro de mercurio, tienen pesos diferentes, pero en todo caso son un litro, a pesar de ser pesos, densidades o sustancias diferentes, por eso decimos que la capacidad de contener un litro es siempre la de contener un litro y no cabe más que un litro en esa capacidad. Lo mismo pasa con un kilo de algodón y un kilo de plomo. Ocupan espacios diferentes pero el kilo es igual para el plomo y para el algodón y la capacidad del kilo es siempre la misma, no aumenta ni disminuye, ni es más ni menos. ¿Por qué insisto en este punto? Porque es necesario comprender lo que generalmente se afirma con facilidad y en ocasiones no se distingue. La capacidad sensible de los seres naturales les permite a cada uno, dentro de las particularidades de cada especie a la las que pertenece, les permite captar lo necesario, dentro de la regulación contenida en la Naturaleza directiva de cada especie. Así lo necesario para el caracol difiere de lo necesario para el gato en cuanto al crecimiento de ambos, pero en ambas especies Su Naturaleza directiva dispone de la sensibilidad adecuada para captar lo necesario para su crecimiento. Esa sensibilidad inherente contiene selectividad para discernir entre lo que puede o no puede comer, el lugar en el que debe o no debe habitar, o la cantidad de ejercicio que debe o no debe hacer, por ejemplo. Cada especie dispone de la capacidad de crecer, reproducirse y ejercer cierto dominio sobre un área específica. En cada especie existe una dosis de libertad para optar por lo que debe hacer o no debe hacer. El gato, por ejemplo discierne hasta donde ha de arrimarse al precipicio para no caerse y el caracol discierne que durante el día ha de esconderse de los predadores, no digo (saben) porque no reconocen, pero si seleccionan y para elegir han de discernir. Claro, que si disciernen evalúan y aquí entramos en un delicado aspecto que a algunos puede preocupar o confundir. Si afirmamos que las especies naturales evalúan, deberíamos afirmar consecuentemente que disponen de conciencia del valor. Para afirmar o negar eso es necesario reconocer o estar de acuerdo en el significado de la conciencia. Si entendemos por conciencia al regulador custodio de la unidad, cabría afirmarse que todas las especies están reguladas y custodiadas por el sentido de unidad y de esto se deriva que disponen del grado de conciencia que las ordena en esa unidad. Si por conciencia entendemos algo diferente, entonces las especies podrían ser también diferentes en la razón que las diferencie a cada una de ellas. Capacidad es un potencial a ser cumplido o completado y que se cumple o se completa en la satisfacción de su capacidad. Por ejemplo: si tengo la capacidad de sentir hambre, la capacidad de sentir hambre va a ser satisfecha luego de satisfecha esa capacidad, más allá de eso puedo seguir alimentándome, pero no por eso tendré hambre. Comeré por el pacer de degustar, o por demostrarle al otro que puedo comer más que él o por la razón que justifique el continuar en la ingesta, pero no por hambre. Lo mismo ocurre con la sed, con el cansancio y el descanso etc, etc. La capacidad emocional del ser humano se satisface en el captar la máxima necesidad valida para todo y en el cumplimiento de su satisfacción. Más allá del cumplimiento del máximo deber necesario, no existe posibilidad alguna de superar esa capacidad sensible satisfecha. Quizá lo dije muy rápido y no lo comprendieron, voy a ponerlo de otro modo. Si mi capacidad sensible o emocional está capacitada para algo, ese algo ha de ser cumplido para que esta capacidad sea satisfecha. Una vez cumplida esa capacidad, la capacidad satisfecha no dispone de necesidad alguna que la supere. A ese estado se le denomina “tope”. Así pues podemos afirmar que la capacidad sensible del ser humano o de cualquier ser tiene un “tope”. El tope de su satisfacción. Una vez satisfecha la capacidad, esta, no dispone de mayor pretensión. Lo que acabamos de deducir o de afirmar no es fácil de asimilar. Reconocer que en una botella de litro de agua no hay cabida para nada más que un litro, es fácil. Pero cuando se trata de capacidades humanas, pareciera que se entra en territorio pantanoso, Martín Soria Página 196

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abstracto, ambiguo, y confuso, porque las capacidades humanas se entrelazan en lo emocional afectivo, en lo intelectual deductivo de los credos individuales y en las experiencias diversas de cada individuo que emite el juicio, lo que no modifica, ni quita, ni añade a la capacidad en su integridad. Que el español afirme o niegue la existencia del invierno en el mes de julio en Chile, no modifica en nada la estación del mes de julio en Chile. Las realidades no cambian por lo que se opine de ellas. La capacidad es un potencial a llenar, una esperanza a ser satisfecha y se llena o satisface en el tope de la misma. Ninguna capacidad es capaz de contener más de lo que es capaz. A pesar de los ejemplos que podamos acumular sobre cómo un musculo se estira o se encoje o sobre como podemos modificar un ambiente para poner algo más en él, la capacidad no es capaz de soportar o contener más de lo que es capaz. Ningún genoma tiene el potencial de realizar algo distinto a lo que contiene en él como potencial. El genoma es información, es como un plano de construcción, lo que no está escrito en él no se puede leer de él. Por lo mismo, pensar que de un potencial genético, puede realizarse un producto superior a ese potencial, es entrar en una faceta distinta a la científica, es entrar dentro del ámbito del credo. Creer no necesariamente implica disponer de la verdad. Se puede creer en la verdad contenida o se puede creer en la verdad esperada, en ambos casos se cree, pero no en ambos casos se dispone de argumentos que certifiquen la realidad de lo considerado cierto. Si se dispone del argumento que justifique esa realidad, se deja de creer para pasar al ámbito de lo demostrable, en el caso de tratarse de una justificación demostrativa, o de disponer de la lógica de la razón que lo justifique razonable. Si se dispone de la argumentación razonable que justifique la razón, o si se dispone de los elementos demostrativos que evidencien la justificación del credo, entonces, se puede entrar en la dinámica del entendimiento, pero si no se dispone de los argumentos de juicio, la condena de ese credo es inminente. ¿Por qué explico esto? Porque son muchos los que defienden credos sin disponer de argumentos de raciocinio que los justifiquen, o de evidencias que los manifiesten. La fe es siempre útil en la esperanza de lo pretendido, como elemento de pretensión es útil, pero la fe sin pretensión, la fe desconectada de lo esperado o pretendido se convierte en artificio. Existe una enorme cantidad de personas que defienden el artificio de su fe. Unos tienen fe en misterios indescifrables, otros tienen fe en lo indescriptible, otros en lo improbable, otros depositan su fe en los extras, en lo extrasensorial, extra-sensible, extra-natural, extra-racional, extra-terrestres, etc. Se tiende a considerar que el individuo es único y que por ser único se es independiente y eso no es así. Somos individualidades y en eso somos diferentes, pero no por ser individuos diferenciados, somos independientes de nuestra naturaleza. Pensar que por ser diferentes se es al mismo tiempo independiente no se justifica. Dos perros pueden ser diferentes en raza, color o tamaño, pero no por ser diferentes se hacen independientes de la naturaleza de sus instintos. Las especies naturales son todas dependientes de sus respectivos instintos de protección, de conservación y de reproducción. Las especificaciones en cada instinto son únicamente determinadas por la naturaleza de la especie a la cual pertenece el individuo, no son auto transformables. La Naturaleza de las especies contiene en sí necesidades específicas y en base a esas necesidades son transformadas las voluntades en funciones procesos y estructuras que las satisfagan. La capacidad es en si misma -el ser capaz- y luego de repetir y de reconocer que no se es capaz de hacer aquello para lo que no se está capacitado, podemos asumir y afirmar que el gene de las especies naturales es únicamente capaz de reproducir aquello de lo que es capaz de producir. De donde se deduce que la evolución por azar es inadmisible.

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Las habilidades tienen que ver con posibilidades, no de finalidad, sino de transformación, las capacidades son finalidades potenciales a ser satisfechas, mientras que las habilidades son posibilidades a cumplir, por ejemplo la botella del litro de bebida contiene la capacidad inamovible e incambiable del litro, pero tiene la habilidad de ser llenada de variantes como de agua, de leche, de aceite etc. Las habilidades son variables, las capacidades son invariables. Las habilidades operan siempre en función de una pretensión esperada que se considera capaz de conquistarla. Habilidad es un instrumento de la capacidad. El ser humano dispone por ejemplo, de la capacidad auditiva y el tímpano es un instrumento habilitado para facilitar la audición, pero la audición no se produce en el tímpano, sino que este facilita que el intelecto reconozca el ruido, o el sonido. Y es el intelecto el capaz de reconocer lo oído, por lo mismo, la capacidad auditiva no existe en el tímpano que facilita la vibración del sonido, sino en el intelecto que reconoce el sonido. Aquí vemos la conectividad entre la capacidad y la habilidad auditiva. La especie humana dispone de habilidades sensoriales vista, oído, olfato, gusto y tacto, además de habilidades motrices, asociativas, térmicas, de tensión, elasticidad, dureza etc, etc. Las habilidades sensoriales captan y transportan impulsos eléctricos hasta los receptores neuronales que transforman los impulsos eléctricos en estímulos nerviosos que el sistema neurotransmisor envía al intelecto capaz de reconocer las emisiones de los órganos sensoriales. La habilidad recibe, traslada, transforma pero no reconoce, no dispone, ni propone, ni pretende, no responde, es un servidor sin iniciativa propia y sin capacidad de optar. Las capacidades sensibles, intelectuales y motivacionales del ser humano contienen la propiedad de optar. La capacidad emocional por ejemplo capta lo necesario y determina lo adecuado a responder, pero, tanto lo necesario como lo adecuado son juicios derivados de la elaboración de un análisis en donde se determina la opción válida. Se opta por lo mejor, por lo preferido, por lo inmediato. Esa capacidad de optar intrínseca en la emoción, en el intelecto y en la voluntad no existe en ninguna habilidad en si misma. ¿Puede transformarse una habilidad en capacidad, o una capacidad en habilidad? No en si mismas, pero el juez que se habitúa en la rutina en el reconocimiento del funcionamiento de una capacidad, puede hacer de ese hábito una habilidad para reconocer o predecir futuros resultados. Por ejemplo, quienes reconocen que la naturaleza humana se rinde frente a al afecto, pueden hacer uso del mismo para seducir, persuadir o motivar a otro humano a hacer lo que pretenden, con la certeza de que lo harán. La habilidad puede afectar a la capacidad, pero no puede por si misma transformarse en capacidad, por ejemplo, un ambiente limpio y elegante motiva al que está en él a limpiarse y adecuarse al lugar, pero eso solo depende del individuo no de la habilidad manifiesta en la decoración del lugar. Cada especie tiene un potencial que se satisface en la conquista de su propósito específico, pero al mismo tiempo, esa conquista de la especie, se debe a la razón que justifica válido ese propósito para la creación entera. El propósito de conjunto de cualquier capacidad es por sobre todo el que determina la validez del cumplimiento del propósito individual. Las capacidades no se pierden ni se agrandan, ni se empequeñecen por ser o no ser satisfechas, es como en el caso de la botella de litro, se puede llenar y no por eso se agranda la capacidad del litro de la botella o se puede vaciar y no por eso influye en la capacidad del litro. Las capacidades no son elásticas, ni aumentan ni disminuyen. Creer que una capacidad intelectual es superior a otra capacidad intelectual es signo de no reconocer lo que es una capacidad intelectual. La capacidad intelectual es sensible al reconocimiento de lo que es considerado cierto, y esa capacidad de reconocer lo que es cierto lo tiene igual un alumno de básica, que un alumno de media, un universitario, un profesor, un master, o un doctor. Todos ellos tienen la capacidad intelectual de reconocer el juicio justo. Lo que tienen diferente es la cantidad de conocimientos, pero no la capacidad intelectiva. Lo mismo con las capacidades sensibles o motivacionales. Martín Soria Página 198

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SECCIÓN IV A-PERIODOS SENSIBLES EN EL DESARROLLO DEL SER HUMANO Periodo sensible es tiempo en el que se perciben, descubren, captan y reconocen, aspectos fundamentales de la naturaleza humana. El ser humano manifiesta un aumento de la percepción en ciertos momentos de su desarrollo. Somos sensibles al equilibrio en el momento en el que nos erguimos sobre dos piernas después de “andar a gatas” y somos sensibles al lenguaje y al entendimiento de abstracciones en su momento de desarrollo. Existe un momento de necesidad previo a cualquier realización. Descubrimos cuando captamos y para eso hay que estar atento. Cada sensibilidad aparece en el momento adecuado y no se vuelve a repetir. Es necesario reconocer esos momentos para que la sensibilidad sea satisfecha en su totalidad. Si no se satisface el momento sensible al lenguaje, por ejemplo, el sujeto puede tener después problemas en la comprensión y en el lenguaje que deberán ser corregidos por fonoaudiólogos. Existen periodos sensibles a la madre periodos sensibles al padre y al medio ambiente. El niño nace en un ambiente que naturalmente debería ser preparado, así como la naturaleza nos muestra un orden, el ambiente natural del niño debe ser ordenado. Orden, ley, y continuidad, son tres aspectos del equilibrio natural en el que nos encontramos. El orden genera confianza, seguridad y conocimiento por eso el recién nacido exige orden en los horarios alimenticios, de descanso y de limpieza . La regulación de la rutina crea hábitos y de esos hábitos en la imitación van a depender los recursos en el análisis posterior necesario para la comprensión de la justa realidad. El primero de los periodos sensibles es el orden. Orden en todas sus dimensiones, biológicas, afectivas y conductuales. El niño en un ambiente desordenado, alterado, tenso, inapetente, o irresponsable adquiere por imitación dichas conductas y se habitúa a ellas. 1-El periodo sensible al orden No tiene principio ni final, es exigido durante todo el proceso de desarrollo del individuo, pero es de suma importancia en los veintiún años primeros del individuo, y en especial en los primeros siete años. Orden en el medio y orden en lo afectivo, cognoscitivo y conductual. En el medio, el niño exige conocer cual es el lugar de cada cosa que posee, cual es el hábito de la normalidad que le motiva a repetir la rutina diaria. El orden de las costumbres familiares que lo vinculan con todos. El orden es fundamental en el crecimiento y maduración de la personalidad del individuo que participa y existe en un ambiente natural ordenado. Caracterización del orden masculino y femenino. El hombre propone. Esta caracterización propia del género masculino de proponer hace que el niño en su ordenamiento sea preferentemente más desordenado que la niña en lo que se refiere a retener aspectos cognitivos, o a retener vínculos afectivos, e incluso a retener hábitos de conducta, especialmente en su primera etapa de crecimiento, hasta superada la adolescencia. La mujer retiene, y por lo tanto dispone de recursos cognitivos, explicativos y afectivos, incluso existe por naturaleza la actitud preferente a responder lo que beneficia el ordenarse. Suele expresarse con más claridad; capta estados de ánimo que retiene y a los que responde con más facilidad que el hombre, recuerda y expresa sentimientos con más frecuencia que el hombre. El varón suele preferir generalidades, estadísticas y competencias. En ambos casos se espera y se propone el orden. El joven adolescente masculino tiende a perderse en ideales ficticios o no, hasta descubrir el verdadero ideal de la creación y, a fortalecer el dominio sobre las cosas para atraer al complemento femenino; mientras que la joven adolescente ordena su aspecto físico, tanto personal como en su Martín Soria Página 199

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entorno, para agradar y con ello atraer al complemento masculino. La finalidad de estas funciones, generalmente las desconocen, pero cumplen con el deber natural de complementarse, para así cumplir con la ley natural de la perpetuidad. El hombre debe dominar las virtudes, el celo y los instintos y por lo mismo, dispone de más facilidad para controlar, e ignorar emociones. Debe moderar los extremos en consecuencia con el ideal de la creación, que solo puede descubrir evaluando generalidades; y debe realizarse en él, estos son recursos exigidos por el espíritu. La función fundamental de la mujer es cultivar el fruto, por lo mismo, debe retener los recursos necesarios para la vida. Ambas funciones son complementarias e iguales en valor, pero distintas en su fundamento. 2-Periodo sensible al equilibrio. El niño adquiere la noción del equilibrio en sus primeros pasos, en el erguirse. Y al erguirse se reconoce diferente, esa diferencia le obliga al equilibrio, pero no solo al equilibrio biológico, también al equilibrio psicológico. En este periodo el niño reconoce al padre y a la madre, los distingue de sus hermanos y distingue al hermano de la hermana, a los hermanos de los amigos o compañeros del jardín. El niño adquiere la noción de equilibrarse en el medio. Para ajustarse en equilibrio es necesario previamente haber satisfecho el periodo sensible al orden. Caracterización del equilibrio masculino y femenino. El hombre en sus inicios previos a la superación adolescente suele esperar y establecer el equilibrio con sus pares mediante juegos competitivos. Se siente seguro del superar al otro en cualquier cosa, ya sea corriendo, lanzando cosas o, sabiéndose más alto y poderoso que el otro. Esta conducta preparatoria para adquirir los recursos necesarios para superar la tentación de los apetitos del instinto es característica del hombre, quien encuentra el equilibrio en ocupar su posición dentro de la jerarquía grupal, o social. La mujer espera y establece otro tipo de equilibrios que también buscan o esperan demostrar algo. La mujer juega a elegir preferencias y a establecer lealtades vinculares con sus pares, responde a la dirección de la más dotada, de la mayor, de la más experta. Espera protección, seguridad y acomodo en sus relaciones, reclamando, acusando y rechazando las insuficiencias de sus pares. Es defensora de sus pertenencias y protectora de sus objetos de juego. Esta caracterización se justifica en el sentido de su función materna. Una vez superada la adolescencia es la primera en analizar la madurez del hombre y de reprochar sus insuficiencias. La mujer es el fiscal del hombre y para eso se prepara durante su pre-adolescencia. 3-Periodo sensible al lenguaje. El niño en este periodo sensible adquiere comprensión del lenguaje al mismo tiempo que explora en la repetición de los sonidos. En esta etapa de desarrollo el niño espera certeza, veracidad y juicios justos que eviten la confusión. Es importante destacar que el niño es una persona y no un minusválido. Los diminutivos y la fantasía no ayudan al desarrollo de su seguridad. El ocultar la realidad lo merma en su capacidad intelectual. Caracterización del lenguaje masculino y femenino. El varón selecciona del ambiente lo importante igual que la mujer, pero las importancias entre ambos difieren. Para la mujer la palabra es un medio para llegar al otro, de comunicar e intercambiar sentimientos, lo que se debe a la naturaleza de sus cambios. Mientras que para el hombre, el lenguaje es un medio para proponer, orientar, resolver o ajustar al otro. El hombre es por naturaleza independiente y utiliza el lenguaje preferentemente para orientar, educar, o resolver. La mujer es por naturaleza dependiente. Para ser madre verdadera, mientras madura en su adolescencia, depende del esposo que, al superar la tentación del apetito intergenital la confíe, y asegure en su naturaleza auténtica. Los dos dependen, el hombre depende del valor que debe descubrir y realizarse en él y la mujer depende del Martín Soria Página 200

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complemento que supere la tentación del apetito intergenital prematuro que lo califique maduro en su autenticidad. Frente a estas diferencias la mujer requiere de mayores recursos de explicación que el hombre, y eso facilita su comunicación. El hombre suele preferir el uso del lenguaje para reconocer funciones, principios, normas y para resolver problemas. Es importante ser certero, evitar los cuentos, la fantasía, a no ser aquella que contenga algún valor que el niño pueda reconocer. La fantasía no valórica desorienta y desordena la capacidad sensible, cognoscitiva y motivacional del niño. La fantasía agresiva provoca la agresividad en el niño, las historias de terror lo aterran, el uso del “coco” como amenaza lo confunde y este puede imaginarse el “coco” detrás de cualquier expectativa riesgosa. El castigo en esta etapa es un instrumento agresivo que solo daña la libertad, autonomía y responsabilidad del niño. El corrector ayuda, el castigo daña. El uso del lenguaje acertivo es constructivo el lenguaje subjetivo no lo comprende en este periodo sensible, por lo mismo, es más lo que confunde que lo que soluciona.

4-Periodo sensible al concepto. El niño despierta al conocimiento y diferenciación de los significados. En este periodo sensible al concepto los significados deben ser justos y apropiados, no es útil el utilizar “slang”. Decirle a un niño en esta etapa de desarrollo que es un “flojo” porque no recogió sus juguetes no lo ayuda al reconocimiento objetivo del significado del concepto “flojo” . Flojo es demasiado ambiguo como para asumirlo en su justa significación, lo mismo ocurre con el concepto “malo” o “bueno”. El niño asume que su conducta es inapropiada y eso lo inhibe frente al adulto, no porque reconozca que si deja sin cumplir su deber se debe reconocer “flojo”, sino porque teme que el adulto vuelva a recriminarlo. Es importante en esta etapa el orientar y conducir sin tildar con adjetivos su conducta. El niño está aprendiendo y explorando, no tiene la certeza del significado de lo que dice, por lo mismo no debe tomársele al pié de la letra y mucho menos emitir juicios de valor sobre sus exploraciones o desaciertos. Lo que el adulto debe es marcar los límites de lo que debe o no debe decir, o hacer. Marcar los límites no es limitarlo, todo lo contrario, es explicarle las consecuencias de su conducta. El niño debe comprender las consecuencias de sus actos. Distinto es reprimirle que advertirle. Decirle “¡No!” no basta para quien desea explorar y conocer, pero explicarle con claridad que su continua tirando la cola del gato, este le va a morder, advierte del peligro. Si él decide continuar deberá asumir su propio error, eso no lo pone contra quien le limita, sino que lo hace reconocer la utilidad de la advertencia. Decirle “¡No!” únicamente lo opone a quien se lo dice porque piensa que él es quien lo limita, del otro modo el limitado es él. Los límites deben ser explícitos, objetivos y claros, nunca se debe mentir sobre las consecuencias del actuar. Todo efecto tiene su causa originaria y el niño debe reconocer esa causa, no debe temer el riesgo, debe comprenderlo. Este periodo sensible al concepto lo motiva a la lectura y escritura, al mismo tiempo adquiere el conocimiento de abstracciones, gestos que significan alerta, cuidado, enfado, alegría, etc. Y de a poco adquiere la habilidad de descubrir soluciones aritméticas, geométricas, geográficas, históricas, físicas, químicas etc. Caracterización masculina y femenina frente al concepto El hombre suele asumir del concepto su significación fundamental, al mismo tiempo que su significación global, o utilidad para una determinada finalidad, mientras que la mujer asume del concepto aspectos sensibles emocionales, al mismo tiempo que la caracterización propia del significado. Martín Soria Página 201

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La mujer frente al significado del concepto suele ser más precisa que el hombre. Es más ordenada en el uso del concepto y más precisa en su significación. Así como también es más rica y variada en su vocabulario. El hombre suele ser más parco y flexible frente al significado, prefiere el uso del significado por sobre el significado del concepto en sí. En adelante los periodos sensibles exigen de la figura paterna por sobre la materna. 5-Periodo sensible a la amistad (sociabilidad). El niño se inicia en lo social, adquiere hábitos de conducta responsable, respeta turnos, tolera diferencias, asume responder a necesidades participando en juegos, fiestas y relaciones sociales. Aquí, el padre es quien debe declarar y evaluar los límites, al mismo tiempo que cumple con ser ejemplo del actuar y ser maduro. Este periodo es de vital importancia en el desarrollo de las conductas adecuadas y eficientes. El niño ahora es capaz de captar necesidades grupales. En el juego competitivo se acostumbra a priorizar al grupo por sobre al individuo. El partido lo ganan o lo pierden todos, y todos dependen de que cada uno responda al deber de competir. Competir por un beneficio compartido no es ningún problema, el problema es competir en desmedro del otro. La competitividad es un instrumento del beneficio cuando se pretende el mejoramiento, por sobre la superioridad. Caracterización de la sociabilidad masculina y femenina. En la juventud suelen manifestarse diferencias entre el hombre y la mujer en el modo de socializar. El hombre se asocia con sus pares para “competir” (1) con ellos, mientras que la mujer se asocia con sus pares para compartir con ellas. Las mujeres se reúnen en grupos de intercambio, conversan, evalúan, fiscalizan, etc. Los hombres buscan compañeros de juego, de competencias, de deportes etc. Estas tendencias se justifican en la necesidad propia del hombre en conquistar el dominio de sus habilidades y virtudes y en el caso de la mujer en compartir sus beneficios, conocimientos y sentimientos con otros. (1)Competir no debe tomarse como dejar al otro a un lado y superarlo, sino, evaluarse en relación con el otro. Competir entre hombres tiene que ver con el reconocer de qué tanto dispongo para ofrecer al otro. Con el sentirse, o saberse suficiente, con el reconocerse seguro y con el disponer de recursos. Es una relación de auto-reconocimiento, de la autoestima y de autosuficiencia. La sana competencia o la competitividad en la consecución y expansión de los valores de plenitud, eficacia, juicio justo y cumplimiento del deber es una necesidad natural, no tiene nada malo en ello. Lo malo se desprende del perjudicar al otro. De entre dos que compiten por ganar el partido de tenis, si los dos esperan lo mejor de si mismos y lo mejor para elevar el nivel de juego, ¿qué hay de malo en eso? Ahora, si uno de ellos arroga de sus habilidades menospreciando al contrario, el error es ese arrogar, o, menospreciar, no el competir. El periodo sensible a la amistad contiene cierta dosis de competitividad que debe ser bien orientada por los mayores y por el medio. Esta competitividad tiene mucho de búsqueda del atractivo, de seguridad en sí mismo y de recursos o habilidades sociales. Este periodo sensible se entrelaza con la pre-adolescencia y el adolescente debe destacarse por su identidad, e individualidad. En esta etapa se busca ser diferente, inteligente y atractivo, lo que motiva al siguiente periodo sensible. 6-Periodo sensible al virtuosismo. Ahora el individuo capta que es necesario ser capaz de superarlo todo, de dominarlo todo, de conocerlo todo porque de ese modo logra sus mayores expectativas de identidad. Pero no puede encontrar su identidad sin reconocer antes su origen y sin reconocer su origen ni su identidad no puede reconocer su sentido último, su propósito, su verdadera función humana. Este es un momento delicado, tal vez el más delicado de toda su historia. El joven en este periodo Martín Soria Página 202

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sensible hace cosas que solo se explican al conocer su siguiente periodo sensible. Pretende superar al padre, a la madre, a los hermanos, amigos y compañeros de juegos. Sabe que dispone de habilidades extraordinarias pero no reconoce para qué le sirve su virtuosismo. La virtud que no se orienta en pro del respeto por la máxima necesidad valida, que no va acompañada de prudencia, firmeza y templanza, se desvirtúa y frustra. El joven no puede comprender porqué el otro responde poniendo en duda sus opiniones si lo único que hizo fue enfatizar en la defensa de su convicción. No puede reconocer que ese enfatizar sonó arrogante al compañero. No puede entender que el otro responda con violencia al empujoncito que él le dio, porque no comprende que lo que él consideró un empujoncito fue un doloroso manotazo para el otro. En este periodo sensible es necesario orientar en las conductas para que el joven adquiera el habito a la prudencia, a la firmeza y a la templanza y para que aprenda a reconocer que debe responder a la máxima necesidad valida para todo por sobre la respuesta a lo que él quiere o prefiere. Caracterización del virtuosismo masculino y femenino. El hombre manifiesta el virtuosismo en el dominio de sus habilidades físicas, pero debiera mostrar también en este periodo sensible el dominio de sus habilidades espirituales, por ejemplo el control de los extremos, el dominio de posición y de función, la habilidad de descubrir cual es la máxima necesidad valida para todo y demostrar el dominio de su consecución, pero en este periodo se demuestran preferentemente las habilidades propias del juego competitivo. Es el momento del campeonato y del campeón que no entiende la razón que lo motiva al logro de esa posición. ¿Por qué se quiere ser el mejor, el más inteligente, el más seguro? Sencillamente porque se está llamado a serlo de manera natural. El hombre debe ser capaz de dominarlo todo, de reconocer el juicio justo, con lo que sentiría seguro y de establecer el máximo de unidad vincular con todo. Ese es su deber natural para gozar del máximo de beneficio justo que lo permita sentirse pleno, y por lo mismo feliz. Este mandato garantizado por su condición de ser normal, el joven no lo asume porque sencillamente no lo busca y lógicamente, aquello que no se busca nunca se descubre, aunque esté en uno mismo. La mujer también nos muestra el virtuosismo de su condición femenina. Muestra el máximo de atractivo, el máximo de confianza y el máximo de su afecto. La razón del por qué es en ese momento en el que la mujer muestra su máximo atractivo es, lógicamente, para ayudar al joven adolescente a superar el atractivo máximo del apetito intergenital prematuro y calificarse maduro en esa prueba, la prueba del fin de su primer curso de 21 años. El hombre capaz de superar el atractivo del apetito intergenital prematuro y fijar su atención en el establecimiento vincular correcto con la naturaleza normada de las relaciones interpersonales naturales, califica maduro, seguro, y con dominio en la orientación de sus funciones. Para establecerse autentico, autónomo y responsable, es preciso de este periodo sensible al virtuosismo y superarlo prefiriendo el ejercicio del dominio vincular intrafamiliar autentico, realizándose leal y responsable en consecuencia con el verdadero paternazgo, o con la paternidad autentica. El periodo sensible al virtuosismo tiene como motivo lograr el máximo desarrollo de las habilidades físicas, para emprender el desarrollo de las habilidades espirituales afectivo-vinculares, lógicolegales, y tradicio-naturales. Una vez superada la tentación del apetito intergenital prematuro, el joven adolescente inicia su camino de maduración en el ejercicio de captar la máxima necesidad valida siempre y para todos y para responder a ese deber de resolver, o de realizar esa máxima necesidad, en ocasiones, es preciso de valor, seguridad y dominio de las tensiones o sensaciones físicas desagradables. Esta es una de las razones por las que es necesario el ejercicio del control del celo y los instintos. Martín Soria Página 203

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El joven adquiere en este periodo sensible la conciencia del poder por sobre todas las cosas, por eso compite, para sentirse y saberse capaz. Se sabe capaz en esta etapa de controlar las dificultades que le impiden o se oponen en el camino de la consecución de su propósito, y cuando adquiere esta conciencia, puede lograr su completa madurez. 7-Periodo sensible a la identidad, al ideal y al origen. El adolescente despierta de repente a necesidades fundamentales que antes nunca sintió necesarias. Ahora se cuestiona de donde viene, qué es y a donde va. Se cuestiona lo que va a hacer con su vida, se cuestiona si existe o no existe Dios, y se cuestiona si es o no es perpetuo. Este es el periodo en el que se identifica con ideales teóricos. Se reconoce idéntico al grupo de sus preferencias. Si sus preferencias son naturales se identificará con lo natural pero, si sus preferencias son ambiguas, ficticias, o fantasiosas, se identificará con dichos ideales fantasiosos, ficticios o ambiguos. Esta es la razón por la cual los adultos deben ser responsables de orientar al niño en la verdad y no en la fantasía en los periodos sensibles previos. En este periodo es necesario orientar, ajustar y realizar las capacidades humanas del joven. El joven en este periodo es predominantemente sensible al reconocimiento de su identidad de género. Genero viene de gene es el responsable de la transmisión de los caracteres de una generación a la siguiente. Cuando esa transmisión es insuficiente, inadecuada o injustificada se denomina degeneración. La generalidad del género masculino es diferente a la generalidad del género femenino en sus funciones y comportamiento. Por lo mismo sus justificaciones son también diferentes. El hombre y la mujer son iguales en valor y diferentes en función. La finalidad imprime en cada uno el rol que ha de cumplir, en ese cumplimiento han de ejercer roles diferentes, pero que complementen la realización de su finalidad. El joven adolescente debe descubrir su verdadera identidad y es por eso que en este periodo sensible se cuestiona su origen, identidad y propósito. De no reconocer su verdadera identidad de género, se transforma en degenerado. De no descubrir su función en la vida, defunciona y el hombre que no funciona es difunto en su defunción. Si no descubre su verdadero origen se transforma en desleal a su verdadera proposición y de no cumplir su pretensión humana, se califica inhumano. El inhumano, degenerado e inmaduro, que ante la Naturaleza de su función es difunto, no puede transmitir a sus generaciones posteriores el verdadero modelo de identidad, lo que causa graves trastornos de personalidad. Este es el periodo en donde debe reconocer su verdadero origen, su auténtica identidad y su propósito natural, porque debe responder al llamado de su maduración normal de manera libre y responsable. En este periodo sensible al ideal de la creación, es necesario motivarle, persuadirle y seducirle en la comprensión del afecto, de la razón y de los valores absolutos del auténtico linaje humano. El joven debe transformarse a voluntad en líder ejemplar, en maestro del juicio justo y en padre espiritual de su futuro. Del cumplimiento y satisfacción de este periodo sensible va a depender su pureza, su autonomía y su autenticidad. Caracterización de la identidad masculina y femenina. El joven varón adquiere el modelo de identidad masculina del padre definido y la mujer lo adquiere de la madre definida, el problema surge cuando el modelo de identidad paterno o materno son indefinidos o inadecuados. En la actualidad hemos llegado a convencernos de que ambos géneros son idénticos e iguales, pero sin determinar en qué son idénticos, ni en qué son iguales, lo que ha transformado al modelo paterno o materno en indefinido. El varón dispone de los recursos físicos y espirituales para la protección, generalización, y orientación en el ideal de la creación, es su responsabilidad la de descubrir el ideal de las especies, Martín Soria Página 204

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el juicio justo y la realización del ideal afectivo vincular intrafamiliar. El es quien debe saber cómo, cuando y donde sembrar el gene que transmita el verdadero linaje a su generación posterior. El es el responsable de su sembrado, por eso debe descubrir su verdadera misión. La mujer complementa esta labor siendo responsable del cultivo, para lo cual debe también descubrir cual es su misión conyugal y materna. Sin ese conocimiento verdadero, su función puede transformarla en inmadura. Dejo aquí en el aire esa función porque es tarea de cada uno el descubrirla, para de ese modo transformarse en responsables, (quien responde al deber y lo cumple) pero el conocimiento de esa verdadera función va a depender del juicio justo y de la sensibilidad madura en responder a las máximas necesidades validas para Todo. Ambos, el hombre y la mujer deben descubrir su función genética antes de ejercerla. 8-Periodo sensible al complemento genital. Este periodo, caracterizado por la necesidad del enlace intergenital, intensifica en este intervalo sensible el apetito genital. Ahora el joven debe discernir y elegir de entre las mejores alternativas la correcta. Es un momento de suma importancia para el futuro de su existencia afectiva, cognoscitiva y conductual. Y es un tiempo en donde se establece una realidad determinante para la maduración del individuo. Frente a si, tiene un instinto reproductor completo y listo para su uso, ya maduro, pero la efectividad de ese uso debe ser descubierta antes de utilizarlo, para usarlo en su justicia y de este modo madurar la conciencia del individuo. Con lo que se completaría la maduración del adolescente. Pero para reconocer la verdadera función intergenital completa, el joven adolescente debe romper los límites de su propia concepción y asumir la construcción de un ideal, el Ideal de la Creación. En esa entrega al cumplimiento del ideal de la Creación se realiza en su heroísmo y valentía, pero de no ser consecuente con el cumplimiento del Ideal de la Creación, el joven pierde su valor original y esta cobarde decisión lo reclamará, acusará y discriminará toda su vida. El adolescente cree que conoce el amor, cree que sabe cómo se hace, y cree que por lo tanto puede hacerlo, pero se fundamenta solo en el credo, no en la experiencia. Cree que sabe discernir pero no dispone de elementos de juicio suficientes por si solo para determinar el juicio justo sobre el valor. Carece de la experiencia del valor absoluto. Aún no dispone de la experiencia vincular intrafamiliar completa lo que causa tensión en sus decisiones e inseguridad en sus propias determinaciones. Es importantísimo que tanto el hombre como la mujer adolescentes descubran su verdadera función genética antes de ejercerla para evitar así trastornos en la personalidad en ellos y en sus descendientes. En este caso ambos son responsables del sano desarrollo de sus futuras generaciones. Es importante reconocer que el (mandamiento del padre) en este momento adolescente de su desarrollo puede ser tomado como obligatorio, o impositivo en cuyo caso pierde su función. La figura paterna que es su orientador, experto y con el juicio justo, en esa instancia de evaluar sus apetitos genitales pasa a ser una amenaza impositiva, en lugar de orientador. La orientación paterna adquiere en esta instancia el sentido de “deber obligado” y eso es nuevo en la mentalidad de este niño que hasta ese momento, su experiencia con el “deber” es que era “garantizado” por sus padres. Ese es el instante o la instancia de la transformación del ser dependiente de los padres en independiente responsable y consecuente con la normativa natural incondicional de la creación. Pero independiente vinculado en la unidad filio-paternal, porque si se desvincula no cumple con la unidad. El juicio, orientación o dirección del padre es ahora comparado con la propia evaluación y juicio del adolescente y la certeza, o firmeza en el juicio del padre no suele asumirla el hijo como lo que es: “un estado de seguridad”. Esta seguridad presupone el compromiso del cumplir una obligación o deber impuesto en él (el Martín Soria Página 205

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deber de reconocer la naturaleza del Ideal de la Creación y obrar en consecuencia) deber este en todo caso natural, que nada tiene que ver con la identidad del padre que lo propone, asegura o promueve. Se trata del derecho a ser maduro en el cumplimiento de sus exigencias. Esta situación en donde se debe optar por lo válido incomprensible del valor absoluto por sobre lo valido comprensible es una situación compleja, pero es la situación que determina la transformación del adolescente en maduro. Esa es la única posibilidad de descubrir el misterio de lo que hasta ese momento resultaba incomprensible y de superar los límites del egoísmo instintivo adolescente. Por esa razón es necesario que entre padre e hijo exista respeto, confianza y afecto vincular completo. El padre quiere lo mejor para su hijo, pero el hijo no dispone de la experiencia de “lo mejor”. El joven en este periodo sensible carece de la experiencia intergenital auténtica. Cree conocerlo, cree estar seguro de que está maduro, pero no dispone de los argumentos de experiencia. ¿Cómo definir su madurez en el vínculo intergenital si aún no dispone de la experiencia? En este momento el joven debe acercarse al padre y asumir su orientación. El padre es el único responsable de la orientación genital de sus hijos. 9-Periodo sensible al paternazgo. En este periodo los casados sienten la necesidad de realizar su caracterización paterno-materna. Se interesan por aprender del hijo su función paterno-maternal. Lo que antes era visto con extrañeza ahora les resulta motivante e incluso atractivo. Duermen para los hijos, comen para los hijos, trabajan para los hijos. El hijo adquiere una función determinante en cada pretensión de la pareja. El individuo se apaga y surge la persona, surge el deber familiar por sobre el deber individual, cada miembro del núcleo gestor familiar se hace publico, cada uno se debe al núcleo y de ese modo aprenden a ser personas públicas. En la sociabilidad reside la autoestima. Ya no se piensa en qué se quiere hacer, ahora se piensa en qué se debe hacer. Ya no se hace lo que beneficia a uno, ahora se realiza lo que beneficia a todos. Ya no se cree en lo que conviene a uno, ahora se cree lo que se ajusta a todos. El Todo adquiere su sentido en esta etapa sensible. En este periodo entramos en el pleno desarrollo de la capacidad afectiva, cognoscitiva y motivacional. Nuestra motivación ahora se motiva a darse por el bien de todos, algo que antes era impensable e injustificable. Los ideales propios de cada uno ahora deben ajustarse al ideal familiar, y se entiende que por sobre la profesión está la vinculación intrafamiliar. Todo el misterio se acomoda a la realidad familiar. Lo que antes nos decían y nos pedían, ahora se realiza y se entiende de modo natural. No cabe lugar para dudas. Y se adquiere la noción de la pureza en la que antes no se creía, y se adquiere la noción del respeto al que antes se le oponía. Y se entiende la necesidad de darse incondicionalmente sin que nadie te lo pida. En este periodo sensible se logra o se malogra la autenticidad del ser humano. Se logra cuando se asume, se reconoce y se realiza y se malogra cuando se desprecia, se ignora, o se rechaza. El padre asume el rol responsable de responder a las máximas necesidades validas para Todo y la madre asume el rol responsable de responder en paralelo a las máximas necesidades validas siempre y para Todo. De donde el hijo adquiere el modelo de conductas acertadas, validas y máximas, lo que se transforma en núcleo vincular intrafamiliar maduro en la autenticidad humana. Esa es la verdadera caracterización funcional familiar. 10- periodo sensible a la realización natural frente al medio ambiente. Este es el momento del cumplimiento, del sentirse, saberse y reconocerse realizado en el establecimiento vincular intrafamiliar y social. Este estado es compartido entre el hijo y el verdadero paternazgo encarnado en la figura paterna madura de los padres. El medio ambiente ahora es entero en la unidad de sus complementos. Una familia unida, confiada y responsable ante la máxima necesidad valida siempre y para Todo, no Martín Soria Página 206

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perjudica, ni daña, ni escinde ni desajusta nunca a nada. Aquello que es valido siempre y para Todo no perjudica ni enajena nunca a nadie. Este tipo de conciencia individual y colectiva es la única en garantizar la autenticidad humana. Es la única en resolver los trastornos de personalidad, la única en resolver los problemas de educación, salud y tradición normada. Es la única que garantiza las relaciones humanas, los derechos del hombre, las relaciones interpersonales, e internacionales. La única en restaurar la condición adolescente del humano en madura. Es la perseguida y esperada por la historia de la humanidad. El día en que esta tradición se establezca, el ser humano podrá disfrutar del beneficio garantizado por su naturaleza. Ese día podrá decirse que la especie humana habrá cumplido con su razón de ser y de ese cumplimiento se derivará la ansiada felicidad de las personas. Hasta ese entonces estaremos dando vueltas en torno a postulados inmaduros e insuficientes. La verdadera realización del individuo es imposible sin la verdadera realización de la especie. El ser humano ha sido creado para ser feliz y no podrá ser feliz hasta que el Todo sea feliz. Por eso que el beneficio del todo, exige el cumplimiento de la máxima necesidad valida siempre y para Todo. Fijar la atención en resolver y realizar la máxima necesidad valida para Todo en todo momento es el deber de ser auténtico. Este mandato natural debe ser reconocido por las Naciones Unidas, por los ministerios de educación y por los líderes y representantes de la sociedad. B- CARACTERISTICAS DE LA MADURACIÓN: Un ser MADURO es: 1- Aquel que responde y emprende siempre y en todo, libre, voluntaria y diligentemente, a la realización, solución, o satisfacción, de la máxima necesidad válida para todo. 2- Prioriza la unidad, la justicia y la moderación. 3- Es prudente en la elección de alternativas válidas, es firme en la determinación y compromisos y es templado frente a las diferencias del contrario. 4- Controla y domina el celo emocional, intelectual y motivacional y domina y controla los instintos de protección, mantenimiento y reproducción. 5-Y ha superado la tentación del apetito intergenital prematuro, siendo reconocido casto, o virgen, por sus padres y cónyuges. C- CARACTERISTICAS DE LOS EXCESOS Depresivo-- hiperactivo arrogante--ignorante indiferente -- agresivo 1-DEPRESIVO pasivo emocional Lentitud en la toma de decisiones y en la respuesta a las necesidades. -Desmotivado a la hora de emprender propuestas o de emitir respuestas. Callado e inapetente. - Desanimado en las conductas no fundamentales. Puede centrarse en el comer, dormir, o aislarse. - Desconcentrado en sus rutinas. No termina lo que empieza, deja las cosas por medio, no recoge. - Falto de continuidad, puede iniciar algo y dejarlo en la mitad del camino. El abandono de responsabilidad es recurrente en la caracterización depresiva. - Desconfiado, el depresivo desconfía del otro porque desconfía de si mismo. -Temeroso. Se pone a la defensiva con frecuencia. Su actitud protectora fácilmente agrede en su defensa. Suele acusar al otro de sus insuficiencias. Ensimismado. Tiende a justificarse en sí mismo, y a justificar sus raciocinios en su propio juicio y a justificar las conductas en base a su propio comportamiento. Lo que a él le gusta, cree, y hace, es y está siempre por sobre cualquier realidad. - Poco analítico, el depresivo carece de autoestima porque ignora su posición en la jerarquía de valores absolutos, lo que le impide discernir en pro de los valores preferentes que prevalecen por sobre los no preferentes. Irracional, en algunos casos la fantasiosa imaginación transforma el juicio del depresivo en irresponsable, celoso, o egoísta. 2-HIPERACTIVO activo emocional.-Rápido en responder a las necesidades, pero sin evaluar cual prevalece por sobre la otra. Suele responder de modo impulsivo, casi automático, a cualquier Martín Soria Página 207

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proposición necesaria sin ser necesariamente la máxima necesidad en importancia, o, valida para todo. Hace muchas cosas porque disfruta haciendo pero no cumple lo que se debe hacer porque no sabe discernir, no tiene idea de los valores absolutos. Cree que porque hace responde y porque responde es responsable. Animoso, en extremo se transforma fácilmente en centro mesa, ordenador y orientador de discusiones, suele ser quien dice la última palabra y no porque sea justa, sino por miedo a perder esa posición de prevalente. Provocador del otro en sus extremos conductivos, intelectivos y sensitivos. Con facilidad se cree intocable, intachable e inviolable, en cuyo credo forja sus punzantes criticas, juicios o acusaciones. Testarudo, rozando lo obsesivo, puede caer en el juicio irracional, o en las conductas de riesgo, demostrando ser un imprudente. Su explosividad, vivacidad y entusiasmo en su insistencia llevan al cansancio del otro, lo que suele crear a su alrededor una cortina de aislamiento colectivo. Desadaptado, el hiperactivo es en extremo un desadaptado, que con su celosa reserva de predominio obliga al otro a marginarse y marginar sus propuestas, declarando su egoísmo irresponsable. 3- ARROGANTE activo intelectual- Tras la jactancia de sus virtudes, habilidades y conocimientos, el arrogante suele esconder sus grandes desordenes, temores y carencias.Indiferente al otro, el arrogante dejará claro que está por sobre cualquiera. En ocasiones esa indiferencia no es otra cosa que una declaración de su incapacidad de adaptarse a la realidad Soberbia es la constante del arrogante. En algunos extremos puede llegar a la envidia. - Mientras el hiperactivo resuelve ingenuamente sus necesidades, el arrogante ofrece soluciones sin ánimo a resolverlas. El arrogante es demasiado inteligente como para reducir su intelecto al ejercicio creativo constructivo - El arma del arrogante es el juicio y se caracteriza por juzgarlo todo, pero juzga generalmente sentenciando con su juicio y sentenciando al que proponga un juicio distinto al suyo. - Desconsiderado, el arrogante no considera la razón que motiva al otro a ofrecer un determinado juicio diferente al suyo, no lo escucha, se olvida fácilmente de que el otro es libre, autónomo, y responde voluntariamente (a su manera) frente a cualquier situación.- Descortés rozando lo grosero, suele ser producto de un ambiente negligente con carencias de todo tipo. La arrogancia es un escudo para esconder carencias, e insuficiencias propias. -El arrogante envidia la seguridad del otro aunque no lo manifieste, porque se reconoce escaso de conocimiento. La arrogancia se realiza en un ambiente escaso de juicio justo o de verdad. El arrogante puede ser al mismo tiempo un flamante defensor de los pecados, o, de los errores y falacias. 4- IGNORANTE pasivo intelectual. La Pereza es una de las razones que justifican al ignorante. Esta pereza le conduce a ser irresponsable en responder a las soluciones adecuadas a cada problema. Falta de análisis, el ignorante suele contener varias carencias, desde la flojera en la toma de decisiones hasta la imposibilidad de mantenerse asociando juicios. La característica fundamental del ignorante es la falta de interés, lo que justifica la falta de recursos comparativos exigida por la capacidad de juicio del intelecto. El ignorante teme por su ignorancia, y su ignorancia lo confunde y desorienta, lo que acaba desconfiándolo y desconfiando al mismo tiempo de los otros. Desconexión es una característica del que ignora porque al no saber se desconecta en sus juicios sobre la realidad. En ocasiones el ignorante adopta un conformismo inapropiado para desarrollar su inteligencia. Uno de los recursos del ignorante es el celo por lo poco que sabe y esto en ocasiones puede transformarlo en arrogante. El síndrome del caracol parece ser la causa del ignorante, el encerrarse en si mismo, la lentitud en salir de su caparazón y el ocultarse frente a la más mínima adversidad, son características adversas a la exploración, al análisis y al esfuerzo en identificar diferencias que faculten la evaluación del juicio justo. Lo justo es máximo, valido y en todo, eso obliga a interesarse por todo, en su grado máximo, hasta descubrir su valor absoluto. 5-INDIFERENTE pasivo egoísta La Indiferencia proviene de una actitud celosa de sí mismo, del ensimismamiento exacerbado, del aislamiento del resto, del síndrome del caracol. Antisocial, el Martín Soria Página 208

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indiferente acaba excluido en el rincón del excluyente. Su falta de emprendimiento, de resolución y de interés lo marginan del resto, y él asume válida su exclusión porque le sirve para evitar aquellos compromisos, que por sus insuficiencias, teme enfrentar. Desarraigado, el indiferente carece del arraigo familiar, comunal, regional o nacional. No porque no sienta la necesidad de pertenencia sino porque no está dispuesto a la entrega que caracteriza dicha pertenencia. Por eso es fácil escuchar en ellos el reclamo de los partidos políticos, equipos de futbol, organizaciones religiosas, etc. El desarraigo es una de las características del indiferente. Ególatra, el indiferente es el rey de su reinado, todo gira en torno suyo, la posesión, el deber de la justicia y el derecho al beneficio se someten a la aprobación y aceptación del rey (él). Desinteresado, una de las características de esta tipología o patología es el desinterés que muestran ente los otros. El “otro” asume la caracterización de opuesto independiente, de objeto del protagonista (él), por lo que pasa a ser considerado como un útil o inútil para él. El indiferente desconoce la naturaleza humana en sus fundamentos sociales. Considera a la sociedad como suma de estúpidos, ineficientes, insensatos e incorrectos, no como personas que buscan su identidad sin haberla encontrado y que por eso actúan sin eficiencia justicia y autenticidad. Para el indiferente, el otro es malo, y no puede salir ni replantearse esa condena. “Porque el otro es malo no lo atiendo, entiendo, ni voy a estar atento a él”. El indiferente no percibe, ni reconoce, ni responde a las necesidades del otro, porque considera al otro innecesario. 6-SOBREPROTECTOR AGRESIVO activo egoísta La sobreprotección extrema o agresiva es una disposición de fuerza, arrogancia, o control frente al otro, que en sus extremos puede llevarlo al límite de la destrucción. El sobreprotector asume al otro como objeto de su demencia, lo vigila, lo controla y celosamente lo limita, hasta que el otro asume el “señorío” o, hasta que el otro se reconoce autónomo para liberarse y destruye las amarras del sobreprotector, en cuyo caso, este, se siente violado en su posición de dueño, robado en sus dominios, y mermado en su calidad de señor del otro, lo que desata actitudes vengativas en el sobreprotector. Limita al otro entre los límites de su control. Teme en el otro la inseguridad de los misterios de su propia inseguridad, por lo que busca siempre que el otro esté seguro con él y en él. Busca que confíe en él, llegando a ofrecerle todo lo suyo a cambio del saber que el otro no se le escapa. El sobreprotector carece de seguridad. Es un inseguro del ideal humano, de sí mismo e inseguro de los demás a quienes acepta solo sobre la base de su posesión, mientras los utiliza para algo y le sirven para algo. Más allá de eso, dejan de ser útiles. El sobreprotector suele fijarse en el poder por sobre en el afecto o la razón. La protección ha de demostrarse con hechos y esos son característicos del posesivo. Si poseo, puedo poseerte, de otro modo no tendría recursos para justificar la posesión. La sobreprotección afectiva no daña a nadie cuando se ciñe dentro de los límites del afecto, pero sin afecto, la sobreprotección se transforma en alguacil de prisiones. La sobreprotección paterno-materna se origina en la insuficiencia de los mismos en entender que el hijo es un objeto de la voluntad natural y no un objeto de su propiedad. El hijo no es creado por ellos, sino a través de ellos. Ellos, los padres, colaboran en la realización de los hijos, pero estos pertenecen y son propiedad de la naturaleza humana que los ha creado. El no asumir esta realidad despierta la necesidad sobreprotectora. Uno, puede tener padres y no tener afecto, confianza ni modelo ejemplar paternal. Puede tener hermanos y no tener afecto, confianza ni modelo fraternal ejemplar. Se pueden tener hijos y no tener lealtad, confianza ni fidelidad filial. Se pueden tener esposo o esposa y no tener lealtad, confianza ni fidelidad conyugal. Se puede incluso tener familia y no tener unidad, justicia ni responsabilidad. Pero no puedes tener amor si no respondes libre y voluntariamente al cumplimiento del deber que lo justifica necesario. Martín Soria Página 209

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La verdadera razón que justifica necesario al amor, es la unidad, la justicia y el cumplimiento del deber de estar unidos en el vinculo del afecto legitimo, completo, e incondicional. Este vínculo solo puede ser establecido sobre la base de la entrega mutua voluntaria por el bien del otro, por ajustar y ajustarse con el otro y por realizar en la pureza de la autenticidad al otro. Lo que obliga a responder siempre y en cada lugar al cumplimiento del máximo deber valido para todo, o a responder, resolviendo y realizando la máxima necesidad valida para todo. Vínculo es el tipo de unidad máxima en el afecto, en la confianza y en el respeto. Este nivel de reciproca unidad, es por sobre la vida. Vida es el conjunto de fuerzas que permiten la consecución de un propósito, en el caso humano, que permiten la realización de los vínculos, filio paternales, fraterno conyugales y paterno filiares. Esta unión es superior a la vida. Quien consigue este tipo de unidad interpersonal daría voluntariamente la vida por el otro, porque de ese modo conservaría la confianza y el respeto del otro hacia él. El tipo de amor actual dista mucho de esto. Las parejas prefieren separarse a dar su vida por el otro. Cuando el otro percibe esta realidad pierde la confianza y el respeto, eso conlleva a la separación. La individualización contemporánea, la garantía de los derechos del individuo y la fragmentación familiar han enmascarado la realidad de la naturaleza humana con un maquillaje de agresividad que pone al resto a la defensiva. Porque somos individuos aislados de todo y de todos y porque tenemos derechos a la libertad de opción, a la libertad de expresión, a la libertad de pensamiento, a la libertad de asociación y a la libertad de decisión, decidimos lo que más nos plazca a nosotros, a cada uno del nosotros y de ese modo, el nosotros, que resuelva también lo que más les plazca. Por lo demás, el nosotros, no es considerado porque de acuerdo con la ley de los diversos códigos democráticos, lo que existe es la individualización y no la totalidad. Sería absurdo pensar dentro de una democracia en la defensa de los totalitarismos, por lo mismo, al todo lo excluimos y que cada uno opere en pro de su derecho a hacer lo que le de la gana. Esta es nuestra cruda realidad. Si, es una realidad enteramente egoísta, pero que por ser mayoritaria se la considera ser normal. La educación actual dista mucho de enseñar la lealtad al honor familiar, a la honra, a la confianza y al respeto por los valores. Hoy se prioriza la individualidad por sobre las normas, la independencia por sobre la lealtad, y la indiferencia por sobre la responsabilidad. Y eso crea infinidad de trastornos. También se favorecen: la falta de respeto al no cumplir los compromisos; al no responder ni estar dispuesto a resolver lo necesario y, al no ser o estar agradecido por el deber que otro ha cumplido. Se favorece la falta de confianza al no atender, entender ni estar atento siempre a las necesidades máximas. Y se favorece la inseguridad del individuo al confundir el ideal de la creación, al ignorar el ideal humano y al ignorar el funcionar normal individual, familiar y social. El sujeto debe establecer la unidad vertical causa–consecuencia y horizontal sujeto-objeto. Unidad en el afecto, en la confianza y en el respeto mutuo. Afecto significa estar atento a las necesidades del otro para el bien de todo (bien supremo) atendiéndolo y entendiéndolo. Confianza es el resultado de ser atento, ser sincero, seguro del ideal humano, seguro de si mismo, y seguro del Ideal de la creación y la confianza es producto resultante del ser responsable. Respeto en asumir la responsabilidad de resolver o cumplir los compromisos, en responder al cumplimiento del máximo deber necesario, por ser siempre y para todo válido (bien supremo) y estar siempre agradecido por el deber que otro ha cumplido. Las faltas de respeto, de confianza y de afecto se derivan del: no atender, entender o estar atento a las máximas necesidades válidas para todo; del no cumplir los compromisos, o, no agradecer o estar agradecido al deber que otro ha cumplido.

Martín Soria

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Trastornos de personalidad
emoción
Por carencia de afecto o por afecto extremo, sobreprotectores

Padres sobreprotectores ausentes o distantes

1-Hijos sin límites, libertinos u obsesivos 2-Sin justicia, delictivos o ignorantes 3-Sin control, violentos o deprimidos

El hijo de padres ausentes o distantes busca, o espera idealistas, liberales, seguros de si mismos, con orientación de líderes, pero generalmente su condición pronto los rechaza.

intelecto

Por carencia o por exceso

Padres ignorantes o arrogantes

Hijos sin seguridad, sin juicio justo y sin razón, generalmente son individuos sin conocimiento o que se arrogan de lo que conocen

Los hijos de padres arrogantes o ignorantes, generalmente buscan amigos seguros de lo que conocen, pero pronto los enfrentan y contradicen.

voluntad

Por carencia o por exceso

Padres flojos o violentos

Hijos no responden, no reconocen y no respetan.

Los hijos de padres flojos o violentos, generalmente buscan amigos responsables moderados e incondicionales, pero o se aprovechan de ellos o se les oponen por sus logros.

Trastornos de personalidad
emoción La emoción espera ser satisfecha para sentirse plena. La emoción insatisfecha reclama, alega, o se queja. La conciencia insatisfecha reclama. La sobrevaloración extrema y el no responder a las necesidades del otro provocan carencias afectivas. El intelecto se interesa y se asegura frente al juicio justo, el intelecto inseguro acusa, declara , o, desmiente el juicio injusto. La conciencia insegura acusa. La soberbia ajusticia . Cuando las razones no responden o no coinciden con el juicio justo, se producen carencias de juicio y el individuo acusa, desmiente, o contradice.

intelecto

voluntad

La voluntad responde a lo motivante, a lo beneficioso, o, a lo ajustado. Lo desmotivante reprime la respuesta y la voluntad no responde. La conciencia insuficiente no cumple. Cuando no se dispone de un modelo ejemplar de lo correcto, la voluntad no se motiva a responder. La sobreprotección somete y produce carencia de responsabilidad. El individuo no responde a las exigencias del deber. No cumple.

Los trastornos de personalidad son derivados de la actitud voluntaria del individuo y por lo tanto, pueden ser restaurados, siempre y cuando el individuo reconozca su trastorno y se determine a corregirlo. Corregir la indiferencia o la sobreprotección, la ignorancia o la arrogancia y la hiperactividad o inactividad no es tarea fácil cuando estas conductas se han transformado en habituales. El individuo depende en gran manera de sus hábitos, por eso cuesta tanto corregirlos. Pero todo hábito se rectifica con algo más atractivo, más interesante o más beneficioso y eso es lo que el individuo ha de asumir. Cuando se reconocen los beneficios de la seguridad, del respeto mutuo y del afecto, se pueden corregir los trastornos. Esa tarea es la que cada humano ha de descubrir y ser perseverante en ello.

Martín Soria

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QUINTA PARTE SECCIÓN I COMO RECOBRAR LA NATURALEZA ORIGINAL 1-Valores Máximos trascendentes y constantes. En muchas ocasiones he mencionado la célebre frase de: “responder al cumplimiento de la máxima necesidad válida para Todo”. Pero aún no he explicado cual es esa máxima necesidad, o qué significa eso, por lo tanto, voy a explicar en qué consiste. La máxima necesidad válida para todo es una constante invariable que pide o exige a cada uno asumir la responsabilidad de cumplir con los deberes siguientes: 1-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo-legítima natural entre el hombre y la Naturaleza Humana. 2-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo-legítima natural filiopaternal entre el hijo y el ideal original de los verdaderos padres maduros. El hijo respetuoso de la paternidad Natural, asume la determinación de ser absolutamente leal y obediente al verdadero paternazgo maduro en el afecto en la justicia y en la virtud. 3-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo-legítima natural fraternoconyugal entre hermanos maduros y entre cónyuges maduros en el afecto, en la justicia y en las virtudes que, sobre el dominio de los instintos, se transforman en padres de unos hijos leales, normados y responsables ante las exigencias de la naturaleza humana. 4-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo-legítima natural Paternofilial entre el Padre y el Hijo que imita, reconoce valido y admira al Padre, y lo declara verdadero, maduro y confiable. 5-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo-legítima natural entre abuelos y nietos. 6-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo legítima-natural entre tíos y sobrinos. 7-Establecer una relación vincular, en respeto, confianza y unión afectivo legítima-natural entre primos. Este deber natural es deseado por todos y cada uno de los seres humanos. Todo humano espera disfrutar del beneficio vincular intrafamiliar completo, por ser esta una necesidad compartida, también debe asumirse compartida la voluntad y determinación al cumplimiento del deber de establecerlo. 2-Lealtad y obediencia absoluta a la posición paterna o verdadero paternazgo. El primer hombre creado, perdió su condición original de ser universalmente incondicional. El hombre, ha de calificarse experto en el dominio y conducta del proceso y estructura original de la actividad. El hombre original maduro, o por decirlo de otro modo, el hombre maduro en el valor original, es uno con el valor máximo emocional, es decir, es un hombre que se siente pleno, es uno con el valor intelectivo, por lo tanto, es justo en sus apreciaciones y en sus exposiciones. Simultáneamente es uno con el valor máximo motivacional; es responsable en el cumplimiento del máximo deber necesario. Por eso es uno con la cualidad que satisface. Ser uno o estar en perfecta unidad con las cualidades que satisfacen, lo declaran atractivo, por responder al cumplimiento de lo que se debe hacer, por ser justo en la apreciación y emisión de juicios y por ser amable, atento, interesado e incondicional hacia el beneficio de todos. Para eso, debe completar su proceso de maduración desde la posición de sujeto conductor del desarrollo productivo de su autenticidad. El hombre auténticamente incondicional es uno con el valor, se siente pleno, se sabe justo y se conoce responsable. Martín Soria Página 212

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Esa unidad, significa ser uno en el cumplimiento del máximo deber necesario y significa disfrutar del máximo beneficio del derecho derivado del cumplimiento del máximo deber. Significa ser uno con el amor, al cual él, debe construir completamente atendiendo, entendiendo y estando atento a las máximas necesidades válidas para Todo. El amor incondicional maduro, contiene la experiencia completa de filialidad, para lo cual el humano, debe satisfacer el cumplimiento de la lealtad y obediencia absoluta al Ideal de la Creación, representado en la posición del Padre Verdadero, o en su ausencia, de lo válido para todo siempre, a lo que denominamos Valores máximos eternos incambiables y absolutos. El hombre maduro es aquel que superando la prueba de la tentación del celo, ha sido capaz de ubicar su conciencia del ideal de la creación en la posición conductora sobre sus instintos físicos, estableciendo un matrimonio incondicional, pleno, justo e incambiable. El hombre, en su proceso de desarrollo, debe completar la experiencia del amor horizontal, fraternal o conyugal, para lo cual, ha de lograr la unidad completa entre las posiciones de sujeto y objeto, siempre y en todo el proceso de desarrollo. Lo que obliga al hombre original, a obrar en todo y siempre con afecto, verdad y cumplimiento de la bondad. La experiencia de unidad con el objeto, lo transforma en verdadero sujeto. Sobre esta experiencia, ha de satisfacer el recorrido familiar completo, hasta madurar a sus hijos en el amor incondicional completo, siempre y en todo. Esta experiencia de paternidad original, completa, transforma al hombre en el señor de la creación y en uno con lo absoluto. De esta manera, se posiciona como objeto del amor absoluto, y puede, desde ese nivel de madurez, responder a las necesidades, intereses y deseos de la Conciencia Absoluta de la Naturaleza de la Creación. Ese es el patrón conductual para alcanzar el logro de la unidad con la Naturaleza Humana y transformarse así en la figura central de la historia de la humanidad. Este proceso se truncó al unirse el Primer Hombre con la Primera Mujer, en un estado previo a la completación de la filialidad original. El primer hombre no cumplió su parte de responsabilidad en la realización del vínculo filial. No estableció la condición de transformarse, en el hijo leal y obediente, que voluntariamente responde siempre y en todo, al cumplimiento del máximo deber necesario para el establecimiento de los valores absolutos. No respondió con respeto a la norma natural del crecimiento, por lo mismo, tampoco respondió al establecimiento de la confianza necesaria sobre la cual fundamentar la unidad vincular entre el adolescente y su normalización natural humana. Debido a que no completó el primer nivel del afecto original filial vertical, entre hijo y Padre (en este caso la Naturaleza humana) tampoco pudo completar el segundo nivel de vinculación fraternal en la amistad ni tampoco el vinculo horizontal conyugal, y por lo tanto, no pudo completar el tercer nivel del amor paternal incondicional absoluto, o unidad de lo vertical con lo horizontal. El primer hombre no respondió al cumplimiento de su deber natural de ser humano. Perdió su verdadera función interconectiva entre el deber y el derecho, entre la esperanza y el beneficio Esta situación, transformó al hombre en el objeto del instinto y del ego. El ego y el instinto han sido los padres conductores de la historia humana. Toda opción humana es determinada por el ego y no por lo absoluto. Toda opción, ha sido determinada por el ahora y yo, y no por el Todo y Siempre. Nuestra historia egoísta ha de finalizar y ha de transformarse en la historia del incondicionalismo absoluto. El ego le robó a la incondicionalidad universal, su posición y función original. La conciencia insuficiente e incompleta, jamás fue satisfecha. Se perdió la fe en el ideal, la fe en los padres, la fe en el de arriba, en nuestros superiores, maestros y líderes. El hombre actual ha de restaurar la fe. Se perdió la unidad con la opción válida, la unidad con la verdad, la unidad con lo perfectamente completo. Martín Soria Página 213

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Se perdió la división posicional, y con ello, el dominio de las funciones. También se perdió el respeto por el otro y por lo otro, el deber y la obligación absoluta que es siempre y para todo válida. Se perdió la cautividad en el amor absoluto. La cautividad paternal, conyugal y filial. Se perdió el sentido de sentirse cautivado de la familia, y cautivado de la norma original. También se perdió el sentido de sentirse cautivado por el ideal de la creación. De esta cautividad se desprende el regreso a la propia identidad, el regreso al origen Natural. Se perdió el tiempo de preparación completo para la unidad con lo absoluto. El hombre, se perdió a si mismo. 3-¿Cómo recobrar la Naturaleza Original? El Ego robó la posición de conductor de todas las cosas, y el dominio sobre todas las cosas, a la incondicionalidad universal. Por lo tanto, la incondicionalidad universal debería recobrar su posición y condición de dominio original. Pero no puede hacer uso de la misma conducta egoísta, porque la Naturaleza Humana, ni es egoísta ni puede repetir la acción del Ego, de tomarse lo que le pertenece a la naturaleza, por la fuerza. La incondicionalidad universal, es la creadora de la responsabilidad que genera la auténtica libertad y ha de operar en función de establecer la verdadera libertad, por lo tanto no puede recobrar lo robado por el Ego, si no es dentro de los límites de la normativa de la ley del dar. El ego debe devolver voluntariamente a la incondicionalidad, lo que a esta le pertenece, que es el dominio sobre todas las cosas. Aquí reside el sentido de la indemnización. Indemnizar es sinónimo de aliviar, de enmendar, de subsanar o reparar algo. Esto podemos entenderlo, con el ejemplo de una inmobiliaria, que contrata a una corredora de ventas, para vender una propiedad. La corredora se beneficia de la propiedad mientras esta no se venda, y ubica su oficina de ventas en dicha propiedad. De acuerdo con la ley, se estipula entre comprador y vendedor, que de no cancelarse la escritura, se hipoteca la propiedad, y el comprador deberá volver a cancelar todo lo acordado. La corredora de propiedades, tienta al comprador, movida por el beneficio que le produce el ocupar la propiedad y le convence al comprador, de que no importa cuando se cancele la escritura, porque ya están todas las mensualidades canceladas. El comprador como no está en el negocio, se acordó brevemente, de que había firmado algún papel donde se hablaba de una hipoteca, pero como la corredora le afirma que nada va a ocurrir, se deja llevar por la corredora. Pasado el momento acordado para cancelar la hipoteca, vuelve la corredora y le explica al comprador que por no cancelar la escritura, deberá cancelar la hipoteca. Lo que supone volver a cancelar todo lo ya cancelado. El comprador no puede posesionarse de la propiedad porque estaría violando lo estipulado entre ambos. La única alternativa que le resta es la de asumir su pago de forma completa. Esto es indemnización. Indemnización es un esfuerzo retributivo. Es un pago obligado, por un acto indebido. Un parte por estar estacionado en sitio impropio, es un pago de indemnización. La primera condición que ha de hacer el hombre actual, descendiente del valor relativo al egoísmo del antepasado inmaduro, es separase de su propia condición egoísta y relativa. Debe separase de todo lo que está fuera de las normas de la creación. Ha de separase del todo viciado, del todo contaminado, del todo ególatra y centrarse en restaurar la filialidad universal al paternazgo maduro. En este “restaurar la filialidad universal”, ha de pasar por situaciones, donde se encuentre en la posición de siervo de siervo, siervo, hijo adoptivo, hasta lograr el vínculo correspondiente al hijo natural, y sobre esa experiencia lograr el intercambio correlativo incluso hasta sentirse padre del otro. En ese estado se adquiere la restauración del respeto, de la confianza y del vínculo en la completa unidad.

Martín Soria

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4-Etapas de restauración. La restauración del amor implica el paso por una serie de etapas que se identifican como: 1-etapa de siervo de siervo, 2-etapa de siervo, 3-etapa de hijo adoptivo, 4- etapa de hijo verdadero y 6- etapa de padre. Para el establecimiento de la completa restauración, es preciso primero restaurar el amor (afecto, juicio justo, responsabilidad), luego la vida (salud físico-mental), luego la tradición, (las costumbres naturales), la raza (la unidad interracial), la nación (al servicio del mundo), el mundo (unido), el cosmos y a la normativa de la naturaleza Humana. En la familia tradicional, aparentemente existe la actitud generosa de entregarse por el otro, en el matrimonio se explica el ayudarse mutuamente, cuidarse, atenderse etc. hasta que la muerte los separe, pero, en realidad la elección del otro está condicionada al gusto y apetencia de cada uno, y cuando esas apetencias propias de cada uno coinciden, se decide la unión, pero es una unión fundamentada en el propio interés de cada uno. Esto condiciona la unión a las preferencias de los individuos, no por Naturaleza. Cuando la Naturaleza origina las especies, las origina en singularidad dual, esa dualidad mente cuerpo, o masculino femenino es única. Al primer humano masculino y al primer humano femenino, no les dio otra posibilidad que la de aceptarse mutuamente sin condiciones. No existía otra posibilidad. Esa circunstancia era precisamente para que creara el precedente de la incondicionalidad natural. Los hijos de los primeros padres de la humanidad, no tuvieron otra posibilidad que la de aceptar por pareja a su propia hermana, ninguna otra posibilidad de elección. Y debían de asumir a la hermana que los padres aceptaran, de no ser así, serían reclamados por sus padres y perderían la posibilidad de establecer el respeto mutuo, la confianza mutua y el vínculo en la unidad familiar. Por el bienestar de la primera familia, debían asumir la autorización de los padres. Esta circunstancia fue necesaria para el establecimiento vincular intrafamiliar. En esa primera familia, el hijo debió ser leal a la orientación, juicio y determinación de sus padres, y de ese modo establecerían la unidad filio-paternal, fraterno-conyugal y paterno-filial. La naturaleza de la creación nos dice que todo existe para el beneficio del otro y que en la creación, la actitud normal, es la de darse en el afecto por el beneficio del todo y siempre. Esto hace que debamos tomar la determinación, de restaurar nuestra actitud en el amor centrado en nosotros mismos y cambiarla, por la actitud de amar incondicionalmente a otros, para el beneficio de sus familias, de sus ascendientes y descendientes, y de sus propias naturalezas. La restauración y transformación del carácter egoísta en altruista, no es tarea fácil. La incondicionalidad no es una actitud momentánea de generosidad, eso es únicamente una respuesta ocasional, que debe ser transformada en naturaleza. Para transformar las apetencias momentáneas u ocasionales en constancia perpetua, es necesario madurar la actitud incondicional, repitiendo el ejercicio de la incondicionalidad una y otra vez, hasta sentirse y saberse maduro en la actitud de atender, entender y estar atento a la necesidad del otro natural. Un padre maduro, por naturaleza responde voluntaria e incondicionalmente a las necesidades de sus hijos, sin condiciones. Esa misma actitud y conducta es la que se debe adquirir, antes de iniciar el proceso de maduración familiar. Para lograr ese estado de maduración, es preciso iniciar el proceso de desarrollo de la incondicionalidad con los hermanos, o amigos, atendiéndolos, estando atentos a sus necesidades y reconociendo aquello que los beneficie, hasta lograr el estado en el que ellos, los amigos o hermanos respeten y se confíen hasta el extremo de sentir que la persona que lo establece es padre de cada uno de ellos. Si se logra ese estándar de unidad, confianza y respeto, el individuo que lo establece, califica de maduro en lo afectivo porque posee los recursos emocionales, intelectuales y de dominio en las conductas adecuadas, necesarios para emprender el desarrollo de su propio núcleo familiar.

Martín Soria

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La razón por la cual es preciso encontrar, al menos tres personas, amigos, familiares, o extraños y educarlos, hasta madurarlas en la comprensión de las normas naturales y en la construcción del vinculo en la confianza en el juicio justo y en el respeto mutuo, o en la experiencia del afecto incondicional absoluto, es, porque representan a la trinidad fundamental de la existencia (Naturaleza, sujeto, objeto). Cada uno de estos amigos, familiares o extraños, pasa a ser nuestro hijo adoptivo, o hijo educado en la lealtad perdida por nuestros antepasados. Esta persona ocupa la posición del sujeto y quien lo educa ocupa la posición de la naturaleza, que al ser rechazada por su sujeto original, encuentra al posterior sujeto maduro que encarna su labor al vincular, confiar y ser respetado por sus objetos, restaurando de ese modo, la caída del hombre. A ese objeto restaurado espiritualmente, podríamos llamarle hijo espiritual. Después de haberlo madurado en el respeto la confianza y el afecto incondicional, pasará a sentirse hijo espiritual tuyo. Pero previo a este momento es un extraño, que muy bien puedes considerar opuesto a todo lo que pretendes enseñarle, por lo tanto, antes de ligarlo en el afecto incondicional absoluto, es algo parecido a un enemigo. Para restaurar el amor incondicional, es necesario el ir al encuentro del enemigo. Al enemigo no lo puedes enfrentar de igual a igual. Es necesario llegar a él con suma humildad, desde la posición de siervo de siervo. Sirviéndole únicamente. Al enemigo hay que eliminarlo y solo se elimina transformándolo en amigo. Para transformar en amigo a un enemigo hay que callarse y servir, hay que cuidarse y acceder, hay que atenderlo y estar atento a sus necesidades. Si lo enfrentas, contradices o te opones, lo pierdes, o lo tienes que enfrentar. Atender, entender y estar atento adquieren sentido en esta situación extrema de estar frente al enemigo. Desde esta posición de siervo de siervo, se puede empezar a obrar en la consecución del respeto, pero a ese nivel de distancia, entre ambos, no pueden intercambiar opiniones. El enemigo ocupa la posición de dueño y señor, es enemigo y eso significa que puede odiar, rechazar, o incluso agredir. La posición del agresor es una posición de someter al otro, de imponerse sobre el otro, o de rechazar al otro. Desde esta posición indigna y miserable, puesto que se pretende acabar con el enemigo haciéndole tu amigo, ha de restaurar el estrato de la condición de siervo de siervo, sirviendo sin queja y con una postura de obediencia y lealtad absoluta al ideal de unidad. La posición del enemigo, en este caso, corresponde a la posición del poderoso, del dominador. Pero el verdadero dominio ha de ser el de la incondicionalidad afectiva. Por eso el relegado a la posición de siervo de siervo, debe asumir su posición de dominador del enemigo y ganárselo con humildad, perseverancia, asumción del rechazo, del rencor y del odio manifestado por el enemigo. Al asumirlo y aceptarlo lo transforma en ineficiente, porque no encuentra el objeto de su rencor en el otro que no le responde con rencor. No encuentra violencia en el objeto tranquilo, y no encuentra justificación para mantenerse agresivo. Pero esa actitud en el que sabe que el enemigo está totalmente errado, supone un tremendo sacrificio. Este sacrificio leal y obediente al ideal de construir respeto, confianza y unidad con el enemigo, le permite ganarse un nuevo estrato en su desarrollo de la filialidad. Este nuevo nivel, lo posiciona como siervo del amo (dueño y señor) En esta posición, tampoco puede hacer más que obedecer en silencio. Su obediencia, leal y absoluta, le permite acceder a la posición de hijo adoptivo. El hijo adoptivo no es un hijo consanguíneo, es una posición de adopción. Se puede interrelacionar, pero no se siente completamente uno con él. El desarrollo de la lealtad y obediencia absoluta en este nuevo estrato, permite abrir las puertas a una nueva dimensión, la dimensión de hijo verdadero. Desde la posición de hijo verdadero, podríamos decir que se puede restablecer la lealtad y obediencia absoluta al Padre. Sólo desde esa condición completa, podemos pensar en restaurar las posiciones de sujeto y objeto, e incluso las posiciones de padre e hijo.

Martín Soria

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En este estrato la posición de hijo y padre, sujeto y objeto, ya no se sienten entre ambos, cualquiera estaría contento de ocupar la posición que se le asigne. Este primer periodo de separación del ego, o de adaptación y desarrollo de la conciencia del todo, toma un tiempo relacionado con el número de completación o cuarenta. En realidad, esta unidad con la fe, o con el ideal representado por la Figura Central, toma en ocasiones toda la vida, pero para educarse en ello se realiza un esfuerzo completo, durante 40 días, semanas o meses. Este tiempo comprimido es un regalo de la naturaleza, que se hace posible, gracias al esfuerzo y sacrificio que ella ha realizado. Por el mérito de su esfuerzo, nosotros podemos restaurar la filialidad en un plazo de 40 meses de obediencia y lealtad absoluta, al ideal de la Naturaleza humana. Pero para eso es preciso de la separación completa de nuestra condición inhumana egoísta. La transición no es fácil, pero es necesaria. El requisito necesario para que el proceso de transición entre la conciencia perdida, relativa e ignorante, se trasforme en conciencia original, precisa de la lealtad y obediencia absoluta al Ideal Humano Maduro, quien representa el cumplimiento del ideal de la creación. Esta lealtad absoluta, transforma al hombre sin fe, en un hombre de fe. Pero la unidad con la fe, para ser completa, precisa de obras que sustancialicen la fe. La fe se hace sustancia, en la unidad con el objeto. Para realizar esta condición es necesario lograr la unidad con 36 objetos, o aún mejor con 360, que representan los 360° del círculo, en su género masculino y femenino. Trescientos sesenta grados representan la totalidad del espacio y el sinfín del tiempo.
360°
40°
En hacer una pirámide estable, con sus 4 lados iguales se utilizan 12 aristas (líneas)

120°

40°

7

120°

40°
4 12

120°
9

La totalidad del espacio y la permanencia en el tiempo del afecto se simboliza con el numero 36. Con 36 parejas se representan a las tres etapas de desarrollo, formación, crecimiento y cumplimiento. Estas tres etapas se restauran al atender, entender y estando atento a las necesidades de todos y cada uno de ellos. En el momento en el que 36 parejas aceptan tu posición como la de un Padre Verdadero, es decir padre espiritual completo, que les unió, convenció de las normas naturales y maduró en el dominio de sus facultades humanas, en ese momento, se podría decir que después de cumplir con todos los requisitos, cuidados y educación necesaria para madurar a las 36 parejas, tu fe está madura. Para lograr esto, primero, es necesario iniciar el proceso del desarrollo de la fe, educando a una primera pareja. Esta primera pareja ha de ser el receptor de tu afecto, sinceridad y cuidado completo, hasta solidificar en ellos la fe en el ideal de la creación y en tu persona. Esta condición te posiciona como padre, pero un padre ha de tener hijos para lograr la experiencia de la paternidad en todas direcciones, por eso es necesario de establecer los vínculos, en la confianza y en el respeto con 36 parejas. El paso siguiente es el de lograr la unión, la confianza y el respeto de tres parejas, con lo que se completan las cuatro posiciones originales. Sobre el fundamento de estas cuatro parejas, se inicia la educación, afecto y completación de doce parejas, hasta que finalmente se establecen las treinta y seis parejas. El ser capaz de amar, educar y bendecir a treinta y seis parejas, califica a la persona como hombre o mujer verdaderos en el afecto incondicional, en la justicia del juicio justo y en el respeto de responder a la máxima necesidad valida para Todo. Sobre este fundamento de unidad, se cimenta la posibilidad de iniciar el recorrido en pareja. Martín Soria Página 217

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La unidad en confianza y respeto con 36 parejas, permite el inicio de la experiencia conyugal. Sobre este fundamento ni la esposa ni el esposo pueden reclamar, acusar o rechazar el afecto del que lo ha conseguido con 36 parejas. ¿Alguien podría decir que quien logra la unidad en confianza y en respeto incondicional con 36 parejas no dispone de afecto y entrega incondicional suficiente para afrontar las dificultades con su pareja o con sus hijos? ¿Podría alguien decir que carece de inteligencia, o de voluntad? El logro del establecimiento vincular con 36 parejas califica, certifica y realiza o establece la maduración del soltero, y garantiza la normalización conyugal natural a sus padres y suegros. Sobre el logro de esta condición los padres pueden bendecir a los hijos. El proceso, donde se dividen las funciones de marido y esposa y de padre y madre, permiten la experiencia del amor conyugal y paternal incondicional. Este es un curso que dura aproximadamente 21 años. Tiempo este de cautividad y regreso a la unidad con lo absoluto. El marido cautivado por el amor de su mujer y de sus hijos, y la esposa cautivada por el amor de su marido y de sus hijos, desarrollan hasta su completación, la incondicionalidad en el amor, transformándose de este modo en uno con lo absoluto, en uno con la Naturaleza Humana. Para llegar a este nivel de desarrollo del amor incondicional universal, tanto el hombre como la mujer, deben iniciar su proceso de restauración, uniéndose con el Ideal de la normalización humana. Esta unión ha de ser completa, es decir siempre y en todo. Lo que obliga a negar su naturaleza contradictoria, a negar sus credos sin fundamentos, a separarse de las tradiciones y costumbres antinaturales. El primer periodo de separación, implica auto negación completa. Esta es la razón del porqué Jesús dijo a sus discípulos, que quien no me ame más a mí que a su padre y a su madre, no es digno de mí. Jesús fue la Figura Central Universal en su tiempo. Darse al otro por el beneficio del otro, es una actitud de entrega incondicional, y por lo tanto, implica negarse completamente a sí mismo. Este paso no es nada fácil, pero es necesario para restaurar nuestro egoísmo. El mayor enemigo del hombre es su ego, y para vencer y dominar al ego, ha de entregarse incondicionalmente a la voluntad de recobrar al enemigo. Solo cuando se transforma al egoísmo en humildad, en la máxima humildad, se puede comprender el poder del afecto incondicional máximo. Si a la Soterraña vas Ve que la Virgen te espera Que por esta su escalera Quien más baja, sube más.(San Juan de la Cruz) Quien logre voluntariamente la restauración de 36 parejas en las normas de la Naturaleza habrá establecido el modelo de biotipo humano natural, y se convierte así en la Figura Central del curso de transformación del egoísmo en altruismo natural. El temor a la entrega, generalmente se justifica, en la falsa creencia en que el otro nos va a tratar como nosotros lo trataríamos a él, esto no es así. La Figura Central, está ligada con lo absoluto, con aquello que satisface al Todo siempre, por lo tanto, nuestra entrega a la Figura Central no es entregarse para que el otro se haga más poderoso y yo más miserable, no. La Figura Central es quien permite el desarrollo de la identidad original. La Figura Central educa, cuida y ama, a quienes le respetan, confían en él y están unidos con él en las normas naturales. Entregarse a quien te educa, te cuida y te ama, es lo que todos estamos buscando en cada cosa que emprendemos. En la caída del hombre, se perdieron todas las cosas. Se perdió la creación, las relaciones de amistad, de fraternidad, de filialidad, de conyugalidad y de paternidad. Por lo tanto, lo primero que ha de restaurarse es la relación de pertenencia sobre las cosas. Todo lo creado opera en función de lo absoluto, pero el hombre lo parcializó, lo poseyó para sí mismo. Esto ha de ser restaurado. La creación pertenece al Todo, no al fragmento y todos usamos lo creado para adquirir valor en ello. Una vez que se adquiere el valor de la creación, esta vuelve al Todo siempre. Vuelve a lo absoluto, Martín Soria Página 218

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retorna a la Naturaleza que lo originó y a la cual pertenece. Nadie se lleva nada físico al espíritu. Al espíritu sólo llega el valor de la experiencia con las cosas. Por lo tanto, las cosas han de ser devueltas siempre al Todo al cual pertenecen. La Figura Central, tiene por misión, transformar la pertenencia de las cosas del ego, en pertenencia de la Naturaleza. En el núcleo familiar del hombre original, las cosas son de quien las aman y mientras las aman, de quien las estudia y mientras las estudian, y de quien las cuida mientras las cuida. Pensar que lo material pertenece al espíritu es solo posible en aquellos que ignoran la espiritualidad. Basta pensar en cuantas cosas lleva el muerto a su morada para darse cuenta de que ni siquiera lo más preciado de su cuerpo va consigo. Hoy tenemos la tendencia a almacenar objetos que nunca cuidamos, y nunca estudiamos y que sólo sirven para un beneficio actual. El valor de esas cosas que limitamos a los demás de su uso se restringe al que el individuo le da. En el mundo original, las cosas se utilizan y se intercambian para el beneficio de todos, y todos valoran las cosas, por lo mismo las cosas adquieren su máximo valor. El valor del hombre no reside en sus pertenencias, sino en sus experiencias de afecto incondicional, en el cuidado hacia los demás y en el conocimiento de lo absoluto. Quien más vale es quien más da. Por esta razón es necesario restaurar la posesión sobre las cosas. Todo ha de ser devuelto a la Naturaleza, a través de la Figura Central. Si miramos alrededor, vemos que estamos inmersos en un sistema de comercio donde las cosas se intercambian por un papel moneda o valor de intercambio. Quien más papel de intercambio tiene es quien más valor puede adquirir. Se le respeta, se le escucha y se le atiende. Esto no es totalmente cierto. Se le respeta porque se espera que responda con lo que tiene, papel moneda, por eso se responde a sus necesidades. No se espera afecto, confianza o unidad con él, se espera papel moneda, ese es su verdadero valor. La riqueza empobrece a las personas, a no ser que compartan sus riquezas con sus vínculos afectivos naturales. La filantropía del millonario que generosamente reparte papel moneda, tampoco garantiza la unión en confianza y respeto. Si carece de esto, ese rico es un pobre hombre. Dar limosna al desconocido, a quien va a usarla en su propio beneficio no lo hace mejor persona, a no ser que esté en situación de extrema pobreza. Pero ayudar a quien ayuda a los demás en la realización de la moral natural, del mejoramiento ético o del ordenamiento estético natural, es cooperar con un valor que beneficia a todos. Las posesiones pueden desaparecer de un día para el otro, la paternidad vincular nunca se pierde. La paternidad original es eterna e incambiable, por lo tanto es absoluta. Es siempre y para todo válida, eso es lo más importante de lograr. 5- Dualidad en la restauración. El hombre ha de volver a ser persona, libre autónomo y responsable. Para eso, en el periodo de restauración, debe primero afianzarse verticalmente y restaurar la situación padre e hijo, y con ello debe lograr la restauración de las posiciones propósito y sujeto. La naturaleza en sus necesidades propias establece al sujeto que las capta y se determina a resolverlas o a realizarlas. Para eso, el sujeto ha de ser leal y obediente al propósito prescrito por la necesidad natural durante todo el periodo de formación, crecimiento y completación de la realización de dicha necesidad natural. Del grado de esta unidad vertical, dependerá también la unidad horizontal entre sujeto y objeto. El sujeto absolutamente leal al propósito, será prudente en la elección de alternativas válidas, será firme en su determinación de transformar al objeto en beneficio consecuente con lo necesario y tendrá la flexibilidad y templanza como para asumir las frustraciones o equilibrar diferencias que pudiera encontrar en el camino. Así, pues, del grado de compromiso adquirido por el sujeto, dependerá el grado de bienestar que el objeto responda. Nada puede ser creado sin estas dos direcciones cumplidas. Martín Soria Página 219

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Primero es necesario completar la relación vertical entre propósito y resultado, y después es preciso completar la relación horizontal entre el sujeto y el objeto. Esta es la razón del porqué es preciso de la Fe, Fe en el ideal de la creación. Fe en la normativa de la creación. Fe en uno mismo. Fe en la razón inmanente de la unidad. Fe en la realidad absoluta y perfecta. Es solo con esta Fe, que se hace posible la restauración del ideal que todos esperamos y deseamos que “alguien” asuma lo antes posible. Es con esta fe, con la que ese “alguien” puede levantarse voluntariamente y empezar el compromiso de restaurarse restaurando al otro. 6- Proceso y estructura de la restauración. Todo proceso tiene un inicio. El proceso de la restitución o restauración del ser egoísta en ser altruista o incondicional en el afecto, se inicia después de educarse en el reconocimiento de las bases de la normalidad. Sin reconocer lo que es normal, difícilmente se podrá educar, orientar o dirigir al otro hacia lo natural. El educado reconoce que es producto de la Naturaleza humana y que esta es libre, autónoma y responsable. Libertad es la capacidad de optar por lo que es valido, y existe aquello que es valido para uno y aquello que es valido para todos. Existe una gran diferencia entre lo que es valido para uno y lo que es valido para todos. Lo válido para todos beneficia a cada uno, pero lo valido para uno, no necesariamente beneficia a todos. Existe también lo valido temporal y lo valido atemporal. Lo valido siempre, es válido en cualquier momento, pero lo valido en un momento, no necesariamente es siempre válido. Luego de entender esto, llegamos a la conclusión de que la libertad que no se reclama, que no se acusa o que no se rechaza es aquella que responde a la opción válida siempre y para todo. Esa es la libertad responsable. El producto de optar por lo que beneficia siempre a todo no perjudica nunca a nadie. La naturaleza humana es autónoma, es una con la ley, es justa en su justicia, por lo mismo, el ser humano ha de ser justo en su justicia humana, pero ¿se puede ser justo en la justicia que se ignora? No. Para evaluar si se es justo o no, es necesario reconocer la justicia. La justicia humana proviene del derecho humano natural y el derecho natural es producto del cumplimiento del deber humano natural. Lo que nos pone frente a una situación en donde el hombre debe ir descubriendo la ley en el proceso de cumplimiento del deber. Deber es una necesidad imperante. Los mayores deberes provienen de las grandes necesidades, por lo mismo el individuo que esté atento a las máximas necesidades validas para Todo, y responda voluntariamente a su cumplimiento, estará realizando el desempeño del máximo deber necesario y de esa consecución reconocerá la justicia del juicio justo establecido. La Naturaleza humana es responsable, siempre responde al cumplimiento del máximo deber necesario. El máximo deber necesario es la restauración del ser humano egoísta a su condición de ser humano incondicional en el afecto, en la sinceridad y en la realización del bien común. Estas tres condiciones de ser libre autónomo y responsable, deben ser restituidas por cada ser humano vivo. Cada humano debe hacer uso de la verdadera libertad optando, no por lo que se prefiere, no por la opción valida para uno mismo, sino que debe en todo caso evaluar si la opción que está tomando es o no válida para el todo en el que se encuentre, ya sea el todo familiar, o el todo laboral, o el todo social, nacional o mundial. Debe reconocer la justicia evitando los errores e injusticias, reconociendo sus insuficiencias y exigiendo las disculpas a quienes se les ofendió con algún error. Y debe ser responsable en el cumplimiento del deber máximo. Esta rutina exige separarse del pasado, separarse de las costumbres anormales, del sueño sin estar cansado, del ingerir sin hambre, del beber sin tener sed, del hablar por hablar, del robarle el tiempo al otro. Exige separarse de los vicios y dependencias, de los falsos hábitos y de los falsos criterios. La separación es un tiempo difícil. Con la mente queremos obrar en forma natural, pero con el cuerpo queremos seguir beneficiándonos del desorden adquirido. Esta etapa de separación es necesario superarla con la mejor determinación posible. Martín Soria Página 220

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No solo es necesario separarse, al mismo tiempo es necesario reforzar la fe en el ideal humano. Para unirse con esa imagen ideal, que solo se percibe a ratos en la conciencia original, porque la memoria adquirida de la conciencia negativa la oscurece con sus juicios de insuficiencia y de desconfianza, cuesta un gran esfuerzo que en ocasiones puede quebrarse y parecer imposible. Ese es el precio de la unidad con la Naturaleza Humana. Si se desea ser Normado es necesario responder al deber de la Norma, pero cuando ese deber no se ha cumplido, resolver o restituir lo que se ha dejado de hacer en su momento, o lo que se ha hecho mal, exige más esfuerzo. El esfuerzo en la opción valida o no valida es el mismo, si la opción es válida, automáticamente se disfruta del beneficio de lo logrado, pero cuando se opta por la alternativa no valida, al esfuerzo de la opción se le suma el esfuerzo de la reparación. La unidad con el ideal implica el establecimiento de posiciones sujeto objeto centralizadas en la consecución de un bien común natural, y el mantenerse cautivado por el ideal de la creación que facilita la normalización de la Naturaleza Humana, durante el tiempo necesario para el establecimiento del respeto a las normas, de la confianza en el juicio justo y de la unidad vincular afectiva interhumana. Este proceso de reconstrucción del hombre sensible a las máximas necesidades, al juicio justo y al cumplimiento del deber responsable, mejora la actitud del individuo y lo madura hasta su máxima consecución. El logro de esa consecución transforma al ideal en imagen, en realidad operativa, en autenticidad integral. Este es el camino de la reconstrucción humana. El esfuerzo reconstructivo se ha realizado a lo largo de la historia. La humanidad ha experimentado momentos de reforma, momentos de renacimiento en los que se dispuso de los recursos necesarios para establecer la normalización del hombre, momentos como cuando Moisés intentó ganarse la confianza de su pueblo, pero no se creyó en él. Momentos como cuando Jesús quiso ganarse la lealtad de los suyos, pero también se le fue infiel. Momentos como cuando Martín Lutero intentó ganarse la confianza de los líderes políticos y religiosos y tampoco se le confiaron. El fracaso en la lealtad a estas figuras centrales de la historia ha prolongado la tarea de la restitución. Imaginemos qué habría ocurrido si los primeros padres de la humanidad hubieran sido capaces de controlarse en los extremos, si hubieran sido maduros en la prudencia, en la firmeza y en la templanza. Si por disfrutar de la tranquilidad y armonía del ambiente en el que se encontraban, lo hubieran imitado y se hubieran respetado, confiado y madurado en la unidad del afecto incondicional, asumiendo y aceptando las diferencias del otro y de los otros, rectificando sus posibles errores y volviendo de inmediato a asumir su conductas afectivas. Habrían establecido por tradición la conducta de dominio sobre los reclamos, sobre las acusaciones y rencores y dispondríamos de un modelo ejemplar a imitar. Imaginemos qué habría ocurrido si Moisés hubiera logrado la lealtad de los suyos, seguramente habrían establecido en Canaán la generación ideal, o, pensemos por un momento qué habría ocurrido si a Jesús se le hubiera confiado la posición de líder ejemplar en el afecto incondicional por los semejantes y si los judíos lo hubiesen aceptado como hombre natural normado. ¿Lo habrían matado si hubieran confiado en él? Lógicamente es imposible imaginar esto porque todos sabemos que la realidad no fue esa. Podríamos imaginar mejor a una pareja de adolescentes contrarios entre sí, rechazando sus diferencias porque en algún instante llegaron a agredir al contrario, y sobre esa posible agresión se enzarzaron en el reclamo, en la acusación y en el rechazo mutuo, dejando a sus hijos sin modelo de dominio sobre los extremos y lógicamente con el modelo de unos padres enojones y agresores. En ese ambiente suena lógico que Caín matase a su hermano. De lo que no nos damos cuenta es, de que nosotros repetimos la historia. Aquí vimos lo que se debería hacer y que nuestros antepasados no cumplieron.

Martín Soria

Página 221

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Preparación para la unidad Vincular Total Realización del abuelo cautividad división

Dominio del carácter Dominio de las normas Dominio de las conductas templanza firmeza Prudencia Periodo de desarrollo ético

Vinculo Natural Universal

unidad fe

Periodo de desarrollo estético

Espíritu Natural

separación

Realización del padre

Preparación para la unidad Padre e hijo

cautividad
división unidad fe separación

Vinculo fraternoconyugal y paterno filial

Espíritu Vital

Realización del hijo

Preparación para la unidad Mente y Cuerpo cautividad

21

Emoción etapa de
desarrollo sensible

21

17,5
14 10,5 7 3,5

Vinculo filio-paternal

división unidad

Intelecto etapa
de reconocimiento

14

Periodo de desarrollo moral

Espíritu de Formación

fe separación

Voluntad
motivación

7 etapa de

7-Autoridad en la restauración. El ejercicio adecuado de la autoridad significa la permanente puesta en práctica de los derechos y obligaciones entre padres e hijos, marido y esposa de manera equilibrada y ecuánime. Autoridad viene del latín auctorictas que significa sostener para crecer. Por lo tanto, en un sentido estricto, el ejercicio de la autoridad está estrechamente ligado al afecto, al fomento de la autonomía y a la conducta personal que sostiene al individuo en el proceso de crecimiento. Otro sentido del concepto autoridad se desprende de la autoría, del haber realizado. El que realiza, es el autor y base a esa autoría, amerita autoridad. La autoridad impositiva no es correcta autoridad, es imposición. Pensar que la autoridad tiene el derecho a imponer es absurdo. La autoridad tiene el deber de realizar, en ese sentido se puede pensar en ser autor. La autoridad del marido o del padre de familia se desprende de su autoría, de lo que ha realizado, no de su posición social o jerárquica. Cuando el que ocupa la posición de autoridad, en lugar de realizar, exige la realización del objeto por su propia autoría, pierde la autoridad y se transforma en un indiferente que obliga e impone al otro la responsabilidad que a él le pertenece. Se descalifica a si mismo en esa imposición. La autoridad ha de ejercerse con prudencia, firmeza, templanza y sobre las bases del afecto, de la justicia, seguridad y responsabilidad. Lo que precisa de un clima de paz, confianza y unidad en el orden individual, familiar, social, nacional y mundial. En este ambiente es posible que los miembros se sientan válidos, seguros y responsables. Para lo cual, es preciso del calor afectivo en las relaciones, de la iluminación en la recognición de la identidad de ambos, del uno y del otro y de mostrar modelos de conducta coherentes con las normas de la creación. Lealtad y obediencia absoluta a las normas de la creación, lealtad y respeto absoluto a la posición del sujeto, y prudencia, firmeza y templanza en la relación con otros, son el secreto del bienestar, de la tranquilidad y de la integridad. La oferta voluntaria e incondicional del afecto, de la verdad y de la bondad, ha de ser siempre y en todo el patrón de conducta, sin dejar espacio para el desprecio, para el descrédito o para la descalificación. Todo aquello que suponga queja, reclamo, acusación, culpa o castigo, hay que eliminarlo del lenguaje interpersonal. Martín Soria Página 222

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La persona en sus inicios del proceso sostenedor de su crecimiento, necesita más que nunca del sistema regulador de sus límites, esto le proporciona la seguridad de sentirse reglamentado, y reglamentario. Es en el periodo preescolar (hasta los siete años aprox) donde se forjan las características de la personalidad del individuo. Permitir errores en este periodo de tiempo, supone cargar con traumas posteriores costosos y difíciles de restaurar. Al niño, no se le va a pasar su conducta errada cuando sea grande, al niño hay que dirigirlo para evitar conductas y conceptos errados en la etapa de formación de su personalidad. El ejercicio de la autoridad, apunta a lograr un equilibrio en hacer valer eficazmente los derechos y obligaciones de cada partícipe de la relación. Los derechos de los padres y los derechos de los hijos, han de ser comprendidos como resultantes del cumplimiento de las obligaciones de cada uno de ellos. El ser humano nace con el derecho natural a ser feliz. La felicidad es un estado de tranquilidad, seguridad y afectividad. Este estado obliga al cumplimiento del deber de ser atento, sincero y responsable. Responsable es quien responde a la máxima necesidad válida para Todo. Por lo tanto, el hijo ha de responder a la máxima necesidad natural valida para el padre, la madre, los hermanos y él mismo, y los padres han de responder también al cumplimiento de la máxima necesidad valida para los hijos, esposos y ellos mismos. Las decisiones sobre la elección de alternativas han de ser siempre validas para todos los integrantes de la familia, para que ese beneficio familiar coincida y corresponda con el bienestar de toda la humanidad. Los derechos de las personas se desprenden del cumplimiento responsable de sus deberes naturales. Nadie debe exigir el derecho a lo que no ha cumplido. Sin cumplir con el deber de la realización de un bien, no se puede disfrutar del derecho al bienestar de lo que no se construyó. Imaginemos que alguien exige el derecho a disfrutar del beneficio de ser millonario, pero sin trabajar. Lógicamente no corresponde. El ser humano tiene el derecho a la felicidad y reconocemos que la felicidad es un estado de paz, tranquilidad, confianza, seguridad, sinceridad, atención, entendimiento y cuidados mutuos. Lo cual, obliga al cumplimiento del de ver de obrar responsablemente en la lealtad a la normalidad, a atender con afecto, entendiendo los intereses del otro, y respondiendo al cumplimiento de sus necesidades naturales. Este prerrequisito del cumplimiento del deber responsable es anterior siempre, al disfrute del beneficio del derecho. Cuando el cuerpo legislativo de la nación comprenda esto, se podrá llegar a establecer la unidad en las conductas acertivas. A pesar de que cada persona es única en carácter, y distinta en su identidad e individualidad, todos somos idénticos frente al amor. Todos somos objetos del amor y estamos sujetos al amor. El amor es la fuerza que une y en esta unidad, somos todos iguales. El amor nos vale a todos. A todos nos vale el valor. Y porque el valor es válido para todos siempre, es preciso centrar la autoridad en el valor. A pesar de que en una misma familia, existan niños completamente diferentes en carácter, personalidad o conducta, todos y cada uno de ellos espera reconocer la verdad de lo que se le dice, espera una conducta motivadora y bondadosa y espera una conducta afectiva y beneficiosa de la autoridad. El ser humano aprende más de las conductas que de los conocimientos. El ejemplo de la conducta, modifica la moda de una nación de un mes a otro. Es importante conocer este aspecto en especial para las personas que poseen autoridad. Un aspecto importante del temperamento o de la conducta del niño, está determinada por la conducta de los padres. Martín Soria Página 223

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Los niños en su crecimiento suelen ser por naturaleza oposicionistas, es parte de su independencia, autonomía y de su autoestima, por lo tanto, hay que ser templados frente a su oposición. La autoridad debe por lo mismo, utilizar menos palabras y más acciones, mostrar el ejemplo de lo que desea forjar. Debe saber ubicarse en la posición del conducido, a su nivel, y expresarse con su lenguaje, con sus hábitos, con sus modismos. La autoridad ha de ser clara y precisa en sus apreciaciones. Ser firme al corregir, pero sin perder la calma para no caer en ser impositivo. Cualquier correctivo ha de ser cumplido sin vacilar, si se pone un correctivo y no se cumple aprenderán que las palabras no tienen validez y la respuesta será desleal. Por eso hay que pensar muy bien antes de poner un correctivo. El mejor correctivo es la experiencia o consecuencia de nuestro propio actuar. Generalmente el objeto opera en función del grado de responsabilidad ejercida por el sujeto. La autoridad es conductual no impositiva, domina su labor de director, pero no oprime, esclaviza o avasalla a sus subordinados. En la restauración establecemos relaciones de autoridad, entre la figura central y los miembros de la comunidad. Tanto la figura central o autoridad, como los miembros de la comunidad, tienen el derecho a ser felices, y al mismo tiempo tienen obligaciones que cumplir frente al otro. En el proceso de la restauración, debería ser nuestro padre, el jefe de familia el primero en reconocer las normas de la creación y asumir la responsabilidad de restaurar a toda su familia, pero desgraciadamente esto no ocurre así. En ocasiones es el hijo menor el que descubre las normas de la creación y ha de tomar la posición de ser él quien restaure a sus padres y hermanos mayores que él, lo que causa muchas dificultades y malos entendidos. En cualquier caso, es necesario mantener la autoridad en el caso y ejercerla sin vacilar. Desde la posición de padre, (a pesar de ser un joven soltero y sin experiencia) es preciso preparar una estrategia, mediante la cual puedas lograr la restauración de tu familia. El proceso no siempre funciona a la primera. En ocasiones hay que retroceder e iniciar de nuevo la estrategia. La autoridad del apoderado contempla siempre varias alternativas, varias posibilidades dentro del plan de acción. Estas posibilidades permiten la aceleración de las conductas. En caso de no responder de la manera esperada se estipula la solución siguiente al instante. La autoridad tiene la responsabilidad de lograr el propósito que se proponga. Como decíamos antes, en el proceso de restauración, no siempre son nuestros mayores, quienes logran el hallazgo de lo absoluto y por eso se establecen una serie de reacciones ilógicas e indescifrables entre conductas de autoridad en personas ajenas a dichas conductas. Los hijos se ponen en la posición de conducir a sus padres o a sus hermanos mayores, las hijas toman la posición de liderar a sus padres y pareja, etc. Independientemente de esta aparente confusión, que por otro lado es lógica cuando se entiende que lo absoluto no tiene edades ni posiciones ni culturas, simplemente le llega a quienes lo reconocen, independientemente de estas situaciones, la autoridad de quienes conocen y practican las normas de la creación, ha de ser ejercida en toda su extensión. Como sujeto autorizado por la normativa natural, lo que pone al individuo en la ubicación de autoridad, (desde esa posición es necesario el ejercicio de la lealtad a los máximos valores absolutos, de plenitud, justicia y cumplimiento del deber) es preciso seducir al otro con afecto y atención, persuadirlo con el juicio justo e interesándose por él y motivarlo a responder voluntariamente al cumplimiento del deber de respetar, confiar y vincularse con sus semejantes. La autoridad del apoderado o del autorizado por la bendición de la Naturaleza, se establece en todos y cada uno de los estratos sociales, desde el individual pasando por el familiar, laboral, político y social, hasta el estrato global o universal. Martín Soria Página 224

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En cada estrato es necesario asumir la responsabilidad que la circunstancia nos ofrece. De no asumirla, sentiremos el peso del arrepentimiento por no haberlo cumplido. Todos debemos emprender la restauración de nuestras respectivas familias, de nuestros amigos, de nuestra sociedad, aun cuando digan que no les interesa, porque no saben de qué se trata lo que se les ofrece. Si supieran con claridad que les están ofreciendo la posibilidad de madurar en la integridad emocional, intelectual y creativa, seguramente responderían con interés, pero no tienen aun conciencia de lo que se les ofrece. Por eso hay que aguantar y superar sus opiniones sin fundamento, sus juicios injustos, parciales, insuficientes, hasta que lleguen a la concordia con lo absoluto. Para algunos “absoluto” es un concepto opresor, impositivo, regulador que obliga porque se asocia con el absolutismo político o con los comentarios relacionados con fanáticos intransigentes. El valor absoluto es la esperanza de todo humano. Si pudiéramos todos descubrirlos comprenderlos y compartirlos, viviríamos mejor. Las ideas solo pueden transmitirse en imagen. Del mismo modo, el ideal solo puede transmitirse realizándolo. Quienes piensen que es imposible, es mejor que se queden al margen del cumplimiento del deber que posibilita disfrutar del beneficio de lo realizado. Para construir una vivienda no se necesitan vándalos, ni vagos, se precisan solo trabajadores, luego, durante la tormenta, querrán todos cobijarse en ella, pero la justicia declarará que solo podrán beneficiarse de la vivienda, aquellos que la construyeron. Cada uno debe construir su maduración vincular, atendiendo, entendiendo y estando atento a las necesidades naturales del otro. No solo de uno, se puede empezar por uno, pero cuantos más vínculos en confianza y respeto se maduren, más beneficio se disfruta. Eso garantiza a nuestra descendencia la presencia de un ambiente adecuado, la presencia de una seguridad y protección completas y la presencia de un medio ambiente compuesto por familias normadas en los valores absolutos del afecto, de la verdad y de la bondad. Si se espera un mundo mejor para nuestros hijos, debemos cumplir con nuestra responsabilidad para con ellos. No podemos observar como espectadores a quienes no saben, no tienen y no quieren tomarse el gusto de conocer las normas de la creación. Cada uno de nosotros es responsable de sus actos y de su familia. Si quieres lo mejor para tu familia, debes ofrecerles lo mejor. ¿Hay algo mejor que lo que es siempre y para todos bueno? ¿Hay algo más sincero que lo que es siempre y para todos cierto? ¿Hay algo más grato, que produzca un sentimiento de complacencia más grande que aquello que nos una a todos siempre? ¿Algo más pleno que el amor que es siempre y para todos válido? Entonces ¿a qué esperamos? ¿Por qué no ir y dárselo a tu familia? Esa es tu responsabilidad y la posibilidad de adquirir autoridad. Tu sabes, tu sientes, tu quieres que todo tu alrededor sea ideal, consecuente con la idea del Creador, y como sabes ya lo que hay que hacer para transformarlo en imagen, ¿a qué esperas? ¡Inicia la transformación! No pierdas ni un minuto. Y ¡Disfruta del beneficio de lo bien hecho! B-LA FAMILIA COMO NUCLEO DE CONVERGENCIA Y UNIÓN La familia es el núcleo social que posibilita el desarrollo de la persona y de su personalidad. Persona es un individuo aislado e independiente del resto de los individuos, pero dependiente de la naturaleza humana que es la que acredita en consecuencia su personalidad. La personalidad humana es representada por el estado de sensibilidad, conocimiento y actitud del individuo. La humanidad se fundamenta sobre la base celular o nuclear de la familia. La familia está compuesta por tres generaciones, la generación de los abuelos, la generación de los padres, y la generación de los hijos. Abuelos, padres, e hijos, en género masculino y femenino, completan la célula familiar, donde se anidan y desarrollan los tres tipos de amor, filial, fraternoMartín Soria Página 225

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conyugal y paternal. La familia debe ser el generador y formador de normas y conductas correctas. El desarrollo del corazón, de la norma y del dominio, se madura y completa en las relaciones familiares. 1-Qué es familia. Es un sistema completo, donde se manifiesta el parentesco, la tradición y el estrato posicional o jerarquía de autoridad y autorizado. Si analizamos la familia, bajo el punto de vista de la base de cuatro posiciones, veremos que en la estructura BCP, existe un proceso en tiempo, similar a la tradición. También existe una estructura posicional jerárquica y por lo tanto, una función que cumplir. Cada miembro de la familia, dependiendo de su posición y función, contiene deberes irrestrictos y derecho al beneficio del cumplimiento de sus respectivos deberes. a-Deberes del Padre de Familia.- Un padre de familia tiene deberes conyugales y paternales. Los deberes conyugales de liderar, educar, y vincular a la esposa, en el respeto y dominio de las normas naturales y ajustar su sensibilidad humana al reconocimiento de lo legítimo para captar las máximas necesidades válidas conyugales. Los deberes paternales de responsabilizarse del establecimiento vincular intrafamiliar completo. El es quien asume la responsabilidad de la orientación familiar, de la educación familiar y del cumplimiento responsable de los deberes parentales, conyugales y fraternales o filiales. El padre es mediador entre la familia y las normas de la naturaleza. El padre es quien ha de asumir la responsabilidad por la gestación natural de las generaciones derivadas de sus genitales. El es quien voluntariamente admite la determinación a sembrar, por lo tanto, también es el responsable de lo que genere. Cuando su gene no genera pureza, se degenera. Un gene enfermo no es un gene puro. El deber natural del padre de familia es el de lograr motivar, confiar y vincular a todos sus miembros. Físicamente el hombre expulsa y la mujer retiene, esta frase podría aplicarse también, en algunos casos, al comportamiento masculino y femenino. Probablemente existan momentos en donde el hombre expulse con más facilidad que la mujer y momentos en donde la mujer retiene con más facilidad que el hombre, pero las características que suelen demostrarse espiritualmente en la naturaleza humana son: que el hombre entrega atención, interés, protección y la mujer atenta, responde atendiendo, entendiendo y entregándose al afecto, a la confianza o seguridad y a la protección masculina. El padre de familia verdadero asigna, pero no se impone, concede, pero no hipoteca, y dispone sin condiciones. b-Deberes de la Madre de Familia.- Una madre tiene deberes conyugales y maternales. Los deberes conyugales de la esposa son los de respetar, confiar y responder a las máximas necesidades válidas conyugales con su marido, reconociendo y asumiendo su responsabilidad de esposa en el cumplimiento vincular intraconyugal. Los deberes de una madre para sus hijos tienen que ver con la conectividad entre los miembros en desarrollo y el padre desarrollado. La madre es mediadora entre los hijos y el esposo. Ella es la responsable de conectar a los hijos con el padre, para lo cual, debe respetar la orientación, educación y protección del padre hacia los hijos. El respeto de la esposa hacia su esposo es la garantía del respeto entre los hijos y su padre. c-Deberes Familiares de los Hijos.- Los hijos deben lealtad y obediencia completa a la orientación, educación y protección paterno-materna. Solo sobre la base del respeto de los hijos se puede establecer la maduración de los padres. Un hijo desleal impide al padre la maduración en el dominio, en la educación o en la orientación natural adecuada. Si los padres son inmaduros, caben dos razones posibles: una, no cumplieron con la responsabilidad de madurar sus capacidades, sus virtudes o habilidades, o, el hijo no responde respetuosamente a sus padres. Martín Soria Página 226

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El sujeto insuficiente es aquel que al no ser leal al propósito no dispone de argumentos o recursos para realizar al objeto o, el objeto no responde a la dirección del sujeto. No hay más posibilidades. La estructura familiar se fundamenta en el establecimiento de la unidad en el respeto, en la confianza y en los vínculos afectivos intrafamiliares. Para que esto ocurra es necesario establecer la estructura base de cuatro posiciones familiar, en donde cada posición ha de cumplir su parte de responsabilidad. 1-Posición de la finalidad familiar (Propósito Ideal) que corresponde al establecimiento de los padres maduros, el verdadero paternazgo incondicional. El ideal familiar es el de conseguir la máxima unidad en respeto, confianza y valores absolutos de plenitud, justicia y cumplimiento de los deberes naturales. Es el padre de familia, quien conduce al grupo hacia el ideal. Un padre sin ideal, es garante del fracaso familiar. El padre ha de seducir, persuadir y motivar a la esposa hacia el ideal natural que este propone, hasta motivarla, convencerla y satisfacerla. Este ideal ha de ser mutuo y compartido por ambos, esposo y esposa. Sin ideal natural, no hay familia. Pero el ideal de la familia, ha de ser consecuente con el ideal de la creación. Sin esa correlatividad, recognición o correspondencia entre el ideal familiar y el ideal de la creación, la familia es un barco a la deriva. La garantía de la unidad familiar y de la completación del propósito de cada participe de la familia, reside en el cumplimiento del ideal universal y absoluto de la creación. ¿Cuál es el ideal de la creación? La Naturaleza de la creación tiene por ideal la unidad absoluta y completa. Para lograr la unidad completa que es siempre y para todos válida, es preciso satisfacer a cada posición de la estructura base de cuatro posiciones: Satisfacer al propósito, al sujeto, al objeto y al logro. Esto se logra únicamente cuando cada uno de los cuatro componentes, completa la trinidad de sus respectivos objetivos, es decir, cuando el propósito satisface al sujeto al objeto y al logro; cuando el sujeto satisface al propósito, al objeto y al logro; cuando el objeto satisface al propósito al sujeto y al logro; cuando el logro satisface al propósito, al sujeto y al objeto. Este principio de la creación es el ideal de la creación. El ideal de la creación es el ideal de la unidad absoluta y completa. Por lo tanto, la intencionalidad original, dentro del grupo familiar, ha de perseguir la unidad absoluta y completa entre cada uno de los miembros que la componen. 2- Posición del sujeto emisor, director o conductor, que corresponde al padre o esposo en vías de ser maduro. El ideal ha de ser conducido por el sujeto o padre de familia. La esposa retribuye con su lealtad, y de esta lealtad se estimula el marido, para mantener la conducción del grupo familiar. Una mujer desleal y desobediente al marido es la garantía del fracaso familiar. Sin un marido conductor, no hay familia. Pero sin una esposa que respete y responda a la orientación Ideal propuesta por el marido, tampoco. El hombre y la mujer, contienen diferencias en sus capacidades y en sus habilidades. Ambos son iguales en valor, ambos contienen atributos emocionales, intelectuales y volitivos, pero existen algunas diferencias entre ambos. A pesar de que ambos pueden ocupar las posiciones tanto de liderar, como de subordinarse, es cierto que tienden a sentirse más cómodos ocupando aquellas funciones que les son propias por Naturaleza. El hombre se acomoda con la posición de riesgo y la mujer se acomoda más con la sensación de seguridad. Al hombre le preocupan los ideales nacionales o mundiales más que a la mujer, y a la mujer le preocupan la administración y protección familiar, más que los ideales universales. Al hombre le gusta competir en fuerza, inteligencia o riesgo. La mujer prefiere competir en belleza, astucia y memoria. La concepción del ideal de hombre que una mujer espera es la del líder, maestro y padre. En especial se le asignan los atributos de ser diligente en las iniciativas sociales, idealista y dirigente social. A la mujer le atrae el hombre público, el artista, el empresario exitoso y proveedor. Martín Soria Página 227

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Resolutorio de grandes y difíciles problemas, con capacidad de juicio para enfrentar dificultades extremas. Con estabilidad, firmeza y determinación para emprender grandes empresas. Proveedor, orientador y director del grupo familiar y social. Valiente frente a situaciones de riesgo o peligro. Incondicional en el afecto familiar y social. Mientras que la concepción del ideal de mujer que el hombre espera, es aquel que se congratula en la lealtad y respeto al marido maduro. Inteligente y respetuosa del juicio justo. Fiel al ideal de establecer una familia unida. Compasiva frente a los hijos y delicada frente al esposo. Por su naturaleza variable se le asignan los atributos de belleza, amabilidad y cuidado de los pormenores. La variabilidad en el afecto es un atractivo para el marido, no así la variabilidad en la actitud. Su ternura y compasión complementa la firmeza y poder del marido. El hombre persigue los objetos de valor, mientras que la mujer persigue el orden de los objetos. El hombre se enfoca en la finalidad, la mujer en el proceso. 3- Posición de objeto retribuidor, que responde en unidad con el sujeto, que corresponde a la esposa y madre en vías de desarrollo. La posición de objeto, no significa que el valor de la posición sea distinto a la de la posición del sujeto. Hay que entender que, no es una más o menos que la otra, todo lo contrario. Debemos pensar que todas las posiciones que se establecen en la base cuádruple, son de igual valor. Por esta razón, se establece la equidad y la justa medida, necesarias para el completo funcionamiento y proceso de la unidad entre las cuatro posiciones. Sin la equidad en el valor, la relación completa no sería posible. Por lo tanto, el sentido del objeto es meramente posicional y no contiene ninguna connotación de mayor o menor que el otro. La posición retributiva de la esposa, así como la de los hijos es fundamental en el desarrollo normado de la familia. Sin la retribución afectiva al padre de familia, no hay familia. La figura del padre ha de ser la del modelo de valor, de verdad y de bondad a seguir por todos los miembros de la familia. Para que el hijo se transforme en padre ha de tener un modelo de verdadero padre, y para ligarse con el modelo ha de tener un conductor. Alguien ha de hacer las veces de intermediario entre el padre y el hijo, ¿por qué? Porque el padre realiza actos que son muy difíciles de entender para el hijo inmaduro. Un hijo exige del padre su incondicionalidad absoluta hacia él. Exige del padre su presencia, su conocimiento y su guía, pero el padre se preocupa del orden social y para cumplir con su desarrollo incondicional ha de darse por el beneficio social, sacrificando a su familia. Esto no lo puede concebir un hijo en su estado de inmadurez, y para hacérselo entender, la madre ha de explicar y suplir las necesidades emocionales del hijo hacia el padre. ¿Cómo compensar las exigencias familiares con las sociales? El padre maduro es el insertado en el entorno social. Pero el más preocupado por lo social es el que más abandonada tiene a la familia. ¿Quién lo armoniza? La lealtad y obediencia de la madre. 4 posición logro de la intención o del propósito o Ideal, que corresponde a los hijos, quienes deben corresponder, asemejar, e igualar al ideal, propósito o intención, en este caso a los padres y abuelos. Los hijos son el producto resultante del amor y del orden familiar. Sin la posición del hijo maduro, es imposible que aparezca la calificación del padre o madre justos. Un padre y una madre, no se pueden decir maduros hasta no haber completado con éxito el proceso del desarrollo del amor filial en el hijo. Un hijo que no obtiene el sentimiento de unidad completa con sus padres, tampoco se puede definir a sí mismo como hijo verdadero. El hijo verdadero es el que corresponde en el amor leal y absolutamente con sus padres. De no ser así, el hijo no es más que un hijo problema. La lealtad y obediencia del hijo hacia el padre ha de ser completa, independientemente de que el padre sea más o menos, capacitado, inteligente o maduro. Isaac, mostró el modelo de lealtad en la piedad filial, al ser capaz de entregarse a su padre Abraham, por completo. Incluso en el caso de que Isaac hubiera sido sacrificado y hubiera perdido su vida, su lealtad en el amor, la habría mantenido eternamente. Martín Soria Página 228

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Cuando uno ve y comprende el significado de la vida en relación con el amor, se da cuenta de que perder la vida por el amor, es más correcto que perder el amor por ganar la vida. Para entender esto es necesario sentirse espiritualmente confiado. Para completar el sistema o estructura base de cuatro posiciones es necesario de correlatividad entre cada posición, esto en la familia se entiende por parentesco. La familia es un sistema, cuya estructura, se cimenta en el desarrollo del proceso de completación de cada uno de sus componentes, hijos, padres y abuelos. Los hijos - ocupan la posición del logro de la intención. Desde esa posición, la responsabilidad del hijo, es la de ser leal y obediente completamente al ideal de la familia, representado por la figura central de la misma, o padre. La completación del amor filial, se establece mediante la lealtad y obediencia absoluta, en los distintos estratos de maduración, del amor filial. El amor filial se inicia desde la posición de niño o infante, adolescente y adulto. Piedad filial es respeto, tanto vertical como horizontalmente. Este respeto lo absorbe el hijo de su madre; es el respeto de la madre hacia el padre o su marido, el que desarrolla la piedad filial en sus hijos. La lealtad y obediencia del infante, difiere de la del adolescente, en tanto en cuanto, el infante obedece y es leal por dependencia, mientras que la lealtad del adolescente es menos dependiente y la lealtad del adulto es independiente y voluntaria o libremente optada. Al asumir la responsabilidad de ser obediente y leal por decisión propia, el amor filial se completa, puesto que pasa a ser parte del mismo sujeto que lo practica. La posición de los hijos, es la de ser producto o logro del ideal de la creación, o del ideal de la familia. El hijo, no es algo que aparece porque sí, es el fruto del amor maduro, por lo tanto, debe de responder también, con la misma madurez que lo concibió. Un hijo inmaduro, no puede representar el logro de la satisfacción de sus padres. Tampoco va a representar el logro de la satisfacción de sí mismo, por la sencilla razón de que no sería completo. Para ser un logro completo, ha de ser él también completo, por lo tanto, ha de hacerse maduro como hijo, siendo leal y obediente, siempre y en todo el proceso de su desarrollo como hijo. La lealtad y obediencia del hijo tiene su raíz en el hecho de que sus padres, ya han experimentado, lo que él ha de vivir, y por lo tanto, su postura es la de consejero, maestro o experto. Por esta razón es preciso de lealtad filial. La madre representa la posición receptora y retributiva. La posición de la madre en la familia, es determinante para que el sistema familiar se complete en orden. La madre es intermediaria entre el padre y los hijos. La madre ha de proteger al padre, de todas aquellas imperfecciones, que generen una conducta apartada de la naturaleza humana, en los hijos. Ella debe generar en los hijos, el respeto y la lealtad hacia el padre. También ha de elevar la posición del padre a la condición de conductor. Sin el apoyo de la madre, el padre puede perder credibilidad. La madre conecta al hijo con el ideal de la familia, representado en la función y posición del padre. La madre verdadera es completa, para completarse, la madre ha de experimentar el amor conyugal en estado de formación, de crecimiento y de completación. Generalmente se precisan de siete años para experimentar el amor conyugal, como madre en estado de formación, experimentando relaciones entre cónyuges e hijos en estado inicial. Siete años más para completar el desarrollo del amor conyugal y maternal, en estado intermedio, y siete años, hasta madurar a los hijos y con ello, madurar también la relación conyugal. Los primeros 7 años se establecen relaciones de fe compartida, el hombre tiene fe en el potencial de la esposa y ella tiene fe en el potencial del marido, los segundos 7 años son de confianza mutua y los últimos 7 años son de desarrollo vincular, este proceso de 21 años es paralelo al desarrollo y maduración de los hijos. El papel de la madre, es el de administradora del valor del padre. La madre consuela, dosifica y nutre a la familia. Da a cada cual lo que corresponde. Además ha de nutrir también el ideal del padre o marido, al cual ha de facilitar el camino de la conducción para la construcción vincular.. La madre representa la seguridad, la acogida, la piedad, el respeto por el marido. Martín Soria Página 229

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El padre es el conductor del sistema familiar. Debe ligarse totalmente con el valor absoluto y determinarse a cumplirlo en su totalidad. El padre ha de ahondar en encontrar soluciones, e intenciones útiles. Intencionalidad e iniciativa retributiva, han de ser sus aliados. La madre es nutriente terreo, el padre es nutriente celestial. Mientras el padre conduce a la familia hacia el logro del valor, estableciendo las posiciones correctas, de acuerdo al ideal, la madre administra cada paso, ofreciendo los elementos que posibilitan el proceso. Sin la complementación de la madre, el padre no adquiere su valor. El marido ha de darse en su totalidad a la completación de la mujer, y de sus hijos. Para eso ha de proveer con protección y seguridad. La seguridad reside en el logro de las opciones válidas satisfechas por completo. El papel del padre es el del realizador, el que cumple, el que completa. Pero para eso, es necesario que esté muy seguro del ideal de la creación, del ideal de familia, de las normas naturales. El padre, desde su posición de esposo, ha de dignificar a la mujer en su rol de esposa y madre, para lo cual es necesario que destaque sus valores en presencia de sus hijos. El padre representa el valor, la sabiduría y el poder. Representa al inversor. Invertir no siempre es seguro, supone un riesgo. El hombre representa el riesgo. Dispone de los recursos naturales para afrontar con más tranquilidad las situaciones de peligro. Su proceso de maduración implica asumir grandes riesgos, ha de descubrir razones máximas, captar necesidades globales, y responder al cumplimiento de difíciles empresas, este deber natural obliga a disponer de los recursos necesarios para su conquista. El marido ha de madurar sobre la experiencia de 21 años de desarrollo. Siete de estos veintiún años, sirven como proceso para desarrollar sus funciones conductuales y motrices. En estos primeros siete años de infancia, el niño que se prepara para ser marido ha de madurar las normas de conducta correctas, de lealtad y obediencia a los padres y de respeto a las personas. Este proceso es dirigido por el padre y este, aprende del proceso. En los segundos siete años, el niño debe adquirir los conocimientos fundamentales del valor, del ideal de la creación y de las relaciones interpersonales. Además ha de madurar en la conducta del dominio sobre el celo, sobre los instintos, y sobre los servidores espirituales. Este tipo de madurez, se desarrolla en el tercer periodo de desarrollo de siete años. En este tiempo ha de vencer la tentación del celo. Para eso ha de asumir la posición de sujeto vinculador de sus amistades, hermanos, primos o compañeros, para lograr la experiencia del respeto, de la confianza y del vinculo inter personal. Luego de satisfecha esta experiencia, el hijo calificaría con los recursos naturales de la maduración. El padre madura, durante el segundo curso de veintiún años de desarrollo y completación de los hijos. Este periodo de dominio, de seguridad y de completación de la complacencia transforma al hombre y a la mujer en esposos y padres verdaderos. La experiencia del amor filial, conyugal y paternal, transforman a cada miembro de la familia en maduros y plenos. Desde esa posición de unidad con el valor, asumen la posición de unidad con el ideal natural humano. Esa es la posición de los abuelos. Los hermanos en la familia tienen una posición de sujeto u objeto, dependiendo de su madurez y género. El hermano mayor ocupa la posición de sujeto del hermano menor. Esto no significa, que lo va a dominar imponiéndole, u obligándole a obedecerle, sino todo lo contrario, va a seducirlo con afecto, persuadirlo con verdad y motivarlo con el ejemplo de lo bien hecho, hasta que voluntaria y libremente responda el otro motivado a unirse con él. Esta es la misión de un verdadero sujeto. Los problemas entre hermanos han de ser siempre supervisados por los padres. El padre es el núcleo conductor de la familia. La dirección, el proceso, las estructuras familiares son responsabilidad del padre. El comportamiento familiar, depende de la conducción del padre de familia. El es juez, abogado y fiscal de los errores de cada uno de los miembros de su familia. Martín Soria Página 230

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C-LA TRADICIÓN DE LA NUEVA FAMILIA ORIGINAL Nuestra situación, no es la original, pura y completa. En nuestra situación de ser personas descendientes de un linaje caído, nuestra conducta, nuestro conocimiento y nuestras actitudes, no siempre son coherentes con las Normas la Creación, por lo tanto, es preciso educar nuestro carácter, nuestro conocimiento y nuestra conducta. Para ser Padre catalogado como verdadero, es necesario ser uno con el amor incondicional, con el conocimiento de la verdad absoluta y con la conducta normada de acuerdo con el cumplimiento completo del deber. Para adquirir esa conducta, ese conocimiento y ese amor, es preciso obrar incondicionalmente, es decir es necesario amar a quien no te pertenece, al extraño, al extranjero, al que ocupa la posición de Caín, al que te rechaza, te desacredita, o te desprecia. Todo hombre que quiera restaurarse, ha de amar a tres personas ajenas a su familia, sirviéndoles desde la posición más baja, desde la humilde posición de siervo de siervo, hasta ganarse un estrato más en el ranking de confianza y establecer una relación desde la nueva posición de siervo; en esta posición de servir con humildad, dedicación y afecto, hay que mantenerse, hasta alcanzar un nuevo estrato en el nivel de confianza, la posición de hijo adoptivo. El hijo adoptivo se halla cerca del padre pero les falta el vínculo consanguíneo, sirviendo con humildad y dedicación en este estrato, se puede ganar la confianza del enemigo y alcanzar el nuevo estrato o condición de hijo. Sirviendo con humildad y perseverancia, dedicando todo lo necesario para ganarse la confianza del enemigo, se puede elevar el estándar hasta que el estado de confianza sea tal, que se te llegue a considerar un líder. Y tal vez con el tiempo se te considere un maestro y finalmente se te considere un padre. Cuando el grado de humildad en el servicio perseverante, alcanza a despertar el sentimiento en tu enemigo de sentirte como un verdadero padre, puedes decir que restauraste la posición de tu enemigo, transformándolo en tu hijo espiritual, y al mismo tiempo, esto te transforma en su padre espiritual. Este es el camino sacrificial, que cada uno que desee restaurar su naturaleza a la condición original, ha de recorrer con determinación y humildad, hasta que cualquier persona, sienta en el hombre que las sirve, la presencia de un verdadero padre. Cuando el extraño establezca una confianza completa con él y se sienta motivado a entregarse en el afecto por él, esa persona se encontrará en la posición de ser maduro. Tres personas ajenas y extrañas a ti, que te muestran su confianza y su amor en el extremo de entregarse o ponerse a voluntad tuya, indican que tu posición frente a ellos, es la de un padre. Cuando la persona delega en ti la posición de verdadero padre, te sirve y te ofrece su amor, para bendecirlo en santo matrimonio, Él y tu encuentran una correlatividad, un reconocimiento y una concordancia completa en el verdadero amor incondicional. La actitud convencida, motivada y válida del hijo espiritual de ofrecerse al padre, restaura el fundamento de fe, perdido en la caída. Sobre ese fundamento completo de fe, el siguiente paso es el de restaurar el fundamento de sustancia, hallando esta persona, a tres personas más, de entre las que le son extrañas, o están en la posición de Caín para él. Cuando frente al extraño, esta persona siguiendo el mismo patrón anterior de conducta, logra el mismo resultado logrado por su padre espiritual con él, este, establece exitosamente el fundamento de sustancia, al unirse plenamente con su Caín. Sobre ese estándar de afecto, es posible iniciar el camino del afecto con tu pareja. Sobre la experiencia del afecto incondicional, y del conocimiento que produce la completa confianza, es posible ofrecer una conducta normada frente a tu pareja. Por eso es necesario del afecto completo a tres ajenos o extraños. Pero también es necesario lograr la unión con la pareja. Esa unión ha de lograrse, sobre el fundamento de la fe y de la lealtad femenina hacia el marido y viceversa. Para eso, durante un tiempo de aproximadamente siete meses, la mujer y el marido, han de experimentar el ser descalificada, incluso ser rechazada o despreciada por uno u otro. Estas situaciones de tensión, celos, rechazos etc, no son más que la prueba necesaria para saber si se está por sobre estas pruebas Martín Soria Página 231

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o por debajo de ellas. Si se está por debajo de las pruebas y no se saben superar, se mostrará la naturaleza caída y con ella la inminente escisión y rechazo entre ambos. Si por el contrario, la persona está por sobre estas pruebas, su estado de madurez para resolver estos problemas, atraerá al contrario y se establecerá la unidad entre ambos. Si después de esas pruebas, la esposa, o el marido se mantienen firmes y seguros de su unión, ambos de esta manera, se califican como leales y obedientes al principio de la creación. Esta lealtad es necesaria para el buen funcionamiento de la vida conyugal. El hijo, en numerosas ocasiones pasa por ese tipo de pruebas. Se le ignora, o se le sobrepasa, o se le menosprecia, etc, pero se mantiene junto a los padres leal y obedientemente. La esposa ha de restaurar la posición de hija, hermana y esposa, por lo tanto, es necesario que pase por esas situaciones así como el marido que ha de restaurar también las posiciones de hijo, hermano y esposo. El hombre ha de atravesar esas situaciones, para mostrar su lealtad y obediencia al ideal y ser calificado ser humano. SECCIÓN II D- EL ARTE DE LIDERAR El arte de liderar entraña tres problemas: 1-El Emocional 2-El Intelectual 3-El Conductual Emocionalmente el líder ha de estar maduro en la sensibilidad de la captación de máximas necesidades y en la responsabilidad de responder al cumplimiento de las mismas, para ofrecerse incondicionalmente por el beneficio de sus subordinados, sin esperar de ellos nada más que su voluntaria retribución, basada en el afecto ofrecido, en el reconocimiento de su justicia y en la valoración de su trabajo en pro del bienestar de los subordinados. El líder ha de entregarse atendiendo, entendiendo y estando atento al beneficio de sus seguidores. Intelectualmente El líder no necesariamente debe ser enciclopedia, ni llenarse de argumentos complicados e inentendibles, no. El líder ha de comprender con extrema claridad y precisión, los intereses de sus seguidores, y sobre la base de su conocimiento de las normas naturales informarlos con precisión y claridad de los fundamentos esenciales de la creación, de la educación, de las relaciones humanas, etc., etc. La exposición clara y precisa del conocimiento del origen, identidad y propósito de la especie humana, permite el reconocimiento del subordinado y con ello, hace posible la confianza entre ambos. Conductualmente, el líder ha de obrar en función del cumplimiento del deber, y no puede, o no debe salirse del margen del deber, porque en el caso de excederse, pierde la posición de responsable, y con ello la posición de líder. Además de estos tres problemas, el arte de liderar entraña otros tres problemas: 1-El Moral Regular las conductas del subordinado 2-El Pedagógico Instaurar la educación en el subordinado 3-El Psicológico Regular las emociones y respuestas del subordinado Liderar no es dar órdenes o doblegar voluntades, liderar es Educar, instruir y conducir. 1-Educar- Lograr el desarrollo de toda perfección que la naturaleza humana lleva consigo. La educación es crianza, es hacer al otro similar en la pureza e integridad vincular legítima o natural. Educar es orientar en la finalidad o propósito. 2-Instruir- Enseñar el conocimiento técnico, normas de conducta y sentimientos ligados con el paradigma absoluto del valor. Enseñar todo lo que proporciona al subordinado los conocimientos Martín Soria Página 232

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específicos para cumplir su misión. La instrucción es el mejoramiento de los procesos, no de la finalidad. 3-Conducir- Guiar y dirigir con el ejemplo al subordinado. Modelo de conducta. El líder guía al subordinado motivándolo con el ejemplo; al transformarse en el ejemplo a seguir, motiva. El líder nunca impone, obliga o exige. MOTIVA- ES EL EJEMPLO A SEGUIR. El líder obtiene obediencia voluntaria, se gana la confianza del subordinado. Es el maestro educador y sabio que persuade y educa. PERSUADE- DESDE LA POSICIÓN DE MAESTRO EDUCADOR. El líder inspira al subordinado, desde la posición de padre espiritual seduce con afecto, irradiando paz, seguridad y alegría. El líder quiere al subordinado. Para un verdadero líder, el subordinado no es un funcionario cumpliendo una función, es un voluntario igual a él en valor, que generosamente coopera en su orientación. SEDUCE- DESDE LA POSICIÓN DE UN PADRE ESPIRITUAL atendiendo, entendiendo y estando siempre atento a responder a sus necesidades. EL JEFE por el contrario arrastra, arrea, manda e impone su autoridad. IMPONE Produce temor, inseguridad AMENAZA Acusa y culpa al subordinado. Lo CASTIGA El jefe delega en el subordinado la función del éxito. El líder alcanza el éxito que motiva al subordinado. 1-Principios de Disciplina. 1-Considerar la viabilidad, factibilidad, y posibilidad de la propuesta, proyecto o finalidad. QUE EL PROYECTO SEA Posible o FACTIBLE. 2-Ser claro, convincente y parco en la entrega de direcciones o conocimientos. PERSUADIR CON VERACIDAD 3-Mantenerse constante y sinceramente interesado por el bienestar del subordinado FIRMEZA EN EL AFECTO. 4-Ser un ejemplo de buena voluntad, buena recepción, buena actitud. DISPOSICIÓN A SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS Y COMPLETAR LOS PROYECTOS. 5-Cualquier medida disciplinaria debe ir dirigida a corregir el error y no a castigar al subordinado. NO CASTIGAR. 6-No echar en cara ni frente al público el error de nadie. No reprendas en presencia de otros. NO ACUSAR O CULPAR. 7-Cuando se toma una medida disciplinaria, ha de mantenerse con firmeza su aplicación completa NO SEAS PARCIAL. 8-Nunca impongas sanciones que no estén previamente justificadas. ADVIERTE ANTES DE SANCIONAR 9-Verifica la intención previa al correctivo, y al error del subordinado. VERIFICA SIEMPRE LA INTENCIÓN 10-La sanción ha de imponerse en su momento, no después. El correctivo debe realizarse en el momento del error y no después. Después no es correctivo, sino venganza. CORREGIR EN EL MOMENTO 11-Permite un lugar para escuchar al amonestado. No se deje llevar al terreno de la discusión. NO DISCUTAS CON EL AMONESTADO 12-Definir obligaciones y responsabilidades. Definir el método a seguir. Considerar intereses, ambiente, momento, etc. Condiciones, contar con los medios necesarios para la misión. Establecer alternativas para hacer frente a los imprevistos. ASESORARSE. La disciplina es un modo de ejercer el control sobre el tiempo y el espacio en que se encuentre el individuo. De ejercer el control sobre el dominio de la voluntad, de la emoción y de las virtudes así como de las conductas, y pensamientos. Martín Soria Página 233

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2-Planear. Elaborar una estrategia escrita, utilizando datos reales y objetos claros, parcos y concisos. Actuar en equipo. Determinar plazos y cumplirlos. 3-Organizar. Es dotar a un grupo de todos los elementos necesarios para su funcionamiento. Definir claramente deberes y obligaciones. Evitar confusión. Responsabilizar al subordinado. Delegar autoridad. Capacitar al subordinado para las exigencias. Preparar a los futuros mandos para evitar soluciones de continuidad. Confeccionar alternativas. 4-Mandar. Es comunicar con firmeza las decisiones adoptadas. Se manda por medio de órdenes que tienen un carácter imperativo (no impositivo) y que implica como respuesta su ejecución y compromete la responsabilidad en la ejecución. Antes de decidir, hay que meditar prudentemente, después ejecutar sin titubeos. No olvidar que orden más contraorden trae desorden. La virtud del que manda es la escuela del que obedece. 5-Coordinar. Es establecer la armonía entre los subordinados y sus respectivas tareas. El objetivo de la coordinación es que cada uno ayude más y obstaculice menos a los demás. División del trabajo para mantener la unidad del funcionamiento. Buena información para que el sujeto tenga conocimiento exacto de la situación y para que los subordinados sepan el proceso de la marcha de las actividades, para no entorpecer con malas interpretaciones. Deben saber el cómo cuando y porqué de lo que se está haciendo. Si todos saben a donde van, se llegará antes y mejor. 6-Controlar. Es asegurarse de que todos y cada uno cumplen con el plan trazado. Es verificar en todo momento, a todo nivel. Planear y controlar son las líneas maestras que confluyen en el objetivo de toda actividad. Fundamentalmente se deben controlar, cada una de las etapas del plan establecido. Los cambios que experimente el mismo. Supervisar las tareas encomendadas. Vigilar el cumplimiento de lo ordenado. Comprobar la buena intercomunicación. Pueden utilizarse los siguientes medios: Inspección personal o delegada. Información recibida. Partes periódicos. 7-Evaluar. Es deducir un estudio de resultados entre el plan y su realización. Es volver a vivir cada circunstancia, cada éxito o cada vicisitud del plan, para extraer las enseñanzas más convenientes. Tiene como fin comprobar en qué medida se han logrado los fines y objetivos programados y cómo han actuado los métodos y las técnicas elegidas. Martín Soria Página 234

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Todo plan enseña y proporciona experiencia, incluso en el caso de que falle. Es pues necesario que al finalizar todo plan, se haga una meditación para deducir fallos y aciertos, obteniendo así un rendimiento más completo, del objetivo realizado. El líder que descuida esta última revisión, pierde una ocasión magnífica de obtener óptimos beneficios para sí y para sus subordinados. E-CUALIDADES O ATRIBUTOS DE UN LÍDER Un buen líder: Conoce perfectamente su trabajo y tiene completo dominio de todos los que supervisa. Usa con preferencia su habilidad para dirigir y no su autoridad para mandar. Explica, no sólo cómo deben ser hechas las cosas, sino también el para qué, cuando las circunstancias lo aconsejan. Da órdenes e instrucciones claras y se cerciora de que estas han sido bien comprendidas. No repite sus órdenes por sistema, por revelar flaqueza, o falta de seguridad. No grita, las voces altas y los alardes de autoridad indican el miedo que tiene a ser desobedecido. Prevé, planifica y delega cometidos, pero nunca responsabilidades. Mantiene ocupados a sus subordinados, del modo más adecuado a las aptitudes de cada uno, y a las necesidades del trabajo. Observa una conducta estable en sus actuaciones. Conoce las actividades y el rendimiento de cada uno de sus subordinados y los juzga honestamente. Aprecia y reconoce el esfuerzo y superación en el trabajo. Cuando reprende, corrige la falta respetando a la persona. Sabe interpretar los reclamos. No hace concesiones a las faltas de disciplina, y presta atención a las reclamaciones justas. Demuestra interés personal por cada uno, es leal con todos, tanto con los subordinados como con los superiores. Asume las responsabilidades, No culpa a otros. Cumple sus promesas y no promete lo que no puede cumplir. No tiene prejuicios, está siempre dispuesto a escuchar al otro. Aprende a distinguir de entre los subordinados al que responde a la razón, a la fuerza y al afecto. Trátalos de acuerdo con este conocimiento y habrás logrado la eficacia y la alegría de tus subordinados. El subordinado espera que sus jefes lo valoren. Se interesen por el, reconozcan sus méritos. Por lo tanto Si eres líder: VALORA a tus subordinados. Hazles sentir bien INTERÉSATE por ellos y confía en ellos. RECONOCE sus logros y acéptalos. La misión del líder es la de apreciar, reconocer y conducir al subordinado, en el proceso de la consecución de un propósito. Para hacer esto es preciso que exista entre el líder y los subordinados una misma visión. Una visión compartida. Donde hay más de una visión hay división. La unidad psicosomática del hombre fundamenta el desarrollo productivo. La visión compartida ha de ser integradora. La conducta, tanto del líder como de los subordinados ha de estar centrada en el beneficio de todos, lo que produce integridad. El comportamiento es la manifestación física de una elección, surge de una alternativa, la misión del líder es la de convencer al subordinado de que la alternativa elegida por él, es la válida, porque integra a todos siempre. Donde no hay una visión integradora, no hay equipo y por lo tanto no hay futuro. El lazo entre los seres humanos es su inteligencia común y el lenguaje es el vehículo que hace posible la inteligencia abstracta entre ellos. El uso correcto del lenguaje permite el intercambio y desarrollo de la inteligencia. El lenguaje debe evitar la mediocridad.

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Los líderes mediocres son el -límite- de la excelencia de su equipo. Esperar una crisis para evaluar el perfil del liderazgo es una irresponsabilidad. En el momento de crisis se ponen a prueba las condiciones del liderazgo, pero no es necesario esperar hasta la crisis para descifrar el contenido y las características del líder. Aquel que asume la soledad del poder, es porque nunca fue líder. 1-Órdenes y sus tipos La orden terminante: Es la orden que se imparte en forma escueta, con tono de autoridad, sin permitir observaciones. Este tipo de orden es conveniente para: Los perezosos, los indiferentes y descuidados. Para el protestón u objetor crónico y también para dar énfasis en los casos urgentes o que precisan de un energía. Su uso debe limitarse porque despierta la antipatía, enfurece al nervioso, y resta entusiasmo al subordinado responsable y al que tiene iniciativa propia. La orden solicitada: Es fácil comenzar la orden con frases como por ejemplo “podría usted hacer...””, o “hágame el favor de...” Este tipo de orden es conveniente para, el susceptible, para el nervioso o sensible. Para probar las habilidades del nuevo subordinado. También es útil para los subordinados responsables, trabajadores y con iniciativa, para los subordinados de edad o con muchos años de servicio. Los subordinados nuevos y los que carecen de experiencia. O, para ordenar un trabajo difícil, peligroso, detallado, etc. Este tipo de órdenes suaviza a la gente irritable, no ofende al susceptible, ni al veterano ni al responsable. La orden sugerida, consiste en la indicación del problema, quedando implícita la invitación para resolverlo. Este tipo de órdenes, invita a quien la recibe a estudiar el problema y planear todo lo necesario para resolverlo. Se ha de impartir solo a personas de responsabilidad, iniciativa y conocimientos apropiados. La orden escrita, es una manera de presentar la orden terminante sin posibilidades de tergiversación. Es conveniente para impartirla a subordinados que están en otros lugares, subordinados lentos en entender. Cuando el orden de los pasos a seguir es de importancia. Pormenorizar el significado de la orden y hacerla recordar. La orden verbal, es otra forma de presentar una orden terminante, o bien una solicitada, o una sugerida, obliga con la misma fuerza que la escrita. Es conveniente para trabajos simples de cumplimiento inmediato, y permite imprimir el estilo del jefe que la imparte. Causas de mala interpretación en las órdenes: Falta de precisión en el lenguaje. Demasiado extensas o demasiado escuetas. Demasiado complicadas. Suponer en quien recibe la orden más capacidad de la que tiene. Utilizar una terminología desconocida para quien la recibe. Una orden no tiene valor alguno, si no se vigila su cumplimiento. Conozca exactamente qué se tiene que hacer y cómo quiere que se haga. Al dar la orden considere su viabilidad, si el subordinado recibió y comprendió la orden y si tiene las cualidades como para cumplirla. Martín Soria Página 236

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Considera también que la orden considere siempre estos seis interrogantes satisfechos Quien, qué, para que, cómo, dónde y cuando Cumpla con sus propias promesas. Compruebe el cumplimiento de sus órdenes, siguiendo su ejecución muy de cerca. Considere la mentalidad del que va a completar la orden. Recuerde que el hombre tiene límites en su capacidad. Emplee la expresión correcta en forma clara, precisa, concisa y completa. Hable con calma y sin levantar la voz más de lo necesario. Use un tono de autoridad sin dejar de ser amable. Asegúrese de que su orden ha sido comprendida. Repítala si es necesario. Evite las amenazas, las quejas, el ridiculizar. No use sarcasmos, ni regañe. No insulte, no muestre indecisión, no vacile. No rebaje al otro, ni a los demás. No se ponga por ejemplo, “en mis tiempos yo hice...” Nunca demuestre desacuerdo con lo que ordena. Nunca se disculpe por una orden. 2-Modelo de un falso líder El egoísta. Las personas egoístas son incapaces de conformar un equipo. Solo pueden conseguir conjuntos de obsecuentes, que se mantienen en su posición alimentando su ego. En su afán por quedar bien con el líder, corroboran toda decisión intimidados por su personalidad egoísta. De esta forma constituye un grupo de corroboradores, en vez de un equipo de colaboradores. En las crisis los egoístas quedan absolutamente solos, porque nadie le quitará el privilegio de devorar todo su fracaso. El desconfiado. Si el líder desconfía de su gente, su grupo engendrará desconfianza sospechando el uno del otro. Esto trae como consecuencia, que no compartan sus ideas por el temor de revelar información comprometedora. En las crisis todos se sienten traicionados y se culpan mutuamente sin encarar una solución integradora. El principio de la desintegración es la desconfianza. El soberbio, la falta de humildad en el liderazgo estanca la creatividad de un grupo. Nadie quiere aportar sus ideas cuando el líder, es incapaz de recibirlas con interés. El soberbio cree que todo lo hace perfecto y desprecia los aportes de quienes están debajo de su nivel de autoridad. Esto trae aparejado una enorme falta de entusiasmo. En las crisis se descubre que muchos habían advertido de antemano lo que estaba por ocurrir y para evitar el mal momento de comentárselo al soberbio, dejaron que este lo descubra demasiado tarde. El omnipotente. Al que pretende que nunca necesita ayuda, nadie lo ayudará para no ofenderlo. El grupo proyectará que nunca ocurra nada que el líder omnipotente no pueda solucionar por sí mismo. La gente tendrá la tendencia de acercarle una mayor cantidad de problemas que los que debe atender, y cuando sobrevenga una crisis, estará sobrecargado de tareas, con riesgo de ser aplastado. El sabelotodo, tiene la tendencia a opinar de todas las cosas. A veces sufre de incontinencia verbal. Cuando es descubierto en un exceso, hablando con suficiencia de lo que ignora, pierde la credibilidad de su grupo y adquiere la categoría de charlatán. Es alarmante la cantidad de líderes capaces y bien intencionados que caen en la trampa del descrédito, por no seleccionar adecuadamente los temas donde vierten sus comentarios y opiniones. Un charlatán es la última persona a la que se acude en una crisis. De todas maneras el sabelotodo ya lo sabe. El que compite contra su equipo, El líder que compite contra su equipo lo hace en una desigualdad de fuerzas que implica deslealtad. La gente suele dejar ganar a su líder para que se sienta bien y no los moleste pidiendo permanentes revanchas. El problema es que mientras el líder se entretiene y conforma, ganándole a su equipo, sus verdaderos competidores le pasan por encima. En las crisis el equipo no sabe si debe alentar al líder o al problema. El humillante, un grupo de personas resentidas tendrá una tendencia a quebrarse antes de enfrentar el desafío de una crisis. La humildad es una virtud que cada uno debe desarrollar por su propia decisión. El líder que cree que está a la cabeza para humillar a su grupo, faltándoles el respeto, cosechará más resentimiento que humildad. Un líder sabio desarrollará la humildad de su equipo por imitación y no por humillación reiterada Martín Soria Página 237

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3-Propósito del Liderazgo. “Y lo que has oído de mí, en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. (Segunda carta escrita por el Apóstol Pablo a su discípulo Timoteo, líder de la congregación de Efeso” Esta frase tomada de la carta del apóstol, contiene los elementos básicos del desarrollo exitoso de líderes. Los grandes logros, los avances, los cambios positivos, las fuertes transformaciones culturales, pueden perderse si el liderazgo no comprende su más alta responsabilidad, su máximo compromiso, que es desarrollar nuevos líderes. Los tres elementos del desarrollo de líderes: El modelo, el compromiso y la idoneidad. El modelo de líder Sin la existencia de un modelo de liderazgo que muestra una vida en completa coherencia, con la causa que pretende encabezar, la autoridad del mismo se desvanece, y el valor de su mensaje se hace nulo.- Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago-, es una de las frases más absurdas que alguien ha utilizado. La inserción de una persona en una nueva cultura, la forma de aprender las conductas más elementales durante la niñez, derivan de imitar lo que se observa. Luego el líder, debe saber que las personas a su cargo serán ampliamente influenciadas e imitaran su conducta. Aquellos aspectos de su propio carácter que detesta, si no son corregidos, los sufrirá desde aquellas personas que están bajo su liderazgo. Lo irónico es cuando aparece alguna persona que ha copiado "lo peor" del carácter del líder y éste la reprueba porque no acepta en otros, lo que esos mismos están obligados a tolerarle a él. En esto consiste la virtud más importante del líder, en comprender su responsabilidad y vivir en absoluta coherencia con lo que enseña. No puede ser un buen líder quien no ha sido un buen discípulo. Un alumno puede aprender determinadas materias y luego aplicarlas o no en su rutina. El discipulado es una experiencia diferente porque no se limita a aprender sino que se trata de alguien dedicado a practicar lo aprendido. Un verdadero liderazgo se manifiesta por sus discípulos. Si mencionamos al Sr. Amati como una persona que vivió en Cremona Italia, hace muchos años, es muy probable que la mayoría de nosotros no pueda dar de él mayores referencias. Si agregamos que su discípulo fue Stradivarius, no será ninguna hazaña concluir que se trataba de un destacado luthier, especialista en violines. Sócrates no escribió ningún tratado, pero lo conocemos por su discípulo Platón. El máximo ejemplo es Jesucristo que tampoco escribió, pero su enseñanza mucho antes de la globalización, dio innumerables vueltas al mundo afectando a todos los estratos de la sociedad, a través de sus discípulos. Lo ocurrido durante las últimas décadas en Corea del sur y actualmente en China, donde más de 5000 personas se convierten al cristianismo cada día, basta ya como ejemplo. El compromiso y la idoneidad. Junto con la idoneidad del líder, su capacidad, sus conocimientos, su talento para enseñar es indispensable el compromiso con la visión. Este compromiso es la fidelidad que se menciona como característica de selección en el párrafo elegido. Siempre que planteamos la estrategia para la formación de un equipo excelente, mencionamos que las claves son la selección, la capacitación y la motivación. No hace falta aclarar que la idoneidad de la que hablamos es en gran parte consecuencia de la capacitación. La enseñanza debe ser enfocada en las necesidades de la actividad y evitar todo aquello que sea erudición inútil, que solo sirve para el lucimiento personal y las discusiones necias sobre asuntos irrelevantes. En resumen, nadie perfecciona su estilo de natación por saber que el agua se compone básicamente de Hidrógeno y Oxígeno. Quiero poner énfasis en el compromiso, destacado por la palabra fieles. El proceso de selección (Hablo de proceso de selección, porque sostengo que así como la capacitación y la motivación, son un proceso permanente, la selección también lo es). Debe servir para detectar personas fieles, que saben lo que es el compromiso. Esta virtud que será aumentada por la influencia del líder pero tiene que ser planteada como excluyente para el que fue seleccionado para su capacitación para el Martín Soria Página 238

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liderazgo. Las personas inconstantes, que no entienden el compromiso como valor, son en general aquellos que todavía no saben bien lo que quieren y en función de sus sentimientos, se dejan llevar. El compromiso se manifiesta por la determinación y no por los sentimientos. Una persona fuertemente comprometida con la visión, es aquella que capacitada correctamente puede ser facultada para liderar. La mayoría de los autores indican que compartir el conocimiento, es una de las claves de éxito del empoderamiento, pero aunque la información y el conocimiento fluyan libremente, este proceso no funcionará correctamente si la gente no está comprometida. Un modelo de liderazgo imitable en compromiso e idoneidad, se multiplicará exitosamente capacitando y motivando gente comprometida e idónea, para conformar nuevas generaciones de liderazgo. Esto es él más alto propósito del liderazgo. 4-Leyes para liderar el movimiento. Toda organización que aspira lograr y mantener una posición de excelencia debe comprender la importancia de aceptar constantes cambios o movimientos, como la manifestación más natural de salud. He percibido que la mayoría de las personas que trabajan en empresas, aceptan el concepto de mejora continua como una realidad ineludible para la supervivencia, pero encuentro que no muchos ven claramente que la mejora continua, no es otra cosa que el movimiento continuo. Hay gente como el Sr. Campana, gerente de una prestigiosa empresa, que quiere mejorar sin cambiar nada. A propósito, le llaman Campana porque es "tan ton tin". El ejercicio de las mejoras produce un cambio e incertidumbre y temor, al mismo tiempo, por esa razón la resistencia al cambio parece una actitud natural. Dejar de lado el temor y aceptar la realidad del cambio es el precio de la mejora. El cambio para algo mejor vendrá de todos modos y mejor que resistirlo es liderarlo. "El cambio reciclable es una constante". "No todos los cambios producen mejoras pero sin cambios no habrá mejoras". 1) Principio de inercia: Todo cuerpo al que no se le aplica un impulso, permanece en estado de reposo o de movimiento uniforme. Lo primero que debo asegurar si quiero una mejora es la acción. No parece una gran noticia, pero cuantas cosas se dejan de hacer simplemente porque alguien cree que no son prioritarias y elige no preguntar. Cosas que se empezaron a hacer y no se mantuvieron en el tiempo porque no eran para evaluarlas inmediatamente. Reportes, controles, estadísticas, reuniones de equipo, que se dejaron porque nadie reclamó y entonces llega el día en el que queremos ver resultados y no están. Luego preguntamos: ¿Por qué no se está haciendo tal o cual cosa? Y la respuesta puede ser: Nadie nos dijo que teníamos que seguir haciéndolo. Aunque tampoco nadie dijo que dejaran de hacerlo. Liderar la mejora es liderar el proceso de cambio e implica liderar la acción sabiendo que todo lo que no recibe impulso no se mueve, o simplemente se repite hasta el hartazgo sin cambios. El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará. (Eclesiastés 11:4) 2) Relación entre impulso y cantidad de movimiento: La cantidad de movimiento de un cuerpo es igual al impulso que se le aplica. La aceleración que este cuerpo toma es directamente proporcional a la fuerza que se le aplica e inversamente proporcional a la masa del mismo. La aceleración que tome el cambio será proporcional al impulso que se le dé al mismo, e inversamente proporcional a la magnitud de lo que quiero cambiar. Si quiero una mejora incremental puedo apelar a la mejora continua, pero si quiero un cambio radical y dramático entonces necesito innovación y reingeniería. Todo líder debe saber claramente si lo que necesita es hacer algunos cambios o un verdadero breaktrough. El equipo debe entender claramente de que nos estamos defendiendo, si es de los mosquitos o de una estampida de elefantes. Todos los esfuerzos suelen ser proporcionales a los resultados que espero alcanzar. Los recursos, la atención y la Martín Soria Página 239

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prioridad que reciba una acción serán proporcionales a los resultados. Nada importante se logra sin un esfuerzo importante. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. (2 Corintios 9:6) 3) Principio de acción y reacción: Toda fuerza aplicada a un cuerpo en un punto recibe una resistencia de igual dirección e intensidad pero de sentido contrario en el punto determinado. No se puede esperar que los cambios que sacan a las personas de la comodidad de la rutina se acepten sin resistencia. Sabemos que el "stress" no viene de lo mucho que hacemos sino de esas cosas que están pendientes todavía. Creo que cuando proponemos algo al equipo y éste lo acepta sin chistar debemos preguntarnos: ¿Estaremos realmente cambiando algo? Generalmente se necesita una crisis para que las empresas decidan un cambio profundo. El sabio gerente me aconsejó diciéndome: "las grandes acciones generan grandes reacciones y un conjunto de pequeñas acciones genera un conjunto de pequeñas reacciones". Si no logramos vencer la resistencia no habrá movimiento. Todo plan de acción que no contemple un plan de reacción está dejando de evaluar lo que realmente pasará. ¿Ha oído Ud. hablar de planes de contingencias? La reacción no es una contingencia, es algo que inevitablemente ocurrirá y si deseo liderar el cambio debo también liderar la reacción. Cada posible reacción tiene que estar ponderada dentro del plan para poder evaluar correctamente el impulso que demandará vencerla. Esto permite establecer presupuestos y planes veraces. Muchas empresas abandonan el cambio porque comenzaron sin conocer el verdadero esfuerzo que requiere. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. O ¿qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. (San Lucas 14:28-32) Evidentemente provocar un cambio positivo, es pasar de cualquier situación determinada a otra mejor y si entendemos que esto no es cuestión de suerte, necesariamente debemos liderar el cambio. 4-Qué es dolor, qué es sufrimiento. Dolor es una sensación que se percibe de algo extremo o ajeno a lo normal. Por ejemplo el calor extremo duele, el sonido extremo duele, un martillazo en un dedo duele, la ruptura de la piel duele. Cualquier parte del cuerpo, cuando se rompe produce dolor. El dolor es resultante de una alteración del orden físico. El dolor no es existencia, es la percepción de un desorden. El dolor no existe más allá de los límites de la percepción. Decimos que el calor extremo duele a aquel que lo percibe. Sin nadie que perciba el dolor del calor extremo, no se podría decir que el calor extremo duele. El dolor suele durar el tiempo que a la naturaleza le tome reparar el daño. El sufrimiento es distinto, se sufre la pérdida de un ser querido, se sufre la desconfianza producto de inseguridades, el desprecio producto de desajustes afectivos. Se sufren las consecuencias de un acto irresponsable del que nos avergonzamos, etc, etc. El sufrimiento de ansiedades o angustias, de insuficiencias o ineficiencias, solo lo elimina la actitud del individuo. El individuo dispone de los recursos para superar el sufrimiento, pero el dolor solo lo repara la Naturaleza. Esa es la razón por la que existen químicos antibióticos o analgésicos que eliminan el daño y reducen el dolor, pero no existen químicos que eliminen o reduzcan el sufrimiento del padre que perdió a su hijo. Martín Soria Página 240

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El dolor máximo del ser humano, y al mismo tiempo el máximo de sufrimiento, es el proveniente de percibir el grado de desorden natural interhumano e inter-especie en el que se integra. Ese dolor, o ese sufrimiento provienen de la exigencia de derechos, cuyo deber no se ha cumplido, y de la exigencia en el cumplimiento de deberes, que no son válidos para todos. La especie humana tiene obligaciones o deberes que cumplir y del cumplimiento de esos deberes, recibe el derecho a disfrutar del beneficio de los mismos. El hombre ha intentado encontrar derechos compartidos, a raíz de la experiencia, pero sin descubrir antes los fundamentos de la naturaleza humana, por eso vemos que la Declaración de los Derechos Humanos, a la luz de los fundamentos de la Creación, no es suficiente para resolver el sufrimiento de la humanidad, ni para calmar el dolor de los que sufren los daños de los atropellos de grupos impositivos, o de dirigentes insuficientes o ineficientes. Lo que hemos visto y aprendido, contradice en muchos casos a la Declaración de los Derechos Humanos. Vamos a analizarlo: Esta declaración se ofrece como ideal común a todas las personas, pero al no ser esclarecida con los Fundamentos de la Naturaleza, no ha llegado a ser por todos compartido. SECCIÓN III A-DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS Y SUS ERRORES. “Ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción”. Así se inicia la Declaración de los Derechos Humanos. El ideal común de la naturaleza humana es que todo hombre sea libre autónomo y responsable, para eso, debe reconocer el significado fundamental de cada uno de estos conceptos. El significado de libertad ha de ser asumido como capacidad de optar por lo que es valido siempre y para todo. Si decimos que libertad es solo la capacidad de optar, el optar por lo que cada uno determine, no necesariamente te libera del reclamo, de la acusación o del rechazo de quienes no se beneficien de la opción, por lo mismo, es necesario que la opción sea siempre valida para todo, para disfrutar así de la verdadera libertad. Aquello que beneficia siempre a todo no perjudica nunca a nadie y por lo mismo, libera del reclamo, de la acusación y del rechazo. En esta declaración de los Derechos humanos no se precisa el significado de libertad, se asume como “capacidad de optar” incluso se incita a la capacidad de optar por lo que es valido para cada individuo pero sin considerar la validez del todo especie humana. A esta declaración le falta determinar, que de no optar por aquello que es siempre valido para todo, no se disfruta de la libertad que se publica, todo lo contrario, el individuo que opta por lo valido para él, de no coincidir con lo que es siempre y para todo valido, se esclaviza en el reclamo del otro o del resto del todo, en la acusación del otro o del todo y en el rechazo del otro o del todo. Esta es la razón del por qué, aún con los derechos humanos, se obstaculiza la consecución de la verdadera naturaleza humana. Lo primero que debe ser determinado por la Declaración de los Derechos Humanos es el significado justo del concepto libertad, y del significado de naturaleza humana. La naturaleza humana contienes en si el poder de dominio sobre el celo afectivo (se es capaz de controlar y dominar las respuestas a cada sensación) sobre el celo intelectivo (se es capaz de controlar, asumir, aceptar o rechazar conocimiento) y se es capaz de controlar las propuestas que nos motivan a actuar (podemos actuar a voluntad, es decir tenemos la capacidad de inhibirnos y exhibir actos) en otros términos poseemos todos los humanos sanos el poder de dominio sobre nuestra voluntad. En este sentido, somos diferentes al resto de las especies. Pero no solo podemos Martín Soria Página 241

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controlar y dominar impulsos, pensamientos y emociones, también podemos controlar el instinto de protección, reprimiendo o expresando la ansiedad o la angustia frente al peligro. Podemos controlar y dominar el instinto de mantenimiento tanto en la alimentación como con el ayuno, así como el tiempo de descanso y el ejercicio que deseemos realizar. Por sobre estos dos instintos, somos capaces de controlar y dominar el instinto reproductor ya sea por castidad o por fidelidad. Esta capacidad de superar la tentación de los instintos y del celo es una cualidad de la naturaleza humana que nos declara diferentes al actuar instintivo de los animales o a la dependencia de la naturaleza directiva inherente en cada reino de la creación. Y por sobre estas capacidades tenemos la habilidad de discernir entre lo que es valido para uno y lo que es valido para todo, por lo mismo, deberíamos ser consecuentes al optar por lo que es valido para uno, o para el otro, y elegir aquello que también es valido para la naturaleza humana por completo, de ese modo se interconectarían las opciones con el bienestar del Todo. Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. El ser humano, no solo está dotado de razón y conciencia. El ser humano es un ser de dominio sobre sus conductas, pensamientos y sensibilidad (sensaciones). Es un ser emocional, intelectual y motivacional, dotado con la capacidad de dominio sobre estas tres capacidades. Y su responsabilidad es la de dominar las virtudes de la prudencia, firmeza y templanza así como el control y dominio sobre los instintos de protección (angustia y ansiedad) sobre el instinto de conservación (descanso, ejercicio y nutrición) y sobre el instinto reproductor (control del apetito intergenital prematuro) para calificar con las atribuciones de ser libre, autónomo y responsable. El ser humano solo puede ser libre al optar voluntariamente por la consecución de la máxima necesidad valida para todo. El individuo que beneficia siempre a todo con su actuar no perjudica nunca a nadie. Para beneficiar siempre a todo ha de tener la actitud de dominio sobre la elección de sus alternativas y orientarlas en la consecución de lo que es siempre y para todo valido. Ha de tener la actitud de dominio sobre la expresión y asumciòn del conocimiento que sea justo, válido y verdadero siempre y para todo y ha de tener la actitud de dominar sus pensamientos, palabras y obras en pro de la consecución del cumplimiento del deber máximo valido para todo. La Declaración de los Derechos Humanos no declara la significación de libertad, ni de la igualdad, ni de la dignidad, ni del derecho natural de las especies y mucho menos declara la justa significación de la especie humana. No ajusta el significado de conciencia, ni razón y menos, el significado de fraternización. Sin una clara y precisa significación que se ajuste a la naturaleza, se declara una necesidad pero no se fundamenta el proceso de su consecución. Esto conlleva muchos conflictos de interés irresolubles ante la indeterminación de cada término utilizado. Libertad es la capacidad de optar por lo que es valido siempre y para Todo. La igualdad entre personas debe ser comprendida bajo la definición del significado de la condición humana. Humano es un ser libre autónomo y responsable. Libre de optar por la alternativa válida siempre y para todo. Autónomo en el sentido de ser uno con la ley, uno con la normativa natural de las especies, uno con el juicio justo. Autónomo es el ser humano que reconoce y explica las razones constantes que por ser validas siempre y para todo, se ajustan al criterio natural de la naturaleza. Responsable es quien responde al cumplimiento del deber máximo valido para todo. Bajo esta comprensión podemos aceptar que todos los humanos son iguales en esta caracterización. Pero, cada humano es diferente al resto en recursos experienciales, intelectuales y motivacionales. Ni todos los humanos son iguales en el desarrollo de sus facultades, ni en la función de género que deben cumplir, ni en el establecimiento vincular que corresponde a cada individuo en la posición que ocupe. El padre no es igual en sus funciones de gestor vincular del núcleo familiar humano bajo la potestad de la naturaleza humana que el hijo. Ni el padre que origina la germinación es igual a la madre que gesta y cultiva, ni el hermano varón es igual en pretensiones a la hermana Martín Soria Página 242

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hembra. Ni son iguales en lo biológico, ni en lo psicólogico. Por lo mismo, asumir la igualdad entre individuos es causal de conflictos de interés y la Declaración de los Derechos Humanos no menciona la diferenciación entre los naturalmente diferentes porque en ella se desconoce la verdadera naturaleza humana. Dignidad es otro término utilizado en este artículo pero sin explicación alguna. Estos términos tienen una connotación atractiva, pero no se justifica en qué. El hombre digno es el que responde, siempre y en todo, al cumplimiento del deber máximo exigido por la máxima necesidad valida para todo. Ese individuo amerita el beneficio máximo del cumplimiento del máximo deber y en ese logro se establece digno. La dignidad no se tiene, se establece. Bajo esta concepción, ¿cuántos humanos son iguales en dignidad en la actualidad? Claro que en potencia todos los humanos nacemos con el potencial de llegar a ser iguales en dignidad, pero debemos entender a qué nos referimos con esa frase, de lo contrario, se puede prejuzgar que se nos debe un respeto generalizado, tanto en las preferencias personales individuales como en el cumplimiento del máximo deber valido para todo y eso no es así. La dignidad no se establece respondiendo a las necesidades propias del individuo desconectado con la validez total humana. Se menciona aquí también ser iguales en derecho, pero, ¿qué derecho a beneficio se puede desprender del incumplimiento de un deber? Si no satisfago el deber de alimentarme ¿Cómo puedo disfrutar del derecho al beneficio alimenticio? Lógicamente antes de inferir un derecho al beneficio debería explicarse en qué consiste el deber de ameritarlo. Todo humano tiene el derecho al beneficio de la autenticidad, pero para disfrutarlo es necesario antes ser auténtico. ¿Qué es ser auténtico? Es, ser uno en pensamiento, palabra y obra con el cumplimiento del máximo deber necesario, valido para Todo. Ese individuo no solo es auténtico, es también autónomo, libre y responsable. Por lo mismo meritorio de libertad, derecho al beneficio de su cumplimiento, y digno de ser justificado humano. Se habla en este artículo de estar dotado de razón, pero ¿qué se entiende por razón? Razón es el justificativo de una realidad cuando se establece la concordia y reciprocidad entre justificación y justificado, pero el ser humano no está dotado de razón, está dotado con el intelecto capaz de reconocer las razones que justifican una realidad declarada valida para todo. Por lo mismo, esta declaración posibilita el descriterio entre humanos ante la normativa natural humana que nos declara capaces de reconocer las constantes inmanentes, porque razón, no es una capacidad, sino la evaluación del juicio. Conciencia es otro de los términos aplicados en este artículo, pero tampoco se define a lo que se refiere por conciencia. Conciencia es el rector custodio del valor. Rector porque regula y custodio porque persigue la regulación en todo. Para regular dispone del parámetro natural absoluto del valor máximo insuperable emocional, intelectual y motivacional: conciencia de plenitud, justicia y cumplimiento del deber. Estos tres valores insuperables están en el rector de la naturaleza humana y a ese rector custodio de lo pleno, lo justo y lo que se debe, se le denomina conciencia. Por fraternal entiendo un intercambio recíproco de bondad, verdad y plenitud, del cumplimiento de la responsabilidad de responder mutuamente al cumplimiento del máximo deber válido para todo, sin uno de esos valores se perdería la reciprocidad vincular. Pero tampoco se explica en la Declaración el significado de fraternal. Se deja ver como una conducta de respeto mutuo, pero habría que definir respeto, porque si lo tomamos como tolerar cualquier proposición del otro, entraríamos en lo que se define como indiferencia. Ahora, si lo tomamos como responder a las necesidades del otro que son validas para todo, entonces podríamos afirmar eso como respeto. Respeto viene de responder, no de ignorar al otro. Responder al otro con lo adecuado para èl que sea adecuado para el todo, en ese caso se ejercita el respeto. Pero si se respeta lo que es solo valido para el otro y que no es válido para el todo estaríamos siendo cómplices de un error, y dependiendo del grado de ese error podríamos llegar a transformar nuestra tolerancia (respeto) en cómplice de un delito. Martín Soria Página 243

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Artículo 2. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónoma o sometida a cualquier otra limitación de soberanía. Este artículo es un mero artificio sin fundamento alguno y sin ninguna atribución a la razón de lo que se propone, es totalmente incoherente. Ni se explica a qué se le denomina distinción religiosa, ni política. Ningún ciudadano en un sistema totalitario disfrutará de los beneficios de la Declaración, ni ningún miembro de organización religiosa alguna, cuyos dogmas sean contrarios a la declaración de los derechos humanos podrá disfrutar de los beneficios de la misma. ¿De qué libertades puede disfrutar un ciudadano en países comunistas, o un miembro de la religión islámica? Si la religión prohíbe las igualdades entre hombres y mujeres o si el estado prohíbe las igualdades entre ciudadanos y miembros del estado, cómo puede esta declaración exigir que toda persona tenga los derechos y libertades proclamados en esta Declaración? ¿No debería exigirse previamente la anulación de los poderes extraordinarios de los líderes políticos y religiosos? Si se habla de igualdad, esa igualdad debería declararse obligatoria por sobre la aceptación de las diferencias sociales, económicas, políticas, judiciales y religiosas. Para establecer eso, sería necesario abolir la propiedad privada, que posibilita las diferencias económicas, debería abolirse las diferencias en los privilegios políticos y religiosos de los líderes, y deberían abolirse las diferencias entre las naciones desarrolladas y las no desarrolladas, y ¿cómo se hace eso? La Declaración de los Derechos Humanos tampoco nos dice cómo. Y si cada uno tiene derecho a la libertad de expresión y de pensamiento, ¿cómo es posible hablar de igualdades políticas o religiosas? No parece incoherente esta proposición? Si se permite la libertad de credo, estamos afirmando la posibilidad de equívocos un credo no necesariamente es justo, es únicamente un credo. Creer no es estar seguro, no es demostrativo, es una mera expectativa. Dejar la libertad en optar por expectativas sin fundamento es confundir la realidad con lo irreal. Por otro lado la libertad religiosa, si entendemos por religión religar o unir al hombre con su naturaleza humana… ¿de cuantas interpretaciones de esa Naturaleza se precisa? ¿Cuantas razones justifican la Naturaleza humana? La única razón que justifica una realidad es la que la declara válida. De igual modo la naturaleza humana es declarada válida por solo una razón, Este artículo no fomenta la igualdad, ni la libertad, fomenta únicamente la confusión de criterios. La igualdad se basa en la concordia, similitud y unidad entre dos, por eso se les denomina “iguales”. Declarar a todos los humanos iguales en derechos es una verdad, pero asumir que por cumplir deberes inhumanos van a recibir el beneficio de los derechos naturales de la humanidad, es ridículo. Artículo 3. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Suena agradable el término “seguridad de su persona” pero confuso. ¿A qué se refiere el término, a la seguridad ciudadana, política, religiosa, moral, ética o estética? Derecho a la vida, indiscutible, todo ser concebido tiene derecho a la vida. Derecho a la libertad, siempre y cuando sea el derecho a la libertad de optar por lo que es siempre y para todo valido, también, pero en ese caso no tiene derecho a hacer uso de la libertad que solo beneficie a un fragmento social o a un solo individuo. Y a la seguridad del juicio justo, del cumplimiento del máximo deber valido para todo y del sentirse pleno en la autenticidad humana también, pero eso no se explica en la Declaración de los Derechos humanos. Por esa razón es causal de controversias. Martín Soria Página 244

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Aquí se utiliza el término persona, pero tampoco se declara su justificativo. ¿Es persona un individuo cualquiera? Tanto el que cumple con el deber natural de ser humano como el que no lo cumple? ¿Son ambos personas? ¿Qué significa ser persona? Si persona es quien personifica la naturaleza humana y la naturaleza humana nos diferencia del resto de las especies en ser libres de optar por lo que se considera valido para todo, en ser autónomos porque por si solos, cada humano se ajusta a la naturaleza humana en su razón de ser auténtico y eso significa ser maduro en el cumplimiento del máximo deber exigido por la naturaleza humana. Y si aceptamos que ese máximo deber es ser feliz y para ello se precisa establecer incondicionalmente los vínculos intrafamiliares filio paternales, fraterno conyugales y paterno filiales, entonces, ser persona es un estado del que lo ha cumplido y no una categoría para quienes aún no lo completan. De igual modo que el campeón es un estado de logro, así también el ser persona es un estado de logro a pesar de que cualquier competidor puede llegar a ser campeón, como también cada individuo puede llegar a ser persona, pero no se puede decir que sea persona aquel que obra contra la naturaleza humana, porque no personifica su identidad. Artículo 4. Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas. ¿Dónde empieza o termina la esclavitud? ¿A qué se le considera esclavitud, a estar encerrado en una jaula sin posibilidad de salir? ¿Se le considera esclavitud a la privación de libertad física o a la privación de libertad mental? ¿Como se le declara a quien se le adoctrina en el conocimiento de algo injusto? ¿No diríamos que es esclavo del pensamiento, y podrían decirme que no existen esclavos del pensamiento errático? ¿Qué es más dañino para la humanidad un hombre privado de su libertad física o un hombre esclavo de su ideología errática? Marx propuso unas ideas que Lenin puso en práctica y Stalin las extremó al máximo y ¿Cuántos millones de individuos con derecho a la libertad perdieron y están aún perdiendo sus vidas por esa esclavitud de pensamiento? La Declaración de los Derechos Humanos ni menciona la esclavitud ideológica. Artículo 5. Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Aquí sucede lo mismo que en el artículo anterior, ni se precisa el significado de tortura, ni de pena, ni de tratos crueles, inhumanos o degradantes. ¿No es degradante que un semejante declarado igual a mi, ni siquiera tenga medios para conversar con él de igual a igual? Por ejemplo ¿hablar con el presidente o con el papa o con los líderes de países comunistas o totalitarios? Y ¿no es degradante que un testigo extraño llamado notario deba certificar lo que yo afirmo? Existen conductas degradantes que apenan y torturan a las personas y que en esta declaración ni se determinan. Qué mayor degradación que tener que someterme a la justicia de una declaración de derechos humanos que ni siquiera son humanos? Ni la libertad que se pregona es verdaderamente libertad humana, ni la igualdad es legítimamente humana, ni la dignidad es la auténtica humana. Porque de ser legítimas y auténticas no las echaríamos de menos, ni las ansiaríamos angustiados. Artículo 6. Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica. Personalidad jurídica es un término cuya justificación dista en mucho de la justificación natural del ser persona antes expuesta. Ningún jurista contemporáneo entiende al ser persona como a quien logra el establecimiento vincular intrafamiliar completo en la satisfacción constante del cumplimiento de la máxima necesidad valida para todo. En estos momentos y en este país disponer Martín Soria Página 245

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del derecho a la personalidad jurídica es igual a permitir que siga existiendo el notario que certifique que el permiso paterno a salir mi hijo del país es más verdad con su firma que con la mía. ¿No es eso degradante para un padre? O asumir que la jueza de Huechuraba determina que en un disco ceda el paso hay que parar completamente el auto porque ella lo determina así, y como yo no me detuve, pagué 40 mil pesos de multa, ¿No es eso indigno? Pero, según mi personalidad jurídica debo asumir la decisión de la jueza, aunque sea maldita. Artículo 7. Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación. Este es un artículo totalmente equivocado por ser inaplicable. Nadie es igual ante la normativa natural o ante la ley de la naturaleza humana. Y los derechos de cada uno difieren en tanto a su posición, función y experiencia, el derecho al beneficio se deriva del cumplimiento del deber y no todos cumplen su deber de igual modo. Decir que son todos iguales ante la ley es sinónimo de decir que serán todos juzgados bajo las mismas normas y no se puede juzgar con la misma norma a la conducta filial que a la conducta paternal, ni a la función masculina como a la función femenina, eso es un tremendo error. Pensar que la maternidad y la paternidad son funciones iguales ante la naturaleza humana es una aberración ignorante de quienes desconocen las normativas naturales masculinas y femeninas. Y de quienes desconocen las diferencias funcionales entre padres e hijos. Solo pensar que padres e hijos puedan ser considerados iguales ante la normativa natural de la naturaleza humana es una tremenda aberración. Los padres tienen potestad natural sobre los hijos y esa potestad implica poderes, deberes y derechos inalienables e indiscutibles. El poder de rectificar al hijo en sus conductas desorientadas, desajustadas o extremas, el deber de realizarlo en su autenticidad emocional intelectual y motivacional y el beneficio a disfrutar del vínculo, de la confianza y de la experiencia de su maduración. El hijo no tiene esa función igual a la del padre. El hijo debe lealtad, obediencia y respeto a la orientación, conocimiento y tradición normal del padre. En ese aspecto fundamental son diferentes y no se les puede juzgar con la misma regulación. El error de un padre tiene una dimensión distinta al error de un hijo. Discriminación es un término, generalmente utilizado para rechazar al individuo por su actuar, apariencias credos, etc., etc. Pero siempre y cuando se desprecia al individuo por las diferencias que sean se le está discriminando. La discriminación es una constante en las conductas humanas, cada vez que se reclama, que se acusa o que se rechaza al individuo se lo discrimina. ¿Cómo le pone fin a estas conductas la Declaración de los Derechos Humanos si ni siquiera los menciona? ¿Cómo y donde se define el límite entre rechazo al obrar del individuo violento y la discriminación de la persona violenta? En ambos casos es necesario del rechazo. ¿Quién determina ser o no ser discriminación ese rechazo, el que rechaza o el rechazado? Artículo 8. Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley. El derecho al amparo ante la ley jurídica no garantiza la justicia del derecho porque se ignoran las funciones del deber de ser auténtico, autónomo y responsable. Tener derecho a una categoría de tratamiento no facilita el logro de la justicia hasta no disponer de los reguladores propios de la naturaleza humana. Sin la comprensión del biotipo humano de la normalidad, no se puede hacer justicia valida para todo. ¿Por qué? Sencillamente porque se ignora la justificación del todo. Sin el entendimiento de los valores absolutos, no hay ninguna posibilidad de hacer justicia o de ser justo. Martín Soria Página 246

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Artículo 9. Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado. Bajo ninguna circunstancia rectifica el error la privación de libertad, ni mucho menos la expulsión del lugar. La rectificación de los errores se establece al asumirse responsable de su realización y ese es el verdadero deber del juez, la de motivar, persuadir o seducir al errático en asumir la responsabilidad que le compete en el error que ha realizado. Solo sobre la restitución del error se puede liberar de la acusación, del reclamo y del rechazo. Encerrar al ladrón no le priva del deseo de repetirlo. Incluso al encerrarlo se le permite por un lado disfrutar más tarde del beneficio de lo hurtado y por otro lado, liberarle del trabajo de auto sustentarse, puesto que la entidad penal lo alimenta, lo viste y lo cobija gratuitamente. El preso debería ser sometido al estudio de la moral normal humana, al estudio de la sensibilidad emocional y debería ser expuesto al sufrimiento de quienes padecen los errores de los cleptómanos, mitómanos y fóbicos. Además debería ser sometido al trabajo voluntario en beneficio del bien común para que disponga de la experiencia correctiva del dar por sobre el tomar, del afecto, por sobre el defecto, y de la justicia por sobre la falsedad. Privar de libertad física al culpable de un error no lo rectifica. El que padece el error debería ser restituido en tres por uno. De ese modo se elimina la posibilidad de reclamarlo, acusarlo o rechazarlo. Artículo 10. Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal. Sólo en caso de que el tribunal disponga de los elementos y recursos de juicio y cuando todos los participantes del juicio reconozcan la verdadera naturaleza humana por completo, se podría establecer este derecho. Es más, la acusación contra cualquiera no repara el problema o el error cometido. Luego, los tribunales de justicia no deberían acusar, ni castigar, ni dictar penas, lo que si deberían hacer es corregir al errático para que no cometa un nuevo error. La corrección no viene del dolor o del daño que le produzcas, viene del entendimiento del cómo deben ser las cosas. Los Tribunales de Justicia deberían disponer de psicólogos, psiquiatras y padres de familia maduros que apadrinen la restauración de la actitud del delincuente. La cárcel es un recurso cavernícola. Artículo 11. 1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa. 2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito. La inocencia se termina en la autoría del acto y esa autoría debe ser lógicamente demostrada. Por lo mismo, se supone la inocencia antes de demostrarse la autoría del error conforme a la normativa natural de la naturaleza humana. En este punto es necesario darse cuenta de que existen numerosas leyes jurídicas que poco o nada tienen que ver con la regulación de las funciones naturales de la naturaleza humana, en cuyo caso debería establecerse un juez o comisión de expertos en la normativa natural humana capaz de evaluar las consecuencias de lo errado. En este segundo apartado se nos demuestra que la comprensión de la naturaleza humana es insuficiente porque se nos prueba con este mandato diferenciar entre el antes y el después de una Martín Soria Página 247

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normativa fragmentaria. Cuando la normativa no es siempre y para todo valida, esa normativa debería derogarse. Los fundamentos de la creación no varían de un momento a otro. Por lo mismo la determinación de una norma debiera ser del mismo modo, constante y permanente, de no ser así no debiera aprobarse. Artículo 12. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques. Tampoco se determina el significado de injerencia. ¿Quiere esto decir que una esposa no puede abrir el sobre que en repetidas ocasiones le envía una señorita a su marido? ¿Quiere esto decir que es un error el publicar las conductas inmorales del representante público que las realiza? ¿Quiere esto decir que la corrupción, la vehemencia inmoral y los abusos familiares deben guardarse en privado sin ponerse a disposición de la justicia? ¿Podría considerarse injerencia el hecho de que un hijo o una esposa saque la cartera del bolsillo del pantalón del marido mientras este se ducha? ¿Qué significa reputación, se refiere a la posición social lograda por el prestigio profesional? ¿Qué mayor reputación puede lograrse que la de vincular en la incondicionalidad al núcleo familiar completo? En esta declaración existen muchos términos ambiguos sin una justificación que los certifique válidos. ¿Dónde comienza el ataque a la honra entre un padre y un hijo que se disputan un tema de preferencias personales ideológicas? Por ejemplo un padre nazi a quien su hijo le defiende la postura homosexual. ¿Estaría este hijo deshonrando la reputación nazi del padre? O ¿Estaría el padre deshonrando la reputación homosexual de su hijo al contradecirlo? O, después del terremoto y luego de que se rompieran los baños de la empresa el junior que sujetaba la puerta de entrada para que no se viniese el techo abajo, pidió al gerente que tomara un trapero y limpiara los excrementos que se extendían por el suelo y que iban a hacerle resbalar con lo que se les vendría el techo encima. ¿El gerente tiene derecho en ese caso a declarar que el junior atacó su honra y su reputación al exigirle ese indecoroso trabajo? Artículo 13. 1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país. Su país, un estado, Deberíamos, en principio, eliminar las fronteras en su totalidad para hacer posible este mandato. El ser humano no decide ni donde va a nacer ni donde va a morir y por lo mismo, deberíamos dejar que la naturaleza restrinja o motive al hombre a disfrutar de ella allí donde se encuentre, sin más limitaciones que las que su propia naturaleza le proporcione. Artículo 14. 1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. 2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas. Este mandato es contradictorio con otros anteriores. Si tengo derecho al asilo y protección en cualquier país ¿cómo se establece esa igualdad ante la ley? Me tratan de decir que si yo soy perseguido por un delito ideológico, pongámonos en el caso de ser marxista. Después de haber Martín Soria Página 248

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mentido a las masas y de haberlas enseñado principios y fundamentos erráticos, ¿puedo acogerme a este mandato en otro país y liberarme de ser juzgado? ¿Y con eso se restituye la seguridad de los que recibieron falsos testimonios? Este artículo es sin duda extraño. Artículo 15. 1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad. 2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad. Otra incoherencia, si toda persona tiene derecho a circular libremente y a ir y venir en libertad de un lugar a otro ¿qué sentido tiene la nacionalidad? Por lo demás ¿quien decide la nacionalidad del individuo? ¿Qué es la nacionalidad? ¿Es el nombre que se le pone al lugar donde se nace? Y ¿cuando se le cambia el nombre, como en el caso de Yugoslavia, se cambia también de nacionalidad? Este artículo no tiene sentido. El ser humano nace en el mundo, no nace en un lugar particular, nace a un estado de consciencia. Ese estado de consciencia interconecta su realidad espiritual con su entorno físico del cual asume experiencia, conocimiento y sensaciones, pero no tiene ninguna caracterización de espacio, el espacio o lugar no lo determinan, por lo mismo, no tiene nacionalidad en el estricto sentido porque no se limita. Su realidad es su carácter emocional, intelectual y motivacional. Ese es él, independiente del nombre que le pongan a lugar en donde se activó su físico. Su conciencia se establece en la naturaleza humana, no en una ciudad o estado. Artículo 16. 1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. 2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio. 3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado. Este artículo contiene tantos aspectos sin resolver que voy a necesitar un amplio espacio para aclarar cada uno de ellos. En primer lugar se habla de una edad núbil. ¿qué significa esto, que después de la pubertad se tiene derecho a construir una familia, solo por haber superado el desarrollo de la pubertad? De ser así se nos estaría indicando que la maduración del ser humano depende únicamente del desarrollo instintivo reproductivo. Cuando el instinto funcione, entonces hacemos uso de él por derecho judicial de acuerdo con lo que se expone en esta declaración. ¿No es así? Y la declaración va más allá y determina que “sin restricción alguna”. Y continua diciendo que disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, derecho en este caso es un beneficio, pero no se explica en función de qué deberes obtendrán los derechos, y lo extraño es que continúa diciendo que continuarán disfrutando de esos derechos durante y en caso de disolución del matrimonio. ¿Cómo se pueden disfrutar los beneficios vinculares de la unidad intrafamiliar al destruir esa unidad? Esto, no tiene sentido. En principio, la maduración física del puberto, no garantiza la maduración psicológica del mismo. Si el candidato al matrimonio no dispone de los argumentos ni de los recursos necesarios para ejercer el dominio de sus conductas, pensamientos y sensaciones, ¿de qué tipo de cónyuge se está hablando aquí? ¿Qué es un cónyuge? ¿Es solo un puberto maduro? Si decimos que sí, estamos anulando por completo la naturaleza humana, y si decimos que no, debemos aclarar entonces qué Martín Soria Página 249

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sentido tiene esta declaración. Porque de ser meros animales instintivos no necesitaríamos reglas de ningún tipo. El ser humano es libre, autónomo y responsable. Libre de optar siempre por la alternativa válida para todo. Autónomo porque por si solo descubre las razones constantes e inmanentes que justifican la realidad de la naturaleza humana. Y responsable porque responde voluntariamente al cumplimiento del deber máximo exigido por la naturaleza humana. Durante su infancia el niño explora para desarrollar su voluntad, se interesa para desarrollar su conocimiento y se relaciona para desarrollar su sensibilidad afectiva. En paralelo se desarrollan sus órganos reproductivos. Pero para ser calificado maduro, el joven debe demostrar su lealtad al bien común, a lo que es siempre y para todo válido, a lo que es completo y en el uso de sus funciones constructivas, intelectuales y propositivas debe mostrar el dominio de lo que es siempre y para todo valido para ser considerado maduro espiritualmente. Para que la relación inter-genital sea valida para todo, debe ser valida, no solo para los dos cónyuges, ese es un fragmento de los afectados. Debe ser valida para los padres y los suegros, para los hermanos y cuñados y para la ascendencia y descendencia. Lo que declara válida esa relación es la aprobación total de cada uno de los afectos (ascendencia, contemporaneidad y descendencia) Todos ellos deben vincularse en la aprobación y celebración del matrimonio, de otro modo, el matrimonio no es siempre y para todo valido. Para lograr esa circunstancia los jóvenes deben demostrar el dominio sobre el celo emocional, intelectual y motivacional y el dominio sobre los instintos de protección, mantenimiento y reproducción. Si después de un tiempo de ejercitarse en el control y dominio del celo y los instintos, respondiendo siempre al cumplimiento de la máxima necesidad valida para todo, se entregan voluntariamente en el afecto del darse por el bien del otro para el bien de todo, se les puede celebrar su matrimonio valido siempre y para todo. Sin adquirir esas condiciones el contacto reproductivo sería disfuncional para la familia. La protección de la familia por el estado es solo una alucinación intelectiva. El estado está formado por familias, pero de ningún modo ha de ser el estado el encargado de la protección familiar, esa labor le compete única y exclusivamente al padre de familia de lo contrario se violaría el artículo 12 antes propuesto que dice: “Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación”. Luego, el estado puede regular las áreas del estado, pero no las regulaciones y funciones vinculares familiares. El responsable de esa tarea es el padre de familia, y solo él. Artículo 17. 1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. 2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad. Este es otro de los artículos que aparentan ser positivos, pero que es todo lo contrario. La propiedad es un deber y derecho a ejercer el poder sobre algo. El único poder del que contamos para ser beneficiarios de él es el de responder siempre al cumplimiento del máximo deber exigido. Si nos orientamos todos los humanos en la dirección de responder siempre y voluntariamente al cumplimiento del máximo deber exigido… ¿Se dispondría de tiempo para cada uno? ¿Cuál sería el beneficio en ese estándar de poseer algo propio? ¿A quién le podría interesar la posesión de propiedades? Este artículo declara la ignorancia de los fundamentos de la naturaleza humana. La propiedad individual no tiene sentido cuando respondes a la naturaleza humana de responder voluntariamente al cumplimiento del deber máximo en cada momento y lugar. Artículo 18. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de Martín Soria Página 250

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manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. La libertad de religión se opone a la igualdad entre individuos, y al derecho a la seguridad de las personas entre otros muchos. Religión viene de religio, que significa re ligar, unir al hombre con su verdadera naturaleza humana a la que por ignorarla, lo ha denominado Dios. Un hombre natural no tendría necesidad de interpretar, ni de creer en la naturaleza humana que comprende y a la cual se ajusta. El hombre que conoce y realiza no cree en su experiencia, la tiene. Creer, únicamente se justifica en lo ignorado. Por eso los credos o creencias religiosas, para un ser humano natural, no tienen sentido. Por lo demás, Dios es lo esperado y lo beneficiario máximo. El hombre maduro que responde y realiza el cumplimiento del máximo deber necesario es uno en lo esperado y uno en el máximo beneficio, ese hombre es uno con Dios y por lo mismo, no necesita creer en lo que realiza. Está seguro de la existencia del Dios que él comparte y cuando esto se comparte en la totalidad de la especie humana, porque todo humano espera ser autentico en su realización natural como especie, las religiones dejarían de ser múltiples y variadas. Luego, este artículo no tiene validez porque no es siempre y para todo valido. Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Si todo individuo dispone de libertad de opinión y de expresión y el otro que lo escucha tiene asimismo el derecho a no ser molestado, ¿dónde radica el límite entre la libertad de expresión y el derecho a no ser molestado?¿Cómo se ejerce el derecho a no ser molestado frente al derecho a la libre opinión y expresión? Este artículo debió expresarse de este modo: “todo humano tiene el deber y la obligación de expresar únicamente la verdad, el juicio justo y el testimonio de razones constantes e inmanentes que por ser siempre y para todo validas benefician, interesan y motivan al que escucha” Libertad es la capacidad de optar por lo que es valido para todo y lo valido es cierto, justo y bueno. Más que ofrecer libertad de expresión o de opinión, el deber es el de decir y escuchar la verdad, el juicio justo y las razones constantes. De este y no otro modo se satisfacen ambas partes, la del que dice y la del que escucha. Por lo mismo el artículo 19 de la Declaración delos Derechos Humanos no está bien redactado. Artículo 20. 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. 2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación. La naturaleza obliga a ser iguales y en ese aspecto nos asociamos aun sin nuestra propia determinación. Todos los seres humanos son humanos y eso nos asocia a todos sin que ninguno de nosotros lo determine. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación es un artículo indecente. La familia es una asociación, la tribu es una asociación, la empresa es una asociación, el equipo de futbol es una asociación, la iglesia es una asociación. ¿Cómo, entonces se nos dice que tenemos libertad de expresión, libertad de pensamiento y ahora se nos dice que no podemos ser “obligados” a pertenecer a una asociación? ¿Qué tipo de significación se le da al término obligado? Obligados estamos todos a cumplir con el deber de ser normales, auténticos o humanos. ¿Quién puede evitar esa obligación? Obligados estamos todos a crecer, a multiplicarnos y a ejercer el dominio de nuestras sensaciones, conocimientos y conductas en pro del beneficio natural Martín Soria Página 251

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de las especies ¿Quién limita o reprime esta obligación? Y al ser todos naturalmente obligados, lógicamente todos se asocian en lo mismo. Este artículo es ambiguo y no define qué tipo de asociaciones limita, ni que significa obligado, ni pacíficas, ni asociación. Cada término es sujeto a interpretaciones múltiples indefinidas, por lo mismo suena bien pero no se concreta. Artículo 21. 1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. 2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país. 3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto. Volvemos a encontrarnos con la necesidad de re-definir el significado –libertad-. Libertad es la capacidad de optar por lo que es válido. Cuando lo optado es valido para todo, es valido siempre, pero cuando lo optado es solo considerado valido para uno o para un grupo, pierde su condición de ser siempre valido y el resto, tiene en ese caso, derecho al reclamo, a la acusación y al rechazo, en cuyo caso se pierde la libertad al ser por otros perseguido. Esta sencilla explicación no es tan sencilla de entender y por eso es necesario estar atento a lo que se deriva del ejercicio de la libertad propia de cada uno. Optar por lo que es valido para todo exige de una conciencia madura que así lo determine, el ser humano, en el proceso de su desarrollo, no dispone de ese perfeccionamiento emocional sensible pleno de ese progreso intelectual completamente ajustado a la norma, ni de ese dominio completo del deber que aún no ha cumplido, luego, la determinación de lo que es valido para todo va a ser diferente en rango en cada momento de su proceso de desarrollo. La voluntad humana (no del pueblo) y el cumplimiento de su realización auténtica, es la base, no solo del poder público, sino del deber y del derecho. La voluntad humana es potestad natural sobre la generalidad de las personas. En el inciso 3- se mencionan varias cosas poco hiladas que es necesario aclarar. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público. Esta frase mandataria indica que el pueblo es la base y por pueblo se entiende al grupo de personas en su calidad de adultos votantes, no necesariamente normales. Por lo que veo en el mandato, no se especifica ni se exige sean normados. Es decir, que si en un pueblo existen 1000 adultos votantes, 400 de ellos fruto de familias mono parentales con problemas de identidad de género y carentes de afecto, extremistas agresivos y violentos, 200 con trastornos de personalidad, totalmente injustos en sus criterios y los otros 400 son irresponsables. ¿Cuál sería la voluntad de ese pueblo? Y, a los representantes de ese pueblo se les podría definir como autoridad del mismo? En base a qué justicia, si la desconocen. Esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto. Elecciones auténticas qué significa auténticas, ¿que están todos de acuerdo? Si ponemos de acuerdo al millar del ejemplo anterior ¿serían auténticas entonces? Aquí se juega con la libertad en su ignorancia. Auténtico es al mismo tiempo justo y valido para todo, la autenticidad es una calidad que no se determina por la cantidad, ninguna cantidad podrá decirse auténtica hasta no lograr la calidad de serlo y esa calidad se establece, no la posee nadie. La calidad del ser humano auténtico es el regulador de la autenticidad de las especies pero debe reconocerse en su justicia no en su apariencia. El sufragio universal es solo valido cuando los que sufragan son también válidos, maduros, educados y auténticos, de otro modo, el sufragio pierde su condición de ser universal. Lo universal Martín Soria Página 252

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es siempre y para todo valido, si los votantes no poseen esta calidad de ser siempre y para todo valido, su voto desmerece la autenticidad de la elección. Este artículo debe reformularse porque no garantiza el bienestar social, familiar ni individual. Artículo 22. Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad. Si venimos hablando de abstracciones aquí nos enfrentamos a la más grave de todas. –Toda persona tiene derecho a la seguridad social- y se indica que del beneficio público universal de todas las naciones se repartirá equitativamente entre todos los beneficiarios, pero no se determina cuales son las necesidades básicas del individuo ni con qué beneficios se satisface esa necesidad. Ni se define el término seguridad social, se sobreentiende que es el derecho a la salud, educación, vivienda y alimentación básica, pero ¿qué es lo básico? ¿Qué es salud, solo la biológica o fisiológica, o también incluye la espiritual vincular? Y si se incluye, ¿en qué consiste? Debería definirse. En tanto a la educación ocurre lo mismo ¿qué es educación? ¿Qué tipo de educación declaran ser normal y normada en concordancia con las normas fundamentales de la naturaleza humana? Y si de remuneración se refiere ¿Cuál sería el adecuado a las necesidades humanas que cada uno debería recibir y de quien proveería? ¿Cuál es lo justo de ofrecer y lo justo a recibir? ¿Cual es el libre desarrollo de su personalidad? ¿A qué se le define personalidad? Esto indefinido es causal de interpretaciones y por lo tanto de conflicto. Este artículo debe reformularse por completo y definirse en cada concepto su significación clara y precisa. Artículo 23. 1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. 2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual. 3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. 4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses. Más de lo mismo. Derecho al trabajo, ¿se refiere al derecho creativo? O ¿al derecho a la oportunidad? O, ¿al derecho al ejercicio? Se dice pronto derecho al trabajo pero ¿qué significa eso? Si decimos que es un derecho a ser empleado, ¿de qué puede servirme ese derecho en momentos de recesión, cuando no hay empleo? La libre elección para trabajar ¿debe entenderse como que cada humano tiene derecho a elegir donde trabajar? Y si sus recursos son insuficientes, ¿debería también tener derecho a elegir esa posición para la cual no califica? Y la calificación ¿quien la determina el trabajador o el empleador? Si decimos que es el empleador ¿cómo discernir entre el rechazo por incapacidades o el rechazo por discriminación? ¿Cuál es el limite donde comienza lo uno y termina lo otro? El igual salario por trabajo igual, ¿en qué casos? ¿En los deportes, artistas, o profesionales de elite también? Y ¿cómo se determina igual el desempeño de Ronaldo y el de Messi? Si se tiene derecho a sindicarse, ¿no agrede eso la seguridad del empresario y este también tiene el derecho a la seguridad. ¿Cómo se equiparan esos dos derechos opuestos?

Martín Soria

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Artículo 24. Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas. En qué casos ¿en el caso del reactor japonés también? Deben descansar los científicos en casos extremos como el del reactor nuclear? Esto ¿cómo se aplica en cada caso? ¿No sería mejor suplir este artículo con otro que diga: “Todo humano está dotado con la capacidad de dominio sobre sus instintos y por lo mismo debe controlar los extremos afectivos, cognoscitivos y motivacionales hasta dominar los instintos de protección, mantenimiento y reproducción” y de ese modo sabe cuando necesita descansar y cuando trabajar en pro de la consecución del máximo deber necesario que sea valido para todo? ¿Quién pagará las vacaciones del emprendedor independiente? Artículo 25. 1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. 2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social. Otra abstracción como los artículos anteriores. Nivel de vida adecuado ¿a qué nivel de vida se le considera adecuado, a un departamento de 50 metros cuadrados, sin jardín y en una vivienda social rodeado de personas de escasa formación cultural? ¿En un barrio de los suburbios exteriores de cualquier ciudad y sin posibilidades de ingreso a ningún centro educativo de calidad? ¿Qué tipo de vestimenta, vivienda, salud y bienestar es digo de todo humano? ¿Derecho a seguro quienes no tienen medios para pagarlo, o un seguro gratuito para todos? Todos los niños, jóvenes y adolescentes deberían tener derecho a la protección del desarrollo de su maduración hasta ser bendecidos en matrimonio. De ahí en adelante, lógicamente deberían seguir gozando de los derechos fundamentales asociados a la realización de la unidad vincular intrafamiliar completa. Derecho a la protección afectiva, cognoscitiva y productiva que establezca una tradición familiar normal. Y en la vejez, todo miembro de la tercera edad, jubilado, debería ser protegido en lo fundamental humano afectivo, cognoscitivo y productivo que potencie y permita su desarrollo humano y su convivencia familiar normal. Artículo 26. 1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos. 2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. 3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. El derecho a ser educados es responsabilidad propia de cada uno. La educación no se establece sin interés, ese interés ha de nacer en cada individuo. La educación no se deriva de lo gratuito o caro que cueste el informante, ese es un acuerdo entre personas. La educación se fundamenta en la Martín Soria Página 254

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similitud del ser humano con su naturaleza humana. De la concordia entre naturaleza humana y el individuo que la encarna se deriva la educación. Todo humano tiene derecho a descubrir su identidad humana, su origen humano y el propósito humano de su existencia. En eso somos todos idénticos. Todos buscamos la felicidad y esta se deriva del cumplimiento del deber de vincular a todos los miembros de nuestra familia (de la que nosotros iniciamos) para vincular a los miembros de la familia debemos aprender antes a desarrollarnos en el dominio de la sensibilidad, de la inteligencia y de las conductas. Por esa razón es necesario controlar el celo emocional efectivo, el celo intelectual cognoscitivo y el celo motivacional conductivo. Para ejercer ese control es necesario de la maduración de las virtudes de la prudencia, firmeza y templanza, ese control ha de ejercerlo cada individuo. Además es necesario dominar los impulsos producidos por los instintos de protección (ansiedad y angustia) por los apetitos alimenticios y de descanso derivado del instinto de mantenimiento y el apetito intergenital prematuro. Condiciones estas que garantizan la naturaleza humana libre porque responde al cumplimiento del máximo deber valido para todo, autónomo porque justifica justo el reconocimiento de lo valido para todo y responsable por responder voluntariamente al cumplimiento del deber máximo valido para todo. Todo humano debe crecer, multiplicarse y dominar los procesos de su desarrollo. La educación moral, ética y estética natural ha de ser descubierta y compartida por todos, así como los fundamentos de la creación y la verdadera identidad del ser persona. Así como está la declaración de los derechos humanos no es posible dar cumplimiento al apartado segundo de este artículo. Ni se logrará el pleno desarrollo de la naturaleza humana, ni el respeto a los derechos contradictorios que se expresan en ella, ni mucho menos favorecerá la tolerancia de opuestos, ni la amistad entre naciones. Las naciones Unidas deben encontrar los fundamentos de la naturaleza humana antes de proponer derechos. Sin cumplir las obligaciones humanas no existe derecho a beneficios. Los padres no solo tienen derecho a la educación de sus hijos, tienen potestad natural sobre ellos. Es el padre el que reconoce al hijo maduro y es el hijo el que ha de reconocer la madurez de su padre para cumplirse así la naturaleza humana en él. Lo humano ha de coincidirse entre padres e hijos para poder decir que lo humano está en el padre, en la madre y en el hijo, tres personas distintas y una sola condición humana completa y compartida. De ese modo lo humano está en mi y yo en lo humano, yo en vosotros humanos y vosotros humanos en mi. Aquí se aclara este dilema. Artículo 27. 1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten. 2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora. El derecho a la propiedad es de cualquier propietario. El tema es si la condición humana natural asume la propiedad como fundamento de su creación o no. Aparentemente las obras se realizan naturales en el beneficiar a todo. Si mis labores están orientadas en el beneficiar a todo mi propio beneficio es retributivo, no pretendido. De ese modo, las posesiones deberían ser donadas pero no apropiadas. Y toda donación sería inmediatamente donada al más necesitado como parte de la conducta natural humana, en cuyo caso ¿de qué derecho de autor podríamos hablar? Tomarse la propiedad va contra el primero de los deberes humanos de responder libre y voluntariamente al cumplimiento del máximo deber valido. Responder al deber es ofrecer aquello de que se dispone para cumplirlo. El derecho a la protección de sus intereses personales va contra el deber de responder siempre al cumplimiento de la máxima necesidad valida para todo. El ser humano por naturaleza es incondicional. Su incondicionalidad no permitirá intereses personales ni propiedad privada. Martín Soria Página 255

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Artículo 28. Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos. El orden universal no se puede establecer en base a estos principios porque son incongruentes e incoherentes entre ellos, e inapropiados para el desarrollo de la Naturaleza Humana. Esa es la razón del por qué, luego de 70 años en vigencia aún o se ha establecido. Artículo 29. 1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. 2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática. 3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas. En primer lugar es necesario precisar cuales son los deberes humanos. Los deberes naturales humanos, es decir: Cuales son las obligaciones que nos dicta la naturaleza humana para calificar y ser humanos en justicia natural y disfrutar así, luego de cumplidas estas obligaciones, del derecho al beneficio de la naturaleza humana. Antes de precisar los significados de cada deber a cumplir, no podemos exigir el derecho a ningún beneficio de lo no cumplido. La ley judicial no tiene conexión con los mandatos de la naturaleza humana porque el humano contemporáneo los desconoce. Por ejemplo la prioridad fundamental del ser humano es la consecución del desarrollo vincular intrafamiliar completo y eso no hay ley que lo tenga por preferencia. Artículo 30. Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración. Estos derechos no tienen ninguna validez si no se ajustan al cumplimiento de los deberes humanos, y en esta declaración no existe apartado alguno en donde se postulen, expongan o expresen cuales son esos deberes que todo hombre ha de cumplir para, de ese modo adquirir el derecho al beneficio de los mismos. Sin una declaración de deberes no se pueden garantizar estos derechos. Si toda persona tiene deberes respecto a la comunidad a la cual pertenece, ¿cuales son entonces los deberes de la comunidad con respecto a la Naturaleza Humana? Si no se conocen los deberes humanos, cada comunidad puede exigir los deberes que se le antojen y forzar al individuo a responder a esos deberes de la comunidad y según esta declaración, ¿bastaría con responder a los deberes de la comunidad para disfrutar de los derechos humanos? Aquí podemos volver a repetir la frase de que no basta con ser honesto consigo mismo para ser honesto. Para ser honesto es necesario conectar al uno mismo con el todo, porque uno mismo puede, perfectamente estar totalmente fuera de contexto, y en ese caso ser honesto consigo mismo sería igual a estar fuera de contexto, o ser deshonesto.

Martín Soria

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Artículos de la Revolución Francesa Los Artículos de La Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano son los siguientes: I. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en cuanto a sus derechos. Las distinciones civiles sólo podrán fundarse en la utilidad pública. II. La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión. III. La fuente de toda soberanía reside esencialmente en la Nación; ningún individuo ni ninguna corporación pueden ser revestidos de autoridad alguna que no emane directamente de ella. IV. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio a los demás. El ejercicio de los derechos naturales de cada hombre, no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el disfrute de los mismos derechos. Estos límites sólo pueden ser determinados por la ley. V. La ley sólo puede prohibir las acciones que son perjudiciales a la sociedad. Lo que no está prohibido por la ley no puede ser impedido. Nadie puede verse obligado a aquello que la ley no ordena. VI. La ley es expresión de la voluntad de la comunidad. Todos los ciudadanos tienen derecho a colaborar en su formación, sea personalmente, sea por medio de sus representantes. Debe ser igual para todos, sea para proteger o para castigar. Siendo todos los ciudadanos iguales ante ella, todos son igualmente elegibles para todos los honores, colocaciones y empleos, conforme a sus distintas capacidades, sin ninguna otra distinción que la creada por sus virtudes y conocimientos. VII. Ningún hombre puede ser acusado, arrestado y mantenido en confinamiento, excepto en los casos determinados por la ley, y de acuerdo con las formas por ésta prescritas. Todo aquél que promueva, solicite, ejecute o haga que sean ejecutadas órdenes arbitrarias, debe ser castigado, y todo ciudadano requerido o aprehendido por virtud de la ley debe obedecer inmediatamente, y se hace culpable si ofrece resistencia. VIII. La ley no debe imponer otras penas que aquéllas que son estrictamente y evidentemente necesarias; y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley promulgada con anterioridad a la ofensa y legalmente aplicada. IX. Todo hombre es considerado inocente hasta que ha sido declarado convicto. Si se estima que su arresto es indispensable, cualquier rigor mayor del indispensable para asegurar su persona ha de ser severamente reprimido por la ley. X. Ningún hombre debe ser molestado por razón de sus opiniones, ni aun por sus ideas religiosas, siempre que al manifestarlas no se causen trastornos del orden público establecido por la ley. XI. Puesto que la libre comunicación de los pensamientos y opiniones es uno de los más valiosos derechos del hombre, todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar libremente, excepto cuando tenga que responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley. XII. Siendo necesaria una fuerza pública para garantizar los derechos del hombre y del ciudadano, se constituirá esta fuerza en beneficio de la comunidad, y no para el provecho particular de las personas a las que ha sido confiada. XIII. Siendo necesaria, para sostener la fuerza pública y subvenir a los gastos de administración, una contribución común, ésta debe ser distribuida equitativamente entre los ciudadanos, de acuerdo con sus facultades. Martín Soria Página 257

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XIV. Todo ciudadano tiene derecho, ya por sí mismo o por su representante, a constatar la necesidad de la contribución pública, a consentirla libremente, a comprobar su adjudicación y a determinar su cuantía, su modo de amillaramiento, su recaudación y su duración. XV. La sociedad tiene derecho a pedir a todos sus agentes cuentas de su administración. XVI. Una sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de poderes definida, no tiene Constitución. XVII. Siendo inviolable y sagrado el derecho de propiedad, nadie podrá ser privado de él, excepto cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exige de manera evidente, y a la condición de una indemnización previa y justa.

Artículos Los Artículos de La Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano son los siguientes: I. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en cuanto a sus derechos. Las distinciones civiles sólo podrán fundarse en la utilidad pública.

Libres, en este caso, se asume en el sentido de poder optar sobre sus propias decisiones. La libertad de optar es un derecho natural, pero la libertad de agredir al otro con la opción es un delito. Y no se opta, si no por un determinado acto. Al obrar agrediendo al otro o a lo otro, se somete al que lo agrede a recibir el reclamo, la acusación o el desprecio del agredido y eso, no lo libera del sentirse reclamado, culpado o acusado y rechazado o despreciado. Por lo tanto, la libertad no debe asumirse únicamente como “capacidad de optar” sino que se hace necesario añadirle el: “por lo que es válido”. Pero válido puede ser algo para uno, o para un grupo y no serlo para la totalidad de la Naturaleza Humana, lo que obliga a sumarle a la capacidad de optar, el que “sea válido, siempre y para Todo”. De este modo comprendemos que lo que es siempre y para todo válido, no perjudica nunca a nadie y esa es la Verdadera Libertad. Por lo mismo, el significado verdadero de libertad es el siguiente: “Libertad es la capacidad de optar por lo que es siempre y para Todo válido”. Iguales en sus derechos también es algo a discutir. Debemos de distinguir si se trata de que todos los hombres sean iguales ante el código civil de la nación, o ante la Normativa Natural de las Especies. Si se trata de ser iguales ante la justicia escrita en el código civil, deberíamos tomarlo como un mandato judicial. Pero si tratamos de significar que todos los hombres son iguales ante la Naturaleza Humana, ese significado carece de sentido porque ningún humano es igual al otro, en orientación, ni en pensamiento, ni en experiencia. La Naturaleza Humana es dual en género, e igualmente dual en desarrollo. No puede decirse igual el padre al hijo, ni el hermano mayor al menor. Tampoco se es igual en desarrollo sensible, cognoscitivo o creativo. Pensar que todos los humanos son iguales en algo diferente a su condición humana es indemostrable, e injustificable. El ser humano contiene algo que el resto de las especies no dispone: autonomía, unicidad y libertad, porque goza de libertad, autonomía y voluntad propia, no pueden considerarse iguales. Si no pueden considerarse iguales, ¿cómo podemos afirmar que son iguales en derecho? Si entendemos al derecho como beneficio derivado del deber, los deberes de los adultos son enteramente distintos a los deberes de los adolescentes o de los niños, y los deberes del empresario son distintos a los del trabajador, así como los deberes del estudiante son diferentes a los del profesor. ¿Cómo se puede entonces afirmar que los hombres permanecen iguales en cuanto a sus derechos? Martín Soria Página 258

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II. La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

¿De donde se sacó que los derechos naturales del hombre son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión? Y… ¿el derecho al amor y a la vida, no son Naturales? Si ofrecemos el derecho a la libertad, a la propiedad, a la seguridad y a la resistencia a la opresión y quitamos la vida a los humanos por no tener derecho a ella, ¿servirían para algo esos derechos enunciados? Y si ofrecemos esos derechos pero se permite el constante reclamo, acusación, rechazo, o indiferencia entre humanos, serviría cumplir con los derechos enunciados? El primero de los derechos naturales es el del amor, porque es el amor el causal de la vida de cada ser y por lo mismo la vida le pertenece al amor que lo origina y el segundo de los derechos es el de la vida que posibilita el desarrollo y maduración del amor vincular en la confianza y respeto mutuo. Sin estos derechos, el resto no tienen sentido. III. La fuente de toda soberanía reside esencialmente en la Nación; ningún individuo ni ninguna corporación pueden ser revestidos de autoridad alguna que no emane directamente de ella.

Aquí se hace alusión a la autoridad sin mencionar qué significa. Y se dice que la fuente de toda soberanía reside esencialmente en la Nación, algo que no se justifica, a no ser, que la Nación esté dotada de las capacidades humanas maduras o en su completo desarrollo. Podrían explicar ¿cómo determina la Nación, si la condición del declarado soberano es soberana o no? Y ¿Qué entiende la Nación por soberana? En ningún sitio se explica. Si entendemos por soberano a la persona que posee y ejerce la autoridad más elevada sobre los asuntos sociales, económicos y políticos de un pueblo o nación, esa persona ha debido ganarse la autoridad por su autoría en los asuntos necesarios para asumir esa condición. Si fue meramente puesto o designado en el cargo sin la autoría que declare su autoridad, ese individuo no es, ni será, por voluntad de la nación, autorizado por el resto a permanecer en esa condición. IV. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio a los demás. El ejercicio de los derechos naturales de cada hombre, no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el disfrute de los mismos derechos. Estos límites sólo pueden ser determinados por la ley.

Hacer todo aquello que no cause perjuicio a los demás suena muy lindo. El drama ocurre cuando los demás consideran agresiva la buena voluntad del que entrega. Si dicen que se tiene derecho a la libertad de pensamiento y de criterio, ¿cómo definimos la moral del que piensa que es justo no cooperar, buena o mala? Y si afirmamos que es mala, ¿con qué derecho violamos la libertad del que piensa que debe no cooperar? Y ¿cómo se define una ley que obligue o restrinja tanto a quienes creen en ella como a quienes no la consideran justa, la definiríamos verdadera o falsa, justa o injusta? V. La ley sólo puede prohibir las acciones que son perjudiciales a la sociedad. Lo que no está prohibido por la ley no puede ser impedido. Nadie puede verse obligado a aquello que la ley no ordena.

Respetar una Ley que no califica ser siempre y para todo justa, no es algo que se pueda decir legítimo, es únicamente sometimiento. Y la ley que es siempre y para Todo justa es Norma natural, no un producto legislativo. VI. La ley es expresión de la voluntad de la comunidad. Todos los ciudadanos tienen derecho a colaborar en su formación, sea personalmente, sea por medio de sus representantes. Debe ser igual para todos, sea para proteger o para castigar. Siendo todos los ciudadanos iguales ante ella, todos son igualmente elegibles para todos los Página 259

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honores, colocaciones y empleos, conforme a sus distintas capacidades, sin ninguna otra distinción que la creada por sus virtudes y conocimientos. Cuando la ley se transforma en la expresión de la voluntad de la comunidad o voluntad popular, la ley es transformada en juicio de la mayoría y no en constante deber inmanente. Las leyes son constantes deberes inmanentes que deben ser cumplidos, no porque las declara un aparato judicial, sino, porque son necesidades naturales que deben ser cumplidas del modo que determina la naturaleza de dicho deber. Los deberes naturales o las normas constantes e inmanentes no castigan a quienes las violan, únicamente declaran el deber de ser cumplidas. De no cumplir las normas, el delincuente sufre las consecuencias de su fallo, pero no se le debe castigar. Se le debe educar hasta que comprenda las normas naturales. VII. Ningún hombre puede ser acusado, arrestado y mantenido en confinamiento, excepto en los casos determinados por la ley, y de acuerdo con las formas por ésta prescritas. Todo aquél que promueva, solicite, ejecute o haga que sean ejecutadas órdenes arbitrarias, debe ser castigado, y todo ciudadano requerido o aprehendido por virtud de la ley debe obedecer inmediatamente, y se hace culpable si ofrece resistencia.

Ningún hombre debe ser acusado, reclamado o rechazado, por el incumplimiento de las Normas Naturales. Todo hombre tiene derecho a ser corregido, educado y orientado en las Normas de la Naturaleza para que las cumpla libre y voluntariamente. El hombre, por Naturaleza es Natural y cualquier error debe restaurarlo sin castigo. Cualquier ley de cualquier derecho que castigue el incumplimiento de las normas es una ley ilegítima. La ley no existe para castigar o premiar, la ley es únicamente la declaración de una justicia, no un castigador. Quien incumple la Norma Natural, por el mero incumplimiento de la misma recibe el sacrificio de la indemnización necesaria para restaurarse en ella. Ese pago, es el suficiente. Culpable o inocente, son calificativos derivados del juicio que se realice sobre una conducta, no son cualidades inherentes en la Naturaleza Humana. Nadie es culpable de ser humano o de actuar erróneamente. Cuando se asume el error, se declara al mismo tiempo la justicia, por lo tanto si el “culpable” reconoce su error, al reconocerlo ajeno a la Normativa Natural, declara que reconoce la justicia. Y cuando declara conocerla, debe obrar en su justicia. En el caso de no reconocerlo, ha de ser educado hasta reconocerla. De no querer reconocerla ha de apartarse de los beneficios que esta garantiza. Por lo mismo no debe asumir responsabilidades humanas hasta no reconocer la Naturaleza de las mismas. Esa es su opción, no su castigo. VIII. La ley no debe imponer otras penas que aquéllas que son estrictamente y evidentemente necesarias; y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley promulgada con anterioridad a la ofensa y legalmente aplicada. Todo hombre es considerado inocente hasta que ha sido declarado convicto. Si se estima que su arresto es indispensable, cualquier rigor mayor del indispensable para asegurar su persona ha de ser severamente reprimido por la ley.

Aquí se repite lo anterior. IX.

Ser reprimido por los gobernantes (jueces) no es ser reprimido por la ley. Las leyes no reprimen, informan. Los jueces han de obrar en consecuencia con las Normas de la Naturaleza. Cualquier declaración de ley ajena a las Normas de la Naturaleza es injusta. X. Ningún hombre debe ser molestado por razón de sus opiniones, ni aun por sus ideas religiosas, siempre que al manifestarlas no se causen trastornos del orden público establecido por la ley.

Martín Soria

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Si ningún hombre ha de ser molestado por sus opiniones, estamos afirmando que cualquier opinión falsa, debe ser también respetada en su expresión, no en su significación. Porque de acatar la significación falsa por válida, se estaría contrariando la significación de lo Absolutamente verdadero, y eso, trastorna la integridad de la confianza del intelecto humano. No molestar al que miente por su mentira es un acto de irresponsabilidad ante quien miente y de falta de respeto a la verdad, por lo mismo, se debe escuchar la expresión incierta, pero no se debe permitir que el incierto continúe afirmando la veracidad de su mentira. Una cosa es declarar el error y otra contraria es la de acatar el error por adecuado. Lo adecuado, lo verdadero o lo correcto son por sobre todo preferentes y el respeto al que comete el error, o al que dice una falsedad, o a quien obra de forma incorrecta, se ejercita corrigiendo, educando y orientándolo en la normalización de sus obras. XI. Puesto que la libre comunicación de los pensamientos y opiniones es uno de los más valiosos derechos del hombre, todo ciudadano puede hablar, escribir y publicar libremente, excepto cuando tenga que responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.

La comunicación de pensamientos no puede estar al arbitrio del criterio personal de cada individuo, ha de coincidir con la Naturaleza de las cosas. La Naturaleza es por sobre todo buena, justa y válida en sus funciones y las opiniones de quien intente comunicar algo al prójimo, ha de ser coincidente con la validez, justicia y bondad de la Naturaleza. La honestidad, la sinceridad y la adecuación de lo expresado, ha de ser recíproca con la realidad, la verdad y la validez del contenido comunicado. De ese modo se establece la verdadera comunicación. La comunicación se establece en base al reconocimiento, si no existe reconocimiento lo expresado es solo mera información. Respetar la información y al informante es bueno porque es un ser humano y por lo mismo merece respeto, pero si su contenido es falso, el respeto se ejercita al responder a la necesidad válida para Todo de corregirlo. Del mismo modo que cuando se encuentra uno con alguien herido, o enfermo en la calle, el respeto se ejecuta atendiéndolo, asistiéndolo, o trasladándolo a un centro asistencial, y no dejándolo morir con su dolor. XII. Siendo necesaria una fuerza pública para garantizar los derechos del hombre y del ciudadano, se constituirá esta fuerza en beneficio de la comunidad, y no para el provecho particular de las personas a las que ha sido confiada.

La Fuerza Pública debe proteger el bien supremo, la verdad suprema y la vinculación suprema. Ha de ser una fuerza conciliar, no defensiva; una fuerza para la justicia no para ajusticiar y una fuerza restitutoria, no violentista. El beneficio de la sociedad ha de ser el beneficio supremo de la Naturaleza, no el beneficio de un grupo de personas. Si un grupo de personas coinciden en un ideal errático, o antisocial (anti-otras- sociedades) esa sociedad marginal, debe ser orientada y educada en la comprensión del Ideal de las especies, del Ideal Humano, de la Naturaleza Humana. El hombre se debe a su Naturaleza Humana y por lo mismo debe descubrirla, reconocerla y comprenderla. XIII. Siendo necesaria, para sostener la fuerza pública y subvenir a los gastos de administración, una contribución común, ésta debe ser distribuida equitativamente entre los ciudadanos, de acuerdo con sus facultades.

La Fuerza Pública debe ser aquella compuesta de padres, maestros y líderes Maduros en la Naturaleza Humana, y no un batallón de adolescentes e inmaduros en la Naturaleza vincular, en la justicia Natural y en las bondades de la Normativa Natural. La era de los ejércitos pasó de moda. Martín Soria Página 261

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Los ejércitos no son resolutivos, son únicamente una fuente de poder. La naturaleza humana ha de dominar el poder y dirigirlo en la orientación de conciliar a todos los humanos en el establecimiento de los vínculos filio-paternales, fraterno-conyugales y paterno-filiares. Esa es la