CIUDAD LÍQUIDA, CIUDAD INTERRUMPIDA

MANUEL DELGADO RUIZ Universitat de Barcelona Institut Català d´Antropologia

Apuntes para el seminario en la Biblioteca Pública Piloto, organizada por el Posgrado de Estética de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. Medellín, 4-6 de agosto de 1997. 1. HIDROSTÁTICAS URBANAS : PODER Y POTENCIA 1.1. SOCIEDAD VERSUS ESTADO : EL PENSAMIENTO DE PIERRE CLASTRES.
Todas las sociedades con Estado están divididas en dominadores y dominados, mientras que las sociedades sin Estado ignoran este desglose, es decir son sociedades políticamente indivisas : el poder no está separado de la sociedad. No existen un órgano separado de las sociedad destinado a ejercer el poder. El pensamiento político de Occidente ha querido descubrir en lo político, es decir en la división entre dominados y dominadores, la esencia misma del hombre : el hombre político de Aristóteles. No existe sociedad, se sostiene, si no es bajo la égida de reyes o gobernantes. Allí donde no aparece

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la división entre los que mandan y los que obedecen no existe sociedad, sino infrasociedad.774 Cuando los conquistadores llegaron a América y comprobaron el extraño status de jefes que no mandan, proclamaron que aquellas gentes no eran civilizadas, que no se trataba de auténticas sociedades : eran salvajes “sin fe, sin ley, sin rey”. Los indios se movían o en la anarquía o bajo el imperialismo totalitario de los incas o los aztecas, es decir parecían ser incapaces de vivir si no era en el caos o bajo el despotismo. No se dan rasgos de estratificación política en Sudamérica soino en el caso de los tainos del Caribe, los caqueitos, los jirajiras o los otomac (casi todos arawak), todos situados en el noroeste de Sudamérica, seguramente como consecuencia de su relación con la civilización chibcha y el área andina. Sólo vemos reaparecer este esquema de poser entre los gaycurú y los guana del Chaco. Suele jerarquizarse las sociedades en función de su mayor o menor cantidad de poder político, de Estado, colocando las sociedades estatalizadas como la punta de landa de un presunto proceso civilizador. El poder, a partir de Nietzsche y de Weber, se concibe además como fundamentado en el principio de la violencia. La violencia es, por definición, el predicado del poder. En cualquier caso, la política de los salvajes se opone constantemente a la aparición de un órgano de poder segregado, impide el encuentro fatal entre la institución de la jefatura y el ejercicio del poder. Repitámoslo : no existe un órgano de poder separado de la sociedad, porque es ella quien lo detenta como totalidad. Todo lo que hacen parece destinado a mantener bajo control estas fuerzas subterráneas que son el deseo de poder y el deseo de obediencia. Impedir a toda costa la aparición de la dominación y la servidumbre, sobre todo en el sentido de impedir que el deseo de sumisión se realice : el poder no ser recorta del cuerpo social. Lo político existe. Hay un poder. Pero este poder se determina como un campo fuera de toda coerción y de toda violencia, dejando de lado cualquier subordinación jerárquica, sin ninguna relación orden-obediencia. Esto no quiere decir que las sociedades indias no hubieran conocido el poder político, como uno más de los signos de su inmadurez : sociedades sin Estado, es decir

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sociedades afectadas por una carencia, por la ausencia de algo que debiendo estar no está. La historia y la etnografía demuestran que existieron frecuentes contactos con sociedades con jerarquía y estratificación. Su conjunta del Estado es así pues consciente y voluntaria. Si los amazónicos rechazan el Estado no es tampoco como consecuencia de algun rasgo de personalidad cultural que se reproduce a nivel individual, sino el resultado de una acción y una decisión colectivas. Entre las sociedades de cazadores-recolectores la jefatura se instituye exteriormente al ejercicio del ejercicio del poder político. Funcionalmente esto parece un absurdo : ¿que quiere decir eso de un jefe sin poder ? La respuesta a tal enigma es que a este jefe ser le ha otorgado la tarea de ocuparse y asumir la voluntad de la sociedad de aparecer como una totalidad única, es decir, el esfuerzo concertado, deliberado, de la comunidad de afirmar su especificidad, su autonomía, su independencia en relación a los demás grupos humanos. La vida del grupo, como proyecto colectivo, se mantienen por la via del control social inmediato. En este contexto, ¿ en qué consiste el poder y lo político ? Premisas : 1. El poder político es universal, immanente a lo social, pero puede expresarse de dos formas muy distintas : poder coercitivo y poder no coercitivo. 2. El poder coercitivo no es “el auténtico” poder político sino un caso particular del mismo. 3. No se puede pensar lo social sin lo polìtico, pero si que puede pensarse lo político sin la violencia. La función del jefe es la de encarnar el poder coercitivo, pero, paradójicamente, su poder no puede. La del jefe es una figura sin autoridad. Es un poder impotente, y su función funciona en el vacio. Sus tareas:

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allí donde se entrecuzan el intercambio de mujeres. No es tanto que el jefe habla. Los indios aprecian su virtud y le obligan a ejercerla todo el tiempo. es decir con lo que resulta ser el centro mismo del universo de la comunicación. Las funciones del jefe son permanentemente controladas por la opinión pública. Casi tanto como darlas. sino que aqué que habla es el jefe. El liderazo tiene más de servidumbre que de privilegio. como expediciones guerreras. puesto que la famosa liga iroquesa era una asociacón con funciones religiosas. las órdenes son sencillamente inconcebibles. Si hi ha alguna cosa aliena a la mentalitat d´un amazònic és la idea d´obeir. y resulta comparable con ligas parecidas entre los tupi-guaraníes. sino únicamente su prestigio y su habilidad. El único privilegio que disfruta es el de la poligamia. Excepción hecha de situaciones muy particulares. El lider. B) Le corresponde ser generoso con sus bienes y no pouede permitirse defraudar la solicitudes sus “súbditos”. El caso iroqués (Lowie) no es una excepción. El cargo de jefe consiste en constituirse en expresión física y concreta de un punto en que coinciden todas las funciones sociales más 4 . de hecho. El jefe es de este modo sometido a un constante chantaje. es quién más trabaja. Nada escapa a esta fiscalización. El jefe depende exclusivamente de la buena voluntad de su grupo. les ordres són inconcebibles. o la de donar-les. se le abandona o se le mata. Por lo que hace a las relaciones del grupo consigo mismo. a soles. Si hay algo ajeno a la mentalidad de un indio no estatalizado es la idea de obedecer órdenes. Pel que fa a les relacions del grup amb si mateix. El poder aparece relacionado con tres niveles estructurales esenciales de la sociedad. tret de situacions molt excepcionals. La base para tal función no puede ser de ninguna manera la fuerza. de bienes y de signos.A) El jefe es un mediador. ¿Qué es pues lo que hace el jefe ? : el jefe habla. una instancia moderadora. que agrupaba cinco tribus distintas. La obligación del jefe de dar es experimentada como una prerrogativa de sus “subordinados” para someterle a un constante pillaje. muchas veces sin hacerle el mínimo caso. C) Sólo un buen orador puede acceder al liderazo. Si no se hace lo que se espera de él. com ara una expedició guerrera.

haciendo de él un punto que escamáticamente es nada. el grupo proclama un rechazo frontal a la autoridad centralizada. es una palabra que no espera respuesta. 5 . el Estado tiene en todo sitios una fecha de aparición. El ejemplo de las sociedades amazónica tal y como fueron mostradas por Clastres nos muestra que la división entre dominadores y dominantes no es inherente al ser social humano. com expresión cosmológica de una sociedad humana construida por humanos.precisamente enfocando en el poder la negación de tal fundamento. por así decirlo. de mujeres y de palabras. La naturaleza del poder es una coartada que esconde el poder de la naturaleza. Se le concede la palabra. pero porque la palabra es lo contrario de la violencia. sino como concesión a un más allà de ella que es incontrolable y amenazador. Haciendo de su papel un papel vacio. Parafraseando Foucault. La cultura percibe el poder como una resurgencia de la naturaleza. La cultura afirma la prevalencia de aquello que la fundamenta -el intercambio. De ahí el lugar fundamental que ocupa el jefe. La autoridad política es la negación de la cultura. El poder existe. La función política se ejerciría. La palabra no es tanto el privilegio del jefe como el medio con que cuenta el grupo para mantener la violencia al margen de la representación del poder. no a partir de la estructura de la sociedad. de un cargo destinado a no ser ejercido. Se llama jefe a aquél en que se rompe y se niega el intercambio. y en conformidad con ella. pero con el ejercicio de autoridad. que es el de la anomalía y la interrupción de la buena circulación de bienes. Por medio de las mujeres que el grupo le concede acaba deviniendo prisionero del grup. por ello. Se trata. Además. El aislamiento de la palabra del jefe se corresponde con el testimonio de su mansedumbre. También la poliginia es una falso privilegio. un monstruo que encarna la antisociedad animal. pero no es nada. porque el poder remite plenamente a las relaciones naturales no a las relaciones sociales entre humanos. La averiguación de las causas de su irrupción en escena es una de las tareas principales de la antropología política.estratégicas. La cultura desmiente así una presencia que admite como una amenaza de la naturaleza.

Investigaciones en antropología política. La sociedad es entendida entonces como ordenación de posiciones o status. 6 . sino que implica un reconocimiento del vínculo social generalizado. jerarquizado. Seuil. aquéllos en los que quien los atraviesa “no es ni una cosa ni otra”. L´esprit des lois sauvages. que ha dejado de existir provisionalmente. CLASTRES. La sociedad contra el Estado. 1986. 1979.) 1987. (comp. Bibliografía. institucionalización y persistencia de grupos y relaciones. P. Uno de ellos presenta la sociedad como un orden estructurado. Barcelona. Communitas La noción de communitas remite al estado liminal de los ritos de paso (Van Genep). ABENSOUR. estratificado. “La voluntad de ser siervo”.La solución de este misterio permitirá un dia aclarar las condiciones de posibilidad (realizables o no) de su muerte. Esta negación no es una impugnació global del orden social existente. Caracas.2. Mythes et chants sacrés des Indies Guaranies. Resulta como si existieran dos modelos de interacción humana. Barcelona. Crónica de los indios guayaquis. 32 (mayo). Monte Ávila. M. 1. 1987. Los momentos y los lugares liminales son espacios fuera del tiempo y de la estructura social. al haber quedado “entre paréntesis”. París. Le grand parler. que se sobreponen. Seuil. Altafulla. etc. 1981. 1978. diferenciado. El Viejo Topo. París. TRANCE Y COMMUNITAS. Gedisa.

Surge en los intervalos en el desarrollo de la estructura. Así. Se trata de una sociedad sin estructurar todavía. La diferenciación communitas/estructura social es parecida a la de sagrado/profana. instante fugaz. La communitas tiene un aspecto existencial : implica a los humanos en su totalidad en su relación con los otros.no es un estadio primitivo al que hay que regresar. Hay otras distinciones que serían igualmente pertinentes. La fiesta se corresponde con lo que Turner llama la communitas existencial o espontánea : performance. sino una dimensión presente o potencialmente presente en todas las sociedades. versus la sociedad estructurada que es una sociedad cerrada. 7 . considerados a su vez también como una totalidad. en momentos en que ha quedado en suspenso el sistema de roles. todavía no contaminada por la acción humana ni por el paso del tiempo.El segundo surge en el momento liminal y implica una suerte de grado 0 de sociedad. La communitas -al contrario de lo que pensaban Marx o Rousseau. sociedad entendida como comunidad esencial. pura. La communitas es una sociedad sagrada. transición / estado totalidad / parcialidad homogeneidad / hetergoneidad igualdad / desigualdad ausencia de status / estatuación desnudez o uniformidad / distinciones en el vestir generosidad / egoismo sencillez / complejidad aceptación del dolor / negación del dolor locura sagrada / cordura La communitas es una sociedad abierta. aquel vínculo fundamental sin el que no podría existir sociedad alguna. como comunión. acabada de nacer.

La contribución especial de lo urbano a la antropología consiste en una gama de conocimientos sobre 8 . 3. indica que els sus ocupantes no tienen otra cosa más que el cuerpo para entender el mundo y para aquéllos para los cuáles el mundo es poca cosa que su cuerpo. más que indicar un lugar social en el que el cuerpo se libera de los constreñimientos de la centralitzación social. sino como aparato conceptual.3. no como daño o como enfermedad. Sensibilidad a la diversidad cultural. asociada a la observación participante como método principal de trabajo. o como antropólogos que analizan un tipo particular de ordenamiento. Disponibilidad para definir los problemas de manera amplia. Los trances son un instrumento de control conceptual y social del mundo en los cuales los contenidos discursivos son desplazados como principios explicativos en beneficio de la explotación sistemática y pautada del cuerpo. INTRODUCCIÓN A LA ANTROPOLOGÍA URBANA. Los cultos extáticos son religiones cuerpo a cuerpo : el sentido está inscrito ya en la carne. holísticamente.Trance. 1 Los rasgos al mismo tiempo epistemológicos y deontológicos de la antropología podrían resumirse en estos tres puntos : 1. Proximidad a la vida diaria. 1. Los antropólogos urbanos pueden ser considerados como urbanólogos con un tipo particular de instrumentos epistemológicos. 2. El caracter marginal de las religiones extáticas.

dispositivos micropolíticos. A un nivel moral. una disciplina empírica.fenómenos que se dan con menor frecuencia o nunca en otros contextos. ante todo. que atiende configuraciones sociales y culturales particulares. El método comparativista le permite aplicar instrumentos conceptuales que hen demostrado su capacidad explicativa en otros contextos : oposición complementaria o ciclos de desarrollo en grupos domésticos. En virtud de que es tradició explorar lo nuevo. La antropología es un instrumento al servicio de que los urbanitas puedan pensar de una forma nueva acerca de lo que les rodea. La antropología es.. El producto más característico de la antropología es la etnografía. es decir en sus aportaciones singulares a la variación humana en general. que las bases teóricas sentadas por la Escuela de Chicago para unas ciencias sociales de la ciudad no habían sido en realidad sino las del estudio 9 . lo desconocido. la impotancia de la Antropología reside también en su potencial para hacer reflexionar sobre qué significa la diversidad cultural y acerca de la propia situación de cada cual en relación con los demás : La posibilidad de comprenderse a uno mismo en base a comprender a los demás. concretos y contextualizados de trabajo -el trabajo a mano-. La etnografía es la manera como el antropólogo se aproxima a su objeto. en un sentido no necesariamente crítico. La antropología está bien prreparada para analizar episodios de interacción. interdependencias. y también la fuente de donde extrae y refina sus especulaciones teóricas. es decir los métodos cualitativos. 2 Tenían razón quienes hicieran notar. elementos de la vida social que se contemplan bajo un prisma relacional. etc. puede cultivar en la ciudad su sensibilidad a lo inesperado : hechos nuevos y también nuevas relaciones entre hechos.

¿Pero lo urbano y la ciudad son una misma cosa? En una ciudad en efecto. ninguna de esas cosas corresponde propiamente a lo urbano. como lo demuestra el hecho de que todo ello.del proceso de modernización en general -industrialización. por supuesto. Al mismo tiempo. al pensar la ciudad como un sistema vivo. elaboraba sus propuestas analíticas precisamente desde la constatación de que el rasgo definitorio de la cultura urbana era justamente su inexistencia en tanto que sustancia dotada de uniformidad. regida por mecanismos de cooperación automática (es decir cooperación impersonal y no planificada entre elementos en función de su posición ecológica). ¿Cómo definir lo urbano? Cuando los chicaguianos conectaron su idea de ciudad a la de un sistema vivo. La tendencia que encabezaron Park. si hace o no hace. familias. monumentos. de hecho siempre. como 10 . ésta no podía consistir sino en una tupida red de relaciones crónicamente precarias. mientras que lo urbano trasciende sus fronteras físicas. articulaciones. Burguess y Wirth en el Chicago de los años treinta. la ciudad siempre está en la ciudad. los teóricos de la complejidad lejos del equilibrio definirían como caos autorganizado. Al hacerlo. y en sentido contrario. lo que es lo mismo. Si esa cultura urbana a conocer por el científico social era en realidad alguna cosa.. en todos los sitios. del proceso de homogeneización cultural en que consistía la dinámica mundializadora. que implicaba por vez primera la incorporación de métodos cualitativos y comparatistas típicamente antropológicos a objetos de conocimiento no exóticos. instituciones. cuando plantearon su funcionamiento como el de una expresión más de la naturaleza animada. estaciones. mercados. politización. palacios. burocratización. mucho más tarde. una trama de trenazamientos sociales fragmentarios y efímeros y un conglomerado escasamente cohesionado de componentes grupales e individuales. etc. centros. O. vemos estructuras. preparon el camino para entender la ciudad como una expresión más de lo que. vinieron a definir lo urbano como una mecanismo biótico y subsocial. haya estado antes. iglesias. En cambio.ser contemplada sucediendo en ese nicho ecológico particular que son las metrópolis contemporáneas. un ecosistema. una proliferación infinita de centralidades -muchas veces invisibles-. tal y como podía -y puede todavía ahora mismo.

momentos. justo cuando está ejecutándola. con respecto de las prácticas sociales que alberga y que en su seno se despliegan como una presencia pasiva (decorado.. O cuanto menos podría decirse.. marco. la segunda a la de sus utilizadores. lo que la escuela de Chicago cifraba como la característica principal de la urbanidad : el exceso. La primera remite (Castex) a la historia de una materialidad. pero antes de que haya cerrado del todo tal tarea. la segunda de la vida que tiene lugar en su interior. de sus texturas. en otras palabras.. como la sociedad urbana “manos a la obra”. en un proceso. el merodeo. todavía mejor. La primera atiende a lo estable. hilvanándose con materiales que son instantes. es decir sus usuarios. telón de fondo. o. como si hubiéramos sorprendido a la materia prima de lo social en estado todavía crudo y desorganizado. que nunca nos sería dado ver concluído. por todo lo que hace posible la vida social. que lo urbano está constituído por todo lo que se opone a no importa qué estructura solidificada. puesto que es fluctuante. Siendo materia. un trabajo de lo social sobre sí. de cristalización. de sus problemáticas. haciéndose y luego deshaciéndose una y otra vez.. se ha generalizado y lo encuentra uno por doquier. En cierto modo la antropología de lo urbano se colocaría en la misma tesitura que pretende ocupar la antropología del espacio : una visión cualitativa del espacio.nos hiciera notar Henri Lefebvre. pero que la trasciende. la errancia. Si una antropología urbana no sería exactamente lo mismo que una antropología de la ciudad. lo segundo se refiere a las transformaciones o a las mutaciones. Un objeto de conocimiento que puede ser considerado.) pero también 11 . de sus lógicas organizativas. efímero. situaciones. todo aquello de lo que la expresión máxima y más delirante es justamente la fiesta. Lo mismo podría aplicarse a la distinción entre la historia de la ciudad y las historia urbana. lo urbano estaría más cerca de la forma que no de la substancia. La primera habla de la forma. de sus accidentes y regularidades. lo mismo podría decirse con respecto a la antropología urbana considerada a la manera de una subdivisión de la antropología del espacio. De lo urbano cabría decir más bien que su ser otra cosa consiste en reconocerse como una labor. de las energías que en él actúan. circunstancias. escenario de metamorfosis constantes.

casi. de simultaneidades y dispersiones Si la antropología urbana era concebida como. La ciudad era percibida entonces como un mosaico -o mejor un calidoscopio. “Hay pocas posibilidades de que el individuo llegue a tener una concepción de la ciudad como conjunto o considere su posición en el esquema común”. escribía Louis Wirth. la indiferencia. La antropología urbana se presenta entonces más bien como una antropología de lo que define la urbanidad. no tanto la ciudad en sí misma como su espacio público. unidos por aquéllo mismo que les separa : la distancia. Lefebvre lo había sugerido con claridad : lo urbano está hecho de disoluciones. El espacio : algo que las sociedades organizan o algo que las somete. Pero en todos los casos. La ciudad tiene habitantes. de vínculos débiles y precarios conectados entre sí hasta el infinito. el tránsito entre las cuales era abrupto y daba pie a multitud de intersicios e intervalos que eran inmediatamente habitados por todo tipo de marginados y desertores. una antropología del espacio público. lo urbano no es un espacio que pueda ser morado. pero también constantemente interrumpidos. es. Lo urbano está constituído por usuarios. Una vez más. de las superficies hipersensibles a la visibilidad. He ahí otro nivel en que se pone de manifiesto que. y donde multitud de subculturas autónomas hacían frente a la integración a que se las intentaba someter sin apenas éxito. Sin duda así es : el ámbito de lo urbano por antonomasia.de microsociedades copresentes. lo imprevisto. a diferencia de lo que sucede con la ciudad. La urbanidad consiste en esa reunión de extraños.. lo sorprendente. a escenificiaciones que bien podríamos calificar de coreográficas. Es el espacio público donde se produce la epifanía de lo que es específicamente urbano : lo inopinado. su lugar. lo absurdo.como un agente activo. a la que los contenidos de la vida social se pliega dócilmente. es decir del espacio habitado. entonces el objeto de esa antropología urbana era el de un dominio de la dispersión y la heterogeneidad sobre el que el control político directo era difícil o imposible. el anonimato y otras películas protectoras. preferentemente. ámbito de acción de dispositivos que las determina y las orienta.. a los deslizamientos. lo urbano no. la antropología del espacio es una antropología del espacio construído. frías. 12 . de socialidades minimalistas.

Si el referente humano de esa antropología urbana fuera el habitante. puesto que. atenta a las constelaciones culturales y sociales. La ciudad pasaba a ser entendida de este modo como un organismo dotado de vida pero carente de espíritu. complentariedades. como las relativas a los territorios fragmentarios. por definición. que fuerzan al sujeto a multiplicar sus identidades circunstanciales o contextuales. El usuario del espacio urbano es un transeunte. Lo urbano quedaba así reducido a un marco medioambiental en que se aglomeraban intereses e identidades incompatibles entre sí. como sus inconvenientes. es decir sin aquel campo representacional en que Durkheim quería ver proyectándose en términos sagrados los principios axiomáticos y morales que debían sustentar todo pacto societario. a los que con frecuencia mantenía unidos aquello mismo que los separaba. 13 . que lo nombran. y sus ventajas. infinisetimales. alguién que no está allí sino de paso. es decir la hostilidad o la indiferencia.No podía ser de otro modo. el morador o el consumidor. ni para ajustar configuración espacial alguna. que lo someten a oposiciones. pero las técnicas prácticas y simbólicas que lo organizan espacial o temporamente. la antropología urbana había escogido como objeto de conocimiento las estrellas fugaces. se deben precisamente a que. yuxtaposiciones. que lo recuerdan. Pero está claro que no es así. y se renuevan a cada instante. etc. proliferan hasta el infinito. El espacio público es un espacio diferenciado. una sociedad anónima “no tiene alma”. a las antípodas de cualquier distribución en unidades espaciales claramente delimitables. una ciudad es siempre algo así como una “sociedad anónima”. como él mismo nos hacía notar. es decir la extrema complejidad de las articulaciones espacio-temporales. discontinuos.. Si Lévi-Strauss había querido una antropología entendida como una astronomía. que los gradúan. sí que tendríamos motivos para plantearnos diferentes niveles de territorialización. son microscópicos. La antropología urbana tampoco era en sí una antropología del territorio. como ha planteado Clifford Geertz en Conocimiento Local. No tienen tiempo para cristalizar. que lo jerarquizan. son poco menos que innumerables. La calle y el espacio público llevan al paroxismo lo que Bachelard llamaba la epistemología no cartesiana.

Se aplica a una extensión o una distancia entre dos puntos. un nombre. una ausencia. Es la práctica de los lugares. en la ciudad. que a devenido de pronto totalmente transparente. Implica una cualidad negativa. la naturaleza puramente diagrámatica de lo que sucede en espacio público puede asimilarse a la noción de no-lugar. por lo que. es el paradigma mismo de los no-lugares. de normativas y de interdicciones sociales que tienen como tema común el espacio. De hecho. Los dispositivos existen. negocaciones constantes entre miradas y paisajes.Tampoco se dejan domeñar fácilmente. en una visión en última instancia reductora y en absoluto dialéctica. sino miradas y voces? El esquema de la calle. Configuración instantánea de posiciones. No-lugar. atraviesa los lugares. debida a De Certau y popularizada por Augé. Dispositivo espacial que expresa la identidad del grupo. maleable y dócil. relacionales e históricos. El nolugar es el espacio del viajero y. en ese concepto. Se trata de puntos identificadorios. la plaza pública con su iglesia. o suele tener casi siempre. como Augé pretendía. los límites del pueblo. aplicándose a un público pasivo. en la práctica se asocia con la ideas de territorio y de territorialización. El plano. las salas de espera o la gran superficie comercial. Son generadores de organicidad. Es un punto de pasaje. los monumentos históricos. Lugar. de tener sentido. un desplazamiento de líneas. las fronteras simbólicas de ese objeto que es el espacio público? ¿Qué fija los límites y las vulneraciones. pero su éxito nunca está asegurado. Lugar antropológico. del usuario de los 14 . El espacio como fundado y constantemente refundado. lo que el grupo debe defender contra las amenazas externas e internas. Espacio. La calle. por definición. el santuario o el castillo. produce itinerarios. del transeunte. En contra de lo que daba por supuesto Foucault en Vigilar y castigar. el espacio público no está a merced de dispositivos a través de los cuáles los “poderes” ( ?) ejercerían su despotismo. mediante el cual el punto en el espacio recibe desde fuera el mandato de significar. Se asocia a un conjunto de potencialidades. ¿Cuáles serían. El lugar tiene. el barrio o cualquier otro enclave. mucho más que el aeropuerto. sin duda. La marca social del suelo.

pero no atiende para nada las alteraciones y turbulencias que tienen lugar en su seno. como señalaba Lefebvre en La revolución urbana. Augé propone aquí la imagen del palimpsesto. La morfogénesis es el estudio de los procesos de formación y de transformación del espacio edificado o urbanizado. ante bien niega. 3 15 . palabras y memorias. Por cuanto es escenario predilecto de nuevas socializaciones es lo contrario de la utopía : en primer lugar. cuyo actor central es siempre el usuario. los espacios y los esquemas concretos confeccionados. debía ser mucho más de las relaciones que de las estructuras. de “gestos. En segundo. Es una heterotopía. toda sociedad orgánica. Tambien lo urbano reclama una consideración de nociones frecuentadas por las ciencias sociales de la ciudad . símbolos y sentidos”. Una etnología que. de igual modo que el nolugar tampoco nunca llega a ejecutarse del todo. del consumidor extraviado en el supermercado. Se trata de una falsa dicotomía. El lugar no es nunca borrado del todo. porque no postula.transportes públicos. Lo mismo podría decirse del análisis tipo-morfológico del tejido domesticado de la ciudad. esto es aquél que usa los lugares y los trayectos. en los grandes almaces o en el centro comercial. La topografía se antoja inaceptablemente simple en su preocupación por los sitios y los monumentos. de las discordancias y las integraciones precarias y provisionales que de las funciones de una sociedad orgánica. Un lugar existe al mismo tiempo que un no-lugar. sobre todo es el espacio que la calle impone. porque existe. pero no suele atender el papel de ese individuo urbano al que la escuela de Chicago reclamaba una etnología. por fuerza. Como hemos añadido..

La calle sería. por encima de todo. pero que no son casi nunca instituciones estables. Como la arquitecutra misma. por ello. ejes que organizan la vida social en torno suyo. la voluntad del cual es orientar la percepción. acaba por impregnar los espacios con sus cualidades y atributos. como a fuerza conformante que es. Es la acción social lo que. Tenía razón Lefebvre cuando en La revolución urbana caracterizaba lo urbano como escenario de una curiosa independencia relativa entre la “lógica de la forma” y la “dialéctica de los contenidos”. por tanto. por mucho que ambas escalas sean protagonistas de frecuentes vínculos y solidaridades. en efecto. distribuir valores simbólicos y. ofrecer sentidos prácticos. el entramado por el que oscilan los aspectos más intranquilos del sistema de la ciudad. el escenario de esta estructura hecha más de instantes y de encuentros que no de instituciones que singulariza la sociabilidad urbana. situaciones.. resulta inteligible a partir de su codificación. Hay una espacialidad en el espacio público. La calle y la plaza son. en este sentido.. influenciar sobre las estructuras relacionales de lo usuarios del espacio. Tampoco es únicamente el esquema allí donde la ciudad encuentra compendiada su forma. Un segundo discurso es el de la sociedad misma. Uno es resultado de un diseño urbanístico y arquitectónico políticamente determinado. El espacio viario. más memorable de una ciudad. que es quien tiene siempre la última palabra acerca de cómo y en qué sentido moverse físicamente en el seno de la trama propuesta por lo diseñadores.. La organitzación de las vías y cruces urbanos es. al fin y al cabo. ondas. encontronazos. sino aparecer condenada a atender estructuras líquidas. Decididamente una antropología urbana no podía. así como el sistema de jerarquías pautas y relaciones espaciales que determinará muchas de sus transformaciones futuras. como en definitiva el conjunto de los otros sistemas urbanos. sino una pauta de instantes. pero esa espacialidad sólo relativamente funciona a la manera de una lógica espacial entendida como 16 .. objetos de un doble discurso. una muestra de esa autonomía inercial de lo formal y de lo social. confluencias. ritmos. todo proyecto viario constituye un ensayo en orden a domesticar el espacio urbano. es decir desde su ubicación en un orden de signos..La delineación viaria no es tan sólo el aspecto de la projección urbana que fija la imagen más permanente y. fluctuaciones.

los de redes y ramificaciones”. la dimensión. “permeable. colisionando por su contorno o por el resultado de inercias. no se los puede comparar ni a los espacios locales de ciertos astrónomos. ni a sedimentos. cuáles son los elementos constitutivos que se ocultan tras esa indiferenciación que es. flujos. limitadas las unas por las otras. El espacio social comienza a aparecer en su hiper-complejidad : unidades individuales y particulares. sino más bien una extensión sin límites fijos. el etnólogo urbano no ha escogido para ejercer su profesión un territorio estático. a veces interrumpido por los grandes movimientos -aquellos que provocan interferencias. Se interponen . se componen . Y más adelante : “Los lugares no se yuxtaponen tan solo en el espacio social. movimientos. penetrado por los pequeños movimientos. Una lógica que obliga a topografías móviles. en realidad. Henri Lefebvre lo han planteado con una claridad inmejorable. cuyos objetos son atómicos. sino una lógica totalmente abierta. y en ocaciones se cortan.. en contraste con lo que ocurre en el espacio-naturaleza. No son cosas. como querían los chicaguianos. por mucho que esta metáfora resulte más razonable que una comparación matemática. Producidos en el corazón del tiempo. Estos espacios no son ya medios vacíos. se superponen. arrebatado.. cada lugar social sólo se puede comprender a partir de una doble determinación : arrastrado. que se hinfla y se retrae al hilo de los días..pero en cambio atravesado. ondas. un recurso adaptativo con que los distintos hacen frente a la integración forzosa 17 . compenetrándose unas. continentes separables de su contenido. Digámoslo de otro modo. La tarea del etnólogo pasa a ser entonces la de mostrar de qué está compuesta una sociedad aparentemente “de masas”. a la hora de sentar las bases de ese ritmoanálisis que el reclamaba para el estudio del espacio social : “Los espacios sociales se compenetran y/o se superponen. ¿No sería a la dinámica de fluídos a lo que cabría recurrir? El principio de superposición de los pequeños movimientos nos enseña que la escala. distintos pero no disociables. al hilo del tiempo. que se corresponde con un tipo específico de lugar : el no-lugar de Augé o el lugar-movimiento de Joseph. fijaciones relativas. el ritmo desempeñan un papel importante.. Los grandes movimientos se compenetran .modelación y estructuración estable. las otras enfrentándose” (La production de l´espace).

la concepción política de la ciudad sabe que resulta indispensable el establecimiento de centros que desempeñen una tarea de integración tanto instrumental como expresiva. susceptible de generar o movilizar afectos identitarios específicamente ciudadanos. ya está dada”: “La urbanidad designa más el trabajo de la sociedad urbana sobre sí misma que el resultado de una legislación o de una administración. el proceso de homogeneización cultural. jerarquizado. Manuel Castells establecía como tras la idea de “centro urbano” lo que hay es la voluntad de hacer posible una “comunidad urbana”. Pues bien.” (Joseph) Frente a esa realidad que hace de la metrópolis una organización societaria en que el anonimato deviene estructura y lo diferente se reproduce. repitámoslo. como si la irrupción de lo urbano.aspira a construir una cierta unidad de espíritu que haga -ahora sí. estuviera marcada por una resistencia a lo político. Veremos entonces cómo es que se produce en el campo de la producción significante esa labor de forjamiento de una “cultura urbana” en la que se encuentran comprometidos los gobiernos de muchas ciudades del mundo. En esa dirección.que les amenaza.. Para ello se intenta una y otra vez convertir la urbanización en politización. diferenciado e integrado de relaciones sociales y de valores culturales”. Todo ese dinamismo hecho de fragmentos en contacto que el etnólogo urbano observa sucede de espaldas a un orden político que lleva acaso siglos intentando que la ciudad renuncie a su condición intrínsecamente turbulenta y contradictoria.. es decir “un sistema específico. es decir en asunción del arbitrio del Estado sobre la confusión y los esquemas paradójicos que organizan la ciudad. tan atractiva para el ciudadano en el plano de lo utilitario como en el de lo simbólico. la aspiración del proceso modernizador -ésto es. Lo que se procurará en la exposición que ahora sigue es mostrar como ese trabajo de centralización no es confiado sólo a enclaves propiamente funcionales sino también a otros puntos de centro cuya misión es ante todo de orden semántico.viable una experiencia de lo urbano como cultura exenta más o menos unificada. una artimaña de mimetización que le sirve a la variedad de las especies culturales para burlar el acecho de sus depredadores. Su objetivo es reeditar parecidos mecanismos a los que posibilitaron 18 . La ciudad es anterior a lo político. deje desentrañar sus oposiciones y acabe por acatar su autoridad fiscalizadora.

-L. París. al fin. en orden a desatascar el exceso de información que una ciudad siempre genera. .la irrupción de los nacionalismos de base territorial e histórica en el siglo pasado. como toda ritualización. París. bien sobre una multitud de subgrupos fluidos y efímeros. anthropologie de l´espace. a C. de esquematizar y hacer diáfanos al máximo los índices cognitivos y de colocar los resultados de esta reducción en un código elemental al servicio de focalizaciones de identidad. COHEN. Mucho más si se trata de urbes extremadamente sobrecodificadas y escenario de mutaciones constantes. J. Textes d´anthropologie urbaine offerts a Jacques Gutwirth. Y ésto mediante la obtención por parte de todos ellos de un sentimiento de adscripción a una sola cultura “nacional” políticamente santificada. 19 . J. bien sobre no menos numerosos segmentos corporativos autosuficientes. En general. CNRS Editions. De hecho. Y. Pétonnet y Y. susceptible de trascender la tendencia a la inconexión entre fragmentos. la dirección que toma la ordenación simbólica del medio ambiente urbano adopta como objetivo disminuir los dinteles de ruido semántico y funciona. entendida como proceso de control y centralización. Esta voluntad pedagógica y de refuerzo de la identidad es uno de los vectores centrales de la política de ritualización del espacio urbano en que las autoridades públicas se encuentran comprometidas en un buen número de ciudades del mundo. Bibliografía. pp. DEPAULE. L´Harmattan. DELAPORTE.). Delaporte (eds. a la plurijerarquización. y J-C. 1995. la tarea que se le impone a los nuevos nacionalismos urbanos es la misma que un día afrontaron sus precursores del XIX: hacer posible la modernización. 1993. “D´un terrain a l´autre”. Se trata. Ferveurs contemporaines. al mantenimiento del anonimato y a la atomización que caracterizaban la manera débil de vincularse entre sí las unidades particulares en las sociedades premodernas. CASTEX. 321-40. factores éstos que se añaden a la exuberancia perceptiva a que suerle tender la tradición vernacular en numerosas sociedades. Histoire urbaine.

J. París. C. desde el racionalismo y el materialismo absolutos. M. FCE. Anthropos. GUTWIRTH. Chemins de la ville. Barcelona. La potestas se da como capacidad de producir las cosas. (ed. una ontología constitutiva. Spinoza quería demostrar la falsedad de las ideas aberrantes que la teología había puesto en circulación con respecto del ejercicio de su poder. 1978. Hérodote.FERNÁNDEZ-MARTORELL. México DF. L´homme. du CTHS. HANNERZ. Icaria. esto es entre potencia y poder. Ed. Exploración de la ciudad. Las proposiciones XXXIV y XXXV de la primera parte de la Ética plantean la diferencia entre potentia y potestas. “L´observation flottante”. POTENCIA Y PODER. XXII/4 : 37-47. PÉTONNET. La potencia de Dios es su esencia misma.). 1982.4.). y PÉTONNET. 9 : 3858. Mediante la identificación de la potencia de dios con la necesidad interna de su esencia. “L´enquête en ethnologie urbaine”. 1988. la potentia como fuerza que las produce. LEFEBVRE. Leer la ciudad. 1993. H. París. C. GUTWIRTH. La production de l´espace. J. fundamentada en la capacidad organizativa de la espontaneidad de las necesidades y de la imaginación colectiva. 1 Toda la obra de Spinoza. está tensada por una dinámica de transformación. 1974. La potestas no puede ser entendida más que 20 . (eds. U. 1974. 1. 1987.

En Spinoza Estado y sociedad civil se intersecan. es libertad del cuerpo social. puesto que tal pasaje se produce en términos de colectividad. de la potencia del ser. Spinoza se pone de 21 . El poder es contingencia. y cuyo dinamismo es a la vez productivo y constitutivo. excavan en la base del poder para demolerlo. El poder es superstición. La constitución política de la multitudo es siempre una física de oposición al poder. Su lugar está subordinado a los desplazamientos y actualizaciones del Ser potencial. 1. La demostración apodíptica que la potentia hace su exhibición de sí misma. es decir la construcción necesaria del ser. Negación la idea moderna de que el Estado absoluto es trascendente con respecto de la sociedad. La libertad. Una concepción de Estado que niega radicalmente toda trascendencia ⇒ negación absoluta de la autonomía de lo político. El proceso del ser.como subordinada de la potentia. es decir de la génesis jurídica del poder. que no puede apreciarse más que en tanto que física de los comportamientos colectivos. Uno no es concebible si el otro. 2. el cada vez más complejo afirmarse la potencia. organización del miedo ⇒ NO SER (Baudrillard y la no existencia del poder. La multitudo se identifica con el sujeto colectivo. Una determinación del poder como función subordinada a la potencia de la multitudo. Los derechos no se transfieren. sociedad que constantamente reclama ver satisfecha su necesidad de expansividad. como el gran secreto que guarda celosamente  la clave de su eficacia). En la retórica iusnaturalista se consolida el contrato como la forma de mediación entre el ciudadano individual y el Estado. del ciudadano al Estado. Spinoza niega el principio del pasaje de lo individual a lo general. La idea de potentia le sirve a Spinoza para criticar la idea de la transferencia trascendental del derecho natural. sino que se constituyen colectivamente. en ese contexto. En el contexto de las crisis del siglo XVII. En los cinco primeros capítulos del Tractatus Spinoza determina tres elementos fundamentales. Es ese dinamismo el que permite el paso del Poder a la Potencia. de conservación y de reproducción. de la multitudo.

La noción se expande a lo largo y ancho de la escuela sociológica francesa. En La división del trabajo social Durkheim habla de la “fuente de vida sui generis. Defensa también de la multiplicidad y la versatilidad del ser. de la heterogeneidad de lo uno. contra el finalismo temporal del desarrollo del ser. del que se desprende un calor que calienta o reanima los corazones. La Potencia se identifica com la noción del sefirot en la mística judía. La efervescencia social como la base misma de la institución social de la religión. La potencia se transforma en lo “divino social” en Durkheim : esa fuerza agregativa que se halla en la base de toda formas de asociación. La ontología paradójica y radical de Spinoza concluye en que la hipóstasis. el conjunto de la potencias o emanaciones de la divinidad en que se funda todo lo real. que los abre a la simpatía”. Derivaciones de la noción spinoziana de Potencia.. del realismo jurídico. 3.. Al mismo tiempo natural y sobrenatural. En Halbwachs (1986) es la memoria colectiva. En resumen : destrucción de toda autonomía de lo político y afirmación de la hegemonía y la autonomía de las necesidad colectivas de las masas.. contra el mando. cuya materia prima son las vivencias o las “corrientes de experiencia”. del asociacionismo.lado de las reinvidicaciones sociales contra el Estado. Mana : fuerza mágica. Con ello Spinoza se pone del lado de quienes afirman que la mejor constitución la que se basa en el derecho a la resistencia y la oposición al poder. la única hipóstasis posible. la dinámica de la naturaleza. 22 . y también la sociedad silenciosa. Una concepción de la organización constitucional de la sociedad movida por el antagonismo de los sujetos. Es también la noción de mana en Marcel Mauss (1992). afirmando la hegemonía de las fuerzas productivas. es la del mundo y la realización práctica y física de su necesidad de ser. energía que se desencadena a raíz de la ejecución de actos mágicos.

a la solidaridad orgánica. La noción también aparece en el interaccionismo simbólico. personas. La relación entre Poder y Potencia es secante. Al mismo tiempo un substantivo.No és únicamente una fuerza o un ser.permanece también opaca al poder. un adjetivo y un verbo. substancia y actividad. particularmente en Goffman. Maffesoli contrasta lo social (modernidad. que puede encontrarse en lo que el mismo Benjamin llama lo “concreto más extremo”. funciones. Es a la vez calidad. La idea también se emparenta com la de aura en Walter Benjamin (1987). aquello que los sociológos americanos han identificado con un conjunto inorganizado y no obstante sólido. y bajo el concepto de vida subterránea. una cualidad o un estado. com se habia sostenido desde el evolucionismo. masas. Es una acción. en la ciudad. La organización de la socialidad se conforma a la manera de red. roles. “tribus afectuales). organización político-social. versus la solidaridad mecánica de las sociedades modernas. 2 La Potencia en Maffesoli y otros. individuo. Se trata de la capacidad de producir efectos místicos y portentosos. Hay una vida casi animal que recorre en profundidad las diversas manifestaciones de la socialidad. es decir lo cotidiano. contractualidad grupal) con la socialidad (posmodernidad. Se trata de un regreso. Una parte del Estado permanece opaca a la Sociedad. pero una parte no menos estratégica -acaso la más estratégica. osamenta de cualquier tipo de conjunto. Una red los nudos de la cual serían esas áreas a las que Maffessoli (El tiempo de las tribus) llama “tribus”. El concepto es igualmente análogo a lo que Simmel llamaba “el comportamiento secreto del grupo respecto del exterior”. es decir de la dimensión informal de lo 23 .

Esa afectualidad corresponde a una comunalización abierta y se constituye a la manera de un cemento lo suficientemente poderoso como para garantizar vínculos sólidos. La comunidad se conforma. cuando habla de lo orgiástico-dionisicaco.que se opone a un Poder extrínseco. La noción también aparece anticipada en Karl Manheim. impulso o propensión mística de la organicidad social. Tampoco tiene porqué tener un fundamento moralizante. Solían aparecer en todas las religiones. orientado hacia el futuro. que es una mezcla de indiferencia y de energía puntual.de las rigidificaciones institucionales. es decir era de naturaleza efímera. al lado -con frecuencia al margen. La noción se corresponde con la de comunidad emocional en Weber (Economía y sociedad). La idea estaba ya anticipada en La división del trabajo social. La emoción o afectualidad es la substancia que organiza la organicidad característica de las sociedades contemporáneas. un vitalismo que Maffesoli (sin citar a Spinoza) designa como la Potencia o. según esa idea de afectualidad. se inscribían localmente. no tenían estructura organizativa estable y se desplegaban en lo cotidiano. muchas veces ejercida en términos de abstención. bien. Una Potencia intrínseca -fuerza no finalizada. 24 . Potencia → pulsión comunitaria. Mediante la Potencia. donde Durkheim hablaba de cómo la gente buscaba la compañía de quiénes pensaban y sentían como ella. identificado como la institucionalización de los intereses de lo económico-político. Su composición era inestable. Una autoridad que no procede de arriba sino que está ahí. La afectualidad funda una estética del “nosotros”. la centralidad subterránea. que por la pulsión el resultado de la cual es el estar juntos. cuyo contenido es afectual.social. al mismo tiempo permanentes e inestables. La Potencia se concreta en encarnaciones esenciales. la socialidad se opone al Poder. Weber sugería que esas comunidades emocionales no podían tener existencia que en praesentia. de silencio y de astucia. menos por un proyecto común.

lo estructuralmente heteróclito. la escenificación de paralenguajes persistentes y la ritualización dirigida del territorio y el espacio urbanos. etc. del proyecto. Es mediante un ferreo control político sobre los signos que las ciudades están siendo exaltadas hoy a la categoría de patrias. Maffesoli recupera la idea de “secreto social” en Simmel. con idéntica intención. la masa -la Potencia al fin. para referirse a “la conspicua actitud de reserva respecto de cualquier poder establecido”. ya sea real o simbólico. hablar en voz baja pero provocando un murmullo.. le viene a sustituir ahora otra forma de indentificación basada en una comunidad que es ahora de experiencias y de sensaciones. Las comunidades afectuales y los neonacionalismos urbanos. rozarse. de lo perfecto. La muchedumbre se halla en hueco. que depositaba su fortaleza y su solidez en saber construir una comunidad de las conciencias. La sensibilidad colectiva surgida de lo que es una vivencia esencialmente ética da pie a una relación ética. le suplanta hoy. el pueblo. Por ello rechaza toda identidad que la reduzca a la unidad : el proletariado.. darse calor. gritar a coro. Si el Poder -lo moral-político. Es decir. Son estas algunas de las bazas más fundamentales mediante las que los miniestados ciudadanos procuran suscitar la adhesión emotiva de sus súbditos y proveer de una unidad moral capaz de vencer la contumaz resistencia de las sociedades civiles urbanas a cualquier intento de centralización simbólica.se ocupa de lo lejano. la chusma. Maffesoli habla de viscosidad para referirse a esa promiscuidad en que se confunden quienes comparten un mismo territorio. en un estado permanente de vacuidad.se ocupa de lo cotidiano. La Potencia se expresa constantemente en la creatividad de las masas. 25 .Su realización se corresponde con los principios proxémicos. A la colectividad identitaria clásica provista por el nacionalismo decimonónico. darse codazos o empujarse. A la invención de tradiciones “antropológicas” y raíces históricas seculares.

La masa. La masa es una realidad polimorfa. como. atrapar de algún modo la multitud (metamorfosis. categorías que se alinean plenamente del lado de lo molar. en las que se expresaba el rechazo a la violencia de ETA. p. las exégesis de los políticos y los comentaristas políticos requerían fijar. Según Maffesoli en ella no hay final. proclamaron los representantes políticos y los terturlianos mediáticos. Es lo dionisiaco. que es rica en posibilidades. calidoscópica. su efervescencia. que pueden dar la impresión que lo que pretenden en “despistar”. 101). puede ser sedimentada representacionalmente. 1990. Sobre la irracionalidad de las “turbas”.. hasta el infinito. policelular (Durkheim). monstruosa. por dar un ejemplo. lo confusional. sus zigzags le permiten esquivar las balas de los poderes” (Maffesoli. circulación) en una personalidad estática en cuya voz poder escuchar un discruso inteligible..Su abigarramiento. 26 . Vemos así. dislocada. ámbito en el que cabe todo. entendido como un desbordamiento psicótico del populacho. así como al estilo que los historiadores políticos han atribuido a la violencia de las turbas contra el culto eclesial. una entidad hormigueante. muy parecido al que Burke o Taine. que pertenece al orden de lo molecular. ni politización. se mueve en un zig-zag aparentemente irracional. “Hay que escuchar la voz de la sociedad”. las movilizaciones de grandes masas que conoció España en julio de 1997. Para evitar su sometimiento actua en vaivén. Esta perspectiva irracionalista se conecta con los peores tópicos de la llamada "psicología de masas" y las expresiones más vulgarizadas de la sociología y la psicosociología del conductismo de las multitudes. su aspecto desordenado y “estocástico” es lo que más inquietante resulta de ella.. y pasar a ser pensada en términos de sociedad o de pueblo. aplicaban hace un siglo al protagonismo de la masa en la Revolución Francesa. espasmos. camaleónica. “A imagen y semejanza de los combatientes en el campo de batalla. vive en el torbellino de los afectos y de sus múltiples expresiones.

la emoción.. Pero.es la argamasa que permite ajustar identidades e intereses muchas veces incompatibles en el seno de las sociedades urbano-industriales. es de esa energia vital de la que depende el “querer vivir” social. donde había de encontrarse y confundirse con sus otras expresiones: la animalidad. la femineidad. han pensado siempre bien. Las masas. 27 ." Una idea de clarividencia que antes ya había presentido Mauss al hablar de aquella sensación de certidumbre que se genera en el momoento en que la turba inicia su "movimiento rítmico. la lascivia. cabe dar por buena la perspectiva que ha supuesto un lógica secreta actuando tras o bajo la apariencia espasmódica de sus acciones. cuando se cree posible lograr un objetivo importante. pero parece impedirlo la acción o la inacción de determinado grupo social que no se muestra favorable a él. Ese vitalismo -hecho no sólo de emociones y sentimientos. Wallace : "Es de esperar la acción de las turbas. sobre todo.La actuación de masa ha sido exiliada. Frente a ese vitalismo irracionalista de la masa. Las tendencias más aceptables en psicología social sobre el estudio conductista de la multitud no han tenido en consideración para nada el problema. la homosexualidad. la demencia. a "un sentido de la responsabilidad social que se despierta lúcidamente por la percepción inmediata del peligro común. sino de una inteligencia secreta. Gramsci sugería que la acción de las masas no sólo no correspondía a un oscurecimiento enloquecido de la razón. Es la energía que irriga el cuerpo social. lo primitivo.. y la disparadidad entre el presente y el futuro sólo se puede resolver dañando a ciertos grupos o personas". que han renunciado a la comunidad de consciencias para cohesionarse y que no caban nunca de fiarse de la eficacia final del orden político para mantener ajustados los segmentos copresentes en el espacio social urbano. Vuelta a Maquiavelo y a su “pensamiento de la plaza pública”. sino todo lo contrario. a partir de ahí. parafraseando a Lévi-Strauss.. a los dominios de la alteridad. la alucinación. uniforme y contínuo". el crimen... Así. y el porvenir se presenta como más importante que el presente. lo prehumano. que siempre piensa bien.

Ayuso. . Les formes elementals de la vida religiosa. Madrid. Madrid.1. BENJAMIN. MAUSS. 28 .Bibliografía. 1992. M. Tecnos. DESBORDAMIENTOS : LA SOCIEDAD POSEÍDA POR SÍ MISMA 2. 1966. Barcelona. NEGRI. M. DURKHEIM. Tecnos. 1993. Madrid. Tratado teológico-político. La anomalía salvaje. La Memoire collective. México DF. 1987. M. HALBWACHS. 1992. FCE. 1984. Anthropos. El tiempo de las tribus. Icaria. M. 2. Ética. Ed. 62.1977. SPINOZA. 1986. Sociología y antropología. Barcelona. Barcelona. A. L´obra d´art en l´època de la seva reproductibilitat tècnica. W. 1983. B. PUF. París. Economía y sociedad. 62. MAFFESOLI. Ed. Barcelona. M. FIESTA. WEBER.

a si misma y a las otras. pasando por la familia. la ciudad.) se brinda la posibilidad de hacer real su ficción colectiva de unidad. objeto de institucionalización en la práctica mayoría de sociedades conocidas (Durkheim). en tanto que institución y mecanismo de autoproclamación de la comunidad. los trabajadores de una misma empresa. como dotada de unos límites simbólicos específicos y otorgándole a sus miembros la posibilidad de experimentar un determinado sentido de la identidad compartida. Para ello opera una manipulación del tiempo y del espacio sociales de la que el resultado es una definición capaz de identificar. la nación. La fiesta. y también en marcos urbanos. el patio de vecindad. el grupo de amigos. Fiesta para todos. Puede adoptar dos modalidades : A) B) Fiesta segmentaria. la fiesta es un recurso mediante el cual una comunidad cualquiera (de la pareja de enamorados a la humanidad entera. el barrio. mostrándola. La fiesta es un dispositivo de representación la misión del cual es la de espectacularizar una determinada comunidad humana. es el marco en que se producen formas de ocupación ritual del espacio público de la ciudad. la masa corriente.. es decir de proveer de identidad.1 La Potencia puede concretarse en dos tipos de masas : a) b) la masa efervescente. En todos los casos. 29 .. La masa efervescente encuentra en la fiesta uno de sus dipositivos más recurrentes.

sino que parezcan haber arreciado en la frecuencia y la intensidad de sus manifestaciones? 30 . La fiesta es una oportunidad. no sólo no se hayan visto erradicadas por el proceso de secularización. asociativos. de algún modo. para que el cuerpo social recuerde. y como tales.pueden usar simbólicamente el espacio urbano como plataforma para recordar y hacer recordar su condición diferenciada. las comunidades humanas ponen de manifiesto en la fiesta como su integración en la sociedad urbana global es la de un conglomerado que quiere verse atendido y respetado.. Estancándose o tránsitando juntas. que es una mezcla inextricable de elementos contradictorios. ni por el individualismo. etc. del espacio y del grupo que la fiesta opera. ideológico-religiosos. de manera que sus segmentos -territoriales. culturales. también. Tipo B En el caso de las fiestas del tipo B (o para todos) es el conjunto de la sociedad ciudadana la que celebra su propia existencia. y en ellas los sectores diferenciados puede poner temporamente entre paréntesis sus marcas de ideosincracia. ideológicos. generacionales. étnicos. 2 ¿Qué explicaría cómo ha sido que las sacramentalizaciones del tiempo. para diluirse en la totalidad que se pone en escena.Tipo A En en el primero de los modelos la fiesta sirve para indicar la naturaleza multiforme del componente sociohumano de la ciudad. genéricos. ni por la masificación.

Corta un espacio social de los demás. unos límites entre los invitados o participantes en la misma -nosotros y nuestros asimilados. una estrategia de territorialización. con la segmentación de una sociedad global en subgrupos más restringidos. de entrada. y a la manera de una especie de acelerador de partículas. lo que hace el rito: crear una prolongación de la realidad. Es. Lo que hace la fiesta es. del que no deja de ser una versión exacerbada y amplificada. lindes espaciales y temporales precisos. La fiesta tiene que ver. Une a unos. así pues. que se revisten de un cierto sentido de la identidad del que la fiesta es uno de los principales garantes. repetitividad cíclica o periódica. narraciones que justifican la instauración del acto festivo. de este modo. es decir de los otros. una determinada gestualidad. Entre los principales objetivos que esa realidad complementaria quiere cubrir. que "la fiesta" son demasiadas cosas distintas como para que tal reducción a la unidad no acabe diluyendo su explicación en lo puramente conjetural y abstracto. Corta un tiempo de la globalidad del tiempo social.y los que se excluyen o son excluidos de ella -ellos. los no asimilables-. en efecto. Toda unidad social se pasa la vida bien celebrando fiestas. 31 . No obstante. bien esperándolas. La fiesta es una esfera protésica en el seno de la cual. usos inhabituales del espacio público. alteración de las conductas. ya que toda fiesta funciona a la manera de un signo de puntuación en el devenir de la comunidad que lo celebra. el principal acaso sea el de efectuar divisiones en el universo social. La fiesta secciona la sociedad en dos: quiénes celebran la fiesta y quiénes no la celebran. acciones prescritas. podemos contemplar los efectos de aplicar una energía especial sobre la comunidad que se aviene a participar. entre lo poco que podría decirse de la fiesta como objeto teórico general estaría que la lógica que despliega no es distinta de la del ritual. La fiesta marca. al tiempo que separa a estos unos de los que no son ellos mismos.Cabe advertir. puesto que la ocupación festiva provoca un accidente geográfico efímero en el paisaje social. básicamente. en esa liturgia en que una grupo humano cualquiera hace su propia apoteosis. En ese apéndice de que la realidad se ha dotado se verifican los rasgos que definen el estado de excepción festivo: condición colectiva. es obvio que las comunidades humanas actuales parecen no haber desistido de ponerse en escena a ellas mismas. En ese orden de cosas.

la de ayudar a los segmentos que se quieren diferenciados a mantener una cierta distancia con respecto de aquellos otros con los que debe compartir un mismo espacio social. la fiesta contribuye de manera estratégica a producir. casi siempre interseccionándolas. individuos ocupados habitualmente en tareas distintas.De este modo. etc. puesto que la fiesta explicita esa condición compuesta y heterogénea que la caracteriza. y. hacer una misma cosa. 3 El medio ambiente en cuyo seno la fiesta lleva a cabo su trabajo de fragmentación es la sociedad civil. homogeneizadora y disolvente que ejerce la sociedad de masas sobre sus componentes. en la que las instituciones políticas y el mercado producen la ilusión de una sociedad armonizada? En el transcurso de esa interrupción. Cabe entender por sociedad civil ese conjunto agregado de instituciones autoorganizadas relativamente al margen del control directo de la administración estatal y que abarca. Habrá. hoy más que nunca. una fragmentación de la sociedad marco en identidades singularizadas. interrumpen sus inconexas y atomizadas existencias para coincidir con otros con los que se homologan. acto seguido. físicamente distantes entre sí. en un mismo sitio. tanta y más fiesta en la medida en que más compleja sea la sociedad global. las clases sociales. instancias interdependientes como puedan ser el parentesco y la familia. Se considera que las fracciones en que toda sociedad compleja se secciona permanecen unidas por sus diferencias y someten a continua 32 . y legitimar luego. en un mismo momento. Sea cual sea el look que escoja para sus contenidos -"tradicional" o "moderno"-. la función de la fiesta es. las adscripciones ideológicas. ¿En qué consiste toda fiesta. y lo hace proclamando la distinción que permite resistir la presión centrípeta. las etnicidades. sino en detener el curso de la vida ordinaria. por consiguiente. exhibiendo una identidad entre ellos que muchas veces sólo tiene en su exaltación festiva la posibilidad de reconocerse y ser reconocida. los grupos de interés.

en consecuencia. opera una especie de secesión. enfrentándose a ellos o sencillamente expulsándolos del territorio que la fiesta define. el enfrentamiento. fijado en el sistema de las prácticas sociales. mediante el cual la colectividad que la fiesta segrega se aparta del resto de ciudadanos. la competición. Los que no participan de la fiesta no son de aquí. sirve para recordar la disponibilidad de la violencia como recurso que permitiría. su religión. extraños o incluso hostiles. por lo que se mantienen en tensión. se evita que afecten la estructura social. 33 . un grupo autoidentificado por su etnicidad. resolver los contenciosos intrasociales. En la fiesta. las fricciones y los choques de que toda sociedad compleja está hecha. se lleva a cabo una suerte de movimiento separatista. que los componentes singularizados de una sociedad mayor puedan expresar las condiciones de su agregación. Al fijar en la repetición festiva los contenciosos. su ideología. ese mismo enfrentamiento entre partes de la sociedad que la fiesta logra soslayar. negando a los otros simbólicamente.negociación los términos de su copresencia. afirmándose a sí mismos en su particularidad. en última instancia. pero indispensables en realidad el uno para el otro. La fiesta permitiría. no son de los nuestros o no son como nosotros. al mismo tiempo que la institucionaliza. y es en contraste con ellos que la propia identidad puede dotarse de significado. queda. La fiesta evita la guerra civil. estos elementos conflictivos se ritualizan. asumen su estatuto de ajenos. sus lealtades musicales o deportivas o cualquier otra modalidad de afiliación. En ese diálogo crispado que los componentes sociales mantienen entre sí. a establecer una analogía entre la guerra y la fiesta. se cumplen dos trabajos en apariencia contradictorios. se transforman en protocolos simbólicos y. por su no inclusión en el acto festivo. justamente para que no se olvide lo provisional y lo frágil de los acuerdos que hacen posible la convivencia. también por la fiesta. Eso explica por qué en la fiestas suele ocupar un lugar tan importante la violencia. Dichos sectores nunca aparecen plenamente ajustados. También da cuenta de las razones que han llevado a teóricos como Caillois o Bataille. La fiesta. así. en efecto. Al mismo tiempo que lleva a la máxima efervescencia la sociabilidad entre los que han sido invitados o aceptados -nosotros-. Pero. que. las divisiones.

la fiesta permite por unos momentos hacer realidad el espejismo de una comunidad a la que es dado vivir a solas consigo misma.En un contexto general marcado por el proceso de mundialización y por todo tipo de interdependencias e intersecciones entre grupos. implica que la dinámica de empalmes y desempalmes a que se abandona. si no fuera por los actos de enunciación de que depende. la identidad no es el alimento de la fiesta. que por unos momentos desmiente la pluralidad y la contradictoria complejidad de la sociedad real. así. esto es en su propio simulacro. fuera del cual la identidad se desvanece o se mantiene como una latencia sentimental. puesto que no es otra cosa que su representación. El paréntesis festivo crea la ilusión de una sociedad homogénea y uniformizada -la de los propios-. Las fiestas permiten contemplar hasta qué punto la identidad se reduce a una entidad espectral que no puede ser representada. Al contrario. una sociedad real en la que el grupo de que se autocelebra en la fiesta volverá a subsumirse dócilmente una vez haya ésta concluído. superficie sin fondo. sin interferencias. Entre ellas. sin concesiones. que. La identidad sólo puede vivirse como una realidad exenta y autónoma en el discurso que la fiesta enuncia. no se trata tanto de que la identidad utilice la fiesta para escenificarse. Ahora bien. ni ha existido. un puro valor teatral. cuando se revela cada vez más imposible la lealtad de los individuos a una sola identidad. siempre expectante a que la próxima fiesta le conceda el deseo de ser. 4 Establecer que la fiesta ejecuta su eficacia simbólica en el marco de la sociedad civil implica algunas cosas. sin tener que compartir con las demás comunidades el tiempo y el espacio. reverberancia de una realidad que no existe. La identidad es. sino su resultado. y cuyo producto 34 . y sobre todo. mostraría crudamente su verdadera condición de coartada que los intereses encuentran para legitimarse y traducirse en emociones. ni existiría sino fuera precisamente por las periódicas performances en que se muestra.

El repliegue de lo político no se limita sólo a sus representantes y representaciones simbólicos. Muchas adminstraciones cuentan incluso con auténticos equipos de "ingenieros en fiestas". Hasta cuando se comportan de manera en apariencia caótica. el poder político suele desaparecer de escena o relegarse a un rincón en cuanto la fiesta popular se inicia. o por ser el pagador. Para ganarse la simpatía de sus subditos o administrados. el Estado puede subvencionar las fiestas. en la pomposidad política barroca o en esa preocupación por la imagen que funda la teatrocracia en vigor. "por compromiso". todos los concentrados se conducen como si hubiesen sido hipnotizados o como si fueran víctimas de una poderosa sugestión colectiva que les hubiera arrebatado la voluntad. En la fiesta. "está de más". Pero. de los que es muy difícil sustraerse. ¿Qué es lo que sucede. los celebrantes están obedeciendo órdenes. Sabe que. consistente casi siempre en una ocupación tumultuosa y con frecuencia violenta del espacio público. 35 . se desarrolla esencialmente de espaldas o al margen de la autoridad del Estado. Los participantes en la fiesta son víctimas de algo así como un espasmo colectivo. de algún modo. que no ha sido invitado o que lo ha sido. el poder político apenas si logra merecer una relación de parasitamiento con la lógica festiva. cuya misión es inventarse nuevas celebraciones. capaces de generar identidades afectas a sus intereses políticos. sino que incluye también a las fuerzas de orden público. puede intentar monitorizarlas con sus "especialistas". y eso lo consigue a base de brindarse a sí mismo como espectáculo. aunque sean tan paradójicas como las que ordenan desobedecer. a pesar de sus esfuerzos por llamar la atención. por así decirlo. sus "animadores socio-culturales".final es el sentido de la identidad. En realidad. una vez el espacio público ha quedado completamente en manos de sus usuarios? Quienes celebran se ven concitados a cumplir con ciertos actos obligatorios. como vemos que ocurre en las monarquías tradicionales. como lo demuestra que todos los participantes parezcan absortos en cumplirlos. a pesar de que la fiesta. implica un desacato frontal del monopolio estatal sobre el control de la calle y el recurso a la fuerza. Puede intentar aprovecharse de su capacidad de generar sentimientos de adhesión para obtener alguna legitimidad.

En semejante estado de trance. un truco mediante el que que los poderosos transigen una pseudoinsurreción controlada. la catarsis en que la fiesta subsume a sus participantes. un método para que los soliviantados. que si puede ejercer su tarea de arbitraje es porque la sociedad se beneficia de ello. contra lo que se supone. que goce del ingenuo sueño de que quién manda es él. la fiesta funcionaría a la manera de una vacuna. ¿y si no fuese tanto así. los parques públicos. ¿con qué fin? Se ha repetido demasiadas veces que la fiesta es una concesión del poder instituido. Todos y cada uno de quiénes se dejan arrastrar por el delirio festivo es víctima de un trance en que la personalidad ordinaria ha sido suplantada por otra. un servomecanismo de retroalimentación negativa. dicho de otro modo. como lo contrario? ¿Y si la fiesta no fuera una concesión del Estado a la sociedad. La fiesta sería. a la manera de un termostato. Pero. Pero. O. Pero si el poder político está donde está y puede llevar a cabo las funciones que la sociedad le confía. sino. que inyecta en la vida social una dosis controlada e inofensiva de insumisión. permitiéndole hacer creer que puede revelarse. una forma que adopta la sociedad civil de hacerle ver al Estado. Las fiestas le advierten al poder político que el consentido es él. las plazas. precisamente para evitar los efectos que se producirían si ésta se generalizase y se viera alcanzado el plano de lo real. asegurar que el descontento social encuentre siempre un ámbito fiscalizado en dónde aliviarse. una distracción para los de abajo. al revés. funciona a la manera de una posesión. Es a la inversa. y le deja. es porque ésta transige en no hacer el resto de días y noches lo que en los de 36 . que es la autoridad que cree ejercer lo que constituye una concesión? No es. las calles.una convulsión que responde a un mandato que les obliga oscuramente a actuar de una forma excepcional. y levantan en ellos efímeramente la utopía de una comunidad humana dueña de su propio tiempo y de su propio espacio. individuos ordinarios y grupos sin poder toman al asalto los escenarios grises de la vida cotidiana. un dispositivo homeostático. según ese punto de vista. De hecho. el poder político quién le consiente a la comunidad que celebre fiestas. los inconformes y los perjudicados se desfoguen y renuncien a rebelarse de verdad. con la función de. con esa finalidad. y que supone una alteración radical de la vida ordinaria.

y vamos como hipnotizados a cumplir nuestro cometido de actores y. CORDOBA. imponer su propio orden por la fuerza. La sociedad levanta un plano de su propia composición y explicita condensadamente la naturaleza pactada de la convivencia entre las secciones que la conforman. contorsionándose. hacer ésto o lo otro. ETIENVRE (eds. Casa de Velázquez / Universidad de Granada. Ordena bajar a la calle. acudir a este o aquél otro punto. En la fiesta la sociedad civil demuestra que. entonces.. entre convulsiones. al tiempo. con lo que la fiesta implica siempre la insinuación de que el poder político es prescindible. 37 .que permitirían suplir al poder político. el rito. usar a su antojo el espacio público. Allí descubrimos lo que necesitábamos saber: que nunca acabamos en nostros mismos. 5-20.). aunque sea a costa de confiarle a la lucha la tarea de mantener soldadas las identidades y los intereses incompatibles. es violentamente poseída por sí misma. en un caso extremo la guerra civil. como un recurso siempre a punto para garantizar que el socius no se disolverá. en caso de que este se mostrase ineficaz en sus tareas de mantener unidas las secciones antagónicas que la conforman. Barcelona. tomar las riendas de su propia vida. como la comunidad a la que pertenecemos. La sociedad cuenta con mecanismos -la fiesta. espectadores anónimos de la representación. "puede apañárselas sola".. La ciudad ritual.1996. En cada fiesta la sociedad civil pone en escena enérgicamente su existencia y sus poderes. Sobre las transformaciones de la fiesta en la modernidad avanzada”. ARIÑO. Bibliografia. pp. por así decirlo. Granada. 1990. La fiesta. 11 (marzo). Anthropos.fiesta demuestra que puede hacer en cuanto lo crea preciso o le plazca: expulsarlo de escena. I J. P. Pero esa tarea es precisamente la que todo Estado presume desempeñar. la ceremonia. “La utopía de Dionisos. Nos es dado contemplar. puede insinuar que la violencia esta ahí.-P. reclamar el recurso a la violencia física. Eventualmente.. . Antropología. 1992. A.

recibiese una exaltación. 1993. VELASCO. 1985. Madrid. En estos acontecimientos excepcionales -cíclicos o no.DELGADO RUIZ. E. 71 (febrer). 3. pero ahora lo hacen de una forma protocolizada. Tres. Revista de Catalunya. llenándolo con un fluido excepcional de ciudadanos que marchan o hacen un alto de manera compacta y ostentando un deseo compartido de exhibirse en tanto que comunidad movilizada. pp. Estado de fiesta. Espasa-Calpe. catorce. festa y nova etnicitat a Barcelona”. 15-24.son peatones quiénes circulan o se detienen. (ed. Madrid. por las que en la vida ordinaria puede contemplarse correr o coagularse los flujos que posibilitan la ciudad. H. ven modificada de manera radical su función cotidiana para convertirse en marcos en los que el conjunto de la sociedad o alguno de sus segmentos escenifican su propia epifania. Taurus. GIL CALVO. 1982. “Espai. Se trata de episodios en los que ciertas vías e intersecciones. El proceso ritual. M. como si. Tiempo de fiesta. 1991. TURNER. periódicamente. Barcelona. congestionando un conducto habitualmente destinado al tráfico rodado. V. 38 . en reconocimiento de su condición de materia prima de toda experiencia urbana. Madrid. Las fiestas son una de esas oportunitades en que el papel protagonista del transeunte obtiene la posibilidad de alcanzar unos niveles excepcionales de acelaración y de intensidad. Ensayos antropológicos sobre las fiestas.). diecisiete. AFLUENCIAS : DESPLAZAMIENTOS SUPERNUMERARIOS.

convirtiéndose en una realidad espacio-temporal explícita. Es en la fiesta -y en esas aceleraciones e intensificaciones que la convierten eventualmente en insurrección o revuelta. en el sentido literal. en toda su gama de antagonismos. puesto que la sociedad ha transformado el entorno urbano en un soporte para corporeizarse.y más allá de las cuales habitan todas las modalides del vosotros cercano y del ellos.que cobra sentido último la idea de “bajar a la calle”. de pronto. a la ventana o al balcón-. panorama trascendente en que la comunidad o una de sus fracciones proyecta e inscribe en términos místicos su propio ser. dentro del cuál existen y dominan los propios -nosotros. a la manera de “festiómetros” o. en un “lugar para la acción social”. de “manifestódromos”.La ciudad y su entramado se convierte así. sino que revela en gran medida sus tramas. todo él hecho de solidaridades y de encontronazos entre quiénes siendo incompatibles se necesitan. La impotancia de la reconversión simbólica que la fiesta opera con respecto a los espacios cotidianos es lo que justifica la resistencia popular a crear territorios festivales exentos. el paisaje urbano deviene. las calles y las plazas son el objeto de una cartografía simbólica. 39 . Para ello. por la eficacia simbólica de la fiesta. también un paisaje moral. para el caso de las demostraciones reivindicativas civiles. El resultado es una topografia de inclusiones y exclusiones y en el que se irisan todas las identidades y todos los intereses copresentes en la sociedad. no sólo visibiliza la sociedad. La condensación festiva establece entonces una malla sobre el espacio público. sino porque es la fiesta la que recibe el encargo también de subir a la casa e instalarse en los espacios de la vida privada. que delimita fronteras imnperceptibles de ordinario. Como resultado de ello. es decir el principio que suprime la distinción públicoprivado en la ciudad. La fiesta. redes y escenarios rituales. de igual modo que el espacio social lo es igualmente “al pie de la letra”. se ha objetivado. en efecto. de los relativos a los absolutos. sus ajustes y el sistema de negociaciones que hace posible la articulación entre los segmentos que la conforman. no latente. La fiesta transforma el espacio urbano convirtiéndolo en mapas. No sólo porque el ciudadano deje la casa para incporarse a la liturgia festiva -aunque sea sólo asomándose a la puerta. sobre la cual se representa el drama de lo social.

emanación y modelo maquetado. En estas actividades la distribución de los actores y de los repertorios simbólicos no es nunca arbitraria. comporta una alteración en el uso diferencial que recibe habitualmente. siguiendo el mismo ritmo.. territorio en que amontonar de una manera que nunca es arbitraria signos : gigantes y cabezudos. una suerte de desplazamientos o estacionamientos supernumerarios. juntos. pasa a servir para una sola cosa. La disposición de cada uno de los elementos concurrentes -público.. sino también simbólico-expresivo.es el resultado de una tarea discriminatoria de la que la fuente es una determinada organización de las posiciones. en el plano de las relaciones sociales reales o ideales. autoridades. Éste. Por otra parte. imágenes. eslogán 40 . emblemas o símbolos.. sino fuera de ella. El uso extraodinario que recibe la calle o la plaza es una expresión más de como una comunidad socializa el espacio para convertirlo en soporte para la creación y la evocación de significados. protagonistas principales. son protocolizados. quisiese proclamar la plusvalia en el valor simbólico de los espacios en los que se aglutina o por los que transita.de ciertos puntos o de ciertos trayectos entre puntos de la ciudad. en todos los casos. entre otras cosas. que. en el curso de los cuales un cierto itinerario o un cierto cruce del espacio viario reciben una calidad especial y superior. es decir de “puesta en valor”. es decir sometidos a una clasificación que los jerarquiza de acuerdo con criterios que se inspiran en cómo són o cómo deberían ser las relaciones entre ellos. cada lugar específico por el que se transcurre. Todos y cada uno de los participantes. Lo que estas prácticas de estasis o de deambulación operan es una especie de sacralización -en el sentido de dotación de un sentido especial y superior al ordinario. de pronto. a un tiempo. una morfología. que remite no a lo que ocurre dentro de la concentración estática o ambulatoria. Las expresiones festivales comportan. cada objeto.Tenemos así que los espacios circulatorios pueden ser empleados para finalidades de orden no sólo instrumental -canalizar y constituirse en desembocaduras de los mensajes y los viajeros que trazan infinidad de trayectos en todos los sentidos de la topografía urbana-. en ese contexto en que se ubica y del que es. resulta como si la presencia masiva de ciudadanos quietos en un lugar o en movimiento en una sola dirección.

por la súbita revitalización. 1. Cósmicos. son al mismo tiempo decorado y. sino también por todo tipo de manipulaciones acústicas y ornamentales.reividicativo. En esas circunstancias el espacio público es objeto de una transformación no sólo por los cambios en la intensidad y la calidad del flujo que por él se arremolina o se mueve. los quicios. Cada uno de estos dos tipos de empleos del espacio público puede ser a su vez subdividido en sendas submodalidades. las calzadas. las esquinas. en los que la comunidad se comporta de manera ordenada.. Caóticos. Existen diferentes modalidades de usos del espacio público. de las que las aceras. que dan idea de la naturaleza que los actos festivos tienen de auténticas performances (Noyes). los comercios y todos los demás elementos escénicos de la vida ordinaria de la ciudad. banderas y pancartas. Estas conductas se corresponderían con los rituales en los que infinidad de 41 .. parte misma del cuadro de actores. las esquinas. imagen religiosa sacada en procesión. gritos desordenados del carnaval. himnos políticos o religiosos. música alegre de los pasacalles. empleos específicos del espacio público por parte de una colectividad que. en los que la colectividad reunidad escenifica las condiciones caóticas que se imaginan definiendo el principio o el final del tiempo social.. en los que la comunidad reunida y proclamada se mantiene concentrada en un único punto del espacio urbano. nunca escoge en vano sus preferencias especiales. mediante los que se pretende la autoproclamación de una determinada unidad societaria : A) Cúmulos. inmóvil o itinerante. 2. reproduciendo dramáticamente los términos ideales de la distribución de posiciones en el seno de la estructura social. B) Transcursos. los balcones. en los que el grupo se desplaza por un recorrido más o menos preestablecido de la red viaria.

fiestas campestres. CÚMULOS A1. Cósmicos. En este caso el esquema es éste : Esquema 2 42 .sociedades representan su propia nocturnidad o su “reverso oscuro” : ritos de rebelión. un grupo autoidentificado se hace presente en un punto considerado elocuente del espacio urbano. rituales de inversión. y o bien estaba ya en el punto de reunión (edificios. lugares tradicionales de reunión) o bien ha sido trasladado hasta allí para la ocasión (podiums. peregrinaciones. Permanece agrupada en él sin desplazarse y de manera más bien ordenada. en las afueras (romerias. A. Mediante un movimiento centrípeto. Este modelo suele ser empleado para liturugías en que el polo de atracción simbólica es fijo. Esquema 1 El punto de reunión puede estar situado en el interior de la retícula urbana o fuera de ella. altares. reuniones en zonas periféricas). etc. pseudoinsurreciones rituales. monumentos. estrados).

A2. Las grandes fiestas tradicionales. que pretende que no quede un solo punto del espacio sin proclamar como propio. o las celebraciones políticas o deportivas en que el grupo vencedor quiere hacer patente su hegemonía sobre la totalidad del grupo social actúan en ese sentido. Actua a la manera de una metástasis que. Caóticos El esquema es idéntico al de los cúmulos cósmicos. provocan una concentración que ha renunciado a circunscribirse a un único punto del espacio urbano. El esquema podria ser éste : 43 . a través de circulaciones en todos los sentidos que. al provocar un efecto de madeja. inunda la totalidad de la retícula urbana. Esquema 2bis Puede darse que el grupo exprese su vitalidad y deje constancia de su existencia mediante una disolución en todas direcciones. sin orden ni dirección específica alguna. que complican a la totalidad o una mayoría de ciudadanos. sólo que la comunidad concentrada se abandona a una escenificación del caos de la inauguración o muerte de lo social.

desfiles populares. en tanto se le considera contenedor de los símbolos de la vitalidad colectiva (Potencia. sequitos. TRANSCURSOS B1. paradas. La función simbólica que estos desplazamientos ejerce consiste en renovar la legitimidad de las instituciones y de la ideología que orienta y otorga contenidos a la performance. Cósmicos. pasacalles.Esquema 3 B. cuya significación queda enaltecida. anundándolos.. cabalgatas. urbs) el grupo se reune para desplazarse por un itinerario preestablecido. carreras populares.. los lugares más importantes. representativos o cargados de significado de la retícula : procesiones. rúas. sincronizado en un tiempo y en un espacio prescritos de antemano. Se trata de un movimiento colectivo. También clausuran simbólicamente el espacio al tiempo físico y social que se ha “bendecido” mediante el circuito ritual. El esquema es éste : 44 . Desde un punto considerado significativo del espacio urbano. El itinerario suele ser cicular y recorre habitualmente.

cuyos “lugares” suelen aparecer como solidarios o interseccionándose en condiciones ordinarias. comitivas oficiales. fiestas barrocas) como paradigma). Este tipo de traslaciones rituales funcionan a la manera de una incursión. la polis. el Poder El esquema resultante podría ser éste : Esquema 5 El grupo puede hacer que su desplazamiento explicite la relación de desajuste y eventualmente de hostilidad que existe entre la sociedad (Potencia. exhibiciones políticas oficiales. urbs) y el poder administrativo (Poder. polis). teniendo como punto de partida lugares que albergan o simbolizan las instituciones políticas. en la que la llegada al punto de llegada que el grupo que se mueve 45 . como ocurre en las fiestas oficiales (desfiles.Esquema 4 El mismo esquema puede repetirse.

y lo hace estancándose o discurriendo por ese sistema hidrográfico -cauces. están relacionados con dialécticas del tipo dentro-fuera o exterior-interior. circulaciones. cuyo destino cotidiano es el de garantizar la buena irrigación de una ciudad. ramblas. Es el caso de las manifestaciones civiles reivindicativas. las trayectorias y las intersecciones que hacen posible el conjunto de correspondencias que configuran la sociedad ciudadana ha recibido una utilización excepcional. afluentes. en condiciones ordinarias. Esquema 6 En todos estos casos es la comunidad o una de sus fracciones la que ocupa el espacio público para proclamarse. luego de haber detectado como por sus vías corren cantidades o cualidades anómalas. el desplazamiento se produce entre el punto que representa la polis y el que encarna los valores sociales.se había propuesto alcanzar se experimenta como una victoria simbólica (Marín). en las que el caudal habitual ha conocido una alteración de medida o de contenidos. 46 . atascos-. provocando movimentos espasmódicos de dilatación o de oclusión de esas vías por las que se agita la ciudad transeunte. Hemos visto como el trazado de las calles y los espacios abiertos de la ciudad permite. En estos casos. Sucede en otras ocasiones en que esos mecanismos festivales que inflan y desinflan los tejidos urbanos intensifican su ritmo.

B) Pero también puede cerrarse. como corresponde al estado de excepción festiva) elige entre dos opciones. La segunda instancia que es escenifica es el propio público que se acumula en las aceras. ha conseguido movilizar una parte de la comunidad. Una de las variables posibles de estas modalidades de movimiento dentro-fuera o fuera-dentro. la ciudad (de la que el poder gubernamental ha replegado o ha desertado -real o simuladamente-. en un tramo de la red viaria y se desplaza por ella. incluso dejándose inundar por ellas. Se ponen en escena dos instancias. serían el de las despedidas triunfales. una substancia significativa que penetra del exterior al interior de la ciudad o del interior al exterior. motivada por una presencia que se representa como extraña o extrañada.Ante esa situación excepcional. Estos mecanismos de sístole y diástole se desencadenan automáticamente cada vez que se percibe que un elemento inhabitual se ha introducido. y que está allí para encarnar el conjunto de la comunidad social. que se hace presente en la vía pública justamente para abrir un pasillo. Si el elemento ha sido percibido simbólicamente como positivo y deseable su presencia motiva una dilatación del entramado. procedente del exterior. estableciendo muros que interrumpen el tránsito y cortocircuitan la comunicación entre puntos. y a la que se depara una bienvenida o una despedida afectuosa. A) Puede abrirse. La primera es la que avanza de manera solemne ocupando la totalidad de la calzada. y su esquema sería el siguiente : Esquema 7 47 . permitiendo el paso de las efusiones anormales procedentes del exterior. La opción adoptada estará determinada por la estatuación positiva o negativa de que sea objeto dicho elemento. Conocido su intinerario.

El dibujo sería éste : Esquema 9 48 . pero encarnación de valores y simbolismos apreciados como deseables y benefactores. Su gráfico es el siguiente : Esquema 8 Las instancias procedentes del exterior pueden ser también propias que están de regreso. ésta puede ser ajena a la comunidad. Es el caso de las recepciones triunfales. traduciéndose en desplazamientos “de orden”.En caso de que el movimiento se produzca en forma de la penetración de una entidad procedente del exterior.

Esquema 10 La potencia antisocial puede ser traída al centro del espacio público por un destacamento del orden social. pero hostiles. para ser posteriormente eliminado o expulsado simbólicamente. es víctima de una trampa que se la tendido. Caóticos. tan frecuente en las dinámicas festivas urbanas. el drama representado es distinto. En esta farsa. negativas. muchas veces imaginadas como acechando. que ha salido al exterior para atraerlo o capturarlo.B2. 49 . En otras ocasiones. el enemigo social que se imagina irrumpiendo en el espacio social y venciendo momentáneamente los principios establecidos. también en este caso. Se trata. maléficas. con lo que queda restablecido el orden social falsamente agredido. pero. y que protagonizan una maniobra de penetración que consigue alcanzar el corazón mismo del espacio público. de potencias percibidas como anómalas. a la espera del momento de atacar la ciudad desde un exterior caótico o desde el submundo.

sin embargo. Essai sur l ´imaginaire de Naples à travers son football”. “L´âne et les feux d´artifice.Esquema 11 El elemento extraño y hostil que se ha percibido como circulando por la red puede no proceder del exterior literal. El esquema sería entonces : Esquema 12 Bibliografia. el elemento extraño puede salir de esa exterioridad interior que son los lugares del poder político. Ch. a C. BROMBERGER. 1993. sino de una lugar interior que. es pensado como representado lo externo y ajeno. En tanto este es el status de la polis en relación con la urbs. Pétonnet y Y. Delaporte 50 . es decir del Estado en relación con la sociedad. una presencia de la naturaleza en el seno de la sociedad.

Textes d´anthropologie urbaine offerts a Jacques Gutwirth. La fête de la rosière à Nanterre”. Antropología. Cortege and Procession”. París. Publicacions de l´Abadia. J.). rebuig”. “Notes on a Semiotic Approach to Parade.). 1988. SANMARTIN. La festa com a vehicle de sociabilitat i d´expressió política. 5-30. en A. pp. D. 1983. La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. COLLET. “Identidad y experiencia ritual”. 1996. SEGALEN. Alburquerque. H. en Identidad y creación. 51 .M. 1996. Martin. 1987. L´Harmattan. a J. Humanidades. García Larios (eds. MARÍN. NOYES. Alianza. HEERS. “Du village à la ville. LISON TOLOSANA. Falassi (ed. el tiempo recuperado”. Time out of time. “Aragón festivo (La fiesta como estrategia simbólica). Madrid. 2 (marzo). R. Barcelona : 125-151. reinvidació. Ethnologie française. VELASCO. L. Carnavales y fiestas de locos. 303-319. Barcelona : 83-107. Maison des Sciences de l´homme. Le match de football. S. 1982. XII/2 : 185-194. París. Ferveurs contemporaines. Península. 1993. University of New Mexic Press. Capdevila y A. respecte. en Antropología social y hermeneútica. BAJTIN. 1988. “Els performances de façana a la Catalunya moderna : ostentació.). Barcelona. 1992. Ethnologie française. C. M. “El espacio transformado. pp. “La manifestation de rue comme production culturelle militante”. Madrid: 43-84. XII/2 (1982) : 168-176.(eds. FCE. La festa a Catalunya.

CUERPOS EXTRAÑOS : DEL CAOS CREADOR AL COSMOS CREADO.1. 52 . 4. LA MEMORIA BESTIAL 1.4.

desterritorializado. mediante la provocación o alguna estrategia de fascinación.. países exóticos y primitivos. son capturados del medio pre-social. a la manera de un secuestro o rapto por la violencia. Ej. que culmina en el sacrificio. 53 . 2. Los métodos de captación pueden ser variados. pero debajo. El afuera puede ser el más allá.Las festivalizaciones que conoce periódicamente la ciudad son dispositivos sociales al mismo tiempo de agenciamiento. pero siempre ajeno al orden diurno de la ciudad). Atracción de lo que estaba también fuera hasta dentro. “escondido a la espera de su momento” dentro. A través suyo los materiales crudos que hacen posible la urbanidad (es decir la socialidad específicamente urbana). y combinarse entre si: 1. Una vez sometido y sacrificado por la acción colectiva o de sus vicarios (héroes culturales. mediante una expedición. ha sido asimilado y convertido en forma y sustancia del cosmos organizado. las zonas “peligrosas” de la ciudad. y que son su alimento. lo que le da vida. de cocción y de digestión. el principio salvaje y caótico es objeto de episodios más o menos tumultuosos de diasparagmos (despedazamiento) y cocción u omofagia (devoración de sus carnes crudas) por parte de la comunidad victoriosa. 3. otros planetas. El proceso funciona a la manera de un procedimiento de domesticación. su combustible.. KingKong. el subsuelo. ciertas casas singulares. Drácula. Captura de aquello que estaba afuera y es traído. que capte la atención de lo exterior-caótico hasta obsesionarlo y lo arrastre -por su propia voluntadhasta el lugar del sacrificio. en la eliminación y posterior manducación colectiva del principio salvaje atrapado por la pinza social que la fiesta escenifica.. El elemento inquietante que ha irrumpido de forma en apariencia inopinada en el orden social con la intención de disolverlo (es una farsa : ha sido convocado).. la naturaleza. para ser conducidos al centro mismo de la atención comunitaria. Pesadilla en Elm Streat. hasta dentro. inadvertido. Ej. el infierno. sin código y caótico en que se hallan (medio representado como afuera o debajo. defensores del orden de la ciudad). Excitación de algo peligroso que estaba “dormido”. “aquí”. El debajo puede ser el mundo de los sueños. oculto. Ej.

despliegue o constelación de la materia prima no organizada de que lo social está hecho.. Cómo se planteó la sesión anterior. las desigualdades y asimetrías. La división entre communitas y estructura puede ser emparentada con la división diádica que se ha aplicado a una multiplicidad cualquiera : Estructura/Communitas (Turner) Multiplicidades discretas/multiplicidades continuas (Riemann). Alianza). en tanto fueron los Titanes. mutaciones cualitativas. dispersión .La idea de que la ciudad actua a la manera de un dispositivo alimenticio ya había sido denunciada por los orfeotelestes en la Grecia clásica. ancestros de la humanidad. distancias indescomponibles. Multiplicidad de manada implica dimensiones más reducidas. Multiplicidades de magnitud o de divisibilidad (extensivas) / mutiplicidades de distancia (intensivas) (Meinong y Rusell). la inviabilidad de toda jerarquización estable. Masa y poder.. mantienen entre si vínculos muchas veces jerárquicos de sociabilidad. Taurus) como communitas. cuyos componentes son divisibles e iguales. Detienne). estado liminal en que se reconstruye tempo-espacialmente un grado 0 de lo social : estado pristino. no estratificado. no jerquizado. emiten signos y se organizan territorialmente. la desterritorialización (Canetti. pendiente de estructurar. la noción de fiesta (entendida como performance) debe emparentarse con la enunciada por Victor Turner (El proceso ritual. En efecto. y que toda sociedad evoca periódicamente como una posibilidad latente siempre disponible y como la premisa misma de su viabilidad. para el orfismo. los saltos. 2. los movimientos brownianos a que se entrega.. Multiplicidades de masa. la imposibilidad de una totalización. “el regimen de la ciudad generaliza el canibalismo. 54 . quiénes la fundaron devorando al pequeño Dionisos” (M.

en términos de diagrama : la máquina abstracta. o Tierra absolutamente desterritorializada : cuerpo elástico y no formado. conjugando los elementos del plan de consistencia.. No obstante. que se mueven en una “danza muda”. No existe diferencias.” Estas multiplicidades rizomáticas están conformadas por partículas. moleculares. siguiendo movimientos brownianos y de las que su cantidad se mide en intensidades y en diferencias de intensidad (Deleuze y Guattari). de magia. agujeros negros. niveles ni distancias. singularidades libre dedicadas a un nomadeo constante y sin sentido.Multiplicidades arborescentes. todo es. totalizarse y organizarse. antes o después.”. ese fragor que se vive en el plan de consistencia no es caótico. interacciones químicas. preorganizado. Pre-textos) llaman el cuerpo sin órganos o también plano de consistencia. mensajes genéticos. sino que esta regido por una planificación que trabaja. constituido por materias inestables y por formar. que puede unificarse. pasiones. divisibles y molares. La metáfora ha sido abolida en favor de una metomización generalizada.. que se relacionan en términos de distancia. electrones. grados.. submoléculas y subátomos que discurrían en flujos abandonados a movinentos impredectibles. constituidas por partículas que al dividirse cambian de naturaleza. intensivas. que no cesan de hacerse y deshacerse al comunicar. al pasar las unas a las otras dentro de un umbral. por distancias que al variar entran en otra multiplicidad. no es absolutamente desordenado. Macromultiplicidades. Multiplicidades extensivas. Las multiplicidades rizomáticas están asociadas a lo que Deleuze y Guattari (Mil mesetas. Macromultiplicidades. Ese cuerpo sin órganos o plan de consistencia está atravesado por partículas cien por cien heterogéneas : palabras. partículas sin estructurar que parecían agitarse enloquecidas. así como otras expresiones de lo que Lévi-Strauss llamara el pensamiento salvaje. Multiplicidades “libidinales. y a la que constantemente han interpelado todas las modalides de arte. En el plan de consistencia nada es “como si. 55 . a la manera de la unidad del mundo añorada de la que hablaron los románticos y los surrealistas. Multiplicidades arborescentes.. inconscientes..

El proceso del agenciamiento consistía de una doble articulación. o selección de unidades moleculares extraidas de los flujos desordenados que constituían el cuerpo sin órganos o plano de consistencia. que consistiría en la estructuración estable. con el fin de imponerles un orden estadístico de formas (uniones y sucesiones). B) Plegamiento (en geología. centrada. paso del sedimento a la roca sedimentaria). Ese proceso podría compararse con el registrado por la glosemática de Hjelmslev (de raíz netamente spninoziana). que evocaba el doble vínculo o double bind de Bateson : A) Sedimentación. fijar territorialmente todas las intensidades. Gredos). sino a la física o la psicología (Prolegómenos a una teoría del lenguaje. codificación) para captar -para agenciar.materia del plano de consistencia o del cuerpo sin órganos. en sí misma. El cuerpo sin órganos era comparable a la materia glosemática. era las agencias maquínicas. el cuerpo sin órganos no dejaba de escabullirse por cualquier fisura de la máquina molar para volver a su inicial estado de desterritorialización y decodificación. rasar todas y cada una de las singularidades y someterlas a un mismo código de redundancias y recurrencias. la materia es justamente esa “cualquier otra cosa”. amorga y indifenciada. es decir de tratamiento por parte de dispositivos molares cuya tarea era aprisionar los materiales caóticos. Se trata de el magma inorganizado y anterior cuyos elementos escogidos. totalizada y funcional de los materiales sedimentados. Definido el signo como aquello que está en lugar de cualquier otra cosa. La materia es. finalista. contraían funciones con el principio estructural de la lengua. unificada. El mecanismo fundamental que le servía al sistema de estratificación (territorialización. con el fin de espesarlo y compactarlo primeros y molarlo luego.Son estas materias las que eran objeto de estratificación. Esta realidad anterior al signo es idéntica a aquella que Lévi-Strauss coloca en el antes de que el mundo empezara a significar “de golpe” 56 . A pesar esa absorción constante de que era objeto por parte de los sistemas de territorialización y codificación. y su estudío no corresponde a la lingüística.

3. Lo contrario -idéntico al proceso de estratificación en Deleuze y Guatteri. la materia. FCE). estaba conformada por partículas sin identidad. como un regreso a ese lugar anterior al lenguaje. Deleuze y Guattari hacen decir a Challenger. Es lo que él mismo designaba como combustión. Caillois. El acto de creación consistió en dar orden al caos : el abismo acuático turbulento y espontáneo. El pánico es la creación”. arrastradas por fluídos desordenados que se desplegaban caóticamente en el espacio.era la electrificación. Según Geoffroy. efervescencia en Durkheim. donde Dios ubicara luego a Leviatán.. del que éste toma sus 57 . precisamente por su parentesco con la posesión o el trance chamánico o con la fase liminal y a-estructural de los ritos de paso. entendida en términos de su máxima divisibilidad. Es en el contexto de su explicación del trabajo molar que territorializaba y codificaba el cuerpo sin órganos (communitas.. el tehom. que Deleuze y Guattari reivindican el lugar de Geoffroy en su polémica con Cuvier. cf. la acción del Sefirot no se aplica sobre la nada. Potencia spninoziana. y justamente para referirse a los espasmos diagramatizados del animal o máquina abstracta : “Las cosas progresan y los signos proliferan únicamente en desbandada. el conferenciante enfrebrecido y solo de su capítulo dos -Dios como bogavante-. es decir como si fuera un monstruo. El sacrificio inútil. La creación no es nunca un acto ex-nihilo. La fiesta se conduce. que organizaba las partículas inestables en átomos y moléculas. superabundancia o exceso de energía súbitamente desencadenada (Bataille. Duvignaud.(“Introducción a la obra de Marcel Mauss”. Tecnos). valor que es fácil relacionar con la efervescencia durkheimniana. En la mística hebrea. Sociología y antropología. Esa ganga sólo puede ser pensada teratológicamente..

elementos moleculares para someterlos a territorialización. y que ahora descubrimos siempre debajo) no es el orden estático y luminoso en que brillan las hipóstasis divinizadas de lo social. cuanto menos en tanto que potencia siempre latente. o bien de una hiperarticulación. una abominación a cuyos lomos duerme el orden cotidiano de las calles y de las plazas. “monstruosizar” o “hibridizar” efimeramente las condiciones de lo real social (los estratos).. Sólo que el lugar al que se llega en ese desplazamiento/reconstrucción a las fuentes mismas de lo social (lo que había antes de la aparición del signo en Lévi-Strauss.. los esquemas explícitos de la cultura y la sociedad. se trata. respectivamente.. en base ya sea a una desterritorialización. sino un monstruo. invisible / visible. Es el caso. previa a la distribución de papeles culturales definidos e institucionalizados. su desquiciamiento. Sea bajo la forma de apoteosis desmesurada del orden. un ser amorfo y salvaje. de los mercados y de los parques públicos. o mejor a los estados que preceden a la infancia de la sociedad. sistemas de representación y conceptualización / morfología social .) pueden “teratorizar”. Lejos de reproducir. codificación. de las fiestas (cúmulos o transcursos) que hemos calificado cósmicas o “de orden” (performances apolíneas) y caóticas “o de desorden” (performances dionisiacas). preestructurada -la communitas de Turner-. articulación. prefísica. prevital. 58 . Una advertencia de que en cualquier momento se podría romper la baraja. de una hiperterritorialización que. para posibilitar a continuación un nuevo barajado y una nueva distribución de las cartas.. habitantes.. que puede adoptar la forma de una desarticulación absoluta de las partículas. Sus protagonistas (poblaciones. conduzca a una exageración o exceso de los principios de la estructuración social. una reorganización de las relaciones entre lo real y lo imaginario. y mucho menos celebrar. reconstrucción de un cuadro de indefiniciones en los que sea posible. la fiesta implica su negación. sea bajo la forma de mueca y distorsión. Una regresión o vuelta a la infancia de la sociedad. imaginario / real . por la vía de una perfección absoluta de lo dado. en ambos casos. Se cumple así el principio durkheimniano según el cual la fiesta es uno de los dispositivos de mediación socialmente habilitados que permiten ajustar dos niveles de lo Real nunca plenamente adaptados entre sí : sagrado / profano . de una vuelta a la situación imaginada como anterior a la vida. estructuración..

sino de representar dramáticamente. es en realidad su principal recurso vital. En efecto. lo indomesticado. que determinan a su vez todo tipo de crisis e inestabilidades (Prigogine y Stengers). a través de las teorias del caos y de los sistemas complejos. híbrido. impone lo salvaje. su consciencia de estar hecha de desorden. la fiesta. En tal estado las partículas que constituyen lo social recuperan momentáneamente su situación -no tanto prevía. El caos (el monstruo. En la ciudad. la naturaleza. la estados estacionarios son cualquier cosa menos estables. El grupo se enfrenta así a aquello de lo que está hecho. Definitivamente. 59 . pone entre paréntesis la ciudad. una zona de sombra que es al mismo tiempo un estado indefinido pero específico. La fiesta..Parece como si la imaginación colectiva estuviera en condiciones no sólo de reconocer. en cualquiera de sus modalides.. lo asilvestrado de una comunidad. el artista. situa en la base de la vida de todos los sistemas. pero que está (ha estado siempre) dentro. ser perfecto-. una bestia -monstruo. Monstruo que es pensado como objeto procedente de fuera o de debajo de lo socializado. Es el instinto. de hecho. todo aquello que la ciudad acata reproduciéndolo periódicamente y que no es sino una reflexión en torno al desorden y la desorganización social hecha “desde dentro” del propio sistema que lo enuncia.de desorganización. Lo hace ahora colectivamente. a-estructura. construída por los mismos materiales que en cualquier momento la destruirían para volver a recomponerla más tarde.. para reafirmar su perennidad contra la imprevisto y la incertidumbre. sólo que se trata del instinto social. su requisito. de depender de movimientos no-lineales parecidos a los que la física moderna. aparecen afectados por todo tipo de flujos disipativos. igual que también se ocupa de hacerlo a través de mediaciones individuales vicarias -el poseso. sino lo que el cosmos proclama como lo que. la abominación) no es algo que a través de la fiesta el cosmos niegue. o mejor dicho de a-organización. antojándose el anuncio de su inminente final. su posibilidad misma. como latente. lo que la psicología profunda ha llamado “el lado oscuro”.una fuente recurrente de orden. el ruido y las perturbaciones pueden ser -son.. coralmente. el chamán. impone una situación “entre dos”. la naturaleza auténtica y oculta de la sociedad.por la via ya sea del delirio dionisiaco de la fiesta caótica o de la irrisión y la parodía de la fiesta de orden.

LÉVI-STRAUSS. Masa y poder. 1995. 1994. L. J. DUVIGNAUD. 1979. en M. Mauss. Sociología y antropología. París. 1994. DELEUZE. La cuisine du sacrifice en Grece ancienne. El sacrificio inútil. La nueva alianza. C. Alianza. I. E. “Introducción a la obra de Marcel Mauss”. HJELMSLEV.Bibliografia CANETTI. I. G. FCE. 1991. València. Madrid. Gallimard. Madrid. 60 . M. 1980. y STENGERS. Mil mesetas. DETIENNE. 1971. Prolegómenos a una teoría del lenguaje. Madrid. México DF. Gredos. Tecnos. GUATTARI. PRIGOGINE. Pre-textos. Alianza. y F. Madrid.

enunciado ya por Darwin y por 61 . con el resultado de hibridaciones. sobre todo a la hora de plantear la ciudad como un sistema ecológico cada uno de cuyos elementos exitía abandonado a tareas nunca interrumpidas de adaptación. continuar dándole la razón a no pocas de las intuiciones que la Escuela de Chicago fue capaz de organizar teóricamente allá por los años 20. 1 Recapitulación lantear el estudio de las ciudades como. sobre todo.5. 30 y 40.1. de algún modo. Con ello se proclamaba que lo caracteritzaba las ciudades era su condición heterogenética. todo tipo de contenidos étnicos. sobreponerse. le era indispensable reclutar diversidad si quería ver cumplido aquel requisito. A la ciudad. NAUFRAGIOS. el combustible fundamental del cual era lo que Louis Wirth había llamado heterogeneidad generalizada. mixturas y préstamos muchas veces sorprendentes. intensamente y en todas direcciones. Dicho de otro modo. es decir la de haber sido consecuencia de procesos basados en la pluralidad. la tolerancia y hasta la indiferencia mutua que imponía la yuxtaposición de formas sociales típicas de la ciudad. con libertad. interseccionarse y ser objecto de intercambio. ¿CÓMO SE EXTRANGERO EN LA CIUDAD? PUEDE SER 5. el de sus elementos inestables e intranquilos es. podía decirse que la diversificación en marcos urbanos no es que fuera posible a causa de la tendencia al relativismo. ideológicos y religiosos. LA CIUDAD ANTERIOR. es que la estimula y la premia. La gran virtud de la Escuela fue contemplar la ciudad como un espacio por el que podía verse circular. No es que la ciudad “tolere” la diversidad. en efecto. sino que resultaba estructuralmente necesaria para que se llevasen a cabo los aspectos fundamentales de la función urbana.

evocando el texto de Deleuze sobre Nietzsche. claro está. en algunos casos constituidos a la manera de guetos en que un grupo singularizado podía quedarse a solas consigo mismo. que adopta como escenario un espacio diferenciado. Se trata. en el caso de aquellos que. Salvo. de la definición misma de lo urbano. se veían abocados a una u otra forma de marginalidad. nos obstante. estructuras cristalizadas como las que podían caracterizar las sociedades tradicionales. al fin y al cabo. los Wirth. En su esfera sólo podría encontrar. fracasados en su intento. a las que han de integrarse estableciendo con las demás formas de vida presentes relaciones de interdependencia. Tenemos con ello que la etnodiversidad no haría otra cosa que desplazar al campo de la cooperación social el principio mismo de la biodiversidad. Las revisiones posteriores de los paradigmas de la Escuela de Chicago han sabido matizar este pragmatismo funcionalista inicial. y lo han hecho por la vía de advertir que las ciencias sociales de la ciudad difícilmente podían aspirar a encontrar objetos estáticos que trabajar. en que cada uno de los elementos sociales intervinentes en el juego de las estrategias de socialidad urbanas tendía a formas de equilibrio y de estabilidad. de decir. sino más bien constitución que sólo efímeramente llegaban a estructurarse y que parecían condenadas a un vaivén continúo. aislándose del resto de la trama ciudadana. Thomas y demás chicaguianos todavía entendían la ciudad en términos organicistas. Lo urbano está determinado por esa heterogeneidad de formas de pensar. Burguess.Durkheim. Tampoco resultaba viable lo que la Escuela 62 . según el cual la diferenciación y la especialización eran requisitos que toda sociedad demográficamente densa exigía para que quedara garantizada su propia supervivencia. En esa tesitura. de hacer. sociedad heterogénea de sociedades ellas mismas heterogeneizadas. Park. “diferencias que producen diferencias” Ese concepto de ciudad. es decir como un todo integrado. al mismo tiempo que por la pluralidad de espacios morales. según el cual las especies animales y vegetales dependen de ese mismo proceso de diferenciación y especialización que habrá de adaptarlas ventajosamente a condiciones ambientales extrínsecas. todavía mantenía la ilusión de un espacio urbano compartimentable en barrios poco permeables.

en el caso de los antropólogos. que lo ignorase. ghetto) como su tema de estudio. el conflicto y hasta la lucha. que nunca se deja atrapar. es decir de una antropología de comunidades a las que se quería aisladas no podía surgir una antropología que hiciera de la ciudad su objeto específico de conocimiento. como un transfondo que cobraba mayor o menos realce. eventualmente. si lo que se primaba era la atención por el contexto físico y medioambiental y por las determinaciones que de él partían. No era factible entonces otra cosa que hacer.de Chicago quería que fuera un estudio que tomara el enclave “étnico” (barrio singularizado. pero que estaba hecho todo él de interacciones ininterrumpidas y persistentes con otras colectividades. sino que debía ser compartido con otros grupos. que llevaban a cabo otras oscilaciones en su seno a la hora de habitar. a lo que había que renunciar entonces era a la ilusión de comunidades exentas a las que 63 . El objeto de estudio tiende a comportase como una entidad resbaladiza. que siempre se escapa. la puesta a distancia y. trabajar o divertirse. pero eso no podía ser viable sino con la contrapartida de renunciar a ese espacio urbano sobre el que era recortado y que acaba esfumándose o apareciendo “a ratos”. se escabulle. Por supuesto que no era viable antropología de la ciudad alguna.a su medio ambiente. una especie de antropología en la ciudad. Por supuesto que era posible elegir un grupo humano y contemplarlo aisladamente. muchas veces ante nuestras propias narices. Frente a esa visión estática de las comunidades luchando entre ellas y con el medio por la adaptación ventajosa. una antropología que hiciera abstracción del nicho ecológico en que el grupo era observado. que renunciase al conocimiento de la red de interrelaciones que la comunidad estudiada establecía con su medio que no debaja de ser “natural”. En cambio. lo que cabría es ver la manera como la relación entre las colectividades y el espacio se basa en la tensión. a la hora de inscribir ese supuesto grupo en un territorio delimitado al que considerar como “el suyo” resultaba que tal territorio nunca era del todo suyo. paradigma del cuerpo sin órganos del que hablaban Deleuze y Guattari en Mil mesetas. Ahora bien. Poca cosa de orgánico podríamos encontra en lo urbano. El error de la Escuela de Chicago consistió en ese modelo organicista que les hacía buscar los dispositivos de adaptación de cada presunta comunidad -imaginada como entidad homogénea y contorneable.

Esta misma exaltación de lo líquido es la consecuencia de la definición propuesta acerca de lo qué era la ciudad. para referirnos a lo que ocurre en la ciudad. a hablar constantamente de confluencias. Tampoco se trata de una innovación extraordinaria. cavidades e intersecciones obligaban al urbanita a pasarse el día circulando. Todo están sumergidos en esa red de fluidos que se fusionan y licuan o que se fisionan y se escinden. Mead) y la sociología de las socialidades de Simmel serían los fundamentos de esa atención preferente por las tecnologías vinculativas. sobre todo cuando este vínculo adopta todo tipo de formas. congestiones. puesto que era entonces el grupo humano el que era con ello soslayado en favor de otro objeto. Por ello la antropología urbana debía atender las movilidades. caudales de tráfico que son canalizados. de las dispersiones y de los encabalgamientos entre identidades que tenía incluso su escenario en cada sujeto psicofísico particular. negociando y cambiando de apariencia. entre orden ritual y orden ritual. circulación. entre región y región.estudiar. mareas humanas. al buscador de estructuras estables. mucho más que instantáneas “movidas”. Estamos ante ese traspaso del interés por la estructura social (propio de la tradiciòn durkheimniana) al interés por el vínculo social. en que las continuas fragmentaciones. públicos que inundan. entre microsociedad y microsociedad. ramblas. por definición. arterias. flujos. la ciudad misma.. Ya dijimos que si la antropología urbana quiere serlo de veras. como ocurre en el caso de las macrosociedades urbanas. en la que era éste el que tendía a confundirse. debe admitir que ninguno de sus objetos potenciales está nunca solo. desdoblamientos y despliegues. porque es en ellas. en s propio interior.H. transitando. embotellamientos. estructura inestable entre espacios diferenciados y sociedades heterogéneas. el agua. por ellas y a través suyo que el 64 . dando saltos entre espacio y espacio. intervalos... discontinuidades. tenía que ser considerada como un espacio de las disoluciones. justamente por la obligación que los mecanismos urbanos imponían a los elementos sociales a un movimiento continúo que no podía producir. islas. El primer interaccionismo (G. evacuaciones. No en vano nos vemos obligados. La ciudad. y otras muchas locuciones asociadas a lo líquido : la sangre. avenidas. ejemplo también el de la necesidad de estar constantemente.

Es desterritorializado también porque en su seno lo único de veras consensuado es la indiferencia y la prohibición explícita de tocar. y porque constituye un espacio en que nada de lo que concurre y ocurre es homogéneo. colocado. en su observatorio. La ciudad es un espacio que está marcado por la sucesión y el amontonamiento de poblaciones. como ondas. de las suspicacias. se conforma de este modo como una forma -la única posible-. y que está crónicamente condenado a sufrir todo tipo de composiciones y recomposiciones morales.. La imagen que más se adecua es la de la esponja. pero también de traspiés y de interferencias. la esencia misma del objeto que ha escogido (las sociedades humanas en marcos urbanos). que al mismo tiempo absorve y expulsa los líquidos que atrapa. se sitúa en un auténtico centro del cuarto de los ecos y las reverberaciones. con sus grados distintos de intensidad. El antropólogo urbano. La calle es de todo el mundo y nadie reclama la exclusividad sobre ese ámbito en que el espacio pública alcanza su propia literalidad. que es el anonimato lo que posibilita la vida urbana. Se reconoce además a ese transeunte. Se entiende. auténtico protagonista de la sociedad urbana. de las malas interpretaciones. en el sitio o en el acontecimiento observado : colas del cine. centros comerciales. al mismo tiempo de protección de las individualidades identitarias y de estructuración de esa misma diversidad. en que se pasa de la concentración y el desplazamiento de las fuerzas sociales que convoca o desencadena. por ello. todo ella hecha de trasbordos y correspondencias (Augé). en el objeto. el derecho a protegerse de los malentendidos. “hechos sociales” que no remiten a una sociedad (como Mauss habría querido) sino a muchas microsociedades que llegan a coincidir. bares.. al tiempo que se le otorga el derecho a administrar a su conveniencia su capacidad de intercomunicarse con los demás 65 . si la antropología urbana no quiere perder de vista la singularidad. Dicho de otro modo. momentos. en tal contexto. El anonimato.habitante urbano podía hilvanar su propia personalidad. debe aceptar que ese objeto son secuencias. sea cual sea el punto que escoja. La ciudad. que se pasa el tiempo siendo reterritorializado y vuelto a desterritorializar después. es un territorio desterritorializado.

un hecho. al anonimato y a la indiferencia y la imposición de todo tipo de servilismos en forma de “peajes” o de “controles”. sencillamente. Ante la predominancia abusiva de las socialidades. De hecho. lo que llamamos “exclusión” social no es sino la negativa de que ciertos elementos del sistema pueden ser víctimas de gozar de ese pleno acceso al espacio público. siguiendo lo que ha postulado Wiewioka (1993). como ha recordado Joseph. no tiene porqué ser.y a negarse a interaccionar cuando es emplazado a ello y prefiere la reserva. la negación del derecho a circular. En una ciudad que produce en cantidades enormes diferencia. pasa por ver reconocido el derecho a la invisibilidad. lo que resulta ser “la tarea de la ciudad y el recurso político de la urbanidad”. a la protección que presta la indiferencia. es. sometida a todo tipo de yuxtaposiciones y articulacones. Por ello. de la insociabilidad. es decir el paso de la urbanidad a la ciudadanidad. la única tabla de salvación para el self no puede ser más que la indiferencia. ningún problema. entre grupos o individuos in o out. a moverse. por la vía. de la civilidad al civismo. Ese derecho a autoconstituirse en “minoría cultural”. el derecho a la individuación. si se prefiere. el derecho a permanecer antipático. o. Porque la urbanización no niega completamente la individualidad y la privacidad. el aislamiento. el derecho a la ciudadanidad. la ciudadanidad garantiza el ejercicio de los dobles lenguajes y las retiradas a tiempo. 2. Estamos ante lo que la sociología llama paso del grupo primario al grupo secundario. a discurrir pasando desapercibido. 66 . si es preciso. lo que Lefebvre llama “el derecho a la ciudad”.

Frente a la vieja ilusión de un mundo estable. las ciudades serían ejemplos de escenarios en que se producen procesos lejos del equilibrio. El máximo divulgador de ese tipo de preocupaciones por la inestabilidad y la irreversibilidad. Se trata. en los que tampoco sería posible la paz. De un orden que es el resultado de la constante autoorganización de elementos moleculares sometidos a todo tipo de convulsiones y de movimientos desordenados.podría ser un sistema abandonado a procesos irreversibles de disipación de energía. Prigogine. la física de los sistemas complejos y los teóricos del caos nos advierten de que también la sociedad -ni que decir tiene que especialmente la sociedad urbana. en que los atractores centrales funcionan eficazmente ante toda desviación y la reconducen a la estabilidad. al fin. la que aquí se propone podría ser una nueva reedición de ese misma aplicación de principios analógicos entre ciudad y naturaleza. en los que la estabilidad no existe. en relación con la relación entre el descubrimientos relativos a la circulación de la sangre y los mecanismos de la respitación de Willian Harvey en 1628. aquella que era una ciencia de las turbulencias. En ese mismo plano de la correspondencia entre paradigmas científicos y concepcionas de la ciudad. que la sociología funcionalista había querido reconocer inspirándose en los sistemas orgánicos en equilibrio. de un regreso a la física lucreciana.Quizás sea cierto lo que plantea Sennet. ha reconocido la analogía entre el desacato a las leyes de la termodinámica del equilibrio que podemos encontrar en las células y el que podemos hallar en las ciudades. Las sociedades urbanas. lo que se percibía era la irrupción de fluidos u ondas que. Detengámos en esta cita : 67 . dinámicas entrópicas que darían la razón a Lévi-Strauss cuando llamaba a la antropologia entropologìa. en que ninguna de las conductas del sistema es apenas predecible y en los que el desorden es la fuente más segura de orden. forzándole a buscar estados y comportamientos cualitativamente distintos. lejos de amortiguarse. dándole más la razón a Carnot que a Darwin. inmune al desorden. se amplificaban y podían acabar invadiendo la totalidad del sistema. En el momento actual.

ese personaje del que dependen las ciudades por su crónica tendencia al déficit demográfico y que. Queda excluido el que una ciudad o una célula viva evolucione hacia una compensación mutua. por ello. definido por la dependencia de las ciudades de “olas” y “flujos” procedentes en gran medida del exterior de sí misma. derecho a la ciudad. La nueva alianza) 3. sino que viven de ese hecho. constituyen una especie de encarnación. siguiendo a Lefebvre. por tanto. Dicho de otra manera. sino sobre todo por requerimientos asociados al mercado de trabajo. por mucho que ciertas leyendas político-mediáticas insistan en lo contrario. 68 . si el inmigrante ha llegado hasta la ciudad no es tanto por las condiciones de vida que sufría en su país. ni por catástrofes demográficas o sociales. pero la ciudad y la célula. podemos aislar un cristal. un equilibrio entre los flujos entrante y saliente. por la necesidad de los países desarrollados -sobre todo en periodos de expansión económica. Tiene. la urbe “se agencia” del medio magmático desordenado y sin forma que trabajan sus membranas y de las que depende su organización en estratos. que esté dispuesta a ocupar lugares laborales que los trabajadores ya asentados rechazarían y a la que con frecuencia le van a ser negados los derechos que éstos merecen. que vemos aparecer la figura del inmigrante. sobre todo. son garantes últimos de su vitalidad y de su misma continuidad y renovación.. Es en este contexto. Si lo deseamos. son parte integrante del medio que las nutre. de los flujos que no cesan de transformar” (Prigogine y Stengers. apartadas de su medio ambiente. mueren rápidamente . Es evidente que. por plantearlo como hubieran hecho Deleuze y Guattari. si examinamos una célula o una ciudad. si el inmigrante ha acudido es porque de alguna forma ha sido apelado a hacerlo. la misma constatación se impone : no es solamente que estos sistemas esten abiertos.“. aportes. se nutren del flujo de materia y energía que les llega del mundo exterior. local y singular..de mano de obra no cualificada.Así pues.

al tiempo que una garantía de renovación y continuidad. aquellos que justamente acaban de arribar luego de haber cambiado de territorio. si las ciudades dependen en tantos sentidos de éstos aportes humanos que la nutren. Definida por la condición heteróclita e inestable de los materiales humanos que la conforman. El inmigrante es. ¿por cuanto tiempo? La idea de que los immigrantes pueden ser considerados como protagonistas de una “avenida”. Los movimientos migratorios no funcionan tanto como “una oleada”. contradiciendo toda las evidencias. Ahora bien. una figura efímera. ¿qué justifica encontes la aparición de un discurso que. más tarde o más temprano.La ciudad podía ser. jerarquizaciones. pensable en términos de un colosal mecanismo caníbal. entonces. examinada y. como una amenaza o como un grave problema que hay que solventar? En paralelo a ello. digerida por un orden urbano del que constituye el alimento básico. merece ser designado como inmigrante? Y. mientras que se dispensa a otros de tal calificativo. se empeña en plantear la presencia de inmigrantes en las ciudades de Europa como una fuente de inquietud. que luego de su llegada pasan a encerrarse en nichos más o menos estancos. que no llegan de hecho nunca a constituir comunidades plenamente cristalizadas. a su manera. Si los immigrantes son una de las grandes contribuciones a la heterogeneidad de las ciudades es 69 . destinada a ser reconocida. consciente como es. pero que nunca acaban de satisfacer su apetito. Este presupuesto chicagiano le anticipaba la razón a lo que proclamaban las manifestaciones antixenófobas recientes en numerosas ciudades europeas: en la ciudad todos somos inmigrantes. de la naturaleza permanentemente alterada de las estructuras que la hacen viable. por ello. sino como una continuación secuenciada de oleadas diferenciadas. mereciéndolo por igual?. en la ciudad. ¿Quién. configurando unidades sociales más bien homogéneas es algo que la realidad no llegaría a certificar. Si es así. si todo urbanita debería reconocerse a sí mismo como resultado más o menos directo de la inmigración. sino que dan lugar a segmentaciones. fragmentaciones que afectan al interior de cada uno de esas presuntas comunidades de “paisanos”. todos vinimos de fuera alguna vez. la ciudad sólo debería de percibir como extranjeros a los recién llegados. ¿qué es lo que nos permite llamarle a alguién "inmigrante". cuyo sustento fundamental eran esos inmigrantes que atrae masivamente.

la lucha por obtener confianzas y por acumular méritos fuerza las estrategias y las negociaciones. Algo parecido ocurre con la pretensión de que el estudio de la inmigración puede ser el de sus enclaves. un esfuerzo en que las negociaciones.reclamar su derecho a verse reconocido como sujeto.en gran medida porque ellos mismos ya son heterogéneos en su composición y en las conductas que adoptan para adaptarse a su nuevo nicho vital. el amoldamiento a los nuevos escenarios vitales que el inmigrante encuentra. una secuencia que serviría. a la vez que también como castigo por su ilegitimidad. nos quedamos con esa otra imagen mucho más adecuada del caleidoscopio. y es resultado de las redes interactivas en que el inmigrante se ve inmiscuido y cuyas canchas e interlocutores se encuentran por fuerza más allá de los límites de su propia comunidad de origen. paradójicamente si se quiere. Se trata ahora de los esfuerzos de los trabajadores inmigrantes por incorporarse al sistema laboral. frente a la idea de mosaico. En realidad. Se sabe perfectamente que los 70 . mediante el cual la ciudad puede antojarse como un conglomerado de espacios específicos estancados en los que cada grupo se hace fuerte o se acuartela. a la manera de tributo que debe pagarse para ser plenamente aceptado en el estatu de ciudadanidad al que aspira el llamado inmigrante. el ghetto en el que la escuela de Chicago ubicaba naturalmente al inmigrante supondría una secuencia de ese proceso. La segregación espacial. para facilitar. para definir las composiciones cambiantes que produce el trabajo de la ciudad sobre sí misma. De hecho.y su ocupación del espacio. en una primera instancia del proceso de inserción. social y cultura serviría al mismo tiempo como puente de acceso. también como fórmula que le permite -a pesar del efecto ghettizante que puede presentar. al igual que su encuadramiento en una “minoría étnica” específica. Pero si. Pero todo ello se adapta bien sobre todo a la imagen chicagiana del “mosaico”. Esa ocupación es la que se va a resolver. la cuestión se desplaza más bien al estudio de una realidad de los inmigrantes mucho más dinámica e inestable. el immigrante lo es en tanto culmina el proceso que va a poner en relación el hecho migratorio en sí -la llegada. Papel parecido juega la declinación de que el immigrante hace objeto a su idea de identidad.

se acuerda llamar "inmigrantes de segunda o tercera generación". A la hora de establecer con claridad qué es lo que debe entenderse que es un "inmigrante". le obliga a pasarse el tiempo trasladándose de un barrio a otro. más incluso que los vínculos de vecindad.barrios de inmigrante no son homogéneos ni social ni culturalmente.no es una figura objetiva. sino sólo a algunos. antes al contrario. una denominación de origen que se aplica no a los inmigrantes reales -lo que complicaría a la casi totalidad de urbanitas europeos-. En el imaginario social en vigor "inmigrante" es un atributo que se aplica a individuos percibidos como investidos de determinadas características negativas. como todos. sino que intensifica su realidad. de una ciudad a otra. lejos de condenarle al encierro en su ghetto. El inmigrante es aquél que. no ha perdido su condición de viajero en tránsito. y un atributo que le es aplicado desde fuera. ha de ser considerado. de algún modo intruso. sino incluso sus descendientes. Lejos de la objetividad que las cifras estadísticas le presumen. debe pasar por reconocer que el que llamamos inmigrante -y que. extranjero. hacemos resaltar sobre un plano homogéneo formado por presuntos "no-inmigrates" o "auctótonos". al hacerlo. el inmigrante es una producción social. 71 . El inmigrante. y. sino más bien un personaje imaginario. Toda respuesta al enigma de la conflictivización de los flujos migratorios que confluyen en la ciudad -es decir de esa manera de mostrar como problema lo que de hecho constituye una solución-. que deberán arrastrar como una condena la marca de desterrados heredada de sus padres y que hará de ellos eso que. El inmigrante debe ser. lo que. Ni siquiera a todos aquellos que acaban de llegar. esto es "de otro sitio". y que. ha recalado en la ciudad luego de un viaje. de entrada. contra toda lógica. pero que. el inmigrante tiende a trabajar redes de apoyo mutuo que se despliegan a lo largo y ancho del espacio social de la ciudad. pobre. a la manera de un estigma y un principio denegatorio. El inmigrante en efecto es un “visitador” nato. lo que no desmiente. por tanto. Lo que hace de alguien un inmigrante no es una cualidad. en efecto. sino que es obligado a conservarla a perpetuidad. puesto que se entiende que su presencia no responde a invitación alguna. lo primero que se aprecia es que tal atributo no se aplica a todo aquél que vino en un momento dado de fuera. "de fuera". sino un atributo. por lo demás. Y no sólo él. más en particular.

por lo que su percepción es la de alguién que está de más. Es así que los inmigrantes pueden ser pensados como una masa indeseable que ha conseguido infiltrarse hasta el corazón mismo de la polis. tanto si son de la propia CEE como si proceden de Norteamerica o de Japón..o extrahumana. en principio.-. se caracteriza por su condición pre-. En muchos lugares 72 . semi. Inmigrante lo es únicamente aquél el destino es ocupar los peores lugares del sistema social que lo acoge.El calificativo inmigrante no se aplica en casi ningún caso a empleados cualificados procedentes de países ricos. aplicada exclusivamente a los sectores subalternos de la sociedad. pero también por lo escasamente escrupuloso de sus comportamientos y la facilidad con que recurre a la brutalidad. puesto que procede de una sociedad menos modernizada -el campo. que no sería otra cosa en realidad que un inmigrante más veterano. un tumor maligno o una infección de los que hay que interrumpir el avance. que sobra. Además de ser inferior por el sitio que ocupa en el sistema de estratificación social.. La condición civilizatoria inferior del llamado inmigrante se ve compensada inquietantemente por su capacidad de proliferar y reproducirse. Se trata. serviría para dividir a éstos en dos grandes grupos. de una reedición de la imagen legendaria del bárbaro: el extraño que se ve llegar a las playas de la ciudad y en el que se han reconocido los perfiles intercambiables del naúfrago y del invasor. las regiones pobres del propio Estado. del otro el autodenominado "autóctono". Por último. al fin. y que se ha instalado allí como un cuerpo mórbido y en continuo crecimiento. sino más bien para operar una discriminación semántica. el Sur. Es por tanto un atrasado en lo civilizatorio. Todo lo expuesto nos permitiría contemplar la noción de "inmigrante" como útil no para para designar una determinada situación objetiva -la de aquél que ha llegado de otro sitio-. el llamado Tercer Mundo. que. Esta dualización de la sociedad -que es la que funda la distinción ya señalada entre grupos o personas out versus grupos o personas in. que mantendrían entre sí unas relaciones al mismo tiempo de oposición y de complementariedad: de un lado el llamado "inmigrante". es numéricamente excesivo. que constituye un excedente del que hay que librarse. que. lo es también en el plano cultural.no se conforma con marcar a una minoría muy pequeña a la que sobreexplotar y hacer culpable de los males sociales.

italianos. Naturalmente. una vez instalados en su mitad podría ser segmentados a su vez a partir de su orden de llegada. Tal dispositivo de jerarquización encontraría un buen número de ejemplos. Así. la filipina o el senegambés -inmigrantes totales. de un modo no muy diferente al que estudiara Jean Pouillon constituyendo la base de la sociedad hardjerai del Chad. entendiendo por tal el grado de extrañeidad que puede afectar a un determinado colectivo. Japón o China en Sao Paulo. afectados de un nivel escandaloso de extrañeidad. o los originarios de Estados Unidos o Australia. Uzbekistán o Kirguizistán. por ejemplo) la raya que divide puede estar situada muy cerca de la mitad misma de la población. mientras que comunidades menos marcadas físicamente pueden ser consideradas como mucho más afectadas de inmigración. que permite localizar de una forma rápida el inmigrante absoluto. A su vez.pueden distinguirse del charnego. Esta operación taxonómica que el valor inmigrante permite llevar a cabo puede trascender los elementos más llamativos de la “inmigritis”. los inmigrantes. de manera que los espacios taxonómicos que separan a los "inmigrantes" de los "autóctomos" pueden cortar la sociedad en dos grandes grupos casi equivalentes. que son considerados paulistas. si en Europa el aspecto fenotípico es un rasgo definitorio. y distinguirlo del inmigrante relativo : el magrebí. hay ejemplos en que el fenotípicamente “exótico” puede ocupar un lugar preferente en la jerarquía socio-moral que la noción de inmigrante propicia. españoles. 73 . Georgia. el maketo o el terroni.(Catalunya. mientras que las personas procedentes del Norte o del interior del Brasil en las últimas dos décadas merecen la consideración de “inmigrantes” e incluso de “extrangeros” (Silva). un país todo él formado por inmigrantes. portugueses y magrebíes son objeto de una estratificación moral fundada en la fecha de su incorporación a los suburvios de las grandes ciudades. En Israel. o a los que en los últimos años lo han hecho procedentes de Rusia. ha sido el turno de llegada lo que le ha permitido a los sefarditas procedentes del Oriente europeo y el Norte de Africa atribuirse un estatuto en tanto que autóctonos mayor que el que le corresponde a los askenasitas venidos de Europa central. En Francia. de los cuáles el de los primeros será siempre el situado más abajo. Es el caso del status que merecen los originarios de Italia. inmigrantes “relativos” o de baja intensidad. a quién le toca llevar la peor parte son a los falashas que han ido llegando a Israel desde principios de los años 80. En cambio.

ha tomado aquí una forma qune pudiera sintetizarse de este modo: la distancia. el inmigrante vive la urbanidad y la civilidad. Simmel lo expresó inmejorablemente en su célebre "Disgresión sobre el extranjero": "(El extranjero) se ha fijado dentro de un determinado círculo espacial. provocando una suerte de cortocircuito en el sistema social. de que trae al círculo cualidades que no proceden ni pueden proceder del círculo. que es el de poder distinguir con claridad entre los ámbitos privado y público.Además. pero su posición dentro de él depende esencialmente de que no pertenece a él desde siempre. Como muy bien ha hecho notar Isaac Joseph. la prueba de fuego de todo sistema auténticamente democrático? Si puede llevar a cabo esta tarea de operador simbólico es porque el llamado inmigrante representa un puente entre instancias irreconciliables e incomunicadas. dentro de la relación. Para él. de manera que en este último pueda recibir el amparo de esa película protectora que es el anonimato. pero el ser extranjero significa que el lejano está próximo". justamente porque se le niega el derecho a la plena accesibilidad. la circulación es complicada. Con ello se logra que el inmigrante resulte ideal para hacer de su experiencia la de "la propia desorganización social vista desde dentro". de la urbanidad. Para ello se le niega el derecho fundamental que todo ciudano moderno ve reconocido para devenir tal. pero instalado en su 74 . una anomalía que el pensamiento se resiste a admitir. el inmigrante ha sido marcado como tal para se mostrado sobre un pedestal. que se contiene en todas las relaciones humanas. cuando no imposible. En efecto. el llamado inmigrante representa ante todo una figura imposible. está llena de obstáculos y de impedimentos. La ambigüedad y la indefinición del inmigrante son idóneas para dar a pensar todo lo que la sociedad pueda percibir como ajeno. constituirse en un personaje público. el señalado como inmigrante desarrolla otra función que es de orden esencialmente lógico-simbólico. cuya función es la de pasarse el tiempo dando explicaciones acerca de su conducta y de su presencia. La unión entre la proximidad y el alejamiento. al hacerlo. Porque. pero que él permite reconocer como haciendo contacto y. En efecto. ¿qué es la accesibilidad del espacio público sino la clave misma de la sociabilidad ciudadana. pero se le niega la ciudadanidad y el civismo. significa que el próximo está lejano.

propio interior. Conceptualmente. Está aquí. ese espacio que. encarna una contradicción estructural. pero que puede ser simultáneamente las dos condiciones entre las que transita -de aquí. Por ello el inmigrante no sólo es considerado él mismo sucio. puesto que la condición taxonómicamente monstruosa de sus padres se ha heredado y. Está dentro. sino como atrapado en el trayecto entre ambos. pero algo o mucho de él -depende. Esa condición clasificatoriamente anormal del llamado inmigrante haría de él un ejemplo de lo que Mary Douglas había analizado sobre la relación entre las irregularidades taxonómicas y la percepción social de los riesgos morales. ni otra. en la metáfora organicista. así como las dilucinaciones consecuentes a propósito de la contaminación y la impureza. híbridos y perfectos. alrededor de las tesis de Douglas. Lo que éstos resultan ser para el esquema clasificatorio zoológico no sería muy distinto de lo que la representación 75 . en otro sitio. no está de hecho en ninguno de los dos lugares. y al que por tanto debería aplicársele un participio pasado o pasivo -inmigrado-. pero todavía no ha recibido plenamente las del iniciado.para designar a alguien que no está desplazándose -y por tanto inmigrando-. la lesión cancerígena. del virus. de fuera-. vecino-extraño. aparece emparentado con las imágenes análogas del traidor. como si una maldición sobrenatural le hubiera dejado vagando sin solución de continuidad entre su origen y su destino. También eso explica que el inmigrante pueda serlo de "segunda generación". Dan Sperber había conceptualizado sobre los animales monstruosos. Es por eso que no sorprende el uso paradójico de un participo activo o de presente -inmigrante. en que dos posiciones sociales antagónicas -cercano-lejano. El inmigrante es condenado a habitar perpetuamente la fase liminal de un rito de paso. puesta de este modo "entre comillas". Más allá. sino que se ha vuelto o va a volverse sedentario. pero de algún modo permanece todavía allí. O. como escribía Victor Turner refiriéndose a la liminalidad. mejor. el germen nocivo. ha impregnado a generaciones posteriores.permanece aún afuera. sino vehículo de representación de todo lo contaminante y peligroso. al inmigrante podría aplicársele también mucho de lo que. del espía o. Ha perdido sus señas de identidad. a la manera de una especie de pecado original. aunque nunca de una manera integral. como si nunca hubiera acabado de irse del todo y como si todavía no hubiera llegado del todo tampoco. hace de quien lo atraviesa alguién que no es ni una cosa. La figura del inmigrante.se confunden.

1990. Bibliografía BENVENISTE. pp. Pureza y peligro. DELGADO RUIZ. aunque imposibilite provisionalmente su emergencia.1984. 1971. “Du bon usage de l´école de Chicago”. Y. M. Roman (ed. 76 . JOSEPH (eds. en J.). pp. . Imaginarios urbanos. En resumen. Siglo XXI. Su existencia es entonces las de un error. G. 1993. ejemplarmente. en el fondo.conceptual del inmigrante supondría para el orden que organiza la heterogeneidad de las ciudades. JOSEPH. un accidente de la historia que no corrige el sistema social en vigor. Alianza. sino que. 69-96. París. Aubier. La carne y la piedra. Madrid. desalientos. que evoca la verdad velada y anterior de la sociedad. El "inmigrante" sólo podría ver resuelva la paradoja lógica que implica -algo de fuera que está dentro. DOUGLAS. él resultaría ser el garante último. el inmigrante le permite a la ciudad pensar los desarreglos de su presente -fragmentaciones. Terrain. GRAFMEYER. Ville. París. Seuil/Esprit. L´École de Chicago. París. Seuil. Tercer Mundo. (ed. Anagrama. DELEUZE. R. 1997. A. Madrid. en Le cru et le su. Lo hace operando como un mecanismo mnemotético. y I. Centre de Cultura Contemporània. 1997. lo que era y es en realidad. 3.).). constituído por los autodeminados "autóctonos". Ciudad e inmigración. exclusion et citoyenneté. le brinda la posibilidad de confirmarse. 1991. POUILLON. SILVA. desórdenes. París. M.como el resultado contingente de una presencia monstruosa que hay que erradicar: la suya. “Appartenance et identité”. en una normalidad que la intrusión del extraño revalida. Nietzsche y la filosofía. J. 112-22. negándolo. 1992. A. descomposiciones. Bogotá. 1991. “Urbanité et ethnicité”. pp. 20-31. Barcelona. Madrid. 1992. L´Harmattan. SENNET. Le Bosphor à la Roquette. I.a la luz de una representación normativa ideal del que.

L´homme. TURNER. “Identidad comunitaria y racismo”. la negociación vis-à-vis.V. Sociología I. “Ni lo uno. La vida social consiste en deslizarse o patinar sobre realidades superficiales en las que la apariencia. 221-50. Madrid. Barcelona. 1982.2. 5.SIMMEL. SPERBER. marcada por la emancipación y la libertad. ni lo otro”. 1975. Paidós. Alianza. una noción que permitía adaptarse a la 77 . Madrid. les hybrides et les monstres sont-ils bons à penses symboliquement”. D. “Disgresiones sobre el extrangero”. “Pourquoi les animaux parfaits. M. G. INDENTIDADES-INTÉRVALO 1 William Isaac Thomas y Robert Ezra Park inauguraron la Escuela de Chicago a partir de su familiaridad con Spengler y con Simmel y con sus ideas sobre la ciudad como fuerza capaz de formar la naturaleza de una manera distinta. Siglo XXI. los protocolos formales consistuían el núcleo fundamental. XV/2 (abriljunio). 1981. 1992. La selva de los símbolos. pp. La Escuela de Chicago concibió la metrópolis como subdivida en áreas o mundos morales. en El espacio del racismo. WIEVIORKA.

También hay fisura y fallas en la estructura de la organización social. solidaridad moral. una obra de 1929 en que se estudiaban las 1. “En la naturaleza las materias extrañas tienden a reunirse y apelmazarse en todas las grietas. La pandilla se puede considerar como un elemento intersicial en el marco de la sociedad. Louis Wirth escribía : “Los procesos de segregación establecen distancias morales que convierten la ciudad en un mosaíco de pequeños mundos que se tocan pero no se compenetran. El resultado de este comportamiento colectivo era el del desarrollo de una tradición y una estructura interna irreflexiva. hendiduras y resquebrajaduras : los intersicions. y el territorio pandilleresco como una región intersicial en el trazado de la ciudad”. acuñada por Frederik Trasher en The gang. su valor explicativo podría verse 78 .desterritorialización que afectaba a los espacios ciudadanos y a la dificultad de trabajar con enclaves sociales estables. Se trata de lo que Trasher llamaba grupos intersiciales. Esto hace posible que los individuos pasen rápida y fàcilmente de un medio moral a otro. y estimula el fascinante pero peligroso experimento de vivr al mismo tiempo en varios mundos diferentes y contiguos. El concepto de grupos intersiciales cobraba en este caso su valor más preciso para describir conceptualmente fórmulas de asociacionismo informal. cuyo destino era permitir superar las carencias estructuradoras de la familia. Las streer gangs eran características de las grandes aglomeraciones urbanas y se atribuían a la anomia reinante en un marco socio-cultural como era el urbano. afectado por la desestructuración cultural. la desorganización social y la desaparición del control social informal. Por mucho que el modelo teórico de la intersicialidad fuera concebido en relación con los grupos juveniles. Nos referimos así pues a microsociedades cuya función es organizar transiciones culturales.313 bandes juveniles que podían localizarse en Chicago. la escuela y las demás instituciones sociales orgánicas. microsociedades que se habían podido formar espontáneamente y que luego pasaban a integrarse a través del conflicto. espíritu de cuerpo. consciencia de grupo y vinculación a un territorio. a través de una reinterpretación culturalmente pautada de las situaciones en las que se ven envueltas. En su clásico “La urbanidad como forma de vida”. pero lo demás muy alejados entre sí” Es en este contexto teórico que nace la noción de sociedad intersiccial.

Ahora bien. también es un colonizador. como explorador de comarcas que desconoce. presencias.reconocido en otras estrategias. los repertorios simbólicos respectivos son alterados por la acción de una energía que vuelve a mezclar los elementos para producir una nueva configuración. El «inmigrante» es un explorador. Cuando dos comunidades. Uno de los ejemplos de ello podría ser el de las denominadas “culturas inmigrantes”. una especie de contrabandista de productos culturales con el destino indefectible de modificar las condiciones que ha encontrado al llegar.. un sistema inmenso de nudos que trenzan los que han venido a confluir en el espacio ciudadano... las discontinuidades y las fragmentaciones a qué da lugar la insuficiencia de las instituciones sociales en orden a cubrir la totalidad de las macrosociedades urbanas. reorganizando elementos más o menos distorsionados de su tradición de origen. es también un culturizador. tránsitos. que se presenta como aculturado por antonomasia. se deja colonizar por aquellos que pueden darle asilo. una anfitriona y la otra recién llegada. deciden negociar los términos de su cohabitación. Referirse a la ciudad en términos de «interculturalidad» o de «mestizaje cultural» es por tanto incurrir en una cierta redundancia. Los microclimas culturales que los inmigrantes tienden a crear allí donde se establecen. El inmigrante. testimonios. la función de las cuales es la de llenar los vacios. De alguna manera. ya que una ciudad sólo puede reconocerse culturalmente como un amontonamiento de legados. donde ya se acumulaban los residuos que habían dejado al pasar toda clase de avenidas humanas. no son un inconveniente para la urbanización de los recién llegados. un naturalista que analiza la conducta de los que toma por indígenas y a quienes intenta imitar para que le acepten como uno más sin renunciar del todo a ser quien era. La diferenciación cultural sólo es un obstáculo aparente para la integración de los inmigrantes en una sociedad. ¿Pero acaso lo que encuentra el inmigrante al llegar a una ciudad es realmente «una cultura»? ¿Es la ciudad un espacio cultural cohesionado que acepta o no al que llega? ¿No es más exacto decir que el llamado inmigrante tiene que amoldarse a un embrollo de estilos de actuar y pensar? La adaptación del inmigrante al medio ambiente cultural de la ciudad que le recibe se produce como una nueva aportación sedimentaria a un delta. sino que una vez 79 .

Por otra parte. Así. hay que señalar que estas redes de solidaridad funcionan por 80 . eslavos. reuniones periódicas. Además. la diferenciación de una ciudad cosmopolita en diversas áreas es un fenómeno positivo. Así pues. El barrio culturalmente diferenciado deviene el marco de unas redes de solidaridad entre iguales y permite la recreación de los microclimas culturales. la transferencia de costumbres públicas -fiestas religiosas o laicas.consiguen compatibilizar la nueva distribución de papeles con su modo de hacer.-. que ya no se producirá nunca en el plano de la realidad. En un plano psicológico. ya que la reconstrucción de ambientes culturales de origen realiza mediante un simulacro la utopía de un retorno definitivo. etc.les permite controlar mejor las nuevas situaciones sociales a las que tienen que adaptarse. No obstante. Gracias a esa astucia puede producirse en el plano simbólico una ruptura que ya es irreversible en el plano vital... pero también les facilita la ruptura definitiva con esas raíces. mantener conductas culturales singularizadas ha sido esencial para que los inmigrantes lograran enfrentarse a los cuadros de explotación y marginación que tan a menudo han tenido que sufrir. En el plano sociológico.les ofrecen la posibilidad de crear espacios de vida en común y les otorga un lugar y un rol en la organización global de la ciudad.. ya que puede favorecer entre sus habitantes un sentimiento de seguridad en unos marcos urbanos a menudo despersonalizados y masificados. el mantenimiento -e incluso el endurecimiento. italianos. que permite a los inmigrantes mantener los vínculos con las raíces culturales de origen.actúa como mecanismo paradójico. los mecanismos de reconocimiento mutuo entre los inmigrantes de una misma procedencia siempre les ha dado la posibilidad de activar una red de ayuda mutua y de solidaridad muy útil. a menudo se convierten en instrumentos de adaptación. los sentimientos de diferenciación permiten estratégicamente que las personas y los grupos puedan neutralizar las tendencias desestructuradoras propias de las sociedades urbano-industriales. chinos.de una cierta fidelidad a formas determinadas de sociabilidad y a unas pautas culturales que los inmigrantes se llevan allí donde van y que pueden formular de muchas maneras. o privadas -desde los cuentos que los adultos cuentan a los niños hasta la elaboración de platos tradicionales. Los núcleos especializados donde tienden a concentrarse voluntariamente grupos étnicos inmigrados -polacos.

En algunos casos.encima de marcos territoriales específicos y tienden a extender a lo largo y ancho de los marcos urbanos. En efecto. la gran mayoría de estos barrios de reagrupamiento étnico o religioso no son nunca exclusivos de un solo grupo. 2. orientales. es decir. Así. resultado frecuente del cambio traumático de sociedad y del proceso de urbanización en general. El carácter multicolor de la experiencia cosmopolita es el resultado de la afirmación de la voluntad de diferenciarse por parte de los grupos humanos que comparten el espacio urbano. 81 . cualquier grupo humano con cierta conciencia de su particularidad necesita espectacularizarse. poner en escena periódica o permanentemente lo que cree que le distingue. sino que acogen a minorías o mayorías relativas. Algunas comunidades exhiben permanentemente los signos de su condición diferenciada. ya sean «tradicionales» o nuevas. ya que la comunidad étnica o parentiva en la que encuentra soporte no acepta la lógica del enclave. La identidad en escena. porque su singularidad tiene una base fenotípica que contrasta con la de la mayoría -negros. que cohabitan con miembros de otras comunidades. 1. en contra de lo que la Escuela de Chicago había creído reconocer bajo la forma de guettos “étnicos”. Todas las adscripciones étnicas que coinciden en la ciudad. adoptan estrategias de visibilización. vemos que una cierta heterogeneidad cultural puede revelarse como un dispositivo para garantizar que los aspectos más estratégicos de su integración tengan un coste psicológico y social mucho más bajo que si se aplicaran sobre una masa informe de seres humanos desestructurados y sumidos en la desesperación y el desconcierto. Es ésto lo que hace del inmigrante un “visitador” constante. Así pues.

. rappers.-. Los idiomas. Lo mismo puede aplicarse a las concentraciones en que la 82 . el Día del León en París. el desfile del Día de Colón en Nueva York o el de San Patricio en Boston. rúas. o en las zonas colonizadas por minorías religiosas -judíos. el carnaval de Nothing Hill en Londres. como el pendiente en la oreja derecha de los gays. Las nuevas etnicidades que. etc. punkies. Las escenificaciones que tienen el paisaje urbano como plataforma pueden implicar una manipulación de amplias zonas de la geografía urbana. hippies de San Francisco y provos de Amsterdam. Frente a estas señalizaciones activadas de modo permanente. y su multiplicidad es el componente sonoro de la exuberancia perceptiva que caracteriza la vida en las ciudades diversificadas.. turbantes sijs. en paralelo a las “culturas inmigrantes”. Puede tratarse. resultan de procesos urbanos endógenos.: El Año Nuevo chino en San Francisco.-.En otros casos. crucifijo y medallas católicas. También pueden ser desfiles. son los rasgos del vestuario los que reciben el encargo de marcar la distancia perceptiva con los demás: vestuario exótico de los inmigrados asiáticos. hábitos religiosos -monjes cristianos o devotos de Hare Krishna-.. señales confesionales -kipás judías. como la Feria de Abril andaluza que se celebra cada año en Can Zam. Los éxitos deportivos también favorecen efusiones públicas donde se reúnen los que tienen un equipo de fútbol o de baloncesto como elemento de cohesión identitaria. Se trata de reuniones en las que un grupo reclama y obtiene el derecho al espacio público para encarnarse en él como colectivo.. etc. mods. las jergas y los acentos son variantes de esa misma voluntad de expresar la diferencia. de ocupaciones festivas de plazas o parques para hacer demostraciones folclóricas que remiten a la tradición cultural considerada autóctona del país o de la región de origen... etc. chador y velo musulmanes. Es el caso de los conciertos de música. indumentarias juveniles -rockeros. árabes o negro-africanos.. skins. uniformes profesionales. como pasa en los «barrios étnicos» de las grandes urbes. amish.. procesiones. Santa Coloma de Gramanet. en otras épocas. etc. participan plenamente de esta necesidad de autocelebración.o juveniles: squatters de Berlín. o. detalles de adscripción sexual.amerindios. hutteritas. otras identidades colectivas prefieren escenificaciones públicas cíclicas o periódicas. en el caso de las etnicidades tradicionales. que permiten a las sociedades juveniles ofrecerse su propio espectáculo.

sino por una dinámica de interrelacions y correlaciones. sino que los mecanismos de diversificación provocan la búsqueda de unos marcajes capaces de dar contenido a la exigencia de diferenciación de un grupo humano. perfumarse. Esta voluntad de visibilizarse no afecta sólo a comunidades.. De la misma manera que cualquier etnia se comporta como un individuo colectivo.. A partir de ahí. sino a un conjunto de ilusiones sancionadas socialmente como verdades incuestionables al ser legitimidadas por la autoridad de los antepasados o de la historia. lingüísticas.adscripción religiosa o política suscita un sentimiento de comunidad. económicas. hablar. sino que adopta unos rasgos culturales singulares porque previamente ha optado por diferenciarse. sino que estas diferencias han resultado 83 . peinarse. mitológicas. Aunque esta conciencia no corresponde a ningún contenido. una especie de microetnicidad. vindicativas. y utiliza materiales disponibles -o sencillamente. Las culturas distintas no producen la diversidad. un conjunto de rasgos que les permiten considerarse distintos: su identidad. sólo la conciencia subjetiva de ser diferente es un elemento insustituible. expresar los afectos. un grupo humano no se diferencia de los demás porque tenga unos rasgos culturales particulares. el contenido de esta diferenciación es arbitrario. es decir. moverse. una especie de macropersonalidad. pero capaz de invocar toda clase de coartadas para legitimarse y hacerse incontestable: coartadas históricas. a fin de contrastar y ser reconocidos como diferentes. Se trata de un espejismo identitario. Por tanto. La identidad étnica no se forma con la posesión compartida de unos rasgos objetivos. En efecto. etc.-. cualquier individuo se comporta como una etnicidad reducida a su expresión más elemental. considerado mejor o preferible que los demás. Y así. No es que no haya diferencias «objetivas» entre grupos humanos diferenciados. los grupos y los individuos interiorizan -y a la vez intentan evidenciarlo-. Estas proclamaciones recurrentes sobre la identidad contrastan con la fragilidad frecuente de todo lo que la soporta y la hace posible.que acaban ofreciendo el efecto óptico de una sustancia compacta y acabada. donde en última instancia. dotados de un estilo propio e irrepetible. los individuos actúan según las mismas estrategias de distinción que permiten diferenciarse a una comunidad étnica o etnificada: un estilo personal de hacer en público -vestir. inventados (Hobsbawn). religiosas.

Y precisamente porque resultan de la interrelación entre grupos humanos autoidentificados. Por tanto. ambiguos. todo el mundo necesita tenerla. no es un contenido. las identidades no sólo deben negociar constantemente las relaciones que mantienen. cada una de ellas irreal e inencontrable por su lado. En definitiva. Sometidas a toda clase de sacudidas e inestabilidades. las identidades modifican su naturaleza. En efecto. no existe. pero presenta un inconveniente grave: en sí misma. por tanto. el campo de las identidades sólo puede ser. No son la base de un contraste. cambian de aspecto y de estrategia tantas veces como haga falta. políticas o socioeconómicas concretas (Glazer). las culturas no pueden ser -como a menudo se pretende. acaban por hacer literalmente imposible cualquier tipo de mayoría cultural clara. donde tiene lugar una serie ininterrumpida de yunciones y disyunciones. sólo hay grupos étnicos o identitarios en situaciones de contraste con otras comunidades (Barth) y como resultado adaptativo de su inmersión en circunstancias ecológicas. Así pues. 2. Hay que percibir la urbe como un calidoscopio.totalidades que puedan vivir en la quietud. uno de los aspectos que caracterizan la diversificación cultural actual es que no está constituida por compartimentos estancos.significativas para alimentar la dicotomía nosotros-ellos. la identidad se produce en un plano puramente relacional. Fronteras movedizas La condición intranquila de los segmentos étnicos y corporativos que la componen es lo que convierte la ciudad en un tejido inmenso de campos identitarios poco o mal definidos. un centro vacío. que se interseccionan con otros y que al final. Territorio conceptual de perfiles imprecisos. En síntesis. donde cada movimiento del observador suscita una configuración inédita de los fragmentos existentes. sino que son esas relaciones. Su evolución sufre oscilaciones muchas veces caóticas e impredecibles. sino una forma. un nudo incierto entre instancias. La identidad es indispensable. sino su fruto. donde un grupo humano puede sobrevivir aislado de todos los 84 .

a la vez que se dejan poseer por esa diferencia. en una generación o en una clase social son algunos ejemplos. pero son tan lábiles y movedizas que es completamente imposible no traspasarlas continuamente. obligado a moverse constantemente entre los diversos términos de su existencia social. por ahora. Un intercambio a distintos niveles había facilitado. Formas de concebir la vida absolutamente dispares se mezclan en unos territorios cuya definición es imposible. Viven sumergidos en la diferencia. hay unos principios de adscripción que. vecino. en todo momento y en todo lugar. o a una adscripción personal exclusiva. las identidades grupales no pueden ser. coetáneo. correligionario. El urbanita no puede limitarse en su vida diaria a una única red de fidelidades. De momento. las ideas políticas o religiosas. tienen un valor superior a lo estrictamente étnico. Ninguna identidad colectiva puede reclamar la exclusividad total respecto a la identidad de sus miembros. Como resultado de esta pluridentidad. Ninguno de los espacios sociales que. las aficiones deportivas. el lugar de nacimiento le hace paisano. segregadas claramente unas de otras. obligado a pasar el tiempo haciendo transbordos y correspondencias entre los componentes de un mosaico de universos pequeños que se tocan o se penetran mutuamente. el lugar 85 . por su condición irregular e inestable. esto nunca había sido así. Los apellidos hacen que cada uno sea pariente. complicada.demás. Los ciudadanos no sólo tienen la diversidad cultural a su alrededor. el estilo vestimentario. en ningún caso.de atrincherarse. el individuo urbano es una especie de nómada en movimiento perpetuo. para muchos. Ciertamente. sino también en su interior. unas relaciones de intersección entre los grupos humanos diferenciados que no permitían hablar de las culturas humanas como entidades incomunicadas entre sí. donde las fronteras se multiplican. Igualmente. ni cuenta con la posibilidad -ni siquiera en el caso de las comunidades que quieren cerrarse más. definen la ciudad puede separarse de los demás. Pero nunca se había producido una aceleración de las interrelaciones culturales como la que viven las ciudades actuales. el barrio donde vive. o por lo menos. la edad. ni tienen umbrales precisos. La inclusión en un género sexual. porque está unido a ellos en una densa red de relaciones de mutua dependencia. Los gustos musicales o literarios.

que no son la causa sino la consecuencia de la segregación operada? En primer lugar. los temas de interés. aficiones. orígenes. está la necesidad propia de cualquier individuo de formar con otros una comunidad más restringida que las grandes concentraciones humanas de un Estado o incluso de una gran ciudad. o bien de sentir la certeza de que. orientaciones o experiencias comunes. producirían una extensa gama de coloraciones y contornos no coincidentes.. etnicidad. En algunos casos. de forma que la voluntad de 86 . dibujadas como los mapas políticos en función de cada opción identitaria escogida. una organización identitaria mediante la cual los individuos pueden jugar a clasificarse en una especie de pseudoetnicidad imposible. ¿Cómo se explica esta tendencia a la diferenciación cultural. donde el determinismo biológico o cultural que suele utilizarse para naturalizar las diferencias humanas ha sido sustituido por un condicionante puramente mágico. inclinaciones sexuales. barrio donde vive. Cada uno de estos elementos instala a cada individuo en el seno de un conglomerado humano constituido por todos los que lo comparten y que a partir de él pueden reconocerse y sentirse vinculados por sentimientos.el resultado ofrecería una serie de configuraciones polimórficas que. Gracias a todos estos mecanismos de diferenciación. si le negamos la base objetiva que pretende tener y la reducimos a una argamasa arbitraria de marcajes. lazos familiares. Esta necesidad de constituir un nosotros se agudiza cuando las interconexiones y los roces con otros grupos se hacen más frecuentes. lugar de nacimiento. edad. Se trata del requerimiento del individuo de pertenecer a un colectivo de iguales.donde estudia o estudió de joven. Es el caso del sistema del zodíaco. signo del zodíaco. las preferencias gastronómicas o sexuales. credo. no acaba en sí mismo. más intensos y en el marco de unos territorios cada vez más reducidos. si aplicáramos una plantilla sobre la masa de los ciudadanos de cualquier ciudad. intereses.. esta dinámica taxonómica puede asumir su propia autoparodia. en cierto modo. ideología. clase social. gustos. una caricatura que admitiría el carácter aleatorio y caprichoso de los contenidos que toda identidad reclama para justificarse. que los clasificara con los criterios para establecer cualquier nosotros -género.

que utilizan la etnicidad para justificar la autoorganización y satisfacer necesidades instrumentales y adaptativas comunes. sino la disimilitud entre -por lo menos. no veríamos un color único: no veríamos ninguno. Esto. No vemos un color. las diversas retículas identitarias que pueden cubrir la población urbana y de las que resultarían segmentaciones siempre distintas asumen otra tarea: clasificar por la propia necesidad de clasificar. no procede de un exceso de aislamiento. esta exigencia de segregaciones diferenciales no es más que el reflejo de un principio análogo que actúa en la naturaleza en general y rige todos los fenómenos de la vida.puede ocultar lo que es de hecho una organización social. Diferencia e información Además de subrayar la condición compuesta de la sociedad urbana. la dialéctica del nosotros-ellos exige la aceleración de los procesos de selección o de invención de los símbolos que fundamentan les autodefiniciones. contrariamente a lo que solemos pensar. Cohen). que mantenga a raya la tendencia de las sociedades urbanas hacia una hibridación excesiva de sus componentes. desde las formas más elementales de la organización biológica hasta los sistemas de comunicación más complejos. y lo hace con una finalidad: asegurar un mínimo de segmentación.dos colores. 3. Los órganos sensoriales sólo pueden percibir diferencias. la diferenciación se produce al distribuir unos atributos que implican la adscripción de cada grupo a unas actividades u otras. es decir. un cambio. oposiciones y complementariedades con cualquier contenido. es decir. de forma que a menudo la pluralidad cultural -sobre todo. una discontinuidad. por la exigencia inconsciente de imponer a una masa humana que antes era informe e indiferenciada un sistema de distinciones. si es impuesta desde fuera del grupo como descalificación o estigma. Por otra parte. Por otra parte. al margen de todas las oportunidades en que la adscripción étnica sólo oculta la existencia de auténticos grupos de interés (Glazer. En estas circunstancias.diferenciarse. sino de lo que se vive como un exceso de contacto entre los grupos. Si la gama de colores no existiera. Gracias al 87 . de un contraste. Toda percepción es posible por la recepción de una novedad relativa a una diferencia.

pero también en los organismos más elementales -moléculas..temblor constante del globo ocular -el «micronistagma»-. El oído no aísla los sonidos. La lingüística nos ha explicado hace tiempo que todas las unidades del lenguaje -empezando por su mínima expresión: los fonemas. los que se derivan de la oposición movimiento-reposo. Luria nos enseñó que las complejas moléculas de albúmina. Las cosas indiferenciadas no pueden ser objeto de percepción sensorial. No percibimos cosas diferenciadas entre sí. sino los caracteres distintivos entre los sonidos. El psicólogo soviético A. como un olor sólo puede percibirse en función de otro. se integran en un proceso metabólico por su capacidad de distinguir.R. Toda comunicación. Lo que ve una retina y lo que ve la otra no es el mismo. El tacto nos informa de las desigualdades que hay en las superficies que tocamos. de reaccionar ante ciertos influjos y de mantenerse indiferentes ante otros. de noticias sobre diferencias. los seres vivos son sensibles a estímulos no bióticos y «neutrales»: aquellos que les permiten orientarse y reaccionar ante cualquier diferencia que se produzca en su medio circundante. religiosa. células. átomos. El ejemplo de la visión binocular es muy elocuente. Además. es decir. pero la diferencia entre la información suministrada por cada retina produce otra clase de información: la profundidad. no analizamos objetos. por sus relaciones de oposición recíproca en el seno de un sistema. donde también se puede hallar una capacidad idéntica de dar respuesta sólo a una cierta clase de estímulos. sino contornos. es decir. tampoco pueden ser procesadas por el 88 . y por tanto. cuya existencia fue una de las premisas de la aparición de la vida sobre la tierra. retinal o cerebral de los mamíferos. con el cual podamos compararlo. depende de una buena circulación de informaciones. si entendemos por comunicación la actividad que posibilita la vida. como por ejemplo. Este fenómeno es ostensible en la actividad ganglionar. Así pues. la diferenciación (étnica.-.cobran sentido estructural por el valor que tienen unas en función de otras. Sin diferencia no hay información.. sino que percibimos la relación entre las cosas después de someterlas a una diferenciación previa. en las sociedades humanas. genérica o de cualquier otro tipo) cumple la misma función que en cualquier expresión de la vida en el universo: garantizar la organización y la comunicación.

oposiciones y complementariedades. manteniendo a raya la tendencia que las sociedades urbanas experimentan constantemente hacia una hibridación excesiva. puesto que no parecía responder a morfología social alguna. es decir. pero también con el mundo. Si fuera así. además. para el caso. en una última instancia. (las etnias) no alimentan la base de una clasificación. basado en la interacción entre las partes y las fases previamente diferenciadas. es decir imponerle a lo que sí no sería una masa humana informe e indiferenciada un sistema de distinciones. asegurar un mínimo de segmentación. de las sociedades y del intelecto humano sólo puede ser holístico. pensadas. una totalidad que integra la globalidad de maneras de existir y que solemos llamar naturaleza.categorial. la malla étnica con que la población urbana es cubierta permitiría. universo. al contrario.sería entonces. Necesitamos la diferencia para relacionarnos entre nosotros. sino más bien a una especie de impulso intelectual que exigía en todo momento ver realizado un orden -cualquier orden.que tanto intrigara en su célebre ensayo sobre las clasificaciones primitivas a Durkheim y Mauss (1996). o simplemente vida. sucedería con muchas de estas proclamaciones étnico-urbanas lo mismo que con aquel sistema taxonómico -el zodiacal chino. El mundo adopta una multitud de formas. otro tipo de labor: la de simplemente clasificar por clasificar. la tarea de la cual sería. a la que en realidad podrían corresponderle contenidos cualesquiera. pero siempre es el mundo.entendimiento. pero la diferencia tampoco podría existir si no se recortara sobre una unidad. sino que. es porque se clasifica que se las descubre. más allá de ese trabajo de subrayar la condición compuesta de la sociedad urbana." 89 . resultado de lo que los fundadores de la escuela sociológica francesa habían presentado como la función clasificatoria. la diferencia no niega una cierta homogeneidad: es su condición. La etnicidad urbana -tanto la importada como la de producción propia. El funcionamiento de la naturaleza. No se clasifica porque hay cosas que clasificar. Es verdad que no puede existir percepción ni pensamiento sin diferencia. Ahora bien. constituyen su producto. O todavía más. Podríamos aplicar entonces lo que de nuevo Pouillon apreciaba en otro lugar: "Unidades superpuestas definibles por y en ellas mismas. Nada nos impide sospechar que.

las dificultades que entraña trabajar con conceptos confusos. autores como Taguieff o Wieviorka han esgrimido ese mismo escepticismo conceptual para denunciar los intentos por absolutizar la diferenciación étnica y sustituir el viejo racismo biológico por otro que naturaliza las peculiaridades culturales. si llevamos a sus últimas consecuencias todas estas declaraciones de agnosticismo axiológico en relación con lo "étnico". En una última etapa de reflexión. La teoría de la aculturación. inencontrables cada una de ellas por separado. de la interacción de un grupo humano con otros. La presunción teórica según la cual al sentimiento de identidad étnica le correspondía una concepción del mundo determinada -la idea romántica de cultura que la antropología americana asumió adoptándola del idealismo alemán.y de que tal cosmovisión resultaba alterada por fenómenos de contaminación o degeneración hace tiempo que aparece desautorizada. La escuela nórdica de Barth sostuvo por aquel entonces que la diferenciación étnica era más el resultado. Linton. el campo de las identidades no puede ser otra cosa que un centro vacío. Herkovits. superficie 90 . viven por polinización. Desde la antropología posmoderna James Clifford ha afirmado que la cultura y la identidad de hoy en dia "no necesitan hundir sus raíces en tramas ancestrales. que una instancia inmanente dotada de contenidos objetivables. por trasplante" . en forma de categoría adscriptiva. ya recibió una severa descalificación en los años sesenta por parte de la antropología y la sociología neomarxista (Balandier. Negado su derecho a la reificación. la identidad se reduce. otorgándole la posibilidad de darse como conjunto de hechos objetivables. Lévi-Strauss.El análisis de la manera como los inmigrantes o sus descendientes construyen su personalidad diferenciada hace manifiestas. a una entidad espectral que no puede ser representada puesto que no es otra cosa que su representación. Lewis). más allá de su valor real como incierto nudo entre instancias. en cualquier caso. característica de la escuela culturalista norteamericana (Redfield. Territorio conceptual de perfiles imprecisos. 1981) tuvieron la virtud de desligitimar en gran medida las pretensiones de sustantivizar el concepto de identidad. irreales en sí. Las discusiones suscitadas en el seminario que organizara Jean-Marie Benoist a mediados de los 70 (cf. un espacio-tiempo hueco en que tienen lugar los ininterrumpidos empalmes y desempalmes de no importa qué nosotros. Ribeiro). tales como el de identidad.

de hecho. Y ello para que -al contrario de lo que pensaba Lévi-Strauss. una sola cosa.sin fondo. "efecto de ciertos actos de enunciación". lo que García Canclini anotaba a propósito de "lo popular": "valor ambiguo de una noción teatral". ni existiría sino fuera precisamente por sus periódicas escenificaciones. Sociedad religiosa absolutamente basada en el exilio y la inmigración. para brindarle al deseo y la necesidad de identidad la posibilidad efímera de encarnarse. De la identidad podría afirmarse. aunque sea momentáneamente. por fin. ¿Qué es lo que ofrece la imagen del harinama. pero también al de las sectas introspeccionistas. 91 . en este caso evocadores de un pasado inexistente en la India. reverberancia de una realidad que no existe. Su esquema recuerda al de los judios (pueblo por definición en peregrinaje perpetuo). las fiestas en que se exalta la autoconciencia étnica de un grupo sirven precisamente para que está pueda realizarse de verdad en alguna oportunidad. como los amish o los hutteritas. desorden música / ruido trascendencia / superificialidad uniformidad / indisciplina claridad / confusión heterogeneidad / homgeneidad proyecto / deriva UTOPIA / HETEROTOPIA Nostalgía de los cristales. prédica de los HareKrisna por las calles ? Lo que estos “desertores” del espacio público que vuelven a él para brindar el espectáculo de sí mismos ? duración vs. Como los ciudadanos de origen inmigrante nos demuestran en sus autocelebraciones. nostalgia de lo orgánico. efimereidad estructura vs. Sueño de ser.las cosas de que la identidad de un colectivo humano está hecha sí que puedan darse en algún sitio. puesto que lo conforman individuos que han decidido “convertirse” en inmigrantes. ni ha existido. en algún lugar. El ejemplo de los Hare-Krisna.

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cuyo nivel de autonomía no parecía dejar de aumentar en las sociedades modernizadas. paro/empleo.6. Se hace referencia con esos conceptos a las culturas menores que podían registrarse subdiviendo el nuevo continente juvenil. han sido un recurrente objeto de estudio por parte de los antropólogos. incerteza. precariedad. 6. 1. LAS CULTURAS PARÓDICAS. Su función es la de todo grupo intersicial : aliviar psicológicamente sentimientos de sumisión. la que enfrentaba tiempo de trabajo/tiempo de ocio.1. etc. aspiraciones sociales/recursos reales. Las llamadas tribus urbanas son un ejemplo bien claro de ese paradójico fenómeno podía encontrarse en aquellas microsociedades a las que la misma escuela de Chicago había designado como las street gangs a las que se aludió en la clase anterior. por ejemplo. sobre todo para poner de manifiesto como las condiciones de su existencia expresaban en términos morales y resolvían en el plano simbólico tránsitos entre esferas incompatibles o contradictorias de la macrosociedad urbano-industrial en que se integraban. TRÁNSITOS : DEAMBULACIONES JUVENILES. así como contradicciones como. Este tipo de subsociedades juveniles de nuevo cuño no se limitaban a reproducir los esquemas organizativos ni las funciones iniciáticas o de socialización de los grupos de edad conocidos en otras sociedades -los grupos 94 .

levantadores de puentes entre espacios inorgánicos y orgánicos. constituían versiones más o menos alteradas de la cultura hegemónica.de mocedad de nuestra propia tradición. como hasta entonces. Gentes de la frontera entre lo urbano y lo político. por ejemplo-. el guetto. es esencialmente de territorialización. en vínculos religiosos. exploradores o expedicionarios. el barrio. en redes comunicacionales en común y en la apropiación del tiempo y del espacio por medio de un conjunto de estrategias de ritualización permanentemente activadas. Se trataba ahora más bien de verdaderas nuevas formas de etnicidad. marcados por la indefinición de los valores y los códigos. Son pues zonificadores. cuya labor es la de devenir pioneros. idiomáticos. y en cuyo seno la codificación de las apariencias parecía desempeñar un papel nodal. La existencia de “tribus” permite al sociólogo y al antropólogo urbano regresar a la utopía ya imposible de una sociología y una antropología de los enclaves. entre lo desestructurado y lo estructurado. control y protección de territorios que han quedado al margen de la acción tanto de la instrumentalización económica como de las políticas urbanas. sino mucho más en parámetros estéticos y escenográficos compartidos. tal y como la Escuela de Chicago había advertido. responsables de todo tipo de ajustes y reagrupamientos. que han sido abandonados -a tiempo completo o sólo a ciertas horasdel caos autorganizado en que consiste la calle y que su presencia libera parcialmente de su naturaleza discontinua. es decir de creación. ya no basadas. colonizadores de territorios inhóspitos y asilvestrados de la ciudad. Se estaba ante grupos humanos integrados cuyo criterio de reconocimiento intersubjetivo no se fundaba en un concierto entre conciencias sino entre experiencias. ni tampoco eran propiamente una nueva edición de las "cofradías del descontento" de otras épocas. si las subculturas juveniles debían ser 95 . Su papel. inestable y fragmentaria. por mucho que ese barrio y ese guetto sean móviles e itinerantes. dicho de otro modo. o si. y jueguen al nomadeo. O. por el contrario. Ese proceso de diversificación cultural que afectaba a las metrópolis planteaba otra cuestión relativa a la naturaleza de sus contenidos simbólicos específicos: la de si las nuevas etnicidades articulaban alternativas reales al sistema de mundo al que parecían dar la espalda o contestar. territoriales o histórico-tradicionales.

en herederos del pasado sino del futuro. con respecto de la cultura dominante global.se reproducirían en clave de caricatura.consideradas. consumismo. vendrían a ser algo así como firmamentos especulares en que los valores de la sociedad capitalista -hedonismo. En unas se muestra. Tal presupuesto permitía percibir las culturas de los jóvenes como una especie de bancos de prueba en que eran ensayados modelos y prototipos sociales emergentes. vanidad narcicista. pongamos por caso. culto a lo superficial. los yonquis. como la escuela de Birmingham en los años 60 o la formalizada por los antropólogos neogramscianos en Italia. configuraciones simbólicas que imitaban -involuntaria e inconscientemente. ya formulada por Margared Mead. Cabría hablar entonces de auténticos modelos culturales paródicos. que obedecen una suerte de monstruosización de los principios racionalizadores que orientan la conducta consumista en la sociedad 96 . es decir como "consumidores". egolatría. deformándolos y llevando su lógica a una irrisión por desmesura. todavía en periodo de experimentación pero que presagiaban algunos de los rasgos culturales destinados a definir el porvenir de la sociedad en su conjunto. como en otros sitios o épocas. en términos de disonancia o de resonancia. se comportan justamente como eso. como si los axiomas respecto de los cuales ocupaban una situación marginal o subalterna se mirasen en un espejo cóncavo en que se reflejaran desfigurados sus propios rictus. de que los jóvenes encarnaban a la perfección la naturaleza prefigurativa de la sociedad occidental y se constituían no ya. En cierto modo ello no era del todo incompatible con todas aquellas estrategias analíticas que habían venido trabajando desde la presunción. como los jóvenes consumidores de heroína. Para algunas tendencias. otras perspectivas han matizado su valor cultivando la premisa teórica según la cual las subculturas juveniles. Sin cuestionar frontalmente lo que de pertinente pudiera haber en esos supuestos.los lenguajes y paralenguajes en activo en la sociedad general. las subculturas juveniles desacataban el orden cultural hegemónico en vigor y esbozaban opciones culturales de recambio posibles o cuanto menos deseables. a pesar de estar instaladas en la periferia del sistema. Algunas aplicaciones concretas de ese tipo de presupuestos han sido provistos desde la antropología para ciertos grupos que se conducen a la manera de microculturas urbanas marginales o subalternas.

Su labor no es denunciar los mecanismos institucionalizados que pretenden hacer de las sociedades metropolitanas algo parecido a un organismo integrado. rupturistas. De ahí la extrema ambigüedad del status simbólico de los jóvenes : al mismo tiempo completamente integrados y completamente marginados. ya percibió el sentido último de tal intuición. poner de manifiesto la insuficiencia crónica de los mecanismos de integración que pretenden. que "reproducen objetivamente en sus fisonomías lo que ellos. de la movilización general. vestimentarios. la arrogancia en las exhibiciones de que son una sola cosa. insertos y excluidos. revolucionarios. Son así pues. futuristas.a los espacios y los tiempos de la sociedad y de la política. Utopía del encuadramiento. protocolarios. Es eso lo que justifica la búsqueda de elementos conductuales. peligros y futuro de la humanidad. cuando aludía a "las máscaras repulsivas que los jóvenes se han puesto sobre la cara. mecanismos de agenciamiento. sólo con palabras. exóticos. y por ello rebosantes de posibilidades y de significados. El resultado es el sentimiento exhibido de superioridad en la presentación del yo. al contrario. También pertenecen a este orden de cosa la localización de puntos arrebatados al anonimato. de estratificación y de sedimentación. ajenos a la ciencias de la sociedad y la cultura. que puede ser inmediata aunque nunca totalmente satisfecha (Guasch). envidiados y temidos. basada en la exaltación de la virilidad y un estado de permante e insaciable agitación erótica. afeándolos como a viejas putas de una injusta iconografía".contemporánea (Gamella). estilísticos. provisionales y en periodo de prueba. sino. que aparentemente rompen con la tradición. sometidos a todo tipo de forzamientos y presiones. Algo así ya había sido anticipado -por la manera como el estructural-funcionalismo sociológico norteamericano había 97 . escénicos. Como Pier Paolo Pasolini. elogiados y estigmatizados. En otras se destaca la manera como el modelo norteamericano de comunidad de homosexuales varones se moldea como una caricatura de una sociedad utópicamente hipermachista. lingüísticos que resultan deliberadamente nuevos. en los que se ensayan nuevos códigos de significación y nuevos diseños para el cambio social. Estos ámbitos del orden social y político son puestos a prueba. La lucidez de algunos. reparándolos por la via de modalidades experimentales -en apariencia alternativas. han condenado para siempre".

neorococó. Renuncia al anonimato. hardcores y okupas.de nuestro fin de siglo. mods. permitía percibir el dandismo de las actuales microculturas juveniles como una apoteosis del tono neobarroco -o. actividades -"ocio y nomadismo". saqueos o destrucciones. "escaso". mejor. En las investigaciones periodístico-policiales los jóvenes son clasficicados como motoras. iniciada por los petrimetres de la corte francesa de finales del XVII. "pintadas". En relación con este tipo de microsociedades juveniles.-. "ropa".. heavies. Es esa pseudociencia la que permite asignar responsabilidades "tribales" a todo tipo de crímenes. 2. la prensa y las autoridades policiales y políticas recrean una curiosa taxonomía. "contenido". que desde una perspectiva estructuralista llevara a cabo Jean Monod.. b-boys. ideología -en la mayoría de casos "contradictoria"-.abordado la cuestión. siniestros. ganas de “llamar la atención”. maquineros. rockers. "baile". "normales"-. "música y conciertos". hooligans. skinheads. hace no mucho que Patrice Bollon proponía conceptualizar los estilismos de las subculturas juveniles como el último de los episodios de una larga tradición europea de caricaturización de las estéticas dominantes. El tan citado estudio sobre los barjots franceses. por cierto. con una ficha que recogía sus rasgos distintivos: edad de sus componentes. peleas multitudinarias. 98 . que compartimenta los jóvenes en subgrupos jerarquizados en función de su peligrosidad para la ciudadanía en general. En una dirección parecida. psychobillys. etc . agresiones. también recogía cómo los movimientos culturales de los jóvenes urbanos actuaba a modo de una superficie en la que la sociedad-marco no siempre estaba dispuesta a reconocer su propia imagen distorsionada. niveles de conflictividad -"elevado". lo que. inventada por ellos mismos. "marginalidad". punkis.

Los tipos de graffiti que hoy por hoy pueden contemplarse por doquier en las grandes ciudades se corresponden. y lo hacen adoptando un concepto de la rotulación que parece emparentarse más bien con la idea del tatuaje. Ya no se trata tanto del acto de difusión en que alguién le dice a todo el mundo alguna cosa. Este modelo de pintada "para todos los ojos" funciona. que la pintada es una fórmula de comunicación perteneciente al grupo de las llamadas de audiencia diferida. de entrada y para recapitular cosas dichas por otros en otros sitios. la piel de la ciudad.El caso de la cultura hip-hop. convirtiendo una superficie dada en un cartel o en una valla publicitaria. pero. Los graffitis hechos en la calle a la manera tradicional vienen respondiendo a una voluntad de radicalidad expresiva asociable al concepto de propaganda y emplean para ello el formato consigna con el fin de manifestar voluntades o vindicaciones. como una variante comunicativa empleada por grupos o individuos que no pueden o no quieren acceder a las vías de reclamo institucionalizadas y que emplean este vehículo para divulgar sus puntos de vista. en realidad-. señal con vocación de indelebilidad hecha sobre la epidermis por aquellos que precisamente -como los presos o los marineros de antes. o.tienen dificultades en orden a definir su propia identidad. Digamos. en este caso. Lo que sucede ahora es que el activismo de los actuales grupos de mocedad urbana se apodera sígnicamente del paisaje urbano para emplearlo en una praxis puramente autoreferencial. todavía ahora.o estados de ánimo particulares -MONTSE. 99 . T'ESTIMO-. que pueden manifestar reclamaciones socio-políticas pero que últimamente también suelen ser soporte para el anuncio de acontecimientos sociales importantes -EN JORDI ES CASA. En un medio percibido como hostil -la propia vida. cada vez más con otro estilo comunicativo. que se caracteriza por la condición momentáneamente inexistente del receptor del mensaje. Ni que decir tiene que las paredes desnudas de nuestras ciudades continuan ostentando mensajes de este tipo. emplean la única cosa que les brinda un mínimo dintel de estabilidad: la piel del propio cuerpo.

pues los graffiti o las pintadas urbanas son perfectamente comparables a las pinturas de las grutas prehistóricas. En muchos casos.. de esta guisa. 100 . “La catedral no vale más que el decorado cutre de una manzana de viviendas obreras.. Esta corriente cultural reivindica ascendentes políticos radicales -Malcom X. habitantes del centro invisible y móvil de la ciudad. no siempre. o que simplemente aspira a ser reconocido como huella o rastro. igualmente capaz de orientarse en una ciudad codificada simbólicamente de manera críptica para todos los demás.de uno de los suyos o del grupo contrario. En cada uno de estos casos hay un grupo que expresa. Como se sabe este movimiento se originó en los barrios afroamericanos e hispanos de Nueva York -Harlem. sino que aspira a comunicarse diferidamente con otros miembros de sociedades subterráneas que desarrollan su discurso vital en los márgenes de lo que convencionalmente habríamos llamado la "normalidad ciudadana". conforma su existencia” (Maffesoli).como un vehículo sincrético de expresión y protesta de su población joven. el rap -una especie de cruce entre el funky y los viejos blues hablados-. El caso más extremo de esa forma de comunicación microcultural basada en los graffiti es. para convertirse en una pura gestualidad fática. como los del Metro. decirnos nada a nosotros. el scratching -ritmos que trasladan el protagonismo creativo a los pinchadiscos-. Muchas veces. el acto sémico de la pintada puede haber renunciado. el contenido del mensaje es indescifrable para quien no pertenezca al sistema social del emisor -heavy.. al igual que estilos de danza como el break-dance o el electric-boogie. en efecto. Su virtualidad comunicadora busca la mirada -eventualmente. incluso a significar. constituyendo entre todos un circuito de intercambio de signos gráficos paralelo al que componen los mass media.El delirio señalizador de las modernas microculturas juveniles urbanas no pretende. la respuesta. que delimita su territorio y. como los haikús de la poesía budista. Los elementos centrales de su autoidentificación son de orden artístico: las pintadas en espacios así apropiados. acción comunicativa que no informa de nada sino que sólo establece que el canal está abierto y en condiciones de ser utilizado. afterpunk. sin duda. El uso del monopatín para desplazarse por la ciudad o para ejecutar ejercicios acrobáticos suele ser asociado también al movimiento. skin. South Bronx. la que encarna la cultura hip-hop. Brooklyn.o a la comunidad rival.

en última instancia.que quienes en él se integran -los B-Boys y las B-Girls. cuyo look suelen imitar. sino obligar a que sea la ciudad misma la que les diga.a partir de esa misma apropiación celebrativa y ritual que es estampar la propia firma sobre la textura en blanco de un punto elemental de la metrópolis. Aquí ya no hay prácticamente voluntad comunicadora que trascienda los límites de la red constituida por los propios. Podría hablarse incluso de una especie de signoadicción. simple firma. señal personal indicativa del tránsito de su autor por un lugar determinado. a no ser para la ejecución de grandes murales cuya belleza y exuberancia los hacen dignos de consideración como "arte" por los especialistas. cuya equivalencia sonora son las modulaciones sincopadas del rap o el scratching. Indiferentes a esa estatuación que podría dignificarles ante la 101 . hip-hop. casi cabría decir espasmódica. recorridos. de un trazo fulminante llevado a cabo en fracciones de segundo. una dependencia casi total a la textualización del espacio urbano. que pasa a ser lugar -es decir nicho de memoria y sentido. las señalizaciones que indican pistas. en una tentación irresistible para la rotulación inmediata.que convierte cualquier espacio disponible.quedan convertidos en auténticos obsesos gráficos. los puntos y los trayectos que los unen. No es casual que el mismo término identitario. Lo que singulariza el movimiento hip-hop es sobre todo -y como veíamos.y adopta una ideología internacionalista centrada en el International Hip-hop y en la ya aludida espiritualidad Zulú. imagen gráfica que aparece de pronto. abocados a un vértigo expresivo -una suerte de horror vacu. es decir. por pequeño que sea. Este es. El graffiti actual hace propios distintos soportes que con frecuencia prescinden de la pared -la vieja predilección de los usuarios de la pintada como mass media-. pero también grito gráfico de "¡EXISTO!". que hace del autor del grafito lo que ellos mismos autodesignan como un writer. "escritor". en el sentido de una usurpación que hace de no importa qué superficie urbana un espejo de comunicación narcicista. De hecho esos mismos signos en la pared son los mojones. la trama urbana particular que se sobrepone a aquella otra que los gestores municipales establecen. el valor del tag. Su barroquismo escritural no puede entenderse fuera de una frenética e insaciable intención nominadora que tiene como objeto no decir la ciudad.por ejemplo. aluda justamente a la naturaleza ultraminimalista de sus acciones semánticas: rapidez en el lenguaje.

. no a la intención profunda que intentan hacer realidad. Los Ayuntamientos de las grandes ciudades suelen ocuparse. cuando huía de los vigilantes jurados que le habían sorprendido firmando. inherente a una determinada liturgia del territorio urbano. monumentos erigidos en honor de los padres o momentos estelares de la patria víctimas de intolerables sacrilegios. cultivadores de una insubordinación sígnica en que la retórica gráfica es el arma con que se estropea la imagen de una capital como Barcelona.polis. estos muchachos lo que hacen es conducirla hasta sus últimas consecuencias lógico-prácticas. si se prefiere-. La pista correcta partiría más bien de constatar que. indicadores de tráfico. ruido visual que enturbia la inspirada armonía sugerida por nuestros príncipes del diseño urbano. enloquecida por los proyectos de estetización generalizada. Lo urbano es amoldado por tales operaciones a una pauta simbólico-relacional específica. En cambio. papeleras.. El resultado es bien conocido: vagones de Metro o piezas de mobiliario urbano "ensuciados" con mensajes inteligibles. La sedición que ejercen y les hace acreedores del asedio policial de que son objeto se debe a lo singular de sus criterios estéticos. de acosar a estos disidentes estéticos del rotulador y del esprai -el objeto que en el argot hip-hop llama bomba-. El delirio semantizador de estos grupos sociales juveniles ha de entenderse. como parte de un dispositivo semiotizante -de poetización. en tanto que culpables de incivilidad..han recibido apoyos institucionales para llevar a cabo sus creaciones. en cualquier caso. la relación que las autoridades municipales mantienen con los escritores del hiphop es en extremo ambivalente: son al mismo tiempo perseguidos y subvencionados. En cambio los activistas gráficos más celebrados de la corriente -escritores o diseñadores de plantillas. La clave que hace comprensible semejante paradoja tal vez hay que buscarla más allá de una voluntad gubernamental por domesticar el movimiento. contenedores de basura. 102 . En febrero de 1992 moría un joven que realizaba tags al ser atropellado por un convoy del Metro en la estación de Marina. los graffiteros optan sobre todo por los espacios micro para su compulsiva tarea de señalización: cabinas telefónicas. lejos de contrariar frontalmente la idea que las autoridades políticas tienen de lo que debe ser la ciudad. puesta en escena que le impone una forma a la sustancia hasta entonces muda de que estaba hecha la ciudad..

tanto más que en el 103 . que estimule determinados sentimientos de autoidentificación y facilite la tarea de mantener a raya el embrollamiento cognitivo a que siempre tiende la urdimbre metropolitana. establecía que el graffitti desacata la denominación simbólica que impone a cada cual su nombre propio. el gran plan municipal de monumentalizar la cotidianeidad queda plasmado en un modelo blando que podríamos llamar modelo maquillaje. puesto que se proclama la propia individalidad frente al anonimato. Esta formalización semántica se despliega como una operación cuyo objetivo no es otro que estructurar la experiencia urbana. devuelve al estudioso de los enclaves el sueño de ver hecho realidad su objeto. toda su actividad consiste precisamente en obedecer radicalmente las consignas oficiales por su cuenta y según sus gustos. Lo que las autoridades políticas barcelonesas pretenden es dotar de significación práctico-normativa el espacio urbano a base de someterlo a una proliferación simbólica absoluta. mientras que ese mismo dispositivo de cartografiamiento simbólico-estético adopta en los sectores del activismo gráfico juvenil la forma más expeditiva e irreversible de ese mismo principio de embelleciemto y señalización. por tanto. Son ellos quienes mejor han entedido y con mayor beligerancia han respondido a obsesión oficial por dotar a la ciudad de una infraestructura. en tanto que tal. En cambio tenía razón cuando proclamaba que “los graffiti son del orden del territorio. hecha en este caso de signos. sino para completar su labor de semiologización. librándose con todo su entusiasmo a contribuir al gran proyecto de la etapa Serra-Maragall de gobierno barcelonés de hacer de la capital catalana un centro de experimentación en la producción de significado en marcos urbanos. generando una cierta noción de homogeneidad de lo real en el transeunte. Los jóvenes practicantes de la insumisión sígnica no contradicen la voluntad cosmetizadora de nuestros dirigentes municipales. haciendo de la escenografía urbana un sistema de referencia coherente y lógico que explicite al máximo los elementos gramaticales que hacen posible su comprensión y. que. Baudrillard. su habitabilidad intelectual. el graffito estos significantes vacíos no hacen irrupción en el seno de los signos plenos de la ciudad para disolverlos. Antes al contrario. Dicho de otro modo.Al contrario de lo que Baudrillard anunciaba. Es un guetto sígnico. Territorializan el espacio urbano descifrado”. esto es el modelo tatuaje.

El campo de batalla en esta guerra entre escrituras es. en cualquier caso. esa misma preocupación por la producción significante que los ayuntamientos intentan llevar a cabo es idéntica a la que parece poseer a esa sociedad aparentemente periférica y marginal que es la constituida por los hip-hop o. por extensión. se entrecruzan indiferentes o que. sinó sobre todo como una colosal superficie en que múltiples textualides dialogan. instituciones. plazas y calles. Pues bien. tanto unos como otros son comprensibles a la luz de un orden de mundo dominado por la voluntad narcisa de convertir la ciudad en un espejo que refleje un determinado universo simbólico. de vez en cuando. capaz de determinar a aquél que se mira en él. inevitable. que a veces puede antojarse música. por cualquiera de las otras "tribus urbanas". así pués.hacer pensable Barcelona en términos de un determinado imaginario que se pretende hacer compartible.emplean para hacer imborrables sus rastros se parecen demasiado y compiten por las mismas superficies: su incompatiblidad es. Una polifonía.los ayuntamientos Ayuntamiento y las microsociedades urbanas presuntamente indisciplinadas pugnan -empleando tácticas policiales y de guerrilla respectivamente. ignorar. suprimir o deteriorar las del contrario. Esto se resuelve en este cuidado que el municipio parece tener en todo aquello que contribuya a subrayar la idea de ciudad como macrosistema de representación y que se hace patente en una clara voluntad de -con frecuencia sin renunciar a modalidaes ciertamente vehementes de expresividad. y al mismo tiempo. a veces ruido. y no al revés. Bibliografia 104 . Colocados en lugares en apariencia antagónicos -el centro y su reverso moral.vecino. de voces secretamente armónicas. al fin. En última instancia.por ocupar significadoramente un mismo terreno en que cada cual procura imponer sus marcas. se interfieren o interrumpen. casas. Las estrategias que la polis y los segmentos jóvenes de la urbs -las temibles "tribus urbanas". que se entiende no solamente como un conjunto de ciudadanos. una ciudad.

La sociedad rosa. México. La cuestión a plantearse si tal acción de la sociedad sobre la red viaria conforma un espacio codificado o territorializado o si es más bien lo producido un embrollo. E. . La joventut com a metàfora. Pochoirs. Sociétés. GAMELLA. BOLLON. una hibridación generalizada y una incongruencia crónica. 1991. Los barjots. Meridiens Klincksieck. Utopies”. DEVILLE. 10 (1986). Los depredadores audiovisuales. Madrid. Moral de la máscara. Les produccions culturals dels joves metropolitans. GIL CALVO. Tribus. Claves de la razón práctica. ROULLEAU-BERGER. DERIVAS : . La ville intervalle. P. Seix Barral.. 1979. 1990. J. 1986. 1991. 18 (diciembre). “Groupes secondaires et solidarité organique : qui exerce le contrôle social ?”. Diputació de Barcelona. Barcelona. 139170. 1985. J. París. Anagrama. "Drogas: la lógica de lo endovenoso". L´Année Sociologique. Tecnos. Barcelona. 7. Y OTROS NOMADEOS. 1983. MAFESSOLI. Barcelona. 1991. ¿QUÉ HA PASADO? 1.1993. 1991. FEIXA. L. pp. O. 1993. “Imaginaires.BAUDRILLARD. Generalitat de Catalunya. IV/15. J. El tiempo de las tribus. E. El intercambio simbólico y la muerte. PUIG. Barcelona. M. 72-80. pp. T. Ensayo de etnología de bandas de jóvenes. Universidad de Colima. 7. Madrid. 1993.1. REYNAUD. Espasa-Calpe. M. MONOD. GUASCH. Si el modelo de la ciudad polítizada es el de una ciudad pristina y 105 . Estudios sobre las culturas contemporáneas. Icaria. C. "De las bandas a las culturas juveniles"..

sobre el que la vida cotidiana puntua sus polifonías. de las casualidades. tranquila. de los malentendidos. de las reminiscencias. incidentes o accidentes en los que se expresa lo aleatorio de un ámbito abiero. el de la ciudad socializada se parecería a lo que Foucault llama una heterotopía. de los dobles lenguajes. pesadilla de la polis. es decir una ciudad caótica. La calle y los demás espacios urbanos del tránsito son escenarios de esa disposinibilidad total. ordenada. de los actos.. 106 . a cualquier hora. lisa. saturada de signos flotantes. la ciudad soñada. similar a aquel magma que veíamos agitarse.. de cualquier ciudad. turbulencias.. o debería ser espacio de la emancipación y de la libertad total. en la que se constataría que el espacio público urbano (espacio de las intermediaciones. de los pensamientos.. comprensible. dimisión del control sobre lo incontrolable : una masa caótica de estranjeros. abierta al “ver venir”. de los secretos y las confidencias. turbulento y espontáneo. en el doble sentido de los trances y las transferencias) es el espacio de la vulnerabilidad de las experiencias. de los tránsitos. que hablan una lengua imposible. incluyendo los prodigios y las catástrofes. predispuesto para cualquier cosa. que sólo el retorno de los exiliados hubiera podido conjurar. La calle es. espasmos. de tal manera que en cualquier momento pueden hacer erupción. de las indiferencias. de las intemperies más absolutas. en forma de pequeños o grandes estremecimientos. del terror. pero también de las desprotecciones. Acaso tan sólo un bajo continuo. por las calles de la abominable ciudad de Blade Runner.”. pero autorganizada. lugares en los que es posible cualquier cosa : del amor a primera vista a la irrupción en escena de lo horrible.esplendorosa. rebosante de una multitud anónima y plural. Es el ámbito en que se da aquello que Starobinski definía como “el entrecruzamiento virtualmente infinito de los destinos. la ciudad utópica. en la que un número infinito de potencialidades se despliega alrededor del transeunte. Desorden inaceptable. ilegible. Esa sería al menos la convicción a la que podría llegarse observando sencillamente la actividad cotidiana de cualquier calle. dividida en comarcas fàciles pero no por fuerza accesibles.

2. El incidente o el accidente urbanos puede hacer comprensible su naturaleza al ser comparados con la noción artística de performance. Las acciones, en efecto, se caracterizan precisamente por su naturaleza improductiva, es decir son actuaciones mediante las cuales pretende obtener un mínimo o un nulo resultado. Programáticamente, la acción no tiene nada que ver con el drama social, tal y como ha sido tratado desde la antropología de las emergencias, momentos privilegiados en los que la estructura social produce una catarsis que le permite mostrar y eventualmente curar sus fragmentaciones y crisis, sus “heridas” al fin. Al contrario, por definición, y como John Cage reconocía, “la performance no es espectáculo, no produce catarsis ni tiene moralidad”. La ausencia de motivación es justamente lo que hace inintelibigle de entrada y sorprendente la acción artística y lo que la diferencia de cualquier otra modalidad de acción, en el sentido habitual de la palabra. Es más, la acción se postula sólo en términos de negatividad. Lo que proclama es la negativa a crear, como plantea Guillermo de Torre en relación con los surrealistas y dadá, la “negativa a engendrar”. Es “no-significado, no-sentido, no-poesía, no-expresión, no-comunicación, no-estética, no-artisticidad” (Hac Mor y Xargay). Dicho de una forma aún más clara, la acción es sobre todo una no-acción Como recuerda Ricoeur en El discurso de la acción, refiriéndose al valor común de la idea de acción en relación a la premisa que hace de su teleología requisito no sólo de su comprensibilidad, sino incluso de su dimensión ética : “La acción no es acontecimiento, es decir una cosa que sucede, entre hacer y suceder existe la diferencia de dos juegos de lenguaje.” Es más, la acción artística o performance :  No es veredictiva, esto es no aprueba, ni aprecia, ni juzga, ni desaprueba.  No es ejercitiva, no ejerce poder, ni fuerza, ni influencia, ni advierte de nada.

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 No es promisiva, no hace promesas, ni declaraciones de intención, no abraza una causa.  No es conductiva, es decir no adopta ninguna actitud regulada.  No es expositiva, no argumenta, ni concede, ni responde.  No es declarativa, en tanto que no proclama nada en absoluto.  No es iusiva, en la medida que no ordena nada. icho de otro modo, la performance no es performativa, en la medida en que las cualidades que se han repasado en negativo son aquellas que Austin o Benveniste, desde punto de vistas bien distintos, han atribuido a lo performativo para distinguirlo de lo constativo, siguiendo la división aristotélica clásica entre práctica y teoría. A las antípodas de la acción de la que hablan los analistas del lenguaje, la acción no sólo no dice nada, ni pretende conformarse en modelo de nada, sino que, de hecho, bien podríamos decir de ella que tampoco hace nada. Cuando se acuña el término mismo de happening -es decir “acontecimiento”-, cuando Cage habla de las performances como un “suceder instruyendo”, o cuando George Brecht designa sus montajes o los de Fluxus como event, lo que se nos explicita es que la acción no actua, ni hace, ni produce, sino que acontece, aparece como una cosa relativamente imprevista que pasa como si dijéramos de pronto, un sobresalto. La imagen más precisa sería la de una turbulencia, un susto, algo que nos invite o nos obligue a exclamar “¿qué ha pasado?”. Su máxima pretensión : suceder. Por todo ello, podemos decir que la acción funciona como una auténtica epifanía o manifestación “de algo”, de cualquier cosa que no conocemos. La acción ho hace, es. El parentesco entre la performance artística y el incidente o el accidente que han tenido lugar en espacio público. Para el espectador casual, el microacontecimiento urbano es una emergencia de la que no conocemos nunca toda la génesis o todas las consecuencias. Es lo que convoca automáticamente la atención -acaso sólo una mirada- de aquél personaje tan central en las escenografía urbanas : el que pasaba por allí. Reunidos, se habla de ellos como las nubes de curiosos. Este tipo de excepcionalidades se parecen a lo que Goffman señala como “rupturas de la burocratización que sufre el espíritu”, aquellos momentos en que alguién ha sido incapaz de continuar

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ofreciendo una actuación homogénea de nuestro papel social, cuando sobre el escenario de la vida cotidiana protagonizan voluntariamente o no secuencias equívocas, alteraciones, episodios desconcertandes, en los que sucede algo imprevisto, un accidente, pero también un bostezo o una flatulencia incontrolado, lo que Goffman llama una “cuña desconcertante entre la proyección oficial y la realidad”. Goffman lo llama embarazo : confusión, turbación, desorientación.. que experimentan los implicados cuando aparece una nota falsa en la interacción. Es por todo ello que el espacio público, el espacio de las superficies y los deslizamientos, es el espacio de los merodeadores, de los paseantes, de los mirones desocupados a la espera de ver cumplirse la naturaleza glaúquica de lo urbano, hecha de brillos, de puntos de focalización efímera : luces de neón, escaparates, pero sobre todo acontecimientos inopinados, como una pelea, cualquier hecho extraño, el objeto llamativo encontrado por azar, un encuentro o reencuentro casual, acaso un accidente, todo aquéllo de lo que se pueda luego relatar en términos de “de pronto...”. Pequeños o grandes seísmos ¿Y quién acude al resplandor? ¿Quién es quién “pasaba por allí”, quien se suma a la “nube de curiosos” ? Pues aquél que Benjamin, y antes que él Baudelaire, Poe y Engels, había convertido en la gran esperanza de la ciudad, el último reducto frente a la burguesía, el paseante, el merodedor, el transeunte desocupado, el flaneur. Es a ese 0personaje a quién vemos surgir, como una fantasmagoría, de entre la multitud en la que había ido a buscar refugio, como a través de un velo. Y es a él a quien lo urbano ha logrado, por un breve instante, rescatar de su ensimismamiento, de su abstracción connatural. Hasta el momentáneo centelleo del incidente o de su pariente mayor, el accidente, ¿qué era ese personaje protagonista de lo urbano, sino alguién “abstraído”, alguién “distraído”, alguién que “andaba pensando en otras cosas”, alguién que, por definición, nunca estaba “allí”, sino en otro sitio?.

Bibliografía : AUSTIN, J.L. 1981. Lenguaje y percepción, Tecnos, Madrid.

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Lápiz.1987. BENVENISTE. Barcelona. México DF. “Neodadaísmo y superrealismo”. W. C. al menos si tuviéramos que dar por buena la presunción interaccionista. 1988. 7. 1979. Madrid. Manifiestos. Como ha quedado dicho más atrás. de que el espacio público es un espacio dramático. propuesta desde Goffman y su recuperación de la vieja metáfora teatral. S. en Sobre el programa de la filosofía futura y otros ensayos. El discurso de la acción. Madrid.BENJAMIN. E. FOUCAULT. 1981. Los momentos y sus hombres. Las palabras y las cosas. 1991. Dialéctica de la mirada. 1966. La presentación de la persona en la vida cotidiana. en J. 1995. Brihuela. DE TORRE. Walter Benjamin y el proyecto de los Pasajes. Siglo XXI. GOFFMAN. M. París. Entrevista a John Cage. Visor. E. Problemes de Lingüistique générale.2. G. la ciudad tiene habitantes. 1995. capital del siglo XIX”. Gallimard. un escenario sobre el que los sujetos desarrollan roles predeterminados. R. proclamas. E. Lo urbano tiene actores. panfletos y textos doctrinales. Monte Ávila. KOSTELANETZ. 1970. RICOEUR. Cátedra. Buenos Aires. Anagrama. en cambio lo urbano no. P. . pp. BUCK-MORSS. 110 . y XARGAY. Amorrortu. Caracas. Cátedra. Paidós. HAC MOR. “El dedo en la llaga”. 276-81. LA CIUDAD NO ES LO URBANO 1. Madrid. 107 (enero). 1973. “París. Barcelona.

Goffman no muestra ningún interés hacia las fuerzas del desorden. El merodeador. el paseante o el hombre-tráfico nunca declaman. ni simulan nada. O quizás sí.Pero. Acaso sólo cabría aceptar una analogía entre el teatro y las gesticulaciones del transeunte en su espacio natural : la que implicaría la dramaturgia de Bertold Brecht. Quizás fuera mejor cambiar la figura de la experiencia urbana como una experiencia de teatralidad por otra más adecuada : la performance artística. 111 . ni guión. que. consistentes en desplazarse deslizándose... las pirutetas. sencillamente hacen.. Los límites de la metráfora teatral del interaccionismo simbólico ya habían sido percibidos por Sennet en su clásico El declive del hombre público : “. pero siendo ese papel que se representa algo demasiado vulnerable a los accidentes y los imprevistos como para que a cualquier presunto espectador le fuera posible reconoce algo parecido a la distribución clara de los lugares dramáticos que debería corresponder a una pieza dramática bien estructurada. debía consistir en una sismología o producción de shock de la que la base era el extrañamiento violento ante aquéllo que antes se había presumido cotidiano. de Buster Keaton. Nada que ver entre la espontaneidad del transeunte y la impostación teatral. ¿realmente es una pieza dramática lo que los transeuntes protagonizan en su uso del espacio público? Si es así. en concreto lo que llamaba teatro dramático. sino un actuante. Por ello el parentesco debería establecerse más bien entre lo que acontece en la calle y lo que sería una modalidad de creación singularizada por sus cualidades vivas y efímeras. com advertía Barthes... ni actúan. sino más bien un sinsentido. 50).. a la manera de lo que sucede el music-hall o en los filmes musicales americanos o de Jacques Demy. separación y cambio que podrían intervenir en estos arreglos. así como en películas aisladas como El cameraman. ¿cuál es el argumento? ¿Qué guión están siguiendo? O no sería cosa de reconocer que no existe argumento. arteespectáculo de las contorsiones. con su trabajo por captar “la vida de improviso”. la analogía con este tipo de perspectivas aparece reconocible en el kino-pravda de Dziga Vertov. No se olvide que en el arte de la performance el ejecutante nunca es un “actor”. He ahí una estampa de la sociedad en la cual hay escenas. literalmente danzando. pero no hay argumento” (p.. los absurdos paradójicos. El otro parentesco debería establecerse con el circo. una gesticulación que no dice en realidad nada en concreto. En el cine.

La lucidez de las intuiciones de dadá y de los surrealistas a propósito de la experiencia del espacio público encontraron un desarrollo -al tiempo que una explicitación de su valor como reflexiones sobre lo urbano. erupciones volcánicas.de la mano de algunas de las corrientes de especulación formal más apasionantes de los años 1 Mil mesetas. aquellos momentos en los que se hacia verdad la aseveración bretoniana de que el examen de lo arbitrario tendía a negar violentamente su arbitrariedad. de no refugiarse en el arte. paralelos al nuestro.. Se trataba de los “encuentros fortuitos”. salvajidad-buena chica. recurriendo a una diletancia absoluta hecha de todo tipo de ocasiones. incendios. p.. catclismos tan pequeños a veces que apenas un sólo corazón llega a percibirlos. por plantearlo como quisieran Deleuze y Guettari : voluntad de devenir otra cosa. O. lo que Duchamp llamaba ready-made o Kurt Schwitters merz. de no reterritorializarse en el arte. deslizamientos. y hacerlo no en el arte. exposiciones al espacio público en los que la sensación podía sentirse extrañada. fue cosa de gentes que no quisieron resignarse al arte. porque es sólo él quien los sufre. 112 . experiencias y situaciones y cuyo resultado son reagrupamientos de afinidad muchas veces instantáneos. aquello que tan acertadamente Lévi-Strauss definía como la reserva natural en la que el pensamiento salvaje había quedado recluída y que implica una ruptura con vocación positiva. ausentes pero posibles.Porque. hundimientos. En todos los casos. en tanto que sus objetos siempre fuera seísmos. Existirían otros precedentes de esa concepción de lo urbano como autoorganizándose lejos de cualquier polo unificado. “cosas” gratuítas halladas o construídas a partir de comportamientos experimentales. “hacia el terreno de lo asignificante. ¿y si toda antropología urbana no pudiera ser otra cosa que una variante de la teoría de las catástrofes. Eran esos momentos los que permitían dar con los “objetos encontrados”.. 191. de lo asubjetivo y de lo sin-rostro”.1 Nociones dadaístas y surrealistas como “amor loco” o “azar objetivo” se basaban en idéntica preocupación por localizar los momentos privilegiados en los que era posible dar con pasarelas o trampillas por los que dialogar con los mundos escondidos. que se pasaban el día haciéndonos señas por entre lo ordinario. sino de huir de verdad. cuando el paso casual por determinadas coordenadas accionaba automáticamente resortes secretos de la inteligencia. constructiva.

el juego y la poesía se enfrentaban. desplazamiento sin finalidad abandonado a los requerimientos y sorpresas de los espacios por los que transita. remolinos en forma de espantos. de los situacionistas. fulgores. sustos. desarrollo de vagas relaciones de simpatía y comprensión). experiencias. sacudidas. La otra categoría fundamental del movimiento es la de situación. contactos no opresivos. o al menos para dejar que en él sucedieran todo tipo de flujos. Como es conocido. irrepetibles. a través de todo tipo de procesos azarosos y aleatorios. que se convirtiera ciertamente en la espacialidad de lo social. el movimiento Cobra y. única posibilidad de llenarlo de cualquier cosa. pp. en Costa y Andreotti.50 y 60. posesiones. 113 . instantes únicos. según la Declaración de Amsterdam. desde un principio su propuesta alternativa en orden a modular y articular el espacio urbano de otra manera pasó por considerar a éste no sólo como un escenario para el movimiento sino como un escenario de por sí móvil : el placer de circular. estupefacciones. corrientes que sortearan. pasajeros. a la burocratización. atravesaran o se estrellaran contra los accidentes del terreno (encuentros. de 1958. de su mano. Se trata de los letristas. como “la creación de un microambiente transitorio y de un juego de acontecimientos para un momento único de la vida de algunas personas” (Constand y Debord. En cierto sentido. una topofobia. fugitivos. en especial. Pero un escenario también vacío. Precisamente. 1996. azarosos. revelaciones. Todas estas corrientes coincidieron en entender que el espacio urbano debía ser al tiempo receptáculo y motor de la creatividad humana. Lo que Vaneigen (1970. 1958 . el humor. incluso lleno a rebosar. 70-1) llamaba “redes no materializadas (relaciones directas. en cualquier momento. una de las nociones-clave de los situacionistas y sus precursores letristas fue la de deriva. 80). Para los situacionistas la deriva era una forma radical de distracción. este debía ser un escenario lleno. en el sentido tanto de desorientación como de desviación. un lugar plástico en el que la paradoja. episódicas. el sueño. se trata de que el espacio social lo fuera de veras. entendida. Dicho de otro modo. La calle pasaba a ser. puesto que la creatividad invocada era colectiva y sólo viable de la mano de la aglomeración. La idea de situación está emparentada como la de Henri Lefebvre de momentos. el escenario de los encuentros y los acuerdos (o los conflictos) sociales. el deseo. el utilitarismo y la falsa espectacularización de la ciudad. atracciones ineluctables). etc.

ya fueran las “áreas morales” de los chicaguianos o los “barriosestados de ánimo” situacionistas. Los propios situacionistas reconocieron su deuda para con la noción de áreas urbanas concéntricas debida a Burguess. Una diferencia fundamental los separa : allí 114 . Apoteósis total de la autorganización: “En New Babylon no se respeta ningún orden. pp. la anarquía que ya reina en la calles y en todos los espacios públicos abiertos en los que reina la anarquía. Vaneigen (p. 166-7). al mismo tiempo proclamación de lo absoluto y toma de consciencia de lo efímero. que habían reclamado el modelo que les prestaba “la animación de una calle cualquiera” (Constant. revoluciones y rupturas de lo ordinario. en Costa y Andreotti. sin dejar por ello de constituir su misma posibilidad. en los que quedaba garantizaba una plena accesibilidad de todo el mundo a todos sitios y en los que el planeta entero quedaba abierto a todas las experiencias. Cosa que ya sabían perfectamente los situacionistas. la vida comunitaria se configura en la dinámica de las situaciones que cambian constantemente”. en la que unos mínimos (eso si. Es decir. a los juegos más increibles con el entorno. a los ambientes más sorprendentes. La consecuencia. Constand. facilitan los contactos entre los seres. 62). 17) lo proclamó con claridad : NUESTRAS IDEAS ESTÁN EN TODAS LAS MENTES. en Costa y Andreotti. forma de cartografía capaz de reconocer y esquematizar los laberintos y los territorios pasionales por los que transcurrían las derivas. Hay que hacer notar la afinidad de los presupuestos situacionistas y de los de la escuela de Chicago. fueron proyectos como New Babylon. Los vínculos se hacen y se deshacen sin dificultad.sometidos a constantes metamorfosis. muy rigurosos) de organización macro eran compatibles con una complejidad infinita en todo lo micro. es decir todo aquéllo que permitía la confección de los que Debord. etc. llamarían psicogeografías. y la desorientación que provoca. a los encuentros más inverosímiles. al menos por lo que hace a la percepción de que un paseante o transeunte cualesquiera debían (según los primeros) y no podían hacer sino (según los segundos) que ir atravesando todo tipo ambientes y microclimas. y ésto aporta a las relaciones sociales una perfecta apertura” (Constant. intensificaciones vitales de los circuitos de comunicación e información de que está hecha la vida cotidiana. como es conocido. la antiutopía situacionista diseñada por Constant. O : “La movilidad.

justificando una concepción de la ciudad “en mosaico”. pero un texto ilegible. a no ser acuerdos provisionales entre seres y grupos con identidades o/e intereses antagónicos. puede ser leído. parecido a un zumbido o. Lefebvre lo había sugerido con claridad : lejos de aparecer estructurada a la manera de un lenguaje. Una vez más. dicen. sin sentido. un rumor. monstruoso. ni integración. sino un ruido sin codificar. a un grito inhumano. frías. que no puede ser traducido puesto que no es propiamente un orden de palabras. La calle es el espacio de la alteridad generalizada. Todos las 115 .donde la escuela de Chicago había insistido en ver todavía enclaves. En todos los casos se ha intentado contemplar el paisaje urbano como un todo coherente. de socialidades minimalistas. En el espacio público no hay asimilación. definida por los cambios imprevisibles y súbitos en las líneas diagramáticas y reconociendo cambios en la visión de cada transeunte en función de la relación dinámica que estableciera con cada uno de los lugares desde los se enfrentase al paisaje del espacio público. pero también constantemente interrumpidos. espacio para lo que se da en llamar una cultura urbana. es también un texto que. La ciudad. Venturi y Gandelsonas han hablado de un texto urbano. La ciudad se puede interpretar. puesto que la suma de todas las voces produce un murmullo. que es un sonido ininteligible. 2. los situacionistas ya percibían la naturaleza calidoscópica de lo urbano. que no dice nada. de vínculos débiles y precarios conectados entre sí hasta el infinito. hecha de disoluciones. la calle es un también un texto. lo urbano no. sin significado. ni paz. portador de un discurso. dicen. si se quiere. la ciudad presenta una disposición lacustre. a veces un clamor. En cambio.

La otra podría ser la Barcelona de julio de 1936. a sus enclaves. en forma de indiferencia. en efecto. distribuyendo automáticamente sus elementos moleculares. la autoorganización de la que hablan los teóricos de los sistemas complejos y del caos. la ilusión que el comunismo libertario diseñara para toda la sociedad : la sociedad espontánea. es la realización del proyecto anarquista de sociedad. el “que no escape”. de repartirse un espacio que en teoría lo es de la comunicación y de la absoluta visibilidad : la urbanidad. y salir a campo abierto. en que se demostraba la prescindibilidad del Estado. No es casual que fuera un estudioso del espacio. Es por ello que la calle encarna. pero sin Estado : “¡Funciona!” En ambos casos... Necesidad de negociar sin palabras. a la plena exposición. tal y como reflejaron Marx y Engels en La guerra civil en Francia. sin apenas control. Cualquier vagón de metro. algo que supo ver Andreu Nin cuando. hace realidad. ésto es una confusión autordenada. de cualquier ciudad. hace lo que hace el Estado : mantener cohesionado lo incompatible. contemplaba la ebullición de una Ramblas ya recuperadas para la cotidianeidad. quedar a la intemperie. toda ella conformada a base 116 . Lo contrario es el “a por él”. quien definiera el anarquismo “como la más alta expresión del orden”. en que los elementos negocían su cohabitación y reafirman constantemente sus pactos de colaboración o cuanto menos de no agresión. esa situación en la que la autorganización de la sociedad había sido el sistema dominante. el “ha sido ese”.. cuando el fracaso de la insurrección militar franquista deja la ciudad en manos de los anarconsindicalistas. a sus guetos. de tus enemigos más irreconciliables. Una de ellas fue la Comuna de 1871 en París. el “¡la documentación!” La calle. en un momento u otro. autoadministrada. sentado en la terraza de un café.comunidades y todos los individuos han de renunciar. un mundo en que las relaciones sociales se basan en la solidaridad y en el libre acuerdo : una apología instantánea de la autogestión. la toma de consciencia se adopta desde la visión de la calle. sin miradas. que había que engrasar permanentemente. A un nivel macro. una calle que siempre es así. se había dado en situaciones puntuales. a sus guaridas. reducida a un haz de pautas integradoras mínimas. Isaac Joseph ha sugerido que en realidad de lo que se trata es de una máquina loca. a sus trincheras. Benjamin comparaba la ciudad a una máquina. A partir de esa idea. allí donde cabe esperar el perdón. a una hora punta cualquiera. Eliseo Réclus.

. relatos permantemente interrumpidos y retomados en otro sitio. lo desorganizado. que de pronto cada uno de nosotros puede descubrirse en ella “arrastrándose como un gusano. parafraseándolo : “La urbs es la urbs. combatimos... El cuerpo nunca es un organismo. MIGRACIONES. Está solo. Los organismos son los enemigos del cuerpo”. en efecto. ¿Qué es la calle. pero de ella podemos decir. Al espacio público en las ciudades se le puede aplicar casi todo lo que Deleuze y Guettari describen en relación con el cuerpo sin órganos.. lo no significativo. espacio en el que velamos. buscamos. penetramos y somos penetrados. la negación de la utopía. y de relatos que. por otros interlocutores. lo desarticulado. que lo atraviesan en todas direcciones. como del CsO.de engranajes. de lo significativo. conocemos nuestras dichas más inauditas y nuestras más fabulosas caídas..... como el CsO. tanteado como un ciego o corriendo como un loco”. sólo piel”. contemplado como el de la proliferación y el entrecruzamiento de relatos. entramos e inmediatamente volvemos a perder nuestro sitio. apoteosis que quisiese ser de lo orgánico. VIBRACIONES. una entidad que sólo puede ser habitado por intensidades que transitan por ella.. Deleuze y Guettari dicen. ONDAS. El espacio público urbano es. de los tránsitos. GRADIENTES. un cuerpo “sólo huesos. A ello nosotros añadimos.. lo cristalizado. en tanto que dominio? Espacio todo él hecho de FLUIDOS. subrayándolo : “El cuerpo es el cuerpo. CONJUGACIONES. PASOS. lo coagulado. lo subjetivado. No hay límites del espacio público. CONEXIONES CORRESPONDENCIAS. El espacio público. en efecto. pasa entonces a ser. no pueden ser más que fragmentos de relatos. amamos. viajero y nómada. por lo demás. lo estratificado. DISTRIBUCIONES. Y no tiene 117 . Ámbito de los pasajes. justamente por lo cual reconoce como su máximo valor el de la accesibilidad. INTENSIDADES. el lugar por definición de lo urbano. la calle siempre es un límite. vencemos y somos vencidos. Y no tiene necesidad de órganos.. Está sola. UMBRALES. puesto que. Tampoco sabemos exactamente qué es en sí lo que sucede en todo momento en la calle. de lo sedimentado. La calle es lo inorgánico.

. la apropiación del espacio público. fragmentos de vida. predispuesto a proliferar en cualquier momento. es un mecanismo agenciador que se alimenta de todo sin deshechar nada: vehículos. 118 . Nada más y nada menos. la proxemia. Nada que se parezca a un sistema”. al contrario. toda formación tiene siempre presente. Es lo que permite un vínculo entre el aura estética y la experiencia ética. para hacerse con el conjunto del cuerpo social y convertirlo en lo que es en realidad. accidentes. MERODEOS. La polis es la enemiga de la urbs”. deseos. los grandes almacenes agitados por la furia consumidora. de familia. miradas. VAGABUNDEO. Espontaneidad vital que significa “estar juntos sin ocupación”. por las grandes convocatorías. que tanto recuerda el ruido y la agitación constantes de las ciudades mediterráneas y orientales. PASEOS. ratas. p. un cuerpo sin orgános. como el CsO. La calle. ámbito en la que es imposible estar de verdad sólo. complicidades. también están en condiciones de escapar de la vigilancia constante al que se le somete. Horror vacui que se manifiesta en las música non-stop de las playas y de los centros comerciales. huellas. A saber : un órgano que percibe. para invadirlo todo. sus inestabilidades constitucionales. de etnia. sus turbulencias. Lo que caracteriza la estética de la afectualidad en Maffesoli no es la vivencia “interior”. una dirección que se concibe. Lo que se nombra : un sentido. peligros. y su desorden autorganizado. En efecto. pájaros. si no. De ahí la naturaleza colectiva de lo que ocurre en la calle. 67). es y debe continuar siendo coral.. una apertura al otro. niños. La urbs nunca es una polis. sorpresas. “Las playas superpobladas. enclaves. La calle.necesidad de polis. un movimiento que abre su camino hacia el horizonte. Henri Lefebvre lo definía bien en el último párrafo de La production de l´espace : “Una orientación. naufragios. elementos identificadores de barrio. que connota el espacio lo local. risas. Todo lo orgánico. 1990. en estado de latencia. por las grandes convocatorias dominadas por inquietantes frenesís o por las muchedumbres anodinas que callejean sin una finalidad concreta” (Maffesoli.. Y de ahí también la guerra a muerte que el espacio público tiene declarada contra todo aquello que pueda suponer tejido celular : particularismos..

Gedisa. 1. Gedisa. R. La vida cotidiana en el mundo moderno. Gedisa. Un etnólogo El viajero subterráneo en el metro. “Les cheminées et les clochers”. 119 . COSTA. Barcelona. Barcelona. . Los no-lugares. SENNET. VANEIGEN. X. Anagrama. Barcelona. L´Invention du quotidien. MACBA.1987. Barcelona. . París. 1978. Teoria de la deriva i altres textos situacionistes. Pre-textos. 8. G. Madrid. Magazine litéraire. 1970. (eds. LEFEBVRE. Barcelona. . 1988. Espacios del anonimato. El declive del hombre público. 1993. El transeunte y el espacio urbano. DELEUZE. Península. Espacio y política. y ANDREOTTI. Gedisa. 280 (septiembre).1978. Barcelona. 1990. Península. 1997. El derecho a la ciudad. Mil mesetas. J. 8. de. M. F. R. y GUATTARI. Valencia. LA CIUDAD.Bibliografía. . L. Alianza.). EN GUERRA CONSIGO MISMA. AUGÉ. Barcelona. JOSEPH. Paseo por los jardines de Luxemburgo. Barcelona. 1976.1. Gallimard. Trivialidades de base. STAROBINSKI. INUNDACIONES : LA CIUDAD OPACA. H. CERTEAU. Península. Barcelona.1986.1984. 1990. M. I.

esencia misma de lo urbano. La calle. Lejos de la paz y la estabilidad que han supuesto todas las modalides funcionalistas y positivistas de sociología. en tanto que conglomerado de artificios de comunicación entre las unidades que conforman la ciudad . o mejor dicho aplazaba siempre provisionalmente. competencias. la naturaleza incompatible de sus identidades e intereses. recorrido en todas direcciones por particular inestables.Puesto que el espacio social urbano es el espacio de las socialidades lo es. pero es bien cierto que hubiéramos podido decir sociedad a secas. lejos de ser ajenas al orden de lo urbano. Hemos dicho sociedades urbanas. roces. Los Angeles. rupturas. Beiruth. De hecho todos y cada uno de los segmentos que la conforman está siempre presto al ataque y cuenta con oportunidades para explicitar su enemistad para con sus vecinos. Situaciones de violencia urbana concretada o generalizada. Todas. con el que mantiene una relación de antagonismo. por definición. de situaciones en que las unidades copresentes renuncian a la película protectora que supone para ellos el anonimato y la mutua indiferencia. por así decirlo. etc. conformado por lo que los físicos de la complejidad llamarían interacciones disipativas. Ya hemos reconocido que la ciudad es un sistema vivo. Se rompe el principio mismo de la libre accesibilidad y uno de los segmentos de lo social decide limitar o impedir el derecho al espacio público a otro. y al hacerlo hemos pasado a otorgarle el status de un sistema predispuesto a todo tipo de procesos de colisión y descomposición. al ser estrategias mediante las cuales una comunidad fuertemente basada en la interacción cara-a-cara puede mantenerse unida a pesar de sus antagonismos. No hay nada de extraño. al mismo tiempo de esas modalidades crispadas de relación social que son los conflictos y las luchas. como en los casos recientes de Belfast. existen en base a un equilibrio 120 . las violencias pueden ser su requisito. en efecto.. En cambio. es escenario privilegiado. la sociedad urbana está hecha de choques. así como al pacto de no agresión que soslayaba. rivalidades. Nada de extraño hay en que las ciudades conozcan de tanto en cuanto la violencia. tienden a se presentadas como consecuencia de algún tipo de cataclismo ocasionado por la invasión de un mal extrasocial y hasta extrahumano. reajustes.

En las 121 . "acaso todos los sistemas sociales se fundan en la contradicción y. se encuentran en estado de guerra consigo mismos. Así pues. aunque sin perderla nunca del todo de vista. como señalaba Mary Douglas en Pureza y peligro. que se mantienen en tensión unos frente a otros y que conviven con la permanente amenaza de una disolución de su más o menos sólidos lazos que. La antropología no ha hecho sino aportar prueba tras prueba de que. El cúmulo de rencores que no puede dejar de exudar el funcionamiento de la máquina de convivir que es todo socius tiene a su disposición escenarios en que explicitarse. pero.(cf. Su misión es de la misma naturaleza que la que la mediación del Estado o la guerra civil urbana se encargaban de garantizar: el soldamiento de antagonismos sociales. sólo lograría ser evitada por el recurso a la violencia física. en algún momento. sino auténticos modelos de y para la violencia. porque recibe la oportunidad de existir de veras en algún sitio. 164). 1987 [1972]). mediante las que los vínculos societarios pacíficos se imponen a la lógica del enfrentamiento traumático. Lo que se escenifica en los ritos en que se daña simbólicamente no son catarsis de desinhibición psicológica de tensiones. p.inestable entre las fracciones que las conforman. toda sociedad está configurada por sectores que nunca están del todo ajustados. sino que instruyen a los elementos sociales una auténtica pedagogía de los estilos de violencia culturalmente disponibles. todas las sociedades tienen a su disposición tecnologías ordinarias de regulación de desavenencias. tal y como Clifford Geertz certificaba en "Deep Play". en último extremo. exhibida en batallas rituales en que los sectores enfrentados se conforman con metáforas de victoria de unos sobre otros y cuyas expresiones mínimas serían las relaciones burlescas o las competiciones de canciones o poemas que encontramos en numerosas culturas muy distantes entre sí." (1992. sin que ello afecte a unos mínimos de estabilidad en el sistema que permiten que no explote definitivamente. Debe añadirse que tales ámbitos de violencia controlada no son sólo reservorios de agresividad en estado bruto. Se trata. su conocido artículo sobre las peleas de gallos en Balí -"cada pueblo ama su propia forma de violencia". haciéndolo además de la única forma que acepta: mediante la violencia. en cierto sentido. Esa constante tarea de ensamblaje de lo heterogéneo y opuesto en que consiste cualquier dinámica societaria se puede llevar a cabo porque tal antagonismo nunca queda sorteado del todo. de una violencia virtual. En efecto.

A su vez. como la guerra. Pero. lo más importante es que la fiesta. la guerra implica que cosas que de modo alguno serían aceptables en condiciones de normalidad -el homicidio. la violación. con una diferencia que también aquí es de grado. las bromas o determinados juegos basados en el enfrentamiento paródico. El razonamiento que aquí se propone no pretende contestar la presunción teórica según la cual las guerras civiles en contextos urbanos. En ese sentido. Los ritos festivos -de los que el espectáculo deportivo no deja de ser una versión moderna. fórmulas de pseudoagresión institucionalmente previstas en las que se tolera la exposición pública de ciertas hostilidades persona-persona más o menos veladas. lo que reproduce esa misma inversión generalizada de los valores de la vida cotidiana que constituye la fiesta. por encima o al margen de tales mecanismos de regulación. el saqueo.resulten no sólo permitidas sino hasta obligatorias. permite que el recurso a la violencia esté de algún modo presente en la comunicación entre grupos sociales e individuos contrapuestos que conviven bajo un mismo techo social. las sociedades se dotan de ámbitos en los que la violencia está permitida y puede ejercerse de forma planificada.suponen esa misma democratizaón o trivialización inofensiva del derecho a la agresión. cuya dimensión instrumental el poder político se arroga en monopolio. Pero. 2. la fiesta encontraría su paralelo en el papel que en la interacción cara a cara desempeñan el humor. tal y como ahora se habla de ellas.sociedades estatalizadas esos resortes están en primera instancia organizados alrededor de los aparatos judiciales. consistirían en una generalización de la agresión armada que desborda la división weberiana entre violencia legal y violencia ilegal y que tiene como objeto la conquista de un control estatal sobre la 122 . mientras que en las sociedades políticamente poco o nada centralizadas se confía el arbitraje a personalidades rituales.

El estallido de una guerra civil urbana sólo puede producirse en una sociedad que.agresiá¢án que ha quedado vacante. al menos en sus fases iniciales. es decir precisamente el evitamiento de la guerra entre conciudadanos. casi siempre interseccionándolas. instancias interdependientes como puedan ser el parentesco y la familia. por descontado. e incluso el propio individuo. los ámbitos de la economía. puesto que interesa parcelas extrapolíticas de la organización social. Ese es el territorio en el que se produce el enfrentamiento civil. se encuentra "arrastrada a la anarquía". 1987). en su arqueología de la violencia. por tanto. y tal como el propio término explicita. la sociedad civil. Más allá esa constatación. La naturaleza de la guerra civil urbana coincide así con la que Pierre Clastres. ha pasado a ser acéfala y. Todo ello junto con las respectivas ideologías y con los sentimientos identitarios que esos distintos niveles suscitan. la propiedad y el trabajo -y por tanto la división en clases sociales-. Por lo demàs. que entre nosotros recibe la calidad de auténtica institución cultural. las etnicidades. La presencia de una de las dos instancias excluye. un enfrentamiento en el 123 . la otra. la guerra civil urbana y el Estado. es decir ese conjunto agregado de instituciones autoorganizadas relativamente al margen del control directo de la administración estatal y que abarca. la política y la religión. Es evidente que. atribuía a la situaciá¢án de guerra permanente como un instrumento mediante el que los pueblos amazá¢ánicos podían permanecer a salvo de la hegemonía del poder político coercitivo sobre la sociedad (Clastres. lo que tenemos es que las modificaciones de la realidad que el uso de la violencia lesiva en las guerras civiles en contextos urbanos contemporáneas aspira a provocar supera con mucho los límites estrictos de la competencia del poder político en materia de represión. un malogramiento de lo que desde Hobbes se viene entendiendo como la razón última del Estado. Esa desautorización generalizada de la prerrogativa sobre la fuerza implica. por decirlo como se suele. las guerras interiores en las sociedades estatalizadas implican el que personas ordinarias empleen la violencia física en un marco en que la administración que de ella ejerce en monopolio el Estado es objeto de un amplio desacato. El marco de estudio delas guerras civiles en contextos urbanos se desplaza entonces del Estado a. como prótesis política de la sociedad. de pronto. comparten un mismo valor operativo: el de constituirse ambos en último recurso de que una comunidad se vale para unificar lo antagá¢ánico en su seno.

por mucho que la violencia y la guerra se planteen como un “problema” lo cierto es que son justamente lo contrario. en este caso de superación definitiva de la lucha de clases. el lenguaje corporal. que incorporan con frecuencia la violencia física en sus concreciones. Estas unidades constitutivas de lo social. Por plantearlo en palabras de Simmel sobre la naturaleza fisiológica del combate. podía justificar su existencia. que polemizó con Durkheim y supo contemplar lo social como intrínsecamente inestable y quien 124 . A George Simmel se le debe una sociología de las socialidades que inaugura el conocimiento de las expresiones minimales de vínculo social -la conversación. p. "las manifestaciones más enérgicas de la enfermedad representan con asiduidad los esfuerzos del organismo para liberarse de las perturbaciones y de estados perjudiciales" (1988. sino de coacción social. El conflicto violento entre porciones del socius se produce precisamente para que tal eventualidad extrema no pueda darse.que se ha prescindido de la autoridad del Estado ante su incompetencia en mantener el mínimum arbitral entre fracciones sociales que. por parcial que fuera. en el plano mínimo. Su idea previa considera que las fracciones que someten a continua negociación los términos de su copresencia en el marco de una misma sociedad o. por lo que hace a la idea de guerra interior como vehículo de resolución de contradicciones en el seno de la sociedad. las puestas en escena de la cotidianeidad-. Una lectura ésta que coincidiría a su vez con la marxista. hay dos grandes contribuciones teóricas al estudio de la sociedad en estado de guerra permante consigo misma. la comunicación no verbal. No implican una patología. El marco teórico base para abordar la cuestión de las guerras civiles en contextos urbanos desde tal presupuesto convoca el concurso de aquellas perspectivas que han resuelto el problema hobessiano de por qué los hombres no viven permanentemente en lucha unos contra otros en términos no de Estado. están unidos por sus diferencias. 41). sino un tratamiento. En concreto. Diciéndolo en otros términos. una solución. los individuos que discuten un asunto en privado. Algo parecido podría decirse de George Tardé. con frecuencia hostiles e inasimilables entre sí no dejan en ningún momento de generar tensiones que podrían provocar la ruptura irreversible de sus lazos.

al tiempo que son identidades o intereses dentro de una misma unidad social lo que ha encontrado en la agresión mutua generalizada el único modo de dirimir sus contenciosos. La voluntad de causar daño irreparable sólo puede dirigirse contra enemigos totales. La guerra civil urbana es consecuencia de que alguno o varios de los enclasamientos sociales ha llegado a la conclusión de que hay quienes de ninguna de las formas pueden ya continuar perteneciendo a su misma unidad de convivencia. Esa modalidad extrema de sociabilidad que es la agresión mútua es convocada cuando se intuye que las partes acopladas de un todo social autoidentificado corren peligro grave de ver rotas sus costuras. los extremadamente pérfidos o los demonios. como veíamos antes. religiosos. se corresponden bastante con aquellas que. al menos en las condiciones existentes. 125 . quienes por ser enemigos nuestros lo son también de la humanidad entera. étnicos o de clase en el seno de las sociedades complejas actuales. contra los bárbaros. allí donde el neptuniano Durkheim no sabíen encontrar sino “formaciones sedimentarias”. En realidad. bajo el capítulo de guerras segmentarias. los etnólogos llevan tiempo estudiando en las sociedades que la antropología política denomina tribales. Incluso en las guerras secesionistas -en las que el enemigo es o un renegado o el colaborador de una potencia impostora de soberanía-. la violencia mortal no se dirije nunca contra los propios. La noción acuñada por los africanistas de "guerra segmentaria" nos advierte de que lo que conoce todo conflicto civil es la puesta en marcha de un resorte que hace que quienes en apariencia eran "de los nuestros" pasen a convertirse en extraños absolutos a los que es legítimo. es decir contra quienes no merecen existir. las beligerancias armadas entre sectores ideológicos. En efecto. contra. por mucho que sean lazos funcionales y no orgánicos lo que los mantengan dependientes unos con otros. sino siempre contra extraños que un dia pasaron engañosamente como de los nuestros.opuso una visión vulcaniana. es en el seno de una misma trama estructurada de relaciones individuales y colectivas donde se ha producido el enfrentamiento. lo que se busca es intensificar hasta su máximo punto los mecanismos de integración. En ese sentido. necesario y apremiante dañar. aunque sea a costa de renunciar moral o físicamente a una parte del todo social para con ello reforzar la organización resultante. que reconocía “erupciones igneas”. acaso hasta la aniquilación. en definitiva.

La guerra civil urbana sería entonces la proyección a su máxima escala de cualquier eventualidad de violencia física que enfrente de manera local a parientes, amigos, vecinos, conciudadanos o compatriotas que se consideraron tales, e implica una interrupción del consenso social y el fracaso de los instrumentos culturales institucionalizados -incluyendo el propio aparato estatal- que inhiben el recurso a la violencia lesiva. Una microfísica de este tipo de episodios debería incluir hasta sus mínimas expresiones, aquellas en las que su condición de contingentes no las hace merecer el calificativo de acontecimiento sino el de anécdota o el de incidente. Ese sería el "grado cero" de conflicto violento interior a un grupo y podría ser tipificado como una modalidad dañina de interacción social vis-à-vis, entendiendo por ésta, según Goffman, "aquella que se da exclusivamente en situaciones sociales..., en las que dos individuos se hallan en presencia de sus respuestas físicas respectivas" (1991, p. 173). Se trata entonces de la riña doméstica, la bronca tabernaria o la pelea de tráfico, en la que quienes se manifiestan en desacuerdo -y sin que importe en realidad "quien empezó primero"- optan por considerar insuficientes las modalides no lesivas de violencia -verbales o simbólicas- y deciden, como suele decirse, "pasar a las manos", atacarse uno a otro inflingiendo heridas personales o daño a sus posesiones, es decir ejerciendo la violencia contra los cuerpos y las cosas, por mucho que sean poco habituales les resultados irreversibles en esas microcontiendas consuetudinarias. Los actores, que han percibido una cierta relación como asimétrica y creen que es posible repararla, podrían haber optado por la indiferencia, pero han preferido practicar una modalidad de sociabilidad consistente en la máxima expresión de lo que Goffman, de nuevo, hubiera llamado el "cuerpo a cuerpo" interactivo, aquella en la que se renuncia a mantener las apariencias y se prescinde de esos parachoques que son las reglas de cortesía para las tensiones derivadas de toda copresencia. Conviene hacer notar aquí que esa puesta en relación entre las rupturas violentas del consenso a nivel microsocial -de las que los casos extremos acaban siendo recogidos en las páginas de sucesos de la prensa- y de esos conflictos a la máxima escala que llamamos guerras civiles en contextos urbanos es de equivalencia a escala, pero tambiénién pueden ser de contigüidad lineal. De hecho, la historia de los acontecimientos registra

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abundantes confirmaciones de lo que los actuales teóricos del caos designan como "efecto mariposa", en las que un incidente concreto, a pequeño nivel, desencadena una dinámica en cadena que puede desembocar en grandes cataclismos en la convivencia social. Esto no puede ser separado del hecho de que las grandes explosiones de violencia urbana que sacuden periódicamente las ciudades occidentales, y que son manifestaciones mayores de una violencia cotidiana cronificada, constituyen ya formas embrionarias de guerra civil urbana. Los sucesos en Vaulx-en-Velin, en el extrarradio de París, en octubre de 1990, los de Bristol, Manchester o Birminghan en el verano de 1992, y, sobre todo, los disturbios que conoció Los Angeles en la primavera de aquel año, suelen ser citadas como ejemplo de ello. Es más, las referencias que llegan del último libro de Enzensberger, Perspectivas de guerra civil, se sitúan en esa dirección. Su ambiciosa tesis establece que nos encontraríamos en el momento actual ante una forma no tradicional de guerra civil urbana, que él llama “molecular”, y que se traduce en el apunte: "Todo vagón de metro es ya una Bosnia en miniatura" (en El País, 28 de noviembre de 1993). 3. . La consensuación de las divergencias que exige la paz civil puede quedar interrumpida por la irrupción de la violencia lesiva como mecanismo con que solucionar contenciosos entre individuos o colectivos enfrentados en el seno de una sociedad, casi siempre como resultado del fracaso de este servomecanismo de retroalimentación negativa que, basado en la violencia alegórica y no lesiva, permitía ir drenando las tensiones y mantener estable el precario concierto societario. El uso de este recurso cultural que es la violencia dañosa, vivido por los actores en tanto que inevitable, lleva la interrelación social a un nivel de paroxismo insuperable, en el que los tá‚árminos del pacto civilizatorio son cancelados y el control central del Estado desobedecido, y ello hasta que ciertos desacuerdos graves queden

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solventados por la victoria -eliminación, expulsión o sumisión de alguno de los bandos en conflicto-, la renegociación o la reconciliación. La relación entre guerra y fiesta ha sido subrayada con insistencia, sobre todo desde los teóricos que sucedieron inmediatamente a Durkheim y Mauss en la propia tradición socio-etnológica francesa. Fue Roger Caillois quien explicitá¢con mayor claridad ese vínculo entre dos formas de exceso, dedicando la conclusión de su teoría de la fiesta en El hombre y lo sagrado la intercambiabilidad entre el exacerbamiento de lo social propio de la dimensiá ¢án festiva y el que conoce la experiencia colectiva de la guerra. Caillois afirmaba de la fiesta -"se vive recordando una y esperando otra" (1983 [1950], p. 306)- lo que George Simmel de la guerra: "En todo estado de paz se configuran las condiciones para el combate futuro y en todo combate se configuran las condiciones para la paz futura" (op. cit., p. 307). Tanto la historia cultural como la antropología han brindado múltiples ejemplos de cómo las grandes celebraciones festivas simulan con frecuencia auténticas guerras civiles en contextos urbanos incruentas. Los africanistas han corroborado la presencia en las sociedades tradicionales por ellos estudiadas de mecanismos festivales consistentes en simulacros de violencia entre bandos de una misma sociedad, y cuya tarea parecía ser la de mantener bajo control el ciclo de agresiones y contraagresiones, proveer de compensaciones y reducir los efectos anomizadores de los antagonismos. Lefébvre se preguntaba: “Pero, acaso no hay un lado cruel, desenfrenado, violento en todas las fiestas?" (1984 [1968], p. 51). Por otro lado tenemos la frecuencia con que las fiestas desembocan como naturalmente en actos de violencia real. La coincidencia histórica y etnográficamente demostrada entre periodos de carnaval e insurrecciones negras en América iría en esta dirección, de igual modo que contamos con todo un clásico de la nueva historia que se centra precisamente en uno de esos episodios: Le Carnaval de Romans, donde Le Roy Ladurie relata la manera como, en febrero de 1580, los habitantes de aquella ciudad del Delfinado transitaron de la teatralización pseudoviolenta de sus contenciosos a una gran explosión de violencia sangrienta entre fuerzas sociales contradictorias. También la manera como las celebraciones populares de ahora mismo -sobre todo en las que participa un público mayoritariamente juvenil- suelen acabar en actos de violencia lesiva y

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Como escribía Claude Laforet: "La comunión humana presentida es proclamada con frenesí. se enfrentaron violentamente en el estadio de Maksmis y. sino que han 129 ." (1988 [de un artículo de 1951]. para distinguir esa violencia de la violencia simbólica desplegada en todo los sucedáneos de lucha con finalidad de daño que la vida colectiva emplea para. croata. por poco que una amenaza aparezca. Como pasaba con las expresiones microfísicas de violencia personal. Todo ello para conducir a una apreciación importante. también en estos casos la relación entre la violencia real derivada de una intensificación imprevista de la falsa violencia festiva puede ser directa y explícita. cuando los seguidores del Dinamo. luego. y los del Estrella Roja. es decir la violencia armada generalizada.de destrucción real. Es cosa de recordar aquí que el primer episodio de la guerra civil urbana en la antigua Yugoslavia se produjo el domingo 13 de mayo de 1990. ya implícita en lo dicho hasta aquí: la violencia y la guerra -y la guerra civil urbana como una de sus variantes. siguiendo el desglose que propone David Riches en el importante primer capítulo de su compilación El fenòmeno de la violencia (1988). precisamente.no son la consecuencia de que los enfrentados hayan dimitido de su capacidad para comunicarse. la de constituirse en vehículo de una determinada expresividad. podemos decir que la violencia lesiva añade a su función propiamente metonímica e instrumental -la de procurar la supresión o el sometimiento del contrario. Una prueba local de como es cuando se percibe la insuficiencia de esas estrategias de daño falso o limitado para mantener la cohesión que se pasa al nivel supremo de energia socializadora. p. sólo la matanza puede evitar el fracaso. Lo hacemos. evitar las catastróficas consecuencias que se producirían en el caso de las tensiones intrasociales que exorcizan consiguiesen interesar el plano de la realidad. por la calles de Zagreb. Hay que remarcar que estamos hablando de violencia lesiva para referirnos a esta fractura del consenso y esa aceleración al máximo de la interacción social de la que la guerra civil urbana constituye la expresión más duradera y generalizada. no sólo simbólicamente sino en la propia estructura social-. Así. serbios. 26). la guerra civil urbana. lo que tambiéniá‚án incluiría aquellas reuniones de inspiraciá¢án deportiva que han conllevado trágicos acontecimientos en las gradas o en la calle.

Gedisa.M. H. 130 . Barcelona. Bibliografía BALANDIER. GOFFMAN. CAILLOIS. Amorrotu. 1984. "Arqueología de la violencia: la guerra en las sociedades primitivas". en La interpretación de las culturas. LEFORT. Barcelona. CLASTRES. GEERTZ. sino una renuncia provisional a su alcance instrumental. 110 (diciembre). la paz civil no implica una dimisión definitiva de la violencia en sí. ELIAS. DOUGLAS. en realidad. E.decidido intensificar al máximo la eficacia de sus mensajes. FCE. 181-217. México DF. Anagrama. Buenos Aires. pp. ENZENSBERGER. Barcelona. C. Revue International des Sciences sociales. P. sino de su exacerbación. 339-72. La vida cotidiana en el mundo contemporáneo. Pureza y peligro. FCE. G. 1988. México DF. por hacer que los contendientes "mantengan conversaciones" sino precisamente por conseguir que dejen de hacerlo en ese tono. H. México. Madrid. y DUNNING. 1992. FCE. LEFEBVRE. M. 1983. 1987. Gallimard. "La violence et la guerre: une anthropologie". Perspectivas de guerra civil. Siglo XXI. Al contrario de lo que los periodistas suponen. en Las formas de la historia. Gedisa. La presentación de la persona en la vida cotidiana. LE ROY LADURIE. N. Le Carnaval de Romans. 1986. E. 1987. R. "El intercambio y la lucha de los hombres". pp. Las gestiones por la paz no pasan. Deporte y ocio en el proceso de civilización. A igual título. 1979. Madrid. Alianza. en Investigaciones en antropología política. que continúa siempre presente como un recurso disponible en potencia en la comunicación entre seres y grupos humanos. C. París. "Juego profundo: Notas sobre la pelea de gallos en Balí". El hombre y lo sagrado. 1992. 1993. los conflictos armados no son consecuencia del "fracaso del diálogo". E.

en Sociología y antropología. El fenómeno de la violencia. en un despliegue ingobernable de microiniciativas espontáneas que aceptan sólo someterse a formas precarias y provisionales de autoregularción. lo urbano en la ciudad se conduce así como un conglomerado mutante. fundamentado casi exclusivamente en los azares. DRENAJES : ABRIENDO EN CANAL LA CIUDAD. constituído por elementos inestables . 153-263. Tecnos. pero también lo es de los demonios. Un sitio en el que en cualquier momento le puede suceder 131 . Barcelona. que pone en contacto a extraños. pueden sentirse aunque sólo sea ligeramente apátridas y donde hasta el último en llegar puede sentirse como en su casa. PRIGOGINE. M.MAUSS. Pirámide. SIMMEL. I. empeñándose en reencontrarse una y otra vez. La urbs. (ed. Edicions 62/Diputació de Barcelona. pero la ciudad es también el escenario privilegiado de las luchas y las deserciones en masa. crónicamente alterado. Porque. G.) 1988. en un maremagnum de coyunturas. En la ciudad se aloja el poder. 1988. 1992. D. RICHES. "Ensayo sobre los dones". Es cierto que la ciudad es el lugar de residencia de los dioses. un lugar impreciso en el que todo el mundo. Un punto intensísimo del territorio en el que los individuos y las colectividades se entrecruzan constantemente. 9. incluso los indígenas. 1. Sociología I. pp. Madrid. ¿Tan solo una ilusión? Tusquets. 1986. ¿qué es en definitiva una ciudad y más en concreto sus espacios públicos? : una clase en concreto de implantación colectiva. Madrid.

Las películas de ciencia-ficción han dibujado con frecuencia esa ciudad sometida a una Estado hipervigilante. si es que quería satisfacer sus objetivos de disciplinamiento. de indiferencia ante lo político. ese carácter persistentemente aleatorio de lo urbano es irreductible a la polítización. que ha tomado literalmente la calle y la ha llenado de agentes y confidentes : Desafío total o en Brazil. al conjunto de las calles y de las plazas. aquel principio reductor que los indios amazónicos de los que hablara Clastres identificaran con el Mal y contra el que se mantenían en estado de guerra perpétuo. He ahí la aspiración nunca plenamente satisfecha de todo orden político de hacerse con el control de esa calle ante la que no puede sino dimitir de ejercer ya no su autoridad. tal y como Detienne nos ha mostrado. Fue en tiempos de Platón cuando. justamente como resultado de una voluntad de fiscalizar los rumores y las historias extrañas que los ancianos explican a los niños. exhibición absoluta ante la mirada del Uno. cuando puede verse aparecer la mitología.cualquier cosa a cualquiera. Y todo para hacer frente a ese horror que para cualquier proyecto político supone esa excitación máxima que vemos agitarse desordenadamente por las calle de Los Ángeles en Blade Runner. con la extensión de los principios del Panóptico de Bentham más allá de la carcel o de la fábrica. Eso es. Todo orden político soñaría. de la proliferación de guardas jurados o la instalación de detectores o de videocámaras : la ciudad sobre-expuesta. cuando plantea el proyecto político que se esconde tras las propuestas de una mayor vigilancia en los espacios públicos. Hecha de una multitud de nichos. de los vestíbulos de las estaciones. a través de la presencia de más policia. simplemente. o esa niebla generaliza que invade el suelo y hace inaccesible la calle a la policía en El quinto elemento. Esa opacidad. vitrina catódica inspirada en las salas de espera de los aeoropuertos. lo que ha percibido Paul Virilio. de los mercados públicos. 132 . con el fin de garantizar la unanimidad de los ciudadanos en el acatamiento de las primeras formas de racionalidad política. ¿Qué es lo que ambicionan esas prácticas y los discursos que las soportan? : sumisión a lo Uno. administración y legislación. lo urbano es un baluarte de resistencia o. al menos. sino sencillamente su vocación fiscalizadora. que no consiste en otra cosa que en el acatamiento por parte de la los transeuntes de lo que se espera que sea homogéneo y transparente. de los corredores de correspondencia en los metros.

iluminación nocturna. multiplicación de círculos y diagramas. proliferación hasta el infinito de pequeños mundos. tomarla. la ciudad pasa a ser el lugar de las grandes movilizaciones populares. destrucción de islotes llamados malsanos. pero también desde la que conspiraban y se agitaban las “clases peligrosas”. regularidad. El destino de esta formas de conocimiento que adoptan la ciudad como su objeto es. El objetivo : requisar la ciudad. sin duda.. cuáles esos ingredientes humanos de lo urbano que hasta entonces constituían un enigma. a mediados del siglo XIX. indiferentes a las convulsiones de lo político. del semántico al militar. un saber estadístico. la delincuencia. en definitiva. Se trata. Todo lo que hace que las socialidades urbanas se mantengan en gran medida ajenas a su propia gran historia. la de clarificar tanto física como conceptualmente lo que hasta entonces había sido una ciudad desconocida e intranquilizante. se despliega en forma de un número asombroso de irregularidades. que se produce o se puede producir a todos los niveles. La ocupación de el espacio público por la polis. lo urbano. Esa voluntad fiscalizadora ejercida por los procesos de politización de las ciudades ha sido la que ingeniara. Moro. 133 . Campanella. excentricidades. de organizar lo urbano según una relación perdurable entre un espacio público y un espacio privado que hasta entonces habían permanecido poco menos que indesligables. Y. En todos los casos (San Agustín.. ante todo. Es eso lo que guía las grandes reformas materiales que conocen ciudades como París a partir del Segundo Imperio : trazado de grandes ejes. trepidaciones. busca alcanzar la utopía de la ciudad ordenada y tranquila que el orden político ha venido soñando desde Platón. nomadeos. la de racionalizar y “normalizar” la ciudad. así como todo tipo de sectas y sociedades secretas.Frente a ese Uno (normalidad. homogeneización) el espacio público. que se concreta en la elaboración de inventarios tipológicos y de censos y cuya determinación es la de saber quién compone realmente la ciudad. en la que había encontrado refugio la marginalidad. 2. o lo que es lo mismo.

una sociedad sin Estado sería probablemente una sociedad sin arquitectura. repitámoslo. el poder político es expulsado o marginado del escenario urbano por la ocupación tumultuosa de usuarios del espacio público. la utopía (que es casi siempre. se pone de manifiesto todo lo que puede un viandante. la protesta abandonó en seguida sus objetivos iniciales. la geometrización de las retículas urbanas y la preocupación de los diseñadores de espacios por los equilibrios y las estabilidades perceptuales se plantean. a 134 .Fichte. transeuntes. Desencadenada como a rechazo contra la leva de reservistas para la guerra de Marruecos. articulando por su cuenta modalidades específicas de acción sobre la forma urbana. a la manera de máquinas de hacer frente a la segmentariedad excesiva. Se trata de convulsiones sociales en que. en su equivalencia con la Ciudad Ideal. al desbarajuste de todas las líneas difusas que los elementos moleculares trazan al desplazarse sin sentido. Fourier. insurrecciones. Dicho de otra manera.. periodo en el curso del cual la ciudad vivió el alzamiento popular conocido como la Semana Trágica. para abandonarse a un comportamiento colectivo que. Frente a eso. paseantes. una constitución social entendida como constitución arquitectónica. al igual que las retóricas arquitecturales. Sedantes que intentan paliar las taquicardias y las arritmias de la autogestión urbana.). Estos enfrentamientos pueden producirse entre la sociedad y el Estado. En todos los casos.. una utopía urbana) es. al ruido de fondo que lo urbano suscita constantemente. sobre todo. de pronto y llevando hasta las últimas consecuencias una lógica que se ensaya en cada fiesta. También el Estado ideal. de las que el modelo histórico seguramente sería el de la Comuna de París. pero que ha tenido multitud de ejemplos posteriores. la utopía urbana se contempla a sí misma como un sistema arquitectónico cerrado. de 1871. Al mismo tiempo. Se trata de revueltas. Uno de estos casos se produjo entre el 26 y el 31 de julio de 1909. requiere para realizarse una fantasía arquitectónica y urbanística. cuando la urbs decide desbaratar el simulacro de su sumisión y deja de inhibirse de los grandes propósitos arquitecturales y urbanísticos para pasar a exhibir su hostilidad hacia ellos y hacia las instancias políticas y socioeconómicas que los patrocinan. merodeadores que pasan a convertirse en amos del lugar.

pesar de las condiciones irracionales que se la atribuido, respondía a una manera secretamente racional de concebir la forma urbana. En efecto, el proletariado barcelonés puso en práctica en aquellos momentos estrategias urbanas abundantemente probadas, antes y despúes, en muchas otras luchas urbanas en todo el mundo. La principal de estas intervenciones de ingeniería efímera consistió en interrumpir la ciudad, yugulando los circuitos por lo que se agitan los flujos urbanos. Los ataques contra los transportes públicos, con el fin de inmovilizarlos, y, por encima de todo, la instalación generalizada de barricadas respondieron a un proyecto de control sobre el espacio urbano que implicaba el acuertalamiento de los vecinos en los barrios obreros, al mismo tiempo que imposibilitaba la penetración de fuerzas percibidas como un flujo anómalo y mórbido, contra el avance del cual era preciso levantar todo tipo de diques y compuertas. El emplazamiento de obstáculos actuaba como resultado de una vieja tecnología territorial, destinada a retener o desviar afluencias entendidas como amenazadoras y que se configuraba a la manera de un sistema de presas que hacía intransitable la ciudad a las presencias intrusas que habían sido detectadas moviéndose por la trama de los canales urbanos. Al mismo tiempo que se verificaba esta instrumentalización insurrecional de la forma urbana, y como una más de sus estratagemas de territorialización, se desplegó la en apariencia absurda obsesión popular para destruir los edificios religiosos. Tras una actuación tal, que con tanta frecuencia ha estado atribuida a una condición demente de las turbas, en que se ocultaba era un secreta lógica urbanística, el destino de la cual era la eliminación, percibida como prioritaria des de la inteligencia de las masas, de los elementos del paisaje ciudadano que eran consideradas encarnación del mal social, y por tanto del deterioro de las condiciones de vida del proletariado barcelonés. La violencia iconoclasta implicaba una voluntad, a veces explícita, de liberar el espacio urbano de lo que era imaginado como un foco de contaminación moral de los lugares desde los que actuaban, más allá de la política y la economía, los responsables de los niveles más profundos y determinantes del sistema de mundo que se sufría. Las multitudes urbanas ponían de manifiesto que tenían su propia idea alternativa de lo que iba a ser la reforma interior y la higienización del territorio urbano, que consistía en un

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aceleramiento violento del proceso iniciado el siglo anterior con la desamortización de los bienes inmuebles de la Iglesia y su reutilización civil. La ciudad se convertía así en escenario de la circulación en todas direcciones de otra sustancia, la finalidad esencial de la cual era también la de ser objeto de intercambio : la violencia. Las instancias de gobierno que habían sido desalojadas del control sobre el espacio urbano, y que ahora pasaban a ser contempladas como intrínsecamente ajenas, procuraron recuperar la hegemonía territorial perdida a manos de la misma sociedad urbana. Durante las jornadas de la Semana Trágica este enfrentamiento entre polis y urbs -en violenta competencia por preponderar sobre el territorio urbano- fue entendido por parte del orden polírico en términos de desobturación, es decir de liberación de los obstáculos que impedían la circulación de sus agentes de fuerza. La victoria del poder estatal -y de los sectores sociales que representaba- sobre un amplio sector de la población que había conseguido por unos momentos hacerse con el dominio total de su propio espacio de vida, se produjo bajo la forma de un desatascamiento y de un drenaje. A través suyo, una ciudad ocupada por sus usuarios retornaba bajo el control de sus propietarios. Todo ésto sucedía en aquel momento del proceso de urbanización en que la realización de proyectos como el Plan Jaussely y el Plan Baixeras consagraban la ilusión político-urbanística de una Barcelona transparente y dócil. Decepcionando esta expectativa, desacatando frontalmente, una muchedumbre de ciudadanos inamistosas fue capaz de convertir la metrópolis en un embrollo intransitable, fortaleza de una sociedad que, de pronto, había devenido hostil y sorda ante el discurso político.

3. Las prácticas festivas suelen repitir la historia de una victoria dramática sobre las fuerzas antisociales que conspiran desde el debajo o el afuera de la

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comunidad. Las ritualizaciones correspondientes adoptan todo tipo de formas y escenificaciones, y consisten siempre en mostrar esa energía negativa y sus personificaciones como acechando, a la espera de atacar la ciudad. En un momento dado vemos a esas entidades abominables protagonizando una maniobra de penetración y consiguiendo alcanzar el corazón mismo penetrando en el espacio social. Pueden ser dragones, vaquillas, toros, personajes demoniacos, reyes de carnaval... Esas dinámicas festivas que dialogan con el espacio público y lo convierten en escenario del simulacro de invasión, nos muestran a los monstruos o a los diablos logrando alcanzar el corazón de lo social, los vemos recorrer las calles sembrando el desorden más absoluto, desembocando por fin en las plazas centrales. Las encarnaciones del enemigo social abstracto son mostradas venciendo momentáneamente sobre la normalidad cotidiana y haciéndose con el control del espacio público, hasta que, de pronto, vemos que en realidad se trataba de una trampa, una ratonera. La entidad malévola es finalmente eliminada ritualmente o expulsada, enviada de nuevo al mundo exterior o al subsuelo del que procedía, con lo que queda restaurado el cosmos social que había resultado agraviado. ¿Cuál es el objetivo de semejantes prácticas festivas, sino recordar la precariedad y la vulnerabilidad de las fronteras de lo social ? Ahora bien, a veces el drama representado puede remitir también a potencias anómalas, pero en este caso éstas no son ninguna simulación, sino que son del todo reales. La fantasía de una invasión del espacio social por parte de instancias rádicalmente ajenas y alarmantes ha tenido oportunidades, en efecto, de demostrar una eficacia que no era solo expresiva, sino también instrumental. Se trata de situaciones en que potencias percibidas como enemigas -ya no simbólicas, sino del todo empíricas- pretenden apoderarse de ciertos puntos considerados estratégicas del territorio urbano, y que ven frustrado su objetivo la obturación casi automática de los corredores viarios por parte de sus propios usuarios habituales. La madrugada del 19 de julio de 1936 Barcelona fue un laboratorio en que esta mecánica de defensa civil, representada y puesta a prueba periódicamente en los simulacros festivos, demostró sus propiedades en el palno de la praxis histórica. En efecto, el intento de ocupar el centro de la ciudad de las tropas insurrectas contra el gobierno de la República, consistió en un movimiento simultáneo que, partiendo de los cuarteles situadas en la

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que ahora era de una dilatación y la eyección de una sustancia propia : movimiento de dentro a fuera. Ante este desplazamiento centrípeto de un flujo percibido como extraño y peligroso. Este dispositivo resultó insuperable y el ejército fue incapaz de apoderarse de una forma urbana que una súbita vitalización había convertido en inextricable y mortal. Y fue así que las tropas que avanzaban por las arterias principales de la ciudad toparon con la presencia de grupos de civiles armados que les impedían el paso con barricadas. desalojado momentáneamente el poder político de su hegemonía sobre el espacio urbano. En la segunda de estas intervenciones. la salida masiva de columnas de milicianos hacia los frentes implicaba una inversión del impulso obtenido.periferia de la ciudad. la forma urbana fue testimonio y escenario de una agitación inversa a la que acabab de protagonizar apenas hacía unos días. concebido como constituyéndose un flujo extraño que intentaba introducirse -es decir un movimiento de fuera a dentro-. consistente en la eliminación traumática de los puntos del paisaje urbano que la institución religiosa de la cultura había sacralizado.un movimiento cuyo objetivo era la depuración del espacio público. Una vez derrotadas estas instancias consideradas intrusas y agresora. se desencadenó un dispositivo de oclusión de los conductos viarios parecido al que Barcelona ha había ensayado en 1909. Un espasmo violento había cerrado la ciudad sobre sí misma hasta hacerla interpretadas como extrasociales y extraurbanas. el sector más impaciente de las fuerzas sociales triunfantes se entregaron a una depuración ambiental. Las violencias iconoclasta representaron en Barcelona -como antes en 1835 y 1909. una actuación higienizadora que pretendía desligar la topografía de la ciudad de los reductor de un enemigo interior homologado con el peligro exterior que se acababa de neutralizar. En una de ellas. Si el intento de penetración militar. la sociedad urbana protagonizó dos intervenciones. había provocado una contracción. 138 . hiciera confluir diferentes columnas militares en el centro de la ciudad.

la función de las agresiones masivas y generalizadas contra una ciudad es la interpelarla simbólicamente. ésta podía recurrir a la violencia para dirimir a cuál de sus fracciones en competencia le correspondía establecer el sentido urbano y la manera de administrarlo. por ser lo que sus habitantes han hecho de ella.500 edificios destruídos. los terribles bombardeos que sufrió Barcelona a partir de 1937 y hasta el final de la guerra implicaron otra variedad de actuación radical de limpieza del territorio urbano. y hasta el momento en que la polis fue restablecida y reemprendió sus funciones. Un colosal mecanismo destructor era 139 . Exorcizados los peligros internos y externos. Barcelona instaura una nueva normalidad y se reemprenden las funciones urbanas. para hacerle saber que había sido sentenciada por ser lo que es. materiales o psicológicos que provoca. una vez expulsado el poder político del lugar de control en que la sociedad civil lo había instalado. A diferencia del criterio selectivo que orientó la destrucción sistemática de los espacios y monumentos del culto religioso.hacía patente que su propia lógica consideraba la ciudad toda ella impura por causa de sus propios ciudadanos. Más allá de los destrozos humanos. Esta situación se modificó cuando segmentos internos en conflictos explicitaron la guerra civil larvada que toda comunidad vive permanentemente consigo misma. Luego de desactivado todo poder político y en manos de las masas. gran parte de las vías y de los servicios inutilizados. Las luchas en las calles de Barcelona durante el mes de mayo de 1937 demostraron como. 1. la comunidad urbana quedó a merced de sus propias energías desatadas. o mejor.4. el triunfo de uno de estos segmentos en competencia por la ciudad implicó la renaudación de la centralidad política. La naturaleza de los ataques indiscriminados contra la población urbana es la de un castigo de que el espacio urbano se ha hecho merecedora por una culpa cometida por la sociedad que la usa. Finalmente. En otro orden de cosas. la arbitrariedad de las desolaciones provocadas por las bombas de la marina y de la aviación franquista (además de los cientos de víctimas.

demostraciones patrióticas. a partir de entonces. muy similar a aquél que las barricadas frustraron en 1936. En él de lo que se trató fue de resolver dos cuestiones fundamentales : la primera. etc. se colocaban en relación de simetría inversa respecto de los que Barcelona había conocido en los primeros momentos de la guerra. El otro movimiento vuelve a ser del exterior al interior. “¿de quién es?”.aplicado desde fuera. con un objetivo principal : abrir en canal la forma urbana. La derrota de la causa republicana implicó dos nuevos movimientos opuestos que. actos de desagravio. y a lo largo de los tres años y medio de guerra. las utilizaciones civiles del espacio público de Barcelona quedó restringido a aquéllas cuyo significado fuera aceptable para la ideología dominante y sólo respondiendo a convocatorias oficiales : desfiles militares. una parte de la sociedad se siente en peligro y huye de la ciudad camino del exilio. y la segunda. Antes. La entrada del ejército franquista suposo el triunfo de un movimiento de penetración y requisamiento militar del núcleo urbano. el territorio urbano había sido objeto de un litigio violento. Uno de estos movimientos se produce del interior al exterior. actos religiosos al aire libre. y funciona a la manera de un pérdida de sustancia propia. “¿qué es y qué significa?” 5. recepciones multitudinarias al Caudillo. A lo largo del mes de enero de 1939 largas colas de personas y vehículos emprenden la huída hacia la frontera francesa. Amenazada y agotada. de la que la respuesta depende de la anterior. de arrogarse en exclusiva el usufructo del espacio público. que aquel sector de la sociedad urbana que había sido derrotado en un primer momento estaba en condiciones. A lo largo del largo periodo franquista. de hecho. Incluso muchas expresiones puramente festivas fueron 140 . Las demostraciones populares de entusiasmo que se produjeron implicaron a su vez. La irrupción se produjo en este caso desde el Sur y desde el Este. usando las salidas al norte de la ciudad.

para hacer de esta forma elemental de desplazamiento urbano una expresión de rebeldía y una vindiciación del derecho a la calle. siguiendo consignas apócrifas. pasaban a ser instrumentos de desacato y modalidades de insumisión pacífica. Una de estas ocasiones fue la huelga de usuarios del tranvía que conoció Barcelona a partir del 1 de marzo de 1951. trascendieron el sentido consuetudinario. de ir “de un lado para el otro”. 141 . la ciudadanía encontró los medios para vencer la terminante prohibición de ocupar el espacio público para finalidades no autorizadas. es decir conducir a un nivel de máxima exacerbación la forma más elemental de fluidez urbana : aquella que ejercita el simple viandante. el paseo.víctima de la obsesión autoritaria por mantener los espacios abiertos de la ciudad bajo control. sigiendo así una vieja tradición que había hecho de ellos un objetivo prioritario a batir en los enfrentamientos urbanos. Ambas constatan esta intensificación del usufructo del espacio público por parte de sus propios destinatarios. por un aceleramiento en la acción social. el ejercicio de la simple condición de transeunte camino del trabajo. En alguna opotunidad. para boicotear los tranvías y hacer los desplazamientos a pie. Pero. Un aumento en el precio del billete fue considerado incaptable para la inmensa mayoría de la sociedad urbana. fue la de sencillamente poner a todos sus miembros a caminar. Fue la imagen de una muchedumbre de ciudadanos tan solo marchando a pie lo que la memoria colectiva retendría como la marca de un episodio irrepetible de épica urbana. sobre todo la respuesta de una sociedad civil a la que se había negado la posibilidad de encarnarse por medio del uso dramático del espacio público. pero. El escenario tanto de la protesta pacífica como de las escaramuzas : los entornos que definía el propio tratazado de los raíles y de las líneas eléctricas. puesto que su neutralización era capital en orden a conseguir interrumpir la ciudad. Fueron ello quienes. Las figuras hidrográficas de la riada o de la crecida serían aquí las más adecuadas. El vulgar chinochano. en marzo de 1951. inicio de un proceso que culminó en la huelga general del 12 de ese mismo mes. las mismas líneas que seguía el tranvía. de transitar a pie entre puntos. La protesta consistió en primer lugar en agresiones contra los vehículos de la Compañía de Tranvías. puramente instrumental. las líneas por las que circulaba el conflicto. que pasaban a ser. que optó.

se tradujeron en órdenes verbales que la policía solía repetir con finalidades disuasorias y como paso inmediatamente anterior al recurso a la violencia. En condiciones no democráticas. En ambos casos se explicitaba como la red viaria podia ser pensada en términos hidrostáticos. hacía imposible cualquier concentración o séquito de contenidos 142 . en la medida en que se arroga la exclusividad de su control práctico y simbólico e interpreta como una usurpación toda utilización civil no controlada de la ciudad. las instancias de gobierno saben ceder su monopolio administrativo sobre el espacio a sectores sociales en conflicto. Este fue el caso que conoció Barcelona a lo largo de las casi cuatro décadas en que estuvo sometida al régimen autoritario del general Franco. La segunda era la orden “¡Disuélvanse!”. que indicaba la terminante prohibición de hacer reuniones que obturasen o espesasen el tránsito. Estas formas de desatascamiento. La preocupación por mantener una vigilancia asfixiante sobre el espacio público se tradujo. cuyo destino era garantizar el descongestionamiento automático y expeditivo de todo tráfico no autorizado. La obsesión gubernamental por diluir cualquier aglomerado y por mantener en estado de perfecta liquidez los materiales movedizos del sistema ciudadano. en dos tipos singulares de actuación a cargo de las fuerzas de seguridad. La primera era la orden “¡Circulen !”. con el fin de que éstos lo convierten en escenario de sus expresiones.6. derivada de una fobia a los condenasamiento humanos como fuente potencial de peligros políticos. pero. En los sistema políticos democráticos. con la que se hacía patente la convicción de que toda tendencia a el engrudamiento que un flujo urbano experimentase fuera de control debía ser corregida por medio de una operación de drenaje y desatascamiento. el Estado impide cualquier manipulación no consentida del espacio público. a lo largo de ese periodo.

consistente en la invasión fugaz de un fragmento mínimo de ciudad con finalidades propagandísticas. que no en vano podría recurrir al símil metereológico del relámpago : una iluminación instantánea que enciende un trayecto breve y que después va difuminándose hasta apagarse del todo. una señal indicaba el momento de la dispersión de los reunidos. riada provocada acaso por un inesperado aguacero estival. en relación a la maniobra de dispersión por el entramado de vasos contiguos. en primer lugar -y para la irrupción inopinada de una pequeña multitud en un punto del circuito-. Transcurridos unos minutos y después de cubrir un trayecto de algunos centenares de metros coreando consignas. una turbulencia. La única alternativa de que disponían las fuerzas sociales de oposición para hacer un uso expresivo del espacio público era la de ocuparlo de forma imprevisible y por poco tiempo. como diluyéndose. Todo debía desarrollarse de tal manera que nadie tuviese oportunidad de reaccionar. versión adulta y peligrosa de juegos infantiles como del escondite o el de tocar y parar.desafectos al régimen. recorrer un corto tramo y desaparecer. interrumpiendo el tráfico rodado y desapareciendo por las calles adyacentes antes de que llegase la fuerza pública. Esto último obligaba a escoger para este tipo de acciones instantáneas vías centrales de zonas lo bastante tupidas y porosas como para permitir una rápida absorción de las personas congregas a la hora de huir y dificultar el acceso de la policía. En estos casos de lo que se trataba era de llevar a cabo un rápido itinerario por una parte muy breve de la red viaria. la del torrente. En segundo lugar. Las manifestaciones-relámpago no solían reunir a mucho más de algunos centenares de personas. una alternación en los ritmos que rigen la fluctuación urbana. Lógica entonces del resplandor que deslumbra en un momento la vida cotidiana. y del que la analogía con la performance artística es evidente. La idea es ahora. Estas actuaciones casi convulsas. De lo que se trataba era de una suerte de gestualidad basada en un espasmo : estar “de pronto”. la imagen sería la de un líquido que ha encontrado para verterse un terreno sumamente 143 . que conocían el punto exacto del inicio de la manifestación por medio de consignas clandestinas. implicaban una concepción en extremo dinámica del drama urbano. un movimiento frenético. Lo que se provocaba era una irrupción fantásmática -“visto y no visto”-.

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