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Una Receta Para No Morir

Una Receta Para No Morir

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original

-

I
- - - ~ r
medicina es un y
Easión son regalos crecen sin cesar.
bendición y una receta para no morir."
En esta obra, Arnoldo Kraus una visión imegral y sucima
sobre saberes, coyumuras y dudas que ha d'ebido adquirir,
, resolver a lo largo de sus afias en el ejercicio de la medicina. El sus­
:ento de estas reflexiones es la pero no sólo
también variadas lecturas, una posición de compromiso ético y la
certeza de no saberlo todo. Tamo los aspirames a médicos como los
ectores en general encontrarán aquí motivos para confiar en que no
se ha roto definitivamente el vínculo entre humanismo y rúedicina.
"rnoldo Kraus (México, D.F.). Médico. Profesor del posgrado de la
Facubd de Medicina la UNAM. Miembro del Colegio de Bio­
ética. Ha publicado cuatro libros, entre ellos Una lectura de la vid4
'2002) y Enfirmar o sanar (2003). Colabora en el diario La Jornad4,
ase como en revistas culturales y médicas, de México y del
Autor de textos indispensables en el debate nacional en
torno a la bioética:
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Horado,51
Ibsen,. Henrik, 50
Jitrik, Noé, 40
Kant, Immanuel, 64, 99
Kraus, Arnoldo, 7, 24, 49, 62
Kraus, Gabo, 52
Laennec, René Théophile, 35, 137
Landouzy-Dejérine, 119
Lévinas, Emmanuel, 65
Linares, Rudy, 131
Manes, 53
Marañ6n, Gregorio, 15
Mendel, Gregor Johann, 137
Miller, Henry, 1
Moliére, Jean-Bapriste Poquelin, 93
Munch, Edvard, 30
Nouwen, Henri J. M., 67
Orwell, George, 104
Peabody, Francis, 94
Pellegrino, Edmund, 16
Pérez Tamayo, Ruy, 95
Pessoa, Fernando, 71
Pinochet, Augusto, 48, 53, 132
Potter, V. R., 95
Rawls, John, 107
Reixa, Ant6n, 49
Rilke, Rainer María, 21
Rivas, Manuel, 49
Robbins, Stanley, 59
Schopenhauer, Arthur, 32, 77
Schweitzer, Albert, 19
Sen, Amartya, 92
1
, ~
, 1
Shein, Max, 115
Sísifo,73
Stoclunann, Tomás, 26, 27
Styron, William, 74
Twain, Mark, 47, 48
Valéry, Paul, 118
Virchow, Rudolf, 22, 27, 137
Virgilio, 38
Williams, Carlos William, 73
Wittgenstein, Ludwig, 40, 41, 45

r---r
"
Una receta para no morir
Cartas a un joven médico
Arnoldo Kraus
A L ~ R A
UNA RECETA PARA NO
D. R. © Arnoldo Kraus

De esta edicÍón:
D. R. © Santillaná Ediciones Generales, S.A. de C.v., 2005
Av. Universidad núm. 767, col. del Valle
México, 03100, D.F. Teléfono 5688 8966
• Distribuidora y Editora Aguilar. AIrea. Taurus. Alfaguara. S.A.
Calle 80 Núm. 10-23,
• Santillana S.A.
Torrelaguna 60-28043, Madrid, España.
• San tillana S.A.
Av. San Felipe 731, LimA, Perú.
o Editorial Santillana S. A.
Av. Rórnulo Gallegos, Edif. Zulia ler. piso
Boleita Nte., 1071, Caracas, Venezuela.
• Editorial Santillana lne.
P.O. Box 19-5462 Hato Rey, 00919, San Juan, Puerto Rico.
o Santillana Publishing lne.
2105 NW 86th Avenue. PI., E.U.A.
• Ediciones Santiltana S.A. (ROU)
Constitución 1889, 11800, Montevideo, Uruguay.
o Aguilar, Altea, Taurus, S.A.
Beazley 3860,1437, Buenos Argentina.
o Aguilar Chilena de Ediciones Ltda.
Dr. Aníbal Ariztia 1444, Providencia, Santiago de Chile.
• Santillana de COSta Rica, S.A.
La Uraea, 100 mts. Oeste de Migración y Extranjería, San José, Rica.
Primera edición: julio de 2005
Tercera reimpresión: mayo de 2010
ISBN: 978·968-19-1468-4
D. R. © Diseño de cubierta: Eduardo Téllez
Impreso en México
los derechos Gua publicación nó puede ser reproducida. ni en todo tU en parte, ni registrada
en o tt'aostuh:i,da por un SiSt,.a.111. de rccupcndon de infomuclón. en ninguna fOI'lna ni por ningún medio, sea
J'Uécinlco. foroquirnico, e1ecuf ,-rico> m.1.gnérico,eierooópcio:::o.- por fotocopia o cualquier sin el permi<¡Q previo,
por escrito, de la editoriaL
.,
.
Prólogo
Pretextos en la vida sobran. Unos son buenos, otros
son malos. Unos impiden enfrentar situaciones des­
agradables y otros pueden ser contraproducentes.
Todos tenemos y todos inventamos nuestros propios
pretextos. No hay quien viva sin pretextos e incluso,
hay quien afirma que la vida no es más que un pre­
texto para no morir. Según. el diccionario, pretexto
signfica"motivo o causa simulada o aparente que se
alega para hacer algo o para excusarse de no haberlo
ejecutado". Es decir, los pretextos, al igual que los
seres humanos, tienen dos caras: pueden utilizarse
como excusa para no hacer nada o. como motivo para
decirle a la vida.
Este. pequeño libro es un pretexto que inventé
para no tener pretextos. Desde hace tiempo quería
regresar a mis tiempos mozos para confrontar al
Arnoldo con el Arnoido maduro y así expli-,
carme hoy porqué decidí estudiar la carrera de
medicina. Estas epístolas son ese pretexto y ese
pretexto son estas cartas. Las cartas como. pretexto
son una fo.rma de mirar y de mirarse. Creo. que en
7
Una receta pa.ra no morir
algún momento de la vida todos deberíamos escri­
birnos unas cuantas misivas.
Cuando los pretextos son buenos, cuando no los
utilizamos para escapar de la realidad, cuando no
rodeamos nuestra vida de razones para no hacer
nada o para no comprometerse, los pretextos suelen
transformarse en situaciones agradables u obras
interesantes. Los pretextos "buenos" son semillas
para vivir y razones para construir. Son voces que
dan aliento y miradas que ven profundo. Los pre­
textos "positivos", tienen además otra virtud: gene­
ran más pretextos. Creo que así sucede con la
mayoría de los artistas.
El pintor que se levanta temprano por la mañana
expulsado por las sábanas y que corre tras los pince­
les para plasmar sus sueños; la bailarina que se olvi­
da de la multitud en el metro y repasa en los pasillos
los últimos pasos; el poeta que borra y borra en
busca de la palabra exacta para impedir que la muer­
te acabe con las letras, o, el músico que golpea con
sus dedos el aire hasta hacerlo sonar, son ejemplos
vivos y cotidianos del mundo de los pretextos "sa­
nos". Esos pretextos suman las caras buenas de la
pasión con las caras buenas de los deseos. Para mu­
chos, los pretextos sirven para inventar, para inven­
tarse, para crear, para seguir. Muchas, muchísimas
creaciones y grandes ideas se iniciaron como simples
excusas.
La pintura que alegra la mirada, el poema que
sacude el corazón, las notas musicales que paran el
tiempo o la danza que evoca amor y pasión, fueron,
en un inicio, pretextos imberbes, pensamientos
8
Amoldo Kraus
inmaduros. Las justificaciones "buenas" no son más
que el deseo joven que espera convertirse en reali­
dad, que aguardan la emQestida de la pasión para
adquirir nombre y los brazos de los tiempos para
transformarse en creación. En los jóvenes, los pre­
textos, tanto "1os ma1" os como "1os buenos, " pueden
crecer ilimitadamente.
Estas cartas son eso. Son un pretexto para escribir­
me fingiendo que le escribo a un joven desconocido.
A un (ya una) joven etéreo que se inicia por los ca­
minos de la vida, de la complicada y difícil vida del
siglo XXI y que cada vez más se vive como una lucha
tenaz y como un movimiento sin fin.
Dirijo estas misivas al joven que probablemente es
similar al joven que yo fui y al joven que he dejado
de ser. Le escribo para escribirme. Le escribo rodeado
del halo mágico que' siembran algunas pasiones. Le
hablo pensando en algunas vivencias hermosas y en
algunos impulsos vitales, que con suerte, siempre
persistirán. Como la de ser médico o cualquier otra
forma de estar en la vida. Como la del individuo
afortunado que logra fusionar humanidad con las
labores diarias. Como la de las personas que encuen­
tran el placer de la vida en el quehacer diario. Como
del j<;:>ven médico que habita su vida tras largas,
larguísimas noches de guardia.
Muchos adultos intentan alguna o al­
gunas porciones de su juventud. una forma de no
mOrir y es una forma sana de mirar el tiempo. Es un
camino que permite seguir dudando y es un arte que
impide que las preguntas mueran. también una
vía que abre los senderos para intercambiar ideas con
9
Una. receta para. no morir
más frescura y que detiene, al menOs un poco, el
"oxidamiento" propio de la edad. Quizá por eso,
algunos adultos, al escribir cartas, memorias o notas
autobiográficas sienten que al hablarse se siembran
y al sembrarse, recuerdan. Estas cartas intentan
cumplir con algunas de esas ideas: recordar ideas
viejas y no tan viejas para compartirlas con miradas
nuevas.
Estas líneas son también un pretexto que ideé
para darle lugar al deseo y espacio a la experiencia.
Son un espacio que inventé para escaparme de la
rutina cotidiana y para ver hacia atrás sin dejar de
repasar lo que sucede hoy. Son una excusa llena de
guiños sanos donde recetas, estetoscopios, guantes,
martillos, sufrimiento y ciencia caminan sin dete­
nerse y deambulan ,sin dejar de preguntar. Son
también una razón para nunca dejar de cuestionar­
me y un pretexto que me permite vivir nuevamente
la medicina con frescura y con el inmenso deseo de
generar dudas, incertidumbre, y con suerte, una
nueva dosis de pasión. La medicina es una suma de
muchas sumas y es un espacio inagotable. En me­
di'cina, la experiencia nunca es absoluta porque las
enfermedades, la ciencia y lo seres humanos nunca
paran. ,La medicina es un camino inagotable, don­
de asombro y pasión crecen sin cesar. Asombrarse
es una bendición y una receta para no morir. La
pasión es un regalo del cielo 'y' es otra forma de
postergada muerte. Asombro y pasión son tributos
de esta profesión.
"'-¿Qué mejor lugar que la mirada y la escucha de los
. jóvenes para revelar algunas de las caras de la medici­
10
,',
f
.\
na, profesión añeja y nueva? ¿Qué mejor foro que
estas páginas abiertas para recorrer los motivos o pre­
textos por los cuales algunas personas se convierten
en médicos y algunos médicos siguen siempre vivien­
do la medicina primero como seres humanos y después
como doctores?
11
.:
Carta 1
No sé bien como empezar esta carta. Y no lo sé por
muchas razones: desconozco tu cara, tus lecturas
previas y los motivos por los cuales estas páginas lle­
garon a tus manos. Aunque sospecho tu edad e intu­
yo que estás por iniciar la vida universitaria, tampoco
sé si es correcta esa suposición. Imagino que has pen­
sado estudiar medicina porque te interesa el ser hu­
mano, lo que sucede en la célula o lo que pasa
cuando el cuerpo o la sociedad enferman. Podría ser
también que no te "acomodaste" en otra carrera y que
conozcas a un ser cercano que ejerza la medicina, que
te agrade y que quizás admires.
Confieso, además, queno sé bien como "arrancar"
porque con frecuencia me sucede eso: escribo, y des­
pués borro sin piedad. O bien, escribo y en la noche,
al repasar en silencio la tarea del día no la encuentro
satisfactoria (en no pocas ocasiones entiendo que no
tiene ni pies ni cabeza). Me digo, para convencerme,
~
que poco' importan ese tipo de dudas yesos trastabi­
lleos. La duda siempre ha sido germen para crear,
,
r: disentir y fortalecer ideas.
!
i
I
13
... 1,",
Una receta para no morir
Los cestos debasura saturados de papeles donde lo
blanco ha sido sepultado por tachaduras, los pinceles
destrozados porque la obra no expresa lo que el pintor
desea, o los matraces descuadrados por el enojo del
científico, son testigos silenciosos del proceso de crea­
ción y de las dudaS como antesala de la construcción.
Escribir y borrar, pintar y despintar, preguntar y vol­
ver a preguntar son constantes que deben acompañar
el alma de toda persona dubitativa, de todo joven que
pronto iniciará la carrera de medicina.
No sé bien cómo empezar a hablarle al joven des­
éonocido que desea convertirse en médico, sin expre­
sarle, primero, mis inquietudes y algunas pasiones no
médicas que forman parte del ser médico. Inquietu­
. des que reflejan las caras buenas y malas del mundo
contemporáneo y las caras buenas y malas del indi­
viduo y de la sociedad. No hay quien pueda, no hay
quien deba sustraerse de lo que sucedeen su medio
circundante e incluso en tierras lejanas, sobre todo si
es dueño de su voz y si tiene la facultad de opinar y
quizá de modificar un poco el e t l t o r n o ~ Los médicos
son buen ejemplo del estrecho vínculo que existe
entre lo 'que le sucede al individuo y lo que pasa en
el mundo circundante.
Creo· que estas cartas no serían suficientemente
sinceras si en ellas no impregnase algunas de mis vi­
siones personales, cuya presencia acostumbran acom­
pañar mi labor como médico. Por fortuna, algunas
revistas, sobre todo las que cubren el área de la medi­
. cina interna, incluyen con frecuencia reflexiones so­
.. 'dales acerca de la enfermedad. El corolario es obvio:
~
r
el médico no puede -o no debería- ser médico sin I
¡
I
,
k
~
14
t
"
Amoldo Kraus
preocuparse por lo que sucede en la sociedad. A Gre­
gorio Marañón, gran médic<;> humanista, le debemos
una idea profunda y siempre vigente: «El médico que
sólo sabe medicina ni medicina sabe".
Frente a mí tengo un número de The Lancet, del
año 2004. The Lancet, fundada en 1823, es una re­
vista médica inglesa, una de las más prestigiadas en el
campo de la medicina interna. En este número, la
información científica contiene, entre otros artículos,
uno dedicado al síndrome de inmunodeficiencia ad­
quirida, otro a la cirrosis biliar primaria y uno sobre
el infarto al miocardio. Entremezclados con los ante­
riores, sobresalen otros que exploran la veta social.
Copio algunos títulos: Spain makes plans to combat
sex tourism. 1s traffiking a health issue? -ensayo que
se refiere al tráfico de mujeres y a la prostitución- y,
The role 01civil society in protectingpublic health over
commercial interests: lessonsftom Thailand -artículo
dedicado a la lucha que hace la sociedad. civil para
lograr que las medicinas se distribuyan a todos 'los
enfermos-.. denuncia también el poder de las
compañías farmacéuticas que suelen decidir "todo" lo
que tiene que ver con sus productos, muchas veces
escondiendo "malas verdades" y casi siempre ganando
inmensas cantidades de dinero.
Esta y otras revistas, aunque por supuesto dan
prioridad a la parte científica, combinan la parte social
y humana de la medicina. Creo que en estos tiempos,
donde las disparidades sociales son cada vez más do­
lorosas y más visibles, la medicina debería combinar
lo científico, lo humano y lo social por partes iguales.
Inmenso reto.
15
Una receta para no morir
Al pensar en los avatares de su profesión, Edmund
Pellegrino, notable médico y bioeticista estadouni­
dense afirma, que "la medicina es la más científica de
las artes, la más artística de las humanidades, la más
humanista de las ciencias". Pellegrino tiene razón: la
medicina permite combinar arte, ciencia y humanis­
mo. Quizá por eso muchos galenos repiten con fre­
cuencia que la medicina no es una ciencia sino un arte
y que por 10 mismo, nunca será una ciencia exacta.
Ambas afirmaciones son ciertas.
El mundo y sus habitantes tienen hambre: la jus­
ticia, la moral, la equidad y la educación son, hoy en
día, mera entelequia. Es urgente repensar el mundo
contemporáneo y darle a los oprimidos y a quienes
carecen de "casi todo" la oportunidad de ser. El mé­
dico nó puede ni debe soslayar esas realidades: su
quehacer es un quehacer humano, su vida es un ca­
minar por otras vidas. Todo médico es primero ser
humano y después doctor.
No quiero decir con lo anterior que el médico deba
ser un individuo "más comprometido" con la sociedad
y con la miseria que otros profesionistas, pero es in­
evitable pensar que si una profesión debe tener nexos
estrechos con la ética, ésta es la medicina. Y la ética,
como se le denomine, como se le viva, como se le
piense, es simple y sencillamente, la disciplina que
busca procurar el bien para los más y el mal para los
menos. Podría decirse, en lenguaje coloquial, que la
ética es la filosofía del mal menor.
Desde que finalicé mi entrenamiento médico, hace
Gasi veinte años, mucho ha cambiado el mundo. Mu­
chas de las circunstancias y sucesos nos
16
Amoldo Kraus

'"
rodean antaño eran inconcebibles. El mundo y el ser
humano del siglo XXI tienen que lidiar con contras­
tes muy dolorosos. En un bellísimo ensayo intitulado,
Al cumplir ochenta, Henry Miller escribió, "En cuan­
to al mundo no sólo no lo veo mejor que
cuando era yo niño de ocho años, sipo mil veces peor".
No se requiere ser escéptico para saber que Miller
tiene razón: basta abrir la ventana de la casa y recoger
los periódicos para darle la razón. ,
Somos (estigos de las maravillas de la biotecnología
y espectadores impotentes de las decapitaciones. Sa­
bemos de la otrora inconcebible clonación y asistimos
todos los días a las muertes por. hambre o por enfer­
medades previsibles en la mayor parte del mundo.
Nos enteramos de la magia que representan los bebés
de probeta y a la vez leemos la brutal desgracia que
viven los niños y niñas recién nacidos que mueren
abandonados en la calle. Nos deslumbramos al ente­
rarnos de los transplantes de corazón y nos aterramos
con la (casi) desaparición de algunas poblaciones en
África a causa del síndrome de inmUnodeficiencia
adquirida. El escenario previo es espejo del divorcio
entre las bondades de la tecnología y las miserias del
ser humano y es razón suficiente para preocuparse por
las fracturas de la ética. Estas disparidades son para
mí una "obsesión dolorosa", y un. entramado muy
. ligado a la medicina. Obsesiones que deberían trans­
formarse en obligaciones y de las cuales, considero,
ningún médico debería, sustraerse.
Son inmensas contradicciones que se viven todos

los días en todos los rincones del mundo. Parecería
¡

inconcebible que tanta inteligencia se mezcle con
i
1
17
Una receta para no morir
tanta maldad, que la magia de la creación, sea médi­
ca, artística o científica se contamine por el odio y por
la destrucción. Aunque el mundo y el ser humano
han tenido que caminar desde siempre por esos ca­
fllinos, tengo sin embargo la impresión de que en la
actualidad prevalecen como nunca antes, el dolor, el
sufrimiento, la humillación y una inconcebible gama
de tristes avatares que sepultan mucho de la condición
humana y que minimizan los valores de la ética.
Nadie debería darse el lujo de distanciarse de esas
circunstancias. Nadie debería ser indiferente a ellas.
Todos somos, en mayor o menor grado, actores de
esos dramas y de esa inteligencia. Cuando Fyodor
Dostoievski escribió: "Todos somos responsables de
todo y de todos, y yo más que los otros", resumió en
un suspiro, en un inmenso suspiro, las obligaciones
del ser humano. Por eso, la frase de ese magnífico
fotógrafo de la realidad humana, de ese gran cirujano
del alma humana, debería ser leitmotiv para resarcir
un poco los valores de nuestra sociedad y del hombre­
mujer que no es ni hombre ni es mujer si no es pri­
mero ser humano. Del ser humano, que en estos
tiempos borrascosos debería considerar al de enfren­
te como una persona similar a uno mismo. Del ser
humano que se preocupa por "el otro" y por la masa
amorfa que contiene C<a los !in". A los sin trabajo, sin
tierra, sin papeles, a los semaforistas, a las niñas que
paren niñas, a los sin patria.
La ftase del novelista ruso debería ser lema de todas
las obligaciones y meta de todos los seres humanos.
"Creo que también debería ser la oración de despedida
para los alumnos que finalizan la carrera de medicina.
18
.',

.,
Amoldo Kraus
No hay que olvidar que la visión dostoievskíana de la
vida es una mirada dura pero real del humano.
Mirada matízada por su personalidad -fue un tahúr
empedernido- y por sus enfermedades -fue alco­
hólico y epiléptico-o Por haber sufrido y vivido
tantos desencuentros, la visión de Dostoievski, a tra­
vés de sus palabras, retrata con crudeza y fidelidad
muchas realidades.
Nadie debería ser ajeno a los malos momentos por
los que atraviesa nuestra especie. Nadie debería dejar
de sorprenderse cuando los periódicos retratan las
caras de la miseria humana, muchas veces ejemplifi­
cadas por enfermedades devastadoras o por personas
que fallecen por carecer de los mínimos elementos
para cuidar su salud. Entre esos "nadie", no tengo
menor duda, el médico debe ser una de las personas
que tienen que caminar en primera fila para abande­
rar las causas humanas.
¿Cómo no admirar y rendirse ante la fuerza y la
moral de seres como el médico Albert Schweitzer,
Premio Nobel de la Paz, quien abandonó su tierra
natal, Alsacia, para ofrecer sus servicios a la gente más
necesitada en África? Schweitzer además de médico,
cultivó la filosofía, la teología y la música, pero fue
sobre todo, un "médico misionero" comprometído
con los seres humanos. En 1923, en el prefacio de uno
de sus libros, escribió: "Quiero ser el pionero de un
nuevo Renacimiento. Quiero diseminar la fe en
una nueva como una antorcha incandes­
cente que alumbre nuestros tiempos oscuros".
¿Qué diría hoy Schweitzer acerca del ser humano?
¿Qué nos exigida?' Sin duda tendría muchos argumen­
19
r --1
Una receta para no morir
tos para objetar la salud de la especie humana y mu­
I
chas razones para replantear el caminar de los seres
I '
humanos y denunciar las iniquidades sanitarias
que devastan a nuestra especie.
20
.':
.,
Carta 2
Amanecí pensando qué es lo que debería escribir en
esta carta. Desperté también diciéndome que es una
pena que el genero epistolario haya casi
desaparecido. Entiendo que por ser joven no estarás'
de acuerdo conmigo, pero quizá podrías
a tus padres acerca de la magia contenida en las cartas
de antaño, en las cartas que tardaban semanas en
llegar, en las "verdaderas" cartas donde la pluma ro­
zaba el corazón y la espera nutría la imaginación.
La dosis de melancolía, de espera y de emoción que
existía en el pasado mientras se aguardaban algunas
palabras ha menguado. Al el libro Cartas a un
joven poeta de R. M. Rilke, encuentro que la primera
carta fue fechada el 17 de febrero de 1903, y la última,
la número X, al día siguiente de la Navidad de 1908.
PPPUUUFFF, me digo, ¡casi seis años entre la prime­
ra y la última epístola!
La espera fortalece la reflexión y los vínculos entre
los implicados. Te platico una anécdota. En una oca­
sión un paciente me comentó que tras una larga y
prolongada enfermedad -había estado hospitalizado
21
Una receta para no morir
casi dos meses y su enfermedad lo llevó al borde de la
muerte-, cada mañana, víctima del temor de la
noche esperaba con angustia indescriptible la visita
de sus médicos. Sentía que los con la mis­
ma emoción y deseo con el que el amante espera la
llegada de su pareja. La razón era obvia: la enfermedad
lo había sensibilizado profundamente.
Vivencias similares sucedían tiempo atrás mientras
llegaban las anheladas. En la actualidad, des­
pués de enfermedades graves o convalecencias pro­
longadas, las recetas, sobre todo cuando anuncian que
el enfermo ha sido dado de alta, se rodean del mismo
halo de impaciencia y deseo.
El correo electrónico y los faxes han sustituido a las
. cartas ya los telegramas. Si bien es cierto que muchas
facetas de la modernidad no son buenas porque aten-·
tan contra el ser interno, la mayoría son positivas;
escribo "la mayoría" y no "todas" porque muchas de
las conquistas de la modernidad han profundizado las
fronteras entre ricos y pobres. A pesar de esos tropie­
zos es obvio que es benéfico comunicar la información
con celeridad. Por ejemplo, en el caso de la medicina,
la rápida diseminación de algunas noticias es muy
importante, pues en ocasiones, sobre todo cuando se
trata de infecciones, esa información puede evitar
muchos problemas.
¡Bueno, bueno!, creo que la melancolía de esta
mañana lluviosa me ha apartado un poco de lo que
quería decir. Antes de dormir apunté en uno de esos
papelitos que pronto se pierden, las ideas siguientes:
"Reflexionar sobre los vínculos entre medicinay sociedad.
Escribir un poco acerca de Virchowy Camus -aprove­
22
Amoldo Kraus
\
cho para recomendarte que no escribas en papelitos.
Compra cuadernos...
Hace no muchos años el médico tenía un papel
importante en la sociedad. Antes de que las ciudades
grandes se convirtiesen, durante incontables horas del
día, en estacionamientos inmensos, y antes de que la
mayoría de los médicos generales o internistas hubie­
sen casi desaparecido por no poder seguirle el paso al
conocimiento científico que cada vez crece más y más,
algunos doctores tenían la costumbre de visitar a los
enfermos en su casa. Ahí, el médico adem:1s de mé­
dico, era amigo de la familia, consejero, testigo de
incontables alegrías y de no pocas desventuras. Es
probable que esa pérdida de la familiaridad entre
médicos y enfermos explique un poco la melancolía
expresada en los párrafos previos.
Muchas veces se le llamaba al doctor para consultar
un problema de índole familiar o moraL Se conside­
raba que su consejo era valioso y fundamental. Los
galenos de antaño sabían de los males del cuerpo y
entendían bien el significado de las heridas del alma.
Confiaban más en sus manos, en su mirada y en la
escucha que en los aparatos. Esa confianza permitía
que la "penetración'" al ser íntimo del enfermo fuese
profunda y humana. Ya que tenían la oportunidad de
aconsejar neutral mente, la escucha los convertía en
cómplices y en amigos desinteresados. Esos consejos
eran muy apreciados, pues provenían de una voz
amiga. No era raro que se considerase que el médico
era parte de la familia. Algunos médicos viejos, de esos
que cargaban su maletín en el coche, cuentan que
después de atender al enfermo en casa, se quedaban a
23
Una receta para no morir
tomar café con los familiares. No sé si curaba más la
receta, el tiempo compartido o la borra del café. ,
En ocasiones sigo visitando enfermos en sus domi­
cilios. Abrazados por su entorno creo comprenderlos.
i
mejor. Mientras más pasa el tiempo, me he dado
cuenta que las paredes de mi consultorio han sido
I
testigos de infinidad de historias. Con frecuencia le
i
~
~
comento a mis pacientes que si los viajes que hacen ~ 1
~
los dolientes a su ser interno pudiesen expresarse en 1;
vocablos y que si las palabras se adosasen a las paredes ~
~
de mi consultorio, al rascarlas, brotaría material sufi­
~
~
ciente para elaborar incontables historias. Historias
,<
de amor y desamor, de dolor y de sanación, de pasión
i
~
y de pena, de vida y de ideas suicidas. i
Cuando se establece entre médico y enfermo una
~
relación empática el resultado es magnífico. No es raro
que el enfermo tienda a "depositarse" en quien le
escucha y "se entregue" a su interlocutor, cobijado y
¿i
sin condiciones, por la confianza que le inspira esa ~
. ~
relación. Esa parte de la medicina, la que vincula
~
profundamente al doctor con el enfermo, la que per­ ~ '
mite que el corazón fluya de ida y de vuelta, es una
de las caras más bellas de la profesión.
El resultado de esa confianza "ilimitada", que en
ocasiones se convierte en cariño y muchas veces en
complicidad, deviene relaciones de respeto y admira­
~
ción. Con frecuencia, esa vivencia no sólo la vive el ~
)1
paciente sino también el médico. ¿Cuántos enfermos
11
t
~
saben cosas de Kraus? Cuántos, al finalizar la consul­

~
ta me preguntan, y usted ¿como está? ¿Con cuántos ~
j
"he compartido penas, emociones, desaires, enojos, ~ ~
ti;
~
dolores? Sin duda, con muchos. Quizá con muchísi- a
i
I
~
~
24
Amoldo Kraus
mos. Por eso, a menudo comento que algunos pacien­
tes se convierten a la larga, aunque sea un poco, en
médicos del médico. ¡Qué honor!, me digo, compar­
tir con ellos parte de mis flaquezas.
En esta carta he escrito mucho y apenas llego a·
donde quería-llegar (me doy cuenta, queridos lectores,
que se han convertido en una suerte de diván y han
escuchado mis disquisiciones, lás cuales espero no sean
aburridas. -Prometo ser más con¿iso en las próximas
cartas). Lo que he querido explicar es que cuando los
lazos entre paciente y médico son fuertes, el segundo
puede influir en el primero. Pero, ¡ojo! Cuando escri­
bo influir hay que tener cuidado con el término,
porque la influencia podría ser también mal usada por
el galeno, ya que la persona enferma es un ser vulne­
rable y susceptible a cualquier consejo, malo o buerio.
La influencia podría ser nociva cuando se utiliza para
aprovecharse del paciente vulnerable y se "le explota"
con fines económicos.
En cambio, cuando la influencia es positiva, el
médico además de curar, acompañar y consolar podría
ser un ente que contribuya a diseminar ideas éomo
moral, justicia, equidad. En muchos casos incluso,
podría actuar como los educadores. Si se le respeta, si
se le escucha y si se le aprecia, podría ayudar aunque
sea un poco, a modificar algunas conductas de la so­
ciedad o de los gobiernos. Entiendo que la idea previa
es muy pretenciosa, pero al menos podría contribuir
un poco para set;nbrar una dosis de conciencia. Al
hablar de justicia, equidad, dignidad y salud, la me­
dicina debería semejar a las artes. Muchos piensan que
en este mundo y en estos tiempos descabezados, las
25
Una receta para no morir
artes -música, pintura, literatura, danza- son casi
la única vía para modificar las conductas negativas del
ser humano.
Con lo anterior no quiero decir que los médicos
.deban ser "revolucionarios" o "instigadores sociales".
Lo que sí deberían intentar, sobre todo cuando se
trabaja con enfermos pobres, es portar la bandera que
represente justicia y moral. No en balde existen orga­
nizaciones no gubernamentales merecedoras de la
mayor admiración como la de Médicos sin Fronteras,
cuya labor social y humana es digna de encomio y
respeto, ya que trabajan en zonas donde las epidemias,
las guerras o la miseria devastan a la población. Huel­
ga decir que luchan contra la corriente, pues la co­
rrupción, la injusticia y la iniquidad son, en esos sitios,
lacras y epidemias frecuentes. Esos médicos, como es
de suponer, tienen una influencia muy poderosa sobre
los afectados: sus palabras podrían ser acicate para
lograr algunas modificaciones.
Hitler entendió perfectamente esa dinámica. Sus
primeros discursos, hacia 1933, los pronunció en
sociedades médicas. Conocedor, como pocos, de la
psicología y de la psicopatologíade las masas, se acer­
có a los dottores. Sabía que el pueblo confiaba y creía
en ellos, por lo que era lógico suponer que si estos se
adherían al nacionalsocialismo, podrían reclutar entre
sus enfermos, adeptos y simpatizantes. Y de hecho 10
logro: dentro de los profesionistas, los médicos eran,
como grupo, los más numerosos.
La misma idea puede también contarse desde orra
. .
perspectiva. Algunos médicos, como Ernesto Ché
Guevara o el doctor Stockmann, de la inigualable obra
26 :
Amoldo Kraus
de teatro de Henrik Ibsen, El enemigo del pueblo, son
personajes que demuestran que el alma médica tiene.
mucho que ver con la sociedad. El alma de esas per­
sonas se preocupaba por el ser humano: ambos estaban
comprometidos con la verdad. El Ché entregó todo
en busca de la justicia. El doctor Stockmann denun­
ciola inmoralidad y las chapucerías de las autoridades
de su ciudad, lo que lo llevó a la ruina económica.
Ambos se escucharon, ambos son paradigmas huma­
nos. Lo mismo podría decirse del médico protagonis­
ta de La plaga, obra de Albert Camus. Ese doctor fue
testigo de los costos de la enfermedad y del daño que
la peste produjo en la comunidad. El diálogo siguien­
te resume su mirada:
"Doctor, ¿quién le enseñó todo esto?"
La respuesta llegó pronto:
"El sufrimiento".
Para finalizar esta carta les hablaré un poco de Ru­
dolfVirchow. Cito una de sus ideas que a pesar de ser
vieja es vigente: "Si la enfermedad es una expresión
de la vida del individuo cuando las condiciones no
son favorables, las epidemias son indicadores de alte- .
. raciones en los grupos humanos y en las vidas de las
masas". Virchow fue un patólogo brillante de origen
alemán, que murió en 1902 y que compartió su vo­
cación médica con la política. Virchow consideraba
que las enfermedades, sobre todo cuando son epide­
mias o cuando afectan a las masas, requieren de polí­
ticos honestos para resolverlas. Pensaba que cuando
las masas padecían, la política palidecía.
Las reflexiones de Virchow son correctas, pero la
realidad ha demostrado que encontrar un político
27
Una receta para no morir
honesto y comprometido con su pueblo es casi
imposible. Aunque resulte quijotesco afirmar que
los médicos deberían, como ya escribí, suplir un
poco esas carencias. soñar no sólo no cuesta sino
que debería ser obligatorio. En ocasiones, sobre todo
cuando observo el panorama del mundo actual,
suele cubrirme una estela de escepticismo. Parecería
que el demonio del mal está suelto y que la injusti­
cia se reproduce ad libitum. El mundo no puede
seguir siempre asÍ. Las manos de la medicina, algo,
aunque sea poco, pueden hacer para detectar esa
insana espiraL
28
.',
.•• ,
Carta 3
Esta c a r ~ a es un pequeño paseo acerca de,uno de los
grandes privilegios que tienen los doctores: escuchar.
Pero no sólo escuchar: mirar y palpar son también
atributos humanos que todo médico debe explotar.
Aunque quizá debería decir escuchar y mirar. mirar
y palpar y escuchar y palpar. Los juegos de palabras
, previos no son meramente juegos. Son acercamien­
tos a la vida y al dolor, vivencias que al sumarse
devienen situaciones inusitadas. EnfatÍclal principio
la palabra escuchar, no porque sea más importante
que la palpación o que la mirada, sino porque la
escucha ofrece la oportunidad de plasmarla en pala­
bras, en textos o en diarios. Mucho de lo que somos
lo representan las palabras y el lenguaje. En medici­
na, la escucha, su interpretación y traducción son
fundamentales.
Buena parte de la labor médica, sobre todo de los
internistas, de los Ilfédicos familiares, de los pediatras
y de los psiquiatras consiste en escuchar. Decir que el
buen arte del doctor radica en saber escuchares co­
rrecto. Hace muchos afios un viejo galeno me dijo
29
Una receta para no mork
que los médicos eran historiadores. Obviamente tenía
razón. La historia clínica es una forma de penetrar al
enfermo. Es un medio que le permite al paciente
verterse en quien le escucha y mirarse hacia dentro.
Escuchar en medicina es vital: incontables veces en
'las palabras del enfermo está el diagnóstico y no en
los exámenes de laboratorio.
Muchas personas, al narrar sus males, cuentan
porciones de sus vidas, tristes o alegres, remotas o
cercanas, que pueden o no tener que ver con el m ~ ­
tivo de la consulta. El hecho es, de que al hablar, se
escuchan, yen ocasiones, al oírse y saberse escuchados
inician un camino que puede ayudarlos a mejorar su
situación. No sobra decir que el paciente que sufre
mira diferente y en ocasiones más profundo que la
persona sana. Estas personas, al hablar "desde aden­
tro", suelen pensar hondamente. y al pensar distinto,
miran distinto y sienten distinto. Saben que su vida
se modificó, que su día es diferente. Algunos enfer­
mos, al abrir su corazón permiten explorar su ser
Interno.
Muchas son las citas de grandes creadores que
vinculan la enfermedad con el arte. comparto,
entre una miríada de reflexiones, la de Edvard
Munch, notable pintor noruego quién reflexionó
mucho acerca de las enfermedades, ya que en su
entorno familiar la patología era constante: "Sin la
enfermedad y la angustia, yo hubiera sido un barco
. "
a 1a denva.
Desde hace algunos años, y siguiendo ideas como
la de Munch tengo la costumbre de anotar algunas
expresiones mis interlocutores. Muchas de sus
30
, ~
.,
Amoldo Kraus
miradas son verdaderos poemas o reflexiones· llenas
de sensibilidad. Muchas de sus palabras son ideas que
invitan al médico, por medio de la escucha, a com­
prender un poco mejor los caminos del dolor y de las
pérdidas. Ese es otro de los atributos del ser médico:
palpar la vida a través del dolor implica recorrer la
vida con otros pies.
La mirada, cuando se mira hondo, revela infinidad
de caras e imágenes. Imágenes que marcan el alma y
la mente de quien observa. Imágenes que siembran
ideas que construyen y que evocan encuentros y
deseos. Mirar a un enfermo, disecado con la vista,
penetrarlo con los ojos, es una lección médica y hu­
mana muy gratificadora. Los gestos, los guiños, las
arrugas y las muecas de los enfermos siempre contie­
nen mensajes y siempre son trascendentes. Y es que
al mirar, nos miramos, yal mirar, entendemos lo que
siente el paciente. Al mirarnos, a de las per­
cepciones de quien acude en nuestra ayuda entende­
mos mejor el término sufrimiento y comprendemos
mejor qué es lo que requiere el enfermo. Lo mismo
debe decirse de la mirada con la que observa el pa­
ciente: buena parte de su yida y de su salud está
inscrita en ella.
Quizá por eso, algunos médicos experimentados
aseveran que después de escuchar y mirar al paciente,
incluso antes de revisado o analizar sus exámenes de
laboratorio, es posible saber si el padecimiento es fí­
sico o anímico, es decir, si padece "algo" demostrable
como podría ser leucemia o artritis reumatoide, o
bien, si lo que tiene es depresión. (Creo que sería
interesante realizar un ejercicio, donde tan sólo por
31
Una receta para no morir
mirar las caras de los enfermos, los médicos "adivina­
sen" si padecen un mal físico o un mal anímico. Se­
guramente los resultados serían sorprendentes.
Incluso, pienso, podría ser un trabajo de investigacipn
para un joven médico en ciernes.
Acercarse al ,ser humano por medio de los sentidos,
y con suerte mejorar la salud del afectado yen oca­
siones curarlo can sólo por escuchar y/o mirar, cons­
tituye una de las magias y de las caras más bellas de
la medicina. Desde joven me impresionaqa cuando
escuchaba que algún enfermo le comentaba a su doc­
tor, "tan sólo por verlo me siento aliviado". En oca­
siones, para quien sufre, saberse atendido y escuchado
es suficiente. La falta de atención en nuestros tiempos
es casi una enfermedad. No dudo que muchas perso­
nas padezcan por el simple hecho de no sentirse
atendidos y no dudo tampoco que muchas vivan bien
por saberse escuchados. El médico que atiende, que
mira por alguien o por algo, que cuida de él o de ella,
es un médico. que cumple.
El filósofo alemán, Arthur Schopenhauer (1788­
1860) quien inició la carrera de medicina, pero no la
concluyó, 'reflexionó mucho acerca del sufrimiento.
Aseguraba que el sufrimiento tiene caras positivas, ya
que cuando desaparece, le permite a quién lo padeció,
mirar y sentir diferente. por eso decía que "la
vida es un suefio y la muerte su despertar". ¿Les pa­
rece correcta esa idea? A mí, me confunde y me in­
quieta.Considero que hay que bregar en la vida con
ánimo y con ideales para llegar bien a la muerte. ¿Qué
piensan? Muerte, sufrimiento, melancolía, empatía,
ser enfermo crónico y duelo son temas recurrentes en
32
Amoldo Kraus
,4
el vocabulario médico. Temas harto complejos que
suman medicina; humanismo y filosofía; esa combi­
nación hace que esta profesión siempre sea nueva y
siempre sea retadora.
Palpar, al igual que mirar y escuchar, es otro arte
que le permite al médico acercarse al paciente y mu­
chas veces diagnosticar. El contacto físico es una
maniobra vital, un ejercicio fundamental. La palpa­
dón revela muchas anomalías. En el cuello, por
ejemplo, los ganglios crecidos pueden representar
infecciones o cáncer; en el abdomen, el médico ave­
zado puede palpar el hígado, el bazo crecido -esple­
nomegalia es la palabra médica- o ascitis, es decir
líquido libre enla cavidad abdominal. Tanto la esple­
nomegalia como la ascitis -advertirán que el lengua­
je médico parece otro idioma- pueden ser datos de
cirrosis, .de infecciones, de hepatocarcinoma, o de ...
bueno, bueno, olvidé que estas líneas no son clase de
medicina.
Los clínicos de antaño solían decir, mientras explo­
raban al enfermo, que la palpación era uno de los
pilares fundamentales del ejercicio clínico. Lamenta­
blemente, en la actualidad los médicos han cedido
terreno ante el embate y el glamour de la técnología.
Muchos enfermos son "estudiados" a través de costo­
sos exámenes, y en ocasiones ni siquiera se les explo­
ra. Me parece inadecuado, como suele suceder en
Estados Unidos, la política de enviar primero al en­
fermo a realizarse exámenes antes de ser escuchado o
Esa es de las razones por las cuales la
medicina humanista ha casi desaparecido en ese
país.
33
Una receta para no morir
Al palpar también puede tocarse el alma. Se pre­
guntarán ¿cómo es posible tocar el alma sí ésta es
etérea? La respuesta es sencilla: muchos enfermos se
encuentran tan desarmados, tan vulnerables y tan
tristes cuando acuden al médico, que el simple hecho
de tocarlos les significa una dosis de cariño, de interés
y de vínculos con otro ser humano. Algunos incluso
lIaran cuando perciben las manos que exploran y otros
entienden qué es lo. que les sucede simplemente por
ser atendidos.
. Esa vulnerabilidad permite que el enfermo se des­
nude, que abra sus puertas, que exponga su alma.
Mentiría, por supuesto, si dijese que los "médicos es­
cuchadores" o los "médicos palpadores" tocan el alma,
pero.no miento si afirmo que el galeno comprometido
entiende lo que siente el alma del enfermo después de
compenetrarse y dialogar con el afectado.
Norbert Elías (1897-1995), médico y filósofo, y
gran estudioso de la condición humana y del dolor,
expresa magistralmente, en un hermoso libro intitu­
lado La soledad de los moribundos (Fondo de Cultura
Económica, 1989), la imposibilidad del ser humano
modernQ para tocar. "En la actualidad, las personas
allegadas o vinculadas con los moribundos se ven
muchas veces imposibilitadas de ofrecerles apoyo y
consuelo mostrándoles su ternura y su afecto. Les
resulta difícil cogerles la mano o acariciarles a fin de
hacerles sentir una sensación de cobijo y de que siguen
perterteciendo al mundo de los vivos".
Las palábras de Elías son dardos dirigidos tanto
"'a familiares como al personal médico. Dardos que
. pretenden estimular la conciencia y avivar elletar­
34

Amoldo Kraus
.
go. La denuncia obvia: en la actualidad el ser
humano no sabe cómo acercarse a sus congéneres
e ignora cómo abrazar a los enfermos, cómo escu­
charlos para mitigar su sufrimiento. El médico que
"toca" sabe que en ocasiones, tan sólo un apretón
de manos es suficiente para paliar el dolor y para
sembrar esperanzas. No es por azar, que en alemán,
la palabra Behandlung signifique tratamiento o
manejo cuidadoso por medio de las manos.
Todo tratamiento empieza con las manos -del
latín palpus- . . Con las manos que palpan y saben lo
que tocan. Con las manos que al tocar miran y al
mirar escuchan. No se trata sólo de jugar con las pa­
labras o escribir "bonito". Al palpar se sabe, se entien­
de y en ocasiones se cura.
Bueno es recordar, que antes de que René Théo­
phile Laennec (1781-1826) inventase el estetoscopio,
los médicos apoyaban las orejas en la espalda o en el
pecho del enfermo en busca de información. Es decir,
palpaban, escuchaban y miraban a la vez. Todo un
tratado sobre el acercamiento entre doliente y médico.
Las diferencias entre el doctor que pegaba la oreja a
la espalda del enfermo y el médico que se contenta
con la resonancia magnética sin siquiera
acercarse al enfermo son inmensas. Uno es doctor de
la piel y del alma rel otro de la ciencia y del diagnós­
tico. Ambas sabidurías no deberían estar peleadas: lo
idóneo es lograr que ambos platillos de la balanza
encuentren su punto de equilibrio.
El sentido del gusto poco tiene que ver en el ejer­
cicio médico contemporáneo, aunque, hace much()
tiempo, jugó un papel importante. Por ejemplo, la
35
Una receta para no morir
";{
diabetes mellitus, es una enfermedad que se manifies­
;"".If,
ta, entre otras anomalías, porque el azúcar suele fil­
trarse en grandes cantidades por los riñones, por lo
que la orina, tiene un sabor dulce -mettitus significa
dulce como la miel-o Con la diabetes insipídus su­
cede lo contrario: por la disminución de la hormona
antidiurética, que disminuye el flujo urinario, la ori­
na se secreta en grandes cantidades. El exceso de agua
y la disminución en la concentración de las sales, la I
torna insípida -ínsípidus, sin sabor. I

Ambas enfermedades fueron así llamadas porque
"

algunos médicos en la antigüedad decidieron probar
I
la orina... Médicos avezados -uso la palabra avezado
como sinónimo de cientifico- que hacían lo que i
estaba a su alcance, como catar las secreciones del
cuerpo. Esos actos estaban inspirados en la curiosidad
yen el deseo de saber. Podríamos decir que era esa la
ciencia que se practicaba siglos atrás.
El sentido del olfato también tiene pocas aplicacio­
nes en la medicina actuaL Su utilidad es "espontánea:":
detecta olores procedentes de infecciones o heridas
contaminadas. Algunos gérmenes tienen olores y
colores muy característicos, lo que le permite al mé­
dico diagnosticar el origen preciso de la infección aún
sin exámenes de laboratorio. Por medio del olfato es
posible reconocer el olor de la uremia, tipico de los
enfermos renales o el de los abscesos hepáticos ami­
bianos cuando se drenan, ya sea durante un procedi­
miento quirúrgico o ,en la autopsia. Creo que en el
futuro, los científicos nos explicarán las razones por
-'las cuales unas personas al oler el cuerpo de otra se
enamoran. ,
36
....
,',
Amoldo Kraus
...
A diferencia de los galenos de la antigüedad, o in­
cluso de quienes ejercen la medicina en
zonas pobres, el médico contemporáneo cuenta con
muchos instrumentos para acercarse a sus enfermos.
Nuevos y sofisticados aparatos de rayos X, exámenes
de laboratorio otroraimpensables, procedimientos que
se llevan a cabo dentro del cuerpo sin necesidad de
operar, son tan sólo algunos de los elementos
nibles para ahondar en el diagnóstico.
Toda esa parafernalia es, por supuesto, bienvenida,
pero, ¡ojo!, no debe sustituir las armas naturales con las
que cuenta cualquier doctor: SttS sentidos. Sus sentidos
es sinónimo "del ser" del médico. Sus sentidos signi­
fica la parte humana de la medicina. Sus sentidos im­
plica que tanto el profesionista como el afectado son
primero personas y luego aparatos. Sus sentidos equi­
vale a anteponer la ética sobre los intereses' comerciales,
pues aunque parezca increíble, desafortunadamente
muchos profesionales se benefician al solicitar exáme­
nes de laboratorio o de gabinete --en medicina,
nete se refiere a los exámenes' de rayos X, medicina
nuclear, etcétera-o La doble moral en medicina, per­
cibir dinero por enviar pacientes a otros sitios, es una
grave enfermedad que atenta profundamente contra
la ética de la profesión.
Estas notas serían incompletas sin las reflexiones
siguientes. Cuando el médico inicia una relación con
el enfermo por medio de la escucha, de la mirada y
dela palpación el,camino futuro queda bien asfaltado.
El paciente comprende que el doctor que escogió para
atender sus males, no sólo es una persona a quien le
intt:resan los datos o los números, sino que se preocu­
37

Una receta para no morir
Al palpar también puede tocarse el alma. Se pre­
guntarán ¿cómo és posible tocar el alma sí ésta es
etérea? La respuesta es sencilla: muchos enfermos se
encuentran tan desarmados, tan vulnerables y tan
tristes cuando acuden al médico, que el simple hecho
de tocarlos les significa una dosis de cariño, de interés
y de vínculos con otro ser humano. Algunos incluso
I

lloran cuando perciben las manos que exploran y otros
entienden qué es 10 que les sucede simplemente por
I

ser atendidos.

.Esa vulnerabilidad permite que el enfermo se des­

nude, que abra sus puertas, que exponga su alma.

Mentiría, por supuesto, si dijese que los "médicos es­
cuchadores" 0 los "médicos palpadores" tocan el alma,
!


pero no miento si afirmo que el galeno comprometido

entiende lo que siente el alma del enfermo después de
I
compenetrarse y dialogar con el afectado.
I

n
NorbertElías (1897-1995), inédico y filósofo, y
gran estudioso de la condición humana y del dolor,
expresa magistralmente, en un hermoso libro intitu­
lado La soledad de los moribundos (Fondo de Cultura
I
Económica, 1989), la imposibilidad del ser humano

modern<;> para tocar. "En la actualidad, las personas
allegadas o vinculadas con los moribundos se ven
muchas veces imposibilitadas de ofrecerles apoyo y
consuelo mostrándoles su ternura y su afecto. Les
I

resulta difícil cogerles la mano o acariciarles a fin de
hacerles sentir una sensación de cobijo y de que siguen
perterteciendo al mundo de los vivos" .
Las palábras de Elías son dardos dirigidos tanto
"·a familiares como al personal médico. Dardos que
I
. pretenden estimular la conciencia y avivar elletar­
34

Amoldo Kraus .
go. La denuncia ,es obvia: en la actualidad el ser
humano no sabe cómo acercarse a sus congéneres
e ignora cómo abraz:ar a los enfermos, cómo escu­
charlos para mitigar su sufrimiento. El médico que
"toca" sabe que en ocasiones, tan sólo un apretón
de manos es suficiente para paliar el dolor y para
sembrar esperanzas. No es por azar, que en alemán,
la palabra Behandlung signifique tratamiento o
manejo cuidadoso por medio de las manos.
Todo tratamiento empieza con las manos -del
latín palpus- . . Con las manos que palpan y saben lo
que tocan. Con las manos que al tocar miran y al
mirar escuchan. No se trata sólo de jugar con las pa­
labras o escribir "bonito". Al palpar se sabe, se entien­
de y en ocasiones se cura.
Bueno es recordar, que antes de que René Théo­
phile Laennec (1781-1826) inventase el estetoscopio,
los médicos apoyaban las orejas en la espalda o en el
pecho del enfermo en busca de información. Es decir,
palpaban, escuchaban y miraban a la vez. Todo un
tratado sobre el acercamiento entre doliente y médico.
Las diferencias entre el doctor que pegaba la oreja a
la espalda del enfermo y el médico que se contenta
con la resortancia magnética sin siquiera
acercarse al enfermo son inmensas. Uno es doctor de
la piel y del alma yel otro de la ciencia y del diagnós­
tico. Ambas sabidurías no deberían estar peleadas: lo
idóneo es lograr que ambos platillos de la balanza
encuentren su punto de equilibrio.
El sentido del gusto poco tiene que ver en el ejer­
cicio médico contemporáneo, aunque, hace mucho
tiempo, jugó un papel importante. Por ejemplo, la
35
Una receta para no morír
diabetes mellitus, es una enfermedad que se manifies­
ta, entre otras anomalías, porque el azúcar suele fil­
trarse en grandes cantidades por los riñones, por lo
que la orina tiene un sabor dulce -mellitus significa
dulce como la miel-o Con la diabetes insipidus su­
cede lo contrario: por la disminución de la hormona
antidiurética, que disminuye el flujo urinario, la ori­
na se secreta en grandes cantidades. El exceso de agua
y la disminución en la concentración de las sales, la
torna insípida -insipidus, sin sabor.
Ambas enfermedades fueron así llamadas porque
algunos médicos en la antigüedad decidieron probar
la orina... Médicos avezados -uso la palabra avezado
como sinónimo de científico- que hacían lo que
estaba a su alcance, como catar las secreciones del
cuerpo. Esos actos estaban inspirados en la curiosidad
y en el deseo de saber. Podríamos decir que era esa la
ciencia que se practicaba siglos atrás.
El sentido del olfato también tiene pocas aplicacio­
nes en la medicina actual. Su utilidad es "espontánea":
detecta olores procedentes de infecciones o heridas
contaminadas. Algunos gérmenes tienen olores y
colores muy característicos, lo que le permite al mé­
dico diagnosticar el origen preciso de la infección aún
sin exámenes de laboratorio. Por medio del olfato es
posible reconocer el olor de la uremia, típico de los
enfermos renales o el de los abscesos hepáticos ami­
bianós cuando se drénan, ya sea durante un procedi­
miento quirúrgico oen la autopsia. Creo que en el
futuro, los científicos nos explicarán las razones por
"las cuales unas personas al oler el cuerpo de otra se
enamoran..
36
Amoldo Kraus
.,
',.,'
A diferencia de los galenos de la antigüedad, o in­
cluso de quienes ejercen la medicina en
zonas pobres, el médico contemporáneo cuenta con
muchos instrumentos para acercarse a sus enfermos.
Nuevos y sofisticados aparatos de rayos X, exámenes
de laboratorio otrora impensables, procedimientos que
se llevan a cabo dentro del cuerpo sin necesidad de
i
operar, son tan sólo algunos de los elementos dispo­
I

nibles para ahondar en el diagnóstico.
! Toda esa parafernalia es, por supuesto, bienvenida,

pero, ¡ojo!, no debe sustituir las armas naturales con las

que cuenta cualquier doctor: Sp.s sentidos. Sus sentidos

es sinónimo "del ser" del médico. Sus sentidos signi.:.
fica la parte humana de la medicina. Sus sentidos im­
plica que tanto el profesionista como el afectado son
primero personas y luego aparatos. Sus sentidos equi­
vale a anteponer la ética sobre los intereses comerciales,
pues aunque parezca increíble, desafortunadamente
muchos profesionales se benefician al solicitar exáme­
I
nes de laboratorio o de gabinete -en medicina,

k
,
nete se refiere. a los exámenes de rayos X, medicina
nuclear, etcétera-o La doble moral en medicina, per­
cibir dinero por enviar pacientes a otros sitios, es una
grave enfermedad que atenta profundamente contra
la ética de la profesión.
Estas notas serían incompletas sin las reflexiones
siguientes. Cuando el médico inicia una relación con
el enfermo por medio de la escucha, de la mirada y
dela palpación el,camino futuro queda bien asfaltado.
El paciente comprende que el doctor que escogió para
atender sus males, no sólo es una persona a quien le
los datos o los números, sino que se preocu­
37
.

, ~
"
Una receta para no morir
pa realmente por los dolores que recorren su alma y
por las alteraciones que invaden su cuerpo. Ese pa­
ciente comprende que el doctor no sólo es su doctor,
sino que es «un poco" su amigo. Su cómplice y amigo
que puedeorientarlo cuando el cuerpo o el alma están
heridos.
Anatole Broyard fue un editor y escritor muy inte­
ligente. Afectado por un cáncer de próstata, que a la
postre lo llevó a la muerte, vivió los sinsabores de la
medicina estadounidense. En su libro lntoxicated by
myIllnes (Fawcett Columbine. New York, 1992) es­
cribió: "Necesito un doctor que sea un lector cuida­
doso de la enfermedad y buen crítico de la medicina.. .
que sea no sólo talentoso, sino un poco metafísico .. .
que sea capaz de ir más allá de la ciencia y llegar a la
persona... que imagine la soledad del críticamente
enfermo. Quiero-que sea mi Virgilio, que me guíe a
través de mi purgatorio o infierno y que me señale el
camino". Broyard ilustra bien la realidad de muchos
enfermos que se sienten intoxicados por su enferme­
dad y abandonados por sus médicos.
38
I
t
I
I
Carta 4
~
!ti
~ !
Entender el lenguaje de los enfermos puede ser com­
plejo. Con frecuencia no logran encontrar las palabras
adecuadas para expresar sus dolencias o sus síntomas.
Es fácil hacerlo cuando la situación es obvia .-el
dolor de una fractura, la pérdida de la visión-, pero
puede no serlo cuando las quejas implican órganos
internos, malestares mal definidos que provengan, por
ejemplo, de la cabeza o de la "panza". Pueden ser
también difíciles de expresar cuando el afectado se
encuentra triste, deprimido, ansioso, o simplemente
cuando no puede explicar lo que siente.. En algunas
circunstancias no logra darle voz a sus palabras porque
está convencido que sus males anímicos tienen causas
físicas. En ocasiones los dolores no son "lógicos" ni
las molestias siguen una conducta "esperable". Esta
dificultad para explicar "lo que se siente" muchas
veces no tiene que ver ni con la clase socioeconómica
ni con el nivel cultural, tan sólo es un reflejo de que
"lo que dice" y siente el cuerpo es complicado.
Muchos de estos enfermos no saben expresar sen­
saciones que conllevan tristeza, melancolía, el dolor
39
Una receta para no morir
por la pérdida de un familiar, la apatía por no encon­
trarse "cómodos" en la vida o la amargura por un
desaire amoroso. Para algunos es difícil aceptar que
su alma "está herida", por lo que suelen buscar una
explicación física para sus síntomas. Para otros, es
incluso más fácil entender que padecen cáncer u otras
enfermedades graves y no depresión.
A su vez, los médicos suelen ser torpes cuando
tienen que explicarle al afectado las razones de su mal,
ya sea porque usan lenguaje técnico o porque no son
capaces de comunicarse con sus pacientes; Hace al­
gunos años, un querido amigo, Noé Jitrik, me expli­
có que la comunicación es un verdadero arte. Me dijo:
"Comunicarse entre personas que ejercen el mismo­
trabajo o la misma profesión no requiere mayores
destrezas. Comunicar información científica, social o
cultural entre personas con niveles educativos simila­
res pero profesiones distintas tiene valor. En cambio,
comunicar ideas entre personas cuyo lenguaje es di­
ferente por brechas culturales tiene un gran mérito".
Después de escuchar a tantos enfermos y colegas, y
sobre todo, de escucharme a mí, entiendo que Jitrik
tiene razón.
.Las desventuras del lenguaje, me remiten con fre­
cuencia a una idea que suelo repetir. LudwigWittgens­
tein (1889-1951), el afamado filósofo, decía que "los
límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo".
Es obvio que el orden de las palabras del filósofo
austriaco no deberían modificarse, pero, ¿se moles­
taría Wittgenstein si reordenamos sus palabras?
-', Pienso que no y para ello tengo dos razones. La pri­
mera es que las ideas deben discutirse. La segunda es
40
Amoldo Kraus

.,
que cuando las ideas se hacen públicasya no son sólo
propiedad del autor, sino de quien las lee. Así que,
con la pluma en la mano y con una dosis de rebeldía
en la otra, les pregunto: ¿podría ser también adecua­
da la oración si la escribiésemos de la forma siguien­
te: "los límites de mi mundo son los límites de mi
lenguaj e"?
En la frase original, las palabras internas las
Palabras, con las que transportan a'
la persona ál exterior, las que dan vida a sus sentimien­
tos: las que dan otro rostro a su cara, las que delimitan
su mundo. Su mundo social, político, amoroso, de
relación o de enfermedad. En cambio, en el "atrope­
llo" que le he hecho a Wittgenstein mime encan­
taría que atropellasen mis ideas, vivo o muerto-.-, la
mirada y la autocrítica nacen a partir del 'mundo ex­
terno, de lo que se aprehende y se vive <U transitar por
las calles de la vida. En el Wittgenstein modificado, las
oportunidades de habitar y vivir "ese mundo", son
las que le petmiten al individl!.o expresarse .
. Es evidente que al alterar el orden de las palabras
de la idea original, el "plagio reordenado", modifica
el sentido y el mensaje de Wittgenstein. Como ya
escribí, en una se parte de lo interno a lo externo y en
la otra de lo externo a lo interno. Ese orden desorde­
nado -o acaso será mejor decir, "ese desorden orde­
le sucede con frecuencia a los enfermos
cuando expresan sus síntomas. Escuchar esas vivencias
permite compreI}der las razones por las cuales "es
válido" alterar el ritmo de las palabras de Wittgenstein
y los motivos por los cuales el médico debe entender
bien lo que dice el enfermo.
41
Una receta para no morir
Parecería un exceso, en un libro como éste, dedicar
tantas reflexiones al valor de las palabras. Parecería un
exceso, pero no lo es. Y no lo es, porque como ya lo
dije en una de las cartas previas --espero la hayas
leído antes de la guardia, es decir, sin Morfeo a tu
lado-, es indispensable entender bien lo que quiere
decir el enfermo para poder ayudarlo. Si no se com­
prende lo que él siente es imposible tomar decisiones
adecuadas. Por eso, siempre insisro en la importancia
del lenguaje. Valor cimental que nunca podrá ser
sustituido por fríos aparatos. De ahí mi obsesión
por la escucha y mi admiración condicionada por las
magias de la tecnología. .
En algunas escuelas de medicina de Europa y de
Estados Unidos, se imparten en la facultad, talleres
de poesía y de actuación. En esos laboratorios -uso
con toda intención la palabra laboratorio- los pro­
fesores buscan "humanizar" a los estudiantes, para
que así intenten sentir y vivir lo que el enfermo per­
cibe y para que se adentren "un poco" en el alma yen
los cuerpos de los afectados. Esas representaciones
teatrales y esas lecturas de poesía le brindan al alum­
'no la oportunidad de ser un "poco enfermo", de ser
"un poco un sano enfermo" y así vivir el lenguaje del
dolor.y de la angustia. Esas vivencias permiten acer­
carse al significado de la palabra empatía.
Las notas que a cOntinuación comparto con ustedes
reflejan lo que realmente siente el paciente. Son pala­
bras llenas de poesía y de alma, de dolor profundo y
de una mirada .que intenta entender lo que sucede

,
"cuando el cuerpo claudica. Palabras que el galeno debe
comprender y/o reinterpretar, preguntándole al do­
42
,<
Amoldo Kraus
liente el significado de esas palabras. Estas notas,
dentro de muchas son parte de mi his­
toria corno doctor. Son quizá, la parte medular de mi
curriculum vitae. Lo son porque representan el testi­
monio desinteresado de algunos enfermos cuyas pa­
labras son una mirada poética, dolorosa y profunda
de su ser.
• Una joven enferma escleroderma, y
que llevaba tosiendo dos meses dijo: "Al dormir
dejo de toser. También mi tos
• Cuando le pregunté a una paciente senil, cercana
a los 90 años, porqué no caminaba, me dijo con
absoluta seriedad: "Intento caminar pero no
puedo. No es falta de fuerzas. Es otra cosa. Le
he pedido a mis piernas que lo hagan pero ya no
saben cómo moverse".
• Una mujer madura, que padecía una enfermedad
que afecta el sistema nervioso central y que se
recuperaba de un cuadro psicótico pero que vivía
muy angustiada pues no quería parecer enferma,
repetía obsesivamente "no crea nada de lo que
me sucede. Todo lo invento. Todas las 'cosas feas
que usted me encuentre son su imaginación'.
• Un campesino a quien no le funcionaban bien
las piernas y cuya sensibilidad se había alterado
", ... '" .... "
comento, miS pies no tIenen sentImiento .
• Un paciente joven, pobre, muy pobre, casi analfa­
beto y que tenía una enfermedad muy grave que
había merm'ado muchas de sus capacidades vitales
y su fuerza, dijo, "duermo y no me lleno".
• Otro joven, quien había perdido casi la audición,
aseveraba, "tengo mis oídos apagados".
43
I
r
Una receta para no morir
• Una enferma de 88 años, que tenía prótesis
en ambas rodillas y se encontraba un poco
deprimida, pero que seguía tomando clases de
ballet, me explicaba que cuando bailaba sentía
"1
as cosas menos VIvas
. "
.
• Otra mujer, quien padecía problemas de circu­
lación por lo que tenía casI siempre las piernas
frías, me solicitó "una medicina para alimentar
.
sus pIernas
"
.
• Otra paciente, quien se encontraba deprimida
y no lograba vencer esa situación, me explicaba
que tenía una "tristeza anquilosada".
• Una mujer mayor de edad, quien llevaba en
silla de ruedas los últimos éuatro años, imposi­
bilitada para caminar, me dijo, «me duelen los
zapatos".
• El padre de un niño que había perdido un ojo a
la edad de 7 años, me contó que meses después
de la enucleación, su hijo le preguntó, "Papá, ¿tú
ves doble?".
• Una paciente, quien había enviudado hacía seis
meses, tras 50 años de matrimonio, me comen­
tó que le hablaba mucho a su marido fallecido.
Cuando se lo contó a sus amigas, le dijeron, "no
le hables tanto porque no lo dejas descansar".
• Una enferma, a quien atendí durante muchos
años en un hospital de gobierno, y que se encon­
traba en fase terminal y cuyo expediente "había
engordado" con el paso del tiempo, me dijo,
al mirar las páginas amarillentas y deshojadas,
"sé que' estoy muy enferma pero mi expediente
todavía quiere seguir".
44
;
Amoldo Kraus
"
• Un enfermo de 53 años, que siempre había sido
sano ya quien se le diagnosticó un colangiocar­
cinoma "muy agresivo" y que ptonto lo llevaría
a la muerte, me dijo, "lJ1i cuarto es como una
cárcel pero llena dedoloi':-- .
• Una enferma me comentó que su esposo padeció
durante más de veinte años intensos dolores de
cabeza. Cuando finalmente las molestias desapa­
5e suicidó.
El listado previo es un dechado maravilloso de lo
que puede ser el lenguaje de los enfermos. Leerlo y
entenderlo, ya sea bajo el escrutinio médico O bajo
una mirada literaria es un reto y un placer: permite
conocer otros rincones de la persona a través de la
interpretación que ellos hacen de sus Permite,
asimismo, vivir el sentido de la enfermedad a partir
del viaje interno que suelen hacer los enfermos.
El lenguaje de la gente enferma contiene tintes
poéticos, personales, alquimistas, místicos y reales,
pero sobre todo refleja el peso de las Palabras a partir
del dolor. Su lectura revela, por supuesto, que Witt-:­
genstein tiene razón, pero no toda la razón: en la
enfermedad, lo externo y lo interno se mezclan .ad
injinitum, por lo. que cada paciente interpreta sus
males a partir de su momento y de su realidad, de su
cuerpo y de su alma.
45
r-- - - - - ~
T
o',
, ~
.,
Carta 5
Antes de empezar a escribir este pequeño libro, con­
sideré que necesariamente tendría que dedicar un
capítulo que se titulase, ¿Por qué estudiar medicina?
Lo pensé varias veces y lo empecé a escribir otras
, tantas. Me sucedió algo similar a lo que decía, con
razón, Mark Twain; . "Los libros se escriben con la
parte trasera de los lápices". decir, borré y borré, y
después de borrar, volví a borrar. Lo escribí tantas
veces hasta que el diskette de mi computadora quedó
casi inhabilitado y mi paciencia agotada.
Sin embargo, mi ego no cejó: sabía que pase lo que
pase, había que hacerlo. No por hacer proselitismo
quién le gusta la competencia?-, no sólo por
rehabilitar la mala fama de mi profesión -cada vez
hay más demandas en todo el mundo contra los
médicos-, ni porque yo crea que esta carrera sea el
summum de las profesiones, sino porque debía repa­
rar y repasar con sensatez y frialdad las razones por
las cuales escogí, hace muchos años, ser médico. Así
las cosas, al escribirles me escribo, yal escribirme me
hablo. Agrego otra idea: si se cuénta en este mundo
47
Una receta para no morir
tan injusto, con la oportunidad de dedicarse a lo que
a uno le gusta, la "mejor profesión" o "el mejor oficio"
es el que le permite a uno desarrollarse "a pleni­
tud".
Después de haber compartido con ustedes mis
dudas, les confieso que por saber que era complicado
escribirlo, guardé este capítulo en los cajones para
releerlo con otros ojos'y en otro tiempo. Sabía que al
repasar lo escrito me dada la oportunidad de hacerlo
con más tino. Y así lo hago: escribo estas líneas con
la goma de Twain y lo hago después de haberlo "en­
friado". Confieso, además, que muchas veces tengo la
rara costumbre, sobre todo cuando se trata de libros
de ensayos, de leerlos en desorden o empezando por
el finaL Siento que así se aprecia el libro desde ángu­
I
los distintos y en tiempos diferentes, Siento también
I
que al no seguir "al pie de la letra" las reglas, conservo
una pequeña dosis de la sana rebeldía juvenil que aún
me recorre (quizás ustedes hayan oído de Salvador
Allende, el médico que fue presidente de Chile y que
fue cobardemente asesinado por Augusto Pinochet y
otros sátrap"!s. Allende solía decir, palabras más, pa­
labras menos, que "la juventud, por necesidad, im­
plica rebeldía").
Imagino, y deseo, que muchos de ustedes jóvenes
lectores, ante el desolador panorama que vive el mun­
do, sean un tanto inconformes y rebeldes, un poco
contestatarios y un mucho dubitativos, cuestionado­
res e incrédulos, pero sobre todo, solidarios y éticos.
No tengo la menor duda que muchas de las buenas
"cosas del mundo se deben a la rebeldía sana. Así era
el doctor da Barca, el maravilloso personaje de la
48
Amoldo Kraus

.. :­
novela Elldpiz del carpintero de Manuel Rivas. El libro
fue llevado a la pantalla por Antón Reixa y conserva
el mismo nombre que la novela. Les recomiendo
ambos. Retratan bien la mirada de un
médico joven que logra observarla vid:'l bajo la fusión
de los ojos de un ser humano transparente, con la
sensibilidad que emana de los estetoscopios, de la piel
que se palpa, y que en muchas ocasiones permite
aguzar la vista. La trama de esa novela -¡léanla!, no
se las cuento- me regresa a la pregunta, ¿por qué
estudiar medicina? Pregunta que concateno con otra
interrogante: ¿Por qué ser médico?
No hay "una" razón fundamental por la cuál uno
deba estudiar medicina. A "bote pronto" --que ya
no es "tan bote pronto" por los párrafos previbs- di­
ría que tener interés por el seJ humano es buena
razón. Pronto agregaría que no sólo por el ser huma­
no, sino por la persona enferma. Tras meditar un
momento, sugeriría asimismo que la enfermedad
como tal y las modificaciones que ésta produce en el
cuerpo son también razones de peso para considerar
que la medicina es una carrera que merece estudiar-,
se. Otros buenos motivos serían que la medicina
ofrece la oportunidad de combinar el ejercicio clíni­
co con la docencia, con la asistencia social y con la
investigación. ¿Y que más? Creo que la "receta" pre­
via no fue del todo convincente... PPPUUFFF. .. Me
detengo y pienso. Hay muchos otros motivos. Qui­
zás el más importante radica en la pregunta
te: ¿sería el de hoy, a la mitad del camino,
médico otra vez? Sí, la respuesta es un ¡sí!, lleno de
efusividad. '
49
,",
.,
. ~
r··········,
. ~ -
Carta 5
Antes de empezar a escribir este pequefio libro, con­
sideré que necesariamente tendría que dedicar un
capítulo que se titulase, ¿Por qué estudiar medicina?
Lo pensé varias veces y lo empecé a escribir otras
tantas. Me sucedi6 algo similar a lo que decía, con
raz6n, Mark Twain; "Los libros se escriben con la
parte trasera de los lápices". Es decir, borré y borré, y
después de borrar, volví a borrar. Lo escribí tantas
veces hasta que el diskette de mi computadora qued6
casi inhabilitado y mi paciencia agotada.
Sin embargo, mi ego no cej6: sabía que pase lo que
pase, había que hacerlo. No por hacer proselitismo
-¿a quién le gusta la competencia?-, no s610 por
rehabilitar la mala fama de mi profesi6n -cada vez
hay más demandas en todo el mundo contra los
médicos-, ni porque yo crea que esta carrera sea el
summum de las profesiones, sino porque debía repa­
rar y repasar con sensatez y frialdad las razones por
las cuales escogí, hace muchos afios, ser médico. Así
las cosas, al escribirles me escribo, yal escribirme me
hablo. Agrego otra idea: si se cuenta en este mundo
47

Una receta para no morir
tan Injusto, con la oportunidad de dedicarse a lo que
a uno le gusta, la "mejor profesión" o "el mejor oficio"
es el que le permite a uno desarrollarse "a pleni­
tud".
Después de haber compartido con ustedes mis
dudas, les confieso que por saber que era complicado
escribirlo, guardé este capítulo en ·los cajones para
releerlo con otros ojos'y en otro tiempo. Sabía que al
repasar lo escrito me daría la oportunidad de hacérlo
con más tino. Y así lo hago: escribo estas líneas con
la goma de Twain y lo hago después de haberlo "en­
friado". Confieso, además, que muchás veces tengo la
rara costumbre, sobre todo cuando se trata de libros
de ensayos, de leerlos en desorden o empezando por
el final. Siento que así se aprecia el libro desde ángu­
los distintos yen tiempos diferentes. Siento también
que al no seguir "al pie de la letra" las conservo
una pequeña dosis de la sana rebeldía juvenil que aún
I
me recorre (quizás ustedes hayan oído de Salvador
Allende, el médico que fue presidente de Chile y que
I
fue cobardemente asesinado por Augusto Pinochet y
Otros sátrapqs. Allende solía decir, palabras más, pa­
labras menos, que "la juventud, por necesidad, im­
plica rebeldía").
Imagino, y deseo, que muchos de ustedes jóvenes
lectores, ante el desoladorpa,norama que vive el mun­
do, sean un tanto inconformes y rebeldes, un poco
contestatarios y un mucho dubitativos, cuestionado­
res e incrédulos, pero sobre todo, solidarios y éticos.
No tengo la menor duda que muchas de las buenas
cosas del mundo se deben a la rebeldía sana. Así era
el doctor da Barca, el maravilloso personaje de la
48
.,
Arnoldo Kraus
• :-1
novela Elldpíz del carpintero de Manuel Rivas. El libro
fue llevado a la pantalla por Antón Reixa y conserva
el mismo nombre que la novela. Les recomiendo
ambos. Retratan bien la mirada có1nprometida de un
médico joven que logra observarla vida bajo la fusión
de los ojos de un ser humano transparente, con la
sensibilidad que emana de los estetoscopios, de la piel
que se palpa, y que en muchas ocasiones perriüte
aguzar la vista. La trama de esa novela -¡léanla!, no
se las cuento- me regresa a la pregunta, ¿por qué
estudiar medicina? Pregunta que concateno con otra
interrogante: ¿Por qué ser médico?
No hay "una" razón fundamental por la cuál uno
deba estudiar medicina. A "bote pronto" --que ya
no es "tan bote pronto" por los párrafos previos- di':'
ría que tener interés por el ser humano es buena
razón. Pronto agregaría que no sólo por el ser huma­
no, sino por la persona enferma. Tras meditar un
momento, sugeriría asimismo que la enfermedad
como tal y las modificaciones que ésta produce en el
cuerpo sOn también razones de para considerar
que la medicina es una carrera que merece estudiar­
se. Otros buenos motivos serían que la medicina
ofrece la oportunidad de combinar el ejercicio clíni­
co con la docencia, con la asistencia social y con la
investigación. ¿Y que más? Creo que la pre­
via no fue del rodo convincente... PPPUUFFF. .. Me
detengo y pienso. Hay muchos otros motivos. Qui­
zás el más importante radica en la pregunta siguien­
te: ¿sería el Kraus de hoy, a la mitad del camino,
médico otra vez? Sí, la respuesta es un ¡sí!, lleno de
efusividad.
49
-
Una receta para no morir
Volvería a ser médico porque la medicina tiene una
gran dosis de romanticismo y una nada despreciable
cantidad de misticismo. Dosis de vida y de pasión que
le permiten al galeno inventar e inventarse historias,
escuchar y escribir episodios sobre los caminos de
otros seres humanos y sobre algunos renglones de la
vida. Volvería a ser médico, porque a través del ejer­
cicio clínico -klinos, en griego, significa cama-, es
posible y necesario penetrar en los intersticios más
hondos del ser humano. "Mientras mi mente arda en
poesía! creciendo irán los lindes de mi patria" fueron
los últimos versos de Henrik Ibsen. Mientras el asom­
bro y la inquietud se multipliquen, el médico sensible
nunca saciará su hambre, podría 'ser el lema de un
profesionista inquieto.
Abrir las puertas de los enfermos y ser receptor de
sus historias y de sus vidas, es un tributo. a la misma,
vida y un ejercicio prefiado de romanticismo. Al pie
de la cama, en la clínica, uno se abre y se parte al
escuchar y palpar la voz y los guifios del enfermo.
Con frecuencia releo lo que en 1621, Robert Burton
(-1577-1640) escritor y clérigo inglés, escribió en
Anatomía de la melancolía, ".. .la enfermedad, los
achaques, trastornan a muchos, pero sin razón. Qui­
zá pudiera ser por el bien de sus almas ( ... ) la carne
se rebela contra el espíritu; lo que dafia a la una,
necesariamente ayuda al otro. La enfermedad es la
madre de la modestia, nos recuerda que somos mor­
tales;y al en medio de la pompa y la
l
alegría de este mundo, nos da un tirón de orejas para
I

'que nos conozcamos a nosotros mismos. urton
" . "B
tenía razón: la enfermedad nos recuerda que no somos
50

.,
Amoldo Kraus
inmortales. Nos recuerda que el dfa debe percibirse,
de ser posible, con caleidoscopios distintos (Carpe
Diem, diría Horacio).
Volvería a ser médico, porque en muchas ocasiones
los doctores pueden ser tan "buenos" -me refiero a
la bondad del corazón y no a la inteligencia- como
lo son los magos para los nifios. Cuando las recetas,
las palmadas, las cirugías o los consejos tienen efectos
positivos, los pacientes suelen agradecer el éxito con
la misma pasión con la que los nifios aplauden a los
magos. Estas maniobras -recetar, operar, tocar- le
otorgan, como escribí en otra carta, poderes inusitados
al médico. Poder que debe practicarse bajo una vigo­
rosa autocrftica para nunca mal usar esa posición. El
poder bien ejercido en medicina, con humanidad, con
el propósito de servir a los enfermos y con carifio, es
un arma maravillosa, ya que construye en los pacien­
tes una serie de elementos positivos como confianza
y certidumbre. Rx, tómese, o "que Dios quiera", según
me dijo un viejo médico, idea que confieso, nunca he
podido constatar, es la inscripción que se escribe en
la receta, con el pufio y letra del galeno, y significa el
deseo genuino para que los fármacos surtan efecto y
el enfermo sane. Rx es la mitad de la receta; la otra
mitad son las medicinas.
Volvería también a ser médico porque términos
como ayudar, ser caritativo, compasivo, brindar apo­
yo y acompafi:¡¡.r son conceptos humanos que le dan
brillo a. la profesión. No se equivocan quienes afirman
que no existe otra profesión donde ciencia y huma­
nismo se vinculen con tanta profundidad como en la
medicina. Lamentablemente en la medicina actual
51
receta para no morir
esos valores tienden a desaparecer. Tienden a quedar
sepultados ante el embate de la tecnología médica o
por los intereses de terceros. Los médicos, por su­
'1
'1
puesto, deben utilizar adecuadamente todos los logros
de la biotecnología, pero nunca deberían arrodillarse
ni convertirse en objetos o en agentes de la tecnología
o de las grandes corporaciones transnacionales.
Hace no mucho tiempo, en los consultorios ant,i­
guos, donde los médicos sabían un poco de todo, el
humanismo entreverado con la ciencia eraingredien­
te cotidiano del ejercicio médico, y sin duda, uno de
los grandes satisfactores de la. profesión. Altruismo es
una palabra que bien refleja las ideas previas. Una
dosis de altruismo debería convertirse en una "forma
de , de mirar y de vivir el quehacer cotidiano de
todo médico.
Hace muchos años, cuando niño, Gabo, mi hijo,
solía preguntarme si los médicos eran güenos. Yo le
respondí que sÍ, que los médicos debían ser güenos.
Cuando hoy platico con mis enfermos de los vínculos
entre médico y paciente, les digo, sin menospreciar
ningún oficio, que en esta profesión el médico debe
" ,,,
ar
al
go.
d
es!,
'
y compro- entregarse un poco mas,
d
meterse hasta donde sea necesario. Aunque parezca
absurdo, en ocasiones una palabra, un apapacho, una
llamada inesperada, un ¿cómo estás?, pueden ser su­
ficiente. No pretendo decir que los médicos deben
regalar su consulta, pero sí pienso que deben ser ge­
nerosos y saber distinguir entre aquellos enfermos con
capacidad depago y los que no la tienen, entre enfer­

"mos que requieren tiempo y aquellos que buscan tan
l'
sólo una receta. ! •
52
'1
..:¡

Amoldo Kraus

La medicina abre caminos interesantes. En la
Grecia antigua, los médicos estudiaban el cuerpo y se
empapaban de filosofía. Por consideraba que
después de-los filósofos, los médicos eran las personas
más preparadas, porlo que merecían la confianza del
pueblo. Son muchos los vínculos de la medicina con
la filosofía. Si fuese necesario resumir, diría que es el
médico quien tiene que ver con el inicio de la vida y
con su fin.
Nacer y morir son ámbitos que pertenecen a la
medicina. Otros terrenos, no menos delica.dos, po­
drían resumirse en las preguntas siguientes. Cuestio­
nes que por supuesto, mucho tienen que ver con.
tópicos filosóficos: ¿debe el doctor opinar acerca de
la eutanasia?, ¿debe el médico ayudar a un paciente a
bien morir si éste lo solicita?, ¿es el suicidio un tema
médico o es meramente filosófico?, ¿tiene que denun­
ciar el médico los abusos que se hacen enpaíses pobres
donde acuden pacientes ricos a comprar órganos?, sin
hablar de la técnica, ¿es el aborto untema que perte­
al rubro de la medicina?, ¿cómo deben implicar­
se los galenos cuando los recursos nó son suficientes
y se asignan a unos enfermos mientras se descarta a
. otros?, ¿deben los médicos implicarse en la pena de
muerte?, ¿qué decir de los médicos que actúan como
torturadores, ya sea en el Irak de hoyo en las épocas
de Pinochet en Chile?
Dentro de un sinfín de preguntas y sin afán mani­
queo -perdón,. "de repente" me asaltan palabritas
"raras". Maniqueo: "Se dice de quien sigue las doctri­
nas de Manes, pensador persa del siglo III,queádmi­
tÚl dos principios creadores, uno para el bien y otro
53
,-­
para el mal" (Diccionario de la Lengua Española de la
Real Academia Española)-, es decir, sin manipular
la opinión, anoté las interrogantes previas, muchas de
ellas incómodas, otras muy difíciles de responder y,
algunas, abiertas a todo tipo de comentarios. Esa es
otra de las grandes virtudes de la medicina: siempre
hay material suficiente para pensar, siempre la inves­
tigación se renueva y con ella los cuestionamientos.
Ese "constante pensar" es otra de las buenas razones
por las cuales la c.an;era de medicina es apasionante.
Por último, otro buen motivo para dedicarse a
esta profesión, es que el médico siempre -SIEM­
PRE- debe estar del lado de la verdad. La verdad
en medicina debe ser un valor y un bien incuestio­
nable. El enfermo es un ser humano, .muchas veces
desarmado, que se entrega incondicionalmente. En
torno a la enfermedad puede haber incontables dis­
tractores, de los cuales he hablado y hablaré en otras
cartas: compañías farmacéuticas que ofrecen jugosas
prebendas por recomendar sus productos, laborato-'
ríos y hospitales que "premian" a los médicos por
utilizar sus servícios, medios de comunicación que
distorsionan el concepto de enfermedad y la moder­
nidad que ha hecho de la belleza -llámese salud­
un hito absurdo. Ante todas estas embestidas el
médico debe permanecer incólume y ser fiel y ho­
nesto con 'su paciente. Ser, en una palabra, leaL
El respeto del médico hacia el enfermo requiere
una enorme dosis de verdad y el ejercicio de una éti­
ca vertical que no permita Qlle nada ni nadie trastoque
esos bienes. El manejo de la verdad hacia los enfermos
es también un arte que se aprende poco a poco y que
Una receta para no morir
54
A r n o l d ~ Kraus
no se refiere exclusivamente a las presiones externas
sino a la relación Íntima entre afectado y servidor.
¿Cómo comunicarle al enfermo~ n mala noticia?,
¿cómo decirle que su mal no tiene remedio?, ¿debe
decirse "toda la verdad" o sólo lo que quiera saber el
enfermo?, ¿es lícito mentir "un poco" a favor del en­
fermo? Me refugio entre signos de pregunta porque
no existen respuestas universales para problemas tan
complejos. Sin embargo, sé que el médico siempre
debe saber "qué tanta verdad" requiere cada doliente.
Algunos deben saber "todo", otros viven mejor su
enfermedad sabiéndola "a medias" y algunos no quie­
ren, y tienen el derecho de no saber nada.
Este apartado, el que confronta al galeno y al en­
fermo en torno "a la verdad" acerca del mal, y que en
muchas ocasiones conlleva dolor y malas noticias, es
delicado e interesante y pone a prueba muchas de las
sensibilidades del médico, quien debe distinguir entre
las distintas personalidades de cada enfermo. Un buen
doctor debe saber cuándo podría ser dañino propor­
cionar toda la información y cuándo es prudente sólo
comunicar lo que el afectado desea saber. Un buen
doctor debe saber acompañar cuando no sea posible
curar. Este ejercicio no sólo pone a prueba las habili­
dades sentimentales e intelectuales de todo galeno. Es
un ejercicio que evalúa las destrezas del ser médico
para entender y arropar los rincones más hondos de
las personas.
55
.,
"
j
t :.
I ¡
.,
Carta 6
A esta carta le pondré título: El equipaje del médico. El
equipaje es lo que llevo dentro de mí, es lo que modes:-­
tamente he cosechado después de casi veinte años .. El'
equipaje es lo que he recogido y recorrido después de
haper andado más de la mitad del camino. El equipaje
personal es lo que está dentro de uno, lo que se dice y
se hace, lo que se vive y se transmite, lo que se proyecta
y lo que se da. Son las armas con las que cuento cada
vez que atiendo a un enfermo. No hay más, no hay
dobles lenguajes.
No es posible viajar -por eso lo del equipaje-,
mintiéndose o inventando historias "en e x c e s o " ~ Digo,
y entrecomillo "en exceso", porque no hayen la vida
quien no se mienta y no hay.quien rio·se traicione un
poco. "El chiste" radica en viajar por la vida con el
bagaje que mejor retrate la realidad, conlas prendas
que mejor demuestren lo que uno es, con la vesti­
menta con laque uno se arropa estando primero sólo
y después en compañíá. El "otro chiste" es que los
bártulos contengan' el menór número de mentiras.
57
Una receta para no morir
Uno es su equipaje, sus prendas, su cara. Las circuns­
. r: "1"
tanclas que nosconlorman son e resto .
"El resto" es la casa, el dinero, la fama, el poder y
un largo etcétera que cada persona define de acuer­
do a sus posibilidades e intereses. "Ese resto" es
apéndice cimental y baluarte indispensable, pero no
debe ser la parte medular del bagaje interno de la
persona. El otro resto, sin comillas, es la familia, los
amigos, y en mi caso, los enfermos. Ese círculo es
una de las caras cruCiales e insustituibles del equipa­
je, pero nunca deberá ser el esqueléto de las maletas.
Su voz -lo que piensan de uno- y sus reflexiones
-lo que sienten hacia uno-, no dan lugar al enga­
ño: en ellos, llimense amigos, familiares o enfermos
la mentira tiene poca cabida. Finalmente uno es la
cara con la que camina y con la que habla todos los
días.
Bien entiendo que mientras pasa la vida es momen­
to de parar y observar. Conforme las arrugas de la
experiencia marcan la cara de los amigos y la propia,
y conforme uno percibe que el tiempo presente no es
el tiempo de antes, es momento de reparar. Deabrir
las maletas y mirar para detenerse. De darle nombre
al tiempo pasado, sentido al presente y semillas al
futuro. De reflexionar y empacar cuantas veces sea
necesano.
El equipaje del médico tiene, por supuesto, muchas
lecturas. La que ahora hago se refiere a ló que consi­
dero deben ser piedras angulares en el ejercicio mé­
dico. No son, por supuesto, recetas magistrales ni un
"dechado de sabiduría infinita. No dudo que muchos
colegas de mi ~ d a d discrep:uán y otros considerarán
T
58
.,
'";1
·1
, ~
.. ~ ~
Amoldo KráUS
absurdos algunos incisos. Qué bueno: sus pócimas
podrían enriquecer el diálogo, y las diferencias me­
jorar mis ideas" El orden de mis reflexiones lo deter­
mina la serendipia y tampoco es jerárquico: todas son
iguales.
1. Incertidumbre. En medicina, la incertidumbre,
en contra de lo que pudiera pensarse, es una cualidad.
Estar "demasiado seguro" ante un diagnóstico, ante
la interpretación de unos exámenes de laboratorio o
de gabinete, no es por supuesto, erróneo. Sin embar­
go, en ocasiones la "demasiada confianza" no permite
que aflore la duda y que el galeno se pregunte si aca­
so puede haber algo más, otra explicación al problema
u otras patologías asociadas o no asociadas que deban
investigarse antes de concluir.
He escrito en otra carta que los pacientes difieren
mucho entre sí y que la medicina no es una ciencia
exacta. A muchos médicos les gusta decir que "no hay
enfermedades sino enfermos". Tienen razón: el daño
que producen las enfermedades difiere entre las per­
sonas a pesar de ser la misma patología. Cuando se
habla de enfermedades, la realidad no suele apegarse
a ningún díctum. La realidad es demasiado compleja:
no sigue lineamientos ni es lógica. Con los pacientes,
la realidad, es decir, el mal, suele seguir su propia
lógica.
Recuerdo bien lo que leí en un libro de patología
recién iniciada la carrera. Decía el doctor Robbins:
" .. .los tumores cancerosos nunca han leído los textos
que escribimos los patólogos por lo que se comportan
a su antojo". Ahora entiendo que cada persona, por
el simple hecho de tener y vivir otra historia, respon­
59
.,
! ' Una receta pata no morir
de de manera distinta. Entre otras circunstancias, las
cuestiones económicas, los pleitos con los hijos --con­
fieso que son peores las riñas con la esposa-, el trá­
fico de la ciudad, la vejez y muerte de los progenitores,
entre tantas circunstancias, son factores insoslayables
que siempre tienen que ver con la enfermedad.
Recuerdo el caso de una doctora a quien se le había
diagnosticado veinte afias atds un melanoma. Cuan­
do la vi encontré que su hígado estaba grande y duro:
tenía metástasis del "viejo" melanoma. El oncólogo le
propuso quimioterapia pero ella rehusó. La doctora­
paciente vivió en muy buenas condiciones diez afias
más. ¿Es probable que con la quimioterapia hubiese
vivido tantos afias? Difícil respuesta. Según los libros,
la enferma debería haber muerto mucho antes por la
actividad del tumor.
2. Confidencialidad. A través de los años los médicos
se convierten en biógrafos de los pacientes. Los en­
fermos "sudan historias". Muchas personales. Otras
muy delicadas. Al contar, el enfermo cura un poco
sus males y desnuda muchas de las porciones más
recónditas de su alma. Al hablar, se entrega, confía,
cree. Mucho de lo que cuenta debe quedar sólo en las
paredes del consultorio. Siempre repito que los mé­
dicos escuchamos todo lo que se puede escuchar.
Compartir esa información es traicionar al enfermo.
Sin embargo, existen casos bien documentados en
medicina, sobre todo en psiquiatría, que sugieren que
el galeno debe romper esa confidencialidad. Por ejem­
plo: ¿qué hacer cuandq un paciente repite, ené! diván
del consultorio que asesinará a su ex novia? ¿Debe el
galeno advertir a la interesada y a la policía?
60
Amoldo Kraus
3. Estudio. Nunca he considerko quela medicina
es una carrera más conlpleja que otras profesiones.
En todas el conocimiento es,inagotable y el estudio
debe ser siempre obligación. En medicina, el conoci­
miento crece y crece. Aunque es "casi imposible"
estar {(al día", al menos hay que intentarlo. Un doctor
que no estudia no es doctor. La curiosidad científica
y la discusión de artículos o casos clínicos debe ser
parte de la vida de cualquier galeno y herramienta
crucial. Mejor aún si se tiene la suerte de ser docente:
los alumnos jóvenes siempre estimulan.
Un médico que deja de estudiar incurre en errores
y la calidad de su servicio puede decaer. No exagero
al afirmar que el estudio constante debe ser una obli­
gación para cualquier doctor. Con.frecuencia, térmi­
nos como negligencia o errores médicos se relacionan
con la falta de estudio. Recuerdo lo que un colega
decía: ((El doctor que no estudia no debería ejercer
pues el desconocimiento en medicina atenta contra
los principios fundamentales de la profesión".
4. Humanismo. ¿Es posible deslindar el humanismo
de la profesión médica? La respuesta es no. El huma­
nismo, " ... ser humanista cQnsiste en considerar la
humanidad como un valor, e incluso, como el valor
supremo" (André Comte-Sponville, Diccionario Filo­
sófico. Paidós Contextos, 2003) es parte esencial del
ser médico y del ejé:rcicio de esta profesión. Palabras
como compasión, misericordia, empatía, servicio,
sensibilidad, solidar;dad y afecto, deben ser referencias
vitales para el profesionista. Deben ser, asimismo,
piedras angulares que sostengan los pilares de. un
edificio ético cuyos cimientos son los múltiples vín­
61 _. _ .. _-
I
I
Una receta para no morir
culos entre humanismo y mediCina. La mirada del
médico humanista debe ir más allá de la receta, más
allá del diagnóstico, más allá de la cura, más allá del
tiempo de la consulta. Debe tener interés genuino por
el ser humano, una dosis de solidaridad y afecto y otra
dosis de empatía y de fronesís.
5. Ciencia y medicina. Nunca han habido tantos
elementos técnicos y tantos estudios "mágicos" en las
pruebas de laboratorio o de gabinete Como en la ac­
tualidad.. Pronto, "alguien", "algún nuevo Kraus
mejorado", escribirá en los próximos años Nueva re­
ceta para no morir. Sin duda dirá lo mismo: "Nunca
han habido tantos elementos tecnológicos ... ". y será
cierto: la tecnología carece de límites, carece de fron­
teras. Los científicos se encargan de generar conoci­
miento sin parar. Muchas veces, hay que decirlo en
voz alta, no se cuestionan si ese saber sirve o no sirve,
o si debería existir alguna prioridad en la búsqueda
del conocimiento. Investigan porque eso son: inves­
tigadotes. Pocos se preguntan acerca de las "necesida­
des": ¿es prioritario invertir para erradicar la malaria
que cada año mata en África a tres millones de seres
humanos o deben estudiarse nuevos materiales para
cirugías plásticas? Lo mismo sucede con las investiga­
ciones "de moda", las que se pagan bien o las que dan
fama y a las cuales se ciñen muchos investigadores.
No ataco, por supuesto, a los científicos. Yo he
escrito algunos artículos de ese tipo. Simplemente,
quiero dejar asentado que se debe reparar en la utili­
dad del conocimiento y en el valor de éste. El médico
inteligente debe utilizar la tecnología sólo como una
guía y un complemento y nunca pensar que esos
62
,
el
.',1
:'
•• .,
Amoldo Kraus
. \
1
· l ... El
e ementos son más importantes que su JUICIO. CO­
nocimiento no debe sustituir a la sabiduría. La tec­
nología no puede ser mejor que las manos o que la
escucha del doctor.
Cuando reparo entre los vínculos que existen entre
conocimiento y sabiduría me gusta mucho citar a T.S.
Eliot (1888-1965), quien en su poema La roca (1934),
escribió:
"Invenciones sin fin; experimentos sin fin, nos
hacen conocer el movimiento pero no la quietud,
conocimiento de la palabra, pero no del silencio, de
las palabras, pero no de la Palabra". Y añadía:
"¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el
conocimiento?
¿y dónde está el conocimiento que hemos perdido
con la información?".
Después de siete décadas las palabras de T.S. Eliot
son brutalmente vigentes: la información modula el
valor del conocimiento y aminora la trascendencia de
la sabiduría. Mientras que la sabiduría es una cualidad
profundamente humana la informacion torna al hom­
bremujer en un procesador 'de datos. Lo mismo suce­
de en medicina si no se utiliza el conocimiento desde
la mirada humana, desde la perspectiva de la justicia
y de la ética. El médico tiene la obligación de conciliar
los bienes de la ciencia con sus deberes éticos, huma­
nistas y de ayuda hacia los enfermos.
6. Ética. No discutiré en este apartado las diferencias
entre ética y m o ~ a l ni profundizaré en esos conceptos.
No son el meollo de este punto ni tengo la capacidad
suficiente para hacerlo. Cuando escribo ética escribo
ética y medicina. Escribo ética en la vida del galeno
63
Una receta para no morir
y ética como valor supremo del ejercicio médico. Ya
comenté en otra carta algunas de las razones por las
cuales un doctor debe ser ético. De. acuerdo a Imma­
nuel Kant (1724-1804), uno de los filósofos más
importantes de todos los tiempos -'-¡puuuuufff, todos
los médicos leer más filosofía-, "el indi­
viduo éticamente bueno es aquel que ha llegado por
sus propias capacidades a crear sus propios valores y
se impone a sí mismo una ley autónoma tomando en
cuenta las limitantes de toda acción".
La idea de Kant implica que el individuo éticamen­
te correcto deberá aplicar sus valores y acciones a las
otras personas tal y como las concibe para sí mismo
o para sus seres queridos. Un médico éticamente
JI ¡;:;orrecto no debe ceder ante las presiones externas ni
,JI
1,;1
q:
ante las imposiciones que el medio ejerza sobre él. Se
1;
¡!:
debe, ante todo, buscar que la justicia sea el fin pri­
¡I'
mordial, que el paciente reciba el mejor tratamiento
Ir
l
i.:
posible. Un médico éticamente correcto es aquel que
1:
ve al enfermo como un sí mismo y no sólo como un
¡I
ser que contrata un servicio. Esta idea la discuto en
1"
I
ir el punto siguiente.
otro. "El otro", con comillas, debería ser el
otro, sin comillas. Debería ser el yo (Martin Buber
decía que el yo y tú deben ser inseparables), el yo de
la· calle, de la vida, de la realidad, del dolor, de las
pérdidas, de lá casa. Del yo y del tú sin comillas. Del
yo-tú como uria realidad única, indivisible. Ambos,
se refieren, en estas líneas, a la misma persona:
enfermo. Cuando escribo del enfermo como "el otro"
hago pensando en las ideas de la alteridad o de la
otredad, descritas . magistralmente por Emmanuel
64
Amoldo
.,
Lévinas, filósofo judea francés quien hablaba sobre la
responsabilidad para con el otro. Decía: "Soy yo quien
soporta al otro, quien. es responsable de éL., Mi res­
ponsabilidad es intransferible, nadie podría reempla­
zarme". Esas aseveraciones denotan el compromiso
de un ser humano hacia otro ser humano.
En medicina, "el otro" es paciente que solicita
ayuda, que sufre, que necesita que se le guíe. "El otro",
es también el enfermo víctima no sólo de su padecer
sino de su enfermedad o condición social. Son "otros",
el viejo, el abandonado, el "sidoso" -terrible término
despectivo inventado por los médicos-, el discapa­
citado, los negros o hispanos en Estados Unidos, los
indígenas en México, quienes tienen enfermedad de
Alzheimer o padecimientos similares, los pobres y los
muy pobres, los drogadictos y ... etcétera. En el etcé­
tera coloco a todo aquel que sea sujeto de cualquier
tipo de estigmatización -aHitler le disgustaban los
orejones, los chaparros, los desvalido s-y que por sus
condiciones sea sujeto de discriminación. Con todos
"esos otros" el médico tiene la obligación de restarle
el calificativo otro y convertirlo .eh uno.
8. Tratamiento y didlogo. Parte imprescindible de
mi valija son las palabras. Las palabras me obligan con
el enfermo, me permiten comunicarme con otro ser
y abrir puertas para dialogar pero no para imponer.
Las palabras le dan VQZ a mis ideas. y voz alas sensa­
ciones del enfermo. Las palabras entre médico y do­
liente son como, los huesos en el cuerpo. Son el
esqueleto que sostiene la relación entre ambos. Son
una suerte de caleidoscopio por el cual ambos deben
mirar y ser vistos. Las palabras son puente de encuen­
65
I
Una receta para no morir
tro y vía para que el tratamiento sea fructífero. Sin un
diálogo adecuado, las medicinas o los consejos, son
menos eficaces, menos trascendentes.
Muchos enfermos, víctimas de la mediocridad de
la medicina contemporánea, se quejan de la falta de
diálogo con sus médicos y de la distancia que éstos
imponen. Algunos estudios han demostrado, sobre
todo en instituciones públicas, que no pocos pacien­
tes no saben cuál es su enfermedad ni el nombre de
su médico. Otros no entienden lo que dice la receta
y algunos ignoran qué deben hacer para no empeorar.
El corolario es triste. Al no haber diálogo entre mé­
dico y el tratamiento es incompleto y con
frecuencia impositivo. Tratar implica dialogar. Tratar
y dialogar facilita la cura y le otorga al enfermo sp.
identidad propia, es decir, lo convierte en un ser
autónomo.
Las piezas contenidas en este equipaje son sólo al­
gunas. Hay más, muchas más -si fuese joven yel
destino una playa, tendría que correr a un gran alma­
cen y comprar más maletas-o Algunas cambian con
el tiempo, otras entran y después salen. En otras los
cierres se han atorado y en algunas las asas se han de­
teriorado. Todas se modifican con el tiempo y con el
conocimiento. De algunas he hablado en otras cartas
y faltan las nuevas, las que no conozco. Las que la vida
médica teje poco a poco. Es fundamental abrir y cerrar,
de cuando en cuando, el equipaje que llevamos. En él
nos vemos, nos preguntamos, nos continuamos, nos
humanizamos. Su interior es nuestro exterior.
,,6

.,
Carta 7
¿Qué piensan de la siguiente oración?: Uno de los sucesos ­
mds trdgicoJ de nuestro tiempo es que sabemos mds que
nunca acerca de los dolores y del sufrimiento del mundoy,
sin embargo, somos menos y menos capaces de responder a
ellos. La frase es de Henri J. M. Nouwen y me gustaría
" ",,, h"d d
que fuese un poco mla y un muc. o e uste es.
Nouwen no se refiere a seres humanos sino a la
sociedad y al mundo. Se refiere a las comunidades que
por doquier muestran el divorcio entre saber y actuar,
entre las causas que producen efectos dañinos y la
imposibilidad de modificar esas causas -como suce­
de con la contaminación ambiental y la negativa de
los Estados Unidos para comprometerse a detener el
daño ecológico-o Nouwen habla de lo que algunos
han denominado la socialización del sufrimiento, es
decir, el hecho de compartir el sufrimiento cuando
alguna causa "crónica" atemoriza o amedrenta a la
población -grupos terroristas, secuestradores, ladro­
nes- o cuando algún suceso "agudo" daña a la po­
blación, como sería el caso de los temblores o de los
maremotos.
67
- - - - - - - ~ - ~ ,
!
Una receta para no morir
En esas circunstancias, el dolor, el miedo y la an­
gustia se comparten. Es muy probable que la sociali­
zación del sufrimiento aminore la carga personal. En
medicina contemporánea, la idea previa ... sabemos
mds que nunca acerca de los dolores y del sufrimiento del
mundo)lo sin embargo, somos menos capaces de responder
a ellos, es tristemente veraz: la mayoría de los médicos
entienden poco acerca del sufrimiento. Les platico un
poco acerca de un enfermo.
VF era un hombre de 53 años completamente sano.
Un mes antes de que lo conociese presentó dolor
abdominal intenso así como ictericia-recuerden que
quedamos que ustedes indagarían el significado de
algunas palabras "raritas"-. Los estudios y la lapara­
tomía-procedimiento quirúrgico que se realiza para
abrir el abdomen u otras cavidades- demostraron la
presencia de un tumor maligno en la cabeza del pán­
creas con múltiples metástasis a hígado y ganglios
vecinos. (La palabra metástasis será "compañera" suya
durante su vida como médicos o médicas. Proviene
del griego meta, después, sobre, más allá y stasis, que
se queda, y significa, "transferencia de una enfermedad
de un órgano a otro que no estári directamente co­
nectados entre sí. Puede ser el resultado de la disemi­
nación de un microorganismo patogénico como el
bacilo de la tuberculosis o por la transferencia de cé­
lulas como en las enfermedades malignas"). Las me­
tástasis son características de los tumores malignos.
La magnitud del tumor, la rápida diseminación de
éste y el mal estado del enfermo impedían todo tipo
de tratamiento, incluyendo quimioterapia. Estos casos
suelen ser muy, muy tristes. El afectado carece de
68
Amoldo Kraus
. ~
..,
tiempo para absorber la información y la familia de
despedirse y de digerir la noticia. Muchas veces es
mejor no rratar al enfermo pues se le produce más
daño y dolor por el simple hecho de suministrar fár­
macos o por prolongar la vida innecesariamente. En
síntesis, el paciente se encontraba desahuciado y su
pronóstico era fatal a corto plazo. Ante la gravedad
del cuadro la familia decidió no tratar al enfermo. En
medicina, "no tratar" implica una decisión mucho
más difícil que tratar. Como a cualquier profesionis­
ta, a los doctores les gusta hacer y no quedarse con las
"
In em
b"
no tratar no qUIe­
"
manos cruza
d
as.
S'
argo,
" .
re decir abandonar o dejar a su suerte al enfermo. "No
tratar" exige madurez y sabiduría y es sinónimo de
acompañar y ayudar al enfermo y a su familia.
Lamentablemente, el médico tratante se había re­
tirado del caso y el afectado y su familia "vivían un
vacío" en cuanto a lo que quedaba por hacer. Cuando
conocí al enfermo, lo que más le apremiaba era evitar
que el sufrimiento físico lo demoliese. En ese momen­
to no tenía angustia ante la inminencia de la muerte
y se sentía relativamente tranquilo cuando hablaba de
su esposa y de sus dos hijos, adultos menores, pues la
compañía donde laboraba continuada pagándole a su
familia el sueldo que él percibía una vez que hubiese
fallecido. Su preocupación se centraba en el sufrimien-:
to que le imponían los dolores abdominales ya que le
impedían ocuparse de temas trascendentales. Lo que
él deseaba era tener tiempo y "un respiro" para r ~ ­
flexionar acerca de su propia muerte y de lo que
quería y podría hacer en los días que le quedaban de
vida. Necesitaba ,un tiempo para despedirse, para
69 --------- -- . _._----- _ ... -_..
~
Una receta para no morir
hablar, para intentar por cualquier medio, comuni­
carse con sus seres queridos yasí causar el menor daño
posible po'r su propia muerte.
A pesar de que el sufrimiento en medicina es un
problema constante y cotidiano, es notoria la poca
importancia que se le da. Aunque existen magníficos
textos, el sufrimiento es un tópico que s'e soslaya en
las facultades de medicina y al cual se le presta escasa
atención durante la formación médica. Es también
un tema en el cual la mayoría de los médicos reflexio­
nan poco y pocos son los que se ocupan de este pro­
hlema. Son los psiquiatras y especialistas afines los que
más lo confrontan. La mayoría de las veces se abocan
a las neurosis, a la depresión o a los problemas de
Índole psicótÍco.
Desde mi punto de vista, los médicos deberían
adentrarse más en los terrenos del sufrimiento físico y
anímico. Una pequeña dosis de filosofía podría con­
tribuir a entender este fenómeno. Comparto con us­
tedes algunas reflexiones sobre este tema y sobre el
significado de la empatía. Extraigo algunas ideas de un
viejo ensayo que escribí tiempo atrás y agrego otras.
El sufrimiento es un fenómeno desagradable que
aparece cuando las personas aquejan cualquier tipo de
dolor. Los médicos deberían ser los profesionistas más
avezados en el tema. Sin embargo, es poco común eS­
cuchar a los doctores hablar del sufrimiento de sus pa­
cientes. Los galenos, generalmente hablan de depresión,
de dolor, de ansiedad, de incertidumbre y de miedo,
términos, por supuesto, emparentados con el sufrimien-­
"to. El sufrimiento engloba las sensacione,> previas, pero
representa un estado anímico donde el deterioro es
70
o-o
, ~
.
Arnoldo Kraus
más profundo. El sufrimiento es una experiencia vital
y en ocasiones edificante. Aprender acerca del sufri­
miento de los enfermos puede enriquecer y mejorar el
campo de la medicina. Aunque doloroso, penetrar los
resquicios de eso que llamamos sufrimiento, sea físico
o anímico, puede ser muy gratificante.
Sorprende que no existan instrumentos para evaluar
el sufrimiento a pesar del avanCe de la medicina y de
las escalas que suelen usar los investigadores para medir
muchos fenómenos médicos. Quizá la dificultad para
medirlo radic?- en su misma esencia. Quizá sea así
porque se acerca más a la esfera filosófica, sociológica
o poética. Imposible no citar los versos de Fernando
Pessoa, el poeta portugués (1888-1935), <'Elpoeta es un
jingidor./ Finge tan completamente! que hasta jinge "que
es dolor/ el dolor que en verdad siente". (Fragmento del
poema Autopsicografta). El sufrimiento es una expe­
riencia viva y cotidiana. Por eso, Herodoto (10 1-177),
historiador griego, tenía razón cuando afirmó: <Mis
sufrimientos han s t ~ d o mis lecciones".
La base para entender el sufrimiento parte del in­
terés hacia la humanidad; interés que debe ser funda­
mental en todo médico, sobre todo, en los jóvenes.
Al hablar deempatía, el sufrimiento es una de las
-bases de esa vivencia. Muchos galenos viejos han su­
gerido que la empatía es una cualidad indispensable
para el buen ejercicio médico. Se ha dicho también
que los doctores deben ser compasivos, cualidad que
se fortalece cuando se comprenden los caminos del
sufrimiento y de la empatía.
Existen algunas áreas de la medicina que son difí­
ciles de enseñar. Es fácil, por ejemplo, explicar a los
71
Una receta para no morir
estudiantes cómo usar un estetoscopio -aunque,
entre risa y risa, solemos decir que más que la calidad
del estetoscopio, lo que importa, es lo entre
las olivas del aparato, es decir, el cerebro de quien lo
usa.. cómo palpar el hígado o el significado de las
pruebas de laboratorio. No existe, en cambio, manual
para enseñarle a un estudiante las reglas para ser un
médico empático. Ser empático es una cualidad con
la que se nace, aunque, por supuesto, en la casa y en
los primeros años escolares este valor puede fomen­
tarse. En medicina, la empatía se fortalece desde el
principio, cuando el estudiante ve y escucha a los
maestros decir que la primera y última obligación es
hacia el paciente.
'Obviamente los dolientes son diferentes entre sí.
Algunos son empáticos y otros no lo son. Algunos
interactúan adecuadamente con sus médicos y otros
no. Asimismo, los doctores son distintos entre sí, lo
cual, simple y llanamente, quiete decir que los seres
humanos son complejos y responden de forma dife­
rente a estímulos similares. sb embargo, el vínculo
básico entre enfermedad y.conocimiento y entre pa­
cientes y doctores, debe ser el interés por el bienestar
de los enfermos, interés que se denomina empatía, y
que, repito, debería ser cualidad indispensable en todo
médico humanista.
Cuando la ciencia y la tecnología pueden ofrecer
poco para aminorar o resolver el sufrimiento es cuan­
do más se requiere la figura compasiva y empática del
galeno. De hecho, el exceso de ciencia suele lamenta­
'blemente, desalentar las respuestas compasivas. Esa
es la razón por la cual algunas escuelas estimulan a sus
72

/
Amoldo Kraus
. alumnos para que lean poesía, filosofía o literatura,
fuentes que explican desde otra perspectiva el signifi­
cado del sufrimiento y de la empatfa. Cito algunos
ejemplos.
De William Carlos Williams (1883-1963), pedia­
tra y escritor que trabajaba en los suburbios pobres de
Rutherford, New Jersey, y que escribía poemas entre
un paciente y otro, extraigo las líneas siguientes: <: ..
a través de la empatía, no nos convertimos en el otro, nos
convertimos en su igual".
Otro buen ejemplo proviene d.,el afamado libro El
mitodeSísifo, de Albert Camus (1913-1960), ganador
del Premio NobeL En él reflexiona acerca del sufri­
miento. El predicamento de Sísifo simboliza la con­
dición humana. Sísifo debe empujar una roca enorme
hasta la punta de una montaña empinada. Cuando
alcanza la cima, ésta vuelve 'a rodar hacia abajo, pro,.
ceso que continúa eternamente. A pesar de su sufri­
m'iento él sigue luchando contra la adversidad. Cada
vez que coloca su hombro contra la roca, se está re­
belando contra su destino. En el curso de esta lucha,
él no tiene ilusiones pero es capaz de encontraralgu­
nas satisfacciones.
Camus pensó que la batalla para llegara la cima en
sí, satisface el corazón humano. Lo mismo sucede con
muchos pacientes: consideran que luchar contra una
enfermedad, a pesar del sufrimiento, es una motiva­
ción para vivir. Creo que los médicos deberían con­
siderarque dismiI,luir el sufrimiento del enfermo es .
una de las razones' principales del ejercicio médico.
El sufrimiento no debe deteriorar necesariamente
el sentido de la vida. En ocasiones sucede lo contrario:
73

..
--¡
I t
Una receta para no morir
I
I [1
sufrir se crean herramientas y diferentes sensibili-·
I!
¡i
dades que permiten confrontar la vida de otra forma.
De hecho, existe una relación estrecha' entre 'sufri­
miento y significado de la vida. Cuando un ser hu­
.mano se transforma en "paciente", aunque sea
durante un período breve, el sufrimiento puede con­
vertirse en autoanálisis yen una especie de pasaporte
para reevaluar los mundos interno y externo. Regreso
a la literatura como fuente de reflexión.
En su texto, Darkness visible, escrito después de una
etapa depresiva severa, William Styron reflexiona
acerca de diversos creadores que experimentaron su­
frimiento, depresión o melancolía y medita sobre el
significado de esas palabras y el distanciamiento de
los seres humanos sanos hacia quien padece, .. tal
incomprensión usualmente se ha debido no a la foltade
compasión sino a la incapacidad bdsica de las personas
s4nas para imaginar un tormento tan ajeno a la expe­
riencia diaria". Una lección que se desprende de las
líneas previas es, que para quien sufre, la fe, en lo que
sea, debe fortalecerse y las pérdidas deben confron­
tarse con herramientas nuevas.
Según Georges Canguilem (1904':'2002), filósofo
e historiador de la ciencia--d.isculpen que cite tantos
nombres pero me gusta apoyarme en ellos porque
. dicen yo quisiera decir-, c: .. tenemos
que recordar que la enftrmedad le sucede al hombre para
que no pierda toda esperanZa". Ese mismo autor dice
que, '<: ..la enfermedad no es un simple desequilibrio o
discordancia; quizás, algo' mds importante: un es­
'fuerzo por parte de la naturaleza para eftctuar 'Un nue­
vo equilibrio en el hombre".
74
.
Arnoldo Kraus
Las frases previas son interesantes pero complejas: ,
es muy difícil esperar que las personas enfermas,
mientras sufren, estarán de acuerdo con la idea de que
el cuerpo desarrolla enfermedades para después "estar
bien". Pero, es igualmente ciego e ingenuo esperar ser
sano a lo largo de toda la vida. Si entiendo bien a
Canguilem, "el valor" -las comillas son una cierta
defensa que permiten abrir espacios futuros para la
reflexión y para la dulce ambigüedad que invita a que
la meditación nunca termine- de la enfermedad
sería recordarle al ser humano que es mortal, es
vulnerable, que su tiempo sólo es un pequefio mo­
mento en el tiempo del universo y que, tras las enfer­
medades, el mundo y todo lo que le compete, debe
adquirir orro sabor. La enfermedad, una vez finaliza­
da, podría ser un pasaporte para "vivir mejor".
Cuando al mal sigue la cura, la experiencia que mana
de la enfermedad puede ser única. El "yo" suele forta­
lecerse y la naturaleza tanto interna como externa
pueden alcanzar "cierta" armonía y "cierto" equilibrio.
La salud, para quienes la han perdido o la han visto
amenazada es un privilegio que se valora mejor a través
del prisma de la enfermedad. Esto no quiere decir que
sufrimiento redima, pero indudablemente puede
crear "otra" realidad y por lo tanto servir de ayuda para
comprender la dependencia que existe entre salud y
enfermedad, entre vivir y finitud. ¿Es esto posible?
Anatole Broyard, quien como ya dije en otra carta,
fue editor de prestigiadas publicaciones, culturales es­
tadounidenses, cuando sufrió cáncer de próstata escri­
bió, <: .. me parece que todas las personas que estdn
gravemente enfermas necesitan desarrollar un estilo para
75
Una receta para no morir
su enformedad. .. Una enformedad crítica es como un gran
paraíso, una autori:zación o una absolución. Estd bien que
.un hombre amenazado sea romdntico, incluso descabella­
do, si eso le place. Toda la vida pensamos que tenemos que
frenar nuestra locura, pero cuando estamos enformos,
debemos dejarla salir con todos sus colores deslumbrantes':
Concuerdo con Broyard: así como los borrachos y los
niños suelen decir sin cortapisas la verdad, los enfermos
interpretan el mundo desde la perspectiva que provie­
ne al sumar dolor, crudeza, miedo y la incertidumbre
que impone la vulnerabilidad.
Una persona que ha sido mi· paciente desde hace
muchos años y que gozó de salud hasta que se le
diagnosticó artritis reumatoide a los 65 años de edad
dio un buen ejemplo. Me explicó que unp debe ver
'su enfermedad no como una calamidad o un camino
hacia la depresión, laansiedad o la consternación sin
esperanza, sino como una historia incompletq que
consta de dos partes. La parte negativa -laenferme­
dad- fue escrita por la naturaleza. La parte positiva
fue escrita parcialmente por la naturaleza pero está
esperando ser finalizada por la persona enferma.
De acuerdo a esa maravillosa idea, la cual compar­
to, podríamos decir que la enfermedad tiene doble
naturaleza pero sólo una personalidad. La naturaleza
no depende de nuestra voluntad pero la fuerza de la
sanación sí. Hipócrates acertó cuando introdujo el
concepto de la naturaleza en el pensamiento médico
al decir, "Las naturale:zas son las curas de las enformeda­
des". Si refraseamos y reinterpretamos las palabras del
médico y filósofo griego, podríamos. afirmar que las
personas enfermas podrían ayudar en su propio cui­
76
Amoldo Kra/
.
dado utilizando el sufrimiento, la aflicción y el dolor
como mecanismos para nutrirse. La figura del médico
es fundamental en este apartado: sus consejos pueden
orientar al afligido para usarlos como armas para luchar
contra su sufrimiento. .
Al hablar de sufrimiento en medicina es imposible
no citar al pensador alemán Arthur Schopenhauer
(1788-1860). Su libro EnsayosyAforismos incluye uno
intitulado, Sobre el sufrimiento del mundo, donde es­
cribe,. <: ..si el propósito directo e inmediato de nuestra
vida no es el sufrimiento, entonces nuestra existencia es
el propósito peor adaptado al mundo". Lo que quiere
decir Schopenhauer . es que el sufrimiento es parte
esencial de la vida y parte indispensable para construir,
para preguntar, para entender. La experiencia de mu­
chos enfermos demuestra esa idea es cierta: no
pocos modifican su modus vivendi tras padecer y así
lo transmiten, lo enseñan.. Comparto otra historia.
Recuerdo a un enfermo que desarrolló polimiositis
-enfermedad inflamatoria de los músculos, usual­
mente "grave" a los 52 años de edad. Diez años
después continuaba tomando medicamentos. Podía
caminar pero tenía grandes dificultades para subir
escaleras. Me explicó que la enfermedad y el sufrimien­
to' contribuyeron, al menos, con dos lecciones para
mejorar su vida. La primera era que una manera eficaz
de lidiar con cualquier tropiezo es observando a otros
seres menos afortunados y pensando que "todo puede
ser peor". La era que ni el mundo ni la vida
son gratuitos. ConIa enfermedad comprendió que la
existencia debería ser "más consciente" y que los lazos
entre enfermedad y creatividad pueden ser muchos.
77
Una receta para no morir
De sus lecciones concluí lo siguiente: El dolor, aparte
de ser un síntoma iO:cómodo, emerge como una de­
manda que se le impone al cuerpo y a la vida, que
activa la conciencia y que es como una invitación para
confrontar y resolver las nuevas realidades.
Mientras escribía los párrafos previos reflexionaba
sobre "el sufrimiento del doctor" y las ganancias,
aunque sean dolorosas, que obtienen los médicos
empáticQs cuando enferman. Es evidente que el pro­
fesionista de la salud que sufre dolor físico o mental
puede ser más empático que· quien siempre ha sido
Por eso solemos repetir que las experiencias y
las vivencias dejan huellas. Muchos médicos encuen­
tran que el dolor es magnífica escuela y entiendo que
a pesar que el dolor sea ajeno, en ocasiones puede
doler como si fuese propio.
Algunos estudios han demostrado que hasta el 86%
de los médicos experimentan sensaciones similares· al
sufrimiento ante la muerte de sus pacientes; A través.
de la vida, muchos médicos son víctimas del síndrome
de desgaste (burnout syndrome) cuyos síntomas tradu­
cen el contacto con la enfermedad, con el dolor, con
la muerte. Irritabilidad, insomnio, cansancio, desin- .
terés, ansiedad, dolor de cabeza, son entre otros, al­
gunos de los síntomas de este mal.
Ya que el sufrimiento es inherente a la profesión
médica suele pensarse que el médico domina yen­
tiende esas sensaciones. La realidad es otra. Tristeza,
frustración, fracaso, duda, impotencia y ansiedad son
sensaciones comunes .en los profesionales de la salud.
Los médicos que tratan enfermedades crónicas --dia­
betes mellitus, artritis reumatoide, psoriasis- suelen
78

.,
)

padecer los síntomas previos. La sensación de impo­
tencia y de fracaso se torna muy cruda cuando después
de haber atendido durante muchos años a un pacien­
te éste acaba en insuficiencia renal --como algunos
pacientes diabéticos- o sentado en silla de ruedas
-como algunos pacientes con artritis reumatoide.
En ese punto, el de la impotencia y el fracaso, el
enfermo y su desventura y el· médico y su sensación
de frustración se encuentran. El paciente sufre por su
situación y el médico comprende el sentido amplio
del término "ser vulnerable". En estas circunstancias,
la figura del médico empático y estudioso es impres­
cindible. Conocimiento y compasión no son términos
que chocan ni son antagónicos. Lamentablemente,
muchos doctores delegan todas sus herramientas al
conocimiento y piensan que no bueno inmiscuirse
"demasiado" con sus enfermos. Pienso quese equivo­
can: la profesión médica permite tocar, sentir, angus­
tiarse y ser parte del dolor y de la enfermedad de
algunos de sus enfermos --escribí algunos con toda
intención, pues obviamente no con todos los pacien­
tes se desarrollan los mismos vínculos afectivos.
Es indiscutible que los médicos deben tener la
capacidad de ir "un poco más allá", de saber acompa­
ñar, tocar, escuchar y ser compasivos. Muchos enfer­
mos aseguran que "el arte de acompañar" se ha
perdido para siempre y que los galenos carecen de la
capacidad de entender el significado de las palabras
soledad, alma, dolor o de ser lectores de la enfermedad.
Esa falta de habilidades y la imposibilidad de penetrar
al ser humano se concatena con la incapacidad para
entender el significado del término sufrimiento.
79
Una receta para no morir
Al hablar de sufrimiento no debe soslayarse que
todo lo que el paciente percibe o siente es, para él,
real, absolutamente real. Es real, lo repito, a pesar de
que ni la ciencia médica ni la sabiduría del doctor
logren documentar alguna anomalía "demostrable".
Entrecomillé la palabra demostrable, porque, con el
tiempo, he aprendido que todo lo que el paciente dice
sentir y todo lo que piensa que es importante para él
y su salud, debe tomarse en cuenta y debe respetarse
aunque los últimos avances de la ciencia no logren
identificar el nombre de la anomalía. Frases como
"está loco", "está pirado", "otra vez va a empezar con
sus estupideces", "es imposible que sienta eso" y "se­
guramente lo único que quiere es que le hagan caso"
sólo demuestran la incapacidad del profesionista para
comprender lo que siente el enfermo.
Las palabras previas son importantes sobre todo si
se tiene en cuenta que algunos estudios, sobre todo los
vinculados con la práctica general, es decir, no la que
ejercen lo especialistas o los "super especialis.tas" han
demostrado que entre el 68% y 920/0 de los pacientes
no tienen padecimientos físicos serios. Quizás 92%
sea un poco exagerado, pero sólo un poco: la mayoría
de los enfermos que acuden con un médico general o
con 'un internista lo que buscan es que se les escuche,
que se les atienda, que se les dé importancia a sus
sentimientos y "a su estar" en el mundo. decir, a su
visión de su cuerpo y de su salud aunque no tengan
e dd .' al""
una enferme a necesanamente mort o grave .
La ansiedad, la angustia, el miedo, la frustración,
" el estrés de la vida, el aislamiento social, y los dolores
inexplicables, son ejemplos de padecimientos que no
80
Amoldo

"
pueden diagnosticarse como enfermedades a pesar de
que se estudien por medio de tecnología sofisticada.
En todas <:;stas cuitas el sufrimiento es común deno­
minador. Para las personas que tienen estos padeci­
mientos, el ser aceptados como enfermos -por su
entorno y por la profesión médica-les ayuda a lidiar
con sus síntomas amén de que fomenta la curación.
Reunirse, hablar y ser tocados por un médico suelen
ser interacciones inlportantes y placenteras para los
enfermos "que sufren por su sufrimiento".
La suma de las ideas previas sugiere que el médico
"hábil" debe saber escuchar y ser compasivo. Debe
saber tocar y ser tocado. Tranquilizar y dar confianza
al enfermo, es, en incontables ocasiones, la mejor
medicina que puede suministrar un doctor. Desafor­
tunadamente, en la actualidad la relación médico­
paciente se ve amenazada por muchos factores como
son los altos costos de la medicina, el tiempo escaso,
las políticas gubernamentales equivocadas, por médi­
cos mal preparados y por el deteriorode valores fun­
damentales como la ética. Todos esos tropiezos deben
servir para que el médico se esfuerce "más" para aten­
der'a sus enfermos.
No son pocos los autores que en los últimos tiempos
han entrevistado pacientes para investigar su satisfac­
ción ·hacia la medicina. Una queja común es que la
mayoría esperan mayor compasión y más habilidades
-podríamos llamarlas humanas-, de sus galenos
para aliviar sus En algunos sitios, sobre todo
en la medicina institucional, los pacientes aseguran
que muchos,médicos ni siquiera conocen bien la en­
fermedad del afectado y/mucho menos.a la persona.
81
Una receta para no morir
Después de tantas páginas y tantas reflexiones, ¿qué
idea constructiva queda al hablar de sufrimiento? El
, sufrimientO pertenece a un mundo etéreo más que a
una realidad palpable. Lo etéreo, lo impalpable, es
muy difícil de medir, tanto en la vida en general-otris­
teza, soledad, abandono, miedo- como en la medi­
cina --dolor, ansiedad, sufrimiento-. Lo tangible,
en cambio, es mensurable. Es más fácil trabajar y
pensar en unidades, bisturíes, imágenes visuales o
dosis de medicamentos. El sufrimiento involucra el
álmayel alma "habita" el mundo de los sentimientos
no cuantificables. De ahí que los médicos "metafísi­
cos", sensibles y presentes sean los más aptos para
entender y con suerte aliviar o al menos paliar el su­
frimiento..
Creo que uno de los propósitos de la medicina
moderna debería ser medir el sufrimientoo "Medirlo"
podría ser una forma de evaluar el éxito del tratamien­
to. El reto consiste en traducir una experiencia sub­
jetiva -me duele- en una medida objetiva -cuál
es la dimensión del dolor-o Algunas de las personas
que sufren enriquecen su mundo interno. Otras, a
partir de esas fracruras, construyen. Manejar y modi­
ficar el sufrimiento puede también mejorar la pers­
pectiva del doctor en cuanto a la enfermedad y a la
realidad que implica estar enfermo. Puede también
mejorar la calidad humana del doctor.
82
.',
,4
"
Carta 8
Por diversos motivos dejé de escribir unas semanas. Al
repasar lo ya escrito, para "sintonizarme' otra vez, me di
cuenta que hay unos de los cuales aún no he ha­
blado --escribir es hablar- otan sólo los he rozado
marginalmente. Creo que los tópicos que a continuación
expongo serán problemas con los que los médicos "del
futuro" tendrán que lidiar con mayor asiduidad que
quienes ahora ejercemos esta profesión. Estos temas se
han convertido para mí en una cierta obsesión, o más
bien, en una gran obsesión. Obsesión que en el fondo
es un reclamo contra lo que parea: o lo que es injusto.
Obsesión, porque siempre pregono que hasta donde la
razón y la lógica lo dicten, callar es inmoral.
Estoy convencido que los médicos deben impedir
queotras fuerzas se adueñen de las necesidades y
metas de esta profesión. Sin darnos cuenta, ni opo­
nernos, son "muchos otros" los que ahora deciden
cómo debe esta carrera. Entrampados en ese
silencio, los doctores se han convertido en muchas
ocasiones, tan. sólo en peones de un ajedrez mediocre
cuyos derroteros son lúgubres e insanos.
83
Una receta para no morir
los platos rotos son los enfermos, sobre todo cuando
no se sienten cómodos o bien atendidos por sus doc­
tores. En la mayoría de estas instancias el enfermo no
puede elegir a su médico.
.Lo que ha sucedido con esta forma de comerciali­
zar la medicina es que los pacientes se sin
médico y los médicos se quedan con unas tarjetas,
unos papeles y unas órdenes que corresponden
nombre del paciente, a su diagnóstico ya los cobros, .
pero no a un ser humano. Lo que gana el galeno es
asegurar su mensualidad; 10 que pierde es que buro­
cratiza su vida y sepulta el otrora humanismo médico.
Con las Organizaciones Proveedoras de Salud los
seres humanos y su esencia desaparécen: poco impor­
ta ofrecer servicio de calidad o esmerarse, pues el sa­
lario no se modifica. Tanto para galenos como para
pacientes esta es la máxima forma de despersonaliza­
ción y una de las vías para aniquilar el poco humanis­
mo que a la medicina le queda.
Otra lacra en nuestra profesión es.la falta de ética
de la mayoría de las compañías farmacéuticas. Desco­
nozco los códigos morales de estas corporaciones
duda los tienen-, pero mucho de lo que se respira en
torno a ellas huele mal. Dotadas de un inmenso poder,
lo ejercen a diario. Imposible imaginar un mundo sin
medicinas, o un mundo sin las bonanzas del progreso
médico o sin la inquietud de los científicos queinves­
tigan enfermedades y generan sabiduría para librar al
ser humano de algunos males.
Esos "imposibles;' los conocen bien las grandes
compañías farmacéuticas -en México tendríamos
que agregar el transnacionales- por 10 que
86
Amoldo Kraus "
delinean sus metas sin preguntar qué es lo que más
conviene, qué es lo que más urge, qué es lo que re­
quieren la mayoría de los enfermos, qué fármacos
abaratarse y cuáles no. Son muchas las sitila­
. ciones insanas que traducen esas políticas y son pocas
las protestas de los médicos contra esas actitudes.
Triste decirlo, pero, como lo ilustra el síndrome de
inmuÍlodeficiencia adquirida, fueron los pacientes y
las organizaciones no gubernamentales y no los gale­
nos quienes elevaron la voz contra la avaricia de las
compañías farmacéuticas. Como se sabe, en la actua­
lidad el sida es una enfermedad que se da predomi­
nantemente, pero no exclusivamente, en regiones
pobres, y que puede controlarse bien por medio de
medicamentos que detienen la replicación viral, es
decir, que impiden que el virus siga reproduciéndose
ad libitum. Quienes reciben fármacos pueden llevar
una vida casi normal. Se dice que padecen una enfer­
medad crónica. .
En África, el sida ha diezmado poblaciones y es
probable que algunas desaparezcan en los próximos
años. A pesar de que hay suficientes compañías que
pueden elaborar los medicamentos a precios bajos
para detener la progresión del virus de la inmunode­
ficiencia humana, las grandes transnacionales tardaron
mucho tiempo en autorizar la producción de genéri­
cos a bajo costo. Fueron también escasos, sobre todo
al principio, los medicamentos obsequiados por las
compañías. Seríá equivocado yexagerado si dijese que
tanta muerte inútil de personas pobres por el virus de
la inmunodeficiencia humana es un genocidio perpe­
trado por la avaricia de esas corporaciones y por
87
1
¡
Una receta para no morir
i

I
ceguera de algunos gobiernos africanos. Sería equivo­
I 1
cado pero no tan equivocado... (les pido que ustedes
completen los puntos suspensivos).
Comento tres situaciones más en relación a las
compañías de marras. La primera es la prostitución
!
-es la forma más blanda de decirlo- que hacen con
y de los médicos. Al ofrecerles el cielo y las estrellas a
los doctores -congresos, aviones y hoteles de prime­
ra gratuitos-, mientras les exponen las bonanzas de
sus productos, atentan contra la dignidad de éstos. El
problema es que muchas veces los galenos ni siquiera
reparan en esos atropellós. Es penoso ver las largas
filas que hacen muchos colegas cuando las farmacéu­
ticas rifan computadoras, viajes, libros. Más penoso
cuando son edecanes guapas las que dominan el es­
cenario. En una ocasiónescuché lo que decían algunos
representantes de compañías farmacéuticas: "Tira un
hueso al suelo. Si ves que muchos corren tras él, se­
guro son médicos". .
La segunda es lo que ocultan las compañías farma­
;i
céuticas cuando publicitan los hallazgos de sus drogas.
.1
'i
'¡.
Siempre he pensado que sería obligatorio listar
mero los efectos tóxicos, los posibles daños y lo que
no se sabe de las drogas antes que enaltecer y magni­
ficar las cosas buenas. Presumo de tardarme mucho
en usar los nuevos fármacos y de conocer primero los
efectos nocivos de las drogas. Creo que así deberían
l.'
enseñar los clínicos a sus alumnos. En los últimos
años, varios medicamentos han sido retirados del
mercado por la aparición de efectos nocivos o incluso
'. por inducir suicidios -es el caso de algunos antide­
presivos en niños.
1
88
Amoldo Kraus
.,
El tercer y último escenario en relación a las far­
macéuticas es penoso: muchas compañías grandes
venden productos en países pobres que han dejado
de utilizarse en los países ricos, o bien, elaborar
cOf?binaciones farmacológicas absolutamente absur­
das: vitaminas con cortisona en la misma preparación,
dos antibióticos en una misma tableta, etcétera.
Quisiera ver que esas drogas se vendiesen en el Primer
Mundo.
Podría escribir mucho más acerca de las compañías
farmacéuticas pero no hay espacio. Reflexioné sobre
las disquisiciones previas con el fin de sembrar ciertas
dudas y para cuestionar muchas de las malas car<,ls de
los laboratorios que producen fármacos. Si bien es
cierto que médicos y enfermos debemos mucho a esas
corporaciones, sobre todo a los investigadores que en
ellas laboran, no tenemos por qué seguir sus sugeren­
cias sin siquiera cuestionar sus ideas"
Otro tópico que me interesa comentar son los in­
trincados vínculos que existen entre la ciencia y los'
investigadores con los benefactores o con quienes
apoyan económicamente esos estudios. El problema
'es muy complejo. Perogrullo dixit, para "hacer cien­
cia", se requiere dinero, y casi siempre, mucho dinero.
La mayor parte de los sitios donde se rf;aliza investi­
gación biomédica, como sería el caso de hospitales o
universidades, carecen de fondos para apoyar ese tipo
de proyectos, por lo que la mayoría de las veces re­
quieren ayud;¡ ecop.ómica. El apoyo suele provenir del
de empresas privadas, y ocasionalmente de
filántropos. Sólo los últimos ofrecen respaldo desin­
terasadamente.
89
i
Urra receta para no morir
Los gobiernos exigen, como debe ser, una serie de
requisitos de los investigadores y determinados com­
promisos de las casas matricés. El problema, sobre
todo en el Tercer Mundo, es que "los dineros" con
frecuencia no se asignan de manera transparente por
esa mentada enfermedad que padecemos en los países
pobres y que en México es endémica: la corrupción.
Quizás. alguno de ustedes, jóvenes lectores, logre
modificar en el futuro el gen que determina la corrup­
ción, la impunidad y otros males, el gen pri-prd-pan
--si lo logran, seguro se ganaránal menos dos Premios
Nobel: el de Ciencia y el de lo Imposible-. Otro
problema en los países pobres y del cual nuestra nación
no escapa, es que los gobiernos no entienden la utili­
dad de la ciencia, por lo que es infrecuente que la
respalden como debería ser.
Con las empresas el problema suele ser máscom­
pIejo. Muchas veces el dinero que ofrecen tiene una
serie de condicione's no siempre bien estipuladas.
Además, es común que estimulén investigaciones que
a ellos les interesan, o incluso, que les favorezcan y
que en muchas ocasiones no son las idóneas para
determinada Universidad o para los problemas de
salud más ingentes. Asimismo, en no pocas ocasiones
las revistas médicas han sido escenario de "dobles
m<?rales" entre empresas y universidades. A vuelaplu­
ma comento un caso.
Hace algunos años, una Universidad en Estado:,
Unidos, destinataria de "mucho" dinero de una
planta productora de fibras sintéticas, prohibió a
"uno de SlJ,S investigadores publicar un trabajo don­
de demostraba que los empleados de esas fábric2
90
.
"
,
Amoldo Kraus
-.tenían también plantas en Canadá-. desarrolla­
ban enfermedades pulmonares graves al inhalar el
"pelillo" del plástico. El médico, que era un epide­
miólogo, publicó su trabajo en una revista médica
muy prestigiosa, Annals 01 Internal Medicine, a sa­
biendas del enojo de su casa, la Universidad de
Brown. Al publicar su investigación cumplía con su
deber como científico y como persona. Se compor­
taba como un ser ético al proteger a los empleados
de las fábricas a pesar de que los dueños de la em­
presa "se molestasen" por hacer públicos datos que
podrían disminuir la producción de sus fibras. Aun­
que parezca increíble, fue despedido. Como ese caso,
al cual me gusta aplicar el término "doble moral",
existen muchos.
Un último punto en relación a la investigación
clínica -la que se hace en y con pacientes- y a la
básica -laque se hace en el laboratorio y que puede
o no aplicarse a la clínica-o Ambos campos son apa­
sionantes y algunos médicos tienen la suerte y el don
de combinar el ejercicio clínico con una o ambas
disciplinas. aspecto de la medicina es muy inte­
resante puesle permite al médico inquieto indagar las
causas de lo que observa en sus enfermos, e ir "más
allá", es decir, colaborar no sólo con el tratamiento
del paciente, sino con la génesis de la enfermedad.
Cuando se combina la investigación con la clínica, el
médico debe ser muy cuidadoso y "muy ético". No
debe forzar 'situa:ciones en las que incluya enfermos
en la investigación y que no sean los casos idóneos
con tal de satisfacer el número de pacientes requeridos
para llevar a cabo el trabajo. .
91
Una receta para no morir
Otro tema que debe ser abordado en esta misiva es
el de la medicina social -la que ofrecen los hospita­
les gubernamentales-o Trabajé en uno de ellos du­
rante 25 años. Para la mayoría de la población de
nuestro país los hospitales públicos son el único ac­
ceso que tienen a la salud. Brindar salud es muy caro.
Brindar óptima atención a cincuenta o sesenta millo­
nes de personas pobres o en situación de miseria es
imposible. Si no se cuenta con las condiciones mÍni­
mas de vida que permitan que ésta sea digna -techo,
educación, agua potable, alimentación adecuada,
etcétera- es ilusorio pensar que esa población pueda
tener una vida sana y normal.
El inmenso problema, como lo ha documentado
el premio Nobel de Economía, Amartya Sen, es que
cuando no se cuenta con salud desde el principio
-yo diría desde el útero- es muy difícil competir
en el torrente de la vida. Además, se s.abe que a los
pobres les resulta mucho más caro que a los ricos
costear sus enfermedades, no sólo por el monto in­
vertido, sino por los porcentajes que tienen que
utilizar de suya de por sí raquítico erario para costear
la salud. No es raro ver que familias enteras quedan
endeudadas, a veces de por vida, por ayudar a uno
de sus familiares ' ~ perro más flaco es al que se
le pegan las pulgas", me dijo en una ocasión un
bolero.
Asimismo, es frecuente que los enfermos que acuden
a atenderse a algunos centros gubernaméntales sientan
que el servicio es inadecuado o mediocre. Muchos
" dicen que los médicos sólo les preguntan, no los ex­
ploran... A otros les han amputado la pierna sana en
92
Amoldo Kraus
.
. ~
,
vez de la enferma... Otros comentan que viajan dos o
más horas para ser atendidos, que esperan dos horas
para ser recibidos, que la consulta no dura ,más de
cinco minutos y que viajan dos horas para regresar a
casa ... Otros aseguran que los doctores que los atienden
en ocasiones ni saben su diagnóstico, ni su nombre...
otros aseveran que siempre les dan la misma medici­
na... no pocos comentan que los aparatos siempre
están descompuestos... muchos optan por acudir a la
medicina privada porque en las instituciones guber­
namentales no resuelven su problema... otros aseguran
que los médicos que los atienden no están bien pre­
parados... y otros me recuerdan lo que decía el gran
escritor francés,]ean-Baptiste Poquelin Moliére (1622­
1673): "¿Por qué ver a dos médicos si con uno basta
para que te mate?" En fin, una serie de puntos suspen­
sivos dolorosos. Mi visión acerca de la medicina que
ofrece el gobierno a los pobres es muy escéptica. Sin
duda, es el problema fundamental de la medicina
mexicana y el que más atención debe recibir.
Hay otra de avatares de los cuáles ya no escri­
biré ya que pueden ser aburridos para jóvenes que
quizá se internen en el mágico mundo de la medicina.
Cito dos. Los seguros privados de pacientes se han
convertido en una lacra pues maltratan a pacientes y
a médicos por iguaL En muchos aspectos se han
adueñado de la medicina. Los laboratorios privados
y algunos hospitales suelen ofrecer recompensas eco­
nómicas, a veces disfrazadas, en ocasiones no, a los
galenos que más utilicen sus servicios. Es decir, si
envían enfermos se les "premia". Sobra cualquier
comentario.
93
Una receta para no morir
Los puntos que conforman esta carta son unavisión
. crítica y quizá dolorosa de algunas de las caras de la
medicina contemporánea. No hay duda que exponer­
los puede servir para mejorarlos, sobre todo, si quienes
lo leen, son mentes jóvenes cuyo espíritu, por nece­
sidad, .es iconoclasta y rebelde. Estas reflexiones po­
drían servir para modificar esos tropiezos si se
confrontan las malas caras enúnciadas con la formi­
dable idea de Francis Peabody, uno de los grandes
médicos estadounidenses que siempre ejerció antepo­
niendo el humanismo, The seeret 01 the eare 01 the
patient is in earingfor the patient-"El secreto en el
cuidado del paciente radica en cuidar al paciente"-.
La' idea de Peabody nunca debería ser vieja y su filo­
sofía siempre deoería ser lema perdurable para todos
los que piensan que la medicina sigue siendo una
profesión llena de humanismo y de empatía.
94
Carta 9
En los últimos años me ha preocupado mucho el tema
de la bioética y sobre todo, de uno de sus apéndices,
la ética médica. Me parece imprescindible dedicar un
legado "especial" al tema, no sólo porque es una de
mis prioridades en la actualidad, sino porque mucho
de lo que sucede y sucederá en el futuro tendrá que
ver con la bioética y con la ética médica. De hecho,
hay quien considera que la bioética será uno de los
temas centrales de la filosofía del siglo XXI.
La bioética es una ciencia relativamente nueva. El
término fue acuñado en 1971 por Y.R Potter. Los dic­
cionarios la definen así, "Disciplina científica que estudia
los aspectos éticos de la medicina y la biología en general,
así como de las relaciones del hombre con los restantes
seres vivos". Ética médica, de acuerdo con Ruy Pérez
Tamayo, uno de los grandes médicos mexicanos, que
además de brillante patólogo es un pensador original y
profundo, s i g n i f i ~ "El conjunto de valores, principios
morales y de acciones relevantes del personal responsable
de la salud (médicos, enfermeras, técnicos y funcionarios)
dirigidos a cumplir con los objetivos de la medicina".
95
.
, ~
,
Una receta para no morir
Ambas disciplinas, la bioética y la ética médica,
dependen del quehacer humano, de las cosas buenas
y malas de las actividades de los seres humanos, de las
relaciones entre médicos y enfermos y de todo lo
vinculado con el ejercicio médico -compañías far­
macéuticas, abogados, laboratorios, etcétera-o Las
dos materias lidian con personas y su leitmotiv es
mejorar la condición humana.
La vejez, la eutanasia, el aborto, la clonación, la
futilidad, el genoma, el suicidio, medicina para ricos
y medicina para pobres, el sida, las caras buenas y
malas de la tecnología, los transplantes de órganos, la
fertilidad in vitro, son, inter alia, algunos de los temas
fundamentales de la ética médica.
Las materias enunciadas combinan aspectos filosó­
ficos y médicos, aunque otras disciplinas como la
la biología, la ecología, el derecho, la teo­
logía y los derechos humanos están fuertemente
vinculados con la bioética y con la ética médica. Ese
dechado de materias y sus interrelaciones con la bio­
ética y con la ética médica muestran cuán interesantes
y trascendentales son estas ciencias.
Resulta imprescindible, para mí, aclarar que ambas
disciplinas deben analizarse desde una perspectiva secu­
lar o laica. Me baso en la lectura de algunos pensadores,
quienes desde hace muchos siglos han propuesto que la
ética sólo puede ser universal cuando no es religiosa.
Abordarla desde un punto de vista laico, parece ser
mejor opción en este mundo donde la intolerancia se
disemina como cáncer anaplásico --en ocasiones los
términos médicos resumen muchas palabras-o Si la
l.
ética médica o cualquier tipo de ética se estudia desde
96
Arnoldo Kraus
un punto de vista religioso, la exclusión de "los otros"
o de quienes no comulguen con esa forma de pensar
suele ser la regla. Condenar a priori el aborto, votar en
Contra sin .permitir el disenso cuando se habla de do­
nación terapéutica o afirmar que nunca debe ser válida
la eutanasia activa son conductas equivocadas que no
permiten el diálogo e impiden el progreso.
No quiero decir que se deba estar a favor de los
temas enumerados. Lo que pretendo expresar es que
médicos y no médicos -'-subrayo no médicos porque
la mayoría de los temas de la ética médica competen
al ser humano y no sólo a la medicina- deben opinar
con libertad. Lo idóneo es emitir ideas alejados de la
nefasta intolerancia y del insalubre maniqudsmo,
dotados de información intel!gente, distanciados de
lo que huela a dogmatismo y, sobre todo, analizando
caso por caso, pues en medicina, cada historia, clínica
es diferente y cada ser humano es único. De hecho,
cuando me preguntan, por ejemplo, "si estoy a favor
de la eutanasia", suelo responder "no sé". Y agrego,
"cada caso debe individualizarse y conocerse a fondo
, antes de opinar".
En otra carta escribí "no hay enfermedades sino
enfermos", lo que equivale a decir que cada individuo
se comporta en forma distinta y cada historia es dife­
rente simplemente porque los seres humanos varían
mucho entre sÍ. En temas tan complicados yescabro­
sos como el de neonatos con malformaciones, el
suicidio, la venta de órganos o el aborto, es menester
individualizar y no generalizar.
A continuación expongo someramente algunos tó­
picos de la ética médiCa. Los escogí dentro de una nü­
97
f
/

Una receta para no morir
rlada:, al azar. Los toCO Todós son extensos
y complejos. El afán de comentarlos en este texto es, tan
sólo informar "un poco" e invitar -si acaso lo logro,
¡qué suerte!- al lector a adentrarse en ellos.
l. Eutanasia. La eutanasia es el método que se
practica en enfermos incurables y que ha solici­
tada con anticipación. Su finalidad es conseguir
muerte sin dolor y así evitar sufrimientos innecesarios. ­
La eutanasia activa implica la finalización.deliberada
de la vida por medio de la aplicación de fármacos. La
eutanasia pasiva reviste dos formas: abstención tera­
péutica -no se inician tratamientos- y suspensión.
terapéutica -no se continúan tratamientos-o El
suicidio asistido es el procedimiento por medio del
cual otra persona, usualmente un médico, le suminis­
tra al enfermo los fármacos para que éste acabe con
su vida. Algunos filósofos utilitaristas consideran que
la eutanasia activa es "más humana" que la pasiva pues
la muerte sobreviene con rapidez y con ella terminan
sufrimientos y esperas inútiles. Quienes se oponen a
la eutanasia afirman que Dios da la vida y sólo él
puedeqüitarla. Quienes la favorecen consideran que
la vida es un derechb y no una obligación.
2. Investigación en humanos. La única vía por medio
de la cual la medicina puede crecer es investigando en
animales primero y después en seres humanos. La
investigación busca mejorar los procedimientos diag­
nósticos, terapéuticos y profilácticos además de esti­
mularla comprensión de las causas y mecanismos de
las enfermedades. Ambas requieren ceñirse a códigos
deontológicosy ambas deben respetar tanto a anima­
les como a seres humanos. La Declaración de Helsin­
98
Amoldo Kraus
ki (1961), código ético universal de investigación en
humanos, en su sexto principio: "Siempre debe
prevalecer la preocupación por los intereses del sujeto,
incluso sobre los de la ciencia y de la sociedad. Deben
tomarse todas las precauciones para respetar la priva­
cidad del sujeto y para minimizar el impacto del es­
rudio científico sobre su integridad física y mental y
sobre su personalidad".
La Declaración de Helsinki promueve la investiga­
ción y la ciencia pero siempre antepone la y la
integridad de la persona, Esa declaración se empalma
bien con la famosa fórmula de Kant, cuya sabiduría
debería aplicarse a la investigación: "'lrata a la huma":
nidad en tu propia persona o en la persona de cual­
quier otro, nunca simplemente como un medio sino
siempre al mismo tiempo como un fin". No puedo
dejar de comentar otra vez que muchas de las inves­
tigaciones realizadas por científicos estadounidenses
en el bien o mal llamado Tercer Mundo violan, con
frect,lencia, este principio.
3. Trasplante de órganos. Los trasplantes de órganos
son una de las grandes maravillas de la ciencia médi­
ca. Muchas vidas se salvan gracias a ellos. Es probable
que en las próximas décadas cualquier órgano pueda
trasplantarse. Sin embargo, al hablar de trasplantes
surgen dos problemas fundamentales. El primero es
de orden moral y social: las diferencias económicaS .
favorecen a ricos. Cito algunos ejemplos. En Estados
Unidos los blancos reciben mas órganos que los ne­
gros, las listas de espera no respetan ningún orden
cuando quien requiere un órgano es una persona
"poderosa" y no es raro que los médicos o los sistemas
99
Una receta para no morir
de salud favorezcan a conocidos para recibir un segun­
do trasplante antes de otorgárselo a quien le corres­
ponda. El segundo es la procedencia de los órganos.
A pesar de que se han hecho campañas en la mayoría
de los países del Primer Mundo para estimular la do­
nación, salvo en España y en Bélgica, las políticas
encaminadas para recaudar órganos.han fracasado.
Por ese motivo: muchos europeos viajan a Turquía
o India donde compran órganos, incluyendo córneas,
lo que implica la pérdida del ojo "donador". En Chi­
na sucede algo inimaginable: a los condenados a la
pena de muerte se les extraen los 'órganos y se les
trasplantan a extranjeros que acuden para recibirlos.
Muchas son las implicaciones amorales de lo ex­
puesto: la comercialización ilimitada con los órganos,
la. complicidad de las autoridades sanitarias y de los
cirujanos que extraenlos órganos y la de los labora­
torios que venden sus medicamentos ..........al menos en
el caso de China-o Como en tantas otras situaciones,
la medicina, en este caso representada· por los tras­
plantes, profundiza la brecha entre ricos y pobres. .
4. Aborto. El tema del aborto es muy, muy comple­
jo. En muchos sentidos es también irresoluble ya que
confronta dos opiniones diametralmente opuestas
cuyo encuentro parece imposible. La razón es la si­
guiente: quienes se oponen al aborto afirman que éSte
no es éticamente permisible ya que los embriones son
seres humanos; las personas que bregan por legalizar­
lo aseveran que los embriones no son personas y
que la práctica clandestina del aborto cuesta
la vida de muchas mujeres, sobre todo pobres. El
desencuentro es inmenso.
100
Amoldo Kraus
La pregunta, ¿cuándo el embrión es ser humano?
es un problema que ha sido discutido desde hace
muchos años y que confronta la versión religiosa
contra la científica. Creo que esta discusión nunca
finalizará. Quienes se oponen al aborto -grupos
relígiosos- sugieren que "ellos" siempre podrían
hacerse cargo de los bebés no deseados. Aducen,
asimismo, que el ser humano, la mujer en este caso,
no es un ser autónomo, por lo que no tiene derecho
de decidir qué hacer con su progenie ni con ella
misma. Quienes afirman que la mujer sí tiene derecho
a abortar sostienen que muchas de ellas fallecen
cuando se someten a procedimientos en clínicas
clandestinas o cuando recurren a medios decimonó­
nicos con talde abortar: se insertan palos, hules ca­
lientes o vidrios en la vagina, maniobras' que pueden
ocasionar la muerte de la mujer y la orfandad de otros
vástagos. Esos mismos grupos señalan que menos del
0.50/0 de los abortos inducidos en clínicas ad hoc,
acarrean problemas.
5. Vejez. A primera vista la vejez no debería parecer
un problema concerniente a la ética médica ó la bio­
ética, pero sin embargo, en muchos sentidos sí lo es.
Además, la vejez per se, plantea una contradicción
absurda. Pensemos. La ciencia médica se ha esforzado
en encontrar las vías para que la gente viva 'más tiem­
po y con frecuencia se vanagloria cuando publica sus
datos acerca de la longevidad.
Sin embargo, muchos viejos consideran que la
vejez es una enfermedad porque viven abandonados,
con muchas carencias y dolencias que con frecuencia
no son atendidas. En los últimos años hemos sido
101
Una receta paca no morir
testigos de las muertes de muchos viejos abandonados
en Europa, sobre todo durante las épocas de calor.
Duele comentarlo, pero los ancianos y ancianas muer­
tos fueron descubiertos por el olor putrefacto que
inundaba los pisos de los vecinos. Se sabe también,
que en algunos paises los viejos ocupan el primer
lugar en la frecuencia de suicidios. Otro problema es
que las personas de edad avanzada suelen tener enfer­
medades crónicas cuyo tratamiento es muy caro.
Amén de que los recursos médicos son limitados,
muchos seniles son pobres, por lo que no se les puede
ofrecer tratamientos óptimos.
Agrego que la modernidad le ha cerrado las puertas
a los viejos. Su sabiduría, ancestralmente aceptada y
. escuchada, y con frecuencia respetada, se suple hoy
por lo que dicta la cultura de masas. El corolario es
t r i s t e ~ la mayoría de los viejos viven sumidos en la
soledad, tanto por parte de la familia, como de la
sociedad y del Estado. Por el olvido en el que se les
ha sumido, muchos viejos vivos no son más que vie­
jos vivos y muertos a la vez.
6. Genoma humano. El genoma humano compren­
de casi 100 mil genes localizados en 23 pares de
cromosomas. El Proyecto Genoma Humano se inició
en 1984 durante una reunión científica convocada
por el Departamento de Energía estadounidense. Su
finalidad ha sido esclarecer el catálogo completo de
esos genes, su posición en los cromosomas y la función
de cada uno de ellos. Dicho conocimiento,como es
'. obvio, p<;:rmitirá detectar desde el momento de la
'. concepción algunas enfermedades -¿algún día due­
mas todas?- , lo cual permitirá a los padres, después
102
Arnoldo Kraus
de escuchar consejos médicos, qué es lo que desean
hacer con el embrión o qué es lo que se le podrá ofre­
cer al bebé recién nacido.
El conocimiento del genoma humano abre inmen­
sas puertas pero plantea también muchos problemas.
Su grandiosidad radica en que las intervenciones
médicas "desde el inicio de la vida" podrán beneficiar
enormemente al ser humano. Entre sus desventajas
destacan la probable tendencia a "depurar" demasiado
al ser humano, lo que podría semejar "una especie"
de eugenesia. Problema afín, al menos en la actualidad,
es que buena parte de la información acerca de algu­
nas enfermedades obtenida por medio del descifra­
miento de genes, no permite ni modificar, ni detener,
ni curar muchas patologías. .
Esa información -saber, por ejemplo, que a los
50 años se padecerá esclerosis múltiple- sólo genera
angustia ya que nada se puede hacer para modificar
el curso de algunas patologías. La pregunta obligada
es la siguiente: ¿de qué sirve saber si no hay nada que
hacer? Las diatribas éticas enunciadas motivaron a los
mismos científicos organizadores del Proyecto Geno­
ma Humano para que creasen, desde el inicio, una
s¿ciedad paralela llamada Elsi (Ethical, Legal and
Social Working Group) cuya finalidad es analizar los
"peligros" emanados del conocimiento y manipula­
ción del genoma humano.
Desde el punto de vista de laética médica son tres
las cuestiones mas controversiales: A) ¿Quién contro­
lará y diseminará la información genética de los dife­
rentes individuos y poblaciones? Las implicaciones de
este punto son muy graves: ¿qué sucederá con las
103
Una receta para no morir
personas 'que sean portadoras asintomáticas --es de­
cir, que no estén enfermas pero que tengan la posibi­
lidad de desarrollar alguna patología- y que al
buscar trabajo o solicitar algún seguro médico se les
niegue por esa predisposición para enfermarse, a de­
terminada edad, por ejemplo, de Alzheimer? Disemi­
nar ese tipo de datos violaría la confidencialidad
médica, uno de los pilares, de ,la relación médico pa­
ciente. B) Si se tiene la capacidad de modificar casi
ad libitum las características genéticas aparentes y no
aparentes de los individuos, ¿qué manipulaciones
deben permitirse y cuáles prohibirse? Yo pienso que
las modificaciones deberían tener un límite, aunque,
lo confieso, no sé cómo definir ese límite. C) ¿Cómo
cambiará esta información nuestra vida y nuestra
forma de verla? PPPUUUFFFF. .. no sé bien qué decir.
A pesar d ~ haber leído e ~ mi juventud a George
Orwell (1903-1950), famoso escritor británico cono­
cido por el crudo retrato que hada del ser humano,
me limito a pensar que no concibo un mundo libre
de enfermedades. Confieso que me da gusto compar­
tir con ustedes algunas preguntas para las cuales ca­
I •
rezco de respuestas.
7. Derechos de los pacientes. Los llamados derechos
de los pacientes son un tema vigente en el campo de
la medicina. Hasta hace poco casi nadie reparaba en
este asunto. Se consideraba que lo que el doctor o la
ciencia médica dictasen era la última palabra. Poco se
dialogaba con enfermos y poco se preguntaba su opi­
nión. Esa conducta, llamada paternalismo médico,
"afortunadamente ha caído en desuso en algunos lu­
gares, pues, muchos consideran que el doliente es un
104
Amoldo Kraus
.,
ser humano que tiene derecho a opinar y a decidir
qué es lo que más les conviene, incluso a rehuir tra­
tamientos y no necesariamente seguir a pie juntillas
las ideas de su doctor.
Dentro de los derechos de los enfermos destacan
cuatro: A) Derecho a la privada. La confidencialidad
-que el médico no haga público los problemas del
enfermo-'y la privada -que sea el enfermo quien
decida qué hacer con la información acerca de su
enfermedad- son pilares del buen ejercicio médico.
B) Derecho a no aceptar tratamientos. Como ya escribí,
así como es válido aprobar determinado tratamiento,
también lo es rechazarlo. La autonomía y el derecho
a la autodeterminación son principios fundamentales
que deben ser respetados por médicos, familiares y
sociedad aun cuando éstos consideren que ello resu1­
tará en detrimento del enfermo. C) Derecho a la in­
formación. Se sabe que entre más informados estén
'los pacientes' más cooperan. Además, el médico que
no comparte "toda" la información con sus pacientes,
ejerce un poder malsano. D) Derecho de participar o
no en protocolos de investigación. A partir de los juicios
y del Código de Nüremberg (1945-1946) los enfer­
mos cuentan con todo tipo de protección para rehu­
sarse a participar en trabajos de investigación., Quienes
se inscriben en este tipo de proyectos lo deben hacer
motu proprio y sin ninguna presión. Dialogar con los
enfermos es imperativo. La medicina impersonal no
debería tener cabida en la sociedad moderna.
8. Testamento con vigenc;ia en vida. El testamento
con vigencia en vida, también llamado 'instrucciones
anticipadas o voluntades anticipadas, es una elección
105
Una receta para no morir
para quienes desean opinar, cuando sanos, acerca de
lo que podría ser su proceso de muerte. En muchos
sentidos, este documento le permite al interesado
adueñarse de su vida y ser copartícipe de su propia
muerte. Obviamente, en incontables ocasiones esto
no es posible -infarto agudo al miocardio, trauma
abdominal grave, ruptura de aneurismas, acciden­
tes-, pero en otras circunstancias sí es factible ade­
lantarse a la muerte y preparar "un poco" el escenario
final.
Por ejemplo, hay quienes preferirían no ser llevados
a una sala de terapia intensiva por una neumonía si
previamente se les ha diagnosticado _demencia senil;
otros rehusarían serintubados y permanecer por tiem­
po indefinido en estado vegetativo. En suma, el testa­
mento con vigencia en vida es un documento escrito
que le permite decidir al enfermo, muchas veces con
la ayuda de un apoderado, qué es lo que desea hacia
el final de su vida. En México, lamentablemente, no
existen este tipo de documentos legales.
9. Escasez de recursos. La distribución justa de los
recursos, sanitarios o no, debería ser uno de los ma­
yores debates éticos de la sociedad. Es tristemente
evidente que las brechas económicas son cada vez más
profundas en este mundo, al cual, me gusta apellidar
injusto -Mundo injust-o podría ser el_ tema de una
novela de la vida en nuestros tiempos cuya trama, más
que ficción, sería realidad----. La salud, o la falta de
salud, reproduce bien la información anterior: los
pobres tienen cada vez menos acceso a las bonanzas
--'ele lamedicina y por ende son sujetos a enfermar con
más frecuencia y a morir más temprano.
106
.j
Arnoldo Kraus
Con la sobrepoblación los 'recursos médicos serán
cada vez más insuficientes. ¿Qué hacer? Como en
tantas otras circunstancias carezco de respuestas, pero
al menos pienso qUe es nuestra obligación reflexionar
en lo que John Rawls (1921-2002), célebre por sus
teoría acerca de la justicia, expresó en su influyente
libro, Teoría de la jusúcia: "Todos los valores sociales
-libertad y oportunidad, ingreso y riqueza, así como
las bases de respeto a sí mismo- habrán de ser dis­
tribuidos igualitariamente a menos que una distribu­
ción desigual de uno de todos estos valores redunde
en ventajas para todos".
1O. Suicidio. El suicidio es un tema muy complejo
y quizás uno de los problemas filosóficos más críticos.
De hecho, Albert Camus, de quien ya he hablado en
otras cartas, consideraba que "el suicidio es el único
problema filosófico que merece discutirse". El suicidio
genera muchas inquietudes. Quienes consideran que
el ser humano" es autónomo, y que por ende tiene
derecho a decidir X a hacer lo que juzgue convenien­
te con su vida y con su cuerpo aceptan el suicidio. Sin
embargo, si entendemos que la autonomía implica,
dentro de sus principios, no dañar a terceros, ¿qué
decir acerca del sufrimiento y dolor de los familiares
o seres queridos del suicida? Ninguna religión acepta
el suicidio. La pregunta, ¿tiene o no derecho el ser
humano a suicidarse? es muy compleja. Nuevamente,
sumido en mi imposibilidad para responder compar­
to con ustedes esa duda. .
Escogí los temas previos al azar. Quedan muchos
en el tintero: clonaCión, síndrome de inmunodefi­
ciencia adquirida, fertilización in vitro, paciente ter..,
107
__
Una receta para no morir
minal, diagnóstíco prenatal, etcétera. Los temas
discutidos y los enumerados SOI1 parte del abanico
que todo médico y todo ser pensante debe confrontar.
Para hacerlo, es menester cavilar primero en uno
mismo como ser humano, después en uno G:omo
parte de una sociedad que no deja decrecer en cuan­
to .a la abundancia tecnológica y que no deja de de­
crecer en cuánto a ética y justicia se refiere.
I
.-._-_._----------------­
Carta 10
Hablaremos un poco de la historia cllníca. La historia
clínica es una especie de retrato, de preferencia de alta
fidelidad, del paciente, y es sin duda la herramienta
principal de los médicos. No escribo "una de las prin­
cipales", "la principal": Es el documento que se
utiliza para saber quién es el enfermo. En ella se desglo­
sa la vida previa, las alegrías y tristezas del afectado y no
sólo el problema por el cual acude por primera ocasión
a consulta. La historia clínica es una radiografía que se
hace sólo unavez. Es fundamental elaborarla "muybien"
porque las visitas subsiguientes sirven para dirimir el
problema que en ese momento afecta al enfermo.
La historia clínica se inicia con una ficha de iden­
tificación donde se obtienen los datos fundamenta­
les de cualquier persona: nombre, sexo, edad, fecha
y lugar de nacimiento, estado civil, religión, ocupa­
ción, lugar de residencia. Este apartado es muy
importante. Habla, entre otras cosas, de la historia
social, laboral y económica del interesado.
Por ejemplo, ser minero predispone a algunas enfer­
medades como la asbestosis. Ser bailarina puede generar
109

.,
108
, ~
.,
Una receta para no morir
dafio en tendones o ligamentos. Los Testigos de Jehová'
no aceptan ser transfundidos, por lo que el médico
deberá decidir si se hace o no cargo de estos enfermos.
Ser pobre implica que el médico debe ayudar al enfermo
realizando el menor número de exámenes de laborato­
río, recetar medicamentos baratos y buscar cómo ayudar,
personalmente y con otros colegas, al afectado.
Para muchos pacientes, ser viejo per se, equivale a
enfermedad. En ocasiones incluso sienten "pena" por
su edad. En más de una ocasión me he encontrado
que el espacio "edad" queda en blanco. Al inquirirlos
por la razón por la cual no pusieron su edad me han
. respondido: "Es que a los viejos no nos hacen caso.
No somos interesantes". El tema de la vejez, del cual
escribí en la carta previa es un tema complejo, y en
ocasiones doloroso.
Pienso que los médicos deben reflexionar al respec­
(O y considerar cuáles deben ser las "obligaciones",
tanto del individuo como de la sociedad, hacia los
ancianos. Imposible dejar de comentar lo que un
viejo me dijo tiempo atrás: ''A diferencia de los jóve­
nes, a nosotros, los viejos, nos sobra tiempo". Pregun­
to: ¿es la soledad una enfermedad? Aunque no es un
tema estrictamente médico, creo que las personas que
se encargan de ver enfermos tenemos la obligación de
reflexionar al respecto. El último punto de la ficha de
identificación, la residencia, es también importante:
No es 10 mismo vivir en una zona donde la contami­
nacióri, el ruido y la violencia son constantes, que
!!,'.
habitar en una zona residencial.
:~ , .
".
A continuación, aunque es válido que cada doctor
.\1
o cada escuela de medicina siga su orden, se obtienen
110
::,'
Amoldo Kraus
los antecedentes heredo fomiliares. En esta sección se
pregunta acerca de los p a d r e ~ , de los hermanos y de
los hijos. Se averigua si viven o no, sus edades, qué
enfermedades padecen o han padecido y en caso de
haber fallecido cuál fue la causa. Se investiga también
si hay enfermedades que se den con frecuencia en
otros familiares. Es fundamental enterarse, por ejem­
plo, si existen en la familia muchos casos de suicidio,
sobre todo cuando el enfermo acude a consulta por
estar deprimido: Es importante preguntar si el padre
o los tíos murÍeron por problemas relacionados con
el corazón; es crítico averiguar si en la parentela cer­
cana hay casos de cáncer de colon, de artritis reuma­
toide, de diabetes mellitus o de cualquier patología
donde la carga hereditaria sea importante.
. El apartado que sigue se denomina antecedentes no
patológicos. En éste se averigua acerca del consumo de
alcohol, tabaco y drogas. Se pregunta también acerca
de las actividades físicas -ejercicio-o Estos datos
son cimentales: aquellos que fuman tienen mayores
posibilidades de desarrollar cáncer pulmonar o de
vejiga, ateroesclerosis -enfermedad que disminuye
la luz de las arterias y por ende compromete el flujo
sanguíneo- así como diversos tipos de dafio pulmo­
nar. Aquel que bebe alcohol en cantidades que no
pueden ser metabolizadas por el hígado puede desa­
rrollar cirrosis hepática o tener alteraciones intelec­
tuales. Quien hac;:e ejercicio suele ser una persona sana,
y, con frecuencia, lleva un buen "estilo de vida".
A renglón seguido se averiguan los antecedentes
patológicos. Este apartado, como su nombre lo dice,
recoge las enfermedades que ha tenido el enfermo o
111
:
I
Una receta para no 1)10rir Amoldo
.

das con medicamentos. Ambas son importantes, pues
trascendencia de habe(padecido enfermedades. Quien
la enferma. Son muchos los ejemplos que ilustran la'
pueden producir reacciones muy serias, incluso la
sufrió anemia hemolítica -.-"destrucción de la san­ muerte. Hay quien muere por situaciones tan aparen­
gre"- puede tener problemas con determinados temente elementales como los piquetes de abeja o por
medicamentos; quien padeció fiebre reumática en la ingerir medicamentos casi siempre inocuos como la
infancia puede tener daños en el corazón; quien sufrió penicilina. Saber que se es alérgico es fundamental;
cuadros repetitivos de gastritis puede tener alteracio­ quien lo requiera puede llevar inyecciones de cortiso­
nes para deglutir ya que en ocasiones, el ácido clorhí­ na. En alergias graves, que incluyan compromiso'
drico del estómago, al regresar al esófago, lo estenosa respiratorio, la cortisona puede salvar al afectado.
-"lo cierra"-. Muchas enfermedades sufridas en el A todos los pacientes hay que preguntarles acerca
pasado pueden tener que ver con el problema actual de sus antecedentes transfusionales, cuya relevancia es
o ser importantes porque impiden prescribir cualquier cada vez mayor. A partir del descubrimiento del virus
medicamento, o bien, porque predisponen a otras de la inmunodeficiencia humana -sida- y de los
patologías.. virus de la hepatitis B y C,. relacionados con el desa­
Posteriormente se indagan los antecedentes quirúr­ rrollo de cirrosis o de cáncer hepático, la sangre del
gicos. Con frecuencia les digo a mis pacientes que "casi, donador se estudia con sumo cuidado para detectar
casi" sólo cura lo que se remedia por medio de cirugía los problemas mencionados u otros. '
o de antibióticos. La inmensa mayoría de las enfer­ Los antecedentes traumdticos son también materia
medades se controlan pero no se eliminan. La apen­ de análisis: traumatismos craneoencefálicos en la in­
dicectomía, la colecistectomía o la remoción de los fancia -disculpen el siguiente dislate pero no puedo
quistes tiroglosos -busquen lo que significa en un omitirlo: muchos políticos mexicanos han sufrido y
libro de cirugía de cuel1()----,-, al igual que muchas otras sufren cotidianamente este tipo de traumatismos­
cirugías, son procedimientos curativos. pueden condicionar convulsiones a cualquier edad.
Los problemas en cirugía surgen cuando están mal Asimismo, traumatismos secundarios al pue­
hechas y en ocasiones cuando no están bien indica­ den producir daños en la cadera u otras articulaciones
das. La iatrogenia -alteraciones en el estado del que se manifiestan tardíamente cuando se es adulto.
paciente producidas por el médico, por el uso de En las mujeres hay que preguntar acerca de los
fármacos, o por procedimientos diagnósticos- es antecedentes ginecoobstétricos. Se averigua cuándo fue
el problema fundamental de la cirugía. Otros son la la menarca -prit:nera menstruación-, ·si la mens­
falta de pericia o de honestidad... truación es normal o no, si se tiene vida sexual activa,
Siguen los antecedentes alérgicos. En ellos se estudian si se utilizan métodos anticonceptivos, si se ha em- .
las alergias, tanto las ambientales como las rela:ciona- barazado, etcétera. Es primordial, en toda mujer,
112 113
, ;
1
Una receta para no morir
explorar las glándulas mamarias --el cáncer de mama
es una de las principales causas de mortalidad en el
sexo femenino-, averiguar si se ha,?e con periodici­
dad el examen de Papanicolau -esta prueba consis­
te en tomar una muestra del cérvix, que es parte del
útero- paraindagar acerca de la presencia de infec­
ciones, de papiloma virus o de cáncer uterino. La­
mentablemente, en los países pobres como el nuestro,
donde los sistemas de salud no funcionan bien, en
mujeres jóvenes el carcinoma cervicouterino es una
de las causas principales de muerte.
El apartado que sigue es elpadecimiento actual que
en muchos sentidos es el "corazón" de la historia clí­
nica y el motivo esencial de la visita. En el padeci­
miento actual el enfermo expresa las razones por las
cuales acude a consulta. Uno de mis maestros deda
que el padecimiento actual debía ser una especie de
"tribuna libre", donde el enfermo podía expresar li­
.brementé sus malestares: No puedo dejar de contarles
que ese maestro era pésimo; hada que copiásemos en
el cuaderno lo que escribía en el pizarrón. La verdad
es que su clase no era mala, sino malísima. Ya que me
rehuía a hacerle caso, con frecuencia me sacaba de
clases.•. (aún recuerdo la cara desternillada del maes­
tro cuando me negaba a copiar sus sandeces).
El padecimiento actual es una mirada interna,
donde el enfermo, orientado por el médico, debe
expresar sus síntomas, decir lo que siente, lo que ha
sucedido en su cuerpo yen su vida desde que empezó
a sentirse mal. En este apártado el enfermo comenta
"t:ambién si ha observado cambios en su físico, si se ha
deprimido:. si duerme bien, si ha bajado o aumentado
i 14
. ~
Amoldo Kraus
de peso, si se cansa, si ha pensado en suicidarse, si
tiene dolor o sensaciones extrañas, si su rutina se ha
modificado, si llora, si tiene miedo, y un larguísimo,
larguísimo etcétera que abre todo tipo de puertas para
que el paciente diga todo lo que piensa que es impor­
tante para él. El padecimiento actual es una fotografía
instantánea del alma y del esqueleto del interesado.
El médico debe permitirle al enfermo contar su
historia. Su historia implica repasar lo que más le
preocupa al enfermo en el momento de la consulta,
que aunque muchas veces parezca ser banal, para quien.
padece no lo es. Su historia significa la interiorización
que hace el afectado de su mal yel análisis que hace
acerca de las razones por las cuales considera que su
cuerpo ha dejado de funcionar bien. En muchos sen­
tidos, el padecimiento actual es un viaje al interior del
ser: la enfermedad aguza la mirada interna y el dolor
aviva la reflexión .
. Las narraciones del padecimiento actual me recuer­
dan dos hechos interesantes que creo son significativos.
El primero lo leí en un libro. En él, el autor repasa lo
que le sucedió cuando enfermó. Palabras más, palabras
menos, deda, "los enfermos, sangran historias". El
segundo, lo escuché del doctor Max Shein,. ilustre
pediatra, pensador profundo.. ÉI aseveraba que los
médicos somos una especie de historiadores, pues a
diario escuchamos narraciones de las vidas -histo­
rias- de los e1!fermos Yreflexiones acerca de los sig­
nificados de la enfermedad y de la muerte. Ambas ideas
son ciertas y ambas se ven reflejadas en este apartado.
. El arte del médico --ojo, uso la palabra arte-, radica
en saber escuchar y "acomodar" los avatares, las viven­
115
l
Una receta para no morir
cias y los dolores de los enfermos de la mejor forma
posible. De lo que se concluya en el padecimiento
actual dependerá buena parte del diagnóstico, del
tratamiento y del pronóstico.
A renglón seguido, se estudia el rubro aparatos y
sistemas, apartado que exige investigar en orden las
afectaciones, pasadas o presentes, de todo lo que
sucede en el cuerpo. Para tal efecto, existe un algo­
ritmo "lógico" que le permite al médico repasar todos
los aparatos y sistemas del cuerpo. Cada escuela tiene
su método ad hoc, el cual facilita estudiar el estado
de salud del corazón, de los pulmones, del aparato
digestivo, del sistema renal, de la piel, del sistema
neurológico, del musculoesquelético, de la esfera
psiquiátrica, de los sistemas endocrinológico y he­
matopoyético, así como del uso de medicamentos y
de algunos síntomas generales, en ocasiones difíciles
de encasillar.
En esta sección el médico interroga al enfermo
acerca del funcionamiento del cuerpo. Sirva el apara­
to digestivo como ejemplo. El buen clínico analiza lo
que sucede desde la boca hasta el recto por lo que debe
preguntar si tiene lesiones en la lengua o en las enCÍas
-que podrían ser cáncer, hongos u otras afectacio­
nes-, si digiere bien o si sele atora el alimento --cán­
cer de esófago, alteraciones en la movilidad del
esófago, etcétera-, si tiene ardores en "la boca del
l' ~ " • • , •• l'
estomago -gastf1ns-, SI. se saCia pronto -cancer
del estómago-, si se ha puesto ictérico y que, depen­
.diendo de la edad, podría corresponder a hepatitis
viral en niños o cáncer de la encrucijada hepatobiliar
en adultos, si ha tenido diarreas -ya sea por infec­
116
Amoldo Kraus
.,
ciones O por enfermedades inmunológicas como la de
Crohn-, si sangra al defecar -amibiasis o cáncer de
colon- o si se palpa "uria bolita" en el recto _.-he­
morroides- y ... etcétera (escribo etcétera porque, si
no, no acabo). Las líneas previas, son, a vuelapluma,
un esbozo de lo que debe investigarse en el aparato
digestivo. Lo mismo debe hacerse cuando se interro­
ga acerca del resto del cuerpo.
Este "repaso" del organismo debe hacerse siempre
de la misma forma, ciñéndosea lo que dicten los libros
de semiología -estudio de los signos y síntomas de
las. enfermedades- y en forma ordenada. Ordenada
implica que cada médico debe seguir siempre su ca­
mino, con lo cual no obviará ningún dato ni dejará
alIado problemas, que aunque aparentemente meno­
res, pueden ser trascendentales. Si se cumple con ese
esquema es poco probable que se omitan enfermeda­
des o datos de interés.
Los frutos de este apartado son inconmensurables.
Le permiten al clínico obtener "todos" los datos acer­
ca de otros males, viejos o presentes, que pueden o
no estar relacionados con el padecimiento actual pero
que siempre deberán tenerse en cuenta, pues es obvio
que todo en el cuerpo está vinculado. De ahí los te­
mOres bien fundados de tantos médicos acerca de la
"medicina fragmentada", de la "medicina moderna",
cuyo crecimiento suele especializar, subespecializar y
"sub-subespecializar" la medicina.
Espero que no,llegue el día en que existan médicos
expertos en la uña del dedo gordo del pie izquierdo,
doctores hiper sabios y estudiosos de los lunares de la
espalda y doctores genios super especializados en ar­
117
I


,;
.,
n
Una receta para no morir
dores urinarios matutinos -habrá quienes se dedi­
quen a ardores urinarios nocturnos---. Aunque no
menosprecio de ningún modo el conocimiento y las
subespecializaciones, sí temo, en cambio, que éstas
puedan significar el fin de la relación médico-pacien­
te, que para muchos, románticos o no, es la partemás
bella de esta profesión.
Después del interrogatorio por aparatos y sistemas
debe revisarse al enfermo, sección denominada explo­
ración flsica. Si en el apartado previo lo que se hizo
fue escuchar -'-"poéticamente", me gusta pensar que
escuchar es una forma de tocar con la mirada y con
la audición el dolor y las penas del doliente-, en la
exploración se palpa al enfermo, se le pide que se
mueva, que se acomode, que realice algunas manio­
bras. En síntesis, se le toca.
Hans-Georg Gadamer, emi,nente filósofo alemán,
decía que todo tratamiento empieza con la mano, con
el palpus. Al palpar al enfermo, el médico no sólo
toca: siente. Por medio del tacto puede percibir algu­
nos de los problemas que van más allá dela piel y más
allá de los órganos o sitios explorados por las manos.
La palpación, aunada a la escucha, puede revelar otra
suerte de problemas como serían los vinculados con
el alma u otro tipo de dolores. En muchos sentidos
palpar es sinónimo de entrar. Esto requiere, por su­
puesto, que el médico sea sensible a otros apartados
de la vida del enfermo y que tenga el deseo profundo
de ir «más allá" de las recetas. Algunos pacientes
piensan que los mejores médicos no son precisamente
los. que más saben sino los que "tocan". La frase del
poeta francés Paul Valéry, (1871-1945), lo dice mejor:
118
Arnoldo Kraus
«La piel humana separa el mundo en dos espacios. El
lado del color y el lado del dolor".
Durante la exploración lo primero que se hace es
pesar, medir y tomar los signos vitales del enfermo,
como son la temperatura, el número de respiraciones,
la cardiaca y la presión arterial. Al igual que
en el apartado previo, en la exploración flsica se sigue
un orden lógico. empieza por la cabeza donde se
incluye el examen neurológico y el de los órganos de
los sentidos. Se sigue por el cuello -arterias carótidas,
venas yugulares, tiroides, tráquea, ganglios- la cara
anterior del tórax -corazón, pulmones, glándulas
mamarias, axilas-o Después se explora la espalda --co­
lumna vertebral, campos pulmonares, áreas renales-o
Siguen el abdomen -hígado, bazo, adenomegalias,
tumores, hernias, masas, etcétera-, los genitales y las
extremidades sllPeriores e inferiores.
Mientras se revisa al enfermo debe ponerse atención
en la piel, en el semblante del enfermo, en su marcha,
en fuerza, en la forma en la que habla, en sus mo­
vimientos, en su capacidad de responder coherente­
mente o no y en otra serie de incontables signos y
síntomas que siempre son importantes, pues orientan
al médico para que pueda establecer los diagnósticos
apropiados. Los médicos viejos, los grandes clínicos,
solían hablar de las focies de los enfermos. Las focies
son las expresiones que marcan las caras de los enfer­
mos y que, en muchas ocasiones, son pistas para el
diagnóstico. Por ejemplo, la focies leonina se ve en
casos avanzados de lepra; la focies miopática donde
los músculos de la cara se encuentran relajados se
observa en la distrofia de Landouzy-Dejérine.
119
Una receta para no morir
Durante la exploración física el médico debe revisar
con cuidado al paciente. Aunque el énfasis se haga en
lo narrado en el padecimiento actual el examen debe­
rá ser completo. Muchas veces se detectan algunas
anomalías que no tienen que ver con la queja del en­
fermo, pero que, incluso, pueden ser más importantes
que el motivo de la consulta. Encontrar un melanoma,
tumor maligno de la piel en un paciente que acude
por diarrea, o una lesión probablemente maligna en
un seno, en una mujer que acude por dolor articular
son hallaigos de suma importancia y que muchas
veces pueden "salvar" la vida del enfermo.
Al finalizar la exploración física se le debe explicar al
paciente con detalle, y de ser posible, con paciencia,
"todos" los hallazgos. "Todo" implica un resúmen de
lo que se dijo durante el interrogatorio y lo que se
encontró durante la exploración. La suma de esos datos
le permite al clínico elaborar un diagnóstico presunti­
vo e iniciar un tratamiento que en ocasiones, será el
definitivo, yen otras, será provisional. El tratamiento
se modificará; o no, dependiendo de los resultados de
los exámenes de laboratorio y de gabinete. Y cuando el
caso lo amerite, de las iriterconsultas solicitadas, es
decir, de las opiniones de otros doctores. Es fundamen­
tal que el médico explique bien los diagnósticos. Esto
atenúa los odiosos vicios del paternalismo e que
el médico se erija en figura sacrosanta.
Me gusta decir que los doctores ('bien preparados"
piden el menor número de exámenes y que los médi­
cos "mal preparados" solicitan un sinfín de pruebas.
Aunque esta idea no puede universalizarse, en general,
es cierta. Los médicos que escuchan a los enfermos y
120
.,
Al:noldo Kraus
que los examinan con cuida9-0 ordenan los análisis
adecuados- para confirmar sus hipótesis; los galenos
poco preparados piden pruebas y no
pocos exámenes de gabinete con la esperanza de que
el laboratorio sea el que aclare o dicte el diagnóstico.
Es decir, confían poco en'su sabiduría y mucho en las
herramientas y virtudes de la tecnología. Esta situa­
ción, la de pedir exámenes en exceso, es un problema
muy serio y suele ser en detrimento del paciente.
Enlisto algunas razones: '
1. El médico puede mal interpretar algunos resul­
tados "no esperados", y por consiguiente, tratar
inadecuadamente al enfermo.
2. Entre más exámenes se soliciten hay más posibi­
lidades de producir iatrogenia.
3. Entre más pruebas se pidan es probable que el
galeno requiera n,uevos exámenes para "entender"
el significado de los previos. Dicha conducta
puede desvirtuar la queja original del paciente.
Asimismo, cuando surgen dudas por las pifias
se implica a otros colegas, lo cual no
siempre es bueno para el afectado. Creo que en
general, entre más médicos atiendan a un enfer­
mo, peor resulta para éL
4. Muchos enfermos piensan, con razón, que algu­
nos médicos solicitan pruebas y más pruebas por­
que son dueños de laboratorios o porque reciben
dinero por enviar a los enfermos a determinados
laboratorios o gabinetes. Esas dobles morales, y
esos dobles i'ntereses, son nefastos.
S.El médico avezado suele seguir un algoritmo al
solicitar pruebas.
121·
r
Una receta para no morir
6. No hay duda, sobre todo en estos tiempos de
precariedad económica, que el doctor debe cui­
dar el bolsillo delos enfermos. Casi siempre son
más caros los exámenes y las radiografías que la
consulta.
Como ven, la historia clínica es un repaso amplio
de la vida previa y del momento actual del interesado.
No sobra repetir que muchas veces importa más la
"realidad vital" del enfermo que la queja por la que
acude al consultorio. La "realidad vital" se refiere a la
situación emocional, a los problemas económicos o
laborales, al estado anímicoy a la autoevaluación que
el mismo enfermo hace de su persona. Todas esas si­
tuaciones suelen concatenarse bien con las razones
por las cuales el enfermo acude a consulta. Lo inver­
so también es cierto: la enfermedad repercute en todos
los ámbitos vitales del paciente.
Al enfermo debe tratársele integralmente y no en
forma aislada. Fragmentar al enfermo en dolor de
codo, en tumor de mama o en evacuaciones diarreicas
es como pensar en el mar sin cielo, sin peces, sin algas.
La historia clínica cumple ese requisito, pues impide
la fragmentación del individuo.
122
,4
Carta 11
Me doy cuenta de que ya debo terminar esta aventu­
ra, no porque se haya agotado el material sino porque
concuerdo con la máxima que suelen repetir los in­
gleses, less is more. Es cierto: menos es más denota la
habilidad de quien habla o escribe, de sintetizar y
economizar en espacios pequeños ideas grandes -por
supuesto, no me refiero a mí-o Antes del corolario,
resumo algunas reflexiones que quedaron sueltas, unas
cuantas dudas que no supe dónde colocar y algunas
preguntas y definiciones que imaginé tendrían los
posibles lectores mientras soñaba con la publicación
. del libro. Sé que algunos comentarios son repetidos;
en ocasiones, sin embargo, el énfasis no sobra.
Ideas e inquietudes
1. La profesión médica se encuentra amenazada por
múltiples factores. La amenaza implica el deterioro
de la relación humana que idóneamente debe existir
entre médicos y pacientes. Los múltiples factores son
las presiones económicas, las compañías aseguradoras
que pretenden adueñarse de la práctica médica, las
123
I
~ - - l
Una receta para no morir
compañías farmacéuticas y biotecnológicas que bus­
can imponer sus criterios, los mediocres servicios de
salud que ofrece el gobierno, los abogados que usu­
fructan con el dolor del enfermo para demandar a los
profesionistas de la salud y un sinfín de otras circuns­
tancias. Los médicos somos los responsables de lidiar
contra todas esas amenazas y somos los únicos capaces
de impedir que la profesión siga escapándose de nues­
tras manos. Si no se detienen esas calamidades, ter­
minará por desaparecer el tan mentado humanismo
médico.
2. En otras cartas escribí muchas veces la palabra
ética. Me repito un poco -perdón, será sólo un
poco- pero creo que vale la pena. Con frecuencia
comento que lo único que puede detener el deterio­
ro del planeta y de la condición humana es la ética.
Otros modelos -religiones, cultura, ciencia, etcéte­
ra- casi han agotado sus predicamentos. Todo
mundo debería ser ético porque todos somos huma­
nos. Carpinteros, físicos, choferes, cineastas y médi­
cos deben ser éticos -nunca escribiría políticos
porque, por definición, para ser político, la inmensa
mayoría de las veces es menester e imprescindible no
ser ético-o Todos deberíamos ser igualmente éticos,
pero considero que los médicos deberíán ser un poco
más: son quienes lidian con la vida y con las desven­
turas del ser humano.
Ser ético es ser correcto. Ser ético implica pensar
que el de enfrente o quien está alIado es uno mismo.
Ser ético significa que prevalezca el mal menor para
"las mayorías. Ser ético equivale a ser responsable por
lo que sucede en la comunidad y en el entorno. La
124
Amoldo Kraus , ~
.,
ética laica o la ética no religiosa, que es la ética a la
cual me refiero en estas,líneas, es una disciplina joven.
Su estudio formal se inició aproximadamente en 1960.
Es decir, es un campo poco explorado. Si la compa­
ramos con otras ciencias, la ética secular es una de las
disciplinas menos estudiadas. Esas circunstancias nos
permiten apostarle a la ética laica. Debémos pensar
que la bioética y la ética médica son disciplinas fun­
damentales para contrarrestar los malos caminos por
los que ahora deambulamos.
3. Mencioné también, en algunas cartas, la palabra
justicia. L,a justicia debería ser una condición inhe­
rente a un sinnúmero, si no es que a todas las actitu­
des médicas. No sólo a nivel individual sino social.
La salud es uno de los bienes más preciados y siempre
va ligada al concepto de justicia. Donde campea la
injusticia, en cualquiera de sus formas, la salud esca­
sea. Hace poco leí un estudio que asevera que en los
países democráticos -otra forma de 'pensar en la
palabra justicia-la esperanza de vida y la salud son
mejores independientemente de la riqueza del país.
No puedo dejar de pensar que como bien, como valor
y derecho humano, la salud sólo compite con la liber-.
tad. Amante del disenso, acepto que habrá quien
anote educación, seguridad económica e igualdad
como bienes igualmente significativos, pero la tan
repetida idea "sin salud nada vale", es cierta. Salud y
justicia son bienes afines y dependientes entre sí.
4. Me gusta cav;ilar sobre los límites de la medí..
cina 0, lo que es lo mismo, reflexionar acerca de
cuáles deberían ser las fronteras de la ciencia y del
conocimiento. Pensar en los límites de la medicina
125
Una receta para no morir
es otra forma de pensar en los límites de la vida, en
el significado del término dignidad y en la difícil
idea de lo que representan los tiempos que demarcan
el final de la vida.
La medicina ha crecido exponencialmente y carece
. de fronteras: a mayor sabiduría, mayor necesidad de
seguir investigando. Si las personas que ejercieron esta
profesión hace cincuenta años tuviesen acceso a los
logros de la medicina moderna, dirían, sin duda, que
ésta ha crecido inimaginablemente.
La pregunta fundamental, ya formulada en otra
carta, podría plantearse de la siguiente forma: ¿Tiene
derecho la ciencia de crecer sin límites, sin pregun­
tarse acerca de los posibles problemas que generará el
conocimiento? Expongo un caso.
En 2005 la prensa informó que una mujer de ori­
gen rumano, de 67 años de edad, dio a luz dos bebés
de los cuales uno murió. La madre quería a toda cos­
ta tener un hijo, por lo que se sometió a técnicas de
inseminación artificiaL Los procedimientos fueron
muy largos. Duráron 10 años y fueron muy onerosos.
¿Es lícito utilizar recursos médicos para que mujeres
de 66 años queden preñadas?, ¿son los médicos que
aplicaron las técnicas de reproducción asistida grandes
científicos o charlatanes con aires de científicos?, ¿es
correcto que la ciencia satisfaga los deseos de una
mujer cuando hay otras urgencias que resolver? Las
preguntas previas ilustran algunos de los complejos
caminos que deberán responder los jóvenes médicos
en el futuro.
5. Ante el imparable crecimiento de la tecnología
los médicos deben cavilar acerca de las obligáciones
126
.,
Amoldo Kraus
de la profesión. Futilidad es un término que ilustra
esa realidad. Fútil quiere decir frívolo, trivial, sin
significado, sin consecuencias. Fútil implica realizar
algunas actividades cuyos. resultados podrían no al­
canzar las metas propuestas. En medicina la futilidad
debería ser cada vez un término más importante. Ante
determinadas enfermedades, cuyo curso es imposible
modificar, ¿tiene sentido o no seguir actuando? ¿Debe.
o no tratarse un paciente con enfermedad de Alzhei­
mer, que presenta cuadros repetitivos de neumonía
y que lo han ido deteriorando cada vez más. ¿Es
ético intubar a un anciano de 90 años ciego, sordo y
totalmente dependiente? Las preguntas anteriores,
son, dentro de un sinfín de cuestiones, algunos de
los dilemas que exigen se cavile acerca del significado
de la palabra futilidad yde las obligaciones de los
doctores.
Mucho nos legaron los médicos griegos de la anti­
güedad al hablar de futilidad. El médico griego reco­
nocía signos y síntomas que distinguían las
enfermedades curables de las incurables. LaS curables
se atribuían al azar y en se decía que la interven­
ción del galeno podría modificar su curso. En cambio,
las incurables se relacionaban con "los males absolu­
tos" y se afirmaba que la participación del facultativo
no podía cambiar la evolución de la enfermedad.
Parte de la sabiduría griega indicaba que el médico
prudente no tenia la obligación de tratar patologías
incurables. Buena, muy buena, la lección de los cole­
gas
6. No existen, por supuesto, códigos universales
que rijan la conducta de los médicos. Algunas ideas
127
Una receta para no morir
de corte ético que podrían generalizarse son las si­
guientes: a) No dañar al enfermo. b) Decir la verdad.
c) No utilizar a los enfermasen proyectos investi­
gación si no se tiene su autorización. d) Permitirle a
los pacientes morir si son terminales y si los remedios
para mantener la vida carecen de sentido o represen­
tan cargas excesivas. e) Deben respetarse las creencias
de los enfermos. f) Debe obtenerse el consentimien­
to informado de los enfermos cuando sea necesario,
o en su defecto, de un apoderado. g) Debe ofrecerse
el servicio médico cuando las personas lo requieran
independientemente de que puedan o no pagarlo. h)
La inmensa mayoría de las veces debe respetarse la
confidencialidad. i) El médico debe ejercer su profe­
sión libre de presiones. j) Las dobles morales deben
evitarse. k) El médico debe ser fiel a sus pacientes..
El listado previo no es exhaustivo. Habrá quien no
concuerde con algunos puntos, habrá quien conside­
re que faltan otros. La idea es disentir, sembrar ideas,
inquietudes y modificarlas cuando sea necesario. Es
la única forma de crecer.
7. En nuestro país deben fomentarse los diálogos
con los enfermos. En la medicina moderna es nece­
sario que los pacientes sepan que tienen el derecho de
discutir con sus médicos acerca de sus tratamientos.
Ideas como el documento sobre las voluntades anti­
cipadas (testamento vital),la autonomía, la eutanasia,
etcétera, deben compartirse.
,Algunas dudas
sección tiene tres caras: es retadora, incómoda e
interesante. Reta porque no concluye. Incómoda
128
Amoldo Kraus
, ~
.,
porque inquieta y porque genera preguntas. Intere­
sante porque la duda es una gran bendición: .su pre­
sencia mueve, modifica, siembra. Planteo algurtas
dudas para las cuales sólo tengo respuestas parciales ..
Entre más las pienso más dudo.Trasun breve preám­
bulo, expreso todas las dudas en forIlla de pregunta.
No las respondo con la intención de fomentar lain­
quietud que mana tras las dudas. Si logro generar en
ustedes algunas de estas inquietudes incómodas, re­
tadoras e interesantes me sentiré más que halagado.
1. La escasez de recursos en medicina es una lamen­
table verdad: no hay dinero suficiente para otorgar a
todo el mundo toda la atención sanitaria que se re­
quiere. Con frecuencia, en los,servicios de urgencia,
emerge esa realidad. ¿A quién debe atenderse prime­
ro: al anciano cuyo seguro médico puede costear su
curación o al joven pobr<; que carece de seguro y que
lleva una hora convulsionando? A sabiendas de que
sólo hay un ventilador disponible, ¿quien debe ser
intubado, el joven que intentó suicidarse o el alcohó­
lico que acaba de aspirar alimentos y que está a pun­
to de ahogarse?
2. La: falta de órganos es una realidad dolorosa y
apabullante. Es frecuente que en Europa los recepto­
res viajen a India o Turquía a comprar "sus órganos",
sobre todo, córneas o riñones. Cuando un hindú
vende su córnea, como lo comenté en otra carta,
pierde el ojo. Con el dinero que recibe asegura el
mantenimiento de su familia por años. Hay quien
afirma que c o m p r ~ r la córnea no es del todo incorrec­
to porque eso permite que la familia del "donante"
coma por "algún tiempo": correcta esa idea?
129
Una receta para no morir
3. Aunque ya hablé del problema de los trasplantes
en el inciso previo, es imprescindible hablar del ajfai­
re chino. Es sabido que en China a los prisioneros
condenados a la pena de muerte se les extraen los
órganos antes de que mu.eran con la finalidad de
transplantarlos a extranjeros que acuden desde mu­
chos sitios, sobre todo de Estados Unidos, para recibir
esos órganos. Los chinos argumentan que al vender
los órganos los familiares del reo se benefician porque
sQn compensados por medio de dinero. Médicos,
instituciones, laboratorios, etcétera, se convierten en
cómplices: . ¿es lícito punto de vista ético y
legal "comprar" órganos por esa vía?
4. La eutanasia es un tema cada vez más en boga.
A ella sólo tienen acceso los enfermos que tienen
conciencia y vida de relación. ¿Qué gebe hacerse con
incompetentes mentales que sufren muchas enferme­
dades, que son sometidos a incontables procedimien­
tos' para mantenerlos vivos, y que a la postre, son
víc:timas de lo que se ha llamado "encarnizamiento

5. Algunos médicos consideran que en determina­
das circunstancias carece de sentido tratar a determi­
nados enfermos. Los neonatos con espinas bífidas
"graves" con múltiples malformaciones o los pacientes
terminales sin ninguna esperanza son dos ejemplos.
¿Tienen o no derecho los médicos de retirarse de esos
casos?
6. Algunos enfermos, a pesar de las peticiones de
sus familiares y de sus médicos rehúsan, motuproprio,
seguir tratamÍentos. Incluso hay quienes se han nega­
do a que se les ampute algún miembto a pesar de que
130
o',

Arnoldo Kraus
saben que sobrevendrá la muerte. La noción previa
nos conduce al problema de la autonomía: ¿pueden
los enfermos rechazar tratamientos aunque mueran y
aunque dafien a sus familiares?
7. Por medio de la fertilización in vitro se pueden
producir múltiples embriones. Gracias a la ingeniería
genética y técnicas afines es posible utilizar esos em­
briones para transplantar la médula ósea con el pro­
pósito de salvar a otro hijo como sería el caso en la
enfermedad de Fanconi. ¿Son los embriones seres
humanos? correcto que la ciencia salve de esa
forma vidas? Al desechar algunos embriones "no úti­
les" ¿estamos hablando de eugenesia?
. 8. ¿Quién debe decidir si debe o no retirarse el
apoyo a los enfermos en estado vegetativo? ¿Los fa­
miliares, el hospital, los médicos? Comento un caso
conocido que motivó muchas discusiones. En 1988,
en Estados Unidos, un bebé de seis meses se tragó
una pelotita. La obstrucción de la vía aérea superior
produjo fallas respiratoria y cardiaca. El bebé fue
trasladado a un hospital donde se le reanimó pero
quedó en estado vegetativo persistente. El padre,
Rudy Linares, solicitó en repetidas ocasiones qlJ.e se
desconectara a su bebé y que se le permitiese morir.
El permiso fúe siempre denegado. Desesperado, el
padre entró a la terapia, amenazó al personal con
una pistola, desconectó a su bebé y lo mantuvo en
brazos hasta que falleció. ¿Cómo debe juzgarse la .
acción del sefiór Linares? ¿Fue un acto de amor, de
valentía, de sensatez, de cobardía? ¿Es correcto lo
que hizo?
131
Una receta para no morir
Algunas preguntas
Para mí, las preguntas son similares a las dudas: ge­
neran inquietud. Comparto algunas.
l. Algunos médicos olvidan el alma de su profesión
y ejercen aj:tividades abominables. Hay quienes cola­
boraron con dictaduras como la de Pinochet para
sofisticar la tortura, otros participaron en la tristemen­
te célebre guerra de Bush en el vejamen y la violación
de presos en la prisión de Abu Ghraib en Irak y, hay
quienes diseñan las inyecciones letales en las cárceles.
¿Qué debe hacerse con esos médicos?
2. Con frecuencia pienso que una porción no des­
deñable de la . profesión médica se prostituye con
notoria facilidad: aceptan viajes en primera clase por
recomendar determinados medicamentos, reCiben
dinero por enviar a sus enfermos a ciertos laboratorios
o no publican todos los datos de sus investigaciones
para no alterar lo resultados finales. Esas "dobles mo­
rales" son deleznables: ¿qué debe o puede hacerse para
impedir que esa enfermedad prosiga?
3. Problema similar al previo son los médicos due­
ños de hospitales, de laboratorios o de gabinetes de
radiología y que ejercen la medicina. ¿Es ético que un
médico envíe a sus pacientes a sus laboratorios? ¿Se
incurre o no en un dilema moral por las cuestiones
económicas subyacentes?
4. Desde hace algún tiempo se han creado, en mu­
chos lugares, defensorías de los pacientes, donde éstos
pueden acudir para demandar a un médico por negli­
gencia, descuido o falta de ética. Con frecuencia se le
pide a otros galenos que sean los jueces del caso y que
dictaminen acerca de lo sucedido. Muchos prefieren
l32
Arnoldo Kraus ,f
.,
no opinar pues consideran que no'es ético juzgar a sus
colegas. La pregunta es la siguiente: ¿el médico debe
ser fiel a la verdad yal enfermo o a sus pares?
5. Buena parte de la investigación en humanos se
hace en países del Tercer Mundo. Enm;¡sde una oca­
sión ha quedado claro que los "voluntarios" pobres no
reciben el mismo trato que en los países ricos. Incluso
se han dado casos en que los "voluntarios" ni siquiera
entienden los documentos que se les leen donde acep­
tan ser "voluntarios" pues el idiomautilizado no era
su lengUa natal: ¿Qué puede hacer la profesión médi­
ca para detener ese tipo de abusos? .. (utilizo puntos
suspensivos porque no encuentro el lenguaje apropia­
do). ¿Deben o no aceptarse ese tipo de investigaciones?
¿Todo se vale en aras de la ciencia?
6. Como yaeexpliqué en otra carta, con el adveni­
miento del conocimiento del genoma humano se
conocerá mucho de lo que sucederá con la salud de
los enfermos. De algunos se sabrá que padecerán
enfermedad de Alzheimer a determinada edad, de
otras que tendrán cáncer de mama y así sucesivamen­
te. Esa información privilegiada debería sólo cono­
cerla el galeno, pero en ocasiones los profesionistas o.
personas ajenas al afectado pueden desvelar informa­
ciones confidenciáles. ¿Qué cuando las
compañías de seguros o los patrones tengan acceso a
esos datos? ¿Despedirán a sus empleados, cobrarán
prilT,las de seguro más caras o no les ofrecerán trabajo
por d riesgo de que enfermen a determinada edad?
7. El tema de la confidencialidad en medicina es
muy crítico. El galeno no debe nunca difundir la
información que el paciente le propicia, pero qué
133
Una receta para no morir
hacer, por ejemplo, cuando en el consultorio de un
psiquiatra el enfermo repite varias veces que asesinará
a 'su abuela para quedarse con la herencia, ¿debe pre­
venirla?, ¿debe "traicionar" a su enfermo y.alertar a
las autoridades? 0, ¿qué hacer en el caso de un enfer­
mo que tiene sida y que es promiscuo y no utiliza
condón?,¿debe el médico intervenir con quien sea
prudente para evitar la diseminación de la infec­
ción?
Ideas, dudas y preguntas son el corazón de esta
carta. Creo que ese trinomio es una buena forma de
crecer. La medicina es una ciencia rica y un arte infi­
nito porque siempre se acompaña de ideas, dudas y
preguntas.
134
"
Corolario
Estas cartas son una suerte de espejo y una especie de ­
caminata. Un espejo que al reflejar permite andar y
un sendero que al caminar induce a mirar. Por fortu­
na, ni los espejos ni las veredas finalizan. Aunque
siempre están en los mismos sitios, siempre se renue­
van, siempre se modifican, siempre asombran, y con
suerte, cambia a quien en ellos se observa.
, Los espejos y los caminos nunca mueren, siempre
llegan; otros se miran en ellos y otros caminan sus tierras.
Lo mismo sucede con los escritos o con las cartas.
Mieptras se trabaja sobre sus lomos, algunas ideas se
hacen viejas, otras nacen y preguntan, otras siembran,
otras construyen e inquietan, otras mueven y remue­
ven, otras incomodan e incitan, otras invitan y muchas
semejan al heliotropo, hermosa planta que siempre
voltea hacia la luz.
Otros espejos tienen su alma incrustada de pretex­
tos. Pretextos para escribir,prerextos para borrar.
Pretextos para ser primero la luna imberbe de los es­
pejos y después el marco que abraza para siempre el
espejo. En el reflejó del espejo los pretextos adquieren
135
I
Una receta para no modr
vida. Estas cartas son la suma de las miradas de esos
espejos y de esos pretextos. Son un espejo que me
inventé para mirar parte del camino andado y para
escribir parte de lo que he visto. Son como el helio­
tropo que impide mentir:. poco puede esconderse
cuando la luz nos mira.
Muchas veces no se escribe para los otros sino para
unó mismo. Para esa porción que todos llevamos
adentro pero que se esconde y que huye. Que escucha
sólo cuando se le habla "desde adentro", desde los
rincones profundos que no siempre afloran. Que es­
cucha cuando el sonido habla desde otro lugar, desde
otro tiempo y con otra mirada. En buena medida
estas cartas son parte de mi alter ego, de mi conciencia.
Creo no equivocarme si afirmo que la medicina debe
ser conciencia. Por eso, este epistolario es'para míun
espejo y un camino compartido.
En ocasiones se escribe para que la lectura de ter­
ceros cure un poco, sane otro tanto e invite a seguir
reflexionando. Ese es uno de los misterios del lengua­
je y de la Palabra. Esa es una de las inmensas suertes
de quienes escriben y son leídos. Una suerte de sim­
biosis sana y una especie de retroalimentación impres­
cindible para continuar indagando en los caminos de
la vida, en los espejos del ser y en los pretextos que
sostienen la existencia. Eso es la medicina yeso es la
enfermedad. Y éstos son sus apellidos: dolor, ser hu­
mano, sufrimiento, sanación,muerte, empatía, vida,
enfermedad, solidaridad, esperanza, ciencia.
En estas cartas construí un periplo que es mío y
qile no es mío. Mío porque lo he vivido y no mío
porque la suma de mis experiencias y reflexiones,
136
.<
Amoldo Kraus
.:
como le sucede a todos los seres humanos, es la suma
de las vivencias de otros seres, de otras personas que,
nos han antecedido y que han sembrado. Injusto
pensar en la ecocardiografía sin recordar aRené Théo­
phile Laennec; absurdo hablar de patología molecular
sin recordar a Rudolph Virchow; inadecuado mara­
villarse con los antibióticos .de amplio espectro sin
saber que fue Sir AlexanderFleming(1881-1955)
quien descubrió la penicilina y, justo alabar la inge­
niería genética pero recordando aGregar Johann
Mendel (1822-1884) el genio que sembró las bases
de la genética.
En este libro-diván. he querido dejar claro que
buena parte de la medicina se aprende en los libros,
pero a la vez, he querido subrayar que muchas lec­
ciones se obtienen sólo al lado de los maestros y
junto con los enfermos. Algunas lecciones no pueden
leerse: es necesario vivirlas, experimentarlas, e ir «más
lejos". En ese tamiz, los libros y revistas son el es­
queleto. La experiencia de los maestros, la muscula­
turayel cerebro que enseña a pensar ya distinguir.
La investigación clínica, la síntesis de la inteligencia
y de las dudas y los enfermos, representan el huma­
nismo, el alma, la pasión, la empatía y el corazóri: de
la medicina.
La suma de esos saberes debería coincidir en la
formación de cualquier médico. Conozco muchas
mentes brillantes que, a pesar de saber muchos datos,
de tener una mer,noria prodigiosa y de haber leído la
última revista, carecen del don o del interés para re­
lacionarse con los enfermos. Esos galenos, con fre­
cuencia, fracasan. Lo mismo sucede con aquellos que
137
I
desean crecer sólo por medio de la práctica sin estu­
diar. Para ser "buen médico" deben sumarse, de ser
posible, las constantes enunciadas. Estudiar, ser ético
e interesarse por el ser humano son pilares fundamen­
tales de la medicina.
La medicina, cuando se vive con pasión y se ejerce
bajo una mirada autocrítica, que combine estudio,
ética y servicio, permite juntar los ladrillos que con­
tinuamente se apilan al lado del enfermo. Permite
combinar ciencia y humanismo y una dosis de arte.
Si se practica esta profesión comprendiendo que cada
persona es distinta y que la medicina se transforma
sin cesar, la cosecha suele ser generosa. "Cada enfermo,
una pregunta. Cada pregunta, una ensefianza" podría
ser uno de los motores para tratar de crecer siempre
bajo la magia y el reto que son característicos de mu­
chos de los problemas de esta carrera.
No es la medicina mejor que otras profesiones.
Tampoco es más digna o más compleja. Se distingue
de otras por el intenso contacto que tiene con el na­
cimiento, con el dolor, con la muerte, con la persona.
Se distingue también porque se relaciona con las en­
trafias más profundas del ser humano y porque mu­
chas veces es el médico quien siembra alegría y
La frase, "tan sólo por saber que usted me
contestará me siento protegida", es una expresión que
resume la influencia que pueden tener 'los galenos
sobre los dolientes y la satisfacción que los médicos
pueden sentir por medio de las palabras.
La medicina es también diferente porque el dolor
es'una vivencia que perturba y que genera angustia.
Es distinta porque el médico tiene la facultad de
Una receta para no morir
138

d
Amoldo Kraus
acompañar a los moribundos ya las familias en mo­
'mentos críticos, en momentos cuando la enfermedad
ha ganado la batalla. Ser cómplice, copartícipe y
compafiero de pacientes moribundos o de sus seres
queridos es privilegio médico. Privilegio que constru­
ye y que siembra.
El imparable conocimiento de la medicina es un
estímulo magnífico que produce adicción: saber y
aprender genera dudas y preguntas. La sorpresa es una
constante en la medicina y muchas veces inmejorable
compafiía. Pocas situaciones tan gratificantes como
tener la fortuna de asombrarse, sobre todo cuando se
es viejo. La medicina, lás enfermedades y los enfermos
suelen sorprender y estimular a las mentes más inte­
ligentes. Viajar acompafiado por el don del asombro
impide el envejecimiento intelectual.
Finalizo. La medicina es una profesión viva, que se
respira, que se palpa, que se habita. Siempre .se es
médico. Siempre se viaja con la conciencia de ser
médico. Aunque no se esté ejerciendo, la sensación
de ({ser doctor" es una experiencia que acompafia.
una especie de piel, una forma de entender la vida a
partir de la muerte y de comprender la muerte a par-
de la vida. "Ser médico" es un modo de ser y un
modo de pensar. En ocasiones, permite ver y entender
la vida desde otra perspectiva. No mejor, pero sí di­
ferente. No mejor pero sí cobijados por el poder de
ayudar, de mir<l;r, de tocar, de escuchar y siempre,
siempre de consolar.
La enfermedad es una especie de literatura. Es una
cierta lectura de la vida que permite recorrer párrafos
no escritos y entender narraciones no vividas. En
139
Una receta para no morir
ocasiones es una forma de poesía que desmenuza
dolores y sensaciones no experimentadas. 1.,os médicos
deben ser lectores de esos males e intérpretes de esas
vivencias. El doctor" es una sensación llena de
experiencias, alegres y tristes, buenas y malas, dolo­
rosas y satisfactorias. La medicina es un periplo ma­
ravilloso que acompaña, que fortifica, que renueva y
que tiene la virtud de sembrar un día y deshojar al día
siguiente.
140
.,
Índice onomástico
Allende, Salvador, 48
Alzheimer, 65, 104, 127, 133
Broyard, Anatole, 38, 75, 76
Buber, Martín, 64
Burton, Robert, 50
Bush, George, 132
Camus, Albert, 22, 27, 73, 107
Canguilem, Georges, 74, 75
Comte-Sponville, André, 61
Crohn, Burrill Bernard, 117
Da Barca, Doctor, 48
Dostoievski, Fyodor, 18, 19
Elías, Norbert, 34
Eliot, Thomas Stearns, 63
Fanconi, 131
Fleming, Alexander, 137
Gadamer, Hans-Georg; 118
Guevara, Ernesto Ché, 26, 27
Herodoto, 71 '
Hipócrates,76
Hitler, Adolf, 26, 65

¡-l
Shein, Max, 115
Sísifo,73
Stoclunann, Tomás, 26, 27
Styron, William, 74
Twain, Mark, 47, 48
Valéry, Paul, 118
Virchow, Rudolf, 22, 27, 137
Virgilio, 38
Williams, Carlos William, 73
Wittgenstein, Ludwig, 40, 41, 45

I

1

,~
, 1

Horado,51
Ibsen,. Henrik, 50
Jitrik, Noé, 40
Kant, Immanuel, 64, 99
Kraus, Arnoldo, 7, 24, 49, 62
Kraus, Gabo, 52
Laennec, René Théophile, 35, 137
Landouzy-Dejérine, 119
Lévinas, Emmanuel, 65
Linares, Rudy, 131
Manes, 53
Marañ6n, Gregorio, 15
Mendel, Gregor Johann, 137
Miller, Henry, 1
Moliére, Jean-Bapriste Poquelin, 93
Munch, Edvard, 30
Nouwen, Henri J. M., 67
Orwell, George, 104
Peabody, Francis, 94
Pellegrino, Edmund, 16
Pérez Tamayo, Ruy, 95
Pessoa, Fernando, 71
Pinochet, Augusto, 48, 53, 132
Potter, V. R., 95
Rawls, John, 107
Reixa, Ant6n, 49
Rilke, Rainer María, 21
Rivas, Manuel, 49
Robbins, Stanley, 59
Schopenhauer, Arthur, 32, 77
Schweitzer, Albert, 19
Sen, Amartya, 92

,¡r,,~:H~.~~~;~-------------------------------

r---r " Una receta para no morir Cartas a un joven médico Arnoldo Kraus AL~RA .

10-23. Unos impiden enfrentar situaciones des­ agradables y otros pueden ser contraproducentes.da por un SiSt. 2005 • Distribuidora y Editora Aguilar. Uruguay. Perú. al igual que los seres humanos. © Diseño de cubierta: Eduardo Téllez Rica. Calle 80 Núm. La Uraea. San Felipe 731. • Santillana S. que en por escrito. San Juan. o Aguilar Chilena de Ediciones Ltda. PI. de rccupcndon de infomuclón. Buenos Argentina. Torrelaguna 60-28043.O. tienen dos caras: pueden utilizarse como excusa para no hacer nada o. del Valle México. S.A. 11800. S.. 1071.1437. como motivo para decirle a la vida. 00919.A. 100 mts. pequeño libro es un pretexto que inventé para no tener pretextos. © Arnoldo Kraus AL~RA De esta edicÍón: D.A. Box 19-5462 Hato Rey.por fotocopia o cualquier orro~ sin el permi<¡Q previo. Av. Aníbal Ariztia 1444.-rico> m. D. Desde hace tiempo quería regresar a mis tiempos mozos para confrontar al Arnoldo jove~ con el Arnoido maduro y así expli-. Gua publicación nó puede ser reproducida.F. Providencia. Beazley 3860. UNA RECETA PARA NO D... col. Oeste de Migración y Extranjería. • Santillana de COSta Rica. S. San José. sea J'Uécinlco. o Aguilar.. Santiago de Chile. Universidad núm. ni en todo tU en parte. Teléfono 5688 8966 Prólogo C. los pretextos. Alfaguara.v. 2105 NW 86th Avenue.A.A.. No hay quien viva sin pretextos e incluso. Madrid. S. o Editorial Santillana S. (ROU) Constitución 1889.A. Zulia ler. de Av. © Santillaná Ediciones Generales. Pretextos en la vida sobran. e1ecuf . Montevideo.eierooópcio:::o. A. en ninguna fOI'lna ni por ningún medio. Altea. Rórnulo Gallegos. carme hoy porqué decidí estudiar la carrera de medicina..A. Taurus. el diccionario. Todos tenemos y todos inventamos nuestros propios pretextos. P. Este. Creo. Estas epístolas son ese pretexto y ese pretexto son estas cartas. ni registrada en o tt'aostuh:i. Puerto Rico. E. 767. pretexto son una fo. R.gnérico. Caracas.1.. Las cartas como. o Santillana Publishing lne. Es decir. • San tillana S. R. LimA. Edif.a. otros son malos. España.rma de mirar y de mirarse. Taurus. piso Boleita Nte. Venezuela. • Editorial Santillana lne. Av.U.. hay quien afirma que la vida no es más que un pre­ texto para no morir. de la editoriaL 7 .A. R. pretexto signfica"motivo o causa simulada o aparente que se alega para hacer algo o para excusarse de no haberlo ejecutado".111. 03100. • Ediciones Santiltana S. Según. foroquirnico. Primera edición: julio de 2005 Tercera reimpresión: mayo de 2010 ISBN: 978·968-19-1468-4 D. AIrea. Impreso en México ~s los derechos r:e~ervados. Dr. Unos son buenos.

Los pre­ textos "positivos". cuando no los utilizamos para escapar de la realidad. Son un pretexto para escribir­ me fingiendo que le escribo a un joven desconocido. Como la de ser médico o cualquier otra forma de estar en la vida. tanto "1 os ma1" como "1 os b uenos. Como del j<. muchísimas creaciones y grandes ideas se iniciaron como simples excusas. para inven­ tarse. los pre­ " os textos. o. Creo que así sucede con la mayoría de los artistas. el músico que golpea con sus dedos el aire hasta hacerlo sonar. son ejemplos vivos y cotidianos del mundo de los pretextos "sa­ nos". en un inicio. para crear. pueden crecer ilimitadamente. que con suerte. cuando no rodeamos nuestra vida de razones para no hacer nada o para no comprometerse. Le escribo para escribirme. de la complicada y difícil vida del siglo XXI y que cada vez más se vive como una lucha tenaz y como un movimiento sin fin. Los pretextos "buenos" son semillas para vivir y razones para construir. Como la de las personas que encuen­ tran el placer de la vida en el quehacer diario. que aguardan la emQestida de la pasión para adquirir nombre y los brazos de los tiempos para transformarse en creación. larguísimas noches de guardia. las notas musicales que paran el tiempo o la danza que evoca amor y pasión. Le hablo pensando en algunas vivencias hermosas y en algunos impulsos vitales. Muchos adultos intentan con~ervar alguna o al­ gunas porciones de su juventud. los pretextos sirven para inventar. Estas cartas son eso. Muchas.Una receta pa.:>ven médico que habita su vida tras largas. El pintor que se levanta temprano por la mañana expulsado por las sábanas y que corre tras los pince­ les para plasmar sus sueños. tienen además otra virtud: gene­ ran más pretextos. Son voces que dan aliento y miradas que ven profundo. Para mu­ chos. Dirijo estas misivas al joven que probablemente es similar al joven que yo fui y al joven que he dejado de ser. siempre persistirán. Es un camino que permite seguir dudando y es un arte que impide que las preguntas mueran. Las justificaciones "buenas" no son más que el deseo joven que espera convertirse en reali­ dad. también una vía que abre los senderos para intercambiar ideas con 8 9 . En los jóvenes. la bailarina que se olvi­ da de la multitud en el metro y repasa en los pasillos los últimos pasos. fueron. el poeta que borra y borra en busca de la palabra exacta para impedir que la muer­ te acabe con las letras. pensamientos inmaduros. para seguir. pretextos imberbes. A un (ya una) joven etéreo que se inicia por los ca­ minos de la vida.ra no morir Amoldo Kraus . Como la del individuo afortunado que logra fusionar humanidad con las labores diarias. Cuando los pretextos son buenos. los pretextos suelen transformarse en situaciones agradables u obras interesantes. Esos pretextos suman las caras buenas de la pasión con las caras buenas de los deseos. una forma de no mOrir y es una forma sana de mirar el tiempo. el poema que sacude el corazón. La pintura que alegra la mirada.~ algún momento de la vida todos deberíamos escri­ birnos unas cuantas misivas. Le escribo rodeado del halo mágico que' siembran algunas pasiones.

la ciencia y lo seres humanos nunca paran. sufrimiento y ciencia caminan sin dete­ nerse y deambulan . Asombro y pasión son tributos de esta profesión. memorias o notas autobiográficas sienten que al hablarse se siembran y al sembrarse. algunos adultos. incertidumbre. una nueva dosis de pasión. Son también una razón para nunca dejar de cuestionar­ me y un pretexto que me permite vivir nuevamente la medicina con frescura y con el inmenso deseo de generar dudas. guantes. al escribir cartas. ..\ más frescura y que detiene. f Una. profesión añeja y nueva? ¿Qué mejor foro que estas páginas abiertas para recorrer los motivos o pre­ textos por los cuales algunas personas se convierten en médicos y algunos médicos siguen siempre vivien­ do la medicina primero como seres humanos y después como doctores? 10 11 . Estas líneas son también un pretexto que ideé para darle lugar al deseo y espacio a la experiencia. Son una excusa llena de guiños sanos donde recetas. La pasión es un regalo del cielo 'y' es otra forma de postergada muerte. don­ de asombro y pasión crecen sin cesar. y con suerte. En me­ di'cina. el "oxidamiento" propio de la edad. Son un espacio que inventé para escaparme de la rutina cotidiana y para ver hacia atrás sin dejar de repasar lo que sucede hoy. Estas cartas intentan cumplir con algunas de esas ideas: recordar ideas viejas y no tan viejas para compartirlas con miradas nuevas. no morir . la experiencia nunca es absoluta porque las enfermedades. martillos. al menOs un poco.La medicina es un camino inagotable. "'-¿Qué mejor lugar que la mirada y la escucha de los . Quizá por eso. recuerdan. estetoscopios. receta para. Asombrarse es una bendición y una receta para no morir.'. jóvenes para revelar algunas de las caras de la medici­ na.sin dejar de preguntar. La medicina es una suma de muchas sumas y es un espacio inagotable.

al repasar en silencio la tarea del día no la encuentro satisfactoria (en no pocas ocasiones entiendo que no tiene ni pies ni cabeza). Confieso. para convencerme. Me digo. tus lecturas previas y los motivos por los cuales estas páginas lle­ garon a tus manos.: Carta 1 ~ ! i I . además. disentir y fortalecer ideas. La duda siempre ha sido germen para crear. . Aunque sospecho tu edad e intu­ yo que estás por iniciar la vida universitaria. 13 . 1. y des­ pués borro sin piedad. tampoco sé si es correcta esa suposición. que te agrade y que quizás admires. . O bien. Y no lo sé por muchas razones: desconozco tu cara. lo que sucede en la célula o lo que pasa cuando el cuerpo o la sociedad enferman. que poco' importan ese tipo de dudas yesos trastabi­ lleos. escribo y en la noche.".:r No sé bien como empezar esta carta. Podría ser también que no te "acomodaste" en otra carrera y que conozcas a un ser cercano que ejerza la medicina. Imagino que has pen­ sado estudiar medicina porque te interesa el ser hu­ mano.. queno sé bien como "arrancar" porque con frecuencia me sucede eso: escribo.

sin expre­ sarle. denuncia también el poder de las compañías farmacéuticas que suelen decidir "todo" lo que tiene que ver con sus productos. de todo joven que pronto iniciará la carrera de medicina. no hay quien deba sustraerse de lo que sucede en su medio circundante e incluso en tierras lejanas. entre otros artículos. ~ I k I preocuparse por lo que sucede en la sociedad. Escribir y borrar.ser médico sin ¡ ~ 14 t . gran médic<. No hay quien pueda.> humanista. Frente a mí tengo un número de The Lancet..y. lo humano y lo social por partes iguales. cina interna. combinan la parte social y humana de la medicina. una de las más prestigiadas en el campo de la medicina interna. donde las disparidades sociales son cada vez más do­ lorosas y más visibles. En este número. 1s traffiking a health issue? -ensayo que se refiere al tráfico de mujeres y a la prostitución. algunas revistas. del año 2004. Copio algunos títulos: Spain makes plans to combat sex tourism. los pinceles destrozados porque la obra no expresa lo que el pintor desea. Entremezclados con los ante­ riores. Por fortuna.Una receta para no morir Amoldo Kraus " r Los cestos de basura saturados de papeles donde lo blanco ha sido sepultado por tachaduras. aunque por supuesto dan prioridad a la parte científica. la medicina debería combinar lo científico. o los matraces descuadrados por el enojo del científico. The Lancet. preguntar y vol­ ver a preguntar son constantes que deben acompañar el alma de toda persona dubitativa. otro a la cirrosis biliar primaria y uno sobre el infarto al miocardio. sobre todo las que cubren el área de la medi­ . uno dedicado al síndrome de inmunodeficiencia ad­ quirida. sobresalen otros que exploran la veta social. fundada en 1823. Inmenso reto. sobre todo si es dueño de su voz y si tiene la facultad de opinar y quizá de modificar un poco el etltorno~ Los médicos son buen ejemplo del estrecho vínculo que existe entre lo 'que le sucede al individuo y lo que pasa en el mundo circundante. mis inquietudes y algunas pasiones no médicas que forman parte del ser médico. 15 . Inquietu­ . incluyen con frecuencia reflexiones so­ . muchas veces escondiendo "malas verdades" y casi siempre ganando inmensas cantidades de dinero. cuya presencia acostumbran acom­ pañar mi labor como médico. No sé bien cómo empezar a hablarle al joven des­ éonocido que desea convertirse en médico. Esta y otras revistas.. la información científica contiene. A Gre­ gorio Marañón. son testigos silenciosos del proceso de crea­ ción y de las dudaS como antesala de la construcción. es una re­ vista médica inglesa. The role 01civil society in protectingpublic health over commercial interests: lessons ftom Thailand -artículo dedicado a la lucha que hace la sociedad. civil para lograr que las medicinas se distribuyan a todos 'los enfermos-. le debemos una idea profunda y siempre vigente: «El médico que sólo sabe medicina ni medicina sabe". Creo· que estas cartas no serían suficientemente sinceras si en ellas no impregnase algunas de mis vi­ siones personales. primero. El corolario es obvio: el médico no puede -o no debería. des que reflejan las caras buenas y malas del mundo contemporáneo y las caras buenas y malas del indi­ viduo y de la sociedad. pintar y despintar. 'dales acerca de la enfermedad. Creo que en estos tiempos.

El escenario previo es espejo del divorcio entre las bondades de la tecnología y las miserias del ser humano y es razón suficiente para preocuparse por las fracturas de la ética. como se le viva. Obsesiones que deberían trans­ formarse en obligaciones y de las cuales. ningún médico debería. que la ética es la filosofía del mal menor. la equidad y la educación son. "En cuan­ to al mundo en. No quiero decir con lo anterior que el médico deba ser un individuo "más comprometido" con la sociedad y con la miseria que otros profesionistas. El mundo y sus habitantes tienen hambre: la jus­ ticia. En un bellísimo ensayo intitulado. como se le denomine. Pellegrino tiene razón: la medicina permite combinar arte. en lenguaje coloquial. Al cumplir ochenta. pero es in­ evitable pensar que si una profesión debe tener nexos estrechos con la ética. hace Gasi veinte años. es simple y sencillamente. la disciplina que busca procurar el bien para los más y el mal para los menos. mucho ha cambiado el mundo.Una receta para no morir Amoldo Kraus '" . considero. Podría decirse. mera entelequia. Ambas afirmaciones son ciertas. ésta es la medicina. sustraerse. Somos (estigos de las maravillas de la biotecnología y espectadores impotentes de las decapitaciones. la más artística de las humanidades. Mu­ chas de las circunstancias y sucesos qu~ahora nos ~~ ¡ i 16 rodean antaño eran inconcebibles. entramado muy . notable médico y bioeticista estadouni­ dense afirma. Todo médico es primero ser humano y después doctor. Son inmensas l~ contradicciones que se viven todos los días en todos los rincones del mundo.gene~al no sólo no lo veo mejor que cuando era yo niño de ocho años. El mé­ dico nó puede ni debe soslayar esas realidades: su quehacer es un quehacer humano. que "la medicina es la más científica de las artes. Nos deslumbramos al ente­ rarnos de los transplantes de corazón y nos aterramos con la (casi) desaparición de algunas poblaciones en África a causa del síndrome de inmUnodeficiencia adquirida. Es urgente repensar el mundo contemporáneo y darle a los oprimidos y a quienes carecen de "casi todo" la oportunidad de ser.~ ~ Al pensar en los avatares de su profesión. como se le piense. Quizá por eso muchos galenos repiten con fre­ cuencia que la medicina no es una ciencia sino un arte y que por 10 mismo. ligado a la medicina. ciencia y humanis­ mo. El mundo y el ser humano del siglo XXI tienen que lidiar con contras­ tes muy dolorosos. y un. Nos enteramos de la magia que representan los bebés de probeta y a la vez leemos la brutal desgracia que viven los niños y niñas recién nacidos que mueren abandonados en la calle. . Edmund Pellegrino. No se requiere ser escéptico para saber que Miller tiene razón: basta abrir la ventana de la casa y recoger los periódicos para darle la razón. la más humanista de las ciencias". Y la ética. Sa­ bemos de la otrora inconcebible clonación y asistimos todos los días a las muertes por. hoy en día. sipo mil veces peor". Desde que finalicé mi entrenamiento médico. Estas disparidades son para mí una "obsesión dolorosa". Henry Miller escribió. Parecería inconcebible que tanta inteligencia se mezcle con 1 17 . hambre o por enfer­ medades previsibles en la mayor parte del mundo. nunca será una ciencia exacta. la moral. su vida es un ca­ minar por otras vidas.

A los sin trabajo. Aunque el mundo y el ser humano han tenido que caminar desde siempre por esos ca­ fllinos. Alsacia. resumió en un suspiro.~ . que en estos tiempos borrascosos debería considerar al de enfren­ te como una persona similar a uno mismo. el dolor. Quiero diseminar la fe en una nueva hu~anidad como una antorcha incandes­ cente que alumbre nuestros tiempos oscuros". cultivó la filosofía. Nadie debería ser ajeno a los malos momentos por los que atraviesa nuestra especie. para ofrecer sus servicios a la gente más necesitada en África? Schweitzer además de médico. sea médi­ ca. el sufrimiento. las obligaciones del ser humano. ¿Cómo no admirar y rendirse ante la fuerza y la moral de seres como el médico Albert Schweitzer. la humillación y una inconcebible gama de tristes avatares que sepultan mucho de la condición humana y que minimizan los valores de la ética. no tengo menor duda. Nadie debería ser indiferente a ellas. el médico debe ser una de las personas que tienen que caminar en primera fila para abande­ rar las causas humanas. la teología y la música. En 1923. "Creo que también debería ser la oración de despedida para los alumnos que finalizan la carrera de medicina.. No hay que olvidar que la visión dostoievskíana de la vida es una mirada dura pero real del humano. a los semaforistas. Cuando Fyodor Dostoievski escribió: "Todos somos responsables de todo y de todos. debería ser leitmotiv para resarcir un poco los valores de nuestra sociedad y del hombre­ mujer que no es ni hombre ni es mujer si no es pri­ mero ser humano. escribió: "Quiero ser el pionero de un nuevo Renacimiento. retrata con crudeza y fidelidad muchas realidades. pero fue sobre todo. en mayor o menor grado. Todos somos. en un inmenso suspiro. y yo más que los otros". a las niñas que paren niñas. Mirada matízada por su personalidad -fue un tahúr empedernido. tanta maldad. ¿Qué diría hoy Schweitzer acerca del ser humano? ¿Qué nos exigida?' Sin duda tendría muchos argumen­ 18 19 . Del ser humano que se preocupa por "el otro" y por la masa amorfa que contiene C<a los !in". Nadie debería darse el lujo de distanciarse de esas circunstancias. tengo sin embargo la impresión de que en la actualidad prevalecen como nunca antes. artística o científica se contamine por el odio y por la destrucción. Una receta para no morir Amoldo Kraus . Nadie debería dejar de sorprenderse cuando los periódicos retratan las caras de la miseria humana.y por sus enfermedades -fue alco­ hólico y epiléptico-o Por haber sufrido y vivido tantos desencuentros. Premio Nobel de la Paz. Por eso. a tra­ vés de sus palabras. Entre esos "nadie". sin papeles. la frase de ese magnífico fotógrafo de la realidad humana. que la magia de la creación. muchas veces ejemplifi­ cadas por enfermedades devastadoras o por personas que fallecen por carecer de los mínimos elementos para cuidar su salud. actores de esos dramas y de esa inteligencia. un "médico misionero" comprometído con los seres humanos. Del ser humano. quien abandonó su tierra natal. de ese gran cirujano del alma humana.. en el prefacio de uno de sus libros. La ftase del novelista ruso debería ser lema de todas las obligaciones y meta de todos los seres humanos.'. sin tierra. a los sin patria. la visión de Dostoievski.

Te platico una anécdota.. encuentro que la primera carta fue fechada el 17 de febrero de 1903. la número X. En una oca­ sión un paciente me comentó que tras una larga y prolongada enfermedad -había estado hospitalizado 20 21 . en las "verdaderas" cartas donde la pluma ro­ zaba el corazón y la espera nutría la imaginación. de espera y de emoción que existía en el pasado mientras se aguardaban algunas palabras ha menguado. me digo. M. La dosis de melancolía. y la última. pero quizá podrías pregu~tarle a tus padres acerca de la magia contenida en las cartas de antaño.r --1 Una receta para no morir I . I ' tos para objetar la salud de la especie humana y mu­ chas razones para replantear el caminar de los seres humanos y par~ denunciar las iniquidades sanitarias que devastan a nuestra especie. PPPUUUFFF. en las cartas que tardaban semanas en llegar. al día siguiente de la Navidad de 1908.': . Desperté también diciéndome que es una pena que el genero epistolario "verdadero~' haya casi desaparecido. Rilke. Al hoj~ar el libro Cartas a un joven poeta de R. Entiendo que por ser joven no estarás' de acuerdo conmigo. ¡casi seis años entre la prime­ ra y la última epístola! La espera fortalece la reflexión y los vínculos entre los implicados. Carta 2 Amanecí pensando qué es lo que debería escribir en esta carta.

Esa confianza permitía que la "penetración'" al ser íntimo del enfermo fuese profunda y humana. pues en ocasiones. Escribir un poco acerca de Virchow y Camus -aprove­ cho para recomendarte que no escribas en papelitos. el médico adem:1s de mé­ dico. cartas ya los telegramas. El correo electrónico y los faxes han sustituido a las .. A pesar de esos tropie­ zos es obvio que es benéfico comunicar la información con celeridad. en estacionamientos inmensos. cuentan que después de atender al enfermo en casa. des­ pués de enfermedades graves o convalecencias pro­ longadas. en su mirada y en la escucha que en los aparatos. se quedaban a 22 23 . las ideas siguientes: "Reflexionar sobre los vínculos entre medicina y sociedad. sobre todo cuando anuncian que el enfermo ha sido dado de alta. consejero. testigo de incontables alegrías y de no pocas desventuras. Por ejemplo. Compra cuadernos. víctima del temor de la noche esperaba con angustia indescriptible la visita de sus médicos. Confiaban más en sus manos. La razón era obvia: la enfermedad lo había sensibilizado profundamente. Si bien es cierto que muchas facetas de la modernidad no son buenas porque aten-· tan contra el ser interno. y antes de que la mayoría de los médicos generales o internistas hubie­ sen casi desaparecido por no poder seguirle el paso al conocimiento científico que cada vez crece más y más. era amigo de la familia. las recetas. Los galenos de antaño sabían de los males del cuerpo y entendían bien el significado de las heridas del alma. bueno!. durante incontables horas del día. Es probable que esa pérdida de la familiaridad entre médicos y enfermos explique un poco la melancolía expresada en los párrafos previos. Algunos médicos viejos. de esos que cargaban su maletín en el coche. sobre todo cuando se trata de infecciones. No era raro que se considerase que el médico era parte de la familia. ¡Bueno. creo que la melancolía de esta mañana lluviosa me ha apartado un poco de lo que quería decir. Ahí.Una receta para no morir \ Amoldo Kraus casi dos meses y su enfermedad lo llevó al borde de la muerte-. la rápida diseminación de algunas noticias es muy importante. en el caso de la medicina. pues provenían de una voz amiga. cada mañana. Antes de que las ciudades grandes se convirtiesen. Ya que tenían la oportunidad de aconsejar neutralmente. algunos doctores tenían la costumbre de visitar a los enfermos en su casa. escribo "la mayoría" y no "todas" porque muchas de las conquistas de la modernidad han profundizado las fronteras entre ricos y pobres. la mayoría son positivas. En la actualidad.. Esos consejos eran muy apreciados. la escucha los convertía en cómplices y en amigos desinteresados. Hace no muchos años el médico tenía un papel importante en la sociedad. esa información puede evitar muchos problemas. Antes de dormir apunté en uno de esos papelitos que pronto se pierden. Muchas veces se le llamaba al doctor para consultar un problema de índole familiar o moraL Se conside­ raba que su consejo era valioso y fundamental. Vivencias similares sucedían tiempo atrás mientras llegaban las noti~ias anheladas. se rodean del mismo halo de impaciencia y deseo. Sentía que los aguardab~ con la mis­ ma emoción y deseo con el que el amante espera la llegada de su pareja.

Abrazados por su entorno creo comprenderlos. Lo que he querido explicar es que cuando los lazos entre paciente y médico son fuertes. Quizá con muchísi- . que se han convertido en una suerte de diván y han escuchado mis disquisiciones. -Prometo ser más con¿iso en las próximas cartas). cobijado y sin condiciones. desaires. dignidad y salud. malo o buerio. la que per­ mite que el corazón fluya de ida y de vuelta. las 24 I 25 . dolores? Sin duda. compar­ tir con ellos parte de mis flaquezas. a menudo comento que algunos pacien­ tes se convierten a la larga. equidad. ~ ~1 i ~ ~ ~ ~ i i ~ ~ . mejor. es una de las caras más bellas de la profesión. Cuando se establece entre médico y enfermo una relación empática el resultado es magnífico. Por eso. No sé si curaba más la receta. cuando la influencia es positiva. en médicos del médico. ¡Qué honor!. aunque sea un poco. porque la influencia podría ser también mal usada por el galeno. En muchos casos incluso. Historias de amor y desamor. podría ayudar aunque sea un poco. Con frecuencia le comento a mis pacientes que si los viajes que hacen los dolientes a su ser interno pudiesen expresarse en vocablos y que si las palabras se adosasen a las paredes de mi consultorio. Entiendo que la idea previa es muy pretenciosa. enojos. Pero. Esa parte de la medicina. si se le escucha y si se le aprecia. al finalizar la consul­ ta me preguntan. de pasión y de pena. En ocasiones sigo visitando enfermos en sus domi­ cilios. acompañar y consolar podría ser un ente que contribuya a diseminar ideas éomo moral.< ~ ¿i . podría actuar como los educadores. la me­ dicina debería semejar a las artes. y usted ¿como está? ¿Con cuántos "he compartido penas. la que vincula profundamente al doctor con el enfermo. al rascarlas. el médico además de curar.nbrar una dosis de conciencia. Con frecuencia. El resultado de esa confianza "ilimitada". deviene relaciones de respeto y admira­ ción. La influencia podría ser nociva cuando se utiliza para aprovecharse del paciente vulnerable y se "le explota" con fines económicos. por la confianza que le inspira esa relación. Mientras más pasa el tiempo. brotaría material sufi­ ciente para elaborar incontables historias. a modificar algunas conductas de la so­ ciedad o de los gobiernos. el segundo puede influir en el primero. ¿Cuántos enfermos saben cosas de Kraus? Cuántos. que en ocasiones se convierte en cariño y muchas veces en complicidad. Muchos piensan que en este mundo y en estos tiempos descabezados. justicia. con muchos. No es raro que el enfermo tienda a "depositarse" en quien le escucha y "se entregue" a su interlocutor. lás cuales espero no sean aburridas. Si se le respeta. mos. En esta carta he escrito mucho y apenas llego a· donde quería-llegar (me doy cuenta. pero al menos podría contribuir un poco para set. En cambio. me digo.Una receta para no morir Amoldo Kraus tomar café con los familiares. emociones. me he dado cuenta que las paredes de mi consultorio han sido testigos de infinidad de historias. el tiempo compartido o la borra del café.~ ~ ~~' ~ )1 ~ 11 t f¡ ~ ~ ~ ~~ j ~ a i ~ ~ ti. ¡ojo! Cuando escri­ bo influir hay que tener cuidado con el término. de vida y de ideas suicidas. queridos lectores. esa vivencia no sólo la vive el paciente sino también el médico. ya que la persona enferma es un ser vulne­ rable y susceptible a cualquier consejo. Al hablar de justicia. de dolor y de sanación. equidad. I i ~ 1.

Para finalizar esta carta les hablaré un poco de Ru­ dolfVirchow. pintura. perspectiva. como grupo. Lo mismo podría decirse del médico protagonis­ ta de La plaga. son personajes que demuestran que el alma médica tiene. Virchow fue un patólogo brillante de origen alemán. adeptos y simpatizantes. en esos sitios.deban ser "revolucionarios" o "instigadores sociales". pero la realidad ha demostrado que encontrar un político 26 : 27 . No en balde existen orga­ nizaciones no gubernamentales merecedoras de la mayor admiración como la de Médicos sin Fronteras. Ese doctor fue testigo de los costos de la enfermedad y del daño que la peste produjo en la comunidad. literatura. Sabía que el pueblo confiaba y creía en ellos. las epidemias son indicadores de alte. Lo que sí deberían intentar. Pensaba que cuando las masas padecían. sobre todo cuando se trabaja con enfermos pobres. Y de hecho 10 logro: dentro de los profesionistas. los médicos eran.Una receta para no morir Amoldo Kraus artes -música. ambos son paradigmas huma­ nos. por lo que era lógico suponer que si estos se adherían al nacionalsocialismo. como Ernesto Ché Guevara o el doctor Stockmann. lacras y epidemias frecuentes. Con lo anterior no quiero decir que los médicos . obra de Albert Camus. ¿quién le enseñó todo esto?" La respuesta llegó pronto: "El sufrimiento". los pronunció en sociedades médicas. la injusticia y la iniquidad son. Cito una de sus ideas que a pesar de ser vieja es vigente: "Si la enfermedad es una expresión de la vida del individuo cuando las condiciones no son favorables. la política palidecía. que murió en 1902 y que compartió su vo­ cación médica con la política. Huel­ ga decir que luchan contra la corriente.son casi la única vía para modificar las conductas negativas del ser humano. se acer­ có a los dottores. como es de suponer. hacia 1933. cuya labor social y humana es digna de encomio y respeto. El enemigo delpueblo. Sus primeros discursos. Algunos médicos. podrían reclutar entre sus enfermos. Conocedor. El alma de esas per­ sonas se preocupaba por el ser humano: ambos estaban comprometidos con la verdad. danza. tienen una influencia muy poderosa sobre los afectados: sus palabras podrían ser acicate para lograr algunas modificaciones. Esos médicos. de la inigualable obra . Virchow consideraba que las enfermedades. requieren de polí­ ticos honestos para resolverlas. Ambos se escucharon. El Ché entregó todo en busca de la justicia. Hitler entendió perfectamente esa dinámica. es portar la bandera que represente justicia y moral. pues la co­ rrupción. ya que trabajan en zonas donde las epidemias. . raciones en los grupos humanos y en las vidas de las masas". El diálogo siguien­ te resume su mirada: "Doctor. lo que lo llevó a la ruina económica. El doctor Stockmann denun­ ciola inmoralidad y las chapucerías de las autoridades de su ciudad.. los más numerosos. las guerras o la miseria devastan a la población. La misma idea puede también contarse desde orra . como pocos. Las reflexiones de Virchow son correctas. de la psicología y de la psicopatología de las masas. de teatro de Henrik Ibsen. mucho que ver con la sociedad. sobre todo cuando son epide­ mias o cuando afectan a las masas.

EnfatÍclal principio la palabra escuchar. sobre todo de los internistas. algo. Mucho de lo que somos lo representan las palabras y el lenguaje. Una receta para no morir . soñar no sólo no cuesta sino que debería ser obligatorio. En medici­ na.uno de los grandes privilegios que tienen los doctores: escuchar. de los Ilfédicos familiares.'. El mundo no puede seguir siempre asÍ. en textos o en diarios. Son acercamien­ tos a la vida y al dolor. no porque sea más importante que la palpación o que la mirada. su interpretación y traducción son fundamentales. como ya escribí. sino porque la escucha ofrece la oportunidad de plasmarla en pala­ bras.. vivencias que al sumarse devienen situaciones inusitadas. de los pediatras y de los psiquiatras consiste en escuchar. suele cubrirme una estela de escepticismo.••. suplir un poco esas carencias. Hace muchos afios un viejo galeno me dijo 28 29 . aunque sea poco. Buena parte de la labor médica. mirar y palpar y escuchar y palpar. En ocasiones. Aunque resulte quijotesco afirmar que los médicos deberían. sobre todo cuando observo el panorama del mundo actual. Decir que el buen arte del doctor radica en saber escuchares co­ rrecto. Pero no sólo escuchar: mirar y palpar son también atributos humanos que todo médico debe explotar. previos no son meramente juegos. Parecería que el demonio del mal está suelto y que la injusti­ cia se reproduce ad libitum. Los juegos de palabras . pueden hacer para detectar esa insana espiraL Carta 3 Esta car~a es un pequeño paseo acerca de. Las manos de la medicina. Aunque quizá debería decir escuchar y mirar. la escucha. honesto y comprometido con su pueblo es casi imposible.

Muchas personas. se escuchan. Imágenes que marcan el alma y la mente de quien observa. Muchas de sus palabras son ideas que invitan al médico. la de Edvard Munch. miran distinto y sienten distinto. y siguiendo ideas como la de Munch tengo la costumbre de anotar algunas expresiones mis interlocutores. Obviamente tenía razón. Ese es otro de los atributos del ser médico: palpar la vida a través del dolor implica recorrer la vida con otros pies. Estas personas. a com­ prender un poco mejor los caminos del dolor y de las pérdidas. es posible saber si el padecimiento es fí­ sico o anímico. de que al hablar. Lo mismo debe decirse de la mirada con la que observa el pa­ ciente: buena parte de su yida y de su salud está inscrita en ella. penetrarlo con los ojos. los guiños.Una receta para no mork Amoldo Kraus . Y es que al mirar. " a 1a d enva. por medio de la escucha. es una lección médica y hu­ mana muy gratificadora. disecado con la vista. incluso antes de revisado o analizar sus exámenes de laboratorio. yo hubiera sido un barco . Saben que su vida se modificó. Muchas de sus miradas son verdaderos poemas o reflexiones· llenas de sensibilidad. al abrir su corazón permiten explorar su ser Interno. al narrar sus males. Es un medio que le permite al paciente verterse en quien le escucha y mirarse hacia dentro. a de las per­ cepciones de quien acude en nuestra ayuda entende­ mos mejor el término sufrimiento y comprendemos mejor qué es lo que requiere el enfermo. si padece "algo" demostrable como podría ser leucemia o artritis reumatoide. entre una miríada de reflexiones. nos miramos. que pueden o no tener que ver con el m~­ tivo de la consulta. ya que en su entorno familiar la patología era constante: "Sin la enfermedad y la angustia. La mirada. yal mirar. revela infinidad de caras e imágenes. yen ocasiones. No sobra decir que el paciente que sufre mira diferente y en ocasiones más profundo que la persona sana. El hecho es. cuando se mira hondo. Algunos enfer­ mos. tristes o alegres. Desde hace algunos años. algunos médicos experimentados aseveran que después de escuchar y mirar al paciente. Los gestos. es decir. Quizá por eso. Al mirarnos. . si lo que tiene es depresión. que su día es diferente. Imágenes que siembran ideas que construyen y que evocan encuentros y deseos. y al pensar distinto. donde tan sólo por 30 31 .. o bien. comparto. (Creo que sería interesante realizar un ejercicio. cuentan porciones de sus vidas. las arrugas y las muecas de los enfermos siempre contie­ nen mensajes y siempre son trascendentes. suelen pensar hondamente. La historia clínica es una forma de penetrar al enfermo. Muchas son las citas de grandes creadores que vinculan la enfermedad con el arte. Mirar a un enfermo. remotas o cercanas. notable pintor noruego quién reflexionó mucho acerca de las enfermedades. al oírse y saberse escuchados inician un camino que puede ayudarlos a mejorar su situación.~ que los médicos eran historiadores. entendemos lo que siente el paciente. al hablar "desde aden­ tro". Escuchar en medicina es vital: incontables veces en 'las palabras del enfermo está el diagnóstico y no en los exámenes de laboratorio.

que cumple. Tanto la esple­ nomegalia como la ascitis -advertirán que el lengua­ je médico parece otro idioma. por ejemplo. en la actualidad los médicos han cedido terreno ante el embate y el glamour de la técnología. ¿Les pa­ rece correcta esa idea? A mí. los médicos "adivina­ sen" si padecen un mal físico o un mal anímico. Palpar. Muchos enfermos son "estudiados" a través de costo­ sos exámenes. empatía. o de . bueno. Incluso. mirar y sentir diferente. Arthur Schopenhauer (1788­ 1860) quien inició la carrera de medicina. pero no la concluyó. Aseguraba que el sufrimiento tiene caras positivas. es un médico.o ascitis. los ganglios crecidos pueden representar infecciones o cáncer. como suele suceder en Estados Unidos. bueno.4 mirar las caras de los enfermos.. No dudo que muchas perso­ nas padezcan por el simple hecho de no sentirse atendidos y no dudo tampoco que muchas vivan bien por saberse escuchados. Temas harto complejos que suman medicina. podría ser un trabajo de investigacipn para un joven médico en ciernes. pienso. me confunde y me in­ quieta.pueden ser datos de cirrosis. sufrimiento. Qui~á. un ejercicio fundamental. mientras explo­ raban al enfermo. El filósofo alemán. que cuida de él o de ella. para quien sufre. y con suerte mejorar la salud del afectado yen oca­ siones curarlo can sólo por escuchar y/o mirar. es otro arte que le permite al médico acercarse al paciente y mu­ chas veces diagnosticar. Acercarse al . 'reflexionó mucho acerca del sufrimiento. olvidé que estas líneas no son clase de medicina. por eso decía que "la vida es un suefio y la muerte su despertar". Desde joven me impresionaqa cuando escuchaba que algún enfermo le comentaba a su doc­ tor. ser enfermo crónico y duelo son temas recurrentes en el vocabulario médico. Esa es ~na de las razones por las cuales la medicina humanista ha casi desaparecido en ese país. "tan sólo por verlo me siento aliviado". En el cuello. en el abdomen. ya que cuando desaparece. Lamenta­ blemente. que la palpación era uno de los pilares fundamentales del ejercicio clínico. esa combi­ nación hace que esta profesión siempre sea nueva y siempre sea retadora. El contacto físico es una maniobra vital.ser humano por medio de los sentidos.Considero que hay que bregar en la vida con ánimo y con ideales para llegar bien a la muerte.Una receta para no morir Amoldo Kraus . La palpa­ dón revela muchas anomalías. ¿Qué piensan? Muerte. de hepatocarcinoma. . humanismo y filosofía. Me parece inadecuado. al igual que mirar y escuchar.de infecciones. es decir líquido libre en la cavidad abdominal. cons­ tituye una de las magias y de las caras más bellas de la medicina. Se­ guramente los resultados serían sorprendentes. En oca­ siones. Los clínicos de antaño solían decir. y en ocasiones ni siquiera se les explo­ ra. la política de enviar primero al en­ fermo a realizarse exámenes antes de ser escuchado o r~visado. le permite a quién lo padeció. melancolía. 32 33 . saberse atendido y escuchado es suficiente. La falta de atención en nuestros tiempos es casi una enfermedad. el médico ave­ zado puede palpar el hígado.. el bazo crecido -esple­ nomegalia es la palabra médica. El médico que atiende. que mira por alguien o por algo.

Es decir. Ambas sabidurías no deberían estar peleadas: lo idóneo es lograr que ambos platillos de la balanza encuentren su punto de equilibrio. Les resulta difícil cogerles la mano o acariciarles a fin de hacerles sentir una sensación de cobijo y de que siguen perterteciendo al mundo de los vivos". Al palpar se sabe. jugó un papel importante. . Mentiría. Esa vulnerabilidad permite que el enfermo se des­ nude. que abra sus puertas. aunque. y gran estudioso de la condición humana y del dolor. que antes de que René Théo­ phile Laennec (1781-1826) inventase el estetoscopio.Una receta para no morir Amoldo Kraus . que les sucede simplemente por ser atendidos. la imposibilidad del ser humano modernQ para tocar. pretenden estimular la conciencia y avivar elletar­ go. se entien­ de y en ocasiones se cura. tan vulnerables y tan tristes cuando acuden al médico. en un hermoso libro intitu­ lado La soledad de los moribundos (Fondo de Cultura Económica. que tocan. . médico y filósofo. pero. la palabra Behandlung signifique tratamiento o manejo cuidadoso por medio de las manos. La denuncia obvia: en la actualidad el ser humano no sabe cómo acercarse a sus congéneres e ignora cómo abrazar a los enfermos. El sentido del gusto poco tiene que ver en el ejer­ cicio médico contemporáneo. Todo tratamiento empieza con las manos -del latín palpus-.no miento si afirmo que el galeno comprometido entiende lo que siente el alma del enfermo después de compenetrarse y dialogar con el afectado. escuchaban y miraban a la vez. de interés y de vínculos con otro ser humano. los médicos apoyaban las orejas en la espalda o en el pecho del enfermo en busca de información. No se trata sólo de jugar con las pa­ labras o escribir "bonito".~ ~ Al palpar también puede tocarse el alma. Las diferencias entre el doctor que pegaba la oreja a la espalda del enfermo y el médico que se contenta con interpr~ar la resonancia magnética sin siquiera acercarse al enfermo son inmensas. las personas allegadas o vinculadas con los moribundos se ven muchas veces imposibilitadas de ofrecerles apoyo y consuelo mostrándoles su ternura y su afecto. Se pre­ guntarán ¿cómo es posible tocar el alma sí ésta es etérea? La respuesta es sencilla: muchos enfermos se encuentran tan desarmados. 1989). Algunos incluso lIaran cuando perciben las manos que exploran y otros entienden qué es lo. que en alemán. cómo escu­ charlos para mitigar su sufrimiento. expresa magistralmente. por supuesto. El médico que "toca" sabe que en ocasiones. Las palábras de Elías son dardos dirigidos tanto "'a familiares como al personal médico. hace much() tiempo. Bueno es recordar. Norbert Elías (1897-1995). si dijese que los "médicos es­ cuchadores" o los "médicos palpadores" tocan el alma. No es por azar. palpaban. que el simple hecho de tocarlos les significa una dosis de cariño. Todo un tratado sobre el acercamiento entre doliente y médico. "En la actualidad. Dardos que . Con las manos que al tocar miran y al mirar escuchan. tan sólo un apretón de manos es suficiente para paliar el dolor y para sembrar esperanzas. Uno es doctor de la piel y del alma rel otro de la ciencia y del diagnós­ tico. la 34 35 . Por ejemplo. Con las manos que palpan y saben lo . que exponga su alma.

procedimientos que se llevan a cabo dentro del cuerpo sin necesidad de operar. -------------------------------~----------------------------~~--11 . Creo que en el futuro. El paciente comprende que el doctor que escogió para atender sus males. ya sea durante un procedi­ miento quirúrgico o . Podríamos decir que era esa la ciencia que se practicaba siglos atrás. pues aunque parezca increíble. tiene un sabor dulce -mettitus significa dulce como la miel-o Con la diabetes insipídus su­ cede lo contrario: por la disminución de la hormona antidiurética. desafortunadamente muchos profesionales se benefician al solicitar exáme­ nes de laboratorio o de gabinete --en medicina. es una grave enfermedad que atenta profundamente contra la ética de la profesión. bienvenida.'. Ambas enfermedades fueron así llamadas porque algunos médicos en la antigüedad decidieron probar la orina.. es una enfermedad que se manifies­ ta. . sino que se preocu­ 36 37 . lo que le permite al mé­ dico diagnosticar el origen preciso de la infección aún sin exámenes de laboratorio. Por medio del olfato es posible reconocer el olor de la uremia. entre otras anomalías. medicina nuclear. ¡ojo!.. Esos actos estaban inspirados en la curiosidad yen el deseo de saber. sin sabor.. la torna insípida -ínsípidus. son tan sólo algunos de los elementos di~po­ nibles para ahondar en el diagnóstico. la ori­ na se secreta en grandes cantidades.If. gabi~ nete se refiere a los exámenes' de rayos X. Sus sentidos signi­ fica la parte humana de la medicina. Sus sentidos equi­ vale a anteponer la ética sobre los intereses' comerciales. etcétera-o La doble moral en medicina.. Algunos gérmenes tienen olores y colores muy característicos. o in­ cluso de quienes ejercen ~ctual.. porque el azúcar suele fil­ trarse en grandes cantidades por los riñones. ~I diabetes mellitus. Sus sentidos im­ plica que tanto el profesionista como el afectado son primero personas y luego aparatos. Una receta para no morir ".. Cuando el médico inicia una relación con el enfermo por medio de la escucha.nente la medicina en zonas pobres. el médico contemporáneo cuenta con muchos instrumentos para acercarse a sus enfermos. Toda esa parafernalia es. no sólo es una persona a quien le intt:resan los datos o los números. que disminuye el flujo urinario.{ Amoldo Kraus . per­ cibir dinero por enviar pacientes a otros sitios. exámenes de laboratorio otrora impensables. los científicos nos explicarán las razones por -'las cuales unas personas al oler el cuerpo de otra se enamoran. I I I " ~ ~ i A diferencia de los galenos de la antigüedad. por lo que la orina. Médicos avezados -uso la palabra avezado como sinónimo de cientifico."". pero. por supuesto. Nuevos y sofisticados aparatos de rayos X. no debe sustituir las armas naturales con las que cuenta cualquier doctor: SttS sentidos. .en la autopsia. El sentido del olfato también tiene pocas aplicacio­ nes en la medicina actuaL Su utilidad es "espontánea:": detecta olores procedentes de infecciones o heridas contaminadas. como catar las secreciones del cuerpo.. Estas notas serían incompletas sin las reflexiones siguientes. Sus sentidos es sinónimo "del ser" del médico. El exceso de agua y la disminución en la concentración de las sales. tipico de los enfermos renales o el de los abscesos hepáticos ami­ bianos cuando se drenan.. de la mirada y dela palpación el.camino futuro queda bien asfaltado.que hacían lo que estaba a su alcance.

Con las manos que al tocar miran y al mirar escuchan. inédico y filósofo. Se pre­ guntarán ¿cómo és posible tocar el alma sí ésta es etérea? La respuesta es sencilla: muchos enfermos se encuentran tan desarmados. la palabra Behandlung signifique tratamiento o manejo cuidadoso por medio de las manos. que exponga su alma. cómo escu­ charlos para mitigar su sufrimiento. que tocan. jugó un papel importante. La denuncia . Al palpar se sabe. hace mucho tiempo. Ambas sabidurías no deberían estar peleadas: lo idóneo es lograr que ambos platillos de la balanza encuentren su punto de equilibrio. aunque. No se trata sólo de jugar con las pa­ labras o escribir "bonito". No es por azar. tan sólo un apretón de manos es suficiente para paliar el dolor y para sembrar esperanzas. si dijese que los "médicos es­ cuchadores" 0 los "médicos palpadores" tocan el alma. Por ejemplo. Les resulta difícil cogerles la mano o acariciarles a fin de hacerles sentir una sensación de cobijo y de que siguen perterteciendo al mundo de los vivos" . Dardos que . Todo un tratado sobre el acercamiento entre doliente y médico. Bueno es recordar. El médico que "toca" sabe que en ocasiones. expresa magistralmente. pretenden estimular la conciencia y avivar elletar­ I I ~ ~ ~ ~ ~ ! ~ ~ ~ ~ I n • ~ I I ~ ~ I I go. Es decir. .Esa vulnerabilidad permite que el enfermo se des­ nude. 1989). pero no miento si afirmo que el galeno comprometido entiende lo que siente el alma del enfermo después de compenetrarse y dialogar con el afectado. los médicos apoyaban las orejas en la espalda o en el pecho del enfermo en busca de información. tan vulnerables y tan tristes cuando acuden al médico. la imposibilidad del ser humano modern<. la 34 35 . que el simple hecho de tocarlos les significa una dosis de cariño. que antes de que René Théo­ phile Laennec (1781-1826) inventase el estetoscopio. las personas allegadas o vinculadas con los moribundos se ven muchas veces imposibilitadas de ofrecerles apoyo y consuelo mostrándoles su ternura y su afecto.. palpaban. de interés y de vínculos con otro ser humano. Mentiría.> para tocar. Uno es doctor de la piel y del alma yel otro de la ciencia y del diagnós­ tico. por supuesto. escuchaban y miraban a la vez. NorbertElías (1897-1995). que abra sus puertas. y gran estudioso de la condición humana y del dolor. "En la actualidad. El sentido del gusto poco tiene que ver en el ejer­ cicio médico contemporáneo. que en alemán. Todo tratamiento empieza con las manos -del latín palpus-. Con las manos que palpan y saben lo . Las palábras de Elías son dardos dirigidos tanto "·a familiares como al personal médico.~ ~ Al palpar también puede tocarse el alma. Las diferencias entre el doctor que pegaba la oreja a la espalda del enfermo y el médico que se contenta con interpr~ar la resortancia magnética sin siquiera acercarse al enfermo son inmensas.Una receta para no morir Amoldo Kraus .es obvia: en la actualidad el ser humano no sabe cómo acercarse a sus congéneres e ignora cómo abraz:ar a los enfermos. en un hermoso libro intitu­ lado La soledad de los moribundos (Fondo de Cultura Económica. se entien­ de y en ocasiones se cura. Algunos incluso lloran cuando perciben las manos que exploran y otros entienden qué es 10 que les sucede simplemente por ser atendidos.

s sentidos. pues aunque parezca increíble.. El paciente comprende que el doctor que escogió para atender sus males. Sus sentidos im­ plica que tanto el profesionista como el afectado son primero personas y luego aparatos. Nuevos y sofisticados aparatos de rayos X.nente la medicina en zonas pobres. por supuesto. per­ cibir dinero por enviar pacientes a otros sitios.. Sus sentidos equi­ vale a anteponer la ética sobre los intereses comerciales. como catar las secreciones del cuerpo..Una receta para no morír Amoldo Kraus '. bienvenida. por lo que la orina tiene un sabor dulce -mellitus significa dulce como la miel-o Con la diabetes insipidus su­ cede lo contrario: por la disminución de la hormona antidiurética. típico de los enfermos renales o el de los abscesos hepáticos ami­ bianós cuando se drénan. el médico contemporáneo cuenta con muchos instrumentos para acercarse a sus enfermos. a los exámenes de rayos X. medicina nuclear. Por medio del olfato es posible reconocer el olor de la uremia. El sentido del olfato también tiene pocas aplicacio­ nes en la medicina actual. la torna insípida -insipidus..f . El exceso de agua y la disminución en la concentración de las sales. son tan sólo algunos de los elementos dispo­ nibles para ahondar en el diagnóstico. Médicos avezados -uso la palabra avezado como sinónimo de científico. Podríamos decir que era esa la ciencia que se practicaba siglos atrás. entre otras anomalías. Su utilidad es "espontánea": detecta olores procedentes de infecciones o heridas contaminadas. de la mirada y dela palpación el.. que disminuye el flujo urinario. no debe sustituir las armas naturales con las que cuenta cualquier doctor: Sp. sino que se preocu­ 36 ~. pero. A diferencia de los galenos de la antigüedad. sin sabor. Creo que en el futuro. Esos actos estaban inspirados en la curiosidad y en el deseo de saber. lo que le permite al mé­ dico diagnosticar el origen preciso de la infección aún sin exámenes de laboratorio. Toda esa parafernalia es. gabi~ nete se refiere. procedimientos que se llevan a cabo dentro del cuerpo sin necesidad de operar. o in­ cluso de quienes ejercen ~ctual. >~.:. desafortunadamente muchos profesionales se benefician al solicitar exáme­ nes de laboratorio o de gabinete -en medicina. Sus sentidos signi. Sus sentidos es sinónimo "del ser" del médico. ya sea durante un procedi­ miento quirúrgico oen la autopsia. fica la parte humana de la medicina. Algunos gérmenes tienen olores y colores muy característicos. i I ! ~ ~ ~ ~ I ~ k . Cuando el médico inicia una relación con el enfermo por medio de la escucha. Ambas enfermedades fueron así llamadas porque algunos médicos en la antigüedad decidieron probar la orina. la ori­ na se secreta en grandes cantidades.. etcétera-o La doble moral en medicina. ¡ojo!.camino futuro queda bien asfaltado.~ 37 . es una enfermedad que se manifies­ ta.' . exámenes de laboratorio otrora impensables. no sólo es una persona a quien le int~resan los datos o los números. los científicos nos explicarán las razones por "las cuales unas personas al oler el cuerpo de otra se enamoran. porque el azúcar suele fil­ trarse en grandes cantidades por los riñones. Estas notas serían incompletas sin las reflexiones siguientes.que hacían lo que estaba a su alcance. es una grave enfermedad que atenta profundamente contra la ética de la profesión. diabetes mellitus.

Una receta para no morir

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pa realmente por los dolores que recorren su alma y por las alteraciones que invaden su cuerpo. Ese pa­ ciente comprende que el doctor no sólo es su doctor, sino que es «un poco" su amigo. Su cómplice y amigo que puede orientarlo cuando el cuerpo o el alma están heridos. Anatole Broyard fue un editor y escritor muy inte­ ligente. Afectado por un cáncer de próstata, que a la postre lo llevó a la muerte, vivió los sinsabores de la medicina estadounidense. En su libro lntoxicated by myIllnes (Fawcett Columbine. New York, 1992) es­ cribió: "Necesito un doctor que sea un lector cuida­ doso de la enfermedad y buen crítico de la medicina... que sea no sólo talentoso, sino un poco metafísico .. . que sea capaz de ir más allá de la ciencia y llegar a la persona... que imagine la soledad del críticamente enfermo. Quiero-que sea mi Virgilio, que me guíe a través de mi purgatorio o infierno y que me señale el camino". Broyard ilustra bien la realidad de muchos enfermos que se sienten intoxicados por su enferme­ dad y abandonados por sus médicos.

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Carta 4

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Entender el lenguaje de los enfermos puede ser com­ plejo. Con frecuencia no logran encontrar las palabras adecuadas para expresar sus dolencias o sus síntomas. Es fácil hacerlo cuando la situación es obvia .-el dolor de una fractura, la pérdida de la visión-, pero puede no serlo cuando las quejas implican órganos internos, malestares mal definidos que provengan, por ejemplo, de la cabeza o de la "panza". Pueden ser también difíciles de expresar cuando el afectado se encuentra triste, deprimido, ansioso, o simplemente cuando no puede explicar lo que siente.. En algunas circunstancias no logra darle voz a sus palabras porque está convencido que sus males anímicos tienen causas físicas. En ocasiones los dolores no son "lógicos" ni las molestias siguen una conducta "esperable". Esta dificultad para explicar "lo que se siente" muchas veces no tiene que ver ni con la clase socioeconómica ni con el nivel cultural, tan sólo es un reflejo de que "lo que dice" y siente el cuerpo es complicado. Muchos de estos enfermos no saben expresar sen­ saciones que conllevan tristeza, melancolía, el dolor

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Una receta para no morir

Amoldo Kraus

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por la pérdida de un familiar, la apatía por no encon­ trarse "cómodos" en la vida o la amargura por un desaire amoroso. Para algunos es difícil aceptar que su alma "está herida", por lo que suelen buscar una explicación física para sus síntomas. Para otros, es incluso más fácil entender que padecen cáncer u otras enfermedades graves y no depresión. A su vez, los médicos suelen ser torpes cuando tienen que explicarle al afectado las razones de su mal, ya sea porque usan lenguaje técnico o porque no son capaces de comunicarse con sus pacientes; Hace al­ gunos años, un querido amigo, Noé Jitrik, me expli­ có que la comunicación es un verdadero arte. Me dijo: "Comunicarse entre personas que ejercen el mismo­ trabajo o la misma profesión no requiere mayores destrezas. Comunicar información científica, social o cultural entre personas con niveles educativos simila­ res pero profesiones distintas tiene valor. En cambio, comunicar ideas entre personas cuyo lenguaje es di­ ferente por brechas culturales tiene un gran mérito". Después de escuchar a tantos enfermos y colegas, y sobre todo, de escucharme a mí, entiendo que Jitrik tiene razón. .Las desventuras del lenguaje, me remiten con fre­ cuencia a una idea que suelo repetir. LudwigWittgens­ tein (1889-1951), el afamado filósofo, decía que "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo". Es obvio que el orden de las palabras del filósofo austriaco no deberían modificarse, pero, ¿se moles­ taría Wittgenstein si reordenamos sus palabras? -', Pienso que no y para ello tengo dos razones. La pri­ mera es que las ideas deben discutirse. La segunda es

que cuando las ideas se hacen públicasya no son sólo propiedad del autor, sino de quien las lee. Así que, con la pluma en la mano y con una dosis de rebeldía en la otra, les pregunto: ¿podría ser también adecua­ da la oración si la escribiésemos de la forma siguien­ te: "los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje"? En la frase original, las palabras internas ~ las Palabras, con mayúsula~n las que transportan a' la persona ál exterior, las que dan vida a sus sentimien­ tos: las que dan otro rostro a su cara, las que delimitan su mundo. Su mundo social, político, amoroso, de relación o de enfermedad. En cambio, en el "atrope­ llo" que le he hecho a Wittgenstein mime encan­ taría que atropellasen mis ideas, vivo o muerto-.-, la mirada y la autocrítica nacen a partir del 'mundo ex­ terno, de lo que se aprehende y se vive <U transitar por las calles de la vida. En el Wittgenstein modificado, las oportunidades de habitar y vivir "ese mundo", son las que le petmiten al individl!.o expresarse . . Es evidente que al alterar el orden de las palabras de la idea original, el "plagio reordenado", modifica el sentido y el mensaje de Wittgenstein. Como ya escribí, en una se parte de lo interno a lo externo y en la otra de lo externo a lo interno. Ese orden desorde­ nado - o acaso será mejor decir, "ese desorden orde­ nado"~ le sucede con frecuencia a los enfermos cuando expresan sus síntomas. Escuchar esas vivencias permite compreI}der las razones por las cuales "es válido" alterar el ritmo de las palabras de Wittgenstein y los motivos por los cuales el médico debe entender bien lo que dice el enfermo.

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Una receta para no morir

Amoldo Kraus

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I~

Parecería un exceso, en un libro como éste, dedicar tantas reflexiones al valor de las palabras. Parecería un exceso, pero no lo es. Y no lo es, porque como ya lo dije en una de las cartas previas --espero la hayas leído antes de la guardia, es decir, sin Morfeo a tu lado-, es indispensable entender bien lo que quiere decir el enfermo para poder ayudarlo. Si no se com­ prende lo que él siente es imposible tomar decisiones adecuadas. Por eso, siempre insisro en la importancia del lenguaje. Valor cimental que nunca podrá ser sustituido por lo~ fríos aparatos. De ahí mi obsesión por la escucha y mi admiración condicionada por las . magias de la tecnología. En algunas escuelas de medicina de Europa y de Estados Unidos, se imparten en la facultad, talleres de poesía y de actuación. En esos laboratorios -uso con toda intención la palabra laboratorio- los pro­ fesores buscan "humanizar" a los estudiantes, para que así intenten sentir y vivir lo que el enfermo per­ cibe y para que se adentren "un poco" en el alma yen los cuerpos de los afectados. Esas representaciones teatrales y esas lecturas de poesía le brindan al alum­ 'no la oportunidad de ser un "poco enfermo", de ser "un poco un sano enfermo" y así vivir el lenguaje del dolor.y de la angustia. Esas vivencias permiten acer­ carse al significado de la palabra empatía. Las notas que a cOntinuación comparto con ustedes reflejan lo que realmente siente el paciente. Son pala­ bras llenas de poesía y de alma, de dolor profundo y de una mirada .que intenta entender lo que sucede "cuando el cuerpo claudica. Palabras que el galeno debe comprender y/o reinterpretar, preguntándole al do­

liente el significado de esas palabras. Estas notas, dentro de muchas anot~ciones, son parte de mi his­ toria corno doctor. Son quizá, la parte medular de mi curriculum vitae. Lo son porque representan el testi­ monio desinteresado de algunos enfermos cuyas pa­ labras son una mirada poética, dolorosa y profunda de su ser. • Una joven enferma q~adecía escleroderma, y
que llevaba tosiendo dos meses dijo: "Al dormir
dejo de toser. También mi tos descansa'~.
• Cuando le pregunté a una paciente senil, cercana
a los 90 años, porqué no caminaba, me dijo con
absoluta seriedad: "Intento caminar pero no
puedo. No es falta de fuerzas. Es otra cosa. Le
he pedido a mis piernas que lo hagan pero ya no
saben cómo moverse".
• Una mujer madura, que padecía una enfermedad
que afecta el sistema nervioso central y que se
recuperaba de un cuadro psicótico pero que vivía
muy angustiada pues no quería parecer enferma,
repetía obsesivamente "no crea nada de lo que
me sucede. Todo lo invento. Todas las 'cosas feas
que usted me encuentre son su imaginación'.
• Un campesino a quien no le funcionaban bien
las piernas y cuya sensibilidad se había alterado
" ... '" .... comento, ,miS pies no tIenen sentImiento " . • Un paciente joven, pobre, muy pobre, casi analfa­
beto y que tenía una enfermedad muy grave que
había merm'ado muchas de sus capacidades vitales
y su fuerza, dijo, "duermo y no me lleno".
• Otro joven, quien había perdido casi la audición,
aseveraba, "tengo mis oídos apagados".

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El lenguaje de la gente enferma contiene tintes poéticos. "sé que' estoy muy enferma pero mi expediente todavía quiere seguir". le dijeron. • Otra mujer. por lo. 44 45 . su hijo le preguntó. de su cuerpo y de su alma. me contó que meses después de la enucleación. • Otra paciente. • Una enferma me comentó que su esposo padeció durante más de veinte años intensos dolores de cabeza. quien había enviudado hacía seis meses. me explicaba que cuando bailaba sentía "1 as cosas menos VIvas " . lo externo y lo interno se mezclan . me dijo. El listado previo es un dechado maravilloso de lo que puede ser el lenguaje de los enfermos. Permite. 5e suicidó. y que se encon­ traba en fase terminal y cuyo expediente "había engordado" con el paso del tiempo. ¿tú ves doble?". "no le hables tanto porque no lo dejas descansar". • Un enfermo de 53 años. que Witt-:­ genstein tiene razón.ad injinitum. tras 50 años de matrimonio. al mirar las páginas amarillentas y deshojadas. que tenía prótesis en ambas rodillas y se encontraba un poco deprimida. • Una enferma. imposi­ bilitada para caminar. alquimistas. por supuesto. • Una paciente. vivir el sentido de la enfermedad a partir del viaje interno que suelen hacer los enfermos. me explicaba que tenía una "tristeza anquilosada". místicos y reales. • Una mujer mayor de edad. sus pIernas" . quien padecía problemas de circu­ lación por lo que tenía casI siempre las piernas frías. . quien llevaba en silla de ruedas los últimos éuatro años. pero sobre todo refleja el peso de las Palabras a partir del dolor. me comen­ tó que le hablaba mucho a su marido fallecido. me solicitó "una medicina para alimentar . asimismo. que siempre había sido sano ya quien se le diagnosticó un colangiocar­ cinoma "muy agresivo" y que ptonto lo llevaría a la muerte. me dijo. a quien atendí durante muchos años en un hospital de gobierno. me dijo. pero que seguía tomando clases de ballet. "Papá. pero no toda la razón: en la enfermedad. Cuando se lo contó a sus amigas. "lJ1i cuarto es como una cárcel pero llena dedoloi':-. Su lectura revela. que cada paciente interpreta sus males a partir de su momento y de su realidad. • El padre de un niño que había perdido un ojo a la edad de 7 años. ya sea bajo el escrutinio médico O bajo una mirada literaria es un reto y un placer: permite conocer otros rincones de la persona a través de la interpretación que ellos hacen de sus male~. quien se encontraba deprimida y no lograba vencer esa situación. Cuando finalmente las molestias desapa­ reci~ron. Leerlo y entenderlo. Una receta para no morir Amoldo Kraus " • Una enferma de 88 años. personales. «me duelen los zapatos".r I .

~ Carta 5 Antes de empezar a escribir este pequeño libro. hace muchos años. ni porque yo crea que esta carrera sea el summum de las profesiones. había que hacerlo. yal escribirme me hablo. sino porque debía repa­ rar y repasar con sensatez y frialdad las razones por las cuales escogí. con­ sideré que necesariamente tendría que dedicar un capítulo que se titulase. no sólo por rehabilitar la mala fama de mi profesión -cada vez hay más demandas en todo el mundo contra los médicos-. . volví a borrar. ser médico. Lo escribí tantas veces hasta que el diskette de mi computadora quedó casi inhabilitado y mi paciencia agotada. Me sucedió algo similar a lo que decía. No por hacer proselitismo quién le gusta la competencia?-. Sin embargo.. mi ego no cejó: sabía que pase lo que pase. borré y borré. al escribirles me escribo. . decir. Agrego otra idea: si se cuénta en este mundo 47 . tantas. y después de borrar. . ¿Por qué estudiar medicina? Lo pensé varias veces y lo empecé a escribir otras . con razón. Así las cosas. Mark Twain."Los libros se escriben con la parte trasera de los lápices".r-- ----~ T o'.

además. pero sobre todo. que muchos de ustedes jóvenes lectores. Qui­ zás el más importante radica en la pregunta siguien~ te: ¿sería el Krau~ de hoy. el maravilloso personaje de la novela Elldpiz del carpintero de Manuel Rivas. se. sino por la persona enferma.~ I I tan injusto.. de leerlos en desorden o empezando por el finaL Siento que así se aprecia el libro desde ángu­ los distintos y en tiempos diferentes. Así era el doctor da Barca. Pronto agregaría que no sólo por el ser huma­ no.. conservo una pequeña dosis de la sana rebeldía juvenil que aún me recorre (quizás ustedes hayan oído de Salvador Allende. la "mejor profesión" o "el mejor oficio" es el que le permite a uno desarrollarse "a pleni­ tud " .Una receta para no morir Amoldo Kraus . el médico que fue presidente de Chile y que fue cobardemente asesinado por Augusto Pinochet y otros sátrap"!s. Y así lo hago: escribo estas líneas con la goma de Twain y lo hago después de haberlo "en­ friado"..me regresa a la pregunta. Retratan bien la mirada c~rometida de un médico joven que logra observarla vid:'l bajo la fusión de los ojos de un ser humano transparente. un poco contestatarios y un mucho dubitativos. Hay muchos otros motivos. ¿Y que más? Creo que la "receta" pre­ via no fue del todo convincente. Siento también que al no seguir "al pie de la letra" las reglas. y que en muchas ocasiones permite aguzar la vista. y deseo. sugeriría asimismo que la enfermedad como tal y las modificaciones que ésta produce en el cuerpo son también razones de peso para considerar que la medicina es una carrera que merece estudiar-. Otros buenos motivos serían que la medicina ofrece la oportunidad de combinar el ejercicio clíni­ co con la docencia. Sabía que al repasar lo escrito me dada la oportunidad de hacerlo con más tino. Imagino. PPPUUFFF. por necesidad. Allende solía decir. a la mitad del camino. pa­ labras menos. lleno de efusividad. la respuesta es un ¡sí!. :­ . ¿por qué estudiar medicina? Pregunta que concateno con otra interrogante: ¿Por qué ser médico? No hay "una" razón fundamental por la cuál uno deba estudiar medicina. de la piel que se palpa. que "la juventud. que muchas veces tengo la rara costumbre. im­ plica rebeldía"). les confieso que por saber que era complicado escribirlo. palabras más. Les recomiendo ambos. sean un tanto inconformes y rebeldes. La trama de esa novela -¡léanla!. El libro fue llevado a la pantalla por Antón Reixa y conserva el mismo nombre que la novela. . con la sensibilidad que emana de los estetoscopios. Me detengo y pienso. Tras meditar un momento. Confieso. no se las cuento. guardé este capítulo en los cajones para releerlo con otros ojos'y en otro tiempo. A "bote pronto" --que ya no es "tan bote pronto" por los párrafos previbs.di­ ría que tener interés por el seJ humano es buena razón. con la oportunidad de dedicarse a lo que a uno le gusta. ' 48 49 . cuestionado­ res e incrédulos. solidarios y éticos. Después de haber compartido con ustedes mis dudas. No tengo la menor duda que muchas de las buenas "cosas del mundo se deben a la rebeldía sana. ante el desolador panorama que vive el mun­ do. sobre todo cuando se trata de libros de ensayos. médico otra vez? Sí. con la asistencia social y con la investigación..

sino porque debía repa­ rar y repasar con sensatez y frialdad las razones por las cuales escogí. y después de borrar. hace muchos afios.. no s610 por rehabilitar la mala fama de mi profesi6n -cada vez hay más demandas en todo el mundo contra los médicos-. al escribirles me escribo. ser médico. . volví a borrar. había que hacerlo.~- Carta 5 Antes de empezar a escribir este pequefio libro. borré y borré.". yal escribirme me hablo. con­ sideré que necesariamente tendría que dedicar un capítulo que se titulase. ¿Por qué estudiar medicina? Lo pensé varias veces y lo empecé a escribir otras tantas. mi ego no cej6: sabía que pase lo que pase. Es decir. . con raz6n. Lo escribí tantas veces hasta que el diskette de mi computadora qued6 casi inhabilitado y mi paciencia agotada. Así las cosas. Sin embargo. "Los libros se escriben con la parte trasera de los lápices". . No por hacer proselitismo -¿a quién le gusta la competencia?-. Agrego otra idea: si se cuenta en este mundo 47 . Me sucedi6 algo similar a lo que decía.r··········. ni porque yo crea que esta carrera sea el summum de las profesiones.~ . Mark Twain.

con la asistencia social y con la investigación. el maravilloso personaje de la novela Elldpíz del carpintero de Manuel Rivas. Sabía que al repasar lo escrito me daría la oportunidad de hacérlo con más tino. Hay muchos otros motivos. que muchos de ustedes jóvenes lectores. conservo una pequeña dosis de la sana rebeldía juvenil que aún me recorre (quizás ustedes hayan oído de Salvador Allende. Confieso..'--~I Una receta para no morir Arnoldo Kraus . además. Después de haber compartido con ustedes mis dudas. pa­ labras menos. pero sobre todo.me regresa a la pregunta.. El libro fue llevado a la pantalla por Antón Reixa y conserva el mismo nombre que la novela. la "mejor profesión" o "el mejor oficio" es el que le permite a uno desarrollarse "a pleni­ tu d" . Siento que así se aprecia el libro desde ángu­ los distintos yen tiempos diferentes. que "la juventud. sean un tanto inconformes y rebeldes. 48 49 . la respuesta es un ¡sí!. sugeriría asimismo que la enfermedad como tal y las modificaciones que ésta produce en el cuerpo sOn también razones de pe~o para considerar que la medicina es una carrera que merece estudiar­ se. Me detengo y pienso. solidarios y éticos. de leerlos en desorden o empezando por el final. ¿por qué estudiar medicina? Pregunta que concateno con otra interrogante: ¿Por qué ser médico? No hay "una" razón fundamental por la cuál uno deba estudiar medicina. sobre todo cuando se trata de libros de ensayos. • :-1 I I tan Injusto. un poco contestatarios y un mucho dubitativos... ¿Y que más? Creo que la pre­ via no fue del rodo convincente. les confieso que por saber que era complicado escribirlo. y que en muchas ocasiones perriüte aguzar la vista.norama que vive el mun­ do. el médico que fue presidente de Chile y que fue cobardemente asesinado por Augusto Pinochet y Otros sátrapqs. lleno de efusividad. La trama de esa novela -¡léanla!. A "bote pronto" --que ya no es "tan bote pronto" por los párrafos previos. médico otra vez? Sí. im­ plica rebeldía"). No tengo la menor duda que muchas de las buenas cosas del mundo se deben a la rebeldía sana. por necesidad. Y así lo hago: escribo estas líneas con la goma de Twain y lo hago después de haberlo "en­ friado". Qui­ zás el más importante radica en la pregunta siguien­ te: ¿sería el Kraus de hoy. palabras más.di':' ría que tener interés por el ser humano es buena razón. de la piel que se palpa. no se las cuento. Otros buenos motivos serían que la medicina ofrece la oportunidad de combinar el ejercicio clíni­ co con la docencia. Pronto agregaría que no sólo por el ser huma­ no. Siento también que al no seguir "al pie de la letra" las regl~. Así era el doctor da Barca. a la mitad del camino. Allende solía decir. Les recomiendo ambos. Imagino. guardé este capítulo en ·los cajones para releerlo con otros ojos'y en otro tiempo. con la oportunidad de dedicarse a lo que a uno le gusta. ante el desoladorpa. con la sensibilidad que emana de los estetoscopios. sino por la persona enferma. Tras meditar un momento. que muchás veces tengo la rara costumbre. y deseo. Retratan bien la mirada có1nprometida de un médico joven que logra observarla vida bajo la fusión de los ojos de un ser humano transparente. PPPUUFFF. cuestionado­ res e incrédulos..

en la clínica. l • I Volvería a ser médico porque la medicina tiene una gran dosis de romanticismo y una nada despreciable cantidad de misticismo. El poder bien ejercido en medicina. y significa el deseo genuino para que los fármacos surtan efecto y el enfermo sane. según me dijo un viejo médico.. las palmadas. ) la carne se rebela contra el espíritu. el médico sensible nunca saciará su hambre. urton . . Cuando las recetas. Qui­ zá pudiera ser por el bien de sus almas (.~ . porque en muchas ocasiones los doctores pueden ser tan "buenos" -me refiero a la bondad del corazón y no a la inteligencia. o "que Dios quiera". Volvería a ser médico.. brindar apo­ yo y acompafi:¡¡. en griego. Poder que debe practicarse bajo una vigo­ rosa autocrftica para nunca mal usar esa posición. diría Horacio). de ser posible. podría 'ser el lema de un profesionista inquieto. compasivo. ser caritativo. Al pie de la cama. Mientras el asom­ bro y la inquietud se multipliquen. ya que construye en los pacien­ tes una serie de elementos positivos como confianza y certidumbre. a la misma.. Rx es la mitad de la receta.r son conceptos humanos que le dan brillo a. tómese. nos da un tirón de orejas para " 'que nos conozcamos a nosotros mismos. Lamentablemente en la medicina actual 50 51 . escuchar y escribir episodios sobre los caminos de otros seres humanos y sobre algunos renglones de la vida. "B tenía razón: la enfermedad nos recuerda que no somos inmortales. nunca he podido constatar. No se equivocan quienes afirman que no existe otra profesión donde ciencia y huma­ nismo se vinculen con tanta profundidad como en la medicina. es un arma maravillosa.la enfermedad. con el pufio y letra del galeno. la otra mitad son las medicinas. Volvería también a ser médico porque términos como ayudar. trastornan a muchos. poderes inusitados al médico. Dosis de vida y de pasión que le permiten al galeno inventar e inventarse historias. Volvería a ser médico. uno se abre y se parte al escuchar y palpar la voz y los guifios del enfermo. significa cama-. escribió en Anatomía de la melancolía. idea que confieso. nos recuerda que somos mor­ tales. pero sin razón. operar. las cirugías o los consejos tienen efectos positivos. como escribí en otra carta. vida y un ejercicio prefiado de romanticismo. porque a través del ejer­ cicio clínico -klinos. la profesión. Abrir las puertas de los enfermos y ser receptor de sus historias y de sus vidas. Nos recuerda que el dfa debe percibirse. "Mientras mi mente arda en poesía! creciendo irán los lindes de mi patria" fueron los últimos versos de Henrik Ibsen. los achaques..le otorgan. Rx. necesariamente ayuda al otro. es posible y necesario penetrar en los intersticios más hondos del ser humano.como lo son los magos para los nifios. es la inscripción que se escribe en la receta. lo que dafia a la una. con humanidad. tocar. ".- Una receta para no morir Amoldo Kraus . La enfermedad es la madre de la modestia. con el propósito de servir a los enfermos y con carifio. Robert Burton (-1577-1640) escritor y clérigo inglés. los pacientes suelen agradecer el éxito con la misma pasión con la que los nifios aplauden a los magos.y al ~ncontrarnos en medio de la pompa y la alegría de este mundo. es un tributo. con caleidoscopios distintos (Carpe Diem. Con frecuencia releo lo que en 1621. Estas maniobras -recetar.

otros?. que los médicos debían ser güenos. "de repente" me asaltan palabritas "raras". un ¿cómo estás?. Tienden a quedar sepultados ante el embate de la tecnología médica o por los intereses de terceros. una llamada inesperada.'1 . solía preguntarme si los médicos eran güenos. donde los médicos sabían un poco de todo.i­ guos.. ¿qué decir de los médicos que actúan como torturadores. por su­ puesto. Una dosis de altruismo debería convertirse en una "forma de . ya sea en el Irak de hoyo en las épocas de Pinochet en Chile? Dentro de un sinfín de preguntas y sin afán mani­ queo -perdón. en los consultorios ant. pensador persa del siglo III. Los médicos. No pretendo decir que los médicos deben regalar su consulta. Nacer y morir son ámbitos que pertenecen a la medicina. los médicos eran las personas más preparadas. un apapacho. Por e~se consideraba que después de-los filósofos. Gabo. en ocasiones una palabra.. ¿deben los médicos implicarse en la pena de muerte?.. entre enfer­ "mos que requieren tiempo y aquellos que buscan tan sólo una receta. po­ drían resumirse en las preguntas siguientes. y sin duda. y comprometerse hasta donde sea necesario. ¿es el suicidio un tema médico o es meramente filosófico?. tópicos filosóficos: ¿debe el doctor opinar acerca de la eutanasia?.:¡ ~ receta para no morir Amoldo Kraus . Aunque parezca absurdo. ¿tiene que denun­ ciar el médico los abusos que se hacen enpaíses pobres donde acuden pacientes ricos a comprar órganos?. ¿cómo deben implicar­ se los galenos cuando los recursos nó son suficientes y se asignan a unos enfermos mientras se descarta a . de mirar y de vivir el quehacer cotidiano de todo médico. el humanismo entreverado con la ciencia eraingredien­ te cotidiano del ejercicio médico. ¿debe el médico ayudar a un paciente a bien morir si éste lo solicita?. ¿es el aborto un tema que perte­ ne~e al rubro de la medicina?.dos. Otros terrenos. diría que es el médico quien tiene que ver con el inicio de la vida y con su fin. pero sí pienso que deben ser ge­ nerosos y saber distinguir entre aquellos enfermos con capacidad depago y los que no la tienen. los médicos estudiaban el cuerpo y se empapaban de filosofía. no menos delica. deben utilizar adecuadamente todos los logros de la biotecnología. d ar algo.queádmi­ tÚl dos principios creadores. mucho tienen que ver con. profesión. Cuando hoy platico con mis enfermos de los vínculos entre médico y paciente. La medicina abre ot~os caminos interesantes. En la Grecia antigua. Son muchos los vínculos de la medicina con la filosofía. Cuestio­ nes que por supuesto. Hace muchos años. Hace no mucho tiempo. cuando niño. uno para el bien y otro 52 53 .d es!. mi hijo. sin hablar de la técnica. porlo que merecían la confianza del pueblo. Yo le respondí que sÍ. pero nunca deberían arrodillarse ni convertirse en objetos o en agentes de la tecnología o de las grandes corporaciones transnacionales. les digo. ' entregarse "un poco mas. pueden ser su­ ficiente.. Si fuese necesario resumir. uno de los grandes satisfactores de la. Maniqueo: "Se dice de quien sigue las doctri­ nas de Manes. Altruismo es una palabra que bien refleja las ideas previas. que en esta profesión el médico debe . sin menospreciar ningún oficio.~ '1 '1 ~! l' !• esos valores tienden a desaparecer.

otro buen motivo para dedicarse a esta profesión. Un buen doctor debe saber cuándo podría ser dañino propor­ cionar toda la información y cuándo es prudente sólo comunicar lo que el afectado desea saber. .an. Por último.. de los cuales he hablado y hablaré en otras cartas: compañías farmacéuticas que ofrecen jugosas prebendas por recomendar sus productos.era de medicina es apasionante. anoté las interrogantes previas. en una palabra. Es un ejercicio que evalúa las destrezas del ser médico para entender y arropar los rincones más hondos de las personas. ¿debe decirse "toda la verdad" o sólo lo que quiera saber el enfermo?. es decir. algunas.-­ Una receta para no morir Arnold~ Kraus " . Este ejercicio no sólo pone a prueba las habili­ dades sentimentales e intelectuales de todo galeno. Esa es otra de las grandes virtudes de la medicina: siempre hay material suficiente para pensar. abiertas a todo tipo de comentarios. Un buen doctor debe saber acompañar cuando no sea posible curar. Ese "constante pensar" es otra de las buenas razones por las cuales la c. que se entrega incondicionalmente. ¿cómo decirle que su mal no tiene remedio?. El manejo de la verdad hacia los enfermos es también un arte que se aprende poco a poco y que no se refiere exclusivamente a las presiones externas sino a la relación Íntima entre afectado y servidor. Algunos deben saber "todo". y tienen el derecho de no saber nada. es delicado e interesante y pone a prueba muchas de las sensibilidades del médico. Este apartado. La verdad en medicina debe ser un valor y un bien incuestio­ nable. laborato-' ríos y hospitales que "premian" a los médicos por utilizar sus servícios. otras muy difíciles de responder y. El enfermo es un ser humano. medios de comunicación que distorsionan el concepto de enfermedad y la moder­ nidad que ha hecho de la belleza -llámese salud­ un hito absurdo. otros viven mejor su enfermedad sabiéndola "a medias" y algunos no quie­ ren. leaL El respeto del médico hacia el enfermo requiere una enorme dosis de verdad y el ejercicio de una éti­ ca vertical que no permita Qlle nada ni nadie trastoque esos bienes. para el mal" (Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española)-. sin manipular la opinión. ¿Cómo comunicarle al enfermo ~n mala noticia?. Ser. En torno a la enfermedad puede haber incontables dis­ tractores. Sin embargo. siempre la inves­ tigación se renueva y con ella los cuestionamientos. quien debe distinguir entre las distintas personalidades de cada enfermo.. 54 55 .debe estar del lado de la verdad. muchas de ellas incómodas. Ante todas estas embestidas el médico debe permanecer incólume y ser fiel y ho­ nesto con 'su paciente. sé que el médico siempre debe saber "qué tanta verdad" requiere cada doliente. el que confronta al galeno y al en­ fermo en torno "a la verdad" acerca del mal. es que el médico siempre -SIEM­ PRE. ¿es lícito mentir "un poco" a favor del en­ fermo? Me refugio entre signos de pregunta porque no existen respuestas universales para problemas tan complejos.muchas veces desarmado. y que en muchas ocasiones conlleva dolor y malas noticias.

No es posible viajar -por eso lo del equipaje-. El "otro chiste" es que los bártulos contengan' el menór número de mentiras. y entrecomillo "en exceso".quien rio·se traicione un poco.. con las prendas que mejor demuestren lo que uno es.. El equipaje es lo que llevo dentro de mí. porque no hay en la vida quien no se mienta y no hay. El equipaje personal es lo que está dentro de uno. Carta 6 t :. No hay más. con la vesti­ menta con laque uno se arropa estando primero sólo y después en compañíá. es lo que modes:-­ tamente he cosechado después de casi veinte años. lo que se vive y se transmite. I ¡ j A esta carta le pondré título: El equipaje del médico. mintiéndose o inventando historias "en exceso"~ Digo. lo que se proyecta y lo que se da. El' equipaje es lo que he recogido y recorrido después de haper andado más de la mitad del camino. no hay dobles lenguajes. 57 .. Son las armas con las que cuento cada vez que atiendo a un enfermo. lo que se dice y se hace. "El chiste" radica en viajar por la vida con el bagaje que mejor retrate la realidad.

recetas magistrales ni un "dechado de sabiduría infinita. el dinero. Ese círculo es una de las caras cruCiales e insustituibles del equipa­ je.y sus reflexiones -lo que sienten hacia uno-. es decir. sus prendas.los tumores cancerosos nunca han leído los textos que escribimos los patólogos por lo que se comportan a su antojo". llimense amigos. sentido al presente y semillas al futuro. De darle nombre al tiempo pasado. pero nunca deberá ser el esqueléto de las maletas. otra explicación al problema u otras patologías asociadas o no asociadas que deban investigarse antes de concluir. e resto "El resto" es la casa. Deabrir las maletas y mirar para detenerse. Cuando se habla de enfermedades. la fama. los amigos. La que ahora hago se refiere a ló que consi­ dero deben ser piedras angulares en el ejercicio mé­ dico. ante la interpretación de unos exámenes de laboratorio o de gabinete. Tienen razón: el daño que producen las enfermedades difiere entre las per­ sonas a pesar de ser la misma patología. Incertidumbre. No son. El otro resto. Sin embar­ go. familiares o enfermos la mentira tiene poca cabida. '". y las diferencias me­ jorar mis ideas" El orden de mis reflexiones lo deter­ mina la serendipia y tampoco es jerárquico: todas son iguales. 1. en ocasiones la "demasiada confianza" no permite que aflore la duda y que el galeno se pregunte si aca­ so puede haber algo más.. Estar "demasiado seguro" ante un diagnóstico. Recuerdo bien lo que leí en un libro de patología recién iniciada la carrera. por el simple hecho de tener y vivir otra historia. Ahora entiendo que cada persona. la realidad no suele apegarse a ningún díctum. es la familia. el mal. el poder y un largo etcétera que cada persona define de acuer­ do a sus posibilidades e intereses. erróneo. es momento de reparar. la realidad. He escrito en otra carta que los pacientes difieren mucho entre sí y que la medicina no es una ciencia exacta. . No dudo que muchos colegas de mi ~dad discrep:uán y otros considerarán T absurdos algunos incisos. y en mi caso. . A muchos médicos les gusta decir que "no hay enfermedades sino enfermos". Su voz -lo que piensan de uno. sin comillas. Conforme las arrugas de la experiencia marcan la cara de los amigos y la propia. respon­ 58 59 .. y conforme uno percibe que el tiempo presente no es el tiempo de antes. no es por supuesto. los enfermos. pero no debe ser la parte medular del bagaje interno de la persona. "Ese resto" es apéndice cimental y baluarte indispensable. suele seguir su propia lógica. El equipaje del médico tiene.~ ~~ ·1 Uno es su equipaje.. Finalmente uno es la cara con la que camina y con la que habla todos los días. su cara. De reflexionar y empacar cuantas veces sea necesano.. por supuesto. Qué bueno: sus pócimas podrían enriquecer el diálogo. En medicina. es una cualidad.1 Una receta para no morir Amoldo KráUS . muchas lecturas. La realidad es demasiado compleja: no sigue lineamientos ni es lógica. Con los pacientes. Bien entiendo que mientras pasa la vida es momen­ to de parar y observar. Decía el doctor Robbins: " . Las circuns­ . por supuesto. r: tanclas que nosconlorman son " 1 " . la incertidumbre. en contra de lo que pudiera pensarse. no dan lugar al enga­ ño: en ellos.

al menos hay que intentarlo. el conoci­ miento crece y crece. asimismo. Muchas personales.. Un médico que deja de estudiar incurre en errores y la calidad de su servicio puede decaer. servicio.frecuencia. En medicina. Entre otras circunstancias. La doctora­ paciente vivió en muy buenas condiciones diez afias más. confía. El oncólogo le propuso quimioterapia pero ella rehusó.dad y afecto. Los en­ fermos "sudan historias". son factores insoslayables que siempre tienen que ver con la enfermedad. piedras angulares que sostengan los pilares de. Compartir esa información es traicionar al enfermo. Recuerdo el caso de una doctora a quien se le había diagnosticado veinte afias atds un melanoma. deben ser referencias vitales para el profesionista. sobre todo en psiquiatría. de de manera distinta. Estudio. empatía. los pleitos con los hijos --con­ fieso que son peores las riñas con la esposa-. ¿Es posible deslindar el humanismo de la profesión médica? La respuesta es no. cree. Otras muy delicadas. Sin embargo. Mucho de lo que cuenta debe quedar sólo en las paredes del consultorio. la enferma debería haber muerto mucho antes por la actividad del tumor. sensibilidad. un edificio ético cuyos cimientos son los múltiples vín­ 60 61 . el trá­ fico de la ciudad. Mejor aún si se tiene la suerte de ser docente: los alumnos jóvenes siempre estimulan. Paidós Contextos. Aunque es "casi imposible" estar {(al día".!' Una receta pata no morir Amoldo Kraus . 2003) es parte esencial del ser médico y del ejé:rcicio de esta profesión. térmi­ nos como negligencia o errores médicos se relacionan con la falta de estudio. Humanismo. las cuestiones económicas. Recuerdo lo que un colega decía: ((El doctor que no estudia no debería ejercer pues el desconocimiento en medicina atenta contra los principios fundamentales de la profesión". ¿Es probable que con la quimioterapia hubiese vivido tantos afias? Difícil respuesta. Palabras como compasión. Por ejem­ plo: ¿qué hacer cuandq un paciente repite. el enfermo cura un poco sus males y desnuda muchas de las porciones más recónditas de su alma. Con. A través de los años los médicos se convierten en biógrafos de los pacientes. existen casos bien documentados en medicina. ser humanista cQnsiste en considerar la humanidad como un valor. Al contar. Cuan­ do la vi encontré que su hígado estaba grande y duro: tenía metástasis del "viejo" melanoma. Deben ser. Un doctor que no estudia no es doctor. ené! diván del consultorio que asesinará a su ex novia? ¿Debe el galeno advertir a la interesada y a la policía? 3. En todas el conocimiento es. como el valor supremo" (André Comte-Sponville. la vejez y muerte de los progenitores. No exagero al afirmar que el estudio constante debe ser una obli­ gación para cualquier doctor. La curiosidad científica y la discusión de artículos o casos clínicos debe ser parte de la vida de cualquier galeno y herramienta crucial.. Según los libros. El huma­ nismo. se entrega. Al hablar.. Diccionario Filo­ sófico. 4. entre tantas circunstancias.inagotable y el estudio debe ser siempre obligación. Nunca he considerko quela medicina es una carrera más conlpleja que otras profesiones. " . que sugieren que el galeno debe romper esa confidencialidad. Confidencialidad. e incluso. solidar. misericordia. 2. Siempre repito que los mé­ dicos escuchamos todo lo que se puede escuchar.

. e1ementos son m ás importantes que su JUICIO. Mientras que la sabiduría es una cualidad profundamente humana la informacion torna al hom­ bremujer en un procesador 'de datos. pero no del silencio. Simplemente. La mirada del médico humanista debe ir más allá de la receta. La tec­ nología no puede ser mejor que las manos o que la escucha del doctor. Yo he escrito algunos artículos de ese tipo. No son el meollo de este punto ni tengo la capacidad suficiente para hacerlo.. más allá del tiempo de la consulta. Y añadía: "¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en el conocimiento? ¿y dónde está el conocimiento que hemos perdido con la información?". escribió: "Invenciones sin fin. Lo mismo suce­ de en medicina si no se utiliza el conocimiento desde la mirada humana. El médico tiene la obligación de conciliar los bienes de la ciencia con sus deberes éticos... por supuesto. Eliot son brutalmente vigentes: la información modula el valor del conocimiento y aminora la trascendencia de la sabiduría. y será cierto: la tecnología carece de límites. experimentos sin fin. escribirá en los próximos años Nueva re­ ceta para no morir. Ciencia y medicina. carece de fron­ teras. a los científicos. más allá de la cura. o si debería existir alguna prioridad en la búsqueda del conocimiento.'. . Pocos se preguntan acerca de las "necesida­ des": ¿es prioritario invertir para erradicar la malaria que cada año mata en África a tres millones de seres humanos o deben estudiarse nuevos materiales para cirugías plásticas? Lo mismo sucede con las investiga­ ciones "de moda". "algún nuevo Kraus mejorado". Investigan porque eso son: inves­ tigadotes. 5. Nunca han habido tantos elementos técnicos y tantos estudios "mágicos" en las pruebas de laboratorio o de gabinete Como en la ac­ tualidad. No discutiré en este apartado las diferencias entre ética y mo~al ni profundizaré en esos conceptos. hay que decirlo en voz alta. Cuando reparo entre los vínculos que existen entre conocimiento y sabiduría me gusta mucho citar a T. no se cuestionan si ese saber sirve o no sirve. Sin duda dirá lo mismo: "Nunca han habido tantos elementos tecnológicos . No ataco.. Muchas veces. desde la perspectiva de la justicia y de la ética. Cuando escribo ética escribo ética y medicina. conocimiento de la palabra. Ética.S. pero no de la Palabra". Después de siete décadas las palabras de T. Los científicos se encargan de generar conoci­ miento sin parar. de las palabras. 6. quiero dejar asentado que se debe reparar en la utili­ dad del conocimiento y en el valor de éste.1 : e Una receta para no morir Amoldo Kraus . Eliot (1888-1965).. ".S. quien en su poema La roca (1934). El médico inteligente debe utilizar la tecnología sólo como una guía y un complemento y nunca pensar que esos · l . nos hacen conocer el movimiento pero no la quietud. más allá del diagnóstico. El CO­ nocimiento no debe sustituir a la sabiduría. Escribo ética en la vida del galeno 62 63 . Debe tener interés genuino por el ser humano. "alguien". las que se pagan bien o las que dan fama y a las cuales se ciñen muchos investigadores. una dosis de solidaridad y afecto y otra dosis de empatía y de fronesís.. \ culos entre humanismo y mediCina. huma­ nistas y de ayuda hacia los enfermos. •• . Pronto.

"El otro". Del yo y del tú sin comillas. los desvalido s . buscar que la justicia sea el fin pri­ mordial. ante todo.Una receta para no morir Amoldo . Esta idea la discuto en el punto siguiente.JI ¡!: 1. Son una suerte de caleidoscopio por el cual ambos deben mirar y ser vistos. filósofo judea francés quien hablaba sobre la responsabilidad para con el otro. Decía: "Soy yo quien soporta al otro. Las palabras le dan VQZ a mis ideas. de la realidad.. descritas . "El otro". etcétera. todos los médicos d~beríamos leer más filosofía-. Un médico éticamente correcto es aquel que ve al enfermo como un sí mismo y no sólo como un ser que contrata un servicio. es responsable de éL. y voz alas sensa­ ciones del enfermo. l 1: Ir i. Las palabras me obligan con el enfermo. En medicina.a Hitler le disgustaban los orejones. Son el esqueleto que sostiene la relación entre ambos. Debería ser el yo (Martin Buber decía que el yo y tú deben ser inseparables). acuerdo a Imma­ nuel Kant (1724-1804). en estas líneas. de lá casa. otro. que necesita que se le guíe. sin comillas. Mi res­ ponsabilidad es intransferible. los pobres y los muy pobres. uno de los filósofos más importantes de todos los tiempos -'-¡puuuuufff. Las palabras entre médico y do­ liente son como. Del yo-tú como uria realidad única. Esas aseveraciones denotan el compromiso de un ser humano hacia otro ser humano. es también el enfermo víctima no sólo de su padecer sino de su enfermedad o condición social. debería ser el otro.magistralmente por Emmanuel Lévinas. indivisible. q: 1. Tratamiento y didlogo. Cuando escribo del enfermo como "el otro" hago pensando en las ideas de la alteridad o de la otredad. los indígenas en México. Ambos.. se refieren. Son "otros".: ¡I' ¡I 1" ir I y ética como valor supremo del ejercicio médico. Ya comenté en otra carta algunas de las razones por las cuales un doctor debe ser ético. el abandonado. 8. me permiten comunicarme con otro ser y abrir puertas para dialogar pero no para imponer.. el viejo.orrecto no debe ceder ante las presiones externas ni ante las imposiciones que el medio ejerza sobre él. Parte imprescindible de mi valija son las palabras. Se debe.y que por sus condiciones sea sujeto de discriminación. el "sidoso" -terrible término despectivo inventado por los médicos-. los chaparros. a la misma persona: enfermo.:. de las pérdidas. Las palabras son puente de encuen­ I 64 65 . los huesos en el cuerpo. que el paciente reciba el mejor tratamiento posible. Con todos "esos otros" el médico tiene la obligación de restarle el calificativo otro y convertirlo . "el otro" es paciente que solicita ayuda. el discapa­ citado. el yo de la· calle.. quien. La idea de Kant implica que el individuo éticamen­ te correcto deberá aplicar sus valores y acciones a las otras personas tal y como las concibe para sí mismo o para sus seres queridos.. Un médico éticamente ¡. En el etcé­ tera coloco a todo aquel que sea sujeto de cualquier tipo de estigmatización . que sufre.eh uno. De. con comillas. los negros o hispanos en Estados Unidos. nadie podría reempla­ zarme". del dolor. "el indi­ viduo éticamente bueno es aquel que ha llegado por sus propias capacidades a crear sus propios valores y se impone a sí mismo una ley autónoma tomando en cuenta las limitantes de toda acción". de la vida.1 JI . los drogadictos y. quienes tienen enfermedad de Alzheimer o padecimientos similares.

de cuando en cuando. La frase es de Henri J. . En otras los cierres se han atorado y en algunas las asas se han de­ teriorado. Todas se modifican con el tiempo y con el conocimiento. tro y vía para que el tratamiento sea fructífero. En él nos vemos. Las piezas contenidas en este equipaje son sólo al­ gunas.o cuando algún suceso "agudo" daña a la po­ blación. Nouwen y me gustaría h"d que fu ese "un poco" .~ Una receta para no morir . las medicinas o los consejos. que no pocos pacien­ tes no saben cuál es su enfermedad ni el nombre de su médico. el hecho de compartir el sufrimiento cuando alguna causa "crónica" atemoriza o amedrenta a la población -grupos terroristas. . entre las causas que producen efectos dañinos y la imposibilidad de modificar esas causas -como suce­ de con la contaminación ambiental y la negativa de los Estados Unidos para comprometerse a detener el daño ecológico-o Nouwen habla de lo que algunos han denominado la socialización del sufrimiento.un muc. M. Es fundamental abrir y cerrar. somos menos y menos capaces de responder a ellos. Carta 7 ¿Qué piensan de la siguiente oración?: Uno de los sucesos ­ mds trdgicoJ de nuestro tiempo es que sabemos mds que nunca acerca de los dolores y del sufrimiento del mundo y. nos preguntamos. . Sin un diálogo adecuado.. El corolario es triste. es decir. identidad propia. nos humanizamos. Se refiere a las comunidades que por doquier muestran el divorcio entre saber y actuar. secuestradores. mla y Nouwen no se refiere a seres humanos sino a la sociedad y al mundo. Otros no entienden lo que dice la receta y algunos ignoran qué deben hacer para no empeorar. el equipaje que llevamos. Hay más. Las que la vida médica teje poco a poco.6 67 . como sería el caso de los temblores o de los maremotos. De algunas he hablado en otras cartas y faltan las nuevas. Muchos enfermos. ladro­ nes. otras entran y después salen. Algunos estudios han demostrado. víctimas de la mediocridad de la medicina contemporánea. es decir. Al no haber diálogo entre mé­ dico y pacient~ el tratamiento es incompleto y con frecuencia impositivo. Su interior es nuestro exterior. las que no conozco. sobre todo en instituciones públicas. son menos eficaces. se quejan de la falta de diálogo con sus médicos y de la distancia que éstos imponen. o e usted es. menos trascendentes. muchas más -si fuese joven yel destino una playa. lo convierte en un ser autónomo. Tratar implica dialogar. nos continuamos.. sin embargo. Tratar y dialogar facilita la cura y le otorga al enfermo sp. tendría que correr a un gran alma­ cen y comprar más maletas-o Algunas cambian con el tiempo.

Un mes antes de que lo conociese presentó dolor abdominal intenso así como ictericia-recuerden que quedamos que ustedes indagarían el significado de algunas palabras "raritas"-. el dolor. el paciente se encontraba desahuciado y su pronóstico era fatal a corto plazo. VF era un hombre de 53 años completamente sano. lo que más le apremiaba era evitar que el sufrimiento físico lo demoliese. La magnitud del tumor. adultos menores.. y significa. Proviene del griego meta.~ En esas circunstancias. "transferencia de una enfermedad de un órgano a otro que no estári directamente co­ nectados entre sí. pues la compañía donde laboraba continuada pagándole a su familia el sueldo que él percibía una vez que hubiese fallecido.. para 68 69 . . Las me­ tástasis son características de los tumores malignos. En medicina. argo. En síntesis. re decir abandonar o dejar a su suerte al enfermo. a los doctores les gusta hacer y no quedarse con las "manos cruzad as. el médico tratante se había re­ tirado del caso y el afectado y su familia "vivían un vacío" en cuanto a lo que quedaba por hacer. El afectado carece de tiempo para absorber la información y la familia de despedirse y de digerir la noticia. Los estudios y la lapara­ tomía-procedimiento quirúrgico que se realiza para abrir el abdomen u otras cavidades. Lamentablemente. Cuando conocí al enfermo. la rápida diseminación de éste y el mal estado del enfermo impedían todo tipo de tratamiento. Lo que él deseaba era tener tiempo y "un respiro" para r~­ flexionar acerca de su propia muerte y de lo que quería y podría hacer en los días que le quedaban de vida. En ese momen­ to no tenía angustia ante la inminencia de la muerte y se sentía relativamente tranquilo cuando hablaba de su esposa y de sus dos hijos. Ante la gravedad del cuadro la familia decidió no tratar al enfermo. muy tristes. Como a cualquier profesionis­ ta. después. es tristemente veraz: la mayoría de los médicos entienden poco acerca del sufrimiento.demostraron la presencia de un tumor maligno en la cabeza del pán­ creas con múltiples metástasis a hígado y ganglios vecinos. "No tratar" exige madurez y sabiduría y es sinónimo de acompañar y ayudar al enfermo y a su familia.. incluyendo quimioterapia. más allá y stasis. S'In em b " no tratar" no qUIe­ " . el miedo y la an­ gustia se comparten. Puede ser el resultado de la disemi­ nación de un microorganismo patogénico como el bacilo de la tuberculosis o por la transferencia de cé­ lulas como en las enfermedades malignas"). que se queda. Estos casos suelen ser muy. sobre. Les platico un poco acerca de un enfermo.-------~-~. somos menos capaces de responder a ellos. (La palabra metástasis será "compañera" suya durante su vida como médicos o médicas.un tiempo para despedirse. Es muy probable que la sociali­ zación del sufrimiento aminore la carga personal. ! Una receta para no morir Amoldo Kraus . "no tratar" implica una decisión mucho más difícil que tratar. Necesitaba . la idea previa . En medicina contemporánea. Muchas veces es mejor no rratar al enfermo pues se le produce más daño y dolor por el simple hecho de suministrar fár­ macos o por prolongar la vida innecesariamente.. Su preocupación se centraba en el sufrimien-: to que le imponían los dolores abdominales ya que le impedían ocuparse de temas trascendentales. sabemos mds que nunca acerca de los dolores y del sufrimiento del mundo )lo sin embargo.

Son los psiquiatras y especialistas afines los que más lo confrontan.. es poco común eS­ cuchar a los doctores hablar del sufrimiento de sus pa­ cientes. El sufrimiento es una experiencia vital y en ocasiones edificante. los médicos deberían adentrarse más en los terrenos del sufrimiento físico y anímico. Se ha dicho también que los doctores deben ser compasivos. La base para entender el sufrimiento parte del in­ terés hacia la humanidad. Aprender acerca del sufri­ miento de los enfermos puede enriquecer y mejorar el campo de la medicina. Aunque doloroso. sobre todo. es notoria la poca importancia que se le da.en su misma esencia. El sufrimiento engloba las sensacione.. El sufrimiento es una expe­ riencia viva y cotidiana. comuni­ carse con sus seres queridos yasí causar el menor daño posible po'r su propia muerte. Al hablar deempatía.. términos. Desde mi punto de vista. Sin embargo. el sufrimiento es una de las -bases de esa vivencia. sociológica o poética.> previas. A pesar de que el sufrimiento en medicina es un problema constante y cotidiano. Aunque existen magníficos textos. por supuesto. en los jóvenes. sea físico o anímico. Una pequeña dosis de filosofía podría con­ tribuir a entender este fenómeno. de dolor. Imposible no citar los versos de Fernando Pessoa./ Finge tan completamente! que hasta jinge "que es dolor/ el dolor que en verdad siente". a la depresión o a los problemas de Índole psicótÍco. puede ser muy gratificante. generalmente hablan de depresión. (Fragmento del poema Autopsicografta). La mayoría de las veces se abocan a las neurosis. explicar a los 70 71 . Quizá sea así porque se acerca más a la esfera filosófica. para intentar por cualquier medio. Los médicos deberían ser los profesionistas más avezados en el tema. <'Elpoeta es un jingidor. interés que debe ser funda­ mental en todo médico. de incertidumbre y de miedo. Extraigo algunas ideas de un viejo ensayo que escribí tiempo atrás y agrego otras. Por eso. Sorprende que no existan instrumentos para evaluar el sufrimiento a pesar del avanCe de la medicina y de las escalas que suelen usar los investigadores para medir muchos fenómenos médicos. Quizá la dificultad para medirlo radic?. _. de ansiedad.~ ~ hablar. cualidad que se fortalece cuando se comprenden los caminos del sufrimiento y de la empatía. el poeta portugués (1888-1935). por ejemplo. el sufrimiento es un tópico que s'e soslaya en las facultades de medicina y al cual se le presta escasa atención durante la formación médica. tenía razón cuando afirmó: <Mis sufrimientos han st~do mis lecciones". emparentados con el sufrimien-­ "to. o-o Una receta para no morir Arnoldo Kraus . Herodoto (10 1-177).. penetrar los resquicios de eso que llamamos sufrimiento. historiador griego. Muchos galenos viejos han su­ gerido que la empatía es una cualidad indispensable para el buen ejercicio médico. El sufrimiento es un fenómeno desagradable que aparece cuando las personas aquejan cualquier tipo de dolor. -_. Es también un tema en el cual la mayoría de los médicos reflexio­ nan poco y pocos son los que se ocupan de este pro­ hlema. pero representa un estado anímico donde el deterioro es más profundo. Los galenos. Existen algunas áreas de la medicina que son difí­ ciles de enseñar. Comparto con us­ tedes algunas reflexiones sobre este tema y sobre el significado de la empatía. . Es fácil._----- _ .

entre risa y risa. lo cual. De William Carlos Williams (1883-1963). se está re­ belando contra su destino. quiete decir que los seres humanos son complejos y responden de forma dife­ rente a estímulos similares. Otro buen ejemplo proviene d. es una motiva­ ción para vivir. Esa es la razón por la cual algunas escuelas estimulan a sus . ganador del Premio NobeL En él reflexiona acerca del sufri­ miento. El sufrimiento no debe deteriorar necesariamente el sentido de la vida. Sísifo debe empujar una roca enorme hasta la punta de una montaña empinada. fuentes que explican desde otra perspectiva el signifi­ cado del sufrimiento y de la empatfa. pro. Algunos interactúan adecuadamente con sus médicos y otros no. Cuando alcanza la cima. la empatía se fortalece desde el principio. él no tiene ilusiones pero es capaz de encontraralgu­ nas satisfacciones. extraigo las líneas siguientes: <: .el afamado libro El mitodeSísifo. cuando el estudiante ve y escucha a los maestros decir que la primera y última obligación es hacia el paciente. debe ser el interés por el bienestar de los enfermos.conocimiento y entre pa­ cientes y doctores.. Algunos son empáticos y otros no lo son. el cerebro de quien lo cómo palpar el hígado o el significado de las usa. es decir. ésta vuelve 'a rodar hacia abajo. interés que se denomina empatía. En medicina. De hecho. No existe.. es lo que~está entre las olivas del aparato. ceso que continúa eternamente. aunque. Cito algunos ejemplos. En ocasiones sucede lo contrario: 72 73 . A pesar de su sufri­ m'iento él sigue luchando contra la adversidad. de Albert Camus (1913-1960). alumnos para que lean poesía. y que. 'Obviamente los dolientes son diferentes entre sí. Ser empático es una cualidad con la que se nace. una de las razones' principales del ejercicio médico. debería ser cualidad indispensable en todo médico humanista. satisface el corazón humano. no nos convertimos en el otro. desalentar las respuestas compasivas. Camus pensó que la batalla para llegara la cima en sí. nos convertimos en su igual".luir el sufrimiento del enfermo es .Una receta para no morir Amoldo Kraus / ~I . Creo que los médicos deberían con­ siderarque dismiI.~ ~ estudiantes cómo usar un estetoscopio -aunque. sb embargo. Lo mismo sucede con muchos pacientes: consideran que luchar contra una enfermedad. El predicamento de Sísifo simboliza la con­ dición humana. repito. por supuesto. simple y llanamente. en la casa y en los primeros años escolares este valor puede fomen­ tarse. a través de la empatía. a pesar del sufrimiento. y que escribía poemas entre un paciente y otro. lo que importa. los doctores son distintos entre sí. Cuando la ciencia y la tecnología pueden ofrecer poco para aminorar o resolver el sufrimiento es cuan­ do más se requiere la figura compasiva y empática del galeno. pruebas de laboratorio. filosofía o literatura. en cambio. manual para enseñarle a un estudiante las reglas para ser un médico empático. el vínculo básico entre enfermedad y.. En el curso de esta lucha.. Cada vez que coloca su hombro contra la roca. New Jersey. el exceso de ciencia suele lamenta­ 'blemente. solemos decir que más que la calidad del estetoscopio. .. Asimismo. pedia­ tra y escritor que trabajaba en los suburbios pobres de Rutherford.

existe una relación estrecha' entre 'sufri­ miento y significado de la vida.. debe adquirir orro sabor. El "yo" suele forta­ lecerse y la naturaleza tanto interna como externa pueden alcanzar "cierta" armonía y "cierto" equilibrio. cuando sufrió cáncer de próstata escri­ bió. escrito después de una etapa depresiva severa. c: . Esto no quiere decir que ~l sufrimiento redima. Regreso a la literatura como fuente de reflexión.mano se transforma en "paciente".--¡ I t I I ~ Una receta para no morir Arnoldo Kraus ~ . Darkness visible. en lo que sea. el mundo y todo lo que le compete. La enfermedad. '<: . la fe. tras las enfer­ medades. estarán de acuerdo con la idea de que el cuerpo desarrolla enfermedades para después "estar bien".de la enfermedad sería recordarle al ser humano que es mortal. En su texto. entre vivir y finitud. "el valor" -las comillas son una cierta defensa que permiten abrir espacios futuros para la reflexión y para la dulce ambigüedad que invita a que la meditación nunca termine. (~ . Cuando al mal sigue la cura. fue editor de prestigiadas publicaciones. Una lección que se desprende de las líneas previas es. dicen ~ejorloque yo quisiera decir-. para quienes la han perdido o la han visto amenazada es un privilegio que se valora mejor a través del prisma de la enfermedad. es muy difícil esperar que las personas enfermas. La salud. ¿Es esto posible? Anatole Broyard. qu~ es vulnerable. algo' mds importante: un es­ 'fuerzo por parte de la naturaleza para eftctuar 'Un nue­ vo equilibrio en el hombre". mientras sufren.. Las frases previas son interesantes pero complejas: . podría ser un pasaporte para "vivir mejor".isculpen que cite tantos nombres pero me gusta apoyarme en ellos porque .. depresión o melancolía y medita sobre el significado de esas palabras y el distanciamiento de los seres humanos sanos hacia quien padece. Cuando un ser hu­ . De hecho. Ese mismo autor dice que. que para quien sufre. tal incomprensión usualmente se ha debido no a la foltade compasión sino a la incapacidad bdsica de las personas s4nas para imaginar un tormento tan ajeno a la expe­ riencia diaria". aunque sea durante un período breve. debe fortalecerse y las pérdidas deben confron­ tarse con herramientas nuevas. es igualmente ciego e ingenuo esperar ser sano a lo largo de toda la vida. es~ quizás. una vez finaliza­ da. pero indudablemente puede crear "otra" realidad y por lo tanto servir de ayuda para comprender la dependencia que existe entre salud y enfermedad. culturales es­ tadounidenses. William Styron reflexiona acerca de diversos creadores que experimentaron su­ frimiento.la enfermedad no es un simple desequilibrio o discordancia. Según Georges Canguilem (1904':'2002). quien como ya dije en otra carta. filósofo e historiador de la ciencia--d. <: . tenemos que recordar que la enftrmedad le sucede al hombre para que no pierda toda esperanZa".. me parece que todas las personas que estdn gravemente enfermas necesitan desarrollar un estilo para 74 75 . Si entiendo bien a Canguilem. Pero. la experiencia que mana de la enfermedad puede ser única. que su tiempo sólo es un pequefio mo­ mento en el tiempo del universo y que. ~ [1 ¡i I! sufrir se crean herramientas y diferentes sensibili-· dades que permiten confrontar la vida de otra forma. el sufrimiento puede con­ vertirse en autoanálisis yen una especie de pasaporte para reevaluar los mundos interno y externo.

la cual compar­ to. . Una persona que ha sido mi· paciente desde hace muchos años y que gozó de salud hasta que se le diagnosticó artritis reumatoide a los 65 años de edad dio un buen ejemplo. Toda la vida pensamos que tenemos que frenar nuestra locura. Diez años después continuaba tomando medicamentos. 76 77 . donde es­ cribe. Su libro EnsayosyAforismos incluye uno intitulado. con dos lecciones para mejorar su vida. Podía caminar pero tenía grandes dificultades para subir escaleras.. lo enseñan. La segu~da era que ni el mundo ni la vida son gratuitos. Recuerdo a un enfermo que desarrolló polimiositis -enfermedad inflamatoria de los músculos. crudeza. Lo que quiere decir Schopenhauer . la aflicción y el dolor como mecanismos para nutrirse. . Al hablar de sufrimiento en medicina es imposible no citar al pensador alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860). De acuerdo a esa maravillosa idea. Si refraseamos y reinterpretamos las palabras del médico y filósofo griego. si el propósito directo e inmediato de nuestra vida no es el sufrimiento. sino como una historia incompletq que consta de dos partes. debemos dejarla salir con todos sus colores deslumbrantes': Concuerdo con Broyard: así como los borrachos y los niños suelen decir sin cortapisas la verdad. para entender. afirmar que las personas enfermas podrían ayudar en su propio cui­ dado utilizando el sufrimiento.es que el sufrimiento es parte esencial de la vida y parte indispensable para construir. podríamos decir que la enfermedad tiene doble naturaleza pero sólo una personalidad. si eso le place. La parte negativa -la enferme­ dad.fue escrita por la naturaleza. La experiencia de mu­ chos enfermos demuestra qu~ esa idea es cierta: no pocos modifican su modus vivendi tras padecer y así lo transmiten. La naturaleza no depende de nuestra voluntad pero la fuerza de la sanación sí. incluso descabella­ do. La figura del médico es fundamental en este apartado: sus consejos pueden orientar al afligido para usarlos como armas para luchar contra su sufrimiento. Comparto otra historia.. usual­ mente "grave" a los 52 años de edad. La primera era que una manera eficaz de lidiar con cualquier tropiezo es observando a otros seres menos afortunados y pensando que "todo puede ser peor".. su enformedad. para preguntar. miedo y la incertidumbre que impone la vulnerabilidad.. Sobre el sufrimiento del mundo. una autori:zación o una absolución. La parte positiva fue escrita parcialmente por la naturaleza pero está esperando ser finalizada por la persona enferma. "Las naturale:zas son las curas de las enformeda­ des". pero cuando estamos enformos. al menos. <: .Una receta para no morir Amoldo Kra/ . la ansiedad o la consternación sin esperanza. los enfermos interpretan el mundo desde la perspectiva que provie­ ne al sumar dolor.un hombre amenazado sea romdntico. Estd bien que . ConIa enfermedad comprendió que la existencia debería ser "más consciente" y que los lazos entre enfermedad y creatividad pueden ser muchos. entonces nuestra existencia es el propósito peor adaptado al mundo". Me explicó que la enfermedad y el sufrimien­ to' contribuyeron. Me explicó que unp debe ver 'su enfermedad no como una calamidad o un camino hacia la depresión. Una enformedad crítica es como un gran paraíso. podríamos. Hipócrates acertó cuando introdujo el concepto de la naturaleza en el pensamiento médico al decir.

Mientras escribía los párrafos previos reflexionaba sobre "el sufrimiento del doctor" y las ganancias. alma. ansiedad. En estas circunstancias. duda. en ocasiones puede doler como si fuese propio. Pienso que se equivo­ can: la profesión médica permite tocar. dolor o de ser lectores de la enfermedad. tocar. frustración. Esa falta de habilidades y la imposibilidad de penetrar al ser humano se concatena con la incapacidad para entender el significado del término sufrimiento. con el dolor.suelen padecer los síntomas previos. Tristeza. terés. Irritabilidad. de la vida. El paciente sufre por su situación y el médico comprende el sentido amplio del término "ser vulnerable". muchos médicos son víctimas del síndrome de desgaste (burnout syndrome) cuyos síntomas tradu­ cen el contacto con la enfermedad. artritis reumatoide. 78 79 . angus­ tiarse y ser parte del dolor y de la enfermedad de algunos de sus enfermos --escribí algunos con toda intención.en los profesionales de la salud. insomnio. Muchos enfer­ mos aseguran que "el arte de acompañar" se ha perdido para siempre y que los galenos carecen de la capacidad de entender el significado de las palabras soledad. desin. aunque sean dolorosas. al­ gunos de los síntomas de este mal. emerge como una de­ manda que se le impone al cuerpo y a la vida. con la muerte. Ya que el sufrimiento es inherente a la profesión médica suele pensarse que el médico domina yen­ tiende esas sensaciones.o sentado en silla de ruedas -como algunos pacientes con artritis reumatoide. muchos doctores delegan todas sus herramientas al conocimiento y piensan que no bueno inmiscuirse "demasiado" con sus enfermos. dolor de cabeza. escuchar y ser compasivos. psoriasis. Es indiscutible que los médicos deben tener la capacidad de ir "un poco más allá". que activa la conciencia y que es como una invitación para confrontar y resolver las nuevas realidades. aparte de ser un síntoma iO:cómodo. La realidad es otra. que obtienen los médicos empáticQs cuando enferman. impotencia y ansiedad son sensaciones comunes . Lamentablemente. . En ese punto. de saber acompa­ ñar. son entre otros. A través. La sensación de impo­ tencia y de fracaso se torna muy cruda cuando después de haber atendido durante muchos años a un pacien­ te éste acaba en insuficiencia renal --como algunos pacientes diabéticos. el de la impotencia y el fracaso. la figura del médico empático y estudioso es impres­ cindible. Los médicos que tratan enfermedades crónicas --dia­ betes mellitus. pues obviamente no con todos los pacien­ tes se desarrollan los mismos vínculos afectivos.Una receta para no morir Arnoldo~s ) . fracaso. Es evidente que el pro­ fesionista de la salud que sufre dolor físico o mental puede ser más empático que· quien siempre ha sido sano~ Por eso solemos repetir que las experiencias y las vivencias dejan huellas. el enfermo y su desventura y el· médico y su sensación de frustración se encuentran. Muchos médicos encuen­ tran que el dolor es magnífica escuela y entiendo que a pesar que el dolor sea ajeno.. sentir. Conocimiento y compasión no son términos que chocan ni son antagónicos.~ De sus lecciones concluí lo siguiente: El dolor.. cansancio. Algunos estudios han demostrado que hasta el 86% de los médicos experimentan sensaciones similares· al sufrimiento ante la muerte de sus pacientes.

la angustia. La suma de las ideas previas sugiere que el médico "hábil" debe saber escuchar y ser compasivo. de sus galenos para aliviar sus sí~tomas. Desafor­ tunadamente. En todas <:.stas cuitas el sufrimiento es común deno­ minador. Frases como "está loco". sobre todo en la medicina institucional. no la que ejercen lo especialistas o los "super especialis.a la persona. pero sólo un poco: la mayoría de los enfermos que acuden con un médico general o con 'un internista lo que buscan es que se les escuche. por médi­ cos mal preparados y por el deterioro de valores fun­ damentales como la ética. sobre todo los vinculados con la práctica general. el aislamiento social. absolutamente real. porque. el tiempo escaso.médicos ni siquiera conocen bien la en­ fermedad del afectado y/mucho menos. 80 81 . con el tiempo. Debe saber tocar y ser tocado.Una receta para no morir Amoldo . Todos esos tropiezos deben servir para que el médico se esfuerce "más" para aten­ der'a sus enfermos.tas" han demostrado que entre el 68% y 920/0 de los pacientes no tienen padecimientos físicos serios. en incontables ocasiones. el miedo. los pacientes aseguran que muchos. son ejemplos de padecimientos que no pueden diagnosticarse como enfermedades a pesar de que se estudien por medio de tecnología sofisticada. a su visión de su cuerpo y de su salud aunque no tengan e . Una queja común es que la mayoría esperan mayor compasión y más habilidades -podríamos llamarlas humanas-.' una enfermedd necesanamente morta l grave . he aprendido que todo lo que el paciente dice sentir y todo lo que piensa que es importante para él y su salud.~ " Al hablar de sufrimiento no debe soslayarse que todo lo que el paciente percibe o siente es. No son pocos los autores que en los últimos tiempos han entrevistado pacientes para investigar su satisfac­ ción ·hacia la medicina. es. hablar y ser tocados por un médico suelen ser interacciones inlportantes y placenteras para los enfermos "que sufren por su sufrimiento". es decir. Reunirse. " el estrés de la vida. Tranquilizar y dar confianza al enfermo. a o "" La ansiedad. Las palabras previas son importantes sobre todo si se tiene en cuenta que algunos estudios. decir. "es imposible que sienta eso" y "se­ guramente lo único que quiere es que le hagan caso" sólo demuestran la incapacidad del profesionista para comprender lo que siente el enfermo. en la actualidad la relación médico­ paciente se ve amenazada por muchos factores como son los altos costos de la medicina. Es real. y los dolores inexplicables. la mejor medicina que puede suministrar un doctor. Para las personas que tienen estos padeci­ mientos. Quizás 92% sea un poco exagerado. lo repito. la frustración. "está pirado". que se les atienda. real. Entrecomillé la palabra demostrable. En algunos sitios. que se les dé importancia a sus sentimientos y "a su estar" en el mundo. las políticas gubernamentales equivocadas. el ser aceptados como enfermos -por su entorno y por la profesión médica-les ayuda a lidiar con sus síntomas amén de que fomenta la curación. debe tomarse en cuenta y debe respetarse aunque los últimos avances de la ciencia no logren identificar el nombre de la anomalía. para él. a pesar de que ni la ciencia médica ni la sabiduría del doctor logren documentar alguna anomalía "demostrable". "otra vez va a empezar con sus estupideces".

otan sólo los he rozado marginalmente. lo impalpable. Creo que los tópicos que a continuación expongo serán problemas con los que los médicos "del futuro" tendrán que lidiar con mayor asiduidad que quienes ahora ejercemos esta profesión. es muy difícil de medir. Estos temas se han convertido para mí en una cierta obsesión. tan. Obsesión. tanto en la vida en general-otris­ teza. sensibles y presentes sean los más aptos para entender y con suerte aliviar o al menos paliar el su­ frimiento ..en una medida objetiva -cuál es la dimensión del dolor-o Algunas de las personas que sufren enriquecen su mundo interno. Lo etéreo.como en la medi­ cina --dolor. Creo que uno de los propósitos de la medicina moderna debería ser medir el sufrimientoo "Medirlo" podría ser una forma de evaluar el éxito del tratamien­ to. sufrimiento-. miedo.. Obsesión que en el fondo es un reclamo contra lo que parea: o lo que es injusto. Es más fácil trabajar y pensar en unidades. en una gran obsesión. Otras. porque siempre pregono que hasta donde la razón y la lógica lo dicten. Sin darnos cuenta. Carta 8 Por diversos motivos dejé de escribir unas semanas. De ahí que los médicos "metafísi­ cos". son "muchos otros" los que ahora deciden cómo debe ejer~erse esta carrera. ansiedad. 82 83 . El sufrimiento involucra el álmayel alma "habita" el mundo de los sentimientos no cuantificables. los doctores se han convertido en muchas ocasiones.'. en cambio. Lo tangible. o más bien. soledad. Al repasar lo ya escrito. . me di cuenta que hay unos t~mas de los cuales aún no he ha­ blado --escribir es hablar. El reto consiste en traducir una experiencia sub­ jetiva -me duele. Estoy convencido que los médicos deben impedir q ueotras fuerzas se adueñen de las necesidades y metas de esta profesión. sólo en peones de un ajedrez mediocre cuyos derroteros son lúgubres e insanos. sufrimientO pertenece a un mundo etéreo más que a una realidad palpable. abandono. Manejar y modi­ ficar el sufrimiento puede también mejorar la pers­ pectiva del doctor en cuanto a la enfermedad y a la realidad que implica estar enfermo. ¿qué idea constructiva queda al hablar de sufrimiento? El . bisturíes.4 Una receta para no morir " Después de tantas páginas y tantas reflexiones. callar es inmoral. Entrampados en ese silencio. ni opo­ nernos. es mensurable. a partir de esas fracruras. Puede también mejorar la calidad humana del doctor. para "sintonizarme' otra vez. construyen. imágenes visuales o dosis de medicamentos.

pero. Fueron también escasos. Con las Organizaciones Proveedoras de Salud los seres humanos y su esencia desaparécen: poco impor­ ta ofrecer servicio de calidad o esmerarse. pues el sa­ lario no se modifica. es decir. Son muchas las sitila­ . Quienes reciben fármacos pueden llevar una vida casi normal. Dotadas de un inmenso poder. Tanto para galenos como para pacientes esta es la máxima forma de despersonaliza­ ción y una de las vías para aniquilar el poco humanis­ mo que a la medicina le queda.por 10 que delinean sus metas sin preguntar qué es lo que más conviene. a su diagnóstico ya los cobros. Desco­ nozco los códigos morales de estas corporaciones duda los tienen-. . Se dice que padecen una enfer­ medad crónica. qué es lo que más urge. pero no exclusivamente. en la actua­ lidad el sida es una enfermedad que se da predomi­ nantemente. unos papeles y unas órdenes que corresponden nombre del paciente. Como se sabe. sobre todo cuando no se sienten cómodos o bien atendidos por sus doc­ tores.la falta de ética de la mayoría de las compañías farmacéuticas. fueron los pacientes y las organizaciones no gubernamentales y no los gale­ nos quienes elevaron la voz contra la avaricia de las compañías farmacéuticas. Seríá equivocado yexagerado si dijese que tanta muerte inútil de personas pobres por el virus de la inmunodeficiencia humana es un genocidio perpe­ trado por la avaricia de esas corporaciones y por 86 87 . pero mucho de lo que se respira en torno a ellas huele mal. sobre todo al principio. las grandes transnacionales tardaron mucho tiempo en autorizar la producción de genéri­ cos a bajo costo. que impiden que el virus siga reproduciéndose ad libitum. En África. en regiones pobres. Imposible imaginar un mundo sin medicinas. A pesar de que hay suficientes compañías que pueden elaborar los medicamentos a precios bajos para detener la progresión del virus de la inmunode­ ficiencia humana. Otra lacra en nuestra profesión es. qué fármacos deb~rían abaratarse y cuáles no.Lo que ha sucedido con esta forma de comerciali­ zar la medicina es que los pacientes se qued~n sin médico y los médicos se quedan con unas tarjetas.Una receta para no morir Amoldo Kraus " los platos rotos son los enfermos. qué es lo que re­ quieren la mayoría de los enfermos. o un mundo sin las bonanzas del progreso médico o sin la inquietud de los científicos queinves­ tigan enfermedades y generan sabiduría para librar al ser humano de algunos males. ciones insanas que traducen esas políticas y son pocas las protestas de los médicos contra esas actitudes. .' los conocen bien las grandes compañías farmacéuticas -en México tendríamos que agregar el té~mino transnacionales. los medicamentos obsequiados por las compañías. Triste decirlo. Lo que gana el galeno es asegurar su mensualidad. lo ejercen a diario. En la mayoría de estas instancias el enfermo no puede elegir a su médico. Esos "imposibles. 10 que pierde es que buro­ cratiza su vida y sepulta el otrora humanismo médico. . como lo ilustra el síndrome de inmuÍlodeficiencia adquirida. y que puede controlarse bien por medio de medicamentos que detienen la replicación viral. pero no a un ser humano. el sida ha diezmado poblaciones y es probable que algunas desaparezcan en los próximos años.

La segunda es lo que ocultan las compañías farma­ céuticas cuando publicitan los hallazgos de sus drogas. aviones y hoteles de prime­ ra gratuitos-. como sería el caso de hospitales o universidades.1 '¡.ómica. mucho dinero. . atentan contra la dignidad de éstos.. se­ guro son médicos". o bien. Quisiera ver que esas drogas se vendiesen en el Primer Mundo. (les pido que ustedes completen los puntos suspensivos).. Si bien es cierto que médicos y enfermos debemos mucho a esas corporaciones.. por inducir suicidios -es el caso de algunos antide­ presivos en niños. Sólo los últimos ofrecen respaldo desin­ terasadamente. Creo que así deberían enseñar los clínicos a sus alumnos.¡ ecop. I 1 ! . Al ofrecerles el cielo y las estrellas a los doctores -congresos. En los últimos años. La mayor parte de los sitios donde se rf. Si ves que muchos corren tras él. sobre todo a los investigadores que en ellas laboran.ls de los laboratorios que producen fármacos. y ocasionalmente de filántropos.i . Reflexioné sobre las disquisiciones previas con el fin de sembrar ciertas dudas y para cuestionar muchas de las malas car<. Siempre he pensado que sería obligatorio listar pri~ mero los efectos tóxicos. El problema 'es muy complejo. por lo que la mayoría de las veces re­ quieren ayud. los posibles daños y lo que no se sabe de las drogas antes que enaltecer y magni­ ficar las cosas buenas.que hacen con y de los médicos. Perogrullo dixit. Es penoso ver las largas filas que hacen muchos colegas cuando las farmacéu­ ticas rifan computadoras.1 ¡ Una receta para no morir Amoldo Kraus :¡ I i .aliza investi­ gación biomédica. Podría escribir mucho más acerca de las compañías farmacéuticas pero no hay espacio. Más penoso cuando son edecanes guapas las que dominan el es­ cenario. 'i 1 l. Presumo de tardarme mucho en usar los nuevos fármacos y de conocer primero los efectos nocivos de las drogas. mientras les exponen las bonanzas de sus productos. varios medicamentos han sido retirados del mercado por la aparición de efectos nocivos o incluso '. Sería equivo­ cado pero no tan equivocado. En una ocasiónescuché lo que decían algunos representantes de compañías farmacéuticas: "Tira un hueso al suelo. etcétera.' ceguera de algunos gobiernos africanos. libros. El apoyo suele provenir del gobierno~ de empresas privadas. La primera es la prostitución -es la forma más blanda de decirlo. El problema es que muchas veces los galenos ni siquiera reparan en esos atropellós. viajes. El tercer y último escenario en relación a las far­ macéuticas es penoso: muchas compañías grandes venden productos en países pobres que han dejado de utilizarse en los países ricos. carecen de fondos para apoyar ese tipo de proyectos. Comento tres situaciones más en relación a las compañías de marras. para "hacer cien­ cia". no tenemos por qué seguir sus sugeren­ cias sin siquiera cuestionar sus ideas" Otro tópico que me interesa comentar son los in­ trincados vínculos que existen entre la ciencia y los' investigadores con los benefactores o con quienes apoyan económicamente esos estudios. elaborar cOf?binaciones farmacológicas absolutamente absur­ das: vitaminas con cortisona en la misma preparación. 88 89 . y casi siempre. dos antibióticos en una misma tableta. se requiere dinero.

. Se compor­ taba como un ser ético al proteger a los empleados de las fábricas a pesar de que los dueños de la em­ presa "se molestasen" por hacer públicos datos que podrían disminuir la producción de sus fibras. que les favorezcan y que en muchas ocasiones no son las idóneas para determinada Universidad o para los problemas de salud más ingentes. es decir. aspecto de la medicina es muy inte­ resante puesle permite al médico inquieto indagar las causas de lo que observa en sus enfermos. o incluso. la Universidad de Brown. al cual me gusta aplicar el término "doble moral". Además. a sa­ biendas del enojo de su casa. jóvenes lectores. sobre todo en el Tercer Mundo. seguro se ganarán al menos dos Premios Nobel: el de Ciencia y el de lo Imposible-. 90 91 . prohibió a "uno de SlJ.. Hace algunos años. por lo que es infrecuente que la respalden como debería ser.S investigadores publicar un trabajo don­ de demostraba que los empleados de esas fábric2 -. El médico. El problema. una serie de requisitos de los investigadores y determinados com­ promisos de las casas matricés. una Universidad en Estado:. Un último punto en relación a la investigación clínica -la que se hace en y con pacientes. e ir "más allá".i Urra receta para no morir Amoldo Kraus . Quizás. A vuelaplu­ ma comento un caso. Annals 01 Internal Medicine. es que "los dineros" con frecuencia no se asignan de manera transparente por esa mentada enfermedad que padecemos en los países pobres y que en México es endémica: la corrupción. fue despedido. No debe forzar 'situa:ciones en las que incluya enfermos en la investigación y que no sean los casos idóneos con tal de satisfacer el número de pacientes requeridos para llevar a cabo el trabajo. existen muchos. Al publicar su investigación cumplía con su deber como científico y como persona. en no pocas ocasiones las revistas médicas han sido escenario de "dobles m<?rales" entre empresas y universidades. Cuando se combina la investigación con la clínica.y a la básica -la que se hace en el laboratorio y que puede o no aplicarse a la clínica-o Ambos campos son apa­ sionantes y algunos médicos tienen la suerte y el don de combinar el ejercicio clínico con una o ambas disciplinas. sino con la génesis de la enfermedad. destinataria de "mucho" dinero de una planta productora de fibras sintéticas. Muchas veces el dinero que ofrecen tiene una serie de condicione's no siempre bien estipuladas. " Los gobiernos exigen. es común que estimulén investigaciones que a ellos les interesan. como debe ser. logre modificar en el futuro el gen que determina la corrup­ ción. el gen pri-prd-pan --si lo logran. colaborar no sólo con el tratamiento del paciente. Unidos. Asimismo. la impunidad y otros males.tenían también plantas en Canadá-. alguno de ustedes. el médico debe ser muy cuidadoso y "muy ético". Otro problema en los países pobres y del cual nuestra nación no escapa. Con las empresas el problema suele ser máscom­ pIejo. Como ese caso. que era un epide­ miólogo. es que los gobiernos no entienden la utili­ dad de la ciencia. publicó su trabajo en una revista médica muy prestigiosa. Aun­ que parezca increíble. desarrolla­ ban enfermedades pulmonares graves al inhalar el "pelillo" del plástico.

. Otros aseguran que los doctores que los atienden en ocasiones ni saben su diagnóstico. y otros me recuerdan lo que decía el gran escritor francés.~ Otro tema que debe ser abordado en esta misiva es el de la medicina social -la que ofrecen los hospita­ les gubernamentales-o Trabajé en uno de ellos du­ rante 25 años. Amartya Sen.más de cinco minutos y que viajan dos horas para regresar a casa. otros aseguran que los médicos que los atienden no están bien pre­ parados. agua potable.. a veces disfrazadas. A otros les han amputado la pierna sana en vez de la enferma. no sólo por el monto in­ vertido. como lo ha documentado el premio Nobel de Economía. educación. es frecuente que los enfermos que acuden a atenderse a algunos centros gubernaméntales sientan que el servicio es inadecuado o mediocre. Muchos " dicen que los médicos sólo les preguntan.... no pocos comentan que los aparatos siempre están descompuestos. por ayudar a uno de sus familiares '~ perro más flaco es al que se le pegan las pulgas". que la consulta no dura . Otros comentan que viajan dos o más horas para ser atendidos. me dijo en una ocasión un bolero. es que cuando no se cuenta con salud desde el principio -yo diría desde el útero.es muy difícil competir en el torrente de la vida. etcétera. a veces de por vida. no los ex­ ploran. si envían enfermos se les "premia". Hay otra de avatares de los cuáles ya no escri­ biré ya que pueden ser aburridos para jóvenes que quizá se internen en el mágico mundo de la medicina. Brindar salud es muy caro. Sobra cualquier comentario.. . alimentación adecuada.es ilusorio pensar que esa población pueda tener una vida sana y normal. muchos optan por acudir a la medicina privada porque en las instituciones guber­ namentales no resuelven su problema. Los seguros privados de pacientes se han convertido en una lacra pues maltratan a pacientes y a médicos por iguaL En muchos aspectos se han adueñado de la medicina..abe que a los pobres les resulta mucho más caro que a los ricos costear sus enfermedades...Una receta para no morir Amoldo Kraus .. en ocasiones no. El inmenso problema. Mi visión acerca de la medicina que ofrece el gobierno a los pobres es muy escéptica.. ni su nombre.. No es raro ver que familias enteras quedan endeudadas... una serie de puntos suspen­ sivos dolorosos. Sin duda. que esperan dos horas para ser recibidos.. Es decir. Si no se cuenta con las condiciones mÍni­ mas de vida que permitan que ésta sea digna -techo.]ean-Baptiste Poquelin Moliére (1622­ 1673): "¿Por qué ver a dos médicos si con uno basta para que te mate?" En fin. Asimismo.. otros aseveran que siempre les dan la misma medici­ na. es el problema fundamental de la medicina mexicana y el que más atención debe recibir. a los galenos que más utilicen sus servicios. Brindar óptima atención a cincuenta o sesenta millo­ nes de personas pobres o en situación de miseria es imposible. se s.. Los laboratorios privados y algunos hospitales suelen ofrecer recompensas eco­ nómicas. sino por los porcentajes que tienen que utilizar de suya de por sí raquítico erario para costear la salud. Además. Cito dos. 92 93 . Para la mayoría de la población de nuestro país los hospitales públicos son el único ac­ ceso que tienen a la salud.

. así como de las relaciones del hombre con los restantes seres vivos". .. Los dic­ cionarios la definen así. sobre todo.~ Una receta para no morir Los puntos que conforman esta carta son una visión . principios morales y de acciones relevantes del personal responsable de la salud (médicos. Me parece imprescindible dedicar un legado "especial" al tema. El término fue acuñado en 1971 por Y. La' idea de Peabody nunca debería ser vieja y su filo­ sofía siempre deoería ser lema perdurable para todos los que piensan que la medicina sigue siendo una profesión llena de humanismo y de empatía. No hay duda que exponer­ los puede servir para mejorarlos. no sólo porque es una de mis prioridades en la actualidad. Ética médica. .es iconoclasta y rebelde. hay quien considera que la bioética será uno de los temas centrales de la filosofía del siglo XXI. La bioética es una ciencia relativamente nueva.R Potter. son mentes jóvenes cuyo espíritu. uno de los grandes médicos estadounidenses que siempre ejerció antepo­ niendo el humanismo. Carta 9 En los últimos años me ha preocupado mucho el tema de la bioética y sobre todo. que además de brillante patólogo es un pensador original y profundo. Estas reflexiones po­ drían servir para modificar esos tropiezos si se confrontan las malas caras enúnciadas con la formi­ dable idea de Francis Peabody. si quienes lo leen. uno de los grandes médicos mexicanos. técnicos y funcionarios) dirigidos a cumplir con los objetivos de la medicina". la ética médica. 94 95 . De hecho. signifi~ "El conjunto de valores. crítica y quizá dolorosa de algunas de las caras de la medicina contemporánea. de acuerdo con Ruy Pérez Tamayo. "Disciplina científica que estudia los aspectos éticos de la medicina y la biología en general. por nece­ sidad. sino porque mucho de lo que sucede y sucederá en el futuro tendrá que ver con la bioética y con la ética médica. The seeret 01 the eare 01 the patient is in earingfor the patient-"El secreto en el cuidado del paciente radica en cuidar al paciente"-. enfermeras. de uno de sus apéndices.

deben opinar con libertad. Me baso en la lectura de algunos pensadores. En temas tan complicados yescabro­ sos como el de neo natos con malformaciones. el suicidio. el aborto. No quiero decir que se deba estar a favor de los temas enumerados. dependen del quehacer humano. Lo que pretendo expresar es que médicos y no médicos -'-subrayo no médicos porque la mayoría de los temas de la ética médica competen al ser humano y no sólo a la medicina. cuando me preguntan. abogados. la bioética y la ética médica.permitir el disenso cuando se habla de do­ nación terapéutica o afirmar que nunca debe ser válida la eutanasia activa son conductas equivocadas que no permiten el diálogo e impiden el progreso. Resulta imprescindible. la eutanasia. los transplantes de órganos. En otra carta escribí "no hay enfermedades sino enfermos". votar en Contra sin . el derecho. el genoma. algunos de los temas fundamentales de la ética médica. quienes desde hace muchos siglos han propuesto que la ética sólo puede ser universal cuando no es religiosa. Condenar a priori el aborto. la exclusión de "los otros" o de quienes no comulguen con esa forma de pensar suele ser la regla. Ese dechado de materias y sus interrelaciones con la bio­ ética y con la ética médica muestran cuán interesantes y trascendentales son estas ciencias. laboratorios. la ecología. Lo idóneo es emitir ideas alejados de la nefasta intolerancia y del insalubre maniqudsmo. "si estoy a favor de la eutanasia". cada historia. "cada caso debe individualizarse y conocerse a fondo . Ambas disciplinas. Abordarla desde un punto de vista laico. la futilidad. la clonación.Una receta para no morir Arnoldo Kraus f / l. analizando caso por caso. de las relaciones entre médicos y enfermos y de todo lo vinculado con el ejercicio médico -compañías far­ macéuticas. dotados de información intel!gente. medicina para ricos y medicina para pobres. la fertilidad in vitro. sobre todo. es menester individualizar y no generalizar. son. para mí. el suicidio. etcétera-o Las dos materias lidian con personas y su leitmotiv es mejorar la condición humana. aclarar que ambas disciplinas deben analizarse desde una perspectiva secu­ lar o laica. por ejemplo. Y agrego. Los escogí dentro de una nü­ 96 97 . las caras buenas y malas de la tecnología. A continuación expongo someramente algunos tó­ picos de la ética médiCa. la biología. inter alia. de las cosas buenas y malas de las actividades de los seres humanos. el sida. antes de opinar". la teo­ logía y los derechos humanos están fuertemente vinculados con la bioética y con la ética médica. aunque otras disciplinas como la ec~nomía. De hecho. lo que equivale a decir que cada individuo se comporta en forma distinta y cada historia es dife­ rente simplemente porque los seres humanos varían mucho entre sÍ. La vejez. distanciados de lo que huela a dogmatismo y. Las materias enunciadas combinan aspectos filosó­ ficos y médicos. clínica es diferente y cada ser humano es único. pues en medicina. la venta de órganos o el aborto. parece ser mejor opción en este mundo donde la intolerancia se disemina como cáncer anaplásico --en ocasiones los términos médicos resumen muchas palabras-o Si la ética médica o cualquier tipo de ética se estudia desde un punto de vista religioso. suelo responder "no sé".

¡qué suerte!. Su finalidad es conseguir muerte sin dolor y así evitar sufrimientos innecesarios. La Declaración de Helsinki promueve la investiga­ ción y la ciencia pero siempre antepone la ~ida y la integridad de la persona. al hablar de trasplantes surgen dos problemas fundamentales.~. Los toCO brevemente~ Todós son extensos y complejos.lencia. cuya sabiduría debería aplicarse a la investigación: "'lrata a la huma": nidad en tu propia persona o en la persona de cual­ quier otro.:' Una receta para no morir Amoldo Kraus rlada:. En Estados Unidos los blancos reciben mas órganos que los ne­ gros. incluso sobre los de la ciencia y de la sociedad. usualmente un médico. en su sexto principio: "Siempre debe prevalecer la preocupación por los intereses del sujeto. le suminis­ tra al enfermo los fármacos para que éste acabe con su vida. La investigación busca mejorar los procedimientos diag­ nósticos. La Declaración de Helsin­ ki (1961). Investigación en humanos. Eutanasia. Muchas vidas se salvan gracias a ellos. El afán de comentarlos en este texto es. Trasplante de órganos. terapéutica -no se continúan tratamientos-o El suicidio asistido es el procedimiento por medio del cual otra persona.deliberada de la vida por medio de la aplicación de fármacos. favorecen a ricos. Cito algunos ejemplos. El primero es de orden moral y social: las diferencias económicaS . La eutanasia pasiva reviste dos formas: abstención tera­ péutica -no se inician tratamientos. este principio. 3. 2. Quienes se oponen a la eutanasia afirman que Dios da la vida y sólo él puedeqüitarla. nunca simplemente como un medio sino siempre al mismo tiempo como un fin".y suspensión. terapéuticos y profilácticos además de esti­ mularla comprensión de las causas y mecanismos de las enfermedades.al lector a adentrarse en ellos. al azar. Deben tomarse todas las precauciones para respetar la priva­ cidad del sujeto y para minimizar el impacto del es­ rudio científico sobre su integridad física y mental y sobre su personalidad". las listas de espera no respetan ningún orden cuando quien requiere un órgano es una persona "poderosa" y no es raro que los médicos o los sistemas 98 99 . La única vía por medio de la cual la medicina puede crecer es investigando en animales primero y después en seres humanos. Los trasplantes de órganos son una de las grandes maravillas de la ciencia médi­ ca. con frect. Esa declaración se empalma bien con la famosa fórmula de Kant. La eutanasia es el método que se practica en enfermos incurables y que ha ~ido solici­ tada con anticipación. Algunos filósofos utilitaristas consideran que la eutanasia activa es "más humana" que la pasiva pues la muerte sobreviene con rapidez y con ella terminan sufrimientos y esperas inútiles. tan sólo informar "un poco" e invitar -si acaso lo logro. l. Quienes la favorecen consideran que la vida es un derechb y no una obligación. Sin embargo. Ambas requieren ceñirse a códigos deontológicosy ambas deben respetar tanto a anima­ les como a seres humanos. ­ La eutanasia activa implica la finalización. No puedo dejar de comentar otra vez que muchas de las inves­ tigaciones realizadas por científicos estadounidenses en el bien o mal llamado Tercer Mundo violan. Es probable que en las próximas décadas cualquier órgano pueda trasplantarse. código ético universal de investigación en humanos.

Creo que esta discusión nunca finalizará. La ciencia médica se ha esforzado en encontrar las vías para que la gente viva 'más tiem­ po y con frecuencia se vanagloria cuando publica sus datos acerca de la longevidad. en este caso representada· por los tras­ plantes. Esos mismos grupos señalan que menos del 0. complicidad de las autoridades sanitarias y de los cirujanos que extraen los órganos y la de los labora­ torios que venden sus medicamentos . con muchas carencias y dolencias que con frecuencia no son atendidas. Pensemos. la medicina.... .. pero sin embargo. incluyendo córneas. Aducen. Sin embargo. Quienes afirman que la mujer sí tiene derecho a abortar sostienen que muchas de ellas fallecen cuando se someten a procedimientos en clínicas clandestinas o cuando recurren a medios decimonó­ nicos con talde abortar: se insertan palos.50/0 de los abortos inducidos en clínicas ad hoc. la mujer en este caso. profundiza la brecha entre ricos y pobres. 4. En Chi­ na sucede algo inimaginable: a los condenados a la pena de muerte se les extraen los 'órganos y se les trasplantan a extranjeros que acuden para recibirlos.. lo que implica la pérdida del ojo "donador". las políticas encaminadas para recaudar órganos. Aborto. La pregunta. ¿cuándo el embrión es ser humano? es un problema que ha sido discutido desde hace muchos años y que confronta la versión religiosa contra la científica. 5. En muchos sentidos es también irresoluble ya que confronta dos opiniones diametralmente opuestas cuyo encuentro parece imposible. Muchas son las implicaciones amorales de lo ex­ puesto: la comercialización ilimitada con los órganos. En los últimos años hemos sido 100 101 . Quienes se oponen al aborto -grupos relígiosos. maniobras' que pueden ocasionar la muerte de la mujer y la orfandad de otros vástagos. Vejez. Además. no es un ser autónomo. El segundo es la procedencia de los órganos. la. Por ese motivo: muchos europeos viajan a Turquía o India donde compran órganos. por lo que no tiene derecho de decidir qué hacer con su progenie ni con ella misma. la vejez per se. asimismo. A pesar de que se han hecho campañas en la mayoría de los países del Primer Mundo para estimular la do­ nación.al menos en el caso de China-o Como en tantas otras situaciones. en muchos sentidos sí lo es....gregan que la práctica clandestina del aborto cuesta la vida de muchas mujeres.~l. hules ca­ lientes o vidrios en la vagina. plantea una contradicción absurda.Una receta para no morir Amoldo Kraus de salud favorezcan a conocidos para recibir un segun­ do trasplante antes de otorgárselo a quien le corres­ ponda. que el ser humano.sugieren que "ellos" siempre podrían hacerse cargo de los bebés no deseados. muchos viejos consideran que la vejez es una enfermedad porque viven abandonados. El desencuentro es inmenso. A primera vista la vejez no debería parecer un problema concerniente a la ética médica ó la bio­ ética. muy comple­ jo. las personas que bregan por legalizar­ lo aseveran que los embriones no son personas y .han fracasado. salvo en España y en Bélgica. acarrean problemas. La razón es la si­ guiente: quienes se oponen al aborto afirman que éSte no es éticamente permisible ya que los embriones son seres humanos.. sobre todo pobres. El tema del aborto es muy.

Dicho conocimiento. escuchada. El corolario es triste~ la mayoría de los viejos viven sumidos en la soledad. obvio. concepción algunas enfermedades -¿algún día due­ mas todas?.:rmitirá detectar desde el momento de la '. su posición en los cromosomas y la función de cada uno de ellos. desde el inicio. muchos viejos vivos no son más que vie­ jos vivos y muertos a la vez. Agrego que la modernidad le ha cerrado las puertas a los viejos. Duele comentarlo. Problema afín. Su sabiduría. no permite ni modificar. ni detener. lo cual permitirá a los padres. y con frecuencia respetada. sobre todo durante las épocas de calor. La pregunta obligada es la siguiente: ¿de qué sirve saber si no hay nada que hacer? Las diatribas éticas enunciadas motivaron a los mismos científicos organizadores del Proyecto Geno­ ma Humano para que creasen. Legal and Social Working Group) cuya finalidad es analizar los "peligros" emanados del conocimiento y manipula­ ción del genoma humano. por lo que no se les puede ofrecer tratamientos óptimos.. lo que podría semejar "una especie" de eugenesia. después de escuchar consejos médicos.como es '. Amén de que los recursos médicos son limitados. Entre sus desventajas destacan la probable tendencia a "depurar" demasiado al ser humano. El Proyecto Genoma Humano se inició en 1984 durante una reunión científica convocada por el Departamento de Energía estadounidense.Una receta paca no morir Arnoldo Kraus testigos de las muertes de muchos viejos abandonados en Europa. una s¿ciedad paralela llamada Elsi (Ethical. muchos seniles son pobres. Su finalidad ha sido esclarecer el catálogo completo de esos genes. que a los 50 años se padecerá esclerosis múltiple. ni curar muchas patologías. El genoma humano compren­ de casi 100 mil genes localizados en 23 pares de cromosomas. Otro problema es que las personas de edad avanzada suelen tener enfer­ medades crónicas cuyo tratamiento es muy caro. 6. Su grandiosidad radica en que las intervenciones médicas "desde el inicio de la vida" podrán beneficiar enormemente al ser humano. El conocimiento del genoma humano abre inmen­ sas puertas pero plantea también muchos problemas. p<. por ejemplo. es que buena parte de la información acerca de algu­ nas enfermedades obtenida por medio del descifra­ miento de genes. Se sabe también. Genoma humano. pero los ancianos y ancianas muer­ tos fueron descubiertos por el olor putrefacto que inundaba los pisos de los vecinos. al menos en la actualidad. Desde el punto de vista de la ética médica son tres las cuestiones mas controversiales: A) ¿Quién contro­ lará y diseminará la información genética de los dife­ rentes individuos y poblaciones? Las implicaciones de este punto son muy graves: ¿qué sucederá con las 102 103 . tanto por parte de la familia. Por el olvido en el que se les ha sumido. . ancestralmente aceptada y . como de la sociedad y del Estado. Esa información -saber. qué es lo que desean hacer con el embrión o qué es lo que se le podrá ofre­ cer al bebé recién nacido.sólo genera angustia ya que nada se puede hacer para modificar el curso de algunas patologías. que en algunos paises los viejos ocupan el primer lugar en la frecuencia de suicidios. se suple hoy por lo que dicta la cultura de masas.

A partir de los juicios y del Código de Nüremberg (1945-1946) los enfer­ mos cuentan con todo tipo de protección para rehu­ sarse a participar en trabajos de investigación. Se consideraba que lo que el doctor o la ciencia médica dictasen era la última palabra. El testamento con vigencia en vida. Poco se dialogaba con enfermos y poco se preguntaba su opi­ nión. B) Si se tiene la capacidad de modificar casi ad libitum las características genéticas aparentes y no aparentes de los individuos. llamada paternalismo médico. lo confieso. Dentro de los derechos de los enfermos destacan cuatro: A) Derecho a la privada. aunque.Una receta para no morir Amoldo Kraus . A pesar d~ haber leído e~ mi juventud a George Orwell (1903-1950). incluso a rehuir tra­ tamientos y no necesariamente seguir a pie juntillas las ideas de su doctor. . también lo es rechazarlo. Dialogar con los enfermos es imperativo. personas 'que sean portadoras asintomáticas --es de­ cir. famoso escritor británico cono­ cido por el crudo retrato que hada del ser humano. es una elección I • 104 105 . Como ya escribí. pues. ejerce un poder malsano.ia en vida. Los llamados derechos de los pacientes son un tema vigente en el campo de la medicina. Confieso que me da gusto compar­ tir con ustedes algunas preguntas para las cuales ca­ rezco de respuestas. muchos consideran que el doliente es un ser humano que tiene derecho a opinar y a decidir qué es lo que más les conviene. D) Derecho de participar o no en protocolos de investigación. Además. me limito a pensar que no concibo un mundo libre de enfermedades. La confidencialidad -que el médico no haga público los problemas del enfermo-'y la privada -que sea el enfermo quien decida qué hacer con la información acerca de su enfermedad.son pilares del buen ejercicio médico. C) ¿Cómo cambiará esta información nuestra vida y nuestra forma de verla? PPPUUUFFFF. ¿qué manipulaciones deben permitirse y cuáles prohibirse? Yo pienso que las modificaciones deberían tener un límite. La autonomía y el derecho a la autodeterminación son principios fundamentales que deben ser respetados por médicos. C) Derecho a la in­ formación.la relación médico pa­ ciente. Testamento con vigenc. familiares y sociedad aun cuando éstos consideren que ello resu1­ tará en detrimento del enfermo. de Alzheimer? Disemi­ nar ese tipo de datos violaría la confidencialidad médica. Se sabe que entre más informados estén 'los pacientes' más cooperan. el médico que no comparte "toda" la información con sus pacientes. a de­ terminada edad. que no estén enfermas pero que tengan la posibi­ lidad de desarrollar alguna patología. "afortunadamente ha caído en desuso en algunos lu­ gares. 7. La medicina impersonal no debería tener cabida en la sociedad moderna. no sé bien qué decir. Esa conducta. 8.. por ejemplo. de . uno de los pilares. así como es válido aprobar determinado tratamiento.y que al buscar trabajo o solicitar algún seguro médico se les niegue por esa predisposición para enfermarse. también llamado 'instrucciones anticipadas o voluntades anticipadas. Derechos de los pacientes. no sé cómo definir ese límite. Hasta hace poco casi nadie reparaba en este asunto. B) Derecho a no aceptar tratamientos.. Quienes se inscriben en este tipo de proyectos lo deben hacer motu proprio y sin ninguna presión..

me gusta apellidar injusto -Mundo injust-o podría ser el_ tema de una novela de la vida en nuestros tiempos cuya trama. 1O. Con la sobrepoblación los 'recursos médicos serán cada vez más insuficientes. Quedan muchos en el tintero: clonaCión. y que por ende tiene derecho a decidir X a hacer lo que juzgue convenien­ te con su vida y con su cuerpo aceptan el suicidio. acerca de lo que podría ser su proceso de muerte. muchas veces con la ayuda de un apoderado.. sumido en mi imposibilidad para responder compar­ to con ustedes esa duda. síndrome de inmunodefi­ ciencia adquirida. El suicidio genera muchas inquietudes. trauma abdominal grave. Escasez de recursos. así como las bases de respeto a sí mismo. Teoría de la jusúcia: "Todos los valores sociales -libertad y oportunidad.habrán de ser dis­ tribuidos igualitariamente a menos que una distribu­ ción desigual de uno de todos estos valores redunde en ventajas para todos". La salud. sanitarios o no. de quien ya he hablado en otras cartas. consideraba que "el suicidio es el único problema filosófico que merece discutirse". ruptura de aneurismas. En muchos sentidos. La distribución justa de los recursos. ingreso y riqueza. El suicidio es un tema muy complejo y quizás uno de los problemas filosóficos más críticos. Albert Camus. 9. reproduce bien la información anterior: los pobres tienen cada vez menos acceso a las bonanzas --'ele la medicina y por ende son sujetos a enfermar con más frecuencia y a morir más temprano. Quienes consideran que el ser humano" es autónomo.Una receta para no morir Arnoldo Kraus . En México. el testa­ mento con vigencia en vida es un documento escrito que le permite decidir al enfermo. acciden­ tes-. Es tristemente evidente que las brechas económicas son cada vez más profundas en este mundo. . expresó en su influyente libro. En suma. Escogí los temas previos al azar. ¿tiene o no derecho el ser humano a suicidarse? es muy compleja. al cual. dentro de sus principios. Nuevamente. De hecho. hay quienes preferirían no ser llevados a una sala de terapia intensiva por una neumonía si previamente se les ha diagnosticado _ demencia senil. lamentablemente. más que ficción. en incontables ocasiones esto no es posible -infarto agudo al miocardio. debería ser uno de los ma­ yores debates éticos de la sociedad.j para quienes desean opinar. 106 107 . ¿qué decir acerca del sufrimiento y dolor de los familiares o seres queridos del suicida? Ninguna religión acepta el suicidio. no dañar a terceros. si entendemos que la autonomía implica. paciente ter. Sin embargo. o la falta de salud. Obviamente. Por ejemplo. pero al menos pienso qUe es nuestra obligación reflexionar en lo que John Rawls (1921-2002). otros rehusarían serintubados y permanecer por tiem­ po indefinido en estado vegetativo. La pregunta. cuando sanos. no existen este tipo de documentos legales. Suicidio. célebre por sus teoría acerca de la justicia. sería realidad----. ¿Qué hacer? Como en tantas otras circunstancias carezco de respuestas. pero en otras circunstancias sí es factible ade­ lantarse a la muerte y preparar "un poco" el escenario final. fertilización in vitro. este documento le permite al interesado adueñarse de su vida y ser copartícipe de su propia muerte.. qué es lo que desea hacia el final de su vida.

lugar de residencia. La historia clínica es una radiografía que se Es fundamental elaborarla "muybien" hace sólo una porque las visitas subsiguientes sirven para dirimir el problema que en ese momento afecta al enfermo. Para hacerlo. Habla. después en uno G:omo parte de una sociedad que no deja decrecer en cuan­ to .. __. del paciente. La historia clínica es una especie de retrato._----------------­ Una receta para no morir . La historia clínica se inicia con una ficha de iden­ tificación donde se obtienen los datos fundamenta­ les de cualquier persona: nombre.I ~~-~-_. entre otras cosas. Los temas discutidos y los enumerados SOI1 parte del abanico que todo médico y todo ser pensante debe confrontar. fecha y lugar de nacimiento. diagnóstíco prenatal._-_.-. En ella se desglo­ sa la vida previa. ocupa­ ción.~ Carta 10 Hablaremos un poco de la historia cllníca. . No escribo "una de las prin­ cipales". 108 109 . ~ino "la principal": Es el documento que se utiliza para saber quién es el enfermo. Ser bailarina puede generar vez. edad. Este apartado es muy importante. y es sin duda la herramienta principal de los médicos. minal. ser minero predispone a algunas enfer­ medades como la asbestosis. es menester cavilar primero en uno mismo como ser humano. Por ejemplo."_. las alegrías y tristezas del afectado y no sólo el problema por el cual acude por primera ocasión a consulta. laboral y económica del interesado. de preferencia de alta fidelidad. estado civil. sexo. religión. etcétera.a la abundancia tecnológica y que no deja de de­ crecer en cuánto a ética y justicia se refiere. de la historia social.

recoge las enfermedades que ha tenido el enfermo o 110 ::. .:e ejercicio suele ser una persona sana. con frecuencia. tanto del individuo como de la sociedad. ateroesclerosis -enfermedad que disminuye la luz de las arterias y por ende compromete el flujo sanguíneo.' 111 . . En ocasiones incluso sienten "pena" por su edad. por lo que el médico deberá decidir si se hace o no cargo de estos enfermos. y en ocasiones doloroso. Este apartado. . aunque es válido que cada doctor o cada escuela de medicina siga su orden. A continuación. equivale a enfermedad. si existen en la familia muchos casos de suicidio. nos sobra tiempo". es crítico averiguar si en la parentela cer­ cana hay casos de cáncer de colon. por ejem­ plo. Quien hac. el ruido y la violencia son constantes. El tema de la vejez. El apartado que sigue se denomina antecedentes no patológicos. Los Testigos de Jehová' no aceptan ser transfundidos. se obtienen los antecedentes heredo fomiliares. En éste se averigua acerca del consumo de alcohol. qué enfermedades padecen o han padecido y en caso de haber fallecido cuál fue la causa. Al inquirirlos por la razón por la cual no pusieron su edad me han . A renglón seguido se averiguan los antecedentes patológicos. como su nombre lo dice. Pregun­ to: ¿es la soledad una enfermedad? Aunque no es un tema estrictamente médico. personalmente y con otros colegas. :~.así como diversos tipos de dafio pulmo­ nar.Una receta para no morir Amoldo Kraus . de los hermanos y de los hijos. En esta sección se pregunta acerca de los padre~. Ser pobre implica que el médico debe ayudar al enfermo realizando el menor número de exámenes de laborato­ río.'.. la residencia. Imposible dejar de comentar lo que un viejo me dijo tiempo atrás: ''A diferencia de los jóve­ nes.\1 dafio en tendones o ligamentos. tabaco y drogas. recetar medicamentos baratos y buscar cómo ayudar. sus edades. de diabetes mellitus o de cualquier patología donde la carga hereditaria sea importante. y. En más de una ocasión me he encontrado que el espacio "edad" queda en blanco. No somos interesantes". .~ !!. es también importante: No es 10 mismo vivir en una zona donde la contami­ nacióri. ". Pienso que los médicos deben reflexionar al respec­ (O y considerar cuáles deben ser las "obligaciones". al afectado. de artritis reuma­ toide. Para muchos pacientes. que habitar en una zona residencial. a nosotros. Es fundamental enterarse. lleva un buen "estilo de vida". ser viejo per se. sobre todo cuando el enfermo acude a consulta por estar deprimido: Es importante preguntar si el padre o los tíos murÍeron por problemas relacionados con el corazón. Se averigua si viven o no. Se pregunta también acerca de las actividades físicas -ejercicio-o Estos datos son cimentales: aquellos que fuman tienen mayores posibilidades de desarrollar cáncer pulmonar o de vejiga. Aquel que bebe alcohol en cantidades que no pueden ser metabolizadas por el hígado puede desa­ rrollar cirrosis hepática o tener alteraciones intelec­ tuales. los viejos. hacia los ancianos. El último punto de la ficha de identificación. creo que las personas que se encargan de ver enfermos tenemos la obligación de reflexionar al respecto. del cual escribí en la carta previa es un tema complejo. respondido: "Es que a los viejos no nos hacen caso. Se investiga también si hay enfermedades que se den con frecuencia en otros familiares.

Muchas enfermedades sufridas en el pasado pueden tener que ver con el problema actual o ser importantes porque impiden prescribir cualquier medicamento. Hay quien muere por situaciones tan aparen­ temente elementales como los piquetes de abeja o por ingerir medicamentos casi siempre inocuos como la penicilina. La apen­ dicectomía. La iatrogenia -alteraciones en el estado del paciente producidas por el médico. lo estenosa -"lo cierra"-. el ácido clorhí­ drico del estómago. incluso la muerte. Quien sufrió anemia hemolítica -... A partir del descubrimiento del virus de la inmunodeficiencia humana -sida.I Una receta para no 1)10rir Amoldo . 1 113 .-. casi" sólo cura lo que se remedia por medio de cirugía o de antibióticos. relacionados con el desa­ rrollo de cirrosis o de cáncer hepático. si se tiene vida sexual activa. Ambas son importantes. quien sufrió cuadros repetitivos de gastritis puede tener alteracio­ nes para deglutir ya que en ocasiones. Otros son la falta de pericia o de honestidad. la sangre del donador se estudia con sumo cuidado para detectar los problemas mencionados u otros.~:: .~ : la enferma. tanto las ambientales como las rela:ciona- das con medicamentos.. Son muchos los ejemplos que ilustran la' trascendencia de habe(padecido enfermedades. en toda mujer. En las mujeres hay que preguntar acerca de los antecedentes ginecoobstétricos. Es primordial. En ellos se estudian las alergias. ·si la mens­ truación es normal o no. si se utilizan métodos anticonceptivos. la colecistectomía o la remoción de los quistes tiroglosos -busquen lo que significa en un libro de cirugía de cuel1()----. Siguen los antecedentes alérgicos. al regresar al esófago.puede tener problemas con determinados medicamentos. son procedimientos curativos. Asimismo. barazado. etcétera. A todos los pacientes hay que preguntarles acerca de sus antecedentes transfusionales. pues pueden producir reacciones muy serias.. traumatismos secundarios al deporte~ pue­ den producir daños en la cadera u otras articulaciones que se manifiestan tardíamente cuando se es adulto. Los problemas en cirugía surgen cuando están mal hechas y en ocasiones cuando no están bien indica­ das.-"destrucción de la san­ gre".. o por procedimientos diagnósticos. o bien. al igual que muchas otras cirugías. . ' Los antecedentes traumdticos son también materia de análisis: traumatismos craneoencefálicos en la in­ fancia -disculpen el siguiente dislate pero no puedo omitirlo: muchos políticos mexicanos han sufrido y sufren cotidianamente este tipo de traumatismos­ pueden condicionar convulsiones a cualquier edad. si se ha em.y de los virus de la hepatitis B y C. La inmensa mayoría de las enfer­ medades se controlan pero no se eliminan. que incluyan compromiso' respiratorio. quien padeció fiebre reumática en la infancia puede tener daños en el corazón. porque predisponen a otras patologías. 112 . la cortisona puede salvar al afectado.es el problema fundamental de la cirugía. Posteriormente se indagan los antecedentes quirúr­ gicos. En alergias graves. cuya relevancia es cada vez mayor. por el uso de fármacos. Con frecuencia les digo a mis pacientes que "casi. quien lo requiera puede llevar inyecciones de cortiso­ na. Saber que se es alérgico es fundamental.. Se averigua cuándo fue la menarca -prit:nera menstruación-.

si llora. si se ha deprimido:. En muchos sen­ tidos. El apartado que sigue es elpadecimiento actual que en muchos sentidos es el "corazón" de la historia clí­ nica y el motivo esencial de la visita. El médico debe permitirle al enfermo contar su historia. pues a diario escuchamos narraciones de las vidas -histo­ rias. Las narraciones del padecimiento actual me recuer­ dan dos hechos interesantes que creo son significativos. uso la palabra arte-. Ambas ideas son ciertas y ambas se ven reflejadas en este apartado. debe expresar sus síntomas. Uno de mis maestros deda que el padecimiento actual debía ser una especie de "tribuna libre". lo que ha sucedido en su cuerpo yen su vida desde que empezó a sentirse mal.~ Una receta para no morir Amoldo Kraus l explorar las glándulas mamarias --el cáncer de mama es una de las principales causas de mortalidad en el sexo femenino-. que es parte del útero. En el padeci­ miento actual el enfermo expresa las razones por las cuales acude a consulta. sino malísima. . que aunque muchas veces parezca ser banal. . lo escuché del doctor Max Shein. La­ mentablemente. si tiene miedo. si ha pensado en suicidarse. Palabras más.El arte del médico --ojo. orientado por el médico. Su historia significa la interiorización que hace el afectado de su mal yel análisis que hace acerca de las razones por las cuales considera que su cuerpo ha dejado de funcionar bien. El segundo. hada que copiásemos en el cuaderno lo que escribía en el pizarrón.. En este apártado el enfermo comenta "t:ambién si ha observado cambios en su físico. padece no lo es.paraindagar acerca de la presencia de infec­ ciones. ÉI aseveraba que los médicos somos una especie de historiadores. donde el enfermo. larguísimo etcétera que abre todo tipo de puertas para que el paciente diga todo lo que piensa que es impor­ tante para él. radica en saber escuchar y "acomodar" los avatares.. y un larguísimo. ilustre pediatra. averiguar si se ha. En él. si se cansa.de los e1!fermos Y reflexiones acerca de los sig­ nificados de la enfermedad y de la muerte.?e con periodici­ dad el examen de Papanicolau -esta prueba consis­ te en tomar una muestra del cérvix. decir lo que siente. el autor repasa lo que le sucedió cuando enfermó. palabras menos. si su rutina se ha modificado. el padecimiento actual es un viaje al interior del ser: la enfermedad aguza la mirada interna y el dolor aviva la reflexión. de papiloma virus o de cáncer uterino. Ya que me rehuía a hacerle caso. donde los sistemas de salud no funcionan bien. El padecimiento actual es una mirada interna. donde el enfermo podía expresar li­ . sangran historias". b rementé sus malestares: No puedo dejar de contarles que ese maestro era pésimo. "los enfermos. (aún recuerdo la cara desternillada del maes­ tro cuando me negaba a copiar sus sandeces). El primero lo leí en un libro.. para quien. si duerme bien. las viven­ i 14 115 . con frecuencia me sacaba de clases. Su historia implica repasar lo que más le preocupa al enfermo en el momento de la consulta. si tiene dolor o sensaciones extrañas. si ha bajado o aumentado de peso. en mujeres jóvenes el carcinoma cervicouterino es una de las causas principales de muerte. en los países pobres como el nuestro. El padecimiento actual es una fotografía instantánea del alma y del esqueleto del interesado.•. deda. La verdad es que su clase no era mala. pensador profundo.

de todo lo que sucede en el cuerpo. podría corresponder a hepatitis viral en niños o cáncer de la encrucijada hepatobiliar en adultos. pueden ser trascendentales. alteraciones en la movilidad del esófago. Espero que no . del aparato digestivo. cias y los dolores de los enfermos de la mejor forma posible.diendo de la edad. existe un algo­ ritmo "lógico" que le permite al médico repasar todos los aparatos y sistemas del cuerpo. pues es obvio que todo en el cuerpo está vinculado.o si se palpa "uria bolita" en el recto _. En esta sección el médico interroga al enfermo acerca del funcionamiento del cuerpo. doctores hiper sabios y estudiosos de los lunares de la espalda y doctores genios super especializados en ar­ 116 117 . si digiere bien o si se le atora el alimento --cán­ cer de esófago.llegue el día en que existan médicos expertos en la uña del dedo gordo del pie izquierdo.-he­ morroides. Lo mismo debe hacerse cuando se interro­ ga acerca del resto del cuerpo. Si se cumple con ese esquema es poco probable que se omitan enfermeda­ des o datos de interés. un esbozo de lo que debe investigarse en el aparato digestivo. cuyo crecimiento suele especializar. de los pulmones. Este "repaso" del organismo debe hacerse siempre de la misma forma.. etcétera (escribo etcétera porque.Una receta para no morir Amoldo Kraus . hongos u otras afectacio­ nes-. que pueden o no estar relacionados con el padecimiento actual pero que siempre deberán tenerse en cuenta. si sangra al defecar -amibiasis o cáncer de colon. SI. apartado que exige investigar en orden las afectaciones. de los sistemas endocrinológico y he­ matopoyético. Le permiten al clínico obtener "todos" los datos acer­ ca de otros males. ciñéndose a lo que dicten los libros de semiología -estudio de los signos y síntomas de las. se saCia pronto -cancer del estómago-.. subespecializar y "sub-subespecializar" la medicina. en ocasiones difíciles de encasillar. viejos o presentes. A renglón seguido. De lo que se concluya en el padecimiento actual dependerá buena parte del diagnóstico. de la "medicina moderna". si ha tenido diarreas -ya sea por infec­ l' ~" • • . de la esfera psiquiátrica. del tratamiento y del pronóstico. • • l' ciones O por enfermedades inmunológicas como la de Crohn-. Sirva el apara­ to digestivo como ejemplo. Los frutos de este apartado son inconmensurables. de la piel. Las líneas previas. si tiene ardores en "la boca del estomago -gastf1ns-. no acabo). el cual facilita estudiar el estado de salud del corazón. son. Ordenada implica que cada médico debe seguir siempre su ca­ mino. que aunque aparentemente meno­ res. Para tal efecto. si no. De ahí los te­ mOres bien fundados de tantos médicos acerca de la "medicina fragmentada". enfermedades.y en forma ordenada. depen­ . a vuelapluma. del sistema neurológico..y. pasadas o presentes. así como del uso de medicamentos y de algunos síntomas generales. con lo cual no obviará ningún dato ni dejará alIado problemas. si se ha puesto ictérico y que. del sistema renal. etcétera-. El buen clínico analiza lo que sucede desde la boca hasta el recto por lo que debe preguntar si tiene lesiones en la lengua o en las enCÍas -que podrían ser cáncer. del musculoesquelético. se estudia el rubro aparatos y sistemas. Cada escuela tiene su método ad hoc.

I n --~~-------------------------------- ~~ Una receta para no morir Arnoldo Kraus . en cambio. emi. tiroides. pulmones. en el semblante del enfermo. en su marcha. aunada a la escucha. son pistas para el diagnóstico. los grandes clínicos. decía que todo tratamiento empieza con la mano. como son la temperatura. Después del interrogatorio por aparatos y sistemas debe revisarse al enfermo. que el médico sea sensible a otros apartados de la vida del enfermo y que tenga el deseo profundo de ir «más allá" de las recetas. es la parte más bella de esta profesión. lo dice mejor: «La piel humana separa el mundo en dos espacios. en la exploración flsica se sigue un orden lógico. hernias. etcétera-. glándulas mamarias. solían hablar de las focies de los enfermos. el número de respiraciones. pues orientan al médico para que pueda establecer los diagnósticos apropiados. Aunque no menosprecio de ningún modo el conocimiento y las subespecializaciones. Los médicos viejos. que más saben sino los que "tocan". adenomegalias. empieza por la cabeza donde se incluye el examen neurológico y el de los órganos de los sentidos.nente filósofo alemán. Hans-Georg Gadamer. Se sigue por el cuello -arterias carótidas. medir y tomar los signos vitales del enfermo. . Por medio del tacto puede percibir algu­ nos de los problemas que van más allá dela piel y más allá de los órganos o sitios explorados por las manos.. dores urinarios matutinos -habrá quienes se dedi­ quen a ardores urinarios nocturnos---. por su­ puesto. en su capacidad de responder coherente­ mente o no y en otra serie de incontables signos y síntomas que siempre son importantes. Al palpar al enfermo. Algunos pacientes piensan que los mejores médicos no son precisamente los. en muchas ocasiones. masas. En síntesis. campos pulmonares. El lado del color y el lado del dolor". se le toca. los genitales y las extremidades sllPeriores e inferiores. Mientras se revisa al enfermo debe ponerse atención en la piel. Al igual que en el apartado previo. románticos o no.. áreas renales-o Siguen el abdomen -hígado. venas yugulares. Si en el apartado previo lo que se hizo fue escuchar -'-"poéticamente". se le pide que se mueva. puede revelar otra suerte de problemas como serían los vinculados con el alma u otro tipo de dolores. la frecue~cia cardiaca y la presión arterial. En muchos sentidos palpar es sinónimo de entrar. Esto requiere. Durante la exploración lo primero que se hace es pesar. La palpación. tumores. bazo. sí temo. la focies miopática donde los músculos de la cara se encuentran relajados se observa en la distrofia de Landouzy-Dejérine. que realice algunas manio­ bras. (1871-1945). ganglios. el médico no sólo toca: siente. que éstas puedan significar el fin de la relación médico-pacien­ te. en la exploración se palpa al enfermo. La frase del poeta francés Paul Valéry. sección denominada explo­ ración flsica. 118 119 . con el palpus. me gusta pensar que escuchar es una forma de tocar con la mirada y con la audición el dolor y las penas del doliente-. tráquea. la focies leonina se ve en casos avanzados de lepra. Por ejemplo. en sus mo­ vimientos.la cara anterior del tórax -corazón. en la forma en la que habla. que se acomode. Las focies son las expresiones que marcan las caras de los enfer­ mos y que. que para muchos. en ~u fuerza. axilas-o Después se explora la espalda --co­ lumna vertebral.

Me gusta decir que los doctores ('bien preparados" piden el menor número de exámenes y que los médi­ cos "mal preparados" solicitan un sinfín de pruebas. Esto atenúa los odiosos vicios del paternalismo e i~pide que el médico se erija en figura sacrosanta. será provisional. tumor maligno de la piel en un paciente que acude por diarrea. es un problema muy serio y suele ser en detrimento del paciente. tratar inadecuadamente al enfermo. pueden ser más importantes que el motivo de la consulta. Aunque el énfasis se haga en lo narrado en el padecimiento actual el examen debe­ rá ser completo.. Enlisto algunas razones: ' 1. Muchos enfermos piensan. "Todo" implica un resúmen de lo que se dijo durante el interrogatorio y lo que se encontró durante la exploración. de las iriterconsultas solicitadas. Muchas veces se detectan algunas anomalías que no tienen que ver con la queja del en­ fermo.El médico avezado suele seguir un algoritmo al solicitar pruebas. Es fundamen­ tal que el médico explique bien los diagnósticos. y esos dobles i'ntereses. Asimismo. Al finalizar la exploración física se le debe explicar al paciente con detalle. es decir. Es decir. Durante la exploración física el médico debe revisar con cuidado al paciente. pero que. peor resulta para éL 4. Encontrar un melanoma. será el definitivo. lo cual no siempre es bueno para el afectado. "todos" los hallazgos. la de pedir exámenes en exceso. son nefastos. El tratamiento se modificará. y de ser posible. en general. Y cuando el caso lo amerite. 3. yen otras. 120 121· . y por consiguiente. o no. entre más médicos atiendan a un enfer­ mo.para confirmar sus hipótesis. con razón. Los médicos que escuchan a los enfermos y que los examinan con cuida9-0 ordenan los análisis adecuados. 2. que algu­ nos médicos solicitan pruebas y más pruebas por­ que son dueños de laboratorios o porque reciben dinero por enviar a los enfermos a determinados laboratorios o gabinetes. de las opiniones de otros doctores. los galenos poco preparados piden ('d~masiádas" pruebas y no pocos exámenes de gabinete con la esperanza de que el laboratorio sea el que aclare o dicte el diagnóstico. La suma de esos datos le permite al clínico elaborar un diagnóstico presunti­ vo e iniciar un tratamiento que en ocasiones. Creo que en general. o una lesión probablemente maligna en un seno. Esas dobles morales. Aunque esta idea no puede universalizarse. con paciencia. Dicha conducta puede desvirtuar la queja original del paciente. en una mujer que acude por dolor articular son hallaigos de suma importancia y que muchas veces pueden "salvar" la vida del enfermo. dependiendo de los resultados de los exámenes de laboratorio y de gabinete. Entre más pruebas se pidan es probable que el galeno requiera n. confían poco en'su sabiduría y mucho en las herramientas y virtudes de la tecnología. El médico puede mal interpretar algunos resul­ tados "no esperados". S. Entre más exámenes se soliciten hay más posibi­ lidades de producir iatrogenia. es cierta.Una receta para no morir Al:noldo Kraus . incluso.uevos exámenes para "entender" el significado de los previos. cuando surgen dudas por las pifias enunc~adas se implica a otros colegas. Esta situa­ ción.

4 Una receta para no morir 6. Sé que algunos comentarios son repetidos. La historia clínica cumple ese requisito. sobre todo en estos tiempos de precariedad económica. las 122 123 . sin algas. Los múltiples factores son las presiones económicas. La "realidad vital" se refiere a la situación emocional. unas cuantas dudas que no supe dónde colocar y algunas preguntas y definiciones que imaginé tendrían los posibles lectores mientras soñaba con la publicación . Como ven. la historia clínica es un repaso amplio de la vida previa y del momento actual del interesado. Casi siempre son más caros los exámenes y las radiografías que la consulta. Todas esas si­ tuaciones suelen concatenarse bien con las razones por las cuales el enfermo acude a consulta. de sintetizar y economizar en espacios pequeños ideas grandes -por supuesto. en tumor de mama o en evacuaciones diarreicas es como pensar en el mar sin cielo. Carta 11 Me doy cuenta de que ya debo terminar esta aventu­ ra. sin embargo. en ocasiones. La profesión médica se encuentra amenazada por múltiples factores. no porque se haya agotado el material sino porque concuerdo con la máxima que suelen repetir los in­ gleses. Es cierto: menos es más denota la habilidad de quien habla o escribe. las compañías aseguradoras que pretenden adueñarse de la práctica médica. Fragmentar al enfermo en dolor de codo.r . sin peces. a los problemas económicos o laborales. al estado anímico y a la autoevaluación que el mismo enfermo hace de su persona. pues impide la fragmentación del individuo. no me refiero a mí-o Antes del corolario. less is more. No sobra repetir que muchas veces importa más la "realidad vital" del enfermo que la queja por la que acude al consultorio. Ideas e inquietudes 1. No hay duda. el énfasis no sobra.del libro. resumo algunas reflexiones que quedaron sueltas. que el doctor debe cui­ dar el bolsillo delos enfermos. La amenaza implica el deterioro de la relación humana que idóneamente debe existir entre médicos y pacientes. Al enfermo debe tratársele integralmente y no en forma aislada. Lo inver­ so también es cierto: la enfermedad repercute en todos los ámbitos vitales del paciente.

a justicia debería ser una condición inhe­ rente a un sinnúmero. Hace poco leí un estudio que asevera que en los países democráticos -otra forma de 'pensar en la palabra justicia-la esperanza de vida y la salud son mejores independientemente de la riqueza del país. 2. Si no se detienen esas calamidades. pero considero que los médicos deberíán ser un poco más: son quienes lidian con la vida y con las desven­ turas del ser humano. la ética secular es una de las disciplinas menos estudiadas.casi han agotado sus predicamentos. los abogados que usu­ fructan con el dolor del enfermo para demandar a los profesionistas de la salud y un sinfín de otras circuns­ tancias. No sólo a nivel individual sino social. cineastas y médi­ cos deben ser éticos -nunca escribiría políticos porque. cultura. tad. Carpinteros. si no es que a todas las actitu­ des médicas.pero creo que vale la pena. . acepto que habrá quien anote educación. que es la ética a la cual me refiero en estas. Me repito un poco -perdón.ilar sobre los límites de la medí. etcéte­ ra. en cualquiera de sus formas. los mediocres servicios de salud que ofrece el gobierno. cina 0..líneas. Esas circunstancias nos permiten apostarle a la ética laica. Mencioné también. La salud es uno de los bienes más preciados y siempre va ligada al concepto de justicia. Todo mundo debería ser ético porque todos somos huma­ nos. Con frecuencia comento que lo único que puede detener el deterio­ ro del planeta y de la condición humana es la ética. para ser político. la inmensa mayoría de las veces es menester e imprescindible no ser ético-o Todos deberíamos ser igualmente éticos. L. es un campo poco explorado. es una disciplina joven. es cierta. lo que es lo mismo. físicos. la salud esca­ sea. Ser ético significa que prevalezca el mal menor para "las mayorías. La ética laica o la ética no religiosa.. Debémos pensar que la bioética y la ética médica son disciplinas fun­ damentales para contrarrestar los malos caminos por los que ahora deambulamos. reflexionar acerca de cuáles deberían ser las fronteras de la ciencia y del conocimiento. Es decir. ter­ minará por desaparecer el tan mentado humanismo médico. seguridad económica e igualdad como bienes igualmente significativos. en algunas cartas. pero la tan repetida idea "sin salud nada vale". la salud sólo compite con la liber-. Amante del disenso. Si la compa­ ramos con otras ciencias. como valor y derecho humano.~--l I Una receta para no morir Amoldo Kraus . ciencia. será sólo un poco. Ser ético es ser correcto. Otros modelos -religiones. Salud y justicia son bienes afines y dependientes entre sí. Su estudio formal se inició aproximadamente en 1960. Los médicos somos los responsables de lidiar contra todas esas amenazas y somos los únicos capaces de impedir que la profesión siga escapándose de nues­ tras manos. 3. En otras cartas escribí muchas veces la palabra ética. No puedo dejar de pensar que como bien. 4. Ser ético equivale a ser responsable por lo que sucede en la comunidad y en el entorno. choferes. la palabra justicia. por definición. Pensar en los límites de la medicina 124 125 .~ compañías farmacéuticas y biotecnológicas que bus­ can imponer sus criterios. Ser ético implica pensar que el de enfrente o quien está alIado es uno mismo. Donde campea la injusticia. Me gusta cav.

sin significado. o no tratarse un paciente con enfermedad de Alzhei­ mer. El médico griego reco­ nocía signos y síntomas que distinguían las enfermedades curables de las incurables. sin pregun­ tarse acerca de los posibles problemas que generará el conocimiento? Expongo un caso. Ante determinadas enfermedades. ¿Es lícito utilizar recursos médicos para que mujeres de 66 años queden preñadas?. Buena. por supuesto. en el significado del término dignidad y en la difícil idea de lo que representan los tiempos que demarcan el final de la vida. dirían. resultados podrían no al­ canzar las metas propuestas. dio a luz dos bebés de los cuales uno murió. La medicina ha crecido exponencialmente y carece . muy buena. ¿son los médicos que aplicaron las técnicas de reproducción asistida grandes científicos o charlatanes con aires de científicos?. podría plantearse de la siguiente forma: ¿Tiene derecho la ciencia de crecer sin límites. las incurables se relacionaban con "los males absolu­ tos" y se afirmaba que la participación del facultativo no podía cambiar la evolución de la enfermedad. ya formulada en otra carta. En cambio. cuyo curso es imposible modificar. ¿es correcto que la ciencia satisfaga los deseos de una mujer cuando hay otras urgencias que resolver? Las preguntas previas ilustran algunos de los complejos caminos que deberán responder los jóvenes médicos en el futuro. que ésta ha crecido inimaginablemente. Algunas ideas y 126 127 . trivial. sin consecuencias. Fútil implica realizar algunas actividades cuyos. En medicina la futilidad debería ser cada vez un término más importante. por lo que se sometió a técnicas de inseminación artificiaL Los procedimientos fueron muy largos. de 67 años de edad.Una receta para no morir Amoldo Kraus . 5. algunos de los dilemas que exigen se cavile acerca del significado de la palabra futilidad de las obligaciones de los doctores. Fútil quiere decir frívolo. mayor necesidad de seguir investigando. Futilidad es un término que ilustra esa realidad. Duráron 10 años y fueron muy onerosos.. sordo y totalmente dependiente? Las preguntas anteriores. ¿Es ético intubar a un anciano de 90 años ciego. ¿tiene sentido o no seguir actuando? ¿Debe. códigos universales que rijan la conducta de los médicos. es otra forma de pensar en los límites de la vida. Mucho nos legaron los médicos griegos de la anti­ güedad al hablar de futilidad. la lección de los cole­ gas 6. La madre quería a toda cos­ ta tener un hijo. LaS curables se decía que la interven­ se atribuían al azar y en ción del galeno podría modificar su curso. Parte de la sabiduría griega indicaba que el médico prudente no tenia la obligación de tratar patologías incurables. Si las personas que ejercieron esta profesión hace cincuenta años tuviesen acceso a los logros de la medicina moderna. No existen. La pregunta fundamental. En 2005 la prensa informó que una mujer de ori­ gen rumano. que presenta cuadros repetitivos de neumonía y que lo han ido deteriorando cada vez más. sin duda. dentro de un sinfín de cuestiones. de fronteras: a mayor sabiduría. Ante el imparable crecimiento de la tecnología los médicos deben cavilar acerca de las obligáciones de la profesión. son.

No las respondo con la intención de fomentar lain­ quietud que mana tras las dudas. córneas o riñones. investi­ c) No utilizar a los enfermasen proyectos gación si no se tiene su autorización.Algunas dudas sección tiene tres caras: es retadora. re­ tadoras e interesantes me sentiré más que halagado. expreso todas las dudas en forIlla de pregunta. 1. El listado previo no es exhaustivo. inquietudes y modificarlas cuando sea necesario. Es la única forma de crecer. sobre todo. La idea es disentir.servicios de urgencia. el joven que intentó suicidarse o el alcohó­ lico que acaba de aspirar alimentos y que está a pun­ to de ahogarse? 2. b) Decir la verdad.~ de corte ético que podrían generalizarse son las si­ guientes: a) No dañar al enfermo. modifica. Reta porque no concluye. incómoda e interesante. habrá quien conside­ re que faltan otros. pierde el ojo. Habrá quien no concuerde con algunos puntos.la autonomía. j) Las dobles morales deben evitarse. Es frecuente que en Europa los recepto­ res viajen a India o Turquía a comprar "sus órganos". ¿quien debe ser intubado. Con frecuencia. Intere­ sante porque la duda es una gran bendición: . e) Deben respetarse las creencias de los enfermos.. f) Debe obtenerse el consentimien­ to informado de los enfermos cuando sea necesario. Entre más las pienso más dudo.. En nuestro país deben fomentarse los diálogos con los enfermos. que carece de seguro y que lleva una hora convulsionando? A sabiendas de que sólo hay un ventilador disponible. en los. Hay quien afirma que compr~r la córnea no es del todo incorrec­ to porque eso permite que la familia del "donante" coma por "algún tiempo": correcta esa idea? . deben compartirse. sembrar ideas. Cuando un hindú vende su córnea. Ideas como el documento sobre las voluntades anti­ cipadas (testamento vital).Trasun breve preám­ bulo.su pre­ sencia mueve. Incómoda 128 129 . 7. La escasez de recursos en medicina es una lamen­ table verdad: no hay dinero suficiente para otorgar a todo el mundo toda la atención sanitaria que se re­ quiere. ¿A quién debe atenderse prime­ ro: al anciano cuyo seguro médico puede costear su curación o al joven pobr<. La: falta de órganos es una realidad dolorosa y apabullante. porque inquieta y porque genera preguntas. Planteo algurtas dudas para las cuales sólo tengo respuestas parciales . d) Permitirle a los pacientes morir si son terminales y si los remedios para mantener la vida carecen de sentido o represen­ tan cargas excesivas. . En la medicina moderna es nece­ sario que los pacientes sepan que tienen el derecho de discutir con sus médicos acerca de sus tratamientos.Una receta para no morir Amoldo Kraus . de un apoderado. g) Debe ofrecerse el servicio médico cuando las personas lo requieran independientemente de que puedan o no pagarlo. siembra. k) El médico debe ser fiel a sus pacientes. la eutanasia.. Con el dinero que recibe asegura el mantenimiento de su familia por años. i) El médico debe ejercer su profe­ sión libre de presiones. Si logro generar en ustedes algunas de estas inquietudes incómodas. etcétera. emerge esa realidad. h) La inmensa mayoría de las veces debe respetarse la confidencialidad. o en su defecto. como lo comenté en otra carta.

o'.¿es lícito punto de vista ético y legal "comprar" órganos por esa vía? 4. ¿Son los embriones seres humanos? correcto que la ciencia salve de esa forma vidas? Al desechar algunos embriones "no úti­ les" ¿estamos hablando de eugenesia? . En 1988. acción del sefiór Linares? ¿Fue un acto de amor. Aunque ya hablé del problema de los trasplantes en el inciso previo. etcétera. amenazó al personal con una pistola. instituciones. el padre entró a la terapia. ¿Cómo debe juzgarse la . se convierten en cómplices: . La noción previa nos conduce al problema de la autonomía: ¿pueden los enfermos rechazar tratamientos aunque mueran y aunque dafien a sus familiares? 7. . de cobardía? ¿Es correcto lo que hizo? 130 131 .~ Una receta para no morir Arnoldo Kraus 3. El permiso fúe siempre denegado. en Estados Unidos. laboratorios. Por medio de la fertilización in vitro se pueden producir múltiples embriones. El bebé fue trasladado a un hospital donde se le reanimó pero quedó en estado vegetativo persistente. solicitó en repetidas ocasiones qlJ. Los chinos argumentan que al vender los órganos los familiares del reo se benefician porque sQn compensados por medio de dinero. es imprescindible hablar del ajfai­ re chino. para recibir esos órganos. seguir tratamÍentos. desconectó a su bebé y lo mantuvo en brazos hasta que falleció. Desesperado.eran con la finalidad de transplantarlos a extranjeros que acuden desde mu­ chos sitios. A ella sólo tienen acceso los enfermos que tienen conciencia y vida de relación. ¿Qué gebe hacerse con incompetentes mentales que sufren muchas enferme­ dades. El padre. de sensatez. La eutanasia es un tema cada vez más en boga. ¿Quién debe decidir si debe o no retirarse el apoyo a los enfermos en estado vegetativo? ¿Los fa­ miliares. Algunos enfermos. Los neonatos con espinas bífidas "graves" con múltiples malformaciones o los pacientes terminales sin ninguna esperanza son dos ejemplos.e se desconectara a su bebé y que se le permitiese morir. Médicos. un bebé de seis meses se tragó una pelotita. La obstrucción de la vía aérea superior produjo fallas respiratoria y cardiaca. y que a la postre. Es sabido que en China a los prisioneros condenados a la pena de muerte se les extraen los órganos antes de que mu. el hospital. los médicos? Comento un caso conocido que motivó muchas discusiones. que son sometidos a incontables procedimien­ tos' para mantenerlos vivos. ¿Tienen o no derecho los médicos de retirarse de esos casos? 6. 8. sobre todo de Estados Unidos. Gracias a la ingeniería genética y técnicas afines es posible utilizar esos em­ briones para transplantar la médula ósea con el pro­ pósito de salvar a otro hijo como sería el caso en la enfermedad de Fanconi. de valentía. Rudy Linares. Incluso hay quienes se han nega­ do a que se les ampute algún miembto a pesar de que saben que sobrevendrá la muerte. Algunos médicos consideran que en determina­ das circunstancias carece de sentido tratar a determi­ nados enfermos. motuproprio. a pesar de las peticiones de sus familiares y de sus médicos rehúsan. son víc:timas de lo que se ha llamado "encarnizamiento ~erapéutico"? 5.

De algunos se sabrá que padecerán enfermedad de Alzheimer a determinada edad.. de otras que tendrán cáncer de mama y así sucesivamen­ te. reCiben dinero por enviar a sus enfermos a ciertos laboratorios o no publican todos los datos de sus investigaciones para no alterar lo resultados finales. Con frecuencia se le pide a otros galenos que sean los jueces del caso y que dictaminen acerca de lo sucedido. La pregunta es la siguiente: ¿el médico debe ser fiel a la verdad yal enfermo o a sus pares? 5. descuido o falta de ética. ¿Qué suced~rá cuando las compañías de seguros o los patrones tengan acceso a esos datos? ¿Despedirán a sus empleados.. personas ajenas al afectado pueden desvelar informa­ ciones confidenciáles. pero en ocasiones los profesionistas o.¡sde una oca­ sión ha quedado claro que los "voluntarios" pobres no reciben el mismo trato que en los países ricos. Como yaeexpliqué en otra carta. Buena parte de la investigación en humanos se hace en países del Tercer Mundo. El tema de la confidencialidad en medicina es muy crítico. Incluso se han dado casos en que los "voluntarios" ni siquiera entienden los documentos que se les leen donde acep­ tan ser "voluntarios" pues el idioma utilizado no era su lengUa natal: ¿Qué puede hacer la profesión médi­ ca para detener ese tipo de abusos? . Algunas preguntas Para mí. ¿Es ético que un médico envíe a sus pacientes a sus laboratorios? ¿Se incurre o no en un dilema moral por las cuestiones económicas subyacentes? 4. Algunos médicos olvidan el alma de su profesión y ejercen aj:tividades abominables.las de seguro más caras o no les ofrecerán trabajo por d riesgo de que enfermen a determinada edad? 7. las preguntas son similares a las dudas: ge­ neran inquietud. pero qué l32 133 .profesión médica se prostituye con notoria facilidad: aceptan viajes en primera clase por recomendar determinados medicamentos. l. ¿Qué debe hacerse con esos médicos? 2. con el adveni­ miento del conocimiento del genoma humano se conocerá mucho de lo que sucederá con la salud de los enfermos. Esas "dobles mo­ rales" son deleznables: ¿qué debe o puede hacerse para impedir que esa enfermedad prosiga? 3. Hay quienes cola­ boraron con dictaduras como la de Pinochet para sofisticar la tortura. otros participaron en la tristemen­ te célebre guerra de Bush en el vejamen y la violación de presos en la prisión de Abu Ghraib en Irak y.f. Desde hace algún tiempo se han creado. hay quienes diseñan las inyecciones letales en las cárceles. donde éstos pueden acudir para demandar a un médico por negli­ gencia. (utilizo puntos suspensivos porque no encuentro el lenguaje apropia­ do). En m. en mu­ chos lugares. Muchos prefieren no opinar pues consideran que no'es ético juzgar a sus colegas.Una receta para no morir Arnoldo Kraus . de laboratorios o de gabinetes de radiología y que ejercen la medicina. Con frecuencia pienso que una porción no des­ deñable de la . Comparto algunas. Problema similar al previo son los médicos due­ ños de hospitales. Esa información privilegiada debería sólo cono­ cerla el galeno. defensorías de los pacientes. cobrarán prilT. ¿Deben o no aceptarse ese tipo de investigaciones? ¿Todo se vale en aras de la ciencia? 6. El galeno no debe nunca difundir la información que el paciente le propicia.

prerextos para borrar. otras construyen e inquietan. Un espejo que al reflejar permite andar y un sendero que al caminar induce a mirar. Aunque siempre están en los mismos sitios. hermosa planta que siempre voltea hacia la luz. otras mueven y remue­ ven. Otros espejos tienen su alma incrustada de pretex­ tos. Creo que ese trinomio es una buena forma de crecer. Los espejos y los caminos nunca mueren. cambia a quien en ellos se observa. y con suerte. siempre asombran.alertar a las autoridades? 0. otras siembran. otras incomodan e incitan. ¿debe pre­ venirla?. siempre se renue­ van. Pretextos para escribir. siempre se modifican. Lo mismo sucede con los escritos o con las cartas. Pretextos para ser primero la luna imberbe de los es­ pejos y después el marco que abraza para siempre el espejo. En el reflejó del espejo los pretextos adquieren 134 135 . Mieptras se trabaja sobre sus lomos. ni los espejos ni las veredas finalizan. ¿debe "traicionar" a su enfermo y. La medicina es una ciencia rica y un arte infi­ nito porque siempre se acompaña de ideas. por ejemplo. Corolario Estas cartas son una suerte de espejo y una especie de ­ caminata. dudas y preguntas son el corazón de esta carta.Una receta para no morir " hacer. dudas y preguntas. . cuando en el consultorio de un psiquiatra el enfermo repite varias veces que asesinará a 'su abuela para quedarse con la herencia. siempre llegan.¿debe el médico intervenir con quien sea prudente para evitar la diseminación de la infec­ ción? Ideas. otros se miran en ellos y otros caminan sus tierras. otras invitan y muchas semejan al heliotropo. ¿qué hacer en el caso de un enfer­ mo que tiene sida y que es promiscuo y no utiliza condón?. otras nacen y preguntan. algunas ideas se hacen viejas. Por fortu­ na.

. Esos galenos. absurdo hablar de patología molecular sin recordar a Rudolph Virchow. experimentarlas. En ocasiones se escribe para que la lectura de ter­ ceros cure un poco. En este libro-diván.noria prodigiosa y de haber leído la última revista. a pesar de saber muchos datos. la síntesis de la inteligencia y de las dudas y los enfermos. los libros y revistas son el es­ queleto.de amplio espectro sin saber que fue Sir AlexanderFleming(1881-1955) quien descubrió la penicilina y. La experiencia de los maestros. este epistolario es'para míun espejo y un camino compartido. inadecuado mara­ villarse con los antibióticos . sane otro tanto e invite a seguir reflexionando. como le sucede a todos los seres humanos. pero a la vez. el alma.< Una receta para no modr Amoldo Kraus I . Una suerte de sim­ biosis sana y una especie de retroalimentación impres­ cindible para continuar indagando en los caminos de la vida. Esa es una de las inmensas suertes de quienes escriben y son leídos. en los espejos del ser y en los pretextos que sostienen la existencia. he querido dejar claro que buena parte de la medicina se aprende en los libros. Conozco muchas mentes brillantes que. desde otro tiempo y con otra mirada. nos han antecedido y que han sembrado. e ir «más lejos". La suma de esos saberes debería coincidir en la formación de cualquier médico. Muchas veces no se escribe para los otros sino para unó mismo. vida. En ese tamiz. sanación. Que escucha sólo cuando se le habla "desde adentro". En buena medida estas cartas son parte de mi alter ego. poco puede esconderse cuando la luz nos mira. la muscula­ turayel cerebro que enseña a pensar ya distinguir. Para esa porción que todos llevamos adentro pero que se esconde y que huye. enfermedad. Son un espejo que me inventé para mirar parte del camino andado y para escribir parte de lo que he visto. Algunas lecciones no pueden leerse: es necesario vivirlas. ser hu­ mano. de tener una mer. Estas cartas son la suma de las miradas de esos espejos y de esos pretextos. Injusto pensar en la ecocardiografía sin recordar aRené Théo­ phile Laennec. de otras personas que. Lo mismo sucede con aquellos que 136 137 . Y éstos son sus apellidos: dolor. la pasión. ciencia.muerte. he querido subrayar que muchas lec­ ciones se obtienen sólo al lado de los maestros y junto con los enfermos. de mi conciencia. es la suma de las vivencias de otros seres. Mío porque lo he vivido y no mío porque la suma de mis experiencias y reflexiones. sufrimiento. Por eso. Ese es uno de los misterios del lengua­ je y de la Palabra. representan el huma­ nismo. la empatía y el corazóri: de la medicina. fracasan. Son como el helio­ tropo que impide mentir:. carecen del don o del interés para re­ lacionarse con los enfermos. Eso es la medicina yeso es la enfermedad. solidaridad. : vida. desde los rincones profundos que no siempre afloran. esperanza. La investigación clínica. con fre­ cuencia. Que es­ cucha cuando el sonido habla desde otro lugar. En estas cartas construí un periplo que es mío y qile no es mío. empatía. justo alabar la inge­ niería genética pero recordando aGregar Johann Mendel (1822-1884) el genio que sembró las bases de la genética. Creo no equivocarme si afirmo que la medicina debe ser conciencia.

que se habita. No mejor. La frase. No mejor pero sí cobijados por el poder de ayudar. Finalizo. una especie de piel. Estudiar. La medicina. siempre de consolar. sobre todo cuando se es viejo. Cada pregunta. en momentos cuando la enfermedad ha ganado la batalla. la sensación de ({ser doctor" es una experiencia que acompafia. La medicina es también diferente porque el dolor es'una vivencia que perturba y que genera angustia. Viajar acompafiado por el don del asombro impide el envejecimiento intelectual. Siempre se viaja con la conciencia de ser médico. El imparable conocimiento de la medicina es un estímulo magnífico que produce adicción: saber y aprender genera dudas y preguntas. permite juntar los ladrillos que con­ tinuamente se apilan al lado del enfermo. con el dolor.~ Amoldo Kraus d desean crecer sólo por medio de la práctica sin estu­ diar. es una expresión que resume la influencia que pueden tener 'los galenos sobre los dolientes y la satisfacción que los médicos pueden sentir por medio de las palabras. la cosecha suele ser generosa. una ensefianza" podría ser uno de los motores para tratar de crecer siempre bajo la magia y el reto que son característicos de mu­ chos de los problemas de esta carrera. Es una cierta lectura de la vida que permite recorrer párrafos no escritos y entender narraciones no vividas. lás enfermedades y los enfermos suelen sorprender y estimular a las mentes más inte­ ligentes. Es distinta porque el médico tiene la facultad de acompañar a los moribundos ya las familias en mo­ 'mentos críticos. No es la medicina mejor que otras profesiones. de ser posible. En 138 139 . cuando se vive con pasión y se ejerce bajo una mirada autocrítica. de escuchar y siempre. Se distingue de otras por el intenso contacto que tiene con el na­ cimiento. una forma de entender la vida a partir de la muerte y de comprender la muerte a parde la vida. que combine estudio. ética y servicio. Para ser "buen médico" deben sumarse. permite ver y entender la vida desde otra perspectiva. una pregunta. Tampoco es más digna o más compleja. La sorpresa es una constante en la medicina y muchas veces inmejorable compafiía. las constantes enunciadas. Si se practica esta profesión comprendiendo que cada persona es distinta y que la medicina se transforma sin cesar. La enfermedad es una especie de literatura. "Cada enfermo. con la persona. Pocas situaciones tan gratificantes como tener la fortuna de asombrarse. de mir<l. que se palpa.I Una receta para no morir . copartícipe y compafiero de pacientes moribundos o de sus seres queridos es privilegio médico. "Ser médico" es un modo de ser y un modo de pensar. ser ético e interesarse por el ser humano son pilares fundamen­ tales de la medicina. Aunque no se esté ejerciendo. con la muerte. que se respira. pero sí di­ ferente. En ocasiones. La medicina es una profesión viva. Siempre . La medicina. Privilegio que constru­ ye y que siembra. Se distingue también porque se relaciona con las en­ trafias más profundas del ser humano y porque mu­ chas veces es el médico quien siembra alegría y esperan~a.se es médico. "tan sólo por saber que usted me contestará me siento protegida". de tocar.r. Permite combinar ciencia y humanismo y una dosis de arte. Ser cómplice.

50 Bush. Fyodor. 64 Burton. Alexander. 107 Canguilem. 48 Alzheimer. 133 Broyard. 18. Thomas Stearns. 75 Comte-Sponville. Salvador. 132 Camus. 26. Burrill Bernard. George. dolo­ rosas y satisfactorias. 76 Buber. 118 Guevara. 48 Dostoievski. 38. 71 ' Hipócrates.. 34 Eliot. 73.os médicos deben ser lectores de esos males e intérpretes de esas vivencias. André. alegres y tristes. La medicina es un periplo ma­ ravilloso que acompaña. buenas y malas. que renueva y que tiene la virtud de sembrar un día y deshojar al día siguiente.. 104. 19 Elías. 22. 65. 63 Fanconi. 127. Índice onomástico Allende. que fortifica. Albert. 131 Fleming. 27. 61 Crohn. 117 Da Barca. Norbert. El doctor" es una sensación llena de experiencias. 74. Ernesto Ché. Georges. Doctor. Hans-Georg.76 Hitler. 65 140 . ocasiones es una forma de poesía que desmenuza dolores y sensaciones no experimentadas. Martín. Robert. 26. Adolf. 27 Herodoto. 75. 1. 137 Gadamer. Anatole.Una receta para no morir .

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