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Luis Vélez de Guevara. El diablo cojuelo

Luis Vélez de Guevara. El diablo cojuelo

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Lus Vélez de Guevara. El diablo cojuelo. Edición de Ramón Valdés. Estudio preliminar de Blanca Periñán. Barcelona: Crítica, 1999. [Edición digital de la RAE.]
Lus Vélez de Guevara. El diablo cojuelo. Edición de Ramón Valdés. Estudio preliminar de Blanca Periñán. Barcelona: Crítica, 1999. [Edición digital de la RAE.]

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09/11/2013

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-Allí es el Alamillo, donde se pescan los sábalos, albures y so-

llos,83

y más abajo cae el Algaba, de los esclarecidos marqueses des-
te título, de Árdales, y condes de Teba, Guzmanes en todo.84

De

esotra parte cae el Castellar, de los Ramírez y Saavedras,S5

y a la
vuelta, Villamanrique, de las Zúñigas de la gran casa de Béjar, cuyo
último malogrado marqués fue Guzmán dos veces Bueno, sobrino
del gran Patriarca de las Indias, capellán y limosnero mayor del

Rey8

" (cuya generosa piedad se taracea con su oficio y con su san-

gre) y hermano del gran Duque de Sidonia, cuyo solio es Sanlúcar
de Barrameda, corte suya, que está ese río abajo, siendo Narciso del
Occéano y Generalísimo del Andalucía y de las costas del mar de
España, a cuyo bastón y siempre planta vencedora obedece el agua

y la tierra, asegurando a su Rey toda su monarquía en aquel pro-
montorio donde asiste, para blasón del mundo.87

Y pues ya llega la
noche y destas alabanzas no puedo salir menos que callando para
encarecellas, dejemos para mañana lo demás —bajándose del terra-
do a tratar que se aderezase la cena y a salir un poco por la ciudad a

su insigne Alameda, que hizo y adornó con las dos colunas de Hér-
cules el Conde de Barajas, Asistente de Sevilla y, después, de Cas-
tilla dignísimo Presidente.88

3

Entre estos peces, eran famosos

los sábalos del Alamillo porque, siendo

marinos, subían hasta esta zona del

Guadalquivir para desovar en prima-

vera0

84

EranGuzmanes en todo porque
descendían de dos líneas de los Guz-
mán unidas en el sigloXVI: Brianda de

Guzmán, IV Condesa de Teba y III

Marquesa de Árdales, casó con Francis-

co de Guzmán, I Marqués de la Algaba.

Véase tambiénVI, n. 73.0

5

Castellar era condado de esta fa-

milia desde 1539.0

1

' Alonso Pérez de Guzmán el Bue-
no, capellán real y limosnero mayor,
era tío del IX Duque de Medina-Sido-
nia y de su hermano el malogrado Mar-

qués de Villamanrique, muerto antes

que su padre; el marquesado era pro-

piedad entonces de Josefa Manrique de

Zúñiga.0

87

Gaspar Pérez de Guzmán y San-

doval, IX Duque de Medina-Sidonia,

tenía a su cargo la defensa de toda la

zona del Atlántico andaluz.0

'' Francisco Zapata de Cisneros (m.

1592), I Conde de Barajas, Asistente de

Sevilla (presidente del cabildo de desig-

nación real, con atribuciones políticas y

jurídicas) y luego Presidente del Con-

sejo de Castilla bajo Felipe II, convirtió

la Laguna de Sevilla en el jardín de la

Alameda de Hércules en1574, a cuya

entrada se conservan aún las dos co-

lumnas de Hércules.0

TRANCO Vili

Ya, para ejecutar su disignio, había tomado doña Tomasa —que
siempre tomaba, por cumplir con su nombre y su condición—' una
litera para Sevilla y una acémila en que llevar algunos baúles para su
ropa blanca y algunas galas, con las del dicho galán soldado, que,
metiéndose los dos en la dicha litera, partieron de Madrid como
unos hermanos, con la requisitoria que hemos referido.3

Y a nues-

tro astrólogo no le habían dado sepultura sobre las barajas3

de un tes-
tamento que había hecho unos días antes y descubrieron en un es-
critorio unos deudos suyos, y estaba la justicia poniendo en razón
esta litispendencia.4

Y el Cojuelo y don Cleofás, que habían dor-
mido hasta las dos de la tarde por haber andado rondando la noche
antes, la mayor parte della por Sevilla, después de haber comido al-
gunos pescados regalados5

de aquella ciudad y del pan que llaman

de Gallegos,6

que es el mejor del mundo, y habiendo dormido la

siesta —bien que7

el compañero siempre velaba, haciendo diligen-
cias para lisonjear a su dueño en razón de su delito—, se subieron al
dicho terrado como la tarde antes y, enseñándole algunos particu-
lares edificios a su compañero de los que habían quedado sin refe-
rir la tarde antes en aquel golfo de pueblos," suspiró dos veces don
Cleofás y preguntóle el Cojuelo:
—¿De qué te has acordado, amigo? ¿Qué memorias te han divi-
dido esas dos exhalaciones de fuego desde el corazón a la boca?9
—Camarada —le respondió el estudiante—, acordóme de la Calle
Mayor de Madrid y de su insigne paseo a estas horas, hasta dar en el
Prado.

1

El nombre alusivo y el juego con

tomar son tópicos en la sátira áurea de la

mujer, tachada siempre de codiciosa y

pedigüeña: otros autores las llaman Ma-

riquita o

Quiteña.0

«como unos hermanos, es decir

como unos cuadrilleros de la Santa

Hermandad que fuesen con requisito-

ria en busca de algún malhechor» (Ro-

dríguez Marín), pero también como

cofrades de la vida picaresca, sin descar-

tar una irónica alusión a la relación en-

tre ambos.0

3

'por las riñas, discrepancias'.0

4

'pleito pendiente'; deudos: 'parien-

tes'.

5

'deliciosos, exquisitos'.0

6

Puede aludir a la calle Gallegos,

donde tal vez hubiera un horno, a Ga-

llegos (comarca zamorana de la Tierra

del Pan), o a la borona, pan de maíz que

se hace y hacía enGalicia.0

7

'aunque'.

s

golfo de... 'multitud de...', expre-

sión poética.0

9

Vélez parodia el lenguaje propio

91

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