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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO TRIBUNAL DE APELACIONES REGIÓN JUDICIAL DE SAN JUAN

KLRA 2011-

JUAN CARLOS PEDREIRA Recurrente

V.

DEPARTAMENTO DE ESTADO Recurrido

Revisión Administrativa procedente de Comisión Evaluadora de Certificaciones de Prensa, Departamento de Estado de Puerto Rico

Sobre:

Solicitud de Certificación de Prensa

ESCRITO DE REVISIÓN ADMINISTRATIVA

AL HONORABLE TRIBUNAL:

Comparece Juan Carlos Pedreira, por conducto de la representación legal

que suscribe y, respetuosamente, EXPONE Y SOLICITA:

I. JURISDICCIÓN DEL TRIBUNAL

Este Honorable Tribunal tiene jurisdicción para entender en el presente

recurso en virtud del inciso (c) del Artículo 4.006 de la Ley de la Judicatura del

Estado Libre Asociado de Puerto Rico de 2003, Ley Núm. 201 del 22 de agosto

de 2003, según enmendada, 4 L.P.R.A. § 24y (2009), la sección 4.2 de la Ley de

Procedimiento Administrativo Uniforme, 3 L.P.R.A. § 2172, y la Regla 57 del

Reglamento del Tribunal de Apelaciones, 4 L.P.R.A. Ap. XXII-B, R. 57 (2009).

II. COMPETENCIA DEL TRIBUNAL

La competencia Regional está fundamentada en la Sección 4.2 de la

L.P.A.U., supra, y en la Regla 60 del Reglamento de este Honorable Tribunal.

Ello pues la actividad de la recurrida que es objeto de esta revisión judicial se

realizó en las oficinas principales de la Comisión Evaluadora de Credenciales

de Prensa del Departamento de Estado, las cuales están localizadas en San

Juan, Puerto Rico.

III. DICTAMEN RECURRIDO

Se solicita revisión de la Resolución de la Comisión Evaluadora de

Credenciales de Prensa del Departamento de Estado emitida el 4 de agosto de

2011, Exhibit II, notificada por correo certificado ese mismo día, mediante la

cual se le denegó al Recurrente una Credencial de Prensa. Dentro del término

de 20 días dispuesto por la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme, 3

LPRA § 2165 (según extendido por el Tribunal Supremo en In re: Medidas para

atender emergencias causadas por la tormenta tropical Irene, 2011 TSPR 125,

res

el

26

de

agosto

de

2011),

el

Recurrente

presentó

una

Solicitud

Reconsideración el 25 de agosto de 2011, Exhibit XIV, sobre la cual la

Recurrida no tomó acción luego de 15 días de haberse presentado, activándose

el término de Revisión Judicial el 9 de septiembre de 2011.

IV. RECURSOS PENDIENTES

Al momento no hay ningún otro recurso pendiente ante este Honorable

Tribunal en relación al caso de epígrafe.

V. BREVE RELACIÓN DE HECHOS

A. Cuestión Preliminar

El riesgo de que nuestro sistema legal quede anquilosado y congelado

ante realidades cambiantes es constante en toda sociedad. De ordinario,

cuando las condiciones materiales de interacción social están en desfase con el

sistema

legal,

toca

a

las

Ramas

Políticas

actualizar

al

derecho

y

sus

instituciones. Pero cuando este desfase afecta derechos fundamentales para

una

democracia

y

valores

expresivos

vertebrales,

especialmente responsables de evitar esta osificación.

los

tribunales

son

Este es uno de esos

casos. Aquí se presenta la oportunidad de evaluar el impacto de nuevas

tecnologías de información sobre categorías sociales y legales tradicionales

(tales como “periodistay “prensa”).

La tarea de este Honorable Tribunal en este caso es, pues, asegurarse

que

nuestras

prácticas

administrativas

y

sociales

reflejen

el

estado

contemporáneo de las cosas. Y para ello, es indispensable “que comencemos a

articular

valores

constitucionales

y

políticos

a

la

luz

de

las

realidades

tecnológicas

contemporáneas;

realidades

que

las

categorías

jurídicas

convencionales no han sabido atender”. 1

Es muy bien conocido que las tecnologías de información han afectado

radicalmente a la industria periodística. Y si bien medios de comunicación

masiva

reaccionaron

lentamente

al

surgimiento

de

nuevos

modos

de

periodismo digital, hoy día el medioambiente noticioso está compuesto por una

mezcla de medios tradicionales de información (prensa escrita, televisiva, radio,

etc.),

y

medios

no

tradicionales

(personas

independientes

que

reportan

información noticiosa a veces con mayor consistencia, confiabilidad, libertad e

independencia que medios noticiosos convencionales).

Este medioambiente noticioso es resultado directo de una realidad

fundamental: con la llegada de la red de internet y el acceso a computadoras a

bajo

costo,

se

reduce

el

costo

de

adquirir

información

y

diseminarla

masivamente. La práctica convencional en el siglo veinte estaba compuesta

por, de un lado, productores de información (medios de información masiva) y,

de otro lado, consumidores pasivos de ésta (la audiencia). Lo usual era la

transmisión

unidireccional

de

información

de

pocos

a

muchos.

Hoy,

la

información se transmite de muchos a muchos. Y de esta forma se hace posible

que la práctica periodística, antes sólo factible para un puñado de empresas

con recursos, se distribuya entre cientos o miles de individuos 2 a tal nivel que

las propias empresas tradicionales confían en estos medios periodísticos

digitales y lo que estos reportan. Otras jurisdicciones, como en la ciudad de

Nueva York, han reconocido esta realidad y se han movido a conceder pases de

prensa a periodistas digitales independientes, considerando principalmente “el

tipo de trabajo que realizan y no el tipo de organización para la cual trabajan3 .

1 Hiram Meléndez Juarbe, La Constitución en Ceros y Unos: Un Acercamiento Digital al Derecho a la Intimidad y la Seguridad Pública, 77 REV. JUR. UPR 45, 47 (2008).

2 YOCHAI BENKLER, THE WEALTH OF NETWORKS (2006); CLAY SHIRKY, HERE COMES EVERYBODY:

THE POWER OF ORGANIZING WITHOUT ORGANIZATION (2008).

3 Wendy Davis, Bloggers Now Eligible for Press Passes in NYC, Online Media Daily, 2 marzo 2010,

La industria de la música, del cine y del libro ya se van ajustando a esta misma

realidad y, por tanto, el medioambiente expresivo en esos campos va reflejando

diferentes modos de producir y consumir obras creativas. 4 La industria

periodística debe asumir su parte en estos procesos de transformación social, y

este Tribunal debe asumir la suya al examinar este caso.

Somos conscientes de que una credencial de prensa confiere ciertos

beneficios de acceso al lugar de la noticia y que algunos criterios objetivos y

razonables deberán utilizarse para conferirlos. Asimismo, somos conscientes de

que limitaciones de espacio y otras consideraciones de tiempo y lugar, impiden

conferir todo tipo de permiso al periodista digital. Sin embargo, al menos en un

caso como éste, donde (1) el peticionario es un contribuyente consistente al

entorno

noticioso,

confiable

y

reconocido

por

otros

medios

de

información tradicional; (2) el peticionario tiene miles de seguidores

dependientes de éste para adquirir información relevante y a tiempo;

y

(3) además, cuando la credencial solicitada no se refiere a un recurso

escaso que requiere criterios exigentes para su distribución (como un

estacionamiento de vehículos de motor), no existe razón alguna para

negarle de plano y absolutamente una credencial de prensa al periodista digital

de éste solicitarla.

B. Hechos Esenciales

El Sr. Juan Carlos Pedreira posee un bachillerato en Comunicaciones y

Mercadeo de la Universidad de Syracuse en Nueva York. En el año 2008

comenzó un servicio digital de noticias, en el cual se desempeña como

periodista

electrónico

activo

independiente.

Su

labor

consiste

en

suplir

diariamente noticias de interés general sobre Puerto Rico, principalmente a

través de las red social Twitter, y subsidiariamente a través de Facebook y su

http://www.mediapost.com/publications/?fa=Articles.showArticle&art_aid=123531&nid=1117

35

4 Hiram Meléndez Juarbe, Creative Copyright for Creative Business, 1 UPR BUSINESS L. J. 137 (2010)

página CaribNews.net.

CaribNews es un servicio de periodismo digital escrito

que publica noticias de última hora (breaking news).

Al 4 de octubre de 2011, CaribNews contaba con 12,727 seguidores en

Twitter, y en los últimos tres meses promedió 45 reportes noticiosos diarios en

esa red social. Ver http://twittercounter.com/caribnews (Exhibit III). Su

trayectoria como medio noticioso digital le ha ganado el respeto y confianza

pública

de

la

población

puertorriqueña,

miembros

de

la

prensa

activa

tradicional local y miembros de la prensa institucional internacional.

Conforme al servicio de medición en redes sociales, klout.com, el cual

confiere puntuaciones según el nivel de influencia de diversos usuarios en

Twitter (ver, www.klout.com/corp/kscore), al 4 de octubre de 2011 CaribNews

tenía la tercera puntuación más alta de un medio noticioso con presencia en

Twitter en Puerto Rico (72) (www.klout.com/caribnews), sólo debajo de Primera

Hora

(73)

(www.klout.com/primerahora)

y

El

Nuevo

Día

(74)

(www.klout.com/elnuevodia) y muy superior a medios noticiosos similares

cuyos

miembros

ostentan

credenciales

de

prensa,

como

Noticel

(57)

(www.klout.com/noticel). Exhibits IV, V, VI y VII.

Ante estos hechos, la

consistencia y solidez de este medio noticioso en Puerto Rico no puede ponerse

en duda.

La reputación y confiabilidad del medio a los ojos de la población es

también incuestionable. Por ejemplo, durante la cobertura de los incidentes

relacionados al Huracán Irene, los seguidores de CaribNews en Twitter

aumentaron por más de mil personas (http://twittercounter.com/caribnews),

Exhibit

VIII, lo cual evidencia

que

miles

de

personas

en

Puerto

Rico

dependieron del servicio brindado por este medio noticioso, junto a otros

medios noticiosos tradicionales. Asimismo, varias personas notificaron al Sr.

Pedreira que miembros de la prensa radial en Puerto Rico durante su propia

cobertura del Huracán, hicieron referencia a CaribNews como un servicio

noticioso eficiente y responsable. En su página de Twitter, el administrador de

FEMA,

Craig

Fugate,

en

su

esfuerzo

por

mantener

a

la

población

adecuadamente informada, reportó a CaribNews como “Puerto Rico’s breaking

news sourcedurante el Huracán Irene. Exhibit IX. Y, además, la página de

Twitter de Breaking News –NBC News retransmitió un mensaje noticioso de

CaribNews a una audiencia global de 2.9 millones de personas. Exhibit X.

En

fin,

respecto

a

CaribNews,

la

población

puertorriqueña,

los

funcionarios encargados de tomar decisiones fundamentales para el país, y

otros medios noticiosos en la Isla y a nivel global, todos se mantienen

informados por este servicio noticiosos digital; uno de los más influyentes en la

Isla dentro de la red social Twitter.

El Sr. Pedreira no sólo aporta al entorno noticioso y a la discusión de

temas de interés general a través de su servicio de noticias CaribNews. Éste,

junto a la abogada Julizzette Colón Bilbraut, transmiten semanalmente el

programa “Estamos Conectados” simultáneamente por audio y video a través

del ciberespacio y por la radioemisora Radio Isla 1320, donde discuten “los

sucesos más relevantes en las redes sociales y ciberespacio”. Exhibit XIII. El

programa también puede ser obtenido a través de una grabación o “podcast”,

disponible en iTunes. Exhibit XII. La credibilidad del Sr. Pedreira como

periodista le ha ganado tal espacio semanal en una de las principales cadenas

de radio en Puerto Rico. Como cuestión de hecho, no sólo Radio Isla 1320

contrata al Sr. Pedreira, sino que tanto esta radioemisora, como WKAQ 580, se

nutren de la labor periodística del Sr. Pedreira: ambas reciben directamente los

reportajes de CaribNews, ya que son seguidores en Twitter de CaribNews.

Exhibits XV y XVI.

Es en

este contexto que el 27

de mayo

de 2011, el Sr. Juan

Carlos

Pedreira presentó la “Solicitud de Certificación de Prensacomo periodista

independiente ante la Comisión Evaluadora de Credenciales de Prensa del

Departamento de Estado.

Acompañó dicha solicitud con una declaración

jurada certificando sus labores como periodista independiente para CaribNews

Mediante Resolución del 4 de agosto de 2011, la Comisión denegó dicha

solicitud,

basándose

en

el

“Reglamento

para

Establecer

la

Expedición,

Renovación, Cancelación, y Uso de Certificaciones de Prensa”, Reglamento

6336

de 31

de julio

de 2001.

Específicamente, y muy escuetamente, la

Comisión entendió que La Credencial de Prensa se otorga a los miembros de la

presa activa que laboren en forma directa y consistente en el Departamento de

Noticias de una Empresa o Corporación periodísticay que el Sr. Pedreira “no

cumple con los requisitos establecidos en el Reglamento 6336 y que puede

continuar ejerciendo labores sin la obtención de una Credencial de Prensa”.

Exhibit II.

El Recurrente presentó una Reconsideración el 25 de agosto de 2011,

Exhibit XIV, sobre la cual la Recurrida no tomó acción alguna.

Por

entender

que

dicha

Resolución

y

su

fundamentación

son

insuficientes y erróneas en derecho, se solicita que este Honorable Tribunal la

revoque.

VI. SEÑALAMIENTOS DE ERROR

1-

Erró la Comisión Evaluadora de Credenciales de Prensa al denegarle al Sr. Pedreira la Credencial de Prensa por considerar que éste no cumple con los requisitos del Reglamento 6336 de 31 de julio de

2001.

2-

De sostenerse una interpretación del Reglamento 6336 que deniegue la certificación de prensa a un periodista digital que no trabaje para un medio de prensa tradicional, erró la Comisión al no encontrar que el Reglamento establece una distinción a base del contenido de la expresión, sin superar un escrutinio estricto.

3-

De entenderse que el reglamento no establece una distinción sobre la base del contenido de la expresión, erró la Comisión al no encontrar que el Reglamento es una reglamentación neutral con un efecto incidental sobre la expresión sujeta a un escrutinio sumamente exigente.

4-

Erró la Comisión al establecer unos requisitos vagos y ambiguos, los cuales promueven la arbitrariedad y el capricho en la determinación de quién es meritorio de una Credencial de Prensa por parte de la Comisión, por lo cual dicha reglamentación no supera el escrutinio racional.

como la Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico(en adelante “Ley de Tránsito”) y por el Capítulo 3 Sec. 3.1 de la ley Núm. 170, del 12 de agosto de 1988, según enmendada, conocida como “Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme del Estado Libre Asociado de Puerto” (en adelante L.P.A.U.).

VII. DISCUSIÓN DE LOS ERRORES SEÑALADOS

1- Erró la Comisión Evaluadora de Credenciales de Prensa al denegarle al Sr. Pedreira la Credencial de Prensa por considerar que éste no cumple con los requisitos del Reglamento 6336 de 31 de julio de 2001 ya que éste sí cumple con el mismo.

A. La Comisión erró al no considerar si el Sr. Pedreira cumple con los Requisitos del Reglamento 6336, bajo el concepto de periodista “Free Lance

El Sr. Pedreira cumple con los requisitos necesarios para que se le

ofrezca la Credencial de Prensa basado en el Reglamento Número 6336, supra,

luego de interpretado correctamente.

En la medida que una parte central de la controversia gira en torno a la

interpretación de un reglamento, resulta pertinente aclarar el marco de acción

de este Foro en la interpretación de cuestiones de derecho.

Contrario a la

jurisdicción federal donde existe amplia deferencia hacia la interpretación que

una agencia hace de su ley orgánica y reglamentos, 5 en Puerto Rico los

tribunales revisan las cuestiones de derecho “en todos sus aspectos”. Sec. 4.5

LPAU, 3 L.P.R.A. § 2175. Y, aunque el Tribunal Supremo ha enunciado que “el

criterio [de revisión] que debe aplicarse es si la decisión administrativa, en

interpretación de los reglamentos y las leyes que le incumbe implementar, es

una razonable”, Oficina de Ética Gubernamental v. Nydia E. Rodríguez

Martínez, 2003 TSPR 48, res. el 1ro de abril de 2003, a la misma vez nos

recuerda que la norma de dar deferencia a la interpretación que hace una

agencia de la ley o reglamento que está bajo su administración es una de

hermenéutica, que de ningún modo afecta el alcance de la facultad de revisión

5 En la jurisdicción federal, el criterio de revisión judicial para las interpretaciones de una agencia sonre la ley que administra y sus reglamentos está regido por una norma de amplia deferencia según anunciada en Chevron U.S.A. Inc. v. Natural Resources Defense Council, Inc., 467 U.S. 837 (1984) (la interpretación de la agencia se sostendrá cuando el estatuto no sea claro en su significado y siempre que la interpretación de la agencia sea razonable); Christensen v Harris County, 529 US 576 (2000) (aplicando Chevron a reglas legislativas que tienen fuerza de ley, contrario a reglas interpretativas que no: “Chevron deference does apply to an agency interpretation contained in a regulation”, id.).

de los tribunales”. Id. (énfasis suplido). Asimismo cabe señalar que, en la

interpretación

que

haga

este

Honorable

Foro,

debe

imperar

la

máxima

hermenéutica que aconseja identificar aquellas interpretaciones de la ley que

sean cónsonas con mantener la constitucionalidad de las leyes. Banco Popular

v. Municipio de Mayagüez, 126 DPR 653 (1990).

En lo pertinente, el Artículo IV del Reglamento establece que:

Sólo podrán solicitar Certificación de Prensa los Miembros de la Prensa General Activa, según se define este concepto en el Artículo II, Sección C, de este Reglamento….(énfasis suplido).

El concepto “Miembro de la Prensa General Activa”, a su vez, está definido por

el Artículo II(C) de la siguiente forma (se añaden numerales en corchetes):

[1] Jefes de redacción que se desempeñan también como reporteros, reporteros, fotoperiodistas que formen parte del personal del Departamento de Noticias de una Empresa o Corporación periodística, registrada en el Departamento de Estado de Puerto Rico y que ejerzan el periodismo escrito, radial o televisivo en Puerto Rico, dedicado a la búsqueda, elaboración, edición o difusión de la noticia de interés general, que se desempeñe en sus labores en forma directa y consistente para dicha empresa o Corporación y cuya prestación de servicios está certificada por la parte servida y para el cual esta ocupación constituye su medio principal de vida y [2] periodistas activos que se desempeñen como tal para varios medios de comunicación a tiempo parcial o como independientes, conocidos como ‘Free Lance’.

Este Reglamento establece dos (2) categorías generales de personas

acreedoras de un cerificado de prensa: (1) el personal del departamento de

noticias de una empresa registrada en el Departamento de Estado y para

quienes el periodismo sea su medio principal de vida y (2) “periodistas activos

que se desempeñen como tal para varios medios de comunicación a tiempo

parcial o como independientes, conocidos como ‘Free Lance’.” Artículo II(C),

Reglamento 6336.

El Sr. Pedreira

solicitó su credencial a base del segundo tipo de

periodista, es decir, como “Free Lance”. Nótese que el Reglamento no define en

términos

precisos

lo

que

constituye

un

“periodista

activo”,

ni

(en

esa

modalidad) requiere que el periodismo sea para él “su medio principal de vida”.

En cambio, sólo contempla una definición circular: tienen derecho a un

certificado de prensa los “periodistas activos que se desempeñen como tal”. El

único requisito adicional formal que impone el Reglamento es que presente una

declaración jurada “que certifique que están laborando para un medio o

empresa periodística”. Reglamento 6336, Art. IV(D). Asimismo, el Reglamento

define, sin más, “empresa periodística” como una “entidad que se dedica al

periodismo escrito, radial o televisivo”. Reglamento 6336, Art. II(D).

Por lo

tanto, los únicos requisitos necesarios para obtener un certificado de prensa

como

Free

Lance

son:

(1)

ser

un

periodista activo y (2) presentar una

declaración jurada estableciendo que labora para una empresa que se dedique

al periodismo escrito, radial o televisivo.

En este sentido, el Sr. Pedreira cumple con los requisitos para ser

considerado

un

periodista

“Free Lance”. El Sr. Pedreira

informó

en

su

“Solicitud de Certificación de Prensay en su Affidávit que era periodista

independiente, que ejercía la profesión en diferentes medios de comunicación

electrónicos escritos (página de internet Caribnews, twitter y facebook) y que

lleva tres (3) años ejerciendo como periodista. El Sr. Pedreira solicitó su

“Certificación de Prensao Credencial como periodista independiente, bajo el

segundo acápite de la sección referida.

No obstante lo anterior, la Comisión Evaluadora de Credenciales de

Prensa (cuya composición consiste exclusivamente de Periodistas que laboran

para medios de prensa tradicional), 6 denegó la certificación solicitada bajo el

primer acápite, ignorando el segundo, al resolver que La Credencial de Prensa

se otorga a los miembros de la presa activa que laboren en forma directa y

consistente en el Departamento de Noticias de una Empresa o Corporación

periodística”. En este sentido, la Comisión erró al no considerar la solicitud del

recurrido bajo la segunda parte de la definición, es decir, como “Free Lance”.

6 Se trata de una “Comisión …compuesta por cinco miembros activos de los medios de comunicación; radio, prensa escrita, televisión, un periodista deportivo y la Directora de la Oficina [de Comunicaciones del Departamento de Estado]” Enmienda al Reglamento para la Expedición, Renovación, Cancelación y Uso de las Certificaciones de Prensa, del 3 de julio de 2002, Reglamento Núm. 6483.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico ha enfatizado a través de su

jurisprudencia

que

las

agencias

tienen

la

obligación

de

demostrar

la

razonabilidad de sus reglamentos por medio de una explicación que haga

transparente el proceso de razonamiento que la llevó a adoptar sus políticas.

Este

criterio

es

aplicable

a

toda

actuación

administrativa,

sea

de

reglamentación o de adjudicación. Por lo tanto las agencias tienen el deber de

explicar de manera fundamentada el por qué de sus acciones o decisiones.

Véase Asociación de Farmacias v. Departamento de Salud, 156 DPR 105

(2002). En el caso de adjudicación por parte de una agencia gubernamental, la

exigencia de que la agencia explique su decisión se manifiesta con el requisito

de

que

las

órdenes

y

resoluciones

que

emita

estén

acompañadas

de

determinaciones de hecho y conclusiones de derecho bien fundamentadas.

Así se expresó el Tribunal Supremo en Asociación de Farmacias v. Depto

de Salud, supra:

por más poderes que se les haya delegado, no pueden actuar de manera arbitraria ni al cambiar sus reglamentos, ni al establecer reglas nuevas. Tampoco pueden actuar arbitraria o caprichosamente al aplicar sus reglamentos a casos particulares. [E]l ejercicio de poderes administrativos a base de consideraciones caso por caso, no a base de una ley o de un reglamento, adolece del defecto constitucional de ambigüedad (vagueness).’”)

Este deber de explicar y fundamentar las decisiones adjudicativas no se

observó en el caso ante nos. Solamente se le notificó la denegatoria al Sr.

Pedreira, indicándole que se le denegaba porque no laboraba como periodista

en un Departamento de Noticias de una Empresa o Corporación periodística,

obviando por completo la segunda parte de la definición de periodista otorgada

por el mismo Reglamento que establece que también son periodistas activos los

que se desempeñan como tal para varios medios de comunicación a tiempo

parcial o como independientes, conocidos como ‘Free Lance’.” No solamente se

obvió por completo el hecho de que el Sr. Pedreira

sí cumplía con esta

definición, como se verá en breve, sino que la Comisión invocó como base de su

decisión el supuesto de que puede continuar ejerciendo labores sin la

obtención de una Credencial de Prensa”. Este supuesto es insuficiente para

constituir una explicación bien fundamentada basada en determinaciones de

hechos y conclusiones de derecho, por lo que su determinación debe ser

revocada por arbitraria y caprichosa.

El caso en consideración tiene una característica distintiva que exige

mayor fundamentación y precisión en la explicación de la decisión ante esta

“Solicitud de Certificación de Prensa”. Este caso se refiere a un ámbito en que

está limitado el marco de acción estatal, a un derecho constitucional, la

libertad de prensa protegido por el Artículo II Sec. 4 de la Constitución de

Puerto Rico y por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados

Unidos. El rango constitucional de esta política pública se traduce en una

exigencia a una explicación de mayor rigor por parte de las agencias y un

esfuerzo superior de éstas para demostrar que no han actuado de manera

arbitraria y caprichosa. En el presente caso esta explicación de mayor rigor y

bien fundamentada nunca se ofreció.

B. El recurrente cumple con el Reglamento, en su modalidad de “Free Lance

No queda claro de la Resolución recurrida si, en cambio, la Comisión sí

consideró

la

petición

bajo

este

segundo

acápite

impartiéndole

una

interpretación limitativa al concepto de ‘Free Lanceque le requiera, en todos

los casos, laborar para un “Departamento de Noticias de una Empresa o

Corporación periodísticao que el periodismo constituya “su medio principal de

vida”. De este Tribunal entender que ese es el alcance de esta Resolución, debe

revocarla por entender que la misma es equivocada en derecho.

i. El Periodista en la Sociedad de Información

We have been trapped by a mode of reasoning that pretends that all the important questions have already been answered, that our job is simply to translate them for modern times. As a result, we do not quite know how to proceed when we think the answers are not already there. As nations across the world struggle to express and embrace constitutional values, wehave lost the practice of embracing, articulating, and deciding on constitutional values.

Lawrence Lessig, Code and Other Laws of Cyberspace

120 (1999)

Lo que se debe proteger no es la institución en sí, sino la labor de la prensa: viabilizar un vehículo de información y opinión, informar y educar al público, ofrecer críticas, proveer un foro para la discusión y el debate, y actuar como un sustituto para obtener noticias e información para sus lectores, que por sí y como individuos no pueden o desean compilarla. Una

garantía especial de la libertad de prensa deberá aplicar no solamente a aquellos que la corte podía clasificar como prensa sino a quienquiera, de cualquier tamaño, y cualquier medio, que regularmente asuma la misión de la prensa”. Oliveras v. Paniagua Diez, 115 DPR 257,

268 (1984).

Nuestro Tribunal Supremo consistentemente ha procurado que los

principios constitucionales y legales reflejen las realidades cambiantes de la

sociedad. La vitalidad de la Constitución, ha expresado, “descansa en su

dinamismo” y es “susceptible a una continua renovación”. PRTC v. Martínez,

114 DPR 328, 350 (1983).

Así, en E.L.A. v. Hermandad de Empleados, el

Tribunal Supremo expresó claramente que:

Los derechos y deberes de los seres humanos no constituyen usualmente imperios de fronteras precisas e inmutables. Chocan a menudo entre sí, por el contrario, e importa definir sus lindes y efectuar acomodos, situación a situación, conforme a los postulados y valores de una sociedad cambiante. E.L.A. v. Hermandad de Empleados, 104 DPR 436, 437 (1975)

Uno de los principales observadores de los cambios sociales, políticos y

jurídicos contemporáneos, Yochai Benkler, apunta que en el siglo veintiuno la

economía política ha sufrido una transformación radical en el modo de

producción de información. Hemos ido abandonando el modo de producción de

información

centralizada

(“industrial

information

economy”)

y

vamos

adoptando un modo de producción de información en redes (“networked

information economy”). Yochai Benkler, The Wealth of Networks: How Social

Production Transforms Markets and Freedom (Yale University Press 2006). El

primer modo, el “industrial information economy”, se caracteriza por el alto

costo de producción (radio, presa escrita, televisión), lo que obliga que la

información sea generada de forma centralizada por quienes son dueños de

sumamente escasos medios de comunicación.

Making the initial [cultural] utterances and the physical goods that embodied them required high capital investment up front.… These industries therefore organized themselves to invest large sums in making a small number of high production-value cultural ‘artifacts,which were then either replicated and stamped onto many low-cost copies of each artifact, or broadcast or distributed through high-cost systems for low marginal cost ephemeral consumption on screens and with receivers… Because of its focus around capital-intensive production and distribution techniques, this first stage might best be thought of as the ‘industrial information economy.’” Benkler, supra, pág. 32.

Hoy día, sin embargo, la información se produce a muy bajo costo (“the basic

physical capital necessary to express and communicate human meaning is the

connected

personal

computer”,

Benkler,

supra,

pág

32),

y

de

forma

descentralizada lo que produce comunicación de muchos a muchos, en lugar

de dirigirse de pocos a muchos. Sólo basta navegar casualmente por internet

para percibir la diversidad de fuentes de información existentes.

En esta transición, luego del abaratamiento de costo de producción de

información, las categorías sociales, políticas y jurídicas diseñadas para el

modo de producción de información anterior, quedan atrás.

Para el 1970, la definición de “periodistaen el Diccionario de la Real

Academia Española se refería a una “persona que compone, escribe o edita en

un periódicoo “la que tiene por oficio escribir en periódicos”. Real Academia

Española, Diccionario de la Lengua Española, Decimonovena Edición 1970.

Aunque

evolucionada,

la

definición

hoy

retiene

su

referencia

al

medio

tradicional, pues se refiere a una “[p]ersona profesionalmente dedicada en un

periódico

o

en

un

medio

audiovisual

a

tareas

literarias

información o de creación de opinión”. 7

o

gráficas

de

Y es que vincular a periodistas a un “Departamento de Noticias de una

Empresa o Corporación periodísticaes el resultado de una realidad material

que eclipsa:

cuando el medio de producción de información es escaso (como

un periódico tradicional), por ser costoso, podemos identificar al que ejerce la

7 http://rae.es/periodista, visitado el 2 de octubre de 2011.

función de periodista solamente mirando a ese medio de producción y a quién

trabaja para éste.

Como reflexiona el teórico de información Clay Shirky,

In this version, journalists aren’t journalists unless they work for publishers, and publishers aren’t publishers unless they own the means of production. This definition has worked for decades, because the ties among journalists, publishers, and the means of production were strong. So long as Publishing was expensive, publishers would be rare. So long as publishers were rare, it would be easy to list them and thus identify journalists as their employees”. Clay Shirky, Here Comes Everybody: The Power of Organizing Without Organizations 71 (2008).

Pero

como

esta

concepción

está

basada

en

el

simple

hecho

del

costo

exorbitante

de

producción

de

información

característico

del

“industrial

information economyque describe Benkler, a poco se reduzca la escasez en la

producción, por la reducción en costo, emergen potenciales complementos (o

sustitutos) a los componentes del modo de producción tradicional. Aparecen,

en fin, nuevos periodistas.

Por lo tanto, denegarle la “Certificación de Prensaal Sr. Pedreira por el

simple hecho de no laborar en calidad de periodista en un Departamento de

Noticias es erróneo.

ii. Criterios de Interpretación

La pregunta más difícil para este Tribunal es, claro está, dónde tirar la

raya. Si, como se argumenta, emergen nuevas figuras que pueden ejercer

funciones antes ejercidas por profesionales vinculados a medios de información

tradicional ¿Será necesario considerar periodista a todos los que realicen

funciones similares y para todos los fines imaginables? ¿Habrá que otorgarle

una credencial de prensa a todo “blogueroque escriba sobre temas de interés

público? Somos conscientes de que una credencial de prensa confiere ciertos

beneficios de acceso al lugar de la noticia y que algunos criterios objetivos y

razonables deberán utilizarse para conferirlos. Asimismo, reconocemos que

limitaciones de espacio y otras consideraciones de tiempo y lugar, impiden

conferir todo tipo de permiso al periodista digital. Pero al interpretar el

Reglamento en cuestión este Honorable Foro debe tomar en cuenta no

solamente factores que le incline a limitar el beneficio, sino también las

realidades cambiantes en el entorno expresivo contemporáneo y el potencial

multiplicador que promete un pase de prensa en manos de periodistas digitales

en términos del acceso a información que tendrían los miles de ciudadanos con

quien se comunica.

Ante ello, al considerar qué constituye un “periodista activo que se

desempeñe como tal” a modo de Free Lance, este foro debe tomar en cuenta los

siguientes criterios:

En primer lugar, debe considerarse el tipo de beneficio en juego. Nótese

que el Sr. Pedreira no solicita un pase de estacionamiento, asunto atendido

por

el

Tribunal

Supremo

de

Puerto

Rico

Departamento de Estado, 145 DPR 689 (1998).

en

Disidente

Universal

v.

En un caso como ese, se

justifica una interpretación más restrictiva del reglamento, toda vez que habrá

que establecer criterios para distribuir un bien escaso. Pero las mismas

consideraciones no están presentes en el caso de un pase de prensa que da

acceso al lugar de la noticia (conferencias de prensa y otros eventos noticiosos

públicos), donde el espacio físico, aunque limitado, es menos importante.

En segundo lugar, habrá que considerar la trayectoria del peticionario

para determinar si, en efecto, lleva ejerciendo activa y consistentemente

funciones tradicionalmente realizadas por periodistas vinculados a medios de

comunicación

tradicionales

de

manera

bona

fide.

Para

ello,

y

dado

el

surgimiento de periodistas digitales no profesionales, resulta irrelevante si el

periodismo constituye o no su medio principal de vida.

En tercer lugar, y relacionado con lo anterior, debe considerarse el

alcance real del peticionario en la población. Para ello habrá que considerar su

impacto, audiencia, influencia y otros factores que cuantitativamente incidan

sobre el alcance de su función. En el contexto de un pase de prensa, este

criterio es particularmente importante pues facilitarle acceso a un periodista

digital híperconectado al lugar de la noticia tendrá un potencial de proyección

magnificado adelantando valores fundamentales a la libertad de expresión y

prensa, cumpliendo el propósito mismo de una certificación de prensa. En este

sentido, resulta relevante considerar cuántas personas utilizan este medio de

comunicación y se benefician del servicio en cuestión para mantenerse

informados sobre asuntos de interés público.

Aplicando estos criterios al caso de marras, resulta claro que el Sr.

Pedreira constituiría un “periodista activoen su modalidad de Free Lance toda

vez que: (1) el peticionario es un contribuyente consistente al entorno

noticioso,

confiable

y

reconocido

por

otros

medios

de

información

tradicional; (2) el peticionario tiene miles de seguidores dependiente de

éste para adquirir información relevante y a tiempo;

y (3) además, la

credencial solicitada no se refiere a un recurso escaso que requiere

criterios exigentes para su distribución (como un estacionamiento de

vehículos de motor).

Como se ha visto, el Sr. Pedreira ha ejercido como periodista por años, a

tiempo parcial y de manera independiente “Free Lanceen los medios de

comunicación en internet anteriormente mencionados y la misma es una

consistente y activa.

La credencial de prensa es un medio de identificación

esencial para que los periodistas puedan ejercer su labor a cabalidad, y al

denegársela obstaculizaría directamente su derecho constitucional a la libertad

de prensa, protegido por el Artículo II Sección 4 de la Constitución de Puerto

Rico y por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Pero este Tribunal no tendría que llegar a esta conclusión constitucional con

tan sólo resolver sobre la base de su Reglamento.

Como se puede percibir, otorgar al Sr. Pedreira acceso a los lugares

exclusivos para las personas identificadas como prensa por el Departamento de

Estado le permitirá ejercer a cabalidad su función como el periodista digital

bona fide que es. De lo contrario se le estaría limitando el ejercicio de sus

oficios como periodista en aquellos escenarios donde su presencia física es

indispensable. De esta forma, y contrario a lo sugerido por la Resolución, sin la

Credencial el peticionario no puede realizar a cabalidad sus labores. Así, se

violenta su derecho a la libertad de expresión y prensa y el de sus seguidores a

tener acceso a información pública relevante. Soto v. Secretario de Justicia,

112 DPR 477 (1982).

2- De sostenerse una interpretación del Reglamento 6336 que deniegue la certificación de prensa a un periodista digital que no trabaje para un medio de prensa tradicional, erró la Comisión al no encontrar que el Reglamento establece una distinción a base del contenido de la expresión, sin superar un escrutinio estricto.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico ha interpretado la cláusula de

libertad de prensa a la misma altura que la de la libertad de expresión; Oliveras

v. Paniagua, 115 DPR 257 (1984) (estándar de adjudicación por libelo); Fulana

de Tal v. Demandado A, 138 DPR 610 (1995) (acceso a un procedimiento civil).

La función de la prensa no es otra que servirle de instrumento al público y

facilitarle información que de otro modo no puede o no desea compilar.

Santiago v. Bobb y El Mundo, Inc., 117 DPR 153 (1986). El derecho a la

libertad de expresión “

fue

concebido no solamente como una protección de la

expresión política, sino también para facilitar el desarrollo pleno del individuo y

estimular el libre intercambio y la diversidad de ideas, elementos vitales del

proceso democráticoVelázquez Pagán v. A.M.A., 131 DPR 568, 576 (1992).

Nuestro Tribunal, consistentemente, ha situado la libertad de prensa como un

derecho fundamental; Méndez Arocho v. El Vocero de P.R., 130 DPR 867

(1992); El Vocero de P.R. v. E.L.A, 131 DPR 356 (1992). Además ha sido claro

de que la libertad de palabra, prensa y de reunión en asamblea son “vitales

para la existencia misma de la democracia”, y de la “primacía de

que goza la

libertad de expresión en nuestro orden constitucional”; Aponte Martínez v.

Lugo, 100 DPR 282 (1971), citando a Pueblo v. Burgos, 75 DPR 551, 570

(1953), y Mari Bras v. Casañas, 96 DPR 15, 20 (1968).

La libertad de expresión y la libertad de prensa también son protegidas

por la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos la cual se

activa frente a acción federal y estatal, a través de la Enmienda XIV; Gitlow v.

New York, 268 US 652, 666 (1925); Stromberg v. California, 283 US 359, 368

(1931); Near v. Minnesota, 283 US 697, 707 (1931); Grosjean v. American Press

Company, 297 US 233, 244 (1936); y De Jonge v. Oregon, 299 US 353, 364

(1937). De esta forma,

cuando

se trata de derechos fundamentales, en

nuestra jurisdicción tenemos que observar las garantías mínimas reconocidas

bajo la Constitución de Estados Unidos”, In re Gervitz Carbonell, 162 DPR 665

(2004).

Cuando una ley o reglamento establece distinciones sobre la base del

contenido de la expresión, los tribunales evaluarán esa ley o reglamento

mediante escrutinio estricto. RAV v City of Saint Paul, 505 US 377 (1992).

Nótese que ello no se limita a situaciones en que se prohíbe conducta, sino

también cuando—como en este caso—se niegan beneficios gubernamentales

sobre la base del contenido de la expresión. Pickering v. Board of Education,

391 U.S. 563 (1968); Sherbert v. Verner, 374 U.S. 398 (1963).

Cuando se aplica este escrutinio, el estado es el que tiene el peso de la

prueba de demostrar que la medida es constitucional. Para lograr esto, el

estado debe demostrar que con la ley o medida se persigue un interés público

apremiante y que no existen medios menos onerosos para alcanzar ese fin. RAV

v City of Saint Paul, supra.

A. Distinción sobre la Base del Contenido de la Expresión.

De sostenerse una interpretación del Reglamento 6336 que deniegue la

certificación de prensa a un periodista digital que no trabaje para un medio de

prensa tradicional o para quien el periodismo no sea su medio principal de

ganarse la vida, se estaría estableciendo una clasificación reglamentaria sobre

la base del contenido de la expresión, sujeta a un escrutinio estricto.

En Muñiz v. Admor. Deporte Hípico, 156 DPR 18 (2002), el Tribunal

Supremo aclaró bajo qué circunstancias una reglamentación se da sobre la

base del contenido: “una medida procura limitar el contenido de una expresión,

cuando la prohibición va dirigida precisamente a las ideas o información que se

quiere diseminar, por el mensaje o punto de vista específico de la expresión o

por el efecto que esa información o idea pueda tener.Id.

El periodista independiente que utiliza tecnologías de información y las

redes sociales para llevar a cabo su labor, es un periodista no institucional que

reporta

de